viernes, 24 de febrero de 2023

Un poeta jienense en Cataluña



Lleva viviendo en Cataluña cincuenta y tres años y todavía no ha olvidado el modo de pronunciar  que usan los andaluces, que lo llevan no sólo en la garganta y en la lengua, sino que lo llevan dentro de su corazón. No odia a ninguno de los hombres, que viven en los distintos mapas y según él mismo se expresa, sino que ama a los catalanes, que según él mismo “son gente magnífica, sencilla y muy trabajadora, quizá demasiado”. Se identifica con los catalanes por su amor a la poesía, al arte y concretamente a la música, pero no fue menos trabajador que ellos, porque me dijo que había cotizado a la Seguridad Social, treinta años de su vida, desde que cumplió los catorce. Estando sentado en un velador, sacó una armónica sonora y endulzó mis oídos. Esa armónica la compró su “papá”, como él lo dice en San Roque de Cadiz, cuando venía de Ifni, de hacer el Servicio Militar. Ama la música como ama ahora ama  su armónica, que conserva, usándola, haciendo sonreír sus notas, lo mismo cuando la lleva consigo, que a cualquier hora del día o de la noche. Se aloja por las noches, en un equipo de juegos infantiles y si encuentra a alguien, lo recrea con su música. El mismo jienense me cuenta que estas noches pasadas, se aproximaron a los citados juegos infantiles,  unos italianos, no analfabetos,  sino con sus carreras acabadas, otros eran artistas, todos ellos como confesaba el andaluz, con un corazón enorme y acompañados por un perro cariñoso, que les daba alegría y compañía.
Estamos sentados en un velador, en  Comarruga, población catalana, donde se escucha hablar en catalán y en castellano y se ve de vez en cuando una bandera de cuatro bandas roja y otras amarillas, que es una bandera común con Valencia, Aragón, Baleares y Cataluña, que no inspira antipatía , sino amor. El jienense habla además del castellano,  el catalán donde encuentra un paraíso, porque por las tardes, cuando el sol se va a esconder, hay familias que habiendo comprado su comida en los bares y tiendas de alrededor, la parte que no han comido, se la dan al andaluz y a sus amigos.
Al enamorado de la belleza de Comarruga, le encanta la Naturaleza de la Costa Mediterránea y va caminando  descalzo por la playa, a veces desde Sitges hasta el Alcocebre de Castellón.¡Qué suerte ha tenido el jienense con sus treinta años trabajando, convirtiéndolos  en compatibles con su vida de Amante de la Naturaleza!. Me explica su marcha lenta por la vida, porque si uno camina muy deprisa, se pierde los puntos en los que su vista podría recrearse, y si va despacio, aumenta  su diversión y la contemplación de las cosas curiosas de la Naturaleza.
Conserva el dinero, porque no ambiciona el gasto abusivo. Su madre, le quiere mandar dinero, pero él,  le dice: ”mamá, no me mandes más dinero, que todavía me queda del que me mandaste hace quince días”.
No me cabe la menor duda de que este trabajador- turista es un tipo especial, porque no bebe vino ni productos alcohólicos, en cambio,  mi amigo el turista sin hotel, ama el Arte, como Gaudí y la Música,  como Pau Casals, pues  lleva consigo y muy cuidada, la armónica que le compró su “papá”. Allá,  en Comarruga, se encuentra el Chalet Musical de Pau Casals, que recuerda mi amigo, el andaluz, como los catalanes, guardan el arte de Picasso. 

jueves, 23 de febrero de 2023

Alfonso Buil Aniés, de San Román de Morrano

 

In memoriam

 

San Roman de Morrano (Huesca).


Es éste,  un Señor  del viejo Señorío de Aniés, nacido en el Castillo que se alza en San Román de Morrano. Ya no se sabe si sigue siendo Señor de Señorío, por ser un buen número de hermanos y de antecesores, pero conserva las dos Infanzonías correspondientes a su primer apellido Buil y la segunda que le reconoce como infanzón del Señorío de Aniés. No se trata de Aniés, el pueblo que está situado encima de Bolea, sino a un territorio, que tiene que ver con Sieso y con Morrano. Tiene ya la edad de noventa años, siendo su historia muy larga, pero,  él, la alarga más de noventa años, ya que conoce la antigua Historia de España, sobre todo de Aragón, Cataluña, Valencia y  de las Islas Baleares. Pero no sólo conoce las conquistas y reconquistas de tiempos pasados, sino que habla de inventos del siglo diecisiete, de Isaac Peral (1851-1895), inventor del submarino, idea ya tratada por Julio Verne en “Cien mil leguas de viaje en Submarino”. Habla también  de experiencias sobre el vuelo de los aviones de Juan de la Cierva (1895-1936), inventor del autogiro, predecesor del helicóptero. Con sus noventa años de edad, conversa de todo lo que se le habla con sentido común y guarda libros y documentos, que sigue leyendo o que él mismo ha escrito o ha dibujado. Alfonso Buil Aniés, es un inventor, a pesar de tener ya noventa años, pues él inventó el “coche imán”, del que en España no le hicieron caso,  pero que en Alemania, ya funciona. Su sencillez le llevó, hace ya cincuenta años a comprar los imanes en una ferretería de Huesca, que todavía los conserva.


