domingo, 27 de marzo de 2016

Guara es la gigantesca estatua de un hombre muerto




Desde Siétamo, dirigiendo la mirada hacia el Norte, se admira uno de la Sierra de Guara, que  ofrece la contemplación de dos gigantes  muertos o dormidos. El dios Guara, se ha convertido en   la escultura gigantesca de un muerto, que es  ese dios  de Guara, que era un abuelo legendario, que progresaba a ser un dios, adorándose con otros dioses, en los primitivos tempos, por los pobladores de la Sierra de Guara, desde la que se ve, por el Norte,  el río Guarga, que corre hacia el Oeste y el Ara, que se dirige hacia el Este.
 El tirano Gabardón, otro dios de la Montaña, se enteró de que su hija Gabardiella se amaba con el que dio su nombre al Tozal de Gratal y se llenó de odio. Desde esta Sierra, Gabardón  veía  por  el Norte los Pirineos, con las Tres Sorores  y al Sur,  los Monegros  con las tierras de Gabarda, hija también de Gabardón, allá por debajo de Granén, en las que  mis parientes los Almudévar,  provenientes de Siétamo, cultivaron la tierra.  Gabardón era, tal vez, un dios gigantesco, que desde la Sierra de Guara,  compartía con otros dioses, como el mismo Guara, la comunicación con los Pirineos por el Norte y la Tierra Plana, por el Sur.
La leyenda dice que Gabardón, tenía otra hija, llamada Gabardiella. Así como su padre estaba contento con el amor de Gabarda, cuando se enteró de que su otra hija, Gabardiella,  amaba al que dio su nombre al Tozal de Gratal, se llenó  de odio.  Su padre era contrario a este amor, pues pensaba que Gratal, era un monte feo, lleno de maleza, de carrascales y no tenía flores, ni bosques, ni siquiera alguna gran cueva, como la que existe debajo del actual Pantano de Arguis.
 Gabardiella, su hija, le contestaba que a ella le complacía su figura, tal como la veía y por eso amaba  a Gratal, sin darse cuenta de que  este  Gratal era solamente un  símbolo de lo más antiguo,de la vejez y de la muerte.  ¡Qué  diosecillos eran aquellos,  dueños de las montañas y de los valles, unos dioses de tamaño gigantesco,  como gigantesco era su amor y su odio!.  Su poder divino era solamente el escaso poder de los diosecillos.
Gabardón, que era padre de la hermosa Gabardiella, no tenía simpatía por la antigüedad y la vejez de Gratal, al que su hija pretendía. Eran amigos los que identificaban las quiebras de la Naturaleza con su irredento caminar de diosecillos a hombres o de hombres a  diosecillos.  Gabardón, dios y aspirante a hombre de las montañas, corrió en busca del auxilio de otro de esos dioses, a saber de aquel que tenía y sigue teniendo el nombre de Guara. Todavía hoy miramos a esa montaña de dos mil setenta y siete metros de altura, que nos recuerda el valor y la arrogancia de aquel dios, llamado Guara.
Gabardón acudió a pedir ayuda a su amigo el dios elevado en la Punta de Guara y este Guara, para cumplir la voluntad de su amigo, cogió una descomunal “tranca” y con ella por medio de un golpe propio de un dios, sobre la montaña, quebró la tierra y dejó abierto el cauce del río Flumen, nombre latino y   semilitúrgico  del río, como, más tarde  lo bautizaron los romanos, que desde esa brecha desciende desde el Pirineo a la Tierra Baja.



Al darse cuenta Gratal de que Guara había partido en dos trozos la cadena montañosa, separándolo a él  de la bella Gabardiella, gritó venganza y aquella noche,  cuando Guara dormía, alzó un arma formidable, que dicen que fue la Punta del mismo monte de Gratal, y la clavó en el corazón del gigante dormido o más bien muerto, hasta nuestros días. Cuando pasas por Siétamo, desde el que se observa mejor la Sierra de Guara, divisas el Cuerpo de Guara, formado por la Sierra del mismo nombre.  Primero aparece la cabeza puntiaguda del Fragineto, después sigue por el Pico de Guara, que representa el pecho con sus manos posadas sobre él, a continuación se distingue su largo cuerpo, para mostrar sus rodillas, y al otro extremo los pies del Corazón de Guara. Mirando ese cadáver desde su cabeza o Punta de Fragineto, se ve el pecho que resalta en el Pico de Guara, con sus manos apoyadas en su pecho y así se va siguiendo la línea del Gigantesco cadáver, hasta los pies.
Gabardón, como he escrito tenía dos hijas, una Gabarda que fue feliz en la Tierra Baja, cerca de Grañén, pero con su hija Gabardiella tuvo que pasar grandes catástrofes. Esta bella diosa estaba enamorada  del dios  Gratal. Hablaban los distintos miembros del Pirineo de la fealdad de su monte, pero el amor los hacía felices. El padre de Gabardiella, a saber Gabardón, se llevó un enorme disgusto al darse cuenta del amor de su hija Gabardiella con el dios Gratal y para evitar el desarrollo de tal amor, encargó al dios más gigantesco, a saber a Guara, que acabara con Gratal. Guara descargó un tremendo golpe sobre la Sierra y abrió un tajo en las montañas. Separó en dos el Salto de Roldán, con lo que al mismo tiempo, separó a los dos enamorados para siempre, creando la salida de las aguas de la Montaña desde el cauce del río Flumen, que separaron a Gratal y a Gabardiella. Ésta, entristecida, no paró de llorar  hasta  que hizo crecer el río Guatizalema.
Herido el diocesillo Gratal por la violencia del dios Guara, una noche fue a buscarlo y al encontrarlo dormido, clavó en su pecho un terrible pincho,  que dicen que fue la misma punta de  Gratal. Así murió Guara entre horribles dolores y allí en lo más alto de Guara, permanece su cadáver tumbado, por los siglos de los siglos.
Ahora, encima de la Sierra, aparece el “hombre muerto “o dios de Guara”. Y desde la cabeza puntiaguda de dicho “hombre muerto” que es  Fragineto,  pasando por el Pico de Guara con sus manos sobre ella, por la Vallemona, por el Cabezo de Guara y por sus pies, que estará expuesto por los siglos de los siglos, y que se ve con claridad al pasar por la carretera N-240, que pasa por Siétamo, hacia  Barbastro.
 El dios Gratal se quedó al Oeste del Mallo Occidental del Salto de Roldán y Gabardiella permaneció en su parte oriental.
Haciendo caso al dios Gratal, el dios más poderoso, es decir Guara, partió en dos la rocosa montaña y el Flumen comenzó a correr con sus aguas por la Foz de Salto Roldán, nuevas aguas que se precipitaron hacia la Tierra Baja, entre las Peñas de Man y de San Miguel.
Gratal y Gabardiella, que ardían en amor, fueron separados por las aguas frías de encima de la Sierra de Guara, como si hubieran sido condenados a permanecer  eternamente condenados, a mirarse a lo lejos con una mirada eterna, pero sin poderse besar en toda la eternidad.
Al principio Gratal, sufría silenciosamente, pero aumentaba en él un deseo de venganza, temible porque aunque era un dios más pequeño que los otros, su deseo de venganza, aumentaba su impulso de gran luchador. A consecuencia de este odio, una noche, llegó al lado del dios Guara y le clavó su “picacho”, es decir, el pico de Gatal en sus paredes de roca, que saltaron y formaron las Pedreras. Hizo vibrar todo el Pirineo y dejó a Guara yacente, como un muerto.
Gabardiella se quedó aislada de su amor, entre Fragineto, que hace de cabeza de Guara y de la Peña de San Miguel, que fue separada de su papel de un pie unido al  de la Peña de Man y dio paso a las aguas de la Sierra por el río abierto del Flumen.
  Viniendo de Barbastro y pasando por el Llano de Quinto, se ve la “cabeza del Fragineto”, y hacia el Oeste, se observa un “gigante dormido”, todo él de piedra, que desde el oeste de Fragineto, por el picón de Medio Día, ese gigante yacente se lanza, con las manos contra su pecho, ofreciendo su figura a la Hoya de Huesca.
En tiempos pasados, por esos terrenos pedregosos, vivían osos pirenaicos. Poco más arriba, cerca de San Julián de Banzo, en la Bal d’Onsera, donde vivió San Urbez, vivían también esos osos, como se cuenta y se ve en la iglesia de San Urbez, cercana al río Ara, la escultura de uno de ellos.
Estas leyendas misteriosas de los diosecillos pirenaicos, hacen trabajar la imaginación, porque de la memoria de algunos abuelos, que vivían en la Sierra, contaban que un “Home Grandizo”, circulaba acompañado de un oso. ¿Sería alguno de los habitantes de la cercana Val d’Onsera o más bien sería del “Gigante Fotronero”, que hasta hace muy poco tiempo, dicen que se escondía para esperar que bajaran los “repatanes” en la Cueva de San Climent en Arguis.
¿Será ese  gigante dormido, que recorría desde el Flumen hasta el Mallo de San Miguel, de Salto Roldán, algún dios, como el “Home Grandizo”, que caminaba siempre con un oso?     

