sábado, 15 de febrero de 2025

Badain


Badain (Huesca).
     
                                                
Cuando estuve en el Pais Vasco y más tarde en Navarra, me encontré con numerosos pueblos con la terminación de su nombre en –ain, como por ejemplo Andoain. Pero también en el Alto Aragón se encuentran lugares con nombres que acaban igual y esto es una prueba de que aquellos habitantes de la Montaña eran vascuences, igual que los navarros; más abajo, desde Lérida a Huesca eran ilergetes, que hablaban  el vasco –ibérico. En nuestra provincia se encuentran el pueblo de Gistain, el de Escuain y la aldea de Badain. Esta se encuentra en la salida del valle de Gistain hacia Bielsa o hacia Ainsa, según uno vaya hacia Francia o hacia Huesca y desde la carretera se ve allá arriba, encima de una elevada colina, con su torre de la iglesia indicando las mayores alturas del cielo, rodeada de árboles, entre los que se encuentran numerosos nogales. Subimos a contemplar de cerca la belleza de aquel lugar con un nombre tan eufónico o biensonante. Una vez arriba aparcamos en una Plaza, en la que se encontraban unas tres o cuatro casas y más adelante, pasada otra casa con un pequeño jardín, en el que las flores alegraban el ánimo de las personas, que por ahí llegábamos, con sus variados colores y su lozanía, se alzaba una torre de piedra fuerte y con unas escaleras que daban acceso a un refugio turístico. Contrastaba la seriedad de dicha torre con la alegría que producía ver a su lado una puerta, a través de cuyas rejas, se veía un cementerio y en su parte alta estaba escrito en un cartel: Entrada a la Iglesia. Este “fosal” no tenía paredes que lo cerraran, pues entrando en él,  a la izquierda, se veía un desnivel, que daba a la carretera por la que habíamos subido y a la derecha, estaban los muros de la iglesia.
Se entraba en el cementerio entre las tumbas, casi todas ellas adornadas con flores y con plantas ornamentales y mirando los nombres de aquellos difuntos, como lo estaremos nosotros cuando el Señor disponga, veías apellidos altoaragoneses, que ocupan todo Aragón, porque los hermanos de sus antepasados bajaron a vivir en la Tierra Baja. Muchos marcharon a Francia y allí estaba la tumba de uno de Badain, en la que ponía: De ton frère. Aquellas tierras vivieron unidas muchos años con los franceses y más tarde, en el Alto Aragón, recibimos muchos de ellos y a  Francia pasaron numerosos montañeses. Entrar en aquella iglesia  llevaba consigo un misticismo en el que se hermanaban la vida con la muerte y no podías hacer otra cosa que recordar con cariño a aquellos dos jóvenes sacerdotes, allí enterrados el año 36 y a los abuelos de Feli Nasarre. Al lado de la puerta había un gran cuaderno en el que algunos habían escrito sus sentimientos y sus devociones y como el lugar era un refugio del espíritu, estaban las tarjetas postales que recordaban a Badain y otras en las que estaban representados santos,  como San Visorio o la Virgen montañesa de la Peña.

Al salir de la iglesia, continuamos interesados en terminar de ver el pueblo y delante de ella, mirando al Norte, había un espacio con forma de media elipse y rodeada en sus extremos por una pequeña pared de piedra, en la que muchos se sientan y observan los altos Pirineos y mirando hacia abajo se ven correr las aguas del río Cinca, pues el afluente que se llama el Cinqueta, se acaba al salir del Valle de Gistau. Desde allí se ven los blancos tubos de las compañías eléctricas que bajan de lo alto a lo bajo las aguas que producen energía eléctrica. Y allí, en Badain vivían  los abuelos de Feli Nasarre y en ese pueblo debió de nacer. Su abuelo era de la compañía eléctrica que regía aquellas instalaciones y Feli se acuerda entusiasmada de Badain, de las nueces y del paisaje, que desde este punto detrás de la iglesia, se divisa, igual que yo me acordaré de un balcón, que todavía se conserva,  a pesar de ser de madera y de tener cientos de años, con su cubierta y su solar formado por dos tablas. Tres familias vivían en Badain, que recuerda la copla que dice: Tres cosas hay en España- que no las tiene Madrid,¡casa el mesón, casa el Baile- y el Galán de Badain!.     

