martes, 12 de abril de 2016

Sancta Maria, Mater Dei

Virgen del Viñedo (Huesca).


Al rezar el Ave María, le pedimos a la Virgen : Ora pro nobis pecatoribus. La humanidad se conoce como una especie débil, que cae con frecuencia en el pecado. En la Primera Epístola Universal de San Juan Apóstol (I Juan, 4), dice : “Dios es amor” y “el que permanece en el amor, permanece en Dios, y Dios en él. En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio”. Porque Dios nos ama, nos perdona nuestros pecados.
Estamos en el mundo y observamos distintos animales, unos nos complacen  y otros nos parecen nuestros enemigos. Unos vuelan como las golondrinas, otros viven en el agua, otros nos son útiles y otros están siempre atemorizando a los hombres. Pero los animales permanecen en el mundo por su anatomía y su fisiología y parece que por un principio de amor, pero no tienen una mente libre, que les de facultades para obrar el bien o el mal. Cuando uno observa las golondrinas, en sus nidos, en la Ermita del Viñedo, al lado de Huesca, ve en ellas una creación del amor de Dios.
Nos damos cuenta de las virtudes de unos y de otros animales, pero NO PIENSAN con profundidad, y uno saca la conclusión de que han sido formados a base de materia y que han sido creados para que el hombre aprenda sus costumbres y sus usos, como la natación, el vuelo, etc.  Los hombres observando el vuelo de las golondrinas, ha imitado al Creador, consiguiendo volar sobre nuestros cabezas.
En los animales se ve su composición más material, que en el hombre, pues San Pablo, en la controversia de Antioquia, dijo: “El reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo”(Rm 14,17). En esta afirmación de San Pablo se adivina que la naturaleza del hombre es superior a la de los animales, cuya vida está totalmente dedicada a alimentar materialmente sus cuerpos, en cambio el hombre, además de alimentar su cuerpo, “tiene una misión superior, porque el Reino de Dios se basa en la fe en Cristo y se concreta en el servicio a sus hermanos. Estas actividades se hacen no con la materia, sino con el espíritu”. Nosotros encontraremos “el núcleo más profundo de la Ley: el amor a Dios y al prójimo”. El hombre será LIBRE cuando “ame a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo”.
Pero en Mat.26; 26, pone: “y mientras comían, tomó Jesús el pan y lo bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad y comed; esto es mi cuerpo”. Pero la composición del Cuerpo de Cristo “ no es comida ni bebida, sino JUSTICIA,  y  PAZ  y GOZO en el Espíritu Santo) ,(Rm 14, 17).km.
 “El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día” (Juan 6:51-58).En el 58, dice: “Este es el pan bajado del cielo, no como el que comieron vuestros padres, y murieron; el que coma este pan vivirá para siempre”.
El hombre está investigando la antimateria, la materia oscura y la energía también oscura.”Todavía no se han encontrado totalmente las partículas de Dios o bosones de Higgs, pero tan pronto se encuentren, dará lugar a una Física nueva, que nos llevará más allá del Modelo Estándar, a la Materia Oscura, igual que al origen del Universo”.
 De la misma forma que una persona es un sistema y dos un proceso, en que se activan una persona con otra, Dios quiere ser con su autoridad, parte de un proceso, que está organizado entre Él mismo y la humanidad y en ese proceso el hombre aprende a colaborar con Dios, igual que descubrió el vuelo en los aviones, mirando el vuelo de las golondrinas.
“Teilhard de Chardin sostiene que la materia del Universo está organizada en una larga cadena de complejidad creciente. La cadena comienza con las partículas elementales, sigue con los átomos, las moléculas, las células y los organismos individuales, se extiende finalmente a los agrupamientos complejos  constituidos por las asociaciones humanas”. Con los Bosones de Higgs,  no se ha encontrado todavía su misión, pero parece que Teillhard de Chardin, estaba dándose cuenta de que el conocimiento pleno de dichos Bosones, iba a dar la aparición de una Física Nueva.
Dice Teilhard de Chardin , “que por educación y formación intelectual, yo pertenezco a “los hijos del cielo”. Pero por  temperamento y por estudios, yo soy “un hijo de la Tierra”. Dice Teilhard de Chardin que: ”Entre las infinitas modalidades en que se dispersa la complicación vital, la diferenciación de la substancia nerviosa se destaca…..como una transformación significativa. Da un sentido, y por consiguiente demuestra que hay un sentido en la evolución”. La  Evolución nos lleva hacia una etapa de  espiritualización de la humanidad. Este es el sentido de la frase, que se expresa asi´: “El hombre que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día”. Estas palabras nos llevan a un sentido de espiritualización humana, pues el cristianismo es una religión natural. Hay profecías bíblicas que predicen una etapa de espiritualización humana, que hablaban de una Segunda Venida de Cristo, que equivale a la Parousia, pues Cristo dijo: “Yo soy el alfa y la omega, el primero y el último…”
Ahora vemos como coinciden la “Revelación” del Apocalipsis, con la preocupación que ha traído al hombre, junto con las situaciones de felicidad, lo mismo que ha pasado con el hallazgo del Bosón de Higgs.
El Apocalipsis prevé lo que ahora dicen que puede ocurrir con el conocimiento perfecto del Bosón de Higgs, que dará lugar a una entrada de Física Nueva. Con esta Física se podrá llegar a la perfección en la vida humana. Se podrá encontrar una vida mejor, entre otras cosas porque se  crearán “agujeros negros”, de un tamaño que permitiría echar basura en ellos. Se facilitaría el acceso a los planetas, ya que se podría usar la “gravedad artificial”. De la misma forma que los Fotones carecen de masa y pueden viajar a la misma velocidad que la luz, con los Bosones se podrá alcanzar la misma velocidad. Se podrá hacer uso de la “Gravedad Artificial”, con la que se podría acceder a los planetas. Pero se pueden esperar situaciones dolorosas.
El Apocalipsis y el encuentro total del Bosón de Higgs, crearán un mundo invisible, ”separado de nosotros como un vidrio, que es opaco de nuestro lado, pero transparente del lado invisible”. El Apocalipsis es un libro profético, que anuncia el Bien, con beneficios para la humanidad, pero avisa de persecuciones de los hombres buenos por parte del Mal y Higgs es como un profeta, que sobre un sencillo papel y un lapicero, anuncia bienes para el hombre, pero que deja prever un temor a la bomba de los Bosones, que puede causar grandes males.
¿Será el Mundo un Reino de Justicia y de Gracia, un Reino de amor y de paz?.El Mundo se perfeccionará con las profecías del Apocalipsis,que previene futuras acciones de persecución de los hombres buenos por parte del Mal y Higgs habla de la pequeña bomba de los Bosones.

