

Yo,
desde luego no lo sé, porque dicen que antes del Big-Ban, no existían ni el
espacio ni el tiempo. Ahora, existe el tiempo unido a la materia, es decir que
la materia requiere el tiempo, porque al ser creada, es evidente que lo
necesita. Pero en el vacío, el tiempo carece de sentido. Estas charlas llevaban
entre ellos Carlos Torres con Pepe, matemáticos y astrónomos, haciéndose
mutuamente, la siguiente pregunta: ¿puede el tiempo caminar hacia atrás?. Y
dice Pepe que teóricamente sí, pero hoy por hoy, no, porque la tecnología que
lo aclare se está desarrollando no con rapidez, sino muy despacio. Tal vez
pudiera darse el fenómeno en un lejano espacio de tiempo, pero no podemos
volver a contemplar nuestro pasado o sea volver a vivir nuestros años jóvenes,
como por ejemplo nuestros ocho años de edad. No puede ser, pero Carlos Torres
afirma que el tiempo puede caminar hacia atrás, añadiendo Pepe que existen unas
partículas elementales, en que el tiempo actúa sobre ellas con más brevedad, en
los laboratorios donde se estudian, que fuera de ellos.
¿Para
qué sirve esta conversación y los problemas que plantea?. Podemos saber para
qué sirve una mesa o un libro, porque los vemos, pero estos problemas son
abstracciones del cerebro del hombre, que tiene sed de conocerlos, pero no
alcanza a conocer cuántos problemas se le presenten, ni podrá solucionar dichos
problemas, aunque teóricamente, se encuentren soluciones. Por ejemplo, para
hacer un viaje a otro planeta, hace falta hacerlo rápido. Si un hombre viaja a
la velocidad de la luz, los que se queden aquí se harán más viejos, pero el
viajero que lo hace a la velocidad de la luz, se quedará igual, con la misma
juventud de la que gozaba al salir.
El
individuo humano sólo, no tiene sentido, si no es en relación con el Grupo
Humano de otros tiempos, de los actuales y de los del futuro y siente una
necesidad del tiempo en el Grupo Humano, globalmente unido al Creador,
pidiéndole: “Envía ,Señor tu Espíritu y todas las cosas serán creadas y
renovarás la faz de la Tierra”.
Y
el hombre nota su influencia en la obra de Dios y la siente, porque Einstein
tenía miedo, no a nivel individual, sino a nivel de todo el Grupo Humano, de
las bombas atómicas que los Nazis estaban fabricando y avisó a Norteamérica,
para que frenara la catástrofe. Sabía que quizá no afectase a su temporalidad,
pero iba a hacer sufrir al tiempo futuro del Grupo Humano.
Stephen
Hawking sentía el miedo, no por sí mismo sino por el Grupo Humano, de que la
Tierra se destruyera en doscientos años y advierte a los hombres de la
necesidad de buscar otro planeta. Advertía de que la estrella más cercana es
Próxima Centauri que se encuentra a 4.2 años luz de la Tierra y se tardaría con
un cohete de los actuales unos cincuenta mil años en llegar a ella. De esto se
deduce que es necesaria una acción rápida. Einstein nos consuela, diciendo:
”los objetos se aceleran, en el espacio, pero el tiempo se ralentiza alrededor
de ellos”. Stephen Hawking sentía que el Grupo humano desapareciera en el
tiempo e implora a los hombres que busquen otro planeta en el que pueda seguir
el Grupo Humano, pasando el tiempo.
Dicen
que si el hombre viaja a la velocidad de la luz, irá sufriendo cada vez menos
las consecuencias del tiempo, en tanto los humanos dejados en el mundo irán
envejeciendo y repitiendo las palabras de Einstein, veremos como “los objetos
se aceleran en el espacio, pero el tiempo se ralentiza alrededor de ellos”. El
tiempo existe para los hombres y el “ahora” eterno es cosa del Supremo Hacedor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario