lunes, 2 de enero de 2017

Historia de España.-( Encontrada en la Torre de Casaus)



Esta Historia de España, desde 1930 al 1938, la tenían mis tíos Luisa y José María, en la Torre de Casaus. Yo no sé quien se la dio, pero cuando murieron, la recogí yo. La he tenido largos años y hoy, para las Fiestas de San Lorenzo de Huesca, del año 2003, la paso por el ordenador. Tiene una letra muy clara, casi sin puntuación y escasa faltas de ortografía. Parece  ser que su autor vivía en Angüés y no sabemos quien era, porque no está su ”Historia de España.1930-1938” firmada.

El 13 de Diciembre de 1930 España vivía pacíficamente con una monarquía constitucional, pero en la ciudad de Jaca se sublevaron dos oficiales de Infantería: Fermín Galán y Angel García Hernández, proclamando la República en Jaca, Ayerbe y Biscarrués; al  llegar a Cillas se enfrentaron con las fuerzas de Huesca mandadas por el General  Las Heras, siendo derrotados los sublevados y hechos prisioneros los mencionados oficiales; el día 30 eran fusilados en el cementerio de las Mártires.
Durante el combate fue herido el citado General, muriendo a consecuencia de esto.
A partir de aquí va tomando fuerza el republicanismo y a finales de marzo o primeros de Abril, no recuerdo, todas las fechas se convocaron elecciones municipales, que según se ha disentido, en tiempos muy recientes las ganaron los partidarios del Rey, pero en Madrid capital ganaron los republicanos.
Alfonso XIII entonces consultó con sus ministros y en particular con el General Sanjurjo, entonces D.G. de la Guardia Civil y viéndose abandonado por los que  creía fieles decidió marcharse y encomendando a Dios la suerte de España.
Tan pronto embarcó la familia Real en Cartagena pacíficamente, en todo el País el ambiente era de locura; a pesar de mis pocos años que contaba por entonces, recuerdo que la mayoría de la gente creía que la República era el remedio de todos los males.
En Madrid la confusión fue horrorosa: conventos e iglesias pagaron con sus cenizas el talento y  la falta de patriotismo de unos cuantos políticos.
Al enterarse Ortega del caos, dijo esto: El catorce de Abril de 1931, los españoles no salían de su asombro, los republicanos no podían ni soñar que tan fácil sería el cambio, los monárquicos por la forma cobarde y desinteresada que el Rey había abandonado la corona.
En la capital de la Nación las cosas no estaban muy claras, los incendios y los atropellos se sucedían y no había ni quien formara Gobierno; gracias al General Queipo de Llano que mandaba la Capitanía General de Madrid, restableció el poder.
Por fin se formó el primer gobierno, Presidente de la República un académico de la Real Academia de la Lengua Don Niceto Alcalá Zamora y Torres y entre los ministros vale destacar al de Comunicaciones y al de Agricultura, el primero un matarife del Matadero de Sevilla y el segundo un Maestro Nacional. Huelga decir ¡qué se podía esperar de estos hombres!, así caminábamos de tumbo en tumbo; en el Congreso habían tenido acceso hombres sin más estudio ni más mérito que el sindicalismo, pero muy instruídos por el sucesor de Marx y Lenin.
Las organizaciones obreras tomaban un incremento peligroso con la ambición de hacer caer la República.
Personas maduras que tenían alguna noción de lo que había ocurrido en Rusia anunciaban lo que se nos venía encima;el mal uso de la libertad  podía tener fatales consecuencias, el odio al capital cada día era mayor, en el Congreso los debates no eran tales, sino una sarta de insultos,  y si alguien se atrevía a preguntar a algún Ministro las consecuencias podían ser fatales; ejemplo “Calvo Sotelo”.
A trancas y barrancas llegamos a 1934, se celebraron elecciones y ganó la derecha, un político muy joven Gil Robres era la esperanza de muchos españoles, truncada por la indiferencia y por la fuerte oposición de la izquierda. En Extremadura los obreros del campo se adueñaban de las tierras que les apetecía siempre de los grandes terratenientes, en Barcelona se sublevaron fuerzas de la Generalidad contra el Gobierno Central pidiendo la Independencia, en las mismas fechas en Asturias treinta mil mineros armados se levantaron en aras de la Revolución Socialista.
Capitaneados por el Diputado Comunista Belarmino Tomás ocuparon pueblos de la cuenca minera y fueron a la conquista de la capital asturiana.
No tuvieron suerte los mineros, en vez de sumarse los afiliados a la C.N.T. en todos los principios, lo que tuvieron que defenderse de las fuerzas del ejército y en pocos días fueron vencidos, con un saldo de tres mil muertos y muchas casas destruídas por el fuego y los ataques artilleros, siendo encarcelados treinta mil mineros .
Esto ocurría en Octubre del 34 y a duras penas se llegó al mes de Febrero del 36 en que se convocaron nuevas elecciones, la izquierda aprovecharía como principal argumento los sucesos de Asturias, cargando sobre la derecha las culpas propias exactamente como hoy, que el  Partido Gubernamental cuando algo se les sospecha que no está bien, carga la culpa a la derecha.
Fueron transcurriendo los meses entre revueltas y asaltos y llevamos a la campaña electoral,  todas las fuerzas políticas se volcaron con su propaganda, pero la izquierda fue más lejos para que no venciera como en las anteriores, creyendo asegurar el triunfo, formaron el Frente Popular, que sería Republicanos, anarquistas, comunistas, socialistas y alguno más si se
encontraba de paseo.
La C.N.T. y la F.A.I. al unirse exigieron algunas contrapartidas en caso de que ganaran y los republicanos cedieron sin reparar en las consecuencias.
En la campaña electoral los frente populistas se volcaron siendo la principal arma en contra de la Derecha, los presos de la Revolución de Octubre, promesas de reforma agraria   y construcción de presas y canales que nunca llegarían; en cinco años es lo único que se había ganado era en conflictos, la democracia no existía, los únicos que podían hablar con libertad eran los de la izquierda; los falangistas se liaban a tiros a diario con los de el C.N. T. y la F.A.I., lo que hacía suponer unas elecciones bastante conflictivas.
Así que Largo Caballero había dicho enValencia: ganaremos a la derecha por las buenas o por las malas, y  se emplearon todos los trucos habidos y por haber y en muchos casos violencia, con ese tormento en Vigo, se quedaron cincuenta mil electores de la derecha  sin votar; en Cuenca en algunos meses electorales se contabilizaron más votos  que electores y las actas de Diputado fueron válidas, lo que se dice un pucherazo garrafal, y ganaron, ¡claro que ganaron!.
Si el advenimiento de la República no había resuelto ningún problema sino al contrario crear muchos más, el revoltigrama izquierdista traería  fatales consecuencias, incluso entre ellos mismos.
Se cambió el Presidente de la República y entró en su lugar Manuel Azaña. Catedrático en la Universidad de Alcalá, pero nulo en política, sus sueños irrealizables fueron la causa del desastre que más tarde sufriríamos todos.
Un hecho muy significativo y que hoy casi todos admiten es el suceso de Casas Viejas, donde unos anarquistas proclamaron el dinanismo libertario en contra del gobierno y la Constitución; la reacción del presidente fue tajante, mandó una compañía de Asalto al mando del teniente Rojas con esta consigna: no quiero heridos ni prisioneros, apunten a la barriga; los resultados fueron contundentes, si mal no recuerdo once muertos en una casamata incendiada; esto llegó al Congreso y como la mayoría era la izquierda abuchearon al Presidente  y al Ministro de la Gobernación entonces Santiago Casares Quiroga y estos negaron la orden dada al Teniente de Asalto Señor Rojas; consecuencias el estado oficial en situación de disponible forzoso.
La tensión cada día era mayor, la C.N. T., la F.A.I. anunciaban sus ataques  por lo de Casas Viejas; en el Congreso  un hecho significativo: el diputado Calvo Sotelo en una  interpelación al Ministro de la Gobernación, le apretó mucho el clavijar y éste viéndose acorralado le contestó, ”¡me las pagarás!”.
La Derecha seguía los acontecimientos con calma a pesar que el Jefe de la CEDA les había alertado diciendo: ceded un poco, que si no lo perderéis todo; la mecha se estaba preparando, sólo hacía falta prender la chispa, mientras muchos descansaban plácidamente, otros no descansaban; el mundo proletario estudiaba la estrategia para apoderarse de la nación y hacerla esclava de Rusia.
Los militares por su parte no dormían, el movimiento militar estaba en continua alerta y hacer frente a cualquier eventualidad.
Entonces el General Franco, ocupaba la Jefatura del Alto Estado Mayor y el presidente de la República, enemiga número uno de los militares y conocedor de las dotes de Franco, decidió trasladarlo a Canarias, en una ocasión que estuvieron con el presidente; no sé de que hablarían pero Franco le dijo: Don Manuel, donde esté yo, no habrá comunismo.
El traslado a Canarias fue inmediato y cuando por vía férrea llegó a Cádiz, el gobernador Militar de la Plaza salió a la estación a recibirlo y al darle la novedad con las palabras clásicas “Sin novedad en la Plaza, mi General”, Franco le dijo, retírese, un militar no puede consentir que en su jurisdicción ocurran desórdenes y menos sacrílegos; por aquellos días habían sido quemados conventos e Iglesias.
Desde Cádiz prosiguió el viaje pero en barco; entre el pasaje viajaron el nuevo Gobernador Civil de las Islas; este por su puesto  del Frente Popular.
El recibimiento de ambos personajes fue muy distinto; mientras al nuevo Gobernador se le hacía una manifestación de adhesión y júbilo, el Comandanrte General pasó desapercibido por completo.
Ya instalado en la comandancia se tomaron las debidas medidas de seguridad para llegar al despacho de Franco; tenían que pasar por tres cordones de centinelas y en el último el ayudante, su primo Salgado Araujo recibía a los visitantes con la pistola por delante, todo esto en el más completo secreto.
Las medidas tomadas pronto dieron su fruto; unos pistoleros intentaron penetrar en la Comandancia pero les fue imposible y el atentado quedó frustado, el primero en presentarse fue el gobernador civil, prueba fehaciente que la trama era del Frente Popular.
En España el ambiente se caldeaba por momentos; el día trece de Julio un piquete de Guardias de Asalto al mando de un Brigada llamó a la puerta del domicilio de Calvo Otelo, el brigada le dijo al Señor Calvo Otelo que tenía la orden de llevarlo a la Comisaría. Eran las doce de la noche y el Sr. Otelo le dijo, permítame que hable con el Comisario, a lo que respondió el Suboficial: déjese de tonterías y haciendo una señal a los guardias lo esposaron y lo introdujeron en un furgón en el que esperaba un anarquista; se dirigieron al Cementerio del Este y al llegar ahí el asesino gubernamental acabó con la vida de uno de los mejores Diputados, el tal asesino se apellidaba Soria. Las palabras de Casares en el Congreso se habían cumplido, ”me las pagarás”.
Con este asesinato sin precedentes en la Historia, la olla llegaba al máximo grado de ebullición y el diecisiete en Africa y el dieciocho en la península la sublevación y que luego sería la Guerra Civil.
No voy a narrar lo que sucedió en los frentes sino lo que pasó en la España Republicana, mas en un año en la España Roja.
Los primeros días, el partido se adueñó de todos; escapamos al monte y hacíamos la vida en alguna cueva, que las hay en el término municipal antiquísimas, creyendo que ahí estábamos seguros, pero no sabíamos nada de lo que ocurría en el pueblo; nos trasladábamos  a otro escondrijo más cercano y al cabo de cuatro o cinco días decidimos volver y que fuera lo que Dios quisiera.
Todo estaba tranquilo, ni un solo tiro ni un atisbo de Guerra pero luego, no sabíamos quien sería el primero si los republicanos o los de Franco, pero fueron los rojos por desgracia.
Era costumbre en nuestras eras criar pollos para venderlos; por San Lorenzo, ellos fueron las primeras víctimas; comimos pollo a todas horas; a las personas mayores no les hacía provecho en mi casa,  pero era eso curioso; mi abuela era aficionada a castrar pollos y como todos los días teníamos matacía, primero los castraba; como es una operación difícil, decía: si se salvan los guardamos y si no a la perola; un día castró cuatro y los cuatro resistieron, tanto es así, que guardamos dos y se hicieron dos hermosos capones, que morirían para Navidades, aunque fuera en la clandestinidad.
