miércoles, 25 de noviembre de 2020

El Beato “Pelé”

 


Hace tiempo que conversé con un gitano sobre la beatificación de Ceferino Jiménez Maya, al que en Barbastro, llamaban “El Pelé”. Hoy, último sábado del mes de Julio de 2010, nos hemos vuelto a encontrar al lado del parque. Me ha llamado la atención el collar de medallas, que colgaban de su cuello. Nos hemos puesto a repasarlas y entre otras estaba la del “Pelé” acompañado por un Señor Obispo, que fue con él beatificado. Le recordé la figura gitana de un hombre piadoso, caritativo y amante de rezar el rosario; tanto es así que al encontrarle sus asesinos un rosario, no dudaron ni un segundo en fusilarle. Parece raro que el nombre de un cristiano sea el de “Tío Pelé”, pero no lo es, porque con dicho nombre se sienten los gitanos hermanos, parientes y confiados en la buena voluntad del santo al que llaman “Tío Pelé”. Es cierto que los gitanos son amantes del prójimo o “próximo”, porque cuando uno va a las Residencias de Ancianos, no se encuentra en ellas, a ningún gitano. Pero, ¿es porque se han muerto o los han abandonado?, no, lo que pasa es que los aman tanto, que ellos los cuidan en sus domicilios. Sienten los gitanos la presencia en sus vidas de un Ser Supremo, porque no sólo asisten a capillas cristianas, sino que van a la iglesia del Convento de la Asunción, una vez al año y allí participan en la celebración de la Misa. Y todos los gitanos acuden a los entierros de sus hermanos gitanos y no se sienten discriminados por asistir a una Misa católica, cuando de ordinario van a celebrar cultos cristianos. Mi amigo, emocionado, me recordó la sorpresa que se llevó hace pocos días, en la Catedral de Huesca, al encontrar a un sacerdote gitano, celebrando la Misa. No pudo aguantar la sorpresa y cuando acabó el santo sacrificio, lo saludó y allí brillaron las dotes gitanas del culto a Dios y a la práctica del arte, porque el sacerdote don Juan Cortés, espontáneamente se puso a tocar palmas con todos sus hermanos, que acudieron a su celebración de la Misa. Pero no es raro que haya sacerdotes y maestros entre los gitanos, porque cuando voy a Siétamo y paso por Quicena, me miro al Ayuntamiento y allí veo con frecuencia a Israel Cortés, gitano y Alcalde de dicho Ayuntamiento. No todos estudian lo que necesitan los niños y los jóvenes pero existen multitud de gitanos que se dedican al comercio y todas las semanas, próximos al Camping de San Jorge, montan unos mercados atractivos y baratos. Antes recogían mimbres y cañas para fabricar cañizos, que servían para retejar los edificios y mimbres para crear hermosas cestas y ponerles a las sillas ,ya gastadas nuevos asientos. Yo todavía conozco a una gitana anciana,que pasaba por los pueblos próximos a Huesca a vender canastas, canastillas, cestas y cestillos para guardar las mujeres sus costuras.Se ha acabado esa época y yo mismo lo he experimentado en un huerto de mi casa,en que en tiempos se plantaron varias mimbreras, pero hoy ya se han arrancado. Hay que pedirle al “Tio Pelé” que con su ejemplo, estimule en sus hermanos el amor al trabajo, aunque sea distinto del de los paisanos, pero que, como antes, se sacrifiquen para vivir felices en unos tiempos en que van desapareciendo los carros, las mulas, los cañizos y los mimbres. Se acaba el uso de los materiales vegetales y aumenta el empleo de los metálicos y los gitanos en Andalucía, forjaban el hiero con un arte de maestros, que podrían renovar en estos tiempos en que va faltando el trabajo.


martes, 24 de noviembre de 2020

Gibraltar, colonia inglesa en España

 



