viernes, 14 de marzo de 2014

A Casimira y a su marido Paulino


Durante breves días,  mi esposa Feli  y yo tuvimos la buena suerte de convivir en las Termas de Comarruga, con vosotros. Eráis ambos personas sencillas, pero amantes de la vida. Casimira tenía su corazón lleno de poesía,  si, de poesía que acompañada por la música, hizo brotar tu poema, que dice así:” La Música-las voces y el sonido-de los violines, clarinetes y trompetas- se oyen al galopar de los caballos blancos”. Y ¡cómo describe el paso por  la vida de aquellas campesinas, ”¡que amasaban a las seis de la mañana”!.  Por la noche “se oye crujir el fuego mientras los hombres- se descalzaban sus abarcas llenas de tierra dorada-. Pero esas mujeres ya –se fueron al despertar el alba-…para estar cerca de Ti, Virgen Santa”.-Y es que tú, Casimira “necesitas la auténtica belleza-incluso más que el pan”. ¡Casimira!, tu sabes amar, como escribes en el poema, de la siguiente forma vital: ”El amor hay que amarlo, pero no estrujarlo… como el pájaro que anida para incubar sus huevos y saldrá volando”.
Pero tu marido Paulino, te ama y lo comprobé en el comedor de las Termas, en que estaba pendiente de Casimira. Eres, Paulino, un castellano llano y recto, que estás  pendiente de tus deberes y en este caso de tus deberes amorosos, pues no consientes que Casimira se canse ni que haga esfuerzos, sino que sientes el amor que ella expresa en sus poesías. Eres un hombre de un gran sentido común, cuyos relatos me encantaron,  pero no puedo editarlos, porque te los di  escritos con tu bolígrafo rojo y que tú te los guardaste. Pude escribir un hermoso relato tuyo,  cuando te dirigías a un novillo bravo y él te miraba, mientras escarbaba el suelo con una de sus patas delanteras. Tú  te quedaste aterrorizado y te atacó. En estos momentos en que se quieren prohibir las corridas de toros, tu relato hace dudar, sobre si esa belleza debe ser consentida por la humanidad. Tu relato, por un lado justifica esa lucha artística entre el hombre y el toro. Durante siglos han sido atacados multitudes de muchachos por los toros bravos. Ante esos ataques de los toros, algunos jóvenes  han tratado de evitar ser heridos por ellos, manejando con arte las capas, que ellos se habían procurado. Otras veces se vivió la tristeza de las heridas o la muerte de aquellos muchacho, que  buscaban los sacos, o las chaquetillas, para torear a los toros.
¡Oh , los toros por un lado con el arte y por otros con la muerte!.

Recibid un cariñoso recuerdo de Felisa  y mío.

miércoles, 12 de marzo de 2014

Salto De Roldan (2007)


Pantano Montearagon.


