viernes, 25 de noviembre de 2011

A Jesús Vallés Almudévar (1-IX-2004)


No sé si mi primo Jesús Vallés Almudévar hubiera resultado un trotamundos, si no hubiera ocurrió en su temprana edad lo que a él le pasó, pero no me cabe la menor duda de que ha resultado un peregrino a lo largo de su vida, es decir, como un trotamundos elevado, que siempre va caminando en busca de su prójimo, para ayudarle, como queriendo dar lo que él no recibió en su niñez. Siendo todavía niño iba a Fañanás, volvía a Huesca, volvía a Fañanás, pero la última vez que llegó a este pueblo estalló la Guerra Civil y se quedó en unos instantes sin madre y sin uno de sus pequeños hermanos. Se quedó solo, como la Virgen de la Soledad, aunque alguna persona trató de cuidarlo, pero en realidad estaba sin norte, sin dirección, sin aquel cariño materno que tanto necesitan los niños. Y siguió su peregrinación de trotamundos porque lo llevaron a Ola, fue a Siétamo, a la montaña, a Ordesa, hasta que acabó la guerra. Y tanto como viajaba su cuerpo, viajaba su alma, como buscando su corazón y su tempranamente el mandato y los sentimientos de su madre y la compañía de su hermano,pero al acabar la guerra, su cuerpo siguió el viaje a Huesca, donde se encontró con sus hermanos y con su hermana, que era toda bondad, y que lo querían, ya que habían sufrido tanto tiempo con su ausencia y su soledad. Siguió usando sus pies, sin pisar nunca el acelerador de un coche, pero él sentía la necesidad de convertir su trotamundismo en peregrinaje, porque sentía la llamada de su madre y de sus hermanos, que le recordaban las palabras del Miércoles de Ceniza: “Memento homo, quia pulvis es et in pulverem reverteris”. Así se impregnó su vida en unos ideales a los que su corazón y su mente se sometían como obedeciendo el mandato de su madre y de su hermano. Le acompañaban el resto de sus hermanos, su buena hermana que lo adoraba, su sobrina que lo quería, y sintió la necesidad de ingresar en el Seminario. Ha estado muchos años al servicio de la Iglesia, celebrando hace muy pocos años el cincuenta aniversario de su consagración.
Sus últimos años ha estado al servicio de la Parroquia de San Pedro el Viejo, donde ha inspirado la disposición de la capilla de la Torre de la Iglesia y parece recordar a sus hermanos en las bellas imágenes de San Justo y San Pastor, rodeados de custodias y cálices, que tanto ha reverenciado él durante sus largos años de servicio en los altares. Con esa cúpula, esos arcos y las luces que entran por las bellas ventanas de esa capilla románicogótica, parece unir en la Gloria a su madre y a sus hermanos con Cristo, con la Virgen de la Soledad y con los santos Justo y Pastor. Durante su vida siempre calló la muerte de los suyos, pero pensaba en ellos. Contemplar esta historia es como si estuviéramos escuchando la unidad, durante toda la eternidad, entre Dios y los hombres.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

