miércoles, 28 de diciembre de 2016

Hablando de Laguarta en la Guarguera

Aloda


Pasando por la terraza de un Bar del Coso Alto, me he encontrado con un señor de muy buen aspecto y sonriente con su bigote muy bien formado, sobre su labio superior, que le daba confianza, en este caso a mí, que me dio la tentación de hablar con él. Me ha dado la impresión de conocerlo y le he dirigido la palabra, diciéndole : ¡en hora buena por tener la suerte de estar en este velador del Coso Alto, fumándose, ese extraordinario puro!.  Su rostro me recordaba el de un amigo, que nacido en Angüés, vive en Huesca y al que lo había saludado hacía ya muchos años. Y le dije: ¡en hora buena por encontrarse sentado en su velador y con tan buena sonrisa!, ¿no es usted vecino del pueblo de Angüés?.  Y él con su sonrisa que me pareció que no le abandonaba nunca, me respondió que no lo era y entramos,  a pesar de ser tan mayores, en un juego de adivinanzas. Lo inicié yo, diciéndole: ¿es usted  nacido en el  Sur de la Provincia o en el Norte?. El, espíritu abierto y muy humano, me contestó: yo nací en el Norte de la Provincia, en un Pueblo Noble, que se encuentra en el Valle de la Guarguera, al lado del Puerto del Serrablo, donde empieza el Sobrarbe. Ese pueblo noble tenía un Término Municipal enorme y al llegarle su decadencia, lo partieron  con la ayuda natural del río Alcanadre. Quedó tal espacio de Monte, a la izquierda del Río Alcanadre es decir en poder de Boltaña, capital del Sobrarbe y el lado derecho lo ocupó Sabiñánigo.
Con explicaciones tan amplias y tan claras, me hizo salir a mí, el que conmigo estaba  conversando, a saber Don Miguel Allué, de la duda del pueblo que estábamos buscando. Yo con explicaciones tan claras, le afirmé que el pueblo a orillas del río Guarga y con la noble arquitectura del apellido Villacampa, no podía ser otro que Laguarta. 
Laguarta es el pueblo , a orillas del río Guarga, encargado por la Historia de conservar “ la Ejecutoria de  la Infanzonía de los Villacampa,que tomaron su nombre por ser Señores del pueblo , donde radicó el Primitivo Casal, llamado Villacampa, pequeño pueblo del Valle del Serrablo, en el Reino de Aragón,que después se hizo realengo, del dominio temporal y jurisdicción de los Reyes de Aragón. En dicho pueblo hubo un Castillo y un Palacio dominados por los Villacampa.Pasaron estos a Jaca, a Valencia y a numerosos lugares”. Hubo algunos nacidos en 1776, por ejemplo Don Pedro Villacampa y Maza de Lizana, nacido en Laguarta,”Su casa natal aún sigue en pie, configurando un magnífico ejemplo de Casa solariega altoaragonesa, con importantes inscripciones y escudos en su fachada, que dan idea de la importancia  de la Casa y la familia de la época”.
¡Qué pena que la Historia brillante que vivieron los Villacampa, haya sido interrumpida por la división del término municipal de Laguarta, repartido  por el río Alcanadre entre Sabiñánigo y Boltaña!. Otra vez exclamo ¡qué pena dividir la brillante historia, del territorio de Villacampa, gobernado por los nobles del mismo apellido Villacampa!.
A uno de los Villacampa, participante en luchas entre distintas ideas, quisieron condenarlo a muerte, pero él ni siquiera se inmutó y al fin,  le perdonaron la vida.
Su noble Casa es un auténtico monumento de Arte y de Historia, pues todos sus muros están representando escudos nobiliarios y escritos sobre la piedra con instrumentos de acero, que picaban la fortísima piedra de sus fachadas.
Mientras mi amigo Miguel  Allué, estaba en la fachada del Palacio, sacrificando a un cerdo,  para consumir su carne, su sangre en morcillas y tortetas  y su grasa, no podía explicarme las maravillas escritas y dibujadas  sobre aquellos nobles muros del Palacio, pero yo no podía dejar de observar las maravillas que los pasados Villacampa habían ordenado escribir y dibujar colgados de sus distintas paredes. En aquellos muros que expone  la riqueza pétrea y literaria de la Nobleza, que  perdona a los actuales habitantes de Laguarta de ganarse su vida con su trabajo, porque a ellos sólo les queda el ganarse la vida, con el sudor de su frente. A Miguel Allué el trabajo de sacrificar el cerdo le distraía momentáneamente, pero luego ya estaba pensando en la vieja historia del los habitantes de Laguarta. Por eso cuando nos encontramos en el Bar de Huesca , me contó , lo siguiente, que todavía se puede leer algo en los muros: ”En el año de 1606, una plaga de langostas, se apoderó de aquellos pueblos y los amortó, pero en casa de los Villacampa, escribieron esta defensa de las penas pasadas por los habitantes de este pueblo  de Laguarta”.
 Pero San Urbez, que fue pastor de ovejas y de almas, ayudó siempre a los ganaderos de los Pirineos hasta Ola , al lado de Huesca y los vecinos de Laguarta, en una cueva próxima al Palacio de Villacampa y a los domicilios de todos sus habitantes. Cerca del pueblo y en una ladera montañesa, se encuentra uno con una hermosa capilla, en la que San Urbez da ánimos y consuela a los que van a visitarle y ponerle alguna flor a su lado. Vemos como los vecinos de Laguarta, son amigos de la Paz y por eso veneran a San Urbez,que vivió cien años. 
Al leer el apellido de Miguel,  que es el de Allué, se queda uno meditando sobre el amor que en Laguarta tienen a la Paz, pues, hace siglos, eligieron como apellido para algún hijo suyo el Allué o Alouette, como en francés, llaman a la alondra. En la lucha por la vida, se ven obligados los hombres a matar corderos, cerdos y en otros tiempo alouettes, alodas o en aragonés alluetas. Se canta una canción en Canadá, Francia y en el Pirineo español,en la se nota el dolor de tener que sacrificar a la aloda, tan querida por el poeblo. Cantan en español :Alondra, graciosa , yo te desplumaré…alodra,gentil alondra. Otros cantan en francés :alouette gentil alouette, je te plumeré le bec, et le dos et les pattes. Y en España cantaban lo mismo diciendo “y la cabeza y las alas”.

Habitantes de Laguarta, ¡qué corazón tan tierno habéis usado durante siglos! Porque la dificultad de vuestra tierra, hacía difícil vuestra alimentación. Pero yo estuve en la Plaza de Laguarta cuando matabais el cerdo con alegría y en viejos tiempos os veíais obligados a desplumar a las alluettas el pico y el dorso y las alas…., siempre alegres y con el corazón amando a las alluetas. Hacíais caso al sostenimiento de vuestra vida, sin perder el amor al gran palacio y a los animales,desde el cordero hasta las “alluetas”.                                                                                                                                                        

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