sábado, 23 de diciembre de 2023

Matrimonio de Miguel Claver con Violante Almudévar, en 1511


Escudo de Almudévar (Sietamo-Huesca)


En la Infanzonía de los Almudévar de Sieso, Casbas y Barluenga con Siétamo, no se nombra a Violante Almudévar, que se casó con Miguel Claver por los años de 1511 al 1515, pues Miguel  llegó a Sieso del Valle de Tena por unos años antes de 1515. Tuvo que llegar antes de casarse para quedar fijo en Sieso, como dice en su obra mi amigo José Claver, que bajó a Sieso en 1502, para comprar el Casal donde tendría que vivir y trabajar el patrimonio, del que tendría que sacar el pan de cada día, y Miguel Almudévar marchó a Barluenga, donde sustituyó su casa de Sieso, vendida a Miguel Claver, por la que, en Barluenga, sigue hoy en día, mostrando el escudo de los Almudévar.
En dicha Infanzonía, se explica la evolución de los hermanos Mossen Salvador Almudévar, Beneficiado y Cura de la Seo de Huesca y natural de Sieso, donde fue llevado a enterrar el 24 de Julio de 1554. Sigue informando de D. Miguel Almudévar I, casado con Antonia Puértolas, de los que venimos los Almudévar de Barluenga, de Torres de Montes, de Blecua y después de Siétamo y de Zaragoza. El doce de Enero de 1502, se le llama Escudero, habitante de Sieso, en Escritura de Vendición otorgada a favor de Miguel Claver, ante el Notario Domingo López de Ceresuela, de Huesca. En la Prueba Instrumental Cronológica de El Arbol, (que se encuentra en la Infanzonía de los Almudévar), pone que esa afirmación se hace en el Fol.85. PIEZ.I.  Otro hermano es Martín Almudévar I, que se casó con Pascuala López de Zamora, que vivió en Sieso y un hijo suyo originó, los Almudévar de Castilsabás y de Loporzano. De la familia de Loporzano todavía quedan en Huesca personas con el apellido Almudévar. El último Almudévar que aparece en la Infanzonía de Loporzano, fue bautizado el cuatro de Febrero de 1769. Después se perdió la costumbre de guardar Infanzonías.
 La Infanzonía de Mossen Salvador Almudévar, de Miguel Almudévar I, y de Martín Almudévar I, residentes  en Sieso  y de sus descendientes, se publicó el diez de Mayo de mil setecientos sesenta y nueve. La línea de Don Martín Almudévar, se extendió por Castilsabás y Loporzano y en Sieso se terminó la de Martín Almudévar,  cuando “Joseph Almudévar, Posseedor del Casal”, murió sin descendencia  después de vivir ocho matrimonios, en el citado Casal.
 En esta Infanzonía falta el antecesor de los Almudévar, que vivieron en Sieso, llamado Juan, que subió de Almudévar.  En 1311, aparece en los Archivos de la Corona de Aragón, reg. 208, f. 115, un escrito en el que Jaime II, dio licencia a Juan Almudévar, para reedificar un Molino de viento en Almudévar. Los escudos de la Villa de Almudévar y los de los infanzones, demuestran que Juan Almudévar perteneció a los antecesores de los Almudévar en Sieso y se llamaba también Juan, que aparece en la “Prueba Instrumental Cronológica en el Arbol”, que está   en el impreso de la  actuaI  Infanzonía de los Almudévar del año de 1769. En la Prueba Instrumental Cronológica del Arbol,  pone lo siguiente:”La Abadesa de Casbas, Dueño Temporal de Sieso, reconoce por Hidalgo, y como tal essento de el pago de Maravedí a Juan Almudévar,  (que no va en el Arbol, pero lo nombra en un espacio aparte) nombrándolo entre los demás Infanzones, y Escuderos del  Pueblo: Notario Bernat de Motas, de Huesca: 14 de Junio de 1428.Fol.61”. En esta fecha de 1428, según el Notario Bernat de Motas, de Huesca, en el folio 61, lo nombra como uno más de los demás Infanzones y Escuderos del  Pueblo de Sieso.
En el escrito de José Claver López de Zuazo, que expresa lo mismo que el que aparece en la Infanzonía,  la Abadesa de Casbas, Dueña Temporal de Sieso, se expone, en la “Prueba Documental del Arbol que reconoce por Hidalgo, y como tal, exento del pago del maravedí  a Juan Almudévar, y lo nombra entre los demás Infanzones y Escuderos del pueblo. Aparece esta afirmación escrita por el Notario Bernardo de Motas, el 14 de Junio de 1498 (fecha seguramente equivocada, porque en el documento de Casbas (cuyo contenido se encuentra en la Infanzonía de los Almudévar), al Notario le resultaría  difícil que todavía viviera el año de 1498, setenta años más, que cuando, dijo que en el año de 1428,  estaba vivo todavía el Escudero Juan Almudévar. Parece difícil redactar con setenta años de diferencia las mismas palabras, en el folio 61, con la única diferencia de cambiar el año de 1428 por el de 1498. ¿Pudo morir por el año de 1498?, puede ser que sí, aunque lo más probable  es que no. Este hidalgo Johan, que figura en la Infanzonía y que la Abadesa Señora de Casbas, así llama, el día catorce de Junio de 1428 en el folio 61, era el padre de los hermanos Mosen Salvador,de Don Miguel y de Martín Almudévar, que encabezan el Arbol de la Infanzonía de los Almudévar el año de 1.769.También lo era de Violante Almudévar que se casó con Claver del Valle de Tena.
La cantidad de nombres equivalentes, como en este caso, Johan, hay que aclararlos. Este era pariente de Joan el Infanzón, reconocido por la Abadesa de Casbas. Era mercader, ciudadano de la ciudad de Huesca y padre de los hermanos Johan y Pedro d`Almudévar, como pone en la fotocopia de ambos en 1503. También usaba la familia el nombre de Miguel, como se ve en el capitel de San Pedro el Viejo de Huesca, del artista en la piedra, Michael de Almudévar, que coincide con el nombre de Miguel I, que de Sieso pasó a Barluenga.
