domingo, 12 de julio de 2015

A Estebané de Siétamo



Hoy, día 25 de Marzo,de hace varios años, se  celebró en el Psiquiátrico de Huesca, un acto consistente en los funerales por Estebané Bescós, que señalaba el declinar de los vecinos antiguos de Siétamo y el comienzo de una época, en la que en este pueblo vivirán sus nuevos habitantes.
Es que se  murió Estebané a los 81 años de edad, el hombre más inocente de la Villa y el que más simpatías gozaba  por parte de sus escasos y antiguos habitantes. Cuando yo me marchaba al entierro, mi esposa me dijo: “ponte el abrigo nuevo y límpiate los zapatos”, porque ella quería que yo asistiera a acompañarlo con la mayor dignidad posible. Nació en Siétamo en 1923 y fue su madre la señora Dorotea Ramón y su padre el señor Esteban Bescós, siendo su hermano mayor el conocido en Siétamo y en Huesca, Antonio Bescós, por el apodo de “Trabuco”.
En la Historia hay un antes y un después y en la de Siétamo, el antes consistía en ver a Estebané recorriendo todas las casas del pueblo, que tenían sus puertas continuamente abiertas durante el día. En aquellos tiempos no asistían a la escuela los niños que sufrían algún retraso en su mente y por otro lado gozaba de una memoria fantástica, ya que ha recordado siempre  todos los nombres y apellidos de los habitantes de esas casas. Cuando entraba en alguna de ellas, decía: ”Joaquín Bruis y Joaquina Latre, ¡pastas y galletas!” y  la gente se las daba con la mayor satisfacción. Cuando hace ya unos años lo llevaron al Psiquiátrico, iban algunos a llevarle una torta y él exclamaba: ”Pascual Mas me da torta!,  y  cuando veía a mi hijo, decía .”Ignacio Almudévar, ¡pastas, pastas!”.
En dicho Psiquiátrico  era el encanto de enfermos y enfermeras, paseaba por los jardines del centro e iba hasta la ermita de Santa Lucía, donde  yo mismo lo vi, una vez que fui a visitarlo. Desde que él se fue de Siétamo, empezó a decrecer la población y cerraron las Escuelas y ahora se está repoblando otra vez de buenas gentes, pero que no conocían a Estebané. Consecuencia de este movimiento poblacional, a su entierro hemos ido los viejos habitantes, que desde siglos habitaban sus antepasados en él y nos ha recordado la historia de Siétamo, la para nosotros antigua y hemos fijado la vista en los nuevos pobladores, que verán con la nueva autopista la industrialización de la Villa de Siétamo. Si Estebané hubiera nacido en estos años, se le hubiera formado y hubiera llegado a ganarse la vida, haciendo trabajos manuales.
Se ha celebrado la misa en la capilla del Psiquiátrico y hemos visto el amor que le tenían desde el cura que celebraba, las enfermeras y un enfermo que durante la misa le dijo al sacerdote.”mala cara, mala cara pone Manuel!”, como aquel que le recordaba el dolor que sentía. Efectivamente el cura habló de la frecuencia con que Estebané iba a visitar la capilla.
Los de Siétamo, aunque estaban lejos de su tierra, cantaban :”Juntos como hermanos, hijos de la Iglesia, vamos caminando el encuentro del Señor!”, ¡como  Estebané!.

No hay comentarios:

Publicar un comentario