Cuando de joven, iba a San Martín de la Valdonsera, me acordaba del cura de San Julián, López de Zamora, que está enterrado en su iglesia parroquial. Allí, en San Julián, pasaba muchas temporadas mi buena madre con su hermana menor, Eugenia, en casa de su tío el cura. Cuando llegaba a la parte superior del pueblo, me llamaba la atención el Salto de Roldán, como si fuera una puerta abierta en la sierra para entrar en la Plana de Huesca, como entra el agua del Flumen latino, o río, al que ahora le damos el mismo nombre de Flumen, pero escrito con mayúscula.
¿Cuántos nombres ha  tenido el Tajo o Salto de Roldán, además de éstos ?. Muchos ha debido de tener, porque observándolo lo mismo desde arriba, cerca de Fornillos, o desde cerca de Barluenga, es decir por ambos lados del río, cómo desde el fondo de este mismo Flumen, por el pequeño puente romano, que ya han desmontado, produce una impresión misteriosa ,convertida una vez en admiración, en tanto que otras causa pánico. Si uno mira hacia el Sur, se ven las ruinas, todavía airosas desde lejos, del Castillo- Monasterio  de Montearagón y entran ganas de llorar al ver un paisaje con tanta Historia y sin habitantes. Si miras hacia arriba, ves los Mallos, que hay a cada lado del Tajo, el de Sen y el de Men, con sus ermitas encima y como por su infinito precipicio pasan las aguas, que vienen de un viejo y quebrantado pantano, que se destruyó o “tresminó”  y van por ese profundo cauce hasta la Carretera Nacional 240, cuando empieza a subir el Estrecho Quinto.
No puede uno menos que acordarse de aquella frase clásica, que decía: ”del Aquilón se revelará el mal”. Es que dicho Salto se encuentra en el Norte y en él se entrecruzan mitos clásicos, como el de Venus o el de Carlomagno con Roldán.
En Huesca, ese tajo, mella, muesca o corte llama la atención,  y ya los vascos y más tarde los romanos la llamaron “Ozca” u Osca, derivada de la palabra vasco-ibérica más antigua “Bolskan” u “ Olskan”. Pero no sólo se quedó  esta palabra para dar a la dentellada o mordedura de Roldán y a la ciudad de Huesca, desde la que se admira, sino que nuestros campesinos llaman “osqueta” a la muesca o marca que se hace en las orejas del ganado lanar. Hay ovejas que llevan la osqueta en la parte delantera de la oreja derecha, en cambio a otras se la ponen en la parte posterior de la oreja izquierda, llegando algunas a llevar varias osquetas, entre las numerosas reses de nuestra tierra (Diccionario vasco).El cura oscense don Juan Cañardo Alterach, en la Historia de Huesca, que escribió en 1850,dice que el nombre de Huesca quiere decir muesca. Me contaba Julio Brioso que un día,  hace ya muchos años, pues en Salinas el Viejo de Jaca, ya no queda nadie, le preguntaron a un pastor que donde estaban las Cinco Villas y señalando con su gayata, indicaba “por aquellas osquetas de la Sierra”, como diciendo: casi se ven.
¿Cuántas preguntas le han hecho los oscenses a tan enorme Tajo?.  Le preguntaron el nombre de su ciudad, pusieron su imagen en los distintos escudos que ostentaron, interrogaron a Roldán por tan enorme salto, que imitaba al de la diosa Venus, levantaron el Monasterio de Montearagón hasta que lo incendiaron y se quebró el pantano de Belsué, que está encima de su Salto. Detrás de todos esos mensajes misteriosos, ¿estará la solución a las incógnitas de la vida de Huesca?, en tanto que en otros mensajes, hay cuatro, pero sobre ellos, se encuentra la figura de la muesca, Osca o Salto de Roldán y sobre él, se ven tres estrellas, como si quisieran iluminarlo. En el escudo nuevo, que se generalizó a fines del siglo XVI, aparece un caballero ibero- romano, al que muchos han identificado con San Jorge y sobre él, sigue saliendo la Muesca de Roldán.
En la Carta de Indulgencias del obispo don Juan de Aragón y Navarra, que se encuentra en el Museo de la Catedral, se encuentra un dibujo del escudo antiguo de Huesca, sobre el cual se sobrepone un esquema de la muesca del Salto de Roldán, con clara figura de montaña, lo que quita todas las dudas sobre el significado del símbolo geométrico, que se da a dicha muesca. Se trata, sin duda de un “símbolo parlante” y si él habla, nosotros debemos hablar con la muesca, tajo, osca o Salto de Rodán y para ello, acerquémonos a ese lugar amplio que se encuentra debajo del Depósito  de Agua de la ciudad, frente al  Amparo y sobre la muralla y allí desde allí, podremos contemplarlo con claridad. Ustedes pregunten lo que deseen y yo, pensando en las tres estrellas, que sobre Salto Roldán se encuentran en el antiguo escudo de Huesca, le diré al pantano: esas estrellas, ¿no serán una para la Montaña para que tenga éxito turístico el Parque de Guara, otra para que en la Hoya de Huesca abunde el agua y la tercera para que al Somontano se le devuelva el agua que se le quitó?.
En la Historia Mítica de la Muesca, trabajó Roldán, pero en la moderna, además de numerosos hombres, trabaja también en el pantano, una joven mujer, que ha trazado unas carreteras con ligeras pero necesarias curvas, para evitar accidentes en lugares de peligrosos altibajos. ¡Gracias, Ana!.





