Hay personas, unas aragonesas y otras procedentes de esta zona aragonesa, que se apellidan Olivito. Todos queremos saber de donde venimos y a donde iremos a parar o a vivir eternamente. Yo soy nacido en Siétamo y siempre ( mi pequeño siempre) he conocido los campos que en otros tiempos formaban parte del desaparecido pueblo de Olivito. Y yo observaba que en un campo, que se encuentra debajo del principio de la carretera, que baja desde Siétamo hasta Caspe, pasando por Alcalá del Obispo, Argavieso y Novales, donde se une con la carretera Huesca a Sariñena, se encontraban trozos de mosaico, y partes de objetos de barro, destinados a utilizar en las casas de aquel entonces por las familias. En dos veces, encontramos con mi vecino y amigo Carmelo Puyuelo, ya difunto, las dos piezas de piedra, de forma redonda, de un molino de mano, que en tiempos primitivos, usaban para moler cereales, para hacerse el pan con que se mantendrían. También molieron bellotas, pero no creo que con este molino tan pequeño, se pudieran triturar. En ese campo, me parece, que estuvo asentado el pueblo o más bien aldea de Olivito, porque está al lado del camino o más bien cabañera, por su anchura, que baja desde Siétamo hasta el Barranco de La Ripa, para subir después a la meseta del Saso, que por el Este limita con Ola, con el Monte de Monflorite y con el monte de Tierz. Quedaba Olivito encima del Barranco, como se conoce ahora a este río poco caudaloso, que tiene otros dos nombres, uno de los cuales es río Botella. Viene de Bandaliés, cruza la Carretera General N-240, donde acababa el monte del pueblo, también desaparecido, de Quinto, baja después por el hoy monte de Siétamo, antes de Olivito, para pasar por Ola, donde se ven dos cauces, porque en el siglo XVIII, se desvió el barranco debido a unas enormes tormentas. Por la cabañera o camino que va de Siétamo al Saso, se ha levantado y se contemplaba, hasta hace unos seis o siete años, en el límite entre dicho camino y el solar, un poco más elevado de Olivito, una pared pétrea, muy bien levantada, pero que al recibir un vecino la finca de Olivito por la Concentración Parcelaria, optó por derribarla. Era una buena tierra, llana y encima de ella todavía queda un pequeño tozal, poblado de carrascas, donde yo creo que estuvo situado Olivito. Con el arado redujo el pretendido solar, pero todavía se puede, sobre él, reflexionar de la larga historia de tan pequeño pueblo. Cuando se llega por la cabañera al fin, entonces de la pared de la finca, al lado del Barranco, he bebido varias veces agua en un manantial, que surgiendo de la pared, desaguaba en el Barranco. Aquella fuente no era fija, como tampoco el curso del Barranco, que unas veces se desbordaba y otras en cambio se secaba. Mirando desde el valle, al Norte, se contempla el Monasterio-Castillo de Montearagón, cuyas campanas, cuando las hacían sonar, se escuchaba su sonido desde Olivito.Al Sur se encuentra Ola, al Este unos prolongados y elevados tozales, que acogen, al otro lado, a Siétamo y al río Guatizalema y por el Oeste se eleva un Saso, del que Olivito tenía su parte. El cauce del Barranco es un tanto profundo y de sus orillas se desprende de vez en cuando algún trozo de tierra arcillosa. Se nota que no hace muchos años el cauce del agua era más elevado. Y esta visión me la confirmó mi padre, diciéndome que esto ocurrió, cuando en Ola se hizo en dos el cauce del Barranco, por una enorme tormenta que excavó mucha tierra. Antes regaban cuando bajaba agua, pero desde que ocurrió la