Un mal día, sin duda creyendo que en las cosas de desechos, podría haber algún arsenal, se inició un registro y por si llegaban a las eras, que al final llegaron, echamos los capones en un cubo de poner vino y cuando llegaron los registradores, uno cantó para guardar el secreto, pero no pasó nada y al final llegaron a la perola.
Pero volvamos a la huida al monte, fue masiva y en todos los pueblos, no hacíamos otra cosa que meternos en una cueva o en un matorral muy cerrado, llenos de miedo sin saber  qué formábamos grupos entre vecinos y parientes y si alguno salía un poco por estirar las piernas, enseguida  se le advertía ¡ojo no te dejes ver mucho!.
En el pueblo no quedaba nada más que mujeres viejas o críos, muchos no salimos del término municipal, pero hubo quien pasó la  Sierra de Guara. Los días pasaban y como los militares en Barbastro no se consolaron, la rebelión en horas se inundó todo de milicianos, y comenzó la operación retorno. Los que estábamos cerca fuimos bien de momento, pero los que se fueron muy lejos tuvieron serias dificultades, concretamente cuatro que venían de Nocito, al llegar a la sarda de Aguas, se encontraron con fuerzas que iban a atacar a Huesca y como no llevaban ninguna documentación, sino por uno de Aguas que los conoció, seguro que los pelan.
Se estaba terminando el mes de Julio y teníamos la cosecha en el monte, hecha la siega pero sin trillar nada y no dábamos nadie ni golpe, llegaba de vez en cuando algún macutazo espeluznante, que en tal o cual pueblo han fusilado al Cura y los más ricos o de derechas, muchos se decían: a mí no sé porque me van a matar, no he pertenecido a ningún sindicato ni tango una definición política, pero no se buscaban causas sino simplemente que uno lo señalara con el dedo, como veremos más adelante.
Se dice que detrás de la tempestad viene la calma, pero no fue así, detrás de la calma transitoria vino la tempestad.
Un buen día que por este tiempo hay muy pocos malos, llegaron cuatro individuos armados con escopetas de caza, los cuales tres habían servido  como mozos de junta en casas del pueblo y comenzó la marimorena; fueron a la Iglesia, pegaron cuatro culatazos contra los santos y formaron el primer Comité; éste no tuvo fuerza hasta que llegó el primer camión con milicianos y las armas les dieron el poder y comenzó el gran desvarajuste. Las primeras palabras de los visitantes fueron quien sabía en este pueblo, que en Dios de momento no pensaba nadie, pero quedaba proclamado el comunismo; desde aquella fecha desaparece la propiedad, todo era de todos con gran satisfacción de los más indigentes; se mandaron sacar a la Plaza todas las Escrituras y cuadros de santos que se tenían en las casas; los archivos municipales se desvalijaron y el trabajo de muchos años fue a la gran hoguera para luego estar convertido todo en ceniza, entre el jolgorio de los incediarios, acompañada de insultos como éste y así se acabaron las trampas.
La misma suerte corrió la Iglesia, esculturas que talladas en madera, magníficas obras de arte, imágenes de hasta el siglo XIV y tales enseres, excepto unos lienzos que se suponía tenían mucho valor.
El Señor Cura es sin duda el que más sobresaltos tuvo, no había una visita de los revolucionarios que no intentaran llevárselo y darle cuatro tiros, pero el pueblo siempre salió por él; se decía que cuando llegaban a la Abadía como ya sabía de qué iba, les decía: me salvé de una guerra y al final voy a morir en guerra, un día que me encontraba en la plaza del pueblo subía el Sr. Cura calle de la Iglesia arriba con el brazo por el hombro de un miliciano, porque sólo no podía andar y uno a una distancia de cincuenta metros cargó el fusil, corrió el cerrojo y apuntó, pero un compañero le hizo desistir y le volvieron a casa; se había vuelto a salvar.
Visto que por el día no había medio de acabar con él, una noche cuando el pueblo estaba descansando se lo llevaron y por el camino les dijo que tenía un cuñado comunista, lo averiguaron y al confirmarse se salvó definitivamente pero tuvo que ir a vivir con él, ya que en cualquier día algún grupo de simpatizantes, acabarían con su vida.
No se había trillado un fajo y hubo que organizar la última fase de la recolección; nos destinaban tantos a cada era, siempre vigilados por un encargado con pistola y el grano se almacenaba en la Iglesia, la alegría de algunos era inmensa. Tenían de todo, el Comité lo administraba y luego nos daban a cada uno la misma ración.
Los principales excepto el mayor que tuvo tiempo de huir a Huesca las pasaron canutas, algunos enfermaron, otros lo simulaban para capear el temporal; uno de ellos decía no he tenido nunca miedo pero estoy acobardado y había para todo: nadie podía imaginar que hombres y mujeres que habían estado siempre juntos  hicieran semejantes canalladas, además lanzando frases como estas: como ganemos la Guerra hemos de estar diez años matando fascistas; otros hay que echar un clareo, sobran unos cuantos, un tercero decía que hay en una lista veinticuatro, tantos no digo pero una docena no estaría de más, comprende el lector que ánimo podrían tener aquellos hombres, para trabajar con aquella losa encima; se sabían los estragos que habían hecho en otros pueblos, y cuando llegaba algún camión de fuerzas en muchas familias imperaba la agonía, en aquella ocasión acompañados por un miembro del Comité disfrutaban yendo a las casa de labrador y despojarlos de los jamones y vino viejo; un día se dio un caso digno de contar y que hace bueno aquello de que amigos hasta en el Infierno; llamaron en una casa y bajó el amo y entre los milicianos había uno que había servido con el mismo amo y al verlo se sorprendió, le dijo ¡cómo!, ¿aquí estás tú?, si hombre me casé  y aquí me tienes; ¡pues nada, venga a marcharnos a otra puerta a contar que aquí no se toca nada!; incluso se sorprendió el del pueblo.
Estas visitas al final dieron su fruto, un poder espantoso de setenta y dos años pagó los vidrios rotos, no se sabía quien le  acusó y de que no podía haber ningún cargo contra él, pero le detuvieron después de tenerlo tres o cuatro días lo fusilaron, sin más ¡qué importaba una vida para aquellos desalmados!.
Aquel fusilamiento hizo mella en los que en la misma situación es decir sin causa podían ser víctimas de una venganza insulsa, pero así era, aunque Dios quiso que no se repitiera.
Teniendo que aguantar siempre sindicatos de mal gusto, se organizaron los grupos para las faenas del campo, unos para gran satisfacción de tener muy poco a creerse dueños de todo, los otros en contra de su voluntad, pero había que poner buena cara.
Todas las cosechas fueron buenas, gracias a eso pudimos comer, si hubieran sido sólo regulares, seguramente hubiésemos pasado hambre; no supimos que se hacía con los productos, porque se dio el caso cuando llegó la siega que nos dieron a elegir, entre comer carne o beber vino y nos decidimos por la carne; si gobernaban los más inútiles del pueblo ¡qué cabía esperar! pero luego supimos que a ellos no les faltaba de nada.
Así pasaban los  meses y en Madrid y Barcelona; se libró una batalla sangrienta entre fuerzas republicanas y las de la C.N.T. y la F.A.I., venciendo los republicanos, entonces cambió bastante la situación; en esta zona no sabíamos que el único territorio que vivía en régimen comunista era Cataluña, Valencia, pero que tenían ocupado parte de Aragón; el aire cambiaba.
En Siétamo había fuerzas del Ejército y un buen día un capitán apellidado Gorris se presentó en Ibieca y fue al Comité con muy buenas palabras, les hizo sacar las armas que tenían y les dijo: quedaos las dos o tres pistolas mejores y esto que no vale nada me lo llevo, también le enseñaron unos cuantos casos de la Iglesia, reliquias, copones, la custodia, una corona de plata y una cruz; se despidieron tan amigos y los del pueblo no sospecharon nada, pero al día siguiente, volvieron y se llevaron lo que había quedado; ya estaban desarmados y los que habían sido tan valientes según decían, ya no dormían en casa por si acaso. A Angüés llegaron fuerzas de Asalto para respaldar totalmente al que quisiera ser libre. Una camarilla que formaban el Comité Comunal, huyó y se refugió en Los Molinos de Sipán, los autores de la masacre en marzo del 38.
Entre la presión del Gobierno y unos señores republicanos del pueblo no tuvieron otra opción que dejar libre al que quisiera; cuando convocaron la asamblea y dejaron al que quisiera ser individual; ¡que levante la mano! ; casi no queda una abajo, esto les cayó como un tiro, pero ya eran impotentes; además como entre todos se unían muy poco y gracias que el mayor contribuyente se fue a Huesca y la familia dos mujeres y cinco hijos, el mayor de catorce años no tuvieron más remedio que quedarse en lo que se llamaba colectividad.
A partir de aquí ya fue todo más fácil, cada cual hacía lo que quería y nadie se metía con nosotros; es mas se dio la circunstancia que en la tienda que se había montado para la colectividad se la quedó y se iba todos a comprar como si nada hubiera pasado, y una cosa curiosa, cuando estábamos todo el pueblo junto, se nos asignó un jornal. Este jornal lo pagaban con un dinero o mejor dicho unos vales que no tenían validez, nada más  que en Ibieca y al comprar se pagaba con aquellos vales pero al salirnos de ella ya teníamos dinero de curso legal y éramos mejor servidos en la tienda, que los colectivistas, porque con nuestro dinero podíamos ir a todas partes.
Podíamos hablar entre los nuestros de la marcha de las operaciones sin temor a ser oídos y que tomaran represalias, llevábamos cerca de dos años y el ejército rojo sin comerse una rosca y ya comenzaban a desanimarse; por fin el dieciocho de marzo del 38, cuando llegamos del campo nos dieron la mala nueva: mañana todos los hombres de catorce a cincuenta años tenéis que estar en Siétamo para ir al frente a fortificar.
Al día siguiente, día de San José, fuimos llevados en camiones a Siétamo para ser destinados; ese día permanecimos ahí y por la noche nos fuimos a dormir a Castejón y el día veinte muy de mañana, vuelta a Siétamo y luego comenzó la marcha, uno marchaba a Apiés, otros a Arascués y nosotros tuvimos suerte con los de Torres de Montes y Alcalá, fuimos a Monflorite. Allí nos instalamos en casa de  Hacha y no fuimos a trabajar hasta el día veintiuno; este día comenzamos el trabajo que consistía en hacer una zanja en zig-zag desde la cantera  carretera del campo de Aviación hasta el pueblo, obra que no se pudo terminar porque al día siguiente las tropas de Franco rompieron el frente y comenzó la desbandada, aquella noche llegaron los cañonazos a Monflorite y tuvimos que marchar a Novales, aquí los aviones de García Morato no cesaban de dar pasadas ametrallando por lo que fuimos a dormir a Pueyo de Fañanás; aquí nos arreglamos para dormir como pudimos en cuadras, en pajares, aprovechando alguna conocencia.
Aquella noche dormimos como Dios nos dio a entender y al día siguiente veintitrés, la desbandada era total, las granadas rompedoras estallaban muy cerca de Pueyo y después de comer, un oficial que se retiraba con la fuerza nos preguntó: ¿qué hacen ustedes aquí?,estamos para fortificar ,¡pues váyanse a sus casas!,entonces yo fui a donde estaba mi padre ,cogimos el pico y la pala y ¡a casa!.
La retirada era general, la carretera de Barbastro era un hervidero, a campo través en todos los sentidos, nadie se preocupaba de los demás, la cuestión era ponerse pronto a cubierto.
Una vez en casa y cerrada la noche yo cené y me acosté pero mi padre y mi madre pensando lo peor no se fueran a una casa de familia que tenía salida por detrás, pero no pasó nada, no porque no lo intentaran, porque estuvieron los asesinos de Los Molinos de Sipán, pero desconfiaron del tiempo  y huyeron todos.
Al día siguiente con la entrada de las tropas de Franco, terminó nuestra esclavitud de veintidós meses con los amantes de la libertad.

