miércoles, 17 de abril de 2024

Al ritmo

 



La vieja hilaba, el tejedor tejía, la gallina escarbaba, el ciego tañía y la niña cantaba al bebé: ”Teje, teje ,tejedor, garras, garras de traidor”. El tejedor llevaba su teje-maneje, pero desde luego que no tenía garras ni manos de traidor. El niño pequeño que todavía era menos traidor, agitaba sus manos como si tejiese, alternaba el movimiento de sus pies, como si estuviese moviendo el telar por medio de pedales y mostraba una gran alegría,  al oír eso de “Garras, garras de traidor”. El contraste entre la infinita inocencia del niño y la acusación de traidor que repetía gozoso el ritmo del cuneo, provocaba la risa de todos. Risa esencial,  risa natural, risa existencial. Todo era ritmo en el carasol, el subir y bajar del uso, el teje –maneje del tejedor, el escarbar de la gallina, el tañer del ciego y el cri-cri  de la cigarra en el árbol. El burro atado a una herradura  clavada en la pared, parecía dirigir la orquesta, pero no con una batuta, sino con dos que eran sus largas orejas. Se posaba un tábano en su oreja izquierda, lo espantaba con su movimiento y se posaba en la oreja derecha, en una constante pugna tábano-  asnal, en la que no había ni vencedor ni vencido, pero si movimiento continuo. Zumbido del tábano y ritmo en las orejas del asno. Música de ciego en el ambiente y ritmo en el cuneo de la cuna y en el sube y baja del uso de la vieja. El tejedor teje y una anciana desteje una toquilla para hacerle “peducos” al nieto “repatán”. Tejer y destejer, todo es hacer. Suena mi transistor y se oye tejer a Luis Amstrong acordes metálicos en su larga trompeta, que desteje con sonidos bajos disonantes, pero todo con un ritmo que su raza morena heredó del Africa. Cuando siento el dance guerrero de los Danzantes de Huesca, se me pone la carne de gallina. Pero quisiera que alguien tejiera y destejiera una música, con un ritmo antiguo y aldeano, que me hiciera olvidar, siquiera por un momento o por el tiempo que tarda en consumirse un disco, el ruido sin ritmo de la capital.