Y los hombres nos acordamos al principio del artículo,  que dice: “Sancta Maria, Mater Dei, ora pro nobis pecatoribus” y para acabar del “Regina Caeli”, que reza : “Reina del cielo, alégrate, aleluya. Porque el que mereciste llevar en tu seno, aleluya, resucitó como dijo, aleluya. Ruega a Dios por nosotros,  aleluya.

lunes, 11 de abril de 2016

Fray Pedro Malón de Chaide, Agustino

Iglesia Santa María Inforis (Huesca).


Este fraile agustino, escribió en Huesca, el Libro de la “Conversión de la Magdalena”, en la actualmente  restaurada iglesia de Santa María In Foris, al Este  del edificio que fue hace algunos años, Hospicio y después Residencia de Niños, para alojar y educar a los niños pobres y abandonados. Fue construido este templo en el siglo XIII. Dicen que a su lado había una pequeña cárcel, para recluir a las brujas. En el siglo XVI, los Padres Agustinos se hicieron cargo de la iglesia de Santa María de Foris, para fundar un Convento de Agustinos, al que pusieron el nombre de San Agustín.



Fr. Pedro Malon de Echaide Santuario Virgen del Romero , Cascante (Navarra)

Fray Malón de Chaide, nació en Cascante (Navarra) en año de 1530 y murió el de 1589. Residió en Huesca en el convento de la iglesia de Santa María de Foris o de San Agustín, desde 1578 hasta 1583, en la cual escribió su gran obra de la “Conversión de la Magdalena” y editó años más tarde en Barcelona en 1588.
 Al cerrarse el llamado Hospicio o Residencia de Niños, el Gobierno de Aragón y la Diputación de Huesca, el año de 2003, cedió este espacio a la Universidad de Zaragoza, para que hiciese uso académico. Hoy este espacio universitario, comprende también la iglesia de San Agustín, antigua iglesia de Santa María In Foris. En sus inmediaciones se hallan la Plaza de la Constitución, las piscinas del Almériz y el entorno universitario oscense.
Yo estuve en la Diputación Provincial, de Vicepresidente,  acompañando al Presidente, Don Aurelio Bierge, y fuimos a visitar a la Religiosa Directora, para hablar con ella, sobre el fin de la Diputación de Huesca en su actuación educativa y en la enseñanza de artes y oficios a los jóvenes abandonados, pero en realidad, lo que querían los opositores, era suprimir el Hospicio o Residencia de Niños. Se suprimió  dicha Residencia y esa voluntad  ejerció su actividad, unas veces en la Imprenta, otras en la Carpintería e  incluso,  todavía algunos oscenses nos acordamos de un hombre original y extraño, que con los mismos caballos que impulsaban los vehículos funerarios, de diversas categorías, con los que se transportaban los difuntos oscenses al Cementerio y cultivaban la huerta, en la que cultivaban verduras y patatas. Había auténticas carrozas funerarias, arrastradas también por caballos negros, más o menos adornadas, pero todas pintadas de color de luto, es decir negro. Los carros negros, de categoría inferior, lo mismo que las carrozas funerarias, iban desde las iglesias,  donde se hacían los funerales hasta los Porches, en compañía de los amigos y parientes de los difuntos. Allí se paraban y reemprendían una velocidad ligera, hacia el Cementerio. Yo me acuerdo de ver  dos entierros, que se detuvieron ambos en los Porches de Galicia. Uno fue un entierro de lujo, en que se conducía al Cementerio el cadáver de Don Pedro Sopena, dueño de la finca de  secano  de Castejón, que se encuentra en la carretera de Jaca, desde Alerre, hasta cerca de Esquedas. Paró el séquito funerario en los Porches de Galicia y se hicieron sonar músicas funerarias, de sonido antiguo, pero saludando con ellas, la llegada a su nueva vida, para unos o para su muerte, según otros.El segundo entierro que me impresionó, portaba en un coche negro, sin ningún lujo, a un oscense, de cuyo nombre no me acuerdo. Bajaba por el Coso Alto, lentamente sin sones musicales y lo acompañaban tres jóvenes mujeres, a las que no pude resistir a preguntarles, porque iban detrás del  difunto, rezando y tratando de vencer la vergüenza de acompañar a un pobre muerto, prácticamente desconocido para el público.
Iban dominando su vergüenza por acompañar a un pobre, y se abrazaban unas a otras, para romper su debilidad, por acompañar a un pobre difunto.¡Oh, iglesia de Santa María In Foris,  que desde el siglo XIII, se ocupó de las brujas y cuidó el Convento de Santa María IN FORIS, donde Fray Malón de Chaide, recibió acogimiento, es decir un lugar apropiado para el vivir de los escritores religiosos. Sobre los años de 1578 y 1583, escribió Menéndez y Pelayo, sobre “El Libro de la Conversión de la Magdalena”, del que dijo que fue un “halago ponderable de los ojos”. Menéndez Pelayo sintió su corazón sensible y escuchaba los valores populares, la devoción de sus oraciones en lengua castellana y su devoción, viendo estos valores populares, opuestos a esos otros, como los de Boscán y Garcilaso, que parecían frívolos y perniciosos, oyéndoles cantar los salmos en lengua latina. Pero Malón de Chaide, “escribió sus poesías en castellano, amenizando su fina prosa con las galanuras de la poesía”. Vencía Fray Malón de Chaide, el apuro de escribir en castellano puro, olvidando la lengua latina. ”Igualaba a Fray Luis de León, tanto por su estilo que por su manera”. Desde 1589, en que Fray Malón de Chaide, se fue a Barcelona, se publicó en Castellano su obra, tardándose varios años en defender las dificultades que la impresión presentaba a serlo  en Castellano.
 La obra de la Magdalena, la hace toda ella sensible, pues Fray Malón, que  pintaba tres situaciones  de la Magdalena, describiéndola en cada uno de sus tres estados, uno de pecadora…otro de penitente ,,, y otro de gracia y amistad de Dios. El autor del libro de “La Conversión de la Magdalena” nació en Cascante (Navarra) en 1530 y murió en Barcelona en 1589. En Huesca residió en el convento de Santa María In Foris, es decir fuera de la muralla. En 1585, tomó parte en la fundación del Monasterio de Santa María de Loreto, donde en época romana, entonces una casa de campo, vivió San Lorenzo. En Santa María de Foris escribió en castellano el libro de la Magdalena, “que expone los aspectos de la vida espiritual de las almas cristianas, a saber: inocencia, pecado, arrepentimiento y estado de Gracia”. En la Universidad de Huesca obtuvo el grado de Teólogo en 1562. Adornó su escritura, con salmos latinos e incluso con obras de antiguos escritores latinos, como Virgilio.
En cambio “critica los libros de caballería y de los profetas profanos, sin excluir a Boscán y a Garcilaso”. Para combatir los “libros lascivos y profanos”, escribió en castellano sus obras “amenizando su fina prosa con las galanuras de la poesía”. Fue discípulo de Fray Luis de León, lo que se manifiesta en sus escritos. Menéndez y Pelayo, manifestó que “el más brillante, compuesto, el más alegre y pintoresco de nuestra literatura devota, libro es todo colores vivos y pompas orientales, halago perdurable para los ojos”. El tono general del libro es “de un empaque y de una  majestad  auténticamente clásicas y del mejor metal literario”, encontrándose cerca de los escritos de San Juan de la Cruz o de Santa Teresa de Jesús.
Es el libro de religión cristiana y ascetismo, mejor de la Literatura Española.
Fuera de la zona oscense de la Muralla de Huesca o en sus espacios colaterales, se encuentra la iglesia de Santo Domingo; dentro de la Muralla estuvo una capilla, y en ella, antes, un Teatro Romano; sigue la Muralla hacia arriba o hacia el Norte y a su lado se encuentra la iglesia del Convento de Santa María Magdalena, del siglo XIII. En esta misma iglesia escribió Fray Malón de Chaide “El libro de la conversión de la Magdalena”, en 1580, a cuya santa proclamaron, como patrona del Convento de Santa Rosa y del Monasterio de Santa María in Foris.
El Convento de Santa Rosa, fue fundado por las monjas dominicas María Lay, Sor Victoria de Leza y acabado de fundar, murió la Madre Berride. Fray Malón de Chaide, murió en Barcelona en 1589 y el Colegio de Santa Rosa, se fundó en 1725.
Al desaparecer los Agustinos de Huesca, siempre se destinó el tiempo, a darle gracias a Dios y cuando se creó el Hospicio de Huesca, se  dedicó su destino a colaborar con el templo de Santa María  In Foris. La Historia de esta iglesia de Santa María In Foris, desde el siglo XIII, hasta el actual siglo XXI, está llena de personas y personajes. Fray Malón de Chaide, el más poético, celestial y mejor escritor en poesía religiosa de España, en esa iglesia, compuso el ”Libro de la conversión de la Magdalena”. 
Es impresionante como Huesca representaba el paso de la vida a la muerte, en sus parroquias, en sus calles y cómo se despedía de los ciudadanos que morían. Fray Malón de Chaide, amaba el espíritu y procuraba separarlo de la materia, con textos escritos en su libro de la “Conversión de la Magdalena”, como el siguiente: ”Arrebátase en espíritu, y como si ya fuera vecina del cielo, y como si se desnudara su cuerpo mortal, de que estaba vestida, así tan libremente dejando la tierra, se subía donde vive su amado….Resonaba por aquellos ricos palacios una música que su dulzura desmaya, causada de la suavidad de las voces angélicas, que alaban al gran príncipe del mundo, sin cesar un punto”.
Pero después de los cantos poéticos sobre el espíritu, escritos por Fray Malón de Chaide, me acuerdo de Pascual Montenegro, cuyo rostro era el color oscuro de su piel, que rimaba con el negro de la muerte. Es que Pascual Montenegro, pasaba a los oscenses de la vida a la muerte. Fue él, el último enterrador de Huesca, como “era Simón en el pueblo, el último enterrador”.