Le pasó como a Bello, hermano del famoso de más de cien años, Pepín Bello, que inventó un arado y cuando ya lo iba a comercializar, lo fabricaron en Francia. Posee veintiséis patentes de inventos suyos, creados para la prosperidad y el progreso del pueblo. A mí me ha enseñado esas papeletas, pero mi cerebro no ha sido capaz de abarcar el ideario industrial, sobre la creación de  energía eléctrica, a partir del hidrógeno que con su fórmula, se puede obtener del aire. También posee inventos sobre el aprovechamiento de la fuerza del agua, que si se ejecutara, sería posible obtener electricidad y formas de bombeo de líquidos. A parte tiene patentes del sodio, del potasio, del magnesio y sobre el cloruro de calcio, para obtener hidrógeno de las aguas. Tiene un invento al que llama la “caja negra”, para aprovechar la fuerza eléctrica del sol, con lo que se propone, proporcionar calor a las viviendas de los hombres, a las naves industriales y las granjas de animales. Ahora se ha presentado el problema de las heces y orinas de los cerdos, a las que se conocen con el nombre de purín, que por su Ph o acidez, es capaz de abrasar la tierra, que llegará a no producir nada. Pero me mostró un esquema de eliminación del Ph y si alguien está interesado,  puede preguntarle sobre el uso de sus fórmulas, a Don Alfonso Buil Aniés. Don Alfonso tiene un cerebro privilegiado, porque ha creado gran número de patentes de energía renovable y uno se pregunta de dónde ha sacado este hombre tantos conocimientos. Habla del carbón, que ya estaba siendo despreciado por la sociedad, que iba cerrando minas y él ha buscado sistemas para el aprovechamiento de dicho carbón. Ahora que la sociedad querría eliminar las Centrales Nucleares, se ve la necesidad de explotar el carbón. Tiene patentes sobre el calcio, el sodio y del magnesio. Y busca, con la sociedad que lo necesita, el hidrógeno y el etanol, para dar nuevas fuerzas a la sociedad para encontrar la producción de energía. Hay días en los que es imposible verlo en Huesca, pues con sus noventa años, se va a Francia o a Barcelona. Es incansable, pues toda su vida ha viajado por el mundo. Esa costumbre le viene de su propia familia, pues en la historia de Huesca, un miembro de la misma, nacido en su castillo de San Román de Morrano, donde nació Alfonso y que era Dom (domine) Benito Buil, de la orden benedictina, que viajó con Colón, cuando éste descubrió América. Se enfrentó con Cristóbal Colón, por que le pareció que el almirante, abusaba de los indios. En Santo Domingo, donde se conserva la antigua Casa de Colón, que pueden visitar todos los que por allí llegan,  Dom Benito Buil, después de las discusiones con Colón, tuvo miedo de sufrir algún daño y se marchó a Haití. En este país residió muchos años y según su pariente Alfonso, puede ser que permanezca enterrado en el mismo. No se nota en Haití una señal de progreso, sino todo lo contrario, pero no fue Dom Benito Buil el causante de dicho mal, sino,  que más tarde llegaron los franceses y dedicaron a Haití a establecer esclavos africanos. Parece imposible que Dom Benito tuviera la desgracia de que su país, por el que tanto luchó, se quedara retrasado.
El amor a la historia de España y a su propia familia, le ha movido a recorrer toda América, desde la Patagonia hasta el Canadá. Ha encontrado americanos con el apellido Buil, en Méjico, en Estados Unidos, en Chile y fue el mismo Don Alfonso Buil, nacido en San Román de Morrano, el que corrió la Patagonia hasta el Canadá. En Chile, concretamente, descubrió y conversó con varios chilenos, apellidados como él, es decir Buil. Algunos se emocionaron, porque, aunque políticamente, se ha hecho muy poco por la hermandad entre los españoles y los americanos, éstos hablaban de España como de la Madre Patria. No me extraña esta actitud de los sudamericanos, cuando Alfonso Buil, quedó admirado de ver Catedrales de gran valor arquitectónico, como palacios, Universidades, Colegios, edificios del Gobierno en Méjico con los Ayuntamientos maravillosos, construidos por arquitectos españoles y mano de obra, que ya habían levantado templos maravillosos, antes de la llegada de los españoles. Me he acordado cuando hablábamos de Chile, como en este País Andino, trabajan clérigos de San Viator, que por cierto el hermano Ramón Arizón Duch, compañero mío infantil en el Colegio de San Viator de Huesca, murió hace poco tiempo, cuando iba a fundar otro Colegio.
A Alfonso con sus apellidos Buil, el primero y Aniés el segundo, le viene el de Buil de la vecina Francia, con rasgos de común historia de Aragón con el MIDI, tierra bella y poética, con lenguas como el occitano semejantes a la “Fabla” aragonesa. El primer Buil que vino a España, vivió al principio en Puigcerdá, pasando luego a Huesca, fundando el Castillo de Santa María de Buil, cerca de Ainsa y después varios pueblos, entre los que se encuentra Biel, en las Cinco Villas, luego pasó a Luesia, cerca ya de Navarra. Este Buil tuvo dos hijos, de los cuales el segundo, se quedó en Francia y fundó el Condado de Foix, encima de Navarra, en la misma frontera, en pleno MIdi. El señor Buil, del que hay que recordar el nombre, estuvo, como he escrito en el Alto Aragón y en Puigcerdá, donde dicen que murió. Como Aragón y Cataluña estaban unidos para conquistar Valencia y las Islas Baleares, se puso al servicio del Rey Don Jaime el Conquistador y tuvo mucha influencia en Valencia. El Rey quiso expulsar a todos los moros, pero Buil, el francés, le aconsejó que los dejara, porque eran expertos en oficios, en artes y sobre todo el riego de aquellas tierras, productoras de naranjas. Tuvo el francés las mismas ideas humanitarias que Dom Benito Buil en la República de Santo Domingo. Por la antigua Vía Romana,  que va desde Huesca a Alquézar, al llegar a Ibieca, se pasa por la iglesia de Foces, con pinturas románicas, cuyos dueños los Señores de Foces, influyeron entre otros temas, en la arquitectura de la Catedral de Valencia.
El apellido Buil se extendió, a parte de los que quedaron en Francia, por todo Aragón, Navarra,Cataluña y Baleares. Pero, como hemos visto Alfonso Buil Aniés encontró, en América, hombres con el apellido Buil.  Hemos comentado el apellido Buil, pero el segundo, Aniés, lo poseían los que eran Señores de Aniés. Tenían su sede en un castillo que todavía se conserva en San Román de Morrano. No hay que confundir este Aniés, con el que se encuentra encima de Bolea.  
Desde Sieso y Casbas se ve sobre un cerro, la aldea de San Román de Morrano y desde ella, una hermana de Alfonso veía el Monasterio de Casbas, del que llegó a ser Abadesa.
Mis antepasados los Almudévar, de Sieso, poseían su casa infanzona, al lado de varios edificios de Claver, de cuya failia salió el jesuita, que se santificó en América del Sur. Violante Almudévar se casó con un Claver, de los cuales una hija se casó con el Barón de Siétamo, del que desciende el Conde de Aranda. Este Conde ya propuso al Rey crear en América, países libres asociados con España. Don Alfonso Buil y Aniés es pariente lejano de los Claver de Sieso. Don Ignacio Claver fue en la provincia de Huesca, Jefe de Forestales y en Madrid, Director General de Agricultura, que apreciaba a los Buil de San Román, porque  aparte de ser parientes lejanos, cuando subía a Sieso, se acercaba a verlos.  A veces organizaban cacerías, sobre todo de perdices.

