martes, 16 de noviembre de 2010

Almazán



Cuando llegaban las ferias de Almudévar ,acudían a ellas multitud de gentes no sólo de Huesca ,Zaragoza ,sino de Jaca ,de Sabiñánigo y de Graus, que en aquellos tiempos tenían que sufrir muchos sacrificios, ya que las comunicaciones eran más dificultosas que las de ahora ,porque tenían que hacer con aquellas caballerías y ganado vacuno ,grandes caminatas, pisando el duro suelo de caminos y cabañeras. Pero me he quedado corto en el origen de los feriantes que acudían a las ferias, porque no he contado con los de Cataluña ,Valencia, Navarra e incluso con los castellanos.

Pero, cuando se celebraban las ferias en los lugares citados, también acudían aquellos ciudadanos que ,en sus ferias ,fueron visitados y así vemos como los de Almudévar, visitaban entre otros lugares el pueblo ,que era de un tamaño parecido al suyo y además Centro Comarcal de la Tierra de Almazán y por este pueblo pasa el río Duero ,pero tiene el inconveniente de estar situado a 950 metros de altura ,lo que hace de él un lugar enormemente frío.

Yo pude comprobarlo, hace ya muchos años, allá por el 1952, cuando estando de estudiante en Zaragoza ,me invitó a ir a las Ferias de Almazán un valenciano ,que conmigo estudiaba Veterinaria. Entonces me enteré que era hijo de un tratante, pues al llegar a las ferias, se puso una blusa de tratante y se cubrió la cabeza con una boina, caminando entre los diversos animales con un palo. Y comprobé lo del mal “orache”, porque no se si en mi vida he pasado alguna vez tanto frío, contemplando al mismo tiempo como iban llegando campesinos, algunos montados en sus mulas y tapados desde la cabeza a los pies ,con una manta ,igual que cuando pasas por la provincia de Teruel en invierno y ves algunos pastores, defendiéndose del frío de la misma forma.

Yo no acudí a Almazán con la intención de comprar ningún animal, pero en Almudévar ,cuentan ,con su romance del “agüelo” Balcones, que “Cuatro ricos de Almudévar-han hecho una sociedad-para ir a comprar vacas- a la feria de Almazán”.

Caminábamos con mi compañero de posada en posada para intentar comer algo, pero como él había estado con su padre varias veces comiendo en esos garitos, no encontramos dificultad para combatir el frío de dos formas, una por la boca comiendo y otra estando refugiados en el interior de un local. Algo así les pasó a los de Almudévar que “Llegaron ent’Almazán –y no tenían posada-y si no por el notario-se están pelando la pava”. No me acuerdo de lo que nosotros comimos pero “Tartón y Larraja piden-p’almorzar unas judías,-y huevos con longaniza-Benedicto y Borderías-.

Nosotros en el ferial, comentábamos la forma de los animales ,su edad ,pues mi amigo les miraba la boca ,abriéndosela con sus fuertes manos, pero los de Almudévar “Ya salieron al ferial:- treinta y seis vacas compraron.-se murió una en el camino;-treinta y cinco les quedaron.-Llegaron a la estación;-se pusieron a embarca-las .Al entrar en el vagón –una se rompió una pata.-En la estación de Almudévar-desembarcaron las vacas-y en l’aira de Manolico-dejaron una por flaca-.

Mientras los dos mozos nos volvimos a Zaragoza ,para seguir estudiando la calidad de la carne o su rechazo ,según fuera buena o mala ,los feriantes “Al llegar ent’Almudévar –llaman al veterinario;-yo no sé lo que diría,-carne de vaca ”vociaron-.

Y nosotros para estar preparados el día de mañana, cuando acabáramos la carrera y tuviéramos que inspeccionar la carne de vaca, dijimos : ¡ala!, a estudiar. En tanto que los ganaderos al darse cuenta de que “Ya estaban en Almudévar-se dijeron -:”Habrá que buscar goyero”-.Y pa goyero buscaron- a un chiquillo y a un agüelo”.El chico era Carabinas-y el agüelo de Citales,- que pa jornal les pedía-seis pesetas y labra-le-.

De labra-te, lo que quieras;-de jornal, cinco pesetas.-Y entonces dijo Larraja: ”Yo te daré una chaqueta”.Está claro que Larraja ,al ofrecerle una chaqueta ,se acordaba de lo mal que vestían en Almazán ,cuando iban cubiertos con una manta y “choditos “ de frío, tanto es así que –La chaqueta que le dio-era de lanilla fina-“¡Hostia ,qué maja te está!- le decía Carabinas-.

