sábado, 4 de marzo de 2023

Lucien Briet y el agua

 


Pantano Montearagón


En estos tiempos, constantemente se nos advierte a los ciudadanos del peligro que supone la escasez de agua. Incluso este año de 2008, contemplando el paso de la cabalgata de los carnavales el día dos de Febrero, un grupo de personas  disfrazadas con túnicas, llevaban sobre ellas, trozos de tela en los que ponía “el agua es vida” y en otros “es preciso cerrar los grifos”.   Antes, muchos pueblos no tenían fuente o no manaba a temporadas y ahora en las enormes ciudades, todos los ciudadanos disponen de fuentes artificiales, que son sencillamente, los grifos. Antes, en las casas disponían de cántaros y de tinajas; en  las balsas acumulaban el agua de la lluvia, que recogían no sólo la procedente de las canales de los tejados,  sino la que bajaba por el suelo de las calles. Ahora se riegan parques y jardines e incluso campos de golf. Pero la advertencia actual de que “el agua es vida”, la pregonaban ya hará unos cien años. El año 1909, publicaron en Bagneres de Bigorre,  el libro escrito en francés por Lucien Briet,  titulado “Les gorges du Flumen et le Salto de Rodán” que dice lo siguiente: en Campodarbe, a seis kilómetros de Boltaña y a una altura de 1049 metros “el agua falta hasta el punto, que durante el verano, sus habitantes se ven obligados a ir a buscarla al río Fuebolas”.Un tal Cavero, acogió en su casa al explorador del Pirineo Lucien Briet y éste escribió que le “mostró con orgullo una cisterna alimentada por goteo de las tejas de sus tejados”. Menos mal que todavía quedan hombres prudentes, como Rafael, que en Siétamo, ha construido una hermosa casa y recoge las aguas de sus tejados en un depósito. Un particular se preocupa de retener el agua, para usarla cuando tenga necesidad de ella, pero la Nación no se preocupa de levantar pantanos ni de tender conducciones, en tanto las aguas sobrantes del Ebro se van al mar, sin ser útiles a los aragoneses ni a los levantinos. En Aragón nos pasamos el tiempo reclamando las aguas del Ebro, pero sin hacer nada para retenerlas y utilizarlas y van pasando los años y regarán el Levante, sin que nosotros hayamos hecho obras para regar lo nuestro. No me refiero sólo al pantano de Yesa y a su recrecimiento, sino también a la creación de otros menores, como el que pidió el Ayuntamiento de Siétamo más abajo del pantano de Vadiello, que compensaría la injusticia de que Huesca capital se apoderara del pantano que pidieron los pueblos regados por el Guatizalema. En el río Alcanadre todavía se  está estudiando su aprovechamiento, pero  no se habla de hacer tres balsas para que rieguen en Ibieca, en Aguas y en Liesa y que se llenarían con un azud en el Alcanadre a la altura de Pedruel, que por la misma conducción, bajaría el agua por Santa Cilia de Panzano y  se podría rellenar el pantano del Flumen. Tanto le impresionó a Briet el aspecto vegetal de la Sierra de Campodarbe,  que decía:  “no me hartaría de repetir a los aragoneses que conserven con cuidado los bosques que les quedan. Todo árbol destruido por ellos, será para siempre perdido para ellos”.Quedé sorprendido porque a mí me había ocurrido lo mismo, con la Serreta de Montearagón,  a la que veo y he visto desde hace más de setenta años, despojada de sus carrascas e incluso pinos que estaban alrededor del Monasterio y he contemplado, cuando era joven, las llamas que los pastores encendían en aquellas laderas, al llegar el invierno para que en primavera brotara la hierba verde para comer el ganado, pero “ los montañeses, bajo las amenazas de la sed, tendrán que abandonar su suelo natal o vivir igual que en otro Sahara”. A Lucien Briet, un gran hombre, no le hicieron caso, a pesar de “hartarse de repetir a los aragoneses que conservaran con cuidado los bosques que les quedaban”. Yo, había sentido su inquietud, porque varias veces he escrito el caso del Sahara de Montearagón y comprendo que si a Briet no le hicieron caso, a mí,  que no soy nada, ¿cómo a mí,  me lo iban a hacer?. Si rellenaran el pantano de Montearagón con aguas de La Peña y del Alcanadre, se podría tornar verde, con un sistema de riego por aspersión, el diabólico aspecto de la asquerosa Serreta, vergüenza de Huesca.

jueves, 2 de marzo de 2023

Torla- Ordesa

 


                                                            Recogida de las vacas en Torla.

