jueves, 22 de agosto de 2019

Andador por los Montes y ahora, sentado en una Residencia.




He encontrado en un mirador de la Residencia de Ancianos del pueblo de Chimillas, desde el que se observa con claridad meridiana la Sierra de Gratal,  un hombre maduro, al que he saludado. Me ha contestado con esa alegría del que a veces querría hablar y no puede, porque no encuentra a quien dirigir su palabra o no es capaz de hacerlo, porque su presencia le impone respeto. Le he preguntado si le gustaba la visión de la que gozaba desde tal punto y me dijo que sí, que aquello le llenaba, porque él era Guarda de Monte jubilado y su visión le recordaba, los tiempos en que vigilaba aquellos montes y los recorría. Le pregunté que donde había ejercido tal misión y esforzándose en recordar el nombre de aquel pueblo, cuyos bosques, cuidándolos y vigilándolos, él no podía responderme del nombre de aquel pueblo de la Montaña del Alto Aragón; pero señalaba su frente con el dedo índice,  y al mismo tiempo me decía: ¡es qué sabe,  me falla la memoria!.
Estaba el anciano Guarda Forestal, sentado delante de una cristalera, a través de cuyos cristales, contemplaba, la Sierra desde el pico de Gratal hasta el pico de Guara a su derecha. Con su imaginación contemplaba aquellos montes que le recordaban el Pirineo de Benasque, que al fin recordó su nombre.
Recorriendo aquellos locales tan clásicos, ornamentados en sus pasillos de ánforas y de vajillas romanas, me daba cuenta del paralelismo que existía entre aquellos hombres y mujeres ancianos y los ornamentos más antiguos, que colgaban por las paredes de los pasillos. ¡Aquel edificio parecía un Bar inmenso, donde no se siente ni el calor en verano ni el frío en el invierno.
Pero, sin embargo, la vejez sigue apoderándose de nuestros cuerpos y de nuestros espíritus. Así me lo decía el Guardia Forestal de Benasque, que los árboles nacen muy pequeños y viven creciendo muchos años, pero al fin, se apodera de ellos una vejez, que los conduce a que los abrasen en el fuego y a los hombres a pasar su vejez mirando los montes, que han recorrido durante toda su vida.

miércoles, 21 de agosto de 2019

Recuerdos de un hombre de ciento tres años. (Cándido Otín).



 
Cierto día de este año de 2015, acompañado por un vecino del pueblo de Ola, fuimos a ver a una tía suya, que vivía en una Residencia de Ancianos, en la Calle del Parque. Mi amigo es un khombre curioso, que se interesa por lo que pasa por el Mundo, por lo que vendrá y por lo que ha pasado. Con estas cualidades no pudo menos,  al ver a un señor anciano de muchos años,   que preguntarle datos sobre su persona. Aquel anciano, que ha vivido durante ciento tres años, le contestó que su vida fue  como una historia de España, con toda la felicidad que puede vivir un hombre y con todas las desgracias por las que tuvo que pasar él,  su familia y sus conciudadanos, durante ciento tres años. Se llama este señor Cándido Otín  Barreu y nació en un pueblo que se encuentra encima de Huesca, llamado Apiés. Estaba el señor Cándido sentado en una silla de ruedas, frente a una mesa. Pero, al recibir preguntas sobre su vida, no dudó ni un minuto en levantarse, para mostrarnos retratos de sus familiares y nos emocionó,al leernos un pliego de papel, que le había escrito una biznieta. ¡Qué poetisa debe de ser aquella niña, que en aquel papel, canta la bondad de aquel abuelo, que tanto había sufrido para la Guerra Civil y cuanto había luchado y amado,  al mismo tiempo, desde que de muy pequeño, luchaba por sacar a delante la vida de aquellos inocentes corderos. Porque ya desde muy pequeño se dedicó a  corderero,  oficio éste que ya no se ejerce, pero entonces, compraban sus padres algún pequeño  cordero, que había nacido gemelo y que su oveja madre,  no podía alimentar a los dos. Tetaba unos días en su madre, pero se lo tenía que llevar y  darle, algunos días un poco de leche de alguna cabra. Cogía Cándido a sus pequeños corderos y él que tampoco tenía más que unos diez años cumplidos, los llevaba a algún lugar del monte, donde brotara la yerba. Poco era lo que sacaba para sus padres del negocio de los corderos y lo llevaron a Barluenga, a servir en casa de Lanuza, que se encontraba cerca de Casa Almudévar, de la que José Almudévar, casado con  una Escabosa Azara, marchó hace ya muchos años a casarse en Siétamo. La Casa de Lanuza, se encuentra muy cerca de Casa Almudévar.
Tenía Cándido un tío, llamado Antonio Barreu, nacido en Castilsabás y que era hermano de su madre, que se casó en segundas nupcias,  con Benita,  viuda de un  Almudévar, dueño entonces de dicha Casa. El hijo de Antonio Barreu y de Benita, también llamado Antonio hoy posee la Casa de Almudévar, porque se la compró a un Almudévar, que luchó en el ejército republicano. Este Almudévar volvió a España y  está enterrado en La Peña. Tenía dos hermanas, una Josefa, a la que llamaban en forma aragonesa, Francheta, con la que tuve una gran amistad a causa del parentesco que nos unía y estuvo casada en Castejón de Arbaniés  con un pastor muy simpático, que también lo llamaban Francho y la otra hermana, que murió en la Residencia de Ancianos de Angüés. Francheta Almudévar era dueña de una casa y de un patrimonio en Ibieca. Y en ese pueblo reside su hija  con su marido y un nieto y una nieta,de profesión sanitaria.
Cándido, eterno trabajador empezó labrando las tierras con bueyes,  antes de los dieciséis años, pero a esta edad se marchó a Barcelona para vivir y ser protegido por su hermano, que perteneció a los Regulares y sirvió en Larache. Llegó la Guerra Civil, en la que los dos hermanos Otín no tuvieron ninguna culpa, como tampoco las tuvo el pueblo sencillo El mayor al acabar la Guerra, huyó a Francia, donde los alemanes lo cogieron prisionero y lo fusilaron. Cándido, que estuvo haciendo el Servicio Militar en Larache y luego fue a trabajar a Barcelona y desde ella fue voluntario en  la Guerra Civil,  en la Columna Durruti.
Le pregunté si había estado en Siétamo con Durruti y me dijo  que no. En mi casa de Siétamo en la ventana que se encuentra al Norte de ella, vivió Durruti ,tratando de ganar la Guerra, pero tuvo que marchar a Madrid, donde murió.
Hizo la Guerra en Madrid,en Benicarló y ¡en tantos lugares!. Al acabar casi esta Guerra, lo cogieron prisionero como a su hermano, de los que me acuerdo de Madrid y de Benicarló y tuvo que pasar siete meses  de hambre y de sed. En Madrid estuvo un mes y allí comía y bebía, pero fue llevado a Alsasua, formando parte de un Batallón Penitenciario, que trabajaba en las canteras.
Le dieron la libertad en Alsasua el mes de Octubre de 1940  y   se marchó a Barcelona. Cuando se jubiló se volvió a Huesca, donde trabajó en la Construcción, y  acordándose de la hermosa Casa de Sopena, de la que yo también recuerdo la cantidad inmensa de agua que brotaba de sus cimientos.
El mes de Octubre de este año de 2015, cumplirá Cándido Otín Barreu, noventa y tres años de edad. Con tal cantidad de años es un hombre optimista y goza de buena memoria, porque en las paredes de su dormitorio, demuestra su identidad,  exponiendo una fotografía suya vestido de soldado y después de paisano, con un aspecto de señor, cubierto con un elegante sombrero. Está retratado su elegante hermano, muerto por los alemanes.
Y él, hombre ya muy mayor, tiene expuestas varias fotografías con un elegante sombrero y una pañoleta verde alrededor de su cuello. Parece una dedicación de triunfo en su larga vida, contra las ocasiones de muerte, que por cientos de veces se le brindaron durante la Guerra Civil. Ese color verde es el color de la Esperanza, que él expone con orgullo y con amor a la vida y al pueblo español.
Está Cándido Otín Barreu, sentado delante de una pequeña mesa camilla, mirando unas veces por la ventana y otras a las paredes donde brillan las fotografías de su vida dolorosa y por otra parte alegre.
Es un personaje Cándido Otín  Barreu, que vive en su alcoba y contempla  a los paseantes que van al Parque y espera a sus numerososo familiares, que lo van a ver y darle besos y a dedicarle poesías ,como la que una biznieta,le adjuntó a la pared de su alcoba. En esa poesía , se lee: “Para yayo Cándido, un árbol centenario cuyas fuertes raíces nos han dado vida a todos.
¡Te queremos muchísimo superyayo!. Muchísimas felicidades y besos de tus hijos, nietos y biznietos..