martes, 16 de abril de 2024

Camilo José Cela




Siempre han existido Camilos y «Camulos» y don Camilo José Cela (otra especie de Camilo superior), lo pone de manifiesto cuando escribe que "Periquito Taboadela …harto de soledades y otras maldiciones, se vino…a Mallorca y mató el tiempo que le sobraba, que era todo, matándole pavos a su paisano don Camilo, que vive como Dios, del contrabando de transistores japoneses”.
Para mí, que aquí el  Camilo Superior es Camilo José Cela,  y Periquito Taboadela, es  es el   Camilo o San Camilo, que  le mataba los pavos.  San Camilo es Periquito Taboadela y el  Camulo  es el citado don Camilo el contrabandista, y no el auténtico don Camilo que se llama también José y Cela, y no se sabe que se dedique al contrabando, salvando el honor del Premio Nobel por sus obras. 
Trataré también de salvarlo del tremendismo por el que  fluyen los tacos de su boca, pues a los Camilos los llaman Camulos cuando hacen mal o cuando de su boca salen tacos, antes llamados sapos y culebras. El tremendismo consiste en un vocabulario exagerado y crudo, que  usa en la novela de Camilo José Cela, “La Familia de Pascual Duarte”. Los personajes de esta novela, son descritos por  Cela, en pueblos muy pobres y en circunstancias de postguerra, que crean en sus personajes un ambiente de miseria,  que crea un humor negro. Escribe Camilo José Cela : “Cuando nos abandonó no había cumplido todavía los diez años,  que si fueron pocos  para lo demasiado que había de sufrir…el hombre no pasó de arrastrarse por el suelo como si fuera una culebra y de hacer unos ruiditos con la garganta y con la nariz como si fuese una rata ,fue lo único que aprendió…¡Pobre Mario y como agradecía con sus ojos negrillos, los consuelos!.
Casi todos los españoles hemos escuchado palabras “non santas” a don Camilo a través de las ondas de la radio o de las que acompañan por la imagen en la televisión, y, sin embargo, no hemos leído sus obras, en alguna de las cuales no se lee nada “feo”, si no es su Diccionario Secreto, en que se acumulan todas las palabrotas que en nuestra gloriosa lengua castellana se sueltan cuando las vísceras se inquietan.
Sus obras las leemos muchos ahora que le han concedido  el máximo premio literario, pero su Diccionario Secreto, en su día lo compramos todos.
Un Camulo al que conozco, que también compró el libro después de atiborrarse de cojones, no se atrevió a llevárselo a su casa para que no lo leyera su casta esposa ni sus inocentes hijos, y lo depositó en un cajón de su mesa en la oficina en la que trabajaba. Durante unos días el trabajo dio poco de sí, pero su secretaria recibió un bombardeo continuado de juegos malabares que hacía con la polla “un sargento de un tabor de regulares” y de aperturas de latas de conserva, que con el mismo instrumento realizaba un teniente de la escala de reserva.  El pobre Camulo quedó frustado porque “por más que lo intentaba, no podía  ”lograrlo de la agradable secretaria que tenía por compañía”.
Yo no sé si don Camilo usa o abusa de los palabros. Quizá los use para recoger lo que usa el pueblo... pero en su boca pueden constituir abuso porque, se vuelven contra él, como demuestra el siguiente caso. En cierta ocasión le preguntaron su opinión sobre los premios literarios  y él contestó que eran una casa de putas; seguramente algún tribunal le habría puteado, como tal vez a usted o evidentemente a mí, pero ahora que las presuntas p…le han dado el premio parece decirse, como me dijo un Camulo, que lo han hecho al admitirlo en sus cofradías, Putón de la Literatura  Universal de 1989.
Que no se enfade don Camilo que a muchos les hubiera gustado tal honor, como a mí que me hubieran aprobado.
La gente sigue pronunciando palabras gruesas, pero no sólo las sencillas, sino también aquellos que por sus estudios debían usar un vocabulario que contiene sobradas palabras racionales para evitar las viscerales. Se tratan algunos de soplapollas y de tontochorras que no suenan muy bien, y yo les sugeriría que los altoaragoneses tenemos un sustituto que no suena tan mal y que a veces se aplica también a aquel que es demasiado bueno, ¿De qué palabra se trata?, pues sencillamente de “tontolaba”. Usted habrá oído decir: ¡que simpático es ese tontolaba!.

domingo, 14 de abril de 2024

Ni morir en paz dejan





En Portugal,  ya hace algunos años, no se hacían certificados de defunción a causa de una huelga de médicos. ¡Qué tragedia!. No dejaban vivir ni a los muertos o más bien no dejaban morir a los vivos. El poder de la burocracia se había endiosado, o más bien había endiosado al papel, cuando todos sabían, que esa celulósica lámina, era casi toda empleada para limpiarse las partes pudendas.

No se sabía si los huelguistas querían subir el precio de los certificados de defunción. Si era eso lo que pretendían, el pueblo, que intuía que eso era un sacaperras, transformaría esa intuición en certeza. Se darían cuenta de que la falta del papelico, no volvía a los difuntos a la vida, ya que  no hablaban  ya que estaban rígidos, fríos, del color del papel del que carecían, y de que luego empezaban a oler. Hace muchos años, una peste asoló Lisboa y murieron muchos de sus habitantes. Entonces no hacía falta, para enterrar a los difuntos, papel acreditativo de la defunción, ni papel moneda porque ésta era de metal. Así como el que no tenía padrinos no se bautizaba, el que no tenía moneda,  no era enterrado. Las familias, como no podían tener a sus deudos difuntos en casa, los sacaban a la calle y ponían platillos delante del cadáver. Estos platillos tenían la misión de recoger limosnas, hasta que se alcanzase la suficiente cantidad de dinero para pagar la tarifa del entierro. El que era caritativo iba practicando a destajo la obra de misericordia de enterrar a los muertos. El que no lo era, iba echando dinero para sacudirse los muertos de delante. Alguna vez se daba el extraño caso de que un cadáver oficial, digo oficial porque poseía  certificado con su póliza y todo, se levantaba de su  ataúd ante el pasmo de las plañideras que lo rodeaban. Algunas tornaban sus llantos en risas, pero otras aumentaban su caudal lacrimoso. Ignoro si algún supuesto cadáver corrió a casa del que le expidió el certificado, para pedirle la devolución de su importe, y para que se hiciera cargo de los inútiles y fúnebres gastos que le había originado.