Pero a pesar de pasar tantas aventuras y tratar de arreglar los jornales y las yerbas ,”Se entera el Ayuntamiento,-les encarece las yerbas,-No les queda otro remedio- que parti-las o vende-las-.

Total que les pasó lo que le pasa a todo el mundo con el correr del tiempo, porque a nosotros se nos fastidió el ganarnos unas perras con las caballerías y con las vacas y al padre de mi amigo, se le acabó el negocio de tratar animales en las ferias, porque se acabaron con ellas las mulas y las vacas de prado. Y los de Almudévar tuvieron que hacer lo que hizo el Señor Bello, que se vendió las mulas y las substituyó por máquinas, como tractores ,trilladoras y cosechadoras.

Lo mismo tuvieron que hacer los protagonistas del romance porque: ”Con el dinero que sacan-compraron una trilladora-y un reloj de pulsera-para enganchar a la hora-.

La trilladora va bien,-pero le hace falta gente,-unos se van a cagar,-…y otros por agua a la fuente-.

Algo así les pasó a los veterinarios, porque hace unos pocos años los quitaron de los pueblos.

¡Qué profeta era el “agüelo” Balcones!.

sábado, 13 de noviembre de 2010

¿Existe el tiempo?



Yo, desde luego no lo sé, porque dicen que antes del Big-Ban, no existían ni el espacio ni el tiempo. Ahora, existe el tiempo unido a la materia, es decir que la materia requiere el tiempo, porque al ser creada, es evidente que lo necesita. Pero en el vacío, el tiempo carece de sentido. Estas charlas llevaban entre ellos Carlos Torres con Pepe, matemáticos y astrónomos, haciéndose mutuamente, la siguiente pregunta: ¿puede el tiempo caminar hacia atrás?. Y dice Pepe que teóricamente sí, pero hoy por hoy, no, porque la tecnología que lo aclare se está desarrollando no con rapidez, sino muy despacio. Tal vez pudiera darse el fenómeno en un lejano espacio de tiempo, pero no podemos volver a contemplar nuestro pasado o sea volver a vivir nuestros años jóvenes, como por ejemplo nuestros ocho años de edad. No puede ser, pero Carlos Torres afirma que el tiempo puede caminar hacia atrás, añadiendo Pepe que existen unas partículas elementales, en que el tiempo actúa sobre ellas con más brevedad, en los laboratorios donde se estudian, que fuera de ellos.
¿Para qué sirve esta conversación y los problemas que plantea?. Podemos saber para qué sirve una mesa o un libro, porque los vemos, pero estos problemas son abstracciones del cerebro del hombre, que tiene sed de conocerlos, pero no alcanza a conocer cuántos problemas se le presenten, ni podrá solucionar dichos problemas, aunque teóricamente, se encuentren soluciones. Por ejemplo, para hacer un viaje a otro planeta, hace falta hacerlo rápido. Si un hombre viaja a la velocidad de la luz, los que se queden aquí se harán más viejos, pero el viajero que lo hace a la velocidad de la luz, se quedará igual, con la misma juventud de la que gozaba al salir.
El individuo humano sólo, no tiene sentido, si no es en relación con el Grupo Humano de otros tiempos, de los actuales y de los del futuro y siente una necesidad del tiempo en el Grupo Humano, globalmente unido al Creador, pidiéndole: “Envía ,Señor tu Espíritu y todas las cosas serán creadas y renovarás la faz de la Tierra”.
Y el hombre nota su influencia en la obra de Dios y la siente, porque Einstein tenía miedo, no a nivel individual, sino a nivel de todo el Grupo Humano, de las bombas atómicas que los Nazis estaban fabricando y avisó a Norteamérica, para que frenara la catástrofe. Sabía que quizá no afectase a su temporalidad, pero iba a hacer sufrir al tiempo futuro del Grupo Humano.
Stephen Hawking sentía el miedo, no por sí mismo sino por el Grupo Humano, de que la Tierra se destruyera en doscientos años y advierte a los hombres de la necesidad de buscar otro planeta. Advertía de que la estrella más cercana es Próxima Centauri que se encuentra a 4.2 años luz de la Tierra y se tardaría con un cohete de los actuales unos cincuenta mil años en llegar a ella. De esto se deduce que es necesaria una acción rápida. Einstein nos consuela, diciendo: ”los objetos se aceleran, en el espacio, pero el tiempo se ralentiza alrededor de ellos”. Stephen Hawking sentía que el Grupo humano desapareciera en el tiempo e implora a los hombres que busquen otro planeta en el que pueda seguir el Grupo Humano, pasando el tiempo.
Dicen que si el hombre viaja a la velocidad de la luz, irá sufriendo cada vez menos las consecuencias del tiempo, en tanto los humanos dejados en el mundo irán envejeciendo y repitiendo las palabras de Einstein, veremos como “los objetos se aceleran en el espacio, pero el tiempo se ralentiza alrededor de ellos”. El tiempo existe para los hombres y el “ahora” eterno es cosa del Supremo Hacedor.

