domingo, 11 de noviembre de 2012

Aragón, ¡exige lo tuyo!.


Luis Companys visitando Siétamo

Ahora, la Democracia Española está apoyada en el Tribunal Constitucional, que juzga si Las leyes de las Autonomías entran en el plano de la Constitución. Desde hace ya más de tres años, está el Tribunal juzgando la Ley de Autonomía de Cataluña. Veremos su resultado. En cuestión de autonomías y de revoluciones sociales, Cataluña se ha destacado en luchas utópicas, como el independentismo, la revolución bolchevique, el comunismo, el anarquismo, la economía industrial y la agraria, etc. Esta situación de juzgar la Ley de Autonomía de Cataluña no es nueva. En mil novecientos treinta y cuatro, el Tribunal de Garantías Constitucionales de la República, anuló la Ley de Cultivos Catalanes. La Agricultura fue uno de los temas que más motivos de lucha aportó, ya desde 1870, poco más o menos, porque la Filoxera acabó con casi todas las viñas en España. En Huesca ya casi se ha olvidado el enorme desarrollo que tenían las nuevas plantaciones de viñas, por ejemplo en el Castillo de San Luis, promovidas por el francés Conde o Barón de Contenson, con su locomóvil y sus malacates. ¡Cómo preveía Europa, cuando dijo: ¡esta finca se encuentra a menos de cien kilómetros de Francia!. Efectivamente por su lado pasa la Vía Mudéjar, a la que le falta poco para llegar a Francia. En Aragón casi nos hemos olvidado de aproximarnos a Europa, pero en Cataluña la “rabassa morta” o la “cepa muerta”, obligó a los “rabasaires”, que con ese nombre, continuaran exigiendo al Gobierno Central. El ocho de Junio de 1934, el Tribunal de Garantías Constitucionales, declaraba al Parlamento Catalán incompetente en esta materia de la que hablaba la Ley de Cultivos Catalana. El presidente de Cataluña era Lluis Companys, que se dirigió a los parlamentarios catalanes y les dijo: “y si vosotros lo aprobáis, el gobierno lo hará cumplir, pase lo que pase y sea lo que sea”. El 16 de Octubre de 1934,  Companys  igual que sus antecesores creaba el “Stat Catalá”, pero al poco tiempo el General catalán Batet, acabó con la rebelión. Dicen de los aragoneses que somos muy “tozudos”,  pero la Historia demuestra que los catalanes lo son más. A nosotros,  el Estado Central nos despojó de la desembocadura del Ebro, que quería el Conde de Aranda hacer navegable. Después de la Guerra Civil le dieron ventajas a Cataluña, pero en Aragón no se hizo nada por industrializarlo. Al separarse nuestra Diócesis de la de Lérida, se han guardado muchas joyas antiguas. También quieren enseñar en ciertas partes de Aragón, el catalán. Aquí queremos unir a Aragón, a España, a Marruecos y a Portugal, a Europa por la Autovía y por el Ferrocarril, pero los catalanes hablan de la vía Marítima. Hay una fotografía de Companys, visitando Siétamo, delante de la Bodega del Palacio y acompañado de algunos, a los que yo conozco. El iba elegantísimo y le seguían los milicianos y el pueblo, mal vestido. ¿Es que vino a Siétamo a dar algo a los aragoneses?. No,  pero es hora de darnos cuenta los aragoneses que debemos exigir la Autovía que nos una a Francia, que se arregle el ferrocarril por Canfranc y se abra otro por el centro de la provincia de Huesca.

Porque a Artur Mas, en una entrevista, le han preguntado que piensa hacer, si el Tribunal Constitucional, desnaturaliza su Estatuto. Él ha contestado: ”Por ejemplo la gestión de las infraestructura-puertos, aeropuertos, trenes, carreteras  y el Concierto Económico”. ¿Quién ganará?. 