Este Alfonso Buil Aniés, con sus noventa años, parece que tiene una inteligencia brillante, y uno se lo explica al ver aquel pequeño pueblo, que parece que ha bajado de la Sierra de Guara y se ha puesto a observar la Tierra Plana y ha corrido medio mundo, pero, cuando está en su domicilio, lee libros, que hablan de la energía y de los procedimientos, que  buscan la obtención del  agua,   del carbón,  del hidrógeno,  del purín y en tantos otros materiales, que Dios ha creado. Se le puede aplicar a Alfonso, la frase bíblica, que dice: “ Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza”, con lo cual declara el Señor al hombre, como Rey de la Naturaleza. Lo que pasa es que no cultivamos nuestros cerebros, como Alfonso Buil de San Román de Morrano.

miércoles, 22 de febrero de 2023

El pelo.- (año 2004)

 





Caminaba yo por la calle y llevaba  en mi cabeza una pelambrera, en lugar de un buen pelo y al pasar por una peluquería pensé: más valdría que aprovechara la ocasión para esquilarme, ya que aquí hay un peluquero que es capaz de cortarle los pelos al diablo y si así sigo, luego me saldrán pelos en el corazón.
Entré en dicho establecimiento y el artista de los cabellos me saludó con gran amabilidad y cuando acabó de rasurar a un cliente, empezó a hacerlo conmigo, al mismo tiempo que preguntaba si yo había sido rubio o castaño. Por este detalle me di cuenta de que estaba ante un auténtico profesional, pues su conversación giraba en torno a los cabellos de sus clientes, que eran los que él, siempre se había dedicado a higienizarles. Total que con tal conversación, nos lo pasábamos los dos “al pelo”.
Yo le dije: por aquí te habrán pasado melenudos, como leones y otros de cabello crespo y rizado y algunos rubios de cabellos sedosos y finos. Asintió a mi observación, añadiendo: también he atendido a barbudos, a bigotudos, a calvos a los que hay que arreglar a unos sus barbas y a otros los bordes de pelo que se apoderan de sus cuellos. Hay personas que como los calvos no poseen pelos en la cabeza, pero no tienen un pelo de  tontos y algunos no tienen ni un pelo en la lengua. Hay algunos que lo hacen todo a pelo, como subir en su caballo o en su burra a pelo o a contrapelo. ¡Qué difícil debe de resultar  relucirle el pelo a quien lo tiene implantado en varias direcciones o a quien lo tiene como sí fuera pelusa  de melocotón!.
El peluquero o barbero tiene un ilustre nombre, pues se llama Augusto, como el César Augusto que inmortalizó a Zaragoza, capital de Aragón y en tal Autonomía nació, siendo hijo de otro peluquero  y barbero de Fraella, Tramaced y Marcén. No fue el famoso Barbero de Sevilla, pero ha sido y es todavía un augusto barbero y peluquero de la Urbs Victrix Osca. ¡Cómo atravesaba aquellas distancias unas veces andando y otras en bicicleta!,  aunque  al principio tenía que hacerlo sobre una burra, montándola a pelo.Cortaba el pelo a las mujeres a las que aplicaba el estilo “garsón” y a muchos hombres les cortaba el cabello a la parisién.
El pelo era sagrado, pues muchas jóvenes se dejaban una larga trenza, que sólo se cortaban cuando iban a casarse y luego la colgaban en el salón o en la “sala güena” de su casa, donde la guardaban para que sus descendientes la contemplaran y se acordaran de ellas en sus oraciones. Pero hace pocos días, encontré en un anticuario un cuadro con la fotografía de una pareja matrimonial, que a pesar de ser ya de cierta edad adulta, estaban manifestando su felicidad, pero entre el cristal y el marco y rodeando sus figuras, daba la vuelta al cuadro una trenza, que pertenecía a la esposa, que después de llevarla colgada durante muchos años, al cortársela, la enmarcó con su persona y la del ser amado. En alguno de esos cuadros que se hacían nuestros antepasados, aparece el matrimonio con su aspecto de felicidad y rodeados por una estela capilar o trenza de la señora en su juventud, que les da a ambos miembros de la pareja,  un nimbo que recuerda y que desea una vida de sacralidad. ¡Oh, inefables cabellos!.
Pero no sólo eran las mujeres las que hacían tan larga ceremonia con sus pelos, sino los toreros que se dejaban su coleta, que recogían en su nuca, debajo de la montera. Su tradición todavía no se ha perdido, porque ahora, aunque no llevan su coleta natural, se la ponen artificial cuando tienen que torear. Y los grandes toreros, cuando llegan a su retiro, si no han sido corneados y mandados a la gloria, en la corrida de toros que corren cuando celebran su jubilación, se cortan la coleta, no sé sí ellos mismos o por la actuación de algún famoso peluquero.
La fuerza no sólo la de los músculos, sino la de la inteligencia si no vienen de los pelos, con ellos están relacionadas. El famoso poeta gallego Don Ramón Del Valle-Inclán, llevaba colgada de su cara una larguísima barba, que era como una antena que le hacían captar la poesía y componer los ritmos literarios. En la enorme cabeza de Einstein brotaba una grandiosa melena, completada con su bigote y por aquellos cabellos entraban los cálculos matemáticos que le condujeron a emitir la Teoría de la Relatividad. Y las mujeres con sus melenas han dado pruebas de su fuerza física y del poder de su amor; hace unos días se vio en la televisión a una hermosa mujer, engancharlas en el tiro de un enorme autobús y ella agachada sobre una escalera, hacía presión con sus manos y sus pies sobre las escalas y lo arrastraba. Pero leyendo la Biblia, la bella Dalila, en el siglo VIII antes de Cristo, tenía unos cabellos prodigiosos no sólo para enamorar, sino para traicionar al gran Sansón, un hombre fornido, que triunfaba sobre los filisteos; éstos que se veían perdidos encargaron a Dalila que lo enamorase y se enterase del misterio de sus fuerzas. Y es que Sansón tenía una pelambrera descomunal, que le llevaba a vencer a cualquier enemigo que se le resistiese, por ejemplo dicen que cogió con sus manos un melenudo león y le descoyuntó sus mandíbulas. Pero con Dalila el problema era diferente, porque sus cabellos le encendían su corazón en amor, al entrar en contacto con los abundantes, bellos y perfumados de Dalila, que llegó a darse cuenta del misterio capilar de su enamorado y le cortó el cabello. Entonces Sansón perdió sus fuerzas y cayó en manos de los filisteos sus enemigos, que se ensañaron con él y le sacaron los ojos. Estuvo atado en una columna del gran salón donde ellos se reunían y no previeron que el pelo crece y que aunque aquellos “pelillos fueran a la mar”, volvían a desarrollarse, como lo tiene comprobado Augusto, cuando después de un mes o de dos, vuelven a sentarse en su sillón aquellos a los que había cortado el pelo. Y a Sansón le crecieron los pelos de su cabeza y cuando él mismo calculó que ya tenía bastantes energías para desarrollar sus fuerzas, se agarró a una de las columnas a las que estaba atado, la forzó e hizo caer el edificio sobre él mismo y sobre los numerosos filisteos que dentro de él estaban.
Estaba un calvo escuchando nuestra conversación y un poco mosqueado por nuestras alusiones a los calvos, exclamó: todos los burros tienen buenas pelambreras, porque yo no conozco ninguno calvo. Augusto le contestó: yo tampoco conozco ningún melón que tenga pelos.
Ser calvo, en estos días no supone ningún inconveniente, porque muchos que no lo son, se afeitan la cabeza y ya es raro ver a alguien que se ponga una peluca. Además, sin llevarla, muchos lo aparentan porque su pelo se lo pintan de vistosos colores, que no tienen nada que ver con la naturaleza humana y uno ya duda si la fuerza física y la fuerza de la inteligencia y del espíritu tienen que ver algo con los pelos.
Pero, leyendo a Antonio Machado, comprobé como también él, sentía la luz de los cabellos, cuando se expresa así: ”Quiso el poeta recordar a solas,- las ondas bien amadas, la luz de los cabellos- que él llamaba en sus rimas rubias olas”.

