miércoles, 10 de agosto de 2022

El Hombre , el Caballo y el Toro

 



En la antigua Iberia, es decir en España, se encontraba el hombre acompañado principalmente por caballos y por toros y el íbero, inteligente, quiso hacer amistad con ambos. Con el caballo lo logró rápidamente. Y todavía después de muchos siglos, les une una amistad que casi los identifica. Ya lo profetizaron los clásicos con el mito del Centauro, que tenía su tronco humano, con su cabeza y sus brazos, en tanto el cuerpo era el de un caballo con sus cuatro remos y su rabo. Al toro lo han amado mucho los íberos e incluso en nuestros tiempos se han elevado hermosas siluetas de toro, sobre las colinas, pero salvo algún pastor que vivió con él en las ganaderías, no ha conseguido el hombre ser amigo íntimo del toro, como lo ha sido del caballo. Van cambiando las costumbres y parece ser que la introducción de la vaca holandesa berrenda en negro, gran productora de leche, empezó a promover que los habitantes de alguna gran ciudad, miraran a los toros y a las vacas bravas, con poca simpatía. Pero todavía quedan ciudadanos como José María Sorribas, nacido en el pueblo de Ibieca, que recuerdan con nostalgia su vida en común con novillos de origen bravo. Me contó que cuando tenía unos dieciocho años, bajaba a Tardienta y le compraba a un tratante, llamado Antonio Álvarez y apodado como el «Campando». Le llegó a comprar una docena de esos novillos que sin recibir la denominación de bravos, lo eran. Procedía de Navarra y varios pueblos de las Cinco Villas, como Ejea o Fuencalderas. Aquellas vacas que criaron a estos novillos eran terribles recién paridas y no se podía el hombre acercar a ellas porque le acometían. José María Sorribas conducía, de cuatro en cuatro novillas, de unos tres meses, desde Tardienta a su pueblo de Ibieca. Era aquel viaje una procesión de sufrimientos y dolores, porque aquellos novillos llevaban sangre del "tauros ibéricus" y aunque no tenían tanta bravura como los destinados a las corridas, acometían y tenían que castrarlos para que trabajaran como bueyes. Eran auténticamente bravos, pues al sacarlos de Tardienta, de la compañía de sus madres, a cada instante retrocedían, hasta que llegaban al Castillo de Cuervo, que está a unos doce kilómetros de Tardienta y cerca de Sangarrén. Al llegar a Cuervo estaban cansados y ya no causaban tantas molestias. a Sorribas. Por caminos viejos y poco usados iban de Sangarrén a Albero Alto y luego a cruzar por la ermita de Bureta de Fañanás, al empalme de Liesa e Ibieca. Llevaba Sorribas, como pastor, una buena vara de avellano, pero al llegar a Ibieca volvían a sublevarse, tanto más cuanto más comían. Atacaban fuertemente cuando estaban hartos y aquella manifestación le hizo pensar a José María, que tal vez fueran animales destinados a vivir en soledad, en amplios prados y bosques, donde hubiera paz y no tuvieran enemigos. Es más, cuando en Ibieca los soltaban a abrevar a la fuente, si encontraban mujeres qué iban a buscar agua, las acometían, las tiraban por el suelo y les rompían los cántaros. José María no atribuía a estos hechos su afición a las corridas de toros, pero cuando en la plaza de toros se sentaba en su puesto, se le revolvía la sangre con la de aquellos novillos, que quizá tuvieran la misma que los Carriquiris, que tenián sus antecesores en Navarra y en Ejea. Lo que vio Sorribas en aquellos novillos procedentes de Ejea, lo descubrieron, por ejemplo, aquella monja de clausura, que me contó, que allá en Gella, provincia de Teruel, vio ya hace unos sesenta años, una corrida de toros, con la participación de una joven rejoneadora y que su satisfacción artística fue enorme, pero como los portugueses, se quejaba de la muerte de los toros. Y yo a los cinco años de edad, me asomé cierto día al balcón que asoma al corral en nuestra casa de Siétamo y vi que estaba lleno de vacas "rayas" y negras, que llevaban colgando de sus cuellos unos troncos de madera. Eran para impedirles emprender carreras por los caminos, ya que las llevaban a Barbastro. Lo que dijo Sorribas de que los toros tal vez deberían encontrarse en grandes bosques y prados y vivir en paz, lo descubrieron también los poetas, que pensaban que existía una guerra entre los hombres y los toros. En el Libro Número Uno de Cossío, está escrito lo que un poeta soñó con los toros: "Partido en dos pedazos, este toro de siglos, -este toro que dentro de nosotros habita: -partido en dos mitades, con una mataría- y con otra mitad moriría luchando ... ". Pero no fueron solo los hombres sencillos, como Sorribas y los poetas, cuyas poesías acabamos de leer, los que se dieron cuenta de los misterios del toro, sino que también artistas geniales como Francisco de Gaya. Este pintó treinta y tres láminas de aguafuertes, sobre la Tauromaquia, tema que tanto amó, ya que dicen que en su juventud, realmente toreó. En estas obras se ven multitudes de ciudadanos con expresiones contradictorias, que son como contrastes. Son contrastes entre "La Diversión" y la tragedia. Parece ridiculizar a los ejércitos de Napoleón, que ejecutaron "Los fusilamientos" de aquellos que ya sabían de sangre, por su asistencia y contacto de siglos con los toros, que hizo patentes en los cuadros de "La Tauromaquia". Picasso con su arte pictórico no solo toreó con los misterios del toro bravo, que en algunos cuadros les pintó una cara bondadosa, sino que alabó la belleza del caballo y su amistad con el hombre ibérico. Su arte lo dedica a la muerte, no solo del hombre, sino también la del toro y la de los caballos. El año de mil novecientos treinta y tres, expuso una verdadera obra maestra sobre este tema, titulada "Corrida: la muerte del caballo", en la que se ve la actividad del toro y del caballo y se contempla la muerte del torero, que aparece sobre la cabeza del toro, vestido con su llamativo traje de luces de colores verde y oro. El vientre del caballo perforado por los cuernos del toro está echando sus intestinos sobre el rojo capote que parece ser una alfombra tétrica en el suelo. El toro estaba también destinado a morir, lo que da la impresión del significado necrofílico de los toros. Picasso trata de comprender el misterio de los toros españoles y como no puede expresarlo con palabras, lo pinta en la cabeza del toro con amor, haciéndola aparecer en medio de la terrible escena con una gran nobleza, que hace dudar a los que atacan la fiesta taurina y a los que la aman. Igual que lo que pensó José María Sorribas, que le llevó a decir "tal vez fueran los toros animales destinados a vivir en soledad, donde tendrían paz sin enemigos". Las corridas de toros han sido mal vistas por los extranjeros, pero hay que tener en cuenta que el Señor puso a estos bravos animales sobre la Península Ibérica y del contacto con los íberos, surgieron aspectos románticos como el pastor tranquilo sobre aquellos prados con encinas, a cuya sombra se acuestan, por otro lado viene la "Diversión", que representó Gaya, en la que se mezclan la vida y la muerte. Pero no tenemos por qué avergonzarnos de los toros, como debían hacerla con las cacerías de raposas en Inglaterra, las luchas de gallos, por ejemplo en la República Dominicana, las luchas organizadas de perros, la monta de una especie de búfalos cheposos en Estados Unidos y Méjico y hoy día algunas carreras destructivas de vehículos con la muerte de sus conductores en algunos países. Pero Picasso fue capaz de torear con su arte el miedo a la muerte, pero no solo del toro sino también del hombre y del caballo y resucitó la visión del Minotauro. Por eso, unas veces, pinta la cabeza del toro con rasgos de nobleza y de bondad, y en otras "con una loca agresividad". Parece ser que Picasso buscaba una explicación del comportamiento del toro y resucita la figura del Minotauro, como enemigo de los hombres, igual que pintó el Guernica, con el que maldice la violencia de los que la bombardearon, haciendo morir a tantos ciudadanos. Así como en las plazas de toros se exhiben capillas con Cristos, Vírgenes y Santos, entre los cuadros de Picasso, aparece Cristo en la Cruz, con su brazo derecho suelto y con un capote en la mano. En la mente del poeta Rafael Morales, se plantean preguntas como la siguiente: "¿Qué tenebrosa fuerza, qué delirio- mueve los corazones de estos toros?". Esta misma pregunta se hacen Picasso, Sorribas, la monja y yo mismo; al contemplar las corridas de toros: "¿Qué río de odio, de dolor, de ira,- se despeña en las astas,- y qué secretos ángeles de vino- enloquecen la tarde plateada?".