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Sefarditas en Huesca


Siempre, desde niños, se nos han contado los actos malos que cometieron algunos individuos de otras religiones, como aquel, en que unos moriscos le robaron a la Virgen de Bureta, que se alza en el pueblo de Fañanás, un retablo, con el fin de cortar en una acequia el agua, que bajaba por ella. En aquellos tiempos en que la cultura era un bien escaso, era difícil que se entendieran cristianos, judíos y musulmanes. Mi padre Manuel Almudévar, me contaba hechos que ocurrieron en la historia, por ejemplo el de un altoaragonés, natural de un pueblo del Somontano y apellidado Palacio, que llegó a ser Diplomático y estando en el Líbano, se le acercó un joven muchacho, que vendía torta de Ayerbe, nombre tan español como su origen en algún horno, en este caso de Ayerbe. Era un judío sefardita ese que coincidió con Palacio de Berbegal y proveniente de Huesca. Ahora quedan pocos porque han sido perseguidos, refugiándose algunos en el estado de Israel. En 1492, fueron expulsados los judíos de España, pero aunque no nos hayamos dado cuenta, muchos emigraron a América, como españoles que eran, otros fueron a Portugal y muchos se convirtieron o lo simularon y la gente los llamaba conversos. La religión judaica es el origen de todas las confesiones fundadas en la Biblia, es decir el cristianismo y la religión musulmana, pero ello no impide que haya gente mala en todas las religiones, que impide su entendimiento. Pero los hombres unidos en la creencia en un Dios Único, debían pensar que “Las espadas se transformarán en rejas de arado; las lanzas, en podaderas, y no se enseñará ya más el arte de la guerra”. En cambio la gente influida por las enseñanzas que recibía, llamaba ‘judiada” a la acción realizada contra alguien, como por ejemplo el lucro excesivo de un dinero prestado. Quedaron muchos judíos en España y en Huesca, pues se encuentran apellidos como Salomón o Israel, que proceden de ellos. En nuestra capital bautizaron en 1106, en la Catedral, a un gran filósofo y escritor judío, nacido en Andalucía, que se convirtió al cristianismo y pasó de llamarse Moisés Sefardí a Pedro Alfonso de Huesca.

El Alfonso lo tomó de su amigo el rey o emperador aragonés y gran oscense Alfonso el Batallador. Han pasado muchos siglos y todavía mi abuela materna Agustina Lafarga, me decía que en Barrio Nuevo, antiguamente la Judería, había una sinagoga, ya abandonada. Ahora en lugar distinto al que se creía, ha aparecido un local, en el que se trabaja haciendo fotocopias y se ven distintos capiteles, en los que se aprecian cepas de vid, con sus ramas y sus hojas. Pero en una calle que acaba en la plaza de la Catedral, hay una casa en la que está abierto un estanco y me enteré que en los bajos de dicha , casa, ha salido otra sinagoga. Le pregunté por ella a Jesús Benito, que era su dueño, y me dijo que había capiteles y otros aditamentos sagrados para hombres talmúdicos y me prometió que me mostraría dicho local. Me lo encontré otro día y se lo recordé y él, con gran generosidad me contestó que subiera al estanco de la Catedral y se lo dijera a la dependienta. Esta, con gran amabilidad, preparó un foco de luz y me enseñó toda la sinagoga. A la altura de la calle se encuentra un arco de herradura y una columna con un capitel que no es cristiano ni pagano, es simplemente una columna con un capitel geométrico y más adentro hay una sala con dos arcos, también de herradura y en un lado hay una pila redonda de piedra. Bajando por una escalera, colocada en un hueco de la pared, se encuentra otra pila, pero ésta montada con varias piedras y tal vez puesta en la entrada de la parte baja de la sinagoga, tal vez para lavarse, como dice el salmo: “Lavaré mis manos entre los inocentes” o para tal vez depositar el Talmud, que se guardaba en lugares, como si fueran sagrarios, porque lo utilizaban para leer textos sagrados. Una vez abajo, contempla uno varias bóvedas con arcos ojivales, es decir como si sus puntas fuesen puntas de flecha. Hay cuatro pequeñas salas abovedadas y no se observan objetos judaicos, porque los judíos fueron expulsados en 1492, es decir ya hace cerca de quinientos años.