En antiguas civilizaciones, amantes de la Naturaleza, depositaban los muertos en una meseta a la que acudían los buitres y alimoches y ejercían de policías sanitarios. Aquellos portugueses pobres y rapiñados en vida, tendrían el consuelo de integrarse en aves rapiñadoras, con lo que conseguían una revancha por las múltiples humillaciones sufridas en su vida y en su muerte. Descansen en paz.

Amor y muerte.-

 



Cuando uno visita los cementerios, encuentra una reproducción de la que algunos llaman, en la vida,  “lucha de clases” y es que esa lucha, camuflada y revestida por el amor de los vivos a los que mueren, está basada en el lujo que algunos dan a los panteones o monumentos funerarios de sus familiares o amigos. Lucha de clases, porque los que han destacado en su vida en el poder, en las riquezas o en diversos triunfos, como por ejemplo en el toreo, en la política, en el fútbol, en la literatura, en el arte o en alguna de las múltiples actividades, que en esta vida ejercen los hombres y mujeres, como el cine y tantas otras, pudieran ver a sus sucesores  levantarles monumentos, como  a  seres queridos o admirados, en tanto que la gente sencilla se conformaba con “enterrar a los muertos”.
La gran señora, al morir su esposo, quiso llenar de gloria el recuerdo de su vida y dentro de la sala o capilla, en la que descansaba, encargó un cómodo y lujoso sofá, para acompañarlo en las larguísimas visitas, que su amor le pedía; en aquel sofá vivirían acompañados mutuamente y allí recordarían aquellos pasados tiempos, en que fueron felices, aunque ella no podía recordar aquellas ocasiones ocultas en que él amaba a otras bellas mujeres. Parecía a la señora que así echarían nuevos planes para seguir gozando de una vida, que sin embargo ya no les daría más oportunidades de amarse, aquí en el suelo. ¿Por qué la señora quería o soñaba seguir triunfando en este mundo?, ¿ por qué no se acordaba de aquella familia que había perdido a su padre, dejando a sus hijos pobres y necesitados?. Tal vez con  los enormes gastos que hacía en su lucha contra la muerte, hubiera conseguido algún triunfo de aquellos niños en su educación, en su alimentación y en su felicidad. Varias veces pregunté a algún funerario si veía por allí a tan amante viuda y me contestaba, que no acudía al cementerio.
Hay, sin embargo, en unos una lucha por lo espiritual y en otros una lucha por la sensibilidad de los corazones. He visitado el cementerio de las Carmelitas de San Miguel y en él, en unos nichos, depositan, sin ataúd los cadáveres de las hermanas que mientras vivieron “desde el principio de la mañana hasta la noche, esperó su alma al Señor”. Por no lucirse ante nadie, ni siquiera ante sus hermanas, las que quedaron vivas en el Convento, rezan por ellas, pero no ponen en los nichos ni siquiera los nombres de las difuntas, porque el Señor ya las conoce.
Los corazones de los gitanos  tienen una sensibilidad especial con sus difuntos, porque cuando uno llega a una tumba de un gitano, ve flores abundantes y adornos, como su retrato o la imagen de la “Majarí” o de algún santo. Cuando, cualquier día va uno por la calle, se encuentra algún gitano que va al cementerio a ver a sus difuntos. En cierta ocasión, vi en el “fosal” un gran jardín de ramos de flores ante una tumba y frente a ella, sentado en el suelo estaba un gitano, con cara contristada y rodeado de muchos y muchas gitanicos y gitanicas, que le acompañaban. Quizá, para esta clase de hombres morenos, hubiera estado bien que tuvieran un sofá, en el que pasarían el rato acompañando a sus difuntos, mejor que para la gran señora, que después de comprado el sillón, no lo utilizó nunca.
En el cementerio de Las Mártires se levanta un monolito, en el que pone: ”Los republicanos del Alto Aragón, los de Egea de los Caballeros y de Sadaba …erigieron por suscripción pública este mausoleo en el año 1885, para perpetuar la ejemplar memoria de los martirizados héroes que aquí reposan”. Poco nos acordamos los oscenses de tales hechos, pero aquel pueblo del siglo XIX, quisieron perpetuar su memoria, sin orgullo pero con amor. Lo contrario pasó en nuestra Guerra Civil, en que unos y otros se mataban y si se enterraban, lo hacían en cualquier lugar y superficialmente, sin señalar quienes eran aquellos pobres difuntos, sin ponerles sus nombres, pero no por que creyeran en la otra vida, como las monjas, sino por odio o indiferencia 
De todos modos, en el fondo daba igual que trataran de identificar a los difuntos, porque en cualquier lugar del monte, se encuentran calaveras y huesos de otros tiempos y de los que ya nadie se acuerda. Ya nos dice la Biblia: ”Memento homo, quia  pulvis es et in pulverim reverteris”. Tal vez, entre otras razones por este recuerdo que Dios recomienda al hombre, ahora se practica la incineración. Es que para el Señor, no existe ni pasado ni futuro, todo está presente y todos pasaremos a un presente eterno, donde imperarán la paz  y el amor.