sábado, 26 de marzo de 2016

EL ARBOL Y EL AGUA



Rorate coeli de super et nubes pluant justum. (De los salmos).
Que rueden las nubes por los cielos arrastradas por borrascas y ciclones y que descuelguen su lluvia benéfica sobre las sedientas tierras de Aragón, pues es ello justo y saludable.
 Dice el agua de la tierra, remedando al poeta:¡verde, que te quiero verde! y contradice de esta forma a las llamas destructoras cuyas lenguas de fuego gritan:¡negra, que te quiero negra!.
El hombre, ¡cómo goza! viendo verdes sus cultivos y fragosos sus  árboles. El campesino afirma desde siglos, ¡qué verde es el agua!. Este aserto parece un contrasentido, porque en la escuela nos dijeron que era el agua inodora, incolora e insípida. Pero cuando gruesas gotas comienzan a caer, la tierra desprende un agradable olor a búcaro, el color de las sedientas plantas que se tornaba pardo, verdea como la "mantis religiosa", al metamorfosearse cuando pasa de la paja al césped  y ¡qué agradable sabor el del rocío para el ruiseñor que lo toma de una flor, por la mañana!.
Que rueden los cielos allá arriba, en silencio casi siempre y con "ruido de ronca tempestad" en el verano. Que lluevan las nubes sobre el justo y sobre los niños que cantan: ¡qué llueva, qué llueva, la Virgen de la Cueva!.No parece que el salmo sea muy piadoso, cuando pide que llueva, sólo sobre el justo. No cae lluvia sobre los desiertos y sin  embargo no creo que sus escasos habitantes sean injustos. Tal vez lo fueran sus antepasados con respecto al  árbol que talaron e hizo posible que avanzaran las dunas arenosas.
Seamos amables con el  árbol que se alza en nuestros campos y plantemos nuevas vidas vegetales, que regaremos con el agua del pozo, de la fuente, de la acequia o del canal y esas umbrías piadosas nos tornarán copiosa el agua de las nubes, los frutos del otoño, sus sombras estivales y el calor de su leña en las veladas invernales.

Y tu te irás..."y yo me iré, y estaré sólo, sin hogar, sin  árbol verde, sin pozo blanco, sin cielo azul y plácido... y se quedarán los pájaros cantando".(J.R.J.).

domingo, 20 de marzo de 2016

La falta de Etica y el retroceso económico



Tengo un amigo, desde hace muchos años, con el que me veo de vez en cuando  y comentamos  la situación económica de la Sociedad actual. Él es un hombre altoaragonés, que no puede estar parado, sino que tiene necesidad de colaborar en la actual sociedad, a la que en estos momentos, le hacen falta movimientos de iniciativas y de valores. Siente la necesidad de poner en marcha dichas iniciativas y valores, porque siente como una necesidad, la de obedecer a esa orden, que dice “ganarás el pan con el sudor de tu frente”. Pero no sólo es un proceder que le lleva a acatar esa orden bíblica, sino que es una iniciativa que tiene en su interior y que le impulsa a crear, a hacer algo positivo, que no se basa solamente en el acumular dinero, sino en crear alimentos para la humanidad,  máquinas industriales o agrarias para que todo el mundo participe en la producción, que explicará a los hombres el sentido de la vida.  Porque  aquella orden,  como he dicho, nos recuerda “que hemos de  ganar el pan con el sudor de nuestra  frente”. Él se ve que ha meditado sobre esta cuestión, porque dice: en este lugar no hay trabajadores con iniciativa, o por lo menos no los dejan tener iniciativa, porque nuestra sociedad oscense es como un culo de saco, donde se  echan, o los echan, a los posibles trabajadores, para disminuir e incluso anular esa iniciativa, que nos lleva al trabajo, con que nacemos  todos los hombres.
Mi amigo ama el trabajo, pero le gusta la conversación, acompañada de buen humor , que hace saltar las risas de su persona y además, muchas veces, para huir de la preocupación que le aprisionan su mente, cuando crea industrias, oficios agrícolas u comerciales, lo ves jugando a las cartas. Estas fugas del excesivo trabajo, hacen que se mueva por la vida con tanta actividad y clarividencia para la creación de esas actividades humanas. Porque  jugar a las cartas, para él no es un vicio, sino un escape o una fuga de la concentración mental obsesiva y del exceso de trabajo. Pero no es sólo el juego una escapatoria de la preocupación que se le acumula con el trabajo, sino que con frecuencia,  en sus conversaciones se ríe, con alegría. De esta forma de ser surge una figura humana, que no está como la de otros oscenses, prisionera dentro de un saco de inutilidad, sino que sabe mirar la realidad de los problemas, que se le plantean o a veces se plantea él mismo,  cada día. Esas risas, cuando se encuentra con sus amigos, revela que no es un hombre sólo, que no está en el fondo del saco de la soledad, que en ocasiones, hace que, cuando se encuentran solos,  esos empresarios que pierden dinero, que es la única actividad humana decente, que ejercitan,  se lancen al suicidio.
España está endeudada y los españoles, no es justo que se conformen con tal situación. ¿Será culpa de los gobiernos, de los ayuntamientos o de los patronos?. ¿Por qué en el Polígono Sepes de Huesca, no hay enganches para que se use la energía, procedente del gas?. En cambio en Navarra han puesto enganches en todos los pueblos y han hecho o todavía están haciendo nuevos riegos de agua,  por toda Navarra.  
Mi amigo, no sólo se preocupa de sus actividades, pues está preocupado, primero  de los trabajadores, a los que quiere sacar del saco de la inactividad y del trabajo en sí mismo, cuando se fija en la instalación del gas en todas las zonas, donde  aproximaría  los hombres al  trabajo. Acercaría también el agua a las tierras de los Monegros, donde él mismo, ha realizado obras de riego en aquellos terrenos, que ha hecho producir, cantidades de fruta que dedica a la exportación. Yo he visto hombres altoaragoneses, en esas fincas, que trabajan con ilusión y son felices con su trabajo.
Pero el hombre, actualmente, trata de vivir con plena libertad y libremente saciarse con el dinero, con actividades corruptas y no se ve satisfecho con el amor de sus esposas, porque ahora muchos no se casan, sino que buscan el amor libre, que en lugar de darles felicidad, los hace unos desgraciados. Estamos los hombres equivocados porque esa felicidad completa,  no la podemos alcanzar en este mundo, sino aceptamos el sacrificio, que lleva consigo el tiempo,  con la edad avanzada. No creo que la vida sea, como un resto de una vela, en una palmatoria, que se va consumiendo lentamente, pero que ya no produce. No podemos tampoco ser felices, viendo padecer a los demás y no tratar de ayudarles. Sí, es preciso que los seres humanos se ayuden mutuamente, porque estando ya creado el “El club de los solos y de las solas”, vamos “camino de nada”. Esto no ocurre solamente con los hombres y mujeres de escasa economía, sino que mi amigo me ha contado la soledad de hombres, que poseen el dinero en abundancia, pero están ya en el “Club de los solos”.
 Tiene este hombre trabajador y creador, un amigo,  que él cree que ya está en el fondo del saco de la soledad y no le encuentra solución a esa soledad y lo siente en su corazón, pues me lo cuenta con un rostro bañado por la tristeza. Ese amigo altoaragonés no ha seguido  en la vida, una vocación de trabajo, de amor y de virtud hacia los demás, empezando por los obreros, a los que dar trabajo e ilusión por una vida justa y agradable. Ha seguido más bien, nacido en una familia pudiente, la vía del pasarlo bien por la vida, una especie de amistad con el “cachondeo”. Estudió una brillante carrera y al principio, fue un ejemplo en el trabajo, pero se quedó sólo, ya que su mujer se le marchó y un hijo se le murió, marchándose el segundo que tenía,  a vivir lejos de España. El divorcio, hoy en día, rompe la felicidad de muchos hombres y de muchas mujeres,  porque no sabemos hacer frente a algunos sacrificios en la vida, de cuya renuncia brota una desgracia total de los hombres y mujeres solos,  que van al “saco de la soledad”. Este comportamiento fácil y sin espíritu de sacrificio, suele traer problemas morales o éticos. Le pregunté a mi amigo, que si fue la ruptura de la moral,  la causa del divorcio y de la soledad de ese solitario. No encontraba clara la causa de si los problemas, eran morales o éticos, pero me dijo que no habíamos mezclado la vida familiar, con los intereses políticos. En esta vida, teóricamente democrática, habrá que pensar para darnos cuenta si sería alguna rivalidad política, la que está llevando a una gran parte de la población a la Soledad.