En el Diario del Alto Aragón, el día 26 de Marzo de dos mil seis, escribe Santiago Broto Aparicio:”ALMUDEVAR.-Este apellido tuvo su origen en el nombre de la Villa así llamada, cuya designación procede del topónimo árabe Al- mudawar (El  Redondo). Las referencias más remotas del linaje lo sitúan en los finales  del siglo XIII en la ciudad de Huesca. Posteriormente aparecen en el siglo XIV en Sieso de Huesca y de este Casal, procedieron los fundadores de otras ramas en Barluenga y Catilsabás”.  A finales del siglo XIII, aparecen en la ciudad de Huesca, y en el siglo XIV, aparecen en Sieso de Huesca. Efectivamente en dos capiteles de los Claustros de San Pedro el Viejo de Huesca, aparece, picado en piedra el siguiente texto: “VIII idus iullii, obiit, Michael de Almudévar, civis oscensis.Is e MCCCXXI (mil trescientos veintiuno), cuis anima, requiescat in pace. Amen”. En el Capitel frente al  de Michael Almudévar, se encuentra el de su esposa. Michael de Almudévar, murió en Huesca el año 1321, de lo que hay que deducir, que antes de esos veintiún años del siglo XIV, apareció en la ciudad de Huesca en el siglo XIII, como dice Santiago Broto, que “en los finales del siglo XIII, apareció en Huesca o ya vivía Miguel Almudévar en esta ciudad”. No se conoce si Michael,vivó en Sieso, pero es indudable que era pariente de Joan el que subió a vivir a dicho pueblo En él murió en el siglo XIV y según   la Abadesa de Casbas, Juan Almudévar, entró a vivir en la Infanzonía de los Almudévar de Sieso y de Barluenga, en el siglo XV, ya que firma el Notario Bernat de Motas, de Huesca, el 14 de Junio de 1428, que lo nombra entre los demás Infanzones de Sieso, emitido por la Abadesa de Casbas, Dueño Temporal de Sieso.
La Infanzonía de los Almudévar no habla de Violante Almudévar, tal vez, porque ésta había entrado en el Arbol de los Calver. En el libro de José Claver de Sieso, ya tristemente fallecido, pone: “Violante Almudévar era de la familia antigua de infanzones notorios de Sieso. Su Casal, dice un escritor antiguo, está sito en la Plaza Baja, entre casa de Miguel Almudévar, hoy de la familia Claver  (que se la compró a Miguel Almudévar) y el huerto de Miguel Azara”. 
Miguel Almudévar, hermano de Mosen Salvador Almudévar, Beneficiado y Cura de la Catedral de Huesca, marchó de Sieso a Barluenga, por el año de 1502, fecha en la que bajó a Sieso, Claver y él se bajó a Barluenga y en la casa de este lugar, en que vivió, luce el escudo de los Almudévar. (Su seguramente hermana) Violante “se casó con Miguel Claver, alias VALETA, que era de Pueyo, del Valle de Tena, allá por el año de 1515”. El apodo de Valeta lo conservó, igual que  un hijo suyo,  pero acabó desapareciendo. Vicén Do Río, en su obra de infanzones aragoneses, escribe de “Los Claver de Sieso: D. Miguel Claver, (alias Valeta) trasladó su residencia, al lugar de Sieso de Huesca, para celebrar matrimonio con Doña Violante de la linajuda familia de los Almudévar, levantando Casal  en la Plaza Baja junto a la Casa- Palacio de los Almudévar y dando origen a esta nueva rama. Celebraron entronques con las linajudas familias de los Aniés, Seral, Alamán, Monter y Viñuales”. También escribe Vicén D´o Río, como un Almudévar de Sieso se casó con una Aniés en el Castillo de San Román de Morrano, muy próximo a Sieso. Más tarde vemos como se casa otra señora de apellido Aniés con un Claver.
Cierto día, en que conocí a José Claver  (ya, dolorosamente difunto) y a su esposa Pilar Betrán, un amigo mío me mostró el arco de la entrada a la entonces vieja casa, que se hallaba convertido en parte de la pared, que se encuentra delante de la antiquísima y desaparecida, casa  Claver. Esta casa que antes fue de los Almudévar, ya hemos escrito que la compró Miguel Claver. Este Miguel  el trece de Febrero de 1536, firma el testamento a favor de su esposa, Doña Violante  Almudévar y en 1540 “deja testificado como Señora mayorada y usufructuaria a la referida Violante,  su mujer”.
“ANTIPOCAR, según el Diccionario General de don Roque Barcia de 1880, es palabra aragonesa que quiere decir, reconocer un censo en Escritura Pública, obligándose a la paga de sus réditos. Volver a hacer alguna cosa que es de obligación y había estado suspensa por mucho tiempo”. Martín Almudévar, tercer hermano del Beneficiado Salvador de la Catedral de Huesca, que se quedó en Sieso, descubre su parentesco con VIOLANTE, pues su hijo Nicolás o Colau Claver, con el citado Martín, tercer hermano de la Infanzonía de los Almudévar “renovaron dicha ANTIPOCA como sucesores de los bienes de dicho Casal, que fueron Damián (que no aparece en la Infanzonía, porque en ella cita a los ocho sucesores de Martín Almudévar, pero no indica ningún sucesor de ellos) y VIOLANTE Almudévar”. Queda claro como los tres hermanos de la Infanzonía de Almudévar, eran seguramente hermanos de Violante,  pues gozaron el hermano Martín Almudévar y Violante de los bienes comunes.
