lunes, 2 de marzo de 2026

La Ermita del Viñedo o del “Viñero” aragonés

 


Me encontré con Joaquín Borruel, cuando iba a montarme en el coche, para ir a contemplar el paisaje que ofrece la Sierra de Guara, alrededor de la Ermita del Viñedo. Se lo dije y le ofrecí acompañarme, a lo que él accedió emocionado, porque según me dijo, era Cofrade de la Virgen del Viñedo, desde que se fundó dicha Cofradía. Se sentó a mi lado y empecé a “ver” con los oídos como: ”Santolaria está en lo alto- Castilsabás en un tozal- y la Virgen del Viñedo, en medio del olivar”. Joaquín nació en Siétamo, nombre que figura en el estandarte que se encuentra dentro de la iglesia y su madre en La Almunia del Romeral, donde vivió un periodo de su vida. Y ¿cómo no iba a hacerse Cofrade de la Virgen del Viñedo?, cuando en su memoria llevaba el recuerdo de las dos visitas anuales que hacían los hijos de La Almunia, una vez sólo ellos, el ocho de Diciembre y otra el uno de Mayo, acompañados por los fieles de doce pueblos somontaneses. La primera vez los miembros de casa Martinete de la Almunia, después de oída la misa, obsequiaban a todos los vecinos a gustar tortas de anís o de aceite. Con aquellos recuerdos de nuestro Somontano, llegamos a la Ermita. Está construida con piedra de sillería y en la parte alta con ladrillo, siendo construida en 1728. El campanario está cubierto, no con líneas rectas, sino por una graciosa curva y debajo de la ventana donde suena la campana se encuentra un reloj de sol, aunque parece que en este lugar no corre el tiempo. A continuación se abre un a modo de claustro, en cuyo interior han colgado las golondrinas unos dieciocho nidos, porque en ese claustro han hallado la paz. Dentro de su pequeño volumen, da la impresión de ser un enorme Monasterio dedicado por el pueblo del Somontano a la Virgen del Viñedo, como si hubiere recibido su consagración del cercano Monasterio de Monte Aragón Dentro de la Iglesia preside desde el altar mayor la imagen de la Virgen del Viñedo, en un magnífico retablo, reconstruido por el notable artista, Julio Luzán. Dentro de este “Monasterio del pueblo”, se encuentran las paredes pintadas con una sencilla gran pintura de la Virgen del Viñedo y pinturas de Santa Lucía y de Santa Bárbara. En un cuadro se encuentra un romance que cuenta los milagros de la Virgen y en otro, en una “fabla” aragonesa, ya en decadencia, pone diversas circunstancias de la iglesia. Por un corto camino, pero con un encanto especial por los ramajes y sombras por ellos producidas, se llega, como en otros tiempos llegarían las caballerías cargadas de sacos de olivas, a molerlas en el Molino. Entrar en este edificio, te hace sentir a los hombres trabajando, para obtener el aceite de oliva y te emociona el sentimiento producido por el trabajo excesivo de aquellas gentes, que dormían en el mismo local, para no perder un minuto de tiempo. Allí están los algorines o depósitos de olivas de Pedro Calvo de Santolaria, de mi pariente José Vallés de Castilsabás y de Juan Ordás. Estos señores y varios otros dueños del Molino, lo dieron a la Ermita, donde se mezclan el sentimiento religioso y el amor al trabajo. Allí está el “redol”, donde una caballería haría dar vueltas a la piedra, muela o roello, que hacía brotar el orujo, separado por las esteras que colocaban para después sacarlas, someterlas a presión y obtener el aceite. Llama la atención la Prensa de Libra que tiene unos catorce metros, que con el manejo de los molineros aceiteros, presionaba para que saliera el aceite. En aquel enorme madero, uno de aquellos hombres, escribió lo siguiente, pero no sé si es exacto lo que digo : ”si es que logro con tesón, darle a la “pira”(al madero) función, como de un pobre, he de dar gracias a la Virgen”. Allí trabajaban y oraban, pero aquella pobreza de sus condiciones de vida, ha hecho, que aquella zona tan trabajadora se haya quedado casi despoblada. Pero hay un despertar entre los altoaragoneses por el recuerdo del Molino y el amor a la Virgen, que hacen que se haya convertido la Ermita del Viñedo en un lugar de visita extraordinario, para recordar y estudiar la vida del Somontano.

