viernes, 11 de noviembre de 2022

A DON JOSE CLAVER LOPEZ DE ZUAZO

 



 Batalla de Alcoraz , conquista de Huesca.

Son muchos los años que subo al pueblo de mis antepasados, Sieso, donde aparte de sentir una sensación del pasado, parece que en mi interior resucitan multitud de hombres y mujeres de  los Almudévar y aunque no puedo verlos  en mí, o yo verme en ellos, me alegro o me apeno, por un pasado unas veces alegre y muchas más triste. A veces me alegro al recordar al Bayle de Almudévar, del que no se sabe de  donde procedía, (parece que era un habitante del Bearne    francés, donde se encuentran Oloron y Pau), después de la conquista de esta Villa por el Rey Alfonso el Batallador,  el nuevo Bayle de Almudévar, nombre que tomó, al abandonar el apellido francés, transmitió herederos en Sieso, como el Cura Beneficiado Salvador Almudevar, de la Seo  de Huesca, natural de Sieso. Su hermano Miguel Almudévar  de Sieso,  se casó con Antonia Puértolas de Barluenga, y el tercer hermano Martín, casado con Pascuala López de Zamora, de cuya unión fueron saliendo las casas Almudévar de Casbas, Castilsabás y de Loporzano. Aquí estuvo Violante Almudévar, que se casó con Miguel Claver Aniés en Sieso. Este Miguel Claver Aniés,  de sobrenombre Valeta, asistió a las Cortes de Aragón en 1626.  Al Bayle Almudevar, según costumbre de aquellos tiempos, recibió el  nombre de la Villa conquistada, le sirvió de sobrenombre, pasando entre sus sucesores, a quedarse en apellido. Pero los Claver, tuvieron un importante papel en la conquista de Huesca, pero no sólo en esta aventura, sino que participaron más tarde en las luchas marinas en el Mar Mediterráneo. Estas aventuras marinas están representadas talladas en piedra en el pórtico de la Iglesia Parroquial de Sieso.  Representa esta labor pétrea de la fachada de la parroquia de Sieso la aventura que vivió Don Roberto Claver y Capdevilla en uno de sus viajes a las Indias, en que estuvo tres días luchando con las aguas en una tabla, hasta que un barco ruso lo salvó. El primer CLAVER que sale en la historia es GUILLERMO, que en 1094, militaba bajo las órdenes de PEDRO I  de Aragón,  tomando parte en la batalla del Alcoraz. Son abundantes los nombres ilustres de personas, como Valentín Claver, que asistió a las Cortes de Aragón en 1490. Su hermano Juan Claver, fue también militar, esposo de la catalana Doña Ana Sobocano, con la que trajeron al mundo a San Pedro Claver. Antes de aparecer los hermanos Mosen Salvador Almudevar, su hermano Miguel Almudevar, que se trasladó de Sieso a Barluenga y se casó con Antonia Puértolas y de Martín Almudevar I, que se casó con Pascuala López de Zamora, aparece en 1311, en Archivos de la Corona de Aragón, reg. 208, f. 115, un escrito en que el Rey Jaime II, da licencia a Juan Almudévar para reedificar un molino de viento en Almudévar. Esto y los primeros escudos de la Villa y de los infanzones, demuestra que Juan Almudévar perteneció a los antecesores de los Almudévar de Sieso. La Abadesa de Casbas, pone en la Prueba Instrumental Cronológica del Arbol, que ella Dueña Temporal de Sieso, reconoce por Hidalgo, y como tal exento del   pago de Maravedí a Juan ALMUDEVAR, (que no va en el Arbol actual), nombrándolo entre los demás  Infanzones y Escuderos del  Pueblo. Notario Bernat de  Motas.14 de Junio de 1498.Fol. 61. En la Infanzonía de los Almudévar, pone lo mismo, pero en lugar de poner la fecha de 1498, pone la de 1428, Fol.61.  Por el año  de 1498, y por el 1549, aparecen los hermanos citados, a saber Mosen Salvador Almudévar, que fue Beneficiado y Cura de la Catedral de Huesca. Su hermano Miguel Almudévar, se trasladó desde Sieso al pueblo de Barluenga ( 1502 a 1505) donde se casó con Antonia Puértolas, y en dicho lugar, todavía se conserva la Casa con su escudo, igual que el que ya existía en Sieso. ¿Era Violante Almudévar, casada con Miguel Claver, alias Valeta, hermana de Mosen Salvador Almudévar, de Miguel Almudévar y de Martín Almudévar?. En la Infanzonía de los Almudévar no lo dice, pero en  el Libro de Claver de Sieso, coinciden las fechas, en las que vivieron con su hermana. Parece confirmar la frase siguiente la pertenencia de la Casa Infanzona de los Almudévar con la limitación de ambos domicilios, porque dice la siguiente frase, cuyo autor no recuerdo:”Violante Almudévar era de familia antigua e infanzones notorios los de Sieso. Su Casal, dice un escritor antiguo,está sito en la Plaza Baja,entre casa de Almudévar, hoy de la familia Claver y el huerto de Miguel Azara”. Por aquella época en que se marchó de Sieso a Barluenga, Miguel Almudévar, Infanzón de Sieso, “VIOLANTE ALMUDEVAR”, que es de suponer, sería hermana de Miguel, “se casó con MIGUEL  CLAVER, alias VALETA, que era de Pueyo,  pueblo del Valle de Tena, allá por el año 1515”. Como  apodo  tenía el de VALETA, que en lugar de pasar a ser su apellido, desapareció con el tiempo. “Violante Almudévar era de familia antigua e Infanzones notorios de Sieso. Su Casal, dice un escritor antiguo, está sito en la Plaza Baja, entre casa de Miguel Almudévar, hoy de la familia Claver y el huerto de Miguel Azara”, según dice el escrito de José Claver. He subido desde Siétamo a Sieso, muchas veces, para tratar de localizar Casa Almudévar, he sospechado su situación, pero hasta que subí a veros, no lo pude lograr. Pero el día que os conocí a  ti,  José Claver y a tu esposa Pilar Betrán, un antiguo amigo me enseñó el pórtico de la casa, convertido en parte de la pared, que se encuentra entre casa Claver y casa Nasarre, frente a la Plaza Baja. Me llama la atención la presencia en aquellos lugares del huerto de Miguel Azara.  Apellido Azara, con el mismo escudo consistente en un ave erguida, que los Azara de Barbuñales, que tantos hombres y una ilustre mujer dieron a la Historia de España. Ese escudo  también lo poseían los Azaras de Siétamo, como se ve en una alacena el ave erguida junto al escudo de los Almudévar. Una sobrina del cura fundador,  con mi antepasado Josep  Almudévar Altabás, de la Capilla, a la que se entra por la iglesia, con parte de su superficie, entregada a la Cofradía del Cristo, por los Azara, en la que hasta el año 1936 se exhibía el escudo de los Azara. No es extraño que  el sucesor de Miguel Almudévar,  Joseph Almudevar Altabás, nacido en Barluenga, fuera elegido para esposo de una Escabosa Azara. Como acabo de decir en un  armario del salón de mi casa, están en una puerta, el escudo de Almudevar,  al lado del de los Azara. El 13 de Febrero de 1536, firma Miguel Claver el testamento a favor de doña VIOLANTE ALMUDEVAR y en 1540 “deja testificado como Señora mayorada y usufructuaria a la referida VIOLANTE su mujer”. Tuvieron cuatro hijos, a saber NICOLAS  CLAVER alias VALETA, Miguel, Pascual y Mateo, pero no nombran a ninguna hija. No sé si sería su tía Felipa Claver, la que se casó con el Conde de Aranda. El citado Casal de los Claveres de Sieso, había sido anteriormente de los Almudevar de Sieso, pues MIGUEL  CLAVER, alias Valeta, fue natural de Pueyo del Valle de Tena y por los años de 1515, bajó a Sieso y se casó con VIOLANTE ALMUDEVAR, de la que dice en la página 99 del Libro de los Claver, que guarda don JOSE CLAVER Lopez de Zuazo, que “VIOLANTE ALMUDEVAR, familia muy antigua y de infanzones notorios de dicho lugar, cuyo casal hoy se conserva en la familia CLAVER, está sito en la Plaza Baja, entre la casa de Miguel Almudevar y huerto que fue de los Juncós y ahora de Miguel Azara”. En el Testamento de MIGUEL CLAVER “deja a su Señora mayorada y usufructuaria a la referida VIOLANTE su mujer, testificado en 12 de Mayo de 1540”. NICOLAS CLAVER y ALMUDEVAR, hijo de MIGUEL  CLAVER, ALIAS VALETA, heredó “el citado Casal que había sido  anteriormente  de los ALMUDEVAR de Sieso”, que pagaban los impuestos, como dicen que se puede comprobar ya “que se hallan en Zaragoza en la segunda pieza del Archivo Real…en el que se habla del citado Casal heredado por los Claveres de Sieso”. “Después de lo referido en Julio de 1558 el Notario Pedro Vicente de Roda de Huesca, COLAU CLAVER, (el nombre de Nicolás  lo popularizan como Colau) y MARTIN ALMUDEVAR vecinos del lugar de SIESO, renovaron dicha ANTIPOCA como sucesores de los bienes del mencionado Casal, que fueron de DAMIAN (¿) y VIOLANTE ALMUDEVAR ….De cuyos actos claramente se convence que NICOLAS CLAVER sucedió a la mitad de los bienes de dicho Casal por hijo y sucesor de VIOLANTE ALMUDEVAR casada con MIGUEL CLAVER ALIAS VALETA”. ANTIPOCAR, según el Diccionario General de don Roque Barcia de 1880, es palabra aragonesa que quiere decir “reconocer un censo con escritura pública, obligándose a la paga de sus réditos. Volver a hacer alguna cosa que es de obligación y había estado suspensa por mucho tiempo”. El hecho de que MARTIN ALMUDEVAR, tercer hermano del Beneficiado Salvador de la Catedral de Huesca, de Miguel que se casó en Barluenga y este Martín que se quedó en Sieso y dio origen a las casas de Almudevar de Castilsabás y de Loporzano, descubre su parentesco con VIOLANTE, pues Nicolas o Colau Claver, con Martín Almudevar “renovaron dicha ANTIPOCA como sucesores de los bienes de dicho Casal, que fueron de DAMIAN( ¿) y VIOLANTE ALMUDEVAR”. (¿Quien fue Damián?). “Nicolás CLAVER ALIAS VALETA, casó con Antonia de Juncós de familia muy antigua de dicho lugar de Sieso cuyo matrimonio está probado en el proceso de infanzonía en propiedad de los Claveres de Sieso el que se dio sentencia en el año 1664”. Vicén Do Río en su obra de infanzones aragoneses, escribe de “Los Claver de Sieso: D. Miguel Claver, (alias Valeta) trasladó su residencia al lugar de Sieso de Huesca para celebrar matrimonio con Dª VIOLANTE de la linajuda familia de los Almudévar, levantando Casal en la Plaza Baja junto a la casa- palacio de los Almudévar y dando origen a esta nueva rama. Celebraron entronques con las linajudas familias de los Aniés, Seral,  Alamán,Monter y Viñuales. Asistieron a las Cortes celebradas en los años 1613,1626 y 1646”. En cuanto a los  Claver de Tena, escribe: En el lugar de Pueyo, en el valle de Tena, tuvieron heredamiento los hermanos VALENTIN y JERONIMO CLAVER, tenidos como legítimos infanzones en todo el valle, asistieron a las Cortes de Zaragoza del año 1490. De esta rama salió a Verdú, (que se encuentra en Cataluña), el tronco al que perteneció D. Pedro Claver y Sobocano y apóstol de las Indias Occidentales y que subiría a los altares con el nombre de San Pedro Claver. Ambos hermanos, debido al privilegio que les concedió el REY Don ALFONSO V de ARAGON, después de la BATALLA DEL ALCORAZ, pusieron un escudo cortado con una CRUZ llana de Gules, con cuatro cabezas de moro, de sable, ceñidas con una cinta de plata. Debajo siguió el león rampante que sostiene en sus manos una llave. Del nombre latino de llave,  a saber “clavis”, surge el apellido de CLAVER. De la rama de D. Jerónimo saldrían los vástagos que entroncarían con el Conde de Aranda y el Conde de Berbedel”. De los Claver, descendientes de un Embajador del rey de Aragón Don Fernando en Inglaterra, de “Don Juan Claver embajador de los Reyes Católicos y militar aguerrido,  que gozó de la confianza del Gran Capitán”, salió el citado MIGUEL CLAVER, alias VALETA, que fue a residir a Sieso, casándose con Doña VIOLANTE  ALMUDEVAR y fueron tronco de los Claver de Sieso. Tuvieron cuatro hijos. Fue NICOLAS  CLAVER y ALMUDEVAR, el que  continuó dirigiendo el Casal de los Claver de Sieso. Este NICOLAS CLAVER Y ALMUDEVAR, se unió en matrimonio con Doña Antonio Juncos y tuvieron seis hijos.  MIGUEl CLAVER  y  JUNCOS se casó con Doña ISABEL DE ANIÉS, hija de la familia de los (opulentos) SEÑORES DE ANIES, de San ROMAN DE MORRANO, que tenían la residencia en el Castillo. Tuvieron ocho hijos. Hoy en día, para recordar a los Señores de Aniés, conozco,  con noventa años (2011) a don Alfonso Buil Aniés, que ha sido Guarda Forestal). Su padre fue Jefe Provincial de dichos guardas y gran amigo de Joaquín Costa.¡Cómo se conserva el apellido Aniés en la actualidad!.  MIGUEL CLAVER Y JUNCOS, con su esposa DOÑA ISABEL de ANIES, tuvieron ocho hijos. Miguel Claver y Aniés, asistió a las Cortes en 1626 y casó tres veces. La primera con Doña María Alamán y no tuvo sucesión; la segunda con Doña Juana Seral de Loporzano , de la que tuvo a Miguel Claver Seral; la tercera se casó con Doña María Monter, de Laluenga. El hijo tercero del tercer matrimonio, Miguel Claver y Monter, se casó tres veces, la última con Doña ANA ALMUDEVAR, natural de SIESO, de la que no tuvo sucesión. Entre otros hijos tuvo a ANTONIO CLAVER  y VIÑUALES,  que se casó con Doña TERESA ALMUDEVAR y tuvieron a MANUEL MIGUEL CLAVER Y ALMUDEVAR, que se unió con Doña JACINTA MANCHO, natural de Torres de Montes. De esa unión sobrevivió una hija llamada: TERESA CLAVER Y MANCHO. Esta fue esposa de Jerónimo Español y los dos fueron padres de Teresa Español y Claver, mujer de José Correa y Abió. Dice el escrito que “aquí se pierde la varonía del apellido Claver”. Este fin se  refiere al apellido Claver en Torres de Montes, pues son numerosos los descendientes del apellido Claver. Miguel Claver y Aniés tuvo como tercera esposa a Doña Martina Monter de Laluenga. Tuvieron como hijos a Isabel,Martín, Miguel y Juan Francisco,que asistió a las Cortes de Zaragoza en 1613. MIGUEL CLAVER Y MONTER es el continuador del  tronco de los Claver en Sieso, asistiendo  a las Cortes de Zaragoza en 1646.Estuvo casado también tres veces y la tercera con Ana Almudévar de Sieso, sin tener hijos. El segundo matrimonio lo realizó con Engracia Viñuales de Angüés y tuvieron ocho hijos.  Su hermano “don Roberto Claver y Capdevilla, fue militar, y en uso de sus viajes a las Indias naufragó el barco, salvándose en una tabla por la devoción que le tenía a la Virgen del Pilar, cuya capilla de la parroquial de Sieso pertenece a los Claver,  estando tres días luchando con las aguas en la tabla hasta que un barco ruso le salvó y en acción de gracias por su salvación, al regresar a su pueblo natal mandó labrar a sus expensas la portada de la iglesia y los dos cuadros que existen en el presbiterio dedicados al nacimiento de Nuestro Señor el uno y el otro a la adoración de los Santos Reyes”.

