jueves, 24 de octubre de 2013

Et por tanto Yo Mosen Pedro Los Fuertes Presbítero


Et  por tanto Yo Mosen Pedro Los Fuertes Presbítero, Retor de la Parroquial Iglesia del lugar de Panillo del Obispado de Barbastro, et habitante en dicho lugar de Panillo, deseando satisfacer mis culpas, aumentar el  culto divino y socorrer las benditas almas del Purgatorio a honra y gloria de Dios Nuestro Señor y de su bendita Madre: instituyo y ordeno un beneficio relativo de Patronato meramente Laical en la Iglesia Parroquial del lugar de Panillo de los Gloriosos Mártires San Acisclo y Victoria del presente Obispado de Barbastro, en una Capilla de dicha Iglesia de la invocación de la Virgen Santísima del Rosario, mi Adbogada y Protectora y quiero que el título e invocación, del presente Beneficio sea también  de la Virgen Santísima del Rosario , del cual Beneficio me reservo primer Patrón  durante los días de mi vida natural y por muerte mía sea Patrón del presente Beneficio  de la Virgen Santísima del Rosario, Juan de Viñuales  mi sobrino, hijo de Gerónimo Viñuales y María Fuertes, mi hermana, y por muerte del dicho Juan de Viñuales, sea Patrón su hermano y mi sobrino Pedro Viñuales, y por muerte de éste, sean Patrones de allí adelante, perpetuamente, los descendientes de Felipe Los Fuertes y Ana Lardiés mis padres (que estén en gloria), con condición que los descendientes herederos de Casa de dichos mis Padres, sean siempre preferidos a los de fuera de Casa de dichos mis Padres, aunque el parentesco sea más propinquo el de los de afuera. Sólo los de Casa sean parientes en cualquier grado que estuvieren de los dichos Felipe Los Fuertes y Ana Lardies, y si en Casa hubiese dos en igual grado, prevalezca el que  más cerca estuviese de la herencia de la Casa en dicho Patronato y si no hubiere descendientes en dicha Casa y hubiere parientes de los dichos mis Padres fuera de ella y hubiere dos o más en igual grado concurran todos a la presentación y fuera de ese Caso, el deudo más própinguo, caso que no hubiere deudos en dicha Casa de mis Padres. Ittem. Si sucediere que no hubiese de dicha descendencia ni en casa de mis Padres ni fuera de ella, sean Patrones de dicho beneficio de la Virgen Santísima del Rosario los Jurados de Planillo y Albella que son y por tiempo serán. Ittem quiero y es mi voluntad que en todas las presentaciones intervenga sin excepción de Caso Alguno como Patrón también de dicho Beneficio el Retor que es y por tiempo será de los lugares de Planillo y Albella, con condición que cuando éste preguntare por el heredero, o descendiente de la Casa de mis Padres y estuvieren los patrones discordes en la presentación, prevalezca  la voluntad del heredero, o deudo de mis Padres, pero si llegare el caso de haber de preguntar al Retor y los Jurados por no haber de dicha descendencia,  prevalezca la voluntad del Retor entiéndese no contraviniendo a lo que se dirá en la presente institución en todo Caso.
Ittem si alguna presentación de dicho Beneficio se hiciere así por su Santidad como por el Señor Obispo de Barbastro, u otro Juez o  provisión alguna en persona que no fuese presentada por dichos Patrones por mí  de parte de arriba  mencionados, o contra la voluntad de aquellos, sea dicha provisión “nulla irrita”  y de ningún valor  y no obstante aquella provisión hecha conta la voluntad de dichos mis Patrones, puedan estos hacer otra  a su voluntad, guardando el orden infrascripto, y el Beneficiado así presentado pueda gozar, goce y cobre la renta del presente Beneficio. Ittem es mi voluntad que los patrones que serán del presente Beneficio después de muerto mi sobrino Pedro Viñuales, hayan de presentar y presenten en Beneficiado del presente Beneficio perpetuamente  al pariente más propinguo descendiente de los dichos mis Padres Felipe Los Fuertes y Ana Lardiés, conyuges que fueron domiciliados en el lugar de Planillo, con esto empero que siendo dos en igual grado, siempre sea preferido el Presbítero al Diácono, el Diácono al Subdiácono, este al de cuatro menores, y este al simpliciter tonsurado. Et en caso  que hubiere de  la Casa de los dichos  Mis padres y de los descendientes de ella sean siempre preferidos a todos los demás deudos y parientes en cualquier grado que estuvieren, aunque no sean más de “simpliciter” tonsurados y habiendo dos o más descendientes de la Casa sea preferido el que fuere hijo del heredero de la Casa para Beneficiado de dicho Beneficio. Et si aconteciere no haber hijos de la Casa de dichos mis Padres, ni de los descendientes de ella ni otros deudos descendientes de dichos mis Padres, en tal caso sean presentados los hijos del lugar de Planillo, el que más bien pareciere a los Patrones, y faltando de los sobredichos y arriba nombrados, presenten dichos Patrones,  en Beneficiado un Clérigo presbítero, el que más bien les parecerá para cumplir con las obigaciones del presente Beneficio. Ittem, Siempre y cuando que el Beneficiado del presente Beneficio fuere descendiente de mis Padres, aunque no sea hijo de la Casa, pueda residir donde quisiere, y hacer decir las Missas en donde bien visto le fuere, y que pueda tener dicho Beneficio con cualquiere otros Beneficios o rentas, así curato como simple así dentro del lugar de Planillo, o sea en su Iglesia como fuera de ella , alias incompatibles, libremente y sin dispensa alguna, y lo pueda permutar por otro, aunque sea curato, y muerto el Beneficiado pueda volverlo a obtener el que la hubiere permutado:toda esta clausula se entiende siendo el Beneficiado descendiente de dichos mis Padres, pero sino lo fuere haya de decir las Missas por sí o por otro en la Misma Capilla de la Virgen Santísima del Rosario de dicha Parroquial de planillo y en los demás haya de estar el dicho Beneficiado a lo que se procediese  de drecho.Ittem Es mi voluntad que el que hubiere de ser Beneficiado del presente Beneficio, haya de ser presentado por dichos Patrones el Ilustrísimo Señor Obispo de Barbastro, o a su Vicario General para ser examinado y siendo hábil y sufucuente se le haya de colar el presente Beneficio por su Ilustrísima, o quien su poder hubiere.Ittem. quiero que la presente institución o fundación sea decretada por el Ilustrñisimo Señor Obispo de Barbastro o quien su poder tendrá. Ittem: quiero que el Beneficiado del presente Beneficio tenga obligación de decir perpetuamente desde el día que tome la posesión del en adelante tres Missas cada mes, y amás cinco cada año, esto es una en cada festividad de Nuestra Señora que son, Anunciación, Purificación,Natividad, Assunción y Concepción, que son en todas cuarenta y una Missa cada año,en la Capilla y Altar de la Virgen Santísima del Rosario conforándose con lo que antes queda dicho, aplicándolas por las almas de Mis Padres y las demás del Purgatorio que yo debo rogar así de Caridad como de justicia, si por algún descuido hubiere faltado, mientras yo viva, y después de yo muerto primero por mi alma,después por la de mis deudos,amigos y bienhechores según el orden que en tales ocasiones debo guardar.Ittem para la limosna de dichas Missas  y sustento de dicho Beneficiado del present Beneficio, asigno y consigno y dotación hago de los censales infrascriptos y siguientes: Et Primo de todos aquellos cien sueldos Jaqueses que Juan Antonio Ramí, y Iusepe Ramí habitantes en el lugar de Perrarrúa  me hacen de anua pensión por día y fiesta de San Lucas Evangelista, que es a diez y ocho de octubre, con cien libras Jaquesas de Propiedad, como consta por acto d¡certificado por Juan Jorge Viñuales Notario habitante en la Villa de Graus en veine y tres de  Octubre de mil seiscientos y sesenta,a favor de jerónimo Artal, vecino de la la Villa de Graus, el cual censal por testamento de este testificado por Juan Jusepe Viñuales Notario Sobredicho en veinte días del mas de Marzo de mil seiscientos Sesenta y uno y por Capitulo…..


