viernes, 24 de febrero de 2023
Un poeta jienense en Cataluña
jueves, 23 de febrero de 2023
Alfonso Buil Aniés, de San Román de Morrano
In memoriam
| San Roman de Morrano (Huesca). |
miércoles, 22 de febrero de 2023
El pelo.- (año 2004)
Palabras de agradecimiento al Doctor Don Juan Carlos Jiménez Solana.
Lleva ya el Doctor Don Juan Carlos Jiménez Solana, no muchos, sino muchísimos años al cuidado de la Salud de los que han vivido en estas poblaciones alrededor de Siétamo y en esta misma Villa. Son ya muchísimos los años que yo, con mis noventa años a punto de cumplir, te debo la conservación de mi salud, igual que te debemos el agradecimiento, todos los hijos y hermanos geográficos de Siétamo, por estar presentes en esta situación. Los que hemos sobrevivido hasta hoy nuestra vida, nos acordamos de todos los difuntos, que el Señor se ha llevado de esta Tierra del Somontano, que han muerto porque la Divina Providencia, así lo ha dispuesto en las tierras de tu Partido Médico, pero no olvidamos el interés y el tratamiento que tú les has dado, tratando de conseguir la conservación de sus vidas, que no son eternas y que has conseguido prolongar los días de su vida, mientras la voluntad divina, lo ha consentido.
Todos los vecinos de Siétamo, íbamos a tu clínica para acogernos a tus visitas médicas curativas unas veces y otras conservadoras de nuestras vidas. ¿Dónde íbamos para que usted o que tú, se preocupara de la conservación de nuestra salud?. Unas veces íbamos al Centro de Salud de Siétamo, unas veces situado en “Casa Rivera”, otras en “las Escuelas” o en el “Ayuntamiento” o en el actual y moderno “Consultorio de Salud de Siétamo”. Desde entonces a los servicios realizados en Siétamo y en pueblos de Servicio Sanitario, has realizado visitas en el actual, antes viejo y bien construido Hospital viejo de Huesca. Has visitado muchas veces a los que acudían a que los visitaras en numerosos pueblos de la zona, otras en Huesca. A los sietamenses o sietaminos los has visitado, explorado y diagnosticado, no sólo en Siétamo sino donde estaban sufriendo sus enfermedades. No pueden olvidar ya tu amabilidad y tu actitud sanitaria, sobre todos los vecinos de estos pueblos, pues has acudido con frecuencia a sus domicilios, cuando la enfermedad les hacía imposible el desplazamiento a tu Clínica, para salvarse del fin de sus días.
No manifestabas con frecuencia tu satisfacción por la salvación de muchos enfermos, a los que habías salvado de la muerte. Pero yo no me puedo olvidar de la muerte de José Bergua, hombre trabajador, que había pasado su juventud, en la Guerra Civil, conducido en trenes cerrados a la luz del sol, que pidió tu auxilio, cuando ya no era posible la salvación de su vida. Me acuerdo de tu expresión de dolor al ver morirse a este hombre, y las palabras que pronunciaste lamentando su muerte, a la que no te dieron tiempo a salvar su vida.
Estabas muchas veces preocupado por la salud de tus enfermos y a veces, los asistentes a recibir tu ayuda tenían que esperar sentados en las sillas de tu pequeña Clínica, esperando con nervios tu llegada salvadora, pero se conformaban de su espera, cuando se daban cuenta de no poder ser acogidos inmediatamente por tu “mano salvadora”.
En las esperas a ser recibidos por el Doctor Don Juan Carlos Jiménez Solana, cada uno procuraba aliviar sus molestias producidas por la enfermedad, mirando aquellos cuadros, que colgados en las paredes de aquella Sala de Espera, le daban esperanza de que este Doctor, se ocupara del tratamiento, que les iba a sanar su vida.
Este Doctor, en cierta lejana ocasión, recibió en la iglesia de Siétamo, su Primera Comunión un amado hijo suyo y recordaba con cariño la figura de su amado padre, en las visitas que nos hacía, en aquel despacho de su Clínica.
En mi última visita a su sabiduría, olvidando la escasa tardanza en que me llegara mi despedida de la Tierra, dedicó un largo tiempo en apuntarse todos los recuerdos de las visitas que me había realizado en mi larga vida. Yo estaba admirado de la real preocupación del Doctor por mi salud, a la que yo espero que le dure muchísimos años.
martes, 21 de febrero de 2023
A Luis Manuel Vallés.