jueves, 10 de noviembre de 2022

Manolo el del Bombo

 


Es Manuel Cáceres Artesero, el cuarto hermano  de  seis, de los que cuatro son hombres y dos mujeres. Sus padres procedían de la Mancha, que para algunos es una zona de España, llena de viñas, en las que se recogen miles y miles de litros de un vino que alegra los corazones. A algunos les suena la Mancha como un territorio alejado de Aragón, pero eso no es cierto, porque hace unos quince días estuve en Daroca, de la provincia de Zaragoza y me llevaron a visitar la Laguna de Gallocanta, que se encuentra  al lado de Guadalajara, que es una provincia de la Autonomía de Castilla-La Mancha. Por aquellas tierras pasó el Cid Campeador, que iba con sus guerreros a Valencia, ciudad a la que también ha ido a parar Manolo el del Bombo. ¡Cómo se veía en él Manolo el del Bombo y como les  unía  el patriotismo de un hombre guerrero en sí mismo y el de un hombre que fomenta el pacifismo de los jugadores y aficionados al fútbol!. José María y Angelita eran los padres de esta grupo de personas alegres, buenas y simpáticas y vinieron desde Ciudad Real hasta Huesca. De las tierras quijotescas de Ciudad Real, llegaron a las tierras laurentinas, donde Manolo, quedó enamorado del espíritu festivo de los oscenses en esas Fiestas de San Lorenzo. Llegaron a nuestra ciudad el año cincuenta y seis y a Mmanolo se le encendió la sangre al contemplar los dances de los danzantes y él, que necesitaba repartir el entusiasmo que tal santo producía, se cogió un bombo el año de mil novecientos sesenta y ocho, con la edad de diecisiete o dieciocho años y él iba saltando y haciendo sonar el bombo por las calles de Huesca, en aquellos días de Fiestas, que meten la esperanza en los corazones, de los que siguen a San Lorenzo y a sus danzantes. Algunos como no tenían la costumbre de ver golpear y de oír sonar la maza sobre la piel del bombo, le preguntaban que si estaba loco. Y loco estaba, pero no era una locura patológica, sino una locura de alegría en que se mezclaban la devoción a San Lorenzo y el sudor de su joven cuerpo, que unía en su persona, compuesta por alma y cuerpo, la alegría celeste de San Lorenzo con la alegría de los jóvenes, que después de trabajar durante todo el año, sentía la llegada de los danzantes, que  bailaban : “San Lorenzo , San Lorenzo, en que buen tiempo has venido!”. Los hermanos contagiados por la alegría de Manolo, lo acompañaban y le daban ánimos para golpear, cada vez con más fuerza, el parche del bombo. También ellos se estimulaban, junto con el público de ser y de escuchar esa nueva danza oscense. Ese público que se entusiasmaba con “Manolo y el Bombo”, pensó en llevarlo a festejar las Fiestas patronales de sus pueblos y ciudades. Y Manolo fue primero a Binéfar, luego a Monzón, a Barbastro, a Fraga,  a Escatrón  en Zaragoza, a las orillas del Ebro, que tenían que pasar en barca. Esa aventura le llevó a visitar Cataluña, en ciudades como Gerona, Lérida, Calella, Masnou, Reus y Tarragona. Pero ese entusiasmo que fue capaz de extender por Caraluña, ya estaba popularizado por  Huesca, donde en una ocasión, fue acompañado por numerosos jóvenes a animar a los jugadores en un partido de fútbol  en Masnou. Llevaba el Huesca ya cuatro o cinco goles, cuando la gente se puso a gritar: ¡mas nou!, ¡mas nou!, pero él con el bombo incitaba a los oscenses a meter más. Manolo tenía que seguir viviendo su ambiente alegre y estableció el Bar de la Peña los Treinta, que empezó un año de esos de San Lorenzo. Luego se hizo cargo del Bar Gratal, en el centro de Huesca, y en ese bar puso en una de sus paredes la Peña de Gratal. Aquella vida era muy alegre,  pero se veía obligado por la “devoción”  del público, a extenderse por toda España y luego por el mundo entero. El año 1979,  marchó a la isla griega de Chipre, en los Mundiales del 82, que se realizaron en España, luego a Italia, a Méjico, Estados Unidos, Francia, Corea, Alemania y Sud- Africa. Fue contratado por Honduras para ir a Canadá; en Costa Rica se entusiasmaban al verlo y al oírlo. Es el único bombo que ha recorrido todo el mundo. Lleva Manolo con el Bombo, cuarenta y dos años, treinta y siete con la selección española, ocho mundiales y siete  eurocopas.
Hoy lo he visto en Siétamo, acogido por su hermano Santiago con todo el cariño del mundo, en este pueblo pacífico y tranquilo, en que su corazón se habrá relajado de las enormes tensiones que le producen los Campeonatos Mundiales de Fútbol, los europeos y todos los partidos de fútbol que ha amenizado, casi durante medio siglo. No puede permanecer mucho tiempo con esta tranquilidad, porque ya lo están esperando en Valencia, a doscientos metros del campo de fútbol de Mestalla. Lleva ya ocho campeonatos mundiales,  pero a él le gustaría hacerlo con doce. Se lo merece, como español, de lo que presume, porque lleva el escudo español en su pecho y la bandera nacional en la pulsera de su reloj.

miércoles, 9 de noviembre de 2022

A Ramón Acín y a su hija Katia.-

 



He leído que en un folleto que “en época en que Huesca vivía un tanto de espaldas al arte, su nombre, a saber el de Ramón Acín, tácitamente omitido durante los años y las circunstancias políticas, han hecho que la figura de Acín, esta interesante figura, no solamente se haya valorado en su verdadera dimensión, sino que más bien sea totalmente desconocida, para la mayoría de los oscenses que no peinan canas”. Yo, que las peino, tengo que reconocer que mi conocimiento de Ramóm Acín, como artista, se limita a su obra “Las Pajaritas del Parque” y sólo tardíamente me enteré que tal monumento era producto de su arte, pero aunque luego he conocido lo polifacético de su talento, sólo las Pajaritas bastaron para que Ramón Acín, hiciera gran mella en mi sensibilidad , tanto que en cierta ocasión escribí : “ Aquí en Huesca, no podemos enseñar la Sirena Varada de Copenhague, pero cuando iba al Parque, me fijaba en las Pajaritas Paradas. ¡Qué difícil es ver a un niño o a una niña parados!. Mal augurio si esto sucede, porque están enfermos o muertos. Coquetas las Pajaritas, eligieron un lugar visible al fondo de la plaza, donde juegan los niños, como sintiéndose “mairalesas”   de la ilusión de ellos o grandes “vedettes” de un teatro infantil, al aire libre.
No sé si las pajaritas eran una o dos. Hay dos figuras idénticas, tanto que parecen una, que trata de conocerse a sí misma en eterna interrogación. La líneas curvas de la biología pajaril, se  han vuelto de una rectitud geométrica.
Unamuno en el Café, en sus ratos de ocio se entretenía haciendo pajaritas de papel y quizá por este azar, las Pajaritas, perdido su vitalismo, se ponen a pensar. Parece como si estuvieran en un largo diálogo racionalista. Las ideas suben por sus líneas verticales, bajan por las inclinadas y reposan en las líneas horizontales. La evolución va cambiando el aspecto de los seres vivos, pero parece como si el hombre quisiera acelerar esa transformación hasta convertir la vida en muerte; porque muerte es la sustitución de los pies en ruedas, de las plumas de los pájaros cambiarlas por alas metálicas, de las laringes de las personas y de las siringes de los pájaros por discos y casetes y para colmo los cerebros por computadoras.
¿No quiso tal vez Ramón Acín o tal vez Fray Acín, como gustaba llamarse a sí mismo, hacer crítica irónica del escamoteo de los derechos  y del encorsetamiento de las libertades?. Pero si tal era su intención, lo hizo al estilo de otro “Fraile”, San Francisco de Asís, con pajaritas metálicas, que siguen siendo poéticas y que posadas en el ambiente natural del Parque, siempre tendrán ocasión de renacer ellas y las libertades que representan, no sus cenizas como las del Ave Fénix, sino las de su pedestal, rodeado de follaje seco del Otoño y verde en Primavera. Pero no sólo era escultor, sino que uno se queda pensativo ante un óleo de la Feria, en el que sólo se contempla un conjunto luminoso, sino que se percibe un mensaje a un pueblo iluminado, individualizado por personas, que visten de múltiples formas y que hacen su papel ante  aparatos inmensos, como si fueran “aparatos oficiales”, de los que bajan todos en posiciones desairadas. ¿Cuántos monumentos a la chatarra se encuentran repartidos por las ciudades?. Parecen homenajes a los vehículos que,  de repente, se tornan chatarra en accidente. Es fácil con la chatarra hacer monumentos a hierros viejos. La Piedad del Crucificado se talló en madera y mármol, pero la del Vil Agarrotado la hizo Ramón con chapa metálica. Hay quien del hierro hace chatarra y quien a ésta la eleva a la categoría donde está el arte.
¿No has ido Katia, alguna noche de verano acompañada por alguno de tus nietos a ver si se ponían  las Pajaritas a cantar en la glorieta de tu padre Ramón?. Las puso en el Parque porque las quería libres, porque amaba la libertad y un detalle en la fotografía del matrimonio Acín lo denota, pues en la jaula que a su lado aparece, hay un pájaro de papel, como si le repugnara encerrar un pájaro vivo.

martes, 8 de noviembre de 2022

A DON JOSE CLAVER LOPEZ DE ZUAZO

 


Batalla de Alcoraz , conquista de Huesca.


