domingo, 8 de marzo de 2026

Evolución de los vuelos humanos




He recibido dentro de mí, unos recuerdos, que hacen pensar en la evolución de la provincia de Huesca, de Aragón y de España y me los ha hecho presentes don Luis Ferreira Escartín, con su libro, superdotado de datos y titulado:”De Huesca al cielo 1911-2011.De los pioneros a la actualidad”. Este autor es Piloto e Instructor de Vuelos sin Motor, entre otros títulos.

El hombre siempre ha sentido la necesidad de volar y lo está consiguiendo “renovando no sólo la faz de la Tierra, sino las de otros planetas”. Hasta ahora, es cierto que son pequeños planetas, a los que se ha llegado, como la Luna, pero como dice el sabio Steven Hopkins, con deseos e intentos de lograr el traslado de hombres de la Tierra a nuevos, para nosotros planetas, en los que poder vivir. Ya en los tiempos de Grecia y de Roma, se celebraban las fiestas saturnales en honor del dios Saturno y en su templo romano, era reconocido como dios del tiempo, poseyendo entre otros atributos unas grandes alas. Empleaba su tiempo recorriendo el espacio, y soñaban los hombres con volar, unas veces con alas parecidas a las de las aves o con otros diversos medios, como podemos ver ahora con los aviones, globos, cohetes, etc., etc. Nunca se ha abandonado el deseo de volar, pues aún ahora, todos hemos oído hablar de los desplazamientos por el aire de la brujas, agarradas a sus escobas. Más delicadas y bellas eran las hadas con sus transparentes alas y el dios del amor Cupido que volaba y tal sigue volando, en busca de amores.

Huesca es desde hace muchos años una enamorada del aire, porque desde 1870, en que nació el oscense Campaña, que no se detuvo nunca en su búsqueda de campos desde los que ascender, volar y aterrizar. Allí están Loreto, Apiés, Bolea, hasta Alcalá-Monflorite, en los que ha predominado la ilusión de los hombres, sus deseos de ejercer su armonía física y de trabajar, para crear los planeadores. Se han obtenido records de altura y de distancia, que han llegado en ocasiones a ser los mayores de la Tierra. No lo conocí a él, pero era y sigo siendo amigo de los hermanos Arizón y de Mariano Mallén Campaña, difunto ya, pero de mi edad, al que siempre llamé Maito. El Velódromo, situado en la Alameda, frente al río Isuela, lo creó Gregorio Campaña, porque en tal velódromo, en los primeros años del siglo XX, practicaba con los pedales de los velocípedos. Apoyado en una pared, contemplé un velocípedo, con su rueda delantera enorme y de un color oscurecido por los años que sufría. Ramón o Moncho Arizón me hizo fijar en los viejos yerros y maderas de un planeador, en el que su tío había volado.

Nació Gregorio Campaña el año 1870 y se dedicó a practicar el deporte ciclista, el automovilismo y el vuelo en aquellos aparatos que llaman Bleriot, como escribe la Historia que hacía Dédal y otros seres antiguos los antiguos con las escobas, globos, etc.,etc. Se fue muy joven a Francia donde se enamoró de una bella mujer, que lo acompañaba en sus excursiones ciclistas. El año 1911 y otros más, quiso regalar a los oscenses con sus vuelos, pero casi siempre caía y se lesionaba. Era una especie de Quijote y así como éste buscaba el honor sobre su caballo, Campaña buscaba acercar a los hombres comunicándose sobre el aire. Al retirarse se fue a Barcelona ,donde en la Casa de la Pedrera, obra de Gaudí, estableció un restaurante, pero al poco tiempo, fue atropellado por un tren. En la página 113 del libro de Luis Ferreira se lee: ”el 10 de Agosto de 1896 y tras un accidente en Berlín, extraían el cuerpo de un hombre entre los restos de aparato…..Se trataba de Otto Liliental, quien antes de morir pronunciaría sus últimas palabras : ”hacen falta víctimas”. Parece este dicho una profecía y así ocurrió con la vida de Gregorio Campaña, que parece ser otro profeta del deseado porvenir de Aragón, en su provincia de Huesca. Era Campaña un soñador, pues quería la convivencia con Europa , a través de Francia, donde fue a estudiar y a trabajar, buscando una comunicación entre los españoles que viajaban a Francia con los franceses que venían a España. No es ninguna novedad, porque ya Carlomagno estuvo en las puertas de Zaragoza y por los montes de Navarra y de Aragón y Ramiro el Monje era fraile en San Ponce de Tomeras. Desde las alturas alcanzadas por la aviación deportiva, se pueden contemplar, entre otros muchos El Salto de Roldán. Siempre ha habido comunicación entre los vecinos países a pesar de la dificultad de comunicación entre ellos, pues durante una de las Guerras Carlistas, mi abuelo Manuel Almudévar, acompañado por el confitero Villas y un señor de Liesa, huyeron a Francia para no ser víctimas de los castigos de la guerra.