jueves, 13 de febrero de 2025

El trío de los hombres de valor




Hoy,  a veintitrés de Enero de 2.017, he encontrado sentados al borde de la Balsa del Parque, cerca de mi casa a tres individuos, que no conocía, pero resultó que uno de ellos Víctor Manuel Ybarra  Burgos, me reconoció, mientras hablábamos de la vida, de sus partes bellas y de sus oscuras penas. Me habló también Fernando Amezúa, que era un hombre revestido con su cazadora de intenso color amarillo-verdoso, que suelen llevar los miembros de ciertos Ayuntamientos. Era un hombre con un aspecto  noble y educadísimo, que inmediatamente se manifestó conmigo y me contó las aventuras, unas más venturosas y otras más dolorosas de  su vida. Dolorosos son todos los actos de Guerra, como los que se produjeron en Rusia, con el fuego de la Guerra y el frío del clima, que allí helaba los cuerpos  las personas. Me contó los dolores que pasaron en Rusia, cuando,  al acabar la Guerra Civil en España, fueron su padres a Rusia, donde el año de 1961, nació Fernando Amezúa. A su padre lo colocaron en el trabajo propio de los militares. Su madre, vivía en Ekaterimburgo, ciudad inmensa de Siberia, en un territorio helador, más allá de los Montes Urales. ¡Qué recuerdos tiene Fernando de la enorme superficie de Siberia, con su clima helador, entre cincuenta y sesenta grados bajo cero ¡.
Ahora es feliz, porque vive en España, a una temperatura superior a cero grados, durante los primeros días del mes de Enero. ¡Qué gloria para Fernando, encontrarse vivo y  feliz, cuando una multitud de españoles, ya perdieron su vida en la helada República Soviética, conocida por la U.R.S.S. y ahora es Rusia.
Su madre,  Felisa,  le decía siendo todavía un niño:”En esta vida estamos de paso” y añadía “ haz el bien y no mires a quien”.
Cuando Fernando tenía, aproximadamente catorce años, vino a España con sus padres. ¿Qué es lo que los trajo a España?, había pasado la Guerra Mundial y fueron a vivir a Pamplona, donde se acabó de criar. Estudió en Pamplona hasta los dieciocho años y entonces con diecinueve, ingresó en el Ejército, acordándose de que entonces, murió Franco.
Cuando estaba en el Ejército, un Teniente Coronel, intentó dar un Golpe de Estado Militar en Madrid y le falló el General Armada y el también General Milán del Boch. Fernando estaba en Burgos, pero no tuvo que salir a la calle, a pesar de estar preparados todos los camiones militares y los tanques.
Fernando,  al preguntarle por su padre, me contestó que todavía vive en Pamplona y exclamó: ¡está como un toro¡ con sus noventa y cuatro años!. Parece mentira que goce de tanta salud, porque fuma cada día, dos paquetes de cigarrillos, dos  “farias”  y dos chupitos de yerba de cincuenta gramos. Cuando Fernando le dijo que no fumara tanto, le contestó: si no estás conforme,  coge la puerta y te marchas.
Fernando, con toda su historia de nacido en Rusia, traído a Pamplona, estudiante en España e ingresado en el Ejército y pasar después muchos años en la Legión Española, en Europa y en Asia, conserva una ecuanimidad perfecta, que te da el privilegio de estar hablando con una persona equilibrada y totalmente correcta.
Porque no pensaba exclusivamene en la Muerte, sino con su chaqueta verde y amarilla, esperaba salvar vidas a otros ciudadanos. No pensaba con dolor en la muerte, pues era un “novio de la muerte”, cuando todos los hombres seremos  y somos continuamente llamados a esa Muerte. “Nadie en el Mundo sabía quién era aquel Legionario- tan valiente y temerario, que a la Legión se alistó…SOY EL NOVIO DE LA MUERTE, que fue a unirse con la misma, herido con sangre  de fiera”.
Y Fernando fue novio de la Muerte, cuando en Afganistan lo tirotearon y casi quedó casado o unido con ella. Pero el Señor le concedió una época más en su vida, que parece tener el cuerpo lleno de salud.

Y ahora se dedica a cuidar a los heridos y enfermos, para prolongar su vida, como el Señor ha prolongado la suya. Fernando es un legionario, que aspira a la Muerte, y no la lamenta, porque todos moriremos algún día y él , ya la recuperó cuando en el frente asiático le dispararon con un fusil.

miércoles, 12 de febrero de 2025

A Maruja viuda de Joaquín


Pertusa ( Huesca ).