Casa Vallés Bandalíes, Huesca.
Luis
Manuel ha muerto y con él se ha
reactivado en mi colección de recuerdos desde nuestra común niñez cuando juntos
íbamos a San Viator, hasta una mezcla de vivencias del somontano con Huesca o
de ésta con Bandaliés, Ayera, Loporzano como partes del citado Somontano
Cuando
éramos niños, nuestros padres nos llevaban en las Fiestas de San Lorenzo o en
las ferias de San Andrés, a ver los puestos de los feriantes o de los
charlatanes, donde mientras ellos vendían y conversaban, nosotros observábamos
y escuchábamos a los protagonistas de las fiestas. Su padre, bizarro Coronel,
dialogaba con el mío del que era pariente y cuando seguíamos el camino hacia
nuestra casa, me explicaba que no llegaría a General porque había defendido a los
rebeldes republicanos Galán y García, que acabaron fusilados a pesar de su
defensa, tan tomada a pecho por Don José María y que más tarde le impidió
ascender en su grado militar.“ Franco había participado en la represión del
movimiento” y el padre de Luis Manuel, defensor de Galán y García Hernández, había dicho:”En ningún juicio
sumarísimo se puede hacer una labor de defensa “.Tenías también un tío
solterón, caballero y fuerte y noble, que alegraba la vida de tu enorme casa en
Bandaliés, donde más tarde vivió sola tu Esperanza. Ahora acudieron a tu funeral
tu doliente esposa Andreíta con tu hijo, tus hijas y cónyuges, tu hermana de
Lanaja casada con Mariano Berdún, Isabel Clara con su esposo César Escribano y
Gloria Alicia, acompañados por una multitud de amigos de Huesca y de San
Julián, Coscullano, Siétamo, etcétera. Y cuando los sacerdotes recitaban la
letanía de los Santos, contestando el pueblo a coro:”Rogad por él”, después de
citar a San Lorenzo, a San Vicente y a San Agustín, me acordé de que para
acabar debían haber dicho:”Venerable Madre Berride” a lo que todos hubiéramos
contestado, para acabar,”Rogad por él”. Y es que la Madre Berride era hermana
de Mauricia, casada con Joseph López de Zamora, antepasado de Luis Manuel en la
casona de Bandaliés, donde ayer vi en su
puerta de piedra labrada un ramo de olivo de la Paz, que reinará en la casa y
en la larga vida de mi pariente y amigo LUIS MANUEL.
domingo, 19 de febrero de 2023
OS DICHOS DE NUESTRA SRA. DE DULCIS (1982)
Buera , somontano de Barbastro (Huesca).
Viajando hacia
la bella población de Alquezar ,me llamó la atención el pueblo de Buera y
escuché el siguiente romance:
Güenas
tardes, , Ayuntamientos y Curas, y a tos Ixos qu´están por os arboles y
alturas.
No puyeis muito ta os tozals que crevaréis as calzillas, qu´as aliagas punchadoras
fan sangre n ás pantorrillas.
Si
después de bien comíus vas a bajarte os “calzons”, véstene lejos, bien lejos,
pa que no haiga mal olor.
Si
hay algún caramocano, que quiera barafundiar que s´en vaya derrepente, qu´aquí
sólo yo he de hablar.
Hay
aquí poscos gabachos (Adahuesca) y berceros
abundantes; (Huerta) algunos sucarracristos, (Bierg.) figóns que son poco
listos (Buera) y cazoleros tunantes. (Alberuela).
También
hay latacineros (Colungo) y tres de San Pelegrín y por icho que son poco , no
les dejan canturriar.
Vinateros fanfarrons con boticos y porrons, (Salas) os cheseros pocos vienen d'Azlor porque os viejos burricaus ni sin carga se sustienen.
Siñores:
Ayer
tarde estuve en Huerta, a justar un fajo alfaz pa engordar a mi caballo, que ya
ven que flaco está.
Hordio
no puede comer porque ahora ha cumplido …..solo sus ventidós años.
Así
qu´ajusté el alfalz, m´en subié ta casa Andresa, porque allí van a beber t´os
arrieros de Alquezra.