Jesús Benito y su esposa Isabel Pertusa están orgullosos de su sinagoga y queman verla restaurada, próxima a la Cristiana Catedral y a la antigua mezquita, a la que dicen pertenecía parte de la torreta, donde están las tumbas de los hermanos Lastanosa y de Azara.

No fue ésta, la primera vez que estuve en el estanco de la sinagoga, sino que hace ya muchos años, entré en él y le pedí un paquete de tabaco a la anciana madre de Jesús Benito, pero al mirar la cartera para pagarlo, no la llevaba; entonces le dije a la buena señora: “dejo aquí el tabaco y ya vengo con el dinero necesario para pagarlo”, pero ella, que no me conocía, me lo hizo llevar sin pagarlo y diciendo que ya lo pagaría cuando quisiera. La sinagoga me ha hecho recordar a aquella amable persona.

Huesca, es un maravilloso museo, porque al lado de San Jorge se encuentran los restos de un cementerio judío y otro al que llamaban el Fosalé en Barrio Nuevo; además se pueden ver columnas y arcos de una sinagoga, pero en la parte alta de la ciudad de Huesca se concentran los restos históricos, que comprenden desde los vasco-ibéricos, en el solar de los Templarios, pasando por los romanos, con el mosaico del Ayuntamiento, siguiendo por los árabes con sus murallas y por los judíos, que conservan todavía, sin saberlo sus descendientes, una hermosa sinagoga. Todos estos restos se encuentran entre numerosos monumentos arquitectónicos cristianos como la Catedral o San Pedro el Viejo.

Si un sefardita, de los que todavía quedan en Israel oyese la palabra Sefarad, equivalente a España y viese las fotos de las sinagogas de Huesca, sus ojos se llenarían de lágrimas, mientras nosotros estamos como olvidados de todos los monumentos que permanecen en Huesca.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Pomar de Cinca

 
 
 
En el Cinca Medio, en su orilla derecha y cerca de San Miguel de Cinca, se encuentra el hermoso pueblo de unos cuatrocientos y pico de habitantes, llamado Pomar de Cinca. Por la parte alta se encuentra el Castillo de una Orden de Caballería en el pueblo o mejor dicho, ciudad de Monzón. Me acordé de mi pueblo de Siétamo, al pasar por la carretera de Caspe a Selgua, porque a Siétamo asciende la de Caspe al mismo Siétamo.
Hace ya muchos años, estuve con otros varios diputados provinciales, invitados a la inauguración de su campo de fútbol.
Por las orilla derecha del río Cinca, se asienta un pueblo, al que llaman Pomar y ¿cómo iban a completar tal nombre si no lo hubieran apellidado de Cinca?. Hace siglos ya, las pomas o manzanas de sus huertas debían de ser hermosas, olorosas y jugosas, regadas por las aguas del Cinca, que siguen corriendo por  Pomar.
Desde el Castillo famoso, del que hoy ya no quedan trazas, tal vez se pudiera contemplar le Castillo de Monzón y desde la altura en que se asentaba, se vería en primavera, la floración de manzanos, formando un manto artístico florido y aromático.
Junto a ese panorama  luminoso, vuestro castillo y vuestra población, fueron testigos de hechos más oscuros: el Infante Don Fernando Sánchez, perdió el respeto a su padre, el Rey de Aragón Don Jaime y promovió alboroto en el Reino, intentando incluso matar a su hermano Don Pedro; éste lo cercó en vuestro Castillo, lo estranguló con un lazo y lo despeñó en el Río Cinca.
Hay periodos oscuros en la Historia de los pueblos y éstos tratan de buscar la luz del progreso por el trabajo. Los ancianos se acuerdan todavía de cuando por toda luz, tenían la llama de una vela o de un candil. Más tarde ,cuando llegó la energía eléctrica, unas bombillas de luz mortecina, creaban en las calles un ambiente de luces y de sombras, por donde los fantasmas se ocultaban, como vemos que lo hacen hoy en día, en películas de terror. Cuando la luz se iba del interior de las casas, quedaba como única luminaria, la llama del hogar.
Hoy he sido, esta tarde testigo de que la convivencia y la amistad están bien instaladas entre vosotros, porque si no,¿cómo hubiera sido posible acondicionar un campo de fútbol, con un césped que sólo es posible ver en Inglaterra, donde el clima lo lleva?.  Aquí sólo el esfuerzo humano puede luchar contra el cierzo de Aragón y sólo ese esfuerzo hizo posible recubrir de tierra dulce la cancha del terreno de juego. El primer día fueron dos tractores con remolque, los que acarreaban tierra, pero ese estímulo hizo que luego fueran muchos los dispuestos a colaborar.
Este campo de fútbol entra en ese juego de luces y sombras, al que me he referido, de luces mentales por aquello de “mens sana in corpore sano” y   además, porque, desde las sombras, hacía falta llevar la luz a ese maravilloso campo de deportes.
Yo,  en nombre de la Diputación y aquí hay otros diputados, que me apoyarán, porque también han visto vuestro esfuerzo, procuraré ayudaros a resolver vuestro problema. No os lo puedo garantizar porque mi poder no reina en los dineros, pero repito que haré todo lo que pueda por conseguirlo. Ni tengo esa conciencia sucia que promete a los electores, con el fin de conseguir mis propósitos, que les dará todo lo que deseen y que luego han arruinado la economía del País.  Me ha llenado vuestro entusiasmo por el trabajo en común,  para alcanzar el bienestar de vuestra juventud, pero además, ¿cómo iba a volver a Pomar con la cara alta?. Y quiero aseguraros que después de conocer vuestro carácter noble y sincero, me gustaría poder volver por Pomar de Cinca    

