sábado, 30 de octubre de 2010

Vuelos sin motor


Siendo veterinario de Alcalá del Obispo, fui a su Campo de Aviación y de Monflorite y vi aterrizar un velero, que al posarse se tornó, de móvil y gracioso, en torpe; se ladeó y quedó como queda varada una barca en la arena. Me vino a la memoria otro caso de aterrizaje forzoso de un velero, en la finca del Tapiado, cerca de la carretera de Huesca a Tarragona; ocurrió un día en que se celebraban las fiestas de Siétamo. Me recuerda su vuelo el de las águilas reales por su elegancia y por su porte; evoluciona en círculos aéreos sin estela, cual la dejan los ruidosos reactores y me recuerda también el vuelo de los buitres, que pierden su elegancia al pisar el suelo, donde se vuelven torpes.

Después de cumplir con mi obligación de vacunar al perro, el director, que llevaba fama de ser un gran Maestro de Vuelos sin Motor, me invitó a volar en un velero, pero sentí miedo; luego pensé que perdí la ocasión de aproximarme al cielo, a la serena paz que inspiran allá arriba, el éter y abajo las sardas y los sasos del Somontano oscense, donde corren las liebres y se ocultan las perdices y conejos; en medio las brisas amorosas juegan y se recrean mutuamente con aves altaneras; son compañeros en el aire los aviones de madera y lona ,sin motor, con los gaviones y otras aves de altura; se acompañan pacíficamente la técnica y la vida y el hombre vuela como un nuevo ICARO sin quemarse las alas y acercándose al cielo.

No he querido volar y me arrepiento de que mi cuerpo no pudiera elevarse como se elevan las ideas perdiendo por un rato la gravedad, que nos atrae al suelo, a la rutina, a caminar por pistas ya trazadas, con curvas, con “stops” y servidumbres crueles.

Que me perdone el maestro que me invitó a subir, porque quisiera, cuando llegue el fin, subir en un velero y que un huracán, que el dios Eolo con su soplo insufle, lo arrebate entre estrellas y sistemas solares, donde la paz se extiende. ¡Así subiría desde Alcalá- Monflorite al cielo!.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Crisis en el siglo XVII y vuelta a lo mismo en el XXI


España en el siglo XVI expandía su poder por el Mundo. Crecían en España las ciudades y los puertos y en el Nuevo Continente se creaban ciudades como Méjico o Buenos Aires. Crecía el poder de los hombres, de los comerciantes, de la manufactura y de la navegación. Pero después de este progreso, se inicia una crisis económica con una gran carestía, que producía la inflación. Si a estas circunstanas añadimos la peste, que bajaba en España de Castilla a Andalucía, la situación se hizo catastrófica. Basta leer alguna de las novelas picarescas, que describían el hambre y la miseria. Entre otras causas de la ruina de la hacienda real, estaban los gastos que causaban las distintas guerras y la conquista y colonización de América, cuando en España en 1613 se expulsaba a los moros. Estos eran muy trabajadores en el campo, en la albañilería con el Arte Mudejar, en la fabricación de tortas y pasteles y en trabajar la seda. Pero la ruina del pueblo tenía su base en la ociosidad, que impedía la producción de riqueza, hacíéndolo caer en la miseria. Muchos cuando lograban poseer un escudo de hidalgo o infanzón, se dedicaban a vivir bien o a aparentarlo. Soñaba España en el oro y la plata importadas de América y parecía un tesoro de algún cuento de niños, pues no se sabía si se lo llevaría el aire a las guerras que se llevaban a cabo por Flandes. En cambio no se acordaban de que con la ociosidad no se producía nada. Debían los españoles reintegrarse a la Agricultura, donde el trabajo resultaba productivo, así como la ganadería, el comercio y las artes que crean productos usados, como la seda, por el comercio. Los bueyes y las mulas desaparecían de los pueblos al marcharse sus habitantes y todo se quedaba yermo. Mientras se trabajaba en América, se abandonaba el comercio con los países vecinos. Algunos veían la restauración del bienestar en la Península, en la recreación de la ganadería. En el Criticón escribe Baltasar Gracián que en tanto los españoles les cambiaban a los indios alfileres, peines, estuches, y cascabeles por oro, los franceses se llevaban esas riquezas, sin disparar ni una bala, con los mismos objetos de París, cambiaban el oro a los españoles. Dice Baltasar Gracián “que a los españoles les cupo la honra, a los franceses el provecho”. Campomanes dice a los lectores que es necesaria la Educación Popular, cuando en aquellos tiempos muy pocos sabían leer.

Han pasado aquellos lejanos siglos y al llegar el siglo XX y XXI, hemos llegado a muy parecidas circunstancias. En el siglo XVI se traían oro de las Américas y antes de la Guerra Civil, en Iberia había gran cantidad de oro en el Banco de España. Si las Guerras de Flandes se llevaron el oro antiguo, la Guerra civil se llevó y más tarde se fueron llevando casi todo el que poseía España. Si en 1613 se echaron de España multitud de trabajadores moros de la tierra, ahora se han dejado venir multitudes de extranjeros. En 1619 el Consejo de Castilla, escribía “pues para poblar el reino la gente no se ha de traer de fuera”. En el pueblo de Ola, a pocos kilómetros de la ciudad de Huesca, despacharon catorce familias, que allí dejaron un arco árabe en la entrada de un pozo, se trajeron nuevos habitantes de los Pirineos, pero hasta el siglo XVIII, no se les dieron Escrituras, pues se habían quedado con las tierras, algunos nobles. Después de marchar los moros, se fueron muchos cristianos, porque el comercio no cumplía aquello de “ el labrador no tenga tasa para vender el pan de su cosecha”… Quevedo escribe lo que ahora pasa con los precios de la cebada:”Cebada que sobra los años mejores-de nuevo encierran los revendedores” y sigue: ”Familias sin pan, y viudas sin tocas-esperan hambrientas y mudas sus bocas”. Ahora la gente no está dispuesta a acallar sus bocas. Las autonomías han convertido al país en un Reino de Taifas.