Apoca de Descuentos sueldos de pensión del Año 1636, en favor de la Villa de SIETAMO.
CENSAL Y CONSEJO de SIETAMO a favor de la CASA de ALMUDEVAR. (Año 1636).
IN DEI Nomine Amén: Sea  manifiesto a todos que yo JUAN Franco domiciliado en el Lugar de Castillón de Arbaniés, de Grado y de mi cierta sciencia otorgo haber Recibido de los Justicia Jurados y Concello de la Villa de Siétamo a saber es Doscientos sueldos, dineros Jaqueses, los cuales me hacen de pensión y censal en cada Un Año por el día y fiestas del señor San Joseph y son los dichos Doscientos Sueldos por los que cayeron y pagar  me debían el Día de San Joseps, del mes de Marzo deste Año mil seiscientos treinta y seis y por qué de los dichos Doscientos Sueldos de dicha pensión y de todas las demás Atrasadas por la dicha Razón, me tengo por contento y pagado, Renuciando a los excesos de fraude y de engaño y de no Haber sabido y aquellos en contantes en poder mío. Recibido otorgo el “presente público Albarán a los dos tiempos, firme y valedero y en cosa alguna no rebocadero. Hecho su Acuerdo en el Lugar de Cathillon de Arbaniés , a trece días del mes de Abril del año contado del nacimiento de nuestro Señor Jesucristo de mil seiscientos  treinta y seis. Presentes fueron por testigos a las sobredichas Cosas Josephe López y Miguel Franco, menor en días, habitantes en el dicho Lugar de Cathillon de Arbaniés.