Gregorio Campaña amaba a los hombres, como se ve en el libro de Ferreira, que en la intervención que tuvo en el raid de Valencia del año 1911, dice : Gregorio Campaña no tuvo suerte, “pues despegó después de tres intentos poco afortunados, se despegó del suelo y a punto estuvo de caer sobre el público. Advirtió el aviador que se precipitaba sobre la multitud y tuvo la hábil serenidad para hacer un afortunado viraje hacia la izquierda, en dirección al mar, volcando sobre la playa a pocos metros del lugar del peligro”.

A sus paisanos los oscenses los adoraba, pues anunció vuelos para los días 10, 11 y 13 de Agosto de 1911,”ese día 10 de agosto de 1911,las calles de Huesca estaban abarrotadas de gente ansiosa de ver volar al aviador Campaña”. En el Sao de Loreto se congregar más de seis mil personas, cuando toda la ciudad de Huesca tenía una población de doce mil. Cuando ya estaba deslizando el aparato para volar, el aparato impulsado por una racha de viento le hizo rozar la tierra. Tuvo que regresar a la ciudad en el coche del Alcalde y sin embargo repetía:”mis paisanos se hartarán de verme volar”. Tuvo varios accidentes, tantos que su joven amiga quería que abandonase su profesión de aviador. Pero su mala suerte se lo llevó cuando vivía en Barcelona, porque al resbalarse pisando una piel de plátano,se cayó y lo atropelló un tren.

El Velódromo ha desaparecido y ya no van sus parientes a ver los restos del avión ni los del velocípedo. Pero libros como el de Ferreira nos han recordado a todos los méritos de Gregorio Campaña, porque quería volar y voló gracias a su tesón e ilusión , como ahora en Huesca está vivo el deseo de que se abran los Pirineos, como ya los abrieron con Alfonso XII y XIII, para que Marruecos, Portugal ,,Andalucía y Valencia circulen por nuestra provincia .Así como él estudió en Francia y fuimos los oscenses y los franceses buenos vecinos, es preciso que aumentemos esa buena vecindad, con pasos fáciles entre ambos países y el resto de Europa. Así como en muchas ocasiones no pudieron aquellos valientes aviadores pasar sobre los Pirineos, el francés Vedrines, en el año de 1911, los pasó y venció. Después de estos vuelos de Vedrines,escribió El Diario de Huesca: Pasarán muchos, muchísimos años, antes de que vuelva a ver Huesca un día como el de hoy”. Pero Huesca recuerda a Gregorio Campaña y se da cuenta de que tiene que llegar el día en que se apruebe el “paso de los Pirineos”.

Pero no fue sólo Gregorio Campaña, el que trabajó por los vuelos sin motor,sino que intervinieron en tal obra los Bescós,que formaban una familia acomodada y eran propietarios de un establecimiento de venta de coches.Los Bescós con un grupo de aficionados,fundaron una asociación que dio origen a la Escuela de Vuelo sin Motor de Huesca. El Aero Club no abandonaba el Vuelo sin motor, entrando en la construcción de planeadores de esa época.Paco Arnal consiguió fabricar un avión velero.Pasó la Guerra Civil,durante la cual ,los pueblerinos no veían llegar aviones sin motor ,sino una avionetas que bombardeaban y la gente gritaba:¡qué viene la Pava!.A partir de entonces todo cambió. El mismo Aero Club se convirtió en un Club Social, que ya no pudo trabajar como antes lo había hecho por los vuelos sin motor. En este Club yo he visto la asistencia de numerosos oscenses, entre otros a don Antonio Bello, hermano de Pepín ,que murió de más de cien años y formó grupo con los poetas mayores de España. Antonio recorrió en un avión desde las alturas el río Ebro, para ver como se podrían aprovechar sus aguas. Allí se realizaban conversaciones de todo género y se jugaba a las cartas, en tanto otros jóvenes oscenses como Luis Ferreira pretendían desarrollar las dotes de los caballeros aéreos. Ahora la aviación ofrece grandes posibilidades de consolidar los transportes aéreos, pero los silenciosos veleros pilotados por la juventud que siente la grandeza de la Naturaleza como la gozan los pájaros, añaden valores espirituales al maquinismo de la aviación actual. Aunque unos jóvenes puedan acudir a la aviación mecánica, otros podrán quedarse como Don Quijote desarrollando sus cuerpos y sus espíritus; además el hecho de que todos los aviadores puedan pasar por un periodo de vuelos sin motor, los haría más felices y los prepararía para transportar viajeros y mercancías. Ahora, después de colaborar tanto en el desarrollo de la aviación, parece ser que se está debilitando la fuerza de los vuelos sin motor, pero hay muchos Gregorios Campaña, que quieren y sueñan con revivir esos vuelos.Aquí , en Huesca hemos conocido aquel grupo de instrucctores que tenían un interés especial por inculcar en los alumnos un gran interés por impregnar los espíritus de sus alumnos,que no aspiraban únicamente a sacar títulos. “Miguel Ara fue un apasionado del vuelo sin motor”. Luis Vicente Juez Gómez, que llegó a sumar 3.400 horas de vuelo en planeador.Julian Sevillano Pérez,que se quedó a sólo cinco kilómetros de batir el record del mundo de distancia,desde Logroño hasta Banyoles en Gerona. No fueron ellos los únicos que vivieron esas horas de trabajo interesante para la juventud,sino muchos más.