El reloj de pared



La Fortuna me dio la oportunidad de escuchar a dos amantes, que a pesar de amarse con sus tiernos corazones, daban a la razón la ocasión de crear opiniones y a sus lenguas la de expresar esas mismas opiniones y yo estaba atento a su discusión sobre los relojes de pared o de péndulo. Recordaban, sin duda los viejos relojes que marcaban el tiempo, en sus casas de los pueblos, donde nacieran el uno y el otro y afirmaba uno de ellos, que el armario o caja, que protegía la maquinaría y el péndulo era más delicado que los que ahora se fabrican y el otro exponía su opinión contraria, diciendo que aquellos relojes que traían de Olorón, tenían su nido más sólido que los que ahora les ofrecían en los grandes almacenes.

Yo, entre tanto, pensaba que ninguno de los dos relojes, es decir el antiguo de Olorón o el moderno, que ahora nos ofrecen, tiene madera más fuerte que el otro, pues ambas son procedentes de nogales, de robles o de sabinas, en tanto que otras maderas eran simplemente de chopo y cortadas por el carpintero del lugar.

Pero, independientemente de la calidad de las tablas, ahora su ensamblaje es más encajado, porque el ebanista que arma tales cajas, dispone, indudablemente, de técnicas más modernas, porque el relojero actual coloca sonerías que recuerdan la música de viejos carillones instalados en lo alto de edificios nobles que presiden grandes plazas, como la de San Marcos de Venecia. Las campanadas de nuestras viejas “fustarazas” son más sobrias y recuerdan en la paz de las casas campesinas el paso de las horas, que sin embargo en la ciudad, cuando queremos recordarlas, ya han pasado. No digamos nada de los segundos, que ya no cuentan en la vida humana, en tanto que en la “sala buena”del casal del pueblo, esos segundos cantan su monótono tic-tac, como si ese casal tuviera corazón. Los relojeros antiguos y modernos se dieron y se dan cuenta del paso del tiempo, pues en muchos relojes de péndulo está escrito: ”Tempus fugit”, el tiempo huye. Pero a pesar de su huida, si que tiene corazón el tiempo, por ejemplo el de un amor que muchos hombres y mujeres transmitieron a las paredes de la casa, con sus láminas de santos, de guerreros y guerrilleros, de antiguas fotos de bodas y bautizos, de fiestas populares y de bailes de jota y el del tic-tac, que como un cordial brota del reloj y que a lomos de mulas trajeron los ancestros de Olorón o de Pau. La viuda o el viudo recordaban al escuchar ese tic-tac, las ahora caricias ausentes y las luchas de sus hijos en las capitales, por vivir y por sacar a los nietos adelante.

Aquellas tablas ya sufrieron la injuria del transporte y perdieron su equilibrio por carcomas, desajustes de los muros o alabeos de maderos y de vigas. A veces trajeron solamente la máquina y el carpintero de la aldea fabricó la caja, con aquellos pesados instrumentos o el albañil colocó en un hueco, a modo de alacena, en un rincón de la escalera la esfera, el péndulo y la rueda Catalina, haciéndole el carpintero una puerta, con una ventana esférica, para poder contemplar las saetas y las agujas, que marcaban las horas.

Envejeció el reloj del mismo modo que envejecieron los sucesivos habitantes de la casa y hasta esta casa fue conociendo los achaques que el paso de las horas, que el reloj cantaba y contaba, de segundo tras segundo acompañados por su tic-tac sonoro, que parece mentira que tuviera el poder de acumular años y años, que pasan y que pesan y marchitan, como he dicho, a las personas, a las casas y al aparato mismo, que venido de Francia, se cuartea, se ladea y pierde su equilibrio, para, por fin, enmudecer.

Yo recuerdo, como también ustedes lo harán, la canción que decía: ”Mi abuelito tenía un reloj de pared, que compró cuando él nació…pero un día el reloj, de tan viejo se paró y con él mi abuelito se murió”.

“Tempus fugit” está escrito, como he dicho, en la esfera de numerosos relojes de péndulo y ese mismo reloj demuestra la verdad de tal axioma, porque aquellos relojes, al hacerlos, los pintaban con colores alegres y vivos, unas veces con flores, otras con caballeros y con damas, que soñaban en el amor y hoy sus colores se han vuelto oscuros y descoloridos. Hoy colorean los relojes con barnices, para dar la sensación de que el tiempo no corre y sin embargo, nuestros nietos los verán viejos y sin alegría.

Esa huida del tiempo de los viejos, casi ha desaparecido porque están en el camposanto y ya casi nadie se acuerda de ellos, pero tal huída es más notoria para el hombre y la mujer actuales, en que el reloj los tiraniza y ni siquiera les permite dar una pausa a su correr; no damos tiempo al tiempo, no le dan tiempo al hombre, aunque a la gente joven se le da todo un tiempo, que no es acompañado por sones de relojes, sino por ruidos engañosos de máquinas de juego y del tin-tin nefasto resultante del choque del dinero. Todo lo traducimos a dinero por aquello de que el tiempo es oro.

