martes, 4 de agosto de 2026

San Lorenzo unos siglos después de nacer en Loreto





A tres kilómetros de la capital de Huesca, en su Hoya se encuentra el Santuario de Loreto. ¡Cuántos siglos han pasado desde que San Lorenzo, naciese en el lugar sobre el que se alza el Santuario dedicado a este santo oscense y universal!. ¡Cuántas veces he subido a saludar y venerar a este santo tan amado por los oscenses y por toda la Iglesia Católica!. Unas veces caminando por el camino, en el que se encuentra, frente a la Torre de Farina, del que siempre fuimos amigos mi tío José María y yo mismo. La proximidad de la Alberca de Loreto daba al subsuelo de la finca agua abundante y era curioso, ver regar por aspersión, las fincas de su propiedad, vecinas de dicha Alberca.
Al lado del camino, frente a la Torre de Farina, se alza un pequeño y bello monumento, hecho por el arquitecto Farina, padre de mi amigo. Al pie de dicho monumento dedicado a San Lorenzo, se contempla un montón de guijarros de piedra, que cuando pasan por delante del monumento, los van lanzando desde el camino al piadoso monumento y ya llegan a formar un gran montón de “zaborros”. Los que podemos afirmar que son peregrinos al Santuario de Loreto, yo no sé  porque,  para lanzar la piedra, se miran  al  lado contrario de la parte delantera del monumento y dicen que si aciertan un lugar próximo al mismo, el Santo bendecirá a los fieles, que lanzan los zaborros.  Más cerca de Huesca, por el camino de tres kilómetros, que la separa del Santuario, hay unos huertos regados con agua de pozo, uno de los que pertenece a la Profesora Pilar Godé. La gente sube a Loreto a venerar  a San Lorenzo, a contemplar la hermosura de su Santuario, a gozar de las aguas de la Alberca y a observar la belleza de las diferentes aves, que nadan y crían en ella.  A un lado del Santuario, en el antiguo Convento, viven los dueños de él y de muchas de las fincas que cultivan.
Fue un acierto traspasarles aquel local , que garantizó el cuidado de la Iglesia y ha permitido que todavía los oscenses podamos venerar y contemplar todo el Santuario de Loreto.
Los agricultores y devotos de San Lorenzo son la familia MARCUELLO, que ahora viven en Huesca, pero MARCUELLO está siempre pendiente del Santuario de Loreto.
Mi hermano Jesús posee cerca de Loreto una finca , que cultivan los Marcuello y cuando estos trillaban, iba yo cuando me llamaban. ¡Qué buenas personas eran los Marcuello, pues además de hacerme pasar u día agradable, me invitaban a comer. Si alguno de los que les ayudaban, hacía alguna observación, uno de los que ayudaban a realizar la faena de la recolección, había uno de los ayudantes que decía: ¡parece mentira que haya uno que quiera privarle de comer!.
¡Cuánto ha vivido la familia de Marcuello la vida de este Santuario¡. Me acuerdo de cuando iba a ver las faenas de la trilla, que la hermana soltera del hermano mayor de Marcuello, que buscaba la llave de la Iglesia y me abría su puerta para que contemplara ese santiario. Desde luego que no estaba en muy buenas condiciones, pero la tía del actual dueño Marcuello, sufría al ver la amenaza que la antigua y monumental obra, estaba sufriendo.
El agricultor y Ermitaño del Santuario, vive en Huesca, pero se le ve poco por ella, pues él tiene en su corazón el recuerdo de Loreto y su amor a la tierra.
Este Santuario,en lejanos tiempos fue una  Villa llamada Loret, dicen que en el siglo II,vivían en ella San Orencio y Santa Paciencia, padres de San Lorenzo y de San Orencio. En el siglo XII, dependía de Montearagón.
A raíz de la batalla ganada por Felipe II a los franceses, este Monarca,dicen que quiso construir un Monumento a San Lorenzo, porque ese fue el día de su triunfo y construyó ese edificio de Agustinos Calzados en 1594. Es una construcción Herreriana, que se pensó hacer en Loreto, lo que fue El Escorial.
En el monumento en que se amontonan piedras, esperaba  Santa Paciencia a su hijo Lorenzo.
En distintas fechas se celebran dos Romería a este  Santuario, UNA EL DÍA 1 de Mayo y otra, que es conocida como la  Romería de los Siete Lugares, a la que acuden Cuarte, Banariés, Huerrios, Alerre, Chimillas, Banastás y Yéqueda,el segundo Domingo de Mayo.
Estos días antes de llegar la Fiesta de San Lorenzo, me ha llevado mi hijo al Santuario de Loreto y allí antes de comenzar los actos religiosos, estaba un eterno pergrino de Torralba de Aragón con un anciano sacerdote, que fue Capellán del  Ejército y mientras llegaban constantemente peregrinos, un Coro Musical dirigido por una señorita, ensayaba sonidos musicales, que conducían mi mente al recuerdo de San Lorenzo.