Son muchos los años que subo al pueblo de mis antepasados, Sieso, donde aparte de sentir una sensación del pasado, parece que en mi interior resucitan multitud de hombres y mujeres de  los Almudévar y aunque no puedo verlos  en mí, o yo verme en ellos, me alegro o me apeno, por un pasado unas veces alegre y muchas más triste. A veces me alegro al recordar al Bayle de Almudévar, del que no se sabe de  donde procedía, (parece que era un habitante del Bearne    francés, donde se encuentran Oloron y Pau), después de la conquista de esta Villa por el Rey Alfonso el Batallador,  el nuevo Bayle de Almudévar, nombre que tomó , al abandonar el apellido francés, transmitió herederos en Sieso, como el Cura Beneficiado Salvador Almudevar, de la Seo  de Huesca, natural de Sieso. Su hermano Miguel Almudévar  de Sieso,  se casó con Antonia Puértolas de Barluenga, y el tercer hermano Martín, casado con Pascuala López de Zamora, de cuya unión fueron saliendo las casas Almudévar de Casbas, Castilsabás y de Loporzano. Aquí estuvo Violante Almudévar, que se casó con Miguel Claver Aniés en Sieso. Este Miguel Claver Aniés,  de sobrenombre Valeta, asistió a las Cortes de Aragón en 1626.  
Al Bayle Almudevar, según costumbre de aquellos tiempos, recibió el  nombre de la Villa conquistada, le sirvió de sobrenombre, pasando entre sus sucesores, a quedarse en apellido. Pero los Claver, tuvieron un importante papel en la conquista de Huesca, pero no sólo en esta aventura, sino que participaron más tarde en las luchas marinas en el Mar Mediterráneo. Estas aventuras marinas están representadas talladas en piedra en el pórtico de la Iglesia Parroquial de Sieso.  Representa esta labor pétrea de la fachada de la parroquia de Sieso la aventura que vivió Don Roberto Claver y Capdevilla en uno de sus viajes a las Indias, en que estuvo tres días luchando con las aguas en una tabla, hasta que un barco ruso lo salvó.
El primer CLAVER que sale en la historia es GUILLERMO, que en 1094, militaba bajo las órdenes de PEDRO I  de Aragón,  tomando parte en la batalla del Alcoraz. Son abundantes los nombres ilustres de personas, como Valentín Claver, que asistió a las Cortes de Aragón en 1490. Su hermano Juan Claver, fue también militar, esposo de la catalana Doña Ana Sobocano, con la que trajeron al mundo a San Pedro Claver.
Antes de aparecer los hermanos Mosen Salvador Almudevar, su hermano Miguel Almudevar, que se trasladó de Sieso a Barluenga y se casó con Antonia Puértolas y de Martín Almudevar I, que se casó con Pascuala López de Zamora, aparece en 1311, en Archivos de la Corona de Aragón, reg. 208, f. 115, un escrito en que el Rey Jaime II, da licencia a Juan Almudévar para reedificar un molino de viento en Almudévar. Esto y los primeros escudos de la Villa y de los infanzones, demuestra que Juan Almudévar perteneció a los antecesores de los Almudévar de Sieso.
La Abadesa de Casbas, pone en la Prueba Instrumental Cronológica del Arbol, que ella Dueña Temporal de Sieso, reconoce por Hidalgo, y como tal exento del   pago de Maravedí a Juan ALMUDEVAR, (que no va en el Arbol actual), nombrándolo entre los demás  Infanzones y Escuderos del  Pueblo. Notario Bernat de  Motas.14 de Junio de 1498.Fol. 61. En la Infanzonía de los Almudévar, pone lo mismo, pero en lugar de poner la fecha de 1498, pone la de 1428, Fol.61.
Por el año  de 1498, y por el 1549, aparecen los hermanos citados, a saber Mosen Salvador Almudévar, que fue Beneficiado y Cura de la Catedral de Huesca. Su hermano Miguel Almudévar, se trasladó desde Sieso al pueblo de Barluenga ( 1502 a 1505) donde se casó con Antonia Puértolas, y en dicho lugar, todavía se conserva la Casa con su escudo, igual que el que ya existía en Sieso.
¿Era Violante Almudévar, casada con Miguel Claver, alias Valeta, hermana de Mosen Salvador Almudévar, de Miguel Almudévar y de Martín Almudévar?. En la Infanzonía de los Almudévar no lo dice, pero en  el Libro de Claver de Sieso, coinciden las fechas, en las que vivieron con su hermana. Parece confirmar la frase siguiente la pertenencia de la Casa Infanzona de los Almudévar con la limitación de ambos domicilios, porque dice la siguiente frase, cuyo autor no recuerdo:”Violante Almudévar era de familia antigua e infanzones notorios los de Sieso. Su Casal, dice un escritor antiguo,está sito en la Plaza Baja,entre casa de Almudévar, hoy de la familia Claver y el huerto de Miguel Azara”.
 Por aquella época en que se marchó de Sieso a Barluenga, Miguel Almudévar, Infanzón de Sieso, “VIOLANTE ALMUDEVAR”, que es de suponer, sería hermana de Miguel, “se casó con MIGUEL  CLAVER, alias VALETA, que era de Pueyo,  pueblo del Valle de Tena, allá por el año 1515”. Como  apodo  tenía el de VALETA, que en lugar de pasar a ser su apellido, desapareció con el tiempo. “Violante Almudévar era de familia antigua e Infanzones notorios de Sieso. Su Casal, dice un escritor antiguo, está sito en la Plaza Baja, entre casa de Miguel Almudévar, hoy de la familia Claver y el huerto de Miguel Azara”, según dice el escrito de José Claver.
 He subido desde Siétamo a Sieso, muchas veces, para tratar de localizar Casa Almudévar, he sospechado su situación, pero hasta que subí a veros, no lo pude lograr. Pero el día que os                                           conocí a  ti,  José Claver y a tu esposa Pilar Betrán, un antiguo amigo me enseñó el pórtico de la casa, convertido en parte de la pared, que se encuentra entre casa Claver y casa Nasarre, frente a la Plaza Baja. Me llama la atención la presencia en aquellos lugares del huerto de Miguel Azara.  Apellido Azara, con el mismo escudo consistente en un ave erguida, que los Azara de Barbuñales, que tantos hombres y una ilustre mujer dieron a la Historia de España. Ese escudo  también lo poseían los Azaras de Siétamo, como se ve en una alacena el ave erguida junto al escudo de los Almudévar. Una sobrina del cura fundador,  con mi antepasado Josep  Almudévar Altabás, de la Capilla, a la que se entra por la iglesia, con parte de su superficie, entregada a la Cofradía del Cristo, por los Azara, en la que hasta el año 1936 se exhibía el escudo de los Azara. No es extraño que  el sucesor de Miguel Almudévar,  Joseph Almudevar Altabás, nacido en Barluenga, fuera elegido para esposo de una Escabosa Azara. Como acabo de decir en un  armario del salón de mi casa, están en una puerta, el escudo de Almudevar,  al lado del de los Azara.
El 13 de Febrero de 1536, firma Miguel Claver el testamento a favor de doña VIOLANTE ALMUDEVAR y en 1540 “deja testificado como Señora mayorada y usufructuaria a la referida VIOLANTE su mujer”. Tuvieron cuatro hijos, a saber NICOLAS  CLAVER alias VALETA, Miguel, Pascual y Mateo, pero no nombran a ninguna hija. No sé si sería su tía Felipa Claver, la que se casó con el Conde de Aranda.
El citado Casal de los Claveres de Sieso, había sido anteriormente de los Almudevar de Sieso, pues MIGUEL  CLAVER, alias Valeta, fue natural de Pueyo del Valle de Tena y por los años de 1515, bajó a Sieso y se casó con VIOLANTE ALMUDEVAR, de la que dice en la página 99 del Libro de los Claver, que guarda don JOSE CLAVER Lopez de Zuazo, que “VIOLANTE ALMUDEVAR, familia muy antigua y de infanzones notorios de dicho lugar, cuyo casal hoy se conserva en la familia CLAVER, está sito en la Plaza Baja, entre la casa de Miguel Almudevar y huerto que fue de los Juncós y ahora de Miguel Azara”. En el Testamento de MIGUEL CLAVER “deja a su Señora mayorada y usufructuaria a la referida VIOLANTE su mujer, testificado en 12 de Mayo de 1540”.