martes, 11 de marzo de 2014

Vivir el ritmo de la vida



En mi libro Claroscuros, en el artículo que titulo “Al ritmo”, escribo: “Cuando siento el ritmo de dance guerrero de los Danzantes de Huesca, se me pone la carne de gallina. Pero quisiera que alguien tejiera y destejiera una música, con un ritmo antiguo, y aldeano, que me hiciera olvidar siquiera  por un momento o por el tiempo que tarda en consumirse un disco, el ruido sin ritmo de la capital”. Pasando por la calle del Desengaño, que decían era la más larga de Huesca, después de escuchar algunos ruidos sin ritmo, escuché una corta canción a un joven gitano, que influyó en mí para comprender  la vida de esas familias, que hacen una vida distinta de la que llevamos los hombres y mujeres de la calle. Estaba apoyado el cantante en una esquina, silencioso y de repente lanzó al aire su voz, cantando sin el ritmo, que marcan los danzantes, cuando bailan para San Lorenzo. Ritmo que se nota por los instrumentos musicales que los acompañan,  las espadas y los palos cuando se dan golpes entre ellos, las palmadas de los que contemplan su desfile y el golpear de sus pies en el suelo de la calle. No tenía la canción del gitano ese ritmo, pero tenía un ritmo infinito, porque con su “Aiii, aiii ” profundo que parecía buscar algo o a alguien en las alturas; y se quejaba, como llorando de lo que le faltaba en su vida, que tal vez fuese el amor o sus desaparecidos antepasados, que pasaron silenciosos por la vida, a las orillas de los ríos, con sus carros, asnos, mulas o caballos. Y juntaba sus manos como para dar palmadas, pero no las daba;  quería darlas,  pero con un ritmo que no era igual que el que llevaban los danzantes, sino más profundo,  más eterno, como si fuese esa canción, como un Quijote de la historia de su raza, tan misteriosa, tan distinta de la nuestra, tan amante de sus padres,  de sus hijos, de sus animales…de su libertad.
Expresé en el artículo de “Claroscuros” mi deseo de que alguien tejiera una música con ritmo antiguo y aldeano, que me hiciera olvidar el ruido sin ritmo de la capital. Porque en dicha capital se oyen ruidos, que pretenden ser ritmo, como el sonido de un bombo en el que sólo se marca un dom- dom- dom –dom, otros simplemente ruidos de los coches, de los semáforos, que me hizo el  gitanico olvidarlos. Pero con la canción del gitano que yo no sé si tenía un ritmo físico,  pero, indudablemente era  toda  un ritmo, que hace felices a los calós,  en una lengua rítmico-espiritual, que me llenó de emoción, encontré la música,  que añoraba para hacerme olvidar los ruidos sin ritmo de la capital.
Pero, en cierta ocasión, escuchando la voz tremendamente aragonesa de José María “Sorribas” de Ibieca, no sólo olvidé los ruidos de la capital, sino que se despertaron en mí los recuerdos de mi niñez, vivida en el Somontano y los sonidos de los “ciegos de Siétamo” y la música del guitarrista, al que llamaban el “Guitarrillo”, cuando le demandaba al Señor de Fañanás, la leña que le debía. Y al escuchar a José María percibía las caricias de las llamas, que brotaban de la leña cuando ardía en el hogar y me sentía como si fuera un peregrino cuando iba a la Ermita de la Virgen de Foces, allá en Ibieca. Y veía correr el agua de la fuente de Siétamo y la que baja por el vallón por donde corre la carretera que sube a Ibieca y al pantano de Calcón, que tanto reclamamos los somontaneses, cantando jotas de las que José María, cuando las canta, mueve nuestros corazones.

Yo creo que aumentarán los ruidos insufribles de la capital, si no se escuchan y se aprenden las múltiples jotas, que guarda entre sus recuerdos José María Puyuelo”Sorribas”.    

lunes, 10 de marzo de 2014

Santiago , reflexiona,sobre el bosón de Higgs



Le he preguntado a Santiago sobre el bosón de Higgs y él no ha perdido el tiempo en contestarme, porque me ha dicho:  es una partícula, también llamada Partícula de Dios, que siendo una parte elemental de la Física, todavía el hombre no ha podido identificarlo  con claridad,  totalmente.  Pero, a pesar de esa dificultad para identificarlo, con total exactitud, hace ver  los Bosones de Higgs, que recorren su propio Campo, en el que aparecen y desaparecen, con una rapidez extraordinaria, pero además  esos bosones de Higgs, producen masa que a continuación,  hacen desaparecer.  Su descubridor  propuso, en 1964, que existía un Campo invisible, pero existente en todo el Universo.  Dijo que antes del BIG BANG, no se transmitía Masa a las cosas.  Sí, el bosón de Higgs es algo extraordinario, que trasmite  “materia” a los demás cuerpos. En la Religión aparece la mística que cultiva el amor de Dios,  al lado de la fe, al mismo tiempo que los Bosones de Higgs, transmiten su “mística material a los otros cuerpos”, que como los espíritus, llevan una vida misteriosa.
Parece ser que Einstein ya intuyó, contemplando la fórmula E= MC₂,  que la Energía es igual a la Masa por la velocidad de la Luz  al cuadrado, pero, a veces escribe  M=E, con lo que hace pensar que la Energía es igual, a la Materia. Los bosones de Higgs, “que no piensan en Dios, pero yo creo que le obedecen”, son llamados por otros, Partículas de Dios. La materia y la energía están  relacionadas con Dios, como los núcleos, los protones , neutrones, los electrones que orbitan los átomos, los fotones,   los quarks  y los leptones, entre otros.
La Naturaleza está formada por Átomos, que poseen un Núcleo, compuesto por protones y por neutrones y a su alrededor van girando los electrones.  Recuerdan sus movimientos a los del  Sol con los planetas, que dan vueltas a su alrededor y los satélites que giran alrededor de los planetas, como la luna, alrededor de la Tierra. No es lo mismo el sistema solar nuestro, que un átomo, que tiene una masa, unos protones y unos electrones, que giran alrededor  de un núcleo.  Pero los átomos actúan de un modo similar  a lo que ocurre con el Sol y los Planetas del sistema solar. Pero mirado ese núcleo, nos damos cuenta de que su mismo átomo, está rodeado de bosones, con una vida cortísima, que van creando nueva masa, y movida   por ondas,  como consecuencia del choque de las   partículas  del átomo. Y así como va aumentando la materia con su  producción por el bosón de Higgs, que confiere masa a todas las demás partículas, en el Universo van creciendo en expansión y en materia los sistemas, como el Sistema solar, en el que vivimos.  Paul Davies, en el New Scientific  Magazine, en el mes de Febrero de 2012, dice: ”La nada no está vacía, es un vacío lleno de energía y presión que llena todo el espacio y tiene propiedades físicas mensurables, tales como la densidad de  energía y la presión”. Todo lo cual forma la Teoría  Cuántica, que es una alternativa de la teoría de la  relatividad de Einstein. Esta nueva teoría nos presenta  el Principio de la Energía Oscura, que dice que “la Energía es la única sustancia material de la naturaleza  física y afirma que la energía ocupa todos los espacios, las partículas elementales y las cargas eléctricas”.
Desde hace siglos, los filósofos han pensado en los problemas de la vida, pero llegó Higgs, que profetizó la existencia de su “Bosón”, y ahora con el CERN de Ginebra, se están estudiando fenómenos, como el de demostrar que el bosón de Higgs, confiere masa a todas las demás partículas.
No hay que confundir la Materia Oscura con la Energía Oscura, porque la primera es una forma de materia, mientras la Energía Oscura pertenece a un campo, que ocupa todo el espacio. Tras el Premio Nobel de Física de 2011, sobre la energía oscura, a Saul  Pertmutter, a Brian Shmidt y Adam Riess, en que estos físicos descubrieron que el mundo  en su expansión se iba acelerando, se puso de manifiesto que Einstein tenía razón.
La partícula de Dios o bosón de Higgs, todavía no se ha encontrado plenamente, pero tan pronto se encuentre, dará lugar a una Física nueva, que nos llevará más allá del Modelo Estándar, a la materia Oscura, igual que al origen del Universo. Todavía no hemos llegado a esa fase, pero en Ginebra la tienen “acorralada”.
 Cuando lleguemos a esa fase en que  los bosones sean plenamente conocidos, se cambiará la vida, de un modo semejante al que ocurrió, cuando se descubrió el hierro, o el petróleo o el DNA.