Maruja Palacio del pueblo de Pertusa, es una mujer de profundos sentimientos cristianos y por tanto amiga de todos los que con ella han tratado. Con Feli, mi mujer se trató ya hace muchos años en el Colegio de Santa Rosa, donde ambas estudiaban. Al enterarse Feli de que su amiga Maruja estaba pasando unos días en su casa de Pertusa, decidimos bajar a verla para recordar tiempos pasados. La llamamos Maruja, pero su auténtico nombre es el de Ana María y al vernos se inició una conversación en la que hablamos de cuando venía con su marido el bilbaíno Joaquín a Siétamo, donde gozaban  de las flores de los huertos y de los jardines, que estaban al lado de la carretera y admiraban la torre de la muralla del Castillo- Palacio del Conde de Aranda. En cambio, otras veces como el día dieciocho de Abril de este año de dos mil nueve, fuimos nosotros,  a saber mi esposa Feli y yo, los que nos acercábamos a casa Palacio de Pertusa y al venir por la carretera que pasa por Antillón para llegar a Pertusa, quedamos admirados al ver la corriente del río Alcanadre, la piscina sobre el cauce del mismo río, las casas que parecían estar tomando el sol, que desde el Oeste las calentaba y las iluminaba. Al fondo se alzaban altas arboledas de chopos que infundían esperanza en el porvenir de Pertusa. Mi esposa más animosa que yo, estuvo en Bilbao, donde fueron felices Ana María y Joaquín.
Sobre todo se alzaba el templo del arquitecto Herrera, en cuyo tejado descansaban varias palomas blancas, que parecían destinadas a resaltar la belleza de la torre.
Pero lo que no podré olvidar nunca será el pequeño piso con su jardín al lado, del que Ana María goza en Pertusa  y donde pasó con Joaquín los días más felices de su vida.
El día dieciocho de Abril de este año, salí al jardín y éste en plena primavera, había acrecentado su belleza, porque las enredaderas subían por las paredes y los tejos de eterna hoja, con su serenidad y aristocracia, parecía que me pedían que acariciase sus hojas, con mis manos. ¡Qué amante de la Naturaleza es nuestra amiga Maruja!, porque ha colocado conejos, de los que uno duda si son de cerámica, de escayola o de mármol. A ella no le importa el problema material sino la vida natural de esos conejos, lo contrario que ocurrió con un bilbaino, que habiendo sufrido una rotura ósea, al escuchar al médico que sería necesario colocar escayola, esclamó: ¡oiga, a mí me tienen que poner mármol, porque soy de Bilbao!. A ella le impresionaba mucho, además de la Naturaleza, el mundo espiritual, pues además de los conejos tenía colocada una estatua de Santiago de Compostela, que igual que guiaba a los conejos por los montes, la conduciría en sus numerosos viajes por el mundo. Quizá tuvo influencia en sus sentimientos el dibujo precioso de Juan de Latorre, que representa una casa aragonesa, con sus arcos superiores, done nació su querida madre, en Peralta de la Sal.
Al ver dicha casa aragonesa, me fijé en el libro que tenía sobre la mesa, titulado “Razones para la Esperanza” y me acordé de los esfuerzos de Maruja para ayudar a otras personas y observé en el capítulo sesenta y uno, lo siguiente:”Yo aprendí esto del truco, de mi madre, que cuando le pedían recomendaciones, iba y rezaba un rosario por las recomendados”.

No puedo olvidarme de su padre don Enrique Palacio, al que yo iba a visitar a Pertusa, como él siendo cazador,  venía a  Siétamo  y acudía a visitar a mi padre y a mí. Enrique se casó con Asunción Val, que parecía que su madre le había preparado  para que Maruja lograra alcanzar su gran bondad y su caridad cristiana. 

martes, 11 de febrero de 2025

GULIN-GULANGO ( En fabla y castellano del libro CLAROSCUROS)




Guatizalema te claman,río d’as zalamerías. Si qu’estiés zalamero con os gúertos qu´arruxiabas, con os peches que nadaban por a tuya corriente límpida. Os niños se chapuzaban en badinas aturadas. Preguntaban, preguntaban: ¿Has veyito un gulín-gulanco que por o río va andando?. No e biesto un gulín-gulango que por o río ba andando, contestaban, contestaban. Si qu´e biesto una sardina, que li se cayoá o pastor, que va flotando, con a fonsera de plata; pero a la burra somera , platera torda rodada, ya no li peta beber, por que d´o pexe li escama a plata d´as escamas plateyada. Cullo tefla trifoliata y le pregunto:¿ as biesto un gulin gulango que por el rio va andando? : Gulin gulango baixaba, gulin galango puyaba. Si puyaba y si baixaba, ¡qui sape do puede estar!.

Buzeaba un güen amigo por las fonduras d´o rio, meteba a man angluciosa en los cados de los pexes; ¡ pobre Antonio, pobre Antonio, no la podeba sacar!. Ya cuasi yera afogau, ya no podeba aguantar. Por fin, soltando la ra enguila, ya ye desenreligato y surte t´a superficie con a cara amoratata. ¿ As biesto un gulin gulango   que por o rio ba andando? Por as fonduras d´o rio donde lugo que no ba. Pos si puya ta Nocito plegara, pos a tefla no m´acrera si baxaba t´as fonduras o puyaba ta o mirallo qu´atecla l´agua en a cara. Bo a buscar ta Nocito a pregunta-le a San Urbez: ¿ ha biesto un gulin gulango que por o rio ba andando? Y de paso fare o mesmo en Castellon de Arbanies, en Arbanies antiparti y en Molinos de L´Almunia y de Sipan. Nadie sape do s´en ha íu o pobre gulin gulango que por o rio ba andando. Y en plegando ta Nocito li pregunto a o Patron : ¿ a biesto un gulin gulango que por o rio ba andando?. San Urbez entristeciu, me responde : ¿ no será ya en Barcelona ¿ ¡ San Urbez Santo Bendito, no permitas qu´ixo siga!

