sábado, 30 de enero de 2010

Al lado del Camino de Santiago

Un día del mes de Noviembre del año 2004, entré en el Bar que está situado al lado del Camino de Santiago, al que no había visitado desde hacía aproximadamente un año. Recibí la satisfacción de ser reconocido por su dueño, un aragonés de Zaragoza, que ha comentado mi presencia con un navarrico de ochenta años, que había conducido en su juventud camiones por la provincia de Huesca. Me ha saludado y me ha llenado de satisfacción, porque me ha recordado la ciudad de Zaragoza y su barrio de Las Delicias, ciudad donde yo viví y estudié durante cinco años y él había nacido en dicho barrio y se acordaba de su abuela, nacida en Pinseque y que se casó con su abuelo, nacido en Utebo. Es un hombre serio y sin embargo yo observaba como se acordaba, cuando era niño, de ver llegar al tranvía de Torrero –Delicias y de cómo daba la vuelta para subir otra vez a Torrero. Otros recuerdan los pequeños pueblos agrícolas con sus machos, sus bueyes y sus mulas y Santi Bueno se conmueve con el recuerdo de los entonces casi nuevos aparatos mecánicos, que se han creado para que la gente pueda vivir unida en las grandes ciudades. Estuvo de camarero en el Café Oriental, donde recuerda la presencia de aquellos hombres vestidos con su blusa negra de tratantes, hombres formales, que cuando después de un trato le daban la mano a aquel al que habían comprado el animal, le entregaban el dinero, que abundante llevaban por los bolsillos. A él le llaman la atención los nombres vasco-ibéricos de Alagón, de Gurrea y de Ejea y se acuerda de sus dos hermanos que viven en Zaragoza y sobre todo de su hermana, que allá en Estados Unidos le trae a la memoria los nombres antiguos de España, como el Alamo, San Bernardino y California.
A los pocos instantes llegó Antonio Chamorro, también viejo conocido mío, cliente del Bar Santi, nacido en Bermaj en la provincia de Jaen. A continuación hablamos de muchos temas, como por ejemplo de las olivas que en su tierra se recogen en los trescientos y pico mil olivos, que por allí vegetan. El recuerdo de aquellos olivos le ha llevado a hablar de la Virgen que se encuentra en la Ermita de Cuadros de Bermaj, que está asentada en el torreón enorme de un antiguo Castillo. El, como su esposa Julia Reyes, la aman tanto, que con los ojos humedecidos, se puso en el bar a cantar con su estilo flamenco, aquella canción, que dice así:”¿Dónde vas Blanca Paloma- A deshora, por la noche- Vas en busca de tu Hijo,- que lo entierran esta noche?.¿Quién me presta una escalera-para subir al madero - a quitarle las espinas – a Jesús el Nazareno?.
Cuando cantaba al Cristo de su pueblo y a la Virgen de Cuadros, se le notaba en sus modulaciones y en las contracciones de su cara, que dicha Virgen no estaba sólo en su pueblo, sino también en su corazón.
En estas conversaciones y canciones estábamos, cuando apareció por ahí un joven extremeño de Puebla del Prior, pequeño pueblo de la provincia de Badajoz. Contó que en ese pueblo tenían una gran figura del toreo, que se llama Miguel Angel Perera y también habló de la Virgen de Botó, que llevaba colgada en una preciosa medalla de oro. Ha hablado de los corderos y de los cerdos que tan abundantes se crían por su tierra, así como de los garbanzos, de los pimientos y de los espárragos que tanto abundan en aquellos campos inmensos a los que miraba y no veía su fin. Al oír cantar al andaluz, le entró la emoción y también se puso a cantar canciones de su tierra y a recordar el dialecto que ya casi no se habla en Extremadura, a saber el “castúo”. Este hombre joven tiene la sabiduría de un hombre de cien años, pues dice que ahora los jóvenes no hablan mas que de fútbol y de unas cintas, que hacen sonar en sus cabezas con sonido retumbante, con un pom, pom, pom estridente, que les impide decir adiós a sus primos y a sus tíos y amigos, que por allí pasan.
Nos hemos marchado emocionados al cambiar la conversación que ordinariamente llevamos los hombres en los bares y darnos cuenta de cómo casi todos tenemos un afecto a las Vírgenes de nuestros pueblos, a la lengua que por ellos se habla y a las costumbres que por ahí se usan todavía y más porque los cuatro habíamos sacado una estampa de la Virgen a la que tanta devoción tenemos en nuestros pueblos.

Agua limpia para Huesca

Vadiello está casi agotado ;sólo quedan tres hectómetros cúbicos de agua y como dicha agua está destinada para el suministro de la capital oscense ,no pueden regar en las riberas del río Guatizalema. Es natural ,como también lo es que las aguas que llegan a Huesca ,huelen a lodo como las aguas de las balsas de ranas. No se muere la gente ,pero sufre y acepta el agua con repugnancia.
Muchos piensan en el escaso porvenir de desarrollo en una ciudad ,que carece casi de agua para beber y por tanto carecerá de ella para que funcione la industria.
Por lo dicho ,no tiene Huesca más solución que traer agua de algún lugar donde la haya y ya está trabajando en tal asunto ,construyendo el Pantano de Montearagón, pero hay que procurar que el agua no falte cuando el contenido del pantano se vaya quedando escaso.
Se van formando nuevas comarcas ,mientras van desapareciendo muchos pueblos ,por lo general por la falta de rentabilidad de la tierra, con lo que van quedando pocos labradores ,que se ven sin escuela para sus hijos y tienen también que marcharse. Otras zonas ,en cambio se van beneficiando con los riegos y se van industrializando ,lo que hace que sean pueblos que mantienen su vida. Esta vida la mantienen los pantanos que a veces hacen mal en algunos pueblos, pero en otros dan origen a zonas de recreo y de turismo y además se van creando otros nuevos.
Una comarca aragonesa ,que está creciendo es Zaragoza ,pues al venir hacia Huesca ,se ven numerosas industrias y estas siguen ,cuando uno llega a Villanueva de Gállego y siguen apareciendo por Zuera ,que da la sensación de que todavía uno está en Zaragoza capital; hay también industrias cerca de esta zona ,ya en la provincia de Huesca y en pueblos como Gurrea de Gállego y en Alcalá de Gurrea. Llegas a Almudévar y no sólo se ven industrias en funcionamiento ,sino que han abierto una zona industrial con amplios accesos.
Esta zona tiene agua para alcanzar tal desarrollo y está previsto llevarle más del Pantano de Yesa y del de Biscarrués, pero llega uno a Huesca y no encuentra más que una escasa industria y casi todos sus jóvenes tienen que emigrar o ir a trabajar a Zaragoza y volver a dormir a Huesca.¿Qué pasa para que no haya industrias en nuestra capital y en los pueblos de alrededor ,hasta Barbastro?.Es que no hay agua abundante, porque la zona que he comentado, tiene además del Ebro ,las aguas del Gállego y está dispuesta a llevarse las del río Aragón ,cuando esté aumentado el caudal del Pantano de Yesa.
La zona oriental de la provincia ,incluida parte de la de Lérida disponen de las aguas del caudaloso Cinca ,con sus afluentes del Vero ,del Esera y del Isábena ,del Ara y del río fronterizo con Cataluña ,a saber el Noguera –Ribagorzana.
Estas aguas hacen que la parte oriental de la Provincia ,desde Barbastro ,se asemejen mucho a la desarrollada Cataluña.
La zona central de nuestra provincia ,encabezada por su capital Huesca no tiene tanto caudal ,pero es que además ,no se aprovecha ,ni se trabaja para aprovecharla. Tiene a su disposición el Isuela ,el Flumen, el Guatizalema y el Alcanadre del que no hacen ni caso, porque haciendo un presa en Pedruel ,bajaría el agua hasta el pantano de Calcón, que se llena con un afluente del Alcanadre ,a saber el Formiga, encima de Angüés y se podría aprovechar tierra e industria en dicho pueblo y en sus vecinos y podría bajar agua a Vadiello ,que en épocas como la actual en que ,en Huesca se beben aguas de “baba de rana” ,se podría evitar y se aliviaría la escasez de agua que tenemos en esta zona. Angüés pertenece a la Comarca de Huesca y dicha Comarca tiene derecho especial para el aprovechamiento de las aguas del río Alcanadre. Basta bajar un poco más debajo de Angüés ,hasta Pertusa ,donde riegan con el acueducto que deja pasar el agua de El Grado y se oyen sonar ,al fondo las aguas del Alcanadre ,que corren hacia el Ebro.En tanto ,en Angüés tienen dedicada la Calle principal ,es decir la carretera ,a Don Joaquín Costa .¡Qué desprecio para Angüés y para toda la Comarca de Huesca!. Además parece que tenemos escrúpulos de traer aguas de lugares más lejanos, como por ejemplo de Yesa ,al mismo tiempo que las baje Zaragoza y empalmándolas por Ardisa con Huesca.
¿Cuál es la causa de esta situación en Huesca y su Comarca?.¿Son más inteligentes y más ricos en su parte oriental y en su parte occidental?. O es que somos más indiferentes con nuestro porvenir ,cuando en nuestro escudo pone V.V. Osca, Huesca ciudad vencedora.
Cuando dices alguna de estas cosas a ciertos encargados de poner en marcha los riegos, te miran con indiferencia o con desprecio o haciéndose el loco. Es que deben sentirse “infanzones” y la opinión del pueblo parece que la desprecian ,porque dicho pueblo no dice nunca nada,
Que el pueblo de Huesca no se conforme con el tiempo atmosférico ,para evitar las aguas de balsa y que haga y diga algo a los superiores ,para que mientras ellos beben agua mineral ,se preocupen para que el pueblo no tenga que beber esa “agua de balsa” o lodo, como las ranas.

Al cardenal de Siétamo, Antonio María Javierre

El día uno de Febrero de este año de dos mil siete, se ha marchado de esta vida el cardenal Javierre, que nació en Siétamo, el año mil novecientos veintiuno, pero no ha muerto sino que ha renacido a una nueva vida, ya que Don Bosco lo ha llamado con él al cielo, el día en que el cardenal presidía la misa, con la que se celebraba su fiesta. Esta llamada ocurría en Roma, en un colegio salesiano y al día siguiente, a primera hora de la mañana, Antonio María Javierre, se marchó con su fundador. Pero no sólo han sido los salesianos, los que lo han sentido, sino también los hombres y mujeres que nacieron en el pueblo de Siétamo y en Aragón, se han sentido conmovidos por la marcha de este mundo de su paisano el cardenal, que tanto nos recordaba. Y el pueblo de Siétamo también lo recordaba a él, porque cuando me enteré de que iban a nombrarlo Cardenal, escribí: ”Hoy en Siétamo, reina la alegría. Va a ser investido con el capelo cardenalicio, uno de sus hijos, Antonio María Javierre Ortas, un aragonés puro, como demuestran sus dos sonoros apellidos. Un paisano nuestro va a alcanzar la púrpura y desde el alcalde y el mosen hasta el sacristán, pasando por cada uno de los pocos sietamenses que quedamos, sentimos un orgullo y parece que estamos escuchando himnos solemnes, al tiempo que también parece deslumbrarnos el clásico brillar de la púrpura”.
Los sietamenses se llenaron de entusiamo y se cantaban jotas, como aquella que reza: ”Del Vaticano a Siétamo – nos llega una autoridad,- es el cardenal Javierre,- que nos viene a visitar”. Con cuatro versos, nuestras gantes sencillas, describen sus ideas y sentimientos, ”que los escritores tratan de explicar en largos textos” y con esas jotas rezan, pues parece una oración, un deseo de espiritualidad aquella que dice así: ”Hemos sentido nostalgia –esperando tu llegada,- bendícenos tú, Javierre, - y la jota tendrá alma”.
Los de Siétamo, presididos por su alcalde Vicente Benedé y concejales y vecinos de los pueblos además de los siétamenses, los de Castejón de Arbaniés, Arbaniés y Liesa, llenamos un autobús y nos dirigimos a Roma, para asisitir a la investidura del Cardenal y allí acabamos de comprender, escuchando solemnes salmos latinos, la grandeza del ecumenismo, como nos ordenaba el autor de la jota, que así se expresa:”Ante el cardenal Javierre-hoy debemos compartir,-los efectos de la jota- que son virtud, nobleza y sentir”.Más tarde fue el Cardenal el que vino a Huesca y “llegó a celebrar la misa en la iglesia de María Auxiliadora y Madre de los salesianos y de todos; esperábamos que saliera el celebrante revestido de púrpuras, pero apareció como un párroco sencillo de pueblo con casulla blanca; al llegar al presbiterio tomó el hisopo y recorriendo el pasillo central nos lanzó agua a los asistentes”. “Algunos nos acordamos de cuando, hace ya muchos años, en la parroquia de Siétamo, era él el portador de la cubeta de agua bendita, cuando el párroco subía al cerro de San Pedro Mártir, acompañado por el pueblo, para “aspersar” los términos del monte”. El cardenal que no podía olvidar a Siétamo, en esta ocasión acudió a la parroquia de Siétamo, donde fue bautizado y emocionado miraba insistentemente a las piedras del presbiterio, donde en otros tiempos se alzaba la imagen de nuestra madre, María Auxiliadora. No estaba la imagen, pero él dejó un hermoso cuadro, en que aparece Cristo, que se lo ha llevado consigo.
Si para la investidura de Antonio María Javierre como cardenal, asistimos los de Siétamo, con ocasión de su entierro, presidido por el Papa, han acudido además del Señor Obispo de Huesca, la Alcaldesa de Siétamo, el sietamense sacerdote José María Cabrero y nuestro Párroco don Nicolás.
Los de Siétamo, cuando veamos el Cristo que nos dejó el cardenal, le pediremos que se siga acordando de los fieles, que tanto lo han querido en esta vida y esperan unirse a él en la otra.