Aquellos relojes de pared, para encerrar el reloj de péndulo, se visten de muchas formas y son partidarios del amor. Tal vez, por eso, discutían sobre ellos los dos enamorados y es que fijándose en sus cajas, se da uno cuenta que las hay con unas curvas, que son iguales que las caderas de mujer, en cambio hay otras que poseen una forma rectilínea, como si de hombres se tratara y el ritmo que marcan con su péndulo, acompañado por ese ir y venir, se acompasa al ritmo de los corazones de los hombres y mujeres. ¡Oh Tempora, o mores!,¡oh tiempos, oh, costumbres!, porque en aquellos antiguos tiempos, las costumbres cultivaban el amor y hoy, en estos tiempos, en las calles de las ciudades grandes, los corazones van despendolados.

Acompasemos nuestras vidas al ritmo que nos marca el tiempo y no pensemos que a la muerte nos conduce, porque no existiendo para Dios ni pasado ni futuro, porque para El, todo está presente, nos haremos presentes eternamente.

Leyendo, conversando y meditando al compás de nuestros viejos relojes de pared, nos sentiremos acompañados en el camino que nos conduce a un presente inacabable.

domingo, 17 de octubre de 2010

LAS BRUJAS



Para aquel pueblerino esa mujer tan flaca era una escoba vestida, pero las escobas desnudas para otros, son culebras con cola abundosa o serpientes con enorme cabellera.

En su posición normal, es decir en la verticalidad, con el mango hacia arriba, las escobas han estado durante largos años relacionadas con la mujer, de igual modo que a ésta desde Eva, se la relaciona con la serpiente. Algo hay común entre la mujer, la serpiente y la escoba: el misterio. Algo hay concerniente a la escoba y a la mujer: los cabellos largos, y algo concierne simultáneamente en la mujer y en la culebra, porque aunque la culebra carece de cabellos, según los campesinos hay alguna con pelos y tiene sinuosidades como las tiene la mujer.

Después de que nuestro primer padre Adán, alentara al soplo divino, con su barro convertido en carne, se nombra en el Libro a la mujer y a la serpiente, pero ¿dónde estaba la escoba?. Caín fue labrador y en el lugar, más tarde llamado era, en que se separaba la paja del grano, la tierra y los guijarros obstaculizaban esta labor, pero en las noches que salían las parejas humanas al sereno, observaban el rápido paso de unas brillantes y largas cabelleras de luz y eran como escobas(los cometas),que barrían de guijarros y polvo luminoso formado por las estrellas, el firmamento. La mujer, que sabía que provenía del palo de una costilla, cayó en la cuenta de que la hoja de la palmera bajo la que dormía, unida a un palo, formaría un cometa, especie de escoba terráquea, sin luz ,pero con ella se podría limpiar el reducido espacio que se necesitaba para majar o golpear dos o tres haces de trigo. Así la escoba se integró en la antigüedad de la mujer y de la sierpe tentadora. Más tarde Moisés convertiría los palos en serpientes, como del palo de la costilla de Adán surgió Eva con sus cabellos y al palo defensivo del hombre le colocó la mujer, largos cabellos vegetales. Sierpe, mujer, escoba, tentación, reproducción y arma.

"Está la escoba preparada y ya tiene burro que la roya". Unas escobas están hechas de tatay, otras de retama, las hay de brezo o de "senera" y ya tienen burro que las roya.¿Qué quiere decir eso de que la "roya"?, que ya hay alguien dispuesto a morderla, a roerla o que ya hay alguien dispuesto a desgastarla con un uso normal?.No iban a desgastar las escobas ni la diosa Pirene, que dio nombre a nuestros Pirineos, ni la Andramaría de los vascos que tiene perpetuado su nombre en una zona de Ansó; la iban a desgastar las mujeres asidas a su mango como los hombres iban a desgastar la azada ("al mango la jada, que viene cansada de trabajar, pegar sin reír, pegar sin hablar...).

Las mujeres estaban atadas a la pata de la cama y barrían, barrían, escobaban en el Alto-Aragón. Los mangos eran de caña, de flexible caña en la Hoya y en las riberas y las barrenderas, las escobadoras eran flexibles y sumisas, pero los mangos eran de madera de palo en la Montaña y en el Abadiado y algunos hombres probaron el mango de las escobas, como muchas mujeres habían probado el mango de la jada.

Desde los tendederos y solanares, veían subir las escobadoras a las cabras peñaceras a lo alto de los riscos y el Gran Cabrón las protegía contra el lobo, colocándose agresivo en posición erecta. Una mujer machorra, que no tenía hijos subió a la Peña Ezcaurri, allá entre Navarra y Aragón, otra también por la noche y a la luz del plenilunio subió cerca de San Cosme a la Cuca Roya, los búhos reales o bobons acudieron a las cumbres a "aguaitarlas" y el Gran Buco accedió a ellas lascivo; asustadas se lanzaron ambas mujeres desde la altura, agarradas a la escoba que no habían abandonado nunca y ¡oh
Milagro de Satanás! se vieron volando, la montañesa con la somontanesa, sobre la Güarguera.

Las mujeres no habían podido, a lo largo de los siglos, hacer la revolución por el amor y ahora acababan de descubrir la revolución de las escobas, de la brujería, concretamente.

sábado, 16 de octubre de 2010

Evolución de los vuelos humanos



He recibido dentro de mí, unos recuerdos, que hacen pensar en la evolución de la provincia de Huesca, de Aragón y de España y me los ha hecho presentes don Luis Ferreira Escartín, con su libro, superdotado de datos y titulado:”De Huesca al cielo 1911-2011.De los pioneros a la actualidad”. Este autor es Piloto e Instructor de Vuelos sin Motor, entre otros títulos.

