jueves, 23 de julio de 2026

LAS CORBETAS


Corbetas en el nido

He oído, desde la galería, alboroto en el corral; me he animado y un coro de graznidos ha herido mis oídos. En lo profundo del corral, una pareja de pequeñas cornejas o corvetas va andando torpemente  y mirando hacia arriba, sobre las bardas del corral, a don cornejo y doña corneja con la cabeza del color de la ceniza, que avizoran a sus hijos para bajarles el cebo, sin que corran peligro. Tienen su nido en la bóveda de la iglesia, donde entran por una pequeña ventana de arco, que para ellas es la puerta de su casa; pequeña casa y rústica de palos y yerbas secas, pero segura y abrigada contra las inclemencias del "orache", por un inmenso tejido, tejido de vigas, de maderos, de cañizos y de tejas. No son los únicos inquilinos de tal mansión pues conviven con lechuzas y palomas; con estas no mantienen relaciones de buena vecindad, pues se comen sus huevos suculentos y tratan de desplazarlas de esos lares. Con las lechuzas no parece que sus relaciones sean mejores, pero han llegado a un modus vivendi, porque sus horarios no coinciden. Durante el día, cuando luce el sol, bajo la arcuación de la pequeña ventana, que para las aves de que hablo es la puerta de su casa, son las cornejas las que se asoman, toman el sol, otean el horizonte y entran y salen; allí también alborotan como esas viejas, vestidas de negro, lo hacen bajo el arco de piedra de la puerta de sus casas somontanesas, pero por la noche, quien ocupa el portal es la reina de la obscuridad, de enormes ojos, la que todo lo mira y lanza su monótono chist-chist, como si fuera una monja de hábitos blancos encargada de imponer el silencio en el convento, en este caso el convento enorme del Valle del Guatizalema, lleno de lamparitas estrelladas y presidiéndolo todo una enorme lámpara que es la luna, que se refleja en el río, en los charcos y en las balsas y que a veces traiciona el sigilo de la lechuza, a la que se ve su plumaje sedoso y blanco y el movimiento curioso de su cabeza y de sus ojos enormes y redondos. Las crías de las aves nocturnas y diurnas, cuando son volanderas, se asoman con frecuencia al exterior, agitan sus alas, como entrenándose para iniciar su lucha por la vida, a veces caen al suelo al ser empujadas por sus hermanas de nidada y otras veces su impaciencia juvenil las hace bajar antes de hora de su nido familiar. Al caer al corral, sus paredes les impiden el vuelo rasante, único que su falta de entrenamiento les permite realizar. Si no son víctimas de alguna gallina clueca, que ve en las pequeñas cornejas enemigos de sus pollitos o de alguna oca de pico enorme, sus madres las alimentan por unos días, hasta que saben volar hacia las bardas de la pared del corral, que les sirve de rampa de lanzamiento en su vuelo hacia la libertad.
En el caso de mis dos corvetas, tuve la satisfacción de comprobar como salían airosas de la torpe aventura juvenil, que las había puesto en peligro.
Si hubiesen sido pichones no sé si se hubieran escapado de acabar en una cazuela, guisados con cebolla.

miércoles, 22 de julio de 2026

Sobre Félix de Azara



El profesor Julio Contreras, de la Universidad Nacional de Pilar, ciudad del Paraguay, en la conferencia que pronunció en la Diputación Provincial de Huesca, dijo que más que pronunciar alabanzas y odas a los grandes hombres, lo que se debe hacer es ocuparse de su tarea, de su forma de ser y de su comportamiento y de su obra. Ahora los aragoneses estamos admirando su obra y no a él o a sus familias preocupan los acontecimientos de su vida, pero ya hace años que yo bajaba al pueblo donde nació Félix de Azara a ver la casa donde nació. Un señor, que supongo sería el encargado de la casa y del patrimonio de la familia descendiente de los Azara, me dio explicaciones sobre el ya antiguo coche de caballos, que descansaba en el patio de la casa, sin prisas de largos viajes, que su hermano José Nicolás, embajador en Francia, hacía a París tirado por caballos, que como seres vivos, se habrían muerto y nadie tenía memoria de ellos. Aquella casa ha sido después reformada y desde la antigua saldría José Nicolás hacia Huesca, pasaba por el pueblo donde había nacido su buen amigo el Conde de Aranda y con cierta frecuencia visitaba al compañero que con él,  convivió en París y con quien se escribía cartas. Según escribe Severino Pallaruelo:”Se detenía en el palacio de los condes. Admiraba los salones. Allí había libros y estampas, telas exóticas y muebles hermosos…ambiente donde desarrollar…debates acerca de la felicidad el género humano”. Estas palabras se encuentran en el libro “Bardaxí”, que estuvo casado con la única hermana de Félix y de José Nicolás. No sé si viajaría alguna vez Félix con su hermano, porque casi no tuvieron tiempo de conocerse en sus años jóvenes, pero se cumplieron los deseos familiares  al volver de América, ya que viajó a ver a su hermano a París. Yo, que de niño antes de la Guerra contemplaba el patio, las escaleras y algún salón del Palacio de los Condes, ahora veo las ruinas de dicho Palacio, del que conservo una mesa y dos sillas y he visto como desaparecía una gran cuna colgada en un muro del Castillo. Vivió Félix veinte años en la selva que hoy pertenece a Brasil, a Paraguay, a la Argentina y a Uruguay y en ella conoció multitud de hermosos y raros animales y plantas, cuyas vidas estudió, en lugar de dedicarse a hacer fortuna. Cuando marchó sentía en su corazón el separarse del río Paraná, de las plantas, de los indios mayás y de los guaraníes y de animales como los tuís y de los ñandús. Corrigió algunos errores del Conde de Bufón y fue un maestro de los naturalistas europeos, pero a medida que iba avanzando por el océano hacia España, recordaba aquellas bandadas de aves de colores y aquellas cascadas y se mezclaban sus recuerdos con los del paisaje del Somontano, desde Barbastro hasta Huesca, pasando por Barbuñales. Fue amigo de Goya, que dejó un magnífico retrato de Félix de Azara. El catedrático don Julio Contreras, nacido en Argentina y de origen catalán, resalta la cultura aragonesa, tratándola de prototípica de España y tal vez le inclinó por los aragoneses el nombre de la ciudad paraguaya  donde trabaja y que se llama Pilar. Cita a los almogávares y después a Goya, a Luzán, a Laín Entralgo, a los Azaras, a Ramón y Cajal, a Sender y a los Sauras, entre los que yo recuerdo. Dice que tal vez se entiende esta afirmación por la dureza del clima y de las rocas, esa vegetación magra, que influirían, por ejemplo en Ramón y Cajal y en Félix de Azara. Recordaba la visita que hace poco tiempo hizo junto con otros amigos a la tumba de Félix de Azara, que se encuentra en la cripta de los hermanos Lastanosa. Le pareció un lugar triste porque había poca luz y la tumba era pequeña y estaba al lado de dos enormes estatuas de los hermanos Lastanosa. Hubiera quedado más alegre  su tumba si hubiera estado en el territorio de Barbuñales, más iluminado por el sol, ya que hubiera recordado ese sol brillante que luce en el Paraguay. Una  impresión parecida le produjo a mi difunto amigo Angel Claver. ¡Que los jóvenes sigan el ejemplo de Félix de Azara!