Se llegaría a perfeccionar la vida de los hombres y mujeres juntamente, porque se podrán crear agujeros negros, de pequeño tamaño y en los que se podría arrojar la basura. No se tendrían tantas dificultades como ahora para explorar e incluso colonizar otros planetas, porque se podría utilizar “gravedad artificial”. Así como los fotones carecen de masa y pueden viajar a la velocidad de la luz, se podrán manipular los bosones de Higgs, y podrán alcanzar la misma velocidad. Se podrán usar materiales que tendrán una menos fricción que el teflón,con lo que se usarán sartenes ,con las que se cocinen con prontitud y facilidad. Ahora es un gran problema el uso del petróleo, pero entonces habrá baterías , con una capacidad superior a la actual. Si se llegan a manipular los bosones de Higgs, se crearía un “campo de fuerza”, que se podrían repeler desde un asteroide hasta un ataque alienígena.
Pero no se puede pensar sólo en ventajas, porque se podría cerrar un proyectil o una bomba,de escaso volumen,que al usarlo ,podría quebrar mucha masa y produciría grandes daños.
Estas ventajas que se podrían sacar y esos enormes perjuicios que nos podrían llegar, son como el Apocalipsis, es decir una “revelación” , que han sido desde siempre motivo de preocupaciones en aquel antiguo libro bíblico y en el hallazgo del bosón de Higgs. El Apocalipsis y el encuentro total del bosón de Higgs, han creado un mundo invisible, “separado de nosotros como por un vidrio, que es opaco de nuestro lado, pero transparente del lado invisible.El Apocalipsis es un libro profético, que anuncia futuras acciones de los hombres. La profecías del Apocalipsis, previenen de persecuciones de los hombres buenos por parte del Mal y Higgs fue un gran profeta, que con un sencillo papel y un lapicero, anuncio bienes para el hombre , pero deja que temamos a la pequeña bomba de los bosones, capaz de hacer grandes males.

“¿Será el Mundo un Reino de justicia, y de gracia, un Reino de amor y de paz.?”.