martes, 9 de agosto de 2022

La Crisis del Sentido Comunitario.

 

 

Articulo escrito por Ignacio y Nacho Almudévar.

Antiguamente y en las diversas Comarcas de los hombres “retrasados mentalmente”, los Jefes de Tribus y más tarde siguieron los Nobles e incluso los Reyes, pensando en los problemas referentes a la situación y al desarrollo de la Situación del Pueblo. ¡Qué justicia utilizaban , pensada en sus mentes!. Han pasado siglos y han aparecido Reyes pensadores de la Justicia Común. Pero, ¡cuántas veces surtían Jefes que habían perdido el sentido de la Justicia!

Han pasado siglos y han aparecido Reyes, rodeados de pensadores en la conducta común. Pero existen Países, que carecen de Democracia, y piensan “con personalidad individual” en la conciencia pública que ha de seguir el Pueblo. “Por ejemplo, los rusos o los chinos”

Hoy existen países que siguen una Dictadura y otros que intentan conservar la Democracia. Esta  Democracia es un gobierno de cuatro años, porque sus Jefes cometen errores con frecuencia, pero los pueblos, no tienen que sufrir una  Dictadura total y en cada periodo electoral, el pueblo intenta conservar la Democracia, cambiando de Gobierno.

Mi nieto Nacho escribe: “En los tiempos en que nos encontramos no hay problema mayor que la pérdida del sentido comunitario, la cual se manifiesta en diferentes clases de ciudadanos con respecto a la cosa pública, que nos muestran diferentes síntomas de una misma enfermedad. Por un lado están los ciudadanos que sienten rechazo a todo lo político, y solo se meten por miedo a una facción del “Leviatán”. Este monstruo pasional se mete cada vez más en sus vidas, pero estamos equivocados si vemos que lo político es lo que aborrecen, de lo que huyen es de la política de  partidos, aquella política para la cual ya no hay  verdad, sino sólo opiniones, las cuales  es preciso homogenizar para hacerle la vida fácil al caudillo de turno, y esto nos lleva al otro tipo de ciudadano con respecto a la cosa pública, aquel que, ante el miedo de no ser aceptado en su tribu no ve otra solución que el entrar de lleno un una facción ( por no decir secta) y aceptar todos sus dogmas volviéndose así un fanático, que no busca la verdad en los hechos sino en los sentimientos, esto hace que cada vez busquen mas la pureza de espíritu (recordando los mitos de pureza racial que ya habíamos olvidado), negando la legitimidad de participar en la política a aquel que no comparte sus sentimientos.

Este proceso de pérdida del sentido del bien común está más acelerado en aquellos países que más han aceptado los dogmas liberales de primicia  de la voluntad individual sobre cualquier orden social racional, cuyo ejemplo más claro es Estados Unidos, donde la mitad de los ciudadanos no quieren que sus hijos se casen con los de la religión política contraria, solo con una reconsideración del bien común y de las verdades más fundamentales de la vida se pude parar este proceso de descomposición social para que en Europa conservadores y progresistas trabajen por un bien mayor y no miren solo por satisfacer sus oscuras fantasías de poder, sino, solo se puede esperar la anarquía (Estados Unidos) o la tiranía ( Las teocracias musulmanas).

San Lorenzo, según la historia y la tradición.-

 



San Lorenzo fue sacrificado en Roma el año 258, en la persecución de Valeriano. Era Lorenzo el más importante de los siete diáconos, encargados de socorrer a los pobres y de administrar los bienes temporales de la Iglesia, en aquellos tiempos, en que el cristianismo, cada día los iba aumentando. En aquellos tiempos, la Iglesia era propietaria de enormes cementerios e iba aumentando una “Caja”, donde se acumulaban las aportaciones generosas de los fieles, lo cual hace pensar en una moderna sociedad de socorros mutuos. En la administración de estos bienes participaban siete diáconos, de los que Lorenzo era el “diácono del Papa”. En estos tiempos actuales, parece que nuevos diáconos, estén administrando los alimentos al pueblo necesitado. Basta ver como Caritas reparte alimentos entre los que los necesitan.