martes, 21 de julio de 2026

Recuerdos de Fañanás


Vista aérea de Fañanas

Fañanás, que vives a las orillas del río Guatizalema, como Siétamo y entre ambos pueblos, bajando la meseta de los Planos, repartida entre los dos, todavía se aprecian restos del muro sobre el que se apoyaba una iglesia; ésta presidía  ese pueblo de Abrisén como una atalaya, desde la que se divisaba la llanura en la que había entrado el río Guatizalema. ¡Abrisén, que recuerda  el uso de las aguas, en sus orillas, por donde los hombres las sacaban, para regar sus campos y las mujeres para lavar las ropas! .Y ahora, con la presa de Abrisén, con acequias nuevas, para conducir el agua y es que  los de Fañanás se cuidan del aprovechamiento del agua. ¡Dios mío, qué visión se divisa desde el punto en que se asentaban las casas, al lado de la Iglesia!. En primer lugar se divisa la Ermita de Bureta, que parece un monasterio elevado sobre un tozal y presidido por la santa Madre de Dios y de sus hijos, los que habitan en el pueblo de Fañanás. Acudir en romería a visitar a la Virgen es un recuerdo imborrable para el qué alguna vez ha acudido y una señal de su fe, en aquellos que cada años han acudido y siguen acudiendo a contemplar a su patrona. Primero impresiona el ver a una Virgen tan bella y tan adornada, después uno admira la veleta donde un hombre está dirigiendo un arado, tirado por una pareja de bueyes, a los que guía una mujer. ¡Oh, la mujer y el hombre, unidos por hacerse felices mutuamente y educar a sus hijos!.Yo, en Fañanás, he conocido muchos ancianos y ancianas, que eran trabajadores y  piadosos y más tarde he tratado con jóvenes, que han seguido su ejemplo por la vida, en este mundo. Cuando uno sale de la ermita contempla la casa, que refugió durante muchos años a los santeros de la ermita y hoy invita a los peregrinos a encender el fuego en su hogar para calentarse y para asar sus alimentos. Después sobre la placeta que mira a Fañanás se alza una cruz de piedra, que ha rescatado el pueblo de los que quisieron destrozarla. Desde allí se ve el  pueblo, con su monumental Iglesia, que parece reunir en ella, los misterios de la tierra, en cuyos fondos quedan restos de monumentales bodegas, de las que los fañanenses, meditando, elevan por medio del templo a la torre, donde suenan las campanas, que alegran los corazones en los días de fiesta y recuerdan la vida eterna, en los de entierro.
 Al recordar esta situación privilegiada a las orillas de un hermoso río y protegidos por la Virgen de Bureta, comprende uno porque este pueblo no puede desaparecer y se alegra al ver las numerosas edificaciones que en él se hacen para que nunca esté sola la Virgen y sus hijos.      
Os he recordado en mi libro y por eso quiero felicitaros con motivo de la Navidad o Nadal, como decían nuestros antepasados, deseando que seáis muy felices y que conservéis esas sanas costumbres, que durante tantos años habéis practicado.

lunes, 20 de julio de 2026

El tren resulta bello en los Pirineos



Recuerdo cómo, cuando era un niño, subía en el viejo tren de vapor, a Canfranc, acompañado por las nubes de humo, que desprendía su locomotora. Otras veces me quedaba en Ayerbe, durante el verano, para gozar con el baño en las aguas del río Gállego. Los bancos en que nos sentábamos eran de dura madera, pero sin embargo me producían placer, en la compañía de los amigos que conmigo viajaban y de los compañeros de viaje, con los que enseguida entablábamos conversación. Aquellos humos tenían el inconveniente de introducirte en el ojo,  alguna carbonilla, que te molestaba en  sus mucosas.  Aquel ruido monótono, pero agradable te hacía olvidar de la carbonilla, para acompañar con nuestros juegos infantiles, la monótona música del cha-cha- cha, que producían las bielas del tren. En verano, cuando subía a la Villa de Ayerbe para bañarme en compañía de mis amigos, en el río  Gállego, a veces dejábamos los cristales de las ventanas abiertos, para que pasara el aire y nos aliviara del calor. En invierno, cuando desde las ventanillas se contemplaba el paisaje blanco pintado por la nieve, nos tapábamos con abrigos y bufandas y las ancianas y ancianos, se envolvían en mantillas, mantones y mantas. ¡Qué bello resulta el elevado paso  del tren, cuando  baja desde la altura de Murillo de Gállego, a la inferior altura del Pantano de la Peña!. Y dicen que por los Pirineos que nos separan, en lugar de unirnos con Francia, la instalación del Tercer Paso del Ferrocarril Europeo, que subiría de Marruecos a Toulouse, afearía el paisaje. Mis recuerdos de los viajes que hice por esos montes, son románticos y me acuerdo de las conversaciones que intercambiaban los viajeros y la ilusión que inundaba a los niños y niñas, viajando por aquellos precipicios.
Pero no son sólo los viajes que hice por el Sur de los Pirineos, sino los que he recorrido por el Norte de los mismos, como los que  me que han hecho, estos días, contemplar el “tren enano” de Laruns, que se observa como asciende a lo alto  del   pico de Laruns, lo mismo desde Fuenterabía u Ondarribía, como desde Hendaya.  Admira la belleza de este pequeño tren escalando a lo alto de la Montaña, pero más hace su ascensión gozar a sus viajeros, al contemplar como las alturas  pirenaicas bajan a mojarse en el mar Cantábrico.                     
Hace unos pocos años, subimos con mi nieto Pablo, desde el Formigal, pasando por el Puerto de Portalet, para llegar a la cola del Lago de Artouste, al que se le hizo una presa de granito en 1924, a dos mil metros de altura. Produce energía eléctrica y para construirla elevaban los materiales con el “petit train”, que en lugar de desarmarlo al acabar las obras, lo modernizaron para aprovecharlo con fines turísticos. Se sube al tren en esta parte próxima a Portalet y se hace el recorrido. Para llegar a la entrada, que utilizan los franceses, desde Pau y Lescun, se llega al lago de  Fabréges y  por una telecabina se sube a la estación del tren de Artouste. Este pequeño tren de Artouste dicen que es el que más alto que circula por Europa, porque lo hace por una montaña glaciar, es decir de hielos eternos, a unos dos mil metros de altura. Desde aquellas alturas se divisan todavía más elevados el Pico del Midi d´Ossau de 2884 metros de altura o el de Balaitous de 3.144. En aquel paisaje que aproximan las mentes a lugares más altos, propios del espíritu, se ven aves de rapiña, marmotas y animales que recuerdan a los sarrios.
Ahora se dice que pasar el ferrocarril que unirá a Africa con Europa, a través de los Pirineos,  que afearía tales montes, pero los mismos franceses, buscando la energía eléctrica pusieron un presa al lago de Artouste. Fueron inteligentes, porque, al acabarla, hicieron de su obra un complejo turístico envidiado por el mundo.
¿Por qué han de oponerse hora a la construcción del Tercer Paso Pirenaico, del ferrocarril, cuando ellos siempre han buscado el comunicarse a través de la ciudad de Toulouse con Zaragoza?. En Huesca y en otros puntos del Alto Aragón y de Navarra, el nombre del Conde Roldán, está expuesto a la vista de los viajeros, como por ejemplo con el Salto de Roldán. Ese nombre que entra en la historia del Pirineo, que separa a España de Francia, debe continuar dando su nombre al gran túnel, que se piensa que atraviese esa cordillera. Si en Francia la construcción de la presa del lago Artouste, dio como consecuencia el gozo turístico del pueblo, el Tercer Paso en ferrocarril por los Pirineos, dará un progreso comercial e industrial a toda Europa. Toulouse y Zaragoza podrán unir sus zonas industriales, conservar sus relaciones históricas y aumentar sus relaciones humanas.
Mi amigo Eliseo Carrera, me mandó unas fotografías de trenes circulando por lugares de un paisaje maravilloso, sonando al mismo tiempo una música que nos recuerda que los viajes en tren constituyen un reflejo de nuestro  paso  por la vida. Dice este trabajo delicioso que nunca sabremos en que estación nos apearemos ni en cual desaparecerán nuestros hijos y amigos. Nació Eliseo Carrera en Villanueva de  Sigena, donde también vino al mundo un “viejo europeo”, llamado Miguel Servet. Nosotros nos apearemos del tren de la vida, pero siempre trataremos de vivir unidos y con amor y amistad con todos los miembros de género humano. En la estación de la eternidad veremos satisfechos, como los hombres cruzan los Pirineos por el Tercer Paso Central, sentados y satisfechos de viajar juntos, desde el  Africa  hasta Europa.