La Enciclopedia de la sabiduría y el oro negro del petróleo


He ido a visitar al señor de noventa años, don Alfonso Buil Aniés y me ha mostrado una Enciclopedia de Química Industrial, dirigida por un profesor alemán y publicada hace ya más de sesenta años. Es un libro de doce gruesos tomos, que se publicó en Alemania, con texto en castellano, pues hizo su versión un profesor español, de cuyo nombre no me acuerdo. Alfonso Buil se pasa la vida viajando por América y por Europa.  En Alemania esa tierra de cerebros filosóficos, que además de estudiar y crear filosofía, han creado y crean inventos industriales, que les hacen trabajar y no quedarse convertidos en un país arruinado, sino que después de una Guerra Mundial, que arruinó a Europa, Alemania salió de esa ruina y ahora, en el año 2012, trata de evitar que los otros países europeos, caigan en la miseria. Alfonso Buil, aragonés de debajo de la Sierra de Guara, quiso antes de la Guerra Civil española, hacerse jesuita en el Monasterio de Veruela, allá en el Moncayo, pero tuvo que ir a pasar los crueles años de dicha Guerra en San Román de Morrano, donde con sus escasos años, evitó la miseria de su familia y de los vecinos de su pueblo. Con sus catorce años, casi un niño, sembró de trigo los campos de su familia, a mano,  es decir, echando la semilla, de línea en línea, que antes había dibujado sobre la tierra. En Alemania no se preocupó de divertirse, sino que compró esos doce tomos de la Enciclopedia de Química Industrial, escritos con letra pequeña y con dibujos de máquinas industriales y se los trajo a España en el avión en que volvía a su País. Aquellos tratados sobre estudios de Química Industrial, para aplicarlos a la Química Orgánica y a la Inorgánica, hablan de metalurgia, minería, cerámica, electroquímica e incluso de explosivos. Dedica el mismo interés por los comestibles, alumbrado, explotaciones forestales, productos agrícolas, alimenticios y medicamentos. Luego llega a hablar de la tintorería, curtidos, del arte textil y de las artes gráficas.
Se atribuye la fecha de la publicación de la Enciclopedia Industrial, al año 1950, pero,  al pasar algunas páginas de este libro tan conocedor del progreso de los hombres, que consta de doce tomos, no se ve ninguna fotografía, sino dibujos industriales, de los que algunos proceden de mil seiscientos y pico,  de mil setecientos y otros de mil ochocientos. En aquellos,  ahora lejanos años, se hicieron grandes inventos y Alemania fue campeona en el desarrollo industrial. Aquí, en esta época,  se ve como ya hace trescientos años,  se hablaba de las energías renovables, incluso de viajar a la luna. El francés Julio Verne ya escribió su libro “De la Tierra a la luna”, que  algunos creyeron que era una aventura de locos y ahora ya se ha ido a ella y se ha vuelto de nuestro satélite. En aquellos lejanos años, ya se estudiaban los helicópteros y los barcos a vapor. En Huesca nació y vivió Campaña, dueño del Campo Eventual, donde hasta hace muy poco tiempo, se guardaban restos de uno de los planeadores que circularon por el aire. Claro que estas hazañas estaban asediadas por numerosos peligros, pues ya Campaña, para las Fiestas de San Lorenzo, haciendo una exhibición ante una multitud de oscenses, cayó en la Alberca de Loreto. En mil seiscientos doce, ya inventaron el coche de vapor, ideado en China por varios padres jesuitas. Los chinos admirados por la capacidad de estos hombres, los colocaron en un “Congreso”,  para que siguieran inventando aparatos industriales. Entonces ya pensaban en el desarrollo  de China, como por ejemplo el Padre San Francisco Javier, que no pudo entrar en ella, pero ya había preparado la entrada de los inventores del coche de vapor. Los chinos, al dejar a los inventores jesuitas en el “Congreso”, preveían su progreso,  que ahora está apoderándose de todo el mundo. En aquellos tiempos lejanos,  ya los chinos inventaron el papel y los explosivos. ¿Qué pasaría con aquel coche de vapor?.  Un francés, en el año 1742 tuvo que luchar durante cinco años en inventar otro coche de vapor de tres ruedas, que se estrelló en una cuesta. No se podía llegar a inventar todas  las  artes  industriales al mismo tiempo, pues aún ahora, se están estudiando los secretos de los frenos. Total que en el año de 1742, tuvo lugar el primer accidente de automóvil y siguen dándose accidentes en que los hombres pierden sus vidas, pero sin embargo, son menos frecuentes, cada vez los accidentes en la aviación. Pero va creciendo el miedo a los accidentes en la Energía Atómica, pues en el Japón se ha dado un accidente horrible. Ahora los hombres están mirando el problema de obtener energéticos renovables, que nos libren de la destrucción de los hombres y están pensando en eliminar las Centrales Nucleares. Pero para ello hace falta perfeccionar las Energías Renovables. Porque desde que se inventaron los velocípedos y después las bicicletas, en que se substituía la gasolina por los pedales, hasta que se empezó a usar la energía eléctrica, han pasado muchos años. Yo me acuerdo del Velódromo de Huesca, en que se encontraron restos de planeadores de madera y de lona, en el que se veían velocípedos, de los que también usó Campaña, pero