NICOLAS CLAVER y ALMUDEVAR, hijo de MIGUEL  CLAVER, ALIAS VALETA, heredó “el citado Casal que había sido  anteriormente  de los ALMUDEVAR de Sieso”, que pagaban los impuestos, como dicen que se puede comprobar ya “que se hallan en Zaragoza en la segunda pieza del Archivo Real…en el que se habla del citado Casal heredado por los Claveres de Sieso”. “Después de lo referido en Julio de 1558 el Notario Pedro Vicente de Roda de Huesca, COLAU CLAVER, (el nombre de Nicolás  lo popularizan como Colau) y MARTIN ALMUDEVAR vecinos del lugar de SIESO, renovaron dicha ANTIPOCA como sucesores de los bienes del mencionado Casal, que fueron de DAMIAN (¿) y VIOLANTE ALMUDEVAR ….De cuyos actos claramente se convence que NICOLAS CLAVER sucedió a la mitad de los bienes de dicho Casal por hijo y sucesor de VIOLANTE ALMUDEVAR casada con MIGUEL CLAVER ALIAS VALETA”. ANTIPOCAR, según el Diccionario General de don Roque Barcia de 1880, es palabra aragonesa que quiere decir “reconocer un censo con escritura pública, obligándose a la paga de sus réditos. Volver a hacer alguna cosa que es de obligación y había estado suspensa por mucho tiempo”. El hecho de que MARTIN ALMUDEVAR, tercer hermano del Beneficiado Salvador de la Catedral de Huesca, de Miguel que se casó en Barluenga y este Martín que se quedó en Sieso y dio origen a las casas de Almudevar de Castilsabás y de Loporzano, descubre su parentesco con VIOLANTE, pues Nicolas o Colau Claver, con Martín Almudevar “renovaron dicha ANTIPOCA como sucesores de los bienes de dicho Casal, que fueron de DAMIAN( ¿) y VIOLANTE ALMUDEVAR”. (¿Quien fue Damián?).
“Nicolás CLAVER ALIAS VALETA, casó con Antonia de Juncós de familia muy antigua de dicho lugar de Sieso cuyo matrimonio está probado en el proceso de infanzonía en propiedad de los Claveres de Sieso el que se dio sentencia en el año 1664”.
Vicén Do Río en su obra de infanzones aragoneses, escribe de “Los Claver de Sieso: D. Miguel Claver, (alias Valeta) trasladó su residencia al lugar de Sieso de Huesca para celebrar matrimonio con Dª VIOLANTE de la linajuda familia de los Almudévar, levantando Casal en la Plaza Baja junto a la casa- palacio de los Almudévar y dando origen a esta nueva rama. Celebraron entronques con las linajudas familias de los Aniés, Seral,  Alamán,Monter y Viñuales.
Asistieron a las Cortes celebradas en los años 1613,1626 y 1646”. En cuanto a los  Claver de Tena, escribe: En el lugar de Pueyo, en el valle de Tena, tuvieron heredamiento los hermanos VALENTIN y JERONIMO CLAVER, tenidos como legítimos infanzones en todo el valle, asistieron a las Cortes de Zaragoza del año 1490. De esta rama salió a Verdú, (que se encuentra en Cataluña), el tronco al que perteneció D. Pedro Claver y Sobocano y apóstol de las Indias Occidentales y que subiría a los altares con el nombre de San Pedro Claver. Ambos hermanos, debido al privilegio que les concedió el REY Don ALFONSO V de ARAGON, después de la BATALLA DEL ALCORAZ, pusieron un escudo cortado con una CRUZ llana de Gules, con cuatro cabezas de moro, de sable, ceñidas con una cinta de plata. Debajo siguió el león rampante que sostiene en sus manos una llave. Del nombre latino de llave,  a saber “clavis”, surge el apellido de CLAVER.
De la rama de D. Jerónimo saldrían los vástagos que entroncarían con el Conde de Aranda y el Conde de Berbedel”.
De los Claver, descendientes de un Embajador del rey de Aragón Don Fernando en Inglaterra, de “Don Juan Claver embajador de los Reyes Católicos y militar aguerrido,  que gozó de la confianza del Gran Capitán”, salió el citado MIGUEL CLAVER, alias VALETA, que fue a residir a Sieso, casándose con Doña VIOLANTE  ALMUDEVAR y fueron tronco de los Claver de Sieso. Tuvieron cuatro hijos. Fue NICOLAS  CLAVER y ALMUDEVAR, el que  continuó dirigiendo el Casal de los Claver de Sieso. Este NICOLAS CLAVER Y ALMUDEVAR, se unió en matrimonio con Doña Antonio Juncos y tuvieron seis hijos.  MIGUEl CLAVER  y  JUNCOS se casó con Doña ISABEL DE ANIÉS, hija de la familia de los (opulentos) SEÑORES DE ANIES, de San ROMAN DE MORRANO, que tenían la residencia en el Castillo. Tuvieron ocho hijos. Hoy en día, para recordar a los Señores de Aniés, conozco,  con noventa años (2011) a don Alfonso Buil Aniés, que ha sido Guarda Forestal). Su padre fue Jefe Provincial de dichos guardas y gran amigo de Joaquín Costa.¡Cómo se conserva el apellido Aniés en la actualidad!.
 MIGUEL CLAVER Y JUNCOS, con su esposa DOÑA ISABEL de ANIES, tuvieron ocho hijos.
Miguel Claver y Aniés, asistió a las Cortes en 1626 y casó tres veces. La primera con Doña María Alamán y no tuvo sucesión; la segunda con Doña Juana Seral de Loporzano , de la que tuvo a Miguel Claver Seral; la tercera se casó con Doña María Monter, de Laluenga.
El hijo tercero del tercer matrimonio, Miguel Claver y Monter, se casó tres veces, la última con Doña ANA ALMUDEVAR, natural de SIESO, de la que no tuvo sucesión. Entre otros hijos tuvo a ANTONIO CLAVER  y VIÑUALES,  que se casó con Doña TERESA ALMUDEVAR y tuvieron a MANUEL MIGUEL CLAVER Y ALMUDEVAR, que se unió con Doña JACINTA MANCHO, natural de Torres de Montes. De esa unión sobrevivió una hija llamada: TERESA CLAVER Y MANCHO. Esta fue esposa de Jerónimo Español y los dos fueron padres de Teresa Español y Claver, mujer de José Correa y Abió.
Dice el escrito que “aquí se pierde la varonía del apellido Claver”. Este fin se  refiere al apellido Claver en Torres de Montes, pues son numerosos los descendientes del apellido Claver.
Miguel Claver y Aniés tuvo como tercera esposa a Doña Martina Monter de Laluenga. Tuvieron como hijos a Isabel,Martín, Miguel y Juan Francisco,que asistió a las Cortes de Zaragoza en 1613. MIGUEL CLAVER Y MONTER es el continuador del  tronco de los Claver en Sieso, asistiendo  a las Cortes de Zaragoza en 1646.Estuvo casado también tres veces y la tercera con Ana Almudévar de Sieso, sin tener hijos. El segundo matrimonio lo realizó con Engracia Viñuales de Angüés y tuvieron ocho hijos.  Su hermano “don Roberto Claver y Capdevilla, fue militar, y en uso de sus viajes a las Indias naufragó el barco, salvándose en una tabla por la devoción que le tenía a la Virgen del Pilar, cuya capilla de la parroquial de Sieso pertenece a los Claver,  estando tres días luchando con las aguas en la tabla hasta que un barco ruso le salvó y en acción de gracias por su salvación, al regresar a su pueblo natal mandó labrar a sus expensas la portada de la iglesia y los dos cuadros que existen en el presbiterio dedicados al nacimiento de Nuestro Señor el uno y el otro a la adoración de los Santos Reyes”.
 ACLARACION DE LA GENERACION DE LOS CLAVER CAPDEVILLA: MIGUEL CLAVER MONTER, de su primer matrimonio con Doña Petronila Ribas de Alcalá de Gurrea, quedó el hijo llamado MIGUEL-DANIEL. “Este casó en el mismo pueblo con TERESA CAPDEVILLA y USSON de Sieso. Y tuvo seis hijos. Uno de los hijos Miguel Claver y Capdevilla  murió en 1711, graduándose de Doctor en el Colegio Imperial de Santiago de Huesca. Su hermano “ Don Roberto Claver y CAPDEVILLA,fue militar, y en uno de sus viajes a las Indias ( como he escrito unas líneas anteriores), naufragó el barco,salvándose en una tabla por la devoción que le tenía  a la Virgen del Pilar, cuya capilla de la parroquial de Sieso pertenece a los Claver, estando tres días luchando con las aguas en la tabla hasta que un barco ruso le salvó y en acción de gracias por su salvación, al regresar a su pueblo natal mandó labrar a sus expensas la portada de la iglesia y los dos cuadros que existen en el presbiterio dedicados al nacimiento de Nuestro Señor el uno y el otro a la adoración de los Santos Reyes”.
El pequeño ANTONIO CLAVER Y VIÑUALES se casó con TERESA ALMUDEVAR. Fueron padres de MANUEL MIGUEL CLAVER Y ALMUDEVAR, que se casó con Doña JACINTA MANCHO; natural de TORRES DE MONTES. DICEN QUE AQUÍ ( como ya he dicho) SE ACABA LA VARONIA DEL APELLIDO CLAVER, en el Casal de los Claver en Sieso.