A
las seis salié de Güerta, y m´en subié hasta o molino, y a puro de caminar ya
llegué al oscurecido.
Y
me recibió muy bien aquel siño Bernardino que s´en bajó ta ó corral y agarró un
gallo lucido.
Lo
pelamos, lo cociemos, y después nos lo comiemos; cuando fuemos a dormir
estábamos ya capinos.
Ya
de día m´en fue a Güera; ya llegué noche cerrada y m´entré en casa de Ríos que
tiene puerta n´a entrada.
Y
m´aqüespedó muy bien aquel amigo del alma; ya se lo tendré presenta cuando él
venga ta mi casa.
A
lo que venía el día le dié prenso a mi caballo; pa sacar estas jornadas yé muy
preciso cuidalo.
Ya
montaba en mi caballo; a las a las seis
de la mañana; por os llanos de San Juan sintié unas campanadas, y se paró mi
caballo, y era que las doce daban.
Allí
me puse a pensar cómo feba yo as jornadas; si otra las fa en media hora, yo hi
puesto seis horas largas.
Cualquiera
lo pué comprar, cobrando tan güeña fama, pues p´a un viaje muy ligero yé cosa
proporcionada.
Caballo
ya estás contento, qu´has feito güen ejercicio; vestene ya a pajentar ta´iche
cuatrón de panizos.
Quédense
con dios, siñores, que m´en voy hasta Monzón y voy a llevar en ancas a María
Perallón….
jueves, 16 de febrero de 2023
ALBEITER PEDRO LOPEZ DE ZAMORA DE PAMPLONA-NAVARRA
DESDE ESTE PEDRO LÓPEZ DE ZAMORA de Pamplona
(NAVARRA), s. XVI,-1571, que fue VETERINARIO. Me parece que este Pedro López de
Zamora, fue un albeitar (veterinario), que fue quien dirigió los tribunales que
realizaron los exámenes que crearon los Reyes Católicos, para construir la
profesión de albéitares en España durante el siglo XVI.
Fue autor de un LIBRO de ALBEYTERÍA, QUE ESCRIBIÓ SIENDO DE
AVANZADA EDAD. Lo publicó su viuda en 1.571 y reeditó en 1.588, en el que
demuestra su experiencia larga y rica. Este PEDRO LÓPEZ DE ZAMORA fue un
albéitar o veterinario en el siglo XVI y por su nombre se cree que era de raza
judía y se cree que procedía de la familia LÓPEZ DE ZAMORA. LOS inmigrados
judíos llegaron a España y estaban controlados en los lugares donde vivían. En
este famoso autor del LIBRO de ALBEITERIA en el Reino de Navarra, vivían muchos individuos de
origen norte europeo, que estaban discriminados de los -navarros y tenían que
buscar sus medios de trabajo fuera de la sociedad normal. Pero vascos siempre
hubo individuos que buscaron salir de ese desprecio colectivo al que se veían
sujetos por la Sociedad. Entre aquellos, primitivos germánicos, muchos
procuraron escapar de esa persecución y dedicaron su preparación a actividades
nobles, que la Sociedad que apreciase su
vida y su trabajo, fuera de los pueblos. Navarra y la zona de Huesca u Osca,
tenían y poseen gran número de nombres vascos en sus tierras y en los apellidos
de sus habitantes. Por ejemplo Osca, Ayerbe, Jaca, Bolea, Baile, Jabierre,
nombre repetido en varios pueblos que todavía conservan en la Provincia de
Huesca, apellidos como Escar, Escartín y otros muchos, como el pueblo de la
provincia de Zaragoza llamado Uncastillo, en que todavía se hablaba el
vascuence. Entonces lo mismo Navarra que Aragón eran una misma zona vascuence y por tanto la presencia en
Pamplona de Pedro Lopez de Zamora que escribió el libro de Albeitería, hace
suponer que era un individuo de la misma etnia que los López de Zamora de la
provincia de Huesca. Al ser entonces una zona vascuence comprendida entre
Navarra y Huesca, nos damos cuenta de que muchas jóvenes estudiaran en Santa Rosa y allí se fundó una Comunidad femenina de
monjas más tarde se trasladaron a Pamplona. Desde casa de mis hijos Santiago y
Elena, se contempla el convento en el pueblo de Zizur, que ya ha perdido el
conocimiento Histórico de su trato con
el Convento de Santa Rosa de Huesca.