 En mi artículo: “Pascual Montenegro y sus caballos negros”, escribo:” Así como Simón era en el pueblo era el único enterrador, Pascual fue en Huesca el último que condujo a los difuntos en un coche de caballos mortuorio, como una carroza en la que se hacía el último viaje y no triunfal precisamente. Era tirada esa carroza por un tronco de caballos negros con un penacho blanco entre sus negras orejas. Pascual iba revestido de negra librea, con alamares dorados, que concordaba con su rostro macerado y taciturno”.

Así como la pecadora María Magdalena convirtió su espíritu y lo convirtió en un espíritu, amigo de Dios y protector de los humanos, el moreno Pascual Montenegro, era amigo de sus caballos, a los que guardaba el azúcar de los cafés que se tomaba por los bares y de su perro tuerto, “que se entrecruzaba entre las patas de en movimiento de los caballos y nunca las rozaba”. Dormía, como los ermitaños, debajo de las patas de los caballos, que nunca le rozaron su cuerpo. María Magdalena amaba a los seres humanos y Pascual Montenegro quería los caballos y a su perro tuerto. Pero existían otros hombres y mujeres, que en aquellos entierros clasistas, en que a los más desgraciados, “los introducían en cajas de chopo, desnudas y agrietadas, que no conducían en Carrozas, sino en el Trum-Trum, carro negro y desvencijado, que sólo hacía ruido por la noche, y rodaba sin ningún cortejo”.”Bien se vale que mosen Santa María, con esa humanidad y humildad que le caracterizaba, los esperaba en el Cementerio, para rezarles un responso y darles la postrera bendición. “El pobre Montenegro se confesó con un sacerdote humilde y santo, Don Benito Torrellas y “dio” el salto a la Eternidad”. ¡Pocos pecados tendría que perdonarles el buen Dios!.

martes, 5 de abril de 2016

Las grullas en la Alberca de Marmoré de Montmesa.