sábado, 13 de abril de 2024

El Venerable chino y el Parque de Huesca.

 

                   

                   


Van  llegando  a  Huesca inmigrantes  extranjeros,  de todas las razas, entre las que se encuentra  la china. En el Parque  contemplé  hace  unas fechas  a  varios niños y  niñas, limpios,  bien  vestidos y  que parecían figuras de porcelana oriental,  pero  cada  día,  en algún  rincón del  mismo parque,  al  lado de  los elevados árboles, se deja ver un anciano chino,  dirigiendo con sus suaves  movimientos  gimnásticos a  varios oscenses  de  ambos sexos.

Se  van  introduciendo costumbres, para nosotros extrañas, pero que resultan buenas, en  este caso, para mejorar la salud  de nuestros mayores. El antiquísimo  chino  Loo--Tsé creó la obra llamada en su lengua  "Tao Te-King”,  que traducido al castellano equivale a "Libro  de la vida y de  la virtud'.  Aunque  esta  obra  es anterior  al siglo IV,  antes de Jesucristo, su contenido ya era practicado desde hacía tiempo por  el pueblo  chino. Este  ha tenido formas de pensar sobre el  destino del hombre, parecidas  a las nuestras; por ejemplo,  "lo real,  más  allá  de  su múltiple  diversidad  es  uno... existe  un principio de orden... transcendente  e  inmanente que  recibe el nombre de  Tao, "la Vía”.  Viviendo de acuerdo con él, huye el hombre de lo ilusorio  y  alcanza  la inmortalidad.  Los  chinos,  antes de que llegara  el budismo, ya practicaban  la gimnasia, con la que algunos  pretendían  alcanzar la  inmortalidad y  otros, más realistas, alargar y  mejorar la vida.  Y a eso acuden los oscenses, al viejo profesor, que silencioso, los ejercita sin causarles desgaste  de  sus cuerpos, sino transmitiéndoles  fortaleza  a sus  espíritus. No produce trauma  en sus alumnos, haciéndoles  mover todas las partes  de sus cuerpos y de  vez en cuando, les  hace mover las manos, realizando  un  mayor  esfuerzo cerebral, porque de las manos, dirigidas por el cerebro salen, maniobrando,  las bellas obras manuales.  A  las ocho, cuando ya  sale el sol y  les llega a los árboles el momento de despedir  oxígeno, les ordena  a  los oscenses  abrazar sus troncos, sin  llegar a  tocarlos, como si quisieran  percibir la fortaleza de  ellos, e introducir en la vida de  los hombres el secreto de la función  clorofílica, en que por obra  del sol,  del  agua  y  del anhídrido  carbónico, forman las plantas verdes el  almidón y los azúcares.