Esa soledad que no quiere dejar a los hombres, esa soledad que no quiere soltarlos, que no quiere dejarlos a ellos ni a ellas. Prefiere que se mueran en el fondo del saco de la soledad. 

sábado, 19 de marzo de 2016

¡Ay!, cuanto de dolor



¡Ay!, cuanto de dolor
está presente
al infante valiente, a hombres y caballos juntamente.
                                                  (Del Romancero)

He tenido ocasión de contemplar en el Campo de San Jorge las pruebas hípicas organizadas por el Ayuntamiento. Me gustaría  que este deporte se hiciera o lo hicieran popular, poniéndolo al alcance de la gente, porque personalmente creo que la equitación es el mejor de los espectáculos que nos es dado ver, porque el caballero lo es en cuanto cabalga en su caballo, formando una simbiosis que la misma mitología ha consagrado, creando la figura del centauro. El caballero ,como cerebro pensante, ha de procurar por todos los medios dominar al noble bruto, pues si éste lo apea lo reduce a la condición de peatón ; mas el caballo bien domado se compenetra con su jinete de tal manera que dos seres vivos de distinta especie parecen llegar a una amistad, que muchas veces logra mayor fidelidad que la que se consigue entre dos personas. 
¡Que unidos y atentos están el caballero y el caballo para defenderse de las embestidas del toro de astas afiladas!. ¡Que concentración la de ambos antes de saltar un obstáculo! Puede surgir la tragedia, pero entre tanto estamos en presencia de un ballet de elegancia difícilmente superable. Hasta el caballo hace alarde de orgullo y coquetería, arqueando el cuello y colocando la cola en trompa.
Nunca la máquina podrá superar al caballo en belleza, aunque aquella tenga ganada la batalla, porque en cierto modo, ha hecho difícil la convivencia del hombre con los animales. Por eso quiero resaltar el mérito de estos équites militares y civiles, que a pesar de las dificultades de la vida moderna, son defensores de la Naturaleza o de la Biología ,como se dice ahora.

Por esas razones, dedico un recuerdo al Bucéfalo de Alejandro, a la Babieca de nuestro Cid Campeador y a estos caballeros que siguen haciendo posible todavía en este mundo, la convivencia de ¡hombres y animales juntamente!.    

Mi tía Rosa Lafarga Mériz



Mi tía Rosa, mujer sencilla, trabajadora y amante de sus sobrinos, con su sencillez y amor a ellos, es decir, a los Almudévar de Siétamo, convivió con nosotros, desde el día en que, subidos a la caja de un camión, tuvimos que huir del pueblo de Siétamo, a la capital de Huesca, un día del mes de Julio de 1936.
Era hermana de mi abuela materna Agustina Lafarga,  que quedó viuda de Ignacio López de Zamora  Blasco,   Diputado Liberal y  gran amigo y colaborador de Don MANUEL CAMO, de cuya cabeza surgió la idea de que el arquitecto catalán Ildefonso Bonells, compusiera el proyecto del Casino, el año de 1901. Mi abuelo Ignacio gozó urbanamente y políticamente en la construcción del dicho Casino y de gozar de él, varios años, pues murió el año de 1911.
Según me contó mi abuela con la que vivía mi tía Rosa, acudió  a ella un militar, a pedirle la mano de su hermana Rosa y mi abuela le dijo, que era pronto y que ya le daría su mano, pero él, no podía esperar y mi tía Rosa, se quedó soltera. Pero ella era una mujer muy trabajadora y muy intelectual, pues leía los libros de la biblioteca de Don Ignacio López de Zamora  en la cual se encuentran las obras, de turismo y de geografía de la Ilustración Hispano-Americana. Hay también obras de Historia de Francia, escritas en su lengua. Están las obras sobre la Guerra de la Independencia de Benito Pérez Galdós, a las que se dedicó a leer con especial cariño mi tía Rosa. Huesca en aquellos años de 1808,  ayudó a luchar a Zaragoza y mi tía Rosa se acordaba de haber recibido noticias de sus antepasados no muy lejanos, que fueron voluntarios a defender esa ciudad.  La lectura de estos libros emocionaba a mi tía. Pero aquel recuerdo de la Guerra de la Independencia, sin haber todavía olvidado la sangre derramada en Zaragoza por los aragoneses, aproximó a su mente y a su vida, la llegada de una nueva guerra el año de 1936.
Es curioso como siguieron la historia de Don Ignacio López de Zamora, el 19 de Mayo de 1917, pues el Presidente de la Diputación Provincial de Huesca, Don Mariano Batalla, le dirigió a mi abuela Doña Agustina Lafarga, Vda. de Zamora, la siguiente carta:” Sra. y amiga de mi mayor consideración: remito a V. la Comunicación provincial, agradeciendo el donativo que a nombre de su malogrado esposo, se ha dignado hacer en práctico provecho de la Beneficencia. Reconocimiento muy sincero, tiene y tendrá para V. la Diputación, por una merced de notoria importancia, que resuelve de momento un problema que pesaba sobre la Corporación y su Presidente obligados a facilitar al Hospital imprescindible material sin disponer de medios, precisamente cuando más imperiosamente  necesario se hacía y mayores dificultades de distinta índole se ofrecían a la adquisición. Seguridad de que su donativo, además de ser delicado, es oportuno y resultará altamente provechoso, puesto que ha de facilitar la práctica de operaciones quirúrgicas a los desgraciados que a sufrirlas acuden al Santo Hospital.
 