martes, 20 de agosto de 2019

Angel Crespo, poeta y profesor (1926-1995).

  

A esta figura literaria, me la presentó mi amigo, el profesor de la lengua aragonesa, Francho Nagore. Murió  Angel Crespo en 1995.

El rey ha encendido una llama, que pretende ser eterna, en memoria de los muertos que son tantos, que superan el número de los hombres que todavía estamos vivos. A parte del brillo de esa llama y de la luz eterna, que en los funerales se desea, que brille para ellos, hay otros que en condiciones adecuadas, surgen desde debajo de la tierra de los cementerios, y son los fuegos fatuos. Me he aproximado por la noche a las verjas de nuestros viejos camposantos y no me fue dado,  poderlas contemplar y pretendo superar mi  frustración,  encendiendo candeletas, cuya luz me parece un reflejo de la luz eterna de que gozan, y un substituto de los fuegos fatuos, que por fatuos no se asoman a bailar sobre las tumbas, cuando los vivos pretenden observarlos.
Todo  el mundo es un inmenso cementerio, son tan muertos los que yacen en la tierra, los sumidos en el fondo de los mares y pantanos, como aquellos que los vivos enterraron, cual si fueran inmortales en iglesias, basílicas o en los mármoles de los panteones. Al excavar la tierra o haciendo las labores de su oficio, los agricultores encuentran calaveras por doquiera. Por ellas circularon, igualmente, “las locas alondras” de las ilusiones y elevados pensamientos de alto vuelo, como vuelan en el cielo las águilas.
¿Dónde fueron a parar las ilusiones de aquel niño gitano que arrastraron las aguas del río de mi pueblo? y la ilusión de Omaira, la niña colombiana, que resistió tres días anegada en el barro, allá en Armero?. Pasaron a la Historia grandes  pequeños hombres y Omaira la pequeña, la niña grande por ser ingenua, dulce, esperanzada y pura, pienso ¿ésta, no pasará?.
Yo busco por valles y colinas entre las piedras viejas de molinos y casas y en las trincheras de guerras, ya olvidadas, el pensar de las gentes sencillas, la ilusión de sus vidas y el lugar dónde han ido a parar. ”Los suspiros son aire y va al aire, las lágrimas son agua y van al mar”, pero el vivir y sufrir de los que fueron vivos, quiero saber, ¿dónde estarán?.
Muchos cuerpos están en las fosas comunes pero sus almas, sus vidas, ¿dónde están?. Tiene más suerte y éxito mi amigo Angel Crespo, porque busca en aquellos que dejaron su talento en papel o en pergamino y conoce el pensamiento de Dante, y de Petrarca y de otros muchos recopilando en su cerebro las “confidencias de Parnaso”, incluyendo las que están escritas en nuestra “fabla” aragonesa.
Busca también la luz de los vivos y los muertos y se expresa: “Como la fronda desprendida-lenta baja y tapiza el suelo- de oro y de altura descendida- así va esta luz entre el cielo y la tierra que la convida”.
Entre la vida y la muerte está el hombre y  Angel Crespo condensa este problema de una forma genial.
“Ser  o no ser: he aquí el poema”.
 

lunes, 19 de agosto de 2019

A DON JOSE CLAVER LOPEZ DE ZUAZO Y A SU ESPOSA DOÑA MARIA PILAR BETRÁN FONCILLAS, AMBOS DE ILUSTRE ORIGEN Y QUE VIVEN EN CASA BELTRAN DE SIESO.-



Palacio Miguel Claver , casado con Violante Almudévar.


