viernes, 17 de julio de 2026

La Eternidad contada por el “Grial” desde Lucifer y por el Santo Grial desde el Paraíso.-


Gral

Don Jacinto Berdaguer, como buen sacerdote, ya pensaba en la eternidad y se dio cuenta de  que “la Historia se convirtió en Leyenda y ésta en mito” y meditó e hizo poesías, en su tierra catalana, debajo de los Montes Pirineos, pues el Canigó está situado en el Rosellón, que Francia arrebató a España. Más al Oeste, en los mismos Pirineos, ahora aragoneses, se encuentra el antiguo Monasterio de San Juan de la Peña. Y  Verdaguer, en su obra La Atlántida, describe, como se va destruyendo el Pirineo, cuando escribe:” Desde donde el sol dora los bosques y los valles,- del torbellino en alas, brama el fuego feroz,-conduciendo sus ríos de lava a Roncesvalles-sin que la Sierra estorbe su galopar veloz”. Y va repasando el Pirineo, pasando por San Juan de la Peña, donde yace el Conde de Aranda, otro español de origen pirenaico, cuando dice:” El muro que separa la Francia de la España,-de nieve y fuego orlado como un brazo de Dios,- del estrellado toldo los pliegues enmaraña- y entre llamas cabalga del Pirineo en pos”.  El gran poeta Jacinto Verdaguer, describe el encuentro de un marino con Cristóbal Colón, que lo llevó a desembarcar, a la vuelta de su descubrimiento de América, en la ciudad de  Barcelona. “Desde tan magna gesta, mi Cataluña amada- tras un nuevo Castillo de roca, se asentó;- de Francia su vecina, durmió España alejada,- pues la hermosa Sierra hasta el mar llegó”. ¡Cómo siente Jacinto Verdaguer la grandeza de la ciudad de Barcelona!, cuando dice.” A Neptuno para ella, le pide su corona-y a Júpiter, el fuego y el rayo destructor, que si dictara leyes a la mar, ¡oh Barcelona!- tus barras, cual centellas sembraran el terror!-. Bendito fue el poeta catalán, Jacinto Verdaguer, pues al describir el paso por los Pirineos, ya sabía que las cuatro barras también pertenecían y pertenecen  ahora a Aragón. Y si dictara leyes al mar, la ciudad de Barcelona, ”no sembrarían cual centellas, el terror”. Porque ahora Madrid con Barcelona, parece que quieren imponer el terror o más bien el complejo de inferioridad a los aragoneses, buscando la unión de España con Europa,sin participación del antiguo Aragón.  Nosotros tenemos los Pirineos, que se pueden abrir, como “por los tiempos de Alcides recorría la tierra- con su pesada clava, barriendo destructor, los gigantes bastardos que a Dios le hacían guerra,- el blanco Pirineo ardía con  fagor”. ¡Cómo veía Verdaguer los inconvenientes de los Pirineos, cuando escribe: ”Desde tan larga gesta, mi Cataluña amada- tras el nuevo Castillo de rocas se asentó, de Francia, su vecina, durmió España alejada,-pues la hermosa Sierra al mar llegó”. Y sigue la Historia de España, donde nuestro noble Aragón, se ha quedado alejado de su vecina Francia, por la elevada Montaña, que en Cataluña, al mar llegó. Y en el  Pirineo, de San Juan de la Peña, yace Don Pedro Pablo Abarca de Bolea, Marqués  de Torres de Montes, Barón de Siétamo, Conde de Aranda, poseedor de decenas de títulos nobiliarios, varios de los cuales, eran de Cataluña. El origen de sus abarcas, venía de los Pirineos. Nació en el pueblo de Siétamo y estudió en ocasiones en Italia, donde su padre luchaba al mando de tropas españolas. Fue embajador en Moscú, en Polonia y en París. Voltaire lo alaba en escritos suyos. Fue General del Ejército español en una guerra con Portugal, donde España se quedó con Olivenza. Estuvo detenido en Granada y después de liberado, se fue a vivir con su esposa, a Epila. En Epila, ya retirado, se dedicó a cabalgar por los campos, donde trabajó para obtener yerbas alimenticias,  para mejorar los ganados de la tierra aragonesa. Estuvo de embajador en París, pero él, amante de Aragón, visitaba el Midi, donde en viejos tiempos, algunos países estaban unidos a Aragón. Hacía viajes a balnearios franceses, para cuidar su salud. Estos territorios se perdieron para España, y siguió la pérdida por Cataluña del amado Canigó, al que dedicó Jacinto Verdaguer, una maravillosa obra poética. Jacinto Verdaguer visitó Cuba y el Conde de Aranda, quiso dar la independencia pacífica a algunos países sudamericanos, que hubieran evitado una lucha entre España y Sudamérica.  Al Conde de Aranda, muerto el año de mil setecientos noventa y ocho, en Epila, le quitaron la idea de hacer navegable el río Ebro, rompiendo así la marcha al unísono de todo el antiguo Reino de Aragón. ¡Cómo recordaban el genio de Mossen Jacinto Verdaguer y el Conde de Aranda, Don Pedro Abarca de Bolea, la Historia, la leyenda y el Mito del Continente Perdido!. Ya hablaba Platón de aquella gran civilización, extendida por el mundo entero, donde proliferaban los hombres dioses y corrían por sus tierras los cíclopes, como dice la poesía: “Islas Cíclopes,  islas de Grecia que el mar Egeo con sus ondas baña”. El cíclope Polifemo, cuidaba sus ovejas y su único ojo fue atravesado por una lanza. ¡Como gobernaban aquellos dioses y aquellos cíclopes, llenos de avaricia y con un solo ojo!. Igual que los nuevos dictadores, gobiernan este mundo que no encuentra la paz y el progreso del GRAN CONTINENTE PERDIDO. En Principio se contaba la historia convertida en mito por el “Gral”, desde las ambiciones de ser Dios, de Lucifer. En el Santo Grial buscaron la luz del Paraíso. Según el trovador Wolfram Eschenbach el Gral “es una piedra caída de la corona de Lucifer, donde se halla gravada la Ley de los Primeros Divinos Hiperbóreos”. Grial el calificado de Santo, tiene el mismo significado que Gral, pero quiere hacer ver que este sea más antiguo, incluso prehistórico. Dicen que el Gral es una piedra, que hace de vínculo entre el mundo espiritual de los dioses y el mundo material, pues tiene su origen en la  civilización atlante-hiperbórea, buscada por los hombres a lo largo de la Historia. El Grial es en cambio el vínculo del espíritu con la humanidad, que  sueña ser heroica y que según Rhan, es efectivamente ese espíritu que acompaña a la parte aria de la humanidad, en su paso por la historia. Por eso muchos, cuando escuchan esas músicas, les inspiran una “superación heroica de ellos mismos”. En ambas teorías del Gral y del Grial, se va convirtiendo la Historia de los hombres en una continuada lucha, que hace imposible su progreso. Se perdió el Gran Continente y existió la oposición entre los hombres de la raza de Neandertal con la de Cromagnon. Hubo imperios persas, egipcios y romanos. Llegaron las invasiones musulmanas  y luego vino el dominio de las potencias europeas, que han luchado entre ellas para ser cada una un país con dificultades. Vieron a Rusia y pensaron en unirse por el Mercado Común.Fue una gran idea, pero ven los europeos, que están surgiendo otros Grandes Imperios, que no se han perdido y que están saltando a la lucha por el poder mundial, como Brasil,la India y sobre todo la China, que ya está prestando dinero hasta al pueblo de Norteamérica. Europa necesita estar unida, no para ser el Estado omnipotente, pero sí para mantener una cultura y un nivel de vida, que conserven su personalidad en el mundo. Pero hace falta una unidad entre los europeos, que no es preciso que busquen unos nacionalismos exagerados que romperían la unidad. El Conde de Aranda ya buscó navegar por el Ebro hasta el Mar Mediterráneo, pero Cataluña ya se opuso. Estando en la Diputación Provincial de Huesca, le escribieron al Presidente desde un pueblo costero, pero no se les contestó. Así que no hay que echarle toda la culpa a Cataluña,  sino a nosotros mismos. Ahora, que se quiere facilitar las comunicaciones entre Marruecos y Portugal, a través de España, no se habla de la construcción del Tercer Paso Pirenaico,  a través del Pirineo. Mientras tanto, en Cataluña se está haciendo una propaganda de un “soberanismo de bandera”, que sólo mira por sus intereses en Cataluña y fuera de ella.Si no, ¿porqué se desprecia el Tercer Paso, que enriquecería a Europa, sin perjudicar a Cataluña?. Ya escribía Verdaguer.”Por los tiempos de Alcides recorría la tierra-con su pesada clava”, apartando las piedras, que dan separación.   Dice Verdaguer en sus versos: ”Desde tan magna gesta, mi Cataluña amada, tras un nuevo Castillo de rocas se asentó; de Francia su vecina, durmió España alejada, pues la hermosa Sierra hasta el mar llegó”.Aragón no ha dormido debajo del Pirineo, porque empezando por el Conde de Aranda, ya iba a los balnearios del Midi, pero lo que hace falta es que Europa, crezca para poder competir con el próximo Imperio Mundial.

