miércoles, 30 de abril de 2014

José Otín Nasarre, observa el arte en Jaca y en Barbastro

Ermita San Fructuoso (Bierge , Huesca)


Me he encontrado con José Otín Nasarre, Guarda Forestal Jubilado. Es originario de un paraje entre el río  Alcanadre y el Barranco de Mascún,  cerca del pueblo o más bien aldea,  ya despoblado de Otín, del que heredó su primer apellido y su segundo es el mismo que el del cercano pueblo de Nasarre, donde se conserva una hermosa iglesia románica. Este hombre además de convivir con una Naturaleza de una belleza primitiva y de poseer sus dos apellidos de esa zona, ha contemplado siempre la belleza del Pirineo, pues siempre la ha tenido delante de sus ojos. En esa tierra, donde nació, contemplaba el río Alcanadre y el Barranco de Mascún y veneraba la románica iglesia de Nasarre, de una belleza de acuerdo con aquel pintoresco paisaje. Pero no sólo amó esta iglesia de Nasarre, sino,  que en el pueblo de Alberuela de Laliena, donde vivió con su familia, entraba, desde luego con dificultades por estar abandonada, en la iglesia de San Nicolás de Bari, edificada en el siglo XII, que ya está restaurada, ya que era difícil entrar en ella porque para la Guerra Civil, la destruyeron. En ella se contemplan capiteles, que dicen corresponden a una influencia arquitectónica de Toulouse y que recuerdan el arte románico de Loarre.  Se encuentra a un lado del camino viejo que conduce a Bierge y al otro lado se eleva un antiguo castillo hospitalario de la Orden de Caballería del Temple.  Al lado de la ermita, José ha contemplado,  como Forestal, con especial cariño arbustos con granadas o en lengua aragonesa,  minglanas, que dejaron por allí los moros, cuando dominaron, por poco tiempo, los Pirineos. 
 En los pueblos de Otín y de Nasarre todavía no han desaparecido las casas, sino que todos sus dueños conservan las escrituras, como aquel que guarda las reliquias de su familia. Pero a partir de los años 1960, ya bastante pasada la Guerra, subían  turistas y comerciantes, que recogían las zoquetas, las albardas, los bastes, colleras, collerones y yugos. No sólo se han llevado  las colleras y “cremallos”  del hogar, con los que se cuelgan los calderos, en los que hierben el agua y preparan la pastura de los cerdos y gallinas, sino que José Otín me ha contado como en la ermita del siglo XII,  de San Fructuoso o San Fertus, en Bierge, donde vivió, sacaban las pinturas románicas de los muros. Usaban medios que José veía,  aunque no comprendía totalmente el fin con que se realizaban tales faenas. Me dice José Otín que veía actuar sobre esas costosas pinturas, que son antiguas  y de una belleza que conmueve los espíritus de los que las contemplan. Pero en la Guerra Civil parece ser que los milicianos jugaban a la pelota sobre las paredes, que mostraban  a San Fructuoso o San Fertus y a todos sus acompañantes, hasta el punto de que uno de los “deportivos jugadores”, se acercó al Cristo, que con su gran figura, presidía el altar mayor, subiendo por una escalera de mano y le  mutiló  el rostro, al parecer con odio.
Cuando, después de la Guerra Civil, Antonio, que todavía era casi un niño, miraba la faena que hacían los que querían sacar las pinturas de las paredes,  para colocarlas en distintos lugares. Me dice José,  que mojaban sábanas o lienzos, adecuados para sostener dichas pinturas, con leche de vaca, que yo ignoro como un niño,  podía identificar aquel líquido, que apretaban con fuerza sobre las pinturas de la pared y que habían calentado a cierta temperatura. Después de esa aplicación del líquido, se desprendían las pinturas de la pared y se veían en los lienzos.
José, al acabar la Guerra Civil, se acordaba de la destrucción de imágenes y objetos religiosos y no podía comprender como, después de dicha Guerra, dos Sacerdotes sabios,  podían participar  en el desprendimiento de las figuras románicas, de los muros de la ermita de San Fructuoso o San Fertus. El mayor de los dos sacerdotes era el Canónigo Don Antonio Durán Gudiol y el párroco  era  Don José María  Jabierre.  Don Antonio Durán Gudiol, que nació en Vic, Provincia de Barcelona en 1918. Estuvo viviendo en Aragón aproximadamente medio siglo, llegando a ser tan aragonés como catalán. En 1978, con la colaboración de Domingo Buesa y Julio Gavín, escribió la “Guía monumental de Serrablo”. Pero no sólo se dedicó a estudiar las iglesias del Serrablo, sino que lo encontramos en Bierge en la ermita de San Fructuoso, para trasladar las maravillosas pinturas que, gracias a Dios,  todavía se conservan en dicha ermita y evitar los despojos del arte, en las iglesias del Alto Aragón. Pero todo tiene una explicación, porque en aquellos tiempos en que escaseaba el dinero, recuperar las pinturas de Bierge, costaba una fortuna. Sacaron  los lienzos de toda la ermita, pero tuvieron que destinar los que se desprendieron de los laterales del Abside, para pagar a los técnicos, que realizaron una obra maravillosa. El otro sacerdote, es decir el Párroco de Bierge, que tuvo un hermano, nacido en Siétamo, Cardenal, pero él durante varios años, estuvo de Cura de Pueblo en la Diócesis de Huesca. Ese es el título de un artículo mío, escrito en el Ordenador y dice, entre otras cosas ,lo siguiente: ”Segundo Nasarre, nacido en Nocito, me confirmó el carisma que llevaba consigo, don José María, en el año de mil novecientos cuarenta y tantos, y  convocaron una rogativa a San Urbez, porque  la sequía era grave. En el Somontano reinaba tal “sequero”, que no podían abrevar los ganados de ovejas,  ni siquiera las caballerías. Empezaron a venir vecinos de Bentué, de Used, de Bara, de Angúés, de Rodellar  y de Bierge. Estaba el cielo raso,  pero aparecieron en la punta de Guara “as boiretas llovederas” y empezó a llover de tal forma, que muchos se tuvieron que quedar en Nocito……Don José María Javierre, que por entonces estaba de párroco no sé si en Angüés o en Bierge, dijo la misa y predicó”.
“Mi amigo  Nasarre, de más de ochenta años  no puede olvidar el sermón que escuchó pues hizo llorar a todas las mujeres asistentes a la misa y a muchos de los hombres. Empezó a llover cuando  volvía la procesión y estaba entrando en la iglesia. José María no podía olvidar sus tierras y comunicó al sabio canónigo Don Antonio Durán Gudiol, lo que ocurría con las pinturas de San Fructuoso de Bierge y de allí,  José me contó el proceso de quitar de los muros de la ermita las pinturas sagradas. En los lados del ábside de la ermita, se ven las sombras de hermosos dibujos sagrados, pero es que son los restos de las pinturas que tuvieron que pagar por obtener todo el resto de ellas, situados en el frente del ábside. Parte de esos restos se encuentran, según me dijo José Otín Nasarre, en los Estados Unidos, otros en Barcelona y otro en Zaragoza.
Las hermosas figuras que llenan de fe, al que las contempla, las veía Cándido Rufas, a veces con lágrimas en los ojos, en los lienzos,  que se encontraban en los porches de la Universidad, frente al Seminario, en el que estudiaba. Y aquí es donde hay que exponer el amor que hacia esos lienzos tenía el hermano mayor de la familia Rufas de Bierge, que se llamaba Agustín y era hermano de otros trece Rufas, que tiene su casa natal en  el pueblo de Bierge, debajo de la Sierra de Rufas.  Agustín recibía noticias de los lienzos sacados de la ermita de San Fructuoso y las lágrimas de su hermano, el seminarista Cándido Rufas, conmovieron el corazón de Agustín o Agustinico, que  se movió hacia la Dirección General de Aragón, que hizo volver los lienzos románicos a la ermita de San Fructuoso de Bierge.
Este mes de Abril de 2014, he contemplado un paisaje espiritual, dentro de la ermita, presidida por el Santo Cristo con su figura románica, y alrededor de él santos y santas de la corte celestial.¿ Qué pasaba en la ermita de San Fructuoso de Bierge?. José Otín Nasarre se ha quedado emocionado,  al contarle lo que yo vi en el ambiente de la ermita, igual que  él lo había contemplado cuando él era todavía un niño y observaba como despojaban los muros de la ermita de aquellas santas y maravillosas pinturas románicas.
En Bierge hay cuatro iglesias, pero en aquella ermita de San Fructuoso San Fertus en la que nos encontrábamos, muchos  amigos de la familia Rufas, resultó conmovedor, ver llegar a Agustín, sobre las espaldas de  parientes y amigos, a despedirse de este mundo, frente al Cristo románico, acompañado por hombres santos, que parecían negarse a despedirse de su protector, sino que lo recibían con amor para que entrara en el Cielo, que se había merecido, porque  a él se debía el regreso de los lienzos románicos a la ermita de San Fructuoso. En la parte alta del altar, celebraban la misa tres sacerdotes, entre los cuales se encontraba un sucesor de José María  Javierre, a saber el sietamense  José María Cabrero, y en la escala inferior, y junto a ellos estaba conmovido, Cándido Rufas, otro “sacerdos in Eternum”, como el sacerdote rumano, que estando casado, y celebra la misa en la iglesia de San Miguel de Huesca, ante sus paisanos inmigrantes.
Cerca de donde yo estaba, se sentaban un niño y una niña, sobrinos de Cándido Rufas, que estaban contemplando espectáculo de la vida del hombre ante Cristo, que estaba mirándolos en el Presbiterio.
Al salir de la iglesia, se contempla una carretera que sube hasta Rodellar y en cuyo inicio está escrito:  BARRANCO de MASCÚN. ¡Cuantas veces ha pasado por ella el Forestal José Otín Nasarre, que visitaba las iglesias de Otín y de Nasarre, que le recordaban su origen eterno como el de las iglesias antiguas, de las que se acuerda , como recuerda su visón del despojo de pinturas románicas en la ermita de San Fructuoso y que hoy,  he contemplado yo, dichas figuras con todo su esplendor,  bendiciendo al “amo” de Casa Rufas de Bierge, acompañado de toda su familia y de los vecinos de Bierge.
Estuve en cierta ocasión,  acompañado de mi esposa Feli y de mis hijos, en Bierge,  a ver a Agustín,   a su esposa e hijos, pero se habían marchado a una boda en Barbastro. Pero  en esta ocasión,  la última, he conseguido verlo frente al Cristo herido en su Pasión y en la Guerra Civil. Lo he visto a él rodeado de muchos de sus hermanos, nietos y sobrinos y me ha conmovido contemplar a Cándido, muy próximo al ataúd, derramando lágrimas, que le han lavado sus ojos y han alegrado su alma, al recordar, el interés que tuvo, para traer, de nuevo,  al pueblo de Bierge, las figuras de Cristo, de San Fructuoso y de todos sus hermanos en la santidad.