Son muchos los años que subo al pueblo de mis antepasados, Sieso, donde aparte de sentir una sensación del pasado, parece que en mi interior resucitan multitud de hombres y mujeres de  los Almudévar y aunque no puedo verlos  en mí, o yo verme en ellos, me alegro o me apeno, por un pasado unas veces alegre y muchas más triste. A veces me alegro al recordar al Bayle de Almudévar, del que no se sabe de  donde procedía, (parece que era un habitante del Bearne    francés, donde se encuentran Oloron y Pau), después de la conquista de esta Villa por el Rey Alfonso el Batallador,  el nuevo Bayle de Almudévar, nombre que tomó , al abandonar el apellido francés, transmitió herederos en Sieso, como el Cura Beneficiado Salvador Almudevar, de la Seo  de Huesca, natural de Sieso. Su hermano Miguel Almudévar  de Sieso,  se casó con Antonia Puértolas de Barluenga, y el tercer hermano Martín, casado con Pascuala López de Zamora, de cuya unión fueron saliendo las casas Almudévar de Casbas, Castilsabás y de Loporzano. Aquí estuvo Violante Almudévar, que se casó con Miguel Claver Aniés en Sieso. Este Miguel Claver Aniés,  de sobrenombre Valeta, asistió a las Cortes de Aragón en 1626.  
Al Bayle Almudevar, según costumbre de aquellos tiempos, recibió el  nombre de la Villa conquistada, le sirvió de sobrenombre, pasando entre sus sucesores, a quedarse en apellido. Pero los Claver, tuvieron un importante papel en la conquista de Huesca, pero no sólo en esta aventura, sino que participaron más tarde en las luchas marinas en el Mar Mediterráneo. Estas aventuras marinas están representadas talladas en piedra en el pórtico de la Iglesia Parroquial de Sieso.  Representa esta labor pétrea de la fachada de la parroquia de Sieso la aventura que vivió Don Roberto Claver y Capdevilla en uno de sus viajes a las Indias, en que estuvo tres días luchando con las aguas en una tabla, hasta que un barco ruso lo salvó.
El primer CLAVER que sale en la historia es GUILLERMO, que en 1094, militaba bajo las órdenes de PEDRO I  de Aragón,  tomando parte en la batalla del Alcoraz. Son abundantes los nombres ilustres de personas, como Valentín Claver, que asistió a las Cortes de Aragón en 1490. Su hermano Juan Claver, fue también militar, esposo de la catalana Doña Ana Sobocano, con la que trajeron al mundo a San Pedro Claver.
Antes de aparecer los hermanos Mosen Salvador Almudevar, su hermano Miguel Almudevar, que se trasladó de Sieso a Barluenga y se casó con Antonia Puértolas y de Martín Almudevar I, que se casó con Pascuala López de Zamora, aparece en 1311, en Archivos de la Corona de Aragón, reg. 208, f. 115, un escrito en que el Rey Jaime II, da licencia a Juan Almudévar para reedificar un molino de viento en Almudévar. Esto y los primeros escudos de la Villa y de los infanzones, demuestra que Juan Almudévar perteneció a los antecesores de los Almudévar de Sieso.
La Abadesa de Casbas, pone en la Prueba Instrumental Cronológica del Arbol, que ella Dueña Temporal de Sieso, reconoce por Hidalgo, y como tal exento del   pago de Maravedí a Juan ALMUDEVAR, (que no va en el Arbol actual), nombrándolo entre los demás  Infanzones y Escuderos del  Pueblo. Notario Bernat de  Motas.14 de Junio de 1498.Fol. 61. En la Infanzonía de los Almudévar, pone lo mismo, pero en lugar de poner la fecha de 1498, pone la de 1428, Fol.61.
Por el año  de 1498, y por el 1549, aparecen los hermanos citados, a saber Mosen Salvador Almudévar, que fue Beneficiado y Cura de la Catedral de Huesca. Su hermano Miguel Almudévar, se trasladó desde Sieso al pueblo de Barluenga ( 1502 a 1505) donde se casó con Antonia Puértolas, y en dicho lugar, todavía se conserva la Casa con su escudo, igual que el que ya existía en Sieso.
¿Era Violante Almudévar, casada con Miguel Claver, alias Valeta, hermana de Mosen Salvador Almudévar, de Miguel Almudévar y de Martín Almudévar?. En la Infanzonía de los Almudévar no lo dice, pero en  el Libro de Claver de Sieso, coinciden las fechas, en las que vivieron con su hermana. Parece confirmar la frase siguiente la pertenencia de la Casa Infanzona de los Almudévar con la limitación de ambos domicilios, porque dice la siguiente frase, cuyo autor no recuerdo:”Violante Almudévar era de familia antigua e infanzones notorios los de Sieso. Su Casal, dice un escritor antiguo,está sito en la Plaza Baja,entre casa de Almudévar, hoy de la familia Claver y el huerto de Miguel Azara”.
 Por aquella época en que se marchó de Sieso a Barluenga, Miguel Almudévar, Infanzón de Sieso, “VIOLANTE ALMUDEVAR”, que es de suponer, sería hermana de Miguel, “se casó con MIGUEL  CLAVER, alias VALETA, que era de Pueyo,  pueblo del Valle de Tena, allá por el año 1515”. Como  apodo  tenía el de VALETA, que en lugar de pasar a ser su apellido, desapareció con el tiempo. “Violante Almudévar era de familia antigua e Infanzones notorios de Sieso. Su Casal, dice un escritor antiguo, está sito en la Plaza Baja, entre casa de Miguel Almudévar, hoy de la familia Claver y el huerto de Miguel Azara”, según dice el escrito de José Claver.
 He subido desde Siétamo a Sieso, muchas veces, para tratar de localizar Casa Almudévar, he sospechado su situación, pero hasta que subí a veros, no lo pude lograr. Pero el día que os                                           conocí a  ti,  José Claver y a tu esposa Pilar Betrán, un antiguo amigo me enseñó el pórtico de la casa, convertido en parte de la pared, que se encuentra entre casa Claver y casa Nasarre, frente a la Plaza Baja. Me llama la atención la presencia en aquellos lugares del huerto de Miguel Azara.  Apellido Azara, con el mismo escudo consistente en un ave erguida, que los Azara de Barbuñales, que tantos hombres y una ilustre mujer dieron a la Historia de España. Ese escudo  también lo poseían los Azaras de Siétamo, como se ve en una alacena el ave erguida junto al escudo de los Almudévar. Una sobrina del cura fundador,  con mi antepasado Josep  Almudévar Altabás, de la Capilla, a la que se entra por la iglesia, con parte de su superficie, entregada a la Cofradía del Cristo, por los Azara, en la que hasta el año 1936 se exhibía el escudo de los Azara. No es extraño que  el sucesor de Miguel Almudévar,  Joseph Almudevar Altabás, nacido en Barluenga, fuera elegido para esposo de una Escabosa Azara. Como acabo de decir en un  armario del salón de mi casa, están en una puerta, el escudo de Almudevar,  al lado del de los Azara.
El 13 de Febrero de 1536, firma Miguel Claver el testamento a favor de doña VIOLANTE ALMUDEVAR y en 1540 “deja testificado como Señora mayorada y usufructuaria a la referida VIOLANTE su mujer”. Tuvieron cuatro hijos, a saber NICOLAS  CLAVER alias VALETA, Miguel, Pascual y Mateo, pero no nombran a ninguna hija. No sé si sería su tía Felipa Claver, la que se casó con el Conde de Aranda.
El citado Casal de los Claveres de Sieso, había sido anteriormente de los Almudevar de Sieso, pues MIGUEL  CLAVER, alias Valeta, fue natural de Pueyo del Valle de Tena y por los años de 1515, bajó a Sieso y se casó con VIOLANTE ALMUDEVAR, de la que dice en la página 99 del Libro de los Claver, que guarda don JOSE CLAVER Lopez de Zuazo, que “VIOLANTE ALMUDEVAR, familia muy antigua y de infanzones notorios de dicho lugar, cuyo casal hoy se conserva en la familia CLAVER, está sito en la Plaza Baja, entre la casa de Miguel Almudevar y huerto que fue de los Juncós y ahora de Miguel Azara”. En el Testamento de MIGUEL CLAVER “deja a su Señora mayorada y usufructuaria a la referida VIOLANTE su mujer, testificado en 12 de Mayo de 1540”.