Se queda uno admirado y pobre de entendimiento al leer esta Historia de los Claver, entretejida con parte de los Almudevar, principalmente que con alguna de sus mujeres, especialmente VIOLANTE,  se unieron en matrimonio,  unas tres veces. Y rindo un homenaje al Claver que escribe:” YO JOSE MARIA DE CLAVER y LOPEZ DE ZUAZO, PRIMOGENITO De DON LEON de CLAVER Y ALLIOD y DE DOÑA CARMEN LOPEZ DE ZUAZO Y ELIZALDEZ; DEJO CONSTANCIA DE TODO LO ESCRITO”.
No sólo se acabó “la Varonía del apellido Calver, en el casal Claver de Sieso”, sino que también se acabó la sucesión directa, del hermano  de Mosen Salvador, Beneficiado de la Seo de Huesca y  de Don Miguel Almudévar I, Infanzón de Sieso, casado con Antonia Puértolas, A. MARTIN ALMUDEVAR, casado en Sieso con Pascuala López de Zamora y “Possehedor” del Casal de ALMUDEVAR de SIESO. El séptimo sucesor de ANTONIO MARTIN ALMUDEVAR del número I con la letra G se casa en Sieso con Ana de Aysa el 13 de Enero de 1706.Folio 173. En cuanto a Joseph Almudévar,  “poseedor” del Casal de los ALMUDEVAR de Sieso, sólo he podido encontrar que “El ayuntamiento de Sieso, confesó otro tanto ( que no aclara), en cuanto al de la letra H”; y también el   monasterio de Casbas, Dueño Temporal de SIESO, es  decir “JOSEPH ALMUDEVAR, Possehedor del Casal”.  A continuación ya no aparece ningún sucesor.
  Se acabaron las líneas genealógicas de Claver y de Almudevar, en Sieso y en Siétamo, pero siguen existiendo Claveres y Almudévares en España y en el mundo.