Entre ellos se encuentra el dicho apellido de origen vasco
de Zamora y López de Zamora, que tienen su origen en el pequeño pueblo del
mismo nombre en plena Sierra de Guara, donde desapareció el pueblo de Zamora,
pero quedaron multitud de apellidos de López de Zamora, otros de López y otros
de Zamora.
Don Ignacio López habitante de Zamora, mi abuelo, que así lo
escribía en la Escuela, pero que más tarde lo resumió, dejándolo en Ignacio
Zamora.
Aparecen escudos de López de Zamora, uno en Bierge, que está
comprobado su origen con mis parientes los López de Zamora. En el patio de mi
casa de Siétamo se encuentra el escudo de López de Zamora que me proporcionó
Otal de Ola. Paz Zamora, hija de mi pariente y amigo Lorenzo Zamora Blasco,
cuyos dos apellidos descienden de los que vivían en la base de la Sierra de
Guara, es decir en el pueblo serrano de Coscullano, está casada con mi hijo
Ignacio Almudévar Bercero. Allí vivió feliz Lorenzo Zamora Blasco y acompañado
de su esposa crio a su hija Paz y a su hermana, que vive en Zaragoza,
acompañada por su esposo y por su alto hijo, que ya es Maestro, viven mi hijo
Ignacio unido a su esposa Paz y me ha acompañado hasta cerca de la cima de la
Sierra de Guara a contemplar las antiquísimas cenizas de la antigua iglesia de
tiempos pasados, en que veneraban aquellos “germanos”, invasores de España.
Es el pueblo de Coscullano un pueblo muy pequeño que se
levanta en la Sierra de Guara. Desde la galería de la Casa de los Zamora,
apellido propio al principio en que los judíos pasaron a respirar la atmósfera
de la Sierra de Guara y da la impresión de ser bendecido por Dios en aquellos
restos de la vieja iglesia de cuando los judíos subieron a la altura, para
convertirse en cristianos. Aquellos judíos se hicieron hermanos de los
cristianos. Según el Papa esos judíos se conservaron hermanos de los
cristianos, pues basta escuchar en las iglesias aquellos salmos, que llenan los
misales. Los hijos de Coscullano bajaban a Huesca unas flores de altura para
vendérselas a los oscenses. Allá arriba Lorenzo me subió a contemplar aquellos
restos de una iglesia en la que se encontraron joyas germánicas, que se pueden
contemplar en el Museo de Huesca.
Los judíos han utilizado históricamente nombres
patronímicos. En el sistema patronímico judío, el nombre propio puede ir
seguido de “ben” o “bar” (“HIJO DE” EN HEBRERO Y ARAMEO, RESPECTIVAMENTE) y
“BAT” (“hija de”) y luego el nombre propio del padre. Así, por ejemplo,
Biniamín ben Abraham o Biniamín bar Abraham, o Sarah bat Abraham.
Las normas de aquella sociedad era regirse por oraciones que
alejaban a los ciudadanos de sus seres superiores de su vida normal judaica,
como se puede ver en los ciudadanos “ben” o “bar”, con el significado de “hijo”
o “hija”. El apellido
Almudévar que trajeron de Francia mis antepasados no he
podido interpretarlo, pero me ha hecho pensar en individuos franceses, que
vinieron de Francia sin otra religión que su ocultación de su antiguo judaísmo,
estando en Almudévar varios años en poder avanzar a ocupar la ciudad del Ebro.
En Almudévar llamaban a estos individuos franceses, que pretendían apoderarse
del pueblo de Almudévar, hasta que lo lograron, Pero parece que su concepto de
franceses conquistadores de España, no hacían coincidir su propósito de invadir
Aragón con su personalidad conquistadora de España. Y se llamaron los
conquistadores simplemente.