NICOLAS CLAVER y ALMUDEVAR, hijo de MIGUEL  CLAVER, ALIAS VALETA, heredó “el citado Casal que había sido  anteriormente  de los ALMUDEVAR de Sieso”, que pagaban los impuestos, como dicen que se puede comprobar ya “que se hallan en Zaragoza en la segunda pieza del Archivo Real…en el que se habla del citado Casal heredado por los Claveres de Sieso”. “Después de lo referido en Julio de 1558 el Notario Pedro Vicente de Roda de Huesca, COLAU CLAVER, (el nombre de Nicolás  lo popularizan como Colau) y MARTIN ALMUDEVAR vecinos del lugar de SIESO, renovaron dicha ANTIPOCA como sucesores de los bienes del mencionado Casal, que fueron de DAMIAN (¿) y VIOLANTE ALMUDEVAR ….De cuyos actos claramente se convence que NICOLAS CLAVER sucedió a la mitad de los bienes de dicho Casal por hijo y sucesor de VIOLANTE ALMUDEVAR casada con MIGUEL CLAVER ALIAS VALETA”. ANTIPOCAR, según el Diccionario General de don Roque Barcia de 1880, es palabra aragonesa que quiere decir “reconocer un censo con escritura pública, obligándose a la paga de sus réditos. Volver a hacer alguna cosa que es de obligación y había estado suspensa por mucho tiempo”. El hecho de que MARTIN ALMUDEVAR, tercer hermano del Beneficiado Salvador de la Catedral de Huesca, de Miguel que se casó en Barluenga y este Martín que se quedó en Sieso y dio origen a las casas de Almudevar de Castilsabás y de Loporzano, descubre su parentesco con VIOLANTE, pues Nicolas o Colau Claver, con Martín Almudevar “renovaron dicha ANTIPOCA como sucesores de los bienes de dicho Casal, que fueron de DAMIAN( ¿) y VIOLANTE ALMUDEVAR”. (¿Quien fue Damián?).
“Nicolás CLAVER ALIAS VALETA, casó con Antonia de Juncós de familia muy antigua de dicho lugar de Sieso cuyo matrimonio está probado en el proceso de infanzonía en propiedad de los Claveres de Sieso el que se dio sentencia en el año 1664”.
Vicén Do Río en su obra de infanzones aragoneses, escribe de “Los Claver de Sieso: D. Miguel Claver, (alias Valeta) trasladó su residencia al lugar de Sieso de Huesca para celebrar matrimonio con Dª VIOLANTE de la linajuda familia de los Almudévar, levantando Casal en la Plaza Baja junto a la casa- palacio de los Almudévar y dando origen a esta nueva rama. Celebraron entronques con las linajudas familias de los Aniés, Seral,  Alamán,Monter y Viñuales.
Asistieron a las Cortes celebradas en los años 1613,1626 y 1646”. En cuanto a los  Claver de Tena, escribe: En el lugar de Pueyo, en el valle de Tena, tuvieron heredamiento los hermanos VALENTIN y JERONIMO CLAVER, tenidos como legítimos infanzones en todo el valle, asistieron a las Cortes de Zaragoza del año 1490. De esta rama salió a Verdú, (que se encuentra en Cataluña), el tronco al que perteneció D. Pedro Claver y Sobocano y apóstol de las Indias Occidentales y que subiría a los altares con el nombre de San Pedro Claver. Ambos hermanos, debido al privilegio que les concedió el REY Don ALFONSO V de ARAGON, después de la BATALLA DEL ALCORAZ, pusieron un escudo cortado con una CRUZ llana de Gules, con cuatro cabezas de moro, de sable, ceñidas con una cinta de plata. Debajo siguió el león rampante que sostiene en sus manos una llave. Del nombre latino de llave,  a saber “clavis”, surge el apellido de CLAVER.
De la rama de D. Jerónimo saldrían los vástagos que entroncarían con el Conde de Aranda y el Conde de Berbedel”.
De los Claver, descendientes de un Embajador del rey de Aragón Don Fernando en Inglaterra, de “Don Juan Claver embajador de los Reyes Católicos y militar aguerrido,  que gozó de la confianza del Gran Capitán”, salió el citado MIGUEL CLAVER, alias VALETA, que fue a residir a Sieso, casándose con Doña VIOLANTE  ALMUDEVAR y fueron tronco de los Claver de Sieso. Tuvieron cuatro hijos. Fue NICOLAS  CLAVER y ALMUDEVAR, el que  continuó dirigiendo el Casal de los Claver de Sieso. Este NICOLAS CLAVER Y ALMUDEVAR, se unió en matrimonio con Doña Antonio Juncos y tuvieron seis hijos.  MIGUEl CLAVER  y  JUNCOS se casó con Doña ISABEL DE ANIÉS, hija de la familia de los (opulentos) SEÑORES DE ANIES, de San ROMAN DE MORRANO, que tenían la residencia en el Castillo. Tuvieron ocho hijos. Hoy en día, para recordar a los Señores de Aniés, conozco,  con noventa años (2011) a don Alfonso Buil Aniés, que ha sido Guarda Forestal). Su padre fue Jefe Provincial de dichos guardas y gran amigo de Joaquín Costa.¡Cómo se conserva el apellido Aniés en la actualidad!.
 MIGUEL CLAVER Y JUNCOS, con su esposa DOÑA ISABEL de ANIES, tuvieron ocho hijos.
Miguel Claver y Aniés, asistió a las Cortes en 1626 y casó tres veces. La primera con Doña María Alamán y no tuvo sucesión; la segunda con Doña Juana Seral de Loporzano , de la que tuvo a Miguel Claver Seral; la tercera se casó con Doña María Monter, de Laluenga.
El hijo tercero del tercer matrimonio, Miguel Claver y Monter, se casó tres veces, la última con Doña ANA ALMUDEVAR, natural de SIESO, de la que no tuvo sucesión. Entre otros hijos tuvo a ANTONIO CLAVER  y VIÑUALES,  que se casó con Doña TERESA ALMUDEVAR y tuvieron a MANUEL MIGUEL CLAVER Y ALMUDEVAR, que se unió con Doña JACINTA MANCHO, natural de Torres de Montes. De esa unión sobrevivió una hija llamada: TERESA CLAVER Y MANCHO. Esta fue esposa de Jerónimo Español y los dos fueron padres de Teresa Español y Claver, mujer de José Correa y Abió.
Dice el escrito que “aquí se pierde la varonía del apellido Claver”. Este fin se  refiere al apellido Claver en Torres de Montes, pues son numerosos los descendientes del apellido Claver.
Miguel Claver y Aniés tuvo como tercera esposa a Doña Martina Monter de Laluenga. Tuvieron como hijos a Isabel,Martín, Miguel y Juan Francisco,que asistió a las Cortes de Zaragoza en 1613. MIGUEL CLAVER Y MONTER es el continuador del  tronco de los Claver en Sieso, asistiendo  a las Cortes de Zaragoza en 1646.Estuvo casado también tres veces y la tercera con Ana Almudévar de Sieso, sin tener hijos. El segundo matrimonio lo realizó con Engracia Viñuales de Angüés y tuvieron ocho hijos.  Su hermano “don Roberto Claver y Capdevilla, fue militar, y en uso de sus viajes a las Indias naufragó el barco, salvándose en una tabla por la devoción que le tenía a la Virgen del Pilar, cuya capilla de la parroquial de Sieso pertenece a los Claver,  estando tres días luchando con las aguas en la tabla hasta que un barco ruso le salvó y en acción de gracias por su salvación, al regresar a su pueblo natal mandó labrar a sus expensas la portada de la iglesia y los dos cuadros que existen en el presbiterio dedicados al nacimiento de Nuestro Señor el uno y el otro a la adoración de los Santos Reyes”.
 ACLARACION DE LA GENERACION DE LOS CLAVER CAPDEVILLA: MIGUEL CLAVER MONTER, de su primer matrimonio con Doña Petronila Ribas de Alcalá de Gurrea, quedó el hijo llamado MIGUEL-DANIEL. “Este casó en el mismo pueblo con TERESA CAPDEVILLA y USSON de Sieso. Y tuvo seis hijos. Uno de los hijos Miguel Claver y Capdevilla  murió en 1711, graduándose de Doctor en el Colegio Imperial de Santiago de Huesca. Su hermano “ Don Roberto Claver y CAPDEVILLA,fue militar, y en uno de sus viajes a las Indias ( como he escrito unas líneas anteriores), naufragó el barco,salvándose en una tabla por la devoción que le tenía  a la Virgen del Pilar, cuya capilla de la parroquial de Sieso pertenece a los Claver, estando tres días luchando con las aguas en la tabla hasta que un barco ruso le salvó y en acción de gracias por su salvación, al regresar a su pueblo natal mandó labrar a sus expensas la portada de la iglesia y los dos cuadros que existen en el presbiterio dedicados al nacimiento de Nuestro Señor el uno y el otro a la adoración de los Santos Reyes”.
El pequeño ANTONIO CLAVER Y VIÑUALES se casó con TERESA ALMUDEVAR. Fueron padres de MANUEL MIGUEL CLAVER Y ALMUDEVAR, que se casó con Doña JACINTA MANCHO; natural de TORRES DE MONTES. DICEN QUE AQUÍ ( como ya he dicho) SE ACABA LA VARONIA DEL APELLIDO CLAVER, en el Casal de los Claver en Sieso.

