lunes, 27 de marzo de 2017

Ultimo Café cantante (6-I-1986)




Resulta esplendorosa la gran ciudad cuando uno llega a ella desde el pueblo. Aquellas avenidas no parecen tener fin, son las calles más anchas, las columnas más altas y más gruesas, las gentes más numerosas y parecen eso, más gentes, aunque creo que individualmente son tan personas como las demás. Las tiendas son como torres de Babel, en las que no se suelen dar los buenos días ni las buenas tardes, y aunque algún despistado los diera, nadie le contestaría. Supongo que entre tantos pobladores habrá más muertos que en los pueblos, pero no ve uno entierros y,  sin pretensión de faltarles, da la impresión de que los muertos pueblerinos son más muertos, quizá porque se ve el ataúd cuando lo llevan a hombros por las calles, sin autobuses,  a la iglesia y de ésta al cementerio, mientras se escucha el dim-dam fúnebre de las campanas de la torre.

Me acuerdo cuando, hace  muchos años, caminando bajo los árboles del paseo, los gorriones evacuaban sobre nuestras cabezas de estudiantes, pero ahora en lugar de árboles estáticos, hay automóviles mecánicos y los gorriones,?¿se habrán ido a algún pueblo?

No todo es nuevo en la gran ciudad, también hay viejas calles estrechas como tubos (El Tubo) y en una de ellas hay un viejo café con columnas revestidas de espejuelos plateados en la entrada, altos techos de yeso pintados al aceite y ennegrecidos por viejos humos siempre renovados y,  al fondo, un escenario con músicos y mujeres, que enseñan sus encantos cuando son jóvenes y sus abundancias cuando son maduras, a los numerosos viejos, sus admiradores. Casi todos ellos llevan boina caída hasta las orejas, que parece consustancial con sus personas. Quizá en los pueblos  de origen mirarían a las bañistas, ocultos tras los chopos, como los ancianos de la Biblia espiaban a la casta Susana. Trasplantados a la gran ciudad, no tienen necesidad de esconderse, sino que, cómodamente sentados tomando café y envejeciendo cada día más el techo con el humo de sus farias, miran “columnas de oro sobre base de plata, tales son piernas hermosas sobre firmes talones".(Eclesiástico).

Si estos firmes talones se basan sobre altos y firmes tacones, que taconean al son de músicas de castañuelas andaluzas y aragonesas, esos viejos se sienten rejuvenecer… 

domingo, 26 de marzo de 2017

Los corazones de Almudévar




Además de ilustres cerebros de hombres sensatos ,es decir “saputos”,los hijos de Almudévar tienen un corazón generoso, casi todos ellos y digo casi todos porque un danzante de la gloriosa virgen de la Corona ,me demostró con su vil rechazo a que le sacase una fotografía en compañía de otros que no conociéndome ,rápidamente se agruparon para salir fotografiados.

Y digo que casi todos los “saputos”,tienen al mismo tiempo que el buen conocimiento que les da su sabiduría ,unos sentimientos en su corazón ,que les hace amar a la Corona, a la Parroquia, a su historia ,a su “Quijote” Pedro Saputo ,y que tratan de revivificar y conservar en su transitar diario por la vida, recordándola con los numerosos almudes,  unos de barro ,otros de madera ,que ya no utilizan para medir ,sino que los conservan en sus casas ,encima de un mueble o en una biblioteca o en un pequeño aparador hecho exclusivamente para él. Yo ,en mi casa tengo cuartales y almudes ,que son la cuarta parte de los anteriores, que pueden contener un volumen casi equivalente a dos litros, pero quise tener uno nuevo ,como esos que fabrica el carretero de Almudévar, que además de recién hechos ,parece que tienen cien años y fui ,acompañado de Rafael Puértolas a encargarle uno ;descubrí en el carretero un artista y un hombre de gran corazón, como me demostró regalándome no uno sino dos almudes, sin cobrarme ni cinco céntimos.

En la famosa pastelería hacen unos almudetes o almudicos de un gran sabor y que al comerlos parece que uno está haciendo homenaje a sus antepasados labradores ,a su tierra y al trabajo de aquellos hombres y mujeres. Pero no sólo fabrican los almudetes, sino que también hacen unas pastas  cuyas aspas parecen  imitar las de los molinos de viento ,que la historia nos recuerda su funcionamiento en Almudévar ,pues un antepasado mío poseyó uno de esos molinos, ya que el Rey de Aragón se lo dio a Juan Almudévar, que era “portario” En un chalet de la Villa hay un molino pequeño ,que no tiene el tamaño normal ,pero que supone el reconocimiento de un hombre que vive en Almudévar de la existencia de aquellos molinos y que algún día ,como han hecho los navarros ,hay que esperar que se construya algún molino grande ,en el que se puedan guardar recuerdos de museo, dedicado a Pedro Saputo ,que ironizó tantas costumbres del Alto Aragón, como por ejemplo la Justicia de Almudévar , las obras de arte de los Almudévanos y los hechos nobles y humanos realizados por sus hijos o por sus mayores.

Hace pocos días vino a verme  a Siétamo un pariente mío ,madrileño ,que se llama Rafael Almudévar y ocupa un alto cargo en una gran empresa española y hablando del origen de nuestro apellido ,en la noble Villa de Almudévar, me contó que en cierta ocasión ,entró con su familia en la Villa ,para contemplar ,entre otras cosas a Nuestra Señora de la Corona; paró en un bar y preguntando por la forma de subir a ella ,unos niños se le ofrecieron para acompañarlo ;entonces él les dijo que subieran en su coche, pero ellos nobles y desinteresados ,además de tal vez advertidos por sus padres, no quisieron montar en el automóvil y corriendo ,aunque Rafael por no perjudicarlos no aceleraba el coche, los acompañaron hasta las alturas desde donde la Virgen vigila el término de Almudévar.