domingo, 19 de julio de 2026

Zapatero remendón



Me he acercado a una zapatería, donde apañan o arreglan los zapatos, sandalias e incluso zapatillas. El zapato con que calzaba mi pie derecho, tenía una rotura en los hilos que lo tenían completamente abierto, y ahora, me acudían pensamientos de deshacerme de él y naturalmente de su compañero “zapatil”, que todavía conservaba su fortaleza,  para defenderme a mí,  como caminante, del frío,  del calor, de los golpes que generalmente, con el tiempo, se convierten en callos. He llegado a la zapatería y el buen zapatero, me ha dicho que tendría que dejar el zapato en su taller, para poder arreglarlo y entregármelo, por la tarde. Yo me había despojado del zapato herido o enfermo y lo había depositado en el mostrador de la Zapatería. Dejé pasar a dos o tres señoras, a alguna de las cuales, en el acto les reparó el calzado que le llevaba para arreglarlo. Por lo visto, era un señor sensible, que le producía una pena, dejarme abandonado y ensartando un trozo de hilo en su máquina de coser, en pocos segundos, me dejó mi zapato nuevo. Yo pensé, este señor no debía haber sido zapatero remendón, sino un político, dedicado a gobernar a su prójimo o próximo, porque demostró sensibilidad, tratando de eliminar molestias en sus clientes, que es este caso serían sus gobernados. No sería como ahora son muchos políticos, que miran sus propios intereses, despreciando la sensibilidad del pueblo gobernado. El zapatero también miraba sus intereses, que consistían en mantener a su esposa y en educar a sus hijos, pero no soñaba con obtener pingües beneficios para comer opíparamente o beber vino o licores, como lo hizo Noé, el del Arca. Y de acuerdo con lo que necesitaba para ser feliz,  sin abusar de nadie, me cobró una cantidad tan pequeña, que uno se quedó más feliz por su económico precio, que por el buen aspecto de su zapato. Tanta era su honradez y su generosidad, que a una señora, que le llevó una zapatilla, para hacerle una mejora, no le cobró nada. Pero hubiera sido un político amante del prójimo, porque al entregarme mi zapato, acercándome su mano, me dijo: ahí tiene mi mano para levantarse de la silla, porque si se apoya en esa tabla, tal vez se caiga. Yo me sentía feliz de tan agradable comportamiento y ya me marchaba, cuando el Político en que se había convertido el Zapatero remendón, me recordó que en la silla me dejaba una bolsa, que contenía una máquina eléctrica de afeitar, que venía de arreglar, después de pagar un buen precio. ¿Por qué no elegimos políticos como el zapatero, que además de ser amables, gobiernan la economía con honradez y hacen ver al pueblo un porvenir próspero?.

viernes, 17 de julio de 2026

La Eternidad contada por el “Grial” desde Lucifer y por el Santo Grial desde el Paraíso.-


