viernes, 18 de septiembre de 2026

EL HUMOR ALTOARAGONES




Una chispa en unos casos enciende un placentero cigarro y en otros un incendio. Pero para que haya humor tiene que saltar la chispa de ese humor. Si no hay chispa no funciona, como le pasó al alcalde de Albero, que estaba frente al Correos, dale que te pego, al pedal de la moto y no se ponía en marcha. Al preguntarle un guasón que le pasaba a la moto, le contestó el de Albero: ¡qué ha de pasar, que no "espurnia"!.
En el humor salta la chispa del roce o contraste entre lo serio y lo ridículo y el buen observador ve  saltar la chispa, simplemente, mirando el contraste. En la vida, entre el sentido común y el humor, tantas veces irracional, absurdo o ridículo, se goza del humor vital.
Una de las definiciones del humor, dice que consiste en presentar de un modo serio a alguien o a algo ridículo, como hacía aquel sacristán que de una mujer “pintarrojeada”, super acicalada y super ataviada, vestida con ropas que pretendían ser originales, cuando en realidad parecía un espantapájaros, decía : !parece una madama!.
Una madama en nuestros pueblos era una señora vestida elegantemente.
Ese fijarse, con sus redondos ojos, aparentemente ridículo de la lechuza que anidaba en La Compañía, lo cambiamos por esos ojos escrutadores de Unamuno y habremos hecho humor, como cuando a este señor lo caricaturizaron de lechuza, pero con su sentimiento y resentimiento trágico de la vida dijo: "Eso que se llama por ahí humorismo, el legítimo ni ha prendido en España apenas, ni es fácil que en ella prenda".