sábado, 8 de marzo de 2014

Los perones de Escanero



La vida y la muerte se suceden en ciclo que no cesa y a veces, incluso, se confunden una y otra. Campoamor lo afirmaba en forma de Dolora y decía: “a otros nuevos gusanos dará vida del muerto la hediondez, para volver la rueda terminada a empezar otra vez”. Pero como ya he dicho, los ciclos se interfieren y hay vivos que viven como muertos, por carecer de amor y he escuchado hablar de zombis, ¿has visto zombis?. Y hay vivencias y mueren muertos que están vivos, cuyas vivencias yo no he conocido, pero que el pueblo cuenta y canta: “apaga luz mariposa, apaga luz, que yo no puedo dormir con tanta luz, los borrachos en el cementerio juegan al mus”. ¿Son acaso los vivos los que juegan o son los muertos que al llegar la negra noche salen de sus tumbas, retumbando losas y beben los licores mutuamente intercambiando sus cráneos. En todas las culturas se rinde culto al muerto, y se cuentan leyendas sobre procesiones negras, que avanzan en la noche y que muchos no ven, pero que incluso algunos afirman haber  “procesionado”  en ellas. Hay quien, en los pueblos, si no vio las vivencias o “moriendas” de los muertos, las escuchó en las largas noches invernales y a veces, si el temor lo acongojaba, se acompañaba de vecinos aguerridos armados de trancas o de trabucos. Los ciudadanos se reían como vivos listos de los que, para ellos tontos y momificados aldeanos, transitaban por la vida hacia la muerte, entre sonidos de campanas tristes o de velas encendidas, que llegan a apagarse con el tiempo, como la vida misma.  Ya de niños vaciaban gruesas calabazas en cuya “coscarana”, abrían bocas desdentadas y unas órbitas enormes, por cuyas aberturas surgía sigilosamente un titilar de luz de vela.
Hoy son lujosos unos, ruinosos otros, cementerios todos, aquellos pueblos que todavía quedan y sus enterradores, como nuevos Simones ya no lloran, se ríen de los vivos muertos que en las grandes capitales, oyen voces, como otrora las oyeran, en la aldea, y como ocurrió en casa de Polavieja de Siétamo y en el Palacio de Linares de Madrid. Si de vivencias habláramos, antes veían “lucetas  y animetas” y los videntes nuevos… lo ven todo. Hablando con un viejo de estas cosas me decía: no temas a los muertos, son los vivos los que matan y hacen males a los otros vivos y los muertos están en el cementerio. Me lo demostró con la siguiente historia: no estuvo Perón en la Argentina solamente, donde decían que ese apellido tenía origen en el País Vasco; aquí los perones eran simplemente peras grandes que se guardaban entre paja para comerlas en invierno. En nuestros pueblos y en sus huertos había peroneros que daban los perones. Sus dueños los guardaban, incluso por la noche, de apetencias ajenas y dicen que Fenero, en la montaña cuidaba un peronero. Allá en La Garcipollera dicen que fue Bercero y aquí en el Somontano se hablaba de Escanero de Pueyo. Llegó la noche en la que dicen que salen las ánimas para celebrar su fiesta y aprovechando esta creencia hubo unos vivos que imitando a los muertos se colocaron cadenas y sábanas y encendieron sus velas, se pusieron en fila como en las procesiones pero con otro fin, en este caso, el de comerse los perones de Escanero. Solemnemente caminaban hacia el huerto y cantaban con tenebrosa voz: “antes cuando estábamos vivos, por estos huertos, comíamos higos”. Escanero oía esos cantos a lo lejos, y se encogía al pie del tronco pero cada vez más, porque la siguiente copla así decía: “ahora que estamos muertos, aún volvemos por estos huertos”, pero cuando escuchó la tercera copla se echó a correr y los vivos imitadores de muertos se llevaron los perones porque una siniestra voz gritó: “Oh, alma andante, tú que vas delante, alcánzame a Escanero, que está debajo del peronero”.

¿Qué consecuencias se puede sacar de la fiesta (triste fiesta) de los muertos? Bécquer no la saca; se queda y nos deja tristes: “Dios mío que solos se quedan los muertos!”. Yo me miro al crucifijo y me parece escuchar: “quien vive en mí, no morirá para siempre”.

martes, 4 de marzo de 2014

“A partir de este momento eres el médico del Batallón”