El agua, los cántaros y las tinajas

El agua que la gente usa para beber y para limpiar las casas viene por sí misma desde el depósito municipal y sale por los grifos, pero antes al entrar en sus patios uno veía, tinajas en el patio, cántaros en el cantaral y un cazo colgado en la pared, para sacar el agua a los cubos o pozales, que se llenaban para vaciar en fregaderas, para dar de beber a los cerdos, gallinas y palomas; también para regar en el verano el patio de la casa y tal vez la parra, plantada en la fachada y que subía por el balcón y se extendía por la cara de la vivienda. Y ¿quien traía el agua a las tinajas, hoy vacías? ; la traían las mujeres, a las que he visto con un cántaro en la cabeza, donde se posaba con un trozo de tela plegado como si se tratara de una almohadilla o de una tela medianera entre dicha cabeza y el cántaro, y llevaba la misma mujer otro cántaro en su costado izquierdo, cuyo culo se apoyaba en la cadera femenina y por fin, con la mano derecha cogía un botijo de agua, para beberla fresca en su vivienda. Si eran varias las mujeres en la casa: una la abuela, otra la dueña joven y alguna hija, se llenaban mucho antes las tinajas y si, por desgracia, una señora estaba enferma o era vaga, el agua llegaba a faltar en su pobre casa. No faltaba agua en casa Rafaeler, pues la abuela María Berges, se cargaba en la cabeza dos cántaros llenos, enfrentados entre sí por la boca (boca con boca) y yo he probado a embocar dos vasos de agua y esta no se iba. En la fuente o en la balsa, en el lugar donde cogían el agua, conversaban las mujeres y al oscurecer, cuando el sol se escondía, algún hombre esperaba a alguna mujer y trataban de amor o de bodas, ocultos por paredes, árboles y sobre todo por la obscuridad de la noche. Pero en algunas casas no hacían tanto esfuerzo para llenar sus tinajas, pues tenían una burra, con sus "argaderas" de mimbre con cuatro recipientes donde se colocaban cuatro cántaros y con pocos viajes que hicieran, se subían mucha agua, que permitía tener las tinajas rebosantes.
En cierta casa, me acuerdo que tenían un carro con un depósito de madera, como un enorme tonel, que llenaban en la fuente y descargaban en un depósito alto de la casa, y el agua se distribuía por los grifos de los lavabos, fregadera y por los excusados.
¡Qué placer producía el sonido del agua al caer de los cántaros a las tinajas, que una vez llenas se tapaban con un tape redondo de madera con su asidero!.Hoy unos saludan a las tinajas y a los cantarales que todavía se conservan en algunas casas, donde, por otra parte ya no se usan, pero el recuerdo de haberlos llenado con el esfuerzo de su madre o de su abuela, impide que los saquen a la calle y guardan con ellos el recuerdo familiar de sus mayores.

Recuerdos del Hospital Viejo

Casi todos los días paso por la Alameda y no puedo dejar de mirar la fachada de un gran edificio, que además de su gran tamaño, tiene un aspecto noble y en lo alto de su pared, proclama la Salud. Se accede a él, desde la Alameda, por una avenida, que acaba en una doble y larga escalera, acompañada por una pista por la que suben las sillas de ruedas. De lo alto de dicha escalera se entra en el recibidor del Hospital del Sagrado Corazón u Hospital Viejo, creado por la Diputación Provincial. Hay quien lo llama Hospital Viejo, cuando algunos oscenses hemos conocido otro todavía más antiguo, que se encontraba en la Plaza del Seminario, frente al Museo. Allí estaba de administrador el señor Del Cacho, que tenía un hijo gran amigo de mi hermano el Psiquiatra muerto en Canadá, Manuel Almudévar. Allí, quizá se le despertara su vocación por la Medicina y aprendió a criar “crietas” de gorrión, que habían perdido a sus padres. En aquel Hospital las salas eran enormes y acogían en sus camas de hierro a enfermos y lesionados, pero en la Guerra Civil eran muchos los heridos y los muertos. Yo tengo mis recuerdos de dicho Hospital, pero cuando llegué al de la alameda, para que me rehabilitaran mi brazo derecho, me saludó un empleado ,que es uno de los que más datos tiene de los doctores, enfermeros y enfermeras, farmacéuticos, comadronas, monjas, administrativos preocupados por la salud de los individuos y de la sociedad. Este empleado es un archivo vivo, que ha tenido la costumbre de acumular datos. Me contó, entre otras muchas cosas, del antiguo Hospital de la Plaza del Seminario, pues de niño ya entraba en su interior, donde una fuente presidía el centro del patio, acompañada de cuatro palmeras, una en cada esquina. Yo tenía un recuerdo de su persona, pero él me contó mis visitas al Hospital, que yo hacía siendo diputado provincial. Al llegar a recuperar los movimientos de mi brazo, lo veía empujar no una silla de ruedas, sino dos, lo que hacía con gran habilidad. Un día lo encontré enfadado porque le había desaparecido un tajador o sacapuntas, con el que afilaba los lápices de los empleados de Rehabilitación y es que hacía diecisiete años que lo tenía al servicio de sus compañeros y lamentaba el no poder serles útil nunca más.
Parece ser que en el hospital del Seminario tuvieron que acoger a Don José Pla, Presidente de la Diputación. Era éste un señor auténtico, alto y delgado , que usaba sombrero y se servía de un bastón y además tenía un corazón noble, porque se dio cuenta de lo incómodos que tenían que estar los enfermos en salas de diez camas y más cuando a él tuvieron que añadir una cama con la que se hacían once. Era natural de San Esteban de Litera. Estando yo en la Diputación lo conocí en cierta ocasión en que vino a Huesca y entró en ella para saludar a su Presidente. No se debió de sentir cómodo en la enorme sala y tuvo la idea de fundar un hospital más moderno. Así se hizo y el antiguo Hospital se convirtió en Psiquiátrico.
Al principio la distribución de los servicios era completamente distinta de la actual Entrando por la puerta principal y a la izquierda estaban los rayos X , servicios de laboratorio, urología, farmacia y consultas de pulmón, corazón y medicina en general.
Entrando por el otro lado, se en encontraba la Medicina Militar y de la Guardia Civil. En el primero estaba el piso para las compañías de pago e igualatorios.
Toda esta organización estaba dirigida por unos doctores sabios y eficaces ,como el Doctor Bragado en Cirugía, ayudado por don Jesús Recreo, hombre callado y bondadoso, que me operó a mí de. En Traumatología estaba Don Luis Coarasa, gran amigo mío y de un buen humor, que un año para San Lorenzo en los toros, no lo dejaban entrar, siendo él médico traumatólogo. Le dije que debíamos ir a hablar con algún “mandamás” pero me dijo que se iba a su casa y que cuando lo necesitaran, ya iría a la Plaza. Tiene un hijo traumatólogo que ha intervenido en mi rotura del brazo derecho.

Santa Orosia de Yebra de Basa

El Himno a Santa Orosia, canta: “Todos los pechos aragoneses,- y los de Yebra en la Montaña,-a Orosia claman con frenesí”. Es verdad lo que canta el himno, pues yo de unos seis o siete años, en Jaca conocí la cabeza de Santa Orosia, que traían los de Yebra al templete, donde se veneraba a la santa, en la Plaza Biscós y rogaban ellos, unidos a los de Jaca, por la paz y por los endemoniados, que iban acompañando a la santa para verse libres del mal demoníaco. Era una batalla en la lucha del bien contra el mal, era una manifestación de los aragoneses unidos de Yebra de Basa con los de Jaca, contra el odio, que la Guerra Civil había traído por estas tierras. Conocí, en aquella ocasión, la personalidad secular de la santa centroeuropea, que vino a casarse con un rey de Aragón, pero que fue martirizada por un rey moro, que la deseaba para él mismo. Tuvo lugar dicho encuentro el día veinticinco de Junio del año 1937, en la procesión que cada año se celebra durante la Fiesta que tal día celebran en Yebra, en honor de la Santa. Acudimos los hermanos acompañados por mi padre y allí nos encontramos con el jacetano don Paco Ripa, primo hermano de mi padre, caballero del que todavía poseen su casa, sus nietos, después de cien años de vida, en la Calle Mayor, con su jardín y su capilla, dotada de piezas litúrgicas. Hace de este encuentro con Santa Orosia, setenta años, pero he descubierto la verdad del Himno a la Santa, porque en la rústica oficina, que Sorribas posee junto al Hotel Montearagón, lo he encontrado un día del mes de Julio, acompañado por Santiago Villacampa, natural de Yebra de Basa y allí llegué yo a conocer a un gran amigo de Santa Orosia. Durante tres generaciones tienen el salterio o chicotén, Alfonso Villacampa el padre, Faustino Villacampa el hijo y ahora está Rafael, que sobrino de Santiago y nieto de Alfonso, es hoy día el músico que hace sonar el “chuflo” o el “chiflo”,en el Baile de Yebra.
Así como en Jaca hay una Hermandad de Santa Orosia, que ya dura siglos, descubrí por la conversación que mantenían el almacenista de pinturas Sorribas con Santiago Villacampa de Yebra de Basa, que Ibieca, pueblo que está al lado de Siétamo, en la Vía Romana , que iba desde Huesca hasta Alquezar, veneraba a Santa Orosia también desde hacía siglos. No en vano desde Ibieca, que está al sur de Guara, se contempla dicha Sierra y desde el Norte de la misma Montaña, se observa mirando al Sur, desde la Cueva de Santa Orosia. Se celebra la Fiesta de la Santa el día veinticinco de Junio y poseen una reliquia de la misma. También cantan en Ibieca la canción de la Morena y la del Humo, como escuché al auténtico jotero Sorribas, cantarla emocionado. Así como escuché a Sorribas recitar los versos de Santa Orosia, escuché a Santiago Villacampa, de una edad aproximada a la mía, los versos que componen los “Dichos de la Vida de la Santa”, como los canta él, ya hace muchos años en Yebra y que también se cantan en Egea de los Caballeros. Estuvo Santiago recitando unos larguísimos versos, que comenzaban así: ”Santa Orosia tan pura y tan bella-de tus brazos venimos en pos- te alabamos ilustre doncella- que el martirio sufriste por Dios”. El “chicotén” o salterio, que hacen sonar, recuerda por su forma una caja de un reloj de pared, pero de un metro y veinte centímetros de altura, y que en lugar de apoyarse en una pared, lo hace en el pecho de quien lo hace sonar. Tiene, para hacerlas sonar, cinco cuerdas, sujetas por su parte superior por clavijas de madera y por la de abajo, con pletinas de hierro. Dicen que el instrumento musical “chiflo” o “chuflo” que usan es vasco-ibérico y que incluso de él, se deriva el Txistu. Yo no lo sé, pero viendo a Santiago Villacampa, me hace la impresión de ver y escuchar a aquellos altoaragoneses en la época en que fue martirizada santa Orosia. Decía Santiago que hay cerca de Yebra de Basa una montaña, que la llaman el puerto de Santa Orosia, que está al lado del pico de Furia, de 1920 metros de altura. En esta montaña y en su seno, se encuentra una cueva, donde la Santa estaba refugiada para no ser capturada por el Rey moro, que la pretendía, para casarse con ella. A ella suben los vecinos de Yebra, acompañados por sus danzantes y Santiago Villacampa que nació el año de 1933, recita los “Dichos y vida de Santa Orosia”, que se sabe de memoria y que nos recitó a José María Puyuelo Sorribas, a Tomás Sanz, funcionario del Ayuntamiento de Huesca y a mí mismo. ¡Cómo no iba a saber tales versos ,si durante tantos años los ha recitado como Mayoral, con un enorme cariño!. En el Puerto y después de comer, actúan los danzantes y se explica le vida y el martirio de la Santa. Luego bajan andando y al llegar a la primera ermita, implantan la Romería y entran en la Plaza de la Iglesia, donde hacen el ofertorio y veneran el cráneo de la Santa, actuando los danzantes. La música que acompaña a los danzantes se divide en la que producen el “Chiflo” y el “Salterio” o “Chicotén”.
Se goza en esta Romería de una música celestial y primitiva, pues, como he dicho, el “Chiflo” o “Chuflo” es un antecesor del Txistu de los vascos actuales, pues los de Yebra de Basa, son vasco-ibéricos, como el pueblo vascongado, donde se encuentra el nombre de Ibero e Ibericu e incluso otro Viriato. Igual que penetraron los celtas en Aragón, en Vascongadas han penetrado, no sólo los celtas sino muchos españoles de todas las provincias. Pero los de Yebra de Basa, sostienen en sus corazones, acompañados por su Salterio, Chicotén y Chiflo, su fe en Aragón, protegidos por Santa Orosia,