lunes, 3 de agosto de 2026

Las Completas dedicadas a San Lorenzo


He entrado en la Iglesia Parroquial de San Lorenzo, en la ciudad de Huesca, donde nació este Santo. Le he dirigido una oración y he entrado en la sacristía para pedirle al Párroco de esta basílica, con forma de Parrilla, qué él gobierna  hace ya muchos años,  el folleto de las Solemnes Completas, que se dirigen al Santo el día nueve de Agosto, acompañando  la oración de la Noche. Se lo he pedido, porque mi sobrina gallega, que ejerce de Farmacéutica, bajando a la Estación de Autobuses y del Ferrocarril, me ha dicho que su buen padre, que vive cerca de la Catedral de Santiago  Apóstol,  allá en Galicia, tenía un deseo de recordar Las Completas, oración a San Lorenzo, en la noche de la Víspera de su fiesta en Huesca. En alguna ocasión asistió a este acto, en la Basílica de San Lorenzo y le quedó un recuerdo, que él,  no puede olvidar. El  señor Párroco, con una bondad manifiesta, entró en un cuarto de la Sacristía y me lo entregó. Hay en la Liturgia unas Horas Canónicas, que se siguen en los conventos de Clausura, de frailes y de monjas. Comienza por los Maitines, sigue por los Laudes, luego por Prima, Tercia, Sexta, Nona, Vísperas y Completas a las nueve de la noche. Y Huesca, que ama tanto a San Lorenzo,  la Víspera de su Fiesta, que todos los días nueve de Agosto, cuando cae la tarde, se celebran en la iglesia del Santo, las Completas, última oración para alegrarse de la llegada de su Fiesta Patronal. Y cada año, se vuelven en la Iglesia de San Lorenzo, a vivir  la víspera de San Lorenzo, las Completas, que constituyen las últimas oraciones del día anterior a la Fiesta del Mártir. He dicho que cada año se vuelven a “vivir” las voces solemnes de las oraciones, unidas con solemnidad y polifonía coral, que le envían la víspera de su fiesta a San Lorenzo. Las Completas son  interpretadas por la Coral Oscense  y el Coro Ars Musicae del Conservatorio, al que acompaña la Orquesta de Cámara de Huesca. Este acto está organizado por la parroquia de San Lorenzo y dirigido por Antonio Viñuales y Conrado Betrán de Alerre. Las Completas son un acto litúrgico, en que se conmueven los espíritus de los asistentes, que vuelven a “vivir” junto a su patrón, San Lorenzo, porque se dan cuenta los fieles de que se ven envueltos por una gran solemnidad,  comunicados con Lorenzo por la oración y flotando hacia el cielo con la polifonía coral. Dichas  completas constan de tres oraciones, una “Cum invocarem…”, otra “Cui hábitat…”y después “Te Lucis…”. Sigue a estas oraciones el “Cántico de Simeón”,con cantos gregorianos intercalados y acaba el acto con el Canto de la Salve de Hilarión Eslava. Y como colofón se canta el Himno de San Lorenzo del tan recordado en Huesca, don José María Lacasa, con letra de Ernesto Banzo. El hombre tiene cuerpo y tiene espíritu y éste se eleva a las bóvedas del templo, igual que cuando, salen los Danzantes, sus cuerpos mezclan el cuerpo y el espíritu, con aquella música que bailan en la Plaza y en las Calles de Huesca, cuya letra dice: ¡“San Lorenzo, San Lorenzo, en que buen tiempo has venido, en el tiempo de la trilla, que todos tenemos trigo. Trigo, trigo , trigo lo que sobre p´al bolsillo!”.  En el folleto Solemnes Completas, se escribe sobre la  Oración de la noche, se contempla en su portada, un Organo, que colocó la fe de los devotos de San Lorenzo y lo adornó con el Arte y que a veces suena, presidido  en su cumbre, por un ángel  que sopla una trompeta, extendiendo con sus alas el sonido por la bóveda de la Basílica. Pero por todo  el templo unos tubos extienden la música por todos sus espacios, unos en la bóveda y otros en las tres naves, ocupadas por los bancos, en los que los fieles se sientan y se ponen de rodillas. Y entre tanto, en las Completas de San Lorenzo,  el presidente de los fieles, pronuncia en latín, las siguientes palabras.”Noctem quietam et finem perfectum  concedat nobis Dominus Omnípotens”, en tanto los cantores repiten los mismos deseos, en castellano:”Una noche tranquila y un final perfecto nos conceda el Señor Omnipotente”. El Lector, recuerda los problemas de durante muchos siglos, han amenazado a los fieles, diciendo: “Hermanos, sed sobrios y vigilad: porque vuestro enemigo, el diablo, como león rugiente, da vueltas buscando a quien devorar: resistidle  firmes en la fe. Y Tú, Señor, ten misericordia de nosotros”. Son viejas estas palabras, pero siguen siendo la verdad, pues los cantores, las pronuncian con sus voces, acompañadas por la sublime música. Van pasando los años y los siglos y el hombre ha cantado el Salmo 90, (a la sombra del Omnipotente), que dice 1,- Tú que habitas el amparo del Altísimo, que vives a la sombra del Omnipotente.  2.- Di al Señor. “Refugio mío, alcázar mío, Dios mío, confío en ti”. 3.-Ël te librará de la red del cazador, de la peste funesta. 4,-Te cubrirá con sus plumas, bajo sus alas te refugiarás. 5.- Su brazo es  escudo y armadura. No temerás el espanto nocturno. 6.- Ni la flecha que vuela de día, ni la peste que se desliza en las tinieblas, ni la epidemia que devasta a medio día. Después de varios salmos, expone la antífona el siguiente Himno: Antes que anochezca, Creador del Universo, te pedimos que, por tu clemencia, nos guardes y protejas. Se alejen los  sueños de la noche, domina a nuestro enemigo para que no se manchen nuestros cuerpos. Jesús a ti la gloria, que naciste de la Virgen, con el Padre y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos eternos. Amén. Luego sale el Cántico de Simeón, que fue un hombre anciano, a quien Dios le prometió que vería a Jesús, antes de morir. Un Coro canta el Cántico de Simeón, acompañado por su Orquesta, diciendo: “Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz y sigue. Porque mis ojos han visto a mi Salvador. A quien has presentado ante todos los pueblos. Luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel. De la misma forma que le llegó la alegría al anciano Simeón, cuando vio a Cristo, le llega cada año la alegría a la Ciudad de Huesca, cuando llegan las Completas, la víspera de San Lorenzo, porque se pone toda la Ciudad a vestirse de danzantes, a procesionar,  a cantar San Lorenzo , San Lorenzo , en que buen tiempo has venido, a entregarle a su Patrono flores y frutas y a asistir al Parroquia de San Lorenzo, para escuchar las Completas, que le recuerdan  el paso del tiempo hacia un cielo futuro. Para acabar los actos piadosos, hacen al terminara las completas el rezo de la Salve a la “clementísima y piadosa dulce virgen María”. Para acabar los solemnes actos de las Solemnes Completas, el Coro , la Orquesta y todos,cantan:”San Lorenzo, Patrono de mi tierra,-de esta tierra bendita de Aragón,-que en su alma celosamente encierra-siempre viva la llama de su amor.
Los oscenses, postrados a tus plantas,-y admirando tu fe sobre el dolor,-te suplican infundas en sus vidas-los alientos que el cielo te otorgó”. Para acabar se canta esta estrofa solista que dice así: Te ofrendamos primicias de los campos,-fecundados por ese mismo sol,-a cuya luz tus ojos entreabrieron,- en tu cuna de oscense y de español. Aceptad nuestra ofrenda perfumada- con el mejor perfume: la oración;- y vierte sobre Huesca y sobre España-la dulce gracia de la bndición”. ¡Cómo me acuerdo de José María Lacasa y de Ernesto Banzo, cuando oigo cantar este Himno de  despedida a San Lorenzo!.