Torla es una localidad con 298 habitantes, en la Provincia de Huesca, limitando al Norte con la frontera francesa.  Es una población que limita por el Pirineo con Ainsa y con Broto. A esta zona le escribieron llamándola ” El Sobrarbe”, de cuya Historia  escribió  en la Obra Sobrarbe y Aragón el abogado Don Bartolomé Martínez y Herrero, escrita en 1.866. Escribe este citado autor, que “Ainsa fue ocupada por los dominadores moros, pero replegados los españoles a las montañas próximas del Pirineo, y que no queriendo abjurar de sus creencias santas, ni aceptar el humillante yugo de la esclavitud, emprendieron la obra colosal de la reconquista de su patria. AINSA fue la primera conquista de  estos  decididos  valientes, y el primer pueblo libertado de la dominación sarracena”. “La conquista de AINSA fue el primer hecho de armas que registra la historia”. Esta conquistada de armas fue la capital primitiva del Reino de Sobrarbe.


                                        Ainsa.

La situación de AINSA se convirtió en un punto de lucha de los cristianos con los moros, pues su asentamiento, sobre una colina, en el lugar donde coinciden su cercano paso los ríos Cinca y Ara, cuyas corrientes de agua se convirtieron en lugares de defensa de la población.  Además, tenían unos muros espesos y coronados de almenas y de torres. Estas circunstancias de que los habitantes eran el mayor número de aquella zona montañosa hicieron convertir en capital del Sobrarbe a estas montañas de Torla y de Ainsa, y comenzaron la guerra contra los moros.

Estas circunstancias hicieron que el rey don Gonzalo de Sobrarbe, sentara la capital en Ainsa, porque estaba fundada sobre una colina, en la que pasan los ríos CINCA Y ARA, CUYAS CORRIENTES SE UTILIZARON para defender la población, que estaba rodeada de gruesas murallas, que impresionasen de su capacidad defensiva.

                                           Rio Ara
  

El rey don Gonzalo de Sobrarbe, fundó su corte y en esta Villa habitaba su palacio real. Los moros pensaron que aquel pueblo de Ainsa, sería débil para defenderlo de sus ataques. Pero García Jiménez, animó a sus tropas y las impulsó a luchar y a morir si fuera preciso en su lucha contra los moros.

Estaba García Jiménez animando a los suyos y al levantar sus ojos al Cielo “apareció sobre el campo del ejército cristiano una CRUZ ROJA, que con radiante luz, brillaba sobre la verde copa de una encina”. Los cristianos de Sobrarbe celebran todos los años una fiesta, a la que llaman “La Cruz de Sobrarbe”.   Limitaba al Este con el Condado de Ribagorza, por el Norte limitaba con Francia, en cuyos límites se encuentra la bella población de Torla y por occidente con el Condado de Aragón.


                                   Torla.

 Un Restaurante de lo más alto de  Torla se encuentra limitando con Francia y a pesar de haber pasado siglos, conserva una personalidad o esencia montañesa perfectas. He visitado este pueblo y he subido a su zona más nórdica y en aquella altura pirenaica, caía una batida de nieve enana, que oscurecía el ambiente y allí en aquellas alturas, sentía por un lado una necesidad de marcharme y otra de permanecer, respirando aquel ambiente invernal. Al bajar al pueblo yo vi como un montañés acompañaba dos vacas por aquellas calles, que parecían bendecidas, por aquella Iglesia Parroquial, que invitaba a los hombres a visitar el cielo y caminando por los Pirineos, vivir un doble vida francesa por un lado y española por el Sur.

Hoy mes invernal me he encontrado con un hombre, me he visto en Huesca con un señor, que vivió muchos años en Torla y que recuerda con claridad aquel espacio, que limita con Francia, él guarda todos los recuerdos de los Pirineos y de la arquitectura de aquel pueblo de Torla. ¡Oh los Pirineos que estando situados al Norte de Aragón son diferentes del Somontano, del Ebro y de la Provincia de Teruel! De ellos se acuerda Luis Miguel Quílez Gracia. Ha vivido en Torla más de veinte años, habiendo nacido en Jaca.

