domingo, 31 de mayo de 2026

La prisa








Sobre la esfera del reloj de pared se lee: ”Tempus fugit”, y el tiempo va huyendo lento, lento, al ritmo que le marca el sonoro tic-tac de su péndulo. No tiene prisa el reloj de forma semihumana con cabeza que, por cabellos, se corona con adornos barrocos, su cara es blanca, redonda y numerada, con saetas que no inciden sobre un corazón que no posee, sino sobre la frialdad de unos números romanos, que recorren, periódicamente, una y otra vez con la monotonía con que la luna cumplimenta, día y noche, las fases que aparecen en los calendarios. Su pecho y su vientre de guitarra se transparenta a través de un cristal, dejando ver cómo el péndulo alterna su movimiento pendular. El tiempo huyó definitivamente para el varón que lo escuchaba y contemplaba, pero la dama quebró la sincronía con el tic-tac sonoro y no supo, ya más, escuchar la dulce sonería de campanas que el reloj, cada hora, al aire regalaba. Se fijó la señora solamente en lo fatal de la sentencia de la esfera y aquel “tempus” que “fugit” se le clavó cruelmente en su cerebro y en su corazón, cuyos latidos, siendo vida, no le decían nada. El reloj se recrea con el tiempo que tiene concedido y la dama, en lugar de gozarlo, lo consume, lo quema, lo derrocha; huye de él y huye de sí misma sin parar un instante a gozar de la vida que Dios le concediera. Va y viene, sube y baja, sin hacer un alto en el camino y el tic-tac del péndulo de su vida queda despendolado, con pérdida del ritmo armonioso, que pudo ser placer y ahora es huida.

Párate sin parar, como el reloj, para escuchar el ritmo de la vida, para oír el sonido de las campanas, de músicas, de palabras bellas, y para ver las fases de la luna, los paisajes y tantas cosas que adornan la existencia.

¡Párate, templa tu ritmo pendular y manda sobre ti , como la rueda Catalina en su reloj!, ¡como Marcial Lalanda convertía en ballet la prisa de la fiera !.

¡Párate como Teresa la Andariega, en las Moradas del alma y de la calma!.

viernes, 29 de mayo de 2026

Sonaban las campanas de San Pedro el Viejo







La víspera de San José, a las siete y media de la tarde, me encaminé a escuchar las Completas gregorianas, que desde hace siglos, los carpinteros le han dedicado, para que les ayudara en su vida de trabajo. Entonces, cuando yo era un niño, salían los sacerdotes de la Parroquia, revertidos con una vestimenta, sobre sus hombros a modo de una joroba, que el Papa había impuesto a los eclesiásticos de Aragón, por haber sido fieles al Papa Benedicto XIII; se sentaban en las sillas trabajadas artísticamente, y reunidas detrás de la reja posterior de San Pedro, donde suena el órgano y con música gregoriana ensalzaban al Señor. Cantaban: Deus in adjutorium meum intende, y otros contestaban: Domine, ad adjuvandum me, festina. Con estos cantos rezaban para que el Señor acudiese en su ayuda y que lo hiciese rápidamente.

José Antonio Llanas, vivía en una casa, vecina a los Clautros de San Pedro y desde niño, oyendo el canto gregoriano, se enamoró de él y toda su vida acudió, no sólo a las Completas, sino también a los Laudes y Vísperas. Se sentaba con los sacerdotes que muy amables lo recibían y con ellos, cantaba. Su hijo José Antonio, ha heredado el amor a estos cantos y viviendo en Madrid, acude cada año a participar con el párroco y dos sacerdotes más a cantar las Completas. Los carpinteros, ya casi todos muy ancianos acuden y gozan con esas músicas, que conmueven los espíritus. Después, en el Claustro románico de San Pedro, toman un trago de vino acompañado por sabrosa tortas. Ellos siguiendo el ejemplo de las oraciones, con las que piden ayuda, se dedicaban a repartirla entre los carpinteros enfermos, lesionados y en ayudar a las viudas. Yo acudí a ver y a escuchar a mi sobrino José Antonio cantando las Completas y al pasar por la Plaza del antiguo Mercado, se oyó sonar el dulce dim-dom, dim- dom de las claras campanas de la torre de la iglesia de San Pedro. No pude menos que acordarme de aquellos pasados tiempos en que la alegría era general, pero al escuchar aquel sonar de las campanas, que eran capaces de hacer vibrar el cielo del barrio, yo al menos, participé de su sonoro encanto. La Cofradía de San José y Santa Ana, erigida canónicamente en la Iglesia Parroquial de San Pedro el Viejo de Huesca, manda a todos sus socios el programa de Solemnes Cultos Religiosos y este año el Reverendo Don Manuel Barrio, se la ha mandado a trescientos veinte cofrades. Allí en la Parroquia encontré a muchos amigos, como a don Luis Gracia Del Arco, de noventa años de edad, que fue carpintero de la Diputación Provincial y que tiene el número dos de la lista de los Cofrades. Al saludarlo me acordé de la mesa que me preparó hace ya muchos años, para escribir y dibujar. Entró en la Cofradía el año de mil novecientos cuarenta y cuatro. Me contó que cuando en sus años mozos, ingresaba en la Cofradía, el Decano de la misma, le dijo, entregándole un madero: toma esta madera, quítale todo la que le sobre y de lo que quede, saldrá un San José. Pero el cofrade que me ha hecho acudir a las Completas, ha sido José Antonio Llanas, que tiene el número siete, ingresado el año mil novecientos cincuenta, impulsado por su padre, mi primo José Antonio Llanas Almudévar, farmacéutico, que vivía en una casa al lado de la parroquia. La verdad es que en aquellos claustros me sentía acompañado de todos los oscenses actuales y los del pasado, pues en dos capiteles está inscrito el nombre de un Almudévar, que trabajó en obras artísticas de la iglesia y de su esposa, allí enterrados. Yo creo que mi primo el sacerdote de San Pedro Jesús Vallés Almudévar, desde allá arriba contemplaría satisfecho la alegría de mi sobrino José Antonio Llanas.

La bruja Morgana



Julio Caro Baroja en su obra “Las brujas y su mundo”, habla de la diversidad de formas, que a lo largo de la historia, ha adoptado la brujería, entre las que figura la brujería vasca a lo largo del siglo XVI y “los grandes procesos inquisitoriales de comienzos del siglo XVII (como el de las brujas de Zugarramurdi)….. de la persistencia en el siglo XX de ese género de creencias dentro de sectores rurales colindantes con centros urbanos e industriales altamente desarrollados”. El, como conocía muy bien los problemas de su país Vasco, no hablaba demasiado de la brujería en Aragón. Yo, sin haberme dedicado a investigar este problema, he vivido en mi tierra asuntos realmente de brujería, pero no hace falta haber vivido esos problemas, pues basta mirar alguna revista o estudio, para encontrar afinidad entre lo vasco y lo que ocurría en los pueblos vasco-ibéricos que vivían en la provincia de Lérida y en la de Huesca. En un artículo del Diario del Alto Aragón, del día 10 de Agosto de2004,fiesta de San Lorenzo, la escritora Julia Emperador dice:”Empezamos a subir la suave y prolongada cuesta de Arratiecho” hacia la Caseta de las Brujas…Cuentan que las brujas del valle de Tena fueron muy famosas y en Búbal, en el Museo de Tradiciones, existe una sala dedicada a ellas. Quizá en ese mismo paraje en medio de la naturaleza, se reunían las brujas del valle de Trasmoz, que engañaron a la joven sobrina del cura y surcaban los cielos del pueblo montadas en escobas, o las brujas de Tamariz, llamadas Jina Bardají y Margalida Escuer, que en combinación con los demonios provocaban grandes tormentas, o las brujas de Tella que se reunían y organizaban grandes aquelarres. Todavía se conserva en esa localidad el museo dedicado a la brujería”. En cualquier lugar de la provincia que uno pregunte, sale saturado de cuentos o historias de brujas. En Julio del año pasado pregunté a un barbastrense y me dijo que hubo una ¿bruja?, llamada Julieta, a la que venían a ver unos habitantes del planeta Venus. En su juventud fue una mujer bella, teniendo relaciones con el conde y con el abuelo de una ilustre familia de Huesca. Me contaba que en Barbastro, salió un escrito en una publicación ya desaparecida ”Zimbel”, allá por los años ochenta y tres al ochenta y cinco. Por las noches llegaban a su casa varias mujeres en un aparato espacial, desde luego mejor que la simple escoba, aparato que fue pintado en un dibujo para una revista, por maría Pilar Chinestra. Las visitantes trataban de convencerla para que se marchara con ellas. A mi amigo le decía:”Quieren que me vaya con ellas, pero yo no quiero ir”. La transvección o desplazamiento de las brujas, es tradición que lo hacían volando en escobas, palos o palas y antes de la Edad Media se decía que lo hacían sobre carneros, machos cabríos, en bueyes, gatos o perros. Parecía razonable que las brujas se trasladaran ayudadas por los demonios como lo hacían los ángeles y los santos en virtud de la gracia del Señor. Vestía en Barbastro de “clochard”, con su gabardina, sus botas y una boina negra. Era, en resumen, una bruja pobre pero moderna, aunque su historia interplanetaria ya se había dado muchas veces en dicha historia. Yo creo que no era bruja, es decir, que no tenía pactos con el diablo, porque éste, cuando introducía a una mujer en la brujería, le daba ungüento volador y ella les negaba a sus amigas el volar al planeta Venus, que requería haber recibido del demonio ese ungüento a base de manteca de niño, acónito, belladona y cicuta. Estas drogas les daban alucinaciones, entre las que estaba la de volar y flotar por el aire, ya que se sabe que algunas brujas que habían declarado acudir violando a los aquelarres, se sabía que habían permanecido en sus camas durante el tiempo que decían haber estado volando. Además copulaban las brujas con el diablo y de Julieta no se sabe tal cosa, pues parece que lo hacía con el conde y con el señor de Huesca y la Iglesia consideraba a la mujer “moralmente débil y potencialmente pecaminosa”. A sus diecinueve años y en posesión de una gran belleza (murió a los ochenta y pico de años), se bañaba desnuda en la Punta Flecha en la Malinquera del río Vero,donde la veía el padre de mi amigo, que fue un buen Maestro. En tiempos pasados había mujeres dominadas por la diosa Diana y Julieta tal vez estaba poseída por la diosa Venus. Poseído, poseso o endemoniado es un hombre o una mujer que se siente poseído por un espíritu impuro, que le hace comportarse o decir las cosas, no como él desearía, sino como ese espíritu desea. Pero yo creo que Julieta no llegó a estar poseída por el demonio, sino sólo por el pecado y aún en este tema habría que escuchar la opinión de San Miguel Arcángel, de si hacía el amor por pecar o solamente por amar. Tal vez no tuviera culpa por haber lavado su cerebro con hierbas, que tan bien conocían las brujas al ir a buscar alimento por el monte, donde encontraban también cualidades nocivas como estupefacientes peligrosos. Con algunas aumentaban el deseo sexual, en otros conseguían la impotencia. Así como los cristianos utilizaban la oración, que en ocasiones daba origen a algún milagro, las brujas empleaban la magia. Todavía se venden libros como el de San Cipriano, que tratan de brujería y que fue el que quería quemar en el hogar aquel vecino de Siétamo, Andrés Lobateras, pero no pudo porque se le escapaba el libro por la chimenea.