La culebra



En Agosto de este año de 2010, he encontrado en el portal de mi casa del pueblo, una pequeña culebra. La he recogido con mucho cuidado y la he liberado en el monte, para que creciera y realizara todas las buenas faenas que realizan en la Naturaleza sus hermanas y compañeras. Cuando era niño les tenía a las culebras temor, pues me daba miedo pensar en que pudieran contaminarme con alguna mordedura, que se me llevase de ese mundo, envenenado. Me habían contado algunas ancianas, que acudían las culebras a tetar en las mamas de las mujeres que estaban criando y luego he leído como en Méjico todavía hay gentes que creen en tales hechos. Pero también el cura en la iglesia nos recordaba el hecho bíblico que dice que una serpiente tentando a Adán y Eva, nos hizo a los hombres caer en el pecado y en las desgracias de esta vida. La gente les tenía temor y algunos pastores mataban las culebras para obtener su sebo o grasa para convertirlo en una pomada, que decían servía para curar las artrosis, el reumatismo, la artritis y hasta para combatir el cáncer. Sin embargo las culebras de este país eran animales pacíficos y bondadosos, que trataban de vivir sin molestar ni ser molestadas por nadie. Cuando se las descubre, como he hecho yo en el portal de mi casa, lo que tratan es de huir y simular una lucha defensiva. Son distintas de las víboras que tienen las pupilas de sus ojos, verticales y romboideas como los gatos. Yo me acuerdo de contemplar las culebras del río Guatizalema, de otra especie, que vivían felices en el agua. La genética pone en muchos animales dibujos y aparatos anatómicos para espantar a los animales atacantes, como las mariposas con los dibujos misteriosos en sus alas. Las mismas culebras, a veces, silban para espantar a sus enemigos o la culebra de escalera cuando huye va golpeando con su parte posterior en el suelo para espantar con su sonido, como si con su parte posterior, tocase el tambor terráqueo. Con las serpientes ocurre lo mismo que con las personas, pues unas son buenas y según los campesinos, otras perversas y hasta diabólicas; las buenas son las culebras que no inyectan a nadie veneno y las malas las que lo inyectan, a las que mucha gente considera como diabólicas con un criterio antiquísimo.
Alguna vez he encontrado una “camisa” de serpiente, que cambian cada año, pues dichas camisas son de un material muy fuerte y a medida que van creciendo, necesitan despojarse de ellas, para que se adapten a su anatomía. Algunos viejos artesanos recubrían con ellas alguna cartera o algún monedero, para darles un sentido enigmático.
Yo creo que la pequeña culebra que encontré en el patio de mi casa, era una cría de la llamada “culebra de escalera”, pues las adultas alcanzan alrededor de un metro y medio. Se llaman de escalera porque van escalonadamente perdiendo el color que las adorna de pequeñas. Se refugia en los matojos, en los terrenos secos y en los bosques y hace su vida de acuerdo con el calor ambiental, pues en Andalucía estas culebras, se muestran activas en invierno, porque no hace frío alimentándose de ratones, pájaros, huevos, lagartos y sube a los árboles para asaltar los nidos. Hay quien dice que hacen su vida durante el día, pero sus movimientos diarios son más bien crepusculares y nocturnos. Se arrastra por las carreteras por las noches, para gozar del calor que recoge el asfalto de los rayos del sol, que le han dado durante el día. Por eso se ven lugares donde se encuentran culebras atropelladas por los coches.
Las hembras ponen sus huevos durante el mes de Julio, resultando pocos en número pero de gran tamaño. En la primavera tiene lugar la copulación con los machos.
Habita la Península ibérica y el Midi francés. Su principal enemigo es el águila culebrera y a consecuencia de sus ataques se ven culebras con sus colas retorcidas. Como vemos las culebras son atacadas e incluso se dice que “a la culebra, con certeza, se mata cortándole la cabeza”. Pero hay que abandonar el gusto que le tienen algunos hispano-americanos, que dicen que les causa un gran placer dar el nombre de culebras, con un tinte mitológico, a esos fenómenos terribles como los tornados o las trombas, porque la Naturaleza es muy poderosa y arrasa hasta las mismas culebras, que como hemos visto son buenos animales.

