lunes, 10 de octubre de 2016

Belsué, donde hace más de cincuenta años, vacuné sus ovejas

La Trinidad de Bolea (Huesca).


Limita la parte Norte de la Hoya de Huesca con la Comarca del Alto Gállego. Entre dicho Alto Gállego y la Sierra de Guara hay un territorio, no exageradamente grande, pero elevado y no lejos de su capital, es decir, Huesca. Está rodeado de montañas, que en casos como Guara, mide 2078 metros de altura y el Pico del Aguila, alcanza los 1.629. Esta zona está casi despoblada, con núcleos sin habitantes o con unos pocos, pero  los hay en que viven bastantes habitantes, como Arguis, Bolea, Aniés y otros como Nocito que con muy escasos pobladores,  tiene una personalidad turística, que influye hasta en la capital de Huesca, concretamente en la iglesia de San Pedro y también en la historia de Huesca, a través  de San Urbez, al que siempre se le ha pedido que lloviera, para regar los campos. Otros pueblos,  como Lusera, están despoblados y otros como Belsué, con muy pocos vecinos, que son unos seis o siete. Hay un sendero turístico, que sirve para conocer el pasado de aquellos pueblos y que está señalado por la  parte que va por la cara Norte de la Sierra de Guara.  Arguis, con su pantano, la autovía que pasa por él y con sus numerosos chalets, es el centro de esa zona. La autovía corre desde Huesca a Canfranc, de abajo arriba, pero también se llega a él por el sendero  marcado, que  comienza  en Belsué, sigue por Lusera, Nocito, Bara para entrar en Arguis. Turísticamente se va a Bolea, a Aniés, a Loarre e incluso hasta la provincia de Navarra. Ahora además de sendas marcadas, para recorrer aquel país, está la autopista, que no se sabe, cuando  la van a acabar de construir y también se creó una carretera entre Arguis y Belsué. Entonces, que yo era veterinario de Bolea,  no podía ir a Belsué, con mi moto,  por una carretera,  que no existía y tuve que buscar otro procedimiento  Cuando yo tuve que ir a este pueblo, como he dicho, era veterinario titular de Bolea, y tuve que acudir a la Ermita de Santa María de la Peña, entre Bolea y Aniés,  a cuya pertenencia estaba adscrita.
La Ermita de Santa María de la Peña, fue descubierta por un cazador en la Edad Media y desde entonces se picaron unas escaleras en las rocas para subir arriba. En las alturas, con su fuente, se encuentra la Ermita de Nuestra Señora de la Peña y son varias las romerías que se celebran en honor de la Virgen. Los de Aniés acuden el día ocho de Mayo, acudiendo también los vecinos de Rasal y de Bentué. Subimos a la Ermita y el cura, dio a besar una cadena, de cuya historia no me acuerdo, pero todos con gran respeto la veneramos. La visión desde la Peña es una vista  pirenaica maravillosa y por Bolea, a escasos kilómetros, se divisa la llanura de la Hoya de Huesca. El día nueve de Mayo se reunían en la Ermita de Nuestra Señor de la Peña, los romeros que acudían desde Arguis, Nueno, Santolarita y Belsué