Hace escasos días, vino a mi casa de Siétamo, don Juan Atienza Fernández, con el fin de que le proporcionara datos de su difunto padre, que en los años de la Guerra Civil, sirvió de Practicante a los componentes del Ejército Republicano y a los  de las Brigadas Internacionales. Venía de Talavera de la Reina, allá en la provincia de Toledo, donde Juan Atienza se acordaba de aquellos sangrientos años de la Guerra Civil. De tan lejanas tierras, iba recorriendo aquellas por  las que su padre Giné Atienza Vázquez, Practicante, recorrió tratando de curar las enfermedades y las heridas producidas por la Guerra Civil en aquellas personas arrastradas por los idearios de los políticos. Unos, en los combates, fueron heridos y otros muertos, sin posibilidad de ser curados, y  otros hombres, mujeres jóvenes y mayores, que plantados en el lugar donde habrían de ser enterrados, desde luego muy superficialmente,   fueron el objetivo de los tiros del fusil, que contra ellos  disparaban. La inyección de las balas en sus cuerpos no eran las mismas que Juan Atienza, inoculaba en los cuerpos, que eran destinados para seguir viviendo en la Sociedad. En la Guerra, en Teruel murió objeto de la lucha, mi primo Narbona Almudévar, otros dos primos míos de casa Vallés Almudévar de Fañanás, y   su madre  Encarnación Almudévar, que ya viuda, fue sacada a la carretera de Bespén  junto con un hijo de unos dieciséis años, y fusilados.  En la parroquia de Siétamo, están gravados los nombres de treinta y siete fusilados por los “rojos”, pues es difícil creer que hombres republicanos y demócratas, quisieran  hacerlo. Pero también es difícil olvidar el recuerdo que los triunfantes de la Guerra, que cometieron con la vida de otros, también treinta y tantos, a los que también fusilaron. En la Guerra dominaba el odio, pero después de la Guerra, debió triunfar el amor. 
Juan Atienza Fernández no podía soportar estas situaciones crueles y salvajes y se consolaba, tratando de devolver la salud a aquellos que le traían a su presencia. Juan pertenecía al Ejército Republicano, del cual,  una compañía estaba acampada en  la sombra de los árboles del  río Guatizalema, pero no eran ellos solos los que tenían que combatir, sino que también debían hacerlo los miembros de unos catorce Sindicatos Internacionales. Al frente del Ejército estaba el Coronel  Villalba, con sede en Barbastro y al frente del Sindicato de la UGT, estaba Durruti, que por escaso tiempo, puso su oficina en mi casa de Siétamo. Un comisario de los “rojos”, como llamaban a los comunistas, anarquistas y demás sindicatos, fue  a ver al capitán del Ejército Republicano, diciéndole que porque no atacaban al pueblo de Siétamo,  para conquistarlo y le contestó que tenían que esperar a recibir órdenes de sus superiores. El comisario marchó indignado, por la indisciplina de un militar, ante su Sindicato, cuando sus miembros   no admitían la disciplina militar y no querían que los oficiales fueran tratados como jefes. ¿Quien gobernaría el País, cuando los sindicatos alcanzaran el Poder?. Ya se planteaban problemas de este estilo, cuando a Orwell, que fue herido en Monflorite, es para mí opinión seguro de que pasaría por las manos de Juan Atienza Fernández. De Monflorite lo trajeron a unas naves de madera, que habían levantado para acoger a los heridos en el frente. Orwell pasó por dicha primitiva clínica, donde  Juan era el practicante de aquel frente. De Siétamo fue conducido a Barcelona. Hemos visto la rivalidad que había entre los miembros del Ejército Republicano y los milicianos de Durruti, pero no eran esas las únicas rivalidades entre unos y otros, porque cuando salió del Hospital de Tarragona, se vio amenazado por los comunistas   por pertenecer a la UGT y tuvo que abandonar España, para evitar su fusilamiento. Más tarde                        hemos visto como el Comunismo ha perdido el Poder en la Unión Soviética, porque sus Jefes, se dieron cuenta de que no podían someter al pueblo a la miseria,  mientras ellos estaban cada vez más ricos. Entonces, ¿por qué hicieron morir y sufrir al pueblo, durante tantos años, llevando la lucha entre los miembros del  pueblo, a todos los países de la Humanidad?.  
Giné  Atienza, el padre de Juan, seguía las directrices de su conciencia y sufría por ver como iban los sublevados ganando la Guerra Civil , poco a poco, porque,  ¿en qué situación se encontraría, al acabar la lucha?. Juan se acordaba de su padre y de los trabajos que realizó y de los apuros que tuvo que pasar y yo me acuerdo siempre de las víctimas de la lucha, de la ruina que se apoderó de todo Siétamo y de cuando con Rafael de Bruis y Antoñito del Herrero, recogíamos por el suelo los abundantes balines de fusil, que se dispararon en aquellos días tan crueles. Mi primo Jesús Vallés Almudévar, me regaló un libro escrito por él, en que cuenta como, cuando tomaron mi pueblo los rojos, después de soportar el fusilamiento de su madre y escuchar las explosiones de las bombas de artillería y de la aviación,  quería con sus casi infantiles años, comprobar la destrucción que habían efectuado, dichos enormes y destructores “zambombazos”. En el camino, se escapaban al verlo, a él y a sus compañeros, los cuervos, que devoraban los cadáveres de los muertos en la lucha.  
En España hablan de la Guerra Civil entre los  republicanos, que deseaban gobernar democráticamente, pero que se lo impedían aquellos con los que estaban unidos, más bien desunidos de los “rojos”, comunistas,  a su vez desunidos de los anarquistas. ¿ Qué unión mantenían los miembros de unos catorce sindicatos, como la CNT, la FAI, la UGT,etc.,etc.?. ¿Qué unión existía entre el Coronel Villalba de Barbastro y Durruti, que tuvo que luchar, para morir, en el frente de Madrid?.
En Alcalá del Obispo estuvo el padre de Juan, es decir Giné Vázquez, Practicante, que ya había sido nombrado teniente, acompañando a su capitán Médico y al Comisario Político, del que no se sabe a que Sindicato pertenecía; éste les dijo a ambos que lo acompañaran para inspeccionar una posición de guerra. Al doblar un recodo de la trinchera, se oyeron dos disparos, que dejaron muerto al Médico. El Comisario al encontrarse casi sólo, se dirigió a Giné Vazquez y le dijo:” a partir de este momento, eres el Médico del Batallón”.
Me hubiera gustado que Juan me narrara anécdotas de la vida de esta buena persona, Giné Vazquez, pero me dijo que tenían prisa con sus acompañantes y se fueron. Yo le prometí que le mandaría alguna fotografía de la Guerra Civil, pero a él,  por lo visto, tampoco le quedó tiempo para proporcionarme otras, que me dijo una camarera de la Posada, que había enseñado a otras personas.