domingo, 2 de agosto de 2026

Un momento de San Lorenzo




10 de agosto, San Lorenzo. Estoy en el pueblo y siento un hormigueo dentro de mí; es la llamada de los danzantes. Subo al automóvil, conecto la radio y el locutor vibra explicando el paso triunfante de la procesión de San Lorenzo, con su laurel de mártirrodeando su cabeza y los adornos argénteos, que profusamente brillan a la luz de su día agosteño y tan oscense y, sin embargo, su busto en la peana no se desplaza orgullosamente, sino que tiene un aire de satisfacción inmensa, como la de aquel que por un día se encuentra entre los suyos, que le ofrecen sus mejores galas, sus más fragantes flores, sus más sabrosos frutos. Acompaña a las palabras del locutor de radio el son de las campanas, que voltea Calvete. Parece que están cachondas las campanas, que arden en celo laurentino; es un celo no carnal, es metálico, pero suenan calientes a pesar de ser orondas y redondas, con sus faldas de bronce que solo cubren el aire y el badajo. El calor de la danza al son de espadas y de palos, el calor de las peñas y charangas, que producen los saltos, y las botas de vino se unen unísonas con el calor de las campanas, formando un fuego tan caliente como el que a san Lorenzo asara y tanto como el que en el corazón de todos los oscenses arde en amor a su patrono. Bajo el cristal del automóvil y el volumen de la radio por ver si a medida que me acerco a Huesca escucho el sonido real de las campanas y las bandas musicales y no a través de la radio. No lo oigo y acelero; no viene nadie en dirección contraria; no es momento de abandonar la capital.
Llego por fin a la ciudad y desde las cuatro esquinas me da tiempo para contemplar el paso airoso de la danza. Por un momento, y a pesar de los fuegos y calores que he descrito, corre un frío por mi columna vertebral y la piel se me pone como «carne de gallina». Hay gente que, atajando por los Porches, atraviesa el Tubo para llegar a san Lorenzo a despedirlo hasta el año que viene. No no puedo, pues el deber me espera, pero ya he acudido a la cita anual con san Lorenzo. 