Uno pues, a la gratitud de la Comisión provincial, la mía especialísima que ruego a V. acepte con testimonio de reiteración de perdurable reconocimiento y con las seguridades de un grato recuerdo para el que fue su cariñoso esposo, dignísimo Diputado, excelente compañero de Corporación y querido amigo mío.   Aprovecho gustoso la oportunidad para ofrecerme una vez más muy afecto servidor.                                    q,l.b.l.p.                   Firmada por Manuel Batalla.
Mi tía Rosa tenía un gran sentido de la economía, en unos tiempos después de la Guerra Civil, en que seis niños nos habíamos  instalado con nuestros padres, en el domicilio, en que vivía mi tía Rosa con su hermana, mi abuela Agutina.  Guardaba todo lo que se había usado, para utilizarlo si alguna vez hacía falta. De juguetes, ya desechados, como triciclos, recogía las gomas de sus ruedas, para partiéndolas, usarlas como gomas de borrar, en los escritos de sus sobrinos.  Yo llegué a utilizar alguna de esas gomas de borrar. Una mesa pequeña, la guardaba en un almacén, pues estaba rota, pero hoy en día, está arreglada, en el recibidor de mi casa, después de ser restaurada.  Yo cuando entro en el piso, me acuerdo de mi tía Rosa. En el jardín de la casa situada al lado del Colegio de Santa Ana, cuidaba las flores y cuidaba a los gatos, a los que procuraba no les faltasen alimentos. Yo que acabé la carrera de veterinario en Zaragoza, en ese mismo jardín, en un lugar en que no ensuciaba ni producía suciedad, hice un pequeño gallinero, a cuyas gallinas ella cuidaba y cogía huevos, para alimentarnos. Era feliz en su colaboración conmigo en todo aquello que procuraba ahorro en nuestra pobre economía. Mi madre, cuando yo cumplí los trece años, murió y nos dejó  dos hermanas y cuatro hermanos, a los que aun estando viva, su salud no la dejaba procurar la nuestra, que cuidaban mi abuela con su hermana Rosa.  Mi abuela Agustina, se preocupaba ayudada  por mi tía Rosa, de ayudar a sus  sobrinos nietos. Mi tía cultivaba nuestros cuerpos, para los que cosía ropas, lo mismo para los niños que para las niñas y cosía y cosía, nuestras ropas. Hasta los agujeros de los calcetines, los cosía con aguja e hilo. Mi tía Rosa ya tenía, desde hacía muchos años, una máquina de coser, que hacía trabajar continuamente. Esta máquina la conserva mi esposa Feli, en el pueblo de Siétamo, a donde tuvimos que ir a vivir, y ella la usó con aplicación y durante muchos años. Ahora,  ya no lo hace con la misma frecuencia, que los primeros años después de nuestra boda, pero allí en Siétamo la conserva y en algunas ocasiones, la utiliza. Yo no la sé usar, pero guardo en un armario del piso de Huesca, una pequeña caja de hoja de lata, con un título de “Jabón Orocrema-Higiénico  y  Desinfectante, Recomendado por eminentes médicos y fabricada en Barcelona”, el año del que no pone la fecha. Esta la pequeña caja llena de antiguas piezas de máquina de coser, que revelan la inteligencia que tenían aquellos fabricantes, que permitían reponerlas si alguna se rompía. ¡Dios mío, qué llaves fijas de tan variadas formas, se conservan en la caja, aunque ya no se usan!. Pero yo las guardo porque me hacen recordar a mi tía Rosa, manejando su máquina de coser. Pero de la misma forma que amaba el trabajo mecánico de la máquina de coser, amaba la lectura de los libros. Y no consultaba únicamente los libros de Historia de Pérez Galdós, sino que también guardaba y consultaba con frecuencia un libro, que se publicó  en tiempos ya pasados, por una Cofradía de Carpinteros. Ella me enseñó una obra de 1884, que se llama “Diccionario de voces aragonesas” de Jerónimo Borau. Encontré a mi tía Rosa leyendo en este libro, en el que pone:”Hemos expuesto, sucintamente algunas veces, y otras con mayor difusión, los caracteres del idioma aragonés, mal apreciado en general, tan poco estudiado aún por los mismos aragoneses, pero tan digno de un examen, todavía más lato, que el que le hemos consagrado. Las fuentes de donde procede, que son las más puras; la respetuosa conservación de voces latinas, y sobre todo españolas y antiguas; la asimilación que se ha procurado, parca y atinadamente, con las arábigas y limosinas: la suma de las palabras técnicas, compuestas, derivadas y aun onomatópicas, en todo conformes con el carácter de la lengua española; la expresión genial,  candorosa y fácil que distingue a muchos de sus vocablos y a no pocos de sus modismos; todo contribuye a darle un conjunto inexplicable de belleza que,  si no se ha beneficiado todo lo posible, consiste en que la sumisión aragonesa y la tiranía castellana, puede decirse que han concurrido a eliminar de la Literatura, los elementos más útiles del idioma aragonés, que viene a ser una variante, cuando no un complemento, del  impropiamente  llamado castellano”.
Cuando murió mi abuela Agustina, sus dueños, alguno de nuestros parientes, nos dijo que teníamos que marchar del piso, que les había dejado nuestra  difunta abuela. Mi hermana, como guardaba los recibos que había pagado por alquiler del piso, utilizó el tiempo necesario, para transportar los muebles a Siétamo y allí nos fuimos a vivir. Mi hermana María, se preparó para viajar a Canadá, donde vivía mi hermano el Médico  Psiquiatra Manolo y allí vivió y trabajó hasta que se jubiló y volvió a España, donde todavía convive con todos sus hermanos.
Pero lo que más sentí, al abandonar aquella casa, fue dejar a mi tía Rosa con mis tíos y primos. Ella hablaba muy poco y no dijo nada, pero cuando iba a verla, me sonreía.
Pasaron unos escasos años,  mis tíos, no sé por qué, le dijeron a mi esposa que se la llevase a Siétamo, pero mi esposa, que trabajaba con gran esfuerzo y cuidaba a cinco hijos, no podía aumentar su trabajo con la anciana tía de su esposo, porque en aquellos momentos, estaba criando a dos gemelos, es decir  a Manolo y a Ignacio. Pusieron a mi tía Rosa en las Monjas del Pilar y allí fui a verla. Ella lo pasó bien en dicha residencia, pero la última vez que fui a visitarla, ya no podía hablar. Yo, cuando quiero comunicarme con mi tía Rosa, abro el armario de mi habitación, saco la caja de las piezas mecánicas y de la herramienta, con la que se montaban y desmontaban tales piezas, y convivo. ¡Cosa difícil convivir en esas circunstancias, pero espero verla algún día!. 

