domingo, 22 de julio de 2018

Desarrollo de Cataluña y Navarra y retraso de Aragón




Aragón ha sido el centro de un territorio formado por los Pirineos, franceses y españoles, Navarra, Cataluña, Valencia, Baleares, Córcega y territorios italianos, como Cerdeña y Sicilia. En el siglo XX, se ha desarrollado Cataluña de una forma espectacular, en tanto que Aragón fundador de su noble Reino, que comprendía Cataluña, Aragón, Valencia, Baleares y las islas Mediterráneas, ha sufrido un retraso inmenso. En Aragón vivían novecientos mil aragoneses, al principio del siglo XX, los catalanes eran unos dos millones y un millón seiscientos los valencianos. Ha pasado un siglo y Aragón ha desarrollado muy poco, pues han subido sus habitantes al número de un millón trescientos mil habitantes, que con los inmigrantes han hecho crecer a la ciudad de Zaragoza, mientras los pueblos han ido disminuyendo,  envejeciendo y desapareciendo. Los catalanes, en cambio han pasado de ser dos millones de habitantes a más de cinco millones.
Cataluña y Valencia han prosperado así como Navarra.  Aragón, en cambio, estuvo a punto de morir,  como murió Alfonso I el Batallador, herido en Fraga y muerto en Poleñino. Su padre fue Sancho Ramírez ( 1076-1094), que murió en las murallas de Huesca y ocupó el trono Pedro  I  (1094-1104). Fueron hijos de Sancho Ramírez,  primero Pedro I, Alfonso el Batallador y el tercero, Ramiro II el Monje, y nietos del primer Rey de Aragón,  a saber Ramiro I, que murió en las murallas de Graus.  Alfonso el Batallador fue  un Rey guerrero, que conquistó entre otras muchas plazas, Tudela y su sucesor Ramiro II el Monje, incorporó Tortosa. Fueron ambos, después de Pedro I, los  que subieron al trono, primero Alfonso el Batallador y luego Ramiro II el Monje. Esto ocurrió después de la muerte en la muralla de Huesca, de Sancho Ramírez, Rey de Aragón y de Pamplona. Era éste hijo de Ramiro I, primer Rey de Aragón, que como he dicho, murió también en las murallas de Graus.
Este principio del Reino de Aragón, fue el fruto del heroísmo se sus Reyes. Hemos visto como murieron Ramiro I en Graus, Alfonso el Batallador en la batalla de Fraga, Sancho Ramírez en la muralla de Huesca. Pero hace falta considerar la forma en que fueron educados, pues Alfonso el Batallador (1104), nacido en Siresa, al lado mismo de Francia, donde dominaba un ambiente de Cruzada, con objetivos de conquistar Zaragoza y Lleida y con el deseo de salir al mar por Tortosa y por Valencia, respiró desde su niñez este deseo de reconquistar Aragón. Más tarde se formaría el Reino de Aragón. El Bearn francés se encuentra encima de Navarra, de Ansó y de Canfranc y siempre tuvo un interés por Aragón y por Navarra, con un espíritu de reconquista que transmitió a nuestros montañeses, cuyo dirigente en aquellos tiempos fue Alfonso el Batallador. Los bearneses fundaron pueblos y familias como Buil, otros en las Cinco Villas, aspiraron a conquistar Almudévar, como primera fase para conquistar Zaragoza y Valencia. Esta tiene pueblos y ciudades como Manises, en que vivieron hombres como Onofre Almudévar, Almudéver o Almodóvar, que conservaron la lengua valenciana antigua, que parece ser que coincidía en parte con el bearnés occitano de origen latino, aunque todavía quedaba, en el Bearn, la lengua vasca. Este bearnés tomó el apellido de Almudévar, al ser nombrado Bayle de Almudévar, recibiendo como apellido el nombre de la Villa. Lo mismo pasó en Zaragoza, donde al gobernador de la zona, siendo también bearnés, se le nombró jefe de la capital de Aragón. A Alfonso el Batallador, le entró la misma idea que a los bearneses y repobló varios pueblos con ellos y fue a Andalucía, de donde trajo mozárabes a Aragón. En el Convento de las Miguelas de Huesca, dicen que acomodaron a muchos de ellos.