Se queda uno admirado y pobre de entendimiento al leer esta Historia de los Claver, entretejida con parte de los Almudevar, principalmente que con alguna de sus mujeres, especialmente VIOLANTE,  se unieron en matrimonio,  unas tres veces. Y rindo un homenaje al Claver que escribe:” YO JOSE MARIA DE CLAVER y LOPEZ DE ZUAZO, PRIMOGENITO De DON LEON de CLAVER Y ALLIOD y DE DOÑA CARMEN LOPEZ DE ZUAZO Y ELIZALDEZ; DEJO CONSTANCIA DE TODO LO ESCRITO”.
No sólo se acabó “la Varonía del apellido Calver, en el casal Claver de Sieso”, sino que también se acabó la sucesión directa, del hermano  de Mosen Salvador, Beneficiado de la Seo de Huesca y  de Don Miguel Almudévar I, Infanzón de Sieso, casado con Antonia Puértolas, A. MARTIN ALMUDEVAR, casado en Sieso con Pascuala López de Zamora y “Possehedor” del Casal de ALMUDEVAR de SIESO. El séptimo sucesor de ANTONIO MARTIN ALMUDEVAR del número I con la letra G se casa en Sieso con Ana de Aysa el 13 de Enero de 1706.Folio 173. En cuanto a Joseph Almudévar,  “poseedor” del Casal de los ALMUDEVAR de Sieso, sólo he podido encontrar que “El ayuntamiento de Sieso, confesó otro tanto ( que no aclara), en cuanto al de la letra H”; y también el   monasterio de Casbas, Dueño Temporal de SIESO, es  decir “JOSEPH ALMUDEVAR, Possehedor del Casal”.  A continuación ya no aparece ningún sucesor.
  Se acabaron las líneas genealógicas de Claver y de Almudevar, en Sieso y en Siétamo, pero siguen existiendo Claveres y Almudévares en España y en el mundo.
En nuestra provincia de Huesca, aquellos antepasados nuestros participaron en grandes conquistas, pero ahora han desaparecido multitud de aldeas y de pueblos y ha aumentado la población de las ciudades. El porvenir no sabemos cómo se resolverá, pero ahora, empieza a fallar la producción de alimentos en el mundo y nosotros, como hablaron Joaquín Costa con el Forestal Mayor de la Provincia de Huesca, señor Buil, padre de Alfonso Buil  Aniés, pertenecientes al Castillo Señorial de San Román de Ponzano, emparentado con los Almudévar y con los Claver, que en la provincia de Huesca había más agua que en el resto de España, con la que se podrían originar multitud de alimentos en el Alto Aragón, pero así como fallaron las líneas  de los  Claveres de Sieso y la de los Almudévar del mismo pueblo, han fallado los planes de riego del Alto Aragón.