La monja, que nos acompañaba, me dijo que en su Residencia había vivido feliz, a pesar de la soledad que las dos familias, habíamos abandonado a mi tía Rosa.    

jueves, 17 de marzo de 2016

Amor eterno entre Eusebio y Paula



A los de León en su Historia les pasa algo parecido a lo que le pasó a Huesca, pues fue León un Reino Medieval, que acabó siendo parte de Castilla. Así le ocurrió también  al Altoaragón, que constituyó un solo Reino con Navarra, pero cuando conquistó Zaragoza, ésta se constituyó en Zaragón y al casarse Doña Petronila ,hija de Ramiro  I   el Monje con Ramón Berenguer IV de Barcelona, Navarra ya no quiso saber nada más con el Altoaragón.
Eusebio y Paula no conocían estas cosas y no les importaban ,pues ellos se querían y lo que deseaban era hacerse felices entre ellos, se casaron y trabajaron de un modo indomable ,que ellos me cuentan ,pero que no haría falta que me dijeran nada porque yo lo he visto a lo largo de varios años ,aquí ,en el pueblo de Siétamo, porque compraron una llamada huerta cerca del río Guatizalema, que disponía de una tierra que había sido muy poco cultivada y estaba llena de “cascajos” ,es decir piedras de río. Trabajar allí era difícil y duro, pues el difunto Carmelo Puyuelo, persona extraordinaria, le decía a Eusebio: ya puedes labrar, que no harás nada con esta huerta. Pero ahora, basta que uno se mire la parte cultivada ,que parece un huerto del Edén y la compare con el trozo de tierra que está plantado al lado del seto del camino, que es bonito, pero no se puede cultivar por no haberla trabajado el mismo Eusebio.
Tuvieron dos hijas, una Carmen Luz y otra Tere, por las que hicieron Paula y Eusebio todo lo que pudieron, con la colaboración de los abuelos de León, ya que con el coraje y el amor de Paula, no tuvieron miedo de marchar a las Américas como emigrantes. Aquí las niñas estudiaron y ellos, que como he dicho no conocían la Historia de León y de Aragón con mucha profundidad , conocían lo que pasaba en América y veían venir lo que ahora en tales países está ocurriendo. Prefirieron venir a España y la boda de su hija, los trajo a Huesca y a la bendita huerta, en la que  poco a poco empezaron a construir hasta que levantaron un magnífico chalet, donde Paula, que tenía una abuela  santa,  es como Santa Teresa pues goza del paisaje y de los cantos de los pájaros y va a buscar agua a la fuente, que mana un agua casi bendita, porque no está contaminada y está fresca.
Y este milagro de vida los ha hecho gozar de su compañía, habiendo celebrado ya hace muchos años en la iglesia de Huesca de Santo Domingo y San Martín, sus Bodas de Oro.Tenía entonces su hija Carmen Luz una joven de Almudévar, que le ayudaba en las faenas de su casa, pues tiene dos hijos y una hija, modelos de jóvenes, como lo han sido sus padres y sus abuelos Paula y Eusebio y esa joven era una gran cantadora aragonesa, nacida en la Villa de Almudévar y allí en la iglesia de Santo Domingo ,con sus compañeros del pueblo, les cantaron una misa baturra, que conmovió a toda la familia, derramando Paula sus lágrimas y Eusebio casi no las pudo contener. No quisieron cobrarles ni un céntimo, con lo que Pili, la joven, demostró que quería a la familia de Paula y de Eusebio, que se vieron obligados por su generosidad a darles un “vino”español. Pero no acabó aquí la fiesta  pues cuando terminó el festival, cantaron:”Se marcharon  de León- y se vinieron a Huesca-a esta notable ciudad-que a todo el mundo enamora”.
Han pasado diez años desde sus Bodas de Oro y Paula ,que ha conmemorado estos días su cumpleaños ha querido celebrar un nuevo aniversario, para volver a su sagrado chalet, en el que gozan de la paz, que en otros tiempos no les acompañó.
Cuando uno se cansa o se aburre, baja a gozar de la compañía de ambos benditos y casi eternos esposos y escucha sus palabras y a veces, también dice sus más o menos convenientes palabras, siempre bien acogidas y baja al río, donde entre las sombras de los elevados árboles, escucha cantar las aguas del río y se siente también acompañado por los sonoros cantos de los pájaros a los que su hija Carmen Luz, ha colocado en los pequeños árboles comederos ,a los que las escasas veces que allí acuden, por su ejercicio entre otras cosas de pintora ,va echándoles alimento. En la terraza, guarnecida por persianas, crían unas golondrinas, que no se asustan de convivir con los dueños y salen volando y entran y no se cansan, pero cada año se van a las Africas, para volver de nuevo en primavera.
Allí todo vuela, porque lo hacen las nubes, lo hacen las hojas de los árboles que se agitan en los chopos, vuelan los alimoches y toda clase de pájaros, mientras suenan las aguas de la superior acequia, cuando riega y el gato pardo, enorme, les hace compañía, mientras Eusebio lo acaricia .

Aquí, como he dicho, todos vuelan, con su ilusión y recuerdan el pasado, y gozan del presente y miran con  confianza el porvenir, que no sólo será de ellos, sino también de sus nietos Alfredo, Pedro y Paula. Es el mundo que Dios así ha dispuesto.

viernes, 11 de marzo de 2016

Lorenzo y Lorenzín con Augusto y Agustín

Nuestra Señora de los Angeles ( Hijar)


Escudo Azara en Casa Almudévar (Sietamo).