 Oye, José, ¿no te ha conmovido el hecho de que yo viera a Agustín difunto, donde tú lo viste otras veces, pensando en volver esas pinturas a Bierge?.

lunes, 28 de abril de 2014

El Casino y José Alonso el pobre



Mirando la fachada del Gran Casino,  desde el surtidor,  que preside la Plaza de Navarra, goza uno en contemplar, un edificio modernista, que semeja un castillo- fortaleza, de aquellos que impresionan en el Valle del Loira, al otro lado de los Pirineos. Es blanco el color de sus fachada y sobre esa pantalla, se destaca un cuerpo en su centro, sobre el que se alza una corona, con un reloj  que preside el tiempo del Casino,  de la Plaza y de los buenos y malos momentos, por los que ha pasado   la ciudad, desde los primeros años de su construcción. Cuando he podido escuchar el sonido nostálgico del reloj, me ha llenado de recuerdos de Huesca. Hasta dicho reloj está decorado por plantas clásicas y por otras partes, como en los lados de las ventanas, por columnas, todavía más llamativas que las corintias griegas, y los balcones por complicadas líneas curvas, que hacen soñar en la felicidad, que buscaron, entre otros muchos Manuel Camo, de cuya cabeza surgió la idea de que el arquitecto catalán Ildefonso Bonells, compusiera el  proyecto en año de 1901. El cuerpo central del Casino, está coronado con un frontón y desde lo más alto, lanza el reloj sus agradables sones. En sus tramos laterales tiene adosados dos cuerpos, que parecen retirarse hacia detrás y se acaban las dos esquinas por cuatro torreones octogonales. Está estudiada la perspectiva de la fachada con una decoración modernista, que se abre con una enorme terraza con la que no sólo adorna su aspecto,  sino que abre un lugar, para que el público, al mismo tiempo que toma el sol,   converse  sentado junto a sus veladores, del pasado y del futuro.
En esa terraza, los  ciudadanos que está sentados alrededor de los veladores, contemplan la elegancia de la decoración modernista de sus balcones y ventanas y sobre el frontón, suena el reloj. La gran superficie de la terraza, completa la misión lúdica o de alegría del público, como llena de gozo el ojear los adornos vegetales, que están tallados en la puerta de entrada al interior del Casino, por Francisco Arnal, que constituyen un modelo de ornamentación modernista, más conmovedores de Huesca. Atravesado el portal o enorme portón, en el vestíbulo, envuelto en cristales de colores y de bellas flores en sus muros,  se encuentra uno con la escalinata, con sus bellos pasamanos, y presidiendo desde un rellano de escalera, que se divide en dos, se alza la imagen de Manuel Camo, el que trabajó por Huesca, no dejándole a su esposa de   casa Baquer, ni un solo céntimo. Una vez en los salones del primer piso, se queda uno admirado por la decoración con pinturas  murales, la decoración de los salones y es preciso fijarse en el mobiliario, por ejemplo en las mesas en las que se leen los libros de la Biblioteca.  
Es llamativo el contraste entre el color blanco de las fachadas y en los salones interiores son las pinturas de tonos suaves, entre los cuales se encuentra el rosa, el naranja, el azul o el color de marfil, que exhiben los elefantes. Todos son colores suaves, sobre todo los que adornan la escalera, donde se encentra la figura de Manuel Camo.
En el año de 1900, se puso de acuerdo con los socios del Círculo Oscense, su presidente Joaquín Lalaguna Sanz para construir en edificio modernista que represente de algún modo, la ideología liberal. Inspirados por Don Manuel Camo Nogués, que fue fundador del Diario de Huesca, encargan al arquitecto Ildefonso Bonells, la realización del proyecto. Al contemplar la decoración pictórica de Pascual Aventín y las tallas en madera de Francisco Arnal, siente uno los deseos de contemplar el interior del Casino.
El año 2007, el Gobierno de Aragón declaró al edificio  del Círculo Oscense, que también conocemos por Casino, con categoría de Monumento.
Es el Casino o edificio del Círculo Oscense  una importante muestra del modernismo en la capital oscense, que gracias  a su elevación, se generó la Plaza, hoy de Navarra. Lo creó el Partido Liberal, fundado en 1877. Desde su elevación entre 1901 y 1904, a lo largo del siglo XX, recuerda luces y sombras en los ciudadanos oscenses. A lo largo del siglo XX, hubo un ímpetu acelerador del progreso de Huesca y por renovar costumbres, ya pasadas de moda. El analfabetismo era en Huesca del 80 por ciento y los que no sabían leer, buscaban aprender, tratando de interpretar los escritos del Diario liberal de Huesca.
¡Cómo cambiaron las costumbres desde el año 1349, en que se publicó un fragmento de la Ordenanza Municipal de Huesca!. En ella se lee “que ninguna mercadería se compre nin venda entre ningunas personas, faulando en algarabismia nin en basquens”.A principios del siglo XX, se fundó el periódico conservador “La Tierra” y en él Ramón J. Sender  fue redactor del mismo, durante unos años. Su hermano Manuel Sender, alcalde de Huesca, fue fusilado al comenzar la Guerra Civil.
En años pasados el analfabetismo era del 80 por ciento de la población, hubo una cruel Guerra Civil y ahora te encuentras con miembros del pueblo, amenazados por la necesidad, porque pasando por el torreón octogonal,  que se encuentra a la izquierda del Casino, sentado en un banco, me encuentro algunos días a mi amigo José Alonso. Tenía ganas de verlo, porque me dijo el vendedor de los Iguales, que tiene su garita frente al banco,  en el que se sienta José,  que había pasado el invierno en el Hospital. Pero ¡qué alegría sentí al encontrarlo, con cuatro carpetas, llenas de dibujos y entre ellos destacaba un águila, posada en un lugar elevado y mirando hacia la tierra baja. Es raro que José viese en los Pirineos un bucardo, de cuya visión se quedó admirado y no pudo menos que retratarlo con un bolígrafo. Pero sobre la belleza de los cuerpos de animal está la belleza de la mujer, que fascina en la Calle de Lanuza, que retrató con rapidez, pero no sólo presentaba la hermosura de esta mujer, sino que luego retrató a Dolores, de cabellos negros, que nos recuerdan los dolores pasados por las mujeres en el amor.
Al ver tanta belleza, producida por José, en cuyos bolsillos entran cada mes, unos trescientos euros, lo invité a tomar un desayuno, en el inmediato Bar, que se encuentra en el torreón octogonal del Casino y al que se sube por una semi escondida escalera. Quise completar la belleza de los dibujos del pobre José, con la que satura los espíritus del que entra en el Casino, invitándolo a satisfacer su estómago con un vaso de leche, acompañado por un pastel. Al subir la pequeña escalera, contemplamos la belleza de aquel espacio,  donde se posan los veladores y se divisan las  largas y luminosas ventanas, que permiten que el sol ilumine a los ciudadanos, cuyos rostros acaracia. Una vez dentro del Bar, algunos nos miraban y nosotros admirábamos los aparatos de luz, colgados del techo por unas cadenas doradas, que sostenían unos aparatos de cristal semiesféricos, de color blanco viejo y que eran semiesfericos.
En medio del mostrador hay un cuadro de relieve, que representa a una mujer, rodeada de flores artificiales y de sus cabellos pendían unas flores artificiales, que adornaban la testa de la dama.
José no tiene dinero y a Manuel Camo,  en 1711, cuando murió, no le quedó tampoco ningún dinero a su esposa de casa Baquer.
Camo nos da la lección sobre el dinero, “Porque, para Jesús, el dinero no es malo; lo malo es su acumulación abusiva; lo perverso es la avaricia y el ansia de tener, que  lleva  a acaparar. Y este es el mal que aqueja nuestra sociedad neoliberal”.
El otro ejemplo nos viene del pobre José, que parece que nos dice:”Fijaos como crecen los lirios. Ni hilan ni tejen, y os digo que Salomón en todo su fasto estaba como cualquiera  de ellos. Pues si a la yerba que hoy está por el campo y mañana se echa en el horno, Dios la vista así, ¿qué no haría por nosotros , hombres de poca fe?.