Recuerda su trabajo sanitario en aquellos Altos Pirineos, pero la crisis actual de la Pandemia, lo ha hecho bajar a la capital de Huesca y allí me recuerda su vida ganadera en la Montaña.

Es Luis Miguel Quílez Gracia un hombre culto, de los que conocen la historia del pueblo de Torla. Yo tenía conocimiento de un sacerdote de San Viator, que nació en Torla y se fue a Francia a estudiar al Convento de San Viator. Ha llevado fama en Francia, pero aquí, sólo lo recuerda Luis Miguel Quílez.

miércoles, 1 de marzo de 2023

¡Qué pena, que desaparezca la moral!

 




Me he sentado al lado de una amiga, en un velador y me ha dicho, como aquella que quiere saludar en un entierro: “¡qué pena que esté desapareciendo la moral!.  Ella es una mujer, que de niña, iba al catecismo de la parroquia de San Pedro el Viejo y al Colegio de Santa Rosa, pero al crecer se puso de catequista en la misma Parroquia. Ella buscaba el camino de la vida, pues su padre se separó de su madre y ella se separó de él. Pero su padre amaba a su hija, porque la iba a buscar, desde Barcelona a Huesca y en la gran ciudad,  la llevaba a pasear por el Parque de Güell y le compraba cuentos y muchas veces, cosas que a ella le apetecían, al pasar por ciertos escaparates. Cuando ella se quedaba mirando esos  escaparates, donde se exhibían  bolsos bonitos, si la niña exclamaba:”¡qué bolso tan hermoso!, él entraba en el comercio y se lo compraba.
Es curioso contemplar en la vida, las situaciones de abandono y de soledad, producidas por la falta de moral, que algunos hombres y mujeres, muestran por medio del divorcio.
Se puede perdonar el pecado cometido, pero hay que acordarse de la debilidad, que tenemos los hombres, concretamente en materia sexual. Pero no sólo es el sexo un enemigo del amor, sino que también lo son el alcohol y el juego.
La niña crecía y crecía,  además de con su cuerpo, con su espíritu, pues le preocupaban los valores, entre los cuales el que había abandonado su padre. En cambio su madre era virtuosa, porque cuando volvió de Barcelona y contempló a su marido como un amor difícil, en lugar de abandonarlo con rapidez, esperó a que naciera la niña, a la que le pondría el nombre de  María Pilar. Por eso nació la niña en Barcelona y la Virgen del Pilar no pudo evitar la separación del matrimonio.Pero la niña María Pilar fue educada por su virtuosa madre, con mucha riqueza interior y María Pilar, que acudía cada día a la catequesis, a preparar a los niños y niñas de primera comunión, se estaba formando a sí misma con un celo extraordinario.Pilar fue creciendo y sentía el amor, de tal manera que a los diecinueve  años, se casó con su novio, que era mucho mayor que ella,  pues tenía treinta y siete años. ¡Qué suerte tuvo el caballero casándose con una mujer hermosa y joven, que lo cuidaba y le tenía un gran cariño, pues llegó a tener seis hijos e hijas, frutos de su amor!.  Él estaba acostumbrado a la vida libre con sus treinta y siete años, pero Pilar, lo amaba y no le echaba broncas ni riñas, para dar buen ejemplo a sus hijos. Hace once años que  falleció, pero sigue teniéndole el mismo amor, recordándolo con mucho cariño. Las dos hijas son enfermeras, un hijo es periodista y los demás son camareros. Esta mujer tan trabajadora, tan honrada, tan honesta  y tan amante de sus hijos, no se ha vuelto loca, sino que tiene un carácter, que hace feliz al hombre,  que tiene la suerte de hablar con ella, o más bien de escucharla, cuando habla de su amante y refiere su vida. Me la encuentro alguna vez, sentada en un velador, tomándose un cortado, para acompañar a su analgésico, porque dice que está muerta de dolores.Yo, hoy me he sentado al lado de ella y me ha contado todo lo que acabo de referir.