que no he visto usar, con sus conductores encima de ellos y dándoles impulso a su enorme rueda delantera. Pero,  como dice Alfonso Buil, hace ya siglos que se inventaron maquinas útiles al hombre. Ya los renacentistas italianos hicieron  inventos geniales. Leonardo da Vinci nació en 1472 y murió en 1519 y su capacidad de inventar era enorme, tanto es así que sus contemporáneos no tuvieron capacidad de crear lo que su capacidad inventiva, les iba planteando. Por ejemplo planeó un planeador alado, que imitando las alas de los murciélagos,  volaba por las alturas y un vehículo autopropulsado, que caminaba con muelles y ruedas dentadas. Así mismo creó un barco movido con palas, escafandras para bucear e incluso un submarino. Un aparato tan senillo como el compás, lo ideó él mismo. Gutemberg en 1450, inventó la imprenta, que con el papel que hacía siglos habían creado los chinos, se produjo un adelanto de la ciencia. Benjamín Franklin inventó el pararrayos e Isaac Newton inventó el telescopio reflector y formuló la Ley de la Gravitación Universal. Edison, allá por los años de 1879, perfeccionó la luz con la bombilla eléctrica. El español Isaac Peral, nacido en 1887, realizó el submarino eléctrico. El alemán Karl Benz, nacido en 1844, trabajó en el  automóvil  y le puso ruedas cubiertas de caucho. Fernando Von Zeppelin, creó esos globos de envoltura metálica, es decir el dirigible. Von Braun, nacido en 1912, diseñó cohetes para la NASA.
Pero llegó la comercialización del petróleo, que dividió al mundo en dos partes, una la parte dueña del petróleo y otra la necesitada del mismo. Se había encontrado una energía económica, que resolvía el funcionamiento de los distintos motores, lo mismo de los aviones, de los barcos, de los camiones, automóviles, tractores y coches. No tenía un precio muy elevado, pero cada día va subiendo por aumentar la mecanización de todo el mundo, llegando a sacrificar al transporte, a la aviación y a la agricultura. Cuando el petróleo llegó a ser casi el único combustible, se dejaron casi de inventar nuevos aparatos, aunque se siguió perfeccionando los antiguos motores de explosión. Los países que producen el petróleo con abundancia, se han encontrado con qué poseían la riqueza, que cada día quieren aumentarla. No se ha pensado más que en el dinero para unos cuantos,  en lugar de pensar en las necesidades de los hombres, pues si se hubiera seguido trabajando en el descubrimiento de nuevos energéticos, que no contaminaran y hubieran guardado el petróleo encerrado en el mundo, se hubiera resuelto el problema de la alimentación, ya que con el petróleo, se pueden fabricar alimentos para la humanidad.
No sólo se dejó de preocuparse de crear energías alternativas, sino que en numerosos casos, el petróleo,  convertido en dinero, ha destruido la labor de aquellas personas inteligentes y humanitarias que siempre han buscado soluciones para inventar aparatos que funcionaran con hidrógeno, electricidad, imanes y tantos aparatos que funcionaran con nuevas energías, porque los dueños de petróleo , es decir del dinero, les han comprado sus inventos y los han anulado. Alfonso Buil Aniés, en cierta época quiso construir un automóvil movido por imanes. Los fue a comprar a la ferretería, que entonces se encontraba a la salida de la Plaza de Navarra, hacia Zaragoza, pero alguien más poderoso, le sacó la idea y dejó su invento.
Ahora, cuando la economía mundial está sufriendo, se ven por los montes torres productoras por el impulso del viento de energía eléctrica. Es un aparato inventado hace siglos y usado como molino de viento. En Huesca en Wolskan, trabajan en el aprovechamiento del hidrógeno, pero se encuentran muchas dificultades y el petróleo sigue subiendo su precio.
El pueblo no piensa en estos problemas de las nuevas energías luchando con el petróleo, pero Antonio el camarero de Zizur, ya ha notado la crisis y escribe:”Vivimos un momento dulce, pues ya ha llegado un gobierno nuevo, nuevas ideas van a mejorar nuestra situación. Cuando vas a cualquier Hiper, todo te incita a comprar. Por ejemplo ese televisor, lo mejor de mercado como ese mueble y cuando ya tu cabeza, está reventando de tanta publicidad, coges y pones en el carro un poco de todo. Acabas la carrera empujando el carro, llegas a la caja y cuando pasas la vista, no tienes saldo. Ahora despiertas del dulce sueño del mundo de la realidad y descubres que todo es mentira”. Pero al acabar no se sabe si Antonio busca la soledad, cuando dice:”se tú mismo” o busca una nueva vida de penitente conventual, cuando dice :” métete en ese convento “ y no te hará falta nada más”.
Hay que animar a los que están buscando soluciones a esta crisis moral y energética, para que solucionen esta terrible situación. Alfonso Buil Aniés, está interesado en la eliminación del poder contaminante del carbón, del que ya no explotan muchas de sus minas y por otro lado está interesado en un tratamiento del purín de los cerdos, para obtener un gas, que se convierta en una energía alternativa y evitar que, utilizado como abono, no estropee la tierra cultivable, sino que sea un sustituto válido del abono de dicha tierra, con lo que se producirán alimentos, en estos momentos de crisis.