Aquellos pelos estaban relacionados no sólo con la inteligencia y la poesía sino con la propia vida, porque en épocas que yo todavía he conocido, los barberos eran los practicantes de los pueblos y daban inyecciones a los enfermos y hacían sangrías y vendajes. Yo me acuerdo del señor Valeta, que en el Coso Alto de Huesca, se ocupaba de la higiene y de la belleza del pelo de sus clientes, al mismo tiempo que cuidaba su salud. Lo mismo hacía el Señor Jorge de Siétamo, que además de ser barbero, después de la Guerra y vestido con su blusa negra, igual que la que llevaban los tratantes, inyectaba a los habitantes de mi pueblo y a mí, me cosió una brecha que me hice en la cabeza, cuando sobre una burreta torda, subía montado de la fuente, a pelo sobre ella y me tiró al suelo. 

Palabras de agradecimiento al Doctor Don Juan Carlos Jiménez Solana.

 



Lleva ya el Doctor Don Juan Carlos Jiménez Solana, no muchos, sino muchísimos años al cuidado de la Salud de los que han vivido en estas poblaciones alrededor de Siétamo y en esta misma Villa. Son ya muchísimos los años que yo, con mis noventa años a punto de cumplir, te debo la conservación de mi salud, igual que te debemos el agradecimiento, todos los hijos y hermanos geográficos de Siétamo, por estar presentes en esta situación. Los que hemos sobrevivido hasta hoy nuestra vida, nos acordamos de todos los difuntos, que el Señor se ha llevado de esta Tierra del Somontano, que han muerto porque la Divina Providencia, así lo ha dispuesto en las tierras de tu Partido Médico, pero no olvidamos el interés y el tratamiento que tú les has dado, tratando de conseguir la conservación de sus vidas, que no son eternas y que has conseguido prolongar los días de su vida, mientras la voluntad divina, lo ha consentido.   

Todos los vecinos de Siétamo, íbamos a tu clínica para acogernos a tus visitas médicas curativas unas veces y otras conservadoras de nuestras vidas. ¿Dónde íbamos para que usted o que tú, se preocupara de la conservación de nuestra salud?. Unas veces íbamos al Centro de Salud de Siétamo, unas veces situado en “Casa Rivera”, otras en “las Escuelas” o en el “Ayuntamiento” o en el actual  y moderno “Consultorio de Salud de Siétamo”. Desde entonces a los servicios realizados en Siétamo y en pueblos de Servicio Sanitario, has realizado visitas en el actual, antes viejo y bien construido Hospital viejo de Huesca. Has visitado muchas veces a los que acudían a que los visitaras en numerosos pueblos de la zona, otras en Huesca. A los sietamenses  o sietaminos  los has visitado, explorado y diagnosticado, no sólo en Siétamo sino donde estaban sufriendo sus enfermedades.  No pueden olvidar ya tu amabilidad y tu actitud sanitaria, sobre todos los vecinos de estos pueblos, pues has  acudido  con frecuencia a sus domicilios, cuando la enfermedad les hacía imposible el desplazamiento a tu Clínica, para salvarse del fin de sus días.

No manifestabas con frecuencia tu satisfacción por la salvación de muchos enfermos, a los que habías salvado de la muerte. Pero yo no me puedo olvidar de la muerte de José Bergua, hombre trabajador, que había pasado su juventud, en la Guerra Civil, conducido en trenes cerrados a la luz del sol, que pidió tu auxilio, cuando ya no era posible la salvación de su vida. Me acuerdo de tu expresión de dolor al ver morirse a este hombre, y las palabras que pronunciaste lamentando su muerte, a la que no te dieron tiempo a salvar su vida.

Estabas muchas veces preocupado por la salud de tus enfermos y a veces, los asistentes a recibir tu ayuda tenían que esperar sentados en las sillas de tu pequeña Clínica, esperando con nervios tu llegada salvadora, pero se conformaban de su espera, cuando se daban cuenta  de no poder  ser acogidos inmediatamente por tu “mano salvadora”.

En las esperas a ser recibidos por el Doctor Don Juan Carlos Jiménez Solana, cada uno procuraba aliviar sus molestias producidas por la enfermedad, mirando aquellos cuadros, que colgados en las paredes de aquella Sala de Espera, le daban esperanza de que este Doctor, se ocupara del tratamiento, que les iba a sanar su vida.

Este Doctor, en cierta lejana ocasión, recibió en la iglesia de Siétamo, su Primera Comunión un amado hijo suyo y recordaba con cariño la figura de su amado padre, en las visitas que nos hacía, en aquel despacho de su Clínica.