El Estado Romano, codiciaba esos fondos y a sus administradores cristianos les atribuía, según escribe el poeta Prudencio, “un siniestro rumor de orgías nocturnas…Frecuentaban estas orgías los adeptos de la fe nueva, según se creía, y que los presbíteros, en primorosos vasos de oro labrados a cincel, bebían sangre humana, en cenas como la mitológica de Tiestes; y que las salas de estos festines nefandos, iluminábanse con antorchas de cera oliente a miel y a flora rupestre, fijas en áureos candelabros”. Había un movimiento eucarístico entre los cristianos, y el pueblo expandía rumores de que los cristianos hacían orgías nocturnas, mientras el Estado sentía avidez por esos fondos y cálices de los cristianos. Ahora el Estado ahorra mucho dinero con las obras de Caritas y con la Enseñanza. Y el poeta Prudencio de San Lorenzo, Mártir, decía “Veo a un Príncipe futuro, que vendrá a su tiempo justo y cerrará los templos desiertos; obstruirá las puertas de marfil; condenará los nefastos umbrales y sus goznes de bronce ya no chirriarán, limpios de sangre sucia se erguirán, no adorados ya ni suplicados los bellos mármoles que ahora reciben culto idolátrico”. Con esta sátira del lujo imperial romano, se acuerda uno de la vuelta en el siglo XXI, de ese derroche del dinero, con el lujo en los edificios, con las cantidades abusivas de dinero con que la política pagaba a sus empleados y a los que dirigían tan torcidamente algunos puestos políticos, bancos y Cajas de Ahorro, que ha llevado al paro a multitud de obreros, de los que muchos están sufriendo el hambre; esa hambre que en Roma combatía San Lorenzo, como ahora está aliviando lo que puede Caritas y otros grupos.   “Al cuitado Prudencio, el Ebro, que le dividía de los vascones, los Pirineos nevados, los Alpes altos y profundos, manteníanlo alejado de la ciudad de Roma, riquísima de huesos heroicos y de sepulcros santos”. Dice que el río Ebro dividía a Prudencio de los vascones, porque para unos era de Calagurris o para otros de Zaragoza. Cantó con sus poesías que “la muerte de Lorenzo fue la muerte de la idolatría”. El poeta Prudencio dijo que con el martirio de Lorenzo, conmovió a muchos romanos, incluso senadores, que se fijaron en el valor y constancia del santo. 


La historia no afirma que San Lorenzo naciera en Huesca, pero la tradición lo demuestra. San Lorenzo, según la tradición, nació en Huesca,  siendo hijo de San Orencio y de Santa Paciencia, que tenían una finca en Loreto y a ella caminaba cada día.  Frente a la Torre de Farina, hay una Cruz, a la que los que suben a rezarle a San Lorenzo, se vuelven de espaldas a ella y por encima del hombro, lanzan una piedra, como un recuerdo o una oración, para que quede al pie de la Cruz. El Alcalde de Roma, pagano y avariento de dinero, llamó a Lorenzo y le dijo.” Me han dicho que los cristianos emplean cálices y patenas de oro en sus sacrificios. Vaya, recoja todos los tesoros de la Iglesia y me los traiga, porque el Emperador necesita dinero para costear un guerra que va a empezar”. Aurelio Prudencio en el Peristephanon, en la poesía “Las coronas”, dice que “Él tenía las llaves de las cosas sagradas; presidía el arcano de la clase celeste, y gobernando como fiel custodio, dispensaba las riquezas de Dios”. A la exigencia del dictador imperial,  Lorenzo le pidió tres días de plazo para reunir todos los tesoros de la Iglesia, y se dedicó durante esos tres días a reunir a todos los necesitados, mendigos, mutilados, leprosos y ciegos, a los que él mantenía con sus limosnas. Una vez pasados los tres días, llamó al Alcalde y le dijo: ”Ya tengo reunidos todos los tesoros de la Iglesia. Le aseguró que son más valiosos  que los que posee el Emperador”. No va descaminada la ironía aragonesa de la que usó Lorenzo con el Alcalde. Éste ya se sentía feliz, soñando en la riqueza de oro y de plata, que iba a traerle el Diácono del Papa, pero al contemplar la miseria de los fieles cristianos, todo irritado exclamó: “Pues ahora lo mando matar, pero no crea que va a morir instantáneamente. Lo haré morir poco a poco para que padezca todo lo que nunca se había imaginado. Ya que tiene tantos deseos de ser mártir, lo martirizaré, horriblemente”. ¡Cómo sufrió San Lorenzo para que el pueblo no pasara enfermedades y hambre, pero su amor al prójimo, fue perseguido por el poder del Imperio!. Porque han pasado cerca de dos mil años y ahora vuelven el hambre y la necesidad a apoderarse del pueblo. ¿Cómo sufría San Lorenzo, como están ahora sufriendo muchos seres humanos, entre los que hay nuevos Lorenzos, que quieren evitarles los sufrimientos, pero hay nuevos emperadores o gobernantes, que se han lanzado a acumular el dinero para gozar del lujo, que han hecho imposible, que los empresarios unidos a los trabajadores, vivieran con sus necesidades primarias resueltas y educando a sus hijos. 

El poeta Aurelio Prudencio, en sus versos decía de cómo Lorenzo “Era el primero de los siete varones, que se agrupaban junto al ara; grande en el grado levítico y más noble que sus compañeros. Él tenía las llaves de las cosas sagradas; presidía el arcano de la luz celeste, Y GOBERNANDO COMO FIEL CUSTODIO, DISPENSABA LAS RIQUEZAS DEL SEÑOR”.

No aparece en los historiadores, Huesca, como lugar en el que naciera San Lorenzo, a pesar de la tradición romano-visigoda,  que cantó Prudencio, además  de Braulio, Tajón, de Isidoro, y del diácono San Vicente de Huesca(¿), todos ellos escritores de la historia eclesiástica, que tuvo lugar en Hispania,  durante los siglos IV a VIII. La Historia desde la Edad Media hasta el siglo XVII, se llenó de escritores que atribuían a Huesca el nacimiento de San Lorenzo, pero fue Ustarroz que vivió sus conocimientos en el Palacio de los hermanos Lastanosa, y con las visitas de Ana Abarca de Bolea, que llegó a ser Abadesa de Casbas, cuyos padres vivían en el Castillo-Palacio de Siétamo, cuyos escritos  sobre San Lorenzo, fueron víctimas de las mentiras piadosas de otros escritores, que querían tanto a San Lorenzo que lo nombraban hijo de Huesca. Ustarroz supo aprovechar tales escritos para componer biografías de santos personajes, supuestamente oscenses.

Pero, sin embargo los oscenses han creído siempre en la ciudadanía oscense de Lorenzo, pues el poeta Aurelio Prudencio, dice que el río Ebro le dividía de los vascones, porque  nació, según unos en Calagurris y otros en Zaragoza. “Al cuitado Prudencio, el Ebro  lo dividía de los vascones, los Pirineos, los Alpes altos y profundos manantiales, alejados de la ciudad de Roma, riquísima en huesos santos”. Aquí parece que Prudencio se acordaba del martirio de San Lorenzo y estaba separado de Osca, por el Ebro, los Pirineos y los Alpes, lamentándose de la lejanía del mártir de su ciudad natal.

El nombre de San Lorenzo, significaba en Roma “coronado de laurel” pero en Huesca equivalía a Loreto o Lorito. En el libro de 1660, salen los Estatutos y ordinaciones de los sogueros y esparteñeros de la Ciudad de Huesca y en ella pone que un cofrade llevó velas a la Virgen de Lorito y en otros lugares pone de Loreto. Se encuentran varias palabras, tal vez de origen ibérico, influidas por el latín, entre otras Aineto, Echeto y en la cara sur de Guara se ve el Fraixineto, según unos o el Frajinito según otros. Algunos atribuyen a fraixín el significado de fresno y otros el de cerdico. Pero entre el monte de Siétamo y el de Fañanás, se hallan escasos restos del antiguo pueblo de Olivito y según otros Oliveto, palabra del mismo origen que Fraixitito, que está relacionada con los olivos. Loreto parece que equivale a Laurel, como el nombre del Santo. Son numerosos los casos en que se relaciona con otros aragoneses, como San Valero y San Vicente.