En el pueblo de Montmesa, en sus orillas, se encuentra el Pantano de la Sotonera. Cuando yo estuve de  veterinario en Bolea, bajaba en ocasiones a Montmesa y contemplaba su iglesia  Mudéjar, de un bello y noble estilo árabe y a su alrededor se alzaban las casas de los agricultores, conocidos por mí. Vivían sus vecinos y cantaban, dicen que como unas doscientas especies de aves, que siempre permanecían  en aquellas tierras y otras,  como las grullas, descansaban en sus emigraciones en la Alberca de Alboré. Era un pueblo fecundo, pues no sólo criaban en él, las aves y los peces, sino que incluso existía una Parada de solípedos. Ahora no se ven recios caballos, y yeguas que llevaban a cubrirlas, porque  todo el cultivo es mecánico. En casa de Sarasa he visto fotografías de caballos y de yeguas. Al pasar por delante de una nave, donde depositan los labradores, la yerba y la paja, he visto dentro de ella un asno, que su  dueño conserva, como un recuerdo vivo de tiempos pasados.
Las personas con las que más nos hemos  tratado, eran Ernesto San Martín Campo, nacido el día cinco de Mayo de 1935, con el que estuvimos juntos en Huesca, haciendo el Servicio Militar, por el año de 1955. Somos además lejanos parientes, a través de los Vallés de Castilsabás.  Al llegar a Montmesa, te acuerdas de aquella época, en que hacíamos el Servicio Militar, hoy desaparecido, con Ernesto San Martín Campo y admirabas a su esposa María Teresa Reula, amiga de  Feli, mi esposa.  Siempre fue bella María Teresa y simpática con una sonrisa que hace felices a los que la rodean. Es hermana de Reula,  fuerte labrador y cosechador de ese medicamento sanitario,  al que muchos toman por placer, y que se llama manzanilla. Recuerdo también a Antonio Borderías Rasal,  que tenía un cuerpo grande y fuerte y un temperamento noble, y yo imaginaba  que esas cualidades provenían de alguna montaña, de las que se elevan  por allá arriba, por el Norte. Convivía toda la familia con la joven  María Pilar, que poseía una belleza singular, pero  que murió en plena juventud. ¡Qué recuerdos tan hermosos por un lado y tan tristes por el otro!.
Caminando desde casa de Ernesto, casado con Teresa Reula  pasaba por delante de la noble e infanzona casa de Omiste. Al llegar a ella, que se encuentra cerca de la casa  de Borderías, se ve uno admirado, porque el 27 de Marzo de 2016, me recordé de los padres del Veterinario Militar, Omiste, que amablemente me invitaron. Después de muchísimos años me acordé de mi compañero el Veterinario, que murió en accidente automovilístico, y tuve el triste recuerdo de un amigo desaparecido, no sólo de Montmesa, sino del mapa de los hombres vivos.
 Pero esta casa histórica de Fernando Omiste el día 27 de Marzo del año de 2016, exhibe al pasar por su fachada, medio pórtico, que descubrieron, pues estaba antes borrado por mezclas de yesos  que alguna construcción, hace poco tiempo y quedé sorprendido por su belleza y por aquellos casi olvidados recuerdos de los “lauburus” y otros diversos adornos de tres y de dos cabezas. Un “lauburu” es una palabra vasca, que significa “cuatro cabezas”. Se han encontrado “lauburus” en Aragón, sobre todo por la provincia de Huesca.  Por ejemplo yo los he visto en Coscullano, en Arbaniés, en Torres de Montes, en Velillas y en otros lugares de los que ahora, no recuerdo. Por ejemplo se exhibe uno en Casa Casalera en Pueyo de Broto. Se les ha dedicado más atención en el País Vasco, en su parte española y francesa, pero abundan en Aragón. Es un lauburu, una cruz de los brazos curvilíneos. Se han encontrado tetrasquetes  y trisquetes y otras variedades, como me quedé encantado cuando vi  que estaban algunas de ellas en la fachada de Casa Omiste. Omiste es una palabra vasco-aragonesa como puede verse en el antiguo libro de la familia de Omiste de Chimillas y  le dan al “lauburu” un origen vasco, que por su difusión por el Mundo, se ve que son de origen indo europeo. En latín identifican a los “lauburus” con los lábaros.
Recordé al veterinario Omiste, que siempre había tratado en aquellos primeros años de ejercitar mi carrera y agradecía al Señor, la unión de su defunción con los “tetrasquetes y trisquetes” de piedra que adornaban las puertas de su casa, haciendo una común unión entre el alma y la vida corporal  de los hombres.
El actual Fernando Omiste tiene un origen histórico, y sigue con él, pues es Alcalde del Ayuntamiento y además su apellido viene de varios lugares de la provincia de Huesca. Por ejemplo de Omiste, encima de Guara, como escribió Durán Gudiol, al que coloca a mitad del camino, en línea recta entre Anzánigo y Rasal. Le da  el sabio Durán Gudiol una fecha en la que estuvo vivo dicho pueblo, que es el siglo XII. Así mismo hay un despoblado, convertido en una explotación ganadera, en los términos de Montmesa. Hay una paridera, que fue un poblado a 462 metros de altura. Se encuentra el despoblado de Omiste, que conserva un oratorio, hoy ocupado por una explotación agropecuaria, integrada en los términos de Montmesa y Biscarrués.
Pero no sólo tiene un pasado histórico, sino que cultiva el futuro de Montmesa, porque ha construido un centro de interpretación ornitológica por la gran abundancia de grullas y otras especies, que visitan Montmesa, cada año. Fernando Omiste quiere evitar por procedimientos, que no perjudiquen a las grullas, los perjuicios que cada año hacen en algún lugar, en que duermen las aves. Y sigue Fernando Omiste trabajando por el desarrollo de las emigraciones de las grullas, por las orillas de Montmesa, apoyado por Ernesto San Martín, Presidente de la Sociedad de Alboré.
Al bajar al centro del pueblo, hemos ido a visitar a los dueños de Casa Sarasa de Montmesa. Han sido sus amos una familia, con la que siempre nos hemos tratado, porque el hermano mayor de su actual dueño, estudió en Huesca y en Zaragoza, acompañado por mi hermano Manolo, para ser Médicos. Tenía el médico Sarasa una gran amistad con mi hermano mayor. Manolo, que al akcabar la carrera, después de especializarse en Psiquiatría, marchó a los Estados Unidos. Pero su amigo Sarasa, se escribía con él y le preparó el camino para que cruzara también el Océano y trabajara en los Estados Unidos. Mi hermano desde América, quiso que antes de marchar a tal lugar, aprendiera inglés, pero no lo hizo, pero al poco tiempo, aprendió el inglés. Varias veces, cuando ha venido a España, hemos conversado y en cierta ocasión, el Médico Sarasa  vino a Siétamo, a darnos el pésame, cuando mi hermano Manolo, murió.  Como he escrito más arriba, ¡qué recuerdos tan hermosos por un lado y tan tristes por otro!. El tiempo va pasando, pasando y mientras viva, me podré acordar de mis amigos, todavía vivos y de los amigos y hermanos, que ya se fueron de este mundo.
He salido impresionado del viaje, que me ha dado mi esposa, hasta Montmesa,  porque  los campos, casi llanos, con las montañas que corren por el Norte, son de un intenso color verde y de una gran extensión;  yo creo que esta impresión ha sido producida por la Concentración Parcelaria, que se ha realizado, estos años anteriores.
La casa de Ernesto y de su esposa es de gruesas paredes, como son las casas antiguas de los pueblos, que defienden su interior del calor y del frío. El día de los últimos del mes de Marzo era caluroso y en el interior de la casa, se estaba fresco.
Se queda uno impresionado por una casa, que ha visto transformarse sus cuadras para alojar y cuidar a  los machos y mulas, con los que se labraban aquellas tierras, en que se unía la belleza de las aguas que las rodeaban y el cielo y las orillas de Alboré, donde millares de aves, volaban y cantaban. Eran y ahora son más grandes aquellas casas, con la transformación de las cuadras en salones, donde cuelgan instrumentos de los antiguos labradores, desde cabestros de cuero, adornados con clavos dorados, con los que escriben las iniciales de los nombres de los dueños de aquellas caballerías.  Se llena uno de optimismo al contemplar los viejos carteles que anunciaban las fiestas del pueblo  y otros de las corridas de toros en Huesca, capital.
Al otro lado de casa, se encuentra un huerto, del que están restaurando sus paredes de piedra, alguna tallada a mano y se levantan orgullosas unas acelgas verdes y altas, que se guardan en plena naturaleza, para el consumo de Ernesto y de Marité.
Al salir de su casa, se encuentra un edificio, que refleja el optimismo de aquellos hijos de Montmesa,  que levantaron,  hace ya una multitud de años.  En su fachada pone: “Fábrica de caramelos”. Hoy da tristeza ese afán por alcanzar un dulce porvenir, que se pasó y no volverá.
En una mesa de nogal y rodeados de antiguas rejas artísticas de hierro forjado, Marite Vitalla, esposa de Ernesto, nos hizo dar un delicioso bocado y un trago de buen vino, que duerme desde hace una multitud de años, en aquellos toneles, que hacen recordar a sus antepasados.