Me he quedado absorto de leer estas palabras de Otto Von Bismarck, que dice así: “La nación más fuerte del mundo es sin duda España. Siempre ha intentado autodestruirse y nunca lo ha conseguido. El día que dejen de intentarlo, volverán a ser la vanguardia del mundo”.
¿Qué habría visto Von Bismarck en el comportamiento de los ingleses con su política a nivel mundial ?. Si,  Bismarck  fue uno más de los observadores políticos, pero fueron muchos los que,  como   Alvaro  Van  den Brule,  han escrito con claridad el comportamiento inglés en su tarea política.
Pero no es sólo Alemania, sino que también Francia, se quejó del comportamiento de los ingleses, como en el mismo centro europeo, el poeta francés Agustín Louis Marie de Ximénez (1726-1817), hombre proveniente de Aragón, era un poeta, que en sus versos llamaba a “atacar desde sus propias aguas a la Pérfida Albión”, como tantas veces se ha llamado a la Gran Bretaña.
Pero yo he observado el desprecio que Oficialmente se ha usado por la política inglesa a lo español, incluido incluso el idioma castellano. Desde siempre los británicos han tratado con desprecio a los españoles, como ahora se ve como los de habla inglesa, querrían muchos de ellos, paralizar el desarrollo de la lengua de España.
 Este desprecio lo noté yo cuando la Caja Rural nos llevó a Gibraltar. Nos subieron a la parte alta de la Peña de Gibraltar y allí después de  explicarnos  que   en  aquellos espacios, vivían unos monos, que, por lo visto descendían de aquella zona, hacía siglos. Nos llevaban a visitar alguna especie de museo, pero como aquellos  guías   turísticos,  querían  hacernos  contemplar  que  en  ese pequeño territorio gibraltareño, el dominio de los monos que representaban para ello, aquellos inocentes animales, no quisimos entrar dentro del museo, porque no admitíamos la superioridad inglesa sobre los españoles. Aquellos individuos que nos querían explotar el dinero con aquellos monos, callaban el español y sonreían cínicamente de nosotros.   
No podemos dejar de olvidar la Historia, que nos recuerda que los británicos han mirado siempre al continente europeo como poblado por enemigos. Lo peor es que la antipatía y el semi - odio  de  los ingleses al resto de Europa, en estos tiempos siguen siendo los mismos.
Tanto es así que los hijos de la “pérfida Albión siempre han deseado navegar solos”. Efectivamente al formarse el Mercado Común, se quedó navegando en solitario con su moneda inglesa.
Y ese desamor en una prueba realizada electoral, no hace mucho tiempo, ha manifestado el deseo de separarse del resto de Europa.
Pero al encontrarse los ingleses con su rechazo electoral a su unión con Europa, dan vueltas a su cabeza y unos dicen que no quieren su separación del resto de Europa  y  otros  que  sí  que quieren, pero ponen como condición ventajas, que ya han perdido, al ser rechazada la sujeción de Gibraltar a Inglaterra. Y sueñan que Gibraltar no es una colonia inglesa en España, sino que es una maravillosa joya conquistada con su poder conquistador en la península ibérica. ¡Qué visión tan extraña esa de que Inglaterra conquistara a Gibraltar,  para  poseerla  eternamente!.
¿No se acuerdan los ingleses de las enormes colonias, que tuvieron por el mundo, como la India, Hong-Kong, Nueva Zelandia,  Africa  del Sur, para concretar en Gibraltar su amor colonial, que no puede nadie en el  Mundo  pedir  que  le  sea  devuelto?. Pero en ese deseo de conservar Gibraltar, no estará el amor de miles de ingleses que quieren vivir en España y desean al mismo tiempo estar cerda de su “amoroso recuerdo de Gibraltar”.
 Se entiende este corazón inglés viviendo en España, como muy próximo a Inglaterra, porque se encuentra cercano a Gibraltar.  En   cambio  el  grupo oscense que estuvo visitando Gibraltar se sentía despreciado por los guías que les acompañaban, que seguían hablando en inglés, llegando a despreciar su oferta, desde luego preparada para ganar dinero. Así como los ingleses que viven en Andalucía se sienten felices cerca de Gibraltar, nosotros los españoles invitados a visitar a los monos, nos sentíamos despreciados, en esta colonia, de la que se apoderaron los de la “Pérfida Albión”.
El gran escritor español de los Episodios Nacionales, Pérez Galdós en el libro Bodas Reales, escribe lo siguiente “ que es la Inglaterra esa puerca, ya sabe usted, a quien dan el mote de la perdida Albión”.

Carta de Doña Aurora




 

El villano en su rincón.-

 


                                                      

El villano en su rincón toma el sol en la solana, mira quien va por la calle y a unos, saluda amistoso y a otros les niega el saludo. A las mujeres ancianas apenas si se las mira, pero a aquellas más lozanas las envuelve en su mirada.