Chilos siento por Bentue, chilos siento por Badiello y dica Sariñena y Sena, tós se meten á chilar: ¿ qui a beyito un gulin gulango que por el rio ba andando? Nunca sabié o que yera un gulin gulango. Por si alcaso, mirare bel libro de catalán, por si sapen bella cosa.


Rio Guatizalema


Guatizalema te llaman,  río de zalamerías.  Si que fuiste zalamero con  los huertos que regabas, con los peces que nadaban por tu corriente límpida. Los niños se sumergían en tus remansos tranquilos. Preguntaban, preguntaban: ¿has visto un gulín-gulango que por el río va andando?. No he visto un gulín-gulango que por el río va andando, contestaban, si que he visto una sardina que se le cayó al pastor, que va flotando, flotando con su vientre  plateado, pero la burra “atera”y platera, torda rodada, ya no quiere beber agua, porque del pez le escama la plata de sus escamas plateadas. Cojo trébol trifoliado  y le pregunto:¿has visto un gulín-gulango que por el río va andando?. Gulín –Gulango subía, Gulín –Gulango bajaba. Si subía y si bajaba ¡quien sabe donde estará!. Buceaba un vagabundo por lo profundo del río, metía su mano ansiosa en los cados de los peces. ¡Pobre Antonio, pobre Antonio, no la podía sacar!. Ya casi se había ahogado, ya no podía aguantar. Por fin, soltando la anguila, ya está desembarazado y sale  a la superficie con la cara amoratada. ¿Has visto un gulín –gulango que por el río va andando?. Por las orillas del río, desde luego que no va. Pues si sube, a Nocito llegará, porque el trébol no me aclara si bajaba a las honduras o subía hacia el espejo que forma el agua en su cara. Voy a subir a Nocito,  a preguntarle a San Urbez: ¿has visto un gulin –gulango,  que por el río va andando?, y de paso haré lo mismo en Castejón de Arbaniés, en Arbaniés además y en Molinos de la Almunia y de Sipán. Nadie sabe dónde ha ido el pobre Gulín –gulango  que por el río va andando. Y en llegando hasta Nocito, le preguntó a su patrón:¿has visto un gulín –gulango que por el río va andando?. San Urbez entristecido me responde:¿ no estará ya en Barcelona?. ¡San Urbez, Santo bendito, no permitas que así sea!.
Gritos oigo por Bentué,  gritos oigo por Vadiello y hasta Sariñena y Sena, todos gritan a una voz. ¿quién ha visto un gulín –gulango que por el río va andando?.

Nunca supe lo que fuera el pobre gulín –gulango. Por si acaso miraré los libros de catalán, que tal vez me den respuesta.

¿No sería una autovía, que por los montes de los Altos Pirineos, subiría, para hacernos de nacionalidad europea?.