Ramón J. Sender Garcés y Antonio Mindeguía de Zizur


Como en muchas ocasiones Antonio el de Zizur,  me ha escrito algún recuerdo de su vida. Y hoy, día veinticinco de Noviembre de 2011, me ha contado lo siguiente:”En una Noche Negra, había una ardilla que saltaba de coche en coche, en el Parking. Llamaron a la Policía y a los Bomberos, para cogerla, pero la ardilla llegaba de una punta a otra de la ciudad, saltando”. Yo no he visto ardillas o esquiruelos en Zizur, pero en el cerebro de Antonio, saltaban y saltaban, de tal forma, que “los peatones no tenían sitio ni para pasear”. A Ramón J. Sender Garcés, cerca de Navarra, por el Santuario de la Virgen de Sancho Abarca, le saltaban ideas del pasado, representadas por las ardillas y  mezcladas con el futuro, representadas por los automóviles. Y así como Antonio Mindeguía (el semillero), describía la diferencia entre el pasado de las ardillas y el futuro de los hombres invadido por los automóviles, Ramón J. Sender Garcés, exponía su propio  pasado, a través del pseudo-individuo Pepe Garcés, cerca del Santuario de la Virgen de Sancho Abarca, en Tauste. En “Monte Odina” y en “Crónica del Alba”, escribe Ramón J. Sender sobre el Castillo del Rey Sancho Garcés Abarca, recreando recuerdos de ficción de lo antiguo y visiones de rectitud de la ermita de la Virgen de Sancho Abarca.” Hay una distancia insalvable entre el “Alter Ego” de Sender, a saber “Pepe Garcés”,narrador y protagonista del viaje que la familia hizo al Castillo y Ramón J. Sender, autor real”.
Hay un paralelismo entre el Castillo inexistente del Rey Sancho Garcés Abarca y la ardilla saltona de Antonio Mindeguía “en una Noche Negra”. Igualmente se parece el tormento de los automóviles con su vertiginoso circular, sus ruidos, contaminación y aparcamientos a la vida de Sender, con el fusilamiento en la Guerra de su hermano  y de su esposa, las agonías que los políticos apretaron sobre los españoles y la fuga a Méjico y a los Estados Unidos.
Sender en los Estados Unidos se encontró con numerosas y cariñosas ardillas y se recreó en el recuerdo que le traían de aquellas, que en su juventud contemplaba en  la Ermita de San Cosme y San Damián, al lado de Huesca. Igualmente los vecinos de Zizur,  pueden contemplar las ardillas o esquiruelos, subiendo algún día festivo a las montañas próximas y pueden olvidar el fragor de los automóviles, siguiendo la Vía de Santiago, que sube a Galar.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Mikel Martínez Sapiña Areizaga, de camarero en el aniversario de su tía María Antonia


Conocí en el noventa aniversario de María Antonia Vázquez, viuda de José Antonio Llanas Almudévar, a un niño de unos once años, que se prestó voluntario junto con su primo Javier Martínez Sapiña, para hacer llegar a los numerosos asistentes a la fiesta, que se celebraba en honor de María Antonia y de su hija Teresa Llanas, dulces pastas, pasteles e incluso champán. Con toda amabilidad se acercaban a las señoras, señores, señoritas y a todos los asistentes, con bandejas en sus manos, ofreciendo, con amables palabras los dulces y licores, unos alcohólicos y otros coca colas y jugos de frutas. Tenían los pequeños camareros voluntarios alguna dificultad para que aceptasen sus ofertas, porque había preparadas tres tartas enormes, de las que consumida la primera, ya no querían más. Mikel, con sus ojos negros y sonrientes, ofrecía sus dulces con amables palabras, como: perdonen, ¿quieren los señores tomar algo? ¡Con qué educación ofrecían los productos destinados a celebrar la fiesta y algunos los aceptaban, pero otras que ya estaban totalmente satisfechos de tanta delicadeza, decían que o deseaban nada más. Mikel y Javi, siempre sonrientes, en esas ocasiones en que se negaba la aceptación de sus dulces, me parecía que se les entristecían sus ojos y se les deshacían sus sonrisas. Ellos se volvían a esforzar, diciendo a los asistentes: Por favor, por favor, tomen un poquito más, para que nuestra tía-abuela María Antonia y nuestra prima Teresa, se queden satisfechas de verlos consumir sus obsequios.

Ellos no participaban en aquellas fiestas de la gloria de las alabanzas y de las músicas que les dedicaba el público, pero tenían un gran entusiasmo de que esa gloria llenase por completo los espíritus de los homenajeados. Ellos se conformaban con su trabajo por ellas, aunque tenían que entristecer su bella mirada y abandonar su sonrisa. ¡Que encanto llenó sus corazones, sin mirar para ellos ningún premio material! Yo al ver la generosidad de unos niños tan tiernos y jóvenes, me llené de emoción y me dije: ojalá que seáis muy felices porque habéis mostrado vuestra enorme humanidad, en esos cuerpos todavía sin alcanzar el desarrollo de las personas adultas. ¡Qué suerte habéis tenido, Miren y Manolo, con un hijo que se sacrifica por sus antepasados, ¿cómo se comportará con unos padres tan cariñosos como vosotros?