martes, 30 de octubre de 2012

Todos los Santos y las Animas

 
 
En el segundo Libro de los Macabeos, del Antiguo Testamento, puede leerse: ”El valerosísimo varón Judas hecha una colecta, envió a Jerusalen doce mil dracmas de plata, para que se ofreciese sacrificio por los pecados de los que habían muerto, pensando con rectitud y piedad de la resurrección. (Pues si no esperaba que habían de resucitar aquellos que habían muerto, tendría por cosa vana e inútil el orar por los muertos). Y este es un pensamiento santo y piadoso”.
Ya vemos que siempre ha habido hombres y mujeres que han procurado ser fieles a Dios y a sus prójimos, pero Cristo abrió su boca enseñando a las turbas las Bienaventuranzas, diciendo: ”Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de Justicia, porque serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque conseguirán misericordia, Bienaventurados   los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los pacíficos, porque serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los que padecen persecución por amor a la Justicia, porque de ellos será el Reino de los cielos. Bienaventurados vosotros cuando os maldijeren y os persiguieren, y dijesen contra vosotros falsamente todo genero de mal por causa mía: alegraos y regocijaros porque vuestro premio es grande en los cielos”.
Los primeros años del Cristianismo no se celebraba la Fiesta de Todos los Santos ni la de las Animas, pero fue el templo famoso del Panteón dedicado a todos los dioses el que dio ocasión a Bonifacio IV, que lo purificó y lo dedicó a la Virgen María y a todos los Santos Mártires de los cuales trasladó de las Catacumbas al Panteón veintiocho carros cargados con sus  huesos.
Como vemos  en este relato, ya morían los hombres y mujeres antes de Cristo y buscaban su eterna salvación, problema que sigue en pie hoy día y que los que tenemos fe, tratamos de salvarnos a nosotros mismos y a los demás.
Y son los huesos que movidos por músculos y dirigido por espíritus, los que siguen preocupando al mundo actual, pues igual que de niños vaciábamos cucurbitáceas calabazas, dejándoles ojos y boca y también nariz y poniendo dentro de ellas una vela encendida,  las colocábamos en lo alto de la fuente, en ventanas bajas de las casas y en la Iglesia Parroquial, para que así hombres y mujeres recordaran las almas de quienes estaban en el Purgatorio y rezaran por ellas. Dicen que otros colocaban calabazas para asustar a las personas y evitar que rezasen por las almas. Hace ya años, circulando por la ruta que pasa por Novales, vi una luz extraña que me obligó a parar y al hacerlo, me encontré una de esas almas calabaceras con su vela dentro, la noche de las Animas. Cuando ya creía perdida esta costumbre, en la noche de Animas de mil novecientos noventa y seis, en la iglesia de Siétamo encontré cuatro niños, con sus caras pintadas, con una calabaza animada por su vela, cuya fotografía conservo para que me recuerde el día de mi muerte.