En cuanto a los Claver  del Valle de Tena, escribe mi amigo, José Claver”: En el lugar de Pueyo,en el Valle de Tena, tuvieron heredamiento los hermanos Valentín y JERÓNIMO Claver, tenidos como legítimos infanzones en todo el Valle, asistieron a las Cortes de Zaragoza del año 1490. De esta rama salió a Verdú (que se encuentra en Cataluña), el tronco al que perteneció D. Pedro Calver y Sobocano y apóstol de las Indias Occidentales y que subiría a los altares con el nombre de SAN PEDRO CLAVER. Ambos hermanos, debido al privilegio que les concedió el REY Don ALFONSO V DE ARAGÓN, después de la batalla del Alcoraz, pusieron un escudo cortado con una CRUZ llana de Gules, con cuatro cabezas de moro, de sable, ceñidos con una cinta de plata. Debajo siguió el león rampante, que sostiene en sus manos una llave. A mi amigo, ya difunto, el Ingeniero Forestal, Claver, cuyo domicilio, ya vendido a una Caja de Ahorros, se encuentra en el Coso Alto de Huesca y lo encontré en la calle con un León antiguo , que llevaba entre sus patas delanteras o manos, una llave. El nombre latino de la llave es “clavis”, de donde se deriva el apellido Claver.
 “De la rama de Don Jerónimo saldrían los vástagos que entroncarían con el Conde de Aranda y el Conde de Berbedel”. De los Claver,  “De Don Juan Claver embajador de los Reyes Católicos y militar aguerrido, que gozó de la confianza del Gran Capitán, descendientes de un Embajador del Rey de Aragón, Don Fernando en Inglaterra, salió el que se casó con Violante Almudévar, es decir Miguel Claver, alias Valeta,que fue a residir a Sieso. De esta matrimonio nacieron cuatro hijos.el primero fue Don Nicolás Claver Almudévar,que continuó dirigiendo el Casal de los Claver de Sieso.Nicolás se unió enmarimonio con Doña Antonia Juncós y tuvieron seis hijos. Miguel Claver y Juncós se casó con Doña  Isabel de Aniés, trayendo al mundo seis hijos.  Miguel Claler y Juncós se casó  con Doña Isabel de ANIÉS, hija de los (opulentos) Señores de Aniés y tuvieron ocho hijos. Hoy en 2014, conozco, con sus más de noventa años a don Alfonso Buil Aniés, que ha sido Guarda Forestal y hombre de acción, que nació en el Castillo de San Román de Morrano, desde el que se ve el Monasterio de Casbas, donde fue Abadesa una hermana de Don Alfonso.  
Entre los sucesores de Miguel Claver y Aniés, Migel Claver y Monter, que parece seguía la tradición entre los Claver y los Almudévar, porque se casó con Doña Ana Almudévar, natural de Sieso, del árbol genealógico de Martín I Almudévar, que figura el el Arbol Genealógico del año de 1769.  Como el citado Miguel Claver y Monter,se había casado tres veces,tuvo a Miguel Claver y Viñuales, que se casó con otra descendiente de Martín I, llamada Teresa Almudévar y tuvieron a Miguel Calver y Almudévar, que se unió con Doña Jacinta Mancho. Ahora, el entonces Manco, se llamaba Lasierra. Pero todavía llaman Casa Mancho a esta Casa de Torres, que tiene genes de Violante y de su hermano Martín I Almudévar. Ya hemos escrito la firma de Violante y de Martín I de la Antipoca de bienes de origen común, entre ellos. Estuve en Torres de Montes en el chalet de la esposa de “Mancho”, que se llamaba doña Carmen Lasierra y a pesar del tiempo pasado y de la nueva construcción del chalet, yo sentía en la voz de su dueña, como una unión entre el pasado y la actualidad y el paso del portal de piedra de la casa –palacio de los hijos de Juan, a saber Salvador, Miguel, Martín y Violante, al chalet de mis lejanísimos parientes de Torres de Montes. El dueño de actual de casa Mancho, se llama Manolo Lasierra Lasierra.
En nuestra provincia de Huesca, aquellos antepasados nuestros participaron en grandes conquistas, pero ahora han desaparecido multitud de aldeas y de pueblos y ha aumentado la población de las ciudades. El porvenir no sabemos cómo se resolverá, pekro ahora, empieza a fallar la producción de alimentos en el mundo y nosotros, como hablaron Joaquín Costa con el Forestal Mayor de la provincia de Huesca, señor Buil , padre de mi amigo Alfonso Buil Aniés, perteneciente al castillo señorial de San Román de Panzano, emparentado con los Almudévar y con los Claver, que en la provincia de Huesca había más  agua que en el resto de España, con la que podrían originar multitud de alimento en el Alto Aragón, pero así como fallaron las líneas de los Claveres de Sieso y de los Almudévar del mismo pueblo, están fallando los planes de riegos del Alto Aragón. Para ver fracasos en los riegos, fijémonos en los de Angüés , Velillas y Siétamo. Históricamente, viendo la constante comunicación entre el Bearn francés, origen de los Buil y los Almudévar, con el Alto Aragón , Zaragoza y Valencia, ¡qué poco hemos avanzado, más bien nada entre Europa y España, viendo el Canfranc destruido!. Siempre se relacionaron los hombres a través del Pirineo, pues yo me acuerdo de mi abuelo don Manuel Almudévar Vallés, cuando a causa de unas guerras carlistas, huyó a Francia con Villas de Huesca y yo mismo, cuidado por mi familia, estuvimos en Zuriza, punto fronterizo con Francia, dispuestos a pasar al otro lado, lo que gracias a Dios,  no hizo falta. No hay que apurarse por no poder pasar a Francia, porque todos los Almudévar descendientes de Martín I Almudévar, ya han pasado al otro mundo y yo creo que allí nos esperarán.   