Muchas veces las requiebra  y pretende enamorarlas. Unas sonríen contentas y otras le dicen imbécil. Unas quedan satisfechas y otras se quedan frustadas, porque el requiebro querrían que se lo hiciese un marqués.

Lía en papel el tabaco que sacó de su petaca y los domingos presume de un largo cigarro habano. En la mesa del café espera formar pareja para jugar la partida al julepe o al guiñote. Cuando  gana le parece que es el rey y cuando pierde reniega y hasta llega a blasfemar. En la velada se queja de lo mal que está la vida, de lo caros que se han puesto las tasas y los impuestos, de lo poco que trabajan esos jóvenes de ahora y de la poca vergüenza que tienen las  jovenzanas.

Cuando se muere lo llevan de  concejada al fosal y luego los herederos se disponen a heredar.

El villano de la corte también tiene su rincón. Viste su traje de rayas con corbata de colores, le saludan las fulanas y charla con los señores de lo fatal que está España. Va del puesto que trabaja a su café habitual, se para con el portero de la casa del marqués; los domingos va a la casa regional, por ver si llega el villano desde su aldea natal. Este le cuenta los chismes de lo que ocurre en el pueblo, de los vagones que coge y de que ha matado el cerdo. El villano de la corte le comenta la amistad que le profesa el ministro de finanzas, lo que lo quieren la empresa y la señora marquesa. Pero no le dice nada de la pensión en que duerme, de las chinches que le pican y del frío del invierno. De ilusión también se vive y ambos contando grandezas de su rincón respectivo, las recuerdan para  aparentar nobleza.

El villano en su rincón hace de él un castillo, desde el que ataca y defiende lo que la vida le ha dado y lo que de ella ha esperado.

lunes, 23 de noviembre de 2020

Costa vivió en la pobreza y soñó en la riqueza de su provincia.

 