sábado, 1 de agosto de 2026

La sequía por falta de lluvia y de hombres



 
Cuando estos días del mes de Agosto, circula uno por las carreteras del Somontano o de la Tierra Baja, se da cuenta de como el monte está agostado. Si  inconscientemente, algún conductor, echa por la ventanilla de su coche, alguna colilla, se abrasa una gran extensión de hectáreas. A veces, alguna boira o niebla impide divisar el horizonte; la depresión hace que la niebla se extienda por el horizonte y no pueda subir a lo alto del cielo. A veces se une a esta niebla la “gallinaza”, que reparte por la tierra algún granjero, -y  el mal “orache” o  ambiente “fosco”, que infunde melancolía. Esa niebla lejana que se divisa, puede deberse a un rastrojo, que está ardiendo, pero a veces está formada por el polvo, que levanta  el ganado, con su paso por aquellas tierras secas. Aquel rebaño está formado por ovejas,  que buscan el agua para beber, como si estuviéramos en el Sahel o en California, como se ve en las películas del Oeste. A veces dice la prensa que son los Monegros, los que hacen caminar a los rebaños, muchos kilómetros, para que puedan beber. Se oye a veces un refrán, que dice: El cierzo y la contribución,  tienen perdido a Aragón. Con estas escasas palabras se definen las desgracias de nuestra Región. El cierzo incrementa la sequía y  los granizos y las tormentas, acompañados de otras calamidades atmosféricas, hacen difícil el cultivo de la tierra. Menos mal que Piedrafita de Velillas, allá arriba frente a Puendeluna, a orillas del río el Gallego, ha colocado unas mallas de plástico sobre los manzanos, para que el pedrisco no dañe sus frutas. La contribución se refiere a los pagos de los regadíos de  aspersión, que se han hecho obligatorios en algunos casos y que son necesarios,  por falta de hombres; se refiere también  a los precios de algunas  maquinarias agrícolas modernas y a las promesas incumplidas, como la ejecución de los regadíos del monte de Siétamo por el Guatizalema. Le pasará al gobierno como a aquel propietario, que por ahorrar, quería acostumbrar a su burro a no comer. Cuando  consiguió convertirlo en un animal penitente,  se murió el burro de hambre. Así le puede pasar al gobierno con sus súbditos, es decir que los ciudadanos, carezcan de alimentos. Cuando se quiera dar cuenta de la necesidad de los alimentos, ya no quedarán agricultores. Los locales de comercio en las ciudades, están siendo comprados por los chinos y ahora dicen que también van a comprar tierra cultivable y así como peseta que entra en sus manos, va a parar a la China, los productos agrícolas que cosechen, irán a parar al Imperio Oriental.  En cierta ocasión escribí este soneto en Fabla Aragonesa, que dice así: “As rayadas d´o sol as yerbas secan-T’as tierras d’Aragón plegué l’estíu,- Carrascals y patrals,¡to ye sulsíu!.-N’a balsa bueda, as reses esbelecan,-N’a sete omes y animals s`embrecan,- To lo mon ye un disforme otilíu.-¿Cuántos de diyas en fa que no a plevíu?-As reses ni una brenca ya replegan.- O mal orache ye enemigo eterno-d’o labrador, y a chen clama ta o cielo.-Pero a isto s´achunta un mal moderno:-Os oficials se tornan como o chelo-y no comprende a lo Campo , lo gobierno,-Viendrá l’augua?: ¡ ya imos a veyelo!. Los rayos del sol la hierba secan-A las tierras de Aragón llegó el verano- Carrascas y robles,¡ todo está seco!- En la balsa vacía, las reses braman- Todo el monte es un deforme verano-¿Cuántos días hace que no ha llovido?- Las reses ni una pequeña rama se han comido-el mal tiempo es enemigo eterno - del labrador, y la gente clama al cielo.-Pero a esto se une un mal moderno: los oficinistas se tornan como el hielo- Y no proceden al cambio, los gobiernos-¿Llegará el agua?: ya lo veremos. Mucha gente pretende resolver los problemas agrarios y se sirven de sus cargos, para subir en su carrera política. Lo peor es que todos opinen del campo, menos los labradores, que ya son casi una casta de viejos.

viernes, 31 de julio de 2026

La Virgen de Nunca.-



Dicen que quieren llevar el agua del Ebro a lejanas regiones. Tal proyecto aturde a los  aragoneses, que desde hace muchos años quieren regar sus tierras y no lo han  conseguido. Por ejemplo en mi pueblo de Siétamo, los vecinos hemos intentado en tres ocasiones regar nuestras tierras; la primera en 1823, intento que se canta en la jota  siguiente: ”Los señores de Siétamo- pusieron el monte en huerta- y “pa” la Virgen de Nunca- pasa el agua por la acequia”. La segunda tuvo lugar en 1915,cuando veintitantos pueblos de la cuenca del  Guatizalema acordaron levantar el pantano de Vadiello, pero no lo levantaron ellos sino, que   después de la guerra civil, lo levantó el Regimen  y les llevó el agua a la capital, dejándonos de secano a los que dos veces habíamos planeado regar con aguas de nuestro río. La tercera vez,  para evitar gastos, cruzaron el canal que venía del pantano del Grado, por la carretera n-240,a la altura de  Peraltilla, perdiendo el nivel de las aguas  hacia arriba y olvidándose  de regar Angüés, Siétamo, Loporzano y por fin Huesca. Y,  ahora, tal vez sea para “consolarnos”, vemos como se quieren llevar el agua, sin saber seguro si vamos a poder usarla, cuando sabemos, como nos dice el viejo sistema de riego “por boquera”, que se empieza a regar por arriba y se acaba por abajo. En muy poco tiempo han abandonado en Aragón la Agricultura 1.600 agricultores y luego dejarán la Ganadería, quizá otros tantos. Ya lo profetizaba la canción de Siétamo: ”Los señores de Siétamo - pusieron el monte en huerta- y “pa” la Virgen de Nunca –pasa el agua por la acequia”. Con profecías como esta y con la triste experiencia vivida por los agricultores parece imposible esperar otra solución.  En estos primeros días del siglo XXI, en la trastienda de Don Federico Balaguer, he escuchado la conversación entre dos señores, ya mayores. Uno Nicolás Bagüeste, nacido en Buera y el otro Hilario Mateo, nacido en Pertusa. El primero recordaba las palabras de su padre sobre Joaquín Costa, cuando decía a los muchachos de Graus: ”Escucháis  el ruido que hace el río, pues es el agua la que lo provoca y que puede convertirse en oro, porque haciendo presas y canalizando el agua correría y regaríamos toda la provincia”. Hilario Mateo, al escuchar estas palabras, contestaba con las que su padre había escuchado a Joaquín Costa:”¿Veis la nieve que blanquea aquellos Puertos?, pues se podrá aprovechar para regar todos los campos de secano de la provincia”. Intervino de nuevo Nicolás Bagüeste, diciendo que el Canal que nace en el Pantano del Grado, se concibió en otros tiempos, según afirmaba su padre, para regar todos los campos de secano de la Provincia. Intervino de nuevo Nicolás Bagüeste, diciendo que el Canal que nace en el pantano del Grado, se concibió para regar, en otros tiempos, según afirmaba su padre, entre otros lugares a  Buera, donde tenía una finca llamada Bachimaña, donde había hablado con unos ingenieros que por aquella zona determinaban los lugares donde había que clavar estacas. Después regaría por Abiego y su comarca, luego por Angüés y la suya, más tarde por Siétamo y pueblos próximos, por Loporzano, por Quicena, por Huesca, etc. etc. Añadió Nicolás que, en Berbegal, un señor desvió una acequia (la de Terreu) para no regar su enorme finca, para evitar expropiaciones, dejando de paso de secano a varios pueblos, entre ellos a Terreu y al Tormillo. Hilario Mateo al oír hablar de dicho caso, se acordó, pues él había trabajado en Auxini en la citada zona de Berbegal (Monesma y Morillo) y dijo como habían hecho un descenso del agua de unos seis o siete metros, por no regar la enorme finca que he citado de dicho señor. Dijo que el salto de agua lo podían haber empleado para producir energía eléctrica para poder regar por aspersión. Y se acordó de que en su Pertusa natal también se oye el ruido del río Alcanadre que pasa por su profundo cauce, mientras riegan con el Canal de el Grado. En tanto dicho río tal vez se dedique a regar Murcia o Almería, en tanto que aquí nos quedamos viviendo en un desierto. Este Hilario me salió con una jota, parecida a la de Siétamo, que cantaba con sus compañeros por la calle, cuando eran niños, que decía así: ”El canal de los Monegros-ni lo han hecho ni lo harán-porque los ricos no quieren-que los pobres coman pan”. Al salir a la calle me encontré con otro hombre ya mayor de Mipanas y hoy vecino de Huesca que me dijo que viajando por San Lorenzo de Flumen, Frula, Montesusín y Orillena se ven tierras, que antes eran desiertos y ahora están convertidas en vergeles.