Muralla de Huesca




Huesca fue  una ciudad habitada por  los ilergetes, grupo ibérico que ocupaba desde Lérida hasta nuestra urbe y que hablaban el lenguaje vasco-ibérico, como se puede ver al considerar la palabra osca o abertura,que se refiere a la apertura que abre el río Flumen en el Salto de Roldán. Gran número de topónimos son vascos, como Ola,por ejemplo. Se encuentra Huesca en la zona llamada Hoya de Huesca, situada en el Somontano pirenaico.
Está situada en un cerro, desde cuya altura se observa la Hoya. Este cerro está rodeado por el norte por el río Isuela y  por su ribera; por  el resto la rodean   los Cosos Alto y Bajo, que forman el ensanche de la ciudad y la parte que está sobre el cerro se conoce como el Barrio Viejo.
Los ilergetes fueron dominados por Marco Porcio Catón que los incorporó a la Hispania Citerior. Pero Sertorio fue un gran ciudadano romano, que situó su capital en Huesca y trabajó por atraer a sus ciudadanos  y a romanizar a sus jefes íberos. Fue por fin sometida por Pompeyo en el año 72 antes de Jesucristo.
Esta ciudad en aquellos tiempos de invasiones tenía necesidad de levantar una muralla, para defenderla y todavía quedan varios pedazos de ella, muy mal conservados.Parece ser que la muralla no fue siempre establecida en la misma línea,pues del tiempo de los romanos se encuentran restos arquitectónicos ,como por ejemplo en la Diputación Provincial.
Se levantó encima del río Isuela por el Norte y por el Este,viéndose todavía un enorme torreón que si estuviera bien cuidado se podría enseñar a los turistas. Llega esta muralla casi al Coso Bajo, pero antes se ve una torreta o una de sus partes de una antigua puerta de la muralla ,a la que los oscenses llamamos la Porteta.  En este Coso tiene que quedar alguna de las partes de la muralla ,tapada u ocultada por alguna casa. Siguiendo por el Coso Alto se ha descubierto algún resto de muralla en casa de Abarca, encima de los antiguos almacenes de San Pedro y se sabe que en las casas sucesivas también existen restos de la muralla oscense. En la segunda casa, que está en el arranque de la Plaza Lizana, se han descubierto restos, que se han arreglado y más arriba, encima de una Academia de conductores, se ven los muros de piedra. En la Calle de Costa han tirado un almacén ,antigua carretería y se puede observar un trozo de la dicha defensa de Huesca..Más arriba en un edificio público se derribó un trozo de muralla y ya en la cara Norte y cerca de las Miguelas, está a la vista un largo tramo de muro ,en que se puede ver como en su centro ,se observa un trozo de arquitectura árabe.   
Los oscenses han pensado durante muchos años en sus murallas ,pero no han visto que nadie las restaure.Bernabé Morera nacido como Miguel Fleta en Albalate de Cinca y en el año 1852 ,nos recuerda en su poesía a las Murallas, cuando se expresa así: ”Huesca es la Covadonga de nuestra Reconquista,- cercada de cien torres a modo de corona-cinturón de murallas que el tiempo desmorona-y abaten los avances del afán reformista,-presenta todavía  vestigios a la vista-de arcos monumentales que su estirpe pregona”.
Como dice el poeta hasta las ideas progresistas del siglo XVIII ,atacaban la conservación de las murallas.
En tiempos ibéricos ya hubo murallas en Huesca,pero es a partir del año 1002, al morir Almanzor, cuando los moros vieron los intentos de los pueblos pirenáicos de conquistar la ciudad de Huesca.No se tienen noticias de las murallas romanas,ya que la ciudad estaba rodeada de un foso anchísimo,que se extendía al otro lado del río ,allá por la torre que todavía queda y parece ser que la muralla se fue contrayendo alrededor del cerro donde se encuentra el casco viejo.
En la poesía hablan de cien torres en la muralla ,pero parece ser que se trataba de noventa y nueve torreones y para hacer el número cien existía un importante alcázar,donde después edificaron el museo y el seminario.Aquí estuvo la Zuda o residencia del gobernador o Walí.
Estas murallas tuvieron sus puertas,que se usaron siglos después de estas guerras,para cerrarlas durante la noche y evitar los asaltos de los bandidos nocturnos.Alrededor de esas puertas estaban y todavía se conoce alguna de ellas, unas torres o torreones para defenderlas.La puerta que se abría en la Plaza de Lizana se llamaba de “Raman”, la que daba paso al Sur de la ciudad,al comenzar la calle de Ramiro el Monje ,se llamaba de la “Alquibla” y sus dos torres fueron deribadas al empezar el siglo XIX.En  la calle de Mozárabes estaba la puerta del “Alpargán”
Estas murallas árabes causaron trabajos y pérdidas entre los cristianos ,que intentaban trasladar la capital de su reino desde jaca hasta Huesca. Para ello tuvieron que conquistar con Sancho Ramírez como jefe,las fortalezas de Loarre,de
 Alquézar y de Marcuello.Después el año 1085 tuvieron que levantar el castillo de Montearagón.El ataque duró más de treinta meses, y sin ayuda de los castellanos.
Tanto sufrieron los cristianos que Sancho Ramírez murió cuando estaba examinando la muralla,dando a la colina que al Norte está enfrente de ella Pueyo de Don Sancho.
Pero su hijo Don  Pedro I trató de conseguir realizar los sueños de su padre y el año 1096, después de jurar cumplir el deseo de su padre, conquistó Huesca.
Desde entonces la Muralla de Huesca siempre ha sufrido ataques y muy pocas ayudas para su reconstrucción.
Esperemos que se conciencien nuestras autoridades y vayan restaurando poco a poco nuestra gloriosa muralla, que no tienen muy buen aspecto.   

lunes, 10 de febrero de 2025

La gripe aviar de los estorninos







Hace ya varios años que los estorninos invadieron la      provincia de Huesca, pero este año de 2017, ya son pocos los que en este mes de Septiembre han llegado a nuestra Tierra