Signo de mí Domingo Nasarre Habitante en el Lugar de Sipán y por “ Acuer f gosidad” Real por todo el Reyno de Aragón,  público Notario que a las sobredichas Cosas presente Fui .
Ve Ferrer








miércoles, 23 de octubre de 2013

Conversación de un grupo de parados





He encontrado a dos individuos llenos de vida, pero sin duda con una vitalidad excesiva, fomentada por su vida, carente de trabajo y  viviendo, como aquellos que huyen de ella. Sentados en un jardín, al que se asoma la Biblioteca Municipal de Zizur Mayor, me acomodé en un banco próximo Les oí hablar de las luchas, que en ocasiones, se introducen y en las que se amenazan y se pegan. Pero en un momento de su charla, cambiaron el protagonismo peleón y se pusieron a conversar de un libro, que según un asistente a la charla, estaba escrito por un gran escritor en castellano, que se llama Pérez Reverte. Uno de ellos transmitía al otro sus opiniones. Todos los presentes lo habían leído, pues me lo enseñaron, sacándolo de dentro de un saquetillo, uno de los conversadores. Lo que a mí me extrañó fue que Juan José, que me iba explicando los temas tratados por los parados , no de lengua sino de trabajo, habiendo asistido de niño a la Escuela, no había vuelto a leer o a considerar los temas de ningún otro libro. Pero aquel libro tenía su origen  en el amor de una hermana suya, que se lo regaló y él, impulsado por ese amor, con una gran fe, se leyó sus más de quinientas páginas, en dos semanas. El mismo lector reciente declaró que había sido un potente “enganche” el que le había obligado a leer con tanta prontitud, ese libro, tan atractivo. Así como  la droga, se engancha deprisa en algunos niños y jóvenes, mi nuevo amigo Juan José, fue hecho discípulo de la lectura por ocho libros más, que también le divirtieron y los leyó con gran deseo de encontrar la verdad, que quizá se encuentre en ellos. Tal vez fueran los libros, los que  pudiesen desplazaran la droga. Con esas lecturas se dio cuenta de que los libros hacían falta para todo. Y ya no los ha abandonado, porque,  al darse cuenta de la felicidad que la  lectura le producía, se apuntó después de aquellas lecturas, en una Academia de Iniciación a la Lectura. Y no estaba arrepentido de haber leído tanto, pues se dio cuenta de cómo le  había además,  crecido su amor al arte y a hacerse un gran amante de los hombres y mujeres que andan por la vida y ven cómo va creciendo su amor a la lectura y a la libertad de los hombres. Se había dado cuenta del error cometido por la sociedad, que amaban la droga en lugar de amar a los libros, que hablan de libertad de los espíritus, con la esperanza de hacer al hombre libre,
Estaba Juan José,  hablando con sus dos amigos, que unas veces tenían como motivo las luchas  entre compañeros, tal vez no culpables, empujados  por esos impulsos a la violencia, entre los cuales se encuentra el alcohol. Se ve como la Sociedad no hace esfuerzos para combatir los problemas que la vida les impone, sino que animan su agresividad y le excitan todos los vicios,  que llevan consigo los placeres de la vida.
Juan José cuenta su vida, sus paseos,  sus consumos de droga, y los libros le invitan a contemplar el verde de los árboles y la libertad que te da facultades para ver todas las cosas puras.  Pero el mal es duradero, porque, todavía joven, ya ha sido jubilado. ¡Cuántos individuos malviven sin hacer nada para ellos y para los demás!