Un aragonés en el Café Iruña de Pamplona

Hoy, día 2 de Enero de este año de 2010, me he encontrado en la plaza del Castillo con mi compañero veterinario Augusto Echeverría, con el que estudié, ya hace más de cincuenta años en la Facultad Nueva de Zaragoza ,el año que se inauguró. Fue grande la alegría que a ambos nos produjo este encuentro y entramos en el Café Iruña para celebrarlo. ¿De qué temas íbamos a hablar, en una Plaza, que con su grandeza parece representar, igual que un cuadro, al antiguo Reino de Navarra?. Augusto es del pueblo de Allo, que se encuentra debajo de Estella y siente su fervor por Navarra, con un corazón que ha nacido en el centro de este Reino. Y por tanto nos pusimos a hablar de su Historia ya pasada y de sus costumbres, conocidas por mi amigo, aunque ya también están desapareciendo. Comenzamos hablando de la Diputación Foral de Navarra que se alza en la parte Norte de la Plaza, frente al Sur en el que nos encontrábamos nosotros dos, dentro del Café Iruña. Al Este hay un Palacio, convertido actualmente en viviendas y en oficinas y en el Oeste, debajo de sus porches, los sábados de reúnen vendedores de antigüedades y monedas ibéricas, de las que yo, en otras ocasiones había visto comprar varias de ellas. Una era el denario, gravado con la palabra en íbero, Bascunes. ¡Qué recuerdos de los primeros tiempos en que España se estaba formando, escritos en lengua ibérica o como algunos la llaman vasco-ibérica!. Porque no sólo está escrito el nombre de las monedas, sino que el monolito, que se encuentra debajo de la Diputación Foral, en uno de sus lados se muestra un escrito en dicha lengua. En el Museo están varias orlas de teselas romanas, con una inscripción en latín y que acaba con un texto , que para mí es ibérico. ¡Ojalá que algún entendido descubra su significado, que acabará de demostrar palpablemente el beneficio que supuso el pacto de los vasco-navarros con los romanos, que motivó la conservación de su legua y de sus costumbres!. La fundación del Reino de Navarra tuvo lugar en el siglo IX, por el famoso Iñigo Arista, del que el Doctor Cardús decía que estaba enterrado en el Monasterio de San Victorián, en el Sobrarbe del Alto Aragón y otros dicen que está sepultado en el Monasterio de Leyre; no está muy clara la respuesta a esta pregunta, por la obscuridad de los documentos de aquellos viejos tiempos.
Cuando voy a Jaca, me encuentro con las ruinas del pueblo de Esco, que es una palabra vasca, que quiere decir mano. Ya en pleno Pirineo se encuentra el pueblo de Escoain. En los mismos límites con el Alto Aragón, se encuentra el pueblo de Javier o Xavierr. Con este mismo nombre hay más de cuarenta Jabierres y antes Xabierres, entre pueblos y montes en el Alto Aragón. En el Pantano de Yesa, desemboca el río navarro Esca, que aparte de suministra aguas, es el origen de los nombres navarro-aragoneses de Escario, Escalona, Escabosa,etc.
He citado la primera dinastía de Iñigo Arista, pero la siguiente dinastía vasca o vascona,fue iniciada por Sancho Garcés I rey de Pamplonael año 905 y alcanza su madurez con Sancho III el Mayor desde1004 a 1035,que fue llamado Rex Ibericus, porqué dominaba todos los reinos de los cristianos, que en su conjunto eran España. La Reconquista unió a los Reinos Españoles en las guerras contra los musulmanes y el año 1212 ganan la Batalla de las Navas de Tolosa, exhibiendo desde entonces las Cadenas de Navarra.
Tuvieron Aragón y Navarra varios reyes comunes, pero no “dependieron” los navarros de los aragoneses ni éstos de los navarros, pero fueron fieles a su misión pues Alfonso I el Batallador, conquistó Tudela, que es una gran ciudad dentro de Navarra. Murió a consecuencia de las heridas que recibió en a Batalla de Fraga en el año de 1134 y fue enterrado en el Monasterio de Montearagón y después de su ruina, lo enterraron en los Claustros de San Pedro en Huesca.
Pero después de comentar la Gran Historia de Navarra, Augusto me ha contado sus pequeñas historias, que vivió en el Café Iruña, que nos acogía. Me explicó como del Norte de Navarra y de la Cuenca de Pamplona, acudían cierto día de la semana, muchos montañeses que eran de habla vasca y como buenos montañeses poco comunicativos. Pero en aquella inmensa Plaza se abrían sus espíritus y comunicaban todos sus problemas, desde los suyos propios a los de sus hijos, que también acudían allí. Tenían como los altoaragoneses la tradición de dejar a uno de sus hijos heredero de sus bienes o patrimonio. Solía ser heredero el hermano mayor, pero en ocasiones iban despidiendo a sus hijos mayores y el último heredaba los bienes con la obligación de trabajarlos y de cuidar a sus abuelos hasta la muerte. A veces allí mismo iban colocando a sus hijas. En cierta ocasión un montañés ofreció al hijo de un amigo, que si quería casarse con una hija suya. Al día siguiente subió tal hijo a su casa y le presentaron a toda su familia. El dijo que no estaba mal la novia prometida, pero que a él, le gustaba más la hermana pequeña. El padre le respondió: “hay que guardar el pan fresco para mañana y emplear el que puede secarse”. La hermana pequeña se quedó de “tiona”, pues no se casó nunca. También se quedaban algunos hombres para “tiones”, que tenían la obligación de trabajar y el derecho a ser mantenidos y cuidados, aunque a algunos les tocaba dormir en las cuadras, para cuidar a los animales. En el Alto Aragón ,yo recuerdo a un “tión”, que en una casa de aquellas que eran más ricas ,uno se quedó como tal y en lugar de trabajar ,iba a cazar y a tocar la guitarra. Y como dice Augusto que algunos se daban a la bebida, lo mismo le pasó al “tión” altoaragonés.
Ya están construyendo la autovía que unirá Huesca con Pamplona y a Pamplona con los Pirineos. Entonces estaremos más unidos. Entonces venían los Ripas de Jaca a Pamplona y todavía guardo una carta que escribieron desde esta capital del Reino de Navarra, a mi casa de Siétamo y que guardo con mucho cariño.

Semana Santa en Huesca

Por los años trescientos cincuenta la monja Eteria, gallega y abadesa del Monasterio del Bierzo ,viajó a Tierra Santa, como ahora siguen haciendo numerosos oscenses, a alguno de los cuales oí hablar de si los autobuses que los llevaron al Monte Sinaí, eran judíos o jordanos. Debía tener Eteria grandes conocimientos bíblicos ya que recorrió muchos lugares , como la Tumba de Job . Llegaría a tales lugares andando o montada en algún asno o en algún camello. Eteria describió en su libro Peregrinación a Tierra Santa los ritos litúrgicos con que celebraban en Jerusalén la muerte de Cristo, comentando que eran muy semejantes a los que se celebraban en su tierra gallega. En Huesca, por entonces la Osca romana, ocurriría lo mismo.
Don Ricardo del Arco dice que en el desfile del Santo Entierro aparecen Isaac, Abraham, Melquisedec, Moisés, Aarón y David, vestidos con magníficos trajes de época y el pintor oscense Hermano Martín Coronas diseñó los vestidos de las Sibilas, esas jóvenes profetisas paganas. No se limitaba la esperanza en la llegada del Mesías al mundo judío, sino que en todas partes sentían la necesidad de algo nuevo. Me acuerdo del Oficio de Tinieblas, que empezaba el Miércoles Santo y uno se quedaba sorprendido de que al acabar, todo el mundo procuraba hacer ruido, golpeando los bancos y haciendo sonar carracas y matracas. Dicen que hace años esas matracas y “carraclas” se hacían retumbar por las calles de Huesca. El gran maestro Arnal Cavero escribe:”En la torre suena la matraca grande”; ”Es monótono y angustioso su canto, como si dentro de él vibrase un corazón, que dejase en lo hueco de cada vibración una gota de sangre y una gota de llanto”.De niños en Siétamo , el día de Jueves Santo ,haciendo sonar las matracas, gritábamos: “A ver el Monumento que Cristo está dentro” y a continuación:”el diablo de rodillas, a romperle las costillas”.
Antes estaba la imagen tan de moda, que existían los imagineros, que nos dejaron las imágenes del Ecce Homo, tallada por Marqués o el Nazareno del escultor Orduna, en la procesión del Santo Entierro., como puede verse al contemplar cuadros en los que en lugar de imágenes hay figuras que uno no puede comprender. Otras veces se ven imágenes que nos llevan al consumismo materialista y otras tienen como fin convertir al hombre en objeto de producción sin alma. Pero todavía quedan multitud de personas, que en Huesca, acuden al Coso a contemplar los soldados romanos, montados en sus caballos y a escuchar el choque de sus cascos con el pavimento, que todavía era de adoquines, saltaban chispas como también ocurría al golpear los romanos de a pie con las conteras de las lanzas
Hay que buscar el equilibrio del espíritu y de la materia y vemos como en la Semana Santa se bendice el agua, como se guardan en los balcones los ramos del olivo y vemos llegar estos día a las golondrinas, que a Cristo le quitaron las dolorosas espinas, que mortificaban su cabeza; contemplamos también a ese Cristo montado en una humilde asno. Y Jesús se va, pero se queda y se fue, celebrando un ágape y se queda dejándonos el pan y el vino, pero a pesar de todo eso el hombre sigue matando, cuando tiene el recurso de de beber la sangre en el cáliz, que Él nos dejó y que tantos años tuvimos en San Juan de la Peña.