Hablan los libros de la metamorfosis, magia por la cual las brujas se podían transformar en animales y dicen que esa fue una forma de magia de las religiones primitivas, porque aquí parece que tenemos vergüenza de figurar en la historia de la humanidad, pero al leer este pasaje, me acordé del caso que ocurrió en Siétamo después de la Guerra Civil y que todavía hoy recuerda y comenta la gente. Decían que en una casa había una bruja, que asustaba a los que iban a visitarla, pero tenían que marchar horrorizados por el miedo que les producían esos ruidos que hacía sonar la bruja. Entre otros acudieron mi padre y el practicante señor Jorge Betrán y mi padre me afirmó que ellos no se habían dado cuenta de nada. Y llegó el fin, cuando el mozo más valiente d Siétamo, que había sufrido mucho para la Guerra Civil, vio un gato en la escalera, se sacó el cinturón de gran hebilla que llevaba puesto y golpeó con dicha hebilla al gato en la cabeza. El gato entonces le gritó:”¡pégame más!”, porque si lo mataba quedaría libre el gato de la posesión que lo esclavizaba y pasaría a ser poseso el que lo matara. No quiso darle más y al día siguiente apareció el cura del pueblo con la cabeza vendada.

En mi libro “Retablo del Alto Aragón” y en la página cuatrocientos cuarenta y tres, narro la aventura de un cazador que sorprendió a una bruja, que se había transformado en gato, para acudir a Velillas a maldecir a una mujer preñada para darle “mal dau”, con el fin de que muriera su futuro hijo. En página cuatrocientos cuarenta y dos y en mi conferencia sobre encantos, desencantos y encantamientos, escribo:”Un cazador de Sieso caminaba por el monte, pero aquel día en lugar de ver perdices, conejos o liebres, fue algo insólito lo que divisaron sus ojos: sobre una piedra que marcaba la divisoria entre dos campos se encontraba toda la ropa que una mujer de principios de siglo necesitaba para encontrarse bien arropada. Por su mente pasó el leve encanto de la posibilidad de ver un bello cuerpo de mujer, ocasión tan difícil en unos tiempos en que el sol no era buscado para broncear los cuerpos, sino rechazado por las mujeres que tenían a gala para su piel, conservarla blanca como la leche. Pasó también por su imaginación la sospecha de un crimen ritual, pero no descubrió señales de sangre en las ropas de la pobre víctima. Optó el cazador por esconderse en una espesa mata de carrascas y esperar a la mujer, que necesariamente tenía que llegar a vestirse. Así obtendría, por un lado, el placer de contemplar lo que nunca había visto y, lo que era más importante entre los habitantes de los pueblos,saber quién era la descocada, para correr a contárselo a sus convecinos. No es esta última apreciación peyorativa o una ceremonia dirigida a los pueblerinos, pues hoy día conozco a caballeros ,ciudadanos y modernos que dicen ¿de qué me sirve yacer con la señora marquesa, sino se enteran todos de que he yacido con la señora marquesa?.Pero volvamos al caso que nos ocupa; el hombre seguía esperando y , estrujando su sesera, pensó en que tal vez las brujas anduviesen por medio. El cazador acordándose de que dichas brujas obraban como poderes del mal, quiso contrarrestarlas con una cruz, colocando una que él siempre llevaba consigo, sobre la ropa femenina. Después de esperar un poco “vio avanzar un gato negro, que se dirigió directamente a las vestimentas pero al llegar a ellas, se mostró inquieto y como no sabiendo qué hacer. Había visto la cruz. El amagado salió de su escondrijo y le habló al gato diciéndole: ¿de dónde vienes?. Le contestó: Vengo de Velillas de dar mal”dau” a una mujer preñada para que aborte. ¿Cómo puedes hacer esas cosas?, le preguntó el cazador, a lo que el gato contestó: es que todos los días he de hacer un mal, porque tengo trato con el demonio. Pues ya puedes volver a Velillas a quitarle el mal a esa mujer y dárselo a la clueca. Así lo hizo el gato, y cuando volvió , el buen hombre quitó la cruz de encima de las ropas, se reconvirtió el gato en mujer,se vistió y se fue. No me aclaró el anciano de ochenta y cinco años que me lo contó y que todavía vive, si conoció a la mujer y si la vio, pero sí me dijo que al cabo de unos días se enteró que había nacido un niño en Velillas y que la clueca de la misma casa en que había tenido lugar tan feliz acontecimiento, no había sacado pollos. Todavía sigue la brujería buscando el mal de los hombres. Antonio Bruis, persona noble, se marchó de vacaciones a Brasil y una señora le encargó que le trajera una bruja de trapo, se la trajo muy llamativa y con el nombre de Morgana. Era una bruja de origen portugués, como San Antonio de Padua, al que su buena madre le enciende velas delante de la capilla de nogal, que tiene en el pato de su casa. El Bien y el mal siguen en lucha, que es distinta a la de antes, porque ese mal tiene oprimidos a muchos a los que prestan dineros para amortizar en treinta años y a otros el consumismo los convierte en esclavos y creadores de riqueza.

jueves, 28 de mayo de 2026

Las lágrimas van al mar y los gases van al aire



El parte de las diez de la noche de Radio Nacional del día cuatro de Abril, comunicaba a los radioyentes que una telefonista en Asturias, había sido sometida a expediente por falta grave. Dicha falta (dichosa falta para la presunta culpable) consistió en aligerar de viento su timpanizado vientre. Añadía el locutor que la telefonista, previendo su comprometida situación, había pedido permiso para ir a evacuar aires. No le fue concedida licencia contra toda razón, o tal vez le hubiera sido concedida presentando una instancia debidamente reintegrada. No se puede juzgar a la ligera a sus jefes, sin conocimiento de causa. No le debió dar tiempo a la infeliz para cumplir dicho requisito, y como la naturaleza está regida por leyes inexorables, los gases salieron por el “locus minoris resistenciae”, en este caso por el esfínter anal, que es como una válvula de escape, y bien se le valió, pues si así no ocurre, hubiera estallado la pobre telefonista y el ruido hubiera sido más estruendoso que aquel pequeño estallido del que se le acusa, añadiendo como agravante que los clientes lo podían haber escuchado a través de los auriculares. ¡Qué atención tan delicada a los señores abonados!. Podían haber dado a la publicidad una nota diciendo que el ruido no tenía un origen sucio. Más ruido producen algunos aviones, que al atravesar la barrera del sonido, hacen disminuir la puesta de huevos a las gallinas en las granjas y ponen nerviosos a los hombres y animales juntamente. Y nadie dice nada, y a los granjeros no les piden permiso los aviadores para hacer ruidos. Más “estruendo bronco y con rencor produce el trueno” y nadie le pone pleito al tiempo. Yo creo que la buena chica, en el pecado llevó la penitencia, y lo normal es que se pusiera colorada. ¿Para qué hurgar en su pequeña herida?. Sólo para hacerla más grande.
De ahora en adelante, a los que tienen poco tono o padecen relajación de sus esfínteres, les podían poner un corcho, pero este sería de una crueldad inaudita. Tal vez sería conveniente hacer esto con aquellas personas cuyos gases son insonoros, pero que contaminan el ambiente. Lo malo es que esta gente lo hace solapadamente y cuando se pregunta quien ha sido, resulta que no ha sido nadie. Para mí no es grave el pecado, pues hasta en un famoso convento venden unas golosinas a las que la gente llaman “pedos de monja”. Los pudorosos las llaman “ventosidades de religiosa”. Yo creo que los llamados a juzgar la gravedad de la falta serán benevolentes, recordando que también ellos se habrán visto en tales situaciones más de una vez. Son servidumbres humanas, pues a todos nos hizo Dios del barro de la Tierra.

miércoles, 27 de mayo de 2026

Luces y lucetas



¡Hágase la luz! Y la luz se hizo. Se encendió la luz a nivel cósmico y a velocidades de trescientos mil kilómetros por segundo, aún dicen que va viajando y viajando y no acabará de llegar a todas partes. Entonces creo que estamos aún en plena Creación, pues si para Dios no hay ni pasado ni futuro, si todo está presente, es de esperar que nos llegue más luz. Tal vez no estuviese tan descaminado el filósofo cuando en su lecho gritaba: ¡luz, más luz!. Hay poca luz y por eso ¿mi cerebro no ve?. ¿O es mi cerebro tan pobre que queda deslumbrado y no ve?. Ojalá tuviera en mi sesera los ojos que tenía en su cara el viejo pescador de Hemingway. Dice el escritor en su novela “El viejo y el mar”, que su protagonista podía mirar al sol sin lentes, un eclipse. El escritor atribuía esa fortaleza ocular a la vitamina A, que asimilaba el pescador, comiendo los hígados de los peces. Esta anécdota me recuerda que Tobías recobró la vista poniéndose en los ojos el hígado de un pez. Para soportar la luz solar y fortalecer mis ojos puedo tomar aceite de hígado de bacalao, pero ¿cómo fortaleceré los ojos de mi mente?.Escucho música y por mi cerebro viajan nubes luminosas, ya bailarinas, ya solemnes, pero nunca se definen y concretan.