Pocos días después de esta agradable visita, he recibido comentarios de Juan Atienza y yo le prometo leer lo que contiene en el apartado que me comunica. ¡Gracias!. 

domingo, 2 de marzo de 2014

Danzas populares en Méjico



Tiene Méjico una música sentimental, que muchas veces acompañada con unas bellas letras,  al escucharlas, te enamora este pueblo de América Central. Estas gentes,  contemplaron y escucharon, durante la lucha entre el Emperador Moctezuma y el español Hernán Cortés, el color de la sangre y el sonido de las  armas.  Pero ese pueblo, sentimental, con cantores como Jorge Negrete, cantaron: “Ayyyy,ayyyy,ayyy-canta y no llores,-porque cantando se alegran-cielito lindo, los corazones”. Este pueblo ha sufrido con las eternas luchas y sigue sufriendo por no vivir libremente, en parajes de su antiguo País, como California, Nevada, Texas, etc. pero ha intentado consolarse con sus canciones y danzas, ”que alegran,  ¡cielito lindo!, los corazones”.
Para la Guerra Civil de 1936, Méjico acogió a muchos españoles, como al altoaragonés, Ramón J. Sender,  siendo generoso y amable con el emigrante y cómo dice en una novela: “a muchos se les da, se les viene dando desde hace muchos años más de lo que se merecen”. Escribió Sender la novela “Epitalamio del prieto Trinidad” que “es una novela mejicana pura, donde lo  bronco, lo esperpéntico, se  combina   con lo grotesco y cómico, en un lenguaje apropiado para tales  extremos expresivos”. ¡Cómo se aprecia el dolor que Sender  pasó al emigrar a Méjico, pero allí, parece ser que conoció su ambiente,  porque:”Nuestra alegría es un alegría de dioses, nuestro dolor un dolor de dioses,  nuestro sueños son los sueños mismos de Dios!,  y sin embargo, estamos condenados a vivir como cerdos”.  Sender se queda admirado de “cómo la América y sus hombres han sido generosos y amables con el emigrante”. Y sigue  diciendo:  “Aquí se nos da todo. A algunos se les da, se les viene dando desde hace muchos años más de lo que merecen. En España se morirían de hambre.  En América, que  tienen esta milagrosa vitalidad, esta abundancia de tierra virgen, abierta para todas las semillas, pronta a entregarse, a dar sin tasa sabiéndose inagotable, medran y se enriquecen. O les dejan pasar por buena la moneda falsa de su talento o de capacidad profesional”.
 A mí personalmente, un médico mejicano, emparentado con Avelino Zamora, de mi pueblo, Siétamo,  cuando venía de Méjico  a ver a sus parientes, me regaló un libro con mil historias de dioses  y de luchas. Ese libro me enseñó que Méjico fue y todavía lo es,  un pueblo de Centro América, que conserva una compleja y riquísima traición religiosa, política, astronómica,  guerrera,  envuelta con una filosofía y un arte especiales.
Se han preocupado, desde hace miles de años del Sol y de la Luna. Se ven estos dioses en unas placas circulares que recuerdan la forma del tambor, que llevan para los danzantes, que en el Parque de Huesca, danzan y alegran los corazones. En todo Méjico se danzan bailes de este estilo, acompañados por un una flauta. Los mayores y más numerosos son los aztecas y los mayas en el Yucatán. Desde el siglo V, han usado los historiadores de fuera de Méjico, la denominación de  aztecas,  para referirse a los mejicanos.
La religión de los mismos, trataba de sacrificarse a los dioses  con sacrificios humanos, y en la Gran Pirámide del dios  Huitzilo, sacrificaron más de veinte mil víctimas, a las que arrancaron el corazón.  Con sacrificios humanos,  estaban siempre adorando a los dioses y haciendo la guerra, como se ve en el año de 1486, en que como dice la Historia, más de  veinte mil prisioneros fueron sacrificados a los dioses. A veces se ha hecho propaganda contra un pueblo que llegó a tales extremos, pero  no se han acordado de que en 1936, en España se sacrificaron millones de seres humanos en la Guerra Civil. ¡Bien se acordaron los mejicanos de las víctimas españolas!.  Sender,al ver estos sacrificios, pensaba: ”nuestra alegría es una alegría de dioses… y sin embargo, estamos condenados a morir como cerdos”.
La religión Mexica, enseñaba  que era necesario apaciguar a los dioses con sacrificios humanos, y por tanto la guerra era muchas veces derivada de su religión. No es extraño que quisieran conservar el poder  unos dioses, que según cuentan las leyendas, se reunieron, para crear el Sol, la Luna y tantos aspectos de la vida como las Tormentas. Así creyeron los habitantes de Méjico, que empezó su vida, siempre luchando y siendo conquistado por españoles y americanos. No es extraño que  Méjico, haya sido víctima del poder de hombres de lejanas tierras, porque  la misma España, fue conquistada por íberos, celtas  y árabes. La Guerra no ha sido realizada  sólo por los  mejicanos,  sino por todo el Mundo y no sólo de unas razas humanas contra otras,  sino que abundan las luchas civiles, entre compatriotas.