En aquellas alturas se adoraba al Señor y en las ruinas de
su ermita quedaron combativas unas joyas de historia germánica. En el Museo de
Huesca yo contemplé aquellas joyas, que lucieron los orgullosos germanos. Los
miembros de esta raza ejercían un orgullo racial y allí se encontraron sus
lujosas joyas, que duermen en el Museo de Huesca. En tanto los judíos de una
raza más trabajadora y perseguida por los cristianos, tuvieron que dedicarse al
comercio y a ocuparse en dar prestaciones de dinero a los cristianos, viéndose
a sí mismos unos avaros de la sociedad. ¿Cuáles son las diferencias entre
Sefarditas. Que vienen de España y Askenazi que provienen de Alemania. Son
nombres muy diferentes que tuvieron años de diferencias distintas.
El apellido Zamora y el de López de Zamora tienen su origen
en el pequeño pueblo de origen vasco, que estaba situado en plena Sierra de
Guara, al lado de Used y Bara. Zamora desapareció hace muchos años, pero dejó a
multitud de altoaragoneses con sus típicos apellidos de Zamora y López de
Zamora. Jugaban con sus apellidos, como mi abuelo Don Ignacio López en la
Escuela así lo escribía y más tarde lo resumió, dejándolo en Ignacio Zamora.
Fueron bajando de la Sierra de Guara y este se acomodó en Casa hoy de Vallés.
En esta casa yo no pude contemplar escudos de Zamora, porque esta pareja no
tuvo hijos.
En un folio de casa del sacerdote párroco de San Julián de
Banzo, Don Manuel Aznarez y López de Zamora, primo hermano de Ignacio López de
Zamora, MI ABUELO, aparece un ARBOL GENEALÓGICO desde Miguel López de Zamora y
sus dos hijos, a saber, Martín, heredero que renunció a heredar,
ya que él era hijo de la primera esposa de Miguel López de Zamora, que fue Paciencia
de Bara. Esta murió y se volvió a casar Miguel López de Zamora con Anastasia
Citad, madre de José López de Zamora. Martín López de Zamora, hijo de Paciencia
de Bara, cedió al hermano menor JOSÉ, el dominio de casa López de Zamora para
este hermano José, hijo de Anastasia Citad, como consta en la Escritura nº 1,
que se presenta en la fecha en 1818.
“El primero de los López de Zamora, que aparece en la
Infanzonía y que vivió en Bandaliés, fue Miguel LÓPEZ DE ZAMORA Y FUE
PADRE de sus hijos MARTÍN LOPEZ DE ZAMORA heredero, que renunció la
herencia a su hermano IUSEPH, que se transformó en JOSÉ LÓPEZ de Zamora con
fecha de 1.818, en que MARTÍN LÓPEZ DE ZAMORA renuncia a su herencia en la
Escritura y a favor de su hermano JOSÉ.
Estos datos los pone en la nota “Árbol Genealógico” escrita
por Mosen Manuel Aznarez y López de Zamora, Párroco de San Julián de Banzo
Mi madre Victoria Zamora Lafarga con su hermana Eugenia,
sobrinas de Mosen Manuel Aznarez y López de Zamora, pasaban temporadas de
verano en la Abadía donde vivía su tío en San Julián de Banzo, por donde se
accede a la Ermita debajo de una roca de San Martín de la Valdonsera, donde
vivió algunos años San Urbez, en tiempo de los moros. Estos datos los puso Don
MANUEL Y LÓPEZ DE ZAMORA, Párroco de San Julián de Banzo
En el Folio que escribieron Mosen MANUEL AZNAREZ y LÓPEZ DE
ZAMORA y acabó de escribir mi padre MANUEL ALMUDÉVAR CASAUS, aparecen después
de exponer a MIGUEL LÓPEZ DE ZAMORA, (B), sus dos hijos MARTÍN y JOSË. MARTÍN
fue presbítero y .y José se casó con Mauricia Berride.
B,-En la Infanzonía de los López de Zamora explica que
Del legítimo matrimonio que dicho Miguel López de Zamora contrajo con Paciencia
de Bara, su primera mujer, tuvo y procreó un hijo legítimo y Natural a Martín
López de Zamora y del segundo matrimonio legítimo que contrajo con Anastasia
Citad, su segunda mujer, tuvo y procreó en hijo suyo, legítimo y Natural a
JIUSEPE López de Zamora, aquellos como hijos suyos legítimos y naturales, respectivamente,
teniendo, criando y alimentando a aquellos y cada uno de ellos, por los dichos
sus padres respectiva, obedeciendo y respetando y por padre e hijos legítimos y
naturales han sido y son respectivamente tenidos y reputados de todos los que
los conocen y de ellos y de lo sobredicho han tenido y tienen noticia y tal de
ellos ha sido y es la voz común y fama pública en dicho LUGAR DE BANDALIÉS y
otras partes “.