El hombre siempre ha sentido la necesidad de volar y lo está consiguiendo “renovando no sólo la faz de la Tierra, sino las de otros planetas”. Hasta ahora, es cierto que son pequeños planetas, a los que se ha llegado, como la Luna, pero como dice el sabio Steven Hopkins, con deseos e intentos de lograr el traslado de hombres de la Tierra a nuevos, para nosotros planetas, en los que poder vivir. Ya en los tiempos de Grecia y de Roma, se celebraban las fiestas saturnales en honor del dios Saturno y en su templo romano, era reconocido como dios del tiempo, poseyendo entre otros atributos unas grandes alas. Empleaba su tiempo recorriendo el espacio, y soñaban los hombres con volar, unas veces con alas parecidas a las de las aves o con otros diversos medios, como podemos ver ahora con los aviones, globos, cohetes, etc., etc. Nunca se ha abandonado el deseo de volar, pues aún ahora, todos hemos oído hablar de los desplazamientos por el aire de la brujas, agarradas a sus escobas. Más delicadas y bellas eran las hadas con sus transparentes alas y el dios del amor Cupido que volaba y tal sigue volando, en busca de amores.

Huesca es desde hace muchos años una enamorada del aire, porque desde 1870, en que nació el oscense Campaña, que no se detuvo nunca en su búsqueda de campos desde los que ascender, volar y aterrizar. Allí están Loreto, Apiés, Bolea, hasta Alcalá-Monflorite, en los que ha predominado la ilusión de los hombres, sus deseos de ejercer su armonía física y de trabajar, para crear los planeadores. Se han obtenido records de altura y de distancia, que han llegado en ocasiones a ser los mayores de la Tierra. No lo conocí a él, pero era y sigo siendo amigo de los hermanos Arizón y de Mariano Mallén Campaña, difunto ya, pero de mi edad, al que siempre llamé Maito. El Velódromo, situado en la Alameda, frente al río Isuela, lo creó Gregorio Campaña, porque en tal velódromo, en los primeros años del siglo XX, practicaba con los pedales de los velocípedos. Apoyado en una pared, contemplé un velocípedo, con su rueda delantera enorme y de un color oscurecido por los años que sufría. Ramón o Moncho Arizón me hizo fijar en los viejos yerros y maderas de un planeador, en el que su tío había volado.

Nació Gregorio Campaña el año 1870 y se dedicó a practicar el deporte ciclista, el automovilismo y el vuelo en aquellos aparatos que llaman Bleriot, como escribe la Historia que hacía Dédal y otros seres antiguos los antiguos con las escobas, globos, etc.,etc. Se fue muy joven a Francia donde se enamoró de una bella mujer, que lo acompañaba en sus excursiones ciclistas. El año 1911 y otros más, quiso regalar a los oscenses con sus vuelos, pero casi siempre caía y se lesionaba. Era una especie de Quijote y así como éste buscaba el honor sobre su caballo, Campaña buscaba acercar a los hombres comunicándose sobre el aire. Al retirarse se fue a Barcelona ,donde en la Casa de la Pedrera, obra de Gaudí, estableció un restaurante, pero al poco tiempo, fue atropellado por un tren. En la página 113 del libro de Luis Ferreira se lee: ”el 10 de Agosto de 1896 y tras un accidente en Berlín, extraían el cuerpo de un hombre entre los restos de aparato…..Se trataba de Otto Liliental, quien antes de morir pronunciaría sus últimas palabras : ”hacen falta víctimas”. Parece este dicho una profecía y así ocurrió con la vida de Gregorio Campaña, que parece ser otro profeta del deseado porvenir de Aragón, en su provincia de Huesca. Era Campaña un soñador, pues quería la convivencia con Europa , a través de Francia, donde fue a estudiar y a trabajar, buscando una comunicación entre los españoles que viajaban a Francia con los franceses que venían a España. No es ninguna novedad, porque ya Carlomagno estuvo en las puertas de Zaragoza y por los montes de Navarra y de Aragón y Ramiro el Monje era fraile en San Ponce de Tomeras. Desde las alturas alcanzadas por la aviación deportiva, se pueden contemplar, entre otros muchos El Salto de Roldán. Siempre ha habido comunicación entre los vecinos países a pesar de la dificultad de comunicación entre ellos, pues durante una de las Guerras Carlistas, mi abuelo Manuel Almudévar, acompañado por el confitero Villas y un señor de Liesa, huyeron a Francia para no ser víctimas de los castigos de la guerra.

Gregorio Campaña amaba a los hombres, como se ve en el libro de Ferreira, que en la intervención que tuvo en el raid de Valencia del año 1911, dice : Gregorio Campaña no tuvo suerte, “pues despegó después de tres intentos poco afortunados, se despegó del suelo y a punto estuvo de caer sobre el público. Advirtió el aviador que se precipitaba sobre la multitud y tuvo la hábil serenidad para hacer un afortunado viraje hacia la izquierda, en dirección al mar, volcando sobre la playa a pocos metros del lugar del peligro”.