viernes, 18 de noviembre de 2011

La historia del Padre “Jesús”, convertida en leyenda






¿Cómo no se va a convertir en leyenda, la vida convertida en muerte, violentamente, de ese sacerdote, retratado en Siétamo, por el judío-alemán Hans  Gutmann, que se nacionalizó español y que cambió su nombre  por Juan Guzmán, y que ha conmovido a multitud de hombres y mujeres, que  han contemplado su fotografía?. Y  además, yo mismo, para nombrar al mártir, me he inventado el nombre de “Jesús”, que lo exhibo en el título de este artículo. A todos admira la figura santa de este mártir con  su sonrisa, que cuando lanzó al aire su grito de ¡Viva Cristo Rey!, sabía que le iba a costar su propia vida. Pero nadie sabe su nombre verdadero,  ni su apellido,  ni el origen del convento, del que provenía, porque, para mí,  era un miembro del clero regular,  por su recogimiento, devoción y  piedad. Yo soy del pueblo de Siétamo, provincia de Huesca, de la que lo separan doce kilómetros y sin embargo, nadie lo conocía en dicho pueblo. Es natural, porque el río Guatizalema, separaba las fuerzas gubernamentales y las fuerzas de los diversos sindicatos, que fusilaban a los miembros de la iglesia y a los defensores de Siétamo, que al fin conquistaron. En ambos lados del río, eran distintas las verdades y las mentiras y no se enteraban los defensores de Siétamo de los muertos, que iban cayendo al otro lado del río Guatizalema, pero cuando entraron los conquistadores en el pueblo, de vio con claridad la cantidad de muertos que se produjeron por ambas partes, pero se vio sin claridad la muerte  de “Jesús”, de quien nadie se acordaba. Ahora, sin embargo, nos acordamos muchos de él,  al contemplar la fotografía, de un hombre de mirada firme, con los brazos en jarras, por llevar los brazos atados, detrás de su cintura, que lo convirtieron  en un hombre firme y valiente.
Yo creo conocer el lugar donde fue fusilado, pero no puedo asegurarlo, porque la Sierra de Guara que está al fondo de la fotografía, está en parte oculta por las nubes o boiras, como aquí las llamamos. Hasta el tiempo colaboró en la creación de esta leyenda, impidiendo identificar el fondo de la fotografía, que es la Sierra de Guara.
Hay en España un interés enorme por la identificación del mártir, fotografiado en Siétamo, a punto de morir, por Hans Gutmann, que  después se cambió el nombre por el de Juan Guzmán. Del  fotógrafo conocemos dos nombres y del fotografiado, ninguno. Muchos españoles llevan consigo o cuelgan en sus casas, la fotografía de este mártir, al que yo llamo el “Padre Jesús” y otros lo identifican con el Beato Martín Martínez,natural de Valdealgorfa (Teruel), perteneciente a la diócesis de Zaragoza. Llamar “Jesús” a este mártir, se debe a encontrarme en él,  un hombre  que se parece a Cristo en su pasión y muerte, pero llamarlo Beato Martín Martínez, es debido a la identificación espiritual, pero no material, de este Beato con el también mártir,  al que yo llamo “Jesús”. Yo sueño con el nombre del mártir de la fotografía y el Decano de la Facultad de Teología de San Dámaso, Pablo Domínguez, fallecido en accidente de montaña en 2010, después de conseguir la foto en Moscú  (ahora ya no sólo se encuentran sus fotos en España), tenía la fotografía de “Jesús”, la tenía en su despacho y tal como informa Alfa y Omega, al verla, le gustó y “ al leer las frases del recuadro, se interesó mucho más”. Se sentía emocionado y con ganas de imitarle. Le parecía que se trataba del sacerdote español, Beato Martín Martínez, de Valdealgorfa, pero tan sólo se le parecía. Estaba admirado de los dos mártires,  a saber de “Jesús” y del Beato Martín Martínez, pero estaba en la duda, porque en el retrato ponía el nombre de éste, pero acompañado por un  UN INTERROGANTE. ESTABA LEGENDARIAMENTE ENAMORADO DE  LAS VIRTUDES DE AMBOS MÁRTIRES. Y ahora al que todavía no conocemos su verdadero nombre, le han surgido dos, a saber, uno el de “Jesús” y otro el de Martín. Es que su historia se ha convertido en leyenda.
Desde este momento, son muchos los devotos del “Padre Jesús” que lo identifican con el Beato Martín Martínez y le dedican oraciones al “doble mártir”. Su duda se ha corrido por las mentes y los corazones de multitud de españoles, para convertir la historia en leyenda.
Han sido varios los que me han interrogado sobre la personalidad del “Padre Jesús”, pero yo no puedo resolver el problema porque soy un ignorante de su origen,  de la Orden religiosa a la que pertenecía y de su nombre. Pero lo que sé, es que no es la misma persona que el Beato Martín Martínez. En el artículo escrito por mí, en el blog “http:// www.escritosde ignacioalmudevar.blogspot.com/”, se lee, que en las fotos que mando, “el “Padre Jesús” poseía una cabeza barbada y triangular con una amplia frente, bajando por los dos lados de su cara para casi coincidir  en punta en su barbilla. Su cabeza está revestida por un pelo largo, rebosante y con tendencia a ser rizado, una frente noble y enorme, y con el pelo que  parece de color claro y el rostro del Beato Martín Martínez es como un paralelogramo, de pelo negro, corto y con su barbilla más amplia que la puntiaguda del “Padre Jesús”. En la fotografía se ve al “Padre Jesús”, con una camisa sin cuello, porque el traje de su Orden, se lo había quitado, hacía ya días, lleva el pelo muy largo y en cambio el Beato Martín Martínez, iba con el pelo corto y con su figura limpia en lo físico y sin una abandonada barba. Se ve al Norte la Sierra de Guara y el campo donde fue fusilado está espeso de plantas de anís, como ahora. En la parte Sur se halla ¿un enterramiento?, pero no se pueden sacar los restos para comprobar el ADN, porque no se conoce a su familia, Pero también en esta descripción le queda una entrada a la leyenda, porque resulta difícil identificar a la Sierra de Guara, porque cubren sus alturas, oscuras nubes y al enterramiento.
Se ha investigado la personalidad del mártir “Jesús”, por ejemplo un señor de la provincia de Alicante, de cuyo nombre “no puedo acordarme”, pero con el que espero volver a conversar, que consultó con el canónigo e historiador de los mártires de la Guerra Civil, don Damián Peñart y Peñart. Estuvo en el Monaterio de El Pueyo de Barbastro, del que asesinaron a los frailes del convento. Estuvo consultando en la Diócesis de Lérida y más tarde en la de Barcelona, de las que no pudo obtener ningún resultado.
