domingo, 6 de septiembre de 2026

OLIVITO Y OLA



Hay personas, unas aragonesas y otras procedentes de esta zona aragonesa, que se apellidan Olivito. Todos queremos saber de donde venimos y a donde iremos a parar o a vivir eternamente. Yo soy nacido en Siétamo y siempre ( mi pequeño siempre) he conocido los campos que en otros tiempos formaban parte del desaparecido  pueblo de Olivito. Y yo observaba que en un campo, que se encuentra debajo del principio de la carretera, que baja desde Siétamo hasta Caspe, pasando por Alcalá del Obispo, Argavieso y Novales, donde se une con la carretera Huesca a Sariñena, se encontraban trozos de  mosaico, y partes de objetos de barro, destinados a utilizar en las casas de aquel entonces por las familias. En dos veces, encontramos con mi vecino y amigo Carmelo Puyuelo, ya difunto, las dos piezas de piedra, de forma redonda, de un molino de mano, que en tiempos primitivos, usaban para moler cereales, para hacerse el pan con que se mantendrían. También molieron bellotas, pero no creo que con este molino tan pequeño, se pudieran triturar. En ese campo, me parece, que  estuvo asentado el pueblo o más bien aldea de Olivito, porque está al lado  del camino o más bien cabañera, por su anchura, que baja desde Siétamo hasta el Barranco de La Ripa, para subir después a la meseta del Saso, que por el Este limita con Ola, con el Monte de Monflorite y con el monte de Tierz. Quedaba Olivito encima del Barranco, como se conoce ahora a este río poco caudaloso, que tiene otros dos nombres, uno de los cuales es río Botella. Viene de Bandaliés, cruza la Carretera General N-240, donde acababa el monte del pueblo, también desaparecido, de Quinto, baja después por el hoy monte de Siétamo,  antes de Olivito, para pasar por Ola, donde se ven dos cauces, porque en el siglo XVIII,  se desvió el barranco debido a unas enormes tormentas. Por la cabañera o camino que va de Siétamo al Saso, se ha levantado y se contemplaba, hasta hace unos seis o siete años, en el límite entre dicho camino y el solar,  un poco más elevado de Olivito,  una pared pétrea, muy bien levantada,  pero que al recibir un vecino la finca de Olivito por la Concentración Parcelaria, optó por derribarla. Era una buena tierra, llana y encima de ella todavía queda un pequeño tozal, poblado de carrascas, donde yo creo que estuvo situado Olivito. Con el arado redujo el pretendido solar, pero todavía se puede, sobre él, reflexionar de la larga historia de tan pequeño pueblo. Cuando se llega por la cabañera al fin, entonces de la pared de la finca, al lado del Barranco, he bebido varias veces agua en un manantial, que surgiendo de la pared, desaguaba en el Barranco. Aquella fuente no era fija, como tampoco el curso del Barranco,  que unas veces se desbordaba y otras en cambio se secaba. Mirando desde el valle, al Norte, se contempla el Monasterio-Castillo de Montearagón, cuyas campanas, cuando las hacían sonar, se escuchaba su sonido desde Olivito.Al Sur se encuentra Ola, al Este unos prolongados y elevados tozales, que acogen, al otro lado,   a Siétamo y al río Guatizalema y por el Oeste se eleva un Saso, del que Olivito tenía su parte. El cauce del Barranco es un tanto profundo y de sus orillas se desprende de vez en cuando algún trozo de tierra arcillosa. Se nota que no hace muchos años el cauce del agua era más elevado. Y esta visión me la confirmó mi padre, diciéndome que esto ocurrió,  cuando en Ola se hizo en dos el cauce del Barranco, por una enorme tormenta que excavó mucha tierra. Antes regaban cuando bajaba agua, pero desde que ocurrió la enorme tronada, se ha hecho difícil elevar el agua hasta los campos,  para regar. En la Historia de Aragón de Ubieto Arteta dice de OLIVITO, que es un despoblado cerca de Siétamo. Fue Lugar en 1495, perteneciente a la Sobrecullida de Huesca. ”En 1646 de encontraba en la Vereda de Huesca. En Marzo de 1099 Pedro I de Aragón dio al Monasterio de Mortearagón la iglesia de “Olevito. El 22 de febrero de 1389 era de Miguel de Gurrea”. “Fue fuego (1543); 1 fuego (1609); 1 fuego ( 1646). Después despoblado”. Se sabe que Ola estaba poblada por moros, que fueron expulsados por el año 1613. Se supone que lo mismo debió ocurrir en Olivito, donde al expulsar a los moriscos en aproximadamente los mismos años que en Ola. Estos  datos los da Ubieto  Arteta diciendo que en 1609, sólo existía en Olivito un fuego. Pero fue por aquellas fechas con ligeras diferencias, cuando fueron expulsados los moriscos de Ola. ¿Se fueron marchando de Olivito sus habitantes antes de dicho año de 1613?, o es que ya Olivito estaba casi despoblado. Encima de la vía romana, que de Huesca iba a Siétamo, se encontraba una casa de campo, en el antiguo término de Olivito y ahora en la partida del monte de Siétamo, también llamada Olivito. Se encuentra cerca del miliar sexto, antes de llegar al séptimo, que coincidía con Siétamo, cuyo nombre deriva del latín Septimus. Era de la familia de Emiliano Boira y su dueño, al acabar la Guerra Civil, vivió en Madrid, desde donde venía por Siétamo,  cada año. Cuando murió venía su elegante esposa. Fue destruida dicha casa y todavía se encuentra sus ruinas en la finca,  que compró Sebatián Grasa, que bajó de Salinas de Jaca, el antiguo, a vivir en Sietamo. Es difícil dilucidar si Olivito estaba al Sur de Siétamo, al lado del Barranco y con una fuente, como yo creo y como dice Ubieto Arteta, al lado de una vereda.  Yo creo que Olivito estaría mejor con su barranco,  con el que regaría y con su fuente, además muy cerca del pueblo de Ola, que parece ser que algo tienen que ver entre sí, la raíz de Ola y la de Olivito. En el Pirineo por el río Gallego, se encuentra Oliván, cuyo nombre también tiene que ver con los de Ola y Olivito. En la provincia de Huesca se ha hablado el vasco, el latín, lenguas visigóticas y árabe. Entre otras terminaciones de las palabras, se encuentran las de eto-eta, unas veces y en ocasiones se transforma eto en ito; y yo he experimentado en la Sierra de Guara, encima de Siétamo, que al Fragineto lo llaman también Fraxinito. Se llama antropónimo el nombre de una persona al cual se  añaden por ejemplo sus apellidos. Esto ocurre con el latín, pero no siempre las raíces de las palabras definen apellidos, por ejemplo Ola es el nombre de pila de Olit, Olite, Oliva, Oliván Y Olivito, que no corresponde a un apellido, sino que en vascón significa herrería. En el Valle de Echo se encuentra un nombre de Olidola, en que –ola en lugar de empezar la palabra, la termina, empezada por –oli, que es el comienzo de Olivito. En vasco se encuentran palabras que empiezan por Ola, como Olabarría y otras que acaban por –ola,  como Esnaola. Con Olivito parecen tener relación los nombres de Olit, Olite, Olive, Oliván. Son muchas las palabras, que en la Provincia de Huesca acaban en –ito  o en –eto, por ejemplo Nocito, Aineto, Cercito, Cheto y Echeto y Fragineto, según unos o Fraixinito,  según otros. Fraxín es una planta, pero yo ignoro los nombres adjudicados a las demás palabras. Tú,  que te llamas Olivito, busca con paciencia y constancia el significado exacto de tu apellido.