En nuestra provincia de Huesca, aquellos antepasados nuestros participaron en grandes conquistas, pero ahora han desaparecido multitud de aldeas y de pueblos y ha aumentado la población de las ciudades. El porvenir no sabemos cómo se resolverá, pero ahora, empieza a fallar la producción de alimentos en el mundo y nosotros, como hablaron Joaquín Costa con el Forestal Mayor de la Provincia de Huesca, señor Buil, padre de Alfonso Buil  Aniés, pertenecientes al Castillo Señorial de San Román de Ponzano, emparentado con los Almudévar y con los Claver, que en la provincia de Huesca había más agua que en el resto de España, con la que se podrían originar multitud de alimentos en el Alto Aragón, pero así como fallaron las líneas  de los  Claveres de Sieso y la de los Almudévar del mismo pueblo, han fallado los planes de riego del Alto Aragón. 

domingo, 6 de noviembre de 2022

Ramón Acín



He encontrado entre mis antiguos papeles el programa de la Exposición de la V Bienal de Pintura “Ciudad de Huesca” y ya hace tiempo, a saber el año de 1982, presentó el Instituto de Estudios Aragoneses la Exposición de Ramón Acín
En el prólogo del folleto de la V Exposición de Pintura, escribía José Antonio Llanas Almudévar que “en época en que Huesca vivía un tanto de espaldas al arte, su nombre( a saber el de Ramón Acín), tácitamente omitido durante años y las circunstancias políticas, han hecho que la figura de Acín, esta interesante figura, no solamente no se haya valorado en su verdadera dimensión, sino que mas bien sea totalmente desconocida para la mayoría de los oscenses que no peinan canas”-
Yo, que ya las peino tengo que reconocer que mi conocimiento de Ramón Acín, como artista, se limitaba a su obra “Las Pajaritas” del Parque y sólo tardíamente me enteré que tal monumento era producto de su arte, pero aunque luego he conocido lo polifacético de su talento; sólo dos pajaritas bastaron para que Ramón Acín, hiciera mella en mi sensibilidad, tanto que en cierta ocasión escribí:”Aquí en Huesca no podemos enseñar la Sirena Varada de Copenhague, pero cuando iba al Parque, me fijaba en las Pajaritas paradas.¡Qué difícil es ver a un niño o a un pajarito parados! ; mal augurio si esto sucede: o están enfermos o muertos. Pero en Huesca hay una pajarita, ¿una o son dos? que se paró en el parque y se encontró tan placentera, que determinó no marcharse nunca. Coqueta ella, eligió un lugar visible al fondo de la plaza donde juegan los niños, como si fuese una mairalesa de la ilusión o la gran “vedette” de un teatro infantil al aire libre.
Me preguntaba antes, si eran una o dos. Hay dos figuras idénticas, tanto que parecen una, que trata de conocerse a sí misma en eterna interrogación. Las líneas curvas de la biología pajaril, se han vuelto de una rectitud geométrica.
Unamuno en el Café, en sus ratos de ocio se entretenía haciendo pajaritas de papel y quizá por este azar, las pajaritas, perdido su vitalismo, se ponen a pensar. Parece como si estuviesen en un largo diálogo racionalista. Las ideas suben por sus líneas verticales, bajan por las inclinadas y reposan en las horizontales. La evolución va cambiando el aspecto de los seres vivos, pero parece como si el hombre quisiera acelerar esa transformación hasta convertir la vida en muerte; porque muerte es la sustitución de los pies por ruedas, de las plumas de los pájaros por alas metálicas, de las laringes de las personas y de las siringes de los pájaros por discos y “casettes” y para colmo de los cerebros por computadoras.
¿No quiso tal vez Ramón Acín o Fray Acín como gustaba llamarse, hacer crítica irónica del escamoteo de los derechos y del encorsetamiento de las libertades?. Pero si tal era su intención lo hizo al estilo de otro Fray, Fray Francisco de Asís, con pajaritas metálicas, que siguen siendo poéticas y que posadas en el ambiente natural del Parque, siempre tendrán ocasión de renacer ellas y las libertades que representan, no de sus cenizas como el Ave Fénix, sino de su pedestal, rodeado de follaje, seco en otoño y verde en primavera.
Según García Guatas, es como escultor, como se puede entender lo mejor del arte de Ramón, pero es tan variopinto el arcoiris de las artes que cultiva, que ante cualquiera de sus manifestaciones se queda uno pensativo y reflexiona ante el óleo de la Feria, en el que no sólo diversos estilos y un conjunto luminoso estamos contemplando, sino que hay un mensaje, hay un pueblo numeroso, individualizado por personas, que visten de múltiples maneras, representando cada una su papel y están todos ante aparatos inmensos, que tal vez representen “ aparatos oficiales” de los que bajan todos en posiciones desairadas, irónicas algunas y resignadas las que más. El Pim-Pam-Pum preside el cuadro y son sus golpes al muñeco el trato que tantas veces ha recibido el individuo por parte de los aparatos que montara el Poder.
¿Cuántos monumentos a la chatarra se encuentran repartidos por las ciudades, que parecen un homenaje a los vehículos que, de repente, se tornan chatarra en un accidente?.Es fácil con la chatarra hacer monumentos a hierros viejos, es más difícil con esos hierros hacer sentir, estéticamente, la miseria del hombre agarrotado por vil garrote. La piedad del Crucificado se talló en madera y mármol, pero la del vil agarrotado la hizo Ramón con la chapa metálica, con la que consiguió también crear un Cristo, que despierta su amor a quien lo mira. Hay quien del hierro hace chatarra y quien a ésta eleva a la categoría donde está el arte.
¿No has ido Katia, alguna noche de verano, acompañada de tu nieta a ver si se ponían a cantar en la glorieta de tu padre Ramón Acín?. Puso a las Pajaritas en el parque p orque las quería libres, porque él amaba la libertad y un detalle en la fotografía del matrimonio Acín lo denota, pues en la jaula que a su lado aparece hay un pájaro de papel, como si le repugnara encerrar un pájaro vivo. Están mejor las Pajaritas en la glorieta del Parque, glorieta, pequeña gloria de Ramón Acín, que a partir de ahora los oscenses y empezando por esta exposición de sus obras, hemos de elevar a la categoría de Gloria de Ramón Acín.