Badain




Cuando estuve en el Pais Vasco y más tarde en Navarra, me encontré con numerosos pueblos con la terminación de su nombre en –ain, como por ejemplo Andoain. Pero también en el Alto Aragón se encuentran lugares con nombres que acaban igual y esto es una prueba de que aquellos habitantes de la Montaña eran vascuences, igual que los navarros; más abajo, desde Lérida a Huesca eran ilergetes, que hablaban el vasco –ibérico. En nuestra provincia se encuentran el pueblo de Gistain, el de Escuain y la aldea de Badain. Esta se encuentra en la salida del valle de Gistain hacia Bielsa o hacia Ainsa, según uno vaya hacia Francia o hacia Huesca y desde la carretera se ve allá arriba, encima de una elevada colina, con su torre de la iglesia indicando las mayores alturas del cielo, rodeada de árboles, entre los que se encuentran numerosos nogales. Subimos a contemplar de cerca la belleza de aquel lugar con un nombre tan eufónico o biensonante. Una vez arriba aparcamos en una Plaza, en la que se encontraban unas tres o cuatro casas y más adelante, pasada otra casa con un pequeño jardín, en el que las flores alegraban el ánimo de las personas, que por ahí llegábamos, con sus variados colores y su lozanía, se alzaba una torre de piedra fuerte y con unas escaleras que daban acceso a un refugio turístico. Contrastaba la seriedad de dicha torre con la alegría que producía ver a su lado una puerta, a través de cuyas rejas, se veía un cementerio y en su parte alta estaba escrito en un cartel: Entrada a la Iglesia. Este “fosal” no tenía paredes que lo cerraran, pues entrando en él, a la izquierda, se veía un desnivel, que daba a la carretera por la que habíamos subido y a la derecha, estaban los muros de la iglesia.

Se entraba en el cementerio entre las tumbas, casi todas ellas adornadas con flores y con plantas ornamentales y mirando los nombres de aquellos difuntos, como lo estaremos nosotros cuando el Señor disponga, veías apellidos altoaragoneses, que ocupan todo Aragón, porque los hermanos de sus antepasados bajaron a vivir en la Tierra Baja. Muchos marcharon a Francia y allí estaba la tumba de uno de Badain, en la que ponía: De ton frère. Aquellas tierras vivieron unidas muchos años con los franceses y más tarde, en el Alto Aragón, recibimos muchos de ellos y a Francia pasaron numerosos montañeses. Entrar en aquella iglesia llevaba consigo un misticismo en el que se hermanaban la vida con la muerte y no podías hacer otra cosa que recordar con cariño a aquellos dos jóvenes sacerdotes, allí enterrados el año 36 y a los abuelos de Feli Nasarre. Al lado de la puerta había un gran cuaderno en el que algunos habían escrito sus sentimientos y sus devociones y como el lugar era un refugio del espíritu, estaban las tarjetas postales que recordaban a Badain y otras en las que estaban representados santos, como San Visorio o la Virgen montañesa de la Peña.

Al salir de la iglesia, continuamos interesados en terminar de ver el pueblo y delante de ella, mirando al Norte, había un espacio con forma de media elipse y rodeada en sus extremos por una pequeña pared de piedra, en la que muchos se sientan y observan los altos Pirineos y mirando hacia abajo se ven correr las aguas del río Cinca, pues el afluente que se llama el Cinqueta, se acaba al salir del Valle de Gistau. Desde allí se ven los blancos tubos de las compañías eléctricas que bajan de lo alto a lo bajo las aguas que producen energía eléctrica. Y allí, en Badain vivían los abuelos de Feli Nasarre y en ese pueblo debió de nacer. Su abuelo era de la compañía eléctrica que regía aquellas instalaciones y Feli se acuerda entusiasmada de Badain, de las nueces y del paisaje, que desde este punto detrás de la iglesia, se divisa, igual que yo me acordaré de un balcón, que todavía se conserva, a pesar de ser de madera y de tener cientos de años, con su cubierta y su solar formado por dos tablas. Tres familias vivían en Badain, que recuerda la copla que dice: Tres cosas hay en España- que no las tiene Madrid-casa el mesón, casa el Baile- y el Galán de Badain.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Vadiello con sus cabras, recuerda su pasado