Escribe Luis Ferreira:”La aparición del “Grupo de Alerre” en los años 60 supone un renacimiento del espíritu emprendedor y entusiasta del Huesca Aero Club, o incluso el de Gregorio Campaña. Resulta curioso ver como medio siglo después y siguiendo los mismos patrones, la historia vuelva a repetirse” En Francia encuentran que el sol y las mejores condiciones radican precisamente en la vertiente Sur del Pirineo, lo que ha hecho que se ha despertado el deseo de los pilotos franceses por volar en nuestros campos y ha consolidado la colaboración. Estas circunstancias han hecho más útil la perforación de los Pirineos por la provincia de Huesca porque somos dos zonas que se necesitan.

“A partir del año 2000,el Aeroclub Nimbus empieza una estrecha colaboración con la vertiente francesa,llevando a término distintos proyectos de colaboración transfronteriza apoyados por la Unión Europea.Como resultado de éstos, se han establecido lazos de relación entre los pilotos de ambas vertientes,que hoy vienene a volar con regularidad en los aeródromos de Santa Cilia de Jaca y Alp(la Cerdaña). El establecimiento de nuevos aeródromos, como Santa Cilia de Jaca, Bolea o Benabarre, accesibles además al de la Cerdaña, entre las Sierras de Guara,Loarre y Santo Domingo, ha hecho que los pilotos alemanes,suizos,franceses, británicos,se den cuenta de que tienen la ventaja de volar sobre espacios más claros que los nubosos de Francia.La desaparición del aeropuerto de Huesca-Monflorite, ha hecho pensar a los profesionales de los vuelos sin motor en el aeropuerto de Santa Cilia de Jaca, pero que da muy distante de la Hoya de Huesca, que ha visto un punto inmejorable en Bolea.Como dice Luis:”Bolea se convierte de este modo en la solución de futuro para dar continuidad a cien años de historia aeronáutica en Huesca sin interferír en el desarrollo de la infraestructura aeronáutica de primer nivel-pero no deportiva- en que la historia ha convertido al actual aeropuerto de Huesca-Pirineos”.

La actividad nunca se recupera y y la realidad es que desde la finalización de las obras de Alcalá-Monflorite-el descenso es progresivo, lo que quiere decir que corre prisa la ayuda para la creación del aeródromo de Bolea. A partir del año 2000.el Aeroclub Nimbus empieza una estrecha colaboración con los aeroclubes de la vertiente francesa,llevando a término distintos proyectos de cooperación transfronteriza apoyados por la Unión Europea.

sábado, 7 de marzo de 2026

LAS BRUJAS




Para aquel pueblerino esa mujer tan flaca era una escoba vestida, pero las escobas desnudas para otros, son culebras con cola abundosa o serpientes con enorme cabellera.

En su posición normal, es decir en la verticalidad, con el mango hacia arriba, las escobas han estado durante largos años relacionadas con la mujer, de igual modo que a ésta desde Eva, se la relaciona con la serpiente. Algo hay común entre la mujer, la serpiente y la escoba: el misterio. Algo hay concerniente a la escoba y a la mujer: los cabellos largos, y algo concierne simultáneamente en la mujer y en la culebra, porque aunque la culebra carece de cabellos, según los campesinos hay alguna con pelos y tiene sinuosidades como las tiene la mujer.

Después de que nuestro primer padre Adán, alentara al soplo divino, con su barro convertido en carne, se nombra en el Libro a la mujer y a la serpiente, pero ¿dónde estaba la escoba?. Caín fue labrador y en el lugar, más tarde llamado era, en que se separaba la paja del grano, la tierra y los guijarros obstaculizaban esta labor, pero en las noches que salían las parejas humanas al sereno, observaban el rápido paso de unas brillantes y largas cabelleras de luz y eran como escobas(los cometas),que barrían de guijarros y polvo luminoso formado por las estrellas, el firmamento. La mujer, que sabía que provenía del palo de una costilla, cayó en la cuenta de que la hoja de la palmera bajo la que dormía, unida a un palo, formaría un cometa, especie de escoba terráquea, sin luz ,pero con ella se podría limpiar el reducido espacio que se necesitaba para majar o golpear dos o tres haces de trigo. Así la escoba se integró en la antigüedad de la mujer y de la sierpe tentadora. Más tarde Moisés convertiría los palos en serpientes, como del palo de la costilla de Adán surgió Eva con sus cabellos y al palo defensivo del hombre le colocó la mujer, largos cabellos vegetales. Sierpe, mujer, escoba, tentación, reproducción y arma.

