domingo, 19 de abril de 2015

Las ruedas de los molinos



Ya quedan pocos molinos en las orillas de los ríos y cuando puedo, observo su ruina actual, y recuerdo su belleza antigua .En cierta ocasión en el agua corriente del río Guatizalema, encontré una rueda de piedra de un molino, que ya no rodaba, sino que estaba triste, porque ya no daba vueltas en un molino,  impulsada por el agua, sino que había entrado en una fase de inutilidad, para aquellos viejos molineros, que vivían  para seguir dando vida a la humanidad. Representó, muchos años antes, esa rueda de molino, la conservación de la vida humana por aquellos molineros, que acompañaban a las pétreas ruedas de sus molinos, para que el hombre consiguiera obtener el “Pan Nuestro de cada día”.
Esta verano estuve con mi yerno Santiago , en el Molino de Aratorés, que pertenece  al municipio de  Castiello  de Jaca, y a cuyo lado corre el río Aragón. Está el pueblo de Aratorés  al lado de Francia, debajo del Bearn y al lado de Navarra. En la puerta de su cementerio se ve una piedra picada formando el dibujo de un “lauburu”. Allí daba la impresión de vivir en el pasado y en el tiempo actual, porque se oía hablar al río Aragón, se oía también lejano, pero real, el vascuence, al ver las “cuatro cabezas del Lauburu”, en la entrada del cementerio, al lado de la iglesia. Se escuchaba el canto de los pájaros, se contemplaba el vuelo de las aves algunas de las cuales,  cruzan los Pirineos, unas veces hacia Francia y otras que bajan a España. En el canal que conducía el agua al molino, nadaban diversas especies de peces y se escuchaba a veces el croar de las ranas. En el prado que se encuentra en las mismas orillas del río, me dijo el anciano molinero que en invierno, los ciervos berreaban,  se daban golpes frente a frente con sus múltiples astas  y se hacían el amor.
Pero no sólo eran felices los montañeses, sino que también lo fueron los molineros de los ríos del Somontano oscense, como los del  río, Alcanadre, que  con sus aguas molían el trigo en el Molino de Pertusa.
Era molinero del Molino de Pertusa, Antonio Borruel Azara, que fue el abuelo del Agrónomo, que actualmente vive en Pamplona, que  trabajó o regentó el Molino de Pertusa. Su nieto, el Agrónomo,  expone que quizá fue ayudado Antonio Borruel Azara, por su bisabuelo Jaime Pujol Molinos.  Esta etapa de la vida de estos molineros  pudo ocurrir entre 1830 y 1840. Pero Antonio Borruel Azara, hacia 1895, estuvo regentando el Molino de Sesa, para pasar en el año de 1900, a regentar el Molino de Novilles, en 1914 el de Sadaba y en 1918 el de Uncastillo.
Don Antonio Borruel Olano, el Agrónomo, que estudió en Pamplona con mi hermano Jesús Almudévar Zamora, se muestra deseoso de conocer noticias sobre el Molino de Pertusa, pero yo las he pedido y no las he obtenido. Además ya no dispongo de carnet de conducir para viajar a Pertusa. Me comunica algunas relaciones sobre su familia en Laluenga  y otra de Pertusa.  Pero el eje central de la historia de la familia de Antonio Borruel Olano, se centra en el Molino de Pertusa.
El propietario del Molino de Pertusa era Don Manuel Foncillas Bara  y con este señor, de amplio caudal,  era pariente el molinero de Pertusa Antonio Borruel Bara, cuyo segundo apellido Bara coincidía con el segundo  Bara del Señor y dueño del Molino de Pertusa. De  Don Manuel Foncillas Bara, en los  “Linajes de Aragón”, se lee que los Bara estuvieron viviendo un siglo  en Casbas, donde se encuentra abandonado por las religiosas, el Monasterio de Casbas, donde escribió incluso en aragonés , la tía del Conde de Aranda.  Su pariente, que fue  molinero Antonio Borruel Bara, nació en Laluenga en 1830 y muy joven, empezó a trabajar en el Molino de Pertusa. Este Molino perteneció a los Foncillas, a saber a Don Ignacio Foncillas, nacido en Pertusa. Un pariente de este Foncillas, a saber Francisco Foncillas Pertusa, fue Catedrático de Medicina en la Universidad de Huesca.”A los Foncillas de Pertusa perteneció  don  Ignacio Foncillas, nacido en dicho pueblo. Estos Foncillas eran de la Baronía de Pertusa, a la que pertenecía Barbuñales, con los Azara o Azagra”.  Los Foncillas,  como dice la frase anterior,  eran de la Baronía de Pertusa, a la que pertenecía Barbuñales, con los Azara, o Azagra  para otros. Los Azara de Barbuñales fueron ejemplares en la Historia de España. Los Foncillas  eran una parte de esos Azara, que eran Barones de Pertusa. Los Azara de Siétamo eran parientes de la numerosa familia de los de Barbuñales, que hicieron brillar su genio en Europa y en América.