domingo, 1 de marzo de 2026

El viejo campesino



Me he encontrado a un viejo campesino, pues tiene ya noventa años y allí en la puerta de su casa, estaba sentado, tomando la sombra. Seguramente por la mañana tomaría el sol, porque la fachada de su casa mira al sol saliente y en cada lado de la puerta tiene colocadas dos piedras de sillería, procedentes de algún pajar quemado para la Guerra Civil. En una de esas piedras estaba sentada su esposa y en otra Antonio, tranquilamente y sin prisas Nos hemos saludado, dándonos las buenas tardes y acabada la manifestación mutua de tan buenos deseos, el anciano Antonio, me ha ofrecido un vaso de buen vino y digo bueno porque, según me ha dicho, lleva ya cuarenta años en el mismo tonel. Es que lo viejo está lleno de buenos recuerdos y los toneles de madera, saben contener el buen vino. El, naturalmente, ha sido campesino, albañil, jugador de pelota en la Plaza Mayor de Siétamo, donde, jugando contra un equipo de tres “pelotaires”, nunca le ganaron. Pero con noventa años de edad, la vida le ha dado tiempo para hacer todas las cosas, por ejemplo fue cazador, unas veces de conejos, otras de liebres, muchas de perdices y en ocasiones de jabalís o “jabalines”, como los llaman los hijos de mi tierra. Cierto día, estaba Antonio en su huerta, que fue antes del Mesón y situada a las orillas del río Guatizalema, cerca del monte de Castejón de Arbaniés. En aquella parte alta del monte de Siétamo hay poca huerta, pero Antonio la había comprado al mesonero y en ella cultivaba patatas, judías, tomates, melones, cebollas de las que me recuerda que eran muy gordas. Pero además se preocupó de plantar nogueras, avellanos, manzanos, perales e incluso cereceras o cerezos. Cuando él cultivaba su huerta, veía, con frecuencia pasar y explorar su huerta, a alguna cuadrilla de jabalís, pero Antonio los vigilaba dentro de la “espera”, que era una caseta vieja y dentro de ella, esperando, comía nueces para aliviar tan larga espera. Los jabalíes, después de dar varias vueltas por los nogales de la huerta, se marchaban, porque se daban cuenta de que por allí, estaba el amo. Un día llegó por aquella huerta mi hijo Ignacio en plan de cazador y se encontró con Antonio y su mujer Rosario, que estaba cogiendo manzanas. Le dijo Rosario : ven a cazar los jabalís porque todas las nueces y avellanas que van cayendo durante el día, ellos por la noche se las comen. Los jabalíes batían los nogales, que entonces eran pequeños, rascándose en sus troncos y además se comían las avellanas y las cerezas. Con tanta variedad de frutas y verduras, no es extraño que Antonio todavía esté vivo con noventa años y sentado en su piedra de sillería tranquilamente, todavía le quedan bastantes más años de vida.

Pero ahora en los pueblos, no sólo Antonio sino muchos campesinos han abandonado el cultivo de los huertos y sus mismos huertos, pues teniendo tantos años, no pueden trabajarlos. Sólo quedan los árboles frutales, pero se han acabado las verduras, como aquellas gruesas cebollas, que se comían guisadas unas veces y otras en ensalada con tomate, que refrescaban el cuerpo y el alma. Ahora, como estamos en crisis, han arrendado la huerta a un ciudadano, que es frutero y esperamos que tenga la misma afición que Antonio por la huerta. Pero los jabalíes no sé si dejarán sanas las verduras y frutas de su viejo huerto.