domingo, 18 de agosto de 2019

Carlos Albasini, muerto el año de 2011 y nacido en Huesca en 1920.-




No es extraño que Carlos Albasini, sea un hombre famoso en Aragón, pues siendo Perito Agrícola, trabajó en el aprovechamiento de los ríos  nacidos en los Pirineos, por la Provincia de Huesca, siendo un seguidor inteligente y trabajador de Joaquín Costa. Yo guardo muy pocas cartas de ciudadanos, pero tengo una de Carlos Albasini, con el dolor de no encontrarla, que recibí escrita por él, cuando murió en Canadá, mi hermano Manuel.
La vida de Carlos Albasini, relacionada con el riego y la mejora de las tierras oscenses, fue una unión con la inteligencia de Don Federico Balaguer, que se preocupó del problema de las aguas para regar los campos oscenses. “Don Federico me dijo que habían editado, en cierta ocasión, el proyecto de Albasini  para aprovechar para Angüés, Sieso, Casbas,etc. el agua del río Alcanadre, del que nadie dice nada, pero sin embargo, Albasini ya habló del proyecto citado según el cual, bajarían sus aguas al Pantano de Calcón y en caso de necesidad, a causa de la sequía, a Huesca, ya que desde dicho Pantano descenderían con mucha facilidad al de Vadiello,con lo que sería difícil que a Huesca llegara a faltarle agua”.
El fotografo Rodolfo , padre de Carlos Albasini..