 En 1867, Antonio Borruel Bara, molinero en Pertusa era pariente de los Foncillas o Barones   de Pertusa. Este Antonio Borruel Bara  se casó con Josefa Azara, nacida en Usón, que  se trasladó a Pertusa, y tuvieron un hijo llamado Antonio Borruel  Azara, que en 1895 se casó en Pertusa con Isabel Pujol González y se trasladaron al Molino de Sesa. ¡Cómo se mezclan los apellidos de Bara y de Azara, en la Baronía de Pertusa! y ejercen de molineros!.
A continuación dispongo de varios datos, cuyo orden no comprendo y paso a copiar una nota escrita por el señor Borruel Olano, que dice lo siguiente:”Como todos los artículos de Ignacio Almudévar Zamora, me ha encantado, pues además de dar una visión de Huesca, la Hoya, el Somontano durante el siglo XX, también incluye datos históricos de siglos anteriores. Hasta otras razones que me han hecho muy agradable este artículo, pues aparecen datos sobre las familias Borruel y Azara, ya que mi abuelo se llamaba Antonio Borruel Azara, nacido en Pertusa. Hay otra circunstancia, estudié en Villaba con Jesús Almudévar Zamora, hermano de Ignacio en Siétamo. Escribe sobre Geografía e Historia. El artículo es muy interesante, pues nos muestra la vida en los Molinos de Huesca. Lo que más me ha congratulado es que habla mucho del mismo Molino de  Pertusa, debido a que mi abuelo Antonio Borruel Azara, nacido en Pertusa, trabajó o regentó dicho Molino, quizá con mi bisabuelo Jaime Pujol Molinos; todo esto pudo ocurrir hacia 1880- 1890. Hacia 1895 Antonio Borruel estuvo regentando el Molino de Sesa . En 1900 regentaba el Molino de Novelles. En 1914 el de Sadaba. En 1918 el de Uncastillo.  Si alguien me puede dar noticias sobre el Molino de Pertusa, estaría muy agradecido”. A estas preguntas se me ha contestado que en Pertusa, estuvo Valentín Artero Catevilla, abuelo de mi amigo Valentín y allí conoció a Benita Fau Gtau, hija de Pertusa y con ella se casó. La organización de los molineros se hacía desde los molineros de categoría y los simples obreros y por eso el abuelo de mi amigo Valentín Artero Ribera, estando en Pertusa, regentaba al mismo tiempo el Molino de la Santeta,a orillas del río Flumen,cerca de Quicena. En este molino conocí a un molinero que era de Siétamo, muy cariñoso conmigo, que estaba casado con una ,no se si tía o hermana del dueño de la Fábrica de Harinas, situada más tarde en Huesca. El padre de Valentín Artero Fao, tuvo algún molinero, que desde Pertusa, regía el destino de muchos molineros,que desplegó por tierras de Navarra y cerca de ella, como por   Uncastillo donde estuvo Antonio Borruel Azara. Este molinero era pariente de los dueños del Molino de Pertusa, pero todo hace pensar, en que los Borruel y los Artero formaban una especie de Sociedad que iba desde el río Guatizalema en Siétamo hasta los Molinos hasta los de Sena y Sariñena. No es extraña esta Sociedad Molinera entre los parientes del Barón de Pertusa,del que era pariente Antonio Borruel Azara y de los Artero , que fueron olineros durante seis generaciones. El padre de Valentín ¿no mandaría a Antonio Borruel Azara a Uncastillo?. No sería extraño porque seis generaciones de molineros en los ríos Guatizalema y Alcanadre y en la misma Sadaba de Navarra y Uncastillo se Zaragoza,hacen pensar en un alto poder de producción harinera.
Yo comprendo el sentimiento de Antonio al acordarse de esos ríos, molinos y territorios navarro aragoneses. Últimamente  el día 6 de Marzo de 2015 .el señor Beñat Larrañaga, me escribió en mi ordenador, lo siguiente: “El pueblo que mencionas sobre los rezos en euskera es Uncastillo,  en las Cinco Villas. Todavía en 1927 se enseñaba la  catequesis a los niños (algunos ¿¿) en euskera. Prueba veraz es que hace unos años un estudioso del euskera conoció a una persona, ya muy mayor, que todavía era capaz de rezar “Aita gurea Zerutan Zarana…( Padre nuestro que estás en los cielos).  Increíble, pero cierto”. En 1918, estaba Antonio Borruel Azara en el Molino de Uncastillo.  ¿ Ha tenido alguna noticia de los rezos en euskera en la iglesia del citado pueblo?. Lo que tampoco hay que  olvidar, son  las ruinas de las construcciones romanas para conducir agua, que se encuentran en Uncastillo.
De Antonio Borruel Azara, nacido en Pertusa y abuelo del Agrónomo Antonio Borruel  Olano, son las últimas noticias que tengo de los molineros de Pertusa, es decir que estuvo en el Molino de Uncastillo, por los años de 1918.