sábado, 5 de septiembre de 2026

El Santo Cristo en su capilla, adorado por la Madre Berride



Dijo el Señor Obispo Don Javier Osés  en la misa gregoriana de la Catedral, el día uno de Marzo de 1997 : ”Todo es templo para alabar a Dios. El Templo lo habitamos todos, en esta Catedral de piedras, como nosotros somos piedras de la Iglesia”. Efectivamente, todo es templo para alabar a Dios, pues muchos oscenses, que son piedras de la Iglesia, lo alaban cuando caminan por los montes y  por su misticismo se sienten hijos de Dios en todos los lugares por donde pasan. Y si alguno no se siente unido con Dios, de repente siente que  le pregonan la presencia del Ser Supremo desde la Catedral , que se contempla desde grandes distancias o desde San Lorenzo, Santo Domingo o por  la pequeña capilla de San Antón de Casa Güerri, en la Calle de San Lorenzo, por la que camina.  Por la parte oriental de la capital enseguida se observa el antiguo Castillo-Monasterio de Montearagón  y cerca de Loporzano,  debajo del Pantano de Vadiello, se ve, rodeada de olivos, la Ermita de la Virgen del Viñedo. Si sube por el Norte puede meditar sobre el convento de San Miguel y sobre la Virgen de Cillas o pedirle a Santa Lucía que le conserve la vista. Si va caminando por el Poniente desde la histórica Ermita de San Jorge, acaba su paseo  en  la Ermita de Loreto.   Y por el Sur verá la románica Ermita de los Dolores de Monflorite, unida en otros tiempos al Convento de frailes que ocupaban el edificio,  que más tarde se convirtió en la Zona. Vayas por donde vayas, te encontrarás oscenses que visitan esas ermitas y presidiendo desde arriba en la Capilla de la Catedral, está el Santo Cristo de los Milagros, “ardiente llamarada “, como lo llama el profesor Buesa, que reparte la luz sobre todos los templos que he citado y como dice Don Javier Osés, sobre “Todo el Monte de Huesca que es templo para alabar a Dios”.

Pero no sólo en la actualidad los oscenses van de ermita en ermita alabando al Señor,  como los romeros, sino que he visto romerías y peregrinaciones de las gentes de Huesca y de su Comarca. Unas veces iban a Loreto, que casi llegó a encontrarse en ruinas, hasta que lo restauraron y otras  a la Ermita de Jara,  reconstruida totalmente, movidos por la devoción  del hortelano Daniel Calasanz y de otros oscenses.

Pero ya casi no nos acordamos de antepasados oscenses, que recorrieron todas las ermitas citadas y tenemos en los años ya lejanos de 1.658  a la Madre Berride,  nacida en la Plaza de San Martín en una casa que tenía  una terraza y desde ella,  se veía la Ermita de Salas. Tenía por entonces la ilusión de ir a despedirse de la Virgen de Salas y su hermana se vio en la obligación de ayudarle a subir a la terraza, para despedirse de la Virgen y  rezarle una oración. Por la cara norte, miró hacia la Catedral, para decirle al Santo Cristo : ¡hasta pronto!. Es que la madre Berride amaba tanto a Cristo, Dios y Hombre Verdadero, que en la iglesia de Santa María de Foris, que también está en restauración, había un hermoso Niño Jesús  y ella se lo quería llevar consigo.  Su madre le dijo que Jesús se había entregado a toda la humanidad y ella podría amarlo siempre. Así ocurrió porque si de niña amaba al Niño Jesús, de mayor estaba unida al Santo Cristo de los Milagros, al que pedía por la paz durante la Guerra de Sucesión y para que lloviera, para que se fructificaran  las cosechas, que evitaran pasar hambre a los oscenses. En cierta ocasión acudió con el pueblo de Huesca a la Ermita de Loreto, para pedir la lluvia. Esta cayó tan copiosa que las autoridades, se quedaron a dormir en Loreto, pero la Madre Berride, aguantando la lluvia volvió caminando a su casa de la Plaza de San Martín. Cuando hay que ir a rezar al Santo Cristo, acuden a su capilla multitud de oscenses y de vecinos del Somontano y en cierta ocasión cuando por la noche caminaban de romeros algunos vecinos de Siétamo, al llegar a las Casetas de Quicena, cayó una fuerte tormenta. Se refugiaron los peregrinos bajo los aleros de una de las casetas del Barrio, pero salió uno de sus dueños y los hizo entrar en su domicilio. En otras circunstancias iba a visitar al Santo Cristo de los Milagros a su Capilla y entraba en éxtasis, en que pasó en algunas ocasiones, varias horas. Gozó desde niña del Niño Jesús, en la Iglesia que está al lado del antiguo Hospicio, hasta vivir éxtasis, acompañando al Santo Cristo de los Milagros en la Catedral. Pero, como buena oscense, recorrió la Ermita de Santa Lucia, la de Los Dolores de Monflorite y entre muchas más, la del Virgen del Viñedo, en Castilsabás.