En Toulouse  trabajaron los bearneses para que el Papa, convocara una Cruzada para conquistar Zaragoza (1118). Murió Alfonso el Batallador en Poleñino, después de intentar conquistar Fraga.
A la muerte del Batallador, le sucedió Ramiro II, el Monje. En estos años en que Ramiro II el Monje, era nombrado sucesor de su hermano, que había dejado de sucesoras a las Ordenes Militares, se creó una crisis, que fácilmente podría haber dado fin a la formación de Aragón.  Pero Ramiro II el Monje, fue llamado El Restaurador, por levantar la crisis y seguir adelante con el Reino de Aragón. Porque Ramiro no había practicado la política, encerrado en el convento francés de San Pedro de Tomeras, cerca de Narbona. Al principio tuvo que dominar  a los nobles, que le desobedecieron y consultando al Abad de dicho convento, éste cogiendo un ramo de flores, sin decir nada, cortó las  más sobresalientes del ramo. De la cabeza de este Abad de San Pedro de Tomeras (Narbona), en Francia, dicen que viene el montaje de la Campana de Huesca, por Ramiro II. Ramiro el Monje se encontró la economía en crisis, que pudo causar la desaparición de Aragón. La política estaba en manos de nobles, que se creyeron libres para hacer lo que ellos desearan y menos mal que Ramiro II, los educó con “La Campana de Huesca”.
 Como monje no estaba casado y lo hizo con Inés de Poitiers, con la que  tuvo a su hija  Petronila, para que continuase la generación real en Aragón. Petronila fue “Regina” de Aragón, es decir Reina y su marido el catalán Ramón Berenguer IV, fue “Princeps” o Príncipe.
  Por Siresa y por Hecho por el Puerto de Palo, entraban las Rutas Jacobeas y los peregrinos paraban en el Monasterio de Siresa y de allí se dirigían a la Calzada Romana, que por Ruesta iba a Pamplona. Era ese Monasterio de mucho prestigio en el mundo cristiano, pues ya el año 848, San Eulogio de Córdoba estuvo visitando Siresa y decía que en él trataban exquisitamente a los peregrinos. Este Monasterio de Siresa fue más tarde útil a Ramiro II, porque no sólo recibía peregrinos, sino comerciantes que pagaban sus tasas. Aquello era una vía de caminantes peatones y otros que montaban asnos y mulas, hasta los caballeros. Caminaban también mendigos y prostitutas. Era un punto de gran influencia internacional porque además de los peregrinos y comerciantes, estaba El Bearn francés, que fue políticamente, un guía de los habitantes del Sur del Pirineo, pues participó en la conquista de Almudévar, de Zaragoza y de Valencia, trayendo inmigrantes, fundando pueblos en las Cinco Villas, en Santa María de Buil y en Valencia, dejando apellidos como el de Buil, aunque algunos se lo cambiaron por otros del Sur de los Pirineos (como el de Almudévar), educando políticamente a los Reyes de Aragón ,como a Alfonso el Batallador en Siresa y a Ramiro II, en San Ponce de Tomeras, en Narbona.  
Ramiro II, contuvo el retroceso de Aragón y lo elevó a la categoría de colaborador de Cataluña, Valencia, conquistando Tortosa, que todos los aragoneses, hemos considerado necesario para hacer un puerto en la desembocadura del Ebro, como lugar de contacto con el Mediterráneo, para usarlo como en viejísimos tiempos se empleó Siresa, en combinación con el Midi francés.  He dicho que los aragoneses desearon hacer navegable el Ebro, pero, en la Diputación Provincial de Huesca, hace años se recibió una carta para que Aragón reclamara un pueblo mediterráneo para Aragón. Ni se le contestó, con lo que algunos aragoneses, hemos mostrado una indiferencia a nuestra tierra. El Conde de Aranda, muerto en el siglo XVIII, tuvo ideas geniales,como la de la navegación por el río Ebro. Igual que propuso ir dando la Independencia a varios Paises Americanos. No se le hizo caso, pero esos mismos Paises, se la tomaron.  Pero igual que cuando murió Alfonso el Batallador, se creo una crisis destructiva, superada por Ramiro II, Aragón no se tuvo en cuenta cuando se hizo el reparto de los mapas provinciales y regionales y  nos dejaron, por pocos kilómetros, aislados del mar. Igual que en tiempos de Ramiro II, se aprovechó Aragón de los pasos entre Francia y España, como el de Siresa y hoy día, no puede Aragón embarcar y desembarcar en el Mediterráneo, pero, cuestión inexplicable entre dos vecinos como Francia y España, con una historia antiquísima, como por ejemplo desde Carlomagno, no se entiendan, como para realizar los deseos de los pobladores de ambas naciones, de arreglar el ferrocarril de Canfranc o de construir un Paso Africano-Europeo por los Pirineos centrales.
Porque la política española, no sólo no prevé lo que puede suceder ni mira las continuas demandas de independencia, que se producen en el Pais Vasco y en Cataluña, puntos ambos de comunicación o puntos de entrada y de salida entre España y Francia. Entre tanto Cataluña ha subido hasta más de siete millones de pobladores y Valencia a unos cinco millones, en tanto en Aragón nos hemos quedado con un millón trescientos cincuenta mil habitantes. Las mujeres jóvenes se han ido marchando a servir, fuera de Aragón,  se ha expulsado a la población rural, entre otras a las del río Guarga, prohibiendo los rebaños de cabras, que mantenían el terreno libre de malas hierbas y la falta de comunicación entre el norte y el sur de Aragón. Y Aragón con  ese paso hispano-europeo, crecería en población,  en industria, al mantener unidos los dos focos industriales de Toulouse y Zaragoza, que engrandecerían a Francia,  a España y a Aragón. Se multiplicaría la población aragonesa,  al estar su población agraria reducida a una situación de país post industrializado, es decir a un 2’5-3, de la totalidad.


