viernes, 26 de mayo de 2017

Asociación de adoración y vela




Me he encontrado con un señor en el que reconozco una categoría religiosa enorme, porque yo soy un simple cristiano que de vez en cuando hace la señal de la cruz, pasando los dedos de mi mano derecha ,desde la frente hasta el pecho ,siguiendo por el hombro izquierdo para  acabar en el derecho, al tiempo que digo :en el nombre del Padre ,del Hijo y del Espíritu Santo; en cambio él profundiza mucho más que yo en la religión y reza y medita y procura tener limpia su alma y amar al prójimo como a sí mismo, repartiendo con él ,sus conocimientos ,sus alegrías e incluso ,cuando es necesario sus bienes y créditos materiales.

Pertenece a la Asociación de Adoración y Vela ,que actúa en todos los lugares de nuestra ciudad ,con el cumplimiento del deber de sus componentes, con la caridad que usan entre ellos y con los demás hombres que tienen algún trato con ellos, pero que su adoración al Santísimo Sacramento y la vela o guardia que hacen del Cuerpo de Nuestro Señor Jesucristo ,la realizan en un lugar sagrado para los oscenses ,a saber la Iglesia de la Compañía de Jesús. En dicha iglesia llevan ya más de cien años, asistiendo en dos bancos de dicha iglesia a la Exposición del Cuerpo de Cristo o de su Santísima Eucaristía y allí rezan y adoran y piden por los vecinos de esta ciudad y por los problemas ,de los que la mayoría de ciudadanos no nos acordamos y que dificultan la normalidad de su vida ,pero que muchas veces se arreglan sin que nadie se lo explique.

Allí meditan sobre la vida divina y humana ,lo que les lleva a abandonar sus propias ambiciones, pasiones y formas de divertirse con el juego o con el alcohol ,como muchos hombres se divierten o hacen como que se pasan el tiempo ,mostrando ser felices ,pero siendo unos desgraciados y obligando a sus hijos a serlo también..

He seguido la conversación con el buen señor y le he preguntado que tal lo había pasado últimamente, en el pueblo del que me había dicho que había venido y exclamó :¡si quieres una hora de paz y de buena convivencia ,ha de ser en el pueblo!; esta frase me recordó la sencillez de este hombre ,que encontraba la dicha en el pueblo hablando con la gente sencilla y en la asistencia al acto de adoración y de vela al que asistía en la iglesia. Yo me imaginaba la similitud de los dos actos ,uno el rato pasado en la vela, porque estaba velando al hombre Dios ,comparado o asimilable ,más bien  al acto de acompañamiento a unos hombres viejos ,que toda su vida han asistido a misa los domingos y en las fiestas de su pueblo han honrado y adornado a sus patronos y a sus peanas  y en el que también está velando ;se duplica su acto devoto :uno en la Compañía de Jesús y otra en la cocina de una casa de pueblo, en la que vela a los hijos de Dios, que son como hermanos de Jesucristo. Pero lo curioso del caso no eran los hombres viejos ,sino ,como me explicó mi amigo ,cuando llegaban los actos de fe al pequeño pueblo ,allí asistían los mayores ,los mozos y las mozas y los niños y niñas del lugar.

Y es entonces cuando uno medita ,sin haber entrado en la Asociación de Adoración y Vela ,en la bondad infinita del Señor que quiso que su HIJO divino se hiciese hombre para redimir y perdonar y salvar a todos los hombres, como a aquellos a los que mi amigo el miembro de dicha cofradía ,había tratado en el pueblo.

¡ Oh, los pequeños pueblos ,cuya vida era ejemplar para la sociedad, pero que ahora, poco a poco, van dejando de serlo porque no hay casi niños y van desapareciendo irremisiblemente!.A consecuencia de tal despoblación ,se van vaciando los seminarios y en las ciudades el hombre se va olvidando del Hijo de Dios  a saber Cristo ,Dios y hombre verdadero, que con su amor y doctrina es capaz de crear una vida socialmente justa y equilibrada , preocupación de Su Santidad el Papa ,que aconseja formar a esos niños y dice que no se dejen entrar en los seminarios aquellos que no tengan normales los sentimientos amorosos.

Hace unos días me preguntó un moreno musulmán por unas oficinas y yo ,que no tenía mucho quehacer ,lo acompañé. Le pregunté que era lo que opinaba sobre el juicio que en Nigeria ha condenado a una mujer a muerte por haber concebido un hijo ,después de divorciada, él me contestó que le parecía muy justo ,pues así lo ordenaba el Corán. Yo le dije que creía que el Corán sería justo en sus normas ,pero que no se podía castigar a una mujer, por la que Cristo se había hecho hombre para redimirnos y que lo que El querría era el perdón del pecado de la dicha mujer. Le recordé que también los cristianos ,en otros tiempos habían caído en juicios injustos ,pues la Inquisición había igualmente condenado a muerte al aragonés Miguel Servet, pero que ahora ya no caería la Iglesia en tal defecto. El se marchó convencido de su error y yo me quedé haciéndome la señal de la Cruz sobre mi pecho, diciéndome :En el nombre del Padre Todopoderoso ,Creador del Cielo y de la Tierra ,que los hechos protejan  a  la pobre nigeriana y del Hijo, que se hizo hombre ,y que como tal proteja  a su hermana y del Espíritu –Santo ,para que llene los corazones en el fuego del amor a Dios y a sus hermanos y hermanas.

Entonces pensé que lo mejor era decírselo a mi amigo ,el que pertenece a la Asociación de Adoración y Vela ,pues con sus piadosos compañeros meditará sobre los seminarios con sus nuevos seminaristas y en el conocimiento de la Religión, que se va olvidando en nuestras ciudades ,para ser substituida por otras religiones que  no reconociendo a Cristo como Hijo de Dios y hermano nuestro, pueden llevar al error a la Sociedad.

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