sábado, 28 de febrero de 2026

Samblancat de Graus




Samblancat es un apellido extendido por casi toda España, no sólo en Cataluña sino también, por ejemplo, en Murcia. Pero fue en Graus donde nació Angel Samblancat, Villa ésta, donde a sus ocho años de edad fue a vivir “El León de Graus”, Joaquín Costa y donde vivió cierto tiempo el gran escritor y jesuita aragonés, autor del Criticón, Baltasar Gracián. Escribió la tercera parte del Criticón, con su nombre cambiado, lo que le causó que fuera desterrado a Graus, “sin libros, pluma ni papel”. Costa fue un gran político, jurista, historiador y regeneracionista. Fue más regeneracionista con el agua, que afirmó que tenía que llegar a todas las zonas aragonesas. Tanto es así que la familia del también regeneracionista Labordeta, ha enviado las flores que recibió por su muerte, a la tumba de Costa en Zaragoza. Baltasar Gracián, nacido en Belmonte en 1601, y en 1631 fue destinado al Colegio de Huesca. En su obra “El Criticón” relata los pensamientos de dos hombres que se encuentran en una isla: “Critilo es el héroe, el discreto y el político, el hombre que nunca combate, sino que gana las batallas con la prudencia” y Andrenio es un estúpido y gobierna todo lo que hay bajo el instinto del hombre. Estuvo en Graus, desterrado por la Orden Jesuítica y Samblancat lo cita en su obra. Pero es notable su conversión en un “criticón” de la política en España, porque trata a todos los políticos que lucharon en la Guerra Civil española, como Gracián trata a Andremio el estúpido. Samblancat no se debió dar cuenta del talento práctico del pueblo de Graus, que cada año celebra una fiesta en la que crean con tesón y con ganas de progreso, metros y metros de longaniza. Los de Graus amaban a las longanizas de la paz y el grausino Samblancat, escribe sobre la Guerra Civil con “la deformación esperpéntica de la realidad”. El comportamiento de los políticos en aquellos años de la República y de la Guerra Civil, lo define Samblancat con su “Yo acuso a las víctimas”, en su obra “Caravana nazarena” en que relata el “éxodo y odisea de España, desde 1936 a 1940”. Al ver en su libro aquello de éxodo y odisea de España, me acuerdo de mi gran amigo Antonio Bescós, al que en mi pueblo trataban como “Trabuco”, que huyó en masa con sus compañeros durante la Guerra, a Francia, donde pasó frío y hambre. Un pariente suyo, General del Ejército Nacional, le evitó la cárcel al volver a Siétamo, su pueblo natal. Yo tenía cinco años cuando empezó la Guerra y con mi abuela materna, mis padres y mis cinco hermanos, tuvimos que sufrir la odisea hacia Francia por Jaca y Ansó, pero no hizo falta pasar a Francia. ¿Quien tuvo la culpa de tales sufrimientos?; y contesta Samblancat diciendo “Yo acuso “, como víctima de aquel éxodo y odisea, en la que tomó parte, igual que sus enemigos políticos”. Y acusó obligado por el “temor creciente ante el horror de ser retornados a España, o ante el avance del Führer tudesco”.

A Franco lo llama “buitre de collar desde que nació” y a Azaña, Presidente del Gobierno en Mayo del 36, lo llama “Cucaña” y lo define como “Buda abúlico y panzón, con verrugas en la cara y en el alma”. Según Samblancat: “El cambio de régimen no fue más que una especie de pasarse el cubierto y la servilleta un equipo de juerguistas a otro”.

¡Cómo se olvidaron del progresismo de Costa!, pero Samblancat se acuerda de Gracián citando en su obra, la “Crítica moderna”. Samblancat escribe :”la guerra es el principio de todo el mal” y atribuye “al mal gobierno de la República el Alzamiento del 18 de Julio”. Si se hubieran seguido los consejos de los residentes en Graus: Costa, y Baltasar Gracián, se hubiera cambiado la Historia de la Guerra, en una Fábula. Pone en la obra que Ortega y Gasset “había publicado el año 1925, la Deshumanización del Arte, igual que ahora que ya no se escriben casi en los periódicos, artículos filosóficos, científicos y de Arte.