Gral

Don Jacinto Berdaguer, como buen sacerdote, ya pensaba en la eternidad y se dio cuenta de  que “la Historia se convirtió en Leyenda y ésta en mito” y meditó e hizo poesías, en su tierra catalana, debajo de los Montes Pirineos, pues el Canigó está situado en el Rosellón, que Francia arrebató a España. Más al Oeste, en los mismos Pirineos, ahora aragoneses, se encuentra el antiguo Monasterio de San Juan de la Peña. Y  Verdaguer, en su obra La Atlántida, describe, como se va destruyendo el Pirineo, cuando escribe:” Desde donde el sol dora los bosques y los valles,- del torbellino en alas, brama el fuego feroz,-conduciendo sus ríos de lava a Roncesvalles-sin que la Sierra estorbe su galopar veloz”. Y va repasando el Pirineo, pasando por San Juan de la Peña, donde yace el Conde de Aranda, otro español de origen pirenaico, cuando dice:” El muro que separa la Francia de la España,-de nieve y fuego orlado como un brazo de Dios,- del estrellado toldo los pliegues enmaraña- y entre llamas cabalga del Pirineo en pos”.  El gran poeta Jacinto Verdaguer, describe el encuentro de un marino con Cristóbal Colón, que lo llevó a desembarcar, a la vuelta de su descubrimiento de América, en la ciudad de  Barcelona. “Desde tan magna gesta, mi Cataluña amada- tras un nuevo Castillo de roca, se asentó;- de Francia su vecina, durmió España alejada,- pues la hermosa Sierra hasta el mar llegó”. ¡Cómo siente Jacinto Verdaguer la grandeza de la ciudad de Barcelona!, cuando dice.” A Neptuno para ella, le pide su corona-y a Júpiter, el fuego y el rayo destructor, que si dictara leyes a la mar, ¡oh Barcelona!- tus barras, cual centellas sembraran el terror!-. Bendito fue el poeta catalán, Jacinto Verdaguer, pues al describir el paso por los Pirineos, ya sabía que las cuatro barras también pertenecían y pertenecen  ahora a Aragón. Y si dictara leyes al mar, la ciudad de Barcelona, ”no sembrarían cual centellas, el terror”. Porque ahora Madrid con Barcelona, parece que quieren imponer el terror o más bien el complejo de inferioridad a los aragoneses, buscando la unión de España con Europa,sin participación del antiguo Aragón.  Nosotros tenemos los Pirineos, que se pueden abrir, como “por los tiempos de Alcides recorría la tierra- con su pesada clava, barriendo destructor, los gigantes bastardos que a Dios le hacían guerra,- el blanco Pirineo ardía con  fagor”. ¡Cómo veía Verdaguer los inconvenientes de los Pirineos, cuando escribe: ”Desde tan larga gesta, mi Cataluña amada- tras el nuevo Castillo de rocas se asentó, de Francia, su vecina, durmió España alejada,-pues la hermosa Sierra al mar llegó”. Y sigue la Historia de España, donde nuestro noble Aragón, se ha quedado alejado de su vecina Francia, por la elevada Montaña, que en Cataluña, al mar llegó. Y en el  Pirineo, de San Juan de la Peña, yace Don Pedro Pablo Abarca de Bolea, Marqués  de Torres de Montes, Barón de Siétamo, Conde de Aranda, poseedor de decenas de títulos nobiliarios, varios de los cuales, eran de Cataluña. El origen de sus abarcas, venía de los Pirineos. Nació en el pueblo de Siétamo y estudió en ocasiones en Italia, donde su padre luchaba al mando de tropas españolas. Fue embajador en Moscú, en Polonia y en París. Voltaire lo alaba en escritos suyos. Fue General del Ejército español en una guerra con Portugal, donde España se quedó con Olivenza. Estuvo detenido en Granada y después de liberado, se fue a vivir con su esposa, a Epila. En Epila, ya retirado, se dedicó a cabalgar por los campos, donde trabajó para obtener yerbas alimenticias,  para mejorar los ganados de la tierra aragonesa. Estuvo de embajador en París, pero él, amante de Aragón, visitaba el Midi, donde en viejos tiempos, algunos países estaban unidos a Aragón. Hacía viajes a balnearios franceses, para cuidar su salud. Estos territorios se perdieron para España, y siguió la pérdida por Cataluña del amado Canigó, al que dedicó Jacinto Verdaguer, una maravillosa obra poética. Jacinto Verdaguer visitó Cuba y el Conde de Aranda, quiso dar la independencia pacífica a algunos países sudamericanos, que hubieran evitado una lucha entre España y Sudamérica.  Al Conde de Aranda, muerto el año de mil setecientos noventa y ocho, en Epila, le quitaron la idea de hacer navegable el río Ebro, rompiendo así la marcha al unísono de todo el antiguo Reino de Aragón. ¡Cómo recordaban el genio de Mossen Jacinto Verdaguer y el Conde de Aranda, Don Pedro Abarca de Bolea, la Historia, la leyenda y el Mito del Continente Perdido!. Ya hablaba Platón de aquella gran civilización, extendida por el mundo entero, donde proliferaban los hombres dioses y corrían por sus tierras los cíclopes, como dice la poesía: “Islas Cíclopes,  islas de Grecia que el mar Egeo con sus ondas baña”. El cíclope Polifemo, cuidaba sus ovejas y su único ojo fue atravesado por una lanza. ¡Como gobernaban aquellos dioses y aquellos cíclopes, llenos de avaricia y con un solo ojo!. Igual que los nuevos dictadores, gobiernan este mundo que no encuentra la paz y el progreso del GRAN CONTINENTE PERDIDO. En Principio se contaba la historia convertida en mito por el “Gral”, desde las ambiciones de ser Dios, de Lucifer. En el Santo Grial buscaron la luz del Paraíso. Según el trovador Wolfram Eschenbach el Gral “es una piedra caída de la corona de Lucifer, donde se halla gravada la Ley de los Primeros Divinos Hiperbóreos”. Grial el calificado de Santo, tiene el mismo significado que Gral, pero quiere hacer ver que este sea más antiguo, incluso prehistórico. Dicen que el Gral es una piedra, que hace de vínculo entre el mundo espiritual de los dioses y el mundo material, pues tiene su origen en la  civilización atlante-hiperbórea, buscada por los hombres a lo largo de la Historia. El Grial es en cambio el vínculo del espíritu con la humanidad, que  sueña ser heroica y que según Rhan, es efectivamente ese espíritu que acompaña a la parte aria de la humanidad, en su paso por la historia. Por eso muchos, cuando escuchan esas músicas, les inspiran una “superación heroica de ellos mismos”. En ambas teorías del Gral y del Grial, se va convirtiendo la Historia de los hombres en una continuada lucha, que hace imposible su progreso. Se perdió el Gran Continente y existió la oposición entre los hombres de la raza de Neandertal con la de Cromagnon. Hubo imperios persas, egipcios y romanos. Llegaron las invasiones musulmanas  y luego vino el dominio de las potencias europeas, que han luchado entre ellas para ser cada una un país con dificultades. Vieron a Rusia y pensaron en unirse por el Mercado Común.Fue una gran idea, pero ven los europeos, que están surgiendo otros Grandes Imperios, que no se han perdido y que están saltando a la lucha por el poder mundial, como Brasil,la India y sobre todo la China, que ya está prestando dinero hasta al pueblo de Norteamérica. Europa necesita estar unida, no para ser el Estado omnipotente, pero sí para mantener una cultura y un nivel de vida, que conserven su personalidad en el mundo. Pero hace falta una unidad entre los europeos, que no es preciso que busquen unos nacionalismos exagerados que romperían la unidad. El Conde de Aranda ya buscó navegar por el Ebro hasta el Mar Mediterráneo, pero Cataluña ya se opuso. Estando en la Diputación Provincial de Huesca, le escribieron al Presidente desde un pueblo costero, pero no se les contestó. Así que no hay que echarle toda la culpa a Cataluña,  sino a nosotros mismos. Ahora, que se quiere facilitar las comunicaciones entre Marruecos y Portugal, a través de España, no se habla de la construcción del Tercer Paso Pirenaico,  a través del Pirineo. Mientras tanto, en Cataluña se está haciendo una propaganda de un “soberanismo de bandera”, que sólo mira por sus intereses en Cataluña y fuera de ella.Si no, ¿porqué se desprecia el Tercer Paso, que enriquecería a Europa, sin perjudicar a Cataluña?. Ya escribía Verdaguer.”Por los tiempos de Alcides recorría la tierra-con su pesada clava”, apartando las piedras, que dan separación.   Dice Verdaguer en sus versos: ”Desde tan magna gesta, mi Cataluña amada, tras un nuevo Castillo de rocas se asentó; de Francia su vecina, durmió España alejada, pues la hermosa Sierra hasta el mar llegó”.Aragón no ha dormido debajo del Pirineo, porque empezando por el Conde de Aranda, ya iba a los balnearios del Midi, pero lo que hace falta es que Europa, crezca para poder competir con el próximo Imperio Mundial.