jueves, 17 de septiembre de 2026

Las golondrinas




Cuando iba a visitar o a vacunar algún animal doméstico por el Somontano, me fijaba  en las golondrinas, que anidaban en los cubiertos, debajo de los maderos y allí, cuando criaban, uno  podía ver y oír a las crías, que al recibir de sus padres el alimento, piaban y sacaban sus cabezas de los nidos, abriendo sus fauces para recibirlo. Es la golondrina un ave elegante que en el Otoño se marcha al Sur, pasando al Africa del Norte y al llegar la primavera, alegraba los corazones de los habitantes del Somontano, que la amaban y no las perseguían ni deshacían sus nidos. Las respetaban, ya que de niños les habían contado que cuando Cristo estaba colgado en la Cruz, ellas revoloteaban a su alrededor y le quitaban la corona de espinas, que cruelmente se clavaban en su cabeza, amargando más los ya pesados dolores, que había sufrido y estaba todavía sufriendo.
Por eso se originó el refrán que dice: ”el que mata una golondrina, mata a su madre”.Al oír sus cantos, se sentían los somontaneses  inclinados a la paz e imitaban dicho canto, diciendo: ”mosquito comí, comí, mosquito comí, comí, a otro que no a mi”, dando el sonido a estas palabras igual al  del canto de las bellas golondrinas.
Me contaba una mujer joven del Somontano que estuvieron en la cuadra de su casa, haciendo obras para transformarla en un hermoso y amplio salón de estar y se encontraron que en los nidos había “crietas de golondrina”.Estuvieron a punto de interrumpir las obras hasta el Otoño, pero al fin cogieron dichas pequeñas golondrinas y, con cuidado las depositaron en otros nidos, que se hallaban cerca de los de la cuadra. Triunfaron porque criaron muy bien aquellas golondrinas a las pequeñas, que les habían echado los dueños del salón.
Todos los años las esperan para verlas felices, cazando insectos, haciendo sus nidos de barro y lanzando al aire sus bellos sonidos, para alegrarse por haber  creado nuevas generaciones de su especie.
Este verano he observado más de lo que acostumbro, la emigración de las aves pertenecientes al género Hirudo, del que forman parte las golondrinas. Me habían dicho que el veinticinco de Agosto se marchaban de nuestra tierra, las “falcetas”, ”falciños” o vencejos y me sorprendió que marcharan en tal fecha, pero, cada año compruebo que se van volando con sus poderosas alas. En cuanto a la golondrinas clásicas, que anidan en Siétamo, se solían por ir el quince de Septiembre, todavía en verano, pero yo el día once ya no la ví; sin embargo mi afición a unas aves tan románticas y útiles por su eliminación de insectos como mosquitos, me hizo observar el cielo y hasta el día catorce seguí viendo pequeños grupos de ellas. Desde ese día ya no ví más, pero el día veintitrés de Septiembre, ya en el Otoño, a la hora del mediodía, pude observar un grupo de ellas, detrás de mi casa; se posaban en los cables de la luz unas cuantas, en tanto las otras volaban y giraban por el aire cazando insectos, luego se posaban y eran las otras las que se lanzaban a buscar su alimento.
Estas golondrinas pertenecen a la especie clásica que viene a Siétamo desde no se sabe cuantos años. Tienen el pecho blanco y el dorso azul oscuro totalmente, al contrario que otra especie muy parecida a ella, que lleva la parte posterior del dorso de color blanco. Hay quien no distingue ambas especies, pues son casi ta iguales y se bañan en las balsas y piscinas en pleno vuelo. Yo había visto a estas golondrinas que vienen a Siétamo, desde hace pocos años, en Monflorite, concretamente, haciendo sus nidos de barro, en los edificios, casi completamente cerrados, excepto un agujero que les sirve de entrada y salida en su nido. Ahora, en la calle alta de Siétamo,están sus nidos , unos al lado de otros, cuando antes para ver nidos de golondrinas, digo de las clásicas, había que mirarlos en el interior de los edificios, casas, cubiertos, etcétera, abiertos por completo por su parte superior y que nadie tocaba, porque tenían a las golondrinas como unas aves sagradas, que le quitaron a Jesús su corona de espinas. Por eso se originó un refrán, que dice así: ”El que mata una golondrina, mata a su madre”. Y es que al oir sus cantos, se siente uno inclinado a la paz. Este canto que también la gente interpreta, también cantando, poco más o menos, con estas palabras: ”Mosquito comí, a otro que no a mí” Hay personas  que tienen un gran oído e imitan, dando sonidos a estas palabras, el canto de las bellas golondrina. Aquellas que aparecieron por detrás de casa, posándose en los cables eléctricos por espacio de unas dos horas, ¿de dónde vendrían y a dónde irían?. No lo sé,  pero han dejado en mí su recuerdo y el de todo el género Hirudo. Las esperaré, para verlas felices, cazando insectos, haciendo sus nidos, en los que crían nuevas generaciones de su especie y aquí , en nuestros cubiertos o debajo de nuestros aleros, dejan de recuerdo sus nidos de barro.
Esperando que lleguen, observaré a los estorninos, que se posan en los mismos cables en que se posaban las golondrinas, aunque de vez en cuando se ven masas de ellos, que vuelan, unas veces con palomas, otras con cuervos y solos cuando van a los olivares o a dormir a las altas arboledas.

miércoles, 16 de septiembre de 2026

Banderillas




Yo no podré  olvidar nunca la Torre de Casaus, hoy toda ella convertida en el Barrio de San Jorge, a cuya ermita subían el día en que se celebraba su conmemoración, casi todos los oscenses. Pasaban unos por delante de la Torre, junto a su tapia, por la carretera de Zaragoza y otros por detrás, por el camino, que todavía se conserva, que cruzaba por la vía del tren, yendo después  por el Campo de Deportes y por último se pasaba por el lugar donde hoy se encuentra el moderno edificio del Baloncesto, para llegar por fin, al Cerro del Santo. Entre ambos caminos, se situaba la Torre. A nosotros los niños, en la era, mirando al Norte nos devolvía su mirada el Pico de Gratal; al Este se veía Huesca, que ha invadido después toda la Torre, sin olvidarse de la era; por el Sur en el edificio donde estaban las viviendas de mis tíos José -María y Luisa, acompañados por la casa de Laureano Ciprés, de su esposa Amanda y de sus hijos. Colocábamos unas sillas para que en ellas se sentaran las chicas, hermanas, primas y amigas nuestras, para que  presidieran  las corridas de toros que íbamos a celebrar y al oeste, nos presidía  realmente y nos bendecía durante toda la corrida, desde su elevada y próxima ermita, nuestro patrono San Jorge.