En cambio en Cataluña son siete los millones de habitantes, que difícilmente, puede sostener, con su gran costa de mar, por el que quieren comunicar Europa con Africa. Navarra ha llevado una mejor política de desarrollo de sus tierras, porque ha aprovechado el agua para distribuirla por toda ella, combinando los riegos agrícolas con el  establecimiento  de industrias por todos sus pueblos. Pero , en Aragón, ¡nada!. Mejor dicho han avanzado los riegos agrarios y se ha producido vida turística en el Maestrazgo y en Matarraña, en tanto que en el Pirineo se ha desarrollado el esquí y el turismo. Parece que Francia aprecia este desarrollo, pero no se da cuenta de la grandeza de todos los Pirineos del Norte y del Sur, que han sido siempre un mismo pueblo,  que siempre luchó, con el paso mutuo de la peregrinación religiosa hacia Santiago de Compostela y el paso de ganados, para aprovechar los pastos del Pirineo. Los ansotanos marchaban con sus ovejas hacia el Sur y sus mujeres subían a Francia a servir a los del Norte. Hoy ya casi se han acabado las rutas del ganado lanar por Aragón. Yo creo que el paso por los Pirineos centrales no afeará la belleza inmensa de los Pirineos, ni del Norte ni del Sur, de los que tantos escritores franceses han dado fe, como el admirable Lucien Briet. No creo que ahora Francia desprecie a España porque ya se han acabado los luchas coloniales y hemos entrado en una Europa Unida, que les hará ver a España, como lo ha sido siempre, en los Pirineos, como una fiel hermana. Unas veces iban las familias  altoaragonesas  a los Balnearios del Midi francés, como la del Conde de Aranda o la de mis abuelos, cuando en otras ocasiones políticas venían a España los curas perseguidos o los Clérigos de San Viator, a abrir  colegios, en tanto durante las revoluciones o las guerras, pasaban los refugiados españoles a Francia, como lo hicieron “Trabuco” de Siétamo o Almudévar de Barluenga.
Igual que Ramiro II el Monje se preocupó por los pasos del Pirineo, entre otros el del Puerto del Palo por Siresa, ahora para hacer progresar a Aragón, hemos de pedir ayuda a España y a Francia,  para que se arregle el paso de Canfranc y se construya el Tercer Paso desde Africa a Francia, por los Pirineos, para que suba Aragón y las zonas industriales de Toulouse y Zaragoza queden unidas. Hace falta ese paso para  qué deje Aragón de ser una región interiorizada, que son zonas llamadas a la desaparición. Como me dijo un amigo de Fañanás: “No hay que tener miedo a pedir ayuda, cuando dicha ayuda se dirige a una orientación de un Pais, para conseguir la mejora del bien común”. Lo que también hace falta para el progreso es la iniciativa privada, que después de la Guerra empezó a notarse con Labad-Mur y Comañía, vino Albajar a fabricar máquinas cosechadoras, Luna con máquinas industriales y los Porta, Antonio con el desarrollo ganadero y su primo con las harinas para el consumo humano. Todos estos hombres tuvieron capacidad par crear, pero faltó el apoyo y la colaboración, como en Navarra  de la Diputación y del pueblo. Esos hombres debían haberlos visto con un espíritu de futuro para que no se parara la evolución y el deseo de  vivir un futuro mejor,  no sólo para nosotros, sino para los nuevos aragoneses. Como dijo mi amigo.” Aquellas industrias, al no evolucionar, se cristalizaron y se convirtieron en principios de algo, que no llegó a realizarse.
Además Huesca tiene un potencial de desarrollo tremendo, pues ya decía Costa, que cuando la nieve que se ve por el Pirineo, se aproveche para regar, pues el Alto Aragón sería la zona de España con el mayor poder de creación alimentaria. Pero al hallarse el Alto Aragón entre vascos, navarros y catalanes, al no ser protegida la iniciativa aragonesa, como se apoyó la de los vecinos, sufrió una involución. No sólo faltó el apoyo de los políticos nacionales, sino el de las mismas autoridades locales. Cuando al acabar la Guerra Civil, fueron nustras autoridades a Madrid, el Jefe del Estado les ofreció ayuda por su comportamiento durante la Guerra, pero nuestras autoridades, le contestaron que no querían nada, porque tenían la satisfacción de haber cumplido con su deber. En cambio el País Vasco y Cataluña se vieron favorecidos, con ayudas que los han hecho ascender. Además conservaron los vascos el Paso por Biarriz y los catalanes por Portbou. Aragón que desde siempre se había mantenido unido a Francia, pues basta recordar a Carlomagno en las puertas de Zaragoza y a San Eulogio de Andalucía en Siresa, vio como se perdía el paso por Canfranc, quedándose como una zona retirada de la civilización. Menos mal que ahora se está realizando la autovía entre Lérida y Pamplona y se ha realizado la carretera de Fiscal-Sabiñánigo. Se está luchando por la terminación de la autovía y se están estudiando planes para el Tercer Paso por los Pirineos. Si esto se logra, recordaremos a Ramiro II, protegiendo el Paso por el Puerto de Palos en Siresa y habremos progresado imitando a nuestro antecesor Ramiro el Monje.