domingo, 20 de octubre de 2013

Los fusiles en la ribera del Guarga


En la Guerra Civil del año 1936, tuvieron los milicianos, anarquistas y compañía, procedentes de Barcelona, la mayor culpa de que medio Aragón quedase destruido, desde Siétamo hasta Belchite.
Tres ciudadanos de Laguarta, en el Valle del Guarga, al empezar la cruel Guerra por sus crímenes, acudieron a proteger a Don José, dueño  del mejor patrimonio de Laguarta.  Se veían las cosas mal porque por aquellos pueblos los anarquistas gobernaban y  se intuía que si  prendían a Don José, inmediatamente lo matarían. Lo acompañaron en su casa, no sé si dos o tres paisanos de Laguarta, la noche anterior a la llegada de los que no perdonaban la vida a ningún ciudadano, que no fuese de sus ideas, porque querían crear un Estado en el que todos fueran iguales. Claro que eso lo conseguían después de matar a muchos de sus ciudadanos.  El temor a que volviera el comunismo a matar a multitudes de ciudadanos, es lo que ha pasado en Rusia, donde los gobernantes comunistas se dieron cuenta de que iban a ser ellos los zares o emperadores de un pueblo oprimido y rápidamente se  quisieron convertir en democráticos.
Los rojos los cogieron presos a esos dos o tres ciudadanos fieles al Señor de Laguarta, que lo habían acompañado durante toda la noche y lo encaminaron hacia Jaca. Pero su destino ya estaba dictado por los que venían de Cataluña, sin afirmar si eran o no eran catalanes, sino individuos provenientes de la emigración de otros españoles a su Región. El ochenta por ciento de los catalanes llevan en sus venas sangre de otras regiones de España y sin embargo muchos los llamaban “charnegos”. Hay entre los catalanes muchos intelectuales, literatos, grandes comerciantes, pero líderes políticos, como Ramiro el Monje, no se encuentran muchos. A los dos o tres vecinos de Laguarta, los llevaron a Gésera, haciéndoles cavar unas fosas en la tierra para depositar sus cuerpos, antes de  ser fusilados. No hizo falta depositar sus cuerpos en las fosas, porque, cuando acabaron de cavarlas, que supongo no serían muy profundas, les obligaron a que se metieran en ellas. Aquellos individuos, que según decían, querían hacer felices a los españoles, no tenían muchas ganas de trabajar y desde la superficie de la tierra que estaban pisando, les  dispararon con sus fusiles y poco tuvieron que trabajar para enterrarlos, si no les dieron tierra algunos acongojados campesinos.  Los familiares de los tres o cuatro vecinos de Laguarta, al acabar la Guerra Civil, fueron a Gesera, los desenterraron y llevaron los cuerpos a su pueblo natal,  Laguarta, y allí siguen descansando. Mataron a esos tres o cuatro vecinos de Laguarta, por haber tratado de proteger la vida del Señor o como decían los invasores por  haber  ”apoyado a la gran casa”.  Por lo visto aquellos asesinos no querían que hubiese personas distinguidas por su inteligencia y por sus conocimientos, porque ellos ya tenían abundantes caciques, que con sus fusiles harían una campaña de igualdad entre los vecinos de los pueblos. En Ibieca se erigieron algunos caciques y les hacían cultivar la tierra a los paisanos. Se arruinaron, pero ellos no pegaron ni un golpe en la tierra,  sino en los cuerpos de los que mataban con sus fusiles. Pero como afirmó el herrero oscense “lo malo no desaparece”, porque después de la Guerra les prohibieron a los vecinos del río Gesera criar cabras,  con las que ellos mismos bebían leche, hacían quesos y criaban corderos y lechones. Entonces se estaba industrializando Sabiñánigo  y muchos de sus habitantes, emigraron a esta población industrial. Claro que la crueldad y la venganza, durante aquella Guerra, se  sintió  y se ejercitó por ambos lados, porque en Loporzano, las derechas hicieron un entierro con la misma proclamación de odio, que en Gesera. Tenía razón el buen herrero, que proclamó “lo malo no desaparece”, sino que convive o más bien, va conviviendo.
Siempre se han dado casos de astucia y de conocimiento por algunos hombres,  que lo que buscan es salvar su vida. En Gesera moraba una Compañía de “milicianos” para “crear la justicia entre los habitantes del río Guarga”. Y con su labor de vida para el futuro de aquel país, un día fueron a Avenilla a refrescar su vida, haciendo felices a los ciudadanos de la cuenca del río Gesera, matando con su fácil maniobra de fusilar a la gente, a un hombre. Llegaron a Avenilla y allí encontraron a su víctima, esquilando un macho. Le dijeron que venían a fusilarlo,  y él, con la calma de un gran filósofo, les dijo:¿me dejáis  acabar de esquilar este macho?  y los artistas, queriendo dar color a un acto tan sublime, le dijeron que sí. Al acabar su esquileo , el que iba a ser fusilado,  les dijo si le dejaban coger la chaqueta y al recibir la generosa aprobación de los asesinos, entró por una puerta a un cuarto de su casa, donde estaba colgada la chaqueta, se la puso y desapareció por otra entrada o salida hacia la vida, escapándose a Jaca. Como no salía,  los milicianos asesinos le gritaban: ¡ven pronto, que te estamos viendo!, y es que probablemente tendrían miedo de que si entraban en la casa, alguno de ellos, perdiera la vida, como no les importaba nada fusilar y mandar al otro mundo al  buen esquilador. Era mentira que lo vieran, porque sólo él era el que vio la libertad y se la tomó. Escuché dos comentarios, uno de alguien que decía: ¡Qué serenidad la de este vecino de Avenilla!, mientras otro exclamaba:¡anda , qué bien ha hecho “o” pillo, para salvar su vida!. Esta frase la pronunció un viejo amigo mío, que no ha querido que le publique su nombre,  porque después de setenta y siete años de ocurrir aquel suceso, aún tiene miedo.  ¡Qué razón tenía el herrero, presente en el bar, donde estábamos tomando un café, cuando pronunció aquellas palabras, que dicen: ¡lo malo no desaparece!. Y efectivamente el mal no desapareció en aquellas luchas, porque en Siétamo, fueron los miembros de las Fuerzas, a buscar al alcalde republicano, y éste de apellido Artero, al verse frente a ellos, les dijo: ¡déjenme que suba un momento, que ya bajo!. Ya no bajó más, porque se fue por el tejado a la calle de atrás y se escapó a la zona roja. Después de la Guerra Civil, estuvo viviendo en Francia.  Cuando llegó la Democracia vino a Siétamo, donde muy amablemente me saludó y estuvimos un rato conversando. Conversamos  muy amables, sin tener en cuenta que si el año 1936 coge a mi padre, hubiera desaparecido y a nosotros los hijos, nos hubiese mandado a educar a Rusia. Es que el mal nunca se acaba, pero hay casos en que se retrasan las maldades.
En Cataluña, como en Aragón había muchos caciques, pero carecían de líderes y en lugar de éstos abundaban los comerciantes e industriales. Franco, al acabar la Guerra Civil, llamó a los líderes de Huesca,  si de tal forma se les podía calificar, les agradeció su resistencia  heroica y les preguntó qué era lo que necesitaban para hacer crecer al alto Aragón. Los “caciques” dijeron que habiendo hecho lo que debían, no necesitaban nada más. En cambio los catalanes fueron protegidos y comenzó su desarrollo, tanto que enseguida empezaron a emigrar los altoaragoneses a Cataluña. Y tanto se ha desarrollado Cataluña que ahora se han olvidado de que su primer Rey fue el aragonés Ramiro el Monje y en Aragón les parece, que si se quiere unir con ellos,  lo acogerán. En el extremo Oeste del Pirineo, el Pais Vasco se desarrolló también. Y hoy por Irún y por Gerona se comunica Europa con España, pero con España mientras ellos quieran, porque ahora resulta que en esas dos regiones,  piensan algunos, ideas separatistas. Aragón tenía comunicación con Francia por Canfranc, pero  aquello se despreció y desapareció, como se despreció cortar la idea del Conde de Aranda, de acabar la desembocadura del Ebro en el punto de unión del Antiguo Reino de Aragón. Bien se vale que el Bearn, siempre se ha  sentido unido a Aragón y parece que está trabajando por reconstruir el ferrocarril, de Canfranc.
Ahora toda España está asustada por el movimiento de independentismo en Cataluña, pero Aragón, que ya lleva perdida parte de su población, no ve posibilidad de unir la Industria de Toulouse con la de Zaragoza. En Cataluña no tienen líderes y en Aragón, si nos olvidamos del Conde de Aranda, nacido en Siétamo y que quiso desembocar la navegación del río Ebro, en el Mediterráneo. Después vino el grausino  Joaquín Costa, y ya casi no quedaron intelectuales,  que se acordaran de comunicar Zaragoza con Toulouse, por medio del Pirineo.
Esforcémonos en comunicar España, Africa, Valencia, Castilla, Extremadura, etc.,etc por el Pirineo Aragonés, porque se formará el Núcleo Industrial Zaragoza- Toulouse. Si el Gobierno Catalán pide al resto de España que arregle su economía, los aragoneses debemos pedir la Tercera Autovía, que no la queremos sólo para nosotros, sino para toda España. No es soñar el deseo de  esta solución, pues ya Carlomagno,  pasó por el Pirineo a Zaragoza y se llenaron sus montañas de Saltos y Pasos de su general Roldán.
 ¿Qué Democracia constituía España, en el Valle del Guarga, con aquellos que buscaban la libertad de su población con sus fusiles?.  Y los enemigos respondían con otros fusiles a los que venían de Cataluña y nadie sabía de donde procedían. ¿Qué disciplina imponían a sus guerrilleros?.  ¿Dónde estaban los líderes y dónde permanecen a hora mismo?.
En la Cataluña pura  había muchos caciques, pero también carecían de líderes y de  grandes dirigentes políticos, pero en cambio, abundaban los grandes comerciantes e industriales. Al llegar épocas de asesinatos, todos se callaban o se escondían y con sus cuentas de comerciantes e industriales, no podían hacer resistencia a las dictaduras de los fusiles, ni al cultivo colectivo de la tierra, como ocurrió en Ibieca, ni al racionamiento completamente libre, que redujo el pueblo a la miseria.  Aparece en una fotografía el gran político de Cataluña Companys, caminando al Castillo –Palacio de Sietamo y ¿qué es lo que quería?, acordarse del Conde de Aranda u olvidarlo. ¿Es un gran líder o es un cacique? Con su traje impoluto, su sombrero de ala, su pañuelo colgado en el el bolsillo pectoral, su calzado perfecto va caminando rodeado de anarquistas, de labradores sin camisa, de mujeres y de niños a los que les habían ofrecido caramelos para que le acompañaran. ¿Daba la impresión de ser un cacique o  un líder político?. Así nos dejaron el Castillo- Palacio abrasado y deshecho y  casi a todo el Pueblo de Siétamo, que llegó a ser un conjunto de ruinas, de un tamaño, exagerando la magnitud,  mayor de las ruinas del pueblo de Belchite. También a él lo fusilaron los franquistas, pues parece ser que aquella Guerra fue un suceso salvaje.
Hay quien piensa que los empresarios catalanes, que abundan tanto en su País, debían frenar las ideas separatistas. Pero ellos no responden con claridad, porque, como en aquellos tiempos de la Val del Guarga, serían aplastados por ese viento salvaje, que derribó una Central Nuclear, en el Japón.