Este es, a grandes rasgos lo esencial, creo que bastante para hacerse una idea y sacar la consecuencia de las mentiras que se cuentan hoy día.       

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Hablando de Laguarta en la Guarguera

Aloda


Pasando por la terraza de un Bar del Coso Alto, me he encontrado con un señor de muy buen aspecto y sonriente con su bigote muy bien formado, sobre su labio superior, que le daba confianza, en este caso a mí, que me dio la tentación de hablar con él. Me ha dado la impresión de conocerlo y le he dirigido la palabra, diciéndole : ¡en hora buena por tener la suerte de estar en este velador del Coso Alto, fumándose, ese extraordinario puro!.  Su rostro me recordaba el de un amigo, que nacido en Angüés, vive en Huesca y al que lo había saludado hacía ya muchos años. Y le dije: ¡en hora buena por encontrarse sentado en su velador y con tan buena sonrisa!, ¿no es usted vecino del pueblo de Angüés?.  Y él con su sonrisa que me pareció que no le abandonaba nunca, me respondió que no lo era y entramos,  a pesar de ser tan mayores, en un juego de adivinanzas. Lo inicié yo, diciéndole: ¿es usted  nacido en el  Sur de la Provincia o en el Norte?. El, espíritu abierto y muy humano, me contestó: yo nací en el Norte de la Provincia, en un Pueblo Noble, que se encuentra en el Valle de la Guarguera, al lado del Puerto del Serrablo, donde empieza el Sobrarbe. Ese pueblo noble tenía un Término Municipal enorme y al llegarle su decadencia, lo partieron  con la ayuda natural del río Alcanadre. Quedó tal espacio de Monte, a la izquierda del Río Alcanadre es decir en poder de Boltaña, capital del Sobrarbe y el lado derecho lo ocupó Sabiñánigo.
Con explicaciones tan amplias y tan claras, me hizo salir a mí, el que conmigo estaba  conversando, a saber Don Miguel Allué, de la duda del pueblo que estábamos buscando. Yo con explicaciones tan claras, le afirmé que el pueblo a orillas del río Guarga y con la noble arquitectura del apellido Villacampa, no podía ser otro que Laguarta. 
Laguarta es el pueblo , a orillas del río Guarga, encargado por la Historia de conservar “ la Ejecutoria de  la Infanzonía de los Villacampa,que tomaron su nombre por ser Señores del pueblo , donde radicó el Primitivo Casal, llamado Villacampa, pequeño pueblo del Valle del Serrablo, en el Reino de Aragón,que después se hizo realengo, del dominio temporal y jurisdicción de los Reyes de Aragón. En dicho pueblo hubo un Castillo y un Palacio dominados por los Villacampa.Pasaron estos a Jaca, a Valencia y a numerosos lugares”. Hubo algunos nacidos en 1776, por ejemplo Don Pedro Villacampa y Maza de Lizana, nacido en Laguarta,”Su casa natal aún sigue en pie, configurando un magnífico ejemplo de Casa solariega altoaragonesa, con importantes inscripciones y escudos en su fachada, que dan idea de la importancia  de la Casa y la familia de la época”.
¡Qué pena que la Historia brillante que vivieron los Villacampa, haya sido interrumpida por la división del término municipal de Laguarta, repartido  por el río Alcanadre entre Sabiñánigo y Boltaña!. Otra vez exclamo ¡qué pena dividir la brillante historia, del territorio de Villacampa, gobernado por los nobles del mismo apellido Villacampa!.
A uno de los Villacampa, participante en luchas entre distintas ideas, quisieron condenarlo a muerte, pero él ni siquiera se inmutó y al fin,  le perdonaron la vida.
Su noble Casa es un auténtico monumento de Arte y de Historia, pues todos sus muros están representando escudos nobiliarios y escritos sobre la piedra con instrumentos de acero, que picaban la fortísima piedra de sus fachadas.
Mientras mi amigo Miguel  Allué, estaba en la fachada del Palacio, sacrificando a un cerdo,  para consumir su carne, su sangre en morcillas y tortetas  y su grasa, no podía explicarme las maravillas escritas y dibujadas  sobre aquellos nobles muros del Palacio, pero yo no podía dejar de observar las maravillas que los pasados Villacampa habían ordenado escribir y dibujar colgados de sus distintas paredes. En aquellos muros que expone  la riqueza pétrea y literaria de la Nobleza, que  perdona a los actuales habitantes de Laguarta de ganarse su vida con su trabajo, porque a ellos sólo les queda el ganarse la vida, con el sudor de su frente. A Miguel Allué el trabajo de sacrificar el cerdo le distraía momentáneamente, pero luego ya estaba pensando en la vieja historia del los habitantes de Laguarta. Por eso cuando nos encontramos en el Bar de Huesca , me contó , lo siguiente, que todavía se puede leer algo en los muros: ”En el año de 1606, una plaga de langostas, se apoderó de aquellos pueblos y los amortó, pero en casa de los Villacampa, escribieron esta defensa de las penas pasadas por los habitantes de este pueblo  de Laguarta”.
 Pero San Urbez, que fue pastor de ovejas y de almas, ayudó siempre a los ganaderos de los Pirineos hasta Ola , al lado de Huesca y los vecinos de Laguarta, en una cueva próxima al Palacio de Villacampa y a los domicilios de todos sus habitantes. Cerca del pueblo y en una ladera montañesa, se encuentra uno con una hermosa capilla, en la que San Urbez da ánimos y consuela a los que van a visitarle y ponerle alguna flor a su lado. Vemos como los vecinos de Laguarta, son amigos de la Paz y por eso veneran a San Urbez,que vivió cien años. 
Al leer el apellido de Miguel,  que es el de Allué, se queda uno meditando sobre el amor que en Laguarta tienen a la Paz, pues, hace siglos, eligieron como apellido para algún hijo suyo el Allué o Alouette, como en francés, llaman a la alondra. En la lucha por la vida, se ven obligados los hombres a matar corderos, cerdos y en otros tiempo alouettes, alodas o en aragonés alluetas. Se canta una canción en Canadá, Francia y en el Pirineo español,en la se nota el dolor de tener que sacrificar a la aloda, tan querida por el poeblo. Cantan en español :Alondra, graciosa , yo te desplumaré…alodra,gentil alondra. Otros cantan en francés :alouette gentil alouette, je te plumeré le bec, et le dos et les pattes. Y en España cantaban lo mismo diciendo “y la cabeza y las alas”.

