lunes, 11 de mayo de 2026

Los riegos en Huesca



Se ha hablado, durante este año, mucho y bien de Joaquín Costa y, no sé cuantos hace que se publicó un libro de Francisco de Los Ríos, en que se hace historia de su magnífica intervención en obras de nuevos regadíos. Los que, doctores ellos, tratan de Costa, está muy preocupados de su personalidad, discuten sobre sus ideas políticas, hablan de su estancia en Huesca capital, pero no defienden sus sueños sobre el agua, para que se sigan haciendo pantanos, balsas, desvíos de ríos, industrias derivadas de la Agricultura, suministros a poblaciones, mejoras de espacios públicos como parques y para que se sigan regando nuevas comarcas aragonesas. Algunos dicen:¨para qué vamos a regar si empieza la abundancia de cultivos y la sobra en el comercio mundial de sus productos?.Se dividen estos opositores en dos clases, unos europeos y otros españoles. Es muy sencillo contestar a los europeos, pues ellos,la mayoría,no necesitan riegos ya que su pluviosidad es elevada y no les importa nada encontrar a España seca. A los españoles, habría que dividirlos a su vez en dos clases, los primitivos a quienes molesta que su vecino de campo lo ponga en riego, pues además de "hacerse rico",le molestaría en el reparto de las aguas y los modernos, que del Ebro han hecho el trasvase a Santander, del río Zadorra, afluente del citado Ebro, han llevado aguas hacia el Gran Bilbao; han conducido aguas al Campo de Tarragona, ahora quieren hacerlo para Barcelona y además, no lo olvidemos, tienen que llevarse el agua del Ebro a Valencia y a Murcia.

En su libro, Don Francisco de Los Ríos "ha vuelto, por ejemplo, a sacudir muchas conciencias al recordarnos hasta que punto depende el desarrollo futuro de Aragón de sus ríos, cuan necesaria e inaplazable es la construcción de embalses, mal que nos pese, y cuanto esfuerzo nos resta aún para llevar el agua a miles de hectáreas de verdadero desierto". Con estas palabras nos recuerda que Aragón debe quedar, por ejemplo, a nivel de aguas, como Santander,Bilbao,Zaragoza y Tarragona,pero no nos recuerda que Huesca(donde nació el 11 de Agosto de 1913) tiene un gran ideal en sí misma y desde Ayerbe hasta Angüés, hasta Antillón,Sesa,Tardienta y Almudévar para despertar nuestros sueños y no sólo en los desiertos. En estos llueve unos 300 mms. por metro cuadrado al año y en Huesca y su Somontano de 500 a 600,que asegurarían sus cosechas de cereales;si esa lluvia fuera segura y regular su caída, lo que, ,además daría con seguridad el abastecimiento de agua a sus vecinos. Nos pide que recordemos "hasta que punto depende el futuro de Aragón de sus ríos, cosa necesaria e inaplazable es la construcción de embalses " y yo me acuerdo de que el río que pasa por mi pueblo, y no nos riega, tiene su pantano costruído,a saber, el Pantano de Vadiello.¿Qué quieren recordar a los habitantes del Somontano para que sueñen en los riegos del desierto?, cuando ellos podrían regar sin tantos gastos, con menos agua que en los Monegros, sin hacer pueblos de colonización, convirtiendo a Huesca en cabeza de una zona rica, industrializada, comunicada con las autopistas de Zaragoza a Canfranc y de Lérida a Navarra. Ya decía Costa que cuando se regara la zona de Barbastro, este se convertiríala en una pequeña Zaragoza. Se riega hace pocos años y Barbastro se extiende y se industrializa, como está, en la misma situación la parte regada de la provincia oriental.