jueves, 30 de julio de 2026

Las golondrinas


Cuando iba a visitar o a vacunar algún animal doméstico por el Somontano, me fijaba  en las golondrinas, que anidaban en los cubiertos, debajo de los maderos y allí, cuando criaban, uno  podía ver y oír a las crías, que al recibir de sus padres el alimento, piaban y sacaban sus cabezas de los nidos, abriendo sus fauces para recibirlo. Es la golondrina un ave elegante que en el Otoño se marcha al Sur, pasando al Africa del Norte y al llegar la primavera, alegraba los corazones de los habitantes del Somontano, que la amaban y no las perseguían ni deshacían sus nidos. Las respetaban, ya que de niños les habían contado que cuando Cristo estaba colgado en la Cruz, ellas revoloteaban a su alrededor y le quitaban la corona de espinas, que cruelmente se clavaban en su cabeza, amargando más los ya pesados dolores, que había sufrido y estaba todavía sufriendo.
Por eso se originó el refrán que dice: ”el que mata una golondrina, mata a su madre”.Al oír sus cantos, se sentían los somontaneses  inclinados a la paz e imitaban dicho canto, diciendo: ”mosquito comí, comí, mosquito comí, comí, a otro que no a mi”, dando el sonido a estas palabras igual al  del canto de las bellas golondrinas.
Me contaba una mujer joven del Somontano que estuvieron en la cuadra de su casa, haciendo obras para transformarla en un hermoso y amplio salón de estar y se encontraron que en los nidos había “crietas de golondrina”.Estuvieron a punto de interrumpir las obras hasta el Otoño, pero al fin cogieron dichas pequeñas golondrinas y, con cuidado las depositaron en otros nidos, que se hallaban cerca de los de la cuadra. Triunfaron porque criaron muy bien aquellas golondrinas a las pequeñas, que les habían echado los dueños del salón.
Todos los años las esperan para verlas felices, cazando insectos, haciendo sus nidos de barro y lanzando al aire sus bellos sonidos, para alegrarse por haber  creado nuevas generaciones de su especie.
Este verano he observado más de lo que acostumbro, la emigración de las aves pertenecientes al género Hirudo, del que forman parte las golondrinas. Me habían dicho que el veinticinco de Agosto se marchaban de nuestra tierra, las “falcetas”, ”falciños” o vencejos y me sorprendió que marcharan en tal fecha, pero, cada año compruebo que se van volando con sus poderosas alas. En cuanto a la golondrinas clásicas, que anidan en Siétamo, se solían por ir el quince de Septiembre, todavía en verano, pero yo el día once ya no la ví; sin embargo mi afición a unas aves tan románticas y útiles por su eliminación de insectos como mosquitos, me hizo observar el cielo y hasta el día catorce seguí viendo pequeños grupos de ellas. Desde ese día ya no ví más, pero el día veintitrés de Septiembre, ya en el Otoño, a la hora del mediodía, pude observar un grupo de ellas, detrás de mi casa; se posaban en los cables de la luz unas cuantas, en tanto las otras volaban y giraban por el aire cazando insectos, luego se posaban y eran las otras las que se lanzaban a buscar su alimento.
Estas golondrinas pertenecen a la especie clásica que viene a Siétamo desde no se sabe cuantos años. Tienen el pecho blanco y el dorso azul oscuro totalmente, al contrario que otra especie muy parecida a ella, que lleva la parte posterior del dorso de color blanco. Hay quien no distingue ambas especies, pues son casi ta iguales y se bañan en las balsas y piscinas en pleno vuelo. Yo había visto a estas golondrinas que vienen a Siétamo, desde hace pocos años, en Monflorite, concretamente, haciendo sus nidos de barro, en los edificios, casi completamente cerrados, excepto un agujero que les sirve de entrada y salida en su nido. Ahora, en la calle alta de Siétamo,están sus nidos , unos al lado de otros, cuando antes para ver nidos de golondrinas, digo de las clásicas, había que mirarlos en el interior de los edificios, casas, cubiertos, etcétera, abiertos por completo por su parte superior y que nadie tocaba, porque tenían a las golondrinas como unas aves sagradas, que le quitaron a Jesús su corona de espinas. Por eso se originó un refrán, que dice así: ”El que mata una golondrina, mata a su madre”. Y es que al oir sus cantos, se siente uno inclinado a la paz. Este canto que también la gente interpreta, también cantando, poco más o menos, con estas palabras: ”Mosquito comí, a otro que no a mí” Hay personas  que tienen un gran oído e imitan, dando sonidos a estas palabras, el canto de las bellas golondrina. Aquellas que aparecieron por detrás de casa, posándose en los cables eléctricos por espacio de unas dos horas, ¿de dónde vendrían y a dónde irían?. No lo sé,  pero han dejado en mí su recuerdo y el de todo el género Hirudo. Las esperaré, para verlas felices, cazando insectos, haciendo sus nidos, en los que crían nuevas generaciones de su especie y aquí , en nuestros cubiertos o debajo de nuestros aleros, dejan de recuerdo sus nidos de barro.
Esperando que lleguen, observaré a los estorninos, que se posan en los mismos cables en que se posaban las golondrinas, aunque de vez en cuando se ven masas de ellos, que vuelan, unas veces con palomas, otras con cuervos y solos cuando van a los olivares o a dormir a las altas arboledas.