En Zaragoza ya tenían pensado resolver el problema del agua con el Pantano de Yesa, en tanto que en Huesca nadie habla de las aguas del Alcanadre, para que Huesca deje de ser la pobre Huesqueta. Pero no es que en Huesca haya existido una carencia de mentes preocupadas por el agua. Basta recordar la figura del cura nacido en la Montaña, Don Julián Avellanas, que era Párroco de la iglesia de Casbas y que murió en Barcelona el año de 1926. Esta cura fundó al comenzos de siglo, la Mutua Ganadera, además del Sindicato Agrícola, en el que en la Junta Local de Siétamo,figuraba como secretario mi padre Manuel Almudévar. Estos hechos tuvieron su paso por el tiempo, antes de la Guerra Civil, pues su entusiasta proyector, murió el año de 1.926. Después de la muerte de Mosen Julián Avellanas, vino un poco más tarde la República y después la Guerra Civil, el año de 1.936, con lo que desapareció la posibilidad de hacer los pantanos de Calcón y de Vadiello.  Con la muerte  de estos defensores del agua en estos pantanos se quedaron estos pueblos de Angüés y su comarca sin defensores del suministro de agua, que mientras vivió Mosen Avellanas tuvieron fe en Costa, tanta que en Angüés todavía se llama Calle de Joaquín Costa su calle principal. Claro está que los vecinos de Angúés casi se olvidaron de Joaquín Costa. Y más tarde, hartos de ir a buscar agua, casi llegaron a olvidarse de esta esperanza.
Si se hubiera levantado según la idea de Albasini, la Presa de Pedruel,no hubiera sido necesario seguir cantando en Nocito: “Agua pedimos, San Urbez,aunque no la merecemos, que  si por merecer fuera, aun el agua que bebemos”.
Don Federico a cuyo almacén en la Plaza del Mercado acudíamos con el sabio y hoy difunto Julio Brioso, me dijo que había editado el proyecto de Albasini para aprovechar a Angüés, Sieso,  Casbas, etc., del agua del río Alcanadre del que nadie dice nada. Pero  ya  había hablado Albasini del proyecto citado, según el cual bajarían sus aguas al Pantano de Calcón y en casos de necesidad, a causa de la sequía, a Huesca, ya que por este Pantano, sus aguas descenderían con facilidad al de Vadiello, con lo que sería muy difícil que a Huesca llegara a faltarle agua.
León José Buil,espone que “el Pirineo necesita una ley específica para su territorio que le permita ser una reserva de valores naturales y culturales, pero también una base de desarrollo futuro para hacer justicia a unos pueblos que con su permanencia en el medio ha conservado y nos ha transmitido un formidable patrimonio natural”. Pero esta circunstancias no deben impedir que se abandone el progreso de los hombres, ya que hay un proyecto hecho por Albasini y presentado en la Revista Argentina, e la Diputación de Huesca por Don Federico Bañaguer,para bajar desde Pedruel aguas del Alcanadre para regar el Somontano y ahora nos dicen que no se pueden hacer obras en la Sierra porque es Parque.Espreciso acordarnos de Arnal Cavero y de López Allué de Barluenga,  que hablaba de aquellos “ancianos que blasfemaban de rabia y como dice José Damian Dieste  “que oró por todo aquel abigarrado de paisaos nuestros ,que se fueron a los calcaños-tobillos de la eternidad y que ya no serán anónimos porque el esritor de Barluenga incluyó a esos tipos de montañeses-somontaneses en sus agudas fabulaciones”.
Ya Federico Balaguer decía que los derechos humanos de los habitantes de la Sierra y de su Somontano, no deben atacarse con la Ley que la convierte en Parque, porque no atacan las presas  su belleza,pero despachan a sus gentes, para que vengan los extranjeros. Igual vendrían éstos si encontraran en <<
Ana Francisca Abarca de Bolea dice que la Sierra “desperdicia por las peñas, las gotas de mil en mil” y nosotros los somontaneses decimos que las aprovechen nuestras tierras.
Como se deduce,con la ayuda del Cura del Somontano,levantando la presa de Pedruel, inspirada por Albasini, no haría falta rezar con tsan urbez, aunque no la merezcamos, que si por merecer fueraanta humildad la petición del agua,como la rezaban en Nocito y que decía lo siguiente :”Agua pedimos, San Urbez, aunque no la merezcamos, que si por merecer fuera ni aun el agua que bebemos”.

jueves, 15 de agosto de 2019

Carlos Albasini, amigo de mi hermano Manolo.-


                   
Embalse Calcon y Albasini.
                          
Este hombre sapiente y trabajador, nació en Huesca en 1920, y fue hijo de un comerciante italiano, instalado en el Coso Bajo de Huesca y de una Maestra nacional, española y fue el mayor de cinco hermanos y hermanas.
Era hijo de un comerciante italiano, que tenía un edificio moderno y elegante en el Coso Bajo de Huesca. La Guerra Civil lo hizo volver una temporada a su Piamonte natal, pero una vez acabada la Guerra Civil, volvió a Huesca.
Comenzó sus estudios en Santa Rosa, siguió en  San Viator  para acabarlos en el Instituto de Segunda Enseñanza. En este Instituto hizo amistad con mi hermano Manolo, del que se acordó siempre, pues cuando éste murió siendo Médico en Canadá, recibimos una carta   a mi familia, para expresarnos el pésame. Esta carta fue un gran recuerdo de Carlos Albasini  a mi hermano, del que fue un gran amigo. No encuentro dicha carta, pero acudí con gran sentimiento a la Exposición que se mostró durante estos días de San Lorenzo del actual año de 2.019 y allí pude recordar la personalidad de Carlos Albasini.
Acabó el bachillerato en 1936 y se preparó para estudiar en la Escuela de Peritos de Villaba de Navarra, pero la Guerra Civil,con su ausencia de Huesca durante parte de la Guerra Civil,le obligó a permanecer en Italia hasta 1940. Acabó sus estudios en 1.943, el mismo año en que yo cumplí los trece años.
Por aquellos años mis hermanos y yo íbamos a divertirnos a la Torre Casaus, donde nos bañábamos en su piscina y jugábamos a diversos juegos en aquel antiguo convento, ya desaparecido. En aquella Torre o casa de labradores, nos uníamos los seis hermanos con distintos jóvenes y jugábamos, incluso al tenis en la superficie de la era,en la que se trillaban los cereales que se recogían. Albasini y mi hermano, cultivaban la amistad, que duró hasta la muerte de mi hermano Manolo, en que Carlos Albasini, nos envió a mi famila, una carta que todavía guardo, pero que no puedo recordar donde está. Mi hermano nació en 1927, y Albasini vino al mundo en 1920 y con los años que para la Guerra Civil tuvo que refugiarse en Italia, unió con mi hermano su amistad. Amistad que aumentó en el Instituto de Segunda Enseñanza.
Pero aparte de su vida privada, desarrolló su vida profesional en el Instituto Nacional de Colonización, que más tarde entró en Iryda. Llegó a estudiar el aprovechamiento total de los Recursos Hideráulicos del Río Ebro y estudió la totalidad de la cuenca Hidraulica del Río Ebro, atendiendo los recursos hidráulicos actuales y futuros y proyectos de embalses y canales. Su labor fue reconocida por el Ministerio de Agricultura y premiada con la concesión de la Orden Civil del Mérito Agrícola con la categoría de Caballero.
Murió el uno de febrero de 2.011,en que acabó de escribir artículos sobre los diverso temas progresistas sobre todo de los riegos del Alto Aragón. Quizá el último fue una solución para para el ferrocarril de Canfranc, con una baja cota, alternativa a la travesía central pirenaica por el Vignemale.
Sus hijos han puesto a disposición de la Escuela Politécnica Superior de Huesca, muchos cientos de manuscritos, que nos han de facilitar el progreso de la agricultura en la mitad del siglo XX y primera del siglo XXI.
Yo quiero encontrar la carta a   familia de Carlos Albasini, para colocarla en un cuadro, que se contemple desde mi cuarto de estar.