Hace ya muchos años que pronuncié unas palabras,  la  víspera  de  las  Fiestas de Graus y el Ayuntamiento me dio como premio, un retrato de un gran hombre altoaragonés, llamado Joaquín Costa.
 Cuando entro en el piso de casa Almudévar de Siétamo, me miro y al lado de su puerta, siento la mirada de Joaquín Costa, que fue un hombre que no alcanzó riqueza monetaria para sí mismo ni para su pobre y sacrificada familia. Ese retrato de un hombre pobre en dineros y riquísimo en ideas que buscaban alcanzar la grandeza de las tierras oscenses, a través del agua de sus ríos. No puedo olvidarme, cuando voy a entrar en el piso donde nací, de mirar su retrato, que me regalaron en Graus, de un hombre que no pasó de pobre él mismo y su familia, pero que concibió  la  riqueza  no  sólo  para  él, sino para todos los altoaragoneses.
Su vida fue y todavía continúa en Aragón, como la de  un  profeta  aragonés,  que soñó con el bienestar y el progreso del Alto Aragón, bautizando con agua de sus ríos, esas tierras sub -pirenáicas,  que siempre han estado al servicio de España, como cuando se cortaron en el sur de la Provincia, aquellos resistentes árboles, que aguantando la sequía durante sus vidas, sirvieron para crear la Flota que se dispuso por parte de España, para evitar que Inglaterra, arruinara su porvenir. Esos restos de bosques, se quedaron en la Sierra de Alcubierre, aumentando con su desaparición, la  labor  antiarbórica  en aquella Sierra de Alcubierre. 
Pero no sólo fueron los ingleses los que procuraron destruir la creatividad de España, sino que también   los  españoles   la han forzado a hacer de Aragón, principalmente a la provincia de Huesca, una tierra de  una sequía desgarradora  y de un aislamiento casi absoluto con Europa.
Alfonso XII y su hijo Alfonso XIII, comenzaron a comunicar España con Francia y en 1928, se inauguró la  Estación  del  Canfran.  Hace  alrededor  de  cien  años  que se empezó a crear el Ferrocarril  Internacional y todavía estamos esperando que se realice un paso unitario con Europa.
Y todavía sigue el abandono de Aragón, pues han terminado la comunicación con Francia   a través de  Cataluña, pero aquí sigue el ferrocarril por  Canfrán, con el arreglo de su estación y Aragón por el que deben pasar los ferrocarriles a Valencia , a Madrid, a Andalucía y  porque  no decirlo , a las  Africas , y por Canfran, ya no pasa nadie.
 Entre tanto se  van  los  altoaragoneses  a  Cataluña  y  aquí  nos estamos convirtiendo en un desierto. Si todavía no es un desierto, lo evitó  Joaquín  Costa,  que  nos narra su viaje a Graus, donde acudió a acompañar a su padre en su muerte. Escribe:  ”Llegamos  a Graus a las diez y media de la noche y cené en casa del Noy; fui a casa y hallé a mi padre sufriendo en la cama por consecuencia de los calores del día y riesgos de la noche, un hermano fallecido, una hermana sirviendo, mi madre envejecida y acabada,  y todos y todo en la miseria, apiñados  en la mitad de habitación que tenían antes, de la cual los echa Pajizas este año, y cuyo Pajizas les quiere poner pleito negándoles jornales”.
“Cuando me quedé solo a media noche, rompí a llorar desconsoladamente, considerando tanta miseria en contraste con mi edad, y con mi imposibilidad actual de remediarlo, y con que yo hubiera podido  arreglar  todo  esto  si  hubiera  sido  jornalero,  y  con  qué  lejos de eso les había estado pidiendo duros y duros todo el año, habiendo  pedido prestados los dineros con los que había comprado las botas que llevaba. Cuando fui a ponerme en la cama y vi el color y pobreza de la sábana de debajo, rompí a llorar más desesperadamente todavía, considerando que mi padre había dejado el colchón para prepararme esta cama, y quizá hasta la pobre sábana, acordándome del gasto loco hecho por vosotros en el viaje de Madrid aquí, la decadencia de una familia y la triste situación mía. No podía consolarme en la cama; me arrancaba el cabello de la cabeza, me escondía la cara en las manos como avergonzándome de mí mismo aun en la oscuridad; estuve llorando hasta que ya muy entrada la noche, me tendió el sueño.  ¡Ay!. Quisiera no haber venido, y quisiera haber venido y siento que se haya muerto mi hermano, me alegro y siento haber estudiado, etc., etc. “
¡Qué contraste entre tu pobre situación económica y la riqueza provocada por tí, Joaquín Costa en las tierras oscenses con su conversión, de sus ríos en pantanos, canales y acequias para convertir sus  secanos  en fértiles  tierras  de  huerta!. Sin enriquecerse Joaquín Costa regó la provincia de Huesca, pero él vivió en la casi pobreza.
Pero ¡qué sufrimientos padeció Joaquín Costa en su relación con Conchita Casas “padeciendo la afrenta de conocer cómo los Casas visitan Graus por ver de formalizar las relaciones con los Costa!.  “Los Casas jamás emparentarían con ellos por causa de  su  pobreza”. No sólo fueron los disgustos del amor los que sacrificaron a Joaquín Costa, sino los profesionales en 1874 en un Golpe de Estado. Había obtenido Joaquín Costa una plaza de profesor en la Universidad, que fue  rechazada  su  posesión .  Y Joaquín Costa se encuentra “no solo descalzado, sino también descolocado”. En 1875 en sus  anotaciones,  escribe :  agosto 12: hace siete días fuimos a Montearagón a pasar el día, era domingo. Se expresa así: Se han concluido las fiestas de San Lorenzo”.  La mirada sobre Montearagón la dirigía hacia Huesca, donde estaba su amada llamada apellidada Casas. El 17 de diciembre de 1877, fue Costa a visitar a Concepción Casas que en esa visita se lamentó del abismo religioso que los dividía y Joaquín no pudo evitar un abundante llanto, delante de Concepción y de su madre.
El sabio aragonés de Graus, Joaquín Costa ( 1847-1911),cultivó la amistad con mi tío Manuel Bescós Almudévar ( 1866-1928) con el tuvo una gran aproximación. Este tío mío, Manuel, era primo hermano de mi padre Manuel Almudévar y  que  “tan fiel al León de Graus, como para adoptar el transparente seudónimo de Silvio Kosti, y que al fin, fue autor del epitafio que campea en el sepulcro zaragozano de su maestro”. Se expresa así:
Aragón a Joaquín Costa-Nuevo Moisés- De una España en éxodo- Con la vara de tu genio inflamado-Alumbró la fuente de las aguas vivas- En el desierto estéril.-Concluyó leyes para conducir a su pueblo. A la tierra prometida.
Esta es la inscripción que escribió mi tío Manuel Bescós Almudévar, en la tumba de Joaquín Costa, y así como la obra de regadío de este Señor, todavía se está realizando después de la muerte del profeta Costa.
Pero en tiempos de Alfonso XII y de su hijo Alfonso XIII, se comenzó a preparar el ferrocarril que uniría a Europa con España por el Pirineo, todavía no se ha continuado la obra y los aragoneses, en nombre del resto de España, estamos reclamando su rápida construcción.