Salimos de su casa para dirigirnos a la de Sarasa y al pasar por la casa muchas veces cerrada de Omiste, descubrí  aquellos “lauburus” antiquísimos, que proclaman,  aunque casi nadie les hace caso, el paso de los eternos tiempos, en que el hombre buscaba y sigue buscando sus orígenes. Pero yo, fijándome en estos “lauburus”, en la desaparición de las cuadras, en la concentración parcelaria de los campos, y su color verde por el riego de sus cereales, los toneles de vino rancio, las acelgas del huerto, y en la que fue Escuela de Montmesa, donde se muestra un Centro de Interpretación de la Naturaleza y el deseo ardiente de los hijos de Montmesa, de conservar su iglesia Parroquial de estilo Mozárabe, me voy dando también cuenta de la disminución de la población, que vivía en Montmesa, pero me alegro enormemente de la  presencia de Sarasa con su esposa Pili y de Ernesto con la suya, Tere, que el año pasado nos juntamos en la Playa de Comarruga  y este año, volveremos a hacerlo..
Nos encontramos delante de la casa de los Sarasas y ante tal edificio, se me fue el recuerdo de la playa de Comarruga, al entrar en dicha casa, que era simplemente un gran palacio. Estaban salones enormes, en uno de los cuales, en su centro, estaba una gran mesa redonda, sobre cuyo tablero, y unos centímetros más alto, daba vueltas uno de menor tamaño. Era una obra de la imaginación humana, en la que no sabía uno si pensar en una mesa de algún juego, o de una mesa secundaria, sobre la cual darían vueltas con el  impulso de los invitados, los ricos platos de ternasco y las múltiples botellas y botellines de licores.  Era tan inmensa la riqueza de lo que en tal casa se guardaba, que al querer el dueño Sarasa de esta casa-palacio, seguir mostrándome otros muchos tesoros de la artesanía y del arte, yo le dije, que me quedaba muy agradecido a su interés por que yo conociera tanta obra del hombre, paro que ya no me sentía capaz de admirar más objetos, unos útiles y otros bellos.
Ernesto, al salir de la casa de Sarasa, abrió la antigua Escuela, convertida en un kauténtico Museo de un mundo de la Naturaleza del pueblo de Montmesa, con sus cielos, en ocasiones, llenos de grullas y generalmente, de pájaros cantores en número de unas doscientas especies, de aves, algunas tan sencillas y de tantos colores con la cardelina o jilguero.
Al montar en el coche,  para volver a nuestra casa, quedé enamorado de la torre mudéjar de la iglesia, que recibió desde hace siglos los recuerdos de paz y de guerra de otros tiempos y ahora parecía que nos saludaba amorosamente, diciéndonos que volvamos en alguna otra ocasión.
Pero aparte de recibir la bendición de una torre tan bella, sentimos en nuestros corazones, la alegría de habernos encontrado con la feliz pareja dueña de casa Sarasa, que cada vez que los veo,  me acuerdo de mi difunto hermano Manolo. También nos llenó de alegría el recuerdos de aquellos años, en que hicimos el Servicio Militar con Ernesto, en esos momentos acompañado por su alegre esposa María Teresa.

¡Luego estaremos juntos en Comarruga, recordando desde el Mediterráneo, la Alberca de Marmoré!.

lunes, 4 de abril de 2016

Jesús de Liesa y su perrita



Jesús de Liesa, es un hombre amante de todos los demás, que caminamos por este mundo. Pero no sólo los hombres y mujeres caminan, sino que también lo hacen los niños y los perros y los gatos, que se acercan a nosotros y se acuestan sobre nuestras rodillas, como los gatos y los perros, que nos siguen por las calles y por el monte, ayudándonos a cazar y a defendernos en casa, de los ratones y de los lobos, en la historia.
Jesús de Liesa es un hombre ya mayor, que ama, no sólo a las personas y ha sido feliz, no sólo con su propia familia, sino también con su  perrica Quira. Pero no sólo amaba a las personas y a los seres vivos, sino que era también amante de las herramientas de su oficio de fontanero.
Pero al amar a todos los seres, que a él lo cuidan, él también se preocupa de su familia, en su casa con los seres vivos, a los que la gente no ama siempre demasiado. ¿A qué animales amaba Jesús de Liesa?.  Sencillamente, amaba a un perrico pequeño de tamaño físico, pero grande de amistad a Jesús, su compañero de la vida. Me he equivocado, pues he puesto que amaba a un perrico, pero era una perrita, cariñosa, que nunca ha parido, durante dieciséis años de vida. ¿Cómo amaría Jesús a Quira?, que se preocupó de que no diera a luz, para no verla sufrir,  cuando aquellos perritos siendo todavía pequeños, sufrieran por las calles del pueblo. Amaba tanto Jesús de Liesa a su perrica Quira, que le preparaba sus comidas, que no eran de gran lujo, pero si alimentos humanos, como hacelgas, que ataviaba atractivas, con aceite de oliva. Comía la perrica Quira de todo, de toda clase de fruta, menos plátanos. ¿Por qué pensaba que ella, la perrica, no  debía rumiar las envolturas del plátano, porque sufriría  en su boca,  al pegársele la pasta, que resultaba de la masticación, al paladar, al no poder Quira soportar, molestias en sus dientes y en su paladar.
Fueron dieciséis años, durante los cuales, convivieron en su piso de Huesca y cuando iba a Liesa, se alegraba la perra, que movía su cola con alegría. Pero este pequeño animal tenía grandes sentimientos de amor a su compañero Jesús de Liesa, porque un día, cuando la Guardia Civil,  paró su coche en la carretera, en su camino a Liesa, al abrir la puerta, la perrica Quira, se  avalanzó  sobre el codo de un guardia y le mordió. ¡Gracias a Dios, que no pudo hacerle daño!. ¡Qué inteligente, dijo Jesús de Liesa, debía ser la perrita Quira, que convivió con sus amigos y que se irritó ante el guardia, al que no conocía, porque no había convivido durante dieciséis años con el buen guardia.