 La corrida era un juego de niños, sentándose las niñas en la presidencia, en tanto que los niños organizábamos la corrida. Para ello nos hacíamos matadores con nuestras gorras y espadas, otros se convertían en banderilleros, que tenían que clavar las banderillas encima de las espaldas del carrico  que hacía de toro empujado por un niño, ayudado por otros. Uno de nosotros, cogía las manillas del pequeño carrico, considerándolo como un toro; empujábamos acometiendo al que hacía de torero, que se esmeraba en dar pases artísticos. El hoy difunto, Pablo Ciprés, primo hermano de Gil Fernando  era el que mejor ponía las banderillas, de tal modo que en cierta ocasión, al ver al dicho Pablo tan torero, se asustaron y en lugar de hacer fuerzas para dominar al carro que hacía de toro, se echaron sobre él y a mí, el carrico, se me cayó  al suelo. San Jorge nos libró de que nos hiciéramos daño, dándole al mismo tiempo el premio al banderillero Pablo Ciprés, al convertir a su hijo, Pablito, en un notable banderillero oscense.

martes, 15 de septiembre de 2026

JUAN BACHOCAS, ALIAS CORAZON SECO


Añón de Moncayo.


Juan Bachocas "no en teneba d'enemigos", cosa rara en estos tiempos y en todo tiempo y lugar. Las cosas raras no lo son tanto, pues cada día que pasa, ocurren rarezas sin cuento. Entre los ancianos del pueblo, era famoso, pero yo nunca me enteré de la vida y aventuras de este hombre y decidí saber y transmitir algo de la misma. Al paso que vamos, me parece que lo normal será  lo anormal y se dará  raramente aquello que siempre fue rutina y cotidianeidad o ¿ es que las bachocas o vainas de las judías, habas y garbanzos, no constituyen la rutinaria repetición diaria de ser comidas por nuestros campesinos?. He tratado de analizar las causas por las que Chuan Bachocas no tenía enemigos. Al principio pensé que sería un filántropo, que amaba al hombre por el hombre mismo o tal vez un buen cristiano que amaba a su prójimo por amor de Dios. Me intrigaba este enigma, más que aquella extraña palabra que te falta para dar fin, con éxito, a un crucigrama. Subí al coche y me dirigí a la Villa de Almudévar, donde se había desenvuelto una vida tan hermosa y tan olvidada, con el fin de preguntar a las gentes sobre el héroe que me preocupaba. Preguntando, preguntando no saqué ninguna conclusión, porque todos ponían cara de extrañeza. Debía ser porque nadie había dado importancia a una vida que consideraban vulgar. Yo también debí parecerles un excéntrico y me marché, sin dar explicaciones, por donde había venido. Pero mi cabeza seguía dando vueltas al asunto y me decía: todos nacemos con agresividad, que puede llegar a ser dominada o desarrollarse hasta términos "nucleares". Si Juan Bachocas dominó tal agresividad, supongo que en tanto lo conseguía, daría a alguien oportunidad para que por lo menos le tuviera ojeriza; es fácil que tuviese algún pequeño enemigo aunque no fuese declarado. Hay quien ofrece la paz y le declaran la guerra. Pero Juan Bachocas consiguió vencer la violencia y ganar la paz, porque comía a diario las bachocas de las habas y de las judías, que poco a poco lo iban convirtiendo en un hombre que descuidaba las riñas con sus vecinos, convirtiéndose en un ser buenazo, llano, ajeno a toda consideración, que crease  violencia.             