Este verano pasado del año 2008, subimos cuando ya se acababa el mes de Agosto a Vadiello, para que contemplaran el Pantano mi hija, su marido y los dos nietos, que viven en Pamplona. Pero no sólo contemplaron las aguas del pantano, sino que se encontraron en un panorama todo él creado con piedras y rocas, formando una ciudad de paredes unas veces verticales y otras redondeadas y todas ellas con cuevas o abrigos, unos enormes, que albergan a veces, ermitas como la de San Cosme y San Damián, y en otras ocasiones parideras, mientras en otros refugios, duermen o pasan la noche las cabras y en otras cavidades menores, acomodan sus arnales, las abejas. Esas masas de piedra, las llamamos en Aragón “Mallos”, entre los que se encuentran el “Puro” y el “Huevo” de San Cosme y San Damián. Para ir a la ermita de dichos santos, cruzamos el río Guatizalema por la presa, subimos por un camino y en unos veinte minutos encontramos un desvío y después de cuarenta y cinco minutos más, llegamos a la Ermita de San Cosme y San Damián. Allí recordé a mi familia los catorce años que pasó de Capellán en la Ermita el tío de mi abuelo materno, Carmelita del Convento, que estaba en la Plaza dela Cárcel y que la Desarmortización de Mendizábal lo cerró como a tantos otros. Les hablé de la proximidad del pueblo vasco-ibérico de Isarre, despoblado ya hace muchos años, como la aldea de Vadiello, cuyos restos fueron inundados por las aguas del pantano. No era una zona muy poblada pero en ella se vivía la ruta hacia Nocito del vino y del aceite y se vivía un ambiente espiritual a la sombra de San Cosme y San Damián. Ahora nos encontramos con un paisaje maravilloso, pero que recuerda los desiertos de la Montañas Rocosas. Pero no estábamos solos, porque había cambiado la población humana por la de las cabras, a las que veíamos vivir salvajes en lo alto de aquellas rocas, haciendo equilibrios por una senda inclinada, por la que se dirigían a una cueva, en la qué parecía les apetecía ir a pasar la noche. Igual que estas “peñaceras” iban por las alturas, otras “esberrecaban” al lado mismo de las aguas del pantano. Estas cabras se tornaron salvajes en poco tiempo, pues sus dueños, uno de los cuales era el amo de Casa Sánchez de Santolaria, además de Calvo, Vallés de Castilsabás, no las pudieron recoger. En cierta ocasión iba mi hijo acompañado por un muchacho de Siétamo, que conoce su “fabla” y tiene parientes en Nocito, por aquellos parajes y cerca del Huevo de San Cosme, el joven le hizo ver a mi hijo que allí cerca había unos cabritos pequeños y podrían coger alguno. Pero mi hijo sintió respeto, al ver sobre una roca un “buco lambreño” o macho cabrío de color negro por arriba y royo por debajo, que recordaba los que tenía Anselmo, el tío de José Luis Grasa de Siétamo. Verdaderamente era un espectáculo fuerte el ver al buco con sus pelos erizados, como se les ponen a los gatos cuando les estiran la cola, subido en lo alto de una roca y amenazando con sus enormes cuernos, y con su barba mostrando una señal de su poder. Con sus patas escarbando, tiraba piedras por la ladera y a veces se escuchaban sus voces dirigidas a las hembras, con sonidos como ese”pro-po-pro –po” con el fin de seducirlas. Ignacio cuando lo oyó o “sintió” “buquir” y soplar, con un marcado cerro de pelos erizados sobre el espinazo, se quiso marchar, mientras su amigo se reía del ciudadano, valiente para conducir tractores y automóviles de los que era amigo, como él demostró serlo de los bucos, cabras y cabritos. Contó que en aquellos rebaños de cabras había un buco, que era el gran jefe, pero acompañado de uno más por cada diez cabras. Esos bucos peleaban y se hacían daño, poniéndoles huevos o “cagandóseles” las moscas en las heridas y acabando muchos de ellos muertos en el monte, donde abundaban los buitres. En el fondo del pantano, dicen que existía un pequeño poblado, que se llamaba Vadiello y yo no sé si al rellenarlo de agua, después de terminada la presa, sacarían antes los difuntos de su viejo cementerio o fosal, pero aún muertos, si allí siguen algunos de sus antiguos pobladores, gozarán de ver aquellas cabras, que son felices, como lo fueron ellos en el pantano y en las rocas de alrededor.