Yo subí a la Ermita, porque había quedado de acuerdo con los ganaderos de Belsué, y allí nos encontramos. Cuando acabó el acto religioso, los ganaderos de Belsué, me acomodaron en los lomos de una mula y comenzamos a bajar por esas laderas, hacia el pueblo. Había trechos en que cabalgar por aquellas inclinaciones de la Sierra y los ganaderos, me aconsejaban que me apeara, pero yo, con un enorme  orgullo, que me proporcionaba, la visión de la Sierra Caballera y  aquel paisaje tan bello,  no les hice caso. Aquellas bajadas eran enormes y todos los que bajaban, lo hacían andando. Yo no quise apearme, a pesar de que los “lorros”, como se apodaban los hijos de Belsué, me aconsejaban que me apeara de la mula, ya que corría el peligro de que cayese la mula y yo detrás de ella, fuese rodando por aquellas bajadas enormes, dando vueltas como un “zaborro”, que hubieran lanzado desde allá arriba.
Ese fue el camino que seguí para ir a vacunar ovejas, al pueblo de Belsué, pero es que, como he dicho, no había otro, ya que la carretera que, hoy,  lo comunica con Arguis, no existía. Entonces yo tenía veintiocho años de edad y hoy tengo ochenta y tres. ¡Ya ha pasado tiempo desde entonces!. Pero,  a pesar de haber pasado más de sesenta años, todavía me acuerdo de los habitantes de Belsué, que eran unos seres nobles y respetuosos con los hombres,  y cuidadosos con sus animales, fueran éstos cabras, ovejas o caballerías.
Al llegar a Belsué, con la ayuda de sus vecinos, vacuné todas las reses contra la Basquilla. Estuvimos alternando, haciendo comentarios de la calidad de las ovejas y del buen aspecto que tenían, algunos corderos, que, como ternascos, tenían un sabor maravilloso. Hablamos de la belleza y antigüedad de la iglesia, al tiempo que echábamos algún trago de vino, contemplando aquellas ovejas. Era un pueblo que no estaba apretando sus casas, unas contra otras, sino que estaba algo estendido, y resultaba agradable contemplarlo. Me acuerdo de las cinco casas, que con sus ovejas formaban el rebaño y lo que conversamos de los lejanos recuerdos de las viviendas y de sus dueños. El dueño de la Casa Alta, lo encontré al lado del Casino de Huesca, el día quince de Enero del  año 2014. Se llama José María Aquilué, otra casa era la de Ciprés, luego la de Lorente, la de Mairal y la de Otín. ¡Pobre José María Aquilué, que hace más de cincuenta años, conocía la “fabla” aragonesa, pero que hemos  tardado en expresarnos en ella, cuando ya casi no quedan  habitantes en Belsué!. Pero nos hemos comunicado en un Bar de la capital oscense, después de haber callado durante cincuenta años.
Me quedé con ganas de esperar al día siguiente para bajar a Bolea, pero como tenía otros rebaños esperando que los vacunara, me prepararon,  no recuerdo si la misma mula, que me bajó de la Ermita de Santa María de la Peña, en Aniés, y me bajaron a caballo,  a la Ermita de la Trinidad de Bolea. Me despedí, muy agradecido de los ganaderos de Belsué, en la misma Ermita y me bajé andando a Bolea a casa de Gonzalo Palacín, donde estaba acogido como Veterinario.