jueves, 21 de diciembre de 2023

La Javierada


               

En la provincia de Huesca esisten varios pueblos con el nombre de Javierre, al que antes llamaban Xavierre, como Javierre del Obispo, Jabierre-Latre, Javierre- Gay o simplemente Javierre. Lo mismo ocurre con partidas del monte, que son conocidas por el mismo nombre. Existen también nombres que se derivan de la palabra euskera Echea, como Chibluco o Cherbluco, mezcla del vasco con el latín. En la Sierra meridional de la provincia de Huesca se encuentra el nombre de Alcubierre, donde se encuentra la palabra Bierre, equivalente a nuevo, que en vasco llaman Berri, Pero observando la palabra Xavierre se nota la diferencia entre el  vasco y el vasco-ibérico, hablado hace ya siglos en Lérida y en el Alto Aragón. También se da entre nosotros, los argoneses, Javierre como apellido, por ejemplo el del Cardenal Javierre y de su hermano el escritor.Yo ya tenía la impresión de que Xavier equivaldría a Xabierre, pero visitando durante el mes de Diciembre del año 2.006, el Museo del Monasterio de Javier,en un folio allí espuesto, ví como en él, está escrita la palabra Xavierr, con dos erres finales que acortan o más bien hacen desaparecer la diferencia entre Xavier y Xavierre.

Aunque no está bien interpretado el texto del  Folio, dice así (poco más o menos) en este Reino de Navarra: “ Diez mil monedas del valor del dicho Reino, que valen ciento y setenta y seis libras, trece monedas y cuatro dineros y los cuales son para el fin de pago de las cuarenta mil monedas y libras, con la nómina de los dos años pasados de mil quinientos y setenta y ocho y parte de setenta y nueve, para en cuenta de los mil ducados y que me deben conforme la suya y tengo contra el “propósito” de ciertos daños y porque me tengo contento y pagado de pagos diez mil más, todo mi querer y voluntad al de la primitiva carta de pago firmada de mi nombre y de Pedro infanzón de “Sarasa”, sin tener bienes de Villafranca tal parte y se pudieseo en pasar al cual y porque pasa y le une conmigo,  “fírmese” esta carta de pago.Si así yo dicho  Pe.dro “seré consejero del otro” Señor de Xavierr, fírmenla “ a veynte de Marzo  de 1.539 años. M. Mainide y la “firma de “ Xavierr, Miguel de Xavier, 1539.

Se encuentra Xabierre con los límites posteriores de la Geografía Aragonesa, pero cuando cada año  llega llega la Fiesta de San Francisco Javier, se encuentra uno con numerosos   oscenses por los caminos que suben desde Huesca, a venerar este Santo, compatriotas  de los navarros, pero también de los aragoneses. El pueblo de Xavierr,se encuentra en el límite de Navarra con Aragón. La Historia ha evolucionado, pero la personalidad del Reino de Navarra y la del Norte de Aragón es la misma y por tanto,cuando llega la celebración del valor sacrificado de San Francisco Javier, se ponen en peregrinación los espíritus de los navarros y de los aragoneses, que se unen en marcha hasta  Xavier todos ellos  caminan por las carreteras de Navarra, que conducen hasta Xavier y los caminos aragoneses que conducen al mismo santuario, donde nació San Francisco Javier. Esta doble  peregrinación de navarros y oscenses al pueblo navarro, que estamos relatando, reúne a ambos oscenses y navarros en el Templo y Palacio , donde nació ya hace algunos años y  vivió algunos años San Fancisco Javier, antes de ser un Apostol Jesuita, en la misma China. La Historia de Navarra y Aragón se quebró con la separación de ambos reinos, pero el espíritu de sus habitantes, ha hecho que la devoción de los aragoneses no se perdiera por un Santo y Apostol, sino que hoy en pleno siglo XX, viajando cerca del Monasterio donde están,se encontró con sus venerados restos y con numerosos aragoneses, que iban a venerar los restos de San Francisco Javier.Uno de ellos era veterinario oscense y recuerdo su familia y me contó que hacían la peregrinación a JAVIERRE, desde hace ya muchos años. Uno cuando llegaba la hora de volver cada año a visitar la devoción a San Francisco Javier, se entera de estas costumbres antiguas y las aprende encontrándose con ellas. No es raro que ocurran estas casualidades en una provincia de Huesca, pues uno se encuentra en ella numerosos pueblos, como Javierre, Javierre –Latre y varios más.