Guati y Zalema o la Mora encantada.(Año 1840)




Este relato fue escrito por un señor del que conocemos las letras iniciales de su nombre y apellidos, que son J.P.L., del año de 1840. Sin embargo, mejor conocemos el nombre de su sobrina, Doña María Teresa Adriani Rossigue de Cavero. El caballero de nombre encubierto por las tres mayúsculas J.P.L., iba a visitar  a su sobrina al Castillo de Argavieso, pueblo que se encuentra debajo de Alcalá del Obispo y encima de Novales, a escasos kilómetros de Huesca, a unas tres horas caminando. Pero no le era ajena su vida a esta fortaleza,”resto bien conservado todavía de antes de la Edad Media, la imponente y elevada cordillera del riscoso Guara, los infinitos pueblos situados en su falda, los fértiles valles por donde corre, a veces manso y otras como un torrente, el delicioso río Guatizalema, sus bellas cascadas, las fuentes saludables que brotan por dó quiera, la Peña llamada la Mora encantada…”.”Su esposo, sobrino  del escritor J. P. L., se llamaba Félix Cavero y era un caballero de Alta Alcurnia, que fue el heredero del antiguo Castillo de Argavieso, cerca de la ciudad de Huesca, según está escrito en un relato del año de 1840. El río Guatzalema que nace en la Sierra de Aineto a 1.370 metros de altitud, sigue por el valle de Nocito, pasa por Vadiello, bajan sus aguas hasta la Almunia del Romeral y una vez en la llanura, desemboca en el río Alcanadre. El río Guatizalema lleva sus aguas por Nocito, las acumula en el Pantano de Vadiello y bajan a la Tierra Plana por  Almunia del Romeral, por Arbaniés, por el pueblo de Siétamo, en que yo nací, sigue por Pueyo de Fañanás, regando los términos de Fañanás, de Alcalá, de Ola,  de Argavieso (que se encuentra a tres horas de camino de la capital de Huesca) y de Novales, hasta desembocar en el río Alcanadre. En la misma Sierra de Guara, se encuentra en el pueblo de Nocito, un templo dedicado a San Urbez y una ermita más pequeña. De la misma Sierra de Guara, salía un camino muy primitivo, al pueblo de San Julián de Banzo.  Y desde este pueblo, bajaba San Urbez por Loporzano al pueblo romano de QUINTO, hoy al lado de la carretera N-240, y desde éste corría todo el Saso,  hasta OlLA. San Urbez vivió en la Montaña y en su Somontano, cuando los moros ya habían invadido OLA y el SASO. Se dedicaba a cuidar  ovejas y a cultivar su fe en el Dios del Cielo, a la Virgen María y de Cristo crucificado. De vez en cuando subía a San Martín de la Val  D’Onsera, donde todavía se encuentra un templo, en el que oró San Urbez. Aquí vivió muchos años, pero fueron unos cincuenta los que pasó en Nocito.  El Santo se hizo de cien años de edad.
Ermita de la Valdonsera.

San Urbez, cristiano en aquellos años de invasión de los Moros, vivió unos años en San Martín de la Val D’ Onsera, pero en aquella Paz, muchas veces interrumpida por las diferencias entre el mundo islámico y el cristiano, conservaba su vida en aquel antiguo Monasterio de la Sierra de Guara, al que resultaba casi imposible llegar a los moros. Vivía el Santo en el mismo lugar  en que los moros vivían en OLA y en los pueblos del Sur de la Sierra de Guara, pero tenía su posible refugio en San Martín de la Val D’Onsera. En casa OTAL DE OLA, conservan con todo respeto y cariño, una LOSA DE PIEDRA  ARENISCA, en la que dormía San Urbez. Antonio Otal no sabe qué hacer para que esa  losa pétrea- arenisca, no se vaya descomponiendo. Hay una larga época desde que los moros invadieron España hasta que el Rey Cristiano Sancho Ramírez, en el año de mil noventa y seis, conquistó con sus tropas, el pueblo de Argavieso y los que estaban en la orilla del río Guatizalema, debajo de la Sierra de Guara. San Urbez tenía su “nido” en San Martín de la Val D’Onsera, pero cuidaba las ovejas en el Saso, que va desde la gran Cruz que mira al Monasterio de Montearagón, hasta Argavieso. Pero esta vida de lucha entre dos religiones, cristiana y la de Mahoma, era común en toda la orilla del río Guatizalema. No se sabe en qué años vivió Guati, pero se daba a la actividad agrícola y ganadera, entre moros y cristianos. Tenemos el ejemplo de San Urbez, cuidando en el pueblo moro de OLA, ovejas, y también estaba Guati, que era cristiano y se enamoró de la mora Zalema. La madre de Guati vivía para estar segura, en plena Sierra de Guara y él vivía en las tierras de Siétamo y con sus ganados. No coincidió la época en que estuvieran en OLA,  al mismo tiempo, San Urbez y Guati, el cristiano. Bajaba San Urbez desde la Val D’Onsera y llegaba al pueblo, fundado por los romanos al que llamaba Plan de  Quinto. Marcaba el Quinto Miliar en la Vía Romana que iba desde Huesca a Alquézar. Todavía se conserva el Miliar del pueblo de Tierz y después el de Siétamo o Séptimo Miliar. Su  población era cristiana durante el tiempo de dominio romano, pero su mayoría de pobladores, al llegar los moros se hizo  discípula de Mahoma. Todavía quedan restos del pueblo romano de Quinto, cuyo solar se encuentra en la carretera N-240, frente al más elevado Saso, que ocupan los pueblos de Loporzano, Siétamo, Ola, Alcalá del Obispo y Argavieso. Hace ya muchos años encontré en Quinto, lo que demuestra que era romano, una V (uve mayúscula), muy bien labrada en piedra, que coincide con el número romano cinco, que indicaba que ese cinco equivalía a Quinto. Quinto es el nombre de un millar o milla romana, como Tierz, lo es del tercer miliar y Siétamo del séptimo. Yo encontré esa V, número y letra, de piedra, pero mi excesiva vergüenza, no me lo dejó llevar y a los pocos días desapareció. También apareció un pequeño espacio, cubierto de mosaico de teselas. Por lo visto había sido descubierto por un oscense, que  tenía más vergüenza que yo y dejó allí las teselas. Yo conservo un número muy escaso de ellas, que me harán recordar mientras viva, al pueblo romano de Quinto. Al lado de la carretera N-240 y de la Vía Romana, que conducía a Alquézar y hacia el Este, se encuentra una colina, que no muestra nada a la vista del viajero, en la cual se alzaban los edificios de Quinto. En esa colina estaba la V tallada en piedra, que indicaba la quinta unidad de distancia entre Osca (Huesca) y Alquézar. La distancia entre uno y otro miliar era de 1.480 metros de distancia actuales.
Argavieso (Huesca).