¡Ahora tenemos carretera desde Arguis, para subir a Belsué, pero ya no quedan habitantes en Belsué, que pastoreen ovejas y corderos!. 

viernes, 7 de octubre de 2016

Nueva vida para un Padre Carmelita

Iglesia San Miguel (Huesca).


Fui el domingo pasado, día 21 de Junio de este año de 2003, a ver a la religiosa del Convento de San Miguel, donde el corazón se llena de paz y la mente de esperanza y me dijo la hermana portera: no puede recibirle porque está pendiente del teléfono, para hablar con su familia y con sus amigos, porque esta noche le han comunicado la muerte de su hermano el carmelita.
Me acordé entonces de él y de su hermana también monja carmelita, como la que sirve y ruega al Señor en San Miguel, donde  estuvieron pasando unos breves días con su hermana y con todas las demás hermanas y hablé con ellos con el respeto que inspira la dedicación a Dios de las vidas de una familia turolense.
Eran los miembros de aquella familia de un pueblo de la aragonesa provincia de Teruel, hijos de una tierra dura en su clima y escasa en población, pero con sensibilidad por el arte mudéjar, del que la provincia es la primera en el mundo y de historias y leyendas, en que interviene el Cid Campeador. Es vecina de Valencia, donde el clima se hace productivo, como se ve cuando uno baja en automóvil desde Teruel a Sagunto, en cuyas cunetas de la carretera se ve el cambio de la dura vegetación turolense por la proliferación de plantas y de flores.
Quizá los componentes de esa familia vieron el cambio de la vida austera por una vida más llevadera, como el cambio de las vidas de los hombres en este mundo, donde es frecuente que la gente prefiera el gozo corporal, que termina siempre en el dolor corporal y en la muerte y entonces Dios hace que los humanos se conviertan en habitantes  de la Gloria, pero ellos prefirieron la vida religiosa más austera.
Y una de las hermanas estaba en Roma, desde donde el Papa viaja por el mundo, para que los hijos de Dios recuerden el camino que los conducirá a la vida eterna. Y ella, imitando al Papa, marchó a Ruanda, donde está trabajando por sus hermanos más pobres.  El hermano, que ayer murió, para celebrar en el cielo la noche de San Juan, igual que aquí en Cillas, miles de peregrinos rezan y piden al Señor por la salud de los cuerpos y por el fin glorioso de esos cuerpos. Seguramente que cuando, siendo niño, escuchaba  en el viejo convento de los Camelitas, que estuvieron en su pueblo Gea de Albarracín,  la Salve que todo el pueblo cantaba a la Virgen y que así decía :Salve Regina, “Mater misericordiae, vita , dulcedo,spes nostra ,¡Salve!”,  sentiría el llamamiento  de la Virgen , a la que veía como vida ,dulzura y esperanza suya y nuestra.
Y el hermano difunto, agradeció al Señor el haber recibido dones naturales y sobrenaturales y lo mismo en España que en América se dedicó a devolverle con sus labores misioneras los favores que le había dado.
No hay que sentir su muerte porque sigue viviendo en la gloria de Dios, pues él, cuando vivía, rezaba esta oración: “Tomad, Señor y recibid, toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad, todo mi haber y poseer; Vos me los disteis, a Vos  Señor lo torno; todo es vuestro; disponed  de todo a vuestra voluntad. Dadme vuestro amor y gracia que esto me basta”.
¡Hermana de San Miguel, donde gozáis de la alegría divina, aunque sea mezclada con lágrimas por un recuerdo tan humano como el de vuestro hermano, cuya nueva vida os aumentará la dicha que sentís en vuestro corazón, rezad no sé si por él, porque no lo necesita, sino por vuestro  cuerpo y por vuestra  alma, por los de las hermanas con las que convivís en el convento y la de todos los seres humanos y si es posible, acordaos de este pobre pecador!. ¡Salve Regina, Mater misericordiae!.       

                                                                                  Siétamo a 22 de Junio del año 2003

miércoles, 5 de octubre de 2016

La belleza de la Naturaleza en el Senegal



En el Senegal se encuentra la belleza de la Naturaleza,con sus verdes bosques y corriendo el río de su mismo nombre,en el que abundan los pescados, como en sus árboles cantan pájaros de diversos colores, que por sus picos, lanzan sonidos de gran belleza,que armonizan los los colores verdes de las hojas de los árboles,con el ruido de la corriente del río Senegal.
Por sus árboles suben extraños animales, para nosotros, que producen sonidos que recuerdan el sonido del nombre de SOKHNA, o aunque n sea claro tal sonido, lo recuerdan los senegaleses, que caminan por sus bosques.
¡Qué contrastes se producen entre los distintos colores que adornan su Naturaleza¡. A veces uno observa como la luna llena, con su color blanco,corre allá arriba por el cielo y hace que ese color brillante, discurra entre las ramas de los enormes y verdes árboles,  entre cuyas ramas, parece la luna llamar la atención de los atentos ojos negros de los habitantes del Senegal.A SOKHNA, el brillo blanco de la luna, en sus ojos negros,  preside la negritud de todo su cuerpo.

¡Qué bellos resultan los cuerpos de los hombres y mujeres, a los que el Creador del Mundo, pintó con el color negro, que como el blanco,contrata con el color de la sngre,el anaranjado de los frutos, el verde de los bosques, con el azul de las aguas del Mar, que bañan sus costas, y con el añil y el violeta,que juegan en el Arco Iris, iluminan aquellas benditas tierras, que hacen que la belleza de SOKHNA, se hermane con la belleza del paisaje del Senegal.