sábado, 27 de octubre de 2012

Angel Crespo, poeta y profesor (1926-1995)





A esta figura literaria, me la presentó mi amigo, el profesor de la lengua aragonesa, Francho Nagore. Murió en 1995.El rey ha encendido una llama, que pretende ser eterna, en memoria de los muertos que son tantos, que superan el número de los hombres que todavía estamos vivos. A parte del brillo de esa llama y de la luz eterna, que en los funerales se desea, que brille para ellos, hay otros que en condiciones adecuadas, surgen desde debajo de la tierra de los cementerios, y son los fuegos fatuos. Me he aproximado por la noche a las verjas de nuestros viejos camposantos y no me fue dado,  poderlas contemplar y pretendo superar mi  frustración,  encendiendo candeletas, cuya luz me parece un reflejo de la luz eterna de que gozan, y un substituto de los fuegos fatuos, que por fatuos no se asoman a bailar sobre las tumbas, cuando los vivos pretenden observarlos.

Todo  el mundo es un inmenso cementerio, son tan muertos los que yacen en la tierra, los sumidos en el fondo de los mares y pantanos, como aquellos que los vivos enterraron, cual si fueran inmortales en iglesias, basílicas o en los mármoles de los panteones. Al excavar la tierra o haciendo las labores de su oficio, los agricultores encuentran calaveras por doquiera. Por ellas circularon, igualmente, “las locas alondras” de las ilusiones y elevados pensamientos de alto vuelo, como vuelan en el cielo las águilas.

¿Dónde fueron a parar las ilusiones de aquel niño gitano que arrastraron las aguas del río de mi pueblo? y la ilusión de Omaira, la niña colombiana, que resistió tres días anegada en el barro, allá en Armero?. Pasaron a la Historia grandes  pequeños hombres y Omaira la pequeña, la niña grande por ser ingenua, dulce, esperanzada y pura, pienso ¿ésta, no pasará?.

Yo busco por valles y colinas entre las piedras viejas de molinos y casas y en las trincheras de guerras, ya olvidadas, el pensar de las gentes sencillas, la ilusión de sus vidas y el lugar dónde han ido a parar. ”Los suspiros son aire y va al aire, las lágrimas son agua y van al mar”, pero el vivir y sufrir de los que fueron vivos, quiero saber, ¿dónde estarán?.

Muchos cuerpos están en las fosas comunes pero sus almas, sus vidas, ¿dónde están?. Tiene más suerte y éxito mi amigo Angel Crespo, porque busca en aquellos que dejaron su talento en papel o en pergamino y conoce el pensamiento de Dante, y de Petrarca y de otros muchos recopilando en su cerebro las “confidencias de Parnaso”, incluyendo las que están escritas en nuestra “fabla” aragonesa.

Busca también la luz de los vivos y los muertos y se expresa: “Como la fronda desprendida-lenta baja y tapiza el suelo- de oro y de altura descendida- así va esta luz entre el cielo y la tierra que la convida”.

Entre la vida y la muerte está el hombre y  Angel Crespo condensa este problema de una forma genial.