Habitantes de Laguarta, ¡qué corazón tan tierno habéis usado durante siglos! Porque la dificultad de vuestra tierra, hacía difícil vuestra alimentación. Pero yo estuve en la Plaza de Laguarta cuando matabais el cerdo con alegría y en viejos tiempos os veíais obligados a desplumar a las alluettas el pico y el dorso y las alas…., siempre alegres y con el corazón amando a las alluetas. Hacíais caso al sostenimiento de vuestra vida, sin perder el amor al gran palacio y a los animales,desde el cordero hasta las “alluetas”.                                                                                                                                                        

sábado, 24 de diciembre de 2016

Belsué y su río Flumen que baja a Huesca, por el Salto de Roldán


Hay una copla antigua, que dicen cantaba un montañés, que se expresaba así:”De ros Altos Perineos,  m´en baixé en ta Tierra Plana- pa corteixar a una nina-que  Marixuana la claman. - En  as  pochas do gambeto- li trayeba unas manzanas,-de güenas que  le sapeban –li se cayeban as babas- como a ro güey cuando llabra”.Este montañés ya declara serlo,  cuando dice que “s´en baixó en ta tierra Plana” desde los Pirineos, pa “corteixar a una nina ,que Marichuana la claman”. En castellano “a Tierra Plana” es la Tierra Llana.La parte de estas Sierras Exteriores de esta zona en la que San Urbez, fundó en Nocito un famoso Monasterio, ha estado comunicada con Huesca capital, a través de la Sierra. Yo estuve de Veterinario en aquella Zona y subí a vacunar sus ovejas a Belsué,  el día nueve de Mayo, a la Ermita de Nuestra Señora  de la Peña, y ese día nueve de Mayo acudían a ella los romeros desde Arguis, Nueno,  Santolarieta y Belsué. Aquella zona estaba casi separada de Huesca, pues se subía a Nocito y a Belsué, por debajo de Monrepós, por un mal camino. Entonces los hijos de Belsué me cedieron los lomos de una mula, en los que me acomodé y bajé a Belsué. Subí a lo alto de la Sierra por la Ermita de Nuestra Señora de la Peña, que cuidan y veneran los vecinos de Aniés y bajé a Bolea, sobre otra mula, hasta la Ermita de la Asunción.Hoy se encuentra asfaltado el camino o carretera, desde antes de llegar a Monrepós hasta Nocito. Y para ir a Belsué han creado otra carretera desde Arguis, por la que se sube a Belsué.
Yo estaba de Veterinario en Bolea y hacen ya más de cincuenta años, que subí a vacunar las ovejas de Belsué. Y todavía conservamos la amistad durante más de cincuenta años. Con el ganadero José María Aquilué, que es dueño de la Casa Alta y protector de la antiquísima Iglesia de Belsué nos volvimos a encontrar, al lado del Casino de Huesca, el día quince de enero del año 2.014. Nos hemos comunicado con José María Aquilué, después de más de cincuenta años. Estas Navidades procuraremos vernos en Belsué, porque mi nieto Pablo quiere hacer un trabajo sobre aquella Zona  tan alejada de Huesca, al mismo tiempo que cercana, pues desde Huesca se ve el Salto de Roldán, donde el río Flumen termina su recorrido por la Montaña, para pasar a la Tierra Plana de la Hoya de Huesca. De este paso del agua del río Flumen de la Zona de Belsué y de Nocito a la Tierra Baja, le ha quedado a Huesca el recuerdo de la muerte de Roland  o de Rolando, alto cargo de los ejércitos de Carlomagno, que intentaron tomar la ciudad de Zaragoza. Pasaron el caballero Roldán y su caballo, arrastrados por las aguas  del río Flumen, y las del Alcanadre, al lado de Villanueva de Sigena, donde se encuentra el maravilloso Monasterio  y allí encontraron los cadáveres del caballero Roldán y su caballo. ¡Cómo pasó el cadáver de Rolando de la Zona de Nocito y de Belsué a la Tierra Plana  o Llana!, de río en río. Yo contemplé un cuadro de un señor de Villanueva de Sigena, que ahora vive en Tudela y que se llama Eliseo Carrera que representaba el encuentro de los dos cadáveres en  las aguas del río Alcanadre. Desde la Zona de Nocito va bajando el río Guatizalema y entra en el Somontano por eñ Pantano de Vadiello, encima de Castilsabás. Por Belsué baja el río Flumen y penetra en la Hoya de Huesca ,cerca de Santolarieta, a través del Salto de Roldán. Y desde esas alturas se contempla la llanura de la Tierra Baja. Y allá arriba va brotando el agua del conjunto del río Flumen, en cuyo cañón se abren a los dos lados, varias cavidades .En la orilla izquierda se abre la boca de la Cueva de Oriñones, que en el pasado fue utilizada como refugio de aquellos que trabajaban en las presas del pantano. Y en el lado derecho se abren las cuevas del Toro y la de la Artica. Esta constituye una pequeña cavidad en la orilla del río Flumen..al inicio del estrecho que une las depresiones de Santa María de Belsué,a la que Lucien Briet denominó de San Mamés, que cierra al Sur por los monolitos del Salto de Roldán. Conocí a un pastor que me contó, como tenía que bajar por aquellas rocas de uno de los Mallos, para rescatar alguna oveja ,que se había bajado por ella y no podía subir. Mo lo encontré cuando ya estaba retirado, en las orillas del río Guatizalema, a su paso por Siétamo,cogiendo setas. La Cueva de la Artica fue descubierta en la Semana Santa del año de 1979. Era esta cueva desconocida por los escasos habitantes de la zona, fue bautizada con el mismo nombre que la Artica próxima al Sur del actual refugio de Peña Guara,”que indicaba la presencia de una campo temporal de cultivo, una artica  hoy desaparecida”. Yo vi cultivar una artica en el monte de Arguis, poniendo patatas a mi amigo Baldomero Ara de Arguis.El GIEPG, publicó la noticia en la Nueva España de Huesca, de haber encontrado varias vasijas Neolíticas y de la Edad del Bronce. Se supone que Vicencio Juan de Lastanosa, gran erudito oscense visitó que la Artica fue visitada en 1648, pero otros dicen que tal vez el lugar visitado fue la Cueva del Toro. Vicencio Juan de Lastanosa, como amante de las tierras de Huesca, ya visitó en 1648, pero JOSÉ MARÍA AQUILUÉ es casi el último habitante de Belsué y hallándose su casa debajo de la Ia Iglesia de Belsué, le tiene un gran cariño y se preocupa por su conservación. Me contó que en cierta ocasión llegó un señor a Belsué y le pidió las llaves de la Iglesia. JOSÉ MARÍA, como vivía sólo en aquel pueblo deshabitado, tenía mucho cuidado, pero aquel señor hizo una inspección de todas las cualidades arquitectónicas. Era este señor, nada menso que Don Antonio Durán Gudiol, hombre sabio y canónigo de la Catedral de Huesca. Don Antonio escribió en “El Monasterio de San Pedro de Siresa”,sobre las iglesias de Bentué de Rasal y de Santa María de Belsué.La primera vigilada por JOSÉ MARÍA AQUILUÉ, se conserva en buen estado , pero la de Santa María de Rasal se está deteriorando.Las dos iglesias fueron construídas en teiempos de Ramiro I .Sus construcciores adoptaron las formas decorativas de la arquitectura Lombarda.Dice Don Antonio Durán Gudioñ que “Belsué y Santa María, por tanto , han de ser las últimas manifestaciones de la arquitectura de Tradición visigótica, datables alrededor de 1060. En Belsué vive en su casa al lado de la iglesia visigótica,casi siempre sólo , en compañía de los santos de su Iglesia. Le pediremos a JOSÉ MARÍA, que desde su casa,mirando a la iglesia visigótica, pida como habitante, casi exclusivo de las “SIERRAS EXTERIORES” del Norte de Huesca, por los numerosos hijo de la “TIERRA PLANA”.


lunes, 19 de diciembre de 2016

El choque entre el hombre y el toro

Toro de la Vega de Tordesillas.