viernes, 27 de febrero de 2026

José Antonio Labordeta Subías, poeta y cantautor de Aragón



La canción de José Antonio Labordeta viene de su espíritu poético, porque se puso a cantar por la llamada de su corazón a publicar a todo el mundo y en todos los festivales a los que asistía, con el fin de sentir, no sólo en su interior, sino en el aire sus bellas poesías sobre Aragón, al que tanto amaba y tanta alegría le producían algunas de sus comarcas y tanto dolor y soledad le inspiraban Los Monegros y las Sierras de Teruel. Su familia provenía de Belchite y de Azuara, lo que hacía que en esas localidades pasara sus vacaciones, con lo que los recuerdos de la ruinas de Belchite, le producían una gran tristeza, que él poetizaba y soñaba con sus canciones que “Al levantar la vista”, en aquellas tierras aragonesas, se “leyera: Libertad”. En Teruel permaneció con su esposa en esas tierras deprimidas y solitarias, que acabaron por sentir aquel “Adios a los que se quedan”, sin convertirse en emigrantes. En el año de mil novecientos setenta es trasladado a Zaragoza y allí estalla en su corazón y en sus pulmones la poesía cantada, que causaba el entusiasmo entre los asistentes a sus actos, provocando prohibiciones y censuras de sus discos. Pero no sólo fue el canto a la Libertad el más empleado por José Antonio Labordeta, sino que le cantaba enamorado a todo Aragón, que recorría por sus diversas comarcas y le deseaba : ”Agua para el erial, trigo para el barbecho, para los hombres camino, con viento y con Libertad”. Y llegaba a soñar en esos adelantos de la tierra, con cantos poéticos a individuos particulares, como “La vieja” o “Severino el sordo”. Y siempre deseando el renacer de Aragón en el que la emigración casi lo ha despoblado, pues dice: ”hay que regresar al País, a las viejas casas, todos los brazos son necesarios para construir un Aragón nuevo”.

Yo estuve con José Antonio Labordeta en una visita de la Diputación Provincial de Huesca en el Ayuntamiento de Monzón y en nuestras conversaciones, lamentó que en Barbastro hubiesen caído de tal forma las viñas productoras de uvas para fabricar el buen vino del Somontano. No sé si tuvieron influencia sus palabras en el desarrollo que han tenido las Bodegas en el Somontano de Barbastro, pero llaman la atención las magníficas obras que se han realizado desde aquellos años, en que estuvimos juntos. Yo creo que tomar una copa de tal vino, en homenaje a José Antonio Labordeta, contribuirá a que los aragoneses lo recordemos y que a los aragoneses nos limpie los ojos de las lágrimas, que produjo con sus canciones poéticas.