San Lorenzo murió el año 258 y San Vicente en el de 304.¿Cuantos años tenían San Lorenzo y San Vicente cuando se encontraron en Velilla de Cinca?. San Lorenzo era bastante más mayor que Vicente, porque se decía que su hermana era la madre  de Vicente. En la ermita de San Valero, se hallan todavía restos de un templo romano y allí se encontraron, porque por la Via Romana se iba desde Tarragona a Zaragoza y a Huesca. ¿Se puede explicar si en esas fechas pudo ocurrir ese encuentro?.  Tal vez, si.

El tiempo según las matemáticas permite unos hechos, pero según la historia práctica, en Roma,  en tiempos Laurentinos se pasaba hambre y hoy en pleno siglo XXI, bajo la Democracia, se vuelve a pasar hambre, es decir que el tiempo existe para el hombre,  a pesar de las matemáticas.

Los oscenses, cuando llega la Fiesta de San Lorenzo, se ponen a cantar: “San Lorenzo , San Lorenzo,- en que buen tiempo has venido-en el tiempo de la siega,- que todos tenemos trigo,- ¡trigo, trigo , trigo, lo que sobre “p`al” bolsillo”.

 

domingo, 7 de agosto de 2022

Casa de Marieta Pérez, unida a casa Llanas.

 



El padre de Marieta Pérez, tenía una Imprenta en la calle de Ramiro el Monje,27, puerta con puerta con la Farmacia de Llanas. Encima  o  sea  subiendo  a la Plaza de San Pedro, poseía el señor Pérez, otra casa pegada a la de abajo y yo diría que superpuesta con alguna parte de la Iglesia de  San Pedro el Viejo. Se encontraban estos edificios, en un eje de la vida de Huesca, pues estas casas con San Pedro y sus Claustros, llegaban a la Plaza del Mercado y volvían por su Plaza de San Pedro, a encontrarse con esta casa de Pérez y la de Llanas.
Don Feliciano, en los principios del siglo XX, comprobó la población que transitaba por aquellas calles y resultó que la calle de Cuatro Reyes, que daba acceso al Mercado, era la más transitada, con lo que   asentó   su   Farmacia en el número 25 de la Correría, al lado de casa Pérez.
 Se entró en aquella época en una política de rivalidad, porque D. Manuel  Camo  en 1875,fundó “El Diario de Huesca”, periódico republicano, que  después  derivó a  liberal. En 1921, el Señor Pérez, hermano de Marieta, fundó el periódico “La Tierra”, de carácter conservador, con el fin de apoyar a los agricultores y a los ganaderos.
En el “Diario de Huesca”, de  Camo, estuvo de director el famoso Don Luis López Allué.
Estos periódicos al legar la Guerra de 1936, se cerraron, incluso “La Tierra”, que a pesar de alinearse en el bando nacional, se encontró con apuros económicos  y  este  diario,  fue incautado por la Falange y transformado en “La Nueva España”, que en la época democrática le pusieron el nombre de   “Diario del Alto Aragón”.
Calle Ramiro el Monje (Huesca).


La “Nueva España”, siguió trabajando y comercialmente funcionó sin ningún matiz político.
“En su juventud Marieta  fue  testigo,  de  cómo  en su casa  había  un centro de reunión de intelectuales  y artistas, porque con su hermana, habían recibido una educación propia de personas cultas. La devoción de su padre por la música hizo que las dos hermanas fueran unas virtuosas del piano. Una de sus ilusiones era cuando su padre les traía constantemente partitura de todo tipo y les hacía interpretarlas sin ensayarlas, lo que constituía para ellas un reto y un aliciente. Con su gran afición musical llegó a componer un vals, que pude escuchara a la propia Marieta en el piano”.
Su hermano Carmelo tuvo grandes cualidades literarias y colaboró en el periódico, teniendo como muchos otros jóvenes la desgracia de caer en la drogadicción en una estancia en el extranjero, lo que le afectó de una manera tan importante a su salud que quedó como deshecho humano y no se le entendía lo que hablaba.  En esta época el mancebo de la Farmacia de Llanas Joaquín Santafé, fue testigo de las rivalidades políticas y alguna vez tuvo que curar a Carmelo de algún bastonazo recibido, con agua oxigenada y esparadrapo, sin que la cosa llegara a mayores.
En esa época vivía en la casa de Llanas, otro gran literato desconocido para la mayoría, precursor del modernismo y renovador de la generación del 98, José María Llanas  Aguilaniedo,  quien en sus últimos años, incomprendido y desmotivado fue asistido por su hermano, el boticario Feliciano y su auxiliar Joaquín Santafé, que con su apoyo y cariño le ayudaron a soportar los últimos años de su vida. Joaquín Sanrafé, testigo vivo del devenir de los primeros años del siglo, se acordaba como reprendía Don Feliciano Llanas a Ramón J. Sender, sobre los peligros de la inhalación del éter, que   era  lo  que  estaba de moda.
Marieta, en su juventud, coincide  con  Fermina  Atarés, amistad que les duró toda su vida. Fermina se casó y tuvo dos hijos, que de una forma especial les supo transmitir su sensibilidad artística. Antonio era pintor original y Carlos Saura, fotógrafo y director de cine, fueron hijos de Fermina Atarés y sus primeros años los pasaron en Huesca, hasta que se trasladaron a Madrid
 por razones de trabajo. El amor que tuvo  Fermina  a Huesca, es difícil de explicar, porque volvía con frecuencia a esta ciudad, y se alojaba en casa de Marieta. En los años de 1950, Fermina ofreció en la Sociedad Oscense de Conciertos, dos veladas musicales, que viendo los programas a los que amamos, su música nos sorprende y admiramos. En los años 50, hay además de obras clásicas, unas obras sorprendentes por la modernidad en su época, como Bartok, Falla, Mompou, Debussy, Halffer, Gershwin. Su música enriquece su preparación musical, que era algo excelente. Los conciertos fueron un éxito y además para ayudar a la Sociedad, no  cobró  absolutamente  nada, declarándose por escrito como una enamorada de “Huesqueta” de toda su vida. “Al estar las casas de Marieta prácticamente unidas, había un cuarto de casa, que estaba “dentro” de casa Pérez y  la  bodega  de casa  Pérez estaba debajo de la Farmacia de Llanas. Coincidía el balcón del salón de Marieta  con  la  terraza  de casa Llanas, con lo que se compartía la vida en el verano”.
Era aquel lugar un espacio santificado porque en su centro estaba la iglesia anterior a la invasión de los moros y por el  Norte  se  mostraban  la fachada y la torre de la Iglesia, por el Sur toda la fachada del Claustro, por el Oeste, la Plaza del Mercado y por el Este, asomados a estos lugares sagrados la Farmacia de Llanas y las ventanas posteriores, desde las que se contemplaban los claustros de San Pedro, que bendecían la Farmacia de Llanas y la Imprenta de los Pérez. Allí mismo, un tanto más bajos, se alzaban las tumbas de Ramiro el Monje,  Rey de Aragón,  y traído  a la misma  capilla de este Claustro, yacía Don Alfonso el Batallador, desde el Castillo de Montearagón. Desde la terraza de casa Llanas, se encontraba decorado el ambiente con los Claustros de San Pedro, y que aún se pueden ver a través de la celosía de la Capilla de San Bartolomé.
Esa terraza de casa Llanas, estaba decorada con los arcos que erigían un Claustro histórico y de inmensa   belleza y desde ellas “podíamos  oír a  Fermina  cuando venía de vacaciones, o a la propia Marieta, o aún más divertido, cuando sonaban las veladas musicales, que se organizaban en el salón”.
Al  contemplar  este  maravilloso  e histórico Claustro, todos los sábados, que desde el Colegio de San Viator  nos llevaban a la iglesia de San Pedro el Viejo, para confesar nuestros pecados y los alumnos   entrábamos en los Claustros y mirábamos con placer, desde la capilla en la que se veía la cocina de Llanas. Más tarde, cuando mi doble primo el sacerdote Jesús Vallés Almudévar, que adornó la base de la Torre de San Pedro,  con  preciosas  imágenes, enclavadas en la historia del templo.