“Ser  o no ser: he aquí el poema”.

jueves, 25 de octubre de 2012

Doña Tancreda, la miserable


Venus de Milo

Para doña Tancreda  el estar constantemente pensando en la posibilidad de arruinarse, constituía su razón de ser y de existir; su vida era un continuo sufrimiento, al que cultivaba como si de un gozo e tratara. Era igual que si en lugar de cultivar un geranio, cultivara una aliaga. Todos se habían dado cuenta que se trataba de una masoquista, no en el sentido de perversión sexual, sino en el de aquel que se complace en su propio dolor; pensar lo primero no se le ocurría a nadie, pues la buena señora era tan piadosa y recatada en materia sexual, que en un librito de arte, que se había dejado una estudiante en el piso que tenía alquilado a un grupo de ellas y había borrado con tinta china, los erectos pezones de la Venus de Milo y las partes pudendas del Discóbolo de Mirón.
No era cuestión de devolvérselo por correo a la muchacha, pues los sellos valían dinero y además, se dijo para justificarse: sí gastar dinero, en el sobre y en los sellos y además estas jóvenes de ahora son unas descocadas, pues ¡hay que ver que se hayan olvidado de censurar a esos dioses paganos!.
No tenía enemigos  pues no había hecho jamás ningún favor a nadie. Ustedes saben que el que da,  se obliga y si le han hecho noventa y nueve favores a uno y le niegan el que haría el número cien, ya se habrán creado un enemigo.
Siguiendo con doña Tancreda  he de añadir que tampoco tenía amigos, porque bastante trabajo tenía con ocuparse de sus desdichas, como para ocuparse de las desgracias de esos derrochadores y vagos, que según ella, tanto abundan en estos tiempos. Ella era tan económica que por no tirar,  no se tiraba ni pedos. ¿Cómo iba a dar a esos que a los hijos les compran tebeos y laminerías?.

miércoles, 24 de octubre de 2012

ROSA, ESTÁ LINDA LA MAR (Claroscuros)



Te voy a contar un cuento. ”¿A dónde irá ese barquito que cruza la mar serena?. Unos dicen que “pa” Cádiz y otros que “pa”  Cartagena.
Al oír esta canción queda uno embelesado y enamorado del mar. Este, ”llega a hacerse imprescindible como un gran amor”. Así se expresa Rosa Paz, añadiendo que la mar, como la tierra, resultan a veces amargas. El barquito de vela, vela, que no se sabe si va “pa” Cádiz o “pa” Cartagena, sí es pesquero,  lo más probable es que vaya a parar secuestrado a un puerto de morería. Ya tiene bastantes motivos de sufrimiento el marinero con su propio trabajo, con su soledad, sobre una cáscara de nuez, que bailaba y  rebailaba  por las olas que vienen no se sabe de donde. Sólo le sirve de referencia el sol, si luce, y le amarrarán a tierra el recuerdo y el amor de los suyos que,  cansados de tanta espera, unas veces exclaman: “¡Me “cagüen” la mar serena!. Y otras dicen: ¡Me “cagüen” la mar salada!”.
Es impresionante ver enterrar a un ser querido en la tierra, pero queda el consuelo de ir a rezar a su tumba y depositar sobre ella un ramo de flores. Pero yo creo que es más impresionante ver sumir en las aguas el cadáver de un marinero. Su tumba será insondable en lo profundo e inabarcable en su extensión. Su madre, sobre una roca, pronunciará una oración, de la que harán eco los acantilados, las olas y las borrascas. ¡Luego dicen que el pescado está caro!.
Los oscenses estamos acostumbrados a navegar por la tierra y cuando uno de nosotros trabaja mucho, se le dice:¡ cuánto navegas!. Navegando con el tractor sobre “torrocos”,  se destroza la columna vertebral. Navegando sobre la más mullida superficie de las olas del mar se destroza la columna con los reumas. Todo es navegar. Incluso navegamos por la vida.
Antiguamente los aragoneses buscaron la salida al mar por el Ebro, que dicen que es más estrecho que el mar, pero de largo ¡habría que verlo!. Los catalanes nos cortaron la capa y eso que dicen que hasta los peces del mediterráneo llevaba las Barras de Aragón.
También algunos aragoneses, como mi hermano, se han lanzado a la mar, irónicamente, los llamamos marineros de secano. Rosa, tu tema si que interesa y tiene que ver con Huesca, porque también hay oscenses enamorados del mar. Como tú.

La sequía por falta de lluvia y de hombres

  Cuando estos días del mes de Agosto, circula uno por las carreteras del Somontano o de la Tierra Baja, se da cuenta de como el monte está ...