miércoles, 25 de febrero de 2026

Los Pirineos abiertos




Estamos sufriendo una gran crisis económica y uno se pregunta:¿qué es lo que pensamos y hacemos para volver a prosperar ?. Los americanos dirigidos por Obama, quieren invertir una enorme cantidad de millones de euros en infraestructuras, como carreteras, ferrocarriles y al mismo tiempo piensan en bajar los impuestos y disminuir las desgravaciones a los grandes capitales. Con los millones de inversión protegerá a las empresas que se dediquen a la investigación. Con la creación de infraestructuras aumentarán los puestos de trabajo y esas infraestructuras dejarán al País, más preparado para su desarrollo futuro. Hay quien dice que en lugar de progresar, los Estados Unidos podrían recaer y la debilidad económica, traería más problemas a los americanos y a los europeos. En Europa se piensa de una forma diferente, pero los déficits nacionales imponen obstáculos a ese esperado relanzamiento. Alemania es el ejemplo a seguir por todas las naciones europeas y ve el peligro de una recaída proveniente de los Estados Unidos, a causa del financiamiento de todas las obras que se propone, que se basa en el endeudamiento; estamos en unos momentos de duda y no sabemos si caerán o prosperarán. En cambio Alemania ve su desarrollo en el aumento de las exportaciones, lo que se conseguirá con la productividad. Va a llamar a incorporarse al trabajo a doscientos cincuenta mil personas cada año, pero calificadas con sus títulos, para producir con su trabajo. En España, según me ha dicho un ingeniero, la gente no está, en general, preparada, porque algunos no tienen interés, ni sentido de la responsabilidad ni iniciativas para todo. De esta forma, si no cambiamos, mal porvenir nos espera. En Alemania sus trabajadores están intelectualmente preparados y aquí despreciamos los estudios y así no creamos, sino que sólo servimos. En una conferencia, en Alemania, preguntó el conferenciante que si querrían fundar una empresa y todos los asistentes levantaron sus brazos. En cambio en cierta ciudad española, a la misma pregunta, sólo contestó un asistente diciendo que sí, levantando su brazo. En España habría que buscar solución a la Crisis, en parte con el modelo americano y por otra parte siguiendo las teorías europeas. ¿Qué debíamos imitar del modelo americano?. Sencillamente seleccionando las obras públicas que nos aproximarían a Europa y a Africa y por otro lado estimulando la educación de la juventud y economizando el dinero. En España existen dos zonas privilegiadas en el aspecto económico. Una está situada en el triángulo, con un lado que va desde Santander pasando por las Vascongadas ,Navarra,Aragón y Cataluña, otro lado que va desde esta comarca hasta Castellón y el tercero desde Castellón, por debajo del Ebro, hasta Santander. Este triángulo está adherido a Francia, es decir a Europa, pero separado por una gran Cordillera, que dificulta las comunicaciones entre el Norte y el Sur, a pesar de que siempre se han comunicado el pueblo de Occitania con el argonés y el navarro.¡Cuantos apellidos comunes existen en ambas partes! Y ¡qué gran sacrificio supuso en tiempos de Alfonso XII y y de su hijo Alfonso XIII, la apertura del Canfranc !. La zona rica de Madrid está distante de la frontera con Europa, pero es un punto, situado en el centro de la Península, donde se recogen las inquietudes económicas de Marruecos, de Andalucía, de Portugal. No hay que olvidar la situación en que los Reyes de la Casa de Austria, eligieron esta capital en el centro de la Península. Si entonces fue útil esa elección, hoy en día continúa acertada. Ahora se está dando en los Países occidentales el paro y en los Estados Unidos su Presidente Obama, quiere dedicar millones de dólares para ejecutar obras públicas, para que así disminuya el terrible paro. En España parece ser que están mirando la forma de subir los impuestos en el PBI particular, y en la Renta, cuando estos impuestos aumentarán el paro. En su lugar debían dedicar dinero en aumentar las comunicaciones con Europa para, por una parte disminuir el paro y por otra acrecentar el comercio hispano-europeo, que contribuiría a regresar al progreso, aunque se dejaran medio paradas otras muchas construcciones. Pero si queremos volver a progresar no debemos apurar a los Bancos, a las empresas y a los contribuyentes con las subidas de impuestos. La autonomía más rica es la del Pais Vasco, luego Navarra, Cataluña, La Rioja, Aragón y Cantabria. La otra zona privilegiada que es la de Madrid, que ocupa el segundo puesto después del Pais Vasco. El movimiento del mercado madrileño es creciente. Pero mejor que extender este PIB por cabeza y año,es mejor idea que la política regional de Galicia, Asturias, Castilla y León por un lado y la Comunidad Valenciana por el otro, creen vías de comunicación que las enlace con ese triángulo del Ebro, pasando en algunas ocasiones por Madrid. Tenían que concurrir las comunidades en la búsqueda del centro de gravedad de la economía española para enlazarla con la Comunidad Europea. Dentro de las dos Españas, la del Norte y la del Sur, vemos que uniendo estas economías, con las del Norte, principalmente a través de Madrid, y unidas a la llegada de las mercancías marroquíes, que vendrían por el Túnel del Estrecho de Gibraltar, nos europerizarían a los españoles por el Norte y nos unirían al Norte de Africa por el Sur. Está casi terminada la autovía desde Lérida a Huesca, pero falta bastante desde Huesca a Pamplona. Desde Jaca a Francia habría que continuar la autovía y volver a poner en marcha el ferrocarril de Canfranc. Pero no sólo hacen falta estas obras, sino que habría que abrir una puerta ferroviaria en el Centro de Europa. Hay dos entradas, una en cada extremo de los Pirineos, una en Gerona y otra en Irún. Cataluña habla con frecuencia de referéndums de independencia. Y los Pirineos, que acercarían la historia de las relaciones de Zaragoza con Toulouse, dejarían completamente abiertas las puertas de España con Europa. ¿Por qué no lo quieren?, tal vez para que pongamos en marcha la ruta marítima a Francia, para quedarnos después incomunicados con Europa. Por el centro de los Pirineos, pasarían las mercancías por Madrid desde Marruecos, desde Portugal, desde Extremadura ,La Mancha y desde Andalucía. Valencia las mandaría por Teruel y toda España,Marruecos y Portugal saldrían beneficiados. Si no nos hacemos una sociedad comercial mayor, ¿cómo vamos a competir con las enormes sociedades de China, de la India y del Brasil.