Cuando era niño, recuerdo como el corral de casa Almudévar de Siétamo, se llenó de novillos,que no recuerdo a donde caminaban, es decir si iban a algún mercado ganadero, o los llevaban a pastar al Pirineo o a la Sierra de Guara. A mí,  me producían,  no sé si un respeto o un auténtico miedo por su aspecto totalmente rústico. Unos eran negros y otros royos y todos ellos llevaban colgando de su cuello, unas cadenas, que arrastraban unos maderos, que les impedían acometer a sus pastores. Al día siguiente, los soltaron y por la cabañera, que está muy próxima, se fueron alejando. Los animales, que sufrían con  aquellas  cadenas y tablas no podían poner mala cara, porque no creo que supieran mostrar rabia u odio por el mal trato, que recibían con aquellas cadenas penitenciales. Pero no sé si les dieron de comer o no les dieron y marcharon agitados del corral de casa Almudévar.
Después de la Guerra Civil, en Huesca capital se contemplaron  escenas de rebaños de novillos bravos, que bajaban de la Sierra de Guara, propiedad de los Duques de esta Sierra, a la Estación de Huesca. Al llegar a la Plaza de San Lorenzo, coincidieron con la salida de los fieles oscenses  de Misa a la Plaza del Santo. Se armó un lío tremendo, pues los fieles chillaban y los novillos, miraban por los ventanales de los Comercios a su interior, consiguiendo uno de ellos romper la luna de una tienda, en el Coso Bajo, frente a la Plaza de San Lorenzo. Se pasó un rato de confusión y de miedo y por fin llegaron a la estación, donde los hicieron entrar en los vagones, para ser conducidos al Matadero.
Entre Carcastillo, pueblo navarro y Sadaba, aragonés  se ven las Bárdenas y allí se encuentran dos pueblos de Colonización, el navarro  Figarol y a unos cinco kilómetros, el aragonés Alera. Cerca de este pueblo se encuentra el pueblo de Layana con  Los Bañales, que consisten en manantiales de aguas calientes. En este pueblo se encuentra el santuario de la   Virgen de Layana.
En Alera no se encuentran iglesias antiguas ni ermitas, pero todos los años suben en Romería a visitar a la Virgen de Layana. “Por aquellas tierras aragonesas se encuentra, cerca de Alera, un monte, donde se crían vacas bravas, cuyos novillos se llevan a las Fiestas de los pueblos para divertir a su juventud”. Por Tarragona hay ganaderías de toros bravos y novillos,  que hacen divertir a la gente en sus días festivos.
En el castellano pueblo de Tordesillas, ha chocado la tradición de los amantes del Toro de la Vega y las autoridades. Es una tradición que la iglesia Católica no logró eliminar de España y es que esa tradición tan antigua y tan unida a las costumbres de la Tierra, da la impresión de que el pueblo  siente anulada su personalidad, ante la anulación de la fiesta de los toros. El Papa Pío V, en su pontificado ya prohibió las corridas de toros “con su crueldad”. En Portugal, más diplomáticos, obligan a que en las corridas de toros, se corten las puntas de los cuernos, para evitar graves peligros a los toreros y se evita la muerte del toro por la espada, al acabar su toreo.  En Francia se suprimieron las corridas en casi todo el País, menos en el Midi, al lado de España. En Méjico se debatió la prohibición de la muerte de los toros por los Obispos, sin intervención de los Poderes Públicos. En España Felipe II, intentó condicionar al Papa, cuando éste le pidió su ayuda para expulsar a los turcos de su enorme intervención en el Mediterráneo.  
Dice el Canon 285 : “Absténgase los clérigos por completo…” de asistir  a las Corridas de Toros. Hay que estudiar las costumbres taurinas en Colombia , por ejemplo, para darse cuenta de la unión de la mitología pagana, con las múltiples figuras, que en América, San Miguel sacrifica al dragón, que algunos identifican con el toro bravo. También en Méjico aparecen numerosos dragones. La antiquísima historia, cuenta que de  Europa se apoderó el Blanco Sol y llamó a Júpiter, que era el Toro Blanco y sensual, representativo del  Señor de la muerte, llamado por los aztecas Huemac, con el fin de que salvara del exterminio a los pueblos de los que había sido su madre. El señor del Sol salvó a los niños de color lunar de la tierra de Méjico.
Han desaparecido de Europa los bisontes primitivos, pero en España y en el Midi francés, se creó una vida, con Ganaderías Taurinas, de toreros a caballo y otros más humildes, que toreaban a pie, entrando, como podían en aquellos campos, unas veces para torear y “cubrirse  de gloria en aquellas soledades”, otras veces morían heridos por aquellos toros y toreando por las plazas de toros, con sus trajes de toreo, con su espíritu de valentía y con sus viajes por España,  que llevaron hasta América. ¡Qué espíritu tenían aquellos hombres, que se emborrachaban de placer, con los pases que daban a esos toros!.
¡Qué vida tan dura llevaban aquellos hombres de tiempos de Felipe II!, pero qué espíritu más identificado con el honor y con la poesía. Iban aquellos hombres por las plazas de los pueblos y querían mostrar su honor, toreando aquellos bravos animales taurinos. Manifestaban su valor y exponían ante los ojos de la multitud del pueblo, la belleza de sus arriesgados pases. Era motivo de su teatro entre la vida y la muerte, muchas veces el hambre o la necesidad de comer “el pan nuestro de cada día”. ¿Qué culpa tenían aquellos toreros, arriesgando su vida ante los cuernos de de esos toros españoles, de los que ya no quedaban en el Mundo, esos toros bravos, que también toreaban los caballeros , montados en sus nobles caballos?.  
Los toreros de a pié arriesgaban toda su persona ante aquellos toros bravos. Parecía que aquellos toreros pobres,  idealizaban el riesgo ante el toro, como una defensa de la vida humana,  muchas veces para poder comer y los  rejoneadores,  que montaban sus caballos, intentaban poner de manifiesto la lucha del bien, representado por el caballo y el mal representado por la agresividad de aquellos crueles cuernos o astas, que dirigían la testuz de los toros. Eran  los toros animales inocentes, pero el sacarlos de su ambiente, los convertía en toros bravos.
Los hombres siempre han estado en guerra y los toros han entrado en ella cuando han sido provocados para luchar. Los hombres no han sido formados para vivir en Paz y tampoco  han sido ellos los que han provocado muchas veces,  la lucha defensiva de los animales, si no es en prácticas de pastoreo de aquellos animales.
Han existido multitud de especies de animales y una,  como la de los caballos, educada por el hombre ha sido una portadora  del bien en las personas y otras veces ha sido el mismo hombre el que ha considerado agresivos a los toros, provocándoles su agresividad.
Hay que educar el comportamiento del hombre con sus prójimos y hay que corregir  toda agresividad entre ellos, pero para suavizar el comportamiento agresivo,  hay que buscar el convencimiento de la paz, a los que cometen actos agresivos, acompañándolo  por la suavidad.
Todavía se trata, a veces, a los animales con crueldad, pero todavía no es el amor el último trato que se les proporciona. Deben ser palabras suaves las que se dirijan a la crueldad de algunos tratos, porque la guerra, suele acabar con muertes y con heridas. Si, es duro el trato en el encierro del toro por muchas gentes que intervienen en  el lance, pero es más cruel el encerrar en una jaula a un pájaro,  amante de la libertad. Y así luchan con palabras los que quieren o no quieren el mal trato a los animales.
No cabe duda de que los que discuten sobre el trato bueno o malo a los animales, sufren con esos tratos malos.
Desde que antes de la Guerra Civil de 1936, entraran en el corral de Casa Almudévar, sometidos con cadenas y tablas de madera, unidas al cuello, he visto otros momentos de crueldad con los animales. Pero el año de 1936, en Siétamo murieron tal vez cientos de personas, unas en el frente y otras fusiladas. En toda España fueron alrededor de un millón de víctimas. Está muy bien que después de la Guerra, se originaran enfrentamientos entre unos y otros por las víctimas animales. Pero ahora que estamos en el año de 2016, siguen muriendo hombres, mujeres y niños, en Irak, en Siria y en  Africa  del Norte. ¡E incluso en Francia y en España!. Al acabar de escribir estas tristes noticias me entero que el 19 de Diciembre el terrorismo había matado en Alemania a varios hombres y mujeres y herido a un número considerable de ellos.
Juan XXIII, expresó en su Encíclica Mater et Magistra, que : “La Doctrina de Cristo,une, en efecto, la Tierra con el Cielo, ya que considera al hombre completo,alma y cuerpo,inteligencia y voluntad, y le ordena elevar su mente desde las condiciones transitorias de esta vida terrena hasta las alturas de la vida eterna”.” Un mundo nuevo había brotado setenta años después de la “Rerum Novarum”. Pero las bases sobre las que se erguía la civilización cristiana y la ética del catolicismo , seguían en pie,debiendo reconducirse tras el desaliento y la confusión de las décadas que siguieron a la Gran Guerra. Por ejemplo, la urgencia de denunciar la escandalosa distribución de la riqueza,cuando el impulso del progreso técnico ofrecía tantas opciones de bienestar.Por ejemplo ,el requerimiento a los gobernantes a comprometerse con el bien común,lo único que legitimaba de acuerdo con la doctrina política clásica del catolicismo.” Debía asegurarse que “le sea posible al hombre asumir la responsabilidad de lo que hace y perfeccionarse a sí mismo”.

martes, 13 de diciembre de 2016

Coplas, que me contó un habitante de Fañanás



Hoy la gente ya no se distrae con las leyendas y romances, ni con sus caminatas por los caminos, para ir de un pueblo a otro. Antes bajaban a Huesca desde Bentué de Rasal, caminando,  caminando y volvían a la Montaña escalando por los montes y las peñas.
Oigan todos los presentes,- hombres, mujeres y niños- el milagro portentoso-que hace poco ha sucedido. Era una moza muy guapa-del pueblo de Fañanás-que estaba para casarse-con un mozo de Sipán. Era el novio el heredero-de casa de un par de güeyes- mica tronera ni pincho-ni amigo de las mujeres. De mucha disposición dicen que era la doncella-pues sin ayuda de nadie- masaba siete fanegas. Firmaron los capitulos-en casa del escribano-todos contentos y alegres-porque era buen apaño. La señalaron a ella-siete onzas en el día-y treinta duros pa  ropa-que compraron de seguida. El día que les echaron-primera amonestación-ella bajó la pastura- a los cerdos, con perdón. En tanto  por el corral- vino por San Garrapasio- una tronada muy grande- que a todos causaba espanto- pegó un trueno que paicía – que el mundo se había hundido- y una centella cayó- dejándola sin sentido. Del susto de la caída – pues no se sabe de cierto- la pobrecita doncella-enfermó de un abrispero- lo cierto es que le salió-en sitio particular-pues sólo puede decirse- que no se podía sentar. El ministrante asustado- al ver aquella apostema-aconsejó la llevaran- a los trujanos de Huesca. En un vulquete la echaron-dicen que arropada en mantas- y arrearon pa la ciudad- un sabado de mañanas. Llegaron a medio día- y frente a Santo Domingo. La pobrecita doncella, aclamaba dando chilos.Curame Santa Barbara-curame esta barbaridad-mira que si no me curas-será grande mi desgracia- pues no encontraré acomodo- y me dirán que tengo tacha.A la santa se aclamó –con tanta fe y tan de veras-que los dolores pasaron-al llegar a la Pedrera. En casa de Escusacenas-donde fueron a comer-sana y buena se bajó-del vulquete por su pie. Gracias te doy, Santa mía- arrodillada le dijo- pues no quieres ni consientes- que me quede en el bacibo (vacío o soltera). La boda se efectuó-hace dos meses y medio- y el matrimonio a la novia- se dice que la hizo pruebo”.

Entonces el que sabía escribir apuntaba notas en sus papeles, que llevaba en el bolsillo. Cuando pasaba un montañés por el río Irués, afluente del  Cinca, se apuntaba su paso por Badasa  y Lafortunada, debajo del Mesón de Salinas, donde  ¿se sigue?, la carretera de Bielsa y Francia y la del Valle de Gistain.Y escribía recuerdos de aquellas marchas a pie, por semderos y caminos.

El cultivo moderno de la tierra ha eliminado los alcarabanes (corredores),  las lechuzas, los picaguaceros, los purputes, etc.,etc. La tierra se ha trabajado constantemente para que la gente comiera el pan nuestro de cada día, y el aceite y el pollo y el cerdo, lo mismo. Antes todos los años veíamos arder la Sierra de Guara y eran los pastores los que abrasaban los matojos leñosos y mataban todo lo que salía, para que  luego brotaran nuevas plantas verdes. Ahora ya no arde cada año la sierra de Guara y casi no van ovejas a pacer, por el Monte de Montearagón.
Antes la gente andaba por los barrancos, como por el de Blecua, donde incluso había fuente muy abundosa en agua  y lavaderos, entre otros el romano y las mujeres bajaban  en los burros, para echarse algún trago o para llenar sus botijos, pero ahora no hay quien entre en dicho barranco. Hay unas junqueras, barceras,  matas de carrascas y de todo lo que se cría cuando no se cultiva.
Ahora la gente no necesita el barranco, porque ahora están las lavadoras. El tiempo nos ha hecho viejos y no podemos comprender a los jóvenes y a su forma de vida. Ha cambiado la vida, desde que íbamos a caminar, echando algún trozo de pan acompañado por un“chulla” de tocino. Ahora, cuando vamos en algún automóvil y vemos  algún  amigo, ¡como ha cambiado la vida!, nos echamos algún trago de café.