No se siente pesimista, sino  que es feliz, porque encuentra felices a sus hijos y como Job, ha sufrido todo lo que el Señor le mandó en la vida, pero ella sigue amando a sus difuntos y a sus hijos  e hijas.

martes, 28 de febrero de 2023

Neptuno.-

 


Me asomo, una obscura noche, por la ventana que mira al Oriente y como presidiendo el cielo, luce inamovible la luz del planeta Neptuno, en tanto a su alrededor brillan titilando las múltiples luces de numerosas estrellas. Cada estrella luce por sí misma, es decir por el fuego que constantemente arde en su estructura, pero la luz del planeta Neptuno no es propia de tal planeta sino que la reenvía a los ojos de los hombres que la miramos, porqué la recibe del sol y por eso no tiembla como la luz de las estrellas. Así como la Tierra tiene por satélite a la Luna, a  Neptuno lo acompañan dos, que son Tritón y Nereo. No creo, por tanto que se  aburra con tal compañía, pero debe de resultar monótono, al menos lo resultaría para los hombres, ese continuo girar alrededor del Sol.  Ese constante movimiento giratorio de Neptuno, lo haría huir de su continua evolución alrededor del Sol, pero éste  con su fuerza de atracción, se lo impide. Pero el Sistema Planetario que está presidido por el Sol,  y por los planetas que giran a su alrededor,  como nuestra Tierra y  Neptuno, es una galaxia más entre los miles de ellas, que se alejan rápidamente unas de otras. A esta teoría de la expansión, se opone otra que llaman de la refracción, que dice que  antes o después, vendrá una desaparición de Galaxias, cuya  materia irá desapareciendo por los “agujeros negros”.

Cuando hablamos de temas tan grandiosos sobre las Galaxias, en que, por ejemplo, la distancia mínima entre la Tierra y Marte es de cuarenta y ocho millones de kilómetros, se preguntan algunos: ¿ por qué nos importa tanto el viajar a Marte, entre otros muchos, si nosotros no hemos de vivir más de cuatro días?.

Y sin embargo, otros piensan que el hombre, con su cerebro inteligente, está creado por Dios para formar parte de la Creación y siente la necesidad de explorar sus caminos. Ya ha empezado a seguirlos,  por ejemplo, al subir a la Luna.

En un momento de meditación, he visto una imagen de la Virgen, pintada por Murillo y me ha llamado la atención el ver como se apoya su espíritu en la materia de un tajo de la Luna. De esa visión deduje que  esa inquietud de cada individuo por estudiar los caminos de las Galaxias, no está impulsada sólo para su beneficio, sino para el de toda la Humanidad. Parece que el Espíritu Santo está en contacto con el hombre,  pues hay una oración, que dice: ”Envía,  Señor tu Espíritu y todas las cosas serán creadas y renovarás la faz de la Tierra”.

Ahora parece que la humanidad está de acuerdo en subir al Planeta Marte, donde parece que hay vida. Y esta vida es lo que más debe preocupar a los hombres. Hay personas, que tienen una gran inteligencia y que ¡ojalá! vean subir o tal vez  suban ellos mismos a Marte, porque siempre se han preocupado por el pan, el trabajo y la cultura del pueblo

Ahora ven que igual que puede retroceder el mundo de las Galaxias, está retrocediendo el mundo de la economía y el del trabajo. Del  retroceso galáctico sería el Señor el causante, pero del nuestro, somos nosotros mismos.

lunes, 27 de febrero de 2023

De los orígenes del hombre

 