El gitanillo ahogado en Siétamo



¿Dónde se ha metido el niño ,capullo en flor de gitano?.
Por la orillita del río
Dicen que andaba pescando.
Ojos blancos, que brillan en tez morena,
Curiosos quieren saber
Qué se esconde en lo profundo de las aguas,
Bajo la piel cristalina del río donde acamparon
En otros tiempos sus padres.
Le han atraído las aguas, espejo de tu belleza
Y te han querido besar.
¡Dios, que beso tan traidor el de las aguas,
Que han querido hacerte suyo!.
Lloros gitanos, gritos se escuchan
A las orillas del río.
Ya vienen los hombres-rana a buscarlo por las balsas.
Es de noche y ya se han ido
Y así el niño podrá jugar con los peces,
A la luz de luna llena.
¡Cuantas veces los gitanos acamparon
Bajo la luna lunera, encendiendo sus hogueras,
Pero la hoguera de hoy, noche del dos de Septiembre,
Ha reunido gitanos, en velatorio fúnebre.
Y si no está bajo las aguas,
¿Dónde se ha metido el niño?
Por las laderas del monte, procesión de luciérnagas;
Son los gitanos que buscan y llaman al buen Juan Carlos.
¡Ay gitanico del alma, ay río Guatizalema!.



(Escrito a la luz de la luna y de la hoguera, la noche del uno al dos de Septiembre)

domingo, 27 de abril de 2014

Jocundo



A mí no me cabe duda de que hay palabras más bellas que otras. Unas lo son por su sonoridad, otras por su significado y otras por ambas cualidades. Dicen que sobre gustos, no hay nada escrito; yo creo que más bien no hay o no debe haber nada que los encadene. Unos se llenan la boca con la palabra triunfo; tal vez sea porque son triunfalistas o porque habiendo fracasado aspiran al triunfo. Triunfalista fue  Napoleón, cuando mandó levantar en París el Arco de Triunfo. Otros aman la palabra libertad porque es bella y es bello su significado. También tiene “La Libertad” sus representaciones estatuarias. Hay palabras que son biensonantes  en todos los idiomas, pero parece que se tornan más dulces en un idioma determinado: l’amour francés para algunos es más evocador. Algunos vocablos no  deberían ser aptos para la boca, al menos antes se evitaban y si salían de la misma,  eran rechazados por  aquellos que los escuchaban. ¡Oh los franceses como se llenan la boca con la “merde”, pero por desgracia aquí también lo sabemos hacer muchas veces con su homónima española! Y con otras muchas  en que se conjuga la sonoridad con la procacidad.
El gusto es libre, aunque a veces merezca palos.
Yo también tengo mi frase favorita y temo parecer pedante porque está en latín. Es la siguiente: Cuam  bonum  et  cuam jucundum, habitare fratres  in  unum, pero me trae loco eso de jucundum. Me suena a cachondo, regocijante, placentero y me llena de sugerencias   y me define exactamente ese estado de felicidad, que existiría si todos habitáramos el mundo como hermanos unidos.
Hay palabras que despiertan el deseo de poseer aquello que expresan, pero como por sí mismas no suenan, se redondean con otra, que a veces no responde a la realidad, por ejemplo: apartamento  “insonorizado”, gafas “polarizadas”. Las voces que no llena la boca  se tornan sonoras haciendo ciertas inflexiones: de “alah fohnah”,se deriva   alfombra  y de chalet,  chalete

Buscando “iucundus” en el diccionario, me sale la palabra castellana jocundo, que quiere decir alegre, placentero, apacible. ¡Qué palabra tan cachonda!.           

miércoles, 23 de abril de 2014

Cuando veo por las calles de Huesca a Don Antonio Baso…



 Me siento sincronizado con sus noventa y tantos años de edad y recuerdo toda la Historia de nuestra capital y provincia y no puedo hacer más, que saludarlo. Así escucho una voz de todo el siglo pasado, a la que no hacemos caso en el siglo XXI y al escucharlo me parece oír numerosas voces, desde la de Don Manuel Camo, hablando entre otros, con mi abuelo materno Ignacio López de Zamora, diputado  provincial, con los monárquicos adheridos a Amadeo de Saboya y los republicanos, abatidos en el año de 1936.
Y me acuerdo de lo que expresaba Antonio Baso en su escrito sobre el periódico oscense Diario de Huesca. Su  primer número lo lanzó al público en día 16 de Noviembre de 1875 y dejó de publicarse en el año de la Guerra Civil de 1936. Escribe Antonio Baso que en el diario justificaba su fundación ante  la necesidad de defender a su querida y POSTERGADA provincia, que estaba huérfana de un periódico diario, que expresara una preocupación por sus intereses generales, como la apertura del ferrocarril que uniría a España y a Francia y los locales, como el riego.
El fundador del Diario de Huesca fue Don Manuel Camo Nogués. Se tiraba el periódico en la imprenta de Pérez, que estaba situada al lado de Farmacia de Llanas, Yo tuve amistad con Marieta Pérez, que hacía sonar el piano de su casa y con la madre de los hermanos Saura, uno creador de películas de cine y de su hermano , que era pintor, se divertían haciendo sonar la música. Por aquellas ventanas,  que por su parte Este, recogían el sonido, que  podían escuchar, no sé si con éxito,  los difuntos de las Claustros de San Pedro. Se trasladó, más tarde  la tarea de redacción y de talleres al Coso Bajo, a una casa que era de Claver, originario de Sieso y pariente de los Almudévar del mismo pueblo.
Cita Antonio Baso a varias personas  que hicieron posible la vida de este periódico ,como Amado Pellicer, Anselmo Gastón de Gotor, a Mur Ventura, José Cajal, Ramón Acín, que acabó su vida llena de dolor para sus hijas. Silvio Kosti fue una figura literaria y López Allué escribió “Coplas y más coplas”, que divertían al pueblo. En el año de 1923 ,escribió: “Por el Diario fue a la cena Añoto, chico formal, periodista con melenas, avanzado en el  pensar, escéptico y humanista, algo pálido de tez, y, aunque está un poco “arguellau”, tiene un “saque singular”.
Ejerció Camo el caciquismo, pero era un defecto de muchos políticos de la época y no se aprovechó de los dineros públicos,  como ha ocurrido, en esta última democracia, que dejaron a España arruinada y a sus autonomías naciones casi independientes. Su esposa Benita Baquer y Ramón,  al morir su esposo en 1911, no heredó ni un céntimo.
El Diario de Huesca, se abrió  en 1875, un año después de la Restauración Borbónica, en que se inauguraron los partidos políticos. He conocido a José María Martínez, que era dueño de la Librería de su nombre y por él me enteré de que habían conservado la colección de escritos del Diario del Alto Aragón, hecho que alaba Don Antonio Banzo, en su escrito sobre el Diario de Huesca. Vicén Do Río, conserva una gran cantidad de escritos de aquellos tiempos, en que se habla de agricultura, de transportes y de industria. 
Tras de la fundación del Diario de Huesca, su lectura resultaba escasa,  porque el analfetismo era del ochenta por ciento de la población. Pero “Algunos de los que hicimos posible la vida del Diario, éramos unos  diminutos seres, que éramos nosotros,  en él aprendimos a deletrear,  al fijar nuestra vista sobre los caracteres gruesos de sus encabezamientos de noticias o llamadas de atención anunciantes”. Nos hace ver Antonio Baso la influencia positiva que tuvo el periódico en que el pueblo aprendiera a leer, pero añade que “Sobre todo el periodismo es un instrumento, un vehículo de algo que debe decirse y tiene que ser dicho con la mayor fidelidad y claridad en su comunicación”. Pone el ejemplo que con el teléfono daban los periodistas para comunicar las noticias y escribe que en algunas ocasiones tenían que emplear aquellas galenas, con las que de niños nos comunicábamos.
Fue Manuel Camo portavoz de los intereses republicanos de Emilio Castelar y que murió el citado Camo, en Huesca el año de 1911. El Diario de Huesca, por él fundado no tuvo competencia hasta el año 1919, en que se fundó La Tierra, que era conservador y defendía los intereses de una pobre profesión, a saber la de los agricultores y de la ganaderos. 
He dicho , al principio, que nos veíamos con Don Antonio Baso, por las calles de Huesca ,pero hace tres o cuatro días ,entré el San Pedro el Viejo, a preguntarle a la Licenciada en Historia, Antonia, donde se encontraban los esqueletos de dos Almudévar, cuyas esquelas ,están escritas en piedra,  en unos capiteles del Claustro. Estando en la iglesia,  ha entrado Antonio Baso, que no es extraño que entrara en un templo,  que recuerda toda la historia de Huesca, que conoce toda la antigua y la moderna. Y pronto empezó a contarme la historia del Colegio de Santa Rosa y todo lo que pasó en Huesca, para la República y la Guerra Civil. Con esa maravillosa edad de más de noventa años, su cerebro le funciona con una facilidad maravillosa y me explicó lo que pasaba en los años de 1930. Al preguntarle sobre el Colegio y Convento de Santa Rosa, me llenó la cabeza de historias sobre su pasado. ¡Cómo no se ha de acordar!, si su tío Don Antonio Baso Simelio, celebró en su iglesia , las Bodas de Oro Sacerdotales, puesto que  en el año de 1904,celebró además de su sacerdocio, su primera Misa. Igualmente,  con algunos niños de Huesca, aprendió las primeras letras en el parvulario de su colegio.
El Colegio de Santa Rosa, fue anteriormente un Beaterio de monjas dominicas, en que se instalaron las compañeras de mi tía la Madre Berride. El edificio se lo compró a las monjas el sacerdote de Santolaria, que fue tío carnal de mi abuelo Ignacio López de Zamora Blasco. Más tarde se instaló en él una enseñanza gratuita, como también existió en dicho Colegio una Escuela Normal de Maestras, donde, como me dijo Antoni Baso, estuvo estudiando una tía mía, Felisa Casaus Simelio, que era prima hermana de un antepasado mío por el apellido Casaus. Esta Felisa Casaus marchó luego al Perú de Misionera Seglar y estuvo en la Misión del Perú con la madre Ascensión Mied.
Con este sabio Don Antonio Baso, se queda enterado incluso de la vida de tu familia y te hace incrementar el deseo de verlo con más frecuencia, para que no nos olvidemos, de la historia de Huesca,  como dice el citado Baso en el pasado,  hay que abandonar ese plan de POSTERGACIÓN, con que definían a Huesca.