Y ya no recorremos los caminos ni los Montes y las Peñas, porque con el automóvil, tanpronte estamos aquí como allá.

lunes, 12 de diciembre de 2016

La bella historia de Atades Huesca



Hace ya muchos años que, al pasar por la carretera que de Huesca sube a Jaca y antes  de llegar a la Ermita de Cillas, veía a mi derecha una casa que recordaba la forma de un grande y original chalet de estilo moderno. Cerca de ella se encontraba  otra,  que parecía la iban a construir  del mismo estilo. Ya estaban sus obras comenzadas  y lo estaban por sus columnas de hierro y hormigón, pero comenzada se quedó durante varios años.
Pero un día me encontré con un viejo amigo del pueblo de Lierta al que conocí en su casa, cuando yo, como veterinario, iba por allí a visitar algún animal enfermo. Se llama José Luis Laguna y es el gerente de Atades   Huesca. Ambos nos alegramos mucho, yo por ver a aquel niño de Lierta convertido en un hombre de gran provecho para la sociedad, y a él le ocurrió, porque sabía que a mí me gustaban esas obras sociales y me prometió que me enseñaría todas las actividades que se realizan en Atades.
Atades es una Asociación Tutelar Asistencial para Deficientes, que radica en Huesca y que está unida mediante una Federación con todas las actividades del mismo carácter que se realizan en España.
Es una bella historia la de esta Asociación porque empezó a funcionar en 1981, gracias a la donación de varias hectáreas de terreno por el doctor don Manuel Artero de su finca de Cillas. He visto su retrato en el vestíbulo y me ha llenado de emoción, pues me ha hecho recordar su buen trato y la sencilla amistad que teníamos entre los dos. Hemos hablado con el gerente que me acompañaba y me ha dicho que entra en sus proyectos, levantarle una estatua, que por cierto se merece. Entre los muchos edificios de que consta esta obra, se encuentra  la Residencia Manuel Artero, que consta de comedor, cocina, dormitorio,  enfermería, despachos, salas de actividades y de ocio o de descanso. Todas las habitaciones y las salas donde se reúnen en dicha Residencia, está adornadas con muñecos, videos, televisión, aparatos de radio, esculturas y cuadros, uno al óleo, otros en acuarela o en cruceta y algunos con flores disecadas, y todos ellos, han sido realizados por los jóvenes que los respetan de un modo extraordinario, dándose alguna vez el caso de que algunos de ellos se pone nervioso y da una patada a cualquier cuadro o adorno. En el comedor hay un cartel colgado con una cadena, que pone: “Tengo necesidad de pan,  pero también de amor” y amor es lo que encuentran los disminuidos en tal lugar y que ellos mismos reparten entre aquellos, que los cuidan.
El fin de esta Asociación es normalizar la vida de los disminuidos psíquicos, tratando de hacerla igual que la nuestra. Para ello se les facilita una calidad de vida mejor que la que gozaban en sus casas, donde si eran amados por sus padres, la gente de la calle no les hacía mucho caso y aquí se vive  para ellos y se preocupan de que se duchen, que se bañen en una piscina, que se laven diariamente, que se limpien los dientes después de sus comidas y que tengan Médicos, para que cuiden su salud.
Les hacen darse cuenta de que son unos buenos trabajadores, porque han creado medios de producción para que además de paraguas y sombrillas, de colchonetas de playa, de guantes o manoplas, bisagras  y tubos fluorescentes, hagan crecer a los árboles y plantas ornamentales. Y todo está basado en lo que he dicho: que el fin de Atades es normalizar la vida de los deficientes  haciéndoles gozar, trabajar en ella, formarse y percibir algún dinero.
Y ellos muestran interés por su trabajo como me demostró un joven haciéndome ver que era un artista, obligándome a contemplar como colocaba todas las piezas de un paraguas,  que estaba fabricando.
La encargada de un taller me habló de sus experiencias con los muchachos y muchachas, y me dijo que su trato no es de seres minusválidos, sino de personas espontáneas, sentimentales, capaces, afectuosas, interesadas  no sólo por el trabajo sino por el baloncesto, como comprobé al  escuchar a una chica, que le preguntó a la encargada que cuando iba a tener lugar, cierto partido. Es decir, que les importa el deporte, el teatro, el arte, es decir el dibujo, la pintura; en una palabra cualquier cosa que nos interesa a todos los hombres por cualquier estímulo.
Los encargados, a veces sufren porque tienen solidaridad con los minusválidos y los aman. Se dan cuenta de que aquellos muchachos y muchachas son muy sensibles y de que sufren con toda emoción más que los demás hombres y mujeres porque “son todo emoción”. Había una chica llorando y al preguntarle por qué lo hacía, contestó: “porque van a operar a mi padre”, y llevaba ya dos días de llanto. En una palabra, el sufrimiento de los encargados es una forma feliz de vivir su humana vida: sentimental, de cariño, de confianza en una palabra. Resulta por fin una vida sentimental de emoción y de felicidad. Pero, a veces se encuentran con problemas que los minusválidos les plantean y no pueden resolverlos con rapidez, sino que están llorando mucho tiempo y también sufren los encargados.
Fina Chapuulé,  Directora del Centro, y la encargada de los talleres Parti Vadillo, viven de una forma, que como afirman ellos, les enseña mucho. Constantemente son abrazadas, saludadas, recibiendo muestras de satisfacción, como aquel muchacho, que estaba feliz con el reloj, que le habían regalado. Están los minusválidos agradecidos por el cariño que les manifiestan  la directora y las encargadas, como si de sus madres se tratara.
Reciben una pequeña aportación de dinero y algunos se muestran satisfechos porque llega la Navidad y muchos irán a sus casas con sus familiares, es decir con sus padres y hermanos a los que les enseñarán lo que hayan ganado. No sólo estos minusválidos reciben beneficios de esta sociedad sino que también reciben asilo algunos hijos de emigrantes, que lo necesitan y a algunos hasta se les busca empleo. Se queda uno admirado al ver que son setecientos cuarenta y cinco los usuarios de los servicios de Atades en esta provincia de Huesca.
Me acuerdo de Nuestra Señora de Cillas, a la que acudían y todavía acuden peregrinos, hasta de las  Cinco Villas, a pedir su protección y para obtenerla se lavaban en sus fuentes y se cogían agua para beberla en sus casas. Algunos recibieron algún favor que pedían, pero ahora en los terrenos de al lado de la Ermita, se ha hecho el milagro de que los minusválidos sean protegidos por sus hermanos, los hombres y mujeres, muchos de ellos devotos de Nuestra Señora de Cillas.

Don Manuel Artero, yo no sé si creía en ella o no creía, pero amaba a su prójimo y estará al lado de la Virgen, en el Cielo.

sábado, 10 de diciembre de 2016

Todavía quedan en España judíos y permanecen en ella, sin saber que lo han sido

Escudo Cabrero Y Paternoy

Escudo Cabrero y Bescos


En 1492, el  Edicto de Granada, expulsó de España a los judíos que no quisieron convertirse al cristianismo. La mayoría de ellos, emigró. De los que prefirieron ir a Marruecos, a través de las Islas Canarias, viajaron, algunos de ellos,  acompañando a Cristóbal Colón, del que se dice que también era judío, a América
Colón entabló relaciones con el cristiano-judío   Santangel, Canciller de los Reyes Católicos y trató de la financiación del viaje a América con Gabriel Sánchez, Tesorero   Real, pero no sólo trató con los citados,  sino que influyó con un grupo de nuevos cristianos y con el judío Isaac  Abrabanel, que fue  Escribano  Real y financió los gastos del viaje, sin intervenir en los dineros de la Corona.
Pero también intervinieron los aragoneses, como Juan Cabrero y Paternoy, Infanzón proveniente de los judíos, que tuvo influencia con el Rey Fernando el Católico, del que era Consejero y aportó dinero junto al judío Santangel,  para la conquista de América. Este Juan Cabrero y Paternoy, colaboró  con la Corona Real de Aragón y fue Consejero secreto del Monarca.
En el siglo XV  Martín de Yaso se casó con Isabel de Paternoy, nieta de don Ciprés de Paternoy, Padrino del Rey Católico y Paternoy estaba  cerca del Monasterio de San Juan de la Peña. Este Martín Cabrero, casado con Isabel de Paternoy, puso su casa solar en el pequeño pueblo de Yaso,  en las laderas de la Sierra de Guara. Miguel Cabrero se casó en el siglo XVII, en Huesca, con la pariente de mi abuela del pueblo de Botaya, al lado de San Juan de la Peña, llamada Luisa López de  Botaya, y vivieron en la casa, en cuyo solar se edificó,  que aparece  hoy en el Coso Alto -61, al lado de Santa Ana.
“La familia de los Cabrero y de los Paternoy, formaron una genealogía en España, que venía desde Juan Cabrero Paternoy, de cuya compañía no se privó el rey Don Fernando el Católico, pues no se permitía abandonar su compañía, pues además de consultarle en los diversos problemas  de su gobernación, no se apartó viejo y achacoso de Don Fernando el Católico. No se vio nunca abandonado de la compañía de Juan Cabrero, porque no lo desamparó en sus horas más tristes, como cuando tuvo que abandonar el Reino de Castilla a su yerno Felipe el Hermoso, teniendo que sufrir la ingratitud de la nobleza castellana”.