A sus paisanos los oscenses los adoraba, pues anunció vuelos para los días 10, 11 y 13 de Agosto de 1911,”ese día 10 de agosto de 1911,las calles de Huesca estaban abarrotadas de gente ansiosa de ver volar al aviador Campaña”. En el Sao de Loreto se congregar más de seis mil personas, cuando toda la ciudad de Huesca tenía una población de doce mil. Cuando ya estaba deslizando el aparato para volar, el aparato impulsado por una racha de viento le hizo rozar la tierra. Tuvo que regresar a la ciudad en el coche del Alcalde y sin embargo repetía:”mis paisanos se hartarán de verme volar”. Tuvo varios accidentes, tantos que su joven amiga quería que abandonase su profesión de aviador. Pero su mala suerte se lo llevó cuando vivía en Barcelona, porque al resbalarse pisando una piel de plátano,se cayó y lo atropelló un tren.

El Velódromo ha desaparecido y ya no van sus parientes a ver los restos del avión ni los del velocípedo. Pero libros como el de Ferreira nos han recordado a todos los méritos de Gregorio Campaña, porque quería volar y voló gracias a su tesón e ilusión , como ahora en Huesca está vivo el deseo de que se abran los Pirineos, como ya los abrieron con Alfonso XII y XIII, para que Marruecos, Portugal ,,Andalucía y Valencia circulen por nuestra provincia .Así como él estudió en Francia y fuimos los oscenses y los franceses buenos vecinos, es preciso que aumentemos esa buena vecindad, con pasos fáciles entre ambos países y el resto de Europa. Así como en muchas ocasiones no pudieron aquellos valientes aviadores pasar sobre los Pirineos, el francés Vedrines, en el año de 1911, los pasó y venció. Después de estos vuelos de Vedrines,escribió El Diario de Huesca: Pasarán muchos, muchísimos años, antes de que vuelva a ver Huesca un día como el de hoy”. Pero Huesca recuerda a Gregorio Campaña y se da cuenta de que tiene que llegar el día en que se apruebe el “paso de los Pirineos”.

Pero no fue sólo Gregorio Campaña, el que trabajó por los vuelos sin motor,sino que intervinieron en tal obra los Bescós,que formaban una familia acomodada y eran propietarios de un establecimiento de venta de coches.Los Bescós con un grupo de aficionados,fundaron una asociación que dio origen a la Escuela de Vuelo sin Motor de Huesca. El Aero Club no abandonaba el Vuelo sin motor, entrando en la construcción de planeadores de esa época.Paco Arnal consiguió fabricar un avión velero.Pasó la Guerra Civil,durante la cual ,los pueblerinos no veían llegar aviones sin motor ,sino una avionetas que bombardeaban y la gente gritaba:¡qué viene la Pava!.A partir de entonces todo cambió. El mismo Aero Club se convirtió en un Club Social, que ya no pudo trabajar como antes lo había hecho por los vuelos sin motor. En este Club yo he visto la asistencia de numerosos oscenses, entre otros a don Antonio Bello, hermano de Pepín ,que murió de más de cien años y formó grupo con los poetas mayores de España. Antonio recorrió en un avión desde las alturas el río Ebro, para ver como se podrían aprovechar sus aguas. Allí se realizaban conversaciones de todo género y se jugaba a las cartas, en tanto otros jóvenes oscenses como Luis Ferreira pretendían desarrollar las dotes de los caballeros aéreos. Ahora la aviación ofrece grandes posibilidades de consolidar los transportes aéreos, pero los silenciosos veleros pilotados por la juventud que siente la grandeza de la Naturaleza como la gozan los pájaros, añaden valores espirituales al maquinismo de la aviación actual. Aunque unos jóvenes puedan acudir a la aviación mecánica, otros podrán quedarse como Don Quijote desarrollando sus cuerpos y sus espíritus; además el hecho de que todos los aviadores puedan pasar por un periodo de vuelos sin motor, los haría más felices y los prepararía para transportar viajeros y mercancías. Ahora, después de colaborar tanto en el desarrollo de la aviación, parece ser que se está debilitando la fuerza de los vuelos sin motor, pero hay muchos Gregorios Campaña, que quieren y sueñan con revivir esos vuelos.Aquí , en Huesca hemos conocido aquel grupo de instrucctores que tenían un interés especial por inculcar en los alumnos un gran interés por impregnar los espíritus de sus alumnos,que no aspiraban únicamente a sacar títulos. “Miguel Ara fue un apasionado del vuelo sin motor”. Luis Vicente Juez Gómez, que llegó a sumar 3.400 horas de vuelo en planeador.Julian Sevillano Pérez,que se quedó a sólo cinco kilómetros de batir el record del mundo de distancia,desde Logroño hasta Banyoles en Gerona. No fueron ellos los únicos que vivieron esas horas de trabajo interesante para la juventud,sino muchos más.

Escribe Luis Ferreira:”La aparición del “Grupo de Alerre” en los años 60 supone un renacimiento del espíritu emprendedor y entusiasta del Huesca Aero Club, o incluso el de Gregorio Campaña. Resulta curioso ver como medio siglo después y siguiendo los mismos patrones, la historia vuelva a repetirse” En Francia encuentran que el sol y las mejores condiciones radican precisamente en la vertiente Sur del Pirineo, lo que ha hecho que se ha despertado el deseo de los pilotos franceses por volar en nuestros campos y ha consolidado la colaboración. Estas circunstancias han hecho más útil la perforación de los Pirineos por la provincia de Huesca porque somos dos zonas que se necesitan.