Artículo anterior resumido por la muerte de Katia Acín el día trece de Diciembre de 2004.-
Ramón Acín, dedicado a su hija Katia Acín.-

He leído en un folleto que “en época en que Huesca vivía un tanto de espaldas al arte,su nombre( a saber el de Ramón Acín),tácitamente omitido durante los años y las circunstancias políticas, han hecho que la figura de Acín, esta interesante figura, no solamente no se haya valorado en su verdadera dimensión, sino que mas bien sea totalmente desconocida para la mayoría de los oscenses que no peinan canas”.Yo ,que las peino,tengo que reconocer que mi conocimiento de Ramón Acín, como artista, se limitaba a su obra “Las Pajaritas del Parque” y sólo tardíamente me enteré que tal monumento era producto de su arte, pero aunque luego he conocido lo polifacético de su talento, sólo las Pajaritas bastaron para que Ramón Acín, hiciera gran mella en mi sensibilidad, tanto que en cierta ocasión escribí:”Aquí en Huesca no podemos enseñar la Sirena Varada de Copenhague, pero cuando iba al parque, me fijaba en las Pajaritas Paradas.¡Qué difícil es ver a un niño o a una niña parados!.Mal augurio si esto sucede, porque o están enfermos o muertos. Coquetas las Pajaritas, eligieron un lugar visible al fondo de la plaza donde juegan los niños, como sintiéndose mairalesas de la ilusión de ellos o grandes “vedettes” de un teatro infantil al aire libre.
No sé si las pajaritas eran una o eran dos. Hay dos figuras idénticas, tanto que parecen una, que trata de conocerse a sí misma en eterna interrogación. Las líneas curvas de la biología pajaril, se han vuelto de una rectitud geométrica.
Unamuno en el Café, en sus ratos de ocio se entretenía haciendo pajaritas de papel y quizá por este azar, las Pajaritas, perdido su vitalismo, se ponen a pensar. Parece como si estuvieran en un largo diálogo racionalista. Las ideas suben por sus líneas verticales, bajan por las inclinadas y reposan en las líneas horizontales. La evolución va cambiando el aspecto de los seres vivos, pero parece como si el hombre quisiera acelerar esa transformación hasta convertir la vida en muerte; porque muerte es la sustitución de los pies en ruedas, de las plumas de los pájaros cambiarlas por alas metálicas, de las laringes de las personas y de las siringes de los pájaros por discos y casetes y para colmo los cerebros por computadoras.
¿No quiso tal vez Ramón Acín o tal vez Fray Acín como gustaba llamarse a sí mismo, hacer crítica irónica del escamoteo de los derechos y del encorsetamiento de las libertades?. Pero si tal era su intención, lo hizo al estilo de otro “Fraile”, san Francisco de Asís, con pajaritas metálicas, que siguen siendo poéticas y que posadas en el ambiente natural del Parque, siempre tendrán ocasión de renacer ellas y las libertades que representan, no sus cenizas como las del ave Fénix, sino las de su pedestal, rodeado de follaje seco en Otoño y verde en Primavera. Pero no sólo era escultor, sino que uno se queda pensativo ante un óleo de la Feria, en el que no sólo se contempla un conjunto luminoso, sino que se percibe un mensaje a un pueblo iluminado, individualizado por personas, que visten de múltiples formas y que hacen su papel ante aparatos inmensos, como si fueran “aparatos oficiales”, de los que bajan todos en posiciones desairadas. ¿Cuántos monumentos a la chatarra se encuentran repartidos por las ciudades?.Parecen homenajes a los vehículos que, de repente, se tornan chatarra en accidente. Es fácil con la chatarra hacer monumentos a hierros viejos. La Piedad del Crucificado se talló en madera y mármol, pero la del Vil Agarrotado la hizo Ramón con chapa metálica. Hay quien del hierro hace chatarra y quien a ésta la eleva a la categoría donde está el arte.
¿No has ido Katia, alguna noche de verano acompañada por alguno de tus nietos a ver si se ponían las Pajaritas a cantar en la glorieta de tu padre Ramón?.Las puso en el Parque porque las quería libres, porque amaba la libertad y un detalle en la fotografía del matrimonio Acín lo denota, pues en la jaula que a su lado aparece, hay un pájaro de papel, como si le repugnara encerrar un pájaro vivo.

viernes, 4 de noviembre de 2022

Belsué, donde hace más de cincuenta años, vacuné sus ovejas

 


La Trinidad de Bolea (Huesca).


Limita la parte Norte de la Hoya de Huesca con la Comarca del Alto Gállego. Entre dicho Alto Gállego y la Sierra de Guara hay un territorio, no exageradamente grande, pero elevado y no lejos de su capital, es decir, Huesca. Está rodeado de montañas, que en casos como Guara, mide 2078 metros de altura y el Pico del Aguila, alcanza los 1.629. Esta zona está casi despoblada, con núcleos sin habitantes o con unos pocos, pero  los hay en que viven bastantes habitantes, como Arguis, Bolea, Aniés y otros como Nocito que con muy escasos pobladores,  tiene una personalidad turística, que influye hasta en la capital de Huesca, concretamente en la iglesia de San Pedro y también en la historia de Huesca, a través  de San Urbez, al que siempre se le ha pedido que lloviera, para regar los campos. Otros pueblos,  como Lusera, están despoblados y otros como Belsué, con muy pocos vecinos, que son unos seis o siete. Hay un sendero turístico, que sirve para conocer el pasado de aquellos pueblos y que está señalado por la  parte que va por la cara Norte de la Sierra de Guara.  Arguis, con su pantano, la autovía que pasa por él y con sus numerosos chalets, es el centro de esa zona. La autovía corre desde Huesca a Canfranc, de abajo arriba, pero también se llega a él por el sendero  marcado, que  comienza  en Belsué, sigue por Lusera, Nocito, Bara para entrar en Arguis. Turísticamente se va a Bolea, a Aniés, a Loarre e incluso hasta la provincia de Navarra. Ahora además de sendas marcadas, para recorrer aquel país, está la autopista, que no se sabe, cuando  la van a acabar de construir y también se creó una carretera entre Arguis y Belsué. Entonces, que yo era veterinario de Bolea,  no podía ir a Belsué, con mi moto,  por una carretera,  que no existía y tuve que buscar otro procedimiento  Cuando yo tuve que ir a este pueblo, como he dicho, era veterinario titular de Bolea, y tuve que acudir a la Ermita de Santa María de la Peña, entre Bolea y Aniés,  a cuya pertenencia estaba adscrita.
La Ermita de Santa María de la Peña, fue descubierta por un cazador en la Edad Media y desde entonces se picaron unas escaleras en las rocas para subir arriba. En las alturas, con su fuente, se encuentra la Ermita de Nuestra Señora de la Peña y son varias las romerías que se celebran en honor de la Virgen. Los de Aniés acuden el día ocho de Mayo, acudiendo también los vecinos de Rasal y de Bentué. Subimos a la Ermita y el cura, dio a besar una cadena, de cuya historia no me acuerdo, pero todos con gran respeto la veneramos. La visión desde la Peña es una vista  pirenaica maravillosa y por Bolea, a escasos kilómetros, se divisa la llanura de la Hoya de Huesca. El día nueve de Mayo se reunían en la Ermita de Nuestra Señor de la Peña, los romeros que acudían desde Arguis, Nueno, Santolarita y Belsué
Yo subí a la Ermita, porque había quedado de acuerdo con los ganaderos de Belsué, y allí nos encontramos. Cuando acabó el acto religioso, los ganaderos de Belsué, me acomodaron en los lomos de una mula y comenzamos a bajar por esas laderas, hacia el pueblo. Había trechos en que cabalgar por aquellas inclinaciones de la Sierra y los ganaderos, me aconsejaban que me apeara, pero yo, con un enorme  orgullo, que me proporcionaba, la visión de la Sierra Caballera y  aquel paisaje tan bello,  no les hice caso. Aquellas bajadas eran enormes y todos los que bajaban, lo hacían andando. Yo no quise apearme, a pesar de que los “lorros”, como se apodaban los hijos de Belsué, me aconsejaban que me apeara de la mula, ya que corría el peligro de que cayese la mula y yo detrás de ella, fuese rodando por aquellas bajadas enormes, dando vueltas como un “zaborro”, que hubieran lanzado desde allá arriba.
Ese fue el camino que seguí para ir a vacunar ovejas, al pueblo de Belsué, pero es que, como he dicho, no había otro, ya que la carretera que, hoy,  lo comunica con Arguis, no existía. Entonces yo tenía veintiocho años de edad y hoy tengo ochenta y tres. ¡Ya ha pasado tiempo desde entonces!. Pero,  a pesar de haber pasado más de sesenta años, todavía me acuerdo de los habitantes de Belsué, que eran unos seres nobles y respetuosos con los hombres,  y cuidadosos con sus animales, fueran éstos cabras, ovejas o caballerías.
Al llegar a Belsué, con la ayuda de sus vecinos, vacuné todas las reses contra la Basquilla. Estuvimos alternando, haciendo comentarios de la calidad de las ovejas y del buen aspecto que tenían, algunos corderos, que, como ternascos, tenían un sabor maravilloso. Hablamos de la belleza y antigüedad de la iglesia, al tiempo que echábamos algún trago de vino, contemplando aquellas ovejas. Era un pueblo que no estaba apretando sus casas, unas contra otras, sino que estaba algo estendido, y resultaba agradable contemplarlo. Me acuerdo de las cinco casas, que con sus ovejas formaban el rebaño y lo que conversamos de los lejanos recuerdos de las viviendas y de sus dueños. El dueño de la Casa Alta, lo encontré al lado del Casino de Huesca, el día quince de Enero del  año 2014.