"Está la escoba preparada y ya tiene burro que la roya". Unas escobas están hechas de tatay, otras de retama, las hay de brezo o de "senera" y ya tienen burro que las roya.¿Qué quiere decir eso de que la "roya"?, que ya hay alguien dispuesto a morderla, a roerla o que ya hay alguien dispuesto a desgastarla con un uso normal?.No iban a desgastar las escobas ni la diosa Pirene, que dio nombre a nuestros Pirineos, ni la Andramaría de los vascos que tiene perpetuado su nombre en una zona de Ansó; la iban a desgastar las mujeres asidas a su mango como los hombres iban a desgastar la azada ("al mango la jada, que viene cansada de trabajar, pegar sin reír, pegar sin hablar...).

Las mujeres estaban atadas a la pata de la cama y barrían, barrían, escobaban en el Alto-Aragón. Los mangos eran de caña, de flexible caña en la Hoya y en las riberas y las barrenderas, las escobadoras eran flexibles y sumisas, pero los mangos eran de madera de palo en la Montaña y en el Abadiado y algunos hombres probaron el mango de las escobas, como muchas mujeres habían probado el mango de la jada.

Desde los tendederos y solanares, veían subir las escobadoras a las cabras peñaceras a lo alto de los riscos y el Gran Cabrón las protegía contra el lobo, colocándose agresivo en posición erecta. Una mujer machorra, que no tenía hijos subió a la Peña Ezcaurri, allá entre Navarra y Aragón, otra también por la noche y a la luz del plenilunio subió cerca de San Cosme a la Cuca Roya, los búhos reales o bobons acudieron a las cumbres a "aguaitarlas" y el Gran Buco accedió a ellas lascivo; asustadas se lanzaron ambas mujeres desde la altura, agarradas a la escoba que no habían abandonado nunca y ¡oh
Milagro de Satanás! se vieron volando, la montañesa con la somontanesa, sobre la Güarguera.

Las mujeres no habían podido, a lo largo de los siglos, hacer la revolución por el amor y ahora acababan de descubrir la revolución de las escobas, de la brujería, concretamente.

viernes, 6 de marzo de 2026

El reloj de pared




La Fortuna me dio la oportunidad de escuchar a dos amantes, que a pesar de amarse con sus tiernos corazones, daban a la razón la ocasión de crear opiniones y a sus lenguas la de expresar esas mismas opiniones y yo estaba atento a su discusión sobre los relojes de pared o de péndulo. Recordaban, sin duda los viejos relojes que marcaban el tiempo, en sus casas de los pueblos, donde nacieran el uno y el otro y afirmaba uno de ellos, que el armario o caja, que protegía la maquinaría y el péndulo era más delicado que los que ahora se fabrican y el otro exponía su opinión contraria, diciendo que aquellos relojes que traían de Olorón, tenían su nido más sólido que los que ahora les ofrecían en los grandes almacenes.

Yo, entre tanto, pensaba que ninguno de los dos relojes, es decir el antiguo de Olorón o el moderno, que ahora nos ofrecen, tiene madera más fuerte que el otro, pues ambas son procedentes de nogales, de robles o de sabinas, en tanto que otras maderas eran simplemente de chopo y cortadas por el carpintero del lugar.

Pero, independientemente de la calidad de las tablas, ahora su ensamblaje es más encajado, porque el ebanista que arma tales cajas, dispone, indudablemente, de técnicas más modernas, porque el relojero actual coloca sonerías que recuerdan la música de viejos carillones instalados en lo alto de edificios nobles que presiden grandes plazas, como la de San Marcos de Venecia. Las campanadas de nuestras viejas “fustarazas” son más sobrias y recuerdan en la paz de las casas campesinas el paso de las horas, que sin embargo en la ciudad, cuando queremos recordarlas, ya han pasado. No digamos nada de los segundos, que ya no cuentan en la vida humana, en tanto que en la “sala buena”del casal del pueblo, esos segundos cantan su monótono tic-tac, como si ese casal tuviera corazón. Los relojeros antiguos y modernos se dieron y se dan cuenta del paso del tiempo, pues en muchos relojes de péndulo está escrito: ”Tempus fugit”, el tiempo huye. Pero a pesar de su huida, si que tiene corazón el tiempo, por ejemplo el de un amor que muchos hombres y mujeres transmitieron a las paredes de la casa, con sus láminas de santos, de guerreros y guerrilleros, de antiguas fotos de bodas y bautizos, de fiestas populares y de bailes de jota y el del tic-tac, que como un cordial brota del reloj y que a lomos de mulas trajeron los ancestros de Olorón o de Pau. La viuda o el viudo recordaban al escuchar ese tic-tac, las ahora caricias ausentes y las luchas de sus hijos en las capitales, por vivir y por sacar a los nietos adelante.