El  anciano, en Huesca, ha encontrado un templo vegetal, fundado  por  don  Vicente Campo  y  ampliado  por  don José  Antonio Llanas Almudévar. Ya ha muerto el venerable anciano Chino y desde ese mundo lejano, con el que soñaba desde los pinos del Parque, rodeado de hombres y mujeres de Huesca, sigue causando el sueño de éstos en ese maravilloso mundo.

viernes, 12 de abril de 2024

El fuego y los que lo apagan.(año 2003)

 



En este pueblo de Siétamo dicen que no hay incendios, pero cada año empiezan a arder los rastrojos y las carrascas y los robles, pero siempre se acaba, apagándolos. ¿Quién es el que los apaga?. Desde luego que son los bomberos, y las avionetas de Monflorite. A esos cuerpos e individuos que los forman son a los que en primer lugar hay que agradecérselo. Así lo hicieron las alcaldesas de Siétamo y de Loporzano, que resaltan ”en declaraciones a este periódico, el trabajo llevado a cabo por todos los efectivos desplegados en la zona para atajar un fuego que quedó a unos 300-400 metros del núcleo de Castejón de Arbaniés (perteneciente al municipio de Siétamo).Y yo quiero destacar el comportamiento de la alcaldesa de Siétamo, María Viñuales que “quiso agradecer públicamente el comportamiento de los vecinos de los pueblos de la zona que acudieron, algunos con tractores para hacer cortafuegos, a ayudar en las labores de extinción del fuego”

Antes, hace ya bastantes años no estaba la sociedad tan organizada en las labores comunales, pero los individuos de los pueblos acudían a apagar el fuego cuando escuchaban las campanas que le anunciaban, cada uno acudía con sus medios, es decir que cada uno ponía aquello que tenía para poder combatir el incendio. Unos iban con sus tractores y otros con sus azadas y sin cobrar, solían triunfar en su trabajo, pero hoy día se han constituido los cuerpos de bomberos y los helicópteros y las avionetas que cargan el agua donde pueden, ya que en Monflorite están ya desde hace años esperando la conexión de la tubería que pasando por Siétamo, hay que hacer en el río Guatizalema. Yo los veía volar e ir a buscar el agua y los helicópteros la tomaban en la piscina pública de Siétamo y en la balsa de Valdeona y se  hubiera aliviado mucho su búsqueda, si hubiese habido bastante cantidad de agua en la balsa de la Costera.

En este caso han sido felicitados los “vecinos de los pueblos de la zona que acudieron, algunos con tractores para hacer cortafuegos, a ayudar en las labores de extinción del fuego”, como he escrito más arriba, pero alguno de ellos han sufrido destrozos en sus tanques de purín, que se emplean para acarrear el agua, otros en sus tractores y alguien en sus cuerpos. Además el fuego no llegó a Castejón de Arbaniés por la intervención de unos vecinos  de Arbaniés y de Siétamo.

Yo creo que merecieron el ser nombrados en el periódico por su  valerosa y arriesgada intervención.

Al no serlo, habrá que empezar a considerar los derechos que dichos ciudadanos tienen a cobrar sus intervenciones y sus orugas, tractores, cubas etc.,como cobran merecidamente los bomberos y los aviadores que en tales casos intervienen.   

jueves, 11 de abril de 2024

“Vocación de Ezequiel al ministerio profético”.-



En el segundo tomo de la Sagrada Biblia se lee una “ Visión de la Gloria de Yahveh” , a “la manera del arco iris, que aparece en las nubes en día de lluvia, tal era el aspecto del resplandor todo, en torno. A manera del arco iris, que aparece en las nubes en día de lluvia, tal era el aspecto del  resplandor,  que lo circundaba”. “Esa  era la visión de la imagen de la gloria de Yahveh. Al contemplarle, caí rostro en tierra y oí la voz de alguien que hablaba”.

Y cuando me habló, “ invadióme el Espíritu y me mantuvo en pie y escuché a quien me hablaba… y me dijo: “Entra, enciérrate dentro de tu casa. Y en cuanto a ti, hijo del hombre, he aquí que te echarán cuerdas y te atarán con ellas, y no podrás salir al medio de ellas…..Precarizado cuando yo hable contigo, abriré tu boca y les dirás: Así se expresa el Señor, Yahveh. El que quiera escuchar, que escuche, y el que deje de hacerlo, que lo deje; pues son raza rebelde”.  

Y el Señor ante la rebeldía de los ciudadanos, sigue presentando actos simbólicos y vaticinadores de una ruina de Judá y de Jerusalén.

La Historia Sagrada, al ser abandonada por los judíos, vaticinó la ruina de Judá y de Jerusalén  y la Historia Sagrada, nos describe la fidelidad del pueblo al Señor, que va alternando su fidelidad al Señor y su abandono, para seguir una vida de pecados.