Charles Darwin


Un día cualquiera de este mes de Junio del año 2007, revisando una vieja maleta de madera, llena de libros, encontré una revista del año 1896, titulada La Controversia, en la que trataba de la Evolución de los humanos, que según Darwin, vienen de los monos. Y leyendo alguna de sus páginas, decía: “Recordemos, por otra parte, que la distribución tan característica (de razas) en el hombre hace de él un tipo apartado de la serie animal, y no recuerda el tegumento velludo de ninguna especie inferior”. La escasez de pelo en el hombre, lo hace un tipo aparte en la vida animal, pues no recuerda el tegumento velludo de ninguna especie. Parece ser que la Evolución del mono hacia el hombre, ha ennoblecido a éste, haciéndole perder el cabello. ¿Qué tendrá que ver la evolución del hombre con la pérdida del cabello?,  por  que   existen hombres barbudos y hay otros, como me dijo mi amigo el sesudo Angel, en un bar, que se depilan con pinzas. ¿Para qué?,   pues   según podemos ver, hay hombres barbudos,  que consideran que la posesión de una barba y de un bigote es un síntoma de humanidad y de elegancia, en cambio los hay , que obedeciendo a su subconsciente, consideran  la carencia de cabello, como una relación con el progreso de los hombres. Ese progreso, para unos es una pretensión de suprimir el sexo o  una tendencia a la eliminación de dicho sexo de los humanos, como para ascender los hombres a la categoría de ángeles, para convertirse en espíritus, carentes de sexo y para otros es simplemente un cambio psico-fisiológico de su sexo.  Orígenes nacido en Alejandría el año 185 y gran cristiano se castró y se convirtió en eunuco, tal vez para no tener ocasión de faltar al sexto Mandamiento; por tal causa no fue canonizado,  a pesar de ser un gran teólogo. Se lo tengo que consultar a Angel, que piensa y piensa, y algo me dirá, para aclararme o para confundirme.Vuelvo  a  leer la página 145 de la “Controversia”, que dice: “todo católico partidario de la evolución aplicada a nuestra especie, debe admitir que un sólo mono ha servido al Creador para la formación del primer hombre”. Pero otros pensaban, en los años finales del siglo XVIII, según la Controversia, que se suponía “por ciertos evolucionistas, que  el origen de la vida fue dado directamente por el Creador a varios tipos bien definidos. ¿Qué diremos entonces de las ramas distintas de aquella de la que el hombre ha salido?”. Sencillamente, que ahora les dan la razón, porque están haciendo una investigación, con el fin de conocer el genoma de los hombres de Neandertal, que eran hombres, como nosotros y que sin embargo, se quedaron en el fin de su evolución , porque desaparecieron. ¿Cómo se enteraron en el siglo XVIII, de la desaparición de algunos predecesores del hombre?; pues de la misma forma que Julio Verne escribió “De la Tierra a la Luna”, muchos años antes de que nadie creyera la posibilidad de que el hombre pudiera subir a la luna. Lo intuían. Hoy en día, hay más medios científicos para la investigación y de estos medios se ha llegado a la conclusión de que coincidimos el hombre actual y el de Neandertal en un 99’5 por ciento, Ahora habrá que estudiar ese 0’5 % que falta, para conocer qué fue lo que nos convirtió a nosotros en “homines sapientes”, aunque procedíamos del hombre de Cromagnon y no del de Neandertal. Hace poco tiempo leí que en una isla de Oceanía, había unos hombres, que al parecer procedían de los hombres de Neandertal y ahora vienen las lamentaciones de no haberles apoyado para evitar su desaparición. El hombre actual se preocupa de la alimentación de sus miembros y de su salud, pero ¿después qué pasará?. Dios es eterno y ha hecho que el hombre se preocupe de buscarlo, ya en  los medios de subir  a la luna o a Marte o que estudie las nuevas normas de la geometría, para alcanzar a comprender las rutas para llegar a esos planetas. Es difícil saber cosas del Universo para obtener respuestas de confianza, que nos aparte de la incertidumbre. Por eso, sin la ayuda de la Fe, como de la intuición en la Ciencia, será difícil conocer al Señor.