La pobre cucaracha y otros “cucos” simpáticos.-

 



La pobre cucaracha no llega a alcanzar ni la categoría de “cuco”. Hay cucos muy simpáticos. ¿Quién no recuerda las mariquitas o coccinelas, semiesféricas, de color rojo intenso y con sus siete puntos negros?. Cuando caía en nuestras manos una de ellas, después de dejarla correr libremente por nuestro dedo índice, la invitábamos a recobrar su libertad, diciéndole: ¡Marieta de Dios, levanta las alas y echa a volar!. Si no quería hacerlo, insistíamos: ”Mariquita de Dios, levanta las alas y vete con Dios!, hasta que lográbamos verla marchar, pero no con Dios, sino a devorar a otros cucos de color verde, casi transparente, como los pulgones, alimentándose en los brotes tiernos de los rosales. Era todo un espectáculo observar a las hormigas, que de la misma forma que los vaqueros suben a la montaña a ordeñar a sus vacas, ascendían por las ramas del rosal a libar el néctar de sus “vaquetas”.

Los hombres explotamos a las vacas como las hormigas y las mariquitas a los pulgones; al fin y al cabo también somos muy cucos, si bien unos más que otros. De la misma manera que de ”cuco” se deduce la palabra despectiva cucaracha, aplicada a las escala zoológica, igual se deduce la palabra cucaracho, aplicada a la especie humana. Toda regla tiene su excepción, ya que al más famoso bandolero del Alto Aragón lo llamaban “El Cucaracha”. ¿Por qué lo llamaban así?. Me acuerdo que en mis tiempos de estudiante, cuando me levantaba por la noche, al encender la luz, veía una fila de cucarachas, que penetraban en el cajón de mi mesa a robar mis escasas provisiones. Antes de despertarse con la luz, la negra procesión, podía observar como corrían las negras cucarachas hacia sus cuevas, debajo de la fregadera. ¡Qué asco de pensión!. El Cucaracha también se arrastraba por las noches, robaba y se refugiaba en las cuevas. Dicen que no era muy malo, porque si lo hubiese sido, lo hubieran bautizado  como “El Cucaracho”.

Mi compañero de pensión, cuando se veía en estas batallas cucarachiles, se armaba de un periódico doblado y se liaba a dar mandobles contra el asqueroso enemigo, al que producía  multitud de muertos y heridos. La escoba despejaba el campo de batalla, haciendo algún alto en su manejo, para cantar aquello de: ”la cucaracha, la cucaracha ya no puede caminar porque le faltan, porque no tiene las dos patitas de atrás”. El humor estudiantil despistaba así el frío, el hambre y la nausea.

Ahora los insecticidas son armas mejores que los periódicos y escobas, pero todavía,  de vez en cuando, por algún mostrador de bar, se ve correr alguna cucaracha. Entonces  yo no puedo menos que acordarme de la vieja patrona de Zaragoza y de la tía del dueño del bar.

A pesar de los insecticidas aún quedan cucarachas y cucarachos; lo malo es que matan cucos simpáticos como la “Marieta de Dios” y a este paso hasta a los hombres nos van a matar, por ejemplo de hambre.

La Ermita del Viñedo o del “Viñero” aragonés

  Me encontré con Joaquín Borruel, cuando iba a montarme en el coche, para ir a contemplar el paisaje que ofrece la Sierra de Guara, alreded...