En cierta ocasión, cuando yo, acompañado por mi nieto Pablo, y por el cofrade del Viñedo, Joaquín Borruel Buil, bajaba de ver a la Virgen de dicho santuario, al llegar a la carretera N-240, tuve con el Doctor Don Luis Chiva, que viajaba con sus numerosos hijos y con su esposa, un pequeñísimo accidente. Al mostrarnos mutuamente las documentaciones, apareció la fotografía del “Padre Jesús” y allí se acabaron las palabras relativas al incidente y comenzamos a hablar de los misterios del Mártir. El día cinco de Septiembre del año 2010, me escribió lo siguiente: “La fotografía del sacerdote fusilado en Siétamo es para mí una verdadera intriga y en internet se pueden encontrar muchas referencias que hacen pensar que se trata del sacerdote Martín Martínez Pascual”. En el artículo “El Doctor Don Luis Chiva y  El “Padre Jesús”, escribo “No creo que conociendo sólo un poco el martirio del Beato Martín Martínez Pascual y comparándolo con el del “Padre Jesús”, como yo lo llamo, se concluya que son ambos la misma persona. En su martirio el Beato Martín Martínez Pascual iba rodeado de milicianos con otros seis sacerdotes. Los hicieron subir en un camión y éste marchó en dirección al cementerio de Alcañiz, donde fueron fusilados. Alcañiz está situado a unos ciento cuarenta kilómetros de Siétamo y el mártir sacrificado en Siétamo, murió solo. Se conoce el lugar, muy aproximado,  de su fusilamiento. Y parece ser que su lugar de enterramiento está allí mismo, sin seguridad”. Entonces no perdían el tiempo ni gastaban las energías en enterrar a los que asesinaban. Sigue Don Luis dando su opinión, que es la siguiente:”Existen algunas contradicciones entre esta referencia, como que no fue fusilado en Siétamo sino en Alcañiz; yo he visto una fotografía del sacerdote de Valdealgorfa y no los veo parecidos. Mira a ver si tu puedes ayudar a deshacer este enigma”. Al Doctor Don Luis Chiva se le plantea un enigma, de la misma forma que a mí, me parece una leyenda.
Mirando la fotografía de ambos mártires, se ve claramente que no eran la misma persona pues el Decano de Teología, que vivía en Madrid, consiguió la foto del “Padre Jesús” en Moscú. Murió en la Montaña aragonesa con la duda de si se trataba del Beato Martín Martínez Pascual, porque la foto iba acompañada de un interrogante, sobre si sería él   o se trataría de aquel al  que yo nombro como el “Padre Jesús.
El día uno de Julio de 2009, me escribió Don Fernando Hernández Surmann, desde Palma de Mallorca, que entre otras cosas me decía:”No sabe la alegría que me dio con su llamada….Le contaré un poco la historia de mi interés por nuestro común amigo “Jesús”…….Como le contaba por teléfono, un buen amigo, Don Pablo Domínguez Prieto, decano de la Facultad de Teología de Madrid, tenía esta foto en su despacho. La tenía gran devoción y decía que quería que su sacerdocio fuera vivido con esa intensidad que se aprecia en la mirada del mártir. Él creía, no sé por qué, que era de un operario llamado Martín Martínez Pascual, mártir beatificado recientemente. No sé por qué creía que era esta persona, pero lo cierto es que tenía su nombre escrito entre interrogantes en la foto. Al fallecer en trágicas circunstancias, tratando de ayudar a una amiga montañera que acababa de precipitarse por las laderas heladas del Moncayo, se ha llevado su secreto a la tumba. He visto que se ha hecho muy famosa la foto en cuestión tras publicarse en Alfa y Omega, suplemento religioso de ABC que seguro que usted conoce de sobra. Y, al llevar la referencia de Don Pablo, pues se ha difundido en Internet esta identidad, que como le mostraré es falsa. El beato Martín Martínez Pascual fue martirizado el martes 18 de Agosto de 1936. Lo fusilaron camino del cementerio de su pueblo, Aldealgorfa, que está en Teruel. En el proceso de beatificación se recogen muchos testimonios de su martirio, pero en ninguno se recoge el que fuera fotografiado por un fotógrafo  de las Brigadas Internacionales. Además la foto no se parece a nuestro “Jesús”, pues no lleva barba y parece menos esbelto. Yo tengo un ejemplar del libro que recoge los testimonios de su martirio, llamado “Testigos de su sacerdocio” de Juan de Andrés, publicado por Ediciones Sígueme en 1990. También me puse en contacto con los Operarios Diocesanos, a cuya congregación pertenecían estos mártires, y le mandé nuestra foto a Don Feliciano Villa, sacerdote de dicha congregación. Me contestó que no creía que la foto fuera del Beato Martín. Por otro lado, mis pesquisas se dirigieron al autor de la foto. Juan Guzmán es el nombre que se puso Hans Gutmann, comunista alemán nacido en Colonia, de probable origen judío, que vino a España a combatir el fascismo internacional”, a la  paraolímpiada  obrera de Barcelona del 36,que no llegó a celebrarse por adelantarse el Alzamiento Nacional. Creo que Ricardo de la Cierva dice que esta olimpiada, reacción a la de Berlín, fue un pretexto de los rojos para hacer llegar revolucionarios simpatizantes con la República, para acelerar la revolución que ya estaba en marcha. El caso es que Gutmann no tardó en unirse a una columna llamada “Thaelmann”, en honor del comunista alemán matado por Hitler. La llamaban la “Columna judía Thaelmann”, porque la mayoría de sus miembros eran judíos alemanes. Como no debían ser muchos, se unieron a las columnas que PSUC,POUM y FAI mandaron a Huesca. Entre las fotos de Gutmann que muestran que estuvo en Siétamo (además de la nuestra) hay una que se titula “Milicianos de la columna del Barrio-Trueba en Siétamo”. Gutmann se casó con una española y españolizó su nombre por el Juan Guzmán, no sabemos si antes o después de casarse. Adquirió pasaporte español e hizo fotos del bando nacional. En 1939 se exiló a Méjico con su mujer (no se ha logrado saber su nombre).Mantuvo contacto con círculos troskistas (Diego Ribera y Frida Kahlo, comunistas de ascendencia judía).Llegó a fotografiar a Trotsky antes de su asesinato a manos estalinistas. Siguió su trabajo de fotógrafo profesional para la revista Life y otras. Ocultó su ascendencia alemana y evitó el contacto con alemanes; en una ocasión hasta se hizo el sordo y mudo para no delatarse. Su archivo salió a la luz en los 90, cuando la agencia EFE adquirió los negativos de su viuda”.
Este es el artículo mejor redactado y con más conocimientos de todos los que he leído sobre el nombre real, del nombre de “Jesús” o del nombre de Martín con qué rebautizaron al mártir de la famosa fotografía. Igual se rebautizó Hans Gutmann con el nombre de Juan Guzmán.
Y quiero acabar este artículo con las palabras de Don Fernando Hernández Surmann, cuando escribe:” Créame que estoy de acuerdo con usted en esa visión de fe, sin la cual todos estos hechos se hacen completamente incomprensibles. La grandeza de los mártires es, precisamente, que murieron por su fe, que murieron perdonando,  y que completaron en su carne el sacrificio redentor de Cristo. Por eso me ha gustado tanto que llamara a nuestro hombre “Jesús”. No podía llamarse de otro modo porque,  de alguna forma, es Él mismo”.