Guati y Zalema o la Mora encantada.(Año 1840)




Este relato fue escrito por un señor del que conocemos las letras iniciales de su nombre y apellidos, que son J.P.L., del año de 1840. Sin embargo, mejor conocemos el nombre de su sobrina, Doña María Teresa Adriani Rossigue de Cavero. El caballero de nombre encubierto por las tres mayúsculas J.P.L., iba a visitar  a su sobrina al Castillo de Argavieso, pueblo que se encuentra debajo de Alcalá del Obispo y encima de Novales, a escasos kilómetros de Huesca, a unas tres horas caminando. Pero no le era ajena su vida a esta fortaleza,”resto bien conservado todavía de antes de la Edad Media, la imponente y elevada cordillera del riscoso Guara, los infinitos pueblos situados en su falda, los fértiles valles por donde corre, a veces manso y otras como un torrente, el delicioso río Guatizalema, sus bellas cascadas, las fuentes saludables que brotan por dó quiera, la Peña llamada la Mora encantada…”.”Su esposo, sobrino  del escritor J. P. L., se llamaba Félix Cavero y era un caballero de Alta Alcurnia, que fue el heredero del antiguo Castillo de Argavieso, cerca de la ciudad de Huesca, según está escrito en un relato del año de 1840. El río Guatzalema que nace en la Sierra de Aineto a 1.370 metros de altitud, sigue por el valle de Nocito, pasa por Vadiello, bajan sus aguas hasta la Almunia del Romeral y una vez en la llanura, desemboca en el río Alcanadre. El río Guatizalema lleva sus aguas por Nocito, las acumula en el Pantano de Vadiello y bajan a la Tierra Plana por  Almunia del Romeral, por Arbaniés, por el pueblo de Siétamo, en que yo nací, sigue por Pueyo de Fañanás, regando los términos de Fañanás, de Alcalá, de Ola,  de Argavieso (que se encuentra a tres horas de camino de la capital de Huesca) y de Novales, hasta desembocar en el río Alcanadre. En la misma Sierra de Guara, se encuentra en el pueblo de Nocito, un templo dedicado a San Urbez y una ermita más pequeña. De la misma Sierra de Guara, salía un camino muy primitivo, al pueblo de San Julián de Banzo.  Y desde este pueblo, bajaba San Urbez por Loporzano al pueblo romano de QUINTO, hoy al lado de la carretera N-240, y desde éste corría todo el Saso,  hasta OlLA. San Urbez vivió en la Montaña y en su Somontano, cuando los moros ya habían invadido OLA y el SASO. Se dedicaba a cuidar  ovejas y a cultivar su fe en el Dios del Cielo, a la Virgen María y de Cristo crucificado. De vez en cuando subía a San Martín de la Val  D’Onsera, donde todavía se encuentra un templo, en el que oró San Urbez. Aquí vivió muchos años, pero fueron unos cincuenta los que pasó en Nocito.  El Santo se hizo de cien años de edad.
Ermita de la Valdonsera.

San Urbez, cristiano en aquellos años de invasión de los Moros, vivió unos años en San Martín de la Val D’ Onsera, pero en aquella Paz, muchas veces interrumpida por las diferencias entre el mundo islámico y el cristiano, conservaba su vida en aquel antiguo Monasterio de la Sierra de Guara, al que resultaba casi imposible llegar a los moros. Vivía el Santo en el mismo lugar  en que los moros vivían en OLA y en los pueblos del Sur de la Sierra de Guara, pero tenía su posible refugio en San Martín de la Val D’Onsera. En casa OTAL DE OLA, conservan con todo respeto y cariño, una LOSA DE PIEDRA  ARENISCA, en la que dormía San Urbez. Antonio Otal no sabe qué hacer para que esa  losa pétrea- arenisca, no se vaya descomponiendo. Hay una larga época desde que los moros invadieron España hasta que el Rey Cristiano Sancho Ramírez, en el año de mil noventa y seis, conquistó con sus tropas, el pueblo de Argavieso y los que estaban en la orilla del río Guatizalema, debajo de la Sierra de Guara. San Urbez tenía su “nido” en San Martín de la Val D’Onsera, pero cuidaba las ovejas en el Saso, que va desde la gran Cruz que mira al Monasterio de Montearagón, hasta Argavieso. Pero esta vida de lucha entre dos religiones, cristiana y la de Mahoma, era común en toda la orilla del río Guatizalema. No se sabe en qué años vivió Guati, pero se daba a la actividad agrícola y ganadera, entre moros y cristianos. Tenemos el ejemplo de San Urbez, cuidando en el pueblo moro de OLA, ovejas, y también estaba Guati, que era cristiano y se enamoró de la mora Zalema. La madre de Guati vivía para estar segura, en plena Sierra de Guara y él vivía en las tierras de Siétamo y con sus ganados. No coincidió la época en que estuvieran en OLA,  al mismo tiempo, San Urbez y Guati, el cristiano. Bajaba San Urbez desde la Val D’Onsera y llegaba al pueblo, fundado por los romanos al que llamaba Plan de  Quinto. Marcaba el Quinto Miliar en la Vía Romana que iba desde Huesca a Alquézar. Todavía se conserva el Miliar del pueblo de Tierz y después el de Siétamo o Séptimo Miliar. Su  población era cristiana durante el tiempo de dominio romano, pero su mayoría de pobladores, al llegar los moros se hizo  discípula de Mahoma. Todavía quedan restos del pueblo romano de Quinto, cuyo solar se encuentra en la carretera N-240, frente al más elevado Saso, que ocupan los pueblos de Loporzano, Siétamo, Ola, Alcalá del Obispo y Argavieso. Hace ya muchos años encontré en Quinto, lo que demuestra que era romano, una V (uve mayúscula), muy bien labrada en piedra, que coincide con el número romano cinco, que indicaba que ese cinco equivalía a Quinto. Quinto es el nombre de un millar o milla romana, como Tierz, lo es del tercer miliar y Siétamo del séptimo. Yo encontré esa V, número y letra, de piedra, pero mi excesiva vergüenza, no me lo dejó llevar y a los pocos días desapareció. También apareció un pequeño espacio, cubierto de mosaico de teselas. Por lo visto había sido descubierto por un oscense, que  tenía más vergüenza que yo y dejó allí las teselas. Yo conservo un número muy escaso de ellas, que me harán recordar mientras viva, al pueblo romano de Quinto. Al lado de la carretera N-240 y de la Vía Romana, que conducía a Alquézar y hacia el Este, se encuentra una colina, que no muestra nada a la vista del viajero, en la cual se alzaban los edificios de Quinto. En esa colina estaba la V tallada en piedra, que indicaba la quinta unidad de distancia entre Osca (Huesca) y Alquézar. La distancia entre uno y otro miliar era de 1.480 metros de distancia actuales.
Argavieso (Huesca).