 Según los racionalistas, cuando se acaba la razón comienza el sinsentido, pero Don Javier Osés, se daba cuenta de que, empieza el misticismo. Lo mismo le ocurría a la Madre Berride porque ella se daba cuenta de que  el fin de la racionalidad no conduce al sinsentido, porque, con su misticismo    veía que no se acababa la vida de la humanidad con la muerte de los que a sí mismos se llamaban racionalistas. Murió Cristo,  pero resucitó.  Y como creía en la continuidad de la vida humana, paralela a la vida eterna, profetizó que se crearía un convento de Dominicas Terciarias, que enseñaría y educaría a las niñas. Efectivamente sus seguidoras, como  la Madre María Lay, a los trece años de su muerte, abrieron el convento de Santa Rosa, pues un sacerdote, pariente de mi abuelo  Ignacio Zamora Blasco, dio el dinero para comprar una casa.    La razón no se ha perdido porque el Señor es la Razón Absoluta y se hizo hombre, se hizo el Redentor de los hombres y es venerado por los oscenses en el Santo Cristo de los Milagros, porque el misticismo ayuda al hombre a alcanzar, algún día la Razón. Esto parece que expresa la oración al Espíritu Santo, cuando dice: “Envía, Señor tu Espíritu y todas las cosas serán creadas y renovarás la faz de la Tierra”. Y entre los oscenses la mística los acerca a  la ermita  de   Los Dolores de Monflorite, a la iglesia de Santo Domingo, a la Virgen del Viñedo Somontanés, a la hermosa ermita de Salas y a Loreto, como la madre Berride, acudía a todas ellas a venerar a la Virgen y amarla como ella la amaba.  Porque la Madre Berride sentía en su corazón místico, una llamada, que la llevaba “a comulgarse a la iglesia Catedral y le infundió un especial amor a la Capilla”, donde los oscenses adoramos al Santo Cristo de los Milagros.


viernes, 4 de septiembre de 2026

La vuelta a la pobreza, cantada con jotas




Estaba con un grupo de jubilados, que procuraban pasar mejor algunos ratos alegres en la vida, como en este día en que nos quedamos a almorzar en una casa de monte. Ya de los  veraneos que pasaban con sus hijos, algunos hablaban con tristeza porque  ya no volverían a gozar de las arenas soleadas de las playas, otros, no jubilados, comunicaban al grupo   que habían perdido su puesto de trabajo. Algunos comerciantes se quejaban de que ya no podían vender casi nada en sus tiendas. Para demostrarlo contaban los numerosos comercios  que muchos de ellos los están volviendo a abrir, pero uno de los jubilados, les hacía perder el entusiasmo a sus compañeros, diciéndoles que eran todos abiertos por ciudadanos de la Gran China Oriental. Algunos estaban alarmados porque en España había pocos matrimonios,  nacían muy pocos niños y cada vez había más jubilados,  como ellos y otros, ya super jubilados, pero al mismo tiempo, se daban cuenta de que cada día notaban la presencia de unos hombres y mujeres, a veces con algún niño de raza amarilla. No podían hablar con ellos porque no se entendían, pues  no conocían el castellano, pero los naturales de la Península tampoco conocían el chino. Uno de los asistentes al almuerzo contaba que había entrado en una de esas tiendas a comprar algún objeto, pero el comerciante chino tampoco lo entendía, pero sin embargo sobre el mostrador estaba extendido un periódico, escrito con esa, para nosotros misteriosa letra oriental china. Son discretos y no se comunican excesivamente con los blancos. Aman a su tierra, pues parece ser que aquí apenas mueren chinos,  porque cuando se hacen viejos, dicen que vuelven a la China a morir. Nos parece inmenso el número de chinos, pues dicen que son más de dos mil millones. Si mueren en España, supongo que los incinerarán y enviarán sus cenizas a su lejana patria. Aquí ahora con el bajo nivel de vida, dicen que también bajará la población, cuando en China les tienen prohibido que cada matrimonio tenga más de un hijo, pero supongo que ahora los nacimientos serán libres y en España harán lo que les guste. En este enorme País hay unos trescientos millones de ricos y en Europa doscientos cincuenta millones de habitantes. Ya están prestando dinero a los americanos, a los europeos y luego, si les conviene podrán comprar nuestras tierras, que ya casi están abandonadas. La gente se enfada e incluso se cabrea, cuando piensa que pueden llegar a cobrar los obreros, salarios chinos y además también chicos. ¿Qué va a pasar no sólo en Europa, contando con España,  que es una parte de ella?. Uno de los que estaban almorzando en la reunión, empezó a decir: nosotros estábamos cultivando la tierra allá en el pueblo, pero compramos un piso en la capital y otros se pusieron a vivir en chalets y ahora me desespera la situación en que quedarán mis nietos en la capital con sueldos de chinos. “Antonio Sorribas”, que presidía el almuerzo y que es un jotero de toda la vida, se puso a cantar “Tengo la abarcas rotas- y el pantalón sin culera- y el bolsillo sin dinero. ¡Vaya invierno que me espera!”. Pero su cabeza y su corazón, añoraban un buen pasar y se puso a cantar: ”Con patatas y judías- aceite,  pan y vino-no tengas miedo al invierno, si no te falta tocino”. Antonio ya se había dado cuenta de la posibilidad de pasarlo bien comiendo patatas y judías,  bien “apañadas” con aceite, pero quiso recobrar su alegría  y la de todos los asistentes al almuerzo y optó por cantar su tercera jota que dice  así: ”Por las calles abajo, un tocino dando botes, se sube por los tejados, por no disparar los cepos”. Se dieron cuenta de la mala situación que está llegando, pero se fueron contentos pensando en comer judías con patatas y viendo a un divertido tocino saltando por los tejados.