En mi última visita a su sabiduría, olvidando la escasa tardanza en que me llegara mi despedida de la Tierra, dedicó un largo tiempo en apuntarse todos los recuerdos de las visitas que me había realizado en mi larga vida. Yo estaba admirado de la real preocupación del Doctor por mi salud, a la que yo espero que le dure muchísimos años.

martes, 21 de febrero de 2023

A Luis Manuel Vallés.

 


Casa Vallés Bandalíes, Huesca.

Luis Manuel  ha muerto y con él se ha reactivado en mi colección de recuerdos desde nuestra común niñez cuando juntos íbamos a San Viator, hasta una mezcla de vivencias del somontano con Huesca o de ésta con Bandaliés, Ayera, Loporzano como partes del citado Somontano

Cuando éramos niños, nuestros padres nos llevaban en las Fiestas de San Lorenzo o en las ferias de San Andrés, a ver los puestos de los feriantes o de los charlatanes, donde mientras ellos vendían y conversaban, nosotros observábamos y escuchábamos a los protagonistas de las fiestas. Su padre, bizarro Coronel, dialogaba con el mío del que era pariente y cuando seguíamos el camino hacia nuestra casa, me explicaba que no llegaría a General porque había defendido a los rebeldes republicanos Galán y García, que acabaron fusilados a pesar de su defensa, tan tomada a pecho por Don José María y que más tarde le impidió ascender en su grado militar.“ Franco había participado en la represión del movimiento” y el padre de Luis Manuel, defensor de Galán y García  Hernández, había dicho:”En ningún juicio sumarísimo se puede hacer una labor de defensa “.Tenías también un tío solterón, caballero y fuerte y noble, que alegraba la vida de tu enorme casa en Bandaliés, donde más tarde vivió sola tu Esperanza. Ahora acudieron a tu funeral tu doliente esposa Andreíta con tu hijo, tus hijas y cónyuges, tu hermana de Lanaja casada con Mariano Berdún, Isabel Clara con su esposo César Escribano y Gloria Alicia, acompañados por una multitud de amigos de Huesca y de San Julián, Coscullano, Siétamo, etcétera. Y cuando los sacerdotes recitaban la letanía de los Santos, contestando el pueblo a coro:”Rogad por él”, después de citar a San Lorenzo, a San Vicente y a San Agustín, me acordé de que para acabar debían haber dicho:”Venerable Madre Berride” a lo que todos hubiéramos contestado, para acabar,”Rogad por él”. Y es que la Madre Berride era hermana de Mauricia, casada con Joseph López de Zamora, antepasado de Luis Manuel en la casona de Bandaliés, donde ayer vi  en su puerta de piedra labrada un ramo de olivo de la Paz, que reinará en la casa y en la larga vida de mi pariente y amigo LUIS MANUEL.


domingo, 19 de febrero de 2023

OS DICHOS DE NUESTRA SRA. DE DULCIS (1982)

 

                                                   Buera , somontano de Barbastro (Huesca).

Viajando hacia la bella población de Alquezar ,me llamó la atención el pueblo de Buera y escuché el siguiente romance:

Güenas tardes, , Ayuntamientos y Curas, y a tos Ixos qu´están por os arboles y alturas.

No puyeis muito ta os tozals que crevaréis as calzillas, qu´as aliagas punchadoras fan sangre n ás pantorrillas.

Si después de bien comíus vas a bajarte os “calzons”, véstene lejos, bien lejos, pa que no haiga mal olor.

Si hay algún caramocano, que quiera barafundiar que s´en vaya derrepente, qu´aquí sólo yo he de hablar.

Hay aquí poscos  gabachos (Adahuesca) y berceros abundantes; (Huerta) algunos sucarracristos, (Bierg.) figóns que son poco listos (Buera) y cazoleros tunantes. (Alberuela).

También hay latacineros (Colungo) y tres de San Pelegrín y por icho que son poco , no les dejan canturriar.

Vinateros fanfarrons con boticos y porrons, (Salas) os cheseros pocos  vienen d'Azlor porque os viejos burricaus ni sin carga se sustienen.

Siñores:

Ayer tarde estuve en Huerta, a justar un fajo alfaz pa engordar a mi caballo, que ya ven que flaco está.

Hordio no puede comer porque ahora ha cumplido …..solo sus ventidós años.

Así qu´ajusté el alfalz, m´en subié ta casa Andresa, porque allí van a beber t´os arrieros de Alquezra.

A las seis salié de Güerta, y m´en subié hasta o molino, y a puro de caminar ya llegué al oscurecido.

Y me recibió muy bien aquel siño Bernardino que s´en bajó ta ó corral y agarró un gallo lucido.

Lo pelamos, lo cociemos, y después nos lo comiemos; cuando fuemos a dormir estábamos ya capinos.

Ya de día m´en fue a Güera; ya llegué noche cerrada y m´entré en casa de Ríos que tiene puerta n´a entrada.

Y m´aqüespedó muy bien aquel amigo del alma; ya se lo tendré presenta cuando él venga ta mi casa.

A lo que venía el día le dié prenso a mi caballo; pa sacar estas jornadas yé muy preciso cuidalo.

Ya montaba en mi caballo;  a las a las seis de la mañana; por os llanos de San Juan sintié unas campanadas, y se paró mi caballo, y era que las doce daban.

Allí me puse a pensar cómo feba yo as jornadas; si otra las fa en media hora, yo hi puesto seis horas largas.

Cualquiera lo pué comprar, cobrando tan güeña fama, pues p´a un viaje muy ligero yé cosa proporcionada.

Caballo ya estás contento, qu´has feito güen ejercicio; vestene ya a pajentar ta´iche cuatrón de panizos.

Quédense con dios, siñores, que m´en voy hasta Monzón y voy a llevar en ancas a María Perallón….

jueves, 16 de febrero de 2023

ALBEITER PEDRO LOPEZ DE ZAMORA DE PAMPLONA-NAVARRA

 


DESDE ESTE PEDRO LÓPEZ  DE ZAMORA de Pamplona (NAVARRA), s. XVI,-1571, que fue VETERINARIO. Me parece que este Pedro López de Zamora, fue un albeitar (veterinario), que fue quien dirigió los tribunales que realizaron los exámenes que crearon los Reyes Católicos, para construir la profesión de albéitares en España durante el siglo XVI.