Pero Rafael estaba convencido de que había que premiar la generosidad de esos niños y al bajar ,habló delante de un señor para que los convenciese para aceptar una invitación, lo que el buen hombre consiguió.¿No es un acto caballeresco el de los muchachos que hicieron en honor de un antiquísimo descendiente de la Villa?. Y se vieron las gratas sonrisas de los niños ,al decirles Don Rafael que su apellido era Almudévar.  

Y esos niños recordaron por un momento la Historia de su Villa y se acordaron de Pedro Saputo y de tantos otros saputos ,que de Almudévar desfilaron por el mundo y algunos llegaron a ser hombres notables y otros trabajadores infatigables. Los niños tienen que forjar su porvenir y su vida y los mayores tenemos que preparar nuestra muerte. Para preparar la vida de los niños hay que recordarles el pasado y el presente de la Villa ,como se les recuerdan ahora las famosas bodegas, unas abandonadas y otras en pleno funcionamiento sentimental y gastronómico-vínico ,celebrando reuniones ,en las que se habla y en las que sus asistentes se van “fartando” el cuerpo y el  alma. También se los recuerdan las restauraciones de las imágenes de la Parroquia y se los recordarán de la misma forma, las mejoras agrícolas ,como la Concentración parcelaria de la huera de Almudévar Y como se les volvería historia actual si reconstruyeran un Molino de Viento –Museo ,en el que ellos participarían con sus dibujos ,con sus muñecos y con sus trabajos manuales ,entre los que expondrían el acto que ellos mismos hicieron acompañando a Rafael Almudévar a la Virgen de la Corona.

La vida de Pedro Saputo nos la recordaría como nos la recuerda ,con sus dibujos Pedro Atarés  Zandundo, como pone en el número de Septiembre de este año de 2002,lo siguiente :”Vio ,en fin, las torres de Zaragoza “y exclamó .”Perdona ,ciudad ilustre. He visitado otras capitales y no te he visitado a tí, que debiste ser la primera”.Y “Al llegar al Llano de la Violada, preguntó :”¿Qué es esto, señores y paisanos míos?...”No son más que hoyos y catas para buscar unos riquísimos tesoros que hay acá o acullá, enterrados desde los moros”.Parece todo esto una pesada broma que Pedro Saputo quería hacerles a sus paisanos ,pero en realidad es lo mismo que yo siento al leer tales advertencias, que es estimular a guardar ,reivindicar, estudiar y difundir entre los hijos de Almudévar y entre todos los hombres, los objetos antiguos.





”No  deshicieron lo hecho: y así duran aún en día y se ven a un lado del camino real los grandes hoyos, o fuesas de Pedro Saputo”.Y el pueblo lo recuerda, pero hay algún hijo de la Villa que ,aficionado a lo antiguo ,hace colecciones de monedas  y artilugios  que va buscando por el monte de Almudévar y que no se si conserva o las cambia ,en los tenderetes que se organizan los domingos en Zaragoza.

Pero no sólo son los recuerdos de las cosas los que hay que guardar ,sino también las figuras de los hombres famosos y estudiosos ,y los trabajos de los hombres que no pudieron estudiar y  se dedicaron a sus faenas y quehaceres.

Pedro Saputo se hizo médico ,pero no sólo ha sido él quien ha alcanzado esta noble profesión ,sino muchos jóvenes de Almudévar ,que están por el Mundo y siempre que pueden ,vuelven a su villa a recordar sus tiempos pasados.

Es que la vida de un pueblo cuenta no sólo con el futuro ,sino con el pasado y con el presente. De lo pasado miraremos sus ejemplos ,los buenos para seguirlos y los malos, para abandonarlos; en el presente prepararemos las obras industriales, agrícolas, culturales  como el Castillo, las bodegas y el Molino de Viento, para que vuestros jóvenes y niños preparen un porvenir brillante para sí mismo y para toda la sociedad de Almudévar.

jueves, 23 de marzo de 2017

MOLINO DE VIENTO






Molino de viento a  Pedro Saputo


Bajo la dirección de S.Ramos Almodóvar se publicaba en Córdoba una revista mensual ilustrada, titulada "Letras Regionales"  y en Febrero de 1928, Santiago Camarasa, escribía sobre el tesoro artístico español, el artículo "Gloriosos testigos del pasado". Trata de los molinos de viento y dice: "No importa que por el abandono pasado fueran desmoronándose bastantes molinos; no importa que éstos fueran antes muchos; lo que importa ya, y grandemente, es que los que quedan, los pocos que subsisten aún, se conserven, se restauren; que los que son ruinas dejen de serlo; que empiece efectivamente la defensa del molino de viento, volviendo a ser, no la riqueza de antes, porque la mecánica hizo conquistas extraordinarias desde su época y sería ridículo su aprovechamiento como entonces, pero sí el ornato de las llanuras manchegas, como lo fue antaño".Añade que la fuerza del aire que movía las piedras de los molinos, representa algo que supone el progreso de la Humanidad por ser los molinos los precursores de la fuerza motriz de cientos de caballos, que mueven los motores de las modernas fábricas que han hecho progresar al mundo.
Bajo la dirección de S.Ramos Almodóvar se publicaba en Córdoba una revista mensual ilustrada, titulada "Letras Regionales"  y en Febrero de 1928, Santiago Camarasa, escribía sobre el tesoro artístico español, el artículo "Gloriosos testigos del pasado". Trata de los molinos de viento y dice: "No importa que por el abandono pasado fueran desmoronándose bastantes molinos; no importa que éstos fueran antes muchos; lo que importa ya, y grandemente, es que los que quedan, los pocos que subsisten aún, se conserven, se restauren; que los que son ruinas dejen de serlo; que empiece efectivamente la defensa del molino de viento, volviendo a ser, no la riqueza de antes, porque la mecánica hizo conquistas extraordinarias desde su época y sería ridículo su aprovechamiento como entonces, pero sí el ornato de las llanuras manchegas, como lo fue antaño".Añade que la fuerza del aire que movía las piedras de los molinos, representa algo que supone el progreso de la Humanidad por ser los molinos los precursores de la fuerza motriz de cientos de caballos, que mueven los motores de las modernas fábricas que han hecho progresar al mundo.