enorme tronada, se ha hecho difícil elevar el agua hasta los campos, para regar. En la Historia de Aragón de Ubieto Arteta dice de OLIVITO, que es un despoblado cerca de Siétamo. Fue Lugar en 1495, perteneciente a la Sobrecullida de Huesca. ”En 1646 de encontraba en la Vereda de Huesca. En Marzo de 1099 Pedro I de Aragón dio al Monasterio de Mortearagón la iglesia de “Olevito. El 22 de febrero de 1389 era de Miguel de Gurrea”. “Fue fuego (1543); 1 fuego (1609); 1 fuego ( 1646). Después despoblado”. Se sabe que Ola estaba poblada por moros, que fueron expulsados por el año 1613. Se supone que lo mismo debió ocurrir en Olivito, donde al expulsar a los moriscos en aproximadamente los mismos años que en Ola. Estos datos los da Ubieto Arteta diciendo que en 1609, sólo existía en Olivito un fuego. Pero fue por aquellas fechas con ligeras diferencias, cuando fueron expulsados los moriscos de Ola. ¿Se fueron marchando de Olivito sus habitantes antes de dicho año de 1613?, o es que ya Olivito estaba casi despoblado. Encima de la vía romana, que de Huesca iba a Siétamo, se encontraba una casa de campo, en el antiguo término de Olivito y ahora en la partida del monte de Siétamo, también llamada Olivito. Se encuentra cerca del miliar sexto, antes de llegar al séptimo, que coincidía con Siétamo, cuyo nombre deriva del latín Septimus. Era de la familia de Emiliano Boira y su dueño, al acabar la Guerra Civil, vivió en Madrid, desde donde venía por Siétamo, cada año. Cuando murió venía su elegante esposa. Fue destruida dicha casa y todavía se encuentra sus ruinas en la finca, que compró Sebatián Grasa, que bajó de Salinas de Jaca, el antiguo, a vivir en Sietamo. Es difícil dilucidar si Olivito estaba al Sur de Siétamo, al lado del Barranco y con una fuente, como yo creo y como dice Ubieto Arteta, al lado de una vereda. Yo creo que Olivito estaría mejor con su barranco, con el que regaría y con su fuente, además muy cerca del pueblo de Ola, que parece ser que algo tienen que ver entre sí, la raíz de Ola y la de Olivito. En el Pirineo por el río Gallego, se encuentra Oliván, cuyo nombre también tiene que ver con los de Ola y Olivito. En la provincia de Huesca se ha hablado el vasco, el latín, lenguas visigóticas y árabe. Entre otras terminaciones de las palabras, se encuentran las de eto-eta, unas veces y en ocasiones se transforma eto en ito; y yo he experimentado en la Sierra de Guara, encima de Siétamo, que al Fragineto lo llaman también Fraxinito. Se llama antropónimo el nombre de una persona al cual se añaden por ejemplo sus apellidos. Esto ocurre con el latín, pero no siempre las raíces de las palabras definen apellidos, por ejemplo Ola es el nombre de pila de Olit, Olite, Oliva, Oliván Y Olivito, que no corresponde a un apellido, sino que en vascón significa herrería. En el Valle de Echo se encuentra un nombre de Olidola, en que –ola en lugar de empezar la palabra, la termina, empezada por –oli, que es el comienzo de Olivito. En vasco se encuentran palabras que empiezan por Ola, como Olabarría y otras que acaban por –ola, como Esnaola. Con Olivito parecen tener relación los nombres de Olit, Olite, Olive, Oliván. Son muchas las palabras, que en la Provincia de Huesca acaban en –ito o en –eto, por ejemplo Nocito, Aineto, Cercito, Cheto y Echeto y Fragineto, según unos o Fraixinito, según otros. Fraxín es una planta, pero yo ignoro los nombres adjudicados a las demás palabras. Tú, que te llamas Olivito, busca con paciencia y constancia el significado exacto de tu apellido.