Aquellas tablas ya sufrieron la injuria del transporte y perdieron su equilibrio por carcomas, desajustes de los muros o alabeos de maderos y de vigas. A veces trajeron solamente la máquina y el carpintero de la aldea fabricó la caja, con aquellos pesados instrumentos o el albañil colocó en un hueco, a modo de alacena, en un rincón de la escalera la esfera, el péndulo y la rueda Catalina, haciéndole el carpintero una puerta, con una ventana esférica, para poder contemplar las saetas y las agujas, que marcaban las horas.

Envejeció el reloj del mismo modo que envejecieron los sucesivos habitantes de la casa y hasta esta casa fue conociendo los achaques que el paso de las horas, que el reloj cantaba y contaba, de segundo tras segundo acompañados por su tic-tac sonoro, que parece mentira que tuviera el poder de acumular años y años, que pasan y que pesan y marchitan, como he dicho, a las personas, a las casas y al aparato mismo, que venido de Francia, se cuartea, se ladea y pierde su equilibrio, para, por fin, enmudecer.

Yo recuerdo, como también ustedes lo harán, la canción que decía: ”Mi abuelito tenía un reloj de pared, que compró cuando él nació…pero un día el reloj, de tan viejo se paró y con él mi abuelito se murió”.

“Tempus fugit” está escrito, como he dicho, en la esfera de numerosos relojes de péndulo y ese mismo reloj demuestra la verdad de tal axioma, porque aquellos relojes, al hacerlos, los pintaban con colores alegres y vivos, unas veces con flores, otras con caballeros y con damas, que soñaban en el amor y hoy sus colores se han vuelto oscuros y descoloridos. Hoy colorean los relojes con barnices, para dar la sensación de que el tiempo no corre y sin embargo, nuestros nietos los verán viejos y sin alegría.

Esa huida del tiempo de los viejos, casi ha desaparecido porque están en el camposanto y ya casi nadie se acuerda de ellos, pero tal huída es más notoria para el hombre y la mujer actuales, en que el reloj los tiraniza y ni siquiera les permite dar una pausa a su correr; no damos tiempo al tiempo, no le dan tiempo al hombre, aunque a la gente joven se le da todo un tiempo, que no es acompañado por sones de relojes, sino por ruidos engañosos de máquinas de juego y del tin-tin nefasto resultante del choque del dinero. Todo lo traducimos a dinero por aquello de que el tiempo es oro.

Aquellos relojes de pared, para encerrar el reloj de péndulo, se visten de muchas formas y son partidarios del amor. Tal vez, por eso, discutían sobre ellos los dos enamorados y es que fijándose en sus cajas, se da uno cuenta que las hay con unas curvas, que son iguales que las caderas de mujer, en cambio hay otras que poseen una forma rectilínea, como si de hombres se tratara y el ritmo que marcan con su péndulo, acompañado por ese ir y venir, se acompasa al ritmo de los corazones de los hombres y mujeres. ¡Oh Tempora, o mores!,¡oh tiempos, oh, costumbres!, porque en aquellos antiguos tiempos, las costumbres cultivaban el amor y hoy, en estos tiempos, en las calles de las ciudades grandes, los corazones van despendolados.

Acompasemos nuestras vidas al ritmo que nos marca el tiempo y no pensemos que a la muerte nos conduce, porque no existiendo para Dios ni pasado ni futuro, porque para El, todo está presente, nos haremos presentes eternamente.