Este Almodóvar parece que veía venir los nuevos molinos de viento o molinos eólicos, que llenan nuestras tierras hermanas de Navarra, que la han hecho producir con ellos, toda la energía eléctrica que necesitan. Tanto es así, que como final de la operación de llenar los altos de sus tierras de molinos eólicos, han levantado uno clásico, no me acuerdo exactamente donde, para rendir homenaje a los antiguos molinos de viento, padres de los actuales.

Pero mi casi homónimo, Almodóvar dice: "Son esos molinos (además de una reverencia a la fuerza motriz) la reverencia al gran Cervantes y propone que en aquellos lugares de las andanzas de Don Quijote, lo mejor que se podría hacer es levantar como monumento al Caballero de la Triste Figura, un molino de viento".

Pero estamos en Almudévar, según el genial escritor Braulio Foz, patria de Pedro Saputo y según Don Rafael Gastón Burillo:"El símbolo de Pedro Saputo y de Almudévar, que es Aragón entero, puede iluminar con sus enseñanzas y deleitar con su belleza, áspera y rebelde cuanto grata, a todo el mundo".Y en el caso que me ocupa, ¿en qué debe consistir la enseñanza que deleite a todo el mundo?,pues sencillamente en levantar otro molino de viento como aquel que en siglos pasados entregara el Rey Don Jaime II a mi antepasado Juan de Almudévar, portador de dicha Villa. Esto último se puede leer en el número 38 del Argensola del año 1959 y ocurrió en 1311.(Angel Conte en la Encomienda del Temple de Huesca).

"Es curioso observar la cantidad de molinos, que los templarios principalmente, dirigen en Aragón y casi todos ellos movidos por corrientes de agua, pero en Almudévar, al no correr aguas por su superficie, había molinos de viento".

En el libro del Almudévarense o almudevano Aliod y de Gabriel Ponce en la página 48, dicen que el molino de viento lo dió el Rey a Juan de Almudévar, que además de portario "era un personaje influyente y cercano al Rey".

Braulio Foz, nacido en Teruel, encabeza los diez primeros capítulos de su obra Pedro Saputo con las diez letras que forman su nombre, pero no escribió su novela sobre su provincia natal, tal vez por evitar alusiones a sus naturales y como dice Rafael Gastón Burillo, refiriéndose al protagonismo de Almudévar :"Si alguien creyera que la Villa de Almudévar pudiera sentirse molestada o menospreciada por la obra de Foz, grave error es el suyo. No es Almudévar ,sino Aragón; y no es menospreciada, sino elegida precisamente como símbolo de las tierras aragonesas para presentar en ellas la obra vivificadora de que son capaces".

Si, porque a Braulio Foz le parecía ver que el espíritu aragonés iba decayendo y para evitar esa caída  en el ideal de verdad y de justicia de lo aragoneses, con su obra de Pedro Saputo quiso darle unos latigazos (zurriagazos), para que "Almudévar, entre la montaña y la llanura, velase por el destino de los pueblos".(Rafael Gastón Burillo). 

La obra de Braulio Foz nos trae a la memoria el Quijote de Cervantes, porque Pedro Saputo(sabio) representa la "razón natural", para conducir a su pueblo al progreso, de la misma forma que Don Quijote fue un ejemplo de los ideales de los caballeros protagonistas de aquellas novelas.

"Y así como don Quijote veía unos gigantes donde sólo había unos molinos, Pedro Saputo veía en Aragón convertirse en sólo molinos lo que pudieran ser gigantes".

Es curiosa la situación histórica de la Villa de Almudévar, porque está  por arriba y por abajo, rodeada de tierras regadas por ríos, donde los templarios y otros, construían molinos, pero al no ser regada en sus términos, construía molinos de viento y es en ella donde se fijó Braulio Foz para escribir su genial obra, tan poco aprovechada por los aragoneses,"Vida de Pedro Saputo".

Braulio Foz escribió su obra para animar a los aragoneses a crear riqueza y así como los navarros han edificado un molino de viento, después de hacer multitud de molinos eólicos, los de Almudévar deben construirlo antes de que empiecen a situar en ella, los mismos molinos creadores de energía.

miércoles, 22 de marzo de 2017

A Ramón Acín y a su hija Katia




He leído que en un folleto que “en época en que Huesca vivía un tanto de espaldas al arte, su nombre, a saber el de Ramón Acín, tácitamente omitido durante los años y las circunstancias políticas, han hecho que la figura de Acín, esta interesante figura, no solamente se haya valorado en su verdadera dimensión, sino que más bien sea totalmente desconocida, para la mayoría de los oscenses que no peinan canas”. Yo, que las peino, tengo que reconocer que mi conocimiento de Ramóm Acín, como artista, se limita a su obra “Las Pajaritas del Parque” y sólo tardíamente me enteré que tal monumento era producto de su arte, pero aunque luego he conocido lo polifacético de su talento, sólo las Pajaritas bastaron para que Ramón Acín, hiciera gran mella en mi sensibilidad , tanto que en cierta ocasión escribí : “ Aquí en Huesca, no podemos enseñar la Sirena Varada de Copenhague, pero cuando iba al Parque, me fijaba en las Pajaritas Paradas. ¡Qué difícil es ver a un niño o a una niña parados!. Mal augurio si esto sucede, porque están enfermos o muertos. Coquetas las Pajaritas, eligieron un lugar visible al fondo de la plaza, donde juegan los niños, como sintiéndose “mairalesas”   de la ilusión de ellos o grandes “vedettes” de un teatro infantil, al aire libre.

No sé si las pajaritas eran una o dos. Hay dos figuras idénticas, tanto que parecen una, que trata de conocerse a sí misma en eterna interrogación. La líneas curvas de la biología pajaril, se  han vuelto de una rectitud geométrica.