Hace unos quince días, se murió en Huesca la buena perrita, pues dieciséis años de vida son muchos para un animal tan sencillo, perteneciente a esa bendita raza canina. Jesús no lloró, aunque resistía un gran dolor. Pensó en llevarla a enterrar al pueblo de  Liesa, donde el río, las carrascas, las ovejas y corderos, que se escuchan al mover sus esquillas,  hacían sonar la música Natural, en el ambiente de más arriba, de la antiquísima Ermita de Santa María.

domingo, 27 de marzo de 2016

Guara es la gigantesca estatua de un hombre muerto




Desde Siétamo, dirigiendo la mirada hacia el Norte, se admira uno de la Sierra de Guara, que  ofrece la contemplación de dos gigantes  muertos o dormidos. El dios Guara, se ha convertido en   la escultura gigantesca de un muerto, que es  ese dios  de Guara, que era un abuelo legendario, que progresaba a ser un dios, adorándose con otros dioses, en los primitivos tempos, por los pobladores de la Sierra de Guara, desde la que se ve, por el Norte,  el río Guarga, que corre hacia el Oeste y el Ara, que se dirige hacia el Este.
 El tirano Gabardón, otro dios de la Montaña, se enteró de que su hija Gabardiella se amaba con el que dio su nombre al Tozal de Gratal y se llenó de odio. Desde esta Sierra, Gabardón  veía  por  el Norte los Pirineos, con las Tres Sorores  y al Sur,  los Monegros  con las tierras de Gabarda, hija también de Gabardón, allá por debajo de Granén, en las que  mis parientes los Almudévar,  provenientes de Siétamo, cultivaron la tierra.  Gabardón era, tal vez, un dios gigantesco, que desde la Sierra de Guara,  compartía con otros dioses, como el mismo Guara, la comunicación con los Pirineos por el Norte y la Tierra Plana, por el Sur.
La leyenda dice que Gabardón, tenía otra hija, llamada Gabardiella. Así como su padre estaba contento con el amor de Gabarda, cuando se enteró de que su otra hija, Gabardiella,  amaba al que dio su nombre al Tozal de Gratal, se llenó  de odio.  Su padre era contrario a este amor, pues pensaba que Gratal, era un monte feo, lleno de maleza, de carrascales y no tenía flores, ni bosques, ni siquiera alguna gran cueva, como la que existe debajo del actual Pantano de Arguis.
 Gabardiella, su hija, le contestaba que a ella le complacía su figura, tal como la veía y por eso amaba  a Gratal, sin darse cuenta de que  este  Gratal era solamente un  símbolo de lo más antiguo,de la vejez y de la muerte.  ¡Qué  diosecillos eran aquellos,  dueños de las montañas y de los valles, unos dioses de tamaño gigantesco,  como gigantesco era su amor y su odio!.  Su poder divino era solamente el escaso poder de los diosecillos.
Gabardón, que era padre de la hermosa Gabardiella, no tenía simpatía por la antigüedad y la vejez de Gratal, al que su hija pretendía. Eran amigos los que identificaban las quiebras de la Naturaleza con su irredento caminar de diosecillos a hombres o de hombres a  diosecillos.  Gabardón, dios y aspirante a hombre de las montañas, corrió en busca del auxilio de otro de esos dioses, a saber de aquel que tenía y sigue teniendo el nombre de Guara. Todavía hoy miramos a esa montaña de dos mil setenta y siete metros de altura, que nos recuerda el valor y la arrogancia de aquel dios, llamado Guara.
Gabardón acudió a pedir ayuda a su amigo el dios elevado en la Punta de Guara y este Guara, para cumplir la voluntad de su amigo, cogió una descomunal “tranca” y con ella por medio de un golpe propio de un dios, sobre la montaña, quebró la tierra y dejó abierto el cauce del río Flumen, nombre latino y   semilitúrgico  del río, como, más tarde  lo bautizaron los romanos, que desde esa brecha desciende desde el Pirineo a la Tierra Baja.