 Pero además en los capiteles de las columnas que formaban el claustro, estaban esculpidas las letras que anunciaban la muerte de Miguel Almudévar y de su esposa. Este Miguel Almudévar era un profesional de la escultura, que participó en siglos pasados,  en  las  obras  de  los claustros de San Pedro. ¡Qué cerca estaban Miguel Almudévar y su   esposa  de  la  primera  esposa  del farmacéutico Feliciano Llanas, a saber doña Pilar Almudévar,  hermana  de mi padre   y más tarde, cuando murió Pilar, se casó con su hermana Teresina Almudévar, a la que eligió para que sus hijos fueran felices con ella. Y lo fueron, no sólo con su afición a las  orquestas  musicales,  sino  que  José  Antonio el mayor de los hijos de José Antonio Llanas, Farmacéutico, cuando trabajaba en Madrid, cada año venía  Huesca a participar en el Coro del Templo de San Pedro, como cantor de la iglesia, donde se veía a sus sacerdotes arropados con sotanas, que recordaban unas chepas, impuestas por el  Papa, como castigo a su temporal  división de la iglesia, en una separación.
Se escuchaban músicas gregorianas a través de la capilla de San Bartolomé, pero esto no impedía escuchar  a  Fermina  cuando venía de vacaciones o a Marieta o todavía más divertido escuchar las veladas musicales, que en este salón se organizaban. “Marieta tocaba el piano, Grasa el violín y lo más original era escuchar el violoncelo que hacía sonar el Doctor Barrón. Era este Doctor hombre original, educado, gran amante de la música, fue de los fundadores de la Sociedad de Conciertos, y cuya afición por la música no estaba acompañada por su habilidad con el instrumento y eso hacía que cuando alcanzaba la nota, entraba en  un  cierto  éxtasis, del que le tenía que sacar Marieta con un empujón, sin disimulo para que continuara la partitura. Esto lo contaba Marieta, poniendo los ojos en blanco y simulando tocar
el violonchelo, que era una pantomima tronchante, propia de un Marcel Marceau.”
Pero hemos visto el paralelismo entre la imprenta de Marieta Pérez y la farmacia de Feliciano Llanas. Ambas, Farmacia e Imprenta, eran centros en que se amaba la música y así como en la historia de las teclas impresoras de Marieta Pérez, se unieron a estas con las teclas de los instrumentos musicales; de la Imprenta pasó la afición a la Farmacia y yo recuerdo como contemplaba la sala en casa Llanas de los instrumentos musicales, en que José Antonio, Lorenzo,  Pablo  y  Feliciano, inundaban el ambiente de música , para mí celestial.
“Esa formación musical y la habilidad desarrollada desde niña de tocar a primera vista, hacía que las consultas y actuaciones fueran constantes, especialmente en las iglesias. Diariamente acudía a la Compañía a las oraciones vespertinas, cuando había un órgano en condiciones y cuando había oraciones vespertinas. Después de la Compañía la visita a casa de Llanas era obligatoria. Las más variadas anécdotas del día o cualquier otra época, eran celebradas por todos   nosotros,  y  la despedida  siempre  era la  misma: ”me voy a dormir con Ramiro”, que tenía la alcoba justo encima de la capilla de San Bartolomé. No oía saludos de Alfonso, que siempre demostró el escaso cariño que tenía a las señoras”.
El 21 de Julio de 1980, escribí : “Cuando camino por la calle, a veces me dice adiós un joven, cuya fisonomía no me resulta conocida. Es más fácil que un joven conozca a las personas mayores y todavía más si son ancianas. Ancianos hay bastantes, personas maduras hay más, pero con los ojos muy abiertos al mundo, para conocerlo a él y a sus habitantes. La juventud es propicia para hacer amigos, después es más difícil ganarlos y por eso todos recordamos con cariño los amigos del colegio y del servicio militar. Constituye una gran alegría encontrarse con uno de ellos y recordar los ratos ya tristes, ya gratos pasados juntos. Cuanto más tiempo ha transcurrido desde el último  encuentro, mayor es la alegría. A los mayores no se les despintan las caras archivadas en la memoria y sin embargo, a veces se les despintan las caras archivadas en la memoria y sin embargo, a veces, se les despintan los rostros que sus ojos han mirado hace sólo unos minutos.
La gente empieza a envejecer cuando, al darse una vuelta por el cementerio, se percata de  que tiene  más  amigos en el reposo que en la calle. Por estas razones, si algún joven saluda a un anciano y éste no le reconoce, que no tome a mal. A los ancianos les gusta quedar siempre bien, pero  es más, la vida los ha estructurado para quedar siempre bien, sólo con intentarlo, lo consiguen.
Marieta Pérez conoció todo el Huesca pasado y a ella la conoce todo el Huesca presente. Cuando camina por la calle, va con los ojos bien abiertos, como cualquier joven, para conocer caras nuevas y a veces en éstas reconoce a los padres y hasta los abuelos de una joven o de un niño. No en vano, ella es Marieta desde hace muchos años. Ahora ninguno llama a su hija María con ese diminutivo tan bello; al ser diminutivo aragonés, lo encuentran basto, pero cuando a una italiana la llaman Marietta, les suena música de ópera.
A Marieta Pérez la saludan muchos por la calle, pero ella ya no da abasto para conocerlos a todos. Hace unos días la paró una joven y Marieta, que está bien estructurada para quedar bien como su nombre aragonés, le preguntó por  su  hermana .¡Si no tengo hermana, si no tengo hermana!, le contestó, pero Marieta no se amilanó y le preguntó por su marido, ¡si no tengo marido!, fue su segunda respuesta. Marieta pensó para sus adentros ¡pues que desgraciada es esta tía!, pero como ya he dicho que Marieta está hecha para quedar bien, contuvo el impulso de expresar su pensamiento y le dijo: seguro  que  tú  eres de la cofradía de Semana Santa, pero como somos ciento cuarenta y vamos todas con la cara tapada, ¿cómo te voy a conocer?.
Y para demostrarles mi teoría de que es más fácil que los jóvenes conozcan a los mayores, que lo contrario, ¡a qué todos ustedes conocen o han oído hablar de Marieta Pérez, cuando va en la Procesión con la  cara  tapada!. ¡Perdón Marieta!”