Unamuno en el Café, en sus ratos de ocio se entretenía haciendo pajaritas de papel y quizá por este azar, las Pajaritas, perdido su vitalismo, se ponen a pensar. Parece como si estuvieran en un largo diálogo racionalista. Las ideas suben por sus líneas verticales, bajan por las inclinadas y reposan en las líneas horizontales. La evolución va cambiando el aspecto de los seres vivos, pero parece como si el hombre quisiera acelerar esa transformación hasta convertir la vida en muerte; porque muerte es la sustitución de los pies en ruedas, de las plumas de los pájaros cambiarlas por alas metálicas, de las laringes de las personas y de las siringes de los pájaros por discos y casetes y para colmo los cerebros por computadoras.

¿No quiso tal vez Ramón Acín o tal vez Fray Acín, como gustaba llamarse a sí mismo, hacer crítica irónica del escamoteo de los derechos  y del encorsetamiento de las libertades?. Pero si tal era su intención, lo hizo al estilo de otro “Fraile”, San Francisco de Asís, con pajaritas metálicas, que siguen siendo poéticas y que posadas en el ambiente natural del Parque, siempre tendrán ocasión de renacer ellas y las libertades que representan, no sus cenizas como las del Ave Fénix, sino las de su pedestal, rodeado de follaje seco del Otoño y verde en Primavera. Pero no sólo era escultor, sino que uno se queda pensativo ante un óleo de la Feria, en el que sólo se contempla un conjunto luminoso, sino que se percibe un mensaje a un pueblo iluminado, individualizado por personas, que visten de múltiples formas y que hacen su papel ante  aparatos inmensos, como si fueran “aparatos oficiales”, de los que bajan todos en posiciones desairadas. ¿Cuántos monumentos a la chatarra se encuentran repartidos por las ciudades?. Parecen homenajes a los vehículos que,  de repente, se tornan chatarra en accidente. Es fácil con la chatarra hacer monumentos a hierros viejos. La Piedad del Crucificado se talló en madera y mármol, pero la del Vil Agarrotado la hizo Ramón con chapa metálica. Hay quien del hierro hace chatarra y quien a ésta la eleva a la categoría donde está el arte.

¿No has ido Katia, alguna noche de verano acompañada por alguno de tus nietos a ver si se ponían  las Pajaritas a cantar en la glorieta de tu pader Ramón?. Las puso en el Parque porque las quería libres, porque amaba la libertad y un detalle en la fotografía del matrimonio Acín lo denota, pues en la jaula que a su lado aparece, hay un pájaro de papel, como si le repugnara encerrar un pájaro vivo.

lunes, 20 de marzo de 2017

Máximo Larripa, desde antes de la Guerra, hasta ahora




Máximo Larripa, es un oscense, a los que también llamaban “fatos”. Para algunos ser fato era como ser un tanto vacío de talento, pero los oscenses no hacían caso de tal insulto, sino que se sentían humanos y honrados, al verse apodados por esa palabra, que ellos creían en el fondo, que significaba una persona nacida en Huesca, de la que estaban presumidos.

Ese apellido de Ripa es vasco y frecuente en Navarra, en Huesca y en el País vasco-francés. Cuando le he preguntado si su origen tenía un principio lejano geográficamente, se ha sentido oscense de toda la vida por no decir de toda la Historia. El se puso a recordar antepasados suyos, que iban alejando de la actualidad el origen de ese apellido. En Jaca existe desde hace siglos el apellido Ripa, en Pamplona existe la Farmacia de Ripa y en el País vasco-francés, que es muy frecuente en Huesca, existen los Lapetra, Laborda, Laliena y una multitud de las mismas características, como Larripa. Me dice que nació en la Calle Padre Huesca, en el antiguo número 19. Ya desde muy niño tuvo que trabajar para ganarse la vida, impidiéndole esa necesidad de trabajar, dedicar el tiempo para formarse  como hombre. Sin embargo, con el escaso tiempo que asistió a la Escuela, ha llegado a ser un hombre ya mayor, con una educación modélica. Es un hombre trabajador, honrado y con una educación extraordinaria

Con ocho años, cobró el primer sueldo de su vida, que ahora no se lo creería nadie, a saber un “huevo diario”.  ¿Quién le pagó su primer sueldo diario?.  Sencillamente, se lo pagó el ahora ilustre Industrial, creador en aquellos viejos años, de un Matadero de Aves.

 El gran mérito de este oscense que llegó a fundar un Matadero de Aves, fue que este hombre no fue en aquellos viejos años un hombre rico, cuando de su “pobre generosidad”, como pagar a un aprendiz un simple huevo, tardó muchos años en hacerse un industrial próspero. Llegó poco a poco a crear una gran empresa, que sacrificaba pollos y enviaba a muchas carnicerías de España.

Hubo en esta época varios industriales en Huesca, como Porta, que hizo funcionar la Harinera Porta. Otro Porta, es decir  un pariente suyo creó una Industria de Piensos Compuestos, que alimentó miles y miles de animales de distintas especies en toda España. Los Hermanos Albajar, crearon una industria que construyó cosechadoras de cereales en toda España. Yo mismo llegué a utilizar dos de ellas. Luna creó una industria que construyó Grúas ,que por toda España, trabajaron. Murieron aquellos héroes que convirtieron a Huesca en una ciudad industrial, pero todavía permanece vivo el señor Chías, acompañado por su esposa, y está feliz en su vivienda rústica y ajardinada, en la Cabañera de la Cruz del Palmo.

Antonio Chías Dieste,  otro de los industriales osenses, permanece vivo, cuando muchos de los hombres de acción de Huesca, ya murieron. El todavía vive, en una edad que rodea  cerca de los noventa años y hoy, el señor Máximo Larripa, me recuerda aquellos jóvenes años de Antonio Chías, que luchó en sus primeros años para construir un Matadero de Aves, en cuya construcción puso su propio trabajo infantil, cobrando por primera vez, a sus ocho años, un simple huevo. Hoy, al conversar con Máximo, me he dado cuenta de que  con Don Antonlo, que ha alcanzado ese grado de tratamiento de Don, trabajaron también muchos oscenses, que impulsados por su inteligencia y su amor al trabajo, construyeron entre todos, un Matadero de Aves. Recuerdo a Don Angel Escartín, que colaboró con Chías y pienso en mí mismo, que fui nombrado Inspector Veterinario de dicho Matadero. 