Introduzco en este artículo, aquel que escribí hace muy poco tiempo y que dice así: ”Aragón,
¡ exige lo tuyo!. Porque a veces has despreciado a aquellos altoaragoneses, que lucharon por el progreso de Aragón y los despreciaste en los mismos Porches de Galicia. Ahora, la Democracia española está apoyada en el Tribunal Constitucional, que juzga si las leyes de las Autonomías entran en el plano de la Constitución. Desde hace ya más de tres años, está el Tribunal Juzgando la Ley de Autonomía de Cataluña. Veremos su resultado. En cuestión de autonomías y de revoluciones sociales, Cataluña se ha destacado en luchas utópicas, como el independentismo, la revolución bolchevique, el comunismo, el anarquismo, la economía industrial y la agraria, etc. Esta situación de juzgar la ley de Autonomía de Cataluña no es nueva. En 1934, el Tribunal de Garantías Constitucionales de la República, anuló la Ley de Cultivos Catalanes. La Agricultura fue uno de los temas, que más motivos de lucha aportó, ya desde 1870, poco más o menos, porque la Filoxera acabó con casi todas las viñas de España. En Huesca ya casi se ha olvidado el enorme desarrollo que tenían las nuevas plantaciones de viñas, por ejemplo en el Castillo de San Luis, plantadas por el no recuerdo, si ese francés era, Conde o Barón de Cotenson, con su móvil y sus malacates.¡ Cómo preveía Europa, cuando dijo: ”esta finca se encuentra a menos de cien kilómetros de Francia!, cuando tanto trabajaron franceses y españoles en Argelia. Efectivamente por su lado pasa la Vía Mudéjar, a la que le falta muy poco para llegar a Francia. En Aragón casi nos hemos olvidado de aproximarnos a Europa, pero en Cataluña la “rabassa morta” o la “cepa muerta”, originó a los “rabasaires”, que con ese nombre continuaron exigiendo al Gobierno Central. El ocho de Junio de 1934, el Tribunal de Garantías Constitucionales, declaraba al Parlamento Catalán incompetente en esta materia de la que hablaba la Ley de Cultivos Catalana. El Presidente de Cataluña era Lluis Companys, que se dirigió a los parlamentarios catalanes y les dijo: “Y si vosotros lo aprobáis, el Gobierno lo hará cumplir, pase lo que pase, y sea como sea”. El 16 de Octubre de 1934, Companys, igual que sus antecesores, creaba el “Estat Catalá”, pero al poco tiempo el General catalán Batet, acabó con la rebelión. Dicen de los aragoneses que somos muy tozudos, pero la Historia demuestra que los catalanes, lo son más. A nosotros, el Estado Central nos despojó de la desembocadura del Ebro, que quería el conde de Aranda hacer navegable hasta el Mediterráneo. Después de la Guerra Civil le dieron ventajas a Cataluña, pero en Aragón no se hizo nada para industrializarlo. Al separarse nuestra Diócesis de la de Lérida, se han guardado nuestras joyas antiguas. También quieren enseñar en ciertas partes de Aragón,  el catalán, que es justo que se enseñe, pero que ya lo enseñarán los aragoneses. Aquí queremos unir Aragón con Europa, que sería la unión de la mayor parte de España, de Portugal y de Marruecos por la Autovía y por el ferrocarril, pero los catalanes, sólo hablan de la Vía Marítima. Todavía nos quieren alejar más del punto en  la desembocadura del Ebro. Hay una fotografía de Companys, visitando Siétamo, delante de la Bodega del Palacio del Conde de Aranda y acompañado de algunos que yo conozco. Él iba elegantísimo y le seguían los milicianos y el pueblo mal vestido,  algunos incluso sin camisa. ¿Es que vino a Siétamo a dar algo a los aragoneses?. No,  pero es hora de darnos cuenta los aragoneses que debemos exigir la Autovía que nos una a Francia, que se arregle el ferrocarril por Canfranc. Porque a Artur Mas, en una entrevista, le han preguntado que piensa hacer, si el Tribunal constitucional desnaturaliza su Estatuto. Él ha contestado: Por ejemplo, la gestión de las estructuras, a saber, puertos, aeropuertos, trenes, carreteras y el concierto económico”. ¿Quien ganará?, Cataluña con toda la estructura citada o Aragón con su Autovía. No se trata de una rivalidad, sino de un acto de justicia que se debe hacer a Aragón y ellos que se lancen por los mares.
Costa lloraba en sus últimos días por la escasez de medios que se le dieron a Aragón. Cuando antes de morir en su casa de Graus no recibía a casi nadie, pero acogía a Buil el  del Castillo de San Román Morrano, pues ambos soñaban el progreso de Aragón.