miércoles, 20 de diciembre de 2023

Aurora, la Maestra que vive la sabiduría




Algo especial tiene Aurora, pues esta mañana, la he visto sacar de su casa, unas espigas de trigo, que ella ha recogido por el monte de Siétamo. Estoy seguro de que dentro de su casa, y ella me dice que sí, que tiene otro ramo de espigas, en la cocina. Es que ella, que siente amor a su prójimo, no sólo se contenta, con gozar todo el año, que dura desde la Noche de San Juan, meditando sobre aquel cereal, que es un producto de la Naturaleza, acompañada por el trabajo de los sufridos labradores. Esa meditación sobre el trigo, le dan salud y alegría, y más cuando le entrega otro ramo de trigo a su vecina Vanesa, que también sonríe al recibir el regalo que Aurora le proporciona, exento de ideas de beneficios por el dinero, sino pensando en el pan nuestro de cada día. ¡Padre nuestro que estás en los cielos…!
Aurora,  la Noche de San Juan, se integra en la Naturaleza y comulga con la idea de gozar de salud, de paz y de trabajo. Hay quien conoce hierbas silvestres que ayudan a conservar la salud a las personas, pero ella ve en el ramo de trigo señales de paz, de trabajo y de salud. Yo me acuerdo de la Guerra Civil de 1936, en qué se perdieron las cosechas de trigo, fruto del trabajo y del clima natural, de que gozaba ese trigo, desde la cima de la sierra de Guara y se perdieron la paz, el trabajo y multitud de hombres y mujeres murieron por obra de las balas de fusil, que se proporcionaban entre sí, los enemigos de un lado y de otro.

Pero Aurora, no se acuerda ya, porque entonces no vivía todavía, pero hace muy pocos días ha viajado a Santiago de Compostela y escuchó las palabras de un peregrino,  que decía: cuando chocan dos automóviles, se oyen gruesas palabras entre ambos chóferes, cuando lo hacen dos bicicletas, los ciclistas se aborrecen mutuamente, pero cuando,  yendo a Santiago se encuentran dos peregrinos, entran en conversación y favorecen la paz y la alegría.

lunes, 18 de diciembre de 2023

Sarsamarcuello.-

 


Este año de 2003 ha acabado su larga vida un hijo de Sarsamarcuello a los ciento tres años de edad. Se llamaba Félix Palacín y según su sobrino, también nacido en Sarsamarcuello, no murió de ninguna enfermedad, muriéndose simplemente de viejo. Tan viejo sería que debió nacer al fin del siglo diecinueve, vivió durante todo el siglo veinte y murió en el siglo en que nos encontramos, a saber en el veintiuno. Desde los Pirineos, que forman una barrera natural, que nos separa al tiempo que nos une a Francia, se extienden unos quince mil kilómetros cuadrados que nos llevan a terminar la provincia en los secos Monegros. Estos territorios han ofrecido al hombre una variedad de formas de vida, que han hecho de su historia el origen del Reino de Aragón. Dentro de los Pirineos se encuentra una depresión longitudinal, que llega desde la Canal de Berdún,  por la Val Ancha, entre Jaca y Sabiñánigo, con las alturas de San Juan de la Peña y la peña Oroel , hasta la depresión en que se encuentran Fiscal, Boltaña –Ainsa y acabando en Benabarre.

Antes de llegar a la Tierra Plana se encuentran las Sierras Exteriores, entre las que se están la de Caballera, separada de la de Loarre por los ríos Sotón y Riquel. Al sur de esta Sierra de Loarre se halla uno en el Somontano del Gállego, desapareciendo la continuidad del nivel, dando lugar a que los arrastres de tierras como la arcilla y la arenisca vayan dejando “mallos” de materiales más fuertes, que como los que se ven en Riglos, desde el muro de Sarsamarcuello, son impresionantes. Debajo del Somontano queda la Plana de Huesca y la Depresión de Almudévar. Y en esta noble tierra, en la Montaña y huyendo de ella para bajarse a la Tierra Plana, por tanto tan cerca de una como de otra, en  esta  Comarca de Loarre, nació el Señor Félix Palacín, concretamente en el pueblo de Sarsamarcuello. Y ese nombre de Sarsa equivale al de Sarasa, pueblo desaparecido cerca de Jaca, que pertenece a la lengua vasco-ibérica, que hablaban los ilergetes y que demuestra que los vascos son españoles, conservando palabras en nuestra Geografía y en nuestros apellidos, aunque  hayamos dejado de hablar el euskera, usando en nuestro hablar diario palabras como “bresca”. Para subir a estos lugares, se pude ir por Bolea y Aniés hasta Loarre o por Ayerbe, donde al pasar por él, puede uno comprar tortas del mismo Ayerbe y también en casa del botero Castán se puede uno hacer con una bota, con la que acompañarlas con  vino.