Pero Antonio era un hombre sin dinero, que quería que se acabase la pobreza entre el pueblo oscense y de la nada, con la colaboración de muchos  hombres y mujeres, como el niño Máximo Larripa, con el que estuve hablando en un velador del Bar Rugaca, empezó trabajando de la nada hasta la Industria. Este Máximo me recordó la historia de Chías, diciéndome que “Al principio era un comprador y vendedor, que recorría los pueblos sobre una pobre bicicleta y más tarde, se compró un Isocarro de tres ruedas, y con productos alimenticios, los cambiaba por huevos, gallinas y conejos. A veces alguna mujer le daba huevos a cambio de chocolate, judías, garbanzos o lentejas o arroz”.

Máximo ya era en aquellos tiempos amigo de Chías, porque era como un ayudante suyo. “Le pesaba las judías, los garbanzos y en casa de la Mercería del Coso, dirigida por Don Guillermo, cogía botones, hilos, lanas, agujas y alguna tijera”. En la calle Las Huertas, mataba sus pollos y yo estuve con Don Angel Escartín, viendo aquel matadero primitivo, donde mataban los pollos. Era un ambiente, lejos de las normas modernas, entre otras razones porque el techo del matadero era muy bajo y la ventilación dejaba algo que desear. “En esos pobres locales tuvo sus principios el Matadero de Aves, que fue como un profeta del comercio aviar, que se ha extendido por toda España”.

Maximé Larripa, con sus escasos años ya repartía pollos por Huesca. Cuantas veces le decía la buena madre de Maximé a Chías : “ No me mandes al crío a vender, que le quitarán las perras”. Iba Máximé a repartir pollos por los comercios con su bicicleta, que llevaba en un cesto de mimbres, en el portabultos de la misma.

Han pasado más de cincuenta años y a Maximé te lo encuentras sonriente y amable, con una bondad enorme y a veces sufriendo la escasez de dinero, por la pérdida de aquel viejo comercio, que le daba trabajo por las calles de Huesca y por los pueblos. Pero siempre encuentra algún trabajo, como la limpieza de yerba en los corrales de la Plaza de Toros.

sábado, 18 de marzo de 2017

San Francisco, su convento y la Diputación




Han caído derribados los arcos de los Porches, que cual nuevos claustros civiles se elevaron en su tiempo, cabe y sobre el viejo convento franciscano. Bajo los claustros conventuales pasearon, pasando las cuentas del rosario o meditando, aquellos frailes franciscanos que cubrían sus cabezas con capuchas y ocultaban sus manos en las anchas mangas de sus pardos sayales.

Al abrigo de los nuevos arcos, como claustros laicos, dedicados al prohombre Vega Armijo, pasearon a su vez los ancianos, los mozos y las mozas; aquellos conversaban sobre tiempos pasados y aventuras amorosas, que renovaban simultáneamente los segundos, que en ocasiones se escapaban por parejas, al vecino parque. Los adultos entraban en  el  Flor, discutiendo de negocios, política, de guerras y de paces.

Bajo el suelo del bar estaban escuchando las conversaciones, yaciendo en decúbito supino (resopinaus decía un viejo de mi pueblo), aquéllos franciscanos que otrora pasearan. Coincidía la capilla lateral de la que fuera iglesia, donde los rumores de rezos se escucharon, con el espacio, donde más tarde, nosotros acompañados de una copa o de un vaso, decíamos nuestras opiniones sobre los acontecimientos mundanales.

Aquellos muertos estaban bajo nuestros pies y al cerrarse la puerta y apagarse las luces del Bar Flor, comentaban en el silencio de la tumba y de la noche, la vanidad de nuestras vanidades.¡Hoy ha venido el Rey!,decían unas veces, otras que el Primer Ministro del Gobierno; en ocasiones comentaban como aquel ministro que tanto había prometido en el Palacio provincial tenía su cartera en peligro de perderla.

Pasaron por sus calaveras todas las teorías políticas, el conservar de los conservadores, el progresar de progresistas y antes las soflamas de los liberales y carlistas. Tal vez llegara hasta sus tumbas la humedad de lágrimas derramadas por cesantes y por viudas y huérfanos de las guerras.

¡Qué tristes sensaciones llegaban a sus huesos al percibir las ondas de la envidia, del afán de poder entre los políticos, del vicepresidente que aspiraba a robarle el escaño al presidente, de las promesas vanas a las gentes del pueblo con el fin de conseguir sus votos!.

Después de muertos se enteraron que el amor, del que ellos no gozaron, era una trampa que la Naturaleza preparaba a los hombres por perpetuar la especie y alcanzar beneficios materiales con las dotes.

De sus dientes desnudos, al carecer de labios, no brotaban sonrisas pero les daban ganas de batir mandíbulas en ataque de risa, al escuchar de una mujer o un hombre, juramentos de amor, que hacían a diario a personas distintas.

Ha desaparecido de mis ojos la Diputación y con ella el Bar Flor y debajo, en sus tumbas, tumbados, he conocido a dos frailes franciscanos. No llevaban cogulla, ni rosario; tampoco se notaban los vestigios de su modesto hábito religioso. Los contemplé desnudos frente al cielo, desnudos no sólo de sus ropas y sus carnes, sino también de toda vanidad y de ambiciones.

Eran esqueletos con sus brazos cruzados como en vida los llevaban tantas veces, pero estaban como felices y contentos porque estaban bañados por la luz de la que tanto tiempo carecieron.

Me acordé del poeta cuando dice:”se ha de ver tu calavera, al final de la jornada en las manos afiladas de un trapense o agustino y por donde hoy entran las locas alondras del pensamiento, por la fuerza del destino, ha de entrar un día el viento. Memento”. Entraba el viento en sus órbitas  y estaban desprovistos de vanidades. Volví a verlos varias veces porque me resultaban simpáticos allí “resopinados”. Eran muchos testigos de cuantas cosas pasaron y se dijeron en el centro de Huesca durante largos años y yo me los miraba y ¿me miraban?, no lo sé. Las locas alondras del pensamiento entraban por sus ojos y el viento por sus órbitas y pensé que todo muere; miserere de carlistas, liberales, presidentes, diputados, generales y soldados.