 “Lo malo no desaparece”, exclamó un herrero oscense y  yo me pongo pensar en España, para que por los Pirineos Centrales de Aragón, entre y salga Europa, e incluso Africa. Más vale un mundo unido que mil regiones separadas. 

viernes, 18 de octubre de 2013

A Casimira y a su marido Paulino


Durante breves días,  mi esposa Feli  y yo tuvimos la buena suerte de convivir en las Termas de Comarruga, con vosotros. Eráis ambos personas sencillas, pero amantes de la vida. Casimira tenía su corazón lleno de poesía,  si, de poesía que acompañada por la música, hizo brotar tu poema, que dice así:” La Música-las voces y el sonido-de los violines, clarinetes y trompetas- se oyen al galopar de los caballos blancos”. Y ¡cómo describe el paso por  la vida de aquellas campesinas, ”¡que amasaban a las seis de la mañana”!.  Por la noche “se oye crujir el fuego mientras los hombres- se descalzaban sus abarcas llenas de tierra dorada-. Pero esas mujeres ya –se fueron al despertar el alba-…para estar cerca de Ti, Virgen Santa”.-Y es que tú, Casimira “necesitas la auténtica belleza-incluso más que el pan”. ¡Casimira!, tu sabes amar, como escribes en el poema, de la siguiente forma vital : ”El amor hay que amarlo, pero no estrujarlo… como el pájaro que anida para incubar sus huevos y saldrá volando”.
Pero tu marido Paulino, te ama y lo comprobé en el comedor de las Termas, en que estaba pendiente de Casimira. Eres, Paulino, un castellano llano y recto, que estás  pendiente de tus deberes y en este caso de tus deberes amorosos, pues no consientes que Casimira se canse ni que haga esfuerzos, sino que sientes el amor que ella expresa en sus poesías. Eres un hombre de un gran sentido común, cuyos relatos me encantaron,  pero no puedo editarlos, porque te los di  escritos con tu bolígrafo rojo y que tú te los guardaste. Pude escribir un hermoso relato tuyo,  cuando te dirigías a un novillo bravo y él te miraba, mientras escarbaba el suelo con una de sus patas delanteras. Tú  te quedaste aterrorizado y te atacó. En estos momentos en que se quieren prohibir las corridas de toros, tu relato hace dudar, sobre si esa belleza debe ser consentida por la humanidad. Tu relato, por un lado justifica esa lucha artística entre el hombre y el toro. Durante siglos han sido atacados multitudes de muchachos por los toros bravos. Ante esos ataques de los toros, algunos jóvenes  han tratado de evitar ser heridos por ellos, manejando con arte las capas, que ellos se habían procurado. Otras veces se vivió la tristeza de las heridas o la muerte de aquellos muchacho, que  buscaban los sacos,o las chaquetillas, para toreas a los toros.
¡Oh , los toros por un lado con el arte y por otros con la muerte!.