lunes, 16 de julio de 2018

EL ORDENADOR, QUE DESORDENA LA MENTE




Estaba sentado con mi amigo Joaquín,  en la puerta de su casa, cuando en un Bar, que se ofrece frente a la nombrada puerta se han sentado, supongo que serían  dos parejas. Una la formaban un  matrimonio,  que tenían ambos sus cabellos morenos, que tenían oscura su cabellera como los pelos de su hijo. Yo supongo que éste, moreno como sus  padres,  iba  acompañando a una muchacha de delicados cabellos rubios y  supongo que era su novia.
Al  caminar  hacia  el  Bar, pasaron por delante de nosotros y tanto la pareja morena de mayor edad, como la rubia de la menor, nos saludaron con amabilidad, al llegar cerca de nosotros. Juaquin y yo, observamos que mientras el novio moreno, llevaba un ordenador, la bella rubia nos saludaba con simpatía. Pero su novio moreno, llevaba entre sus manos el citado “ordenador”, que manejaba con sus manos, en tanto sus pies iban caminando hacia el Bar. Yo no    si  utilizaba el “ordenador”  para ordenar los pensamientos de su cerebro, pues lo iba pulsando continuamente.  Yo  creo  que  en su desplazamiento al Bar, no nos miró ni nos saludó, sino que, descuidando los pasos que seguía por su ruta al mostrador, aproximaba a sus ojos, con sus dos manos, al “ordenador”, que yo no sé si aclaraba sus ideas o las confundía.
Mi amigo Joaquín al contemplar al muchacho moreno, se acordó de unas escenas, que había contemplado en una revista. En el primer dibujo, tres amigos pedían  en un Bar, una cerveza para cada uno de ellos. Se pusieron a beberla y en la segunda escena del chiste, dejaron de beber y enfrentaron, cada uno de ellos, sus ojos a su “ordenador”, al que miraban y escuchaban. Pero yo no sabían si atendían lo que les explicaba el aparato o lo rechazaban, pues sus rápidas respuestas, daban la impresión de no aclararles, su significado. Comían juntos y apenas acabada la ingestión de su merienda, cada uno sacaba su “ordenador” e intentaba obtener el resultado de su conversación, que ninguno de ellos conseguía comprender.
Yo, como mi amigo Joaquín, durante la comida de mi familia, intentaba mantener una conversación con mis hijos, pero ellos, entre sus dedos miraban su pantalla y escuchaban su conversación y yo me quedaba solitario pensando en mi familia, que parecía que ya no pensaba en sus problemas, sino que la máquina ordenadora, con aquellos sonidos, confundía mis pensamientos.  
Me di cuenta, observando el comportamiento de las dos parejas, qué en el Bar cercano, el matrimonio mayor y la señorita rubia, hablaban unidos y el joven moreno, estaba manipulando su “ordenador”. En tanto mi buen amigo Joaquín me hacía ver el paralelismo entre el comportamiento de los cuatro clientes del Bar y el que tenía lugar entre algún miembro de mi familia, con manejo del “ordenador”  y  yo  mismo,  que quería conversar en una común unión.
Entonces me di cuenta del significado del Internet  que  “es un conjunto descentralizado de redes de comunicación interconectadas”. Ese Internet supone que en el interior de la inteligencia humana hay espacios de ocio, de interacción y de construcción de la propia identidad. En aquellos cuatro individuos , dos en su cuerpo macho y otros dos en su cuerpo y espíritu femenino, se veían “espacios de ocio, de interacción y de construcción de su propia identidad”. En la pareja del padre con la madre y en la joven rubia, daba la impresión de que su identidad era normal, pero en el joven, daba la impresión de que su cerebro, con su continuo mirar y apretar las teclas de su ordenador, no se notaba que su identidad fuera normal, sino inquieta y dudosa, con lo que resultaría difícil encontrar su “propia identidad”. Daba la impresión de que al muchacho le era difícil encontrar su propia identidad.
Walt Witman  escribió:  “Había un niño que avanzaba de día, y el primer objeto al que miraba, en aquel objeto se convertía”… Pero cada niño tiene su propia responsabilidad, y los objetos que miraba, eran distintos según que niño fuera el que lo mirara. Pero mirar muchos niños ese objeto, se multiplicaba su número por otro infinito número de objetos de la red existencial.