 Se llama José María Aquilué, otra casa era la de Ciprés, luego la de Lorente, la de Mairal y la de Otín. ¡Pobre José María Aquilué, que hace más de cincuenta años, conocía la “fabla” aragonesa, pero que hemos  tardado en expresarnos en ella, cuando ya casi no quedan  habitantes en Belsué!. Pero nos hemos comunicado en un Bar de la capital oscense, después de haber callado durante cincuenta años.
Me quedé con ganas de esperar al día siguiente para bajar a Bolea, pero como tenía otros rebaños esperando que los vacunara, me prepararon,  no recuerdo si la misma mula, que me bajó de la Ermita de Santa María de la Peña, en Aniés, y me bajaron a caballo,  a la Ermita de la Trinidad de Bolea. Me despedí, muy agradecido de los ganaderos de Belsué, en la misma Ermita y me bajé andando a Bolea a casa de Gonzalo Palacín, donde estaba acogido como Veterinario.

¡Ahora tenemos carretera desde Arguis, para subir a Belsué, pero ya no quedan habitantes en Belsué, que pastoreen ovejas y corderos!. 

miércoles, 2 de noviembre de 2022

Belsué y su río Flumen que baja a Huesca, por el Salto de Roldán

 



Hay una copla antigua, que dicen cantaba un montañés, que se expresaba así:”De ros Altos Perineos,  m´en baixé en ta Tierra Plana- pa corteixar a una nina-que  Marixuana la claman. - En  as  pochas do gambeto- li trayeba unas manzanas,-de güenas que  le sapeban –li se cayeban as babas- como a ro güey cuando llabra”.Este montañés ya declara serlo,  cuando dice que “s´en baixó en ta tierra Plana” desde los Pirineos, pa “corteixar a una nina ,que Marichuana la claman”. En castellano “a Tierra Plana” es la Tierra Llana.La parte de estas Sierras Exteriores de esta zona en la que San Urbez, fundó en Nocito un famoso Monasterio, ha estado comunicada con Huesca capital, a través de la Sierra. Yo estuve de Veterinario en aquella Zona y subí a vacunar sus ovejas a Belsué,  el día nueve de Mayo, a la Ermita de Nuestra Señora  de la Peña, y ese día nueve de Mayo acudían a ella los romeros desde Arguis, Nueno,  Santolarieta y Belsué. Aquella zona estaba casi separada de Huesca, pues se subía a Nocito y a Belsué, por debajo de Monrepós, por un mal camino. Entonces los hijos de Belsué me cedieron los lomos de una mula, en los que me acomodé y bajé a Belsué. Subí a lo alto de la Sierra por la Ermita de Nuestra Señora de la Peña, que cuidan y veneran los vecinos de Aniés y bajé a Bolea, sobre otra mula, hasta la Ermita de la Asunción.Hoy se encuentra asfaltado el camino o carretera, desde antes de llegar a Monrepós hasta Nocito. Y para ir a Belsué han creado otra carretera desde Arguis, por la que se sube a Belsué.
Yo estaba de Veterinario en Bolea y hacen ya más de cincuenta años, que subí a vacunar las ovejas de Belsué. Y todavía conservamos la amistad durante más de cincuenta años. Con el ganadero José María Aquilué, que es dueño de la Casa Alta y protector de la antiquísima Iglesia de Belsué nos volvimos a encontrar, al lado del Casino de Huesca, el día quince de enero del año 2.014. Nos hemos comunicado con José María Aquilué, después de más de cincuenta años. Estas Navidades procuraremos vernos en Belsué, porque mi nieto Pablo quiere hacer un trabajo sobre aquella Zona  tan alejada de Huesca, al mismo tiempo que cercana, pues desde Huesca se ve el Salto de Roldán, donde el río Flumen termina su recorrido por la Montaña, para pasar a la Tierra Plana de la Hoya de Huesca. De este paso del agua del río Flumen de la Zona de Belsué y de Nocito a la Tierra Baja, le ha quedado a Huesca el recuerdo de la muerte de Roland  o de Rolando, alto cargo de los ejércitos de Carlomagno, que intentaron tomar la ciudad de Zaragoza. Pasaron el caballero Roldán y su caballo, arrastrados por las aguas  del río Flumen, y las del Alcanadre, al lado de Villanueva de Sigena, donde se encuentra el maravilloso Monasterio  y allí encontraron los cadáveres del caballero Roldán y su caballo. ¡Cómo pasó el cadáver de Rolando de la Zona de Nocito y de Belsué a la Tierra Plana  o Llana!, de río en río. Yo contemplé un cuadro de un señor de Villanueva de Sigena, que ahora vive en Tudela y que se llama Eliseo Carrera que representaba el encuentro de los dos cadáveres en  las aguas del río Alcanadre. Desde la Zona de Nocito va bajando el río Guatizalema y entra en el Somontano por eñ Pantano de Vadiello, encima de Castilsabás. Por Belsué baja el río Flumen y penetra en la Hoya de Huesca ,cerca de Santolarieta, a través del Salto de Roldán. Y desde esas alturas se contempla la llanura de la Tierra Baja. Y allá arriba va brotando el agua del conjunto del río Flumen, en cuyo cañón se abren a los dos lados, varias cavidades .En la orilla izquierda se abre la boca de la Cueva de Oriñones, que en el pasado fue utilizada como refugio de aquellos que trabajaban en las presas del pantano. Y en el lado derecho se abren las cuevas del Toro y la de la Artica. Esta constituye una pequeña cavidad en la orilla del río Flumen..al inicio del estrecho que une las depresiones de Santa María de Belsué,a la que Lucien Briet denominó de San Mamés, que cierra al Sur por los monolitos del Salto de Roldán. Conocí a un pastor que me contó, como tenía que bajar por aquellas rocas de uno de los Mallos, para rescatar alguna oveja ,que se había bajado por ella y no podía subir. Mo lo encontré cuando ya estaba retirado, en las orillas del río Guatizalema, a su paso por Siétamo,cogiendo setas. La Cueva de la Artica fue descubierta en la Semana Santa del año de 1979. Era esta cueva desconocida por los escasos habitantes de la zona, fue bautizada con el mismo nombre que la Artica próxima al Sur del actual refugio de Peña Guara,”que indicaba la presencia de una campo temporal de cultivo, una artica  hoy desaparecida”. Yo vi cultivar una artica en el monte de Arguis, poniendo patatas a mi amigo Baldomero Ara de Arguis.El GIEPG, publicó la noticia en la Nueva España de Huesca, de haber encontrado varias vasijas Neolíticas y de la Edad del Bronce. Se supone que Vicencio Juan de Lastanosa, gran erudito oscense visitó que la Artica fue visitada en 1648, pero otros dicen que tal vez el lugar visitado fue la Cueva del Toro. Vicencio Juan de Lastanosa, como amante de las tierras de Huesca, ya visitó en 1648, pero JOSÉ MARÍA AQUILUÉ es casi el último habitante de Belsué y hallándose su casa debajo de la Ia Iglesia de Belsué, le tiene un gran cariño y se preocupa por su conservación. Me contó que en cierta ocasión llegó un señor a Belsué y le pidió las llaves de la Iglesia. 


JOSÉ MARÍA, como vivía sólo en aquel pueblo deshabitado, tenía mucho cuidado, pero aquel señor hizo una inspección de todas las cualidades arquitectónicas. Era este señor, nada menso que Don Antonio Durán Gudiol, hombre sabio y canónigo de la Catedral de Huesca. Don Antonio escribió en “El Monasterio de San Pedro de Siresa”,sobre las iglesias de Bentué de Rasal y de Santa María de Belsué.La primera vigilada por JOSÉ MARÍA AQUILUÉ, se conserva en buen estado , pero la de Santa María de Rasal se está deteriorando.Las dos iglesias fueron construídas en teiempos de Ramiro I .Sus construcciores adoptaron las formas decorativas de la arquitectura Lombarda.Dice Don Antonio Durán Gudioñ que “Belsué y Santa María, por tanto , han de ser las últimas manifestaciones de la arquitectura de Tradición visigótica, datables alrededor de 1060.

En Belsué vive en su casa al lado de la iglesia visigótica,casi siempre sólo , en compañía de los santos de su Iglesia. Le pediremos a JOSÉ MARÍA, que desde su casa,mirando a la iglesia visigótica, pida como habitante, casi exclusivo de las “SIERRAS EXTERIORES” del Norte de Huesca, por los numerosos hijo de la “TIERRA PLANA”.
En el Facebook de mi hijo Ignacio, está publicada la película de mi nieto titulada "Camposanto".

Banderillas

Yo no podré  olvidar nunca la Torre de Casaus, hoy toda ella convertida en el Barrio de San Jorge, a cuya ermita subían el día en que se cel...