“A partir del año 2000,el Aeroclub Nimbus empieza una estrecha colaboración con la vertiente francesa,llevando a término distintos proyectos de colaboración transfronteriza apoyados por la Unión Europea.Como resultado de éstos, se han establecido lazos de relación entre los pilotos de ambas vertientes,que hoy vienene a volar con regularidad en los aeródromos de Santa Cilia de Jaca y Alp(la Cerdaña). El establecimiento de nuevos aeródromos, como Santa Cilia de Jaca, Bolea o Benabarre, accesibles además al de la Cerdaña, entre las Sierras de Guara,Loarre y Santo Domingo, ha hecho que los pilotos alemanes,suizos,franceses, británicos,se den cuenta de que tienen la ventaja de volar sobre espacios más claros que los nubosos de Francia.La desaparición del aeropuerto de Huesca-Monflorite, ha hecho pensar a los profesionales de los vuelos sin motor en el aeropuerto de Santa Cilia de Jaca, pero que da muy distante de la Hoya de Huesca, que ha visto un punto inmejorable en Bolea.Como dice Luis:”Bolea se convierte de este modo en la solución de futuro para dar continuidad a cien años de historia aeronáutica en Huesca sin interferír en el desarrollo de la infraestructura aeronáutica de primer nivel-pero no deportiva- en que la historia ha convertido al actual aeropuerto de Huesca-Pirineos”.

La actividad nunca se recupera y y la realidad es que desde la finalización de las obras de Alcalá-Monflorite-el descenso es progresivo, lo que quiere decir que corre prisa la ayuda para la creación del aeródromo de Bolea. A partir del año 2000.el Aeroclub Nimbus empieza una estrecha colaboración con los aeroclubes de la vertiente francesa,llevando a término distintos proyectos de cooperación transfronteriza apoyados por la Unión Europea.

José María Javierre, siendo Cura de pueblo, en la Diócesis de Huesca




El sacerdote, llamado por muchos como “Cura progre”, fue un gran periodista y escritor, que nació en Lanaja (Huesca), el año de 1924, para morir el mes de Diciembre del año 2009.Era hermano del Cardenal Javierre, que aparece en la fotografía de la Escuela de Siétamo el año 1935, al lado de su Maestro Don José Bispe y José María está dos lugares más hacia la izquierda del grupo de alumnos de dicha Escuela. Ha dirigido periódicos y programas de Televisión y fundó revistas, como “Vida Nueva”. Fue enorme su prestigio de demócrata y de defensor de las libertades. Dirigió El Correo de Andalucía y escribió treinta y seis libros. Comenzó sus estudios en el Seminario de Huesca y se marchó a Andalucía el año 1954. Pero hay gente sencilla que se acuerda de él, pues, sin preguntarles nada, me hablaron de José María Javierre. El primero fue don José Bara Escartín, nacido en Tabernas de Isuela en 1930. Va a cumplir ochenta años y se marchó muy joven a Brasil, a Panamá y a otros estados americanos. Recordaba que estudió en el Seminario de Huesca, en el que coincidió con José María Javierre, que estudiaba Teología. Me recordó la amistad que tenía con él y admira su inteligencia, que ha recordado con admiración toda su vida. Me aseguraba que tenía un gran carisma. Le parecía raro que se quedara sencillamente en sacerdote, cuando podía haber llegado a obispo, o, como su hermano, a Cardenal. Quiere volver a acabar su vida en Huesca y a mí me admira como prefirió exponerme su recuerdo de José María Javierre, antes que contarme los trabajos y aventuras que vivió por América. A los pocos días Segundo Nasarre, nacido en Nocito, me confirmó el carisma que llevaba consigo, don José María; no recuerdo si fue en el año 1941, el 42 o en el 45,convocaron unas rogativas a San Urbez de Nocito, porque la sequía era grave. En el Somontano reinaba tal “sequero”, que no podían abrevar los ganados de ovejas ni siquiera las caballerías. En el mes de Julio, no podían plantar en los huertos. Don Vicente Opi era el párroco o prior de Nocito. Empezaron a venir vecinos de Bentué, de Used ,de Bara, de Angúés,de Rodellar y de Bierge. Estaba el cielo raso, pero aparecieron en la punta de Guara “as boireta llovederas” y empezó a llover de tal forma, que muchos se tuvieron que quedar en Nocito. Unos se tuvieron que refugiar en los pajares, otros en las cuadras, en casas y en el Santuario durmieron muchos. Don José María Javierre, que por entonces estaba de párroco en Angüés o en otro pueblo cercano, dijo la misa y predicó. Un amigo mío, que ha acudido a todas las rogativas que se han celebrado en San Urbez, me confirmó el carisma que me comunicó José Bara Escartín, que tenía Javierre. Tiene mi amigo Nasarre ochenta y dos años y no puede olvidar el sermón que escuchó, pues hizo llorar a todas las mujeres asistentes a la misa y a muchos de los hombres. Empezó a llover cuando volvía la procesión y estaba entrando en la iglesia. Cuando Javierre predicaba, ya lloraba todo el ambiente de la Sierra con una lluvia espesa, que coincidía con el brotar de las lágrimas de los ojos de los fieles. El cura de Nocito cogió “un poco de pelusilla”, porque él no llegaba ni a descalzar a José María Javierre, de las palabras que pronunció en el sermón. Es que José María Javierre llegó a Nocito, con una expresión abierta que explicaba que era posible que San Urbez hiciera milagros y beneficiara el trabajo en la tierra de toda aquella multitud de montañeses y somontaneses, que allí habían acudido a pedir el agua. El cura de Aineto, estaba emocionado después de escuchar tan fecundo sermón y se puso a dar gloria a Dios con su guitarra. Ya he dicho que el cura de Nocito estaba “embotado” y al escuchar la guitarra y las canciones al cura de Aineto, se puso a discutir y le dijo que allí no se podía tocar la guitarra. Uno de Bara, que sentía vergüenza de ver y de escuchar tal discusión, dijo :¡fíjate qué ejemplo nos dan los ministros del Señor!. No sé si José María se enteraría de aquella queja, porque se marchó del Alto Aragón y ya no volvió.