Desde Ayerbe, también palabra vasco-aragonesa, se sube por la carretera que va a Loarre y a Bolea y desde ella se desvía para entrar en Sarsamarcuello y en Linás de Marcuello. Ambos pueblos pertenecen al Somontano de la Sierra de Loarre, aunque el sobrino  del centenario Félix Palacín, dice que aquello no es Somontano, sino Montaña, ya que se  encuentra  a unos setecientos cuarenta y cuatro o cuarenta y cinco metros de altura sobre el nivel del mar,  pero existen alturas de mil cien metros de altitud, en una de las cuales se construyó por Ramiro I, una torre cuadrangular, que contribuía a la instalación de  una cadena de Castillos, desde el extraordinario Castillo de Loarre, hasta el desparecido de Murillo de Gállego. Del Castillo cercano al de Loarre, es decir de Sarsamarcuello solamente quedan restos  del siglo XI.  Según me dice el hijo de Sarsamarcuello José Luis Ibor Lorés,  sólo queda un muro que cada año se reduce y corre el peligro de caerse. Cerca del mismo se encuentran dos ermitas románicas, una la de San Miguel y otra de la Virgen de Marcuello del siglo XII. En su proximidad se puede ver la Vía Romana, que permitía viajar al Pirineo y de allí a las Galias. Quedan pocos habitantes en Sarsamarcuello y en Linás, pero cuando llega la fiesta de la Virgen se llena la comarca de hijos de la misma y de descendientes de ellos y cantan: ”Virgen de Marcuello-que alta que estás-bendice los frutos- de Sarsa y Linás”. ¡Cómo se demuestra que asisten a la procesión gentes de otros pueblos!,  porque siempre se escucha a algún ayerbense exclamar: ”y los de Ayerbe nos tocaremos a faba”, como expresando los celos por no ser admitidos en la oración que reza por los de Sarsamarcuello y por los de Linás. En cambio los de Sarsa con los de Linás se entienden desde hace muchos siglos, pues después de la procesión que hacen por los alrededores de la ermita de piedra, recogen a la Virgen, durante un año los de Linás y otro los de Sarsamarcuello. Después de la fiesta sólo quedan durmiendo en Sarsa unos treinta y tantos ciudadanos y si vas a Linás te dará la impresión de que no queda nadie, porque me dijo José Luis:”Si vas ta Linás, ellos te verán ,pero tú no los verás”.Yo creo que eso que dicen de Linás, pasa en casi todos los pueblos de la provincia y además yo he comprobado la simpatía de sus hijos.

Pero no sólo está llena la comarca de  Sarsamarcuello y de Linás de construcciones, sino que  también existen los lugares  naturales, desde los que se contemplan, por ejemplo desde la Peña del Sol,  toda la depresión del Gállego, con hermosas vistas panorámicas de su valle. Una de las mejores vistas del conjunto de los Mallos de Riglos se obtiene desde el Mirador de los Buitres. Desde allí se puede mirar como viven  y vuelan, como se reproducen y alimentan esas aves y ¡qué quietos y tranquilos están los mallos de Riglos, que se ven más bajos que el mirador, al contrario que si uno se los mira desde la carretera de Jaca, que los verá como unos enormes mallos que reinan en las alturas¡ .

En estos panoramas vivió durante muchos años Félix Palacín, donde en ocasiones tuvo que pasar muy malos ratos y en otras gozar en los límites que Ramiro I, guardaba al antiguo Reino de Aragón. Su oficio principal fue el de esquilador, que era un oficio en el tenían que trabajar con más intensidad cuando llegaba la época de esquilar las ovejas, porque el resto del año debía esquilar las caballerías, para lo que le avisaban los dueños de las mismas. Ahora los esquiladores disponen de aparatos más cómodos que aquellas tijeras de antes, porque esquilan con máquinas eléctricas, pero el señor Félix tenía que ponerse lana en las manos para que el roce con las tijeras, no le produjera úlceras en ellas. Tenía que tener un gusto artístico para hacer a las caballerías unos dibujos en las ancas y dejarles en la parte alta del cuello un adorno con las crines, al tiempo que la cola o rabo, unas veces los dueños la querían corta y otras larga. Muchas veces tuvo que ir a cuidar el ganado caprino y el lanar por esas subidas y bajadas, tanto que aún de viejo siempre estaba con tres o cuatro cabras, de las que a una tenía que clavarle una clavija en el suelo y atarla a ella con una sogueta.

Había trabajado toda su vida y tuvo que seguir haciéndolo después de muy viejo para ganarse la vida.