El Criticón y el Saber Reinando

 


El Criticón lo escribió en Huesca, Baltasar Gracián y en ella fue editado y es que este ilustre jesuita encontró en el Palacio de su amigo Lastanosa, una biblioteca en la que se percató de cómo modelar a los héroes, a los discretos y en especial a las personas corrientes. Para ello, recopilaba aforismos o sentencias agudas y doctrinales, que le guiarían en la escritura de los modos de ser de los hombres; basta recordar El Héroe, El Discreto y más tarde, El Criticón. Pero Gracián no estudia sólo las sentencias de los filósofos y de los escritores, sino que recuerda los refranes populares y entre esas sentencias y estos refranes escribió sus obras que le han dado fama en toda Europa.

Al escribir El Criticón describe cómo las fieras en una isla criaron a un niño, al que llama Andrenio y éste salva la vida a un náufrago, al que pone por nombre Cirilo.

Un caso de esta naturaleza recuerdo que ocurrió en la India, pero aquella criatura no sólo no sabía hablar, sino que no había aprendido a usar sus piernas y sus pies en el andar, cuando éste del que escribe Baltasar Gracián, no sabía hablar, pero cuando lo hizo, expresaba sus recuerdos y la belleza de los paisajes, de las flores y de los peces.

Estaba el náufrago Critilo temiendo, “que enfurecidas las olas, le arrebataban para estrellarse en uno de aquellos escollos”, ”cuando un gallardo joven, alargó sus brazos para recogerle en ellos, asegurándole la dicha con la vida”. Acudió Critilo a los brazos de Andrenio, repitiendo “abrazos y razones, preguntándole de su salud y fortuna, y a nada respondía el asombrado isleño”; se dio cuenta de que ignoraba todas las lenguas del mundo, en aquella isla desierta. El Padre Gracián definía esta situación, con estas bellas palabras:”Crecía en ambos a la par el deseo de saberse las fortunas y las vidas, pero advirtió el entendido náufrago que la falta de un común idioma les tiranizaba esta fruición. Es el hablar efecto grande de la racionalidad, que quien no discurre, no conversa”. Y hay que ver con qué facilidad añade proverbios que confirman sus afirmaciones, cuando uno lee: ”habla, dijo el filósofo, para que te conozca” y anima al hombre a leer los libros de “los sabios varones, ya pasados y nos hablan cada día en sus eternos escritos, iluminando perennemente los venideros”.

Y a medida que Andrenio va perfeccionando su lenguaje, Cirilo le va explicando la luz de la razón, el concierto del Universo, la ambición humana, el sol y la luna, el cielo estrellado y escribe de la Aurora:”Mas ya los clarines de la Aurora, en canto de las aves, comenzaron a hacer suya a la segunda salida del sol, tocando a despejar estrellas y despertar flores”.

El mismo Andrenio, cuando ya sabía hablar algo, le decía Cirilo: ”Me preguntas quien soy yo y yo deseo saberlo de ti” y Baltasar Gracián hizo aparecer en su libro El Criticón al niño Andrenio. Y en la Historia de España ha causado una gran emoción, la aparición en las pantallas, en los altavoces de los aparatos de radio y ante los ojos de los madrileños, del príncipe Felipe celebrando su boda con la también hoy Princesa Letizia. Y, como en el caso de la aparición de Andrenio y de Cirilo, según dijeron al día siguiente en la televisión, que mientras duró dicha boda, no se dejaron de escuchar en la Catedral de la Almudena los bramidos que producían las fieras boiras de una tormenta. El Príncipe es hombre y Andrenio lo fue.

Baltasar Gracián encuentra en el niño sin madre una larga serie de grandezas y de miserias, como cuando comienza su vida con las fieras y dice: ”Lo que me lisonjearon las flores tan fragantes, me entristecieron ya marchitas”.

El Príncipe no es un personaje ignorante ni ha estado sólo y según la académica de la Historia Carmen Iglesias, leía cuando era universitario del cuarto curso de carrera de Derecho, ”los textos de diversos clásicos del siglo XVII y centraban la reflexión de aquel joven universitario”. Habiendo leído obras de sabios del siglo XVII, es lógico que tenga ya conocimiento de la obra de Gracián, El Criticón, escrita en dicho siglo.