domingo, 26 de febrero de 2023

El enterrador


Verderol
 
 
Canta una antigua canción: “Era Simón en el pueblo, el único enterrador” y explica como llevaba a su hija a enterrar al cementerio, porque la  llevaba, acompañado por otros amigos, sobre uno de sus hombros, pero lo que más le dolía, era su corazón. Así, cantando lo manifestaba, cuando  dándose a conocer,  decía : “Soy enterrador y vengo de enterrar mi corazón”.
En cierta ciudad, conocí a otro enterrador, con el que tengo una gran amistad. Cuando nos saludamos, aprecio que la piel que cubre sus manos, es  áspera y dura, en contraste con el cutis que cubre su rostro, que es alegre y en armonía con su sonrisa. Hablamos de diversos temas, pero no sólo de  difuntos, de los que  unos,  entierra en sus nichos y a otros en mausoleos, en tanto a otros los entierra en plena tierra o lanza al aire o a la tierra los polvos que han quedado de la incineración de sus cuerpos. Ya dicen los Miércoles de Ceniza cuando la imponen sobre nuestras cabezas: “acuérdate hombre de que eres polvo y en polvo te has de convertir”. Tarda muchos años la conversión del cuerpo en ceniza, pero el hombre moderno quiere adelantar los hechos e incinera a sus difuntos. Ahora nos damos más prisa en quitarnos de delante a los difuntos. Pero está claro que antes también  las hubo, como la que puso en práctica un enterrador, que conducía los caballos negros del Hospicio y que se llamaba Pascual Montenegro. Y así lo tengo escrito en mi libro “Retablo del Alto Aragón”: “ Así  como Simón en el pueblo era el único enterrador, Pascual fue en Huesca el último que condujo a los difuntos en un  coche de caballos mortuorio, como una carroza en la que se hacía el último viaje y no triunfal precisamente… Pascual iba revestido de negra librea con alamares dorados, que concordaba con su rostro moreno y taciturno. A su paso por los Porches, la gente se levantaba de sus butacas del Flor  o del Universal y unos inclinaban reverentemente la cabeza y otros hacían devotamente la señal de la Cruz. Años antes el difunto era conducido a hombros hasta los Porches, donde se introducía en la carroza…allí se disolvía el duelo y los más allegados iban al cementerio”.
Los había que no respetaban ni la muerte. Como “Carrusco”, que en cierta ocasión, cuado iba a ser introducido el féretro en la carroza, arreó a los caballos, que se arrancaron veloces”. El malintencionado, engañó a los caballos, a los que Pascual Montenegro amaba profundamente, ya que cuado tomaba café, les hacía lamer el azúcar a la que él renunciaba.
Pero mi amigo el enterrador de manos ásperas y cutis fino, también amaba con locura a un nieto suyo, pero así como a los caballos se les perdió la elegancia de su paso y de su trote, a su nieto, “ Lorenzín”,  una enfermedad, le hizo perder su salud. A los caballos de Pascual Montenegro les gustaba el azúcar y al nieto de mi amigo le gustaban los pájaros. Por eso su abuelo, al darse la fecha en que el niño hubiera cumplido cuatro años, fue al cementerio  y le llevó un pájaro de colores, que compró en una juguetería. Al llegar la comitiva familiar al frente del nicho y mostrarle el pajarico, otro pajarico se puso a cantar sobre una rama próxima. Mi amigo, el de las manos duras, sintió reblandecerse su corazón al escuchar cantar al verderol y de sus ojos salieron lágrimas de felicidad.

sábado, 25 de febrero de 2023

Valle del Ara, por Jánovas, hasta Ainsa

 

Río Ara


El río Ara, que corre por el Noreste de España, por el Sobrarbe, de la provincia de Huesca, convierte el Valle por el que pasa, en una de las zonas más bellas del Pirineo. ¡Qué vistas más maravillosas ofrece al que tiene la curiosidad de contemplarlo!. Nace en la vertiente Sur del monte  francés de Vignemale, que alcanza los tres mil doscientos noventa y ocho metros de altura. Se une con el río Arazas, que viene de las Tres Sorores y corre por el Parque Nacional de Ordesa. Pasa por el destruido pueblo de Jánovas, por Lacort y Lavelilla, cuya visión hace llorar,  a veces, a los viajeros, porque esos hermosos pueblos, han sido destruidos  por el hombre. Quisieron crear un pantano a la entrada del Cañón de Jánovas, con el deseo de aprovechar el agua para regar los secanos de la Tierra Baja y para obtener energía eléctrica, pero no pensaron, que había que respetar el Pirineo, para que por su belleza, diera vida a aquellos pueblos,  que serían visitados por los españoles y los europeos, desde su Unión Europea. Los Pirineos son y han sido y tienen que volver a ser un gran País, pues hasta ahora, sólo  han sido víctimas de la separación y del contrabando, al privar a estos terrenos montañosos,  de  un comercio libre, entre ambas vertientes de la Cordillera.