La zona del río Guatizalema estaba desde debajo de la sierra de Guara, dominada por los moros, mientras los cristianos dominaban, desde la Sierra de Guara hacia el Norte. Sin embargo San Urbez tenía su convento en la misma Sierra  y bajaba al Saso, extensa llanura, que va desde el Estrecho Quinto hasta Argavieso. Vivió por tanto en las dos partes enemigas, a saber en el convento de San Martín de la Valdonsera y se comunicaba con el pueblo de OLA. En este pueblo todavía se conserva en Casa de OTAL DE OLA, una piedra arenisca sobre la que dormía y que a su actual dueño JOSÉ MARÍA OTAL, le preocupa la conservación de esta piedra arenisca. La zona Norte del Guatizalema está gobernada por el pueblo de Nocito, hasta debajo de San Martín de la Val D´Onsera y hasta Vadiello, encima de la parte mora, es decir con el pueblo de La Almunia de San Juan. Unas veces se comunicaban, como lo hacía San Urbez entre la parte Mora de San Martín de  la Val D’Onsera y el Saso de OLA, pero en ocasiones, Guati agricultor de la parte cristiana, no podía comunicarse con su madre,  que vivía en la parte mora. Desde el año en que murió San Urbez a los cien de edad, el año de 802 y nacido en Burdeos  el año  702,  hasta el rey Pedro I  que conquistó Huesca,  y las orillas meridionales del Guatizalema, pasaron muchos años. En 1096, Pedro I ganó la Batalla del Alcoraz y tuvo ocasión de conquistar los pueblos moros que he citado. Ya se ve como los cristianos habitantes de la parte baja del río Guatizalema, estuvieron dominados por los moros, desde el año 802 hasta el año de 1.096. Pero sí eran dominantes los moros, pues vivían en los terrenos dominados por ellos, los cristianos,  como Guati y los judíos. “Al Oriente de la Ciudad de Huesca, cabeza de la Provincia del mismo nombre en el Reino de Aragón y a la distancia de tres horas, y frente a la punta más culminante de la Sierra de Guara, hay un lugar llamado Argavieso, que se halla situado en una pequeña colina, con forma de media luna con descenso hacia el medio día, y en cuyo ángulo derecho se alza antiguo y majestuoso  Castillo, todo de piedra con su alta barbacana, y en ella sus lunetas a la antigua”. Todo el Castillo recuerda una figura del tiempo de los Moros y más atrás, de tiempo de los Godos. En esta Castillo vivía como Gobernador el moro Abenheya. Había nacido en Africa, pero se quedó viudo en España de su esposa, que murió por mano de los perseguidos cristianos. Le había quedado una hija, llamada Zalema, de una gran belleza. Su padre no le permitía ningún contacto con nadie, excepto con la familia del Gobernador moro de Novales. Este Gobernador moro era una buena persona, que tenía dos hijas, llamadas Zalmira y Fátima, muy amables y educadas. Estas jóvenes moras salían con su madre a pasear un rato hasta la Fuente de las Canales. Allí, para encontrarse con ellas, acudía Zalema y a la orilla de la fuente se narraban los hechos que sucedían en aquellos lugares. En esos días llegó el moro Zair, natural de Siétamo, que además de contarles datos, a las muchachas moras, les dio muchas y buenas noticias del cristiano Guati.  A causa de estas noticias, Zalema ya se puso mejor. Por la mañana ya estaba haciendo sus labores en la reja que mira al camino que va a Huesca. Qué casualidad cuando vio venir a un caballero de gracioso tipo, que a su vez no paraba de mirar a su reja, como siguió mirando después de pasar su caballo por delante de ella.

Zalema, que estaba enterada por el mor Zahir de Siétamo, de la personalidad de Guati, en unos días de tormenta, al leer “un manuscrito árabe, le hacía la siguiente reflexión: Hay en los corazones humanos, un sitio destinado a inspirar en las criaturas los presagios de su ventura o de su desdicha”, con lo que su corazón se enteraba de lo que la suerte le tenía preparado. Al día siguiente recibió una carta de su amiga, la de Novales y Zalema recibió esa carta, que le decía: “Alá te guarde, amiga Zalema. La casualidad de haber estado mi hermano (moro de Navales) en Siétamo, me ha puesto en situación de satisfacer los deseos que nos manifestaste, de saber quién era ese caballero,  que te saludó, cuando pasaba con su caballo por debajo del Gobernador moro de Novales. Su esposa y sus dos hijos y dos hijas, HABÍAN INVITADO A COMER A ZALEMA Y A GUATI  en su Palacio de Novales. Se celebró de una forma cordial la comida y a los postres se suscitaron diversas cuestiones, la principal el canto de la excelencia de las mujeres sobre los hombres”. Se oía una conversación fluída y GUATI callaba, pero fue preguntado por los comensales y se expresó así,  aludiendo a su madre, recién muerta:”Convengamos en que cada cosa tiene por la Madre Naturaleza, su destino particular, y bajo este principio,  todo es bueno y todo es malo….No obstante, en las mujeres, siendo así que nacieron para distinto empleo que los hombres, hallo visibles rasgos en que positivamente nos exceden…El ser moral de las mujeres, nos aventaja a los hombres en mucho… Y después  de hacernos a los hombres tanto bien, como que sin ellas, quizá las guerras y los bandos nos hubieran transformado en fieras…confieso pues, sin avergonzarme de ello, que la mujer nos excede en la mayor parte de las prendas, y que nos compensa con otras, aquellas, en que le aventajamos los hombres”. “Hubo de disolver tan gustosa reunión, para marchar unos a Novales y Guati y su amigo moro Zair, para Siétamo”. 
Castillo de Argavieso (Huesca).

