lunes, 9 de febrero de 2015

¿España es una nación o un imperio?



El año 1941,cuando escasamente se tenía presente la “fabla“ aragonesa, mi padre, Manuel Almudévar Casaus, escribió para las Navidades un cuento en dicha “fabla”, en el que entre otras muchas cosas  decía: “Trayeban figos de Fraga,-orejones d’Estadilla- y pansas d’ixas qu’escaldan- en Lascellas y Velillas,- vinos de Castilsabás.- y corderetes d’Albero,-billotas de Banastas- y conejetes de Pebredo”. Pasaron muchos años hasta que se generalizó la inquietud por la fabla aragonesa. Pero mi padre, ya sentía el amor al Alto Aragón, porque escribió lo siguiente: ”Quiero esta noche…hacer mi cuento de Navidad, valiéndome del lenguaje, que todavía se habla en nuestros  pueblos, induciéndoos en el conocimiento del lenguaje y modo de ser del país que os vio nacer”. ¡Cómo amaba su “fabla”, mi padre¡, igual que muchas personas veneran sus dos lenguas, que los hacen bilingües.  Pero desde hace poco tiempo hay gentes que parecen odiar la  lengua española o castellana, porque querrían hacerla desaparecer. Mi padre fue un hombre, que recordaba a Joaquín Costa, que nació el 14 de   Septiembre de 1846 y que hablaba y amaba la lengua ribagorzana. Costa amaba su tierra altoaragonesa, pero su ideal era formar parte de una gran Europa, pues defendió la europeización de España por medio de la escuela, la despensa y la higiene. Cuando después de muchos años se llegó a la entrada de España en Europa, aumentaron las presiones para convertirla en una colección de naciones. Un presidente de una de las Autonomías, dijo en enero del año 2009, que “las autonomías han perdido el sentido de Estado”. En algunas provincias se niega el derecho de elegir castellano, para educar a los niños y en otra del Oeste se impide a una niña que utilice el  castellano en clase. Hay que repasar la Historia, acordándonos del fracaso en la construcción de la torre de Babel, al introducirse  entre sus constructores una serie de lenguas distintas. Costa en su obra Los Reyes Católicos, pone:”Dos cosas habían hecho bancarrota en Castilla, la Hacienda y la Nación. Exactamente lo mismo que en la España de nuestros días”.
Murió Costa el 17 de Febrero de 1911, fecha ya muy próxima al centenario de su muerte. Estamos en Europa, donde tal vez la lengua oficial sea el inglés.
Rubén Darío nos escribe:”A vosotros mi lengua no debe ser extraña.-Soy un hijo de América, soy un nieto de España”. España formó un Imperio, al que el conde de Aranda soñaba dar la independencia, para permanecer unidos por la lengua española. Rubén Darío, allá por los años de 1911 exclamaba: “La América española, como la España entera, fija está en el oriente de su fatal destino… ¿Seremos entregados a los bárbaros fieros?-¿Tantos millones de hombres hablaremos inglés?”.

Pero el Quijote ha intervenido en esta cuestión y Costa en 1883, dijo que “El Quijote español hace que la Tierra sea algo más que un mercado donde se compra y se vende”.En la Antología de Literatura  Latina, publicada en California, en la ciudad de Santa Barbara,  en el  número 25 del año 2008, escribe Gerardo Piña-Rosales, un artículo, en que el protagonista estaba sumido en la lectura y relectura de la Historia del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha.”Si le asaltaba alguna duda, acudía al Quijote, si tenía que tomar alguna decisión, acudía al Quijote”…”Todos los hombres son iguales, buen amigo. El racismo es una de las plagas de este país…los que hablamos la lengua de Cervantes, no somos nunca extranjeros en estos predios del Tío Sam, porque cuando los anglos llegaron, ya nosotros habíamos fundado ciudades y pueblos por todas estas tierras”. Conseguidos numerosos éxitos públicos, “sólo quiero, una recompensa”,  le dijo don Quijote al señor alcalde: que a mi amigo Sancho, aquí presente, se le otorgue la oportunidad de ser alcalde de Nueva York”. ”¡Sancho alcalde!”,  se oyó gritar. No sé si  escucharía estos gritos Rubén Darío, que temía que al español se lo comieran los anglo –americanos. En la Península, ¿conocerán todos nuestros nietos el idioma de Cervantes?.  

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