Por la chimenea del hogar, en  casa Almudévar de Siétamo  penetran en las habitaciones, algunos estorninos. Para no matarlos, abro la puerta por la que se baja al corral y los asusto para que recobren la libertad. Te dejan la habitación donde se encuentra el hogar, con las cortinas destrozadas por las uñas, con que los estorninos, se agarran a las mismas, al mismo tiempo, que por todas partes, dejan sus excrementos. En distintas ocasiones han penetrado estorninos en mi casa y yo he observado que algunas veces son de los llamados negros,  que tienen  un color apizarrado oscuro, con algún ligero brillo, como purpúreo y otras son de los llamados pintos, con  su plumaje de color tordo, una mezcla del  blanco y pardo, y con pintas por todo su plumaje. Cuando yo era niño me fijaba en los gorriones, en las cardelinas, en las abubillas, pero  no me acuerdo de los estorninos.   Sin embargo ya venían por España, como escribe el Doctor Brehm, en “La vida de los animales”, el año 1881, lo siguiente:”Los he oído cantar en Enero en los campanarios de la catedral de Toledo”.

Pero cuando el Doctor Brehm, dice haberlos visto en España, seguramente habría alguno, pero de lo que me acuerdo es que Rodríguez de la Fuente, los introdujo en nuestro País, pensando que acabarían con la procesionaria, parásito de los pinos. Es un ave que emigra desde Alemania hasta España, llegando a Huesca a finales de Agosto. Yo me he fijado que cuando todavía vuelan por nuestros cielos, las golondrinas, son todavía muy pocos los estorninos que nos han llegado. Cuando llegan a Huesca no se van a dormir  a los pinos de San Jorge, más elevado y orientado al viento cierzo, sino que se van a puntos más refugiados de los fríos aires, como el Parque y a los arboles que se encuentran al lado del Hospital Viejo, donde la temperatura es más benévola que en el Cerro de San Jorge. Pero no están tan sólo por Alemania y España, sino que se les ve también por Italia, Rumanía, Grecia, en el Cáucaso y en una enorme extensión de Asia como en la Cachemira del Pakistán y la de la India.

Cuando acuden a nuestras tierras lo hacen en multitud y por las noches se reúnen para dormir y al amanecer se desparraman por el cielo formando como nubes pardo oscuras y revolotean  y chillan con diversas modalidades, pues no cantan bien, pero tienen facilidad  para, además de chillar, gorgotear, cuchichear, silbar e incluso cantar, pronunciando palabras como los cuervos.

A pesar de ese aspecto de la especie, que produce susto en aquellos que ven esas nubes negras de pájaros, es un animal simpático porque en cautividad,  que en España no se ha experimentado, es divertido,  aficionado a jugar como los niños y aprende a imitar las palabras, que nosotros pronunciamos  y se llega a encariñar con su amigo cuidador, siendo capaz de vivir en la jaula casi tanto tiempo, como vive un hombre.

Dicen que a la agricultura no le produce perjuicios, aunque a  los que tienen viñas los espantan justificadamente. Pero no sólo éstos, sino en las fincas productoras de fruta de Binéfar y de Lérida, han tenido que poner redes para que los estorninos no picoteen en las peras y en las manzanas. Alfonso Buil,  en su huerto de Albero Alto, tenía tres cerezos y cuando sus frutos estaban ya maduros,  en una mañana, los hacían desaparecer. En un día son capaces de limpiar de cerezas  un campo productor de las mismas, dejando yermo ese huerto.

Forman nubes negras de estorninos que donde bajan, acaban con todo, pues se ven olivares cargados de aceitunas,  por la mañana y por la tarde, ya las han hecho desparecer. Desde el piso de don Alfonso Buil se contempla la iglesia de Santo Domingo, con amplios tejados y largas canales, en los que antes criaban cientos de gorriones, pero ahora ya no se contempla ningún gorrión porque los estorninos han acabado con ellos. Miraba Alfonso los estorninos como recorrían las canales y como levantaban las tejas de la iglesia de Santo Domingo, introducían sus picos en los nidos y sacaban los huevos y las crías de gorrión y  los comían. No quedaban gorriones, pero después de levantar  las tejas de algunas naves o pajares, se abrían goteras y se caían algunos tejados si no eran reparados por sus dueños. Antes,  en Santo Domingo por lo menos criaban cien o más gorriones, pero también criaban muchas palomas, de las que el día 30 de Diciembre de 2011, se podían contemplar sólo tres.

De todas formas no sólo han sido los estorninos los causantes de la casi desaparición de Huesca de las palomas, pues el hombre se ha encargado de hacerlo.