Después de este banquete aumentó el amor de Guati a Zalema y bajó a  Argavieso, escribiendo en la corteza de un árbol el siguiente verso:
”VES CUAN DURA  ES ESTA PEÑA-
 ZALEMA, PERLA ORIENTAL,-
PUES EL AMOR CON QUE TE AMO-
CUAL ELLA, SERÁ  ORIENTAL”.
Pero enfermedades, tal vez del amor, invadían la  espera de ambos a la muerte, pues Zalema escribió a Guati lo siguiente: “Veo la muerte y no me espanta, Guati mío, por qué no puedo darte gusto en tus deseos…A Dios, amigos, llorad la muerte de Zalema… Y MURIÓ A LOS POCOS MOMENTOS, BESANDO EL ÚLTIMO PAPEL QUE LE HABÍA ENVIADO GUATI. Guati se había retirado al pueblo de OLA, y cuando se enteró de la prisión de Zalema, por su padre, “pusosé a morir tan de veras que hizo llamar a un Confesor…se echó en cama y se despidió de los muchos amigos, que le seguían…mis días eran para Zalema y si ella no existe, mis días están de más. “Habíase hecho pública la cruel  persecución y cantó el siguiente romance: de Zalema y de Guati y por supuesto también se publicaron sus amores”. Los jóvenes se declararon en favor de los amantes “y buscaban a Guati  y por un alarde atrevido querían librar a la amada…Las muchachas oyeron lo de los arboles del río, y todas acudían con cestillos de flores y coronas, con que adornaban los nombres de Guati y de Zalalema”. De estos gritos de Guati y de Zalema,  “después corriendo el tiempo, vino a llamarse todo, el Río Guatizalema”. Guati se concertó, con sus partidarios, y disfrazados, y bien armados, se movieron a OLA… a las diez de la noche…llegaron al Castillo, donde se encontraba el cadáver de Zalema…y al ser la noche tan oscura, llegaron sin ser vistos ni oídos.”Al llegar a la reja…hizo resonar sus cuerdas y con voz suave y desmayada, cantó un romance, que se expresaba así:
-“Gime en estrecha prisión-
Desventurada beldad,-
Y llora vigor tan duro-
Su caballero leal-“.
“Ya el lucero matutino asomaba por la inmediata Sierra de Guara, y ninguna señal había dado Zalema. Por lo cual dijeron a Guati, que pensase bien en lo de liberarla por fuerza, y que se haría por la siguiente noche, debiendo a la sazón retirarse  porque venía la Aurora”, Guati estaba acabándose porque se desmayó en estos momentos.” A cada momento  perdía el sentido, y en volver preguntaba, que le anunciaba de Zalema”. En poco espacio de tiempo, se volvieron a cerrar aquellos hermosísimos ojos y una contracción general de nervios indicó que ZALEMA, DEJABA EN AQUEL MOMENTO DE EXISTIR. Guati quiso leer el último papel que le había escrito Zalema, que decía :”Veo la muerte y no me espanta, Guati mío…Ahora soy verdaderamente digna de tu amor. ¡Ay! Las fuerzas me abandonan…Siento el hielo de la muerte y mi corazón arde aún por ti……Alá nos perdonará ……. Y él nos reunirá también…..yo …..Guati……Guati…….Después de leer estas frases, exclamó Guati. “Zalema me llama y debo yo obedecerla……… A Dios, amigos, llorad la muerte de Zalema, Y explicándose en él  furiosas convulsiones, MURIÓ  A LOS POCOS MOMENTOS, besando continuamente el papel y ofreciendo un espectáculo triste y desolador.

Río Guatizalema.
Los que más sintieron la muerte de Guati, fueron el moro, hijo de Siétamo, Zahir, que se expresó así: “Dejemos a los Cristianos cumplir con Guati, el desgraciado los últimos oficios de su Religión”. Al marchar de OLA, encargó a los parientes del difunto, que dejasen sin cerrar la urna, en que se colocara su cuerpo y marchó a Novales a ver a Zelmira y a sus hermanos. Los hijos del Gobernador moro le informaron de cuanto en el Castillo pasaba, como por ejemplo que su padre había ordenado depositarla sola en la Huerta.”Así en que sonaron las doce de la noche, encaminó sus pasos a la difunta Zalema…y ayudado por sus compañeros, tomó el cuerpo de Zalema y sin ningún obstáculo lo CONDUJO HASTA OLA. Y en lugar de descansar, de tan continuadas fatigas, se ocupó EN COLOCAR SECRETAMENTE EN EL SEPULCRO Y URNA DE GUATI, su cuerpo, hacerlo cerrar y en poner por vía de inscripción lo siguiente:

                                                      GUATI Y ZALEMA
               LA TIRANÍA y LA SUPERSTICIÓN, LOS SEPARÓ,
               LA AMISTAD Y LA MUERTE LOS UNIÓ PARA SIEMPRE.
 El moro de Siétamo ZAHIR, se dirigió a ARGAVIESO y se dirigió a la Huerta del Castillo, en la cual entraron varias personas sin franquear sus puertas, “ Y tomando el cadáver, se subieron al cabezo de enfrente, colocando una figura blanca, pero de menos corpulencia, la cual era la figura de la difunta Zalema”. Pero al salir del Huerto del Castillo, “todos distinguían el peñasco, el cual, dice el cronista árabe, tal vez mucho antes se divisaba, pero no había llamado la atención de las gentes al ser observado, como ahora… lo que al ir algún forastero al pueblo, veía el cuerpo de Zalema, convertido en la PEÑA DE LA MORA ENCANTADA”. Su padre lleno de odio, destruyó la sepultura que había preparado para su hija. Distinta era la situación del amigo de Guati, natural también de SIÉTAMO,  Zahir. “Este recibía continuos parabienes de amigos, y aún de extrañas personas que miraban, como causa de humanidad, el desagravio a los amantes, y a ZAHIR, mi paisano, como el instrumento de la venganza del Cielo… ZELMIRA la amiga de ZALEMA, de ARGAVIESO, oraba a ALÁ. Habían organizado un campo para que ZAHIR con el Francés, partidario del padre de Zalema, lucharan sobre sus caballos.
De cristianos sobre todo, era el número prodigioso, y así de todas partes acudían a contemplar la lucha, como si se tratase de un torneo. Se hallaban entre otros muchos asistentes MENDIOZA, cuyo apellido cambió con el tiempo  por MENDOZA. Este apellido se conserva en Novales y en los pueblos cercanos.                     
Castillo de Sietamo.
“En el campo de lucha, estaba el FRANCÉS con toda la disposición de un arriesgado combatiente, y en él se notaba el orgullo y la altanería de su NACIÓN … en cuanto a ZAHIR, no menos se ostentaba grande serenidad y confianza”. Lucharon sin descanso y como no salía ninguno de ellos triunfante, exclamó ZAHIR: elegid el arma para vuestro sacrificio…el francés eligió el venablo….el francés arrojó  presuroso el venablo, que dio de soslayo en el muslo a ZAHIR, causándole ancha aunque no temible herida…. Y Zahir disparó su venablo, que dio en el pecho del FRANCÉS, venciendo y destrozando todas sus defensas, pasó hasta salir por la espalda”. Al bajar los Jueces de sus asientos, declararon al Francés, vencido y muerto. Zahir recogiendo su alfanje le cortó la cabeza. El moro de Abenheya,  que fue el mal padre de ZALEMA, que dirigía el Castillo de Argavieso, huyó y fue a pasar por un Pórtico  Cristiano, cuando una manada de lobos aullaban, y el caballo se puso a correr y al pasar por el citado Portal del citado Santuario, recibió un golpe en la frente, y al caer fue arrastrado por el caballo, porque tenía el caballero un pie, agarrado en un estribo y arrastraba su cuerpo por “los jarales y las quiebras del terreno, sin cesar de correr el caballo, fue despedazándose”. Al morir este cruel Abenheya, ocupó el Gobierno del territorio del Guatizalema, el Padre de ZELMIRA, y se traslado toda la familia al Castillo de  ARGAVIESO. Pusieron en libetad a todos los presos que tenía ABENHEYA en dicho Castillo. En ese Castillo vivieron felices durante muchos años ZAIR, el hijo moro de mi pueblo de Siétamo y su esposa ZELMIRA. La felicidad de esta pareja lo atribuye el pueblo al celo, que mostraron en socorrer y en vengar, como causa del Cielo, la virtud demostrada por GUATI y por ZALEMA, perseguida y oprimida, por Abenheya y por su ayudante el Francés.
Castillo de Novales.
Acaba esta Leyenda:”Por qué es constante, que nunca deja el Eterno Dios, llamado Alá por los musulmanes, sin un premio, las buenas acciones de los humanos, bien que a las veces no son bien conocidas sus obras, como quiera que aún, nos son más desconocidos sus misteriosos designios”. Muchas veces escuchamos con gusto lo que ocurre lejos de nuestra tierra y no nos interesamos por lo  que pasa o pasó en la nuestra.Hemos visto relatos y visto películas sobre Romeo y Julieta, italianos, que se amaron tanto, que murieron por su amor. Asi lo relata la canción: “Nosomos ni romeos ni Julietas, aquellos que murieron por su amor….”, que con su pegadiza música nos recuerda aquella historia de amor. Como aragoneses todos conocemos los amores de Diego y de Isabel, los amantes de Teruel, que los llevaron a una trágica muerte. El pueblo, que está en posesión del sentido común, los recuerda con simpatía, pero piensa que todos los excesos son malos y lo explica diciendo, ”los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él” y es que el amor entre un hombre y una mujer, debe conducir a la vida y no a la muerte. Como he dicho, conocemos muchas historias de amor, pero no sabemos cosas nada de la que sucedió entre Guati, cristiano de Siétamo y Zalema, mora del pueblo de Argavieso. Ahora ya la conocemos, gracias a  una novela histórica, de autor desconocido. Se sabe que las iniciales de su autor,son J.P.L. y que la publicó el año de 1.840.Se podrían aplicar esas iniciales a algún miembro de la Casa Noble Zaragozana de los Pignatelli de Aragón: Gonzaga, Manrique de Lara, Marqués de Coscujuela, Grande de España, Príncipe de Castel Glioni, Duque de Solferino,Conde de Fuentes, Barón de Huerto, Argavieso, de Riesi y  Cepulla, con sus nueve feudos en Sicilia, nueve feudos en Sicilia,Jefe de la noble casa de Gonzaga en Mantua y dela Aborca en Cerdeña Casó con Adelaida Belloni y Meroni. No se encuentra relación directa con las iniciales de 1.840. Pero se adivina la presencia de su primer apellido Pignatelli con las Baronías de Huerto, de Argavieso y las italianas de Riesi y de Cepulla. Como he dicho, conocemos muchas historias de amor, pero no sabemos nada de la que sucedió entre Guati, cristiano de Siétamo y Zalema, mora del pueblo de Argavieso. Ahora ya la conocemos, gracias a una novela histórica, de autor desconocido. El río Guatizalema se presta a los amores, como habéis podido comprobar al recorrer durante el verano sus orillas. Y esa misma cualidad de nuestro río, intuyó el autor de la dicha novela histórica, cuando escribía:”¿Cómo era posible, decía yo, que entre estos sitios tan amenos, tan pintorescos, tan poéticos, dejasen de amarse locamente sus habitantes en aquellos siglos románticos y caballerescos?. Ya lo creo que se amaron los ribereños del río Guatizalema, pues lo hicieron hasta la muerte. La fe en Dios por parte de Guati y la fe en Alá, por parte de Zalema, ha hecho que vivan juntos en el cielo. Bueno  sería que esa fe monoteísta en un solo Señor, nos sirviera para convivir con judíos y moros, no sólo en el cielo, sino que aquí abajo, pues nuevamente regresan a España, después de ser expulsados, hace quinientos años, cuando aquí en SIÉTAMO, todavía persiste el cementerio musulmán, que mira al Oriente.     Siempre ha habido en el Mundo varias religiones, que apartaban a unos hombres de otros, porque no se sabía leer. Ahora, en cambio se reúnen varias autoridades religiosas distintas en el Vaticano y se elevan oraciones todos juntos. Pero hay que reconocer que hay hoy en día musulmanes, que persiguen, por ejemplo a Coptos, en Egipto. Somos seres humanos compuestos de cuerpo y de alma y hay casos en que se cultiva sólo el cuerpo y el alma se queda abandonada. En mi pueblo, SIÉTAMO, nadie sabía donde se encontraba el cementerio moro, pero estos últimos años se ha descubierto un cementerio en que las tumbas, formadas debajo con piedras, que miran a Oriente. Salieron los moros de estas tierras y nadie se ha acordado de ellos, porque siempre estaban luchando, como lucharon Guati cristiano de SIÉTAMO, contra los moros y viceversa. Hay algunos musulmanes que está en Guerra contra el Cristianismo y parece que quieren obligar a todos los hombres a formar parte del Islam. Guati y Zalema, uno cristiano y otra musulmana se amaron como dijo el Señor: Amaos los unos a los otros , como yo os he amado.     

jueves, 16 de julio de 2026

Los Ripa de Jaca, los López de Botaya y la familia Indart


Castillo de Sietamo

Monasterio Nuevo de San Juan de la Peña
Plaza Cataluña en la Guerra Civil de 1936