Como no alcanzo a ver la luz que deseo, procuro ver las múltiples luces que puedo alcanzar con mi vista. Me gustan las múltiples luces de colores, o las blancas que se cubren con papel de celofán y me place colgarlas en los pinos y en enebros, allá en la Navidad. Me deslumbra el recuerdo de la pobre luz que, ayudada por la lumbre de la hoguera, iluminaba nuestro hogar. Cuando quería “Palacín”, venía, y cuando quería se marchaba. Porque era el viejo molino Palacín el que la luz eléctrica generaba. Mi tío José María no se alteraba, como pasa ahora, cuando la luz de la bombilla se marcha, porque siempre quedaba la luz de la lumbre del hogar; nos limitábamos a decir: ¡adiós “Palacín”!. Me gusta encender cerilleta el día de la Candelera, que aunque ahora no es fácil de obtener y antes era de lo poco que en la iglesia daban. Siempre que puedo, en la rústica tienda lugareña me compro candeletas, para encenderlas flotando sobre aceite. Lo que pasa es que mi mujer, más práctica que yo, me las tira a la basura.

También dominan mis ojos la luz de las estrellas y la luna y en las noches de Agosto el paso de cometas. Me da envidia la luciérnaga de luz, que encontró su propia luz y que la lleva a cuestas. Más moderno, ahora, voy comprando linternas, que se oxidan y se quedan ciegas.

No he conseguido ver las luces de San Telmo, ni los fuegos fatuos del fosal. Si me gustara el vino, bebería y cantaría “Apaga luz, mariposa, apaga luz, que yo no puedo dormir con tanta luz”.”Los borrachos en el cementerio, juegan al mus”.

martes, 26 de mayo de 2026

Antonio Ballarín y el progreso del Alto Aragón


Cuando bajo desde Puente la Reina hasta Huesca, miro a la derecha y cerca del río Gállego, se ven y se adivinan fincas privadas y muy pocos pueblos. Antonio Ballarín, nacido en Vellillas se fijó en aquella zona y adquirió una finca, cerca de Ayerbe, en aquella tierra casi desierta de población, pero no de medios de producción. No faltan dichos medios porque su finca se encuentra limitada por arriba por un Canal por el que corren las aguas de Ardisa al pantano de Tormos y el agua no encuentra obstáculos para bajar en dirección al río Gállego, regando la finca. Esa finca está sostenida por laderas que la sitúan de veinte a treinta metros sobre el citado río. Parece que el cauce de las aguas, también invita a que por él, corran los vientos de cierzo, aire tan aragonés. Es curioso como tales cierzos no perjudican el cultivo de árboles frutales, sino que son beneficiosos para que no se hielen las flores de los manzanos, que le producen unas manzanas exquisitas, blancas, de volumen notable y apetecidas por la industria de conservas. Antonio es un hombre fuerte, sonriente, sensato y trabajador, que ha logrado salir de aquel ambiente antiguo e impregnarse con la inquietud de convertir el Alto Aragón en un país como son la cercana Navarra, la Rioja y Lérida por el Este. Y ¿cómo ha de conseguir el objetivo de que se acabe la emigración y que se proteja a los que sueñan con la producción, para sí mismos y para toda la población?. Ya ha conseguido, en parte este propósito, pues tiene en marcha veinte hectáreas de manzanos en plena producción, pues me ha hecho probar unas manzanas, que te hacen feliz el rato que las consumes. Pero no está satisfecho con esa producción porque dice que hay que tener en cuenta las hectáreas, que se encuentran en lugares privilegiados y pensar que no sólo sirven para el cultivo agrícola, sino para cultivar la producción de energía renovable o energía alternativa. Hay que convertir a Huesca en una continuación de Logroño y de Navarra para llegar a Lérida y que esa tierra unida en productividad, sea una defensa para competir con Europa, en sus mismos límites, que deshagan aquella frontera, que ya entre nosotros casi ha perdido su producción de ganado lanar y en parte de vacuno.

Pero es que Antonio no posee esa inquietud como un impulso espontáneo, sino que ya le viene de su padre, del que me acuerdo cuando iba a Velillas y lo saludaba en su casa, en el curso de la Calle Principal de Velillas y por una variante se sube a la Plaza, donde alegraba el ambiente un balcón de hierro, con joteros y joteras forjados y bailando, mostrando la alegría de las fiestas aragonesas. No sólo vivía sino que sobrevivía en aquellos difíciles tiempos, en que él intentaba mejorar la agricultura. El se murió, como se han muerto todos nuestros antepasados, pero dejó la semilla en su hijo Antonio, que con el riego por goteo de sus manzanos, los refresca al mismo tiempo que los alimenta, disolviendo en el agua el abono, que les da la vida a los árboles. Porque si el Señor creó el Mundo, ha dado a los hombres la inteligencia para que “todas las cosas sean creadas y se renueve la faz de la Tierra”. Riega por goteo y ahorra el agua para que otros puedan utilizarla, creando obras de producción, como las que él ha hecho y tiene el propósito de continuar creando.

Me lo encontré a Antonio en la calle, acompañado de Monreal de Grañén, originario de Lierta y me acordé que si Antonio Ballarín luchaba por la obtención de energías alternativas, Monreal ya tenía hace unos sesenta años, un molino de producción eléctrica por medio del viento. Le pregunté que tal le iba el sistema y me contestó que tenía mucho que luchar, para frenarlo cuando el cierzo se lanzaba con energía descomunal. Lo quitaron cuando ya la energía eléctrica les llegó a su finca, situada en la carretera de Grañén a Tramacet. Hoy ya están sobre los montes, auténticos ejércitos de molinos de viento productores de energía, más perfectos que aquel antiguo de Monreal. Me alegré de encontrarme con dos, ya mayores, altoaragoneses, que lucharon por el progreso de la producción, pero Antonio todavía sigue con sus propósitos.

lunes, 25 de mayo de 2026

Jesús Vallés Almudévar y la Guerra Civil



Con mi doble pariente, el sacerdote Jesús Vallés Almudévar, nos queríamos, nos respetábamos a nosotros y a nuestros antepasados. No me habló nunca de los sufrimientos que pasó durante la Guerra Cicil, pero cuando ya le faltaba poco tiempo para unirse “in aeternum”, con su madre y con su hermano, fusilados en Fañanás, con una crueldad salvaje, me regaló un diario personal. En él escribe lo siguiente: “cuando lo leas, te enterarás de hechos de una época de mi vida que no he contado a nadie”. Pero en los ratos en que escribía de su vida, se acordaba de su madre, que era ”una mujer sencilla, todo corazón, abnegada y sacrificada por todos, que regalaba paz a los que estaban con ella. Hacía diez años que había muerto su marido y se había consagrado ella enteramente a nosotros sus hijos. Con una capacidad inmensa de sacrificio”.

Fueron cinco hermanos, el mayor Antonio, el segundo Manolo, “hombre serio y sensato, brazo derecho de su madre y un poco padre de nosotros los pequeños”. Yo tuve la oportunidad de comprobar esta manera de ser, pues cumpliendo el Servicio Militar, me trató como a un hijo suyo y me comunicó que me habían premiado un artículo literario que escribí en el Campamento. El tercer hermano Luis, era “lanzado e ingenuo. Con muchas ganas de vivir la vida, mientras el cuarto hermano José, fue ”el vividor, desprendido, simpático, mentiroso, zalamero, majo”. Jesús, como hermano pequeño, se describe a sí mismo “como el niño mimado, cascarrabias y nervioso, serio y tímido”.

Pasaban el invierno en Huesca, para estudiar y el verano en Fañanás, donde les “gustaba mucho estar…sobre todo los pequeños”, que gozaban de más libertad y lo pasaban muy bien. Describe la “enorme casona, con mil rincones y recovecos siempre nuevos, guardándonos alguna sorpresa”. Tenía tres pisos y en el primero estaba el despacho, el oratorio de nuestro patrono San José. “En el segundo piso estaba la gran cocina, con su hogar de amplia chimenea y enormes cadieras”, estaba la cocina llena de mesas, de tinajas y todos los cubiertos “de cobre relucientes y brillantes, los armarios contenían cazuelas y pucheros”. En el tercer piso y en el cuarto, se encontraban las habitaciones para jugar, los dormitorios, la “masadería”, espadas, sables y bastones, libros, documentos. Graneros y mirador”. “En lo alto se veía la iglesia y se escuchaba el tintineo del yunque del herrero, y un camino de la fuente, para mí, todo poesía. Y su río, el Guatizalema, para esparcimiento y refrigerio en las tardes calurosas”

Después de lo que sufrió con el fusilamiento de su madre y de su hermano, escribió lo siguiente:”Supongo que todo seguirá igual. Yo no lo he vuelto a ver. Por si acaso ha cambiado, prefiero verlo idealizado con los ojos del alma y del recuerdo”. Ya no quiso visitar el pueblo de Fañanás, aunque lo amaba y como él mismo escribe, lo idealizaba.