Morgana, la bruja



Julio Caro Baroja en su obra “Las brujas y su mundo”, habla de la diversidad de formas, que a lo largo de la historia, ha adoptado la brujería, entre las que figura la brujería vasca  a lo largo del siglo XVI y “los grandes procesos inquisitoriales de comienzos del siglo XVII (como el de las brujas de Zugarramurdi), ...de la persistencia en el sigo XX de ese género de creencias dentro de sectores rurales colindantes con centros urbanos e industriales altamente desarrollados”.  El, como conocía muy bien los problemas de su País Vasco, no hablaba demasiado de la brujería en Aragón. Yo, sin haberme dedicado a investigar este problema,  he vivido en mi tierra asuntos realmente de brujería, pero no hace falta haber vivido esos problemas, pues basta mirar alguna revista o estudio, para encontrar afinidad entre lo vasco  y lo que ocurría en los pueblos vasco-ibéricos que vivían en la provincia de Lérida y en la de Huesca.
En un artículo del DIARIO DEL ALTO  ARAGON del día diez de Agosto de 2004, fiesta de San Lorenzo, la escritora Julia Emperador, dice: “Empezamos a subir la suave y prolongada cuesta de Arratiecho...hacia la Caseta de las Brujas...Cuentan que las brujas del valle de Tena fueron muy famosas y en Búbal, en el Museo de Tradiciones existe una sala dedicada a ellas. Quizá en este mismo paraje en medio de la naturaleza, se reunían las brujas del valle de Trasmoz, que engañaron a la joven sobrina del cura y surcaban los cielos del pueblo montadas en escobas o las brujas de Tamariz, llamadas Jina Bardaxí y Margalida  Escuer, que en combinación con los demonios provocaban grandes tormentas, o las brujas de Tella se reunían y organizaban grandes aquelarres. Todavía se conserva en esa localidad el museo dedicado a la brujería”. 
En cualquier lugar de la provincia que uno pregunte, sale saturado de cuentos o historias de brujas. En cierta ocasión, le pregunté a un barbastrense y me dijo que hubo una ¿bruja?, llamada Julieta, a la que venían a ver unas habitantes del planeta Venus. En su juventud fue una mujer bella, teniendo relaciones con el conde de R. y con el abuelo de una ilustre familia de Huesca. J. B., me contaba que en Barbastro salió un escrito en el periódico, ya desaparecido Zimbel, allá por los años ochenta y tres al ochenta y cinco. Por las noches llegaban a su casa, varias mujeres en un aparato espacial, desde luego mejor que la simple escoba, aparato que fue pintado en un dibujo para una revista por María Pilar Chinestra. Las visitantes trataban de convencerla para que se marchara con ellas. A mi amigo J. le decían: ”quieren que me vaya con ellas, pero yo no quiero ir”.La transvección o desplazamiento  de las brujas, es tradición que lo hacían volando en escobas, palos o palas y antes de la Edad Media se decía que lo hacían sobre carneros ,machos cabríos, en bueyes, gatos o perros. Parecía razonable que las brujas se  trasladaran ayudadas por los demonios como lo hacían los ángeles y los  santos en virtud de la gracia del Señor.
Vestía en Barbastro de “clochard” con su gabardina, sus botas y una boina negra. Era en resumen una bruja pobre pero  moderna, aunque su historia interplanetaria ya se había dado muchas veces en dicha historia. Yo creo que no era bruja, es decir que no tenía pactos con el diablo, porque éste, cuando introducía a una mujer en la brujería, le daba un ungüento volador y ella,  negaba a sus amigas el volar hacia el planeta Venus, que requería haber recibido del demonio ese ungüento, a  base de mantecas de niño, acónito, belladona y cicuta. Estas drogas les daban alucinaciones, entre las que estaba la de volar y flotar por el aire, ya que se sabe que algunas brujas que habían declarado acudir volando a los aquelarres, se sabía que habían permanecido en sus camas durante el tiempo que decían haber estado volando. Además copulaban las brujas con el diablo y de Julieta no se sabe tal cosa, pues parece ser que lo hacía con el conde y con el señor de Huesca y la Iglesia consideraba a la mujer “moralmente débil y potencialmente pecaminosa”.