En la obra del “Pireneo  Disputada”, escrita por el D. D. Fray DOMINGO LA RIPA, Monge Benito Claustral, Prior Conventual del Sagrado Real Claustro de San Juan de la Peña, y Cronista del Reyno de Aragón editada en 1685, nos habla de que el Padre Abarca, Religioso y Jesuita, dice de que Jaca está situada en la punta Oriental de Vasconia.  LA RIPA, escribe en su libro:”Porque aquellas (zonas) que menciona (Vizcaya y otras), pertenecían a la Vasconia,  como reconoce el P. Abarca, y en su opinión la Antiquísima ciudad de IACA y su condado de Aragón, es la punta oriental de la Fortísima y Antigua Vasconia; de esta  manera no hay inconveniente alguno en contar la Provincia de Aragón entre las otras que pertenecían a Vasconia, aunque haya grande distancia entre las unas,  y las otras Regiones”. Por eso, cuando convocados a la Cruzada para conquistar Zaragoza, los aragoneses, los vizcaínos y los del Bearn, se queda uno un poco extrañado de que Vizcaya,  tan lejana de Ayerbe, acudiera a la conquista de Almudévar y de Zaragoza, pero cuando lee uno que “haya grande distancia entre Vizcaya y Ayerbe”, se explica los motivos que convocaron a esas zonas, para conquistar Zaragoza (En 1118), como la relación de parentesco de los López de Botaya con los Señores de Vizcaya. El rey que la conquistó fue Alfonso el Batallador.
 El Padre Abarca, Religioso y Docto Jesuita reconoce la raza vasca al otro lado de los Pirineos. El D. D. Fray DOMINGO LA RIPA, autor del citado libro, en la página 422, escribe que el Padre Abarca dice:” El Condado de Aragón es la punta oriental de la Fortísima y Antigua Vasconia”. El apellido ABARCA es una palabra vasca, el de RIPA, es también de origen vasco y se extiende por El Sur de Francia y por el País Vasco. El apellido Almudévar, se le adjudicó a un bearnés en Almudévar y que venía del Bearne, de donde  acudieron a la Convocatoria de Roma, para tomar Zaragoza a los moros. Acudieron también los Señores de Vizcaya y estos apellidos están relacionados con el Real Monasterio de San Juan de la Peña, al lado del pueblo de Botaya, de donde venían   Pilar  y Polonia López, de la ilustre casa, que fue de un familiar de los Señores de Vizcaya.
En Wikipedia, la enciclopedia libre, pone que Iñigo López, fue el primer Señor de Vizcaya y que murió el año de 1076. Su origen dicen algunos que, es posiblemente navarro. El Monasterio de Leyre y el de San Juan de la Peña, están muy próximos por la separación en millas o kilómetros, pero históricamente, tiene una proximidad humana por los reyes, nobles y guerreros, enterrados en uno y en otro, siendo unas veces navarros, otras aragoneses, pero siempre de la Vasconia Oriental. Iñigo López, primer Señor de Vizcaya, según la hipótesis más difundida, es hijo de Lope Valazquez, que con su hermano Galindo, suscribe varias escrituras del rey García Sánchez III de Pamplona, hacia el año de 1040 hasta el de 1051.Tuvieron ambos otro hermano, llamado García de Botaya, ”que había sido monje en el Monasterio de San Juan de la Peña y había fallecido alrededor de 1057, año en el cual su hermano Lope, hace una donación al citado Monasterio por el alma de su hermano, que había marchado sin permiso a tierras lejanas, donde había fallecido”. En 1053, donó la iglesia de San Juan de Gaztelugatxe al Monasterio de San Juan de la Peña. Es curioso el amor que tenía el primer Señor de Vizcaya, Don Iñigo López, pero después intervino en Nájera, en Haro, en San Millán de la Cogolla y en muchos otros puntos históricos. Pero en la Historia se ve como los Señores de Vizcaya se unieron en Ayerbe a los hijos del Bearn y de Aragón, para entrar en Almudévar y en Zaragoza. Vemos como el primer Señor de Vizcaya, tenía por apellido López ( muerto en 1076), igual que los dueños de Casa López de Botaya. Después de siglos,  Pilar  López, se casó con un Casaus y Polonia, como está escrito en un cristal de casa Ripa de Jaca, se casó con otro Casaus. De estos dos matrimonios,  nacieron  mi padre Manuel Almudévar Casaus en Siétamo y Don Paco RIPA Casaus, en Jaca. Fueron primos hermanos y se trataron siempre con gran cariño.  Esta familia de López, está citada en carteles turísticos en Botaya, porque era descendiente de un hermano, a saber García de Botaya, hermano Lope, Señor de Vizcaya. En Wikipedia,  la enciclopedia libre en el apartado dedicado a Iñigo López, Señor de Vizcaya,  pone: ”Lope y Galindo también tuvieron otro hermano, llamado García DE BOTAYA, quien había sido monje en el Monasterio de San Juan de la Peña y había fallecido alrededor de 1057, año en el cual su hermano Lope hace una donación al citado Monasterio por el alma de hermano que había marchado sin permiso a tierras ajenas, donde había fallecido. Lope Velázquez aparece en varias ocasiones confirmando documentos con el que sería su hijo, Iñigo López, y debió fallecer alrededor de 1057, la última vez que figura en la documentación. Iñigo López tuvo varios hermanos”. Dice también que “los orígenes familiares no han sido confirmados, muy probablemente su origen fue navarro”. El Señor de Vizcaya realizó al Monasterio de San Juan de la Peña, varias donaciones.
Mi primo segundo, Luis Ripa hijo de Paco Ripa, venía a Huesca y últimamente a Siétamo, a recordar tiempos pasados de su familia, concretamente de la  madre de Don Paco Ripa, Polonia Casaus López de Botaya. Pilar Casaus López de Botaya, nació en Huesca pues los Casaus, dirigían una Banca en el Coso Bajo de Huesca y murió en Siétamo, a los setenta y cinco años de edad, el diecisiete de Enero de 1931. Yo nací en noviembre del año de 1930 y ya no me acuerdo de ella. Mi abuelo Manuel Almudévar Vallés, falleció el diecisiete de Enero de 1931, a los ochenta y ocho años de edad.
El hijo de Don Paco Ripa, se llamaba Luis y se casó con Sandu de “Apellido Indart”, que venía del “Solar vasco  y navarro”. Hay apellidos que pueden tener un origen común,  variando de uno a otro por una escasa letra. Por ejemplo mi apellido Almudévar, confirmado en  la Villa de Almudévar, viene del Bearn y en Valencia aparece el bilingüe Onofre Almudévar en unas ocasiones y otras al mismo Onofre,  lo llaman Almudéver. Al de los Indart se asemeja el apellido Indarte, que dicen que se halla también por el País Vasco.
Sandu,  esposa de Luis Ripa era hija de un militar y ella con su familia se escondió  en una vivienda de la Vía Layetana de Barcelona y dice en su libro: “Fui a mirar por las contraventanas de la Vía Layetana a la Jefatura Superior de Policía y horror!, había parados, dos camiones descubiertos, en uno, cuerpos de muertos, en el otro muchos brillos, expolio se iglesias y conventos…Allí mismo y mirando hacia abajo, comprendí que algo muy serio estaba pasando y que quizás eso era la guerra”.
Y mis hermanos y yo, los mismos días de Julio de 1936, oímos en nuestra casa de Siétamo, un ruido atronador de un bala de cañón, que nos hizo refugiarnos en la bodega de la iglesia y por la tarde, nos llevaron a Huesca. De ahí fuimos a Jaca y Paco Ripa, que estaba viudo, nos proporcionó mantas y otras ropas,  para combatir el frío. “Ardía Barcelona ese otoño en detenciones, asesinatos y registros. Un día llamaron a nuestro piso para hacernos un registro, cuando el policía se dirigía a abrir un cajón de una cómoda, yo tímidamente le dije: “en ese cajón hay estampas religiosas” y ante mi asombro, me contestó:”yo también tengo”.