martes, 22 de abril de 2014

La señora María Mora o la “seña” María



Cuando  conocí  a la “seña “ María Mora yo tenía unos cuatro o cinco años de edad. Y admiraba a todas las personas que iba conociendo en mi corta vida. Pero a María Mora no sólo la admiraba, sino que la amaba, porque era cariñosa con todo el mundo y endulzaba la existencia de todos los que a ella se acercaban. Llegó la Guerra civil y la perdí de vista, porque  yo con mi familia huimos a Huesca y después a Jaca y por fin a Ansó,ya cerca de Francia, donde no tuvimos necesidad de entrar, porque ya se intuía el fin de la Guerra Civil. Cuando  ya se estaba acabando en  la provincia, retornamos a Huesca, donde nos quedamos a vivir con mi abuela Agustina. No podíamos regresar a Siétamo, porque esta Villa, parecía un pueblo desaparecido ,con sus calles llenas de “enruenas” y en nuestra casa habían caído unas sesenta bombas de artillería.  Pero yo,  aprovechaba las ocasiones, en que mi buen padre, me llevaba a Siétamo en la barra de su bicicleta y otras veces subíamos a un autobús. En el pueblo me encontraba con los niños de mi edad y recorríamos las ruinas que los aviones, los cañones y el fuego provocado por los que se apoderaron de Siétamo. Uno de ellos era Antoñito del Herrero y el otro era Rafael de Lasierra. No se encontraban objetos de provecho, sino únicamente  balines de fusil en abundancia como se encuentran los guijarros en la orilla de los ríos. Todo recordaba la Guerra, pues no había alimentos ni alpargatas, sino abarcas de caucho, procedentes de las  ruedas  de los camiones, y automóviles , que por allí se encontraban destrozados; pero en un muro de casa Cavero derribado ,en su base se encontraba un agujero  del que buscando algo útil, nos salió una antigua pistola. Estábamos en un ambiente repugnante, es decir en un solar de guerra, en que sólo quedaba el recuerdo de otras luchas anteriores. Mis amigos ,que habían  asistido conmigo a la Escuela, antes de la Guerra, comían pan negro , remojando la superficie de su miga con un poco de vino, que le echaban por encima de esa miga y que solían  acompañar, los que la tenían,  con un poco de azúcar.
En nuestra casa  Almudévar de Sietamo, vivía la familia del señor  Domingo Borruel y de la señora María Oliva, porque nosotros, como estaba mi buena madre enferma del corazón, nos acompañaba muy pocas veces a Siétamo y cuando podía hacerlo, nos  acogía la señora Isabel  de la Posada, en esta casa , que le tenía arrendada mi padre. Por cierto que esta gran casa se la cedió mi padre a  los señores Borruel, cuando yo me hice cargo ,después de haber estudiado la carrera de Veterinario, del cultivo del patrimonio, que la Guerra Civil , nos obligó a abandonar en 1939.
Yo no podía olvidar la vida en nuestra casa Almudévar de Siétamo, y encontraba el cariños de aquellas personas que tanto habían sufrido a causa de la Guerra, pero así como existían personas que lo pasaron mal en ella ,ya no nos querían ,como antes, cuando nosotros habíamos estado muy lejos de Siétamo. Pero yo encontraba la amistad de los niños, como Rafael , Fernando, Antoñito y de los mayores , como el señor Jorge, que guardó las caballerías en la Torre Casaus de Huesca y las volvió a Siétamo , donde siguió cultivando la tierra durante cierto tiempo. ¡Dios mío , qué buena persona era el señor Jorge!.También lo era el señor Silvestre, que era pastor de nuestras ovejas y ¡puro milagro! que al acabar la Guerra, volvió a Siétamo con el ganado, que hizo salir durante ella del peligro de la lucha.¡Cómo  con pozales de agua,bajaba corriendo a la fuente alta a buscar agua para apagar la paridera, que consiguió conservar utilizable.Eran hombres , que a pesar de sufrir esas luchas entre los ciudadanos, ellos no odiaban a nadie ,sino que defendieron la vida de las familias ajenas y de las propias. Jorgre , cuando vinieron a trabajar la tierra , se marchó a Sesa,  y  Silvertre, marchó a Fañanás, donde todavía vive su hijo casado y un nieto, que trabaja en Huesca. Las mujeres ,con su sentimiento maternal nos trataban muy bien a mis hermanos y a mí mismo. Isabel de la Posada era una señora buena , trabajadora y nos cuidaba muy bien. A María Oliva esposa de Borruel, no la vi jamás de mal genio, porque siempre nos cuidaba y procuraba darnos buenos alimentos, en unos tiempos, en los que comía lo que se podía. Me acuerdo que en una ocasión , tuvo que darnos a mi padre  a su esposo e hijos, bellotas cocidas. En otras situaciones nos guisaba guijas, que por cierto ya no se han vuelto a consumir. Bien se nos valió que el matrimonio de Borruel era muy trabajador y cultivaba la huerta de maravilla. A parte mataba algún cordero y criaba cerdos.
En aquel hogar de mi casa, que todavía se conserva, en aquellas dos mesas que se levantaban verticalmente , apoyadas en la pared y que se bajaban a una posición horizontal, en la que se colocaban los platos , vasos , el porrón y calentados por el fuego del hogar,se vivía con felicidad. Allí llegaba la señora María Mora, a ayudar a la señora María y todo era alegría en su rostro y en su comportamiento. Eran buenos los señores Jorge y Silvestre, pero la señora María, la señora Isabel y la señora María Mora, eran tres mujeres que trataban de hacer a los humanos felices en aquellos tiempos de desgracia e incluso de hambre.
María Mora , no recuerdo su apellido y el pueblo le añadía al nombre de María, el apellido de su esposo Mora. Yo no lo conocí y dicen que era limpiador de olivos y de almendros, pero tenía muy mal genio , pues abusaba del vino, tal vez porque no podría comer lo necesario.Se murió pronto ,  y María Mora se quedó sola. Pero a pesar de la miseria de aquellos tiempos,ella vivía feliz, porque cogía caracoles, que comía y que vendía, Era muy caritativa y si algún  hortelano le daba lechugas , ella las daba al Señor Maestro o a alguno que tuviera dificultades para comerlas. Mis dos hijos eran muy pequeños y siempre la iban a visitar , para gozar de su cariño y entregarle el suyo.Con un tirador cazaban gorriones y se los llevaba a ella, que los pelaba y los asaba, para después compleatar su merienda con  patatas cocidas. Mi hijo Ignacier se lo agradecía tanto , que cuando cenaba en casa, le decía a su madre ¡qué bueno está este plato , ¡cómo le gustaría a la señora María. Mi esposa Feli , no podía guantar tales sentimientos y le colocaba en una cacerola , los ricos alimentos que Ignacier,soñaba que los pudiera comer la señora María.

La buena señora, pasó épocas en su vida de dolor, pues en los últimos años de su larga vida, le dijo a mi esposa: a usted sola se lo voy adecir ,es que sufro tanto que si no por su cariño , me tiraría por algún terraplén.Mi esposa , no dijo nada , pero cada día la cuidaba mejor. Y cuando ya era muy vieja, con sus sayas largas hasta el suelo, la llevó a las hermanitas de los Pobres, donde no he conocido a otra mujer más feliz, que a la Señor María Mora. Murió el diá de San Vicente, patrono del pueblo de Siétamo. Carmen de Gaspar, viuda de Rafael Bescós, cuando va al cementerio le reza ,acordándose de aquella noche, en que el marido de María,llamado Mora,regresó muy tarde a su casa. Ella le abrió y él la dejó en la calle,helándose con su camisón. San Vicente ,patrono del pueblo , le guardó la vida.

lunes, 21 de abril de 2014

A Miguel, el andaluz

Alhaurin ( Málaga)

Miguel se llama un amigo, nacido en Andalucía y que ama con grandeza a esta tierra de Aragón. Vino al mundo en Alaurín, por las Sierras de Málaga, donde brotan frescas aguas, que refrescan los frutales. Pero la Sierra de Mijas, se encuentra al Norte del pueblo, y le protege del aire, que sopla airoso, despeinando a los vecinos y vecinas, de sus oscuros y negros cabellos, que adornan sus figuras, con gran elegancia.  Se hace una vida agradable en la serena ladera, plantada de verdes pinos y de frutales variados, como aguacates y mangos, higos chumbos, naranjales  y de dulces mandarinas.
Es verde la vida y oscura la muerte y en tanto que mi amigo Miguel, vivió  en Alaurín,  su salud y vida, le reverdecían  el cuerpo. Pero tuvo que marchar al pueblo de Siete Amos, debajo de Sierra Guara, para vivir con su hermana, su cuñado y su sobrino. Allí trabajó contento, incluso en un molino de aceite, allá arriba en Los Molinos de Sipán, que producen el aceite, como el que  cogen  en los olivos  y toman los Alaurinos,  en su tierra del aceite, allá abajo, en la provincia andaluza de Málaga. Era feliz,  con ese alimento del cuerpo, medicina interna de la salud del hombre y superficialmente,  suavizaba las heridas.
Pero hoy, meses después, me he encontrado con Miguel, que como andaluz, parece que le ilumina la alegría de algún ángel de los cielos, porque tiene la sonrisa y el amor de los que vuelan por el cielo, alrededor del Señor.
Pero le he visto en el cuello, unas  grapas,  que cosían una herida, que los médicos abrieron, al operarle el tiroides, que él llama “el árbol de los manzanos”. Ya he dicho que su lenguaje  angelical, se deriva de esos ángeles del cielo,  porque,  ¿de dónde saca Miguel, que el tiroides es como un árbol, con muchas venas internas , que  riegan  zonas del cuerpo, y así como en Alaurín,  el río que  se desborda en años de lluvias abundantes ,en su cuerpo se desborda el árbol de los manzanos, cuando el Señor quiere, porque El entrega la vida y la muerte, la salud y la enfermedad.