A sus diecinueve años y en posesión de una gran belleza (murió a los ochenta y pico de años), se bañaba desnuda en la Punta Flecha y en la Malinquera del río Vero, donde la veía el padre de mi amigo J.,que fue un buen maestro.
En tiempos pasados había mujeres dominadas por la diosa Diana y Julieta tal vez estaba poseída por la diosa Venus. Poseído, poseso o endemoniado es un hombre o una mujer, que se siente poseído por  un espíritu impuro, que le hace comportarse o decir las cosas, no como él desearía, sino como ese espíritu desea. Pero yo creo que Julieta no llegó a estar poseída por el demonio, sino sólo por el pecado y aún en este tema habría que escuchar la opinión de San Miguel Arcángel de si hacia el amor por pecar o solamente por amar. Los individuos preferidos por el demonio para poseerlos  eran los más inocentes de este mundo,  a saber los niños y las monjas, porque los demonios encontraban más facilidad en influir sobre ellos. Se sabe de monjas, unas en solitario y otras en grupo que influidas por algún sacerdote infiel a Cristo caían víctimas de la posesión y a veces era alguna novicia, que había sido introducida en el convento a la fuerza y que tenía grandes apetitos sexuales. El demonio tenía y supongo que sigue teniéndolo, un gran interés por poseer a las monjas de clausura, porque estas hacían y hacen una labor en el mundo favorable al Bien, pues rezan, se sacrifican y compensan la labor nefanda de una, diría yo, multitud de  hombres y mujeres, que no rezan ni se preocupan por sus almas, unos porque no quieren y otros porque no pueden. Los demonios  tratan de sembrar el mal en el mundo y a veces parece que van a triunfar y es por eso por lo que quisieran anular la labor de esas monjas.
El poder de las brujas se basaba en la magia, que no necesita ayuda divina como el milagro y vemos como las brujas la usaban para dar buena suerte, para alcanzar el amor, para trasladarse volando, para curar a enfermos o para matar a personas, para metamorfosearse convirtiéndose en perros, gatos u otra clase de animales. Y estas costumbres siguen influyendo en la superstición y en el miedo a lo desconocido y no es difícil encontrarse con casos de esta naturaleza.
¡Pobre Julieta!, que vivió entre el bien y el mal y al hacerse vieja ,después de vivir entre el bien y el mal, de ser una muchacha enamorada, estaba movida por un erotismo exagerado para su edad. Ella era pobre y vendía periódicos, vivía en el hueco de la escalera de Casa Argensola y soñaba con Venus. Era como se dice de las brujas que además de ser viejas, feas, derrotadas y fracasadas, eran brujas o se lo hacían ser por el desprecio y  falta de caridad de la gente. En el Mundo luchan el Bien contra el mal y viceversa. El Bien está presidido por Dios y el mal por los demonios, que son criaturas de Dios y que se sublevaron contra El. Dios es el Triunfante de esta lucha, pero en las luchas hay gente que sufre y a Julieta le tocó sufrir y Dios quiera que a última hora se arrepintiese porque ahora sería feliz. Tal vez no tuviera culpa por haber lavado su cerebro con hierbas, que tan bien conocían las brujas al ir a buscar alimento por el monte, donde encontraban también cualidades nocivas como estupefacientes peligrosos. Con algunas aumentaban el deseo sexual y en otros conseguían la impotencia. Así como los cristianos utilizaban la oración, que en ocasiones daba origen a algún milagro, las brujas empleaban la magia
Todavía se venden libros como el de San Cipriano, que tratan de brujería y que fue el que quería quemar en el hogar aquel vecino de Siétamo(Huesca), pero no pudo porque se le escapaba por la chimenea.
Hace unos días estuve en el viejo Seminario de Huesca y se conservaba en una pared un cuadro en el que había una cruz y debajo ponía: In hoc signum vinces, con este signo vencerás.
Hablan los libros de la metamórfosis, magia por la cual las brujas se podían transformar en animales y dicen que esta fue una forma de magia de las religiones primitivas. Shakespeare dice en su obra el “Sueño de una noche de verano”: ”Unas veces seré caballo, otras sabueso, cerdo, oso sin cabeza”.Todo el mundo creía que las brujas podían convertirse en  pájaros, y en culebras, en sapos, comadrejas y perros y gatos.