MOLINO DE VIENTO



Molino de viento a Pedro Saputo.-

Bajo la dirección de S.Ramos Almodóvar se publicaba en Córdoba una revista mensual ilustrada, titulada "Letras Regionales" y en Febrero de 1928, Santiago Camarasa, escribía sobre el tesoro artístico español, el artículo "Gloriosos testigos del pasado". Trata de los molinos de viento y dice: "No importa que por el abandono pasado fueran desmoronándose bastantes molinos; no importa que éstos fueran antes muchos; lo que importa ya, y grandemente, es que los que quedan, los pocos que subsisten aún, se conserven, se restauren; que los que son ruinas dejen de serlo; que empiece efectivamente la defensa del molino de viento, volviendo a ser, no la riqueza de antes, porque la mecánica hizo conquistas extraordinarias desde su época y sería ridículo su aprovechamiento como entonces, pero sí el ornato de las llanuras manchegas, como lo fue antaño".Añade que la fuerza del aire que movía las piedras de los molinos, representa algo que supone el progreso de la Humanidad por ser los molinos los precursores de la fuerza motriz de cientos de caballos, que mueven los motores de las modernas fábricas que han hecho progresar al mundo.

Este Almodóvar parece que veía venir los nuevos molinos de viento o molinos eólicos, que llenan nuestras tierras hermanas de Navarra, que la han hecho producir con ellos, toda la energía eléctrica que necesitan. Tanto es así, que como final de la operación de llenar los altos de sus tierras de molinos eólicos, han levantado uno clásico, no me acuerdo exactamente donde, para rendir homenaje a los antiguos molinos de viento, padres de los actuales.

Pero mi casi homónimo, Almodóvar dice: "Son esos molinos (además de una reverencia a la fuerza motriz) la reverencia al gran Cervantes y propone que en aquellos lugares de las andanzas de Don Quijote, lo mejor que se podría hacer es levantar como monumento al Caballero de la Triste Figura, un molino de viento".

Pero estamos en Almudévar, según el genial escritor Braulio Foz, patria de Pedro Saputo y según Don Rafael Gastón Burillo:"El símbolo de Pedro Saputo y de Almudévar, que es Aragón entero, puede iluminar con sus enseñanzas y deleitar con su belleza, áspera y rebelde cuanto grata, a todo el mundo".Y en el caso que me ocupa, ¿en qué debe consistir la enseñanza que deleite a todo el mundo?,pues sencillamente en levantar otro molino de viento como aquel que en siglos pasados entregara el Rey Don Jaime II a mi antepasado Juan de Almudévar, portador de dicha Villa. Esto último se puede leer en el número 38 del Argensola del año 1959 y ocurrió en 1311.(Angel Conte en la Encomienda del Temple de Huesca).

"Es curioso observar la cantidad de molinos, que los templarios principalmente, dirigen en Aragón y casi todos ellos movidos por corrientes de agua, pero en Almudévar, al no correr aguas por su superficie, había molinos de viento".

En el libro del Almudévarense o almudevano Aliod y de Gabriel Ponce en la página 48, dicen que el molino de viento lo dió el Rey a Juan de Almudévar, que además de portario "era un personaje influyente y cercano al Rey".

Braulio Foz, nacido en Teruel, encabeza los diez primeros capítulos de su obra Pedro Saputo con las diez letras que forman su nombre, pero no escribió su novela sobre su provincia natal, tal vez por evitar alusiones a sus naturales y como dice Rafael Gastón Burillo, refiriéndose al protagonismo de Almudévar :"Si alguien creyera que la Villa de Almudévar pudiera sentirse molestada o menospreciada por la obra de Foz, grave error es el suyo. No es Almudévar ,sino Aragón; y no es menospreciada, sino elegida precisamente como símbolo de las tierras aragonesas para presentar en ellas la obra vivificadora de que son capaces".

Si, porque a Braulio Foz le parecía ver que el espíritu aragonés iba decayendo y para evitar esa caída en el ideal de verdad y de justicia de lo aragoneses, con su obra de Pedro Saputo quiso darle unos latigazos (zurriagazos), para que "Almudévar, entre la montaña y la llanura, velase por el destino de los pueblos".(Rafael Gastón Burillo).

La obra de Braulio Foz nos trae a la memoria el Quijote de Cervantes, porque Pedro Saputo(sabio) representa la "razón natural", para conducir a su pueblo al progreso, de la misma forma que Don Quijote fue un ejemplo de los ideales de los caballeros protagonistas de aquellas novelas.