Me he encontrado con el turolense Agustín Escobedo, al que le sabe malo que lo llamen Agustín, cuando está ya muy próximo a jubilarse. Es que para él, sintiendo el peso de los años que ya ha cumplido, no riman esos años con el nombre,  que parece un diminutivo, pues siempre se ha llamado  y le han llamado Agustín, y que ya no coincide el diminuto nombre de Agustín con el que él quisiera, que lo llamaran, es decir Augusto.
¿Le llenaba de orgullo, llamarse Augusto, como aquel Emperador, que gobernó en todo el Imperio Romano?. No era orgullo el que se apoderaba de su persona, sino humildad, al darse cuenta de cómo el nombre diminutivo de Agustín, se había transformado en Augusto y éste, había hecho crecer el nombre  de la capital de Aragón, llamándola Cesar Augusta.
Agustín Escobedo, turolense, sentía en su corazón el amor a lo aragonés y sentía la llamada o vocación de esta nación, ya apetecida por Carlomagno en los años de setecientos y pico. Fue Carlomagno derrotado en Roncesvalles y en el oscense Echo, a raíz de cuya derrota, fundó la Marca Hispánica, que iba desde Pamplona hasta Barcelona. Se alió el Emperador del Imperio Germánico con el Papa León III   y crearon los precedentes de una futura Europa. Carlomagno nació en el año de 742 hasta su muerte, el año de 814. Fracasó Carlomagno en la conquista de César Augusta, como ahora se está fracasando en la construcción completa del Ferrocarril desde el Bearn hasta Canfranc y Zaragoza.
“Así como la obra del turolense Braulio Foz es un semillero de interrogaciones, al  que habremos de procurar responder entre todos”, la Historia de Aragón es como un cuento popular, al que se han añadido otros cuentos, de los que habría que examinar su contenido.
Ahora que me encuentro con Agustín Escobedo, delante de la fachada de la iglesia oscense de San Lorenzo, es este amigo el que, descubriendo sus sentimientos, me hace ver las maravillas repartidas por Aragón, al encontrarse delante de la iglesia de San Lorenzo. Me llega al corazón su afirmación frente a la magnífica fachada de la iglesia de San Lorenzo, en que recuerda  tiempos pasados,  que San Lorenzo era llamado Lorenzín, porque exclama,  al presenciar esa  Parrilla Arquitectónica: ¡hay que ver cómo trabajaba  la gente aquella,  en  arquitectura, que representaba con aquellos ladrillos, una Parrilla enorme, en la que San Lorenzo fue abrasado en aquellos viejos tiempos. El esfuerzo de cada trabajador hizo posible tal construcción, porque el asa de dicha enorme Parrilla, iba dirigida hacia arriba, hacia el cielo”.
Aquellos albañiles, parecían “estar al servicio de Dios”, porque no pensaban en el cobro de muchos dineros, sino sólo en el porvenir eterno de sus almas.
Agustín sueña con ser Augusto, porque se ha dejado bigote, aunque el Emperador no lo llevaba, y piensa, que aquellos hombres que trabajaban en la construcción, no pensaban en los doblones de oro o de plata, sino en las “perras chicas”, que necesitaban, tan sólo, para comer.
Pero este Augusto o Agustín, parece que no necesita el dinero, sino que lo único que le hace ilusión y mueve su corazón, es la Jota. Y sintiendo dicha canción y sus bailes, sueña una vida feliz, en que el son y el ritmo, rigen su vida y su inteligencia y su corazón. Al encontrarme con un Augusto, que siente y vive la Jota,  me pregunto ¿qué es la Jota?. Y aunque siempre he querido saberlo, todavía no lo he conseguido. He interrogado a personas prestigiosas, pero no me han resuelto el problema. He dudado de mi capacidad mental y he inspeccionado libros, que están escritos para resolver problemas, pero que no me lo han respondido, dándome soluciones. Estas preguntas se las plantea el pueblo, cuando escucha este interrogante: “¡madre ¿qué tiene la jota?”.No he encontrado quien me diera solución a esta pregunta y sin embargo, he encontrado en mi pueblo hombres y mujeres sencillos, que aprendían a bailar la Jota espontáneamente, sin estudios sobre ese arte, sino que aprendieron a cantar y a bailar, haciendo saltar su corazón y sus piernas. Agustín o Augusto, en el breve espacio de tiempo que conversamos sobre si la Jota es más pura en el Norte de Aragón o en Teruel, hace gestos que no le dan seguridad en su opinión. Le entra la duda de si Vicente Cambra, natural de Morilla, que tenía una voz maravillosa, que te hacía escuchar unos sonidos, que los convertían en poesía y hacían conmover sus sentimientos, era el mejor jotero de todos. Para comprobar esta situación,  a mí se me ocurre reproducir la Jota, que le cantó a su madre cuando falleció. Decía así: “Se corta una rama verde,-se corta y vuelve a nacer.-pero se muere una madre- y, esa no se vuelve a ver”.
Agustín o Augusto recuerda la voz de este turolense, pero sigue emocionado, cuando lee la siguiente Jota de Daniel Calazanz, que dice así:”Cuando estoy de mal humor- me pongo a cantar la Jota-siempre llevo la guitarra- y ella me marca las notas”.
Hablaba yo, con Daniel Calasanz, en el Bar Correos, en la Caseta de su huerto, al lado de la carretera y en  la Residencia de Ancianos, paralela al Torreón de la Muralla, pero su corazón saturaba el mío, hablándome de la Jota. Encima de esta Residencia de ancianos, vive el hijo de la Sublime jotera Camila Gracia. Yo conversaba con ella y ella conmovía mi corazón, con sus recuerdos de Siétamo, como ahora, al encontrarme con su hijo, por las calles de Huesca, hablamos de la Jota. Ahora sigo hablando con su hijo, cuando lo veo por las calles de Huesca, ya que el amor de su madre a los aragoneses, se renueva en mis conversaciones. Camila vivió desde 1909 hasta 1988 y recuerdo con nostalgia, como su entierro, hizo un alto en el Casino de Huesca. Y su gran sensibilidad, no superada por nadie, cuando cantaba “La Magallonera”,  sigue conmoviendo mi corazón, cuando paso por el Casino. Es que escuchar su Jota, era escuchar la mejor cantadora, que ha dado la Provincia de Huesca y una de las más grandes de Aragón.   
No me contradecía Agustín o Augusto, pues admiraba todo lo oscense, igual que recordaba al gran  turolense Vicente Cambra, que con su voz convertía en poesía, todo lo que cantaba. Es que él es sensible a todo lo bello, como manifestaba en la Plaza de San Lorenzo, al contemplar los gruesos y amarillos círculos de bronce, que clavados en el suelo, ordenan,  para San Lorenzo, los bailes de los danzantes.
En esa Plaza de San Lorenzo, se siente la emoción de las viejas costumbres, como la Jota y el baile, con los sentimientos religiosos, que se hacen sentir en San Lorenzo y en el vecino y antiguo Convento de Santo Domingo. Cuando las monjas de Santa Rosa, construyeron un Colegio Nuevo, vendieron el antiguo y trasladaron su tumba y las de otras dos Hermanas al nuevo Colegio, donde dicen que descansan  y a la Madre Berride, la enterraron en Santo Domingo. El Convento Beaterio de Santa Magdalena y de Santa Rosa, se fundó en 1725. Y Sor María Lay, lo hizo una realidad, al morir la Madre Berride. Este Edificio en su parte antigua lo compró y lo edificó el párroco del pueblo de Santa María la Mayor, Mosen LÓPEZ DE ZAMORA, pariente de la Madre Berride y antecesor de mi abuelo materno, DON IGNACIO ZAMORA BLASCO. La fundadora de las monjas de Santa Rosa, Madre Berride, era cuñada de los López de Zamora.
Son dos las causas que hacen admirable la Iglesia-Parrilla de San Lorenzo, unas espirituales, como su Patrono San Lorenzo, Párroco Mosen Berride, la Fundación del Convento- Colegio de Santa Rosa. Y otra material, que compró los edificios, cuando el Mosen Párroco de Santolaria López de Zamora y pariente de la Madre Berride y del párroco de San Lorenzo Mosen Berride. En 1580, en la iglesia de “Santa María in Foris”, escribió Fray MALÓN DE CHAIDE, en 1580,”El Libro de la conversión de la Magdalena”, a cuya santa mujer la denominaron como patrona del Convento de Santa Rosa y de Santa María de Foris y “según MENÉNDEZ Y Pelayo, este libro fue el más brillante  y compuesto de nuestra Literatura devota”.
 Otras son las causas “que hacen admirable la Iglesia-Parrilla de San Lorenzo”, como  los bailes del pueblo oscense, que en el Pórtico de la Parroquia, los bailaban, elevando sus  espíritus al cielo.
 San Lorenzo mandó, desde Roma a Huesca, el Santo Grial, en época romana y del que una copia se conserva en el Monasterio de San Juan de la Peña, en que también se encuentran los restos de Don Pedro Pablo Abarca de Bolea. Y así como dicho Conde está enterrado en San Juan de la Peña, su personalidad viva, estuvo en Rusia, en Alemania, en París, centro de Europa durante muchos años, pero, en España se alojaba principalmente en el Castillo-Palacio de Siétamo. Y en esta Villa, se relacionó con la Familia de los Azara de Barbuñales y con los del mismo escudo, acomodados en Siétamo. Ambas casas o palacios, que son y han sido de los Azara, se encuentran todavía en Barbuñales y en Siétamo. La Casa de Siétamo, fue construída por José Almudévar, casado con una Azara, que colaboró con él.
La doble familia de los Abarca de Bolea, tenía su Palacio en Huesca y sus parientes lo tenían en Siétamo. Una hija de cada familia, conservó su amor familiar. Con una hija de los Abarca de Siétamo, es decir con Ana Abarca de Bolea, que llegó a ser Abadesa del Monasterio de Casbas, y escritora en castellano y en Fabla aragonesa,  con su prima, de la familia oscense, cuyo escudo auténtico, que se encontraba entre las carreteras de Jaca y de Sabiñánigo y que  lo guarda con orgullo mi amigo Eliseo Carrera, que vive en Tudela.  Según el sabio profesor Don Federico Balaguer, los parientes de Don Pedro Abarca de Bolea, se trasladaron a un pueblo, “de cuyo nombre no puedo acordarme”, de la noble provincia, donde nació mi amigo, antes Agustín Escobedo y ahora “Augusto”.
Don Pedro Pablo Abarca de Bolea, obtuvo el título de Doctor en Leyes, en 1769, en la Universidad de la Plaza de la Catedral, al lado del Ayuntamiento y en la misma estudiaron los Azara de Siétamo y los de Barbuñales. Entre los de Siétamo obtuvo el título José Azara y Toro, en 1710 y Pascual Azara en 1732 y entre los de Barbuñales, Martín Azara en 1587, Francisco Mamés Azara Loscertales y Foncillas en 1722.En la toma de posesión, de Mosen Juan Azara, como cura de Puy de Cinca en 1686, se ve,  con claridad como Mosen Juan Azara estaba relacionado con los Abarca de Bolea, después condes de Aranda y con los Azara de Barbuñales, con los que eran parientes.
Los AZARA, con su escudo, fueron desde dicho pueblo, unos a Barbuñales y otros a Siétamo. De la familia de Barbuñales salieron notables e inteligentes hijos, como Don FÉLIX DE AZARA, nacido en 1742 y muerto en 1821. Fue éste un intelectual de una enorme inteligencia, pues en el Paraguay, estudió antes que Darwing, la vida de los animales. Está enterrado en la Catedral de Huesca, donde peregrina la Procesión del día de San Lorenzo. Fueron varios los Azara de Barbuñales, los que destacaron en el Historia de España, incluso un Canónigo en la Catedral de Huesca. Entre los Azaras de Siétamo destacó el licenciado Don Juan de Azara, que creó en Siétamo,  la Capilla de Cristo Crucificado.
 Ya había muerto Mosen Juan de Azara, cuando Miguel de Azara hace testamento de la Casa de Azara y se lo traspasa a su hermana Francisca Azara, para entrar de Novicio en la Orden de San Francisco. En 1772, este Novicio franciscano, recibirá diez libras jaquesas de su tío Pascual de Azara, que era hermano de su padre Juan de Azara, Abogado y de su primo Miguel, hijo del Abogado y primo del franciscano.
FÉlIX DE AZARA, militar de España, estudió con éxito la  Zoología, en el Paraguay, y depositaron su fe en Cristo en la Catedral de Huesca. Nació en 1742 y murió en 1821, en tanto su pariente, el franciscano Miguel de Azara, acababa con  su apellido en nuestra casa de Siétamo, pues pasó al Convento de Nuestra Señora de los Angeles, en 1772. Por haberse hecho franciscano su hermano Miguel,  Francisca Azara y Mur, se casó con Pacual Escabosa de Ola y tuvieron, una  hija llamada María Francisca Escabosa Azara, que a su vez se casó con José ALMUDÉVAR Altabás con cuyo apellido se quedó la hasta entonces CASA AZARA.
El militar de Barbuñales y GRAN NATURALISTA, escribió grandes textos de la Naturaleza, y cuando acabó de revisar las fronteras del Paraguay con el Brasil, volvió  a España, a Barbuñales y lo enterraron en la Catedral de Huesca.
En cambio  Miguel Azara de Siétamo, entró de Novicio de los Frailes Franciscanos.
¿Este franciscano y pariente mío, estuvo , como el Militar y Zoologo Félix de Azara, enseñando la Doctrina de Cristo en América?. No lo sé, pero la Historia de España y América, hicieron cristiana casi toda América. Miguel de Azara, entró en el Convento en 1772 y el Conde de Aranda murió en 1798.  
Miguel de AZARA entró de novicio en el Convento de los Franciscanos de la Provincia de Teruel, en Hijar. Tenían que tratarse los aragoneses de Huesca y de Teruel, pues era una nación, unida a España.
En este relato entran el turolense Don Agustín Escobedo y el oscense Pascual Escabosa de Ola, apellidos que parecen haber nacido en una lengua vasco-ibérica.