Los Viatores siguen viandando por Huesca

Hace ya muchos siglos, que en el per¡odo b¡blico, en el pr¢logo de los Proverbios,se ofrec¡a y se sigue ofreciendo la invitaci¢n a los j¢venes para que abandonen la sociedad del malvado y escuchen el llamamiento de la Sabidur¡a ya que en dicho pr¢logo est escrito:"El temor de Yahveh es el principio de la sabidur¡a;los necios desprecian la sabidur¡a y la ense¤anza"(1-7).
El Padre Querbes,hizo suyos estos principios y leyendo los Proverbios se fij¢,sobre todo en aquel pasaje ,que dice:"Por eso has de andar por el camino de los buenos y las sendas de los justos guardar s"(2-2) y por ello ,pensando en los viandantes,fund¢ la Congregaci¢n de los Cl‚rigos de San Viator,que la ciudad de Huesca ha convertido en viatores.Por eso el Padre Querbes invoc¢ a San Viator como su protector y su ejemplo.
Estaba el mundo lleno de caminos,a los que los romanos pusieron por nombre v¡as,como la llamada V¡a Apia en la misma Roma y por ellas caminaban los viandantes,en castellano o viatores en lat¡n y en castellano.Pero los citados romanos ,extendieron dichas v¡as o caminos por todo el Imperio,como puede verse,por ejemplo,en la carretera que de L‚rida va a Huesca ,pues pasando por mi pueblo natal ,Si‚tamo,comprueba uno la existencia de los miliares,medidas como los actuales kil¢metros,pero de unos diecisiete mil metros,no de diez mil ,como los de ahora.Se colocaban se¤ales,unas m s lujosas de piedra esculpida,como todav¡a puede verse en la V¡a Apia y otras ,m s sencillas en las que se esculp¡a s¢lo el n£mero romano, como hoy se colocan las se¤ales kilom‚tricas.Despu‚s del miliar s‚ptimo,que es Si‚tamo y siguiendo hacia Huesca,nos encontramos con el sexto,cerca de la carretera,al lado del cual se encuentra uno con una tumba de piedra romana y en otros tiempos, con abundantes restos imperiales.Antes de llegar al Estrecho Quinto, estaba situado un miliar aut‚ntico,como vi¢ el profesor del actual Colegio de San Viator ,Don Adolfo Cast n ,entendido extraordinario en nuestra historia,en el que estaba esculpido el n£mero romano equivalente a nuestro cinco ,es decir una V may£scula,dejando en el suelo dicho profesor un trozo de mos ico de teselas.M s adelante ,en Tierz,se hallaba el miliar tercero.Esta V¡a deb¡a ser la de Osca-Tarraco.
De Huesca a Zaragoza todav¡a quedaba la V¡a Lata o ancha ,a la que siguen llamando Violada.­Cu ntos viatores o viandantes caminaron por ella!.
En el a¤o 1926,los viatores franceses tuvieron dificultades derivadas de la situaci¢n pol¡tica(Promulgaci¢n de la ley de Combes) y en lugar de renunciar a su fe,se acordaron del Se¤or, cuando dice:"Yo soy el camino(v¡a),la verdad y la vida.Quien cree en m¡ ,no morir para siempre" e,inspirados por su vocaci¢n itinirante y la normativa de su fundador ,cuando dice :"S¡nite parvulos venire ad me",quisieron caminar,itinerar o viandar caminos que les aproximasen a los ni¤os y quiz recordando la V¡a celestial de estrellas llamada L ctea,que indica el Camino que va a Santiago de Compostela,pensaron que para encontrarlo no ten¡an que hacer mas que seguir las v¡as romanas que atravesaban los Montes Pirineos.
Eso hicieron y llegaron a Huesca,cerca de Francia y con una v¡a ferroviaria propia ,que pasaba por Canfranc y que nos un¡a a los dos paises. Desde Rodez,vino a Huesca como director el 9 de Julio del a¤o 1926, el hermano V¡ctor Devals.
Algunos de sus primeros alumnos fueron parientes y amigos m¡os, como Jos‚ Antonio Llanas Almud‚var y su hermano Feliciano,el primero farmac‚utico,notable escritor y alcalde de la ciudad de Huesca durante algunos a¤os,en tanto que el segundo fu‚ un hombre pac¡fico y de buen humor,Don Cecilio Serena ,hombre serio y justo, de virtudes antiguas y modernas,Juez jubilado y amigo ¡ntimo de Jos‚ Antonio Llanas;a ‚stos se un¡an entre otros Vicente Domingo con su hermano Mariano,boticario el primero,que ya no pod¡an vivir m s cerca del antiguo Palacio del Duque de Villahermosa,convertido en nuevo Colegio de San Viator,porque estaban en la casa de al lado o casa de los administradores de dicho Duque y dentro de las bellas y grandes rejas,instaladas sobre una base de piedra en la calle ,que sube desde los Porches hasta la plaza del Mercado. Un muchacho muy simp tico fu‚ Jos‚ Tesa Ayala,pelirrojo,que era como su hermano Luis Tesa aficionado a la literatura,siendo este £ltimo buen escritor y el primero ,en aquellos tiempos,seg£n recuerda Don Cecilio Serena interven¡a en un entrem‚s c¢mico,donde sal¡a cargado de libros,quej ndose de su peso y lament ndolo,como ahora lo lamentan los actuales alumnos,que han tenido el recurso de comprar esos peque¤os y c¢modos carros,con los que llenos de cuadernos y de libros van c¢modamente al colegio.Pero Jos‚ Tesa, tan joven y tan buen actor muri¢ al poco tiempo.Recuerda otros compa¤eros Don Cecilio y me dice que Vicente Domingo tiene unas fotos de aquellos alumnos con su correspomdiente identificaci¢n, fotograf¡a que alguno tendr que obtener porque cada vez van quedando menos recuerdos de los alumnos que acud¡an al Colegio.Todav¡a recuerdo a Jaime Gaspar Aur¡a,que fu‚ ,con la vuelta de la Democracia,Senador en las Cortes Constituyentes ,el de Eduardito Ponce,como nombra Cecilio al que fu‚ Coronel de Artiller¡a.Recuerda tambi‚n a Ena ,del que no sabe en estos momentos el nombre,que era hijo de un periodista.
Dice que un hermano franc‚s,no se si Clemente Leygues,les ense¤o a leer,durante el Curso de 1926-27,en la clase m s grande del Colegio,subiendo por la noble escalera de la derecha,que deja al que por ella sube, en la £nica puerta que all¡ estaba y todav¡a est en el 75 aniversario de la fundaci¢n del Colegio y que no sabemos cuanto m s ha de durar.En esa clase no s¢lo estudiaron ,se divertieron y sufrieron en los a¤os 26-27 ,sino que yo mismo ,m s joven que los citados me acuerdo de Don Raimundo que nos convoc¢ a muchos alumnos y nos ech¢ una bronca terrible,que nos lo hizo pasar mal,no como en las pel¡culas mudas,que nos proyectaban de "Los conquistadores del Oeste",en las que se disparaban cantidades inmensas de tiros y los hombres volaban por el aire con los sombreros perdidos y los caballos corr¡an m s que ahora las motos.­Cuantas veces,por veinte c‚ntimos,he visto pel¡culas en el citado local!,unas veces era la pel¡cula hablada y otras era muda, pero me acuerdo de ver pel¡culas de tal condici¢n, en las que el hermano F‚lix,tocaba el piano,convirtiendo en un enorme placer la contemplaci¢n de la pel¡cula tan bien sonorizada.Mi compa¤ero,entonces,Antonio Saura,debi¢ sentir en esos momentos su vocaci¢n cinematogr fica.
Raz¢n ten¡a Don Raimundo para echarnos la bronca,pues otro compa¤ero y yo mismo ,tra¡amos al colegio manzanilla ,con la que, despu‚s de las clases de la tarde nos ¡bamos a fumar por la calle Artiga.Los Proverbios ya aconsejan separar al joven de la sociedad del malvado,pero llegamos nosotros y fum bamos manzanilla ,como ahora fuman algunos drogas duras.Pasa el tiempo y los j¢venes siguen teniendo problemas.
De mi misma promoci¢n fu‚ Sebasti n Mart¡n Retortillo,que fu‚ subsecretario del Ministerio de Educaci¢n y Ciencia,cuando se celebraron las bodas de oro en 1977 y m s tarde ,cuando lleg¢ la Democracia formamos parte del mismo partido pol¡tico,viandando juntos por algunos pueblos.Cuando ‚ramos ni¤os,yo viv¡a en el Coso Alto y ‚l en la plaza de Zaragoza y cierto d¡a ,me hizo que lo acompa¤ara a su casa ,al salir del Colegio ,pero al tratar de volver yo a mi casa por el Parque, no encontraba el camino,andando mucho tiempo perdido entre los rboles.Mal viator pod¡a ser yo.Recuerdo ,en este a¤o en que ha muerto don Federico Balaguer,como este mismo gran hombre e historiador de Arag¢n,en una peque¤a clase a la que se acced¡a por la escalera de la izquierda,me hizo el examen de ingreso en el bachillerato.
La vida de los viatores era dificultosa ,pues uno de ellos estaba haciendo el Servicio Militar y los dem s ten¡an dificultades con el Bachillerato,pues los bachilleres ten¡an que ir al Instituto por las ma¤anas.En el a¤o 1931 muere el hermano Juan Corcuera y el 24 de Diciembre de 1931 ,el director del Instituto mand¢ una carta prohibiendo terminantemente la 2¦ Ense¤anza en el Colegio.El 28 de Diciembre de 1932,ces¢ en San Viator la 2¦ Ense¤anza,pero quedaron 21 alumnos internos ,que ten¡an su alojamiento en aquellas,ahora viejas ,pero entonces rom nticas y aragonesas ventanas del £ltimo piso del Palacio de los Condes de Villahermosa.El a¤o 1933,el peri¢dico "La Tierra",del que mi padre era copropietario,homenaje¢ a los viatores , a los que el 3O de Junio se les hab¡a clausurado el Colegio.
As¡ como Mois‚s se hab¡a encargado de sacar a Israel de Egipto,el hermano (del que tengo un piadoso recuerdo por su humildad y su bondad) Emiliano Garc¡a se encarg¢ de resucitar el camino,la v¡a de sus hermanos ,abriendo la Academia Oscense,en Huesca.En la parroquia de San Pedro el Viejo ,celebraron una misa,tradici¢n piadosa que seguir muchos a¤os despu‚s,pues all¡ ¡bamos los alumnos a confesarnos,con aquel viejo p rroco,natural de Bolea y con el peque¤o Mosen Santamar¡a.­Cu ntas veces corr¡amos los claustros, contemplando las esculturas de sus arcos y las tumbas de los reyes de Arag¢n, Don Alfonso el Batallador,rey de Navarra y de Arag¢n y de su hermano ,Don Ramiro I el rey Monje.
Ya los tiros de las pel¡culas del oeste, a las que antes he aludido, parec¡an ser un anuncio de los tiros reales que causar¡an la cat strofe de la Guerra del a¤o 1936.El 12 de Junio de 1937 "una bomba del 15 y medio cae en el dormitorio y otra del 7 y medio atraviesa el primer piso deteni‚ndose en el colch¢n de un zapador.El 2O de Junio ,un capit n de zapadores conduce a los tres religiosos hasta Ayerbe y de all¡ pasan en tren a Vitoria".
­Maldita Guerra Civil,como cualquier otra guerra!.Durante los a¤os
1937 a 1939 eran viatores 87 ,quedando,en 1939 ,58 religiosos.
Dicen que los duelos con pan son menos,pero aquellos duelos con poco pan,reforzaron la fe de los viatores,que acabada la Guerra,el
a¤o de 1939 iniciaron el curso con tres a¤os de bachillerato.

Segunda fase.-
El curso de 1943 se inici¢ con 38O alumnos matriculados,lo que hizo ver la necesidad de adquirir nuevos locales,y lo hicieron comprando la Academia de Santo Tom s de Aquino.
Con esta adquisici¢n comienza la segunda parte de la historia de los Cl‚rigos de San Viator en Huesca,pues dispusieron para defender a los j¢venes contra el Malvado,adem s del Palacio de los Duques de Villahermosa, del que unos llamaban Colegio de Santo Tom s de Aquino,otros Colegio de las Cortes y otros atendiendo a la antigua historia de Arag¢n lo llamaron Palacio -Residencia del Abad de Montearag¢n.Si el palacio de Villahermosa ten¡a una hermosa escalera,el del Abad de Montearag¢n la ten¡a todav¡a m s,con una galer¡a superior,que daba la impresi¢n de estar en un bello y confortable Palacio.Los viatores utilizaron el edificio para sus fines humanos y espirituales y despu‚s de vendido, para edificar el Colegio Nuevo ,"por tierra derribado apareci¢ el honor de la bella escalera y lastimosa reliquia ,qued¢ solamente de su invencible gente".Dicen que hab¡a en sus bajos una "v¡a" subterr nea y que conduc¡a a Montearag¢n y los viatores la exploraron ,pero ¨quien iba a resolver el problema m s dif¡cil de la antigua Huesca?.No era misi¢n de los viatores caminar por debajo de la tierra ,sino pisar el suelo ,mirando a las alturas,como los peregrinos que iban y todav¡a van a Santiago de Compostela ,miran en el cielo la V¡a L ctea.En esta ciudad van poco a poco desapareciendo sus viejos monumentos,pero menos mal que hoy todav¡a puede ser que los oscenses salvemos la arquitectura del viejo Monasterio,en el que estuvo enterrado Alfonso el Batallador,que como he dicho lo llevaron despu‚s a San Pedro el Viejo.En el subterr neo que dicen conduc¡a a Montearag¢n no hab¡a luz y por tanto ,al no encontrarla los viatores volvieron a buscarla donde se encontraba.
Me acuerdo todav¡a de Don Evilasio ,director del Colegio de arriba y del de abajo,que le hablaba a mi padre sobre el proyecto que ten¡an para construir el Colegio Nuevo.
Parecen estos a¤os del 45 al 59,unos a¤os alegres en los que el cine mudo es substitu¡do por el sonoro y como dice la Hojeta 1698 "el speaker y el pianista pasan a la reserva".San Viator el santo caminante viene en el Marqu‚s de Comillas desde Nueva York ,cuya imagen colocaron en la capilla de las Cortes y que m s tarde se traslad¢ a la entrada del actual Colegio.Tomando quiz tal imagen de yeso por modelo,convendr¡a para la mayor gloria del santo,mayor impacto en el coraz¢n de los viatores cl‚rigos y paisanos que se tallase en madera o en piedra y no s¢lo los ni¤os ,sino los mayores ,obedecer¡amos con m s impacto la llamada que reza: "Sinite parbulos venire ad me".
En el a¤o 1946 se hizo la primera orla ,con doce alumnos ,entre los que se encuentra el sacerdote Francisco Lorenzo,hermano de mi compa¤ero de curso Gonzalo Lorenzo.
Los Cl‚rigos de San Viator trabajaron desde el a¤o 1945 hasta el a¤o 1959,en el Colegio Alto buscando la excelencia acad‚mica en la ense¤anza del Bachillerato,en tanto segu¡an dando la ense¤anza primaria en el Colegio de abajo.
Pero los proyectos de que Don Evilasio hablaba a mi padre,se hicieron realidad,de tal manera que el Colegio San Viator de Huesca lleg¢ a entrar en su tercera fase.