Fui hace poco a saludarlos y la joven arqueóloga que grácilmente se movía investigando por las zanjas, los había recogido en sendas bolsas de plástico. Aquellos armazones de huesos tan armoniosos que fueran en sus tumbas, se habían convertido en cúmulos óseos, informes, encerrados en sus bolsas.

La joven que respetuosamente los había recogido, me dio la sensación de que lo sentía, pero era necesario cumplir con su deber. Sonrió y tenía unos hermosos labios. Di gracias a Dios.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Los juegos de azar y los de habilidad




Dicen que un matemático holandés  ha demostrado que en el juego del póquer  vale más la habilidad que el azar. No cabe duda de que en este juego del póquer intervienen la habilidad, el azar y el aprendizaje y en Las Vegas donde cada año se realizan campeonatos, suelen vencer los campeones que están en posesión de grandes conocimientos del juego. He entrado en una sala, donde estaban jugando a las cartas varios  jugadores  y se oía exclamar a uno de ellos: ¡cuarenta!  y  un instante después,  otro gritaba: ¡ya estáis muertos!. Acabaron sus partidas y, puestos en conversación, me afirmaron  que con mucha frecuencia se jugaban una caña de cerveza o una taza de café y que lo hacían por pasar el rato distraídos, con el fin de distraer sus cerebros. En Holanda han reclamado al Ministerio de Justicia que rechace al póquer como juego de azar, ya que indudablemente  son juegos de azar o de suerte  la ruleta y la lotería, pero en el ajedrez y en las damas,  la suerte interviene  escasamente para ganar las partidas y en  el póquer, como ha demostrado Van der Genugten,  tampoco es la suerte el mayor medio para obtener la victoria, sino el conocimiento. Por eso piden los holandeses que no se  prohiba  jugar al póquer en cualquier lugar, pues sólo se permite, como en España, en los casinos. Parece ser que ya hay personas que están buscando programas de ordenador para vencer a grandes jugadores de póquer, como ya ocurre con el ajedrez. Sería una demostración de que el póquer no es un juego de azar. Mientras llega este invento hay robots escondidos que juegan en salas de póquer a través del internet.  Hay personas que juegan por placer, otras por necesidad y algunas gozarán con el juego, pero otras verán su vida complicada. Hay personas inocentes, como aquel labrador, que cantaba:”Labrador era mi abuelo-labrador era mi padre- y yo, como labrador- a una labradora quiero”. No todos los labradores eran como el que cantaba esa jota, sino que eran jugadores, como uno de Alcalá del Obispo, que en cierta ocasión,  al volver de jugar sus partidas, les dijo a su esposa y a sus hijos:”ya podemos marchar de esta casa, porque me la he jugado y la he perdido”. Me acuerdo de cuando era niño e iba a las fiestas de un pueblo y los invitados al poco tiempo de acabar la comida, se ponían a jugar y a echar apuestas, que tenían que ser resueltas por las cartas de la baraja. Allí estaban labradores de Ayera, de Aguas, de Fañanás y de otros pueblos del Somontano, que después de empezar a jugar, no acababan hasta el día siguiente, cuando  las campanas tocaban a misa. Los jugadores que encontré, al entrar en la sala me dijeron que sólo querían pasar el rato distraídos, pues les gustaba defender su honrilla y su honor, aunque perdieran el café, porque después de pagarlo, algún compañero les pagaba  la comida. Ellos decían no ser como aquellos jugadores que jugaban en la capital, iguales a uno que estaba colocado en una oficina y secretamente tenía un cargo oficial, que le hacía, cuando ejercía tal cargo, disimular su función. No sólo jugaba con la vida y con la muerte, como cuando ganaba o perdía viviendas o capitales, sino que era un jugador de cartas mafioso y superficial. Como el labrador de Alcalá, se jugó su casa, éste también se la jugó y la perdió. Después de conversar durante bastante tiempo, uno de los jugadores que gritaban,  al entrar yo en la sala de juego:”¡ya estáis muertos , ya estáis perdidos!”, me declaró que él fue jugador de cartas profesional. Y fue profesional porque en el salón oscense donde se jugaba con la baraja, había doctores, propietarios y enchufados que no podían jugar,  porque siempre perdían y le daban a él veinte o treinta mil duros, para que ejercitase sus conocimientos “barajiles” y les diera la ocasión de ganar algún dinero. A mi amigo le daban el dieciséis por cierto de las ganancias, lo que le permitía vivir de maravilla. Era un jugador sabio en el juego de cartas. Se dejó de jugar cuando se casó, como el labrador que cantaba la jota, pero ahora, lo debían nombrar asesor del dinero de los aragoneses en los casinos de los Monegros. Su honrilla ascendería a la categoría del honor.

Hoy, catorce de marzo de 2.017, paseando por los Porches de la ciudad de Huesca, he encontrado, sentados junto a un velador, al oscense, señor Mur conversando con un viejo amigo. Los he saludado y me han hecho sentarme en su compañía, alrededor de un velador. Mi amigo Mur, me ha presentado a su compañero y me ha explicado que habían comido juntos, y hablando de sus actividades pasadas, en el trabajo, en el juego, no sólo en el futbolístico, sino en los juegos de cartas, han mezclado sus recuerdos y han llegado a discutir sobre sus vidas, sus trabajos y sus juegos.