A mi amiga Ripaldi



Ya sabía que andabas por La Mancha, de uno de cuyos lugares no quería acordarse Cervantes. No me extraña, por tanto, que tú desees olvidarla cuanto antes. Andante era el caballero de delgadez extrema, tanto que lo llamaron el de la triste figura; tú delgadez, en cambio, no llega a esos extremos, tanto es así que yo te considero “La bien plantada”.
Mucho leyó el Manchego y quedó su cerebro deshidratado, como su tierra, incluso llegaron a secarse, según creo, las Tablas de Daimiel. Esas  sequedades tal vez fueron accidentales, pues Don Quijote recobró el juicio y las Tablas, si llueve, se volverán a poblar de patos, pero algo de esa sequedad se ha debido hacer crónica en esas gentes (alumnos y compañeros) de que hablas.
Aunque te he asimilado al Quijote (andante y delgada), no eres "quijotera", en el sentido que en el Somontano se da a esa palabra: quejica. Y te digo que no lo eres, pues mi otra sobrina, Ana, tan equilibrada y tan constantemente sonriente, se quejaba de los mismos males de que tú adoleces, no en la Mancha precisamente, pero sí debajo del paralelo de Madrid.
A pesar de ser la tierra donde moras, la patria chica del Quijote, son los Panzas o pancistas, los que en ella proliferan.
¡Pobre hidalgo, que tratando de encontrar una noble Dulcinea, tuvo que sublimar a una basta  y áspera Maritormes!. Si por lo menos, parando los relojes el Merlín, gran Mago, hubiérase esperado a tu llegada, hubiera tenido Don Quijote en su presencia una condesa Ripaldiana, ”parejana” en belleza a Dulcinea, al tiempo que de letras abundosa. Pero quedaron sólo Sanchos con el paso del tiempo que siguen prefiriendo, de la Mancha el queso a las delicias eróticas que proporciona la condesa Ripaldiana con un beso.
¡No desmayes, condesa, que este cura, barbero, cósmico, cómico y bárbaro, pronostica que tú, dama andante, llegarás a mejor puerto !. ¿Cómo?, se hace camino al andar y la
dama andante es capaz de andar, andar…muchos caminos.