Casi todos reconocemos el éxito de llevar el agua a los desiertos, pero ¿por qué‚ no protestamos de que la zona de Huesca vea pasar el agua de sus ríos hacia esos desiertos(viejos desiertos de Zaragoza),mientras nuestros escasos campesinos no tienen poder para desviarlas hacia sus tierras, las de los ríos Gallego, Isuela,Flumen,Guatizalema y Alcanadre?.De niño me llevaron a Zaragoza,en el tren, Don Joaquín Santafé‚ y mi prima Lourdes Llanas y se veía un paisaje gris, seco, que ahora ya es verde. Se acabaron las obras del primer tramo del Canal de Monegros que de la Sotonera conduce el agua hasta el acueducto de Tardienta,y se tuvieron que conseguir ayudas americanas para seguir las obras. Por esa escasez de dinero se desvió ese canal que pasó de encima de la carretera N-240 a su parte sur por Peraltilla, hacia Antillón y hacia Sesa, para llegar a Tardienta. Se quedaron sin riego Antillón ,Sesa,Angüés‚Siétamo,Loporzano y Huesca,entre otros pueblos.Menos mal que ahora se pretende, tímidamente,regar la zona da Angüés‚ con el pantano de Calcón,de muy poca cabida y yo digo:¿por qué‚ no se sigue la idea de Albasini de bajar desde Pedruel,a orillas del Alcanadre, agua a dicho pantano?.Y ¨porqué‚ el río Guatizalema,con su pantano construído, deja de regar las tierras, en las que Dios lo puso para eso, para regarlas?

Se tiene idea en Aragón de regar 445000 Has. mas de las que ahora se riegan y de construir 63 nuevos embalses; mirando la economía habría que favorecer el aprovechamiento de los pantanos construidos, como el de Vadiello y el de Calcón, trayendo al mismo tiempo agua a Huesca del río Gallego. Corren prisa estos proyectos porque la densidad de población en Aragón es de 25 habitantes por kilometro cuadrado, cuando en el resto de España es de 77; Don Federico Balaguer dice en el Altoaragón del día 27-11-1996: "si no hay demografía no hay riqueza, y bajo todos los regímenes, nunca se hace caso a los países despoblados". Las primeras obras hidráulicas, a parte de alguna hidroeléctrica se hicieron para regar, con el resultado que hoy vemos en la parte oriental de la provincia y en Lérida, donde se desarrolló el medioambiente, las industrias derivadas de la agricultura, al principio, y hoy toda clase de industrias. Hagamos los riegos de Huesca y Somontano antes de que desaparezcan todos sus habitantes, que después, además de regar, el progreso industrial y del patrimonio natural, quedarían asegurados.

domingo, 10 de mayo de 2026

Gusanos de seda



Hemos ido, con mi esposa, a visitar a nuestros nietos Pablo y María, que además de la lectura y de la música, sienten un gran cariño por dos tortugas, a las que cuidan ya hace unos seis o siete años y además tienen un amigo “hamster”, que les hace pasar unos buenos ratos. Al ver tales circunstancias, me acordé de que mis hermanos y yo, cuando éramos niños, nos divertíamos criando gusanos de seda. Lamenté que ahora no se practique esa costumbre y más, al darme cuenta de que al lado de su casa, se alzan seis moreras.

Hace ya unos cincuenta años que no veo criar a los niños gusanos de seda, aunque me he enterado de que todavía hay quien los cuida. Yo fui un entusiasta amigo de tan bellos animales y digo bellos, porque a los gusanos, en general, se les tenía miedo por su aspecto, que producía diversas reacciones negativas en los niños; en cambio los gusanos de seda atraían cuando uno los conseguía y se dedicaba a criarlos con entusiasmo. Los podías criar desde cualquiera de las fases de su vida, es decir si obtenías capullos de seda, había que dejarlos en la caja donde con sus hilos de seda, los habían colgado los gusanos, para convertirse en mariposas y esperar que por un extremo del capullo se abriera un agujero de salida, por el que salía la mariposa. Dichas mariposas eran blancas de cuerpo y de alas, pero no volaban. Unas eran hembras y otras salían machos, que se unían para que al poner sus huevos, estuvieran fecundados. A mí me preocupaba que las mariposas no quisieran comer, pero es que su misión era la de poner los huevos necesarios para perpetuar su especie. Empezaban a poner los huevos pequeños y en mis crianzas, amarillos, que quedaban pegados al cartón en que los ponían y a los pocos días ya morían las mariposas, que habían cumplido su misión de nacer, crecer, reproducirse y producir esos capullos de seda, que los hombres después de hervirlos, aprovechaban para obtener aquellos hermosos tejidos de seda, con que las mujeres y los hombres, que económicamente pudieran, se adornaban y vestían. Así como hay gusanos que son blancos y otros pardos, unos capullos eran amarillos, en tanto otros eran blancos. Cuando llegaba el calor, ya en la primavera, después de brotar las hojas de las moreras, comenzaban a salir los gusanillos de sus huevos, y moviendo sus paticas, se acercaban al alimento, que nosotros les habíamos proporcionado y se ponían a comer, haciéndose con su crecimiento, más grandes.¡Cómo se veían crecer! .Y cuando, para mí, ya eran enormes, dejaban de comer y buscaban un lugar para empezar a sacar seda por su boca y se encerraban en su capullo, que se quedaba colgado, esperando convertirse, dentro de él, en mariposa, para fecundarse y perpetuar su especie.