La zona del río Guatizalema estaba desde debajo de la sierra de Guara, dominada por los moros, mientras los cristianos dominaban, desde la Sierra de Guara hacia el Norte. Sin embargo San Urbez tenía su convento en la misma Sierra  y bajaba al Saso, extensa llanura, que va desde el Estrecho Quinto hasta Argavieso. Vivió por tanto en las dos partes enemigas, a saber en el convento de San Martín de la Valdonsera y se comunicaba con el pueblo de OLA. En este pueblo todavía se conserva en Casa de OTAL DE OLA, una piedra arenisca sobre la que dormía y que a su actual dueño JOSÉ MARÍA OTAL, le preocupa la conservación de esta piedra arenisca. La zona Norte del Guatizalema está gobernada por el pueblo de Nocito, hasta debajo de San Martín de la Val D´Onsera y hasta Vadiello, encima de la parte mora, es decir con el pueblo de La Almunia de San Juan. Unas veces se comunicaban, como lo hacía San Urbez entre la parte Mora de San Martín de  la Val D’Onsera y el Saso de OLA, pero en ocasiones, Guati agricultor de la parte cristiana, no podía comunicarse con su madre,  que vivía en la parte mora. Desde el año en que murió San Urbez a los cien de edad, el año de 802 y nacido en Burdeos  el año  702,  hasta el rey Pedro I  que conquistó Huesca,  y las orillas meridionales del Guatizalema, pasaron muchos años. En 1096, Pedro I ganó la Batalla del Alcoraz y tuvo ocasión de conquistar los pueblos moros que he citado. Ya se ve como los cristianos habitantes de la parte baja del río Guatizalema, estuvieron dominados por los moros, desde el año 802 hasta el año de 1.096. Pero sí eran dominantes los moros, pues vivían en los terrenos dominados por ellos, los cristianos,  como Guati y los judíos. “Al Oriente de la Ciudad de Huesca, cabeza de la Provincia del mismo nombre en el Reino de Aragón y a la distancia de tres horas, y frente a la punta más culminante de la Sierra de Guara, hay un lugar llamado Argavieso, que se halla situado en una pequeña colina, con forma de media luna con descenso hacia el medio día, y en cuyo ángulo derecho se alza antiguo y majestuoso  Castillo, todo de piedra con su alta barbacana, y en ella sus lunetas a la antigua”. Todo el Castillo recuerda una figura del tiempo de los Moros y más atrás, de tiempo de los Godos. En esta Castillo vivía como Gobernador el moro Abenheya. Había nacido en Africa, pero se quedó viudo en España de su esposa, que murió por mano de los perseguidos cristianos. Le había quedado una hija, llamada Zalema, de una gran belleza. Su padre no le permitía ningún contacto con nadie, excepto con la familia del Gobernador moro de Novales. Este Gobernador moro era una buena persona, que tenía dos hijas, llamadas Zalmira y Fátima, muy amables y educadas. Estas jóvenes moras salían con su madre a pasear un rato hasta la Fuente de las Canales. Allí, para encontrarse con ellas, acudía Zalema y a la orilla de la fuente se narraban los hechos que sucedían en aquellos lugares. En esos días llegó el moro Zair, natural de Siétamo, que además de contarles datos, a las muchachas moras, les dio muchas y buenas noticias del cristiano Guati.  A causa de estas noticias, Zalema ya se puso mejor. Por la mañana ya estaba haciendo sus labores en la reja que mira al camino que va a Huesca. Qué casualidad cuando vio venir a un caballero de gracioso tipo, que a su vez no paraba de mirar a su reja, como siguió mirando después de pasar su caballo por delante de ella.

Zalema, que estaba enterada por el mor Zahir de Siétamo, de la personalidad de Guati, en unos días de tormenta, al leer “un manuscrito árabe, le hacía la siguiente reflexión: Hay en los corazones humanos, un sitio destinado a inspirar en las criaturas los presagios de su ventura o de su desdicha”, con lo que su corazón se enteraba de lo que la suerte le tenía preparado. Al día siguiente recibió una carta de su amiga, la de Novales y Zalema recibió esa carta, que le decía: “Alá te guarde, amiga Zalema. La casualidad de haber estado mi hermano (moro de Navales) en Siétamo, me ha puesto en situación de satisfacer los deseos que nos manifestaste, de saber quién era ese caballero,  que te saludó, cuando pasaba con su caballo por debajo del Gobernador moro de Novales. Su esposa y sus dos hijos y dos hijas, HABÍAN INVITADO A COMER A ZALEMA Y A GUATI  en su Palacio de Novales. Se celebró de una forma cordial la comida y a los postres se suscitaron diversas cuestiones, la principal el canto de la excelencia de las mujeres sobre los hombres”. Se oía una conversación fluída y GUATI callaba, pero fue preguntado por los comensales y se expresó así,  aludiendo a su madre, recién muerta:”Convengamos en que cada cosa tiene por la Madre Naturaleza, su destino particular, y bajo este principio,  todo es bueno y todo es malo….No obstante, en las mujeres, siendo así que nacieron para distinto empleo que los hombres, hallo visibles rasgos en que positivamente nos exceden…El ser moral de las mujeres, nos aventaja a los hombres en mucho… Y después  de hacernos a los hombres tanto bien, como que sin ellas, quizá las guerras y los bandos nos hubieran transformado en fieras…confieso pues, sin avergonzarme de ello, que la mujer nos excede en la mayor parte de las prendas, y que nos compensa con otras, aquellas, en que le aventajamos los hombres”. “Hubo de disolver tan gustosa reunión, para marchar unos a Novales y Guati y su amigo moro Zair, para Siétamo”. 
Castillo de Argavieso (Huesca).