El 20 de Julio de 1936, ”se masca la paz, la tranquilidad y se tienen ganas de cantar, reír y vivir”. Eran esos los antecedentes, en que su tía Encarna y su hermano José, vinieron de Huesca y no se fueron”, porque parecía que el ambiente político no estaba tranquilo: hay muchos rumores y temores. Parece que se han sublevado en algún sitio unos militares”.

El día 23 de Julio, ”la radio está todo el día en marcha. España está dividida en dos. Radio Barcelona dice: ”Todos los obreros, todos los republicanos, en pie para defender la libertad. ¡A las armas el proletariado”. En tanto el General Mola dominaba en Navarra. El día 26, “Ha venido una señora que está casada en Lascasas y dice que allí mataron al cura, primero lo desnudaron y le cortaron los testículos y después lo fusilaron”. El 29 pasando por la calle, ”El Royo” dijo que ya se había acabado el dar limosna”, que todo era de todos. Y que se acabó de que los señoritos coman sin trabajar, que todos los campos serían de la comunidad y el que no trabajara no comería. Todos reían bulliciosamente”. El 31 de Julio se escuchaba en Fañanás un tiroteo impresionante. Estaba producido por los cañonazos que cañoneaban el pueblo cercano de Siétamo, para seguir siendo bombardeado por la aviación. Le gustaba a Jesús “oír esos pájaros grandes que dominan el espacio”, ”pero oír las descargas sobre Huesca y Siétamo, pensando que mis hermanos y tanta familia y conocidos están allí, aguantando, esperando a que les hieran o les maten sin poder defenderse, sin poder hacer nada”, eso no lo podía aguantar. Entre tanto su madre “se pone a rezar, palidece y tiembla, en un sufrimiento callado e intenso”. Hace coincidir el estado del tiempo físico con la tragedia que se aproximaba, cuando dice: ”El cielo está cubierto de pesados nubarrones de verano y empiezan a caer algunas gotas gordas”.

El día 1 de Agosto, “no trabajaba nadie”, sino que “se pasan el día hablando y discutiendo. Cantan, ríen, gritan y juran por calles y plaza. Tienen pinta de escapados de presidio”. Al día siguiente “se dirigían hacia la iglesia. Gritaban y reían como salvajes…Se han puesto los ornamentos e iban entonando latines con cantos revolucionarios. Uno llevaba la casulla “buena” que el cura guardaba para las grandes solemnidades, la capa pluvial la llevaba uno pequeño y desgarbado que la arrastraba por el suelo”. Fue, al día siguiente, Jesús a ver la iglesia y “un grupo de mujeres lloraba, me pareció que les decía el Señor lo mismo que a las de Jerusalén: no lloréis por mí, llorad por vosotras y por vuestros hijos”.

Desde el uno de Agosto no escribió ni una línea, porque aquellos días los pasó muy mal y tenía miedo Jesús de escribir lleno de odio y ganas de venganza, ”pero estoy seguro de que eso no agradaría a mamá”. El día 23 de Agosto, llamaron con fuertes golpes a la puerta de casa Vallés y “dos milicianos preguntan por el señorito Luis….Que venga también la madre. Y la madre y el hijo Luis, como hacía ya tanto tiempo que esperaban esta llamada, sin ningún ruido, se marcharon. A Jesús le hicieron abrir todos los armarios, como aquel que busca un objeto para acusar a su madre y a su hermano, Luis, de seres peligrosos; lo llevaron a la casa donde vivían los colonos, que lo acogieron con cariño. Constantemente “quería llorar, llorar, necesitaba llorar...El cuerpo se me quedaba también rígido. No podía doblar las piernas, ”le hacían daño esos ojos de tanto llorar.“Al anochecer del segundo día, la voz inconfundible de mi madre llamó desde el patio…Mamá me hablaba, me acariciaba, me aconsejaba…Nos separaron y mi soledad se hizo más espantosa que nunca”.El día 29 de Agosto, ”en el escenario de la Plaza, el alguacil, llamado Juané, hizo sonar el cuerno y gritando, soltó el siguiente pregón.”De orden del Comité…hago saber…que se va a proceder…al juicio…de la Viuda de Vallés…y de su hijo…que acudan todos al granero …del obispo”. Durante el juicio los acusaron de hacer señales a los fascistas con linterna y no cesaban de escuchar emisoras del bando rival. Las linternas las encontraron en un registro, pero sin pilas “No había amanecido todavía, cuando fueron a por ellos” Subieron a un coche y en “un barranco, entre Bespén y Blecua se detuvieron”. Dicen que el piquete estaba formado por guardias civiles y por dos mozos del pueblo. !Dispararon!. Cayeron. Luis no se movió. Mamá intentó incorporarse, una nueva descarga se lo impidió. Después llegaban los del comité. Rociaron los cadáveres con gasolina y les prendieron fuego. De Blecua fueron unos hombres a enterrar los restos”.

Los que, parecía, habían ayudado al fusilamiento de su madre y de su hermano Luis, quisieron sacarlo de Fañanás y lo llevaron al próximo pueblo de Ola, a una gran casa, llamada de Otal. Sus dueños estaban repartidos por el mundo para salvar sus vidas. Allí se dio cuenta de las mujeres que los oficiales traían de Barcelona y sospechaba de todo el mundo. El capitán Moreno le decía que tendría que formarse para el futuro, que tal vez debía ir a Rusia, donde estudiaría, para ayudar al gobierno comunista. El, al ver todo esto, siempre quería volver a Fañanás y un día se subió en el caballo del cartero y llegó el día 11 de Septiembre a Fañanás. El día 13 entraron los rojos en Siétamo y enseguida se organizaron “peregrinaciones” para ver las ruinas de aquel pueblo. Y Jesús que había sufrido las pérdidas de su madre y de su hermano, el día 20 de Septiembre, con trece años cumplidos estuvo en Siétamo”, de donde habíamos huido sus doble parientes. “Cuando llegamos a los alrededores de Siétamo, oímos graznidos de cuervos, que levantaban el vuelo al oír nuestros pasos y volvían de nuevo al festín, después de que habíamos pasado…Había todavía cadáveres sin enterrar, tostando sus huesos ,casi mondos, al sol. Las calles estaban como un museo en día de fiesta…lo recorrían todo, contemplando, preguntando, admirando. Se fijaba en las casa, de las que no quedaba “ni una casa entera…estaban todas comunicadas por dentro por medio de boquetes, hechos por los fascistas para no tener que salir a la calle” evitando que algún proyectil les hiriera o matara… en la iglesia en una de las capillas laterales había una fosa abierta, allí habían enterrado a un sargento de la guardia civil, que se había destacado por su coraje y valentía y del que contaban muchas cosas heróicas”. Lo desenterraron y “lo arrastraron por el pueblo, y lo quemaron en la plazoleta del Castillo, donde todavía se notaba el redondel de tierra ahumada mezcladas con las cenizas de sus restos” Recuerda Jesús que “un enjambre de muchachos, revolvían entre los escombros, buscando cápsulas, balines, trozos de metralla”. No acabaron de recoger todo, porque, cuando ya había acabado la Guerra, allí estaba yo con Rafael de Lasierra, buscando aquellos malditos restos.En el comité exclamó uno se los jóvenes: hay que mandar a trabajar a Jesús, que no queremos mantener vagos. Alguno pensó que podía ejercer el trabajo de enseñar a leer y a escribir a los niños. Así se hizo y Jesús vivió una temporada con ilusión, que le serviría para calmar su soledad dolorosa.El 25 de Enero de 1937, tuvo noticio de sus hermanos, por una carta llegada de Francia. La escribió Conchita y pensó:”No nos va a ir todo mal. Mamá y Luis velarán por nosotros”.El día 23 de Julio, un amigo que había ido a Barbastro, le comunicó a Jesús que su tío Blas lo quería ver pronto. Su tío Blas era el esposo de su tía Carmen, hermana de su madre.”Ha presumido siempre de ser comunista y revolucionario”.”Cuando vivían en Villa Isabel, una tarde de domingo, estábamos mamá y yo de vista en su casa, cuando estallaron dos bombas. Mamá pensando en sus hijos, quiso marcharse enseguida a casa, pero mi tío Blas no nos dejó marchar, dijo que faltaban de explotar todavía tres, pero que no nos preocupáramos porque no intentaban más que asustar…nos acompañó mi tío a casa, no pasó nada, pero yo quedé impresionado pensando que mi tío habría puesto las bombas o era el jefe, pues lo sabía todo. Yo lo he querido siempre, pero no puedo olvidar que si él hubiera intervenido, ho hubieran matado a mamá y a Luis. No me querrá mucho cuando ha tardado un año en acordarse”.El día 23 de Agosto de 1937 escribió:”Estoy en la Montaña, en Broto, hace veinte días que llegué aquí. Al llegar a Broto conociendo a tantos tíos y tías, todos lloraban, menos Jesús ,que no tenía ganas de llorar, como lloraba en Fañanás, donde nunca tuvo apetito como en Broto, donde siempre tenía hambre. El día 30 de Agosto de 1937, hizo un año que mataron a su madre y a su hermano. Es una contradicción; me parece que hace un siglo que sucedió. Y por otra parte me parce que sucedió ayer”. Por el mes de Enero de 1937 , se rumoreaba que “los fascistas” están pegando fuerte”. Sus parientes sentían necesidad de marchar de Broto. El día 29 de Enero marcharon a Villanova, que se encuentra en el valle de Benasque. Por un lado veía que los que habían asesinado a su madre y a su hermano, estaban siendo derrotados, pero por otro, le preocupaba dejar aquel ambiente, de amistades, ahora que empezaba a estar a gusto...”.En Villanova encontró libros, como “El grillo del hogar” de Dickens. El 24 de Marzo, llegó Rafael y dijo que los “fascistas” habían “empezado una ofensiva y que empujan fuerte”. Como “no pueden detenerlos piensan ya en irse a Francia”… Efectivamente el día 26 de Marzo “Rafael se ha ido a Francia. Se han marchado dos coches llenos de jefes”. Jesús al ver estos hechos, estaba “alegre y triste a la vez. Puede que fuese mejor decir: impaciente e intranquilo”. El 29 de marzo salió Jesús a la carretera y escribió:”Está sucísima y hay de todo…sobre todo las cunetas están de miedo, hay gallinas, conejos muertos, encajes, saquetes de almendras, guerreras, alpargatas y botas viejas… fusiles, cargadores con balas en grandes cantidades, bombas de mano”.El 9 de Abril escribía: ”El cañoneo, me parece, no sé si será sólo la ilusión, que se oye más cerca, más fuerte”.El día 15 de Abril se veían subir por el camino, muchos soldados con la bandera que desde siempre había representado a España”, pero enseguida vi a Plácido … y sentí que ya se había realizado el milagro”. Decidieron que después de comer se irían a Huesca con el coche de Plácido el tío José y él “y mandaríamos un coche grande para el resto”. ”¡Qué extraño me encontraba andando solo por las calles de Huesca”. Llegó a su casa, llamó y se encontró con Encarna, una mujer buena durante muchos años, con Margarita y con la nena. Allí se enteró de que a su hermano Antonio lo mataron, ”lo cogieron prisionero y lo fusilaron , ya al comenzar la Guerra, pero se alegraba al ver a “la nenica que estaba preciosa. Tiene la cara redonda y el pelo todo rizado”. Ahora es una señora, con la que me encontré hace poco tiempo y me mandó, cuando murió Jesús unos libros, que guardo en Siétamo. Al final de del diario de 152 páginas, que describe desgracias e historias de los pueblo que tuvo que visitar, escribió:”Parece como si descubriese ahora, de verdad, la guerra y toda su huella. Hasta ahora no tenía más idea que llegar a Huesca, encontrar a mis hermanos, reanudar la vida.La guerra no había sido más que la muerte de los míos, el sufrimiento personal, la separación, la espera”. Parece que se ha olvidado de su crecimiento como hombre, pues le había cambiado hasta el tono de su voz y tal vez, lo dudo, se habría olvidado de las chicas que se enamoraron de él. Acaba el diario diciendo :”Ahora me parece una melonada haberlo escrito y me moriría de vergüenza si lo leyese alguien. Lo guardaré bien guardado”. No contó a nadie los sufrimientos que tuvo, pero a mí, cuando ya los dos éramos mayores, me regaló su maravilloso diario, del que si él se avergonzó, yo me lleno de satisfacción y de orgullo. Ahora me voy a San Pedro el Viejo y me miraré al interior de su torre,en que Jesús, ya sacerdote, puso a la vista del público recuerdos religiosos de la vieja ciudad de Huesca.