martes, 25 de agosto de 2026

Salto de Roldán u Osca

Salto de Roldan

Cuando uno pasea por la Calle del Desengaño, la más larga de Huesca, antes de llegar al edificio conocido por El Amparo, hay un espacio libre de construcciones, que te invita a apoyarte en la pared que hace de límite del observatorio en que se ha convertido y sobre la antigua muralla oscense, te miras  hacia la Sierra y  aparece delante de ti un impresionante paisaje que es el Salto de Roldán, la puerta del Somontano y de la Plana de Huesca o la osca  o apertura en vasco, por la que entran hacia nosotros los aires del Pirineo, las aguas del río Flumen, las palomas zuritas, que tienen su Palomar en las paredes de la Peña Men y por donde pasaron los cristianos a crear el Castillo –Monasterio de Montearagón,  para conquistar la capital del Alto-Aragón. Y en el Salto de Roldán que da el nombre de Osca o apertura, que pasó a la Ciudad de Huesca y allí se quedó la palabra vasco-ibérica, como muchas otras, que se fueron mezclando con las latinas, como Flumen o río y celtas y bárbaras. Los  ilergetes estaban unidos a los oscenses y hablaban también el vasco-ibérico y por eso llaman Osca a la ciudad de Huesca, muchos de sus descendientes, hoy catalanes.  En otros lejanos tiempos, gobernados por el Emperador Carlomagno, su caballero Roldán ,montando su caballo dio un enorme salto entre la Peña del Castillo de Sen o de San Miguel, que tiene una altura de 1123 metros y la de Men o Amán con 1124 y según unos desde el aire se le cayeron las herraduras y según otros los testículos; Don Eliseo Carrera me enseñó un cuadro en el que se ven los dos órganos testiculares, circulando por el río Alcanadre a la altura del Monasterio de Sigena. ¡Dios mío, qué salto tan mítico, que llegó desde la Peña del Castillo de Roldán hasta los Monegros, pasando todo el Somontano!. El nombre primitivo de Huesca fue Osca, como he dicho, ya que así se encuentra en el Diccionario Vasco-castellano, que se encuentra en nuestra Biblioteca Municipal. Porque esta coyuntura vasca no se encuentra sólo en el lugar de que estamos tratando, sino que  en la Sierra que está encima de Agüero, hay una apertura en su línea montañera, que se llama la Osqueta, pero no sólo se emplea tal palabra en nuestra Geografía, sino que nuestros ganaderos de ovino hacen, desde hace siglos unas aberturas en las orejas de sus animales, para marcar su propiedad y que llaman osquetas. Hemos visto como las aguas del río Flumen entran por la apertura de Salto Roldán y esas aguas han pasado por el pantano de Belsué, que se “tresminó”, como decía el montañés Mairal que iba a ocurrir, pero hoy ya están levantando más abajo el Pantano de Montearagón, que es de esperar que no se “tresmine” o filtre. Las aguas sostenidas por  el pantano serán una riqueza para Huesca u Osca, que debía haber sido levantada muchos años antes, pero nuestra escasez de inversiones y el comercio de la huerta en Valencia, Alicante y Almería, quieren llevárselas a sus tierras, y como hemos visto que el agua va muy lejos, como por ejemplo cuando llevaba los testículos del caballo de Roldán, allá por el Monasterio de Sigena, luego llegaría hasta Almería. Pero aquí en el Alto –Aragón no han faltado las ideas, como demostraron  Mallada, el Padre Avellanas de Almudévar y que trabajó en Casbas y sobre todo del Gran Joaquín Costa. José María Oliván nació en el próximo pueblo de Santolarieta, en castellano Santa Eulalia de la Peña y se ve desde el observatorio a sus 1060 metros de altitud y a 18 kilómetros de Huesca, conjuntamente con el castillo de Sen o de la Peña de San Miguel en estado de ruina y con un torreón de planta rectangular y más abajo se encuentra la ermita de San Miguel, con una nave de ábside semicircular del siglo XIII, que está en estado ruinoso y por todos esos lugares ha estado recorriéndolos multitud de veces el dicho José María Oliván, pues fue casi toda su vida pastor del pueblo, donde había nacido. Como pastor conoció la marca de las ovejas haciéndoles osquetas con su navaja y allí en las peñas del Salto Roldán u osca, como los jabalíes y las cabras recorrió aquellos terrenos y ”desenrallando” alguna de ellas, que se había “enrallado” en alguna “ralla” de las rocas y colgado en una cuerda que sostenían su padre y algunos primos. Otras veces le tuvo que ayudar su pariente Anselmo Santolaria, que ahora, en el 2003, tiene 80 años y es el dueño del campo sobre el que se asienta la ermita de San Miguel. Y José María Oliván me recordaba las ideas de Costa y del padre Avellanas ,cuando me contaba que había observado agujeros barrenados a uno y otro lado de las dos Peñas, que forman el Salto de Roldán o la osca o apertura, que está en los escudos antiguos de Huesca. Por algo pone en dicho escudo Vrbs Victrix Osca, porque aquellos hombres eran heroicos y leales al porvenir de Huesca. Sigo mirando hacia la Sierra y además de ver las peñas de Sen y de Amán, que ya pertenece al Monte de San Julián diviso el Peñón del “Flaire” y la Punta de Piacuto, que está a unos 1200 metros de altura, desde donde se lanzan los aficionados al parapente, llegando algunos hasta Apiés o hasta Nueno.
Forma allí la Sierra un  conjunto de montañas del Prepirineo, que invitan  a los hombres a volar, pues ya Roldán con su caballo traspasó los aires de la puerta de Huesca, las palomas volanderas zuritas anidan en sus laderas y ahora los parapentistas siguen volando y volando. Miro hacia abajo y cerca de mí, contemplo la iglesia oscense de San Miguel y le pido que los que gustan del Salto Roldán, se preocupen de restaurar la ermita del mismo santo situado en la Peña Sen. España y Francia han luchado durante siglos y el héroe Roldán, tuvo que sufrir dificultades para pasar los Pirineos, hasta que en el Salto de su nombre, murió heroicamente. Ahora ya no somos dos naciones rivales, sino dos pueblos europeos. Hagamos como hizo Roldán, un esfuerzo para que aquel Salto se convierta en uno nuevo, pero con su mismo nombre, que sea el Paso Central de los Pirineos.

lunes, 24 de agosto de 2026

Vivir como hermanos


                                    Colegiata de Bolea.
“¡Qué bueno y que alegre es que todos vivamos como hermanos!”.Esta exclamación bíblica es muy antigua, pero en realidad, sigue siendo hermosa como frase y mucho más cuando se lleva a la práctica.
En los tiempos actuales, unas veces por la escasez del espacio de los nuevos pisos, otras por el trabajo, al que tienen que acudir  lo mismo las mujeres que los hombres, es difícil que las familias convivan y se aumenta el problema de esa convivencia, unas veces por la cada día mayor ancianidad de las personas y otras porque esos ancianos muchas veces padecen la enfermedad de Alzheimer.
¡Cuántas personas están padeciendo dicha enfermedad!, pero aquellos que no tienen familiares que la sufran, no se enteran de los sufrimientos que acarrean dichos enfermos a su familia!. Por eso uno queda impresionado al leer la obra de Carmen Bailo, que entre multitud de anécdotas, escribe lo siguiente:”No sólo es la enfermedad la que agobia y duele, que ya es bastante, es también doble el gasto económico que hay que asumir. Exceptuando la medicación, los pañales y un alto porcentaje de la silla de ruedas, lo demás corría todo a cargo del enfermo, de mi madre, claro. Pocas ayudas para una enfermedad tan larga y, en muchos casos, para familias con pocos recursos. Nunca pensamos en llevarla a una residencia, pero de haberlo hecho, mi madre no hubiera podido hacer frente sola a semejante gasto. Tenía a sus hijas claro, pero había otras familias que carecían de este apoyo, e incluso teniéndolo no podían costearlo…”.
Y uno se acuerda de esas familias, que están unidas entrañablemente, al leer el siguiente párrafo, escrito por Carmen :” La doctora seguía tratando de animar a mi madre, pero no prestaba atención a sus ánimos, sólo lo miraba y tocándole la cara decía:”corazón,¿ por qué te has ido ahora que te iba a llevar a Bolea?…Mirándolo, volví a repasar todos los años de enfermedad: un total de ocho años, que acababan allí mismo. Años en los que estuvo bien, siempre alegre y con buen humor, siempre con sus tierras y sus campos, con las Lanas, su bodega, sus amigos, su familia y sobre todo sus nietos”. No puede uno hacer otra cosa que recordar a sus amigos, que vivieron en Huesca o en los pueblos, que tuvieron sus ilusiones, pero que murieron, como el padre de Carmen que ya “había muerto hacía mucho tiempo”.   
Yo creo que el libro de Carmen Bailo es una llamada a la Sociedad para que se acuerde de los que la necesitan, porque  no sería justo que se olvidara de aquellos individuos que vivieron en ella y con ella colaboraron, ya que “Mi padre era una persona alegre y optimista…Le gustaba la gente y no era nada introvertido…le gustaba tener gente en casa y compartir la bodega de casa con los amigos…Mi padre nos contaba anécdotas o nos hablaba del campo y, sobretodo, de los tres años de mili que le tocó hacer en Melilla”.
La Sociedad se sirvió de la juventud de un mozo de Bolea en Melilla; justo sería que cuando el anciano se vió en situación apurada, esa misma Sociedad, se acordara de él.
Yo me acuerdo de cuando estuve de Veterinario en Bolea, donde conocí al padre de Carmen, pero lo importante es que, su hija pudo acabar su obra, escribiendo.”Voy detrás del coche fúnebre, lleno de flores y coronas por la carretera camino de Bolea, y al llegar a la entrada, diviso, en lo alto de la loma, La Colegiata. Sonrío y te digo: Papá, ya estás en casa”.

domingo, 23 de agosto de 2026

Manuel Bescós Almudévar, soñó clonar hombres de Neandertal


 

Retrato de Silvio Kosti  por  C. Brun . Paris 1891



Autoretrato de Silvio Kosti.