Pero no sólo es este abandono de la confianza en el Señor, sino el abandono de su amor a El, para volver a una vida de pecados.



Pero, por fin, retornó al templo la gloria de Yahveh, porque la gloria del Señor llenaba el Templo.

Y oyó :” Hijo del hombre, este es el lugar de mi trono…y donde yo he de habitar en medio de los hijos de Israel para siempre”. Y oyó “la casa de Israel no profanará más mi santo nombre, ni ellos ni sus reyes…”.

Pero no fue esta la única vez que Israel olvidó la Sabiduría del Señor, sino que son varias las veces en que los judíos, cayeron en el pecado y en el abandono de las Tablas de la Ley.

Y llegó Cristo al mundo y San Pablo, escribió la Epístola (de San Pablo) a los Hebreos, en el Nuevo  96,7Testamento e hizo constante alusión a los Salmos del Antiguo Testamento, por ejemplo “El Hijo,inmensamente superior a los ángeles.I,5-14.Porque ¿aquien de los ángeles dijo algunavez(Sal.2,7): Hijo mío eres tú, yo hoy te he engendrado o también(2 Sam,14). Yo para El seré Padre, y El prara mí será Hijo. Y de nuevo , al introducir al Primogénito en el mundo, dice(Salmo 96,7)

 Y adórenle los ángeles de Dios.

Después de escribir sobre el Cielo, hace recomendaciones particulares sobre Caridad, pureza, desinterés. (13,1-6) diciendo .”Consérvese la caridad fraterna. De la hospitalidad no os olvidéis; pues por ella algunos ,sin saberlo, hospedaron ángeles. Acordaos de los prisioneros, como compañeros de sus prisiones; de los que sufren vejaciones, como que vosotros también arrastráis ese cuerpo. Sea para todos el matrimonio cosa digna de honor, y el trato conyugal sea inmaculado; porque a fornicarios   y adúlteros los juzgará Dios. Sea vuestro poder exento de avaricia, contentándonos con lo que de presente tenéis; puesto que El ha dicho: ”No , no te dejaré ni te abandonaré” (Dt.31,6-8), de suerte que con osada confianza podamos decir (Salmo,117,6): ¿Qué me podrá hacer el hombre?. El Señor es mi auxiliador, no temeré…

Cuando Cristo fue crucificado, ya habían comenzado a peregrinar por todo el Mundo, los judíos y en España, ¿Quién puede negar que por sus venas corre sangre judía?. Santa Teresa de Jesús, tenía a su padre de sangre judía) y San Juan de la Cruz, también era de la misma raza. Yo he visto en España Sinagogas abandonadas, por ejemplo muy cerca de la Catedral y en el Barrio Nuevo, nombre que se impuso a la Judería oscense. Pero en cantidad de pueblos de la provincia , vivían judíos, que al ser expulsados de España, cambiaron sus nombres por otros en lengua castellana o aragonesa ¿No estarían entre ellos los antecesores de Ignacio López de Zamora Blasco, los judíos que allí vivían?, que tuvieron que cambiar su apellido judío por otros apellidos, improvisados del medio geográfico en el que vivían. En este caso en el pueblo de la Sierra de Guara, entre Used y Bara.

Cuando bajaron a Bandaliés, aparecieron sacerdotes en la iglesia de San Lorenzo y Don Ignacio Zamora, vivió en  Huesca, amigo íntimo del fundador en 1.900. del Casino de Huesca.

Cuando hace escasos años, vivió por Huesca un judío ucraniano, al que los judíos habían rescatado, después del asesinato de sus padres y habían rescatado para vivir en el Nuevo Israel. Allí vivió unos años y apareció por Huesca, donde buscaba asiento en el Coso Bajo. Se conocía su origen judío, porque hablaba varias lenguas. Soñaba con alcanzar en Huesca una vivienda, para morir en ella. Pero desapareció su persona y ya no pude cultivar su persona.

Se comprende la existencia de varias religiones en el Mundo, por que está en medio de nuestra vida el Demonio, enemigo del Señor.

Las golondrinas

Cuando iba a visitar o a vacunar algún animal doméstico por el Somontano, me fijaba  en las golondrinas, que anidaban en los cubiertos, deba...