sábado, 6 de agosto de 2022

San Lorenzo, esperanza de Huesca

 




San Lorenzo desde hace cerca de dos mil años ha sido generoso con sus hermanos los hombres, porque unía siempre su fe y su esperanza a la caridad, es decir al amor a sus próximos o prójimos, con los que tenía la atención de que no pasaran hambre ni necesidades, como se demostró “cuando llegó a los oídos la prisión del Santo Papa San Sixto II, corrió a la cárcel, resuelto a no separarse de él en los suplicios, como quien suspiraba ansiosamente la corona del martirio…no se detuvo ni un momento, partió al punto, entregó a los fieles los ornamentos y vasos sagrados, recogió todo el dinero que estaba destinado al socorro de los pobres, encaminose  a  aquellos parajes de Roma donde estaban ocultos los cristianos y recorrió todas las cuevas y lugares subterráneos, para  repartir entre ellos las limosnas…acabando de repartir entre los pobres todo el dinero que tenía”.
Así en la iglesia de San Lorenzo, cuando en ella se entra y en la parte derecha hay una caja, en la que pone: Aquí se deposita el dinero para tus hermanos; esta frase es un “título de justicia, contra el cual peca el rico que no tiene caridad con el pobre” y así lo comprendió nuestro difunto Obispo Don Javier Osés, que cuando acababa el mes, ya no le quedaba ni una peseta, porque lo había dado casi todo.   
San Lorenzo no sólo tenía cuidado de que sus prójimos pudieran comer, sino como se ve en el cuadro que existe en la Sacristía de la iglesia de San Lorenzo, no pasaran necesidades de higiene o de limpieza de ellos mismos y de sus ropas, pues el Santo está arrodillado en el suelo, lavando a un ser humano, en el que sólo veía a un prójimo, que era hijo de Dios, como él mismo. Según escribió el Señor Párroco de San Lorenzo, que en la cripta Nepociana en Roma, en una reunión que “alcanzaba el número de sesenta y tres, entre hombres y mujeres, Lorenzo dio la paz a todos…y habiendo tomado una  palangana, la llenó de agua y se puso a lavar los pies de Justino. Luego lavó los pies de los demás”.
Hemos visto la obediencia que tenía a sus superiores, cuando San Sixto II le dijo: ”consuélate, hijo mío, que pronto cumplirá el cielo tus encendidos…anda y sin perder tiempo distribuye a los pobres los tesoros que se fiaron a tu cuidado, y prevente para recibir la corona del martirio y a continuación que repartiera todos los bienes sagrados y el dinero de la Iglesia, pues enseguida, sin detenerse ni un momento, entregó, todo lo dicho”.
Pero no fueron todos los cálices aquellos que entregó, porque el Santo Grial lo envió a su ciudad natal, es decir a Huesca, donde la tradición conserva estas historias o leyendas, como la de la Cofradía del Santo Cáliz que sale todos los años en la Procesión de Semana Santa. El Santo Cáliz fue enviado luego a San Juan de la Peña, para guardarlo de la invasión árabe, pero  más tarde se lo llevaron a Valencia. San Lorenzo quiso conservar un símbolo de Cristo, ofreciéndolo por medio de la comunión a todos los hombres, empezando por los oscenses.
Ante un comportamiento como el de San Lorenzo, los cristianos lo han representado ya desde el siglo IV, por ejemplo en Rávena y en su iconografía aparece con toda frecuencia una parrilla, pues en una fue quemado por la persecución de Valeriano el año 258. La misma iglesia oscense de San Lorenzo es una representación de una enorme parrilla, pues ésta fue siempre el signo más representativo del santo. Tal vez, como dice Martínez Puche en su Nuevo Año Cristiano, que es probable que fuera decapitado, pero tal vez se piense en el fuego porque abrasa y acaba y es como un símbolo de purificación. Como dice Juan Carlos Barón en el Diario del Alto Aragón del día diez de Agosto de l año dos mil dos, que el fuego “tiene el aspecto positivo de la destrucción, que crea un nuevo elemento”. Es lo que parece representar la parrilla de la iglesia de San Lorenzo de Huesca.
¡Cómo se debían querer San Sixto el Papa con San Lorenzo! ; no sólo como cristianos, sino también por las circunstancias de sus vidas ya que como sale pintado en un hermoso cuadro de la Sacristía, están reunidos San Sixto con los padres del diácono San Lorenzo a saber, San Orencio y Santa Paciencia en la ciudad de Huesca, aunque puede ser que esta reunión tuviera lugar en donde hoy se encuentra situada la Ermita o más bien Basílica de Loreto, porque lo parece, donde la familia laurentina tenía su casa y su finca, que ellos cultivaban. Y ¿qué debían hacer en tal lugar?, sencillamente que los padres estaban entregando a San Sixto a su querido hijo, al que vino a buscar el Papa San Sixto II.
En su obra El Héroe, Baltasar Gracián, con su estilo cerradamente barroco, escribe: ”Mas apreciando los héroes verdaderos, equivocan en Augustino (San Agustín) lo augusto con lo agudo y en el lauro (Lorenzo) que dio  Huesca para coronar a Roma compitieron la constancia y la agudeza”. 
La palabra Lauro está relacionada con el laurel, con el que se fabricaban las coronas triunfales
Y San Lorenzo fue un vencedor, que siempre va renovando su verdor, como demuestra el pueblo que siempre le pone albahaca ante sus imágenes y se la arroja en las procesiones, que a veces le deforman su hermosa corona de laurel, verde y aromático como la albahaca. Esa albahaca y el laurel son símbolos “de olor agradable y remedio eficaz de muchos males”, porque San Lorenzo sigue luchando contra muchos males ya que “cura sorderas espirituales y protege a los cristianos contra las pérfidas doctrinas de los malvados”.
Sender en su crónica del Alba, como escribí en un artículo, dice: “De tres clases de hombres (y mujeres), está hecha de fortuna y de gloria esta tierra. Los unos …su corazón amoroso de Dios y de los hombres…su disposición a ayudar a los demás y vivir sin tener más presencia que la sombra de las virtudes. Estos hombres son los santos”. ”hay otros hombres y mujeres de los que Dios se sirvió…que supieron poner en buena retórica gozos santos y cantares profanos. A esta clase de hombres los llamaron la de los poetas”. Coincide con Baltasar Gracián con que “los tres hombres y mujeres más necesarios al fundamento de la grandeza son los santos, los poetas y los héroes”.
San Lorenzo fue hijo de padres santos como San Orencio y Santa Paciencia, que al ser tan virtuosos dieron a su hijo una educación muy cristiana, a la que Lorenzo correspondió, con una “inclinación como nativa a todo lo que era virtud”.Poseía también “un corazón noble, intrépido y generoso ”Baltasar Gracián reconoció “en nuestro cristiano un héroe”.
Héroe tuvo que ser Lorenzo para sufrir los tormentos tan crueles, que cada año se celebran en la Parroquia y que aguantó con heroísmo la “cárcel, azotes con escorpiones, varas y cordeles emplomados, planchas de hierro hechas ascua. Por último fue asado vivo en unas parrillas, donde consumó el martirio”.
San Lorenzo sintió el arte, porque basta verlo con la “compasión de las manos” y rezándole oraciones, como dice el párroco de San Lorenzo, se le ve “caritativo proveedor de los pobres, amparo de los ancianos u huérfanos, esperanza de los enfermos…y reconocen que a los pobres dedicó sus últimos y más amorosos desvelos”.Su vida era poesía. Pero de lo que no cabe ninguna duda es que San Lorenzo fue y es un inspirador de los artistas, ya que existen esculturas suyas por todo el mundo desde el siglo IV hasta nuestros días, en que podemos contemplar los oscenses la figura en madera que talló Larruy y que está presidiendo el retablo de la Ermita de Loreto, pero, aunque están sus iglesias extendidas por todo el mundo, aquí en Huesca se está restaurando su parroquia, con una fachada, que como antes he dicho es la representación de una parrilla y hay que ver como mueve a danzar a los danzantes con entusiasmo y con verdadero arte, que ya vienen realizando desde hace muchos siglos, con sus espadas y con sus palos y pasan en procesión por la antigua casa de Vilas, donde “tal vez San Lorenzo vuelva a ver los restos de la muralla ibérica de Huesca”.A lo largo del año los oscenses van a rezarle a la Ermita de Loreto y cuando pasan por la torre de Farina, ante la cruz, que allí se encuentra lanzan piedras a sus pies con todo su cariño. Felipe II levantó “el monumento más magnífico en honor de San Lorenzo del Escorial, elevado en recuerdo y agradecimiento por la victoria española en la batalla de San Quintín”.
Y toda la gente le pide sus gracias y las obtiene, ya que podemos ver “representaciones del santo atendiendo a los necesitados en el busto procesional, en la predela del retablo mayor y en los lienzos de la sacristía”.
Y San Lorenzo inspira a los músicos, que hacen sonar los orfeones o las bandas de música o las jotas. Escuchaba hace unos pocos días una especie de aria, que sonaba con un encanto que tiende a unir mi corazón a no sé quien…Es una música casi perfecta, que no excita los sentidos, sino el corazón y hace pensar a la inteligencia sin aclarar sus misterios, sino dando lugar a una esperanza, que unida a las oraciones, que en estos días se dirigen a San Lorenzo nos llena de esperanza. Y pasando por la calle escuché a un niño que cantaba :San Lorenzo, San Lorenzo, en que buen tiempo has venido, en el tiempo de la trilla, que todos tenemos trigo. Trigo, trigo, lo que sobre  “p’al” bolsillo y vi que ya tenía ilusión aquel tierno corazón y me acordé de cuando yo era niño como él y recordé a los pobres labradores de aquellos viejos años, que con su vida austera vivían llenos de ilusión y de esperanza.
Y la poetisa oscense Teresa Ramón Palacio, que vivió en la calle de La Campana,  se sintió inspirada por Lorenzo cuando lo  encontró representado en el monasterio de Poblet, redactando, entre otros, los siguientes versos: ”Que en un lugar muy preeminente-de un reducido aposento-rutilaba de hermosura – un cuadro de San Lorenzo -A falta de la parrilla, -símbolo de su tormento, - nunca vi al Santo paisano- tan gentil y tan esbelto- con su diaconal dalmática- de brocado y terciopelo- bordada con hebras de oro- en graciosos arabescos.”     
Hemos visto como San Lorenzo era un santo, un héroe, pero el arte no lo abandonó jamás, porque mantiene la ilusión en los corazones de los oscenses y los llena de esperanza.