Igual que Sandu veía por la vía Layetana, camiones con cuerpos de muertos y expolios de iglesias y conventos, en Siétamo se veían volar cuervos que rapiñaban la carne de los difuntos, como escribe el entonces niño Jesús Vallés Almudévar, que durante la Guerra Civil, subía desde Fañanás a Siétamo.   Los “rojos” destruyeron el Altar Mayor y los iconos de numerosos santos, que un ciudadano, que vivía en la Calle Baja,  ordenaba sacar de la iglesia a la Plaza Mayor,  donde los abrasaban.
¡Qué mal lo pasaron la familia Almudévar y la Indart, durante la Guerra Civil!, pues las autoras de “Recuerdos de la misma”, escriben: “Se decía,  que sólo por ir a misa los domingos, asesinaban”. Eso en Cataluña, pero en Siétamo al Guardia Civil Borruel, lo cogieron en la torre de la iglesia de Siétamo, le cortaron los testículos y se los metieron en la boca. Y al cura, nacido en Alquézar, de veinticuatro años de edad, lo fusilaron junto al río Guatizalema.
La familia Almudévar Zamora, huimos de Siétamo, primero a Huesca y después a Jaca y en esta histórica ciudad, nos encontramos con la Familia Ripa. Don Paco, preocupado por nosotros, nos proporcionó algún colchón y ropa para que no sufriéramos el frío de la Montaña. Cierto día en que venía a Jaca, desde Sabiñánigo, una peregrinación de Santa Orosia, que traían su cabeza para que se “vieran” con su cuerpo,  que se conserva en la Catedral de Jaca. Allí se encontraba una multitud de ciudadanos creyentes e impresionaba la presencia de individuos con sufrimientos síquicos o endemoniados, Y allí nos encontramos mi padre y mis hermanos con el Señor Don Paco Ripa. Admirábamos a Santa Orosia y a Don Paco le surgían pensamientos sobre la humanidad, como le surgieron,  a  Fray Domingo La Ripa, en viejos tiempos, al escritor del Libro “Corona Real del Perineo”, que se llamaba Fray Domingo La Ripa, su pariente.
Cierto día iba yo por Jaca con mi madre, Doña Victoria Zamora Lafarga y se oyeron los sonidos que producían unos aviones,  al mismo tiempo que sonaba una sirena de alarma. Nos introdujimos en la Catedral y al oírse los sonidos de las bombas, mi madre se acostó en el suelo y se metió debajo de uno de los bancos de la última fila. Este terror es semejante al de Sandu, cuando por la Vía Layetana veía pasar camiones, con cadáveres de hombres asesinados.
Escribe Sandu que su madre, ”empezó a buscar en Barcelona, guías de montaña para atravesar el Pirineo, mediante dinero,  naturalmente” y mi padre con mi abuela Agustina Lafarga Mériz, subieron a Siresa,  desde Ansó,  para ver si se les daría paso a Francia, pero no hizo falta, porque la Guerra se estaba acabando, y al poco tiempo bajaron a Huesca. ¡Qué sufrimientos y qué aventuras tan parecidas pasaron la familia de Indart en Barcelona y la de Almudévar de Siétamo!.
El padre de Sandu era capitán del Ejército y tuvo que pedir su cese, ante la Ley de Azaña. Al contemplar en Barcelona los crímenes que se cometían y el gobierno, prácticamente anarquista, se presentó de nuevo, como capitán, pero fue hecho prisionero. Un alma buena facilitó su marcha entre los detenidos y corrió a refugiarse en diversos domicilios. En tanto su esposa “volvió a abrir su taller de costura, pero tuvo que ponerlo al servicio de la República, o sea militarizarlo para coser uniformes de soldado”. Y vivían separados, pero con una unión, que siempre estaban  preocupados el uno del otro.
Era el capitán Indart, un hombre responsable y se presentó en el Ejército para evitar aquella situación,  que los comunistas,  anarquistas y miembros de unos catorce sindicatos, decían crear una democracia, pero no paraban de asesinarse unos a otros. El gran escritor Premio Nobel,   Orwell, estuvo voluntario en nuestra Guerra Civil, en un Sindicato y vino a España para luchar por la Democracia. Estuvo en Monflotite  al lado de Huesca, donde fue herido. Lo llevaron al hospital provisional de Siétamo y de allí lo llevaron a Tarragona. Se curó,  pero al darse cuenta de que era buscado por los comunistas para ser fusilado, se escapó a Francia. Su obra literaria da una idea clara de la Guerra Civil.
Pero su apellido Indart, tenía un blasón, certificado por Don Vicente de Cadenas y Vicent.”La muy compleja historia y heráldica del apellido Indart aparece en la magna “Enciclopedia Hispanoamericana de Heráldica” de los hermanos García Carrafa. El hecho de encontrarse el apellido Indart en el “Solar Vasco Navarro”, nos hace creer que el apellido Indart ha realizado alguna prueba de nobleza e hidalguía. Yo no conozco actos valientes en lejanos tiempos, pero leyendo el folleto de Alvara y Mercedes Indart, se ve como se expuso a la muerte para defender a España de una dictadura comunista.  Luis Ripa, hijo de Don Paco Ripa, se casó con Sandu Indart y unió a dos familias vasco –navarras, de brillante historia.
Pero Don Paco Ripa, hijo de Polonia Casaus López de Botaya, primo hermano de mi padre Don Manuel Almúdévar, que fue hijo de la hermana de Polonia, a saber Pilar Casaus, pertenecía a una línea sucesoria, por  Apolonia o Polonia López ( así escrito en los cristales de la Casa Ripa de la Calle Mayor),que venía de la familia de los Señores de Vizcaya. Así como del capitán Indart, hay que investigar en Navarra y en Guipuzcoa, algún hecho meritorio, de Ripa se sabe que pertenecía la misma familia de Fray Domingo La Ripa, gran personalidad en el Monasterio de San Juan de la Peña, pues entre otras cosas, escribió “La Corona Real del Pireneo Disputado” y que salió en 1685. Cuando oía hablar a Don Paco, me parecía oír las palabras de la Historia de Aragón, desde el Monasterio de San Juan de la Peña, la Alcaldía de Jaca y su función realizada en varios Gobiernos Civiles de España. Era un señor alto y delgado, con una elegancia, que en aquellos tiempos, casi no se  conocía. Estaba unido al pueblo y por eso no podré nunca olvidar su presencia en la procesión “antidiabólica”, que venía el día de Santa Waldesca de Yebra de Basa a Jaca. 
El Monasterio de San Juan de la Peña, donde está enterrado el Conde de Aranda, Don Pedro Pablo Abarca de Bolea, nacido en Siétamo, se encuentra casi al lado del pueblo de Botaya. En el Monasterio pensaba y escribía Fray Domingo La Ripa y en Botaya, vivían los López de Botaya, pertenecientes a los Señores de Vizcaya. No es extraño que se conociera la familia Ripa con la familia de los López de Vizcaya, que vivían en Botaya. Pilar Casaus López se casó con Don Manuel Almudévar Vallés, que poseía el Castillo del Conde de Aranda en Siétamo y el padre de Don Paco Ripa de Jaca, se casara con Polonia Casaus  López. He estado en Botaya y entré en la iglesia, donde se estaba celebrando la Misa de la fiesta del pueblo. Allí, parecían escucharse las voces de mis antepasados y al salir de Misa, se contemplaban aquellas chimeneas, que se asomaban al ambiente callejero, pero que debajo de ellas, se conservaban las palabras, que ya desaparecieron. Pensé si quedaría en aquel bello pueblo montañés, algún pariente de la Familia de los López de Botaya. Está, como he dicho Botaya, muy cerca del Monasterio de San Juan de la Peña y un miembro de la familia de los Señores de Vizcaya, a saber García de Botaya, estuvo de fraile en el mismo, pero se salió y murió en lugar desconocido en 1057. Su hermano Lope hizo una donación al citado Monasterio, por el alma de su hermano, que había marchado a tierras lejanas. El Rey Sancho Garcés IV de Pamplona, realizó varias donaciones, entre las que se encuentra la iglesia de San Juan de Gaztelugattxe  al Monasterio de San Juan de la Peña.