En Santa Cilia de Panzano, en la Sierra de Guara, se exhibe el escudo de los  Bescós, que consiste en un corazón, del que se eleva  una cruz, hacia el cielo. El  Bescós de Santa Cilia,  pariente de Manuel Bescós Almudévar, que vive en Santa Cilia y que se llama Gonzalo, me hizo leer el Libro de Infanzonía de su apellido.  En aquellos pequeños pueblos o aldeas, han vivido y todavía viven ciudadanos con el apellido Bescós, por ejemplo en Bastaras y en Panzano, que todavía se declaran parientes de aquel Bescós, que fue en los lejanos tiempos de 1923, Alcalde de Huesca. Pero en Bastaras ya no queda ningún Bescós, pues han desaparecido todos sus habitantes, porque lo han convertido en un gran coto de caza. En su término se encuentran la Cueva de Chaves, de donde han hecho desaparecer un yacimiento neolítico, de los más interesantes de España. Se encontraba en  plena Sierra de Guara. En Santa Cilia de Panzano, están  los restos del castillo y la ermita de Arraro, nombre vasco-ibérico, levantados para emprender la Reconquista de la Tierra Baja, en los tiempos de Montearagón y del Castillo de Loarre.  Entre Santa Cilia de Panzano, y el castillo de Arraro, hay un espacio, donde se da de comer a los buitres y a los alimoches. En la parte alta de la Iglesia hay un museo donde se observa la vida de los buitres, por medio de películas, fotografías, nidos de buitres y de alimoches. Han pasado muchos siglos, pero todos los años los vecinos de Panzano y de Santa Cilia suben al castillo y a la ermita, que se encuentran en lo alto de la Sierra, para recordar su Historia, mientras  los nuevos dueños de Bastaras, con su coto de caza, destruyen la Prehistoria de Guara.  En Santa Cilia de Panzano y en Panzano, de donde vinieron a Huesca, los Bescós Lascorz, de los que Francisco, Ingeniero, se casó con la hermana de mi abuelo Manuel Almudévar Vallés, de Siétamo, y que tuvieron un hijo llamado  Silvio Kossti. La Cueva de Solencio, también en Bastaras, encierra en la entrañas de la Sierra un depósito de agua enorme, que en momentos inesperados, deja salir por el río Formiga, cantidades de agua voluminosas.
Allí, tan cerca de Guara, se recuerda a mis parientes los Bescós, con el sencillo, bello y amoroso escudo, que Silvio Kosti, con su imaginación, ha convertido en un escudo de una nobleza, bañada por el comercio internacional. Silvio Kosti, se dedicó, entre otras actividades al comercio del vino, abierto por Francisco su padre, en la vecina nación de Francia.
¿Han vuelto por la Sierra, los Bescós políticos, comerciantes, militares y escritores?. Siguiendo a la familia Bescós que  domiciliada en la Casa, que se encuentra todavía, en el trayecto que baja de la Plaza de Zaragoza a la Estación de Ferrocarril, me acuerdo de haber visitado acompañado por mi tía Luisa, a nuestra pariente,  María Cruz Bescós Lasierra, escritora de las costumbres del Alto Aragón y las del Midi francés. Se quedó soltera, y parecía ser la heredera de las cualidades literarias de Silvio Kossti, que era un cerebro muy inteligente,   pero tal vez descarriado por el inmenso número de fábulas, que confundían su imaginación.
José Carlos Mainer en la introducción a “Las tardes del sanatorio”, escribe: ”Manuel Bescós tenía entronizados republicanismo y anticlericalismo como sendas dimensiones éticas de su espíritu”. Y yo no sé si mi tío tenía espíritu o carecía de él, pues pensando en las Cuevas de Solencio y de Chaves, uno duda si por allí tenía que haber monstruos y brujas. Me contaba uno de los últimos que vivieron en Bastaras, que estando labrando cerca de una de esas cuevas, se le acercó un ser, al que no podía distinguir si era hombre con su espíritu o un monstruo. Le comenzó a conversar con unas palabras sonoras, pero a él le parecían diábolicas  y se le apoderó el terror y echó a correr hasta Bastaras. Pudo tener Manuel Bescós Almudévar figuras del mal dentro de su cerebro, pero endulzadas por Sócrates, Sofocles o Virgilio, que le convertirían su espíritu en algún campo de imaginaciones, que  se perderían en los espacios.   
Tal vez por eso, cuando enterraron en la iglesia de Castilsabás, a la hermana de mi abuelo Almudévar de Siétamo, él estaba sentado en un banco y en sus manos sostenía un libro, cuyo contenido nadie lo conocía, hasta que Vallés de Castilsabás, dueño de la casa, acerco sus ojos por la parte de detrás y descubrió que aquel libro no trataba de las teorías de la Iglesia, ni de las ceremonias, que se celebran para enterrar a los muertos, sino que eran textos de Epicuro,  de Thales de Mieto o de Heráclito.
En el prologo de su obra “Las tardes del Sanatorio”, él mismo  dice lo siguiente:”quiero escribir la historia de mis dolores y alegrías, sean, si a tanto alcanzan, fiel reflejo de la carne flagelada y rota y el ansia del vivir; pueda ser mi relato sutil como un ala de mosca y ligero como un cuento azul; ya que no sea didáctico por su inopia científica, sea ameno en fuerza de humos versátil y verdadero”.
Y en ese “cuento azul”, según su criterio reconoce que “no es didáctico por su inopia científica y desea que sea ameno en fuerza de humos, versátil y verdadero”.
Entre tanto su padre Francisco era carlista y conservador y su madre, hermana de mi abuelo Manuel Almudédar Vallés, era tan piadosa,  que la llamaban la Beata. “Otros muchos rasgos de su ánimo descontentadizo, (es decir de Manuel Bescós Almudévar) y no menos de su desenvuelto arte de epistológrafo, se podrían ir anotando al hilo de las inestimables cartas publicadas por  Cheine. Pero sería inútil buscar en ellas los rasgos vitales de un escritor profesional, ni aún vocacional siquiera”.
Su propio padre, además de construir carreteras en la provincia, de crear un gran comercio de vinos entre España y Francia, levantó, en Siétamo, con mi abuelo Manuel Almudevar Vallés, una moderna Fábrica de Harinas.  La esposa de Silvio Kossti, de casa Juan Lino de Quinzano, se apellidaba Lasierra y educó a sus hijos, cristianamente y  fueron modelos de producción,   no sólo material, sino también ética,   como Rafael que dirigió la Central Eléctrica de Huesca. Otro hijo fue Almirante de la Flota Naval Española, en tanto su hermano Fernado,  fue General del Ejército. Su hermana Teresa Bescós se casó con el General Alamán, apellido que abunda  cerca de Santa Cilia de Panzano, por ejemplo en Casbas de Huesca.  Tuvo Teresa a su hija también llamada Teresa con los apellidos de Alamán y de Bescós, además de un hijo Ingeniero, en Madrid y que ha muerto hace escasa fechas. No sólo recuerdo a la hija, Teresa Alamán Bescós,  que se quedó soltera toda su vida por cuidar a su buena y simpática madre, que le sobrevivió aproximadamente hasta los cien años. Repito que no sólo la recuerdo, sino que está presente en mi vida, porque amaba a toda la humanidad, con el mismo cariño, que profesó a su madre Teresa Bescós. Acudieron a Huesca para retirarse de su vida europea, en Suiza y en Bruselas y se quedaron a vivir, en el piso quinto de la casa donde vivía mi familia conmigo. Cuando se casó mi hija, la recibió junto con su marido en Suiza y a nosotros nos recibía en su apartamento de Villanúa. Y siempre pasaban días en Siétamo e incluso, acompañadas por mí y por mi esposa, estuvimos a visitar en Quinzano a la familia Lasierra. Eran dos personas con una personalidad extraordinaria, llenas de bondad, de simpatía y recordaban el origen de sus antepasados  en Santa Cilia de Panzano y en el mismo pueblo de Panzano. Fueron a visitar a este pueblo, a su pariente Gonzalo y a su también familiar esposa, María Naya, pariente mía,  a través de los Azara, de lo que  todavía guarda Gonzalo Bescós de Panzano, documentos. Esta María, les entregó a la hija y nieta de Silvio Kossti, un hermoso libro sobre la vida de la Madre Bescós, nacida en el pueblo, donde las Hermanas de Santa Ana, cuidan un pequeño convento, al que van las novicias en verano. Esta Madre de la Comunidad de Santa Ana, que era prima-hermana del abuelo de Gonzalo Bescós y pariente de Silvio Kosti, fundó un pequeño convento de Hermanas de Santa Ana en su casa de Panzano. En este mes de enero de 2013, me he encontrado con Antonio Fanlo Bescós, primo hermano de Francisco Bescós, que vive en la casa, adornada con su escudo, que se alza en Santa Cilia de Panzano. Su bisabuelo se casó en Panzano, en casa de la familia Campo, que tenía como apellido Bescós, que fue la casa donde nació la Madre Pabla Bescós. Al principio fue colegio, donde llegaron a estudiar unas cuarenta niñas. Ahora acuden a la antigua casa de Bescós, monjas y novicias, a pasar el verano.