En Huesca, además de estorninos, abundaban las palomas urbanas y criaban hasta en los Porches, llenando de heces todas las aceras. Parece ser que alguien ha colocado jaulones, en distintos lugares, donde las palomas entraban y no podían salir. Yo no sé qué se hizo con las citadas palomas, pero ya no las hemos vuelto a ver. Antes ya existía un procedimiento para cazar palomas y poder consumir a sus  pichones.  Dicen que en altas ventanas en la parte superior de la Plaza del Mercado, dejaban sus puertas abiertas y allí entraban las palomas a criar. Cuando querían capturar algunas de ellas, cerraban las ventanas y sacrificaban las que después guisaban y se comían. Pero lo que es indudable es que esas nubes de estroninos van haciendo desaparecer del Somontano las cardelinas o jilgueros, verderones y otras especies de pájaros que nos alegraban en nuestros montes y que ahora se ven solitarios, de hombres y de animales.

¿Qué han hecho en Huesca para combatir esas invasiones extranjeras de estorninos, que nos están entristeciendo nuestra tierra?.





Ahora parece ser que está muy próxima a nosotros la gripe de las aves y la Unión Europea parece dispuesta a decidir, si además de las medidas de cuarentena que ya existen,  prohíbe   la importación de aves a nuestro continente. Dice la prensa que el corazón de Europa ya no está libre de la gripe aviar y yo me preguntó y ¿los estorninos?.  Yo no lo sé, pero cuando pasa uno por el Parque, hay zonas que desprenden un olor apestante, con las aguas sucias por las heces de la “turba multa” formada por los estorninos, que al mismo tiempo “adornan” los bancos donde no es posible sentarse. Si en Europa prohíben la entrada de aves forasteras, ¿quién les prohibirá a los simpáticos y ahora  peligrosos estorninos, que invadan masivamente nuestro Parque?.

En Inglaterra se  asustaron por el loro que  murió por la gripe aviar. En Turquía y Rumanía se han detectado cepas de la gripe. En Suecia se produce un escándalo por la muerte de siete patos y en Rumanía y  Macedonia se está procediendo a eliminar aves en libertad.

En España se ha distribuido un protocolo para que los doctores puedan identificar al virus causante de la gripe.

En Huesca disparan cohetes, cuando llega la tarde y producen unas explosiones, que asustan de momento a los estorninos, pero vuelven enseguida y dañan con su exagerado clamor a las personas que por allí pasan y a las viven cerca del Parque. En el pinar del Hospital viejo no los disparan y siguen accediendo a él, formando al levantarse por la mañana, nubes negras. Se ha gastado dinero en desalojarlos del Parque, pero no se ha logrado nada. Tal vez haya que volver a utilizar algún procedimiento, como el que yo me acuerdo que usaban en el Somontano, que consistía en poner en los cados y madrigueras de raposas y de conejos, latas de azufre, que hacían salir rápidamente a esos animales y que ya no volvían en mucho tiempo. El azufre mata el oídium de las viñas, los gusanos, haciendo huir a los insectos. ¿No haría, también, huir a los estorninos ?. Don Ramón Buil Calvo, Señor del Señorío de Aniés, que vivía en el Castillo de San Román de Morrano y que fue Guarda Mayor Forestal de Huesca, amigo de Don Joaquín Costa, en el interior del tonel o cuba en que había de guardar vino, quemaba una pajuela de azufre, que se sostiene con un alambre y una vez quemada la pajuela,  sacaba el alambre y  cerraba la pipa o recipiente y a las dos o tres horas, ya podía contener el vino. El azufre es enemigo no sólo de los gusanos y de los insectos, sino de los pequeños parásitos que ensucian las pipas o toneles y los que atacan, en los huertos, las plantas productoras de tomates y las que crían alubias o judías. Cuando dichas plantas se van poniendo amarillentas, se azufran esparciendo polvo de azufre sobre ellas. Con el azufre se fabrica ácido sulfúrico,  que es muy corrosivo, pero hay productos en los que entra a formar parte el azufre, como el sulfuro de carbono que se usa como disolvente, el ácido sulfhídrico  formado por hidrógeno y azufre, que huele a “huevos podridos” y que hace que las aguas en algunas fuentes, manen pudiendo ser consumidas por el hombre. Yo he conocido una de esas fuentes, en Arechavaleta, entre Escoriaza y Mondragón y  otra que tenemos en el Balneario de  Panticosa. La flor de azufre, que es cristalina y pulverulenta, con la que se lucha contra el oídium también puede emplearse para destruir toda clase de gusanos y de insectos, que van contra los vegetales. Yo creo que así como a las cepas se les puede aplicar por medio de fuelles, también se podría distribuir por los altos árboles, con tractores e incluso con helicópteros. Le he preguntado a un señor que dispara los cohetes, que por qué no utilizan el azufre y me ha contestado que por ser tóxico. Efectivamente  hay productos de azufre que lo son,  pero los hay que son terapéuticos y especialmente en Veterinaria, que ha usado  como purgante el sulfato de magnesio y el de sodio. En dermatología y oftalmología se usaba un polvo finísimo de color blanco y el azufre coloidal se inyectaba para combatir ciertas formas de reumatismo. Todos sabemos que en muchos balnearios se encuentran aguas sulfurosas. Yo no soy técnico y no se me puede hacer caso de lo que acabo de escribir, pero si las autoridades se preocuparan de resolver este problema, que en muchos casos resolvieron nuestros antepasados, como el problema de ahuyentar a las raposas y a los conejos, yo creo que las autoridades gobernarían a los estorninos, aunque, a veces, no nos gobiernan bien a todos los ciudadanos. En Huesca los jardineros trabajan, pero no pueden lograr la  limpieza, luchando contra la masa oscura que duerme entre las ramas del Parque.