martes, 13 de agosto de 2019

El pantano de Guara o de Calcón


El día 7 de mayo de 2009, fui con mi amigo Lorenzo López Laguna, nacido en Aguas, a visitar la casa donde nació, el campo de Navarriello y a conversar con algún paisano suyo. Mi compañero volvió muy contento después de haber visitado su pueblo natal y yo me sentí también muy satisfecho de encontrarme con Jesús Escario, presidente de la Asociación de Futuros Regantes de la Cuenca del Calcón. Le pregunté por las discusiones que ha tenido Aguas con Loporzano sobre el aprovechamiento de aguas de dicho pequeño pantano. Me explicó que Loporzano tiene problemas de abastecimiento de aguas, pues su Ayuntamiento comprende numerosos pueblos, pero hay que tener en cuenta que el pantano de Calcón no se levantó para suministrar agua de bebida a todo el Somontano, sino que se levantó para dotar de agua de riego a los pueblos que pudiera abastecer. La concentración parcelaria de Aguas, Ibieca y Liesa, con nuevas zonas de riego, sería asegurar el porvenir de estos pueblos. Pero Jesús Escario, sintiendo la común necesidad de agua por parte de sus pueblos hermanos, exclamó: ¡Ojalá sobrara agua en el pantano! Ya no quise hacerle más preguntas, porque me había dado cuenta de que el mal viene, no de los pueblos del Somontano de Guara, desde Angüés hasta Loporzano, sino de la mala política que se ha hecho con dichos pueblos, incluso "quitándoles" el agua de Vadiello y ahora el agua del pantano de Montearagón. ¡Jesús Escario!, tu noble deseo de que haya agua para todo el Somontano pone en evidencia esa mala política que se ha hecho con el mismo. Porque el pantano de Vadiello acordaron allá por el año 1917 levantarlo los pueblos regados por el río Guatizalema, pero vinieron años de luchas políticas e incluso llegó la Guerra Civil y pasada ésta, un gobierno dictatorial lo construyó, pero todo para Huesca capital, después de haberle ya quitado las aguas de San Julián. Hay que considerar que los que están más cerca del agua, tienen sobre el agua un "derecho natural", y por él no se les puede quitar el agua. Si por lo menos aquellos gobernadores hubieran pensado como Jesús Escario, cuando dijo: "Ojalá sobre agua en el pantano", pero no pensaron que no se podía dejar sin agua a los somontaneses. Pero no sólo les quitaron el agua, sino que se la hacen pagar al Ayuntamiento de Loporzano, como si fueran extraños a ella. Sin embargo, al Somontano lo han clasificado recientemente como parte de la Hoya de Huesca. No nos tiene que causar escándalo el comportamiento de Huesca con Loporzano, pues ya hace muchos años le cobraba a Sasa del Abadiado el agua de una fuente monumental, que todavía se conserva. Cuando estuve viendo la presa del pantano de Calcón o de Guara, me acordé de Jesús Escario cuando decía que ¡ojalá sobre agua!, porque tal presa sólo retiene tres hectómetros cúbicos y viéndola desde el mirador, llama la atención la escasa altura que le dieron al construirla. Verdaderamente eran tiempos en que no sobraba el dinero, pero si ahora la levantaran hasta la altura del mirador, seguramente retendría unos seis hectómetros cúbicos. Pero limitando con el Somontano de Huesca, baja el río Alcanadre, que no tiene todavía previsto el uso de sus aguas y según dijo Albasini en su Proyecto, desde Pedruel se podría bajar agua, pasando por Santa Cilia de Panzano, hasta el Calcón. Este proyecto lo sacó don Federico Balaguer en la Revista Argensola y fue objeto de broncas por las autoridades de entonces. Hoy se podría recurrir a esta solución y se evitarían crisis que reúnen a la gente en pocas ciudades, mientras se desertizan zonas tan hermosas como el Somontano de Huesca. El ingeniero don Ramón Colom ha ideado un Plan de Abastecimientos de Agua para la Gran Huesca, que abarcaría Nueno por el Norte y el Somontano por el Este. Así creo que Huesca dejaría de ser Huesqueta para convertirse en la Gran Huesca. Hay que hacer partícipes a todos los habitantes de la provincia, de la autovía que viene de Castellón y de la que se está construyendo desde Lérida a Pamplona, sin descuidar el ferrocarril que nos uniría con Europa.

La sequía por falta de lluvia y de hombres

  Cuando estos días del mes de Agosto, circula uno por las carreteras del Somontano o de la Tierra Baja, se da cuenta de como el monte está ...