No es extraño que en Méjico se sacrificara a sus hijos, para apaciguar a los dioses, porque, en el Evangelio vemos como a Cristo, Dios y hombre verdadero, le fue sacrificada su vida, según dice el Evangelio, pidiéndole al Señor, en el “Pan Nuestro de cada día” :”perdónanos nuestras deudas,  así como nosotros perdonamos a nuestros deudores”.
Jorge Negrete, cantaba: ”Ayy, ayy, ayy –canta y no llores-porque cantando se alegran, ¡cielito lindo!, los corazones”.   
La influencia religiosa de la Iglesia Católica, se ha ido uniendo al amor de los aztecas con el Sol y con La Luna y se ha formado un ambiente religioso, que en el fondo es una devoción al Señor y a su maravillosa obra universal, empezando por el Sol. Al principio los sacerdotes católicos intentaron abolir lo que ellos consideraban como pagano. Pero luego se dieron cuenta, de que cantando con música de flauta de carrizo y con tambor, se mezclaban las canciones,  ahora, acompañadas por guitarras y por violines,  que como dice Jorge Negrete, alegraban “¡cielito lindo!, los corazones”.
En mi artículo de “Cante Hondo o Jondo, digo “que haca sonar la estética y los sentimientos del pueblo andaluz. Su composición se origina, de pueblos primitivos, de pueblos judíos, árabes y de los pueblos cristianos, y del gitano, que vienen unos detrás de otros, para formar, su composición originaria y peculiar de Andalucía”. Pero , en Méjico han ocurrido los mismos fenómenos que en Andalucía En 1520, murió el Emperador Moctezuma y las músicas primitivas de los aztecas, de los mayas de Yucatán y de todos los indios de Méjico, que no era solamente pentatónica, pues no existía escala musical, solamente tonalidades, que se escuchaban entre las melodías.
La música de las danzas generalizadas por todo Méjico, pero con sus variedades en cada comarca, la hacían sonar con sus flautas de carrizo y con un tambor en cada grupo de baile. Llevaban los danzantes unos colgajos de cascabeles, en sus muñecas y en sus pantorrillas, que entonces,  no serían de metales sus campanillas, sino formados por caracoles, que sonaban de acuerdo con los movimientos de los bailarines. La danza más frecuente en muchos estados mejicanos, era la del “Venado”, colocándose el director de la danza, unas astas de venado en su cabeza u otros objetos que inspirasen la veneración de aquellas buenas  gentes.
Los sacerdotes y frailes  españoles, creyeron que aquellas danzas eran producto de la fe pagana de los indios y se propusieron hacerlas desaparecer. Pero aquel pueblo que había creado sus dioses, como el Sol y la Luna, se resistió. Los misioneros se dieron cuenta de que aquellas danzas, tan relacionadas con los dioses, se bailarían en honor del Dios supremo de los Cielos y de la Tierra. Entonces prefirieron adaptarlas y cristianizarlas, tratando de identificar  su fe en los dioses con una fe  en un Dios Único y así,  encontraron en danzar en la Semana Santa, la Pasión de Cristo. Los mismos instrumentos musicales, fueron pasando de la flauta de carrizo y del tambor de agua, a la guitarra y al violín. Se fueron identificando como lo hicieron los cantantes del “Cante Jondo”, desde los primitivos españoles, pasando por los visigodos, los judíos y los árabes. Pero al llegar a Méjico se añadieron estas melodías españolas a las mejicanas. Antes eran otros los ideales de los cantantes del “cante jondo”, pero en Méjico se introdujeron el venado, el carrizo verde y la flor de capomo.  La flauta de carrizo no dejó de dejar brotar por sus cinco agujeros, el canto de las aves.
Jorge Negrete, parece que oye sonar los trinos de los pájaros que suenen en las flautas, e identifica esa flauta con “la voz de la guitarra mía,-al despertar la mañana-Quiere cantar su alegría –a mi tierra mexicana”.
Estos días del siglo XXI, me he encontrado en el Parque Municipal de la ciudad de Huesca, a un señor con vestido con ropas blancas, y con cascabeles en sus espinillas y en sus muñecas y hacía sonar una flauta, mientras una señora, también con cascabeles en sus espinillas y en sus  rodillas, marcaba el ritmo de la danza, que bailaban un círculo de hombres y mujeres de Huesca. Se tenía que marchar y me dijo que una señora mejicana, quería introducir en España, las danzas antiguas del pueblo de Centro América.

 He visto que para consolarse de las luchas de los pueblos, no hay más remedio, que hacerle caso a Jorge Negrete, cuando entona: ”Canta y no llores-porque cantando-se alegran, ¡cielito lindo!- los corazones.

Arba de Luesia

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