¡Salud para los hombres y mujeres y para los estorninos, si,salud para los estorninos, pero lejos de nuestro Parque y de nuestro viejo Hospital!.

domingo, 9 de febrero de 2025

BABIECA



En los pueblos, en aquellos años pasados hasta un poco más de la mitad del siglo XX, uno llegaba a conocer profundamente el alma de los campesinos de nuestra  Nación, pues viviendo con ellos unos días, por ejemplo para las fiestas patronales, tratabas con sus gentes, que te invitaban, tratando de  que tomaras alguno de los mejores bocados que podían ofrecerte y se enfadaban si no querías quedarte a dormir en sus casas. Todavía queda alguno que aún observa ese comportamiento, pero ¡quedan tan pocos habitantes en los pueblos!,  qué  es difícil comunicarse con ellos. Y es que la agricultura, principal actividad ejercida por los habitantes de los pueblos ha decaído de tal forma, que los jóvenes la han abandonado y buscan su trabajo  en otras actividades, lejos de su pueblo.

Este último verano estuve en uno de dichos pueblos, donde ya quedan pocos habitantes, pero que conservan aquellas viejas cualidades, como la de comunicarse entre ellos y ayudarse mutuamente. Les hablé de mis estancias en el pueblo ya pasadas hacía años y deseando comunicarse conmigo, me empezaron a contar un cuento, en el que la protagonista era una joven casadera que tenía  unos veinte años, allá  por los treinta del pasado siglo. Decían que el pueblo murmuraba de ella y añadían que estaba embarazada, porque cuando la veían en el lavadero, se fijaban con insistencia en su abultado vientre y no paraban de atribuirle un padre, que para unos era, simplemente  un funcionario y para otros un guapo mozo labrador.¡Pobres mozas, como tenían que sufrir, sin poder evitar sus embarazos, como ahora!.Vivía aterrorizada por su situación, que la iba a convertir en una  "mala mujer" cuando trajera al mundo un hermoso niño, sin recibir ninguna ayuda de la Sociedad. Por fin cuando dio a luz tal niño, según el que me lo contaba, "cometió un horroroso crimen".

¡Qué innecesarias vergüenzas tenían que pasar la moza y su familia!. Y  la pobre criatura, con su muerte y sin tener ninguna culpa, lo pagaba todo. Hoy la prensa es más discreta con estos casos.

Entonces no existía la televisión, pero los ciegos aprovechaban estos hechos para cantarlos y narrarlos, delante de un panel enrollable, lleno de viñetas alusivas a cada parte de la historia o cuento cantado y toda España se enteraba de lo que había pasado en cualquier provincia, por lejana que se encontrara.

Lo que me contaron había sucedido en el pueblo  que este último verano visité y un amigo mío, resulta que lo había escuchado a un ciego en la ciudad de Zamora, durante los años de la Guerra Civil. Su padre estaba en el frente y su madre con mi amigo, entonces niño, iban a Zamora capital a cobrar mensualmente la paga y le impresionó el hecho de ver y escuchar a un ciego, cuando cantaba la siguiente copla: "En la provincia de Jaca-pueblo llamado Babieca-una espantosa tragedia-a una moza ha sucedido", mientras un pequeño muchacho con un palo haciendo de indicador, señalaba las viñetas en que la moza lavaba, murmuraban las gentes, sufrían los supuestos padres y la protagonista era llevada al juzgado.

Hay un enorme contraste entre los medios por los que la gente se enteraba de los sucesos que ocurrían en la sociedad. Ahora la prensa y la televisión, el teléfono y los ordenadores nos comunican rápidamente los acontecimientos y antes los pobres ciegos tenían que recurrir a cantarlos y acompañados por alguno de sus hijos o por algún pequeño desgraciado, a mostrar los dibujos de la mujer en el lavadero, de las vecinas criticando, del padre viviendo cómodamente o del cuerpo del desgraciado niño. 

 

Las golondrinas

Cuando iba a visitar o a vacunar algún animal doméstico por el Somontano, me fijaba  en las golondrinas, que anidaban en los cubiertos, deba...