Recibid un cariñoso recuerdo de Felisa  y mío.

lunes, 14 de octubre de 2013

José Grasa Campo, que ha muerto a los ochenta y nueve años



Ha muerto en este mes de octubre de 2013, un pastor ya muy viejo, como su misma profesión. Dicen que no se debe hablar de senectud o de vejez, tal vez porque a los hombres y mujeres de este mundo, nos hace recordar tiempos pasados. Pero es que haciendo memoria de las palabras de José Grasa Campo, que  nos recuerda viejos tiempos ¿no merece la pena pensar en el tiempo pasado?.  Yo, como veterinario, cuando iba por aquellos pueblos del Somontano, de Sobrarbe, desde Ansó y Jaca y por la Ribagorza, por cualquier pueblo o pardina veía y hablaba con los pastores, que con la vara entre sus manos, miraban aquellas sierras, aquellos ríos y aquellos pastos, unas veces verdes en primavera  y otras grises después de la siega. Estaban los pastores, casi siempre solos en el monte y meditaban sobre la vida y la muerte.
Yo creo que José Grasa Campo no ha podido olvidar, desde el año 1965, aquel pueblo encantador, que contaba con siete casas, que formaban dos calles perpendiculares, que coincidían en una plaza. Dicho pueblo se llamaba Torrolluela de la Plana y aunque estaba casi aislada del mundo, porque sólo disponía de caminos de caballerías, lo que únicamente permitían que por allí llegara algún antiguo comerciante, que sobre su burro llevaba jabón, algún trozo de tela e hilos, para que cosieran las mujeres. Pero  ellos aunque les llegara poca ayuda del exterior, antes de lucir el amanecer, aparejaban las mulas y caminaban durante cinco horas, para llegar a Boltaña. En ocasiones bajaban a la Tierra Baja,  para comprar vino y aceite para todo el año. Hay que recordar a aquellos hombres que se dedicaban  al servicio del pueblo,  como los médicos, los curas y los carteros, que iban llegando por Torruellola de la Plana. (Así está escrito el nombre del pueblo en el escrito “Pueblos deshabitados)  El escritor y médico Cardús en sus escritos nos describe los partos que ayudaba por aquellos pueblos semi perdidos  y al cartero de la Almunia del Romeral, ya retirado, lo he encontrado en Coscullano, uno de los pueblos que comunicaba por correo. En Albella, en una misa en la capilla de San Urbez, encontramos este año al Cura de Boltaña. Ahora, que ya casi no quedan habitantes en aquella zona, han inaugurado la carretera,  con su túnel desde Sabiñánigo a Boltaña. En aquellos tiempos el cura acudía desde Las Bellostas, el médico desde Secorún y el cartero desde Laguarta.
Pero igual que se ha acabado la vida fisiológica para José Grasa Campo, en aquellos años de 1960,  empezó a acabarse la vida de Torruellola  de la Plana. Empezaba otra vida para el pastor. Hasta el arte aparecía en la parroquia de Torruellola, delante del que se encontraba un bello atrio para entrar en ella y en los motilones de las jambas de la portada, aparecían dos figuras medio divinas, medio humanas.
Efectivamente, empezaba una nueva vida para José Grasa Campo, porque pasó de aquel pueblo, que su hijo llama Torrolluala, en cuyo monte nace el río Isuala, que desemboca en el Alcandre y pasa por Bierge y por Abiego. Con la marcha de sus habitantes, por el año de 1965, José se bajó a Huesca con su familia y arrendó hierbas en Apiés, donde apacentaba a sus ovejas, que eran suyas. El tercer año marchó a Castilsabás y el año 1969 vinieron a Siétamo. Esta marcha fue debida al parentesco que tenía José con el rubio y buen pastor Marino Lardiés Mairal, nacido en Nocito, gran amigo mío, donde le vacuné y visité sus ovejas. Murió en Nocito y allí está enterrado, presidida su tumba con una hermosa Cruz de madera, propiedad de su familia. Ese parentesco se cultivó de toda la vida. Marino habló en Siétamo con Pascual Ordás de Arbaniés y de Siétamo, cuyo abuelo vivió muchos años con su esposa y su hija, que ha muerto a los ciento un años, en este mes de octubre de 2013.Trajo su rebaño a Siétamo y lo colocó en la era de Ordás, que más tarde se la compró. Está dicha paridera al lado de la era de Almudévar, por lo que conozco y he conocido durante muchos años a los perros pastores, como su dueño. ¡Qué bien se entendían el dueño con sus canes!, parecían ser miembros de una pequeña sociedad, que cuidaban a las ovejas. Pero yo creo que no sólo se dedicaban al ganado,  sino que cultivaban una amistad, entre el dueño y sus amigos, que se hacían compañía en aquellos sasos enormes, que rodean la paridera de Montori, que arrendó hace años y en los que no vivía nadie. Él tampoco dormía en el Saso, sino que cada día iba a Huesca a estar con su familia y con su esposa, trabajadora como él, pues tenía una tienda de frutas y verduras una tienda de pollos. Su esposa Laura Alpín Nasarre ostenta dos apellidos de esos pueblos que rodean la Sierra de Guara, como Bagüeste. ¿Cómo ha trabajado tanto y al mismo tiempo ha tenido ha tenido cinco hijos y tres hijas?. Yo conozco a dos de ellas, que aparte de heredar de sus padres el amor al trabajo, poseen las virtudes de aquellas personas, que tratan con cariño a la gente. De los hijos conozco a un jardinero, que trabaja en el Parque Municipal de Huesca, saluda con una gran amabilidad y no hace durar la conversación, por no perder su trabajo y trato casi todos los días con el nuevo pastor, hijo de José, que trabaja con sus ovejas y tiene curiosidad por las novedades que traen los nuevos días. Por ejemplo cuando hacían la autovía, a menudo lo encontraba en una antigua cueva, cavada en una roca, donde desde lo alto,  contemplaba como las pala mecánicas excavaban la tierra y como unos enormes camiones se la llevaban. Cuando lo encontraba en tal faena, hablábamos y parecía que estaba comparando el trabajo antiguo de su padre y el suyo propio, con un futuro mejor, provocado por aquellas enormes máquinas. Pero no sé si esa era una realidad, porque aumenta el paro entre los miembros de la humanidad y crece la  pobreza. Su padre vivió en una aldea, que buscaba alimentos y ahora las grandes capitales, hacen aumentar el hambre.
José trabajó hasta los ochenta y cuatro años y fue feliz y si no le hubiera derribado una oveja, que le rompió dos costillas, hubiera seguido, no como ahora que todos piden la jubilación antes de la edad de sesenta y cinco años.
Sólo pensaba en trabajar, porque cuando lo encontraba durante sus últimos años en la Plaza de Navarra, frente a la fuente luminosa y al  lujoso edificio del Casino, parecía estar extrañado de la diferencia entre sus pasos con el ganado por los sasos y los hombres jubilados sentados en  los bancos de la Plaza.