jueves, 4 de agosto de 2022

El Pueyo de Barbastro

 

El Pueyo es una elevación hacia el cielo desde la que se domina con la vista amplia de colección de pueblos del Somontano de Huesca y de Barbastro, que parece que están venerando a la Virgen del Pueyo. Se alza el montañoso Pueyo sobre su cima, para que desde ella, se contemplen más de sesenta pueblos el Templo, desde los cuales, se divisa la altura del Pueyo, con la presencia de la Virgen de las Alturas.”A UNA ESCASA LEGUA DE LA CIUDAD DE Barbastro y  a la parte del oeste,se eleva a una gran altura un elevado monte, cuya cima corona un elevado santuario, que es, al mismo tiempo, risueño risueño mirador y sitio de recreo para sus vecinos. A los pies del monte se extiende un hermoso y dilatado viñedo. Cubre la falda un umbrío bosque de encinas y entre su oscuro verdor, se levantan el venerado Pueyo, por el cual caracolea una senda, hasta llegar a la eminencia, donde, en tiempos poco posteriores a la Conquista, en el mismo siglo XII según piadosa tradición, se apareció la Reina de las Cielos al humilde pastor BALANDRÁN, mandándole bajar a la ciudad y dar parte a su Consejo de este beneficio que Ella dispensaba. Y se edificara allí un templo donde fuera venerada”.

La aparición de la Virgen, ocurrió el año de 1.101 y San Balandrán que será siempre seguido por otros un Capellán, que gobernará la iglesia y el monasterio. Por cerca de Barbastro se proliferan las iglesias debidas a la Virgen del Pueyo, como, como Torreciudad, La Carrodilla, la Candelera, La Bella, Los Dolores, La Peña y la Alegría. Tuvieron lugar la Guerra de la Independencia y las Guerras Carlista, hasta que en 1.889, se iniciaron 73 años de vida de los monjes benedictinos. El Pueyo llego a ser un foco de cultura económica, que acabo con la guerra civil en el año de 1936, y en esta guerra se sacrificó a 18 monjes.

Acabada la guerra volvieron a entregarse al culto del monasterio, a los que acudieron a él venidos de otros lugares , como Viña del Mar en Chile, pero no pudo crecer su vida monacal.