 Vivían judíos por toda Europa, pero, a  España, ya llegaban judíos antes de la muerte de Cristo. Se les daba el nombre de ladinos o latinos y sefardíes. España estuvo en otros tiempos llena de judíos, y llegó a ser el  País del mundo con mayor población de ellos.
El año de 1492, cuando fueron expulsados de España, se quedaron en ella, los que fingieron convertirse al cristianismo, pero la mayoría  lo hicieron con mucho cálculo  y se casaron con cristianos de cierta nobleza y otros “marranos” se casaron con parejas de su misma condición, para conservar oculto su judaísmo. Alguien me contó que en Alquezar, hicieron amistad judíos con gitanos, por el temor que sentían de perder su vida. Un judío se casó con una cristiana y llenó su casa de escudos de nobleza, en la casa en la que vivió muchos años, en un pueblo próximo a Alquézar.
Muchos judíos encubrieron su condición de tales y ahora, pasados muchos años, ignoran sus orígenes judaicos. Los judíos por todo el mundo conocido desde viejos  tiempos, han sido perseguidos y han tenido que ocultarse unas veces y cambiar sus nombres y apellidos y emigrar en tiempos del Viejo Testamento, a Egipto y después a todo el mundo.  
Los judíos han pensado mucho, a través de los siglos, porque para comprobarlo, sólo hace falta darse cuenta de que son veintitrés  los judíos,  que han alcanzado el Premio Nobel. 
Yo sé de españoles que saben que han pertenecido al judaísmo y algunos todavía le tienen fe. Por ejemplo yo tengo parientes de Menorca que saben que pertenecieron a la religión judía y otros que no saben que pensar, si creer o no en el judaísmo.
A  pesar de su inteligencia, han sido odiados por el pueblo sencillo porque muchos se han  dedicado  a actividades prohibidas para el hombre bueno, como la usura o el préstamo de dinero abusivamente. Esta actividad creó un odio en los pueblos donde se asentaban.  
Los judíos de las Aljamas, se comunicaban por escrito desde distintos lugares a otros. Colón, que fue judío y descubridor de América, ¡cómo se vio acompañado de los judíos, que con él,  marcharon al Nuevo Continente ¡.
Los judíos han sufrido el odio,  algunas veces de otros judíos, que ocultan sus orígenes, como Hitler, que causó la muerte de miles o más bien de millones de ellos, muchos en campos de concentración. El  trató de ocultar su identidad judía. Estando yo en un Colegio de Escoriaza, en Guipuzcoa, llegó  un judío europeo, que debía ser de origen “marrano”, porque hablaba en castellano, huyendo de Europa, para no ser sacrificado  por algún discípulo de Hitler. Pidió ser acogido por el Colegio, pero se le dieron algunos bocadillos y fue despedido.
Caminando por el Coso Bajo, al lado de la antigua Casa Blecua, antes Banca de Casaus, estaba sentado Abel Gaeguer. Allí sentado en una escalera que servía de entrada a algún local, esperaba recibir alguna limosna. Le pregunté que quien era y me contestó que procedía de Ucrania y últimamente lo nacionalizaron en Israel. Me contó que en Huesca había visto restos del judaísmo, en Barrio Nuevo, en una antiquísima sinagoga, donde efectivamente se encuentran esculturas judías,
Nació Abel cerca de Kiev, por los años de 1950, y cuando yo lo conocí debía  tener sesenta y uno. Allí se dedicaban sus padres a arreglar carros que arrastraban las  caballerías.  Cerca de Kiev, los judíos tuvieron que salir de sus hogares y caminar en fila al Barranco de Bali Yar. ”Allí los agruparon en lotes de diez judíos y fueron obligados a desnudarse y a cavar zanjas en las que iban a ser arrojados. Fueron los  asesinos, miembros ultra- nacionalistas de Ucrania, en colaboración con las SS y los asesinados una gran parte de la población judía”. A los seis años, Abel fue llevado a vivir a Israel.  En este País luchó como soldado y como policía durante catorce años.  Aquel hombre que tanto había sufrido en Ucrania y que continuó luchando durante catorce años de policía, no se sintió feliz en aquella  continuada guerra, que empezó a sufrir de muy niño y partió para Francia, Inglaterra e Irlanda, donde ejerció de pastor y allí en Irlanda le pareció ser un pastor de los antiguos en el viejo Israel,  pero,  a pesar de tanto sufrimiento, él siguió esperando en el Señor. Yo bajaba cada día a Casa Blecua para hablar con Abel, pero un día dejé de verlo y no sé donde está ahora.    
En Zaragoza enseña una gran profesora, que entre otros temas estudia sobre el judaísmo. Se   llama Asunción Blasco, que describe la vida de los judíos en Zaragoza, con gran exactitud. Escribe sobre dos directivos de los judíos,  llamados unos los Alazar y otros los miembros de la Caballería y además “sobre diversas actividades de los judíos en Zaragoza, como por ejemplo en préstamos,  medicina, actividades artesanales e industriales, también insisten sobre el sector textil, comercio de paños y tejidos, tenerías ,metal, madera, servicios y actividades comerciales”. Habla también sobre los juegos de azar. Asunción Blasco escribió un libro-disco que hace que el que lo compra, lo lea y escuche los sonidos de los Romances Sefardíes. Satisface leer o escuchar el apellido de Asunción, que es de origen judío, pues en algún periodo de la historia pasada, sus antecesores  cambiaron el apellido judío por el apellido Blasco. Ocurre lo mismo con Bescós, Acín Garcés, Senés, Puértolas, Bielsa, Escartín,  Garcés, Lanuza, Bielsa, Cabrero y en otros muchos más. Otro apellido que llevan varios aragoneses, es el  Navarro, porque muchos judíos aragoneses, cuando los expulsaron, fueron a pueblos de Navarra,  dejaron su apellido judío y con el apellido Navarro, regresaron a Aragón, a distintos pueblos como Herrera de los Navarros.
 Y este apellido de Blasco me satisface porque es el segundo apellido de mi abuelo materno Ignacio Zamora Blasco, que quiso deshacer su apellido judío “López de Zamora”, que probablemente se había ya transformado de apellido judío en apellido de Infanzón. Sus antepasados, su apellido judío lo cambiaron en un Escudo Infanzón, con un lobo en su parte más alta y las barras de Aragón en su parte baja.   Este apellido venía de la Villa de Bierge, donde ya  constaban sus portadores en 1495, Johan y Antón de Zamora. Sucesores de estos, pasaron a Abiego. De Abiego pasaron a Coscullano y constan José Francisco y Demetrio López de Zamora  que en 1801, se les concedió la infanzonía. Se sabe que los antepasados míos López de Zamora, eran parientes de los del mismo apellido de Bierge y estaban establecidos en Bandaliés. ¿Cuál sería el antiguo y judío apellido de los López de Zamora?. No lo sé, pero en su infanzonía se ve su fe religiosa cristiana, pues hay  incluso sacerdotes entre los López de Zamora. Vivieron al amparo de la Sierra de Guara y al lado de los Vallés, que también tenían su apellido transformado de la lengua judía a la latina, en Bandaliés, Coscullano , Ola, Abiego y Bierge. En esa Sierra de Guara existía un judaísmo,  apagado o medio apagado, por qué en Yaso,  desde 1420, Martín Cabrero, Señor temporal de Yaso, recibió el privilegio de ser Noble de Aragón, por concesión del Rey Alfonso el Batallador. Por aquellos años del siglo XIV, eran muy numerosos los judíos que vivían en el Alto Aragón. Por ejemplo basta mirar el libro de Jaume Riera i Sans y leer las muertes de judíos, causadas por los “pastorells” franceses que bajaron desde Francia al pueblo del Sobrarbe, llamado Monclús. Eran treinta las familias judías que en tal pueblo del Sobrarbe vivían y se dedicaban a prestar dinero y tales prestamistas, por esta causa, siempre fueron odiados y  envidiados. Sin pensar en la bondad o maldad del judaísmo,  el vicio de la usura, siempre ha sido odiado. ¿No podían ser las circunstancias de las dificultades de ganarse la vida los judíos, las creadoras del vicio de la usura?. No fue la Justicia la que eliminara ese vicio de la usura, pero tampoco fue la virtud la que evitara el asesinato de treinta y cuatro judíos, sino que fueron el fanatismo y la intolerancia. Aparecen en un artículo de Jaume Riera, un cuadro del año de 1320, de unos sesenta judíos, con sus  nombres judíos, como por ejemplo el de “Joan de Montclús, hijo de Juce Gatenyo”, éste muerto y otros que conservaron sus vidas por renunciar a su fe. Se comprueba con la lectura de esta lista de judíos, como aparece entre ellos el nombre de Monclús, que todavía se conserva entre los altoaragoneses.
Se nos han mostrado la avaricia de los judíos, basada en la Usura, como en el caso de Monclús, pero existe entre muchos de ellos, una fe en el espíritu de ahorro que deben tener y tienen los judíos.
En uno de los cuentos, escritos en Costa Rica después de huir de Polonia, de Samuel Rovinski, se da uno cuenta de ese espíritu de ahorro de los judíos. Escribe: “Esta gente no ahorra. Sólo los  ricos serán ricos en este país. A ellos no les hace falta ahorrar. Nacieron ricos, Janche. A los hijos hay que enseñarles el valor del trabajo. Y  del dinero también. La persona que no trabaja es vaga, inútil, se llena de malos pensamientos, y codicia el dinero ahorrado por los que sí trabajan.
Pero el afán por el dinero no es propio solamente de los judíos, porque dice el judío Bartolomé Bennasar, que “la Inquisición se preocupaba más que de la fe, de obtener riquezas personales de alguno de sus miembros”
Hemos estado tratando de olvidar al pueblo judío, cuando en nuestra historia hemos participado de sus cuarenta y seis libros bíblicos, que van desde el Génesis hasta los Macabeos y hay veintisiete libros más del Nuevo Testamento. Ya desde que era niño, en Siétamo,me acuerdo de cuando, al llegar la Semana Santa, gozábamos haciendo sonar una carracla o una matraca, sin darnos cuenta de que aquellos instrumentos procedían de los antiguos tiempos del Antiguo Testamento. Estábamos los niños gozando del placer de hacer sonar tales instrumentos, sin saber que ya eran utilizados en el Antiguo Testamento, mientras nosotros teníamos antipatía a los judíos. Muchos de los ciudadanos actuales, sin saberlo, llevan  o llevamos sangre de aquellos ciudadanos judíos.
En una emisión de la revista judía “Confidencial”, dice que para Florentino Portero “es difícil entender la cultura española,  sin conocer antes el judaísmo”, “que es uno de sus pilares”.
“Es difícil entender el cristianismo sin conocer sus puntos comunes con el judaísmo”, sentencia Portero, profesor de Historia  contemporánea y conocedor de Sefarad. Basta con contemplar en  Huesca, la Procesión del Viernes  Santo, en la que   salen los Profetas y las Sibilas.
“¿Nos hemos olvidado de nuestros antepasados, los judíos?. Tal vez sí, porque, como escribí en mi artículo “ Sefarditas de Huesca”, en que “mi padre Manuel Almudévar,  me contaba hechos, que ocurrieron en la pequeña historia. Por ejemplo el de un Diplomático aragonés, natural de un pueblo del Somontano, Berbegal y apellidado Palacio,  que estando en el Líbano, se le acercó un joven muchacho, que vendía Tortas de Ayerbe, nombre tan español como  su origen, en algún horno, en este caso de la Villa de Ayerbe”.
“¡Qué tristeza sentirían los judíos al ser expulsados de Sefarad o España y qué alegría sentiría  el Diplomático Palacio, al ver y escuchar a este joven sefardita originario, con casi seguridad de Ayerbe. Se recuerda más por el mundo que por la península el recuerdo de los judíos, porque por aquí, ya casi nadie se acuerda del pueblo judío, si no es en su papel político por el mundo”.
Pero “en una emisión de la revista judía “ Confidencial”, pone que  para Florentino Portero “es difícil entender la cultura española, sin conocer antes el judaísmo”, “que es uno de sus pilares”. Hay que repasar un poco la vida de los Cabrero de Yaso, para darse cuenta de lo que trabajaron por España y América, hombres de origen judío.
El médico y farmacéutico Miguel Ribera del Pueyo, me dijo que es pariente de Martín Cabrero, Señor de Yaso, que fue ennoblecido por el Rey Alfonso V, el Magnánimo y que en 1420 se casó con Isabel de Paternoy, nieta de Don Ciprés de Paternoy. Fue este hombre de raza judía , padrino  del Rey Fernando el Católico. El pueblo de Paternoy, el primer Abad del Monasterio de San Juan de la Peña, llamado Paterno, lo fundó el Abad Paterno, muy cerca del Monasterio de San Juan de la Peña.
El caballero Don Martín Cabrero, abandonó el judaísmo  y lo ennobleció como Infanzón,  el Rey Alfonso V en 1420.  Se casó con Isabel de Paternoy, nieta de Don Ciprés de Paternoy,  padrino del Rey Don Fernando el Católico. Al cambiar de judío en Infanzón  se procuró un escudo en campo de sinople, una cabra de plata;  bordura de oro, cargada de diez escudetes de gules, con el jefe de plata. Añadió al escudo su esposa Isabel de Paternoy, un ciprés.
Fueron diecinueve el número de generaciones de Cabrero que mantuvieron su residencia en YASO Y TODAVÍA EL NÚMERO DIECINUEVE, Pedro Cabrero Ferrer, tuvo que probar su Infanzonía.
Su hermano Domingo Cabrero Ferrer, natural de Yaso,  se casó con ISABEL BESCÓS, apellido muy frecuente es esa Sierra de Guara. El escudo de los Bescós está unido al de los Cavero de Yaso y el escudo de los Bescós se conserva en Santa Cilia de Panzano, en casa de mi amigo, Gonzalo Bescós, de los que por cierto, ya éramos parientes los Azara, una de las cuales estaba casada  con mi antepasado Almudévar. Cuando fui a Santa Cilia a ver a Bescós, me hizo leer el Libro de la Infanzonía de dicho apellido. Por los pueblos cercanos, como Bastaras y Panzano, quedan y de Bastaras se fueron  parientes de Gonzalo con su mismo apellido de Bescós. Todavía se declaran parientes de Manuel Bescós Almudévar, que en 1923 fue alcalde de la ciudad de Huesca.y escritor de libros y más conocido por SILVIO KOSTTI.