Tercera fase.-
En el a¤o 1959,entramos en la tercera fase del colegio de Huesca,que se encuentra en la calle del Parque,porque los tiempos iban cambiando,ya los viatores iban proyectando una ense¤anza m s moderna,con m s comodidad para la juventud,con mejores patios de recreo y como "las cosas de palacio van despacio",tuvieron que abandonar ,no sin sentirlo los dos viejos palacios-colegios y aqu¡
se consigui¢ la uni¢n de los dos colegios,el alto y el bajo ,en uno s¢lo,que permit¡a a los profesores trabajar en mejores condiciones y a los alumnos,no estar separados los hermanos mayores de los menores,tanto en los internos como en los externos.
Entre los profesores,por nombrar a alguno,citar‚ a Don Juan Mart¡n como profesor entregado a la ense¤anza con entusiasmo y dedicaci¢n durante muchos a¤os,tanto en el Colegio viejo como en el nuevo y que ha hecho que cientos de alumnos suyos lo recuerden,porque sus ense¤anzas los han hecho triunfar en la vida,por la que caminan airosos y con fe.
Este Colegio ,que desde siempre hab¡a estimulado los deportes,en los que destac¢ ,sobre todo en el Baloncesto,pues basta recordar como Don F‚lix hac¡a con sus manos ,en aquellos viejos tiempos,los aros de las porter¡as y otros aditamentos,pens¢ en crear el Estadio del Padre Querbes y lo cre¢.Para ello compraron dos campos y uno de ellos era de un servidor de ustedes.El director del Colegio Don V¡ctor G¢mez me habl¢ y yo que fu¡ un mal viator,
porque como he afirmado antes,no supe en mi ni¤ez viandar o caminar por el Parque de Huesca ,desde casa de Retortillo hasta mi casa del Coso Alto,vi una ocasi¢n de reparar alg£n da¤o a los Cl‚rigos de San Viator y sin mediar casi palabras,lo pas‚ a su propiedad.Los Viatores hicieron un enorme campo de deportes, llamado "Estadio Padre Querbes" y sus alumnos fueron viatores en su formaci¢n intelectual y en la f¡sica.
Me acuerdo ,cuando era ni¤o ,como nos ense¤aban a cantar a la Virgen del Pilar aquel himno que dec¡a :"Virgen Santa ,madre m¡a, luz hermosa ,claro d¡a...",igual que el padre Querbes inculcaba conmovido el amor a la Virgen de las Gracias,all en Lyon o la devoci¢n a Nuestra Se¤ora de Fourvi‚re ,instalada en los altos de Marsella.
Ahora con la construcci¢n de viviendas ,los Cl‚rigos de San Viator podr n finaciar sus buenas obras en Espa¤a ,en Africa y en Hispano-Am‚rica,porque dijo el Se¤or :"Yo soy el camino,la verdad y la vida.Quien cree en m¡,no morir para siempre".
Yo creo que los Cl‚rigos de San Viator ,seguir n caminando y entre ellos algunos con apellidos aragoneses,como Gallego,Mairal,Ariz¢n, Nestares,Rivas,Gazo,Lahoz,Rivar‚s,Almaz n y tantos otros.

Teorema del paso de la materia al espíritu

Hace pocos días me encontré a un joven amigo, que circulaba por Huesca en una silla eléctrica de ruedas. Me explicó muchas cosas, pero lo que me llamó la atención fue la resolución, por sus propios medios, de tres teoremas. Todos los que en otros tiempos estudiamos matemáticas, nos acordamos de los teoremas, pero hacía ya mucho tiempo que yo, no oía nada sobre ellos. El más conocido debe ser el Teorema de Pitágoras, que dice: en un triángulo rectángulo, la suma de los cuadrados de los catetos es igual al cuadrado de la hipotenusa. Yo no sé qué teoremas serían aquellos que resolvió mi amigo ni quien se los planteó. No se lo pregunté, pero cuando lo vea, trataré de corregir mi torpeza, preguntándoselo. He tenido la ocasión de hablar con un catedrático madrileño de Física y quise saber si en las Facultades presentan teoremas al pueblo sabio, para que los resuelva y él me contestó que en su Facultad no existía el problema de los teoremas, entre otras razones porque los mismos no dependen de la Física, sino de las Matemáticas. ¿Es qué la Física estudia solamente los problemas materiales y las Matemáticas tratan sólo de problemas intelectuales o espirituales ?. Volví a encontrarme al profesor y le expliqué mis pensamientos y me dijo que es difícil dividir totalmente la Física y las Matemáticas, porque son ambas como ramas de una sabiduría superior. Es lo que yo había pensado sobre la materia y el espíritu, al escuchar aquel principio que dice ” la materia ni se crea ni se destruye , solamente se transforma”. En el Veni Sante Espiritus, se le pide al Espíritu Santo :”envía Señor tu Espíritu y todas las cosas serán creadas y renovarás la faz de la Tierra” y vemos como van apareciendo conocimientos sobre las cosas que nos rodean y recordando tiempos pasados antiguos y recientes, contemplamos como se han ido de una casa los abuelos, los padres y como ahora están los hijos jóvenes, porque la faz de la Tierra se va renovando. Se van relacionando la materia y el espíritu, a pesar del materialismo de Marx y gracias al espiritualismo de San Juan. Entonces se plantea ante uno mismo la resolución de un teorema, que demuestre como el espíritu y la materia tienen una coincidencia. Cicerón escribió que un teorema es “una demostración de una suposición sujeta al estudio especulativo”. Demostrar la conexión o unión entre la materia y el espíritu es difícil, pero verlo es fácil, por ejemplo mirando un rostro material de una gran belleza, parece ser objeto del reflejo de un espejo, que de la materia eleva el espíritu. Hay que especular para conseguir la demostración de algunas suposiciones para que sean auténticos teoremas. Por ejemplo el Teorema de Fermat, propuesto por el jurista y matemático francés del siglo XVII, haciendo proposiciones en 1670 que son ciertas, pero que no fueron científicamente demostrables, hasta que el año 1995, el inglés Wiles, presentó la demostración del Teorema “Enigma”. Son muchas las conjeturas que existen en la mente humana y se ve que son realidad, pero sin poderse demostrar, para pasar a ser teoremas.
En la vida ordinaria se ven casos como el que cuenta Ramón J. Sender en su obra “La muñeca en la vitrina”, en la que narra como muere una bella joven y la embalsaman, la visten lujosamente y van con ella al teatro. Con estos hechos niega Sender la muerte. Escribe Sender :” Viva o muerta, animada o no, la forma de aquella materia(que podía acabar naturalmente en podredumbre y cieno) le daba derecho a alguna clase de inmortalidad siempre gloriosa”. ”El padre pensaba : Sabemos algo del cuerpo humano, pero nada de esa alma que está viva en la forma corporal y que habla un idioma que entendemos muy bien aunque no con el entendimiento”.Se ve la verdad en las especulaciones de Sender, pero para demostrarla hace falta que mi amigo el de la silla de ruedas, se esfuerce en declarar la demostración del Teorema del contacto entre el espíritu y la materia y entre ésta y el espíritu.

Tiempos pasados y futuros

La Biblia explica como Dios creó el Mundo y como acomodó al hombre en el Paraíso Terrenal, para que cuidara de las plantas y de los animales. Aquella dulce vida de Adán acompañado por su mujer Eva, con la que eran una sola carne, se evaporó porqué Eva y Adán desobedecieron al Señor, comiendo el fruto prohibido, del Arbol del Bien y del Mal. El hombre si hubiera respetado la voluntad de Yahveh, hubiera alcanzado el conocimiento del Bien y del Mal y no hubiera encontrado ese progreso que ha alcanzado la humanidad, mezclado con el Mal, porque malos son el terrorismo, las guerras , el hambre y la sed de muchos pueblos. Ahora nos damos cuenta de que está desapareciendo el hielo de los Polos, como desapareció la vegetación con su belleza, del Paraíso Terrenal. Y uno piensa: si en aquellos primitivos tiempos Caín mató a Abel , ahora son muchos los Caínes y abundantes los muertos, como Abel. Están desapareciendo especies animales y se prevé que si el hombre no cambia algunos de los sistemas de producción industrial, también puede desaparecer. ¿No será que Dios se dispone a castigar a los hombres ?. ¿O tal vez quiera avisarles del peligro que corren con tanto crimen ,con tanta injusticia ? . Estas preguntas coinciden con las palabras del Génesis, que se expresan así: “Viendo Yahveh que era mucha la maldad del hombre en la tierra…se arrepintió Yahveh de haber hecho al hombre en la tierra, y, con el corazón apesadumbrado, exclamó: Borraré de sobre la haz del mundo al hombre que creé…pues estoy arrepentido de haberlos hecho”. Yahveh se dio cuenta de la bondad de Noé y se limitó a hacer desaparecer a los hombres con el diluvio universal. Ahora también quedan muchas mujeres y muchos hombres buenos y tal vez no desee el Señor hacerlos desaparecer.
He tenido un sueño, un breve sueño, como contestando a esas preguntas. En él aparecía un hermoso y verde prado de una hierba, que no tenía la forma de ninguna otra planta conocida, al menos por mí. Empecé a pensar, soñando (una forma de pensar muy extraña), que esas plantas insinuaban a los hombres una nueva forma de vida que Dios estaba preparando para sustituirlos por esas plantas, que proclamarían su amor a el Creador y El gozaría, como parece ser que ha gozado de muchos otros mundos, que creó y que ya han desaparecido. Marte dicen que tiene grandes depósitos de agua, que tal vez en tiempos pasadísimos, dieron vida a seres que no sabemos si existieron o si vivieron y en este posible caso, tampoco sabemos como eran. Aquellas plantas parecía que estaban hechas para pensar y para comunicarse entre ellas, pero sin riñas, sin envidias y sin atropellos. Se me pasó en poco rato el color verde y se cubrieron mis retinas de un color rojizo, sobre unas piedras como guijarros de río y me acordé del color rojo del medio ácido en que se encuentran otras piedras en la Comarca del Río Tinto, allá en Huelva. Dicen que hay sabios estudiando la posibilidad de que tal medio se encuentre en Marte. Leí que en Groenlandia se habían encontrado hace poco tiempo unas células metálicas, que también en medio ácido, trabajaban con proteínas. Estaban escondidas desde hace siglos y ¿quién podrá negar que el Señor las tiene preparadas para crear otros seres, tal vez mejores que el ser humano?.
Todos los hombres, después del Diluvio, hablaban en la misma lengua y se pusieron a construir la Torre de Babel..El Señor exclamó:” He aquí que forman un sólo pueblo y tienen todos la misma lengua y este es el comienzo de su obra… Ea, bajemos y confundamos allí su lengua, a fin de que nadie entienda el habla de su compañero”
“Luego los dispersó Yahveh de allí por el haz de toda la Tierra y cesaron de construir la ciudad”. Según la Biblia aquella ciudad era Babel y según algunos, esa ciudad era Iberia.

martes, 26 de enero de 2010

Tempus fugit

Sobre la esfera del reloj de pared, se lee: Tempus fugit y el tiempo va huyendo lento, lento al ritmo que le marca el sonoro tic-tac de su péndulo. No tiene prisa el reloj de forma semihumana con cabeza, que por cabellos, se corona con adornos barrocos; su cara es blanca, redonda y numerada, con saetas que no inciden sobre un corazón que no posee, sino sobre la frialdad de unos números romanos, que recorren, periódicamente, una y otra vez, con la monotonía con que la luna cumplimenta, día y noche, las fases que aparecen en los calendarios. Su pecho y su vientre de guitarra se transparentan a través de un cristal, dejando ver como el péndulo alterna su movimiento pendular.
El tiempo huyó definitivamente para el varón que lo escuchaba y contemplaba, pero la dama quebró la sincronía con el tic-tac sonoro y no supo, ya más, escuchar la dulce sonería de campanas, que el reloj cada hora, al aire regalaba.
Se fijó la señora solamente en lo fatal de la sentencia de la esfera y aquel “tempus” que “fugit” se le clavó, cruelmente en su cerebro y en su corazón, cuyos latidos, siendo vida, no le decían nada.
El reloj se recrea con el tiempo que tiene concedido y la dama, en lugar de gozarlo, lo consume, lo quema, lo derrocha, huye de él y huye de sí misma sin parar un instante a gozar de la vida que Dios le concediera. Va y viene, sube y baja, sin hacer un alto en su camino y el tic-tac del péndulo de la vida, queda despendolado, con pérdida del ritmo armonioso, que pudo ser placer y ahora es huida.
Párate sin parar, como el reloj, para escuchar el ritmo de la vida, para oír el sonido de campanas, de músicas, de palabras bellas y para ver las fases de la luna, los paisajes y tantas cosas que adornan la existencia.
¡Párate, templa tu ritmo pendular y manda sobre ti, como la rueda Catalina en su reloj!¡como Manuel Lalanda convertía en ballet la prisa de la fiera!
¡Párate como Teresa la andariega, en las moradas del alma y de la calma!.