Llegué a descubrir que Juan  Bachoca no era agresivo, porque, pensando en las bachocas, me di cuenta de que estaba identificado con el consumo de vainas de unas legumbres, como judías o alubias, habas y garbanzos. Y ese consumo era un factor que creaba en el hombre, la paz. ¿Cómo no iban a repartir la paz aquellas bachocas, que son sencillamente, las vainas de unas alubias ya granadas y maduras, que se conservan  todavía de tal forma, con un tenue verdor?. ¿Cómo iba a tener el corazón seco Juan Bachocas, con esas vainas de judías, que comía y que todavía conservaban “ un tenue verdor”. Aumentan la paz de los que consumen esas bachocas, trozos de cebolla, dientes de ajo,  tomates  maduros y pimientos. Y una copa de vino blanco alegra y da aroma a todo el que todavía consume tal guiso, al que se le añadía el sabor de los “boletos edulis”o con champiñones, que se  echaban en el plato. Desde el Moncayo, cantado en las poesías de mi paisana Doña Ana Abarca de Bolea, tía del Conde de Aranda, se consumen las bachocas por Aragón. Desde Siétamo, en días despejados, se divisa el Moncayo y en todos los pueblos se consumen las bachocas del dicho y contemplado Moncayo. Se consumen varios platos de judías, como las pochas o Bachocas. En Alberite de San Juan, todo el pueblo goza del encanto del Moncayo, que consumen, llenando sus vientres de bachocas, que a veces, les hacen disparar ventosidades, no agresivas, sino pacíficas. En Alcorcón consumen las bachocas, con la vaina húmeda, que conserva todavía el frescor de los huertos, donde se han cultivado. En numerosos pueblos guisan las pochas con codorniz, plato exquisito acompañado por el vino de Aragón. En Lecera de Zaragoza, el día de San Cosme y San Damián, consumen bachocas, cuyas propiedades sanitarias, están confirmadas por esos dos santos médicos. No me cabe el pensamiento de que las bachocas no fueran un buen medicamento, pues se ve que dulcificaban psíquicamente el temperamento de los que lo consumían. El gran escritor aragonés, Don Pedro Arnal Cavero, que fue Director de las Escuelas Públicas Joaquín Costa, en Zaragoza, escribió el Vocabulario del Alto del Alto –Aragonés de Alquezar y pueblos próximos), y otros variados títulos, como el de “Refranes, dichos y mazadas, en el Somontano y montaña oscense”. Nació Don Pedro Arnal Cavero en Belver de Cinca, pero se considera como una gran figura del pueblo de Alquezar. Nació en 1884 y murió en 1962. En su “Vocabulario del Alto Aragón-Aragonés de Alquézar y pueblos próximos”, habla de la palabra esbachocar y de las bachocas. Estas costumbres gastronómicas se conservan también en el Alto Aragón.  Yo tengo interés por Arnal Cavero y he mantenido conversaciones sobre él con su sobrino Fernando Arnal, que estudiaba conmigo Veterinaria en Zaragoza. Luego ejercimos los dos en la provincia de Huesca, siendo ambos Diputados Provinciales.  Tengo que agradecerle, que en cierta  ocasión, me  avisó  de que en Zaragoza trataban de castigarme por un escrito de protesta de los veterinarios interinos. Algunos de éstos, me pidieron que firmase con ellos un escrito de protesta a la Diputación General y así lo hice, pero los crueles y aprovechados que me pidieron mi firma, no firmaron ninguno más de ellos, con lo que me vi amenazado con un traslado a un puesto lejano. Gracias a él y al Director de Sanidad de Huesca, me liberé de tal castigo. No sé si me salvaron las bachocas a través del sobrino inteligente y recto de Don Pedro Arnal Cavero. Me he acordado de Juan Bachocas, pero, ahora, al acabar este artículo, me acuerdo de Mosen Bachocas, recuerdo lejano, pero que sin duda procede de algún párroco aragonés, que era dueño de un temperamento pacífico y agradable. Lamento no acordarme de él, pero pido a algún lector ,que haya oído algo de él, que me lo comunique, que entre los dos resucitaremos una persona aragonesa, que ya ha sido olvidada.