Ya no pudo alcanzar un periodo feliz de vida y en 1936, crucificaron sus cuerpos y pasaron a la gloria celestial los frailes benedictinos. Pero a continuación siguiendo la búsqueda de Dios, subiendo a las alturas del monte de Barbastro vestidos sus cuerpos con sus propias ropas blancas adorar a Dios para unirse con El, se acabo la vida mortal de los benedictinos pero alcanzo la vida celestial.


Pero ese año a aquel Pueyo llegaron unos frailes blancos que en aquellas alturas tan cerca del Señor y cada domingo celebran una misa que los aproxima al Señor y acerca su vida al cielo.

En aquella misa están presentes muchos fieles de Cristo que se encuentran con el señor en aquellas alturas próximas a lo alto. El estar en las alturas del Pueyo de Barbastro que acerca al cielo y donde además de contemplar la tierra intuyes las maravillas del cielo.

El domingo siguiente mí hija Elena y su esposo Santiago, acudieron a misa y gozaron de la piedad elevada al Señor.

José Luis, alcalde de Antillón nos acompañó en su visita al Monasterio, donde pudimos ver miles de libros antiguos, muy bien conservados y nos fuimos del Convento, maravillados. Es que José Luis gran discípulo de la Virgen del Pueyo, labró gratuitamente las tierras de las laderas de las base de la ermita para que los frailes pudieran seguir progresando y cuando ya encontró cansancio en su labor, regaló el tractor a los Monjes.

Yo conocí a otros pueblos que acuden todos los años a la Romería al Templo de la Virgen y me emocionó la asistencia desde Blecua de mis parientes de Casa Almudévar.


miércoles, 3 de agosto de 2022

TORO IBERICO

 





El Mediterráneo es un mar metido entre tierras llenas de color, de cultura y de vida. Toda su costa está ocupada por pueblos que constituyen el núcleo de la Cultura Clásica, como Roma, Grecia, Israel, Fenicia, Egipto, Cartago, Lyon y ¿cómo no hablar de la España Ibérica? Los iberos es probable que tuvieran su origen en el Mediterráneo o si no lo tuvieron, recibieron influencias de las culturas fenicia, griega, cartaginesa y romana, entre las cuales se la está reconociendo ahora. En el mes de octubre de 1997 se ha dado en París una selecta exposición sobre los iberos, exhibiendo más de trescientas piezas originales, encontradas en España y en la zona francesa del Mediterráneo. La cultura ibérica va del siglo VI al I antes de Jesucristo y sus conocimientos abarcan lo social, el arte, la escultura, los adornos, la cerámica y la escritura, afectando no demasiado a la arquitectura, que no destaca, aunque recientemente se ha encontrado en Valdetormo (Teruel), a orillas del río Matarraña, un fortín de esta cultura, con un torreón circular de doce metros de diámetro y cinco de altura. Don Ricardo Olmos opina de los iberos que "quienes labraron en oro diademas, como Javea,  o  esculpieron en piedra caliza las Damas de Elche y Baza no estaban lejos de aquellos otros artistas que crearon sus mejores imágenes para la Acrópolis de Atenas”.  Para demostrar esta afirmación se llevan a París el guerrero número uno de Porcuna, de los comienzos del siglo V a. e, objetos pertenecientes al tesoro de Tivissa (siglo II a.e), como un brazalete espiraliforme, la esfinge alada de Elche (no se lleva la Dama del mismo lugar) y un recipiente de cerámica que representa, en su superficie, la danza guerrera de Liria. Se han encontrado restos de muchas actividades humanas, de la caza, de los lobos, de la ganadería, entre los que se encuentra el toro de Porcuna (siglo VI a.e), otros toricos de Teruel y muchos más, que formaban parte, tal vez, de ganaderías que hubieran dado, artísticamente, origen al toro bravo español. En Navarra, en el pueblo de Artajona, se encontró una cabeza de loro en una columna, resto que puede ser fuera romano, que recuerda la ganadería de Karri-Kirri. En el Imperio de Tiberio, en las monedas de transición de! período ibérico al romano, salen toros en las de Calahorra, Cascante, Alfaro y Tarazona. Salen también en las monedas ibéricas de Tarragona, Sagunto, Cuenca y sobre todo en las andaluzas. Algunos de estos toros dan la sensación,  de ser verdaderamente bravos, porque en ocasiones están embistiendo. Pero hay una moneda de ITUCI (Tejada la Vieja de Sevilla), situada en la zona fenicia y que me regaló en Pamplona un simpático vendedor de la Plaza del Castillo, en cuya cara aparece un guerrero ibérico montado a caballo y portando un escudo, enfrentado a un toro. ”Ahora, al mirar la moneda, tengo dudas de si se trata de un toro”. Esta moneda no se encuentra en el libro Moneda Hispánica", publicado en 1992 y cuyo autor es Fernando Álvarez Burgos. Pudiera tratarse de un cuidador de toros, aunque parece extraño que un cuidador no estuviese en la moneda acompañado de más toros; parece, más bien, que es un precursor de "un caballero cristiano, que pide licencia, ufano, para alancear un toro " El hecho de estar sólo el ibero con un toro, da a entender que se trata de torearlo, pues Juan Belmonte escribe: "Es verdad, y todo el mundo lo sabe, que e! toro, en campo abierto, no embiste; sólo suele embestir el toro abochornado, es decir, que se separa de la majada después de una pelea” . "Se decide el toro a embestir cuando se le fuerza a ello, cuando no tiene más remedio, cuando ya está cansado de rehuir la pelea " De este texto podemos deducir que al toro de la moneda se le ha ~sacado del rebaño y se le ha buscado para que acometa”. Estamos, por tanto, en un precedente de la Fiesta Nacional de los toros, que seguira siendo la mayor afición del pueblo español en tiempos de Felipe II. "De los más de setenta mil habitantes de Madrid, las dos terceras partes acudían a la Plaza Mayor cada vez que se lidiaban cornúpetas, celebrándose el valor y destreza de los caballeros que se enfrentaban a los animales" (Arturo Pérez-Reverte). A estos caballeros les ayudaban los hombres de a pie, como el paje que sale representado en una tabla de Rodrigo de Osuna (siglo XVI), que está en Gandía, y que se sube a un árbol para evitar el ataque del toro. El toreo de a pie, durante el siglo XVI, era como una ayuda a los caballeros y en el siglo XVII,  como dice la Enciclopedia de los toros de Cosía, "acuden ya a las fiestas de toros verdaderas cuadrillas de profesionales navarros o andaluces”. Goya pintó mucho la fiesta de los toros e hizo un retrato del torero José Romero, vestido con un traje  regalado por la Duquesa de Alba. Hoy la fiesta taurina tiene amigos y enemigos, pero la moneda ibérica de antes de Cristo nos recuerda que va unida al pueblo español, desde siempre en el tiempo y geográficamente desde el norte en que se encuentra Pamplona hasta el sur donde se asienta Sevilla.

La sequía por falta de lluvia y de hombres

  Cuando estos días del mes de Agosto, circula uno por las carreteras del Somontano o de la Tierra Baja, se da cuenta de como el monte está ...