La música del Fisioterapeuta

La terapéutica es una parte de la Medicina, que estudia los medios y remedios que se han de utilizar para curar las enfermedades. Antes, cuando uno se quedaba malparado después de una rotura o de un golpe, no tenía mas solución que aguantarse los dolores, molestias e incapacidad para trabajar o entregarse en manos de algún brujo, hechicero o curandero. Hoy la Medicina ha avanzado de una forma extraordinaria y se ha creado la carrera de Fisioterapia Fisiológica, para hacer tratamientos prácticos del mal funcionamiento de los huesos, cartílagos, tendones y de todos los órganos que intervienen en los movimientos fisiológicos del hombre y de la mujer.
Yo, como muchos otros ciudadanos, me caí en la calle y me rompí un hueso. En la Seguridad Social me inmovilizaron mi brazo derecho, pero después escasamente podía ejercer los movimientos ordinarios. M encomendaron al Terapeuta, que me hizo tender sobre una camilla y empezó a manipular mi brazo, como si fuese un juguete al que había que crearle movimientos. Me llamó la atención la entrega a su labor del Terapeuta Javier, que de vez en cuando acompañaba sus movimientos con sonidos, unas veces silbidos, otras gritos suaves como si tratara de lamentarse, aunque yo creo que no se lamentaba del mal que él mismo podía producir, sino del mal que me había causado la caída y él tenía que curar. Yo extrañado por la frecuencia de los sonidos y al mismo tiempo complacido por su musicalidad, le pregunté: ¿es que en su carrera les enseñan música terapéutica para que colabore su sonido con sus movimientos?. Porque esos movimientos unas veces eran giratorios, otras de alzar el brazo y de rebajarlo y algunos de abrir y de cerrar el ángulo que tiene de vértice el codo y como lados angulares tiene el brazo y el antebrazo. Al abrir el ángulo, parecía que Javier cantaba un sonido que no sé como representarlo, algo así como pssii y al cerrarlo, se contestaba a sí mismo psaa. Cuando rectificaba el brazo y el antebrazo, me cogía de la mano y los levantaba hacia arriba, acompañando este movimiento con un silbido, que en ocasiones era lento por la torpeza de mi brazo y antebrazo, pero en otras ocasiones, en que ya había ganado movilidad, se hacía más ligero, como si se tratara del canto de un pájaro, que saltara volando hacia las alturas. En el alto techo de la enorme sala, donde las camillas esperaban a las personas aquejadas de dolores, unos altavoces soltaban al aire una suave música, que parecía apoderarse de la sensibilidad de Javier, que hacía que consonaran sus tonos con los que salían de su corazón. Yo, como veterinario, me acuerdo de aquella granja de vacas lecheras, en la que sonaba música tranquilizante y las vacas estaban más tranquilas, rumiando y segregando leche. Allí se apreciaba la música como elemento terapéutico y como persona enferma la he gozado en la sala del Hospital Provincial, emitida por los altavoces y por la voz sensible de Javier.
En cierta ocasión unos gitanos, que trabajaban en la construcción de unas casa en Siétamo, al parar en su trabajo, cogieron en sus manos instrumentos metálicos, propios del oficio de albañil y sentados en una acera se pusieron a tocar música, igual que la que hacían sonar en las herrerías de Córdoba otros gitanos, que trabajaban el hierro forjado. Tienen también sus estilos los marineros, los pastores, los agricultores, etc.,etc.
En la SEAT trabajaban dos muchachos fabricando zapatas y frenos, les gustaron los sonidos que producían y han vendido, dicen, que miles de discos, con semejantes sonidos. No me resulta extraño que Javier haya descubierto una música psicoterapéutica. Le dije que escribiera en algún libro o en algún folleto sus églogas musicales, en las que será, tal vez difícil encontrar la representación de sus sonidos, pero yo creo que sería interesante para rehabilitar a muchos seres humanos. Me contestó que tendría yo que colaborar con él y al decirle que no podría, una vez rehabilitado, porque me tendría que marchar, con el humor que le acompaña siempre, me dijo: ¡Oye! y ¿por qué no te rompes el otro brazo?.

El ibérico

Conocí en la Calle Alta de Siétamo a un hombre original, ya que proclamaba ser un ibérico integral. Se llama Miguel y nació en la Roda de Andalucía, es decir en su mismo corazón, pues esa Roda se encuentra entre Sevilla, Granada,Córdova y Málaga. Este ibérico, llegó al pueblo de Siétamo, después de vivir en Barcelona durante muchos años y de hablar el catalán incluso con un acento, que debe venir de aquellos primeros pobladores, entre otros de los íberos ilergetes, porque los catalanes son indudablemente íbericos, es decir hijos del río Iber o Ebro. El comprende la diferencia que existe entre íberos e ibéricos, porque no se proclama íbero ya que en este País, además de los íberos, estuvieron los celtas, los fenicios, los romanos, los árabes, etcétera, etcétera, pero sí que se declara como un hombre nacido en la Península Ibérica, donde todos sus habitantes son, por tanto, ibéricos. Este ibérico es indudablemente un andaluz, porque estuvo estudiando en un seminario, del que huyó descolgándose por una ventana, agarrándose a una sábana y habla con enorme facilidad, que a veces te confunde y dirigida por una fecunda imaginación. Canta como los pájaros, unas veces canciones modernas y otras tangos argentinos, conduce con alegría, sacando con cierta frecuencia sus manos del volante. Es que esas manos son hábiles porque hacen sonar la guitarra, no sólo acompañando sus canciones, sino llenado el ambiente de música. Se nota la influencia de algunos catalanes en su afirmación de que no es español, sino ibérico, porque siente la diferencia mediterránea, entre las catacumbas que ha visitado, de la arquitectura vaticana, de los quince días que pasó en casa Maranello de Ferrari y entre los encantos que tiene el resto de su tierra ibérica, a la que se resiste a llamar España. Ha estado en Televisión en Madrid y en Barcelona, allá por los años sesenta, cantando con el grupo The Findels o los luchadores, que gravaron dieciocho discos. Pero después de muchos años de vivir en Barcelona, acaba viniendo al pueblo de Adahuesca, patria de las santas Nunila y Alodia, que no sólo se veneran en tal pueblo, sino también en el Leire navarro, en Murcia y en Andalucía en la ciudad de Huescar. Allí, en Adahuesca, ha establecido un restaurante y recibe a los que van por allí de visita o de celebración. Le gusta la arquitectura de muchas casas altoaragonesas, como la de Claver de Angués, emparentada con los Claver que vivieron hace siglos en Sieso de Huesca y en Blecua. En el pórtico de la iglesia de Sieso hay unas escenas gravadas en piedra, en las que aparece algún barco, que dirigió un Claver en las guerras del Mediterráneo contra los turcos. Le hago ver como España siempre ha intervenido en los problemas mundiales con predominio castellano en América y del Reino de Aragón con Cataluña, en el Mediterráneo. En una de sus canciones dice: ”Me gustaría volar en tu pensamiento”, pues efectivamente vuela con sus ideas, porque son tantas y las expresa de modo tan continuo, que resulta imposible influir sobre ellas. Una de sus canciones afirma que “ a todos nos traía la cigüeña” de París y pregunta que si ”somos hijos de Moliere, ¿dónde están los andaluces, catalanes castellanos, si venimos de París?”; “yo te tengo que decir: no venimos de París”, pero yo exclamo: ¡cuánto mejor sería que los ibéricos, al nacer en París, fuéramos más europeos y nos harían más caso a la apertura de esas puertas pirenáicas!. Yo creo que no le sabrá mal, porque siente algo común a todos los ibéricos, aproximando la Ibérica a España, cuando dice que nacemos “En la Ibérica de todos, con sus costumbres y sus modos”. Esa Iberia, que en sus distintas zonas, abre las puertas hacia Europa y en Aragón, como todavía somos españoles, no nos dejan abrirlas hacia Europa y desde Europa a la inmensa mayoría de autonomías ibéricas. ¿Qué pasa con Aragón, al que le cierran las entradas y salidas a España y de España a Europa?.

El sol en la Catedral

La Catedral de Huesca se alza en la cumbre de esta ciudad, exhibiéndose a los humanos como una joya de estilo gótico, para que al contemplar aquellos arcos puntiagudos que señalan el cielo, piensen en el Creador. Sus arcos son elevados e iluminados a través de las ventanas, también rasgadas y puntiagudas, que parecen estar situadas en una gran elevación, para invitar a la luz del sol, a entrar en sus naves. El sol, efectivamente, penetra en dichas naves y va iluminando sus robustos muros; en cambio parece que sus rayos se resisten a penetrar en las bajas capillas laterales.
Hace ya unos dos o tres años, al llegar el Otoño y hacia las nueve de la mañana, observé como unos brillantes rayos de sol, penetraban en la capilla, donde se encuentra depositado en su sepultura de piedra, el cuerpo del anterior y ya difunto Obispo de Huesca Don Javier Osés Flamarique. Murió en esta ciudad de Huesca el día 23 de Octubre del año 2001 y en la capilla en que se encuentra su tumba, cuando se cumple el aniversario de su muerte y ya ha amanecido, entra el sol para saludarle con sus rayos. Se lo hice notar al Reverendo Don Damián Pañart, que se quedó absorto ante la contemplación de tal espectáculo luminoso ante la tumba de Don Javier.
Cuando lo enterraron en la capilla, dejaron las rejas abiertas para que los fieles pudieran entrar, unos a rezar y otros a saludar su memoria. Muchas personas le llevaban ramos de flores y las depositaban en el pie de la tumba, pero ya pasado cierto tiempo, cerraron las rejas, tal vez creyendo que el recuerdo de Don Javier habría disminuido o tal vez desaparecido entre la gente. No sé si coincidió su cierre con la visión del sol visitando a aquel, que la gente también quería visitar, pero se abrieron de nuevo las rejas de la capilla y allí, al pie del sepulcro, iluminadas por el sol se ven flores depositadas en recuerdo del difunto, que permanece en el interior. Porque si el sol entraba entre las rejas cerradas, que impedían la entrada a los fieles que iban a visitar a Don Javier, a rezarle, a explicarle alguno de sus problemas o simplemente a depositar flores al pie de su tumba, había motivos para permitir que se acercasen los oscenses a su gran amigo. Y se abrieron las rejas para que no impidiesen el paso de los fieles, como incluso, estando cerradas, aquellas rejas no podían impedir que todos los años, al llegar el equinoccio de Otoño, los rayos del sol pasasen a besar y a iluminar al amado Obispo Don Javier Osés Flamarique, que con su báculo, había orientado los espíritus de los oscenses, durante muchos años.
Un amigo mío me contó que en uno de sus viajes había visto como entraba el sol en un templo e iluminaba una imagen de la Virgen y yo recordé que en una cueva de nuestra provincia, por una a modo de ventana, labrada en sus paredes de roca, cada día el sol, de repente entraba e iluminaba la cueva. Los hombres primitivos llegaron a adorar al sol y en cuevas de esta índole, lo adoraban y le pedían su protección.
Ese buen amigo me proporcionó varias fotografías en que se ve la luz del sol, iluminando la tumba de Don Javier y sobre ella una ojiva solar, que con su vértice o punta señala el cielo.
Los hombres, con nuestra pequeñez, si miramos al cielo, nos damos cuenta del sistema solar en que vivimos, pero necesitamos la ayuda de la Ciencia, para darnos cuenta de que además del sol, que es uno entre el número casi infinito de estrellas, está nuestro planeta Tierra, acompañado por nueve planetas más. Sólo el sol posee luz propia y los planetas y las lunas, simplemente reflejan esa luz solar. La distancia desde el sol hasta su planeta más lejano es de más de 5.600 millones de kilómetros. Pensando que nuestro sistema solar no es el único del Universo, es probable que haya millones de estrellas con sistemas planetarios, parecidos al solar.
¡Qué pequeñez la nuestra, comparada con la magnitud del Universo! y sin embargo, ¡qué belleza se puede contemplar en la tumba de Don Javier, con esa flecha u ojiva solar que nos señala el “Reino de Dios”!”. Nuestra pequeñez nos impide ver todas las cosas creadas, como las variaciones del tiempo del sol en las carreras por su sistema o el no percibir la sensación de volumen en las fotografías, como estudió y experimentó Llanas. Pero la fotografía de mi amigo, nos señala el camino de acercamiento y amor que indican los ramos de flores, que los oscenses llevan al sepulcro de Don Javier Osés Flamarique.