Pero Miguel tiene un cuerpo andaluz, con un espíritu angelical y el Señor ayudará a los doctores, a qué le curen el árbol de la muerte, que estaba en el Paraíso y que produjo en los hombres,  descendientes de Adán y de Eva, la enfermedad y la muerte. Pero la alegría de Miguel y la ciencia de los doctores,  alargará,  hasta cien años su salud  y su alegría.

sábado, 19 de abril de 2014

Alacón muestra la dureza y la belleza de Teruel

Sierra de  Alacon (Teruel)

Albalate del Arzobispo (Teruel)

El pueblo de Alacón, se encuentra en la Zona Minera de Andorra –Sierra de Arcos, a unos 702 metros de altura, al noroeste de Teruel y su ambiente ya no recuerda la zona minera, sino un paisaje serrano, que recuerda los tiempos primitivos, porque en él, se encuentran pinturas rupestres. Hay restos de poblaciones ibéricas y  monumentos de origen árabe. El Parque Cultural del Río Martín, ofrece un abrigo rupestre y en él se ve la diferencia entre el aspecto impresionante del Barranco del Mortero, que se encuentra en Alacón,  con el aspecto también rústico de Albalate del Arzobispo, pero con más tierra cultivable.  Alacón  está incluido en el Parque Cultural del río Martín, río éste, que desemboca en el Ebro, pero hay diferencias entre la parte alta ,donde se encuentra Alacón, que está dominada o más bien se puede dominar  el paisaje del Barranco del Mortero, que con el Barranco de la Muela confluyen debajo del citado  Alacón.  Entre ambos barrancos  fluye una fuente que llena de aguas una balsa. En esa zona se erige la Ermita de San Miguel. Más abajo se encuentran la tejería y la balsa de Pulgarillas. Se encuentra por el mismo monte,  la ermita de San Roque. A pesar del aspecto montañés y primitivo de las cuencas  de los barrancos del Mortero y de la Muela, incluyen a esta comarca  de Alacón, como he dicho, en el Parque cultural del río Martín, afluente del Ebro.
A unos dos kilómetros del pueblo y hacia arriba, se llega a la planicie del Borón y allí tiene sus orígenes el barranco del Mortero. Desde aquella altura se va bajando  y se ve un abrupto acantilado, por el que en épocas de lluvia se lanza una gran cascada de agua, que llena una balsa, en la parte baja. Por aquellas alturas se pueden apreciar pinturas rupestres. Está aquella zona llena de oquedades y brechas,  que dan lugar a que en ellos aniden los buitres, alimoches, cernícalos y otras aves  que aman la vida, en aquellas rocas. Bajando veremos el Cerro Felio, donde quedan cerramientos  que se usaban para encerrar por las noches el ganado lanar y cabrío. También se encuentran vallas que guardan pinturas rupestres.
Por estos terrenos pasó el Cid Campeador con sus seguidores, conquistando esta tierra,  haciéndose camino para la fértil tierra valenciana. A pesar de su quebrada geografía no se diferencia mucho de la de Albalate del Arzobispo, como se aprecia en el grupo pictórico que representa el monte de Alacón y las estrechas fajas de Albalate.
En la zona de la balsa y de la ermita de San Miguel, se pueden dejar los vehículos, pero si se quiere, se puede bajar hasta la parte Norte del pueblo de Alacón, donde se puede  admirar el trazado de  los caminos de las bodegas, que son unas quinientas, excavadas en la ladera del Norte del pueblo.  Si queremos elegir otro camino, tendremos que tomar el que va desde los lavaderos a la base de la colina, desde el que se observan las quinientas bodegas, en que se elabora y se conserva el buen vino de Alacón. En esas bodegas se elabora un vino recio, como el ambiente que rodea sus bodegas, con sus rocas, sus tumbas primitivas, los corrales en que encerraban las cabras y las ovejas y las alturas, donde hacen sus nidos los buitres. En verano el que tiene la oportunidad de probar el vino de Alacón, lo encuentra fresco, pero en invierno  le sabe más templado. Están las bodegas situadas en terrazas  en distintas  alturas y al pie de esa gran muralla se encuentran las eras en que en otros tiempos se trillaban las mieses. Este camino nos lleva a  Oliete, que se encuentra como Alacón en la Comarca de Andorra- Sierra de Arcos. Próximo a estas alturas se encuentra un observatorio de aves rapaces, desde el que se puede admirar su vuelo y sus labores de caza.
Los habitantes de aquel Parque con pinturas rupestres, tumbas, sepulturas excavadas en la roca y buitres vigilando desde el cielo, aquellos suelos quebrados, conocieron desde hace muchos siglos,  una suerte de vidas duras y  frías, que  entraban en la lucha contra un medio, tan difícil, para vivir su vida. Cuando pasó el Cid por esa Sierra, algún joven hijo de ella, se marcharía a Valencia a luchar y a gozar de aquel clima mucho más llevadero que el que sufrían por Alacón. Aquellos hombres luchaban por la vida con las cabras y las ovejas, que encerraban en aquellas cavernas serranas y más abajo cultivaban el recio vino, que les conservaba la vida. Pero España siempre sufrió a causa de las guerras y la del año de mil novecientos treinta y seis, hizo sufrir a muchos habitantes de su dura tierra, primero en la cárcel de Teruel al acabar la Guerra Civil, y luego en algún  repugnante campo de concentración en Alemania nazi, en esta caso el de Mauthausen.   Algunos habitantes de Alacón  y de pueblos vecinos, habían estado por diversas causas, provocadas por  la política de entonces, que no respetaba la vida de los hombres, en este caso de sempiterna vida dura en aquellas sierras de Teruel.  
Y llegó a mi pueblo de Siétamo, que también  sufrió una época de muerte, para la Guerra Civil, con un camión preparado igual que una frutería ambulante, un hombre de unos cuarenta años, natural de Alacón. Se llama Antonio Andrés  Matamoros. Su segundo apellido Matamoros  ya nos hace ver, que en aquella tierra, se ha luchado siempre y los antepasados de Antonio, tuvieron que matar moros, como éstos también mataron cristianos.  Era un hombre alegre, a pesar de los recuerdos de sus antepasados de toda la vida y con muchas  ganas de seguir luchando por la vida. Hablando de las luchas pasadas en Siétamo y los suyos en Alacón, nos recitó el siguiente verso: “¡Adiós cárcel de Teruel, cementerio de hombres vivos, donde se amansan las fieras y se pierden los amigos!”. No se perdieron todos los amigos turolenses en la Cárcel de Teruel, pero,  al ser liberados, emigraron a Francia, donde tuvieron que luchar contra los invasores alemanes. Andrés me contaba las aventuras de su tío Daniel Andrés, que fue introducido junto con otros vecinos y amigos de Alcorisa, de Albalate del Arzobispo, de Calaceite y de todos los pueblos de alrededor, en el Campo de Concentración de Mauthausen. Tres años estuvieron encerrados en él. Allí lo pasaban mal, pero un delineante de Alcorisa y reclutaba con preferencia los turolenses y con ellos iba  picando piedras de sillería, que se iban colocando para delimitar todo el recinto del Campo de Concentración. Sus cuerpos estaban consumidos por el hambre que pasaban, pero sus espíritus sufrían porque estaban casi incomunicados con sus familias y con su Patria, ya que les dejaban escribir cartas que no tuviesen más de veinticinco palabras, que relatasen solamente asuntos personales. Era cojo , el tío Daniel y no se sabe si murió en el Campo de Concentración o lo mataron.De todas formas si se encuentra por la provincia de Teruel alguna carta de uno de estas sufridores españoles, que la pongan en un museo,en una caja de cristal, para que nos acordemos del sufrimiento de nuestros antepasados.
Al cabo de tres años  los abandonaron los carceleros alemanes y los liberaron los rusos, después de estar los presos tres días sin atención ni cuidados y no se escapó ninguno. Habían escapado de España, luego los llevaron a Alemania y ahora ¿cómo iban a volver a su tierra abandonada de los hombres?. Desde luego que ya no volvieron a España y se quedaron en Francia. Antonio Andrés sabe la historia del Campo de concentración, porque aunque sus paisanos ,que allí estuvieron prisioneros, no volvieron a España, algunos de ellos, después de varios años fueron a visitar su tierra y a sus parientes y paisanos y les contaron las últimas aventuras de aquellos hombres de la provincia de Teruel. Teruel y Huesca ¡provincias abandonadas ,en las que quedan pocos ciudadanos, abandonados por el Gobierno .En Huesca no construyen un ferrocarril que una a toda España con Europa y en Teruel no lo comunican con por Cuenca con Madrid. Los turolenses tan trabajadores,  que crían cerdos y  por la escasez de sus tierras, están envenenando la poca tierra con el purín de los cerdos, y nadie les ayuda en la solución de este  problema.
Pero los turolenses saben hacer llegar al cielo sus quejas, por medio de los tambores y bombos, en la Semana Santa y los hacen resonar, pidiendo e insistiendo con su voluntad de hierro aragonesa, para que el Señor y los hombres del Gobierno, no permitan que desaparezca esa historia dura y bella, de Teruel, que se hace sentimental con las lágrimas de los amantes de Teruel y la sangre de miles de tamborileros, que llegan ,en esta Semana Santa, a derramar sangre por sus manos, impulsados por el amor a su tierra.    
  