domingo, 24 de mayo de 2026

Fumando espero







El hombre es libre y unas veces fuma y otras deja de fumar. Antiguamente no se aspiraba el humo del tabaco, porque ni se conocía el tabaco ni se sabía cómo quemarlo, aspirando su esencia por la boca. No era preciso utilizar papel para envolver tan aromática planta, porque los indios, fumaban sin papel. No siempre el fumador dispuso de tan delicado papel de fumar, pero eso no fue nunca un impedimento total para quemar tabaco. Cuando yo era todavía un niño, no disponía de tabaco ni de dinero para adquirirlo, pero mi abuela Agustina, tenía un bote lleno de manzanilla, que olía agradablemente y yo me apoderaba de ella y la llevaba al Colegio de la calle de Villahermosa y con algunos amigos, al salir del colegio, la liábamos, no recuerdo si con papel de fumar o con papel de periódico. ¡Qué atracción ejercía el fumar sobre nosotros tan niños!. No lo sé, pero fumábamos con alegría y quedábamos contentos y felices. Cuando Cristóbal Colón descubrió las Américas, no sé si él gozó de los placeres, que proporciona la nicotina, pero lo gozaron aquellos aventureros e investigadores de la vida, en el Nuevo Continente y volvieron a Europa triunfantes, echando humo por sus bocas. Igual que yo me sentía feliz dando manzanilla a mis compañeros de colegio, se han sentido también felices muchas personas, dando un cigarro a un vecino o a un amigo. Estos regalos favorecían la convivencia entre los hombres, pues facilitaban la conversación entre ellos, sin producir envidias ni corrupciones. Pero otras veces el regalo era mucho más crecido, porque, a veces, se le entregaba a un amigo o a un superior del que se esperaba algún don, un hermoso puro habano o a algún municipal una faria, para evitarse alguna multa. Ahora han prohibido el uso del tabaco en oficinas públicas, donde hace unos días, un “gran jefe”, fumaba conversando con un visitante. Cuando yo estaba en un colegio, se aspiraba un verdadero aroma tabaquil, procedente de algún puro y al decírselo a un profesor, éste respondía que no nos preocupáramos, porque la bondad del jefe, no era capaz de recrearse, cerca de los humildes alumnos. Aquel humo parece ser que procedía del cielo.

¡Qué diferencia de categoría entre las espirales de humo de un habano, que produce “sueños celestiales” y de las que saltan “estrellas fulgurantes”. Al escuchar “Fumando espero al hombre que más quiero”, se da uno cuenta de la unión del humo del tabaco con el placer del amor, cuando se expresa así el cantor o la cantora:”Ver a mi amante solícito y galante,-sentir sus labios, que besa con besos sabios- y el devaneo sutil con mis deseos-cuando sus ojos veo-sedientos de pasión”. Al escuchar:”por eso estando mi bien, es mi pensar un edén, dame un beso de tu boca,-anda que me vuelvo loca,-corre que quiero enloquecer”, pienso si lo que ha fumado el cantor es tabaco nicotinado o más bien cannabis o cocaína.

Pero esta canción, produce recuerdos emocionantes, unos relativos a amor y otros a la paz y tranquilidad que produce el fumar en muchos hombres y mujeres, como dice la letra: ”Tras la batalla en que el amor estalla-Un cigarrillo es siempre un descansillo,- Y aún me parece que el cuerpo languidece-su fuerza y su vigor”.

Si, el humo del tabaco produce pérdidas de fuerza y de vigor, las galaxias en los cielos producen descomunales nubarrones que arrastran el polvo a los agujeros negros. Ya dijo el Señor : ”Polvo eres y en polvo te has de convertir”. Si , todo tiene fin en esta vida y el tabaco “es siempre un descansillo”, porque el trabajo, su pérdida, la vida y el amor producen en el hombre situaciones de nervios y de tristezas, que consuelan con el tabaco. Por eso cantaba la “gachí” : Dame el humo de tu boca, dame que así me vuelvo loca, corre que quiero enloquecer de placer, sintiendo de ese calor, un mundo embriagador,que acaba por prender la llama ardiente del amor.

sábado, 23 de mayo de 2026

El Criticón y el Saber Reinando



El Criticón lo escribió en Huesca, Baltasar Gracián y en ella fue editado y es que este ilustre jesuita encontró en el Palacio de su amigo Lastanosa, una biblioteca en la que se percató de cómo modelar a los héroes, a los discretos y en especial a las personas corrientes. Para ello, recopilaba aforismos o sentencias agudas y doctrinales, que le guiarían en la escritura de los modos de ser de los hombres; basta recordar El Héroe, El Discreto y más tarde, El Criticón. Pero Gracián no estudia sólo las sentencias de los filósofos y de los escritores, sino que recuerda los refranes populares y entre esas sentencias y estos refranes escribió sus obras que le han dado fama en toda Europa. Al escribir El Criticón describe cómo las fieras en una isla criaron a un niño, al que llama Andrenio y éste salva la vida a un náufrago, al que pone por nombre Cirilo. Un caso de esta naturaleza recuerdo que ocurrió en la India, pero aquella criatura no sólo no sabía hablar, sino que no había aprendido a usar sus piernas y sus pies en el andar, cuando éste del que escribe Baltasar Gracián, no sabía hablar, pero cuando lo hizo, expresaba sus recuerdos y la belleza de los paisajes, de las flores y de los peces.