En la provincia de Huesca se ha dado y se está dando el abandono de numerosos pueblos, cientos de ellos, en hermosas tierras como las que hemos visto en la Sierra de Loarre y es triste y produce desaliento su contemplación y en esos pueblos se ha dado el desarraigo de cientos de hombres y mujeres, que como Félix, cuando vivía en Huesca, se acordaba de ellos. Además algunos tienen dificultades para reunir la cantidad de dinero que les piden para retirarse a una residencia de ancianos, como si el señor Félix no se hubiera pasado toda su larga vida trabajando por la sociedad humana.          

domingo, 17 de diciembre de 2023

Mi estancia en Logroño, para estudiar el Título Diplomado en Sanidad

 


Llego a Logroño y ¡caray!, me encuentro con que no tengo nada que hacer y me convierto en una especie de perro callejero que no sabe donde va. El va y viene y algo hace, por lo menos le queda el consuelo de mear de árbol en árbol y yo ¡qué quisiera ser como los animales! Lo que hago es desmear mosto, que también es amarillo, no de árbol en árbol, sino de barra en barra. No se donde duerme el perro vagabundo; yo más afortunado que él, que no tiene cuenta de crédito, decido ir a dormir al Gran Hotel. Saco mi carnet de identidad y relleno la tarjeta de recepción, cosa que no tiene que hacer el can noctívago, que en esta circunstancia es más afortunado que yo. Subo las señoriales escaleras con mi pequeño maletín y atravieso el largo pasillo, pisando el viejo parquet, que cruje lastimero bajo mi peso. El quejido de la madera me pone melancólico y trato de evocar el eco de las risas de las señoritas que en tiempos pasados, que no volverán, poblaban las habitaciones de este viejo hotel. Entonces alguno con sus largos vestidos que cubrían hasta sus botines de tacón acordonados, con sus elegantes pamelas que cubrían sus cabezas.

Ante aquel contraste de pasados lujos de ecos, de risas lejanas y actuales crujidos de maderas viejas , medite un momento: ¡ que vida tan negra!. Al día siguiente me encontré dos mozos, que estudiaban conmigo y  fuimos a su pensión. Allí son las risas actuales y caen los minutos en medio de apuestas, quinielas de fútbol, de toros, de sueldos, de cine, teatro, de viajes, de libros. También los jóvenes tienen penas y desilusiones y algún desencanto, pero los superan y sueñan y cantan y “trucándolo” todo en risas actuales, de suecas en playas canarias, que no usan pamelas, botones ni batas; un simple “bikini”, que no huele a rancio como en el Hotel, tal vez un poquito a cremas solares, antibióticos y hasta antisépticos..

Ante aquel contraste de soles canarios y brumas nórdicas, de pensiones viles y rancios hoteles, medité un momento: ¡ yo me quedo en casa!. Juventud el alba de oro es tuya, ¡Juventud, juventud el alba de oro es tuya, Aleluya, aleluya¡.

sábado, 16 de diciembre de 2023

Vivir la vida



En mi libro Claroscuros, en el artículo que titulo “Al ritmo”, escribo: “Cuando siento el ritmo de dance guerrero de los Danzantes de Huesca, se me pone la carne de gallina. Pero quisiera que alguien tejiera y destejiera una música, con un ritmo antiguo, y aldeano, que me hiciera olvidar siquiera  por un momento o por el tiempo que tarda en consumirse un disco, el ruido sin ritmo de la capital”. Pasando por la calle del Desengaño, que decían era la más larga de Huesca, después de escuchar algunos ruidos sin ritmo, escuché una corta canción a un joven gitano, que influyó en mí para comprender  la vida de esas familias, que hacen una vida distinta de la que llevamos los hombres y mujeres de la calle. Estaba apoyado el cantante en una esquina, silencioso y de repente lanzó al aire su voz, cantando sin el ritmo, que marcan los danzantes, cuando bailan para San Lorenzo. Ritmo que se nota por los instrumentos musicales que los acompañan,  las espadas y los palos cuando se dan golpes entre ellos, las palmadas de los que contemplan su desfile y el golpear de sus pies en el suelo de la calle. No tenía la canción del gitano ese ritmo, pero tenía un ritmo infinito, porque con su “Aiii, aiii ” profundo que parecía buscar algo o a alguien en las alturas; y se quejaba, como llorando de lo que le faltaba en su vida, que tal vez fuese el amor o sus desaparecidos antepasados, que pasaron silenciosos por la vida, a las orillas de los ríos, con sus carros, asnos, mulas o caballos. Y juntaba sus manos como para dar palmadas, pero no las daba;  quería darlas,  pero con un ritmo que no era igual que el que llevaban los danzantes, sino más profundo,  más eterno, como si fuese esa canción, como un Quijote de la historia de su raza, tan misteriosa, tan distinta de la nuestra, tan amante de sus padres,  de sus hijos, de sus animales…de su libertad.
Expresé en el artículo de “Claroscuros” mi deseo de que alguien tejiera una música con ritmo antiguo y aldeano, que me hiciera olvidar el ruido sin ritmo de la capital. Porque en dicha capital se oyen ruidos, que pretenden ser ritmo, como el sonido de un bombo en el que sólo se marca un dom- dom- dom –dom, otros simplemente ruidos de los coches, de los semáforos, que me hizo el  gitanico olvidarlos. Pero con la canción del gitano que yo no sé si tenía un ritmo físico,  pero, indudablemente era  toda  un ritmo, que hace felices a los calós,  en una lengua rítmico-espiritual, que me llenó de emoción, encontré la música,  que añoraba para hacerme olvidar los ruidos sin ritmo de la capital.
Pero, en cierta ocasión, escuchando la voz tremendamente aragonesa de José María “Sorribas” de Ibieca, no sólo olvidé los ruidos de la capital, sino que se despertaron en mí los recuerdos de mi niñez, vivida en el Somontano y los sonidos de los “ciegos de Siétamo” y la música del guitarrista, al que llamaban el “Guitarrillo”, cuando le demandaba al Señor de Fañanás, la leña que le debía. Y al escuchar a José María percibía las caricias de las llamas, que brotaban de la leña cuando ardía en el hogar y me sentía como si fuera un peregrino cuando iba a la Ermita de la Virgen de Foces, allá en Ibieca. Y veía correr el agua de la fuente de Siétamo y la que baja por el vallón por donde corre la carretera que sube a Ibieca y al pantano de Calcón, que tanto reclamamos los somontaneses, cantando jotas de las que José María, cuando las canta, mueve nuestros corazones.
Yo creo que aumentarán los ruidos insufribles de la capital, si no se escuchan y se aprenden las múltiples jotas, que guarda entre sus recuerdos José María Puyuelo”Sorribas”. 