sábado, 14 de julio de 2018

Muy cerca de Huesca, estaba George Orwell





Muchas veces son las que bajo a las casas que mi abuelo construyó, una para el médico y otra para el mariscal, como pone en un antiguo recibo de contribución y al lado de ellas está el huerto, donde hoy recojo judías y pepinos y donde el año mil novecientos treinta y seis construyeron los miembros del Ejército Gubernamental, un hospital en el mismo frente, como el que habían levantado, por ejemplo, en Monflorite.
El de Siétamo consistía en un barracón amplio, construido muy deprisa con madera. El él metían en la Guerra Civil del año mil novecientos treinta y seis a los heridos, pues a los muertos los enterraban o abandonaban en el mismo lugar que una bala enemiga les había alcanzado o aquella otra que los mismos que se hacían la guerra, se entretenían en dispararla para fusilarse mutuamente.
Uno de los múltiples heridos que al Hospital llevaron y de cuyos nombres ya no queda ni un recuerdo, fue George Orwell, nombre famoso en la Literatura Universal, pero que en realidad se llamaba Eric Blair, como se firmaba en muchas cartas que dirigía a sus amigos. Pero el nombre de Orwell, el que pasó a convertir su identidad en la de un clásico, es conocido en todo el mundo y se le nombra constantemente, y quizá con una frecuencia, tal vez, sólo superada por Cervantes y por Shakespeare.
Varias veces me han preguntado sobre dicho hospital pero sin embargo el recuerdo de Orwell ha aumentado en esto últimos años y fueron dos simpáticas señoritas inglesas, que llegaron a Siétamo las que me preguntaron que donde estaba el lugar donde lo hospitalizaron. Yo se lo enseñé y les hice ver en un extremo, donde se encontraba el barracón, el pequeño pedazo de suelo de cemento que se quedó sin eliminar para volver a cultivar el huerto, cuando acabó la Guerra. Hace poco tiempo que otros extranjeros también llegaron a Siétamo y preguntaron por el hospital, pero al no estar yo, parece que no fueron capaces de darles explicaciones. Últimamente, en esta fecha de dos mil cuatro, en que se cumple el centésimo aniversario del nacimiento en mil novecientos tres, de Orwell, me dijo un sietamense llamado Angel Puyuelo, que a su padre lo habían atendido en el citado hospital. Hace ya muchos años estaba Salvador Puy Carilla, sentado en el portal de su casa y acompañado por Miguel Arnal y se acercaron tres parejas y les preguntaron si eran de Siétamo, respondiéndoles ellos que sí; comenzaron una conversación en la que Salvador les dijo que en cierta ocasión estaba un tanque en la puerta de la iglesia y de repente recibió unos tiros de fusil en su motor y el que parecía ser el más importante de las tres parejas, se rió y entonces les dijo:”Yo estuve de Director de los Cirujanos de sangre en el Hospital de Guerra”. ¡ Qué lástima no saber el nombre del médico, para preguntarle por Orwell y por todos los heridos y muertos que por allí pasaron!.
¡Dios mío, qué contraste entre Orwell y todo el pueblo de Siétamo, del que ardieron desde el Castillo-Palacio donde nació el Conde de Aranda y la iglesia hasta las modestas casas de tantas familias, como las de la señora Juana y la de los Puyuelo!.Orwell fue herido a las cinco de la mañana del día veinte de mayo de mil novecientos treinta y siete en Monflorite, muy cerca de Huesca y lo internaron en Siétamo y en una carta a Rayner Heppenstall, en treinta y uno  de Julio de mil novecientos treinta y siete, él mismo describe que :”Mi herida no fue gran cosa pero es un milagro que no me costara la vida. La bala me cruzó  limpiamente el cuello y falló lo que se proponía encontrar excepto una cuerda vocal, o más bien el nervio del que depende, que está paralizado…Me alegro bastante pues creo que esto nos pasará a todos en un futuro próximo, de que una bala me haya herido…Lo que he visto en España no me hecho un cínico, pero me hace pensar que el futuro es muy tétrico”. Fue trasladado a Barcelona y allí consiguió escapar de la condena de Stalin al POUM, pero ,¿se daba cuenta de que muchos sietamenses forasteros  y extranjeros no se podrían alegrar nunca ,como él, de su curación de los balazos producidos por la guerra, ya que fueron eliminados por los fusilamientos?. El futuro ciertamente era tétrico, pero peor lo fue en Siétamo, cuando se podían encontrar por todas partes las tumbas, los cadáveres y los cementerios.
Lo llevaron después a Barbastro del que escribe:”Aunque quedaba muy lejos del frente, ofrecía un aspecto desolado y maltrecho. Enjambres de milicianos con andrajosos uniformes vagaban por las calles”. De allí fue su compañía “enviada en camión a Siétamo…Siétamo había sido atacado tres veces antes de que los anarquistas lo conquistaran por fin de Octubre, una buena parte de la población había sido destruida por las bombas y la mayoría de las casas mostraban huellas de fusil. Nos encontrábamos a unos quinientos metros por encima del nivel del mar. El frío era intensísimo y había densas nieblas que se arremolinaban como saliendo de la nada”. Vemos como el mismo Orwell describe las desgracias de Siétamo, a donde fue enviado con sus compañeros militares en camión y yo no creo que se diera cuenta del asesinato del “Padre Jesús”, porque él era humano y no le gustaba matar a nadie, como narra cuando una noche en Huesca, a unos ochenta metros de él vio pasar a un enemigo agarrándose los pantalones que parecía se le estaban cayendo, y esa situación le hizo recordar que se trataba de un hombre y no quiso dispararle.
No sé si se enteraría del asesinato a tiros del “Padre Jesús”, al que yo llamo así, porque nadie sabe su nombre y así lo bauticé porque hay que buscar un nombre a un fraile, que fue un modelo de cristiano en aquellos días de agosto del año mil novecientos treinta y seis, cuando Eric Blair se buscó el nombre y el apellido de Georges Orwell, sin necesitarlo, pues hubiera sido famoso mundialmente con cualquiera de los dos. No sé si se vieron, pero “el fotógrafo Juan Guzmán bajaba por la carretera y preguntó que quien era ese que llevaban” y le contestaron:”Un cura que hemos capturado”. Le dijeron al cura:”Grita ¡Viva la República!, a lo que él respondió con grandes voces: ”¡Viva Cristo Rey!”. “Por tres veces se repitieron los gritos, hasta que al fin lo llevamos  a un lado y lo  fusilamos, cuando tenía tan sólo veintisiete años. Los milicianos pertenecían a dieciséis agrupaciones como por ejemplo el POUM,que despreciaban la disciplina militar, pero por lo visto no respetaban la vida de un ser humano que no pertenecía a ninguna de las dieciséis agrupaciones que querían entrar en Siétamo. El mismo Orwell se dio de baja del POUM y se escapó de la Guerra Civil para evitar que su vida fuera eliminada por Stalin, como había sido la del “Padre Jesús”.