En la Historia de la Brujería de Frank Donovan pone lo siguiente. “Se ha visto a mujeres adoptar formas de gatos, los cuales han sido heridos por quienes los vigilaban secretamente, y al día siguiente las mujeres mostraban heridas y miembros de menos”.y es curioso como en el Alto Aragón, existían toda clase de brujerías, porque aquí parece que tenemos vergüenza de figurar en la historia de la humanidad, pero al leer este pasaje, me acordé del caso que ocurrió en Siétamo después de la Guerra civil y que todavía hoy, recuerda y comenta la gente. En casa de la señora Polonia decían que había una bruja, que asustaba a los que iban a ayudar a la citada señora, pero tenían que marchar horrorizados por el miedo que les producían esos ruidos que hacía sonar la bruja .Entre otros acudieron mi padre y el practicante señor Jorge y mi padre me afirmó que ellos no se habían dado cuenta de nada.
Y llegó el fin, cuando el mozo más valiente de Siétamo, que había sufrido mucho para la Guerra Civil, vio un gato en la escalera, se sacó el cinturón de gran hebilla que llevaba puesto y golpeó con dicha hebilla al gato en la cabeza. El gato entonces le gritó: pégame más, porque si lo mataba quedaba libre el gato de la posesión que lo esclavizaba y pasaba a ser poseso el que lo matara. El Tuerto no quiso darle más  y al día siguiente apareció el cura del pueblo con la cabeza vendada. La gente del pueblo creía que era el cura el causante del embrujamiento, pero no fue así, porque el Tuerto tenía cualidades de brujo y se supone que lo que quería era desacreditar a la Iglesia.
El Tuerto efectivamente parece ser que tenía algo de brujo, porque en cierta ocasión en que asistía a un velatorio, en Siétamo, inició la conversación sobre brujas. A una hermana de la señora Joaquina le molestaba sostener una conversación de tal carácter en un velatorio y le dijo, que por favor, que callara y entonces el Tuerto se enfadó y le gritó: “te voy a hacer bailar sola en la Plaza Mayor”.
En mi libro Retablo del Alto Aragón y en la página cuatrocientos cuarenta y tres, narro la aventura de un cazador que sorprendió a una bruja, que se había transformado en gato, para acudir a Velillas a maldecir a una mujer preñada para darle el “mal dau”,con el fin de que muriera su futuro hijo.
En la página cuatrocientos cuarenta y dos y en mi conferencia sobre Encantos, desencantos y encantamientos, escribo: ”Un cazador de Sieso(Huesca) caminaba por el monte, pero aquel día en lugar de ver perdices, conejos o liebres, fue algo insólito lo que divisaron sus ojos: sobre una piedra que marcaba la divisoria entre dos campos se encontraba toda la ropa que una mujer de principios de siglo necesitaba para encontrarse bien arropada. Por su mente pasó el leve encanto de la posibilidad de ver un bello cuerpo de mujer, ocasión tan difícil en unos tiempos en que el sol no era buscado para broncear los cuerpos, sino rechazado por las mujeres, que tenían a gala para su piel, conservarla blanca como la leche. Pasó también por su imaginación la sospecha de un crimen ritual, pero no descubrió señales de sangre en las ropas de víctima.
Optó el cazador por esconderse en una espesa mata de carrascas y esperar a la mujer, que necesariamente tenía que llegar a vestirse. Aso obtendría, por un lado, el placer de contemplar lo que nunca había visto y, lo que era más importante entre los habitantes de los pueblos, saber quien era la descocada, para correr a contárselo a sus convecinos. No es esta última apreciación peyorativa o una ceremonia dirigida a los pueblerinos, pues hoy día conozco a caballeros ciudadanos y modernos, que dicen: ¿ de qué me sirve yacer con la señora marquesa, si no se enteran todos que he yacido con la señora marquesa?. Pero volvamos al caso que nos ocupa; el hombre seguía esperando y estrujando su sesera, pensó en que tal vez las brujas anduviesen por medio”. Y efectivamente, apareció una bruja, como esas que dicen que también andaban por Almudévar. El cazador había puesto una medalla con una cruz, encima de las ropas de la bruja y la obligó a volver a Velillas, para que no muriera el niño al que quería matar.
Así sigue ocurriendo en este mundo, en que siguen luchando el bien y el mal.