Estaba el náufrago Critilo temiendo, “que enfurecidas las olas, le arrebataban para estrellarse en uno de aquellos escollos”, ”cuando un gallardo joven, alargó sus brazos para recogerle en ellos, asegurándole la dicha con la vida”. Acudió Critilo a los brazos de Andrenio, repitiendo “abrazos y razones, preguntándole de su salud y fortuna, y a nada respondía el asombrado isleño”; se dio cuenta de que ignoraba todas las lenguas del mundo, en aquella isla desierta. El Padre Gracián definía esta situación, con estas bellas palabras:”Crecía en ambos a la par el deseo de saberse las fortunas y las vidas, pero advirtió el entendido náufrago que la falta de un común idioma les tiranizaba esta fruición. Es el hablar efecto grande de la racionalidad, que quien no discurre, no conversa”. Y hay que ver con qué facilidad añade proverbios que confirman sus afirmaciones, cuando uno lee: ”habla, dijo el filósofo, para que te conozca” y anima al hombre a leer los libros de “los sabios varones, ya pasados y nos hablan cada día en sus eternos escritos, iluminando perennemente los venideros”. Y a medida que Andrenio va perfeccionando su lenguaje, Cirilo le va explicando la luz de la razón, el concierto del Universo, la ambición humana, el sol y la luna, el cielo estrellado y escribe de la Aurora:”Mas ya los clarines de la Aurora, en canto de las aves, comenzaron a hacer suya a la segunda salida del sol, tocando a despejar estrellas y despertar flores”. El mismo Andrenio, cuando ya sabía hablar algo, le decía Cirilo: ”Me preguntas quien soy yo y yo deseo saberlo de ti” y Baltasar Gracián hizo aparecer en su libro El Criticón al niño Andrenio. Y en la Historia de España ha causado una gran emoción, la aparición en las pantallas, en los altavoces de los aparatos de radio y ante los ojos de los madrileños, del príncipe Felipe celebrando su boda con la también hoy Princesa Letizia. Y, como en el caso de la aparición de Andrenio y de Cirilo, según dijeron al día siguiente en la televisión, que mientras duró dicha boda, no se dejaron de escuchar en la Catedral de la Almudena los bramidos que producían las fieras boiras de una tormenta. El Príncipe es hombre y Andrenio lo fue. Baltasar Gracián encuentra en el niño sin madre una larga serie de grandezas y de miserias, como cuando comienza su vida con las fieras y dice: ”Lo que me lisonjearon las flores tan fragantes, me entristecieron ya marchitas”. El Príncipe no es un personaje ignorante ni ha estado sólo y según la académica de la Historia Carmen Iglesias, leía cuando era universitario del cuarto curso de carrera de Derecho, ”los textos de diversos clásicos del siglo XVII y centraban la reflexión de aquel joven universitario”. Habiendo leído obras de sabios del siglo XVII, es lógico que tenga ya conocimiento de la obra de Gracián, El Criticón, escrita en dicho siglo. Hay un paralelismo entre el Príncipe Felipe y los protagonistas Andremio y Critilo, pues éste se dedicó a enseñarle a su salvador y éste no paraba de preguntarle y le contestaba:”Visto has, hasta ahora, las obras de la naturaleza y admirándolas con razón, verás de hoy adelante las del artificio, que te han de espantar”. Pero ocurre que el príncipe con todos sus conocimientos, está más capacitado que Andrenio, para comprender lo complejo que es el mundo y son los hombres que lo habitan y es por tanto capaz de dialogar con todos, para que piensen y cambien, a veces, sus opiniones. Seguramente habrá leído o si no, podrá leer la frase de Horacio que le dijo Critilo a Andrenio: “Critilo, medio hay en las cosas, tú no vayas por los extremos”. Artemio y Critilo también hablaban de casamientos y en cierta ocasión ”convidábanle a un mozo que tomase esposa, y respondió: aún es temprano. Y un viejo: Ya es tarde”. Y el Príncipe ni tarde ni temprano, pero usando la libertad moderna, decidió junto con doña Letizia, que se ha convertido en Princesa de Asturias, contraer matrimonio. Su esposa es periodista, culta, sensible y gran lectora y le hace esperar un nuevo siglo, con un horizonte de porvenir para el pueblo español. Se han ido de viaje de novios y el primer pueblo que han visitado ha sido el de Albarracín que está cerca de Belmonte, en el que nació Baltasar Gracián. Los héroes Cirilo y Andrenio estuvieron en Huesca visitando la casa del gran amigo suyo, a saber de Lastanosa, situada frente a la iglesia de los jesuitas. “En su puerta estaba un león, que le había convertido en una mansísima oveja. Por los balcones había muchas parleras, digo aves, en conversación”. Unas doncellas ensalzaban a los varones eminentes, ”señalándole a cada uno su puesto el grande apreciador de las eminencias, don Vicente de Lastanosa”. Entre aquellas eminencias se encontraban don Martín Abarca de Bolea, que vivía en el Castillo-Palacio de Siétamo, su hija doña Ana-Francisca, que llegó a ser Abadesa del Monasterio de Casbas, que se cierra y que llegó a participar en el Certamen Literario, dedicado a la memoria de Baltasar Carlos, hijo de Felipe IV; estaban también entre los famosos el Cronista del Reino Ustarroz y Fray Jerónimo de San José. Marchó Cirilo muy satisfecho al ser felicitado “porque lo vio convertir un villano zafio en un cortesano galante”. Como dice el Criticón en su Crisi octava, hay muchos hombres fingidos y describe un partido de un juego que entonces no existía: fútbol, diciendo:”Había un gran partido de pelota…las pelotas eran de viento, tan grandes como cabezas de hombres, que un pelotero llenaba de viento, por ojos y por oídos, dejándolas tan huecas como hinchadas…ya estaba tan alta que se perdía de vista; ya tan baja que iba rodando por los suelos entre el lodo y la basura. De esta modo la fueron peloteando, hasta que cayó en tierra reventada…y tan a su costa ganaron unos y se entretenían todos”.”Estas, dijo Andrenio…parecen cabezas de hombres”. Gracián dice en su libro que los cuadros del pintor El Bosco representaban un mundo loco, pero en la Crisi VI, del segundo tomo de El Criticón escribe sobre el Saber Reinando y discutiendo Cirilo y Andrenio, dijo éste:”Antes suelo yo decir que no hay ave más sagaz ni más política que la paloma”.”¿En qué lo fundas”, le preguntó Critilo y éste respondió:”Como no tiene hiel, donde quiera halla cabida. No sólo no es temida como la de rapiña ni odiada como la serpiente, sino acariciada de todos, alzándose con el agrado de las gentes”, como se ha visto en los lugares que han recorrido. Y añadió palabras en cuanto a la hembra, ”pues con cuatro caricias que le hace el palomo, le obliga a partirse el trabajo de empollar y sacar hijuelos…enseñando a las mujeres bravas a saberse avenir con los maridos”. Así parece ser la pareja principesca que tiene España y que sabrá seguir la frase de Gracián:”Así que no era otra razón de estado como la sinceridad y la mansedumbre de la paloma, y que ella es la mayor estadista”.

jueves, 21 de mayo de 2026

El bovino ibérico y la memoria de los españoles



He estado hablando con José María Puyuelo Sorribas, natural de Ibieca y luego me he puesto a pensar y a recordar tiempos pasados y he llegado a la conclusión de que el pueblo español tenía necesidad de las capeas, de los encierros, de las corridas de toros y de la intervención de los caballos en esas luchas. Porque esos actos eran peleas entre dos especies, que se temían mutuamente y así como los hombres se amaban con el caballo y el asno, con el toro no encontraron formas pacíficas de tratarse. Han desaparecido en Ibieca, de donde habla Sorribas, los novillos enteros y los castrados, convertidos en bueyes, como además en casi todas las provincias de España. Ahora se habla de las vacas holandesas berrendas en negro, pacíficas y lecheras y el hombre no tiene necesidad de defenderse de su acoso, con lo que va disminuyendo la afición a las corridas de toros. Así como las vacas lecheras eran un gran negocio, sobre todo unidas a un “buen pozo de agua”, los vacunos ibéricos eran un problema como me contó Sorribas, al cantarme estas coplas: ”La vida del boyatero -es muy fácil de contar-todos los días labrando y el domingo a “pajentar”.- Lo primero es ir a misa-lo segundo es almorzar- y lo tercero es pensar donde es preciso ir a hacer mal”. Tenían aquellos animales para labrar y sus hembras para parir, pero además tenían aquellas vacas y novillos el “morro furo” o morro de fuego y había que tratarlas con mucha precaución, ya que sobre todo cuando parían, nadie se podía arrimar a ellas, porque atacaban. En cierta ocasión yendo a abrevar a la fuente se encontraron con varias mujeres de Ibieca con sus cántaros para llevar agua a sus domicilios, y las derribaron por el suelo con sus cántaros incluidos. La vaca más “fura” de ellas era originaria de Fuencalderas, al lado de Biel, en las Cinco Villas y cerca de Navarra, donde tenían sus raíces los pequeños toros ibéricos, de los que todavía le quedan algunas ganaderías. Y en aquellas zonas todavía celebran en sus fiestas las vaquillas y los encierros, que se celebran también en Egea. Este verano pasé por Carcastillo, último pueblo del Reino de Navarra y tuve que desviarme con el coche por que por las calles andaban sueltas las vaquillas. Dice José María que los novillos que traían de Lumbier de Navarra, daban muy buen resultado. Los tres últimos novillos de unos tres o cuatro meses, que compraron en su casa los trajeron de Tardienta, a donde los había llevado un tratante, que llamaban “Campando”. Desde Tardienta hasta Ibieca tuvo que conducirlos José María “Sorribas” y uno se imagina las dificultades que tendría que pasar por Sangarrén, por Albero Alto, por Fañanás para llegar al empalme de Liesa y de allí Ibieca, sin llevar trabas o estorbos, como se les ponía a muchos novillos cuando tenían que conducirlos lejos. En el corral de mi casa, antes de la Guerra Civil, me acuerdo de ver un pequeño rebaño de novillos con una cuerda atada en el cuello y en el otro extremo iba atada a un trozo de madero, que les impedía correr y atacar. Se iban haciendo grandes y tenían que castrarlos, porque se iban haciendo peligrosos. Los empleaban para labrar y para tirar de carros. Estos consistían en una plataforma, en este caso de cuatro ruedas, con una vara o lanza para enganchar a los bueyes. El carro lo hizo Pablo Bibián de mi pueblo, Siétamo, padre del Párroco de Pertusa, que por cierto es un gran amigo de los animales. Dieron un buen resultado dichos bueyes, porque cuatro mulas no supieron subir una trilladora a una era, pero José María con dos bueyes, la subió. Empleaban tiempo y ejercicios de educación con aquellos animales, por ejemplo para uncirlos con un yugo, se lo ponían y los dejaban ocho días sin soltarlos, en un campo donde crecía el pipirigallo, con lo que lograban ponerse de acuerdo para bajar y subir sus cabezas. José María Sorribas ha pasado de ser hijo de una modesta familia de labradores a regir un buen negocio, pero lo que no ha podido olvidar nunca es su trato con los novillos y bueyes, que le han clavado profundamente en su espíritu la afición a los toros, como a tantos otros españoles.

miércoles, 20 de mayo de 2026

El villano en su rincón



El villano en su rincón toma el sol en la solana, mira quien va por la calle y a unos, saluda amistoso y a otros les niega el saludo. A las mujeres ancianas apenas si se las mira, pero a aquellas más lozanas las envuelve en su mirada.