Escribió Orwell. “Muchas veces tengo la impresión de que el mismo concepto de verdad objetiva va desapareciendo del mundo”… ,”¿para qué luchan los obreros?; sencillamente por lograr una vida decente ”.Pero Orwell no encuentra apoyos al obrero, pues afirma “ que la política exterior de Stalin, en vez de diabólicamente lista como se pretende,ha sido sólo oportunista y necia”, pero añade que “uno de los problemas más difíciles de nuestros tiempos es saber si la clase dirigente británica es malvada” porque “la clase dirigente británica hizo cuanto pudo para entregar España a Franco y a los nazis”. “A mediados de febrero (1937) salimos del Monte Oscuro y nos mandaron, junto con todas las tropas del POUM a incorporarnos al ejército que asediaba a Huesca”. En aquellos ambientes no es raro que tuviera la cabeza llena de pensamientos y problemas, pero “ a cuatro kilómetros de nuestras nuevas trincheras, Huesca brillaba, pequeña y clara, como una ciudad de casa de muñecas. Meses atrás cuando se tomó Siétamo, el general que mandaba las tropas del Gobierno, dijo alegremente: mañana tomaremos café en Huesca. No tardó en demostrarse que se equivocaba. Había habido sangrientos ataques  pero la ciudad no caía, y mañana tomaremos café en Huesca se había convertido en una broma. Pero la ciudad de Huesca le había aliviado a Orwell el malestar producido en los Monegros por el Monte Oscuro, porque escribió:”Si alguna vez vuelvo a España, no dejaré de tomar una taza de café en Huesca. Muchos oscenses aún lo esperamos, pero así como muchos mueren en la guerra, Orwell murió en la Paz.  

Tierras aragonesas y antes navarras





Hay una comarca de aspecto abrupto, ocupada por Sierras que no son muy elevadas y en otros tiempos abundaba en ella la ganadería trashumante, hoy casi desaparecida y sus tierras están escasamente cultivadas. Por el norte limita con la cuenca del río Aragón, que se introduce en Navarra por Yesa, encima de Sangüesa y de Sos del Rey Católico y por el Este la recoge el río Gállego, que baja a Ayerbe cerca del pueblo de Agüero y de Salinas de Jaca, el nuevo, pues el viejo ya desapareció hace algunos años. Salinas se despobló y uno de sus habitantes, Sebastián Grasa, vive hoy con sus ciento y un años en la Villa de Siétamo, como se están quedando casi sin habitantes Sos del Rey Católico y Longás. A Longás se puede ir por la carretera de Jaca, desviándose a la izquierda por un camino, poco antes de llegar a la ermita de Santa Bárbara. La Sierra de Santo Domingo con su cumbre a mil quinientos veintitrés metros de altura, arranca cerca de Salinas todavía en la provincia de Huesca y tiene en su vertiente Norte él pueblo zaragozano de Longás. En su monte nace el río Onsella, que pasa por Lobera de Onsella y por Isuerre. Es un casco urbano situado en la orilla izquierda del río Onsella y con un fondo de valles, hondonadas y montañas. Se encontraron en su monte materiales arqueológicos, que se exhiben en el museo de Pamplona. Más al Oeste pasa el río por Navardún y por Gordún, donde se eleva un castillo, que fue erigido a consecuencia de las invasiones de los navarros durante los siglos XIV o XV. Debajo del río Onsella, entre Isuerre y Navardún se encuentran situados dos enclaves navarros, con el pueblo que los preside de Pitilla de Aragón. Antes de llegar a Navarra, donde desemboca en el río Aragón, pasa por encima de Sos del Rey Católico. Esta villa fue en tiempos la capital de las zaragozanas Cinco Villas, pero ha ido poco a poco perdiendo sus habitantes y conviviendo con la próxima e industrial izada Villa navarra de Sangüesa. En 1452 se encontraba en dicho pueblo navarro la madre de Fernando el Católico y al darse cuenta de que luego iba a dar a luz, se trasladó urgentemente a Sos, para que su hijo naciese en Aragón. Llegó a casarse Don Fernando con Isabel la Católica,lo que traería la unidad a España. 


Es una Villa con notable arquitectura civil y religiosa, donde se encuentra la iglesia de San Martín de Tours, que fue la capilla privada de los señores navarros de Sada. 



La conversación con el señor Grasa, me ha obligado a pensar y a escribir esta pequeña descripción del Valle de Onsella y su comarca oscense, zaragozana y navarra, pero leyendo el Diario del Altoaragón del domingo veintisiete de Junio del año dos mil cuatro sale un artículo sobre “La escultura románica, seña de la identidad del Pirineo”, he visto cómo desde Olorón hasta Sangüesa estamos pisando el Camino de Santiago, que pasa después de Olorón, por Jaca, por San Juan de la Peña, por Sos del Rey Católico y por Sangüesa. La tradición señala a dicho camino de Santiago como un medio de comunicación, en aquellos tiempos, que condujo a que llegaran a España las tradiciones nórdicas, entre las que se encuentra la del hombre que luchaba con un león. Entre los capiteles fotografiados Pierre-Louis Giannerini en la Exposición expuesta en la Casa de la Cultura “María Moliner” de Jaca, figuran dos de la iglesia de San Esteban de Sos, “uno de los cuales representa a dos mujeres acuclilladas con la falda levantada, las piernas abiertas y mesándose los cabellos, el otro, una pareja de aves con los cuellos enlazados que se picotean las patas”. 