Hay un paralelismo entre el Príncipe Felipe y los protagonistas Andremio y Critilo, pues éste se dedicó a enseñarle a su salvador y éste no paraba de preguntarle y le contestaba:”Visto has, hasta ahora, las obras de la naturaleza y admirándolas con razón, verás de hoy adelante las del artificio, que te han de espantar”.

Pero ocurre que el príncipe con todos sus conocimientos, está más capacitado que Andrenio, para comprender lo complejo que es el mundo y son los hombres que lo habitan y es por tanto capaz de dialogar con todos, para que piensen y cambien, a veces, sus opiniones. Seguramente habrá leído o si no, podrá leer la frase de Horacio que le dijo Critilo a Andrenio: “Critilo, medio hay en las cosas, tú no vayas por los extremos”.

Artemio y Critilo también hablaban de casamientos y en cierta ocasión ”convidábanle a un mozo que tomase esposa, y respondió: aún es temprano. Y un viejo: Ya es tarde”. Y el Príncipe ni tarde ni temprano, pero usando la libertad moderna, decidió junto con doña Letizia, que se ha convertido en Princesa de Asturias, contraer matrimonio. Su esposa es periodista, culta, sensible y gran lectora y le hace esperar un nuevo siglo, con un horizonte de porvenir para el pueblo español.

Se han ido de viaje de novios y el primer pueblo que han visitado ha sido el de Albarracín que está cerca de Belmonte, en el que nació Baltasar Gracián. Los héroes Cirilo y Andrenio estuvieron en Huesca visitando la casa del gran amigo suyo, a saber de Lastanosa, situada frente a la iglesia de los jesuitas. “En su puerta estaba un león, que le había convertido en una mansísima oveja. Por los balcones había muchas parleras, digo aves, en conversación”. Unas doncellas ensalzaban a los varones eminentes, ”señalándole a cada uno su puesto el grande apreciador de las eminencias, don Vicente de Lastanosa”.

Entre aquellas eminencias se encontraban don Martín Abarca de Bolea, que vivía en el Castillo-Palacio de Siétamo, su hija doña Ana-Francisca, que llegó a ser Abadesa del Monasterio de Casbas, que se cierra y que llegó a participar en el Certamen Literario, dedicado a la memoria de Baltasar Carlos, hijo de Felipe IV; estaban también entre los famosos el Cronista del Reino Ustarroz y Fray Jerónimo de San José. Marchó Cirilo muy satisfecho al ser felicitado “porque lo vio convertir un villano zafio en un cortesano galante”.

Como dice el Criticón en su Crisi octava, hay muchos hombres fingidos y describe un partido de un juego que entonces no existía: fútbol, diciendo:”Había un gran partido de pelota…las pelotas eran de viento, tan grandes como cabezas de hombres, que un pelotero llenaba de viento, por ojos y por oídos, dejándolas tan huecas como hinchadas…ya estaba tan alta que se perdía de vista; ya tan baja que iba rodando por los suelos entre el lodo y la basura. De esta modo la fueron peloteando, hasta que cayó en tierra reventada…y tan a su costa ganaron unos y se entretenían todos”.”Estas, dijo Andrenio…parecen cabezas de hombres”. Gracián dice en su libro que los cuadros del pintor El Bosco representaban un mundo loco, pero en la Crisi VI, del segundo tomo de El Criticón escribe sobre el Saber Reinando y discutiendo Cirilo y Andrenio, dijo éste:”Antes suelo yo decir que no hay ave más sagaz ni más política que la paloma”.”¿En qué lo fundas”, le preguntó Critilo y éste respondió:”Como no tiene hiel, donde quiera halla cabida. No sólo no es temida como la de rapiña ni odiada como la serpiente, sino acariciada de todos, alzándose con el agrado de las gentes”, como se ha visto en los lugares que han recorrido. Y añadió palabras en cuanto a la hembra, ”pues con cuatro caricias que le hace el palomo, le obliga a partirse el trabajo de empollar y sacar hijuelos…enseñando a las mujeres bravas a saberse avenir con los maridos”.