Fue autor de un LIBRO de ALBEYTERÍA, QUE ESCRIBIÓ SIENDO DE AVANZADA EDAD. Lo publicó su viuda en 1.571 y reeditó en 1.588, en el que demuestra su experiencia larga y rica. Este PEDRO LÓPEZ DE ZAMORA fue un albéitar o veterinario en el siglo XVI y por su nombre se cree que era de raza judía y se cree que procedía de la familia LÓPEZ DE ZAMORA. LOS inmigrados judíos llegaron a España y estaban controlados en los lugares donde vivían. En este famoso autor del LIBRO de ALBEITERIA en el Reino de Navarra, vivían muchos individuos de origen norte europeo, que estaban discriminados de los -navarros y tenían que buscar sus medios de trabajo fuera de la sociedad normal. Pero vascos siempre hubo individuos que buscaron salir de ese desprecio colectivo al que se veían sujetos por la Sociedad. Entre aquellos, primitivos germánicos, muchos procuraron escapar de esa persecución y dedicaron su preparación a actividades nobles, que la Sociedad  que apreciase su vida y su trabajo, fuera de los pueblos. Navarra y la zona de Huesca u Osca, tenían y poseen gran número de nombres vascos en sus tierras y en los apellidos de sus habitantes. Por ejemplo Osca, Ayerbe, Jaca, Bolea, Baile, Jabierre, nombre repetido en varios pueblos que todavía conservan en la Provincia de Huesca, apellidos como Escar, Escartín y otros muchos, como el pueblo de la provincia de Zaragoza llamado Uncastillo, en que todavía se hablaba el vascuence. Entonces lo mismo Navarra que Aragón eran una misma zona  vascuence y por tanto la presencia en Pamplona de Pedro Lopez de Zamora que escribió el libro de Albeitería, hace suponer que era un individuo de la misma etnia que los López de Zamora de la provincia de Huesca. Al ser entonces una zona vascuence comprendida entre Navarra y Huesca, nos damos cuenta de que muchas jóvenes  estudiaran en Santa Rosa y  allí se fundó una Comunidad femenina de monjas más tarde se trasladaron a Pamplona. Desde casa de mis hijos Santiago y Elena, se contempla el convento en el pueblo de Zizur, que ya ha perdido el conocimiento Histórico de su trato  con el Convento de Santa Rosa de Huesca.



Entre ellos se encuentra el dicho apellido de origen vasco de Zamora y López de Zamora, que tienen su origen en el pequeño pueblo del mismo nombre en plena Sierra de Guara, donde desapareció el pueblo de Zamora, pero quedaron multitud de apellidos de López de Zamora, otros de López y otros de Zamora.

Don Ignacio López habitante de Zamora, mi abuelo, que así lo escribía en la Escuela, pero que más tarde lo resumió, dejándolo en Ignacio Zamora.

Aparecen escudos de López de Zamora, uno en Bierge, que está comprobado su origen con mis parientes los López de Zamora. En el patio de mi casa de Siétamo se encuentra el escudo de López de Zamora que me proporcionó Otal de Ola. Paz Zamora, hija de mi pariente y amigo Lorenzo Zamora Blasco, cuyos dos apellidos descienden de los que vivían en la base de la Sierra de Guara, es decir en el pueblo serrano de Coscullano, está casada con mi hijo Ignacio Almudévar Bercero. Allí vivió feliz Lorenzo Zamora Blasco y acompañado de su esposa crio a su hija Paz y a su hermana, que vive en Zaragoza, acompañada por su esposo y por su alto hijo, que ya es Maestro, viven mi hijo Ignacio unido a su esposa Paz y me ha acompañado hasta cerca de la cima de la Sierra de Guara a contemplar las antiquísimas cenizas de la antigua iglesia de tiempos pasados, en que veneraban aquellos “germanos”, invasores de España.

Es el pueblo de Coscullano un pueblo muy pequeño que se levanta en la Sierra de Guara. Desde la galería de la Casa de los Zamora, apellido propio al principio en que los judíos pasaron a respirar la atmósfera de la Sierra de Guara y da la impresión de ser bendecido por Dios en aquellos restos de la vieja iglesia de cuando los judíos subieron a la altura, para convertirse en cristianos. Aquellos judíos se hicieron hermanos de los cristianos. Según el Papa esos judíos se conservaron hermanos de los cristianos, pues basta escuchar en las iglesias aquellos salmos, que llenan los misales. Los hijos de Coscullano bajaban a Huesca unas flores de altura para vendérselas a los oscenses. Allá arriba Lorenzo me subió a contemplar aquellos restos de una iglesia en la que se encontraron joyas germánicas, que se pueden contemplar en el Museo de Huesca.



Los judíos han utilizado históricamente nombres patronímicos. En el sistema patronímico judío, el nombre propio puede ir seguido de “ben” o “bar” (“HIJO DE” EN HEBRERO Y ARAMEO, RESPECTIVAMENTE) y “BAT” (“hija de”) y luego el nombre propio del padre. Así, por ejemplo, Biniamín ben Abraham o Biniamín bar Abraham, o Sarah bat Abraham.

Las normas de aquella sociedad era regirse por oraciones que alejaban a los ciudadanos de sus seres superiores de su vida normal judaica, como se puede ver en los ciudadanos “ben” o “bar”, con el significado de “hijo” o “hija”. El apellido

Almudévar que trajeron de Francia mis antepasados no he podido interpretarlo, pero me ha hecho pensar en individuos franceses, que vinieron de Francia sin otra religión que su ocultación de su antiguo judaísmo, estando en Almudévar varios años en poder avanzar a ocupar la ciudad del Ebro. En Almudévar llamaban a estos individuos franceses, que pretendían apoderarse del pueblo de Almudévar, hasta que lo lograron, Pero parece que su concepto de franceses conquistadores de España, no hacían coincidir su propósito de invadir Aragón con su personalidad conquistadora de España. Y se llamaron los conquistadores simplemente.

En aquellas alturas se adoraba al Señor y en las ruinas de su ermita quedaron combativas unas joyas de historia germánica. En el Museo de Huesca yo contemplé aquellas joyas, que lucieron los orgullosos germanos. Los miembros de esta raza ejercían un orgullo racial y allí se encontraron sus lujosas joyas, que duermen en el Museo de Huesca. En tanto los judíos de una raza más trabajadora y perseguida por los cristianos, tuvieron que dedicarse al comercio y a ocuparse en dar prestaciones de dinero a los cristianos, viéndose a sí mismos unos avaros de la sociedad. ¿Cuáles son las diferencias entre Sefarditas. Que vienen de España y Askenazi que provienen de Alemania. Son nombres muy diferentes que tuvieron años de diferencias distintas.