Como escribí en mi artículo “El Pantano de Jánovas”: “en otros tiempos (1950), quisieron levantar dicho Pantano, pero pasaron aquellos tiempos y dicho embalse está, ni siquiera comenzado”. ”¿Devolverán las casas o más bien sus ruinas y las tierras que expropiaron a  aquellas buenas gentes?”. Este verano pasado subí a Lanuza, donde también acabaron con el pueblo, pero han hecho felices a los hijos de Lanuza,  ”que no han perdido tiempo en restaurar sus casas y en convertir el lugar en un centro turístico”. En mi artículo “La reversión de Jánovas”, afirmo: “ En este Valle del Ara, diez pueblos quedaron casi despoblados,  desapareciendo la identidad de aquellas gentes, que habitaban estas zonas, con el escudo de Aragón , erigiendo el Arbol de Sobrarbe, con su identidad, nacida hacía siglos, de los navarro-aragoneses. Se dejaron casi de escuchar jotas, de recordar a Lucien Briet, con las bellas fotografías, que obtuvo en Lavelilla, sus bailes folklóricos, los rituales del Carnaval, llevando figuras de viejos en los hombros, procesión carnavalesca, igual que la siguen haciendo en Torres de Montes, en el Somontano.

Mal trato recibieron los vecinos de esos tres pueblos, pues a la Maestra la sacaron de la Escuela agarrándola por los pelos, en tanto que a los niños los hicieron salir a patadas”. Contaba el valiente Emilio Garcés, que murió el día 17 de Septiembre del año de 2001, como bajaban los maderos, formando las “navatas”, hasta Tortosa. ¿Qué gente!, los del Valle del Ara, que estando limitando con Francia, tenía que llevar, las “navatas”, hasta el Mar Mediterráneo”. Y el año 1950, estuvieron a punto de hacerlos desaparecer.

Los vecinos de Jánovas,  Lacort y Lavelilla,  pintaron en la paredes de sus edificios, ”Jánovas no rebla”, pero la ronda de Boltaña cantaba: “Y aunque han pasado muchos años-no podré nunca olvidar, aquella mañana en que cantaba:”A Jánovas digo adiós,-a Laveliila y Lacort; adiós barquitos hundidos, adiós; mi pobre País, adiós”.”Mi pobre País,  adiós”.

Qué maravilloso es el Valle de Ara, ya que por su parte superior aparece el cielo de Sobrarbe, con los Parques Naturales de Posets-Maladeta, el Parque Natural de Ordesa y el Monte Perdido, y por abajo limita con la Sierra de Guara.”El río Ara de nombre vasco-ibérico, nace en la frontera con Francia, recibe en su orilla derecha el río Arazas, desciende por Bujaruelo, pasa por los pueblos de Torla y de Broto, sigue por Fiscal, Lacort, Lavelilla, Jánovas y Boltaña y desemboca por L´Ainsa en el río Cinca”.

Durante los primeros días de Febrero de esta año de 2012, me han mostrado la Urbe, más antigua y más bella, a orillas del río Ara, donde ese río besa al Cinca. L’Ainsa es el contraste entre Jánovas, Lacort y Lavelilla, porque en la Urbe de L’Ainsa, no podemos hacer otra cosa que acordarnos de la  destrucción de los pueblos, bañados por el río Ara. Al llegar a L’Ainsa, se aparca en una enorme llanura y al bajar hacia el Castillo, los fosos, las murallas, la Iglesia y la Plaza arqueada, mi nieto Luis, halló un coche Ferrarari, y se posó, ante él y le hicieron una fotografía. ¿De quién  era ese soberbio coche?, tal vez de un andorrano, pero más probablemente de un hijo de la Fueva, que se fue al Pirineo Andorrano a buscar el progreso, que habían matado en el Valle del Ara. En aquel paisaje urbano, tan seductor, estaban las gallinas y los gallos  de la Fueva, las vacas rubias y en  pequeños puestos, se servían sabrosos bocadillos, apañados con trufas de color negro, y sabor que encanta al que las consume. Estas trufas las cosechan valiéndose de perros, a los que ya tenían  acostumbrados a cazar liebres y conejos. En los fosos se veían líneas repartidas con material de plástico, para hacer ejercicios caninos. En la pintoresca Plaza, vendían de todo, en puestos repartidos por ella. Allí se exhibían chorizos y longanizas de distintas zonas de la Península, igual que variedades inmensas de quesos .