¡Hemos ya visto mucho cambio!.-


                                                                  Coscullano (Huesca).
                                  

Esta frase la pronunció Lorenzo Zamora de Coscullano, estando de conversación en la cocina de su casa. Por la ventana llamaba la atención Casa Viñuales, que en otros tiempos, ya cambiados, fue una de las mejores casas de Coscullano. Está orientada al sol saliente y situada en un llano, que por el Sur, está protegido por una auténtica muralla de piedra, y a media  altura, ostenta para todos los que por allí pasan, una piedra circular, que probablemente proceda de un molino de mano con el que molían  trigo para amasar su pan, los antiguos vecinos de Coscullano. Hasta esa sencilla piedra le daba la razón a Lorenzo, cuando decía: ¡ hemos ya visto  mucho cambio!. El, efectivamente,  vio esa piedra de molino durante toda su vida y sin embargo, al ignorar la función de aquella piedra redonda, no se daba cuenta del enorme cambio que supone el pasar la humanidad, de moler con sus propias manos, a esas enormes fábricas harineras. Sin embargo se daba cuenta de los cambios que se han ido produciendo en Coscullano, cuando tenía ciento setenta habitantes hasta habitarlo en estos momentos unos diez o doce hombres y mujeres, ya mayores. Y se acordaba del viejo molino de olivas,  que estaba situado en el camino de las eras y que también era de piedra y lo hacían funcionar en lugar de con sus propias manos, con una mula, a la que tapaban los ojos para que no se marease de tantas vueltas como daba. Este molino era de dura piedra,  pero el corazón de los hijos de Coscullano era blando, porque les  recordaba  sus vidas, todas ellas dedicadas a limpiar las oliveras, a coger las olivas, a molerlas y a probar ese aceite maravilloso,  que empleaban para iluminarse con candiles, para alabar al Señor en el sagrario e incluso para curar sus males.   Y esos corazones decidieron levantar un monumento a dicho molino y lo bajaron a la entrada primera de su pueblo. Allí los que lo ven quizá piensen igual que Lorenzo y digan : ¡cuántos cambios se dan en este mundo!.Era propiedad el molino de seis o siete  socios del pueblo, de los que Benedé, Calvo, Cuello, Zamora y Escario tenían una parte entera y tenían media parte Pedro Mur con Trallero y Albero con Gabarre.

Lorenzo es un hombre de paz, como el aceite de las oliveras, porque se crió limpiando las ramas de los olivos y cogiendo y moliendo sus olivas. Se acuerda cuando llegaba a Coscullano, un fabricante de aceite de Ayerbe y cargaba su camión de olivas para su industria, dejando en Coscullano las  que sus habitantes necesitaban para su consumo a lo largo del año. A veces les sobraba aceite y lo vendían a Avellanas de Huesca, a donde lo llevaban con carros y galeras, metido en botos o boticos de cuero de cabra, que compraban en el botero de Santo Domingo o en el de San Lorenzo de Pedro Lafuente. Con el aceite  freían y lo echaban en los platos de judías,  que comían antes de salir el sol, para estar bien almorzados en la recolección de las olivas. Lorenzo se acuerda de los molinos, pero también se acuerda de las judías que comían, porque exclamó:¡qué buenas eran esas judías!.Para coger las olivas acudían varios jornaleros a cada casa, que trabajaban y comían aquellas judías tan buenas, pero también empleaban el aceite para conservar chorizos, lomos, los costados del cerdo y la longaniza, que guardaban en pucheros de barro de Bandaliés y ¡hasta la torteta en aceite que comían en primavera!. Ahora se acuerda Lorenzo de aquellas épocas en que en el pueblo vivían unas ciento setenta personas, pero en estos momentos sólo viven trece o catorce. Se han ido todos a la capital, donde sobra gente, porque la “Crisis” es terrible, pero esperemos que esta cruel situación también cambie. 

Las golondrinas

Cuando iba a visitar o a vacunar algún animal doméstico por el Somontano, me fijaba  en las golondrinas, que anidaban en los cubiertos, deba...