El apellido Zamora y el de López de Zamora tienen su origen en el pequeño pueblo de origen vasco, que estaba situado en plena Sierra de Guara, al lado de Used y Bara. Zamora desapareció hace muchos años, pero dejó a multitud de altoaragoneses con sus típicos apellidos de Zamora y López de Zamora. Jugaban con sus apellidos, como mi abuelo Don Ignacio López en la Escuela así lo escribía y más tarde lo resumió, dejándolo en Ignacio Zamora. Fueron bajando de la Sierra de Guara y este se acomodó en Casa hoy de Vallés. En esta casa yo no pude contemplar escudos de Zamora, porque esta pareja no tuvo hijos.

En un folio de casa del sacerdote párroco de San Julián de Banzo, Don Manuel Aznarez y López de Zamora, primo hermano de Ignacio López de Zamora, MI ABUELO, aparece un ARBOL GENEALÓGICO desde Miguel López de Zamora y sus dos hijos, a saber, Martín, heredero que renunció a heredar, ya que él era hijo de la primera esposa de Miguel López de Zamora, que fue Paciencia de Bara. Esta murió y se volvió a casar Miguel López de Zamora con Anastasia Citad, madre de José López de Zamora. Martín López de Zamora, hijo de Paciencia de Bara, cedió al hermano menor JOSÉ, el dominio de casa López de Zamora para este hermano José, hijo de Anastasia Citad, como consta en la Escritura nº 1, que se presenta en la fecha en 1818.

“El primero de los López de Zamora, que aparece en la Infanzonía y que vivió en Bandaliés, fue Miguel LÓPEZ DE ZAMORA Y FUE PADRE  de sus hijos MARTÍN LOPEZ DE ZAMORA heredero, que renunció la herencia a su hermano IUSEPH, que se transformó en JOSÉ LÓPEZ de Zamora con fecha de 1.818, en que MARTÍN LÓPEZ DE ZAMORA renuncia a su herencia en la Escritura y a favor de su hermano JOSÉ.

Estos datos los pone en la nota “Árbol Genealógico” escrita por Mosen Manuel Aznarez y López de Zamora, Párroco de San Julián de Banzo

Mi madre Victoria Zamora Lafarga con su hermana Eugenia, sobrinas de Mosen Manuel Aznarez y López de Zamora, pasaban temporadas de verano en la Abadía donde vivía su tío en San Julián de Banzo, por donde se accede a la Ermita debajo de una roca de San Martín de la Valdonsera, donde vivió algunos años San Urbez, en tiempo de los moros. Estos datos los puso Don MANUEL Y LÓPEZ DE ZAMORA, Párroco de San Julián de Banzo

En el Folio que escribieron Mosen MANUEL AZNAREZ y LÓPEZ DE ZAMORA y acabó de escribir mi padre MANUEL ALMUDÉVAR CASAUS, aparecen después de exponer a MIGUEL LÓPEZ DE ZAMORA, (B), sus dos hijos MARTÍN y JOSË. MARTÍN fue presbítero y .y José se casó con Mauricia Berride.



B,-En la Infanzonía de los López de Zamora explica que  Del legítimo matrimonio que dicho Miguel López de Zamora contrajo con Paciencia de Bara, su primera mujer, tuvo y procreó un hijo legítimo y Natural a Martín López de Zamora y del segundo matrimonio legítimo que contrajo con Anastasia Citad, su segunda mujer, tuvo y procreó en hijo suyo, legítimo y Natural a JIUSEPE López de Zamora, aquellos como hijos suyos legítimos y naturales, respectivamente, teniendo, criando y alimentando a aquellos y cada uno de ellos, por los dichos sus padres respectiva, obedeciendo y respetando y por padre e hijos legítimos y naturales han sido y son respectivamente tenidos y reputados de todos los que los conocen y de ellos y de lo sobredicho han tenido y tienen noticia y tal de ellos ha sido y es la voz común y fama pública en dicho LUGAR DE BANDALIÉS y otras partes “.

C.- A continuación se casó JOSEP LÖPEZ DE ZAMORA con Mauricia Berride de Huesca. Tuvieron tres hijos y una hija, a saber tuvieron a JOSÉ LÓPEZ Presbítero y heredero de los bienes de su padre. Después vino al Mundo TOMÁS LÓPEZ DE ZAMORA, que se casó con TERESA BARA Esta dio a luz a   luz a Victorian LÓPEZ DE ZAMORA, único llevadero de los bienes de su padre TOMÁS. (MURIO sin hijos)

LUEGO TUVIERON a Romualdo López de Zamora, casado con Cándida Garro y por fin tuvieron una hija, llamada JOSEFA AZARA López de Zamora, heredera de los bienes de sus padres y casada con Don RAMÓN Castillo. De ellos nació el que más tarde fue Don Vicente Castillo y no aparecen sucesores de él.

MAURICIA BERRIDE DE HUESCA, fue una hija de mí familia femenina, que se hizo monja y que  nació en Noviembre de 1.658 y murió en Huesca a los 58 años.

Vivió la Madre Berride incluso cuando se vistió de Terciaria Dominicana, en su casa atendida por su familia. Fue llevada al Convento de Santa Rosa cuando un tío suyo y mío, Manuel Aznarez y López de Zamora, al Convento de Santa Rosa, que a ella y sus  “hermanas de Comunidad”, en ese Convento las ingresó.

En un papel amanece redactada la sucesión familiar en un Árbol Genealógico, escrita por Manuel Aznarez y López de Zamora, Párroco de San Julián de Banzo y lo acabó de escribir mi padre MANUEL ALMUDÉVAR CASAUS.

¡Qué amor tan grande demostró mi padre a mi madre, VICTORIA (LÓPEZ DE) ZAMORA al acabarlo!

Mi padre don MANUEL ALMUDÉVAR CASAUS; acabó de realizarlo en el mismo papel, en que había escrito Mosen MANUEL AZNAREZ Y LÖPEZ DE ZAMORA.