Leyendo, conversando y meditando al compás de nuestros viejos relojes de pared, nos sentiremos acompañados en el camino que nos conduce a un presente inacabable.

jueves, 5 de marzo de 2026

Crisis en el siglo XVII y vuelta a lo mismo en el XXI



España en el siglo XVI expandía su poder por el Mundo. Crecían en España las ciudades y los puertos y en el Nuevo Continente se creaban ciudades como Méjico o Buenos Aires. Crecía el poder de los hombres, de los comerciantes, de la manufactura y de la navegación. Pero después de este progreso, se inicia una crisis económica con una gran carestía, que producía la inflación. Si a estas circunstanas añadimos la peste, que bajaba en España de Castilla a Andalucía, la situación se hizo catastrófica. Basta leer alguna de las novelas picarescas, que describían el hambre y la miseria. Entre otras causas de la ruina de la hacienda real, estaban los gastos que causaban las distintas guerras y la conquista y colonización de América, cuando en España en 1613 se expulsaba a los moros. Estos eran muy trabajadores en el campo, en la albañilería con el Arte Mudejar, en la fabricación de tortas y pasteles y en trabajar la seda. Pero la ruina del pueblo tenía su base en la ociosidad, que impedía la producción de riqueza, hacíéndolo caer en la miseria. Muchos cuando lograban poseer un escudo de hidalgo o infanzón, se dedicaban a vivir bien o a aparentarlo. Soñaba España en el oro y la plata importadas de América y parecía un tesoro de algún cuento de niños, pues no se sabía si se lo llevaría el aire a las guerras que se llevaban a cabo por Flandes. En cambio no se acordaban de que con la ociosidad no se producía nada. Debían los españoles reintegrarse a la Agricultura, donde el trabajo resultaba productivo, así como la ganadería, el comercio y las artes que crean productos usados, como la seda, por el comercio. Los bueyes y las mulas desaparecían de los pueblos al marcharse sus habitantes y todo se quedaba yermo. Mientras se trabajaba en América, se abandonaba el comercio con los países vecinos. Algunos veían la restauración del bienestar en la Península, en la recreación de la ganadería. En el Criticón escribe Baltasar Gracián que en tanto los españoles les cambiaban a los indios alfileres, peines, estuches, y cascabeles por oro, los franceses se llevaban esas riquezas, sin disparar ni una bala, con los mismos objetos de París, cambiaban el oro a los españoles. Dice Baltasar Gracián “que a los españoles les cupo la honra, a los franceses el provecho”. Campomanes dice a los lectores que es necesaria la Educación Popular, cuando en aquellos tiempos muy pocos sabían leer.

Han pasado aquellos lejanos siglos y al llegar el siglo XX y XXI, hemos llegado a muy parecidas circunstancias. En el siglo XVI se traían oro de las Américas y antes de la Guerra Civil, en Iberia había gran cantidad de oro en el Banco de España. Si las Guerras de Flandes se llevaron el oro antiguo, la Guerra civil se llevó y más tarde se fueron llevando casi todo el que poseía España. Si en 1613 se echaron de España multitud de trabajadores moros de la tierra, ahora se han dejado venir multitudes de extranjeros. En 1619 el Consejo de Castilla, escribía “pues para poblar el reino la gente no se ha de traer de fuera”. En el pueblo de Ola, a pocos kilómetros de la ciudad de Huesca, despacharon catorce familias, que allí dejaron un arco árabe en la entrada de un pozo, se trajeron nuevos habitantes de los Pirineos, pero hasta el siglo XVIII, no se les dieron Escrituras, pues se habían quedado con las tierras, algunos nobles. Después de marchar los moros, se fueron muchos cristianos, porque el comercio no cumplía aquello de “ el labrador no tenga tasa para vender el pan de su cosecha”… Quevedo escribe lo que ahora pasa con los precios de la cebada:”Cebada que sobra los años mejores-de nuevo encierran los revendedores” y sigue: ”Familias sin pan, y viudas sin tocas-esperan hambrientas y mudas sus bocas”. Ahora la gente no está dispuesta a acallar sus bocas. Las autonomías han convertido al país en un Reino de Taifas.

miércoles, 4 de marzo de 2026

Vuelos sin motor



Siendo veterinario de Alcalá del Obispo, fui a su Campo de Aviación y de Monflorite y vi aterrizar un velero, que al posarse se tornó, de móvil y gracioso, en torpe; se ladeó y quedó como queda varada una barca en la arena. Me vino a la memoria otro caso de aterrizaje forzoso de un velero, en la finca del Tapiado, cerca de la carretera de Huesca a Tarragona; ocurrió un día en que se celebraban las fiestas de Siétamo. Me recuerda su vuelo el de las águilas reales por su elegancia y por su porte; evoluciona en círculos aéreos sin estela, cual la dejan los ruidosos reactores y me recuerda también el vuelo de los buitres, que pierden su elegancia al pisar el suelo, donde se vuelven torpes.

Después de cumplir con mi obligación de vacunar al perro, el director, que llevaba fama de ser un gran Maestro de Vuelos sin Motor, me invitó a volar en un velero, pero sentí miedo; luego pensé que perdí la ocasión de aproximarme al cielo, a la serena paz que inspiran allá arriba, el éter y abajo las sardas y los sasos del Somontano oscense, donde corren las liebres y se ocultan las perdices y conejos; en medio las brisas amorosas juegan y se recrean mutuamente con aves altaneras; son compañeros en el aire los aviones de madera y lona ,sin motor, con los gaviones y otras aves de altura; se acompañan pacíficamente la técnica y la vida y el hombre vuela como un nuevo ICARO sin quemarse las alas y acercándose al cielo.

No he querido volar y me arrepiento de que mi cuerpo no pudiera elevarse como se elevan las ideas perdiendo por un rato la gravedad, que nos atrae al suelo, a la rutina, a caminar por pistas ya trazadas, con curvas, con “stops” y servidumbres crueles.

Que me perdone el maestro que me invitó a subir, porque quisiera, cuando llegue el fin, subir en un velero y que un huracán, que el dios Eolo con su soplo insufle, lo arrebate entre estrellas y sistemas solares, donde la paz se extiende. ¡Así subiría desde Alcalá- Monflorite al cielo!.

lunes, 2 de marzo de 2026

La Ermita del Viñedo o del “Viñero” aragonés

 


Me encontré con Joaquín Borruel, cuando iba a montarme en el coche, para ir a contemplar el paisaje que ofrece la Sierra de Guara, alrededor de la Ermita del Viñedo. Se lo dije y le ofrecí acompañarme, a lo que él accedió emocionado, porque según me dijo, era Cofrade de la Virgen del Viñedo, desde que se fundó dicha Cofradía. Se sentó a mi lado y empecé a “ver” con los oídos como: ”Santolaria está en lo alto- Castilsabás en un tozal- y la Virgen del Viñedo, en medio del olivar”. Joaquín nació en Siétamo, nombre que figura en el estandarte que se encuentra dentro de la iglesia y su madre en La Almunia del Romeral, donde vivió un periodo de su vida. Y ¿cómo no iba a hacerse Cofrade de la Virgen del Viñedo?, cuando en su memoria llevaba el recuerdo de las dos visitas anuales que hacían los hijos de La Almunia, una vez sólo ellos, el ocho de Diciembre y otra el uno de Mayo, acompañados por los fieles de doce pueblos somontaneses. La primera vez los miembros de casa Martinete de la Almunia, después de oída la misa, obsequiaban a todos los vecinos a gustar tortas de anís o de aceite. Con aquellos recuerdos de nuestro Somontano, llegamos a la Ermita. Está construida con piedra de sillería y en la parte alta con ladrillo, siendo construida en 1728. El campanario está cubierto, no con líneas rectas, sino por una graciosa curva y debajo de la ventana donde suena la campana se encuentra un reloj de sol, aunque parece que en este lugar no corre el tiempo. A continuación se abre un a modo de claustro, en cuyo interior han colgado las golondrinas unos dieciocho nidos, porque en ese claustro han hallado la paz. Dentro de su pequeño volumen, da la impresión de ser un enorme Monasterio dedicado por el pueblo del Somontano a la Virgen del Viñedo, como si hubiere recibido su consagración del cercano Monasterio de Monte Aragón Dentro de la Iglesia preside desde el altar mayor la imagen de la Virgen del Viñedo, en un magnífico retablo, reconstruido por el notable artista, Julio Luzán. Dentro de este “Monasterio del pueblo”, se encuentran las paredes pintadas con una sencilla gran pintura de la Virgen del Viñedo y pinturas de Santa Lucía y de Santa Bárbara. En un cuadro se encuentra un romance que cuenta los milagros de la Virgen y en otro, en una “fabla” aragonesa, ya en decadencia, pone diversas circunstancias de la iglesia. Por un corto camino, pero con un encanto especial por los ramajes y sombras por ellos producidas, se llega, como en otros tiempos llegarían las caballerías cargadas de sacos de olivas, a molerlas en el Molino. Entrar en este edificio, te hace sentir a los hombres trabajando, para obtener el aceite de oliva y te emociona el sentimiento producido por el trabajo excesivo de aquellas gentes, que dormían en el mismo local, para no perder un minuto de tiempo. Allí están los algorines o depósitos de olivas de Pedro Calvo de Santolaria, de mi pariente José Vallés de Castilsabás y de Juan Ordás. Estos señores y varios otros dueños del Molino, lo dieron a la Ermita, donde se mezclan el sentimiento religioso y el amor al trabajo. Allí está el “redol”, donde una caballería haría dar vueltas a la piedra, muela o roello, que hacía brotar el orujo, separado por las esteras que colocaban para después sacarlas, someterlas a presión y obtener el aceite. Llama la atención la Prensa de Libra que tiene unos catorce metros, que con el manejo de los molineros aceiteros, presionaba para que saliera el aceite. En aquel enorme madero, uno de aquellos hombres, escribió lo siguiente, pero no sé si es exacto lo que digo : ”si es que logro con tesón, darle a la “pira”(al madero) función, como de un pobre, he de dar gracias a la Virgen”. Allí trabajaban y oraban, pero aquella pobreza de sus condiciones de vida, ha hecho, que aquella zona tan trabajadora se haya quedado casi despoblada. Pero hay un despertar entre los altoaragoneses por el recuerdo del Molino y el amor a la Virgen, que hacen que se haya convertido la Ermita del Viñedo en un lugar de visita extraordinario, para recordar y estudiar la vida del Somontano.