Como se unan dos vecinos de Huesca y de Teruel, es imposible que no saquen, temas comunes.

viernes, 4 de marzo de 2016

A Ramón Acín y a su hija Katia



He leído que en un folleto que “en época en que Huesca vivía un tanto de espaldas al arte, su nombre, a saber el de Ramón Acín, tácitamente omitido durante los años y las circunstancias políticas, han hecho que la figura de Acín, esta interesante figura, no solamente se haya valorado en su verdadera dimensión, sino que más bien sea totalmente desconocida, para la mayoría de los oscenses que no peinan canas”. Yo, que las peino, tengo que reconocer que mi conocimiento de Ramóm Acín, como artista, se limita a su obra “Las Pajaritas del Parque” y sólo tardíamente me enteré que tal monumento era producto de su arte, pero aunque luego he conocido lo polifacético de su talento, sólo las Pajaritas bastaron para que Ramón Acín, hiciera gran mella en mi sensibilidad , tanto que en cierta ocasión escribí : “ Aquí en Huesca, no podemos enseñar la Sirena Varada de Copenhague, pero cuando iba al Parque, me fijaba en las Pajaritas Paradas. ¡Qué difícil es ver a un niño o a una niña parados!. Mal augurio si esto sucede, porque están enfermos o muertos. Coquetas las Pajaritas, eligieron un lugar visible al fondo de la plaza, donde juegan los niños, como sintiéndose “mairalesas”   de la ilusión de ellos o grandes “vedettes” de un teatro infantil, al aire libre.
No sé si las pajaritas eran una o dos. Hay dos figuras idénticas, tanto que parecen una, que trata de conocerse a sí misma en eterna interrogación. La líneas curvas de la biología pajaril, se  han vuelto de una rectitud geométrica.
Unamuno en el Café, en sus ratos de ocio se entretenía haciendo pajaritas de papel y quizá por este azar, las Pajaritas, perdido su vitalismo, se ponen a pensar. Parece como si estuvieran en un largo diálogo racionalista. Las ideas suben por sus líneas verticales, bajan por las inclinadas y reposan en las líneas horizontales. La evolución va cambiando el aspecto de los seres vivos, pero parece como si el hombre quisiera acelerar esa transformación hasta convertir la vida en muerte; porque muerte es la sustitución de los pies en ruedas, de las plumas de los pájaros cambiarlas por alas metálicas, de las laringes de las personas y de las siringes de los pájaros por discos y casetes y para colmo los cerebros por computadoras.
¿No quiso tal vez Ramón Acín o tal vez Fray Acín, como gustaba llamarse a sí mismo, hacer crítica irónica del escamoteo de los derechos  y del encorsetamiento de las libertades?. Pero si tal era su intención, lo hizo al estilo de otro “Fraile”, San Francisco de Asís, con pajaritas metálicas, que siguen siendo poéticas y que posadas en el ambiente natural del Parque, siempre tendrán ocasión de renacer ellas y las libertades que representan, no sus cenizas como las del Ave Fénix, sino las de su pedestal, rodeado de follaje seco del Otoño y verde en Primavera. Pero no sólo era escultor, sino que uno se queda pensativo ante un óleo de la Feria, en el que sólo se contempla un conjunto luminoso, sino que se percibe un mensaje a un pueblo iluminado, individualizado por personas, que visten de múltiples formas y que hacen su papel ante  aparatos inmensos, como si fueran “aparatos oficiales”, de los que bajan todos en posiciones desairadas. ¿Cuántos monumentos a la chatarra se encuentran repartidos por las ciudades?. Parecen homenajes a los vehículos que,  de repente, se tornan chatarra en accidente. Es fácil con la chatarra hacer monumentos a hierros viejos. La Piedad del Crucificado se talló en madera y mármol, pero la del Vil Agarrotado la hizo Ramón con chapa metálica. Hay quien del hierro hace chatarra y quien a ésta la eleva a la categoría donde está el arte.