lunes, 14 de septiembre de 2026

Montearagón, monasterio y pantano



He sentido la dicha, al pasar por el Estrecho Quinto de ver como coronaban, con su tejado, la iglesia del Monasterio. He sentido el dolor, ya presentido, de que el pantano colateral a Montearagón, ha parado sus movimientos constructivos. A lo largo de la Historia, ésta nos ofrece hechos bellos y justos y hechos lamentables; entre los primeros está el de que a Sancho Ramírez le viniera la idea de levantar el castillo de Montearagón a una legua de Huesca, lo que logró el año 1089. Entre los hechos lamentables es que a dicho rey, se le ocurriera dar la mezquita de Huesca a su propia obra, a saber al Castillo-Monasterio de Montearagón. Esta donación hizo que el día en que se conquistó Huesca, estallase una disputa entre el Obispo Don Pedro y Simón, primer Abad del Monasterio, tardando veinte días en conseguir la Mezquita para el Obispo, a fin de convertirla en catedral, entregándole al Abad la capellanía de la Azuda. Estuvo muy bien que Sancho Ramírez construyera el Castillo y fue lamentable la lucha entre los obispos y los abades por obtener beneficios y poder.
No siempre discreparon ambos poderes, pues dice Don Antonio Durán, citando un documento del siglo XII, lo siguiente: “Sería gracias a los buenos oficios del Rey, que el Obispo Esteban y el Abad Berenguer concordaron solucionar la colisión de derechos eclesiásticos en los nuevos riegos del Guatizalema y del Alcanadre”.
Es bonito repasar la Historia de Huesca  y ver como Montearagón, en una época medieval, con el fin de repoblar las cuencas de los ríos Guatizalema y Alcandre, ponían en riego las tierras de Burjamán,de Presidena, Cachicorba y de Juvierre, que tomaron el agua de la Almunia de la Reina. Resulta más feo contemplar como en la parte alta de estos ríos, por ejemplo en La Almunia del Romeral, que hoy está debajo del pantano de Vadiello, no se prosperó en mejorar los riegos de los árabes.
En 1918 se inauguró el pantano de Belsué, precursor del que ahora se pretende hacer en Montearagón, en el río Flumen. Cuando lo estaban construyendo ya profetizaba Mairal de Belsué, labrador, el escape de sus aguas, gritando a sus trabajadores, que lo conocían, que se parasen porque se hundiría su obra. Es fácil pensar que lo mismo pudiera suceder en el pantano de Montearagón y algo han encontrado, que les lleva a robustecer los cimientos y la presa y , además, están escarmentados por lo que está sucediendo en el pantano de Calcón, que también , al parecer pierde agua( ¿será verdad?.
Algo ha tenido que ver Montraragón, en fechas anteriores a la de la construcción de dichos pantanos con los riegos, como dice Don Antonio Durán en la anterior frase, que he citado sobre el concordato entre el Obispo Estaban y el Abad Berenguer, sobre los riegos del Guatizalema y del Alcanadre. “¿Qué  otros poderes han tenido que ver en los riegos de Aragón, quienes han influido en los riegos de Zaragoza y de la pobre Huesca, y como se ha procedido a hacer  lo contrario de lo propuesto en el proyecto de Vadiello?. Son preguntas importantes porque para que una ciudad sea importante, ha de tener agua abundante para su consumo, para su industria, para el turismo y para el riego de la tierra, pero no sólo para la capital, sino para las zonas, cuanto más amplias mejor, que la rodean. Debía de haber riego desde Ayerbe  hasta Almudévar, desde Apiés hasta Sesa y desde Arguis hasta Tardienta, para formar la gran zona de la capital de Huesca. Zaragoza se aprovecha desde el Ebro y su Canal Imperial, de los ríos Aragón y Gallego de Huesca y otros ríos de su provincia, hasta el punto de que algún bromista,  la llama “Zaragón”.En cambio a Huesca que está bajo Montearagón, la llaman “Huesqueta”.
Vadiello se promocionó en 1911 y se hizo un proyecto de riegos de toda su zona de influencia, paro se inauguró en 1973, que ya no podía suministrarse, en ocasiones a su población y se rompieron los proyectos de 1911. Resolvieron el problema temporalmente, pero se quebró el progreso en el Somontano oscense hasta Angüés, con el pequeño pantano de Calcón, que,  para colmo de males, dicen que se va.
Ahora se estaba construyendo el pantano de Montearagón, pero se  pararon sus obras; ¿por qué? , por falta de dineros o por el peligro de que fallasen sus estructuras.
Hemos visto como Montearagón se arreglaba con el Obispo de Huesca y coincidían en los riegos del Gautizalema. Después se ha roto la capacidad creativa de los gobernantes civiles para la zona de Huesca y veremos, si en adelante Siétamo, como cabeza del Arciprestazgo de Montearagón, consigue verse regado.
El 24 de Julio de 1996, dice el Diario del Altoaragón que los “municipios del Pirineo constituyen una asociación para defender sus derechos”. ”Se trata de reivindicar una política específica de Montaña, desde el Pirineo Aragonés, con el apoyo de todas las fuerzas políticas”, para conseguir participar de algún modo de los beneficios que producen sus aguas, en el resto de Aragón. Si los pueblos productores de agua, que casi no pueden regar, se unen para exigir derechos, Huesca y su comarca no aprovecharán los ríos que pasan por su zona, como el Gallego, el Flumen,el Guatizalema y el Alcandre, ni los pantanos ya creados, como Vadiello o los recientemente construidos, como el de Montearagón. Aragón baja del Pirineo y sus aguas de no aprovecharse en sus tierras, se escaparán a otras o al mar, por tanto hay que aprovecharlas. Si porque por la Montaña se ha de abrir el paso desde Europa hasta Africa, y los montañeses verán enriquecidos los Pirineos, con el tráfico desde Europa a España, para abonar los campos y de los alimentos de dicho campos, que se exportarán a Europa. Así lo soñó el aragonés Joaquín Costa.
Cuando veía reponer tejados en la iglesia de Montearagón, me preguntaba si se acabaría también su pantano. No sabe el pueblo lo que pasa con las filtraciones de agua que hacen que se pierda, pero un señor  del pueblo de Fornillos, proclama que el agua de la fuente que mana debajo del pueblo, nunca la acoge el fondo del pantano, porque mientras está bajando, se va filtrando.
Ya se ha colocado el tejado en la iglesia de Montearagón y uno se pregunta ¿se terminará el pantano sin fallos?. El Monasterio y el pantano son vecinos, pero no sé, si se han dado beneficios entre ambos, en los presupuestos.