La Madre Pabla Bescós, era muy joven en la Guerra de la Independencia, pero llegó a colaborar con la Santa Madre Rafols, en el Hospital de Sangre de Zaragoza. Fue perseguida esta fundadora de la Hermanas de Santa Ana  porque para la Guerra de la Independencia, sanaba, igual a franceses que españoles. Su caridad era universal. Como lo fue el cariño de las dos Teresas, que corrieron medio mundo y Teresa Alamán, practicó la caridad en los despachos de la Onu, en Suiza, en París y en Bélgica. Durante la Guerra Civil Teresa Bescós, desde Biarritz seguía los pasos guerreros de su esposo el General Alamán, al otro lado de la frontera española. Desde el Castillo de Arraro, siguiendo por la Madre Pabla Bescós en la Guerra de la Independencia, hasta Teresa Bescós Lasierra, vivieron los Bescós las interminables guerras
Parece ser que la madre Rafols y su discípula,  la Madre Pabla Bescós, creían y practicaban el amor al prójimo, pero uno se da cuenta de que Silvio Kosti,  creía  “en aquella división de la humanidad  en un rebaño incontable  de Bárbaros y una pequeña selección de Helenos”, a lo largo de su vida. Pero  sus hijos, que vivían  la realidad, le hicieron darse cuenta, de que la vida no es sólo materia, sino también espíritu.  Por ello, dio mala marcha a la salida de su obra “Los Epigramas”, cortando  su edición, ”temeroso de que sus atrevimientos, perjudicaran el crédito de sus hijos (dos de los cuales habían comenzado la carrera militar)”.
Además a  Joaquín Costa le enojó el relato de Silvio Kossti, en el que cuenta  la relación de aquel cuadrilátero amoroso, de “tipo porno”, integrado en la humanidad, en un rebaño incontable de “bárbaros”, formado por el Dr. “Cornelius Korner”, su ardiente esposa,  la criolla Zoe,  su esposa, un orangután al que llamaban Moritz, “que vegetaba  tristemente en su yacija,importado de Borneo y el chófer del Dr. Cornelius Korner, llamado John. De aquella Sierra Guara tan noble, con su iglesia y su Castillo de Arraro, con Bastaras y con su Cueva Prehistórica de Chaves, con Santa Cilia de Panzano y Panzano, con su Conventículo de Monjas de Santa Ana, que fue fundado por la Madre Pabla y educó en otros tiempos a más de cuarenta niñas, se deduce solamente un espíritu inmaterial, pero nadie podía esperar, que Kossti pensaría en “aquella división de la humanidad en un rebaño incontable de bárbaros y una pequeña selección de helenos”. ¿Quiénes era los bárbaros y quienes los helenos?. Los bárbaros eran las buenas personas y los helenos, los que como él, se consideraban filósofos, escultores, escritores, de los que había ya desaparecido la divinidad artificial de su cultura.
Los conocimientos de Silvio Kossti, en aquellos tiempos eran extraordinarios y en 1909, ya pensaba como ahora piensan, en qué se está tratando de la reaparición en la sociedad del Hombre de Neandertal. La prensa,  en estos días del año 2013, hace poco más de cien años, trata  de este tema, pero con una gran ética. George  Church, es profesor de Genética de la Universidad de Harvard. Este Profesor ha planteado  si es interesante, volver o no, a hacer venir al mundo al hombre de Neandertal. De estos hombres reintegrados en el MUNDO, dicen que tendrían una forma de ejemplares  perfectos. Pero el hombre antes de reincorporar al Neandertal a nuestra vida, debe ser consciente de que la educación, no se abandone en muchos humanos y debe también responsabilizarse de que los hombres no  guerreen  y no consentir que muchos estén, actualmente, y cerca de nosotros, pasando hambre. La humanidad, para hacerse mejor con sus miembros,  no debe quedarse corta, y entonces, podrá traer a los Neandertaleses y tratarlos igual que a los antiguos, que  estamos en el Mundo. Muchos piensan que si logran hacer felices a los hombres de Neandertal,  además de hacerse felices  ellos mismos,  aprenderán a tratar mejor a los hombres que siguen en el Mundo. Esta creación que sería realizada por el hombre, no es extraña porque éste, ha sido creado a imagen y semejanza del Gran Creador.  George Church dice “sabemos que los Neandertales tenían una capacidad craneal superior a la nuestra y es concebible que su forma de pensar nos resultara beneficiosa”. Es un riesgo que el hombre recree otros hombres, pero no es extraño que el hombre quiera recrear otro hombre, que intervendría en la política, hoy tan corrompida.  Church está con la idea de una segunda creación, entre otras cosas porque tal vez se pudiera ennoblecer la política. Yo quedé extrañado de este intento, pero pienso como el Creador parece ser que nos ha dado, a los hombres, parte en esa Creación. Dios ha establecido alrededor del sol, a Mercurio, Marte, Urano, Neptuno, etc. y el hombre ha subido a la Luna, está a punto de subir a Marte y sueña con navegar por el Universo. Si el hombre intenta,  por impulso divino, imitarlo, no parece que sea Dios el que le prohíba, hacer la “reagénesis” del Hombre de Neandertal. Hay quien dice que la clonación del Neandertal es muy difícil y “hay quien no sabe, si se obtendrán beneficios para el hombre, de esta recreación”. Ya tiene el hombre el ejemplo de Silvio Kossti, que con Zoe,  esposa de Cornelius  y con un orangután, fracasó en la resurrección de Neandertal
Carles Lalueza es un Investigador de Biología, que descubrió acompañado por otros, un genoma de un  Neandertal. Afirma que le parece difícil la clonación de un Neandertal, pero dice que aún reuniendo los medios necesarios para hacerlo, no lo consideraba Ético. Pero el añora esta clonación porque le parece que la humanidad prosperaría con la inteligencia del Neandertal.
Pero las dificultades que encuentran los biólogos actuales para realizar la clonación del hombre de Neandertal, ya hace más de cien años, que Manuel Bescós Almudévar, las venció. Escribo que las venció o más bien se inventó un cuadrilátero pornográfico, en su obra, ”Las tardes del sanatorio”. En ella canta la renovación del Hombre de Neandertal en esta Tierra, y aborta esa dichosa vuelta, con escenas pornográficas y actos de “vulgar erección de cornamenta en el Doctor Cornelius Korner, por el chófer Jhon a su esposa Zoe. Pensaba el Dr. Cornelius Korner, traer por medio del cuerpo de Zoe, a un hombre de Neandertal, después de “montada por un orangután de Borneo”.
Los sabios actuales encuentran más dificultades para buscar la mujer que geste un huevo artificial, porque como escribe Church, “se necesita una mujer humana extremadamente valiente”, porque como los niños de Neandertal eran de un tamaño mayor al de los niños actuales. Por tanto se necesitaría una mujer de anchas caderas.
Manuel Bescós Almudévar, parece ser que encontró una mujer con unas caderas extraordinarias y muy anchas, porque no sólo el chofer de Cornelius Korner,  encontró facilidades para introducir en el aparato reproductor, su cánula conductora del esperma, sino que  su dueño, también, inoculó a Zoe fármacos, que le hicieron perder el  conocimiento, para no darse cuenta, de que también le había introducido semen en sus órganos reproductores.
Silvio Kossti tenía ya en el año de 1909, ideas sobre el progreso de la humanidad, pero fracasó con su sistema “pornográfico”. 
Esperemos que ahora, con los adelantos técnicos y científicos, traigan a los Neandertales, para que venga el progreso a la Humanidad y una inteligencia que nos haga pacíficos  a los hombres.