Al darse cuenta Gratal de que Guara había partido en dos trozos la cadena montañosa, separándolo a él  de la bella Gabardiella, gritó venganza y aquella noche,  cuando Guara dormía, alzó un arma formidable, que dicen que fue la Punta del mismo monte de Gratal, y la clavó en el corazón del gigante dormido o más bien muerto, hasta nuestros días. Cuando pasas por Siétamo, desde el que se observa mejor la Sierra de Guara, divisas el Cuerpo de Guara, formado por la Sierra del mismo nombre.  Primero aparece la cabeza puntiaguda del Fragineto, después sigue por el Pico de Guara, que representa el pecho con sus manos posadas sobre él, a continuación se distingue su largo cuerpo, para mostrar sus rodillas, y al otro extremo los pies del Corazón de Guara. Mirando ese cadáver desde su cabeza o Punta de Fragineto, se ve el pecho que resalta en el Pico de Guara, con sus manos apoyadas en su pecho y así se va siguiendo la línea del Gigantesco cadáver, hasta los pies.
Gabardón, como he escrito tenía dos hijas, una Gabarda que fue feliz en la Tierra Baja, cerca de Grañén, pero con su hija Gabardiella tuvo que pasar grandes catástrofes. Esta bella diosa estaba enamorada  del dios  Gratal. Hablaban los distintos miembros del Pirineo de la fealdad de su monte, pero el amor los hacía felices. El padre de Gabardiella, a saber Gabardón, se llevó un enorme disgusto al darse cuenta del amor de su hija Gabardiella con el dios Gratal y para evitar el desarrollo de tal amor, encargó al dios más gigantesco, a saber a Guara, que acabara con Gratal. Guara descargó un tremendo golpe sobre la Sierra y abrió un tajo en las montañas. Separó en dos el Salto de Roldán, con lo que al mismo tiempo, separó a los dos enamorados para siempre, creando la salida de las aguas de la Montaña desde el cauce del río Flumen, que separaron a Gratal y a Gabardiella. Ésta, entristecida, no paró de llorar  hasta  que hizo crecer el río Guatizalema.
Herido el diocesillo Gratal por la violencia del dios Guara, una noche fue a buscarlo y al encontrarlo dormido, clavó en su pecho un terrible pincho,  que dicen que fue la misma punta de  Gratal. Así murió Guara entre horribles dolores y allí en lo más alto de Guara, permanece su cadáver tumbado, por los siglos de los siglos.
Ahora, encima de la Sierra, aparece el “hombre muerto “o dios de Guara”. Y desde la cabeza puntiaguda de dicho “hombre muerto” que es  Fragineto,  pasando por el Pico de Guara con sus manos sobre ella, por la Vallemona, por el Cabezo de Guara y por sus pies, que estará expuesto por los siglos de los siglos, y que se ve con claridad al pasar por la carretera N-240, que pasa por Siétamo, hacia  Barbastro.
 El dios Gratal se quedó al Oeste del Mallo Occidental del Salto de Roldán y Gabardiella permaneció en su parte oriental.
Haciendo caso al dios Gratal, el dios más poderoso, es decir Guara, partió en dos la rocosa montaña y el Flumen comenzó a correr con sus aguas por la Foz de Salto Roldán, nuevas aguas que se precipitaron hacia la Tierra Baja, entre las Peñas de Man y de San Miguel.
Gratal y Gabardiella, que ardían en amor, fueron separados por las aguas frías de encima de la Sierra de Guara, como si hubieran sido condenados a permanecer  eternamente condenados, a mirarse a lo lejos con una mirada eterna, pero sin poderse besar en toda la eternidad.
Al principio Gratal, sufría silenciosamente, pero aumentaba en él un deseo de venganza, temible porque aunque era un dios más pequeño que los otros, su deseo de venganza, aumentaba su impulso de gran luchador. A consecuencia de este odio, una noche, llegó al lado del dios Guara y le clavó su “picacho”, es decir, el pico de Gatal en sus paredes de roca, que saltaron y formaron las Pedreras. Hizo vibrar todo el Pirineo y dejó a Guara yacente, como un muerto.
Gabardiella se quedó aislada de su amor, entre Fragineto, que hace de cabeza de Guara y de la Peña de San Miguel, que fue separada de su papel de un pie unido al  de la Peña de Man y dio paso a las aguas de la Sierra por el río abierto del Flumen.
  Viniendo de Barbastro y pasando por el Llano de Quinto, se ve la “cabeza del Fragineto”, y hacia el Oeste, se observa un “gigante dormido”, todo él de piedra, que desde el oeste de Fragineto, por el picón de Medio Día, ese gigante yacente se lanza, con las manos contra su pecho, ofreciendo su figura a la Hoya de Huesca.
En tiempos pasados, por esos terrenos pedregosos, vivían osos pirenaicos. Poco más arriba, cerca de San Julián de Banzo, en la Bal d’Onsera, donde vivió San Urbez, vivían también esos osos, como se cuenta y se ve en la iglesia de San Urbez, cercana al río Ara, la escultura de uno de ellos.
Estas leyendas misteriosas de los diosecillos pirenaicos, hacen trabajar la imaginación, porque de la memoria de algunos abuelos, que vivían en la Sierra, contaban que un “Home Grandizo”, circulaba acompañado de un oso. ¿Sería alguno de los habitantes de la cercana Val d’Onsera o más bien sería del “Gigante Fotronero”, que hasta hace muy poco tiempo, dicen que se escondía para esperar que bajaran los “repatanes” en la Cueva de San Climent en Arguis.
¿Será ese  gigante dormido, que recorría desde el Flumen hasta el Mallo de San Miguel, de Salto Roldán, algún dios, como el “Home Grandizo”, que caminaba siempre con un oso?     

sábado, 26 de marzo de 2016

EL ARBOL Y EL AGUA



Rorate coeli de super et nubes pluant justum. (De los salmos).
Que rueden las nubes por los cielos arrastradas por borrascas y ciclones y que descuelguen su lluvia benéfica sobre las sedientas tierras de Aragón, pues es ello justo y saludable.
 Dice el agua de la tierra, remedando al poeta:¡verde, que te quiero verde! y contradice de esta forma a las llamas destructoras cuyas lenguas de fuego gritan:¡negra, que te quiero negra!.
El hombre, ¡cómo goza! viendo verdes sus cultivos y fragosos sus  árboles. El campesino afirma desde siglos, ¡qué verde es el agua!. Este aserto parece un contrasentido, porque en la escuela nos dijeron que era el agua inodora, incolora e insípida. Pero cuando gruesas gotas comienzan a caer, la tierra desprende un agradable olor a búcaro, el color de las sedientas plantas que se tornaba pardo, verdea como la "mantis religiosa", al metamorfosearse cuando pasa de la paja al césped  y ¡qué agradable sabor el del rocío para el ruiseñor que lo toma de una flor, por la mañana!.
Que rueden los cielos allá arriba, en silencio casi siempre y con "ruido de ronca tempestad" en el verano. Que lluevan las nubes sobre el justo y sobre los niños que cantan: ¡qué llueva, qué llueva, la Virgen de la Cueva!.No parece que el salmo sea muy piadoso, cuando pide que llueva, sólo sobre el justo. No cae lluvia sobre los desiertos y sin  embargo no creo que sus escasos habitantes sean injustos. Tal vez lo fueran sus antepasados con respecto al  árbol que talaron e hizo posible que avanzaran las dunas arenosas.
Seamos amables con el  árbol que se alza en nuestros campos y plantemos nuevas vidas vegetales, que regaremos con el agua del pozo, de la fuente, de la acequia o del canal y esas umbrías piadosas nos tornarán copiosa el agua de las nubes, los frutos del otoño, sus sombras estivales y el calor de su leña en las veladas invernales.