Muchas veces las requiebra y pretende enamorarlas. Unas sonríen contentas y otras le dicen imbécil. Unas quedan satisfechas y otras se quedan frustradas, porque el requiebro querrían que se lo hiciese un marqués.

Lía en papel el tabaco que sacó de su petaca y los domingos presume de un largo cigarro habano. En la mesa del café espera formar pareja para jugar la partida al julepe o al guiñote. Cuando gana le parece que es el rey y cuando pierde reniega y hasta llega a blasfemar. En la velada se queja de lo mal que está la vida, de lo caros que se han puesto las tasas y los impuestos, de lo poco que trabajan esos jóvenes de ahora y de la poca vergüenza que tienen las jovenzanas.

Cuando se muere lo llevan de concejala al fosal y luego los herederos se disponen a heredar.

El villano de la corte también tiene su rincón. Viste su traje de rayas con corbata de colores, le saludan las fulanas y charla con los señores de lo fatal que está España. Va del puesto que trabaja a su café habitual, se para con el portero de la casa del marqués; los domingos va a la casa regional, por ver si llega el villano desde su aldea natal. Este le cuenta los chismes de lo que ocurre en el pueblo, de los vagones que coge y de que ha matado el cerdo. El villano de la corte le comenta la amistad que le profesa el ministro de finanzas, lo que lo quieren la empresa y la señora marquesa. Pero no le dice nada de la pensión en que duerme, de las chinches que le pican y del frío del invierno. De ilusión también se vive y ambos contando grandezas de su rincón respectivo, las recuerdan para aparentar nobleza.

El villano en su rincón hace de él un castillo, desde el que ataca y defiende lo que la vida le ha dado y lo que de ella ha esperado.

Costa y el Agua



¿Qué decir sobre el agua en esta tierra abundosa en ella que hace que el Ebro en el verano, siga siendo el río Ebro?. Está ya todo dicho sobre el agua en una tierra que vió nacer a su profeta, que “alumbró la fuente de las aguas vivas en el desierto estéril”. Lo dijo Joaquín Costa y siguiendo su doctrina, La Violada, La Litera y Los Monegros en alguna de sus zonas, no son ya estériles desiertos pero la capital de la provincia, venero de las aguas, no ha redimido todavía su comarca, la que otrora fuera Plana y hoy conocemos por Hoya. Tenemos los oscenses, yo diría, un pequeño patriotismo que nos lleva a proclamarnos “pistonudos”, al tiempo que vemos como la Hoya se despuebla, mientras su capital se medio estanca y mira como se marchan las aguas, por canales, a hacer fecundas otras tierras. No es cuestión de vísceras ni de proclamas vanas; lo que es preciso es que ese fuego encienda los cerebros con fines de progreso. El “piros” o fuego de Pirene ardía en el cerebro del profeta con llamas en forma de preguntas: ¿despensa?, ¿escuela?, ¿higiene? y para contestarlas o apagarlas, sólo veía el agua.

Le surgían las visiones de la Mora, de aquella que sale de las aguas de la Basa, la noche de San Juan, desprendiendo cual perlas, de su figura deslumbrante, las gotas vivíficas que embellecen con raros rododendros su entorno encantador. La Andramaría, diosa fecunda de los vascos tiene su templo natural en los prados de Ansó (Ansola, Ansoain, Ansoátegui, Ansorena), a los que torna verdes y se lleva a Navarra las aguas del río Aragón. Igual que en el mar Rojo las aguas se abrieron y cerraron; en el Alto Aragón se abrieron hacia el Ebro, hacia Cesaraugusta, a los secos Monegros, a Lleyda y a Navarra y quedaron cerradas a la Hoya de la ciudad de Huesca. He preguntado los motivos a los sabios ilustres para que me iluminen y me han dicho que si Navarra se reservó el río Iratí, que Lleyda negó el Segre a la ciudad de Barcelona y Zaragoza, no saben si por ser Augusta, ha reducido nuestro Aragón al Ebro. Y en Huesca, ¿qué se hacía?, despreciar al “ta pueblo” y llevarse sus aguas como el pez poderoso engulle al más pequeño, en tanto rodeaba como en vulgar corte provinciana a foranos ilustres, que venían del Centro, comían langostinos y como la boca la tenían llena, culiparlaban rascándose la tripa satisfecha y, en tanto, abandonaban la idea del profeta que en Huesca fue cochero, trabajó de albañil y se vio rehusado por ilustre familia al pretender casarse con su hija.

Y siguen todavía, los culiparlantes en la opinión de que Huesqueta es mejor que siga siendo un pueblo burocrático y apagado.

Hay que encender la llama del progreso porque los viejos mitos ya pasaron y es necesario que creemos otros hitos o mojones que nos marquen las cotas por las que pase hacia la Hoya su Canal. Han de abrazarse las aguas del Gállego que viene de las Galias con las del Flumen, el río que en el mundo entero posee el nombre más latino. Cantó Camila Gracia el día del abrazo de Tardienta y desde arriba está esperando que se abracen, y creo que no en vano, el Flumen y el Gállego, Costa cantaba una nueva Litera y hacía hablar al río Esera que decía: ”Recogedme, no seáis ciegos…ni cobardes …recoged a mi compañero el río Ara; recoged a nuestro hijo común el río Cinca y visionario seguía, ”Las aldeas ascenderán a categoría de villas; las villas se harán ciudades; Barbastro se convertirá en una pequeña Zaragoza y Monzón adquirirá las proporciones de Lérida…Binéfar, Tamarite, Almacellas, Fraga, La Almunia, San Esteban y otra multitud de poblaciones, ahora rústicas y terrosas, rivalizarán en riqueza con las más opulentas de Cataluña”. Se quieren llevar el Ebro desde Cataluña, pero los altoaragoneses, deben aprovechar, como dijo Costa todas las aguas, que nacen en sus tierras y así habla “de otra multitud de poblaciones, ahora rústicas y terrosas, rivalizarán en riqueza con las más opulentas de Cataluña”. Ya vemos como en el Este de la provincia se extienden los riegos y en el Sur y en el Oeste, pero en la Hoya Somontano de Huesca, vemos pasar el agua de nuestro ríos y no la catamos, porque “han de abrazarse las aguas del Gállego… con las del Flumen” y han de regar con las aguas del río Flumen y las del Guatizalema, reforzadas sus corrientes con las aguas del Alcanadre, como propuso Albasini, a través del Pantano de Calcón y de Vadiello, Angüés, Siétamo y otros pueblos de la zona, que podrán reforzar el riego de la Hoya, pero sin perder el Somontano sus aguas y sus ríos, como no los perdieron ni Navarra, ni Lérida.

Hay quien dice que el agua beneficia únicamente a los agricultores, pero el Profeta hablaba de “los saltos de agua fábricas de harinas, de tejidos y conservas… y las frutas que han de afluir a ellas en río continuo para la exportación”. ¡Qué razón tenía Costa!, si observamos como los mayores países agrícolas, son los mayores en industria. Habla también de trenes que llevarán las mercancías y cita a una locomotora avergonzada que lanza sus silbidos como una burla contra nuestra desidia y fanatismo musulmanes. ¡Como veía Costa el tren de Canfranc y el ferrocarril nuevo que propuso el ingeniero Arenas!. Pero quedan en Huesca seguidores de Costa que luchan entusiastas por el Canal que regará el Somontano y la Hoya y exhiben su pancarta permanentemente en esa plaza porticada que como nombre tiene el de un ilustre oscense, el de López Allué, que amó nuestras costumbres y que, de estar entre nosotros todavía, se uniría gozoso a todos los oscenses, para regar Barluenga, Loporzano y Siétamo con el Pantano de Montearagón, para dar ese paso hacia una Huesca que avance hacia el progreso y grite: "Es mía el Alba de Oro”.