Ahora no podemos seguir el consejo del escritor Manuel Huerta Marín, que dice: ”Descúbrete ante el Monasterio de Monte-Aragón, recinto de abades sapientes, albergue del saber, sede del Consejo de los Grandes y archivo de las crónicas gloriosas y “fazañas”, pero esperemos que Huesca reaccione con un nuevo pensamiento de sus dirigentes, para que Huesca se riegue y sus comarcas, entre otras las del Guatizalema y sus zona, teniendo como tiene acabado su pantano.     

jueves, 10 de septiembre de 2026

Aún nos quedan las ranas


 La Grenota.

No sé que tiene la rana, tan verde tan simpática, que cantando su cu-cú a las orillas del agua, hacía que el caballero con su capa y su sombrero, se descubriera ante ella. También se enfadó la rana, cuando pasó una señora, que iba comiendo “esquerola”; cuando le pidió una hoja, no la quiso dar; la cogió del moño y  la  echó a rodar.La llaman “grenouille” en Frania y en nuestras tierras oscenses la llamamos la “grenota”. En Ayerbe, no hace mucho, jugaban a la “grenota”; era una rana de hierro, de hierro de fundición y la pintaban de verde, dejando abierta su boca por la que echaban distantes, unos discos metálicos, que a fuerza de entrar en ella, le despintaban el rojo de sus fauces y su lengua.Las ancas de nuestras ranas son un plato muy sabroso y prestan su agilidad a los músculos humanos y hay quien dice, por aquello de que  “a veces las ranas se vuelven peces”, son útiles al hombre político, para sus metamorfosis.No conozco de este anfibio propiedades curativas, basadas en sus órganos, ni glándulas endocrinas, pero es notorio a las gentes que influye  en la curación de golpes, roces y heridas, que se producen los niños. Invocaban a la rana, aquellas viejas de antes, cuando los niños lloraban, aquejados por sus males, con esa copla sencilla que a todos enamoraba: ”Cura, cura, mal de rana, si no te curas hoy, te curarás mañana”. El mal seguía su curso, esperando ese mañana, pero los lloros cesaban como por arte de magia.¡”Siña” Concha, ”siña” Concha, cuantas veces me cantaste esta coplilla, que reza: ”cura, cura, mal de rana!. Ha llegado ese mañana, un mañana muy lejano y aún me acuerdo de tu canto, y me sirve de consuelo y me ayuda a curar otras heridas, que no se dan en la piel, sino más bien en el alma.Las pobres ranas se acaban,  las que en las balsas saltaban, las que en el río croaban, amantes de los pobres renacuajos, “los cabezudos del agua”.El sapo canta el cro-cró y la rana su cucú. El sapo, más egoísta, está cantando ese cro, que es como un yo monótono, pero la rana amorosa, siempre está diciendo tú. Cuando llegue la calor, acude al oscurecer, bajo los cielos nocturnos, tachonados por estrellas, a escuchar en el ranero de juncos y de espadañas, el cu-cú, cu-cú de miles de verdes ranas, que es como un himno sencillo, que le canta a la esperanza.

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Saber y pensar.