lunes, 4 de octubre de 2010

El Doctor Don Luis Chiva y el Padre “Jesús”


El Doctor Don Luis Chiva, el domingo cinco de Septiembre de este año de dos mil diez, me escribió, sobre el “Padre Jesús”, lo siguiente: “La fotografía del sacerdote fusilado en Siétamo es para mí una verdadera intriga y en internet se pueden encontrar muchas referencias que hacen pensar que se trata del Sacerdote Martín Martínez Pascual”. No creo que conociendo sólo un poco el martirio del Beato Martín Martínez Pascual y comparándolo con el del “Padre Jesús”, como yo le llamo, se concluya que son ambos la misma persona. En su martirio el Beato Martín Pascual iba rodeado de milicianos con otros seis sacerdotes. Los hicieron subir en un camión y marchó en dirección al cementerio de Alcañiz, donde fueron fusilados. Alcañiz está situado a unos ciento cuarenta kilómetros de Siétamo y el mártir sacrificado en este pueblo, murió sólo. Se conoce el lugar, muy aproximado, de su fusilamiento Y parece ser que su lugar de enterramiento está allí mismo, sin seguridad.

Sigue dando su opinión, que es la siguiente:”Existen algunas contradicciones entre esta referencia como que no fue fusilado en Siétamo sino en Alcañiz; yo he visto una fotografía del sacerdote de Valdealgorfa y no los veo parecidos. Mira a ver si tu puedes ayudar a deshacer este enigma”.

Tengo escritos varios artículos sobre el padre “Jesús”, pero no se aclara su identificación. En escritos del Ordenador, también pone datos sobre su persona, pero no datos sobre su identidad. Por ejemplo lo siguiente: ” La fotografía-de la agencia EFE- refleja el rostro de un sacerdote español, capturado por milicianos republicanos, instantes antes de ser fusilado en el mes de Agosto del año 1936”. “El autor de la instantánea es el fotógrafo alemán Hans Gutmann, que posteriormente se nacionalizó español y cambió su nombre por el de Juan Guzmán”.

“El sacerdote de la imagen, según informa hoy el semanal Alfa y Omega, sería el beato Martín Martínez Pascual presbítero y mártir, miembro de la Sociedad de Sacerdotes Operarios Diocesanos, que recibió en la misma persecución y en el mismo día 18 de Agosto de 1936, la corona de la gloria, según datos de Santopedia, en la localidad de Alcañiz (Teruel) aunque el fotógrafo sitúa el lugar del fusilamiento en la localidad de Siétamo (Huesca),distante unos ciento cuarenta kilómetros de Alcañiz, diferencia que puede deberse al lugar de la sepultura o del Registro civil”.

Apareció en un libro la fotografía que representa a una figura de un hombre, que “sin duda que la enorme fuerza de la mirada del sacerdote a las puertas del cielo debió desconcertar a sus verdugos que esperarían de su víctima una actitud menos digna con la de tranquilizar sus conciencias adoctrinadas por los que ahora son llamados en colosal sarcasmo, ¨ luchadores por la libertad y la democracia¨. No se sabe el nombre ni se conoce si era un sacerdote secular o si pertenecía a una Orden Religiosa, pero su fotografía la guardan muchos que la pudieron adquirir. Por ejemplo, ”la fotografía la tenía en su despacho el Decano de la Facultad de Teología de San Dámaso, Pablo Domínguez, recientemente fallecido(2010) en accidente de montaña. Según informa Alfa y Omega, preguntado éste por la fotografía afirmó: ¨ La conseguí en Moscú, en un congreso. Me gustó y, al leer las frases del recuadro, me interesé mucho más. Es la fotografía-lo explicaba brillándole los ojos, se sentía emocionado y con ganas de imitarle; parecía que hablaba de sí—de un sacerdote español, el Beato Martín Martínez, operario diocesano, natural de Valdealgorfa (Teruel), diócesis de Zaragoza. Se la tomó un fotógrafo ruso-hoy sabemos que es alemán-que estaba entre los republicanos, durante la guerra civil española. Fijaos bien en su mirada firme, los brazos en jarras, seguro y valiente…Se la tomaron unos segundos antes de fusilarlo”.

A mí me han afirmado que en la foto del Decano de Teología, ponía el nombre de Martín Martínez con un interrogante.

Mando una fotografía de ambos mártires y se ve claramente que no era la misma persona. Un sacerdote, Decano de Teología, que vivía y trabajaba en Madrid, murió por accidente en la provincia de Huesca, no hace muchos meses (estamos en el año 2010) y tenía una fotografía que le habían dado en Moscú, y que con un interrogante identificaba al Padre Martín Martínez con el “ Padre Jesús”. Salió la noticia en un extraordinario de ABC el Alfa y Omega que publicaba los Jueves. De allí vino una enorme confusión. Tanto es así que se publicó una fotografía del Padre ”Jesús”, identificándola con el Beato Martín Martínez Pascual, en Valdealgorfa de Teruel el día 18 de Agosto de 1936.

He dicho que se ve claramente en las dos fotos que mando, que el Padre Jesús poseía una cabeza triangular con una amplia frente, bajando los dos lados de sus caras para casi coincidir en punta en su barbilla .Su cabeza está llena de un pelo rebosante, que parece ser de color claro y el rostro del Beato Martín Martínez es como un paralelogramo, de pelo negro y con su barbilla más amplia que la puntiaguda del “Padre Jesús”. En la fotografía que conocí en un libro, se ve al Norte la Sierra de Guara y el campo donde fue fusilado está espeso de plantas de anís. En la parte Sur parece hallarse un enterramiento, pero no se pueden intentar sacar restos para comprobar el ADN, porque no se conoce a su familia.