Y tu te irás..."y yo me iré, y estaré sólo, sin hogar, sin  árbol verde, sin pozo blanco, sin cielo azul y plácido... y se quedarán los pájaros cantando".(J.R.J.).

domingo, 20 de marzo de 2016

La falta de Etica y el retroceso económico



Tengo un amigo, desde hace muchos años, con el que me veo de vez en cuando  y comentamos  la situación económica de la Sociedad actual. Él es un hombre altoaragonés, que no puede estar parado, sino que tiene necesidad de colaborar en la actual sociedad, a la que en estos momentos, le hacen falta movimientos de iniciativas y de valores. Siente la necesidad de poner en marcha dichas iniciativas y valores, porque siente como una necesidad, la de obedecer a esa orden, que dice “ganarás el pan con el sudor de tu frente”. Pero no sólo es un proceder que le lleva a acatar esa orden bíblica, sino que es una iniciativa que tiene en su interior y que le impulsa a crear, a hacer algo positivo, que no se basa solamente en el acumular dinero, sino en crear alimentos para la humanidad,  máquinas industriales o agrarias para que todo el mundo participe en la producción, que explicará a los hombres el sentido de la vida.  Porque  aquella orden,  como he dicho, nos recuerda “que hemos de  ganar el pan con el sudor de nuestra  frente”. Él se ve que ha meditado sobre esta cuestión, porque dice: en este lugar no hay trabajadores con iniciativa, o por lo menos no los dejan tener iniciativa, porque nuestra sociedad oscense es como un culo de saco, donde se  echan, o los echan, a los posibles trabajadores, para disminuir e incluso anular esa iniciativa, que nos lleva al trabajo, con que nacemos  todos los hombres.
Mi amigo ama el trabajo, pero le gusta la conversación, acompañada de buen humor , que hace saltar las risas de su persona y además, muchas veces, para huir de la preocupación que le aprisionan su mente, cuando crea industrias, oficios agrícolas u comerciales, lo ves jugando a las cartas. Estas fugas del excesivo trabajo, hacen que se mueva por la vida con tanta actividad y clarividencia para la creación de esas actividades humanas. Porque  jugar a las cartas, para él no es un vicio, sino un escape o una fuga de la concentración mental obsesiva y del exceso de trabajo. Pero no es sólo el juego una escapatoria de la preocupación que se le acumula con el trabajo, sino que con frecuencia,  en sus conversaciones se ríe, con alegría. De esta forma de ser surge una figura humana, que no está como la de otros oscenses, prisionera dentro de un saco de inutilidad, sino que sabe mirar la realidad de los problemas, que se le plantean o a veces se plantea él mismo,  cada día. Esas risas, cuando se encuentra con sus amigos, revela que no es un hombre sólo, que no está en el fondo del saco de la soledad, que en ocasiones, hace que, cuando se encuentran solos,  esos empresarios que pierden dinero, que es la única actividad humana decente, que ejercitan,  se lancen al suicidio.
España está endeudada y los españoles, no es justo que se conformen con tal situación. ¿Será culpa de los gobiernos, de los ayuntamientos o de los patronos?. ¿Por qué en el Polígono Sepes de Huesca, no hay enganches para que se use la energía, procedente del gas?. En cambio en Navarra han puesto enganches en todos los pueblos y han hecho o todavía están haciendo nuevos riegos de agua,  por toda Navarra.  
Mi amigo, no sólo se preocupa de sus actividades, pues está preocupado, primero  de los trabajadores, a los que quiere sacar del saco de la inactividad y del trabajo en sí mismo, cuando se fija en la instalación del gas en todas las zonas, donde  aproximaría  los hombres al  trabajo. Acercaría también el agua a las tierras de los Monegros, donde él mismo, ha realizado obras de riego en aquellos terrenos, que ha hecho producir, cantidades de fruta que dedica a la exportación. Yo he visto hombres altoaragoneses, en esas fincas, que trabajan con ilusión y son felices con su trabajo.
Pero el hombre, actualmente, trata de vivir con plena libertad y libremente saciarse con el dinero, con actividades corruptas y no se ve satisfecho con el amor de sus esposas, porque ahora muchos no se casan, sino que buscan el amor libre, que en lugar de darles felicidad, los hace unos desgraciados. Estamos los hombres equivocados porque esa felicidad completa,  no la podemos alcanzar en este mundo, sino aceptamos el sacrificio, que lleva consigo el tiempo,  con la edad avanzada. No creo que la vida sea, como un resto de una vela, en una palmatoria, que se va consumiendo lentamente, pero que ya no produce. No podemos tampoco ser felices, viendo padecer a los demás y no tratar de ayudarles. Sí, es preciso que los seres humanos se ayuden mutuamente, porque estando ya creado el “El club de los solos y de las solas”, vamos “camino de nada”. Esto no ocurre solamente con los hombres y mujeres de escasa economía, sino que mi amigo me ha contado la soledad de hombres, que poseen el dinero en abundancia, pero están ya en el “Club de los solos”.
 Tiene este hombre trabajador y creador, un amigo,  que él cree que ya está en el fondo del saco de la soledad y no le encuentra solución a esa soledad y lo siente en su corazón, pues me lo cuenta con un rostro bañado por la tristeza. Ese amigo altoaragonés no ha seguido  en la vida, una vocación de trabajo, de amor y de virtud hacia los demás, empezando por los obreros, a los que dar trabajo e ilusión por una vida justa y agradable. Ha seguido más bien, nacido en una familia pudiente, la vía del pasarlo bien por la vida, una especie de amistad con el “cachondeo”. Estudió una brillante carrera y al principio, fue un ejemplo en el trabajo, pero se quedó sólo, ya que su mujer se le marchó y un hijo se le murió, marchándose el segundo que tenía,  a vivir lejos de España. El divorcio, hoy en día, rompe la felicidad de muchos hombres y de muchas mujeres,  porque no sabemos hacer frente a algunos sacrificios en la vida, de cuya renuncia brota una desgracia total de los hombres y mujeres solos,  que van al “saco de la soledad”. Este comportamiento fácil y sin espíritu de sacrificio, suele traer problemas morales o éticos. Le pregunté a mi amigo, que si fue la ruptura de la moral,  la causa del divorcio y de la soledad de ese solitario. No encontraba clara la causa de si los problemas, eran morales o éticos, pero me dijo que no habíamos mezclado la vida familiar, con los intereses políticos. En esta vida, teóricamente democrática, habrá que pensar para darnos cuenta si sería alguna rivalidad política, la que está llevando a una gran parte de la población a la Soledad.

Esa soledad que no quiere dejar a los hombres, esa soledad que no quiere soltarlos, que no quiere dejarlos a ellos ni a ellas. Prefiere que se mueran en el fondo del saco de la soledad. 

El hambre que pasaron en la Guerra Civil, los de Belchite

Belchite (Zaragoza) En la cueva tal vez ibérica, que se encuentra cerca de la Autovía, que viene de Barbastro, cerca ya de la Torre de Caver...