Ahora vista la forma de gobernar la molienda en tantos lugares,  pasamos a considerar otra familia de molineros, como  don Valentín Artero Ribera de 64 años de edad, que me explica que su familia se había mantenido durante seis generaciones, dedicada a la molinería en la Provincia de Huesca.
La familia de los Borruel Azara, parientes del Barón de Pertusa y de los Azara de Barbuñales, que desde el Molino de Pertusa, iba de molino en molino, hasta Sangüesa de Navarra y  Uncastillo,  en la provincia de Zaragoza, ejercen de molineros en una misma sociedad,  con loa Artero, en los mismos molinos, que la antigua familia molinera de los Artero. Estuvieron moliendo cereales en el Molino de Sesa, por ejemplo los Borruel y los Artero.
Hoy, Valentín Artero Ribera, con sesenta y cuatro años de edad, que en su niñez trabajó de molinero, me dice que su padre fue Fausto Valentín Artero Fao,  que nació en 1912 y fue molinero en Torres de Alcanadre. Este Fausto se casó con María Ribera Ramoneda, nacida en  1913 y fue  padre de Valentín Artero Ribera, que regenta el Restaurante. Valentín Artero Ribera estaba en el Molino de Sesa acompañando a su abuelo Valentín Artero Catevilla,nacido en Laluenga y que vivió 87 años ya que su padre  había sido llamado por el Ejército Republicano para participar en la Guerra Civil de 1936.Su padre Valentín Fausto Artero Fao , se fugó del Ejército Republicano y se incorporó en el Ejército Nacional. Este cambio le dio la ventaja de no pasar unos cuantos años prisionero.
Y sigue Valentín informándome de que su bisabuelo paterno fue Valentín Artero, que nació en Siétamo y “con este nombre  y primer apellido mi padre me dijo siempre, que se habían mantenido los Artero, dedicados en seis generaciones, todos dedicados a la molinería de la provincia de HUESCA”. Fueron los Artero, unas veces inquilinos de algunos molinos y otras veces propietarios. Tiene memoria de haber trabajado en los molinos de Pertusa, de La Santeta, de  Lalueza, de Siétamo, Torres de Alcanadre, Bujamán, Sesa, Huerto, Estiche, Sariñena y por último Sena. En Sena se crió Valentín Artero Ribera, acompañado de sus padres, desde los ocho años  a los trece.
Yo no encuentro tratos de proximidad o de parentesco entre los Borruel Azara, parientes de los Barones de Pertusa, con los Artero Ribera, con el llamado Fausto Valentín Artero Fao, nacido en 1912, que se casó con María Ribera Ramoneda en 1913 y fue molinero en Torres de Alcanadre. Tampoco encuentro parentesco entre los Borruel y los de Artero Catevilla, nacido en Sesa y que estuvo de molinero en el Molino de ese pueblo, a pesar de que los molinos fueron muchos los explotados   por molineros de ambos apellidos. Por la misma época,  los molineros los Borruel y los Artero el mismo año,  Antonio Borruel hacia 1895, estuvo regentando el Molino de Sesa y en 1918, el de Uncastillo.
La causa de este desconocimiento de apellido que emparentaran a los Borruel con los Artero, radica en la pérdida del segundo apellido del bisabuelo Valentín Artero. Si no hubo parentesco sanguíneo entre los Borruel y los Artero, hubo un lucha común entre ambos apellidos ,para repartir la harina entre el pueblo de Aragón.
He conocido al hermano de Valentín y me han hecho ver el temperamento alegre de los antiguos molineros Artero. A Valentín lo mandaron sus padres a estudiar la Carrera de Veterinario, pero él se dedicó además a pintar y sonar la música, pro la que tenía una sensibilidad, que la habían proporcionado las corrientes de los ríos y los cantos de las aves nocturnas, que escuchaban en las oscuras noches en los numerosos molinos que rigieron y que al mismo tiempo sirvieron.
Valentín Artero Ribera, que se dedica  actualmente a seguir un Restaurante en Huesca, escribe:”Mi abuelo Valentín Artero Catevilla arrendó el Molino de Sariñena, que era de la familia Torres y hoy es una Residencia de ancianos. Mi padre, Fausto Valentín Artero Fao, compró el Molino de Sena y lo vendió a los pocos años, y hoy es un chalet. Y aquí terminó el oficio de molineros de la familia Artero”.
Pero cuando Valentín Artero Ribera, llega a darme los datos de su bisabuelo Valentín Artero Catevilla, nacido en Lalueza, nos dimos cuenta de la dificultad de encontrar apellidos comunes entre las dos familias, porque se habían olvidado del segundo apellido del bisabuelo paterno, Valentín Artero, del que se cree, nació en el Molino de Siétamo
Me recuerdan los antiguos molineros la poesía de León Felipe, que dice:”Siempre hubo nieve altanera-que vite el mundo de armiño,-y agua humilde que trabaje-en la presa del molino.-Y siempre habrá un sol también- un sol verdugo y amigo- y en la nube,el agua del río”.


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