martes, 4 de octubre de 2016

La maravillosa escultura de la senegalesa SOKNA



En el mes de Septiembre del año de 2015, conocí en “Hotel Natura Park” de Comarruga, la belleza morena, más atractiva, que había contemplado en este mundo.
El Arco Iris muestra  en el cielo, cuando llegan las tormentas del Verano, un deslumbrante  arco, en el que se arquean  o adoptan en forma medio circular, desde el rojo, el anaranjado, el amarillo, el verde , el azul, el añil y el violeta. Pero el color moreno, lo van transformando los rayos del Sol, en la piel de los seres humanos que adopta este color o tinte moreno en la piel de muchos de estos seres. En tanto, que en los lugares donde no brilla el Sol, hombres o mujeres muestran un color o más bien un tinte, en el que parece que se pierden los colores, hasta dejar más que blanca la piel de los nórdicos del Polo.
¿Qué contraste entre el color de la nieve y el de las moras, que brotan de las zarzamoras?.
La Naturaleza da casi todos los colores o sus mezclas  en la piel de los humanos.Pero en los Polos  mundiales, se da el color casi perdido del blanco y en el Ecuador, aparecen niños de un cutis oscuro, que parecen  hermosos muñecos, con sus cabellos rizados y sus ojos blancos,como luceros que enamoran al que los observa.
Pero uno entra en un sueño, al contemplar el bello cutis de SOKHNA sus ojos encantadores, sus labios sonrientes y sus blanquísimos dientes, que rodeados por esos rojos labios, te hacen soñar con la juventud de los seres humanos, alejados de la vejez y de la muerte.

¡Qué bello es el Senegal, donde se encuentran tantas bellas y morenas mujeres, que alegran la visión de su figura.

lunes, 3 de octubre de 2016

Mujeres bailando el ritmo musical colectivo



En el Salón de Actos del “Hotel Natura Park”, impulsadas por la música rítmica de “Un corazón”…”corazón, corazón”… se oía musicalmente y hacía bailar acompañando sus notas, a las variadas y graciosas mujeres. Eran dos filas de corazones femeninos, que acompañaban la belleza del sonido.
¡Qué ritmo interior acompañaba los corazones de aquellas mujeres!, porque se movían rítmicamente, todas ellas.
Se adivinaban las vidas privadas de esas rítmicas mujeres, por sus movimientos en la vida, que fueron regidos por el trabajo, la preocupación por sus hijos y por las faenas económicas de sus casas.
Ahora, se sometían colectivamente, al ritmo musical y unidas, bailaban y se desplazaban con alegría y sin prisa acelerada, sobre el suelo del Salón.
Parecían un grupo de mujeres angelicales, que se sentían felices y gozaban de la vida.
El andaluz, Carlos Fernández, hacía sonar el moderno organillo con músicas, que unían el ritmo musical con la armonía de sus figuras femeninas, que gozaban felices del mismo.
No se apreciaban defectos en los bailes femeninos, pero Carlos , bajaba desde su elevado organillo y unía los ritmos de su cuerpo a los ritmos de las damas.