Han sido muy pocos los que han venido a ver el lugar del sacrificio del Padre Jesús, pero el primero que lo hizo, de cuyo nombre ya no me acuerdo, habló en Huesca con el Canónigo decano de la Catedral, escritor de un libro de sacerdotes mártires de la Diócesis de Huesca. No obtuvo ningún resultado. Estuvo, según me afirmó en la Diócesis de Lérida, donde tampoco sacó nada. Más tarde consultó en la Archidiócesis de Barcelona con el mismo resultado.

Yo, de vez en cuando voy a recordar al “ Padre Jesús” y me fijo en la Sierra de Guara, que es la que corona la fotografía, que salió en el Libro, ,que ahora no encuentro. Hay una pequeña colina y pienso si no sería el lugar adecuado para construir sobre él, una ermita que nos uniera a todos los que sufrimos a consecuencia de la Guerra Civil. Allí volvería la Paz entre todos los hombres.

José María Javierre, siendo Cura de pueblo, en la Diócesis de Huesca


El sacerdote, llamado por muchos como “Cura progre”, fue un gran periodista y escritor, que nació en Lanaja (Huesca), el año de 1924, para morir el mes de Diciembre del año 2009.Era hermano del Cardenal Javierre, que aparece en la fotografía de la Escuela de Siétamo el año 1935,al lado de su Maestro Don José y José María está dos lugares más hacia la izquierda del grupo de alumnos de dicha Escuela. Ha dirigido periódicos y programas de Televisión y fundó revistas, como “Vida Nueva”. Fue enorme su prestigio de demócrata y de defensor de las libertades. Dirigió El Correo de Andalucía y escribió treinta y seis libros. Comenzó sus estudios en el Seminario de Huesca y se marchó a Andalucía el año 1954. Pero hay gente sencilla que se acuerda de él, pues, sin preguntarles nada, me hablaron de José María Javierre. El primero fue don José Bara Escartín, nacido en Tabernas de Isuela en 1930. Va a cumplir ochenta años y se marchó muy joven a Brasil, a Panamá y a otros estados americanos. Recordaba que estudió en el Seminario de Huesca, en el que coincidió con José María Javierre, que estudiaba Teología. Me recordó la amistad que tenía con él y admira su inteligencia, que ha recordado con admiración toda su vida. Me aseguraba que tenía un gran carisma. Le parecía raro que se quedara sencillamente en sacerdote, cuando podía haber llegado a obispo, o, como su hermano, a Cardenal. Quiere volver a acabar su vida en Huesca y a mí me admira como prefirió exponerme su recuerdo de José María Javierre, antes que contarme los trabajos y aventuras que vivió por América. A los pocos días Nasarre, nacido en Nocito, me confirmó el carisma que llevaba consigo, don José María; no recuerdo si fue en el año 1941, el 42 o en el 45,convocaron unas rogativas a San Urbez de Nocito, porque la sequía era grave. En el Somontano reinaba tal “sequero”, que no podían abrevar los ganados de ovejas ni siquiera las caballerías. En el mes de Julio, no podían plantar en los huertos. Don Vicente Opi era el párroco o prior de Nocito. Empezaron a venir vecinos de Bentué, de Used ,de Bara, de Angúés,de Rodellar y de Bierge. Estaba el cielo raso, pero aparecieron en la punta de Guara “as boireta llovederas” y empezó a llover de tal forma, que muchos se tuvieron que quedar en Nocito. Unos se tuvieron que refugiar en los pajares, otros en las cuadras, en casas y en el Santuario durmieron muchos. Don José María Javierre, que por entonces estaba de párroco en Angüés o en otro pueblo cercano, dijo la misa y predicó. Un amigo mío, que ha acudido a todas las rogativas que se han celebrado en San Urbez, me confirmó el carisma que me comunicó José Bara Escartín, que tenía Javierre. Tiene mi amigo Nasarre ochenta y dos años y no puede olvidar el sermón que escuchó, pues hizo llorar a todas las mujeres asistentes a la misa y a muchos de los hombres. Empezó a llover cuando volvía la procesión y estaba entrando en la iglesia. Cuando Javierre predicaba, ya lloraba todo el ambiente de la Sierra con una lluvia espesa, que coincidía con el brotar de las lágrimas de los ojos de los fieles. El cura de Nocito cogió “un poco de pelusilla”, porque él no llegaba ni a descalzar a José María Javierre, de las palabras que pronunció en el sermón. Es que José María Javierre llegó a Nocito, con una expresión abierta que explicaba que era posible que San Urbez hiciera milagros y beneficiara el trabajo en la tierra de toda aquella multitud de montañeses y somontaneses, que allí habían acudido a pedir el agua. El cura de Aineto, estaba emocionado después de escuchar tan fecundo sermón y se puso a dar gloria a Dios con su guitarra. Ya he dicho que el cura de Nocito estaba “embotado” y al escuchar la guitarra y las canciones al cura de Aineto, se puso a discutir y le dijo que allí no se podía tocar la guitarra. Uno de Bara, que sentía vergüenza de ver y de escuchar tal discusión, dijo :¡fíjate qué ejemplo nos dan los ministros del Señor!. No sé si José María se enteraría de aquella queja, porque se marchó del Alto Aragón y ya no volvió.