Ibamos los niños a buscar los ramos de hojas a unas moreras, que se encontraban en el camino de Salas y si alguna vez carecías de ellos, les dábamos hojas de lechuga, que los mantenía, pero que no tenía la misma calidad.

Hace unos días fui con mis nietos al lado de su casa y vimos como se alzaban esas seis moreras, que he citado. Entonces me puse a pensar que ahora no sé si alguien cría gusanos de seda, porque aquello era un lección de la Naturaleza, que nos responsabilizaba y nos hacía gozar enormemente. Yo creo que se ha acabado de criar gusanos de seda por los niños, porque ha triunfado la época del plástico. Hay que plantar moreras en los caminos, en los jardines y en los parques, para que los niños no olviden la Naturaleza.

sábado, 9 de mayo de 2026

Españolito que al mundo vienes



Cuántas veces hemos escuchado los versos que dicen: ”Españolito que al mundo vienes-te guarde Dios- que una de las dos Españas-ha de helarte el corazón!” Y efectivamente al recordar aquellos, ya viejos tiempos de los años 1936 al 1939, a uno se le hiela el corazón con sus recuerdos, viéndose a uno mismo rodeado de su familia y de sus vecinos, huyendo, al estallar la Guerra Civil, unos a Huesca, otros a Angüés y otros quedando sumergidos entre los tiros y el fuego en su propio pueblo. Aquel día de Julio del año 1936, con mis cinco años de edad, salía yo de casa y al llegar a la calle, mi padre me hizo volver a entrar rápidamente y una vez en el patio escuchamos un brutal estallido, cuya causa he desconocido siempre, aunque hace poco me dijeron que una bala de cañón había caído por detrás de la despensa. Ya no subí arriba, sino que otra vez nos sacaron de casa y fuimos llevados a la vecina bodega de la iglesia. Se llenó de gente y me acuerdo de mi tía Luisa con su delantal con unos amplios bolsillos, que constantemente entraba y salía, porque iba a casa a buscar alimentos y bebidas para la gente que allí estábamos. Me acuerdo de un niño de mi edad que ahí se encontraba con su madre, que le decía : “¡no llores miate a Inacier, que no llora!” y pensaba: yo no lloro pero tengo miedo y lo tenía, porque en toda la mañana y parte de la tarde, se escuchaba un continuo bombardeo, que nunca había oído. Por la tarde, cuando se paró de escuchar ese bombardeo, nos sacaron con lo puesto y nos llevaron, como he dicho antes, al camión, que nos llevó a Huesca. Pero ¡como cada día se engrosaba el número de muertos, unos niños y otros mayores!. El republicano Samblancat de Graus, decía “¡la guerra es el principio de todo mal”, pues las guerras traen malas consecuencias. Y tenía razón porque unos emigraron a Francia y otros a distintos puntos de España y el pueblo pasaba hambre, no como los distintos gobiernos que cuando ocupan el poder, lo reciben como un acto de cortesía. Ahora vuelve el hambre, después de una guerra, no de fusiles sino de poder, de ideas y de dinero y veo niños que están pasando hambre. Estos niños me traen el recuerdo de lo que yo también pasé y contemplo como ahora lo están pasando muchos niños.