Escritos de Ignacio Almudévar Zamora
domingo, 6 de septiembre de 2026
sábado, 5 de septiembre de 2026
El Santo Cristo en su capilla, adorado por la Madre Berride
Dijo
el Señor Obispo Don Javier Osés en la
misa gregoriana de la Catedral, el día uno de Marzo de 1997 : ”Todo es templo
para alabar a Dios. El Templo lo habitamos todos, en esta Catedral de piedras,
como nosotros somos piedras de la Iglesia”. Efectivamente, todo es templo para
alabar a Dios, pues muchos oscenses, que son piedras de la Iglesia, lo alaban
cuando caminan por los montes y por su
misticismo se sienten hijos de Dios en todos los lugares por donde pasan. Y si
alguno no se siente unido con Dios, de repente siente que le pregonan la presencia del Ser Supremo
desde la Catedral , que se contempla desde grandes distancias o desde San
Lorenzo, Santo Domingo o por la pequeña
capilla de San Antón de Casa Güerri, en la Calle de San Lorenzo, por la que
camina. Por la parte oriental de la
capital enseguida se observa el antiguo Castillo-Monasterio de Montearagón y cerca de Loporzano, debajo del Pantano de Vadiello, se ve,
rodeada de olivos, la Ermita de la Virgen del Viñedo. Si sube por el Norte
puede meditar sobre el convento de San Miguel y sobre la Virgen de Cillas o
pedirle a Santa Lucía que le conserve la vista. Si va caminando por el Poniente
desde la histórica Ermita de San Jorge, acaba su paseo en la
Ermita de Loreto. Y por el Sur verá la
románica Ermita de los Dolores de Monflorite, unida en otros tiempos al
Convento de frailes que ocupaban el edificio,
que más tarde se convirtió en la Zona. Vayas por donde vayas, te
encontrarás oscenses que visitan esas ermitas y presidiendo desde arriba en la
Capilla de la Catedral, está el Santo Cristo de los Milagros, “ardiente
llamarada “, como lo llama el profesor Buesa, que reparte la luz sobre todos
los templos que he citado y como dice Don Javier Osés, sobre “Todo el Monte de
Huesca que es templo para alabar a Dios”.
Pero
no sólo en la actualidad los oscenses van de ermita en ermita alabando al
Señor, como los romeros, sino que he
visto romerías y peregrinaciones de las gentes de Huesca y de su Comarca. Unas
veces iban a Loreto, que casi llegó a encontrarse en ruinas, hasta que lo
restauraron y otras a la Ermita de Jara, reconstruida totalmente, movidos por la
devoción del hortelano Daniel Calasanz y
de otros oscenses.
Pero
ya casi no nos acordamos de antepasados oscenses, que recorrieron todas las
ermitas citadas y tenemos en los años ya lejanos de 1.658 a la Madre Berride, nacida en la Plaza de San Martín en una casa
que tenía una terraza y desde ella, se veía la Ermita de Salas. Tenía por
entonces la ilusión de ir a despedirse de la Virgen de Salas y su hermana se
vio en la obligación de ayudarle a subir a la terraza, para despedirse de la
Virgen y rezarle una oración. Por la
cara norte, miró hacia la Catedral, para decirle al Santo Cristo : ¡hasta
pronto!. Es que la madre Berride amaba tanto a Cristo, Dios y Hombre Verdadero,
que en la iglesia de Santa María de Foris, que también está en restauración,
había un hermoso Niño Jesús y ella se lo
quería llevar consigo. Su madre le dijo
que Jesús se había entregado a toda la humanidad y ella podría amarlo siempre.
Así ocurrió porque si de niña amaba al Niño Jesús, de mayor estaba unida al
Santo Cristo de los Milagros, al que pedía por la paz durante la Guerra de
Sucesión y para que lloviera, para que se fructificaran las cosechas, que evitaran pasar hambre a los
oscenses. En cierta ocasión acudió con el pueblo de Huesca a la Ermita de
Loreto, para pedir la lluvia. Esta cayó tan copiosa que las autoridades, se
quedaron a dormir en Loreto, pero la Madre Berride, aguantando la lluvia volvió
caminando a su casa de la Plaza de San Martín. Cuando hay que ir a rezar al
Santo Cristo, acuden a su capilla multitud de oscenses y de vecinos del Somontano
y en cierta ocasión cuando por la noche caminaban de romeros algunos vecinos de
Siétamo, al llegar a las Casetas de Quicena, cayó una fuerte tormenta. Se
refugiaron los peregrinos bajo los aleros de una de las casetas del Barrio,
pero salió uno de sus dueños y los hizo entrar en su domicilio. En otras
circunstancias iba a visitar al Santo Cristo de los Milagros a su Capilla y
entraba en éxtasis, en que pasó en algunas ocasiones, varias horas. Gozó desde
niña del Niño Jesús, en la Iglesia que está al lado del antiguo Hospicio, hasta
vivir éxtasis, acompañando al Santo Cristo de los Milagros en la Catedral.