¿No has ido Katia, alguna noche de verano acompañada por alguno de tus nietos a ver si se ponían  las Pajaritas a cantar en la glorieta de tu pader Ramón?. Las puso en el Parque porque las quería libres, porque amaba la libertad y un detalle en la fotografía del matrimonio Acín lo denota, pues en la jaula que a su lado aparece, hay un pájaro de papel, como si le repugnara encerrar un pájaro vivo.

jueves, 3 de marzo de 2016

Belén y Amalia, dos actrices de Teatro



Hoy día veintinueve de Enero del año 2006, al salir de misa de la Catedral, me ha parado mi amigo Julio Laliena y ha comenzado a hablarme de mi nieta Belén Almudévar Zamora. Me contó que hace unos pocos días el Te y el Ce, organismo que equivale a  Teatro y Cine, representó en el Teatro de los Salesianos, con motivo de la celebración de un homenaje a San Juan Bosco, varias obras. Entre ellas estaba Agencia de Viajes, presentada por el Colegio J. Rubio del Barrio de los Olivos.
Esta obra, redactada por alguien que tiene inquietud por los acontecimientos sociales que se están dando en nuestro País, presenta los problemas de las agencias de viajes, de los turistas españoles, que van a Egipto, a Filipinas y a todo el mundo, pero no sólo los problemas sino también las diversiones, que hacen pasar a los viajeros  unos ratos maravillosos.
En la obra que nos ocupa sale una familia en la que Belén representa al abuelo y Amalia Bonet Laliena hace de abuela.¡Vaya pareja ,compuesta por dos niñas que son responsables en sus estudios y libres en su humos, cuando están gozando de la libertad de su colegio y la de sus padres!. No es que las abandonen sus padres ni el Colegio, porque esto les fomenta la práctica del Teatro, que las hará felices.
Belén paseaba por el escenario, vestida de abuelo, con un traje negro, con corbata y con cabellos  del color blanco de las canas, completados con una pequeña barba en la que estaban mezclados los pelos blancos con los negros. Se sentía libre, sin sus padres que en esos momentos no podían echarle broncas ni hacerla estudiar y presidenta de unos numerosos asistentes, que estaban pendientes de sus palabras y de sus movimientos.
Con su bastón hacía movimientos que inspiraban la risa de los espectadores y cuando se dirigía a su esposa Amalia, lo hacía con unas expresiones orales y anatómicas, con una anatomía disimulada, que les hacía sentirse independientes de todos. La gente explotaba en carcajadas y ellas y los otros artistas del Colegio de los Olivos, compañeros y amigos suyos, se contagiaban de ese ambiente y reían y reían. A Belén le entraban también las ganas de reírse al verse con corbata, prenda que llevaba en esos momentos y que no había lucido en toda su vida. Al principio de la representación, los actores llamaban a  Paco con un suave grito:¡Paco!, pero después de las risas provocadas por Belén, gritaban :¡Paaacooo!.
Julio Laliena, estaba entusiasmado, escuchando las risas del público mezcladas con el humor regocijante de los actores, de tal forma que exclamó:¡ qué gran remedio es el Teatro para solucionar los problemas de los niños, de los jóvenes y de los hombres y mujeres juntamente!.



miércoles, 2 de marzo de 2016

Dientes agresivos



Esta noche he soñado con un papel o más bien con un pergamino y hablo de pergamino, porque por su aparente vejez y por su color, me ha parecido un documento muy antiguo. Pero no puedo opinar sobre la diferencia entre el papel y la  piel de un animal preparada para escribir en ella, ya que estando dormido, los razonamientos no suelen ser muy concretos. En definitiva, no sé de qué asunto  trataba ese  documento, pero en su esquina superior izquierda, se veía escrita una palabra, que me pareció un nombre propio de mujer-bruja o de diosa –mujer y que se llamaba  MERKE. Debajo de tal nombre estaba escrita, con menuda letra, la frase siguiente:  “
Los dientes blancos y enteros, tienen un poder soberano”. Vi que el texto del  documento continuaba en su parte más baja y ante tal sorpresa, medité, sobre el espacio vacío del mismo, que no decía nada u ocultaba las razones con qué demostrar el uso de los agresivos dientes para ejercer el poder soberano.
Enseñar los dientes lo hacen algunos perros, no sé si instintivamente o por la mala educación que les han dado sus dueños. Cuando pasas por las redes de  los jardines en las que se apoyan plantas trepadoras, en unos te ladran y enseñan  los dientes, mientras otros, te observan pacíficamente. Los perros no son seres totalmente libres, como el hombre y sin embargo vemos algunos,  que respetan al hombre y éste que es completamente libre, a veces, cae en la pérdida de toda libertad y de toda autonomía.
Orwell, estuvo  herido en una nave sanitaria, de madera,  en un huerto de nuestra casa de Siétamo y me ha inspirado con sus palabras; así como el perro no puede pensar en su evolución, el hombre “va gobernando la naturaleza de una manera cada vez más profunda y acabada. Nadie sabe y nadie puede saber, si para la técnica del hombre habrá algo que al fin sea absolutamente imposible”. Consideremos la diferencia entre un llamador o  “trucador” de tiempos ya pasados y un ordenador –teléfono.
Al hombre lo ha hecho el Señor inteligente y vemos como muchos hombres van a la luna y tratan de ir a otros planetas, como si estuvieran buscando sus caminos, para imitarle y hacer verdad lo que dice Orwell: “si habrá algo que al fin sea absolutamente imposible”.
El hombre ha progresado y seguirá haciéndolo, pero unos “dientes agresivos”, le han amenazado, para controlar técnicamente “las conductas individuales,  y en último extremo la de  la naturaleza humana”. Esos “dientes agresivos” son de aquellos hombres que, creyéndose dioses, amenazan a toda la humanidad y le dicen a sus miembros: “vuestra inteligencia dejará un día de ser imaginativa y creadora, se limitará al simple ejercicio de entender que “dos y dos son cuatro”. No saben tales dioses como el hombre ha sido creado a imagen y semejanza del Señor, al que en la oración al Espíritu Santo se le canta: “Envía, Señor, tu Espíritu y serán creadas todas las cosas y renovarás la faz de la Tierra”. Orwell  ya debía creer algo así, pues vuelvo a repetir lo que dice en su  obra “1984” : ”Nadie sabe y nadie puede saber si para la técnica del hombre habrá algo que al fin sea absolutamente imposible”. Más aún: “respecto al mundo físico, todo parece ser técnicamente posible”.Pero los dientes blancos y enteros, con los que yo soñé, amenazan a  Dios y al  hombre, para ser ellos los que gobiernen el mundo. Esto explica la existencia de los demonios, que actúan como si ellos “hubieran creado la naturaleza humana”. A veces aquellos de los grandes dientes agresivos, después de tratar de anular la inteligencia de los hombres, han ordenado que  amasen al “gran hermano”
 Pero la humanidad aunque en ocasiones ha atacado sus deberes morales, “ha seguido existiendo y progresando sin perder la conciencia de su interna libertad”, a pesar de ser forzada y atacada por “dientes agresivos”.
George Orwell, en su libro sobre “Recuerdos de  la Guerrra de España”, escribe: “El asunto es simple: ¿debe o no permitirse que la gente como aquel soldado italiano viva la vida decente, plenamente humana, que la técnica hace posible hoy?. Personalmente creo, quizá sobre bases insuficientes, que el hombre común ganará esta batalla tarde o temprano, y quisiera que fuese más temprano que tarde: en algún momento, digamos dentro  de los próximos cien años, y no dentro de diez mil. Eso era lo que estaba auténticamente en juego en la Guerra de España, y en la última guerra, y quizá también en otras guerras por venir.”