EL PASTOR MARINO LARDIËS

Hace ya muchos años que conocí a Marino, que estaba de pastor en Siétamo, para cuidar las ovejas de varios ganaderos. Era un altoaragonés con su apellido vasco-ibérico, nacido en Nocito, quizá con un tanto de influencia goda, porque su pelo era rubio y sus carrillos un poco colorados, y que al saludar, siempre mostraba una eterna y sentida sonrisa. Más tarde se estableció él mismo de ganadero en Bandaliés, encerrando sus ovejas en una antigua casa infanzona, en la que, en cierta ocasión, el “amo” ordenó a sus mulateros, que sacasen de la cuadra, donde, más tarde Marino encerraba sus ovejas, sus fuertes mulas, para ayudar a las de mi abuelo, a arrastrar unos maderos, que traía desde la Sierra. En aquella noble y ya vieja casa, cuidaba Marino a sus ovejas y corderos como su fueran sus hijos, pues la causa de que alguno de esos animales muriera, no se debía a carencias, sino a exceso de buena alimentación. A mí, como veterinario, no me fue difícil superar esas dificultades. Pasó el tiempo y nos seguíamos viendo con cierta frecuencia, porque venía a la tienda de Angel Escartín, frente a la Iglesia de Santo Domingo, con quien yo estaba contratado de veterinario, a comprar piensos compuestos y sal para que una o dos veces al año, la lamieran sus ovejas. Cuando se retiró, fue a vivir en un piso en Huesca, donde, sobre todo en el invierno descansaba y en sus calles, alternaba con otros, que como él estaban relacionados con la antigua ganadería y con sus orígenes montañeses. Pero siempre fue el pueblo de Nocito el que fue la ilusión de su vida, porque allí estaba siempre que podía y allí trabajaba, unas veces arreglando un muro de piedra, que se estaba desmoronando y lo hacía gratis, porque él amaba lo que había conocido durante su niñez, porque en aquel Valle de Nocito, vivió durante mucho tiempo su patrono San Urbez. Huesca se comunica poco con Nocito, pero lo necesita, como lo necesitaba Marino , que se convirtió en un nuevo Urbez, porque veneraba al Santo y lo amaba y estaba pendiente todo el tiempo de que subieran sus devotos, sus parientes y sus amigos, a rezarle en su santuario y en la ermita . Yo recuerdo, que el año 2000, el cielo seguía sin enviarnos la lluvia necesaria para la tierra y subimos a Nocito a pedirle el agua al Señor por medio de San Urbez, y llegó el agua que hizo que la cosecha que se recogiese fuera buena. Allí estaba Marino esperándonos y yo le hice una fotografía para dársela a él y otra para tener yo un recuerdo suyo. Pero no sólo me esperó a mí en dicha ocasión, sino que a cualquier hora espera a Vicentico Benedet y a mi hijo Ignacio, que suben a cualquier hora, unas veces en coche, otras en moto y en numerosas andando. Allí les da de comer y les explica sus actividades, incluso les mostró la tumba de su padre, que él siempre está cuidando, sobre todo la Cruz de madera, maravillosa que le colocó cuando murió. Si, repito Huesca está muy alejada del cercano Nocito, porque sólo nos separa de su Valle un difícil camino, que pasa por el Santuario de la Virgen de Sescún, por cerca del desaparecido pueblo de Isarre y desde abajo se ve en las alturas el pueblo de Santolaria, que conduce al Pantano de Vadiello; además San Urbez hace que el río que abastece a Huesca y no a sus pueblos, baje siempre agua, aunque el año pasado hubo que tomarla de la Balsa de Valdabra. Nocito representa la abandonada Montaña, a la que se accede por la “osca” o puerta o apertura de la Sierra por el río Guatizalema, a Los Molinos de Sipán , Arbaniés y otros pueblos del Somontano Oscense. Pero muchos de Huesca y su comarca, ¡cómo quieren a Nocito , a su patrón San Urbez, a su discípulo Marino Lardiés y a los pocos paisanos que quedan vivos todavía!. Hay en el Somontano algunos como Vicentino Benedet , nieto de la señora Joaquina Nasarre Albás, hija de Nocito, que tiene una devoción enorme a San Urbez, a su entorno y a sus escasos habitantes !. ¡Cómo sentirán la falta de Marino muchos amigos oscenses de este mundo, en qué termina la Montaña y empieza el Somontano y que aman al Santo Pastor San Urbez, porque además de pastor de ovejas, Marino lo fue de muchos hombres! .

El abuelo y el nieto



El abuelo Rafael no ha sido siempre abuelo, ni en edad ni en nietos. Ha sido de joven, además de guapo, un muchacho trabajador, amigo de todo el mundo, porque cuando, en alguna ocasión, lo acompañaba por las calles de Almudévar, con todos los que nos encontrábamos se saludaba y preguntaba sobre su salud y a algunos sobre como se le conservaba el vino procedente de aquella viña en la que él le ayudó a vendimiar. Todos lo felicitaban por haber llegado a ser abuelo de dos niños como él, guapos e inteligentes.
Tenía un temperamento que sentía la proximidad de unos hombres con otros, como pude comprobar en cierta ocasión en la que caminando por las bodegas de Almudévar, nos encontramos con uno de sus múltiples dueños, que nos hizo entrar en la suya y allí hablando el uno con el otro, recordaron su juventud y las ocasiones en qué celebraban sus fiestas públicas o particulares y todas estas conversaciones las acompañaba el señor que nos invitó a entrar en su templo particular del dios Baco, con algún vaso de buen vino y con torta. Hablando de este recuerdo con mi consuegra Aurita, de Albero Alto y casada en Coscullano con Lorenzo Zamora, me habló de que cuando ella era joven, además de atractivo era buen conversador, amigo de la tertulia, acompañada muchas veces en Almudévar por el canto de las jotas. En aquellas jotas en que se hacía oración a la Virgen de la Corona, se transmitían recuerdos históricos, sociales o recuerdos particulares, unas veces de amor y otras de luchas y de guerras; en ocasiones se ridiculizaba a algún vecino por ciertas costumbres unas veces ligadas al trabajo o al buen comportamiento, cuando otras eran vicios, como el de abusar de la bebida. Pero casi nunca se olvidaban del amor. El era feliz y cariñoso, porque, en cierta ocasión me acompañó a ver bajar a la Virgen de la Corona desde la iglesia situada en su corona al templo parroquial y pude observar como demostraba su amor a la Virgen y a sus propios paisanos que la acompañaban y la veneraban con sus ceremonias, con sus cantos e incluso con sus bailes. Se casó con Maruja y recibió la alegría de ver como su hija, casada con mi hijo Manolo, dio a luz dos niños, uno llamado Ignacio y otro Luis. Había llegado a una edad muy avanzada y al mismo tiempo había sido abuelo de dos nietos. Estos al ver a su abuelo enfermo, preguntaban que donde iba a ir y todos les contestaban que iba a subir al cielo. Lo creían, pero Luis, con sus tres años y medio, parece ser que se resistía a la falta de unión con su abuelo Rafael y decía que si alguna vez se caía del cielo, ¿cómo iba a llegar aquí libre de todo mal?, por que decía que de allá arriba podían caer piedras, que harían muchos ruidos. Yo le hice ver que todo lo que cae de lo alto no hace daño, como pasa con la lluvia y con la nieve. Al nombrarle la nieve decía que con ella hacían pelotas aplastándola con sus manos y también hablaba de los muñecos que formaban, a los que le ponían unas narices de zanahoria. Mientras él seguía pensando, en la forma en que se juntaría con su abuelo, yo hacía lo mismo, pero a mí se me representaban las ideas de un niño tan pequeño, como una necesidad que tenemos los hombres de estar unidos y de amarnos unos a otros, como nos amaba y según la teoría del pequeño Luis, nos sigue amando, el abuelo Rafael.

Curas y labradores

Son las ocho y media de la mañana del último día de Agosto de este caluroso verano del año 2003. Aparco en la subida que está frente al jardín que hoy ocupa el solar en el que se encontraba edificado el cuartel, que estaba debajo del actual museo y frente a la parte lateral del Seminario. En ese cuartel cumplió el servicio militar de alférez, mi hermano Manolo, que atendió a mi amigo y paisano Cabrero, cuando le cayó un rayo en el Campamento de Igriés. Yo estuve con mi hermano, que fue a visitar a un soldado enfermo y me acuerdo del aprovechamiento de las antiguas construcciones, que hoy día muchas de ellas se han derribado.
Fui andando a la Catedral y al pasar por el seminario vi a Don José María, párroco de Coscullano, que por lo visto había madrugado, para ir a decir misa en diversos lugares, porque ahora son escasos los sacerdotes. No me vio, pero yo miré hacia la pequeña plaza, que está al lado de la puerta del Seminario, donde está el busto de Ramón y Cajal, que parece seguir meditando. Entra por dicha plaza el sol que brilla intensamente, a pesar de haber cambiado enormemente el tiempo, porque el calor ha cedido y el sol, a estas horas parece que me llama y me atrae, para que goce de sus rayos, mientras contemplo la ilustre cabeza de nuestro sabio y después me miro hacia el Monasterio de Montearagón, que parece estar paralelo a nuestra ciudad, a la que mira como la miró en los años de mil noventa y cinco y noventa y seis, con deseos de poseerla, pero los tiempos avanzan y todavía mira a Huesca, en la que ya no contempla el convento de San Bernardo ni el Cuartel ni tantos monumentos, pero que sin embargo la ve crecer.
En cambio Huesca se mira a Montearagón con indiferencia porque se ha convertido en una ruina.
Sigo por la puerta del Museo y entro por la calle de San Bernardo, oigo la cerradura de una puerta falsa y me parece que por ella, como otras veces, va a salir un labrador oscense, que vive en la calle del Suspiro. Sale por fin el esperado Claraco, saca su bicicleta y nos ponemos a hablar el uno con el otro. Tiene un año más que yo y a pesar de encontrarnos tantas veces, no hablamos de la Agricultura hasta el día de hoy, en que me dice que se va al huerto, porque ya no labra sino que tiene la tierra dada a cultivar por algún otro; es que se van envejeciendo los labradores y como los curas quedan ya muy pocos y pasa con los labradores que están abandonando el cultivo de la tierra y los sacerdotes al morir no son sustituidos por otros que se dediquen al culto divino. ¡Qué dedicación la de los curas y de los labradores al culto divino del pueblo de la vecina Sierra y al cultivo de la tierra oscense!. Claraco conserva el apodo que, con gran honor, llevaba su familia desde siglos, como todas las casa de labranza de Huesca llevaban el suyo!, ya que su auténtico apellido es el de Sauqué.
Llego por la calle de Dormer a la Catedral y allí observo la cultura del hombre, por ejemplo en el arte del altar mayor, esculpido por Damián Forment y por su hija, cuyos bustos, como el de Cajal en el Seminario, se exponen a la contemplación de los visitantes y de los fieles, que se quedan admirados por la belleza de la hija escultora.
Al marchar, otra vez al lado del Seminario me encuentro a un anciano sacerdote, que casi siempre va sólo, como meditando. Me pongo a hablar con él y me llena de frases sagradas, como la siguiente: la Naturaleza inferior de los animales se rige por las leyes de esa Naturaleza, pero a los hombres Dios nos ha hecho libres y la libertad nos hace a unos, creer en Dios y a otros, como a Ramón y Cajal, dudar de El. El Señor nos dio la libertad.

Angélica sobre el tejado.- A los hermanos Saura.

He estado en el Palacio de los Condes de Guara, más tarde convertido en Colegio de San Viator, al que acudíamos muchos niños oscenses, entre los que se encontraba el más tarde, gran creador de Cine, Carlos Saura. Me acuerdo de él porque por aquellos tejados, parecía que pasaban las musas para inspirar a los espíritus creadores. Me parece verlas volar y posarse en aquellos tejados, para descender sobre los cerebros y los corazones de los poetas, de los pintores, como Antonio y de los directores de películas, como Carlos. Eran aquellas musas como ángeles femeninos, que no podían descender de los tejados por las chimeneas a los salones de los cerebros, como dicen que por ellas baja Papá Noel. Descendían por las claraboyas e inspiraban a Antonio Saura, sus cuadros, con ideas que aterrizaban en una cabeza maravillosamente preparada, por falta de obstáculos, para los aterrizajes ideales.
Yo tengo dos tejas encontradas al reparar viejos tejados, con magníficos dibujos; uno representa un pájaro entre flores, y otro un bello ramo de ellas. Dicen que las levantaban, cuando alguien moría, para que el espíritu ascendiera por el espacio que dejaban al descubierto. Ese mismo hueco, es posible que lo aprovecharan las musas en alguna ocasión, para sugerir al pintor concavidades y convexidades, senos y cosenos en esas pinturas que hay que interpretar como si del planteamiento de un problema se tratara. En aquellos tejados, además de las pinturas mudéjares en madera, escondidas, pues no se veían, aparecían cumbreras horizontales, representando encubrimientos pictóricos. Caballones y canaletas inclinadas, formadas por tejas montando unas sobre otras y que vertían adulación y envidia. Y en las canaleras de zinc, sobre el tejado, se posaban cuervos y gorriones, a los que acechaban gatas enceladas, que a su vez, todos juntos, inspiraban a las musas. Si éstas no inspiraba no importaba, porque era Carlos el que hacía subir al tejado a la prima Angélica, capaz de inspirar a su atónito “partenaire” y de conmover con el son del viento, el vuelo de la picaraza, la visión de la torre de la Catedral, el tremolar del álamo temblón, la melodía de aquel lejano sonido del piano de su madre, acompañada por Marieta Pérez, el recuerdo del pasado y el arrullo de las palomas. Ese arrullo que hace acudir a la cumbre del tejado a los gatos, a las picarazas y al tiempo, que corre, como también corren las películas de Carlos, dejando en nosotros, que escuchamos y que vemos tal tejado y tales películas, un sabor agridulce de nostalgia y de inspiración, como lo dejaron las musas. Carlos dejó en mí, una emoción en mis recuerdos y en mi corazón, cuando en la Diputación Provincial de Huesca, me pidió, también por la emoción de sus recuerdos infantiles, en los que ambos juntos jugábamos, un texto de mi pluma, para representarlo en alguna de sus películas.