¡Cómo su esposa Laura y todos sus hijos, han sentido el dolor de la separación pero el recuerdo de su esposo y padre,  José, les dará una vida llena de amor a la bondad y al trabajo!. 

viernes, 11 de octubre de 2013

Dos hermanas



 
Mujeres en la ventana de Murillo
Eran Lucía y María y caminaban unidas por la avenida de Zizur. Si, eran hermanas porque iban juntas paseando y su conversación, que yo no pude escuchar, era una, que se mantenía entre dos hermanas. ¿De qué hablaban?. No lo sé, pero sus palabras eran dulces, no producían alteración en su convivencia. Yo caminaba por distintos lugares de Zizur, porque buscaba una monja, que por la mañana me dio datos de su parentesco con el gran poeta Cernuda, y yo al acabar nuestra conversación, me retiré para comparar el Poema que había soñado y escrito, con la dulzura y sabiduría de la supuesta hermana dominica, su tal vez nieta.
Por la tarde escribí un artículo y sentí la necesidad de entregárselo a la real o supuesta monja, que soñaba, daba clases y mostraba un rostro feliz. Fui primero a una Residencia de monjas dominicas, cuya fundadora estudió en el Colegio de Santa Rosa de Huesca, pero la religiosa que me atendió, no conocía  tal monja.    Fui después a un convento que estaba, al lado de los límites con Zizur menor, pero en lugar de ser un convento de monjas, lo era de frailes. Pero fueron las dos hermanas Lucía y María, auténticas monjas civiles, por la unión o hermandad que demostraron, queriendo resolver problemas al prójimo. Les pregunté si conocían algún convento de monjas dominicas en Zizur Mayor y me contestaron que sí. Cuando a alguien se le pregunta, me parece un acto de justicia, alimentar su curiosidad, porque así ellas aumentan su interés en resolver la duda del que les pregunta. Para eso me puse a leerles, debajo de una farola el POEMA, que le iba a entregar a la, de todas formas, hermana, aunque no he sabido todavía, si era monja o seglar. Se quedaron al escuchar el poema, encantadas de la bella historia de la Dominica y de su pariente el gran poeta Cernuda y hablando, hablando, me acompañaron, hasta el convento, en que suponían oraba, meditaba y poetizaba su vida.
Durante el paseo que tuve la oportunidad de acompañar a las dos hermanas, me di cuenta de la bondad de su amor mutuo y al prójimo en general. Me quedé enormemente agradecido a las dos hermanas que me dijeron que me dedicarían unas letras. Las he recibido y me han dado felicidad, que también a ellas, les deseo.
Cuando iba a llamar al convento de la Dominica, me di cuenta de que no había en su puerta ningún llamador  ni siquiera un timbre eléctrico. No pude hablar con Dominica, pero me llenaron de ilusión las reconfortantes palabras de las hermanas María y Lucía. 

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