"Y así como don Quijote veía unos gigantes donde sólo había unos molinos, Pedro Saputo veía en Aragón convertirse en sólo molinos lo que pudieran ser gigantes".

Es curiosa la situación histórica de la Villa de Almudévar, porque está por arriba y por abajo, rodeada de tierras regadas por ríos, donde los templarios y otros, construían molinos, pero al no ser regada en sus términos, construía molinos de viento y es en ella donde se fijó Braulio Foz para escribir su genial obra, tan poco aprovechada por los aragoneses,"Vida de Pedro Saputo".

Braulio Foz escribió su obra para animar a los aragoneses a crear riqueza y así como los navarros han edificado un molino de viento, después de hacer multitud de molinos eólicos, los de Almudévar deben construirlo antes de que empiecen a situar en ella, los mismos molinos creadores de energía.

martes, 9 de noviembre de 2010

A Ramón J. Sender





Me han dicho mis amigos que estoy loco. No me importa. De siempre se ha conocido que de poetas, músicos y locos, todo tenemos un poco, aunque en unos domine más que en otros una de las tres facetas.¿Por qué me acusaron de “chalao”?.Muy sencillo, es que les conté lo que me pasó hace pocos días con Froilán, el niño amigo de Sender, que murió el año 1909,electrocutado al contactar su pequeño cometa de trapos y de cañas, con un cable de alta tensión. Los vecinos de su pueblo aseguraban que ocurrió todo bajo el nefasto influjo del Cometa Halley al que también atribuyen el terremoto de Méjico, la desgracia de la niña Omaira y de sus paisanos a causa de la erupción del Nevado del Ruiz en Colombia y las corrientes de lodo que han dejado sin vivienda a tantos ecuatorianos.

Los buenos hispanos en lugar de decir: ¡Qué bueno, que viniste!, tienen sobrados motivos para gritar: ¡Qué bueno, que te vas!.Volvió el famoso cometa a visitarnos a finales del 85 y se va a principios del 86 para volver, cuando lo ordene su ciclo. Sender esperaba la vuelta del Halley par el año 85 y creía más loco que yo, que Froiñán volvería a visitarlo, montado en su cola.¿Cómo podría regresar el niño?. Se fue fulminado, fosforizado, ionizado, eterizado o de una de las mil formas que los científicos conocen y de uno de esos multiformes modos ha regresado. Aquí radica mi locura, en que lo he visto y he hablado con él.

Yo lo esperaba, asumiendo el deseo del para mí, Premio Novel, aunque no se lo dieron: Sender, según manifestaba en una de sus poesías, tenía la ilusión de guardar a Froilán una de las mejores ranas de una de esas balsas que juntos visitaban; la muerte le impidió realizar su sueño. Yo recogí el reto y guardé una rana no en un acuario, ni en un terrario, sino en un artilugio que reunía las propiedades de ambos. La rana es un anfibio y tiene dos formas de vida, una en el agua y otra en la tierra; en aquella respira por branquias, y en la orilla de la balsa, lo hace con sus pulmones.¡Buen regalo para Froilán que también es anfibio, porque yo lo vi en la tierra de Huesca y venía e iba por el espacio y a otros espacios más lejanos!.

¿Cómo pude ver a Froilán?, Simplemente porque quería verlo y lo quería ver porque había recogido el deseo de Sender de entregarle una rana. No todos los deseos se cumplen, ya que el maestro no llegó a vivir en el año 85, pues la inmortalidad no se alcanza sobre la tierra, pero se alcanza de algún modo y cuando se vean el viejo y el niño recordarán los saltos de las ranas en la alberca.

Yo sabía que encontraría a Froilán, porque mis paisanos del ¨Somontano de Guara, siempre han afirmado que las montañas no se encuentran pero las personas, sí.

Muchas veces los hombres no nos encontramos ni con nosotros mismos, ¿cómo vamos a encontrarnos con los demás?. Y si lo hacemos es para reñir, para aprovecharnos mutuamente unos de otros o para luchar.

Sabía que tenía que encontrar al chico, pero pensaba que tal vez, después de tantos años, se habría hecho un hombre, sin embargo reflexioné sobre la teoría de la relatividad y llegué a la conclusión de que si yo envejecía un año girando alrededor del sol, montado en mi planeta, él a caballo en su cometa, habría pasado sólo un año en el tiempo que para nosotros, había envejecido setenta y seis a los humanos de la Tierra.

Desde 1909 hasta 1985, nuestra esfera ha dado setenta y seis vueltas al sol, en tanto que el Halley sólo ha girado una vez para completar su ciclo en torno a no sé qué.