La culebra



En Agosto de este año de 2010, he encontrado en el portal de mi casa del pueblo, una pequeña culebra. La he recogido con mucho cuidado y la he liberado en el monte, para que creciera y realizara todas las buenas faenas que realizan en la Naturaleza sus hermanas y compañeras. Cuando era niño les tenía a las culebras temor, pues me daba miedo pensar en que pudieran contaminarme con alguna mordedura, que se me llevase de ese mundo, envenenado. Me habían contado algunas ancianas, que acudían las culebras a tetar en las mamas de las mujeres que estaban criando y luego he leído como en Méjico todavía hay gentes que creen en tales hechos. Pero también el cura en la iglesia nos recordaba el hecho bíblico que dice que una serpiente tentando a Adán y Eva, nos hizo a los hombres caer en el pecado y en las desgracias de esta vida. La gente les tenía temor y algunos pastores mataban las culebras para obtener su sebo o grasa para convertirlo en una pomada, que decían servía para curar las artrosis, el reumatismo, la artritis y hasta para combatir el cáncer. Sin embargo las culebras de este país eran animales pacíficos y bondadosos, que trataban de vivir sin molestar ni ser molestadas por nadie. Cuando se las descubre, como he hecho yo en el portal de mi casa, lo que tratan es de huir y simular una lucha defensiva. Son distintas de las víboras que tienen las pupilas de sus ojos, verticales y romboideas como los gatos. Yo me acuerdo de contemplar las culebras del río Guatizalema, de otra especie, que vivían felices en el agua. La genética pone en muchos animales dibujos y aparatos anatómicos para espantar a los animales atacantes, como las mariposas con los dibujos misteriosos en sus alas. Las mismas culebras, a veces, silban para espantar a sus enemigos o la culebra de escalera cuando huye va golpeando con su parte posterior en el suelo para espantar con su sonido, como si con su parte posterior, tocase el tambor terráqueo. Con las serpientes ocurre lo mismo que con las personas, pues unas son buenas y según los campesinos, otras perversas y hasta diabólicas; las buenas son las culebras que no inyectan a nadie veneno y las malas las que lo inyectan, a las que mucha gente considera como diabólicas con un criterio antiquísimo.
Alguna vez he encontrado una “camisa” de serpiente, que cambian cada año, pues dichas camisas son de un material muy fuerte y a medida que van creciendo, necesitan despojarse de ellas, para que se adapten a su anatomía. Algunos viejos artesanos recubrían con ellas alguna cartera o algún monedero, para darles un sentido enigmático.
Yo creo que la pequeña culebra que encontré en el patio de mi casa, era una cría de la llamada “culebra de escalera”, pues las adultas alcanzan alrededor de un metro y medio. Se llaman de escalera porque van escalonadamente perdiendo el color que las adorna de pequeñas. Se refugia en los matojos, en los terrenos secos y en los bosques y hace su vida de acuerdo con el calor ambiental, pues en Andalucía estas culebras, se muestran activas en invierno, porque no hace frío alimentándose de ratones, pájaros, huevos, lagartos y sube a los árboles para asaltar los nidos. Hay quien dice que hacen su vida durante el día, pero sus movimientos diarios son más bien crepusculares y nocturnos. Se arrastra por las carreteras por las noches, para gozar del calor que recoge el asfalto de los rayos del sol, que le han dado durante el día. Por eso se ven lugares donde se encuentran culebras atropelladas por los coches.
Las hembras ponen sus huevos durante el mes de Julio, resultando pocos en número pero de gran tamaño. En la primavera tiene lugar la copulación con los machos.
Habita la Península ibérica y el Midi francés. Su principal enemigo es el águila culebrera y a consecuencia de sus ataques se ven culebras con sus colas retorcidas. Como vemos las culebras son atacadas e incluso se dice que “a la culebra, con certeza, se mata cortándole la cabeza”. Pero hay que abandonar el gusto que le tienen algunos hispano-americanos, que dicen que les causa un gran placer dar el nombre de culebras, con un tinte mitológico, a esos fenómenos terribles como los tornados o las trombas, porque la Naturaleza es muy poderosa y arrasa hasta las mismas culebras, que como hemos visto son buenos animales.

Evolución de los vuelos humanos

He recibido dentro de mí, unos recuerdos, que hacen pensar en la evolución de la provincia de Huesca, de Aragón y de España y me los ha hech...