miércoles, 29 de julio de 2026

Manolo Broceño, observador de las aves, en Arbaniés




Yo conocí a este naturalista en el Bar de la Arboleda de Siétamo. Vive en Arbaniés y cada día, baja a desayunar a la Arboleda. Es un hombre de una gran discreción y no me había dicho nunca que amaba a las aves, con las que gozaba de su belleza, de su agilidad, de su canto, de sus vuelos, de sus nidos y de su labor sanitaria, cuando con sus fuertes picos, eliminan los cadáveres, en la Sierra de Guara. Porque no me contó él, su labor en el serrano pueblo de Santa Cilia de Panzano, sino uno de los que se toman un café, en La Arboleda. Me dijo que había contemplado la labor de Manuel Broceño, colaborando con los encargados de dar de comer a los buitres, que acuden a una ladera de suelo pétreo, que se encuentra debajo del pueblo medieval de Arraro con su Virgen, y cerca del pueblo de Santa Cilia de Panzano. En dicho pueblo se encuentra el Museo Naturalista, que se admira con la Casa de los Buitres. El que quiere vivir esas vidas de las aves carroñeras, entre las que se encuentran los buitres leonados, los negros, e incluso los quebranta huesos, no tiene mas que ir a visitar ese Museo Naturalista. Entre los meses de Marzo y de Septiembre vuelan los alimoches, aves en que domina el color blanco de su plumaje. Vienen del Africa, volando sobre el Sahara y aquí yo los veo, cada año sobre el término de Valderrey, encima de la ruinosa Fabrica de Harinas. Si algún científico o simplemente aficionado desea subir a tal Museo Viviente, tiene una casa, donde yo he merendado, llamada Casa de Clavería. Allí  Manolo Broceño se mueve al servicio de las aves, aportándoles carnes con un carretillo y distribuyéndola por aquella gran losa pétrea. La ley protege a todas las aves rapaces, pero son los individuos como Manolo,  los que realmente las protegen, porque se lanzan a alimentarlas. Nació nuestro naturalista en el interior de la provincia de Alicante y ahora vive en el pueblo de Arbaniés, al pie de la Sierra de Guara, que separa los Altos Pirineos de la Tierra Baja. A él, le llama dicha Sierra y va a visitarla, buscando en las alturas acercarse a otras más altas de allá arriba, y desde ellas, contemplar el Somontano y la Tierra Baja. Es de profesión Radio Técnico y al emitir y mandar los sonidos al espacio, por medio de la radio, le llamaban la atención los sonidos que en sus vuelos, lanzaban las aves. Vino a Arbaniés hará unos doce años a regir una Casa de Turismo Rural, al pie de la Sierra, desde donde puede contemplar y caminar por aquellos montes en busca del placer que en la Naturaleza, producen las aves. Va, como hemos visto desde Santa Cilia de Panzano,  con su Museo de los Buitres, por el pantano de Vadiello, donde se acumulan las aguas del río Guatizalema y en sus proximidades la Ermita de los santos Cosme y Damián, donde estuvo de capellán, hace ya muchos años un tío de mi abuelo don Ignacio Zamora Blasco, después de la Desamortización de Mendizabal. En el pueblo de Chibluco, también ha contemplado las comidas de los buitres. En aquellos “mallos” de piedra del Pantano de Vadiello, se posan los buitres y en las alturas y en las orillas del pantano proliferan las cabras. Siguiendo por el Gratal, se divisan el pantano de Arguis por arriba y el de la Sotonera por debajo. En un cuaderno de fotografías, realizado por Manuel Brocero, titulado Aves de Guara-1, he visto en la tapa del block, una fotografía magnífica de la  Osca, apertura o puerta,  entre la Peña de Sem y la de Men,  por la que entra el río Flumen, de los Pirineos en la Tierra Baja. Por esa “Osca” o apertura entró también San Urbez, desde la Montaña en el pueblo de Ola. Por esas rocas de las dos Peñas, anidan las palomas zuritas, pero al mismo tiempo, en alguna ocasión se dejan ver pájaros más o menos cantores, vestidos de colores hermosos en sus plumajes. A esta Osca la llaman el Salto de Roldán, porque el guerrero de Calomagno, en lugar de pasar por abajo, es decir por el río Flumen, saltó desde arriba con su caballo.   Manolo se fija o más bien, son las aves, que desde las alturas, llaman su atención. Son los buitres comunes y a veces los leonados los que más aparecen, inspeccionando cadáveres desde lo alto. Pero aparecen también otras figuras, como la del águila perdicera, la del águila real, a veces el milano real y en la temporada de  Marzo a Septiembre vuelan los almizcles, que vienen desde Africa en un vuelo que pasa por encima del Sahara, para llegar a España.  Pero no sólo vigilan el ambiente esas fuertes aves de rapiña, sino que en el cuaderno- libro de Manolo, figuran hermosas aves, que retrató Manolo, como el picapinos, la tarabilla común, el pardillo, el mirlo, el zarzal, el herrerillo común, la lavandera blanca, etc. Manolo recorre desde Guara, con su Salto de Roldán hasta Piracés, donde hizo fotografías de columnas de roca erosionadas por los siglos.