Pero, como buena oscense, recorrió la Ermita de Santa Lucia, la de Los Dolores
de Monflorite y entre muchas más, la del Virgen del Viñedo, en Castilsabás.
Según los racionalistas, cuando se acaba la
razón comienza el sinsentido, pero Don Javier Osés, se daba cuenta de que,
empieza el misticismo. Lo mismo le ocurría a la Madre Berride porque ella se
daba cuenta de que el fin de la
racionalidad no conduce al sinsentido, porque, con su misticismo veía que no se acababa la vida de la
humanidad con la muerte de los que a sí mismos se llamaban racionalistas. Murió
Cristo, pero resucitó. Y como creía en la continuidad de la vida
humana, paralela a la vida eterna, profetizó que se crearía un convento de
Dominicas Terciarias, que enseñaría y educaría a las niñas. Efectivamente sus
seguidoras, como la Madre María Lay, a
los trece años de su muerte, abrieron el convento de Santa Rosa, pues un
sacerdote, pariente de mi abuelo Ignacio
Zamora Blasco, dio el dinero para comprar una casa. La razón no se ha perdido porque el Señor
es la Razón Absoluta y se hizo hombre, se hizo el Redentor de los hombres y es
venerado por los oscenses en el Santo Cristo de los Milagros, porque el
misticismo ayuda al hombre a alcanzar, algún día la Razón. Esto parece que
expresa la oración al Espíritu Santo, cuando dice: “Envía, Señor tu Espíritu y
todas las cosas serán creadas y renovarás la faz de la Tierra”. Y entre los
oscenses la mística los acerca a la
ermita de Los Dolores de Monflorite, a la iglesia de
Santo Domingo, a la Virgen del Viñedo Somontanés, a la hermosa ermita de Salas
y a Loreto, como la madre Berride, acudía a todas ellas a venerar a la Virgen y
amarla como ella la amaba. Porque la
Madre Berride sentía en su corazón místico, una llamada, que la llevaba “a
comulgarse a la iglesia Catedral y le infundió un especial amor a la Capilla”,
donde los oscenses adoramos al Santo Cristo de los Milagros.
viernes, 4 de septiembre de 2026
La vuelta a la pobreza, cantada con jotas
martes, 25 de agosto de 2026
Salto de Roldán u Osca
![]() |
| Salto de Roldan |
lunes, 24 de agosto de 2026
Vivir como hermanos
domingo, 23 de agosto de 2026
Manuel Bescós Almudévar, soñó clonar hombres de Neandertal
| Retrato de Silvio Kosti por C. Brun . Paris 1891 |
| Autoretrato de Silvio Kosti. |
sábado, 22 de agosto de 2026
¿Quién manda, la mujer o el hombre?
OLIVITO Y OLA
Hay personas, unas aragonesas y otras procedentes de esta zona aragonesa, que se apellidan Olivito. Todos queremos saber de donde venimos y ...
-
Yo conocí a este naturalista en el Bar de la Arboleda de Siétamo. Vive en Arbaniés y cada día, baja a desayunar a la Arboleda. Es un h...
-
Arnal es un apellido aragonés de origen vasco-ibérico; Arnal en aragonés es el nombre que se da a una colmena. En el escudo,...
-
Con la colaboración de Angel Hernando del Cura y de mi yerno Santiago. Yo no sólo me acuerdo de esta elegante Casa-Palacio de Hu...