Esta guerra, no de fusiles, sino de poder, de ideas y de dinero como acabo de decir, causada por el mundo político, recuerda el trato que Baltasar Gracián le dio en su obra “El Criticón” al político estúpido Andrenio que estaba en una isla con Critilo “que era un hombre héroe, discreto y político, el hombre que nunca combate, sino que gana la batalla con la prudencia”. Pero Andrenio, como he dicho era un político estúpido y “gobernaba todo lo que hay, bajo el instinto del hombre”.

viernes, 8 de mayo de 2026

Fumar o no fumar



Bajaba cierto día por las escaleras amplias de un edificio oficial y al llegar a uno de los vestíbulos de cualquiera de sus pisos, desde los que se penetra en alguna de las múltiples oficinas, acogidas por la gran casa, encontré a un viejo amigo que en ella trabajaba; me llamó la atención su actividad, que consistía en pasear con sus pies, con su mano acercar un cigarrillo encendido a su boca, por la que lanzaba olorosas humaredas y para otros, malolientes expulsiones de tabaco quemado.

Me llevé una sorpresa al contemplar el cambio de las modas y de las costumbres durante el no muy largo viaje que voy haciendo por la vida, pero comprendí lo que dicen las revistas o la televisión sobre lo molestos e incluso perjudiciales para su vida y para las ajenas, que resultan los fumadores.

Yo, bromeando le dije: ¡ay que ver, cómo antes era el ser fumador un orgullo y ahora, van y te despachan!.Pero él se acordaba de la canción que decía: “fumar es un placer, genial, sensual”,”fumando espero al hombre que más quiero” y él sin esperar a nadie o más bien a algún ciudadano que fuese a verlo para arreglar un documento, estaba contagiado por esa espera amorosa y esperaba, necesitaba esperar. Y ¿a quien esperaba?

El no lo debía saber, pero tal vez, estuviera expectante de la felicidad que todos los hombres y mujeres necesitamos. Y a esa necesidad se le añadía otra que era una dependencia que en su interior se había creado y que le hacía sentir ese “placer genial, sensual”, que trataba de sustituir esa busca de una felicidad humana que lleva consigo la filosofía de la vida, por otra, que le hacía suicidarse poco a poco. Se van los fumadores inmolando y tal vez sacrificando a sus compañeros, lo que me hace recordar a los que se queman en solitario y otros llevándose por delante a todo bicho viviente.

Yo también he sido un fumador suicida y a veces perjudicando a otros con los que estaba trabajando o pasando el rato. Me acuerdo de toser después de echarme un cigarrillo o una faria y del mal rato que pasaba el alcalde de Tamarite en una sala, que estaba como una niebla espesa y maloliente de humo de tabaco y que tenía que respirar forzosamente.

Si “fumar es un placer genial, sensual”, mayor es el bienestar que siente el que sin fumar respira profundamente y goza de la vida. Todos esperamos la felicidad, como lo hacía la mujer que cantaba “fumando espero al hombre que más quiero”, pero no es el fumar ningún substituto del amor a otros seres humanos.

jueves, 7 de mayo de 2026

Si cantan “os porpuz,quítate o capuz”