C.- A continuación se casó JOSEP LÖPEZ DE ZAMORA con
Mauricia Berride de Huesca. Tuvieron tres hijos y una hija, a saber tuvieron a
JOSÉ LÓPEZ Presbítero y heredero de los bienes de su padre. Después vino al
Mundo TOMÁS LÓPEZ DE ZAMORA, que se casó con TERESA BARA Esta dio a luz
a luz a Victorian LÓPEZ DE ZAMORA, único llevadero de los bienes de
su padre TOMÁS. (MURIO sin hijos)
LUEGO TUVIERON a Romualdo López de Zamora, casado con
Cándida Garro y por fin tuvieron una hija, llamada JOSEFA AZARA López de
Zamora, heredera de los bienes de sus padres y casada con Don RAMÓN Castillo.
De ellos nació el que más tarde fue Don Vicente Castillo y no aparecen
sucesores de él.
MAURICIA BERRIDE DE HUESCA, fue una hija de mí familia
femenina, que se hizo monja y que nació en Noviembre de 1.658 y murió en
Huesca a los 58 años.
Vivió la Madre Berride incluso cuando se vistió de Terciaria
Dominicana, en su casa atendida por su familia. Fue llevada al Convento de
Santa Rosa cuando un tío suyo y mío, Manuel Aznarez y López de Zamora, al
Convento de Santa Rosa, que a ella y sus “hermanas de Comunidad”, en ese
Convento las ingresó.
En un papel amanece redactada la sucesión familiar en un Árbol Genealógico, escrita por Manuel Aznarez y López de Zamora, Párroco de San Julián de Banzo y lo acabó de escribir mi padre MANUEL ALMUDÉVAR CASAUS.
¡Qué amor tan grande demostró mi padre a mi madre, VICTORIA (LÓPEZ DE) ZAMORA al acabarlo!
Mi padre don MANUEL ALMUDÉVAR CASAUS; acabó de realizarlo en el mismo papel, en que había escrito Mosen MANUEL AZNAREZ Y LÖPEZ DE ZAMORA.
Pone mi padre al sucesor de RAFAEL López de Zamora CORONADO, casado con Doña Carlota CASANOBA. Viene después Eusebio López de Zamora, casado con Doña Martina Blasco. Yo me acuerdo de hace muchos años del hortelano BLASCO, al que trataban mi abuela materna Doña AGUSTINA LAFARGA y su
Hermana ROSA, como pariente. A este Eusebio López de Zamora, casado con Marina Blasco, que era pariente, sucedió mi abuelo materno
Don IGNACIO (LÓPEZ DE) ZAMORA BLASCO, que se casó con mi abuela materna DOÑA AGÜSTINA LAFARGA MÉRIZ.
De ambos nació mi madre VICTORIA ( López de ) ZAMORA LAFARGA, que se casó con mi padre Don MANUEL ALMUDÉVAR DE Siétamo,
Encontré un certificado de Mosen JOSÉ ABOS, párroco de Castilsabás y su anejo de Ayera, en el Libro de Casados de Ayera. En dicho LIBRO estaba escrito:: “En ocho se Enero del año mil setecientos diez y nueve, se echaron las amonestaciones, en la iglesia Parroquial de Ayera… del matrimonio que esperaba contraer TOMÁS López de Zamora con Mauricia BERRIDE ,vecinos de la ciudad de HUESCA. Estaba presente en el acto de la parroquia de AYERA, MIGUEL Berride, párroco de San LORENZO de HUESCA, que era hermano de MAURICIA BERRIDE.. Estaba también de testigo Mosen MIGUEL López de Zamora.
Mi abuelo materno Don IGNACIO (LÓPEZ DE ) Zamora Blasco, se casó con mi Abuela materna AGUSTINA LAFARGA MÉRIZ, que se quedó viuda el año 1.917 y ella murió cuando convivía con sus nietos, de los cuales yo era uno de ellos, el año de 1.956 o 57.