Igual que en cierta ocasión, escribí sobre el juego, observando cómo lo practicaban, varios oscenses en el Bar,  que recibía a sus  clientes, muy cerca del Hotel  Montearagón. Hoy catorce de Marzo del año 2.017, he vuelto a escuchar conversaciones sobre los juegos de Azar y los de Habilidad entre  Mur y un señor de sesenta y tres años y muchos más, si esto fuera posible, que conoce el juego del Poker  y jugando con sus cartas, ha triunfado en la vida. Hoy,  día catorce de marzo de 2017, ha comido con su viejo amigo Jesús y ambos han triunfado en la vida, el primero con el fútbol y el segundo con el juego, cuyos triunfos han conseguido hacerlo un señor del Poker. Mur también ha dado a Huesca su persona para conseguir poseer un Campo de Fútbol extraordinario y estuvo en Madrid, donde obtuvo la ayuda del Notario que ejercía de tal en Madrid y era nacido en los Monegros oscenses, llamado Alberto Ballarín Marcial. En tiempos pasados yo fui con él, haciendo una labor electoral. Se ha muerto hace pocos días.

Mur  estaba satisfecho con su labor a favor de Huesca, con la consecución del Campo de Fútbol en San Jorge. Pero aún le quedaban otras alegrías, que le aproximaban a la persona de Jesús, gran jugador del Pocker, porque no lo jugó profesionalmente, pero pasó a veces, por la emoción de ganar o de perder. El gran jugador, estaba satisfecho por haber triunfado el juego que le permitió vivir con tranquilidad, en compañía de su esposa y de su hija. Pero cuando me hablaba de su época de juego, era  “todo”, emoción, pues manifestaba en el rostro sentimientos, que tuvo que pasar en su juego, en que no sabía si iba a ganar o a perder. Mur estaba contento hablando con su amigo, pero Jesus le hacía ver que no gozaba de una salud perfecta, debido a los años que ya tiene. Sobre ese tema discutían, pero Jesús se resistía a ceder. Tal vez fuera por un sentimiento que no puede abandonarlo, cuando recuerda a su bella y bondadosa esposa de Almudévar. Yo descubrí ya hace unos años a Mur,  pasando en el verano temporadas de recuerdos de su amor, en aquella casa-palacio, llena de muebles y de obras de arte que le dejó su esposa y sobre todo con recuerdos amorosos, que permanecen encerrados en aquel edificio, que está casi siempre cerrado.

A mí me causaba pena ver a  Mur,  sufrir porque yo creo que en ciertos momentos, no se daba cuenta de que le faltaba su esposa.

Jesús, gran jugador de Pocker me di cuenta en poco espacio de tiempo, de que es una persona, que tiene una filosofía de la vida, en la que ha entendido la mentalidad de las personas, que están jugando con él. Cuando estaba jugando tenía que comprender que el juego en sí, le daba datos sobre el concepto que tenía el contrario del juego de la vida. Se daba cuenta Jesús de que se estaba apoderando de una sicología, para conocer al contrario y saber sus debilidades, sus contradicciones, sus temores, y tener valor para en un momento determinado “echarse un farol”, como expresarle al contrario que él,  posee las mejores cartas, con las que puede hacer la mejor jugada.

En la lucha del  Poker,  hace falta tener valor para meterle miedo al enemigo para que se “acojone” y se de por vencido.

En el juego de cartas ordinario, por ejemplo en el Guiñote, tiene ganada la partida, el que tenga las mejores cartas.

En el Pocker, influyen otra serie de condicionamientos como el apartar los valores de las cartas al contrario, tener una sicología del juego y echar valor, para que en un momento determinado, señalar que carecen de valor, las cartas que se poseen.

El Poker es un juego, que sin las mejores cartas, se puede ganar sin la mejor jugada, pero haciendo jugar al cerebro con una posible salida. ¿Por qué?, porque en el Pocker entran  otras condiciones que no entran en el Guiñote, por ejemplo.   

Jesús ganó siempre al Pocker, pero sufrió, cuando estuvo en algunas ocasiones a punto de perder. Yo me fijaba en su rostro y me daba cuenta de habían pasado por su cerebro, momentos de angustia. Pero Jesús no era egoísta, porque me recordó que el juego es un peligro grandísimo, que a algunos lleva al suicidio, como llevó a  un médico, algo suyo a suicidarse. Casi lloraba. Se le notaba a Jesus en la cara, en algún momento, el dolor que jugando sufrió y que, como he dicho se le notaba en su rostro.


domingo, 12 de marzo de 2017

Las Completas dedicadas a San Lorenzo




He entrado en la Iglesia Parroquial de San Lorenzo, en la ciudad de Huesca, donde nació este Santo. Le he dirigido una oración y he entrado en la sacristía para pedirle al Párroco de esta basílica, con forma de Parrilla, qué él gobierna  hace ya muchos años,  el folleto de las Solemnes Completas, que se dirigen al Santo el día nueve de Agosto, acompañando  la oración de la Noche.

Se lo he pedido, porque mi sobrina gallega, que ejerce de Farmacéutica, bajando a la Estación de Autobuses y del Ferrocarril, me ha dicho que su buen padre, que vive cerca de la Catedral de Santiago  Apóstol,  allá en Galicia, tenía un deseo de recordar Las Completas, oración a San Lorenzo, en la noche de la Víspera de su fiesta en Huesca. En alguna ocasión asistió a este acto, en la Basílica de San Lorenzo y le quedó un recuerdo, que él,  no puede olvidar. El  señor Párroco, con una bondad manifiesta, entró en un cuarto de la Sacristía y me lo entregó.

Hay en la Liturgia unas Horas Canónicas, que se siguen en los conventos de Clausura, de frailes y de monjas. Comienza por los Maitines, sigue por los Laudes, luego por Prima, Tercia, Sexta, Nona, Vísperas y Completas a las nueve de la noche. Y Huesca, que ama tanto a San Lorenzo,  la Víspera de su Fiesta, que todos los días nueve de Agosto, cuando cae la tarde, se celebran en la iglesia del Santo, las Completas, última oración para alegrarse de la llegada de su Fiesta Patronal

Y cada año, se vuelven en la Iglesia de San Lorenzo, a vivir  la víspera de San Lorenzo, las Completas, que constituyen las últimas oraciones del día anterior a la Fiesta del Mártir.