Llegaron al pueblo los “porputes o porpuz”, que es como llamamos en Aragón a las abubillas. Yo los miro con íntima alegría, porque son bellos y su llegada coincide con la de la primavera. Ellos, en cambio,me lanzan una mirada nada confiada y escapan rápidos como una “volada” de aire. ¿Qué les he hecho yo para asustarlos?. Reflexiono y me acuerdo de que cuando era niño, di un espejo de propaganda a cambio de un “porput”; lo metí en una jaula esperando que lanzase su pot-put-pot –put, canto que por onomatopeya ha dado nombre a tal avecilla. Además creía que iba a poner erecto el penacho de plumas de su cabeza, formando una cresta más gallarda que la de un gallo y que la cimera de estos cascos que coronan los escudos de las casa infanzonas del Somontano. Lo quise sobornar dándole insectos, pero su orgullo no “reblaba· como no rebla la dignidad de muchas personas ante el dinero.
Si no llego a darle la libertad, se hubiera muerto de hambre antes que hacer “momos y jeribeques”. Me dijeron que otros muchachos habían tenido una abubilla durante mucho tiempo y desprendía un olor inaguantable. Tal vez se tratara de una venganza contra su carcelero. Ahora que me gustaría gozar de la amistad de los “potpuz”, comprendo porque huyen cuando me ven. Por eso seguiré observando, escondido en la cuadra de mi casa, como saltan desde un nido de la pared a las bardas del corral, levantando sus crestas. ¡Qué bien cantan cuando enamoran su pot-put,pot-put!. Se parecen a los hombres, que son tan buenos cuando enamoran y ¡qué malos se vuelvan, después que logran!. Lo mismo pasa con las abubillas o putputes, que después de criar, tornan su agradable canto en un graznido malsonante y feo. Dice la poesía: “la primavera ha venido, nadie sabe como ha sido”, pero el observador conoce que ha sido pregonada por los putputes, de los que la gente ignora cómo han venido. Los libros dice que vienen de fuera pero los campesinos aseguran que pasan el invierno escondidos en el hueco de una pared, con el pico metido en su cloaca y dormidos. ¡Quien tiene la razón ,el pueblo o los libros?. La cuestión es que han venido y no importa cómo ha sido. Si no porque se me reirían, me compraría un capuz y cuando escuchase el primer pot-put, lo tiraría a la copa de un olivo para celebrar la primavera, en buena armonía con mis amigos los “porputes”.

martes, 5 de mayo de 2026

Huesca, desde Lamusa a Rectificados de Metal Duro



Yo no he sido industrial, pero siempre me ha llamado la atención en Huesca la Fábrica de Lamusa, que hoy se ha convertido en un club de personas mayores. Pero sin embargo en Huesca han crecido otras empresas, como la C.T. V., que está situada en el Barrio Industrial de Sepes. Siempre me ha llamado la atención el gran número de naves industriales que ocupan los distinto distritos de Huesca, pero sólo había entrado en aquellas relacionadas con la Ganadería o con los tractores y las máquinas agrícolas. Ayer me encontré con Antonio, uno de los tres socios de la C.T. V. y me explicó su funcionamiento. Hoy he acudido a observar sus formas de trabajo y ver las materias primas que allí se consumen para obtener piezas, que se pueden comparar con joyas auténticas. El mismo Antonio, dentro de la nave y con un ambiente limpísimo, me enseñó unas pequeñas piezas cuadradas, que parecían de hierro, con una perforación en medio de ellos. Pero esa perforación no tenía rosca como las tuercas y Sergio y Antonio, me aclararon que aquellos objetos no eran de hierro, pues eran mucho más pesados que él. Al preguntarles de que materia estaban compuestos, me contestaron que eran de un “metal duro”, más conocido como WIDIA, producto creado por esa marca alemana. Son una mezcla de cuatro o cinco metales, que son tungsteno, cobalto, titanio, tántalo y otros metales de nombres raros para nosotros, los que pensamos en otras cosas, que no tienen la importancia de dichos elementos, porque con ellos se pueden fabricar herramientas de corte de alta graduación, unas veces para el sector metalúrgico, otras para el automovilístico o para hacer cortes duros, etc. Estos tipos de material, cuyo principal componente es el Carburo de Tungsteno, los descubrieron los alemanes el año 1926 y hasta el treinta y seis, no se enteró el mundo industrial de la composición de esta materia. Dicen que cuando empezaron a trabajar, cogían el material originario con los dedos de sus manos y lo destruían como si se tratara de una tiza. En cambio ahora para tratar este material se utiliza el diamante industrial, en forma de bolas. El acero empieza a fallar a los mil grados que se alcanzan con el roce y Widia aguanta los mil grados, con ese roce, provocado por la penetración de las brocas y las fresas en el acero. Allí, en un expositor, aparecen como si presumieran, esas piezas tan agradables de contemplar, que raramente se rozarán, porque aparte de su fuerza, se les frota, si es necesario con titanio. Me han enseñado un conjunto de objetos de dicho material, que no los venden nunca, como si se tratara de chatarra, porque no los han encontrado perfectos en sus medidas, aunque ese material es de la misma composición que las joyas. Al principio, cuando los alemanes acudían a esta fábrica a comprobar la calidad de su producción, les decían los oscenses, que de allí no salía ninguna pieza que no fuera perfecta, porque como yo mismo he visto, las acumulaban en un cajón.Hoy en día, hay una crisis en el mundo laboral, pero estos trabajadores, sin ser ingenieros, harán que el trabajo no se acabe en España, porque han seguido el ejemplo del esfuerzo de los alemanes. 

lunes, 4 de mayo de 2026

¡Pobre Antonié!