¡Qué  feliz me sentí escuchando el din- don, din –don del corazón- corazón, de las mujeres, que eran un símbolo de la vida humana!. 

domingo, 2 de octubre de 2016

Un poeta jienense en Cataluña


Lleva viviendo en Cataluña cincuenta y tres años y todavía no ha olvidado el modo de pronunciar  que usan los andaluces, que lo llevan no sólo en la garganta y en la lengua, sino que lo llevan dentro de su corazón. No odia a ninguno de los hombres, que viven en los distintos mapas y según él mismo se expresa, sino que ama a los catalanes, que según él mismo “son gente magnífica, sencilla y muy trabajadora, quizá demasiado”. Se identifica con los catalanes por su amor a la poesía, al arte y concretamente a la música, pero no fue menos trabajador que ellos, porque me dijo que había cotizado a la Seguridad Social, treinta años de su vida, desde que cumplió los catorce. Estando sentado en un velador, sacó una armónica sonora y endulzó mis oídos. Esa armónica la compró su “papá”, como él lo dice en San Roque de Cadiz, cuando venía de Ifni, de hacer el Servicio Militar. Ama la música como ama ahora ama  su armónica, que conserva, usándola, haciendo sonreír sus notas, lo mismo cuando la lleva consigo, que a cualquier hora del día o de la noche. Se aloja por las noches, en un equipo de juegos infantiles y si encuentra a alguien, lo recrea con su música. El mismo jienense me cuenta que estas noches pasadas, se aproximaron a los citados juegos infantiles,  unos italianos, no analfabetos,  sino con sus carreras acabadas, otros eran artistas, todos ellos como confesaba el andaluz, con un corazón enorme y acompañados por un perro cariñoso, que les daba alegría y compañía.
Estamos sentados en un velador, en  Comarruga, población catalana, donde se escucha hablar en catalán y en castellano y se ve de vez en cuando una bandera de cuatro bandas roja y otras amarillas, que es una bandera común con Valencia, Aragón, Baleares y Cataluña, que no inspira antipatía , sino amor. El jienense habla además del castellano,  el catalán donde encuentra un paraíso, porque por las tardes, cuando el sol se va a esconder, hay familias que habiendo comprado su comida en los bares y tiendas de alrededor, la parte que no han comido, se la dan al andaluz y a sus amigos.
Al enamorado de la belleza de Comarruga, le encanta la Naturaleza de la Costa Mediterránea y va caminando  descalzo por la playa, a veces desde Sitges hasta el Alcocebre de Castellón.¡Qué suerte ha tenido el jienense con sus treinta años trabajando, convirtiéndolos  en compatibles con su vida de Amante de la Naturaleza!. Me explica su marcha lenta por la vida, porque si uno camina muy deprisa, se pierde los puntos en los que su vista podría recrearse, y si va despacio, aumenta  su diversión y la contemplación de las cosas curiosas de la Naturaleza.
Conserva el dinero, porque no ambiciona el gasto abusivo. Su madre, le quiere mandar dinero, pero él,  le dice: ”mamá, no me mandes más dinero, que todavía me queda del que me mandaste hace quince días”.


No me cabe la menor duda de que este trabajador- turista es un tipo especial, porque no bebe vino ni productos alcohólicos, en cambio,  mi amigo el turista sin hotel, ama el Arte, como Gaudí y la Música,  como Pau Casals, pues  lleva consigo y muy cuidada, la armónica que le compró su “papá”. Allá,  en Comarruga, se encuentra el Chalet Musical de Pau Casals, que recuerda mi amigo, el andaluz, como los catalanes, guardan el arte de Picasso. 

Un momento de San Lorenzo

10 de agosto, San Lorenzo. Estoy en el pueblo y siento un hormigueo dentro de mí; es la llamada de los danzantes. Subo al automóvil, conecto...