domingo, 30 de agosto de 2015

Mi sobrina Marina Almudévar y Arnal, peregrinando a Santiago de Compostela.



Mi sobrina Almudévar por primer apellido y Arnal por segundo, viene del pueblo de Siétamo del Somontano, debajo de la Sierra de Guara, y su segundo, viene del mismo Somontano. En el pueblo de Sipán por el que corre el río Guatizalema se exhibe el escudo de Arnal y sigue bajando el agua, por el pie del monte de Castejón. En lo más alto de dicho monte, se encontraba la casa los Arnal, a la que lograron subir el agua del río Guatizalema,  con un aparato sin motor, todo él compuesto con ideas físicas. Luego corren sus aguas por Siétamo hasta el Alcanadre, cuyas aguas llegan hacia el río Cinca.
 Marina  encuentra muy satisfactorio, el peregrinar por el Camino de Santiago de Compostela, para que el  Apóstol le dé ilusión en esta vida y esperanza  en la otra, para  que aprenda a formar  a los niños, que acuden,  en Zaragoza, a sus aulas. Cuando estuviste “en la Catedral de León, ante semejante maravilla no me he resistido a quedarme a escuchar la misa y pensar e todos y cada uno de los  Almudévar y sus familias, desde el más mayor, a la más pequeña, (Sabina,¿no).
Marina, mi sobrina, admira las tierras, que  desde Aragón, hasta las llanuras castellanas por las que ha pasado para llegar a Santiago de Compostela. Cómo  también admira el mar, porque ella vivió en su infancia en Irún y en Bilbao, a cuyos puertos acudía su padre, mi hermano Luis, Capitán de Barco. Al morir su madre Pilar, nombre tan aragonés, en Bilbao, y su padre en Huesca, se casó en Zaragoza. En esta ciudad, en el Pilar, de la misma forma que el Apóstol Santiago habló con la Virgen  en Zaragoza, Marina también escuchó sus palabras, que le han indicado seguir  su sagrado  Camino.
Tu, Marina, en el caminar por el Camino de Santiago, en el ordenador escribiste:”Tío Ignacio, tú que sabes tanto de los árboles genealógicos de las familias de la Hoya de Huesca: ¿Te suena alguna rama de los Arnal que emigrara a tierras leonesas para establecerse como tabernero en el camino de Santiago?”. ¡Ay, querida sobrina, son tantos los Arnal, que salieron de Aragón a Cataluña, a Valencia, a Canarias y a tantos pueblos de España, que no he sido capaz, de enterarme de donde llegaron a las tierras de León, los Arnales, que os han proporcionado, comida y bebida a tu marido Gabriel y a tí, en vuestra peregrinación!.
A Marina y a su esposo Gabriel, da gusto contemplarlos caminar con alegre devoción, por el Camino de Santiago, con su mochila cargada sobre sus espaldas y ellos gozan, porque dice Marina: “Hemos pasado por pueblos con nombres, que ni en “La hora de José Mota”: Calzadilla de la Cueza, Calzadilla de los Hermanillos, El Burgo Ranero, Mansilla de las Mulas, Bercianos del Real Camino, etc., etc… Algunos parecen de broma, ¿no?”.
Escuchando misa en la Catedral de León, Marina dice : “me he acordado especialmente de Tía María,  Tío Ignacio, Tía Feli, Tía Isabel, las Pilines, los Llanas… y de todos los primos y todas las primas, que hoy domingo, en otra iglesia, haríais lo mismo que yo. También de los y de las que no están aquí con nosotros y que seguro que allí donde estén, ya se habrán encontrado y como nosotros, estarán siempre unidos. Algunos hasta habrán montado una Peña, el Séptimo cielo y tía Mariví renegando: “Pero chicooos, ¿ qué hacéis?, ¡desustanciaos!.”
¡Qué psicología tiene Marina, pues se acuerda del temperamento de mi hermana Mariví, como si hubiera vivido toda su vida con ella!. Mariví, la hermana mayor de los hermanos Almudévar Zamora,  al morir nuestra madre tan joven, se entregó a todos nosotros y a veces, tenía el genio un poco gritón!.
“Hemos dormido en litera de arriba, de abajo, en el Convento de las Hermanas Clarisas, en Carrión de los Condes (Burgos), anoche en un colegio mayor en y en León y en este plan. La verdad es que sienta muy bien este “asilvestramiento”.
La verdad es que todo el camino está siendo una experiencia. Y Castilla  León y su gente maravillosas. España es maravillosa y la gente más. No sé cómo nos dirigen siempre los peores. Ya queda menos. Nuestra intención es simplemente andar hasta donde lleguemos el próximo viernes 28 ó sábado 29. El sábado  29 ó domingo día 30, coger un tren a Zaragoza, descansar un día o dos y organizarnos. Y el martes 1 de Septiembre, ¡al trabajo con alegría y a tope!.
Seguimos en contacto. Muchísimos besos y abrazaros a todos y a todas.
Aquí seguimos caminando. Cansados a ratos pero super contentos y satisfechos”

En hora buena, Marina y Gabriel, por haberos recreado en la Peregrinación que habéis hecho a Santiago de Compostela, porque os ha hecho felices y ha aumentado vuestro deseo de trabajar por los niños zaragozanos.

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