 



Alonso ,Alonso-mira que t’arrempujo y te tiro a un pozo”.

Esta canción, la cantaba un andaluz, que estaba labrando en un cortijo. A Antonié no hizo falta tirarlo a ningún pozo, pues él mismo se tiró por su propia voluntad. ¿Estaría loco?,no simplemente era pastor y según el Evangelio, si un pastor pierde una oveja, deja las otras noventa y nueve y va a buscar la perdida. Claro que en este caso no se trataba de una oveja, pues era un carnero ,es decir un macho. El Evangelio y la poesía bucólica, son muy feministas en cuestión de ganado lanar; siempre hablan de las pacíficas y blancas ovejas, pero no recuerdan nada a los carneros o mardanos. Hago esta salvedad para tratar de introducir a los mardanos en su lugar, pues también ellos tienen los derechos del ganado lanar.

En el monte hay un pozo cerca de un camino, sin brocal ni nada y el pobre mardano fue a asomarse y cayó dentro del pozo como un sapo. Antonié , buen pastor, como el del Evangelio, sin encomendarse a Dios ni al diablo, se tiró dentro del pozo para sacar al carnero. Decía que no le había empujado nadie, pero reflexionando, veo que le empujó su propio sentido profesional. Pero bueno , le pregunté ¿para qué te tiraste en el pozo?, ¿no sabías que tú vales más que el mardano?. Me contestó, creo que sí pero como era del montañés de Salinas de Jaca…

¡Pobre Antonié!, porque si hubiera sido suyo el carnero, lo hubiera dejado ahogarse, pero como era de propiedad ajena, su amor propio lo empujó a hacer lo que no hubiera hecho por sus propios intereses. El buen pastor da la vida por sus ovejas, pero ¡mira que darla por un mardano o carnero ¡,siendo además de otra persona. Lo peor fue que después no podía ni sacar al mardano ni salir el mismo del pozo.

¡Escucha Antonio!, ¡pues ya las habrás pasado bien negras!. Calla, me respondió ,que nunca he visto un porvenir más negro. Era ya casi por la noche y el pozo estaba negro , además de por la falta de luz, porque recibía el agua las filtraciones de las heces de los cerdos, de la granja de al lado. Empezaba Antonié a subir y las paredes del pozo se caían, como el trigo cuando los niños suben por sus montones en las eras, para la trilla. Antonié tenía mucha pena por mí mismo y por el mardano, que “esberrecaba” con agonía y también me preocupaban las ovejas que encima del pozo se habían quedado solas , sin pastor. Me hacían casi llorar los perros pastores que se miraban desde el borde del pozo con ojos tristes. Parecía que iban a llorar. Cuando vio que le fallaban sus fuerzas, empezó a gritar y entonces acudió el granjero de la vecina granja. Este llamó a otros y entre todos lo sacaron a la superficie. Cuando me vi en tierra firme, grité ¡gracias a Dios ¡.Pero el granjero dijo: mejor que les des las gracias a los tocinos ,que estaban hartos, porque si llegan estar ayunos,¡para días salís del pozo!.Contestó Antonié de Rafaeler: de todas las formas ahora veo el porvenir más claro y aunque no llueva no me lamentaré, porque si he salido de este baño de estiércol de cerdo, igual saldré de las polvaredas de las sequías.

El granjero había echado el pienso a los cerdos el domingo por la tarde y el pastor iba cuidando el ganado lanar el mismo domingo también por la tarde. Ciudadanos, ¿cuántos hombres quedan en España de esta condición?. Pocos y en los pueblos. Todos sabemos nuestros derechos, pero ¿nuestros deberes?.

Los riegos en Huesca

Se ha hablado, durante este año, mucho y bien de Joaquín Costa y, no sé cuantos hace que se publicó un libro de Francisco de Los Ríos, en qu...