Así parece ser la pareja principesca que tiene España y que sabrá seguir la frase de Gracián:”Así que no era otra razón de estado como la sinceridad y la mansedumbre de la paloma, y que ella es la mayor estadista”.

domingo, 22 de noviembre de 2020

Reacciones contra la crisis.-



Este mes de Junio del año 2010, he visitado un gran almacén  de comercio de materiales eléctricos. Su fundador me reconoció rápidamente y yo me alegré al identificar a dicho señor, que conocí sencillamente cuando era un muchacho joven. No me extraña que haya llegado a extender la energía  eléctrica, obra de Dios, como hemos visto tantas veces al sorprendernos el brillo de los rayos en las tormentas,  que se daban en verano. Hombres como éste, hacen falta en la sociedad actual, para que todos tengan trabajo y les llegue “el pan nuestro de cada día”.En la provincia de Huesca ha habido siempre muchos hombres y mujeres, que han influido en la religión, en la sabiduría, en la literatura, en la medicina, en la agricultura y en la ingeniería. Aquí, en estos momentos, me encuentro con un hombre, que con su sonrisa ilumina a los que con él se encuentran, en su espíritu  y en su vida diaria, como ocurre con la energía eléctrica, que también mueve las cocinas, las lavadoras, las máquinas industriales y que ahora interviene en el problema del petróleo, haciendo que los automóviles circulen,  movidos por la electricidad. Ente esos hombres se encuentran San Lorenzo y San Vicente, Miguel Servet, San José de Calasanz, el escritor Llanas, Ramón y Cajal, Costa, y en estos momentos trabajan para el pueblo Arenas, Carlos López Otín,  Barluenga y tantos otros. Entre las mujeres, no puedo olvidar a la poetisa Ana María Abarca de Bolea, tía del Conde de Aranda. Pero ahora,  los jóvenes necesitan guías, que los iluminen y despierten en ellos el deseo del trabajo, de la prudencia y del buen obrar.

Antes,  en el Seminario de Huesca, llegaron a estudiar dos mil setecientos seminaristas, desde 1951 a 1970. Estos eran “hijos de hombres de bien, de buena habilidad y bien inclinados” y luego instruidos y dirigidos  por aquellos sacerdotes, que desgraciadamente van desapareciendo de nuestra vida. No sólo estudiaban,  sino que los jueves y los sábados, iban a las cabañeras de Apiés, a jugar al fútbol y allí iban andando y volvían al seminario,  corriendo. Iban también al río Isuela, cerca  de la Ermita de Santa Lucía y de las fuentes de Marcelo y Jara. Entonces aquellos ríos y fuentes eran de aguas limpias, no como ahora, que están contaminados. En aquellas fuentes saciaban su sed, que les daban vida y ánimos para trabajar en sus estudios y en sus diversiones.

Entre las normas para seleccionar seminaristas, estaban las palabras de San Alfonso María de Liborio, que dijo: “mejor pocos y buenos que muchos y malos e inútiles”.

En el Seminario se organizaban veladas artísticas, musicales, actos de magia e ilusión y sobre todo el canto musical. Hacían excursiones, como peregrinaciones a la Virgen del Viñedo, a Siétamo,  a Bellestar, pero “corriendo”, no caminando lentamente. Se levantaban todos los días a las seis y media de la mañana y se acostaban a las diez de la noche, lo que formaba sus cuerpos en la disciplina y en la grandeza de su espíritu.

Varios de estos antiguos seminaristas no han podido olvidar sus años de formación y decidieron publicar un libro, que relata la verdad de algunas historias y anécdotas de la vida vivida en el Seminario.

Este libro no se ha publicado, pero en estos momentos de crisis moral y económica, serían un ejemplo a seguir por los jóvenes actuales, para que este país no cayera en la indisciplina, la droga,  la corrupción y en el abandono de la moral y  del trabajo, que traen la injusticia entre los hombres.

Ese libro demuestra que “la filosofía es útil en tanto mantenga una innovación de las imágenes fundamentales que ilumina el sistema social”. Esto lo escribe Arias de la Canal, pero lo han practicado los ex seminaristas, que con el dueño del gran almacén de productos eléctricos, escribieron el libro sin publicar, después de varios años de estudiar  filosofía y  que él me mostró con el nostálgico recuerdo de su vida de seminarista.

Teófilo García y su perro navarro

Cuando Teófilo García, nacido en el pueblo navarro de Asarta, en el camino que conduce desde Pamplona al Valle de Berrueza, que muga con la ...