lunes, 18 de mayo de 2026

Macro Cosmos, Micro Cosmos y Nano Cosmos



Han existido personas que para aclarar la diferencia entre macro, micro y nano Cosmos, han dibujado un triángulo equilátero y a cada lado le han adjudicado uno de los tres adjetivos, a saber enorme, pequeño y diminuto. A mí, que no he conocido nunca el griego, me ha resultado fácil pensar que Nano Cosmos, significaba un Cosmos de materiales diminutos, porque en la ya casi desaparecida “fabla”, de mi tierra, “nano” era equivalente a enano. Y enano intelectual era yo, cuando un día cualquiera de este año de 2011, entré en el taller C.T.V. y sus amables dueños me explicaron delante de unas pequeñas y pesadas piezas, que no eran de hierro, sino de un “metal duro”, más conocido como Widia, producto creado por una marca alemana, en el año 1926. Su principal componente era el carburo de tungsteno, acompañado por cobalto, titanio, tántalo y algún otro. Como vemos con este producto, hace ya tiempo que se empezó a trabajar en el Nano Cosmos; incluso los romanos fabricaban copas de cristal en cuya composición echaban partículas pequeñísimas de plata y resultaban unas copas cristalinas de colores maravillosos. En la oración al Espíritu Santo, se dice: ”envía, Señor tu Espíritu y todas las cosas serán creadas y renovarás la faz de la Tierra”. El Señor creó el mundo, pero dio a los hombres la facultad de recrear. El hombre recrea productos más compactos, más perfectos y menos costosos estudiando las cualidades físicas y químicas de los materiales. De este trabajo nacen la micromáquina fresadora, el conversor ideal y los polímeros semiconductores para la óptica y la electrónica. Desde que los romanos obtuvieron bellos colores en aquellas vasijas de cristal, se han desarrollado los catalizadores específicos, que permiten el diseño molecular de los polímeros a medidas concretas. Basta comprobar el desarrollo de los transistores y de los ordenadores, para ver los adelantos que el hombre está recreando a partir de las creaciones del Señor. Antes eran pocos los trabajos que se hacían con los Nano Cosmos, pero ahora su elaboración ha alcanzado niveles atómicos. No es extraño porque se han instalado sincrotrones, como el ALBA de Cataluña, que produce un haz de luz, que hace girar a los electrones a una velocidad muy próxima a la de la luz, por un anillo de 268 metros de largo. Ha conseguido que se viera por ellos lo que antes era invisible, por ejemplo la composición de las proteínas, de moléculas y de átomos, además de virus y bacterias. Se puede experimentar sobre la anatomía, sobre la función y transformación de la materia. Podemos hacer una prueba mental sobre el diámetro del núcleo de un átomo, que viene a ser la diezmilésima parte del tamaño de un átomo. Pensemos en un átomo imaginario, que tuviera un metro de diámetro en el que se encontraría la masa sin ningún valor, ya que solamente el 0,1 por ciento de la masa de todo el átomo, se puede adjudicar a los electrones. En la pequeña extensión del núcleo, se encontraría la carga del átomo, que neutralizaría la carga negativa de cuatro electrones. Si sólo estuviéramos formados por átomos, sin núcleo, pesaríamos 70 gramos. Al llegar a esta afirmación nos damos cuenta de que estamos principalmente formados por el vacío. Einstein al meditar sobre esto, exclamó: ¡estamos locos!. El Karma es la Ley de la Causa y el Efecto y en los tres Cosmos se producen Causas y Efectos y aplicándonos a estudiarlas, nos daremos cuenta de que los tres modelos de Cosmos son diferentes y nos resultaría imposible unificarlos, unas veces por la velocidad de la luz y otras por la brevedad de nuestros ciclos vitales. Alegrémonos por el perfeccionamiento de los transistores, de los ordenadores, sobre la mejoría de nuestra anatomía y por las comodidades que nos proporcionará el Micro Cosmos, que será capaz de “renovar la faz de la Tierra”.

domingo, 17 de mayo de 2026

Egeria, peregrina a Palestina, desde el año 381 al 384



La Historia hay que estudiarla para mejorar la situación de países, en los que el hombre y la mujer han de vivir. Pero los hombres, en lugar de prosperar, han buscado sólo sus intereses particulares, religiosos o ideológicos. Esta reflexión me viene al contemplar un mapa con el mar Mediterráneo en su centro, con vías romanas por todas sus costas, por las cuales Egeria noble mujer gallega, inteligente y creyente en Cristo, pudo viajar desde Galicia hasta Mesopotamia, con pequeñísimas dificultades. Esta época de “pax romana” tuvo lugar entre los años 29 a. C. y 180 d. C. Por esas vías romanas, viajó Eteria, desde Galicia hasta Jerusalén. Salió Egeria de Galicia, pasó a las Galias, siguió por Italia, para llegar a Constantinopla el año 381.De esta segunda Capital del Imperio Romano, entonces llamada Bizancio, partió hacia Jerusalén y así como los judíos hacía muchísimos años que habían regresado de Egipto a Palestina, ella visitó el mar Rojo, el Monte Sinaí, Alejandría y Tebas. Más tarde recorrió Antioquía, Edesa, Mesopotamia, el río Eufrates y Siria, de donde volvió a Constantinopla. Llama la atención el contemplar en tiempos tan pristinos, una mujer que utilizase su inteligencia para viajar y escribir el “Itinerarium ad Loca Sancta”, al que hoy llaman “ Viaje de Eteria”. En sus tiempos la doctrina del hijo de Gallaecia, Prisciliano, extendía sus ideas por España, especialmente por la parte Oeste. El año 396, tuvo lugar el Concilio de Toledo, en el que discípulos de Prisciliano abjuraron de sus ideas. Por todos estos motivos se dice por algunos que Egeria era priscilianista, mujer famosa por sus escritos llenos de sabiduría. Es cierto que las doctrinas priscilianistas admitían la igualdad de la mujer, pero Egeria, amante de Cristo, ¿se marcharía a la Tierra Santa para buscar salvarse de los errores a sí misma y a los cristianos?. Pero quedaron vigentes errores priscilianistas, pues en el siglo V, el monje bretón Pelagio, que pertenecía a los priscilianos, anunció el descubrimiento de la tumba de Santiago Apóstol. No cabe la menor duda de que Galicia ha sido un lugar lejano del Oriente, pero cercano a él, por su amor a Cristo y a sus discípulos, como Santiago Apóstol.

Se observa en el ambiente de aquellos viejos tiempos, que Roma era la que estaba cambiando la cultura. Egeria, parece ser que era de antecedentes romanos, porque en diversos documentos se le atribuyen parentescos con nobles del poder de Roma. Desde luego que ella buscaba el progreso de los hombres, pero se ven las dificultades que pusieron las ideas particulares, sectarias y religiosas y las invasiones de los hunos dirigidos por Atila, los ostrogodos de Teodorico, que sembraron el pánico en Constantinopla, entonces Bizancio, para arreglar la Historia del Mediterráneo. Entonces no se exigía al clero la separación con las mujeres y a Egeria se le atribuyeron ideas priscilianistas. Pero ella buscaba la verdad y por eso, tal vez como he dicho, iniciaría su viaje al Oriente Sagrado. En un escrito de Joan Perucho, cuenta que el griego Kosmas, que fue militar del Imperio, combatió los errores de los herejes, estudió derecho y se colocó en la Administración del Estado, llegando a controlar hasta un céntimo en todos los impuestos. En las Galias se encontró con Egeria, y ambos que habían viajado por el desierto de Nitria, en Egipto, conversaron sobre los anacoretas en su camino a Jerusalén”. Dice Perucho que Egeria escribió un libro titulado “Peregrinacio ad sancta loca”. Estos relatos de Perucho aclaran el modo de alojarse en sus largos viajes, en aquellos lugares, donde residían los anacoretas, con los que conversaba. En aquellos tiempos todavía no existían las monjas, pero sí, los y las anacoretas, entre las cuales se encontraría Egeria. Entonces existían los monasterios de los que se conoce poco, pero en ellos y en las casas de postas, se podría albergar Egeria, durante su viaje. No sé si esta extraordinaria mujer, como hizo Kosmas, visitaría cerca de Alepo a San Simeón, que estaba en lo alto de una columna de veinticinco metros.”Cuando Kosmas llegó, una muchedumbre rodeaba la columna del santo. Había griegos, armenios, sirios y negros africanos. Todo el mundo se hallaba postrado rezando”. La Historia se repite, pero con grandes cambios, porque en este mes de Febrero del año 2011, en El Cairo, una gran multitud, también postrada, reza para que Moubarac, señor que ocupa en su columna el poder desde hace unos treinta años, se baje de dicha columna y los deje en paz. A San Simeón, a pesar de las ayudas, entre otras las de Kosmas, no hizo falta echarlo, pues se murió. ¡Cómo cambia la Historia, pues aquella enorme superficie que ocupaba el Imperio Romano, se dividió en cristianos y musulmanes!.

El ambiente de la “Pax Romana”, aunque parece mentira, todavía es recordado en España, por ejemplo en Mendigorría, que se encuentra cerca de Pamplona porque viven el recuerdo de Roma, como escribo en mi artículo “La ciudad romana de Andelos, debajo de Mendigorría”, lo siguiente:”No me extraña que el pueblo de Mendigorría, guarde el recuerdo de Andelos. Cada año por el mes de Junio, saluda al Caesar romano, diciendo ¡Ave Caesar, yo te saludo!.”Se viste una gran parte de la población con túnicas romanas y celebran una cena, en la que lo hacen postrados como hacían los romanos Además preparan luchas entre gladiadores y representan obras de Teatro romano. En un pueblo de Galicia, celebran cada año la llegada de los romanos a la tierra en que nació Egeria. En Huesca y en gran número de poblaciones españolas, en Semana Santa se ven por las calles caballeros e infantes romanos. Llegaron los bárbaros y más tarde los musulmanes y estallaron las Cruzadas y aquella “Pax romana”, desapareció, pero esperemos que de la misma forma que los de Mendigorría se acuerdan de la paz de los romanos, los pueblos del este y del sur del Mediterráneo, olviden el fanatismo religioso y podamos venerar a Egeria en Palestina y en Egipto.

En el siglo VII, los pueblos bárbaros gobernaban en España y San Valerio de Astorga, escribió en una carta el viaje de Egeria. Se conservan en Europa, concretamente en Arezzo y Mario Ferotín, en el año 1903, adjudica a Egeria ser la autora de dicho relato del viaje a Jerusalén. ¡Cómo no se hacen películas y obras teatrales sobre la vida y los viajes de Eteria, pues a pesar de su antigüedad, representan mucho sobre la Historia del mundo!.

El Reino de los Mallos, antes y ahora

Bajando desde Jaca a Huesca, siempre veía al lado del modesto río Asabón, el desvío que conduce a Villalangua. Siempre que por ahí pasaba, ...