jueves, 17 de abril de 2014

Sebastián Martín Retortillo y yo, en los Salesianos, en 1939



Él nació a principios del año 1931 y yo, a finales del año 1930. Entonces la ciudad de Huesca, tenía pocos habitantes y tal vez por esa causa, coincidimos en el Colegio de los Salesianos, por el año de 1939 a 1940, después en el de San Viator  y ya con el Bachillerato, en el Colegio Mayor de Zaragoza. Mi amigo y compañero al que no llamaba nadie Sebastián, sino “Chano”, vivía en Casa Retortillo, mandada construir por su padre, abogado del Estado, don Cirilo Martín Retortillo, que se encuentra en la salida de la Plaza de Navarra hacia Zaragoza y separada por una calle,  algo estrecha del Casino Municipal; en tanto yo vivía en el Coso Alto, al lado del Colegio e iglesia de Santa Ana. Dirigía el Colegio de los Salesianos  el Padre  Muzás, del que en Huesca, se decía que estaba muy preparado sobre la entonces, poco conocida, Bomba Atómica. Acabábamos de sufrir  los dolores de la Guerra Civil, que ya la estábamos  terminando,  cuando, en cierta ocasión, en la separación de la carretera de Jaca, una que conduce al puente del río Isuela y otra que te conduce a esa ciudad montañesa, estaba un soldado alemán, con su ropa ordinaria, sobre una moto de color kaki. Hablamos  con él que nos respondía con amabilidad en castellano. Ante aquellas situaciones que recordaban la Guerra Civil, que se estaba alejando, pero en mí, brotaba el temor de nuevas luchas. “Chano” era alegre, pero por su cabeza, se asomaban problemas, que hacían durar  la Dictadura. En aquellos años pasaba hambre alguna parte del pueblo  y esa circunstancia hacía que la corrupción de algunos administrativos, se multiplicara.  Frente a Casa Retortillo, estaba situado el control municipal de los Portaleros,  para intervenir en las mercancías que los agricultores de los pueblos, entraban en Huesca. Un amigo mío, cliente de don Cirilo, padre de “Chano”, le traía un cordero para agradecerle su ayuda de abogado y el guarda municipal, apeteciéndole la carne de aquella res, se la expropió. Mi amigo fue corriendo a ver a don Cirilo, le explicó el caso,  al que don Cirilo, correspondió rápidamente, acudiendo a ver al vigilante municipal y  se lo hizo devolver rápidamente. Fuimos compañeros en los Salesianos, de tal forma que un día me pidió, al salir de clase, que lo acompañara hasta su casa. Yo animado por su conversación, me animé y lo acompañé,  a través del Parque Municipal, hasta la puerta de su casa. Entonces llegó un rato malo para mí, porque a través del Parque no encontraba el camino para llegar al Coso Alto, en que vivía. Muchas veces, cuando paseo por el Parque,  me acuerdo de mi antiguo amigo “Chano”. Después acudimos al Colegio de San Viator  y más tarde él, estudió  en el Instituto de Huesca. Sebastián Martín Retortillo, nunca olvidó  a los profesores que contribuyeron a perfeccionar sus estudios, pues en la celebración del Centenario de la Llegada a Huesca de los Salesianos, pronunció una emocionada y magistral conferencia, sobre esos discípulos de San Juan Bosco.
Volvimos a coincidir en Zaragoza, donde en el Colegio Mayor  Universitario “Pedro Cervuna”, convivimos, pues mientras él,  en su cerebro iba acumulando sus conocimientos para alcanzar su Tesis Doctoral, yo estudiaba la carrera de Veterinaria. Mi difunto amigo Julio Brioso, escribió: “Su Tesis Doctoral, en la Universidad de Bolonia, versó sobre el Exceso de Poder como vicio de los actos administrativos, por la que tuvo la máxima calificación italiana … a la mejor  tesis doctoral”. Recuerdo un viaje que hicimos los estudiantes del Colegio  Cerbuna  a "Salamanca, donde fuimos obsequiados por la Ganadería de D. Alipio Pérez Tabernero... La plaza de la Ganadería vistió sus mejores galas.Música y paseillo,salida del toro... y burladeros para que os quiero.Junto al toro había algunos voluntarios; en la plaza tomando posiciones unos cuantos más y en el palco...casi todos.¡Ah,aquí nos dimos cuenta de que Ignacio Almudévar venía desde Zaragoza;si alguno se enteró antes, que levante el dedo. Miguelón fue un magnífico peón de confianza y Retortillo II hizo sus pinitos, y hasta el toro tuvo con él sus intentos de agresión.Como se dice en estos casos dirigía la lidia el diestro zaragozano Curro Ballesteros". “Chano” escribió en la Revista Cerbuna del doce de Abril de 1952, una alabanza de actuación taurina, que realizamos él y yo. Desde luego que no se podía comparar su toreo en Salamanca, con su intelectual “toreo político”, en la que escribió además, sobre mis cualidades taurinas. Allí se veía la facultad intelectual de “Chano” y mi olvido de los verdaderos problemas españoles, que no se resolvían con las corridas de toros.  Su Cursus honorum  político,  lo hizo una figura clave en la Transición, junto  con Adolfo Suárez, saliendo como Diputado al Congreso por Huesca en Marzo de 1979, por el partido de U. C. D. Llegó a ser ministro adjunto para la Administración Pública  en el Gobierno de Adolfo Suárez hasta el año de 1981. Escribió numerosos libros,  estudios y artículos sobre Aragón y los aragoneses, por ejemplo de Alejandro Oliván  y Borruel, padre del Derecho Administrativo en España.
Escribió la “Interpretación política de Joaquín Costa” en 1975 y editó un estudio titulado la “Reconstrucción y Europeización de España”.
Han pasado desde el año de 1975, treinta y nueve años, desde que Sebastián Martín Retortillo,  interpretó la política de Joaquín  Costa y la influencia del agua en la  “Reconstrucción y europeización de España”. Hace ya muchos años que  Sebastián Martín Retortillo, meditaba sobre Aragón, como punto de unión con Europa, pues se acordaba de cuando Carlomagno estuvo en las puertas de Zaragoza, porque ya él, hace muchísimos años, pensaba en el precedente del Mercado Común Europeo , que ya intentaba fundar con el Imperio Romano-Germánico Europeo. Las ideas de Sebastián levantaron sorpresas, entre otros en el ilustre costista, Eloy Fernández Clemente.
En Huesca muchos oscenses pensaban ya en un ferrocarril que uniera España, a través de Aragón,  con Francia y un día Pascual Malo, oscense e industrial en Binéfar, acompañado de otros altoaragoneses, le preguntó si se construiría la Vía Férrea con Francia, a través del Pirineo oscense. Sebastián Martín Retortillo contestó que España no podía disponer de una gran cantidad de dinero,  que para hacer  tal obra,  se necesitaría, pero  en su cabeza poseedora de un intelecto extraordinario, dijo que él veía que llegaría alguna circunstancia política,  que haría tal obra necesaria.  
En aquellos ya lejanos  años,  se hablaba de la dificultad que suponía, atender a las exportaciones e importaciones de España con Europa, con dos ferrocarriles, uno el de Irún y otro el de Cataluña por  Gerona, pero la escasez económica seguía impidiendo la  construcción  del ferrocarril, que yo llamo de Carlomagno, porque   recuerdo cuando este Emperador, iba y venía de Zaragoza. Pero cómo Sebastián dijo a Pascual Malo y a sus amigos, España no podía gastarse cantidades  enormes en un ferrocarril que uniera España con Francia por el Pirineo aragonés, nos tuvimos que quedar esperando, una circunstancia política favorable para crear esa línea férrea. Francia tampoco ha sido favorable a la reconstrucción  del ferrocarril Zaragoza –Bearn.
Entre tanto Cataluña, siempre ha mirado por sí misma lo que le interesaba y propuso la creación de una vía marítima, paralela a su costa, para acaparar  todo el comercio hispano-francés. Y al llegar la Democracia, con la creación de Gobiernos autónomos, creció el nacionalismo en varias regiones españolas, como en Cataluña, pero que en toda España, han aparecido nuevos nacionalismos, que casi han hecho desaparecer el patriotismo español.
Aragón tiene poca población y había que contentar a Cataluña, para que fuera la capital económica de la Península. Ha pasado el tiempo y  por Cataluña pasa el moderno ferrocarril, por Gerona hasta Francia. En la vía férrea de Zaragoza a Pau,  se había hundido un puente del ferrocarril,  que penetraba en Francia por Canfranc  y cuando vienen de Francia cantidades enormes de cereales, como, por ejemplo maíz, se tienen muchas veces, que ir a Irún para traernos la mercancía. En 1975, escribió Retortillo una “interpretación política de Joaquín Costa” y editó un estudio titulado “Restauración y Europeización de España”. Sebastián veía las dificultades económicas para realizar la unión con Europa, de Marruecos, Portugal, Andalucía, Murcia,  Valencia,  Extremadura y otras regiones de la Península. Y es que Sebastián pensaba en el Mercado Común Europeo, como una continuación  del Mercado del Imperio  Romano- Germánico de Europa. La interpretación política  de Joaquín Costa en 1975, creó sorpresas como expuso el  costista  ilustre, Eloy Fernández Clemente en “Costismo, escrito en la Gran Enciclopedia Aragonesa”.
En España se siguieron haciendo elecciones,  que hacen ver una diferencia, entre Cataluña, donde   votan   partidos  catalanes y Madrid, que hacía una política preocupada por   dar siempre preferencia, a la grandeza de Cataluña, agradándole la Vía Marítima de la Península por Cataluña, mientras despreciaban la Vía del Pirineo Aragonés. Igual que los franceses abandonaron el puente  de la línea Zaragoza-Pau, los gobiernos centrales, se daban cuenta de que Aragón estaba poco poblado y no sacarían votos de sus súbditos. No se daban cuenta de que Aragón, indudablemente crecería, con la creación del Ferrocarril por sus Pirineos y a Toda España le produciría una riqueza enorme. Ya previó Carlomagno la relación entre Zaragoza y Toulouse, que ahora constituirían una gran comarca industrial. Todos se acuerdan de como Valencia soñaba exportar sus naranjas por Canfranc.
Han sido varias las ocasiones en que Cataluña ha intentado ser independiente,  pero ese independentismo, según dice Carlos Colomer, en Valencia,  “no es una aspiración en sí mismo”, sino “lo que ha hecho crecer el nacionalismo catalán es que se ha convertido en un negocio”. Yo no sé si han sido los catalanes, los que han hecho negocio tras negocio, durante los pasados años o ha sido el gobierno de Madrid, el que se los ha entregado, pero a todo se les ha dicho que sí, hasta el punto de que en la Enseñanza,  casi se ha llegado a dar escaso valor  al castellano. Pero no toda la responsabilidad de estos privilegios, no viene tan sólo del egoísmo de los catalanes, sino del abandono de zonas oscenses, que después de la Guerra Civil, no quisieron industrializarse. No faltaba valor en los aragoneses, pues en Huesca, se estableció LAMUSA, Porta Callén, Porta Labata,  Albajar,  Luna y otras industrias, que por desgracia  han desaparecido.
Yo sigo creyendo en el poder profético de Sebastián Martín Retortillo, porque dijo que él veía que algún día, llegaría alguna circunstancia política, que haría cambiar al Gobierno su opinión de la inutilidad del Ferrocarril, que desde Zaragoza, pasaría  al Mercado Común.
Y parece ser cierta su profecía porque estos días,  dice la prensa que el Vicepresidente de la Cámara de Comercio de EE.UU., que se ha dado cuenta de una magnífica ocasión de que España  tome la vanguardia del suministro de gas natural. Ucrania debe a los rusos dos mil doscientos millones de dólares por el gas que ha adquirido de Rusia. Ante esta situación Putin anuncia que en Europa se pueden sufrir cortes en el gas. “Ante este escenario, el presidente de Gas Natural Fenosa, Salvador Gabarró”,  ha dicho  que en la crisis, el problema de los países del Este europeo, causado por la mala relación de  Ucrania con Rusia,  puede impedir a los países europeos, el uso de su gas y esta crisis en el Este europeo,  “supone una oportunidad para España, que puede convertirse en la puerta de entrada natural de gas hacia europa”.
Ahora se ha vuelto a desarrollar el conflicto de Madrid con Cataluña y se piensa en darle como solución a este problema de la conducción de gas hacia Europa, llevarlo principalmente por el gasoducto de Cataluña. Yo soy partidario de favorecer a Cataluña, pero no de al mismo tiempo, abandonar el desarrollo de Aragón. El gas de Argelia viene a España por el oleoducto Orán Almería y conduce gas hacia el Norte, desde Chinchilla, uno por Navarra y otro por Cataluña, pero en Villar de Arnedo, pasa un conducto por Zaragoza  a Cataluña y desde el mismo sube otro conducto al Serrablo, cuya capital es Sabiñánigo. La crisis de Ucrania ha dado una oportunidad para que  España sea la puerta del gas en Europa. En varias ocasiones Francia se ha opuesto al desarrollo económico del Pirineo aragonés, pero ahora  es urgente la creación de pasos para que entre el gas en Europa,  por España. No digo que supriman el conducto existente por Cataluña, pero yo creo, que Sebastián Martín Retortillo se acordaría, si viviera, de que en Sabiñánigo, tenemos el conducto del Serrablo, cerca de Francia. Cuanto más gas se traslade a Europa por nuestros gaseoductos y por las regasificadoras españolas, más ingresos habrá, para crear la autopista de España a Francia,  tal vez,  por Sabiñánigo.  Cataluña se dará cuenta, cada día, de que la separación de Iberia, por la que corre el río Iber o Ebro, desde Santander a Tortosa, no saldría ganando de la separación de dicho  río ibérico, que daría agua a Murcia y a Almería y desecaría la zona donde el Conde de Aranda, quiso hacer oficial el puerto del Reino de Aragón. Estando de Vicepresidente de la Diputación provincial de Huesca, llegó  a esta ciudad, una reclamación de que la desembocadura del río Ebro, se hiciera de nuevo aragonesa. Si España puede liderar la entrada del gas africano y del gas de esquisto en Europa, yo creo que ha de tener la idea de que Aragón, participe en ese reparto por Europa.
Gabarró ha salido complacido del apoyo de la Unión Europea para desarrollar  el nuevo gaseoducto para conectar España con la Comunidad Europea, a través de Cataluña. No hay que negarle a Cataluña la colaboración en el envío de gas a Europa, pero España ha de mirar que no quede anulada la colaboración de Aragón, porque aunque no llegue a declararse la independencia de Cataluña, hay que evitar que se haga de Cataluña el primer colaborador de España, mientras Aragón,  se va quedando vacío de población.
Cataluña fue el camino por el que penetraron en España los fenicios, los griegos, los romanos, como todos los días, nos recuerda el brillo histórico de Tarraco. También emigraron catalanes a América, pues basta recordar a aquellos vinateros, que sufrieron la peste de las viñas. Pero, después de la Guerra Civil,  en que aquellos milicianos destruyeron Barbastro con la muerte de cientos de ciudadanos, acudieron  a Cataluña muchos ciudadanos del resto de España. A estos los llamaba “charnegos”. Así escribí en el artículo escrito por mí: “Muchos llegaron a Cataluña y se vieron como seres despreciados, pero para evitarlo, hicieron que sus hijos se convirtieran en catalanes íntegros, para presumir de su catalanidad. De esta catalanidad pueden estar orgullosos hasta el ochenta por ciento de sus habitantes, porque ha sido tan numerosa la inmigración de otros peninsulares a Cataluña, que quizá sea la región de sangre más española”.
Estos nacionalistas quieran crear una nueva raza de hombres, a los que llaman catalanes, sin considerar que los españoles, venimos unos del Bearn, de Andalucía o de Extremadura. Retortillo, ilustre apellido oscense, proviene de Extremadura y yo del Bearn. Somos españoles, que nos iremos convirtiendo en habitantes de la “Aldea Global”, en que los hombres, trataremos de respetarnos y ser felices. Cataluña dicen algunos que quiere convertirse en una aldea mediterránea, con un gran sentido del valor de los dineros.

Yo no sé si “Chano”, habría escuchado hablar a los “castúos”  de Salamanca y Extremadura, pero conocía además del inglés, el italiano, el francés y el alemán. En cambio yo, me he conformado con escribir el libro, en aragonés, “Veyendo chirar o sol”. ¡Cómo voy a despreciar la lengua catalana, si tengo parientes catalanes y la “fabla Aragonenca”,es semejante al catalán!. 

domingo, 13 de abril de 2014

Antonio de Triste

Triste (Huesca)


El pueblo de Triste se encuentra formando un trío de ellos, con Santa María y la Peña, a las orillas del pantano del mismo nombre, es decir de la Peña. El pueblo de Santa María se encuentra en una elevación, subiendo ya a San Juan de la Peña y desde él se contemplan el agua y los árboles en las montañas. Triste está casi a las orillas del pantano, pero a pesar de estar situado tan bajo, también se ven sus aguas y los árboles están en el mismo pueblo, que casi no se ve hasta que a él llegas. Llama la atención la iglesia parroquial de estilo románico, que me dijeron que la habían restaurado hace unos pocos años. A mí me dio sensación de una belleza triste, porque estábamos en invierno y aquellos pinos que conservan sus hojas durante él, oscurecían el pueblo y la iglesia románica. Me quedaron ganas de volver a Triste un día de verano, en que la luz  del sol alegra a las personas que allí van a  veranear.
Aquella zona está más animada en el estío, con sus dos restaurantes, el puente y el túnel, la capilla a su lado y la estación de ferrocarril, cerca de la que se encontraba una fábrica de carburo; en cambio en invierno el restaurante mayor está cerrado y no se ve circular personas por el bello paisaje.
En el pueblo de Triste nació Antonier el año 1943 y le dieron por muerto a los tres meses  de su nacimiento, diciéndole el médico a su buena  madre: “si no aguanta se morirá”, pero Antonier aguantó, porque los que lo conocemos hemos comprobado que tiene con algunos clientes, un “aguante como un caballo”. A los pocos días dijeron que lo que le había sucedido era un ataque de epilepsia. De aquella zona bajaron  otros aragoneses y aragonesas, como mi abuela  paterna,  casada con el banquero Casaus del Coso Bajo de Huesca, que nació en Botaya, en casa López  y otros subieron como el Conde de Aranda  que allí yace. No fue sólo   Antonier el que bajó, porque él, sube y baja  con frecuencia. Su padre estaba encargado del funcionamiento de la fábrica de carburo. Yo me imaginaba a mi amigo haciendo experimentos con el carburo, como los hacíamos en mi pueblo de Siétamo, pero no jugó con dicho productor de gas, porque era muy niño cuando tuvo que marchar de Triste y su padre gran conocedor de tal producto no se lo dejaba usar, porque quería a su niño, al que supongo que llamaría  “o mocer”. Cuatro años tenía cuando fue a vivir a Jaca, pero él tenía que volver y lo hizo cuando llegaron los años 1965 a 70. Todavía conservaban su casa natal, que habían tenido alquilada, ocupándose su padre del cultivo de sus tierras por medio de arrendadores. Volvió a Triste Antonier, pero todavía sigue subiendo todos los domingos a gozar de sus recuerdos humanos y aragoneses
Iglesia de Triste