Pone mi padre al sucesor de RAFAEL López de Zamora CORONADO, casado con Doña Carlota CASANOBA. Viene después Eusebio López de Zamora, casado con Doña Martina Blasco. Yo me acuerdo de hace muchos años del hortelano BLASCO, al que trataban mi abuela materna Doña AGUSTINA LAFARGA y su 

Hermana ROSA, como pariente. A este Eusebio López de Zamora, casado con Marina Blasco, que era pariente, sucedió mi abuelo materno

Don IGNACIO (LÓPEZ DE) ZAMORA BLASCO, que se casó con mi abuela materna DOÑA AGÜSTINA LAFARGA MÉRIZ.

De ambos nació mi madre VICTORIA ( López de ) ZAMORA LAFARGA, que se casó con mi padre Don MANUEL ALMUDÉVAR DE Siétamo,

Encontré un certificado de Mosen JOSÉ ABOS, párroco de Castilsabás y su anejo de  Ayera, en el Libro de Casados de Ayera. En dicho LIBRO estaba escrito:: “En ocho se Enero del año mil setecientos diez y nueve, se echaron las amonestaciones, en la iglesia Parroquial de Ayera… del matrimonio que esperaba contraer TOMÁS López de Zamora con Mauricia BERRIDE ,vecinos de la ciudad de HUESCA. Estaba presente en el acto de la parroquia de AYERA, MIGUEL Berride, párroco de San LORENZO de HUESCA, que era hermano de MAURICIA BERRIDE.. Estaba también de testigo Mosen MIGUEL López de Zamora.

Mi abuelo materno Don IGNACIO (LÓPEZ DE ) Zamora Blasco, se casó con mi Abuela materna AGUSTINA LAFARGA MÉRIZ, que se quedó viuda el año 1.917 y ella murió cuando convivía con sus nietos, de los cuales yo era uno de ellos, el año de 1.956 o 57.

El año de 1.936, al llegar a Siétamo la Guerra Civil, nos recogió en su piso de Huesca, frente al Teatro Olimpia, a mis padres y a sus seis nietos: Mariví, Manuel, María, a mí Ignacio y a mis hermanos pequeños Luis y Jesús.

Mi madre Victoria (LOPEZ DE) Zamora LAFARGA, nació en 1.900 y murió a los cuarenta y tres años de edad, el 29 de Febrero de 1.943.



Mi abuelo Don Ignacio ( López de ) ZAMORA era un auténtico caballero que con el Presidente de la Diputación Don¡ MANUEL CAMO NOGUÉS , fue un íntimo amigo y colaboró con él en la construcción del CASINO OSCENSE. Pues una obra progresista del Arte Moderno y lo levantaron desde 1.901 y 1.904. Mi abuelo se presentaba del bienestar del pueblo y compró un material quirúrgico, para cuya compra la Diputación carecía de medios económicos.

Murió mi abuelo IGNACIO en 1.916 o en 1.917.Estando enfermo no pudo entregarlo, pero al morir su esposa Doña AGUSTINA Lafarga Mériz lo regaló a la Diputación Provincial. Recibió una carta firmada por don MANUEL BATALLA el día 18 de Mayo de 1.917.

Al Presiente de la Diputación Provincial le envío mi abuela Doña Agustina Viuda de Zamora un equipo de instrumentos quirúrgicos, para facilitar la práctica de operaciones quirúrgicas a los desgraciados  que a sufrirlas acuden al Santo Hospital. “Uno pues, a la gratitud de la Comisión Provincial que ruego a Vd. Me acepte con testimonio de reiteración de perdurable reconocimiento y con las seguridades de un grato recuerdo para el que fue su cariñoso esposo, dignísimo Diputado, excelente compañero de Corporación y querido amigo mío, Aprovecho gustoso la oportunidad para ofrecerme una vez más muy afectuosa servidor” Firma Don Manuel Batalla.

Se había muerto Don Ignacio (LÖPEZ de) Zamora y él siempre soñó con ser una resurrección de un Judío. Pero su esposa se preocupaba de que muriese como un buen cristiano, pero él soñaba con seguir siendo un judío y cuando mi familia acudimos a enterrar a mi abuela en su misma Caja de muertos, presenciamos los restos de Don Ignacio Zamora Blasco y yo me dí cuenta de que su cabeza , llevaba puesta sobre su cabeza un “kepi”, o sea un sombrero pequeño ,que cubría escasamente su cabeza. Yo tuve ganas de cogerlo para guardar las inquietudes de mi abuelo, pero el “kepi” se cayó de su cabeza y quedó tapado con el cadáver de mi abuela. Había entre los asistentes un señor que no conocíamos ninguno de los miembros de mi familia y al acabar de enterrar a mi abuelo, sin decirme como se llamaba aquel Señor y nos dijimos adiós sin que yo creyera que era algún rabino Judío. Pero cuando nos fuimos cada uno a su casa, un tío sacerdote de mi abuelo Ignacio, nos entregó una esquela mortuoria de su sobrino. Yo me quedé con mi corazón lleno de dudas y conservo su esquela mortuoria entre los difuntos recuerdos de mi abuelo. 

Antes de la Guerra Civil de 1.936 ,hubo una persecución del Colegio y Convento de Santa Rosa y las Monjas llevaron al Coso Bajo una reliquia de la Madre Berride, consistente en su corazón, para evita su fin material de el mismo. Así salvaron su existencia, que fue retirada otra vez al Convento y Colegio de Santa Rosa. Este pecado contra la reliquia de la Madre Berride, evitó que los perseguidores de la Religión se ensañaran en el Corazón de la Madre Berride. Esto me lo contó el Abogado ,que vivió en el Coso Bajo y era defensor de la Madre Berride. Este Caballero se murió hace escasos años y me recordó una de las últimas aventuras del Corazón de la Madre Berride, el Abogado Baso, que murió cerca de los cien años. Fui en cierta ocasión a ver la tumba de la Madre Berride en el Colegio Nuevo de Santa Rosa, pero las mismas religiosas no lo recordaban con exactitud. Para llegar a este Colegio, se puede acercar a él, por una calle llamada CALLEJÖN de Berride, que frente a el Cuartel de POLICÍA se dirige a una puerta secundaria ,que entra en El Colegio de SANTA ROSA.

Un momento de San Lorenzo

10 de agosto, San Lorenzo. Estoy en el pueblo y siento un hormigueo dentro de mí; es la llamada de los danzantes. Subo al automóvil, conecto...