Muchas veces, se encuentra aves en los montes de la Sierra, pero él sabe los lugares, donde encontrará alguna especie determinada. Por ejemplo en el Roquedo de Guara ha localizado el buitre negro, el quebrantahuesos, el alimoche y la lechuza  y sus semejantes,  el autillo y el mochuelo. Mira por los pantanos, por el Somontano y por la estepa, donde fotografía el sisón, la ortega y la ganga ibérica. No se olvida de los humedales, como el pantano de la Sotonera, donde reinan las grullas. No se olvida de la Laguna de Sariñena, al Sur de la Tierra Baja, pero no necesita ir tan lejos, porque en la misma capital de Huesca se encuentra la balsa de Valdabra y al lado de la monumental ermita de Loreto, donde nació San Lorenzo, proliferan numerosos y bellos patos y parientes de esas aves nadadoras y volanderas. Yo sólo he visto un ejemplar de sus cuadernos, pero tengo entendido que tiene preparados una multitud.  Pero Manolo no sólo ha corrido el Sur de la Sierra de Guara, sino que ha viajado hasta Nocito, montado a caballo y acompañando a numerosos franceses, que lo adoraban por el conocimiento que demostraba sobre la Ornitología o tratado de la vida de las aves. A aquellos franceses les llamó la atención el nombre de Arbaniés, de origen vasco, pues en la Gironda francesa existe el pueblo de Arbanats. A los dichos franceses les llama la atención ese nombre,  pero en las Cinco Villas aragonesas existe el pueblo de Arba de Luesia y en Navarra el de Arbuniés. En la casa en que vivió el poeta y panadero, Paco San Román, se ve sobre el portal, un hermoso lauburu, frecuente en Navarra y en Aragón. No es extraño que los franceses se fijaran en Manolo, pues con su esposa, desde su casa llamada de Oliván,   mandaron una fotografía de un quebrantahuesos, volando sobre Arbaniés. También llamó la atención de los ornitólogos sobre el ascenso de las Grullas desde el Sur hacia el Norte, donde hacen sus crías, No es,  por tanto extraño que un grupo de franceses se pusieran a las órdenes de Manolo Broceño, para cabalgar por las duras sendas pirenaicas, por los espectaculares Cañones de Guara de dos mil setenta y siete metros de altura. Viajaron por una de las regiones de España para la observación del cielo, de la tierra y de las aves, que los unen. Desde aquellas crestas del Pirineo se observan desde los Pirineos hasta las estepas del Valle del Ebro. Fueron por el casi despoblado Valle de Nocito, al pie del afamado monte del Tozal de Guara, hasta la ermita de San Urbez, nacido en Francia. Al volver bajaron  por el Sur del Flanco de Guara, por el límite  entre sierras y viendo por abajo las estepas. Pasaron por el viejo Monasterio de San Cosme y San Damián. Después de cabalgar durante unos seis o siete días, llegaron a casa Oliván de Arbaniés. Cuando subo por Arbaniés, a veces no veo a nadie, pero allí nació el jotero que más mueve los corazones en Aragón y que este año, en las Fiestas de la Asunción, dentro de la iglesia parroquial  hizo llorar a los hijos de Arbaniés. En la casa del lauburu,vivió un gran poeta de una sensibilidad extraordinaria, al que he nombrado como Paco San Román. Hace muy poco tiempo se murió Cano, un hombre sencillo,  que muchos años de su vida dedicó a pastorear rebaños de ovejas y de cabras, que siempre se preocupó de que las Fiestas de la Asunción, para que se celebraran exactamente en sus días naturales, sin ser influida la fecha de su celebración,  por las Fiestas de San Lorenzo de Huesca. En casa Oliván de Arbaniés vive don Manuel Broceño Torres acompañado por su esposa, que unidos cultivan su amor a la Naturaleza, por medio de las aves, que vuelan por esta espectacular zona del Alto Aragón.

San Lorenzo unos siglos después de nacer en Loreto

A tres kilómetros de la capital de Huesca, en su Hoya se encuentra el Santuario de Loreto. ¡Cuántos siglos han pasado desde que San Lorenzo,...