Lo encontré niño, como de diez años. Yo observaba a todos los de esa edad, que caminaban por la ciudad con soltura, esquivando coches, botando balones y como pasando de todo. Estaba apoyado en la pared de uno de esos chiringuitos, que lanzan al aire de la calle sus músicas y en la acera de enfrente había un niño que miraba atónito el mundo urbano que le rodeaba; no se atrevía a pasar la calle por la que rodaban como locos los automóviles. Me acordé que en el pueblo de Froilán, en el año 1909 no habría probablemente ningún automóvil.

De repente, por los altavoces del chirringuito empezó a oírse aquella canción que dice:”Froilain, Froilain”(señorito en alemán) y Froilán, como una exhalación cruzó la calle hacia el bar, a una velocidad cósmica que le libró de un atropello.

Me dirigí a Froilán, pues era él, le miré a los ojos, mientras le entregaba la rana metida en un bote de conserva lleno de agua y esos ojos se apoderaron de mí de tal manera que no me dio tiempo a preguntarle nada. Cuando volví en mí, Froilán se había exhalado.

Al principio lo sentí pero luego comprendí que si hubiera conversado con él, hubiera sabido demasiado.

Ahora solo sé que Froilán, Sender y Omaira nos acompañan desde algún lugar.

Yo he cumplido, pero me gustaría que dentro de setenta y seis años, alguien se encargara al nuevo regreso del Halley ,de entregarle una flor a la niña Omaira.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Hay que rehacer la Historia de los Pirineos