El año de 1.936, al llegar a Siétamo la Guerra Civil, nos recogió en su piso de Huesca, frente al Teatro Olimpia, a mis padres y a sus seis nietos: Mariví, Manuel, María, a mí Ignacio y a mis hermanos pequeños Luis y Jesús.
Mi madre Victoria (LOPEZ DE) Zamora LAFARGA, nació en 1.900 y murió a los cuarenta y tres años de edad, el 29 de Febrero de 1.943.
Mi abuelo Don Ignacio ( López de ) ZAMORA era un auténtico caballero que con el Presidente de la Diputación Don¡ MANUEL CAMO NOGUÉS , fue un íntimo amigo y colaboró con él en la construcción del CASINO OSCENSE. Pues una obra progresista del Arte Moderno y lo levantaron desde 1.901 y 1.904. Mi abuelo se presentaba del bienestar del pueblo y compró un material quirúrgico, para cuya compra la Diputación carecía de medios económicos.
Murió mi abuelo IGNACIO en 1.916 o en 1.917.Estando enfermo no pudo entregarlo, pero al morir su esposa Doña AGUSTINA Lafarga Mériz lo regaló a la Diputación Provincial. Recibió una carta firmada por don MANUEL BATALLA el día 18 de Mayo de 1.917.
Al Presiente de la Diputación Provincial le envío mi abuela Doña Agustina Viuda de Zamora un equipo de instrumentos quirúrgicos, para facilitar la práctica de operaciones quirúrgicas a los desgraciados que a sufrirlas acuden al Santo Hospital. “Uno pues, a la gratitud de la Comisión Provincial que ruego a Vd. Me acepte con testimonio de reiteración de perdurable reconocimiento y con las seguridades de un grato recuerdo para el que fue su cariñoso esposo, dignísimo Diputado, excelente compañero de Corporación y querido amigo mío, Aprovecho gustoso la oportunidad para ofrecerme una vez más muy afectuosa servidor” Firma Don Manuel Batalla.
Se había muerto Don Ignacio (LÖPEZ de) Zamora y él siempre soñó con ser una resurrección de un Judío. Pero su esposa se preocupaba de que muriese como un buen cristiano, pero él soñaba con seguir siendo un judío y cuando mi familia acudimos a enterrar a mi abuela en su misma Caja de muertos, presenciamos los restos de Don Ignacio Zamora Blasco y yo me dí cuenta de que su cabeza , llevaba puesta sobre su cabeza un “kepi”, o sea un sombrero pequeño ,que cubría escasamente su cabeza. Yo tuve ganas de cogerlo para guardar las inquietudes de mi abuelo, pero el “kepi” se cayó de su cabeza y quedó tapado con el cadáver de mi abuela. Había entre los asistentes un señor que no conocíamos ninguno de los miembros de mi familia y al acabar de enterrar a mi abuelo, sin decirme como se llamaba aquel Señor y nos dijimos adiós sin que yo creyera que era algún rabino Judío. Pero cuando nos fuimos cada uno a su casa, un tío sacerdote de mi abuelo Ignacio, nos entregó una esquela mortuoria de su sobrino. Yo me quedé con mi corazón lleno de dudas y conservo su esquela mortuoria entre los difuntos recuerdos de mi abuelo.
Antes de la Guerra Civil de 1.936 ,hubo una persecución del Colegio y Convento de Santa Rosa y las Monjas llevaron al Coso Bajo una reliquia de la Madre Berride, consistente en su corazón, para evita su fin material de el mismo. Así salvaron su existencia, que fue retirada otra vez al Convento y Colegio de Santa Rosa. Este pecado contra la reliquia de la Madre Berride, evitó que los perseguidores de la Religión se ensañaran en el Corazón de la Madre Berride. Esto me lo contó el Abogado ,que vivió en el Coso Bajo y era defensor de la Madre Berride. Este Caballero se murió hace escasos años y me recordó una de las últimas aventuras del Corazón de la Madre Berride, el Abogado Baso, que murió cerca de los cien años. Fui en cierta ocasión a ver la tumba de la Madre Berride en el Colegio Nuevo de Santa Rosa, pero las mismas religiosas no lo recordaban con exactitud. Para llegar a este Colegio, se puede acercar a él, por una calle llamada CALLEJÖN de Berride, que frente a el Cuartel de POLICÍA se dirige a una puerta secundaria ,que entra en El Colegio de SANTA ROSA.
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