Después de este banquete aumentó el amor de Guati a Zalema y bajó a  Argavieso, escribiendo en la corteza de un árbol el siguiente verso:
”VES CUAN DURA  ES ESTA PEÑA-
 ZALEMA, PERLA ORIENTAL,-
PUES EL AMOR CON QUE TE AMO-
CUAL ELLA, SERÁ  ORIENTAL”.
Pero enfermedades, tal vez del amor, invadían la  espera de ambos a la muerte, pues Zalema escribió a Guati lo siguiente: “Veo la muerte y no me espanta, Guati mío, por qué no puedo darte gusto en tus deseos…A Dios, amigos, llorad la muerte de Zalema… Y MURIÓ A LOS POCOS MOMENTOS, BESANDO EL ÚLTIMO PAPEL QUE LE HABÍA ENVIADO GUATI. Guati se había retirado al pueblo de OLA, y cuando se enteró de la prisión de Zalema, por su padre, “pusosé a morir tan de veras que hizo llamar a un Confesor…se echó en cama y se despidió de los muchos amigos, que le seguían…mis días eran para Zalema y si ella no existe, mis días están de más. “Habíase hecho pública la cruel  persecución y cantó el siguiente romance: de Zalema y de Guati y por supuesto también se publicaron sus amores”. Los jóvenes se declararon en favor de los amantes “y buscaban a Guati  y por un alarde atrevido querían librar a la amada…Las muchachas oyeron lo de los arboles del río, y todas acudían con cestillos de flores y coronas, con que adornaban los nombres de Guati y de Zalalema”. De estos gritos de Guati y de Zalema,  “después corriendo el tiempo, vino a llamarse todo, el Río Guatizalema”. Guati se concertó, con sus partidarios, y disfrazados, y bien armados, se movieron a OLA… a las diez de la noche…llegaron al Castillo, donde se encontraba el cadáver de Zalema…y al ser la noche tan oscura, llegaron sin ser vistos ni oídos.”Al llegar a la reja…hizo resonar sus cuerdas y con voz suave y desmayada, cantó un romance, que se expresaba así:
-“Gime en estrecha prisión-
Desventurada beldad,-
Y llora vigor tan duro-
Su caballero leal-“.
“Ya el lucero matutino asomaba por la inmediata Sierra de Guara, y ninguna señal había dado Zalema. Por lo cual dijeron a Guati, que pensase bien en lo de liberarla por fuerza, y que se haría por la siguiente noche, debiendo a la sazón retirarse  porque venía la Aurora”, Guati estaba acabándose porque se desmayó en estos momentos.” A cada momento  perdía el sentido, y en volver preguntaba, que le anunciaba de Zalema”. En poco espacio de tiempo, se volvieron a cerrar aquellos hermosísimos ojos y una contracción general de nervios indicó que ZALEMA, DEJABA EN AQUEL MOMENTO DE EXISTIR. Guati quiso leer el último papel que le había escrito Zalema, que decía :”Veo la muerte y no me espanta, Guati mío…Ahora soy verdaderamente digna de tu amor. ¡Ay! Las fuerzas me abandonan…Siento el hielo de la muerte y mi corazón arde aún por ti……Alá nos perdonará ……. Y él nos reunirá también…..yo …..Guati……Guati…….Después de leer estas frases, exclamó Guati. “Zalema me llama y debo yo obedecerla……… A Dios, amigos, llorad la muerte de Zalema, Y explicándose en él  furiosas convulsiones, MURIÓ  A LOS POCOS MOMENTOS, besando continuamente el papel y ofreciendo un espectáculo triste y desolador.

Río Guatizalema.
Los que más sintieron la muerte de Guati, fueron el moro, hijo de Siétamo, Zahir, que se expresó así: “Dejemos a los Cristianos cumplir con Guati, el desgraciado los últimos oficios de su Religión”. Al marchar de OLA, encargó a los parientes del difunto, que dejasen sin cerrar la urna, en que se colocara su cuerpo y marchó a Novales a ver a Zelmira y a sus hermanos. Los hijos del Gobernador moro le informaron de cuanto en el Castillo pasaba, como por ejemplo que su padre había ordenado depositarla sola en la Huerta.”Así en que sonaron las doce de la noche, encaminó sus pasos a la difunta Zalema…y ayudado por sus compañeros, tomó el cuerpo de Zalema y sin ningún obstáculo lo CONDUJO HASTA OLA. Y en lugar de descansar, de tan continuadas fatigas, se ocupó EN COLOCAR SECRETAMENTE EN EL SEPULCRO Y URNA DE GUATI, su cuerpo, hacerlo cerrar y en poner por vía de inscripción lo siguiente:

                                                      GUATI Y ZALEMA
               LA TIRANÍA y LA SUPERSTICIÓN, LOS SEPARÓ,
               LA AMISTAD Y LA MUERTE LOS UNIÓ PARA SIEMPRE.
 El moro de Siétamo ZAHIR, se dirigió a ARGAVIESO y se dirigió a la Huerta del Castillo, en la cual entraron varias personas sin franquear sus puertas, “ Y tomando el cadáver, se subieron al cabezo de enfrente, colocando una figura blanca, pero de menos corpulencia, la cual era la figura de la difunta Zalema”. Pero al salir del Huerto del Castillo, “todos distinguían el peñasco, el cual, dice el cronista árabe, tal vez mucho antes se divisaba, pero no había llamado la atención de las gentes al ser observado, como ahora… lo que al ir algún forastero al pueblo, veía el cuerpo de Zalema, convertido en la PEÑA DE LA MORA ENCANTADA”. Su padre lleno de odio, destruyó la sepultura que había preparado para su hija. Distinta era la situación del amigo de Guati, natural también de SIÉTAMO,  Zahir. “Este recibía continuos parabienes de amigos, y aún de extrañas personas que miraban, como causa de humanidad, el desagravio a los amantes, y a ZAHIR, mi paisano, como el instrumento de la venganza del Cielo… ZELMIRA la amiga de ZALEMA, de ARGAVIESO, oraba a ALÁ. Habían organizado un campo para que ZAHIR con el Francés, partidario del padre de Zalema, lucharan sobre sus caballos.
De cristianos sobre todo, era el número prodigioso, y así de todas partes acudían a contemplar la lucha, como si se tratase de un torneo. Se hallaban entre otros muchos asistentes MENDIOZA, cuyo apellido cambió con el tiempo  por MENDOZA. Este apellido se conserva en Novales y en los pueblos cercanos.                     
Castillo de Sietamo.
“En el campo de lucha, estaba el FRANCÉS con toda la disposición de un arriesgado combatiente, y en él se notaba el orgullo y la altanería de su NACIÓN … en cuanto a ZAHIR, no menos se ostentaba grande serenidad y confianza”. Lucharon sin descanso y como no salía ninguno de ellos triunfante, exclamó ZAHIR: elegid el arma para vuestro sacrificio…el francés eligió el venablo….el francés arrojó  presuroso el venablo, que dio de soslayo en el muslo a ZAHIR, causándole ancha aunque no temible herida…. Y Zahir disparó su venablo, que dio en el pecho del FRANCÉS, venciendo y destrozando todas sus defensas, pasó hasta salir por la espalda”. Al bajar los Jueces de sus asientos, declararon al Francés, vencido y muerto. Zahir recogiendo su alfanje le cortó la cabeza. El moro de Abenheya,  que fue el mal padre de ZALEMA, que dirigía el Castillo de Argavieso, huyó y fue a pasar por un Pórtico  Cristiano, cuando una manada de lobos aullaban, y el caballo se puso a correr y al pasar por el citado Portal del citado Santuario, recibió un golpe en la frente, y al caer fue arrastrado por el caballo, porque tenía el caballero un pie, agarrado en un estribo y arrastraba su cuerpo por “los jarales y las quiebras del terreno, sin cesar de correr el caballo, fue despedazándose”. Al morir este cruel Abenheya, ocupó el Gobierno del territorio del Guatizalema, el Padre de ZELMIRA, y se traslado toda la familia al Castillo de  ARGAVIESO. Pusieron en libetad a todos los presos que tenía ABENHEYA en dicho Castillo. En ese Castillo vivieron felices durante muchos años ZAIR, el hijo moro de mi pueblo de Siétamo y su esposa ZELMIRA. La felicidad de esta pareja lo atribuye el pueblo al celo, que mostraron en socorrer y en vengar, como causa del Cielo, la virtud demostrada por GUATI y por ZALEMA, perseguida y oprimida, por Abenheya y por su ayudante el Francés.
Castillo de Novales.
Acaba esta Leyenda:”Por qué es constante, que nunca deja el Eterno Dios, llamado Alá por los musulmanes, sin un premio, las buenas acciones de los humanos, bien que a las veces no son bien conocidas sus obras, como quiera que aún, nos son más desconocidos sus misteriosos designios”. Muchas veces escuchamos con gusto lo que ocurre lejos de nuestra tierra y no nos interesamos por lo  que pasa o pasó en la nuestra.Hemos visto relatos y visto películas sobre Romeo y Julieta, italianos, que se amaron tanto, que murieron por su amor. Asi lo relata la canción: “Nosomos ni romeos ni Julietas, aquellos que murieron por su amor….”, que con su pegadiza música nos recuerda aquella historia de amor. Como aragoneses todos conocemos los amores de Diego y de Isabel, los amantes de Teruel, que los llevaron a una trágica muerte. El pueblo, que está en posesión del sentido común, los recuerda con simpatía, pero piensa que todos los excesos son malos y lo explica diciendo, ”los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él” y es que el amor entre un hombre y una mujer, debe conducir a la vida y no a la muerte. Como he dicho, conocemos muchas historias de amor, pero no sabemos cosas nada de la que sucedió entre Guati, cristiano de Siétamo y Zalema, mora del pueblo de Argavieso. Ahora ya la conocemos, gracias a  una novela histórica, de autor desconocido. Se sabe que las iniciales de su autor,son J.P.L. y que la publicó el año de 1.840.Se podrían aplicar esas iniciales a algún miembro de la Casa Noble Zaragozana de los Pignatelli de Aragón: Gonzaga, Manrique de Lara, Marqués de Coscujuela, Grande de España, Príncipe de Castel Glioni, Duque de Solferino,Conde de Fuentes, Barón de Huerto, Argavieso, de Riesi y  Cepulla, con sus nueve feudos en Sicilia, nueve feudos en Sicilia,Jefe de la noble casa de Gonzaga en Mantua y dela Aborca en Cerdeña Casó con Adelaida Belloni y Meroni. No se encuentra relación directa con las iniciales de 1.840. Pero se adivina la presencia de su primer apellido Pignatelli con las Baronías de Huerto, de Argavieso y las italianas de Riesi y de Cepulla. Como he dicho, conocemos muchas historias de amor, pero no sabemos nada de la que sucedió entre Guati, cristiano de Siétamo y Zalema, mora del pueblo de Argavieso. Ahora ya la conocemos, gracias a una novela histórica, de autor desconocido. El río Guatizalema se presta a los amores, como habéis podido comprobar al recorrer durante el verano sus orillas. Y esa misma cualidad de nuestro río, intuyó el autor de la dicha novela histórica, cuando escribía:”¿Cómo era posible, decía yo, que entre estos sitios tan amenos, tan pintorescos, tan poéticos, dejasen de amarse locamente sus habitantes en aquellos siglos románticos y caballerescos?. Ya lo creo que se amaron los ribereños del río Guatizalema, pues lo hicieron hasta la muerte. La fe en Dios por parte de Guati y la fe en Alá, por parte de Zalema, ha hecho que vivan juntos en el cielo. Bueno  sería que esa fe monoteísta en un solo Señor, nos sirviera para convivir con judíos y moros, no sólo en el cielo, sino que aquí abajo, pues nuevamente regresan a España, después de ser expulsados, hace quinientos años, cuando aquí en SIÉTAMO, todavía persiste el cementerio musulmán, que mira al Oriente.     Siempre ha habido en el Mundo varias religiones, que apartaban a unos hombres de otros, porque no se sabía leer. Ahora, en cambio se reúnen varias autoridades religiosas distintas en el Vaticano y se elevan oraciones todos juntos. Pero hay que reconocer que hay hoy en día musulmanes, que persiguen, por ejemplo a Coptos, en Egipto. Somos seres humanos compuestos de cuerpo y de alma y hay casos en que se cultiva sólo el cuerpo y el alma se queda abandonada. En mi pueblo, SIÉTAMO, nadie sabía donde se encontraba el cementerio moro, pero estos últimos años se ha descubierto un cementerio en que las tumbas, formadas debajo con piedras, que miran a Oriente. Salieron los moros de estas tierras y nadie se ha acordado de ellos, porque siempre estaban luchando, como lucharon Guati cristiano de SIÉTAMO, contra los moros y viceversa. Hay algunos musulmanes que está en Guerra contra el Cristianismo y parece que quieren obligar a todos los hombres a formar parte del Islam. Guati y Zalema, uno cristiano y otra musulmana se amaron como dijo el Señor: Amaos los unos a los otros , como yo os he amado.     

LAS CORBETAS

Corbetas en el nido He oído, desde la galería, alboroto en el corral; me he animado y un coro de graznidos ha herido mis oídos. En lo profun...