Me paré en un mostrador, donde un hombre  pequeño de estatura y largo en simpatía, vendía vino y que allí vivía en el número 21. Me empezó hablar  él y yo no pude menos que recordarle la Pasión y casi muerte de Jánovas, Lacort y Lavelilla y él reaccionó con un salto en su interior, porque me dijo “espere, porque le bajo una poesía de Jánovas”. Me dejó allí , sólo, gobernado las garrafas de vino y por cierto, que llegaron unos posibles compradores y estuvimos hablando de sus cualidades, porque era un vino producido en L’Ainsa, No tardó mucho en volver y dejó ante mis ojos, el recuerdo de cincuenta años de dolor y de retraso en Jánovas, Lacort y Lavelilla. Sentí en mí un disgusto enorme y un juramento en trabajar por qué  esa gente del Valle del Ara, en medio de los Montes Pirineos, por los que bajan  los ríos que llenan los pantanos, estaban demostrando una capacidad de creación, que volverán sus paisajes pirenáicos,  en Andorra. Yo he leído mucho sobre el Pantano de Jánovas,pero lo que no podía esperar,que cincuenta años más tarde, en una Feria de L’Ainsa, MANUEL ONCINS BUIL, en la Plaza Mayor, me recitara su poesía ”Jánovas”, que así se expresa:” ¿Qué tendrá este pueblo-que va tan de boca en boca?.¿Què tendrá este pueblo-que vuelve a la gente loca?.Toda España lo conoce- y lo quiere como el agua, para su boca. Aunque lo hayan  derruido, sus gentes sois como rocas. Por el maldito Pantano- las casas dinamitaron  a arrojaron de su pueblo- a quienes tanto lo amaron. –Pueblo de verdes praderas,-y con su colgante puente,- dio cobijo y vida- a su trabajadora gente. De la ribera del Ara- tu fuiste siempre el primero,-y aunque os rompieran las casas-en vuestro corazón leo,-todo el amor que sentís y que apoya el mundo entero.-¡Cuánto me gustan sus gentes!.- ¡Cuánto me gusta este pueblo!.- Las Fiestas que allí se hacían- no se pueden comparar.-Con los borricos, los pollos se ganaban a trotar.-En una percha colgados los guardaba el mayoral- y había que subir a ella-por lo alto el animal.

Antes de llegar aquí,-de a cien metros se salía,-con la albarda del revés- y sin atarle la cincha.-Corriendo iban los borricos con quienes los cabalgaban,- y en un pequeño descuido-en el suelo los tiraban, -luego al reemprender la marcha,-un par  de coces les daban.

Esto era como un Teatro,-siendo actor el animal.- Nacisteis tras de la roca,-gran ejemplo al mundo dais- del amor a vuestro  pueblo–que en el corazón lleváis.-Yo os admiro con mi alma y todo mi corazón,- por luchar como luchais,- al estilo de Aragón.

Dios quiera que pronto vea,- por qué mis día se acaban—ver reconquistado al pueblo,- por quienes tanto lo amaban.-Se espera un día de gloria,- y la tormenta domada,-para volver a Jánovas,- por toda la eternidad.-

Los que perdieron su vida,- por qué al otro mundo fueron,- -un poquito de Jánovas,- se llevaron hasta el cielo.

Con todo cariño: Manel Oncins Buil.

Siempre se ha tenido  a Aragón, fuera de los Pirineos y Cataluña y País  Vasco han sido privilegiadas en su industrialización. ¡Ya vale de que a Aragón se le mantenga separado de Francia y de España!.  Es preciso que Europa se dé cuenta del trato que ha recibido y que por Aragón entre el Tercer Paso desde Africa a Europa, desde Portugal por Madrid  y que desde Valencia a París, se transporten las naranjas y limones, que comuniquen a Europa, la sangre española, con la fuerza que le transmite la Vitamina C.

Un momento de San Lorenzo

10 de agosto, San Lorenzo. Estoy en el pueblo y siento un hormigueo dentro de mí; es la llamada de los danzantes. Subo al automóvil, conecto...