Conversaciones en Montearagón



Los Amigos de Montearagón han celebrado igual que todos los años, el primer domingo de junio, un acto de reclamación para que el antiguo castillo- monasterio, sea restaurado. He subido a la altura para colaborar con sus componentes en el logro de dicho fin y me he encontrado en ella, con muchos oscenses y con hijos de varios pueblos del Somontano. Hablé con muchos de ellos, pero el que más me impresionó con sus palabras, fue Enrique Arizón, Ingeniero Industrial, al que hacía ya muchos años que no veía porque trabajaba ocupando un alto cargo en la Hacienda Nacional y que ahora ya está jubilado. Jubilarse y venirse con su esposa  Emilia a Huesca, ha sido todo uno, porque él que toda su vida había estado soñando con Huesca, donde su familia tenía y creo que todavía es suyo el Velódromo, en el que en tiempos pasados se celebraban carreras de velocípedos. Yo me acuerdo de haber estado en el entonces ya viejo Velódromo con su primo Maito  Mallén Campaña y de haber visto algún velocípedo, que ya no se podía usar  y alguna rueda enorme, que correspondía a la rueda delantera de uno de esos velocípedos. Me dice José Enrique que en una ocasión se empleó el terreno en campo de fútbol, pero más tarde se convirtió en un campo de cultivo de cierta droga, porque unos delincuentes saltaban las paredes y cultivaban dicha planta. Ahora parece que en un edificio ya de aspecto ruinoso se arreglan instrumentos metálicos.
Pero José Enrique creo que de estas cosas se enteraba de tarde en tarde, ya que no tenía tiempo de ir a ver dichos terrenos. El se acordaba más de su vida de niño y de joven, cuando estudiaba en el colegio y me contó que alguna vez subía al Castillo-Monasterio, donde se encontraba la iglesia convertida en paridera, con su suelo lleno de estiércol con una altura cercana al metro y estaban las ovejas con sus corderos, que daban señales de asustarse, al igual que los pastores, que cuando los veían llegar daban muestras de mal humor. José Enrique tendría por aquellos años de 1945, unos dieciséis o diecisiete años e iba a ver no se sabía si al Señor o las ovejas, acompañado entre otros por Carlos Albasini y por Desi. Penetraban por todos los lugares anejos a la iglesia y por el interior de la torre, entró él en cierta ocasión en el púlpito, que por cierto me dijo que entonces a pesar de las ovejas y de los pastores, estaba más bonito que hoy en día. Una vez en el púlpito se sintió orador y exclamó en latín:”¿Quosque tandem, Catilina,abutere pacienciae nostrae?”,  que en castellano equivale a decir :¿Hasta cuando, Catilina, seguirás abusando de nuestra paciencia?.¡Dios mío, que sensibilidad tenías dentro de tí, que comunicabas a tus amigos en aquellos momentos de juventud!, ¡cómo sabías que aquella situación era el reflejo de una degeneración de la historia aragonesa!.En el momento que me explicabas tu actuación en el púlpito, estábamos en medio de aquel brillante Castillo-Monasterio, levantado en el siglo XI, unos diez o doce años antes de la conquista a los moros de la ciudad de Huesca en 1096 y sentía conmigo el consuelo de ver arreglada la iglesia, donde se dijo una misa y cantó un grupo de joteros de la Estirpe de Aragonia, dirigidos por mi amigo Julve, que con sus voces nos llegaban al alma  y allí estaban los Amigos de Montearagón, reclamando una resurrección de los edificios que tienen comidas sus piedras y en su mayor parte ruedan esas piedras por los suelos.
¿Quién es la Catilina antiaragonesa que cuando se echaron  los frailes del convento, hizo que algunos de ellos huyeran descolgándose con soga por las ventanas?.  Pero no fue sólo esta la labor que realizaron ,porque en mi pueblo de Siétamo vivió de ecónomo no sé si fue un abad o un fraile de dicho convento, que dejó en casa de una señora un relicario que parece ser contenía sangre de Cristo. Pero aquella Catilina hizo que el que compró el Monasterio lo saqueara de sus ornamentos, libros  y joyas sagradas para después prenderle fuego, de lo que se conserva un cuadro del que sale un humo escandaloso. Era escandaloso, porque mi padre me decía que cuando quemaron Montearagón, hasta Siétamo llegaban “las fumatas”. Altoaragonesas, ¡qué paciencia!.