El ingeniero Bescós Lascorz, con mi abuelo Manuel Almudévar Vallés hicieron un canal para llevar el agua del río Guatialema a la fábrica de Harinas que construyeron en Siétamo. Se casó Bescós con una hermana de Manuel Almudévar y tuvieron un hijo,  SILVIO KOSTTI.
Manuel Besccos  Almudévar (Silvio Kosti).


Por cierto que Manuel Bescós e Ignacio Zamora Blasco, venían de los judíos y sin embargo Manuel Bescós de olvidó de sus consanguíneos, los Bescós de la Sierra de Guara, pero estos no se olvidaron de su genealogía y de su religión,”porque la Madre de la Comunidad de Santa Ana, discípula de la Madre Rafols, fundó en Panzano un Colegio, para educar niñas de ese territorio. Aquellas niñas se dieron cuenta de que la vida no es solamente materia, sino también espíritu, como se dieron cuenta también los hijos de Silvio KOSTTI”.
Silvio KOSTTI, se olvidó de la religión judía de su familia en otros  tiempos y de la cristiana en su periodo de vida. Escribió “Las tardes del Sanatorio” en que “canta la renovación del Hombre de Neandertal en esta Tierra…y saca escenas pornográficas y actos de “vulgar erección de cornamenta en el Doctor Cornelius Korner, por el chófer Jhon a su esposa Zoe”. Fue excomulgado” “Pero sus hijos…le hicieron darse cuenta de que la vida no es sólo materia, sino también espíritu”.
Silvio Kostti se olvidó de la religión judía y de la cristiana y escribió “glorias de luchas armadas en mundos imaginados por su mente”. La Madre Pabla Bescós, Hermana con la madre Rafols en la Comunidad de Santa Ana, pensaba en la educación cristiana de las niñas, siendo como los Bescós, descendiente de Judíos.
El número XIX de los Cabrero de Yaso fue Pedro Cabrero Ferrer y tuvo un hermano ,llamado Domingo “segundón de la casa Cabrero de Yaso.Este Domingo Cabrero no quería en aquellos años de 1750 a 1793,proclamar en su escudo, solamente a los CAbrro y a los Paternoy, sino que el escudo puso en el segundo cuartel, “el corazón de los Bescós, sosteniendo una Cruz”.




Y mi abuelo Ignacio (López de) Zamora, venía del linaje aragonés de Bierge, y tenía por escudo los cuatro bastones de gules de Aragón y  brochante, sobre el todo, un león de oro. Pero a él no le parecía bien presumir de tal escudo, porque él creía que era judío y, al parecer lo ocultaba o no nos hemos enterado sus descendientes de que alguien pudiera saberlo y se lo comunicara.
Cuando se quitó parte de su apellido “López de”…. abandonó también el escudo de los López de Zamora, del que ya no se vieron más en su domicilio. Vivió en la Calle de San Martín o de Los Tocinos, bajando a la Plaza de San Martín. Los judíos cambiaban su nombre con mucha facilidad y mi abuelo, cambió su apellido y no ha llamado la atención de la gente, pues los López de Zamora de Bierge no lo han cambiado.
 En una revista publicada por Internet, pone “Ignacio Zamora Blasco  ( 1861-1914), propietario y político oscense que en 1914 era uno de los principales contribuyentes en la Capital, había estado con los Posibilistas de Camo,  desde 1887. Diputado Provincial entre 1892 y 1900 y también en 1913.”.
 Su cultura la cultivó apuntándose a la Enciclopedia Hispano- Americana, que mi familia todavía conserva en Casa Almudévar de Siétamo. Pero la religión cristiana no la cultivó, porque cuando se casó con mi abuela doña Agustina Lafarga, fueron de viaje de novios a Madrid y allí estuvieron un mes. Cuando llegaba una fiesta de precepto, mi abuela iba a Misa, pero mi abuelo Ignacio, la acompañaba hasta la puerta de la iglesia, pero no entraba en ella. Era un hombre que respetaba a su prójimo y compró un conjunto de Instrumentos quirúrgicos, para que los utilizaran en el Hospital. Murió,  pero su esposa, entregó dichos instrumentos al Hospital de la Diputación provincial de Huesca, de la que era Diputado. Estando enfermo, le dijo a su esposa, que había entrado en tratos con los dueños de una mina, que estaba en la provincia de Huesca y  que no pudo explotar. Tengo que enterarme de qué mina se trataba.
Parecía su vida un sufrimiento , pues al morir, alguien de Huesca le colocó en su cabeza una “kipa”, especie de bonete, que empean los judíos de todo el Mundo, para proteger su mente y venerar al Señor.
¿Cómo me enteré de este dato de su judaísmo?. Murió mi abuelo en 1915 y mi abuela en 1956. Por tanto mi abuelo murió en 1915 y mi abuela unos cuarenta años después. Y fue un entierro el que me reveló que el difunto se conservó judío, desde mil siescientos noventa, en que su familia se cristianizó, y ya la habían sido sus antecesores desde lejanos tiempos.Yo nací en 1930, mi abuelo en 1915 y mi abuela en 1956, e hizo falta que pasaran cuarenta y un años, para que en una tumba me enterase de que mi abuelo se creía judío.Y tuvieron que transcurrir años sin cuento, para que yo pudiera ver a mi abuelo, con el que iban a enterrar a mi abuela. Apareció su cuerpo y su cabeza estaba casi reconocible, para que alguno que lo hubiera conocido vivo, lo reconociera. Me llamó la atención una especie de  bonete, con espacios vacíos entre sus estructuras, que cubría su nuca y parte de su cabeza. Me estaba fijando en ella y el enterrador, buscando espacio para mi abuela Agustina, movió su cuerpo y aquel  bonete,  que era una Kipá judía, cayó desde su cabeza al fondo del  ataúd. Había asistentes al entierro de mi abuela con mi abuelo, pero no pude saber quién  era un señor mayor, que me dio el pésame y yo pensé que era algún pariente lejano de mi abuelo.La kipá es como una bóveda del cerebro, que guarda la doctrina de los judíos. Las hay de diversos colores, pero el más serio es el negro.
¿Quién iba a pensar sobre la fe de Don Ignacio Zamora Blasco,que en su historia aparecen sacerdotes como el cura de San Julián de Banzo, don Manuel Aznárez López de Zamora, que hacía pasar las vacaciones en su casa, a mi madre y a mi tía Eugenia y que sigue enterrado en la iglesia de San Julian de Banzo?.
Mi abuelo Ignacio López de Zamora estudió para Abogado y dejó en casa,varios libros de Derecho.Antes de casarse mi abuelo,vivió con su tío Don Benito Zamora y Coronas, que murió en 1891.Se observa como tío y sobrino dejaron a un lado el apellido de López de Zamora,para convertirlo solamente en Zamora.
Fray Benito Zamora y Coronas.

 Se preocupaba mi abuelo del Santuario de San Cosme y San Damián,donde su tío. Primeramente fraile Carmelita Descalzo,dirigió el culto en este Santuario, durante treinta años. Pero también le preocupaba la salude del Pueblo,como demostrño entregando al Hospital de Huesa, instrumentos quirúrgicos para salvar la vida de muchos oscenses.
En casa de Ignacio Zamora se guardaba la imagen de la Madre Berride, que se ha sometido a Roma para ser canonizada. Esta Madre Berride no le quitó a mi abuelo su creencia en  el Judaísmo.
Ignacio Zamora encontraba la cultura española difícil de entender sin contar con el judaísmo. Ignacio conocía el cristianismo, pero no comprendía que el judaísmo fuera totalmente diferente del cristianismo Dios eligió al pueblo de Israel para que fuera un portavoz de una Alianza. Y Jesús lo comprendió,viniendo al Mundo predicando la doctrina del Amor, de la Caridad, la misericordia,fundando el Cristianismo.
Los judíos, en cambio esperaban que el Mesías librase a los judíos de los Romanos.
Había llegado el momento de la unión de los cristianos con los judíos, pero éstos no reconocieron la Doctrina de Cristo, porque pensaban en hacer caer al poder de los romanos y los cristianos buscaban el perdón de los pecados de todo el Mundo.Los que no creyeron estas ideas, se quedaron en judíos,con el Antiguo Testamento y la Doctrina de Jesús estña en el Nuevo Testamento. ¿Cuáles serían las ideas de mi abuelo de la diferencia entre los bienes materiales y los espirituales?. No se sabe.
Cuando  los Reyes de España, visitaron la Sinagoga de Madrid el 31 de Marzo de 1992,Don Juan Carlos afirmó que Sepharad  había dejado de ser una nostalgia para convertirse en un hogar en el “no debe decirse que los judíos se sienten como en su propia casa, porque los hispano-judíos están en su propia casa”.

Libro procedente del Monasterio de San Juan de la Peña.

La sequía por falta de lluvia y de hombres

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