Con la Desamortización, llegó la ruina a este Monasterio, que ahora parece haberse corregido en parte, porque de allí desaparecieron joyas históricas, como libros de Fray Domingo de La Ripa y cocinas de tiempos pasados y mesas donde los frailes consumían sus alimentos, en silencio. Los López de Botaya, guardaron algún libro de su pariente Fray Domingo.
Hoy se puede visitar el Monasterio con devoción, con amor al Altoaragón y respeto a la Historia pasada, empezando por la pequeña de mi propia historia. Estamos cerca del Monasterio de Leyre de Navarra, en la parte oriental del País Vasco, como declaró el historiador Abarca. Al subir a la meseta del Monasterio, te encuentras no sólo éste, sino que vives el pasado y el presente de la familia de Vizcaya, con las dos hermanas Casaus López,  que no vi, pero que en la Misa de la Fiesta de Botaya, me dio la impresión de escuchar sus voces.
Al entrar en el Monasterio Viejo y en el Nuevo, me acordé de Fray Domingo La Ripa, que vivió el espíritu de ese Monasterio y que parece que transmitió su personalidad a Don Paco Ripa, su pariente, que tenía su voluntad dispuesta a servir a la Ciudad de Jaca y su espíritu a venerar a los endemoniados humildes, haciéndolos seres libres, que venían de Yebra de Basa. Tengo una carta escrita por Don Paco, de un viaje que realizó a Pamplona, desde el Oriente Jaqués al Occidente de Iruña. No la encuentro,  pero como un día lo logre, comunicaré su contenido a los altoaragoneses. Recuerdo alguna de mis visitas a Casa Ripa, de la Calle Mayor de Jaca, y en ella se respira un aire histórico, con su hogar, sus cristales en los que está escrito el nombre de la antepasada, Polonia  López de Botaya. Es agradable la permanencia en la galería, adornada por parras y en la parte baja, se encuentra alguna piedra románica, que en viejos tiempos recogerían en las ruinas de la Catedral o de las antiguas Murallas de Jaca, que se derribaron. Pero lo que llama más la atención, es la capilla privada, que se encuentra a la derecha de la puerta del piso. Es una capilla con su altar y con todas las piezas litúrgicas, que acompañan a estos lugares de culto divino. Hay cáliz, copón, casullas, albas, campanillas y todas las piezas litúrgicas que sirven para el culto de una iglesia. Allí, en un banco me senté y pedí al Señor que hiciera felices a la familia Ripa, que la fundaron.
Luis, el hijo de Don Paco, de tipo elegante, se casó con Sandu  Indart, apellido vasco (como Iriarte) y después de tener dolores comunes de la Guerra Civil Española, lo recuerdo por Huesca, en casa de Llanas. Recuerdo también a su hermana Blanquita, que rimaba con la belleza de su padre Don Paco y la de su hermano Luis. Su marido, el Ingeniero Tello, estaba destinado en Huesca, nos comunicábamos mucho y cuando se fue a Madrid, nos dejó catorce ejemplares de Historia publicados por la Diputación de Huesca. Todavía los conservo.
 Igual que en la capilla de los Ripas, recé un Padre Nuestro por Don Paco Ripa, ahora me entran ganas de recitar un Ave María por Sandu.
El Monasterio de la Peña me recuerda a Fray Domingo La Ripa, y  la capilla de la Calle Mayor de Jaca, me trae a la memoria a mi tío Don Paco Ripa.
Los tiempos pasados, hicieron pensar, hacer la caridad y sufrir y los actuales hacen olvidar los hechos vividos  y muchas veces no nos amamos, los hermanos con la hermana, ni los tíos y primos con sus próximos, ya que nos va distanciando el tiempo, al mismo tiempo que los parientes lejanos no recordamos el sublime pensamiento de Fray Domingo de La Ripa y el amor al prójimo de Don Paco Ripa, como descubrí en la procesión de los sufrientes miembros que pedían protección a Santa Waldesca. ¡Paco Ripa era un amante del culto divino, que cultivaron sus antepasados en su Capilla de la Calle Mayor¡.
Yo, recuerdo al ilustre jacetano Don Paco Ripa y venero su bondad, su elegancia y respeto la familia que dejó en este mundo,  como a Luis Ripa,  su esposa Sandu  Indart, a  sus  dos hijos y a su hija. Tuvo también Don Paco, una hija elegante, y bella,  de un humor extraordinario. Hace ya muchos años conocí a su hijo y hace escaso tiempo le escribí a su hija, llamada Blanca, como su madre. A esta le escribí lo siguiente: “Te llamas Blanca, como tu buena y hermosa madre Blanca Ripa. Conocí a tu madre, que en las calles de Huesca, animaba mi espíritu, así como también a tu padre, el Ingeniero Tello, zaragozano, que estaba destinado en Huesca. Era un señor amabilísimo, al que daba un gran placer, escuchar sus comentarios con mi padre Manuel Almudévar Casaus. Este segundo apellido de Casaus era el que los reconocía como primos hermanos. Cuando destinaron a tu padre de Ingeniero a Madrid, se acordó de regalarle a mi padre, los catorce tomos de la Revista Argensola, porque le creaba molestias el llevarla a Madrid y yo todavía los tengo en Siétamo y cuando los veo, me acuerdo del Ingeniero Tello, esposo de mi prima segunda, Blanca Ripa. Los cuadros al óleo de nuestros antepasados,  a saber el matrimonio Casaus López, los guardan en Casa de Llanas. Era el Señor Casaus un banquero,  que se formó en Francia y su esposa de Casa López de Botaya, y que nació en este pueblo, al lado de San Juan de la Peña. De este Monasterio recogieron algún libro de Ripa, que cuando la Desamortización, se llevaron muchos y otros los destrozaban. A esta carta que yo le dirigí a Blanca Ripa, me contestó por el Ordenador, lo siguiente: “Soy Blanca Tello Ripa, la nieta de Paco Ripa, el primo de Manolito Almudévar, tu padre. Sigo visitando  Jaca, desde hace cincuenta años, desde Madrid. Me encanta recordar estas tierras, que me ayudaron a crecer”.

Si, las tierras de Jaca le ayudaron a crecer, en cambio mi padre que se murió a los ochenta y ocho años, se fijaba tanto en las diversas tierras en las que vivió, que su sobrina, lo llamaba Manolito, porque esas tierras le daban vida, a pesar de la muerte, que tantas víctimas creó. La verdad es que cuando estaban juntos Manolito y el Paquito, al que tantas veces he llamado don Paco, parecían dos niños ingenuos.

La Eternidad contada por el “Grial” desde Lucifer y por el Santo Grial desde el Paraíso.-

Gral Don Jacinto Berdaguer, como buen sacerdote, ya pensaba en la eternidad y se dio cuenta de  que “la Historia se convirtió en Leyenda y é...