sábado, 22 de agosto de 2026

¿Quién manda, la mujer o el hombre?


Es éste un interrogante que plantea la lucha de los sexos, no sé si antes o simultáneamente a la de clases. Los hombres afirman que ellos proponen, que Dios dispone y que la mujer descompone, en tanto que hay quienes aseguran que “si las mujeres mandaran y no mandasen los hombres, serían balsas de aceite los pueblos y las naciones”. Unos y otras se contradicen y sin embargo, los individuos de los dos sexos tienen capacidad  para mandar y ambas opciones de poder han existido: el matriarcado y el patriarcado. Al derivar las dos palabras de padre y de madre, parece que el poder tenía como fin la perpetuación o la permanencia de la especie, lo que obligaría a la mujer a entregarse a criar hijos, en tanto que el hombre se preocuparía de obtener los medios para criarlos y formarlos. Tal vez esta situación relegaba a las mujeres a considerarse más conservadoras y menos violentas. El hecho de que la mujer se relegara, estaba basado en un reflejo subconsciente, que anteponía la especie a sí misma, pero siguió mordiendo a veces grandes poderes y siempre parcelas que patentizaban su derecho y su capacidad. Hoy, los individuos, se preocupan más de sí mismos que del colectivo, gritando constantemente que se salve el que pueda o aquí, en el Alto Aragón: ”montañés  remediau,  no te conozco” y por consiguiente la mujer, cansada de estar “en casa con la pata quebrada y atada a la pata de la cama”, está desarrollando su inteligencia y ocupando los puestos de responsabilidad en la sociedad, para gozar de un poder que no sirve a los demás, sino que se sirve de ellos.
Han existido mujeres del poder de la Reina de Saba, de Catalina de Rusia, de Isabel la Católica, Cleopatra que influyó en César y Vespasiano y la Hetaira en Pericles. Hubo además, vestales, matronas, sacerdotisas, abadesas mitradas, religiosas de diversas órdenes que siempre fueron conscientes de que la mujer era tan poderosa como el hombre y descendiendo al nivel de los habitantes de nuestros pueblos, hemos tenido las  Mairalesas.
Mairala o mairalesa es la forma femenina de mairal,  que equivale a la palabra castellana mayoral. El mayoral o mairal mandaba en su parcela y la mairalesa en la suya, mejor dicho en las suyas, pues eran variadas e iban desde lo religioso hasta lo lúdico y festivo. Un antiguo documento habla de una mujer soltera que “se desvelaba por el aseo y limpieza del templo o casa de Dios, trabajaba en los ornamentos y vestiduras sagradas que sirven al culto divino”.
Cuando llegaban las Fiestas, el Alcalde, preguntaba a los mozos y mozas del pueblo: ¿estáis todos unidos? Y ellos le respondían: si, señor Alcalde. Entonces las mairalesas empezaban a sacar pastas, galletas, tortas, dobladillos, vinos, licores , tabaco, “agua güena”, gaseosas, etc.
Las mujeres moderaban el poder o lo envenenaban en alguna ocasión, y eran conscientes del menor talento de los hombres, a los que de vez en cuando se les plantaban, como dice Aristófanes, en sus comedias, que Lisistrata, hizo una huelga de “culo y cama” al frente de otras mujeres, en la que les recordaban que otra vez podrían volver a ostentar el mando en la sociedad.
Las Mairalesas  ejercían el poder el día de Santa Agueda e incluso llegaban a elegir una Alcaldesa. Llegaban a bailar bailes provocativos como El Negrito y el Morrongo, en el que le cantaban a un hombre chulo y pretencioso: ”levántate la saya, que te lo pongo”. A aquellos hombres les hacían ver las mujeres que ellas eran iguales y que si no ejercían cada día el poder, era porque lo consideraban un servicio a la humanidad.
Hoy que sólo se busca la satisfacción personal en todo, incluido el poder, la mujer no sólo es poderosa simbólicamente, siendo mairalesa, por ejemplo, sino  que “invade” el poder.
A la larga lo pagaremos todos, pues si antes se buscaba la perpetuación de la especie, ahora se busca la inmortalidad del individuo.

OLIVITO Y OLA

Hay personas, unas aragonesas y otras procedentes de esta zona aragonesa, que se apellidan Olivito. Todos queremos saber de donde venimos y ...