Ramón Acín

He encontrado entre mis antiguos papeles el programa de la Exposición de la V Bienal de Pintura “Ciudad de Huesca” y ya hace tiempo, a saber el año de 1982, presentó el Instituto de Estudios Aragoneses la Exposición de Ramón Acín
En el prólogo del folleto de la V Exposición de Pintura, escribía José Antonio Llanas Almudévar que “en época en que Huesca vivía un tanto de espaldas al arte, su nombre( a saber el de Ramón Acín), tácitamente omitido durante años y las circunstancias políticas, han hecho que la figura de Acín, esta interesante figura, no solamente no se haya valorado en su verdadera dimensión, sino que mas bien sea totalmente desconocida para la mayoría de los oscenses que no peinan canas”-
Yo, que ya las peino tengo que reconocer que mi conocimiento de Ramón Acín, como artista, se limitaba a su obra “Las Pajaritas” del Parque y sólo tardíamente me enteré que tal monumento era producto de su arte, pero aunque luego he conocido lo polifacético de su talento; sólo dos pajaritas bastaron para que Ramón Acín, hiciera mella en mi sensibilidad, tanto que en cierta ocasión escribí:”Aquí en Huesca no podemos enseñar la Sirena Varada de Copenhague, pero cuando iba al Parque, me fijaba en las Pajaritas paradas.¡Qué difícil es ver a un niño o a un pajarito parados! ; mal augurio si esto sucede: o están enfermos o muertos. Pero en Huesca hay una pajarita, ¿una o son dos? que se paró en el parque y se encontró tan placentera, que determinó no marcharse nunca. Coqueta ella, eligió un lugar visible al fondo de la plaza donde juegan los niños, como si fuese una mairalesa de la ilusión o la gran “vedette” de un teatro infantil al aire libre.
Me preguntaba antes, si eran una o dos. Hay dos figuras idénticas, tanto que parecen una, que trata de conocerse a sí misma en eterna interrogación. Las líneas curvas de la biología pajaril, se han vuelto de una rectitud geométrica.
Unamuno en el Café, en sus ratos de ocio se entretenía haciendo pajaritas de papel y quizá por este azar, las pajaritas, perdido su vitalismo, se ponen a pensar. Parece como si estuviesen en un largo diálogo racionalista. Las ideas suben por sus líneas verticales, bajan por las inclinadas y reposan en las horizontales. La evolución va cambiando el aspecto de los seres vivos, pero parece como si el hombre quisiera acelerar esa transformación hasta convertir la vida en muerte; porque muerte es la sustitución de los pies por ruedas, de las plumas de los pájaros por alas metálicas, de las laringes de las personas y de las siringes de los pájaros por discos y “casettes” y para colmo de los cerebros por computadoras.
¿No quiso tal vez Ramón Acín o Fray Acín como gustaba llamarse, hacer crítica irónica del escamoteo de los derechos y del encorsetamiento de las libertades?. Pero si tal era su intención lo hizo al estilo de otro Fray, Fray Francisco de Asís, con pajaritas metálicas, que siguen siendo poéticas y que posadas en el ambiente natural del Parque, siempre tendrán ocasión de renacer ellas y las libertades que representan, no de sus cenizas como el Ave Fénix, sino de su pedestal, rodeado de follaje, seco en otoño y verde en primavera.
Según García Guatas, es como escultor, como se puede entender lo mejor del arte de Ramón, pero es tan variopinto el arcoiris de las artes que cultiva, que ante cualquiera de sus manifestaciones se queda uno pensativo y reflexiona ante el óleo de la Feria, en el que no sólo diversos estilos y un conjunto luminoso estamos contemplando, sino que hay un mensaje, hay un pueblo numeroso, individualizado por personas, que visten de múltiples maneras, representando cada una su papel y están todos ante aparatos inmensos, que tal vez representen “ aparatos oficiales” de los que bajan todos en posiciones desairadas, irónicas algunas y resignadas las que más. El Pim-Pam-Pum preside el cuadro y son sus golpes al muñeco el trato que tantas veces ha recibido el individuo por parte de los aparatos que montara el Poder.
¿Cuántos monumentos a la chatarra se encuentran repartidos por las ciudades, que parecen un homenaje a los vehículos que, de repente, se tornan chatarra en un accidente?.Es fácil con la chatarra hacer monumentos a hierros viejos, es más difícil con esos hierros hacer sentir, estéticamente, la miseria del hombre agarrotado por vil garrote. La piedad del Crucificado se talló en madera y mármol, pero la del vil agarrotado la hizo Ramón con la chapa metálica, con la que consiguió también crear un Cristo, que despierta su amor a quien lo mira. Hay quien del hierro hace chatarra y quien a ésta eleva a la categoría donde está el arte.
¿No has ido Katia, alguna noche de verano, acompañada de tu nieta a ver si se ponían a cantar en la glorieta de tu padre Ramón Acín?. Puso a las Pajaritas en el parque p orque las quería libres, porque él amaba la libertad y un detalle en la fotografía del matrimonio Acín lo denota, pues en la jaula que a su lado aparece hay un pájaro de papel, como si le repugnara encerrar un pájaro vivo. Están mejor las Pajaritas en la glorieta del Parque, glorieta, pequeña gloria de Ramón Acín, que a partir de ahora los oscenses y empezando por esta exposición de sus obras, hemos de elevar a la categoría de Gloria de Ramón Acín.

Artículo anterior resumido por la muerte de Katia Acín el día trece de Diciembre de 2004.-
Ramón Acín, dedicado a su hija Katia Acín.-

He leído en un folleto que “en época en que Huesca vivía un tanto de espaldas al arte,su nombre( a saber el de Ramón Acín),tácitamente omitido durante los años y las circunstancias políticas, han hecho que la figura de Acín, esta interesante figura, no solamente no se haya valorado en su verdadera dimensión, sino que mas bien sea totalmente desconocida para la mayoría de los oscenses que no peinan canas”.Yo ,que las peino,tengo que reconocer que mi conocimiento de Ramón Acín, como artista, se limitaba a su obra “Las Pajaritas del Parque” y sólo tardíamente me enteré que tal monumento era producto de su arte, pero aunque luego he conocido lo polifacético de su talento, sólo las Pajaritas bastaron para que Ramón Acín, hiciera gran mella en mi sensibilidad, tanto que en cierta ocasión escribí:”Aquí en Huesca no podemos enseñar la Sirena Varada de Copenhague, pero cuando iba al parque, me fijaba en las Pajaritas Paradas.¡Qué difícil es ver a un niño o a una niña parados!.Mal augurio si esto sucede, porque o están enfermos o muertos. Coquetas las Pajaritas, eligieron un lugar visible al fondo de la plaza donde juegan los niños, como sintiéndose mairalesas de la ilusión de ellos o grandes “vedettes” de un teatro infantil al aire libre.
No sé si las pajaritas eran una o eran dos. Hay dos figuras idénticas, tanto que parecen una, que trata de conocerse a sí misma en eterna interrogación. Las líneas curvas de la biología pajaril, se han vuelto de una rectitud geométrica.
Unamuno en el Café, en sus ratos de ocio se entretenía haciendo pajaritas de papel y quizá por este azar, las Pajaritas, perdido su vitalismo, se ponen a pensar. Parece como si estuvieran en un largo diálogo racionalista. Las ideas suben por sus líneas verticales, bajan por las inclinadas y reposan en las líneas horizontales. La evolución va cambiando el aspecto de los seres vivos, pero parece como si el hombre quisiera acelerar esa transformación hasta convertir la vida en muerte; porque muerte es la sustitución de los pies en ruedas, de las plumas de los pájaros cambiarlas por alas metálicas, de las laringes de las personas y de las siringes de los pájaros por discos y casetes y para colmo los cerebros por computadoras.
¿No quiso tal vez Ramón Acín o tal vez Fray Acín como gustaba llamarse a sí mismo, hacer crítica irónica del escamoteo de los derechos y del encorsetamiento de las libertades?. Pero si tal era su intención, lo hizo al estilo de otro “Fraile”, san Francisco de Asís, con pajaritas metálicas, que siguen siendo poéticas y que posadas en el ambiente natural del Parque, siempre tendrán ocasión de renacer ellas y las libertades que representan, no sus cenizas como las del ave Fénix, sino las de su pedestal, rodeado de follaje seco en Otoño y verde en Primavera. Pero no sólo era escultor, sino que uno se queda pensativo ante un óleo de la Feria, en el que no sólo se contempla un conjunto luminoso, sino que se percibe un mensaje a un pueblo iluminado, individualizado por personas, que visten de múltiples formas y que hacen su papel ante aparatos inmensos, como si fueran “aparatos oficiales”, de los que bajan todos en posiciones desairadas. ¿Cuántos monumentos a la chatarra se encuentran repartidos por las ciudades?.Parecen homenajes a los vehículos que, de repente, se tornan chatarra en accidente. Es fácil con la chatarra hacer monumentos a hierros viejos. La Piedad del Crucificado se talló en madera y mármol, pero la del Vil Agarrotado la hizo Ramón con chapa metálica. Hay quien del hierro hace chatarra y quien a ésta la eleva a la categoría donde está el arte.
¿No has ido Katia, alguna noche de verano acompañada por alguno de tus nietos a ver si se ponían las Pajaritas a cantar en la glorieta de tu padre Ramón?.Las puso en el Parque porque las quería libres, porque amaba la libertad y un detalle en la fotografía del matrimonio Acín lo denota, pues en la jaula que a su lado aparece, hay un pájaro de papel, como si le repugnara encerrar un pájaro vivo.

Encierros en Huesca

“Unos Decían que sí y otros decían que no”, pero ¿de qué hablaban?. Y yo respondo en este caso que, de los toros. Es natural porque el toro bravo es tan original, es tan entrañable para los españoles y tan exótico para casi todo el resto del mundo, que las polémicas sobre él y sobre las distintas formas de torearlo, como la lidia a pié, a caballo o las vaquillas, el toro de fuego, el toro ensogado y los encierros, han estado presentes entre nosotros, desde hace muchos años.
En un ejemplar de El Diario de Huesca de Agosto de 1877, se lee: ”Al mágico grito de ¡a los toros!, el pueblo español se enardece, y unos por lujo, otros por compromiso, algunos por entusiasmo digno de mejor causa, los más empujados por la corriente, todos van, o por mejor decir, todos vamos a la plaza, y con repugnancia o sin ella, contribuimos a sostener los toros, en el íntimo convencimiento de que nada bueno ni útil ha enseñado, enseña ni enseñará el arte de los Pepe Hillo, los Costillares y Montes”.
Pero la polémica da la impresión de que se daba en el mismo corresponsal, pues luego pasa a describir el ambiente de la plaza y el curso de la corrida, cuya belleza parece haber hecho suya.
Aquel 1887 las gentes de Huesca acogieron los toros con más entusiasmo que en otras ocasiones, pues en el año 1886, no se celebraron fiestas profanas por falta de dinero.
En 1912 se derribó la Plaza, que estaba situada en el solar del antiguo convento de San Juan de Jerusalén y hasta 1939 no se edificó la actual.
Huesca se quedó sin coso taurino, pero no podía quedarse sin toros; López Allué nos lo pone en evidencia en su libro”Coplas y más coplas”, sección de El Diario de Huesca, en que comentaba los problemas de la ciudad. López Allué vivió los toros en la Plaza Vieja que se derribó en 1912 y describe la escena del pueblo acudiendo a la corrida: ”El Coso no era una calle a la hora de la corrida, era un río caudaloso desbordado de alegría”. Nosotros vivimos cada año esa alegría, pero a través del Coso Bajo, porque el río laurentino que describe el Triso, discurría por el Coso Alto hacia ¨San Juan, debajo del Actual Museo. En cambio nosotros vamos a los toros por el Coso Bajo, que al terminarse, nos deja frente a frente con la actual Plaza.
Nos cuenta también que “In illo tempore, hoy (refiriéndose al día de San Martín) había vaca ensogada”, pero no sólo “in illo tempore “ se corrieron vacas ensogadas, sino mucho más tarde y leyendo “Coplas y más coplas”, le parece a uno vivir un encierro:”Ante el peligro y el miedo unos y otros se apiñaban y entremezclados corrían y por las rejas trepaban o entraban en los zaguanes o saltaban a las tapias”.
Estas escenas se repitieron en Huesca durante mucho años, pero no sólo con vacas sino también con toros bravos, como hacía constar Mur Ventura en sus “Efemérides oscenses” y como testimonia el Señor Ferrer del gremio de Carniceros y lleno de vida.
Venía la tradición de tan lejos que el mismo autor cuenta como en 1647 “un día que se corrían toros por las calles de Huesca, se encontró Ruiz de Castilla con un bravo animal que por haber roto la cuerda le persiguió hasta la iglesia de San Pedro el Viejo, tras cuya pila bautismal logró esconderse. A consecuencia del susto contrajo una enfermedad, que le ocasionó la muerte”.
El señor Ruiz de Castilla era catedrático de la Uiversidad, más preparado en su cerebro que en sus piernas, que sí tendrían mejor preparadas sus alumnos.
Preparados para el salto, la escalada por balcones y carreras ante el toro, están los mozos actuales cuando piden que resurjan los encierros, de los que algunos dicen que nunca existieron en la capital de Huesca, pero cuando lees las obras de Juan del Triso, parece que está viviendo un encierro de verdad: ”Dichosos tiempos aquellos –que al empezar la “tardada”-subían por San Francisco-corriendo a la desbandad-matracos y señoritos perseguidos por la vaca-elegida entre las “furas” –de Pompién o de Lascasas”.
“¿Y qué solera taurina había en la “redolada”, pues las “dulas “ de los pueblos contaban con vacas bravas y en mi memoria estoy viendo esas vacas con “tanganas “, que como si fueran galgos en el tiempo de la veda, les colgaban del pescuezo para impedirles correr detrás de niños y abuelos”