He dicho que cada año se vuelven a “vivir” las voces solemnes de las oraciones, unidas con solemnidad y polifonía coral, que le envían la víspera de su fiesta a San Lorenzo. Las Completas son  interpretadas por la Coral Oscense  y el Coro Ars Musicae del Conservatorio, al que acompaña la Orquesta de Cámara de Huesca. Este acto está organizado por la parroquia de San Lorenzo y dirigido por Antonio Viñuales y Conrado Betrán de Alerre.

Las Completas son un acto litúrgico, en que se conmueven los espíritus de los asistentes, que vuelven a “vivir” junto a su patrón, San Lorenzo, porque se dan cuenta los fieles de que se ven envueltos por una gran solemnidad,  comunicados con Lorenzo por la oración y flotando hacia el cielo con la polifonía coral.  

Dichas  completas constan de tres oraciones, una “Cum invocarem…”, otra “Cui hábitat…”y después “Te Lucis…”. Sigue a estas oraciones el “Cántico de Simeón”,con cantos gregorianos intercalados y acaba el acto con el Canto de la Salve de Hilarión Eslava. Y como colofón se canta el Himno de San Lorenzo del tan recordado en Huesca, don José María Lacasa, con letra de Ernesto Banzo.

El hombre tiene cuerpo y tiene espíritu y éste se eleva a las bóvedas del templo, igual que cuando, salen los Danzantes, sus cuerpos mezclan el cuerpo y el espíritu, con aquella música que bailan en la Plaza y en las Calles de Huesca, cuya letra dice: ¡“San Lorenzo, San Lorenzo, en que buen tiempo has venido, en el tiempo de la trilla, que todos tenemos trigo. Trigo, trigo , trigo lo que sobre p´al bolsillo!”.  

En el folleto Solemnes Completas, se escribe sobre la  Oración de la noche, se contempla en su portada, un Organo, que colocó la fe de los devotos de San Lorenzo y lo adornó con el Arte y que a veces suena, presidido  en su cumbre, por un ángel  que sopla una trompeta, extendiendo con sus alas el sonido por la bóveda de la Basílica. Pero por todo  el templo unos tubos extienden la música por todos sus espacios, unos en la bóveda y otros en las tres naves, ocupadas por los bancos, en los que los fieles se sientan y se ponen de rodillas.

Y entre tanto, en las Completas de San Lorenzo,  el presidente de los fieles, pronuncia en latín, las siguientes palabras.”Noctem quietam et finem perfectum  concedat nobis Dominus Omnípotens”, en tanto los cantores repiten los mismos deseos, en castellano:”Una noche tranquila y un final perfecto nos conceda el Señor Omnipotente”.

El Lector, recuerda los problemas de durante muchos siglos, han amenazado a los fieles, diciendo: “Hermanos, sed sobrios y vigilad: porque vuestro enemigo, el diablo, como león rugiente, da vueltas buscando a quien devorar: resistidle  firmes en la fe. Y Tú, Señor, ten misericordia de nosotros”.

Son viejas estas palabras, pero siguen siendo la verdad, pues los cantores, las pronuncian con sus voces, acompañadas por la sublime música.

Van pasando los años y los siglos y el hombre ha cantado el Salmo 90, (a la sombra del Omnipotente), que dice 1,- Tú que habitas el amparo del Altísimo, que vives a la sombra del Omnipotente.  

2.- Di al Señor. “Refugio mío, alcázar mío, Dios mío, confío en ti”

3.-Ël te librará de la red del cazador, de la peste funesta.

4,-Te cubrirá con sus plumas, bajo sus alas te refugiarás.

5.- Su brazo es  escudo y armadura. No temerás el espanto nocturno.

6.- Ni la flecha que vuela de día, ni la peste que se desliza en las tinieblas, ni la epidemia que devasta a medio día.

Después de varios salmos, expone la antífona el siguiente Himno:

Antes que anochezca, Creador del Universo, te pedimos que, por tu clemencia, nos guardes y protejas. Se alejen los  sueños de la noche, domina a nuestro enemigo para que no se manchen nuestros cuerpos. Jesús a ti la gloria, que naciste de la Virgen, con el Padre y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos eternos. Amén.

Luego sale el Cántico de Simeón, que fue un hombre anciano, a quien Dios le prometió que vería a Jesús, antes de morir. Un Coro canta el Cántico de Simeón, acompañado por su Orquesta, diciendo: “Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz y sigue. Porque mis ojos han visto a mi Salvador. A quien has presentado ante todos los pueblos. Luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel.

De la misma forma que le llegó la alegría al anciano Simeón, cuando vio a Cristo, le llega cada año la alegría a la Ciudad de Huesca, cuando llegan las Completas, la víspera de San Lorenzo, porque se pone toda la Ciudad a vestirse de danzantes, a procesionar,  a cantar San Lorenzo , San Lorenzo , en que buen tiempo has venido, a entregarle a su Patrono flores y frutas y a asistir al Parroquia de San Lorenzo, para escuchar las Completas, que le recuerdan  el paso del tiempo hacia un cielo futuro.

Para acabar los actos piadosos, hacen al terminara las completas el rezo de la Salve a la “clementísima y piadosa dulce virgen María”.

Para acabar los solemnes actos de las Solemnes Completas, el Coro , la Orquesta y todos,cantan:”San Lorenzo, Patrono de mi tierra,-de esta tierra bendita de Aragón,-que en su alma celosamente encierra-siempre viva la llama de su amor.

Loa oscenses, postrados a tus plantas,-y admirando tu fe sobre el dolor,-te suplican infundas en sus vidas-los alientos que el cielo te otorgó”.

Para acabar se canta esta estrofa solista que dice así:

Te ofrendamos primicias de los campos,-fecundados por ese mismo sol,-a cuya luz tus ojos entreabrieron,- en tu cuna de oscense y de español.

Aceptad nuestra ofrenda perfumada- con el mejor perfume: la oración;- y vierte sobre Huesca y sobre España-la dulce gracia de la bndición”.

¡Cómo me acuerdo de José María Lacasa y de Ernesto Banzo, cuando oigo cantar este Himno de  despedida a San Lorenzo!.