La noche del día veinticinco de Septiembre, viendo la Televisión, salió Stephen Hawking y entre otras muchas cosas de pensamiento profundo, dijo que habría que buscar otro lugar distinto a la Tierra, para que los hombres pudieran habitarlo. Tenía razón porque en este mundo se está masificando la población, como vemos por ejemplo, con el pueblo chino, que se extiende por el mundo y parece ser que resultará difícil que la vida de los hombres sea justa y pacífica. Eso ya lo tenía bien pensado mucha gente, como mi amigo Carlos Torres, que va también en silla de ruedas e igual que Hawking tiene el cuerpo lento,  pero la cabeza rápida y con rapidez pensó que allá arriba o allá abajo o donde quiera que estuviese el hombre, volvería a reproducirse y a masificarse otra vez. ¿Por qué el hombre, que no ha de vivir mas que un pequeño espacio de tiempo a nivel  individual, se preocupa tanto de la Humanidad en su conjunto y de la conservación de su especie ?. Si nuestra vida es tan corta, que el porvenir de toda la Humanidad futura, no parece ser que nos afectará, tiene que existir al menos una solidaridad entre todos los hombres. ¿De qué  naturaleza?, ese es un tema para pensar. Yo pensé en el Diluvio Universal, porque de la misma forma que Hawking, se daba cuenta de que el hombre tiene que cambiar de planeta o de lugar para seguir su existencia, el Señor, creador del hombre, pensó en acabar con su especie, porque no se portaban bien. Dios perdía la paciencia de aguantar el mal comportamiento de los hombres a los que había creado libres para que eligieran entre el Bien y el Mal. Y pensó en el Diluvio Universal, pero su gran bondad se dio cuenta de que había hombres buenos, como Noé y por salvarlo a  él y a su familia, le sugirió el Arca. Sobre ella se salvó, pero en tiempo posterior, se volvió a masificar la población y esta volvió a comportarse contra las normas de comportamiento divinas, pues en el Génesis, pone que “bendijo Dios a Noé y a sus hijos y les dijo: ”Procread y multiplicaros y llenad la tierra”.Se volvió a masificar la población humana sobre la tierra y decidieron sus miembros levantar la Torre de Babel, para evitar ahogarse con otro diluvio.Y el Señor, según la Sagrada Biblia, exclamó:”He aquí que forman un solo pueblo y tienen todos una misma lengua…Ea, bajemos y confundamos allí su lengua, a fin de que nadie entienda el habla de su compañero” y cesaron de construir la ciudad”.”Sem tenía cien años  cuando engendró a Arpaksad, dos años después del diluvio. Y vivió Sem después de haber engendrado a Arpaksad, quinientos años”. Un estilo bíblico parecido debe tener Hawking, pues intentó que sus días durasen cuarenta y ocho horas y quería ir a descansar cada dos días“.Hawking dijo que a él no le importaba llevar unos cuarenta años soportando la enfermedad y Carlos Torres, el oscense, sentado en su silla de ruedas afirmaba, como buen estudiante de Matemáticas, que era más importante pensar que saber. En España se sabe lo que pasó con el diluvio y con la Torre de Babel, pero no se ha pensado que la multiplicación de lenguas, todas al mismo nivel, podrían acabar con España, como acabaron con la Torre de Babel. Sabemos que en el mundo se dio el diluvio, pero ha vuelto otro de abundante dinero, que todos los hombres deseamos y buscamos Los grandes constructores y los bancos se  preguntaron : ¿Cuánto gana un trabajador en toda su vida?.Para algunos calcularon que cincuenta millones de pesetas, para otros setenta y los constructores se los pedían a los que necesitaban piso y los bancos se las dejaban en su ciento por ciento y a veces más. Sabían la máxima cantidad de dinero que podrían obtener pero no pensaron que después subirían los intereses y se arruinarían los que habían obtenido tales créditos y algunos bancos también las iban a pasar mal. Hawking por eso, entre otros motivos dice que es necesario buscar otro planeta para que la Humanidad viva en paz y Carlos Torres, autor de un magnífico libro de Matemáticas, dice que no le importa sacar dinero de él, que lo que quiere es que lo estudien los sabios, para buscar un mejor futuro para la Humanidad.

EL HUMOR ALTOARAGONES

Una chispa en unos casos enciende un placentero cigarro y en otros un incendio. Pero para que haya humor tiene que saltar la chispa de ese h...