Desde Siétamo, en determinadas circunstancias y sobre la Sierra de Arangol, se ve la cumbre del Turbón, como desde la presa del Pantano de Barasona, se pueden contemplar además del Turbón, Cotiella y otros altos montes. Estas vistas demuestran que aunque, a veces, los altoaragoneses nos creemos lejanos, estamos en la misma zona geográfica. Esta presa se levantó el año 1929 sobre el río Esera, que inundó el pueblo de Barasona y en la superficie del agua, según la plenitud del pantano, se ve asomar la torre de la iglesia. También quedó arruinado el pequeño pueblo de Cancer, a la orilla del Pantano de Joaquín Costa, cuyas aguas enriquecieron a otras comarcas, pero dejaron que los habitantes de Cancer dejaran abandonadas sus casas, entre cuyas ruinas se contempla su iglesia, con el mismo destino que las viviendas. Siguiendo la carretera, a siete kilómetros de Graus, se asienta el pueblo de Pueyo de Marguillén. Según Madoz por los años de 1850 limitaban por el Norte, Barasona y Cancer con Capella. Durante el dominio visigótico a la parte norte de la Ribagorza la llamaban Terra Ripacurciense y a la parte situada al sur, Terra Labitolosana. En el siglo IX, la Ribagorza dependía del Condado de Tolosa. Cuando remataba el siglo, el Conde Ramón I se separó del dominio de Tolosa, creando un condado independiente, con los monasterios de Obarra, Alaón y San Pedro de Tabernas. Ramón II levantó la Catedral de Roda y el rey Sancho Ramírez conquistó a los moros Graus en 1083. Esta tierra de los antiguos vasco-ibéricos se convirtió en una tierra sin fronteras, pues entraron los visigodos, que tuvieron cecas de monedas en Boltaña y Gistain. Después llegaron los romanos, que dejaron Labitolosa en la actual Puebla de Castro. No había fronteras porque era una zona pirenáica, común con el Midi francés,donde llegaron, más tarde los moros. Pero el Pirineo, con sus enormes montañas, que ponían dificultades en el paso por ellas de los hombres, ayudó a que se creasen fronteras. En la Ribagorza lucharon el aragonés, el catalán y el castellano, ya que en Benabarre se hablaba en una forma parecida al catalán y, en cambio en Barbastro, se hablaba el castellano, después del Compromiso de Caspe. En una revista quincenal de 1884, fecha ligeramente posterior a la obra de Madoz, explica como un habitante de Barasona, encontró en el monte de Cancer un relicario de San Bernabé, del que la catedral de la ciudad de Tolosa posee la cabeza del citado apóstol. Esas reliquias eran veneradas desde remotos tiempos. De ellas se escribía en los documentos parroquiales, pero sin expresar el nombre de San Bernabé hasta el año 1777.Pero la revista escribe que “por los años 1580 ya consta en los escritos guardados en el archivo de su parroquia la existencia de las aludidas reliquias de San Bernabé. En un inventario de esta fecha, se lee esto: una arquilla de reliquias sin título ni certeza de ellas”. Un miembro de la casa de Rosico de Barasona, estando labrando, se dio cuenta de que los bueyes al pasar al lado de unos matorrales de boj, uno de ellos doblaba sus rodillas, lo que le hizo mirar la causa de tales reverencias. Encontró una arquilla, con las reliquias citadas de San Bartolomé… Fueron a parar a la iglesia de San Miguel de Cancer”, donde se custodia y recibe constante culto desde una época remotísima”. El Obispo de Barbastro ordenó en 1605 y en 1609 ,que se hiciesen dos llaves,una paral arquilla de las reliquias y otra para la puerta del armario, que guardaba las reliquias de San Bartolomé. ¿Quien fue el que trajo tan preciadas reliquias a Cancer?. Dicen que hubo un esclarecido personaje, nacido en dicho Castillo de Cancer, de donde era Señor, que llegó a ser Gran Maestre de la Orden Militar de San Juan, que sufrió persecuciones y se refugió en su pueblo, donde se conservaban las reliquias, pero ante el peligro que continuaba contra su persona, se refugió por lo más enriscado y fragoso de las montañas pirenáicas”, para pasar a Francia. “Dice Moner en su Historia de Ribagorza que por los años de 1562 era Señor de Cancer D. Juan Nadal de Cervuna, de Fonz”. Pero en los años de 1884, el párroco Sr. Escuer habló con el Señor D.Luis San Juan, vecino de Huesca y Señor de Cancer, le preguntó y el Señor le respondió que “debía existir alguna auténtica (historia) cuyo paradero es desconocido”. La relación de este suceso la hizo el párroco de Cancer en los años de 1884 y se la contó el cura de Barasona, que a su vez la recibió de su tío el párroco de Pueyo de Marguillén, aproximadamente por los años de 1840. De todas formas, siendo Gran maestre de la Orden de San Juan el Señor de Cancer, se explica la posibilidad de la posible venida de tan altas reliquias a la Parroquia de Cancer.Al Señor de Cancer,siendo Gran Maestre de la Orden de San Juan y viviendo en la isla de Malta, le sería fácil conseguir esas reliquias ,por ejemplo desde la isla de Chipre. Cander veneró durante muchos años a San Bartolomé y le pidió que alivira las sequías y las tormentas,celebrando su fiesta el once del mes de Junio de cada años.En la ciudad de Barbastro ,en la imprenta de M. Puyol y España,en Julio de 1858,se imprimieron los Gozos que se cantan en Cancer al glorioso San Bernabé,venerado en la iglesia de Cancer,filial de Pueyo de Marguillén.Dicen así:” En un campo ameno estaba,- entre un verde boj metido,-este tesoro escondido –a quien un toro adoraba; notó su dueño admirado-del toro lo respetuoso.-Del campo el dueño labraba-con dos toros, y advertía-que genuflexión hacía-el que hacia el santo pasaba;llegóse humilde y postrado,-y le veneró dichoso……A Cancer, en cuyo monte-el santo cuerpo fue hallado,-quiso que fuera llevado,-para desde este horizonte,- en donde es venerado,-ostentase portentoso….Quien tus milagrosexacto-decir todos pretendiera,-un infinito quisiera,-de potencia al acto:-por ello es tan admirado tu poder maravilloso.-“ Y terminan así, estos Gozos: “Un San Juan noble es el dueño-de este lugar,quien galante-culto os tributa constante,-de que hace el mayor empeño,-no dejéis,pues, impremiado-corazón tan obsequioso”. Esto lo escribió Roberto puyo de Columa,”siempre admirador de las glorias religiosas de la antiquísima diócesis de Barbatro”

Esta Ribagorza, zona pirenáica, está llena en su historia de su relación con Tolosa, pero aquella región común con los Pirineos, se convirtió en frontera difícil de atravesar, aunque sus habitantes siempre viajaron a la zona de Tolosa o Toulouse. Hay que abrir una autovía por el Pirineo, para no sólo pasar por ella, sino porque su creación sería una recreación de la Historia. Basta recordar a Carlomagno que estuvo en las puertas de Zaragoza y a Roldán ,que llena con su nombre numerosos puntos geográficos de la Pirineos. San Bernabé, el Señor San Juan y Carlomagno ,harán que Tolosa y Zaragoza se abracen con la industria,mientras Graus ,cuide y repare la iglesia de Cancer.

Aún nos quedan las ranas

 La Grenota. No sé que tiene la rana, tan verde tan simpática, que cantando su cu-cú a las orillas del agua, hacía que el caballero con su c...