El es un gran aragonés porque ama su tierra, es trabajador y honrado y nunca deja insatisfecho a ningún cliente, porque si  le  llevan unas llaves recién hechas que no abren las puertas, él las coge y no se sabe como lo hace, pero cuando las tienes que usar funcionan como las primeras que compraste. En Jaca estudió en los Escolapios, orden fundada por el altoaragonés San José de Calasanz y entre sus padres, su origen en Triste, su proximidad al Monasterio de San Juan de la Peña y la formación religiosa y humana que recibió en Jaca, como también en los Escolapios mi difunto hermano Manolo, salió hecho todo un hombre al servicio de todos los hombres. 

Yo calculo que por el año de mil novecientos cuarenta y tres, en que nació, le  debe faltar ya poco para jubilarse. Entonces irá con más frecuencia a Triste, al que  convertirá en el pueblo de la alegría. Yo saco de su vida la conclusión de que si hasta ahora lo hemos llamado Antonier, de ahora en adelante hemos de decirle Don Antonio Estallo.

sábado, 12 de abril de 2014

Antonieta Sanagustín, con sus noventa años, modista del Alto Aragón



La Ingeniera Agrícola María  Angel  Buesa Pueyo, me ha entregado el Programa de la Exposición de la Indumentaria Altoaragonesa, elaborada por Antonieta Sanagustín y que se expone en el mes de Abril de 2014. Se nota en esta joven el sentimiento de cariño que le inspira la obra de Antonieta Sanagustín Ciria, que ha descrito y ha realizado  “un patrimonio propio inmenso, cientos,  miles… de vestimentas por encargo, tanto a oscenses como a gentes de la provincia y fuera de ella”. La personalidad de Antonieta en su aspecto  de conservadora de la indumentaria altoaragonesa, ha sido captada de maravilla por esta joven, que adorna su nombre de Marí- Angel,  con dos apellidos de la misma tierra, a saber Buesa y Pueyo.
A Antonieta, que nació en Graus, pero que fue hija del Guarnicionero de Siétamo y de la tía de Agustín  Ciria, gran labrador de Siétamo; la conozco desde toda mi vida, primero en Siétamo y luego,  hasta el día de hoy, en Huesca. Tiene noventa años de edad y una inteligencia despierta, que  expresa con facilidad  sus recuerdos y  sus pensamientos. Yo, también recuerdo  la figura de su padre, con el que Antonieta vivía en la entrada en Siétamo, viniendo desde Huesca. Eran aquellos otros tiempos, en que como escribe Mari-Angel “era difícil la posibilidad de documentarse, investigar y de tener acceso a un conocimiento adecuado y fiable era complicado”. Yo era un niño muy pequeño,  pero me llamaba la atención el contemplar a su padre, revestido con una blusa, de un corte igual o parecido al que les habían hecho a los tratantes de ganado, pero su color era más claro, quizá para distinguir su obra, obtenida del cuero de los animales productores de piel, del color oscuro de las mulas de aquel entonces. Su padre aspiraba a la modernidad, pues era representante de las máquinas de la marca alemana Singer. Del  carácter persistente  o tozudo, en aragonés de su padre, heredó Antonieta el suyo, pues de la misma forma que luchó su padre, ella, de un carácter luchador, que como dice Mari- Angel, “le ha llevado  a seguir adelante un día tras otro, a confeccionar prenda tras prenda, hasta hacerse con un patrimonio propio inmenso”.  Cosió y cose desde hace muchos años y varias épocas, con una misma máquina de coser, que supongo será de la marca Singer, que representaba su padre. Pasó su vida adornando la de los altoaragoneses con sus vestimentas típicas, que cosía con y como acabo de decir,  cosiendo con la misma máquina.  Recorriendo la sala de Exposición de la Indumentaria Aragonesa, me ha llamado la atención la fotografía del abuelo de Antonieta, Agustín Ciria, del que desciende a través de su propia madre. Es un hombre, según muestra la fotografía, de un aspecto noble y que está identificado con su nieta Antonieta, porque viste con ropa altoaragonesa y sobre su testa, se alza un cacherulo elegante, que no es antiquísimo , sino de  la misma época en que vivió. Antonieta lo tiene tan sobre puesto sobre su testuz, que lo ha repetido multitud de veces para que lo portaran,  otros caballeros altoaragoneses. A lo largo del tiempo me acuerdo con frecuencia de un hermano de Antonieta,  que trabajaba en el Banco de Santander y con el que hablaba con cierta frecuencia. Se parece físicamente el abuelo de Antonieta a su bisnieto Agustín Ciria, que murió hace muy pocos años. Se parecen físicamente, pero yo creo que su temperamento sicológico era el mismo en aquel antiguo Agustín Ciria, que en el Agustín Ciria que yo he tratado, que entre otras cosas tenía la cualidad de ser de una bondad inmensa. ¡Qué casa tan noble y tan enorme es la de los Ciria de Siétamo!. Yo me acuerdo de escuchar el sonido del reloj de pared en las escaleras,  cuando hacía sonar las horas y me acuerdo también del horno de pan,  que abría Agustín,  pariente de Antonieta, donde las mujeres de Siétamo, cocían el pan nuestro de cada día. Su viuda, con la que no tuvo hijos, de la familia Ordás  de  Arbaniés, murió hace muy pocos días,  de una edad de más de cien años, que es lo que esperamos que Antonieta, con su arte, vuelva a superar los cien años. Allí en la Calle Alta de Siétamo se encuentra el enorme caserón vacío, pero Antonieta,  en Huesca sigue viva y con “sus armarios y baúles con las prendas y aderezos confeccionados o proporcionados por ella”. La casona de sus antepasados está muriendo poco a poco, pues está deshabitada, pero  los colores que Antonieta ha hecho pasear por Huesca y por sus valles  pirenáicos, como Ansó, Echo, Jasa, Tena, Serrablo, Bielsa, Chistau , Ribagorza y  Fraga, que recibe las aguas de ese Pirineo, y esos colores reparten el cariño que esta ilustre trabajadora , artista y amante del folklore aragonés, por toda la Provincia.
Si, aquellos productos que usaba Antonieta, para vestir a las mujeres, a los hombres y a los niños, del Altoaragón, procedían de la importación de Francia a España,  de “paños de lujo, tejidos de seda, pañuelos, medias,  botones, joyas, las cintas de seda que hacían las mujeres  chistavinas  en su atuendo, incluso las semillas de la planta tintorera pastel, las cuales se adquirían en Toulouse, para ser empleadas por el Tinte Gavín de Jaca, en las basquiñas”. Sigue Mari-Angel,  diciendo : “ La emigración femenina de Ansó que iba a Francia a trabajar en el servicio doméstico, además de intercambiar o competir algo con la cultura, para demostrar  las grandes similitudes existentes en la forma de vestir de sus gentes”. Ha llegado Mari-Angel a demostrar la gran similitud entre los habitantes del Pirineo francés y los del español y con Toulouse nos demuestra la vida comercial ,que existía entre los habitantes de ambos lados del Pirineo, es decir entre el Norte y el Sur. En artículos míos, destaco como Carlomagno quería unir Toulouse con Zaragoza, de cuya unión , hubiera resultado, al llegar  la  industrialización, un gran círculo europeo hispano-francés. Ahora existe la posibilidad de aumentar la unión entre Aragón y el Midi francés, pero,  han creado la comunicación entre nacionalistas catalanes y Francia , de la misma forma que entre vascos y franceses, pero el ferrocarril de Canfranc, está parado ,dejando a los aragoneses, lejos de los franceses de Oloron y de Pau, que colaboraron en la conquista de Zaragoza.
Antonieta con su capacidad de trabajo y de arte, como dice Mari-Angel, “que ha logrado demostrar la gran similitud entre los habitantes del Pirineo francés y del español”, ha trabajado por el pueblo aragonés y si todos los aragoneses hubiéramos hecho lo mismo, estaríamos unidos con Europa y nuestro pueblo, seguiría conservando su indumentaria altoaragonesa, para cantar a San Lorenzo, que salió de Huesca a la Capital del Imperio Romano.
La Sociedad reconoce que Antonieta con su esfuerzo, al que hay que añadir, ”sus manos de bordadora”, “como la califican quienes la conocen bien”, ha llegado a los noventa años de edad, “con una vitalidad, que ha demostrado viajando por la región, con su carácter emprendedor, porque se crece ante las dificultades que se pueden introducir en sus proyectos”.

A algunos parecerá ridículo que ofrezca como modelo de la entrada en Europa por medio de un gran ferrocarril de Aragón, pero , para mí Antonieta , la hija de las familias Sanagustín y Ciria de Siétamo, es un modelo que si se siguiera en Aragón, no sólo crecería Aragón , sino toda España.