Están nuestros archivos y bibliotecas llenas de datos sobre la Historia de esta Comarca, incluyendo las Guerras Carlistas durante el siglo XIX, pero la memoria de las gentes ha perdido los datos que vivieron sus padres y abuelos; por eso me causó impresión lo que dijo el señor Sebastián Grasa, que ya tiene ciento un años de edad, sobre un caso ocurrido en su pueblo natal, ya desaparecido, Salinas de Jaca el viejo y desarrollado después por la ribera del río Onsella y terminado en la navarra Sangüesa. Yo había escuchado a mi padre relatarme algunos sucesos ocurrido en el siglo XIX, pero ya casi no me acuerdo de ellos, en cambio cuando oí hablar al señor Sebastián, tomé mucho interés por lo que contaba, porque este hombre conserva las tradiciones históricas, que ninguno de los actuales habitantes puede recordar, porque no las vivió ni oyó hablar a nadie de ellas. Para recordarlas haría falta que fuéramos más viejos que “los caminos” y como no lo somos hay que preguntarles por el pasado a aquellos que se aproximan a esa vejez. Por eso yo escuché con interés el relato de Grasa, que 



comenzó diciendo que un día llegaron a Salinas de Jaca unos carlistas que debían ir a Navarra y su padre que los vio, decía que apresaron al cura del pueblo y ataron a su casera en la cocina, en el mismo suelo, diciéndole que no gritara. Se llevaron al cura y cuando en el campo llamado Castillón encontraron a un hombre labrando con una vaca y un caballo, le quitaron el caballo y en él acomodaron al cura y se fueron hacia Navarra por el Valle del Onsella. El señor Sebastián no perdía detalle. en su narración y nos recordó a los que lo escuchábamos que él conoció al hijo del dueño del caballo robado. En la Sierra de Santo Domingo, donde se encuentra el pueblo zaragozano de Longás, abandonaron al cura. Este se encontró solo, pero se topó con un “pecero” apodo con el que llamaban a los habitantes de Longás, donde “la pez” se usaba abundantemente para marcar los ganados estaba el hombre cortando plantas de boj, para hacer cucharas de “palo” y al ver al mosen, lo llevó a Longás, donde se juntó con su párroco, que lo atendió y ya se marchó a Salinas, donde encontró a su casera todavía viva, cuando ella creía que el cura ya estaría muerto. 



Se preguntaba Sebastián: “¿para qué querrían al cura?, porque no lo mataron pero lo abandonaron en la Sierra de Santo Domingo”. Y o le dije que tal vez se lo llevarían para que no los persiguieran, ante el temor de que si lo hacían, matarían al capturado mosen. Además, le dije al Señor Sebastián: aquellos carlistas, hartos de cantar “Somos los voluntarios del Rey Don Carlos, ¡vivan sus fueros y religión!”, no podían resistirse a practicar la violencia ,que consigo llevan las guerras. 



El caballo lo utilizaron hasta que llegaron a Sangüesa, donde lo dejaron abandonado, pero unos pastores lo vieron y dieron cuenta. Avisaron los de Sangüesa a los pueblos vecinos y se fue corriendo la voz, de tal manera que el dueño del caballo fue a buscarlo y se lo entregaron. Parece ser que tardó bastante tiempo en aparecer el caballo. 



Cuando acabó el relato de los hechos ocurridos en el Valle de Onsella, me insistió en contarme la cantidad de contrabandistas que iban por Navarra y Aragón, diciéndome que durante las Guerras Carlistas pasaban mucho por aquella zona las partidas militares y guerrilleras y los contrabandistas, que tenían un control en el pueblo de Milagro en Navarra, donde estaban cuarenta carabineros. Traficaban con oro y con seda que traían de Francia. Cuando eran pocos los contrabandistas, los carabineros los cogían, pero en cierta ocasión iban cien machos, cada uno con su carga, para repartirla a partir de Zaragoza. Iban conducidos por hombres que llevaban un trabuco cada uno. Los vieron los carabineros, pero dijeron :”Esto vamos a dejarlo porque si no, convertiremos esto en un reguero de sangre”.Es que los contrabandistas con sus trabucos no tenían miedo. 



Vi confirmada la idea tradicional de Grasa al leer en el libro del Doctor Ramón Guirao, titulado El Altoaragón durante la Guerra Realista (1821), en el que trata de los contrabandistas de Naval y dice: “En esta época el contrabando es un medio habitual de vida y de él no escapan los habitantes de Naval... en la que gran parte de sus autoridades son de ideas realistas y están asociadas para la práctica del contrabando”.En esta época de guerras, cuando un hombre no era guerrillero, se convertía en contrabandista. 



El padre de Sebastián murió en 1927, a los cincuenta y ocho años de edad lo que nos indica que nació en mil ochocientos sesenta y nueve. La última Guerra Carlista acabó coincidiendo con la apertura de las Cortes con el fin de debatir la Constitución de mil ochocientos setenta y seis. Decía Sebastián que su padre entonces era un “zagal” y si nació en 1869 y la Guerra acabó en el año 1876, tendría entonces unos siete años. 



Pasó el señor Sebastián más guerras durante su larga vida y todavía andan los hombres luchando unos contra otros.¿Cuándo llegará la paz al mundo?



lunes, 9 de julio de 2018

Luces y lucetas




¡Hágase la  luz!.  Y la luz se hizo. Se encendió la luz a nivel cósmico y a velocidades de trescientos mil kilómetros por segundo, aún dicen que va viajando y viajando y no acabará de llegar a todas partes. Entonces creo que estamos aún en plena Creación, pues si para Dios no hay ni pasado ni futuro, sí todo está presente, es de esperar que nos llegue más luz. Tal vez no estuviese tan descaminado el filósofo, cuando en su lecho gritaba: ¡luz, más  luz!. Hay poca luz y por eso ¿mi cerebro no ve?. ¿ O es mi cerebro tan pobre que queda deslumbrado y no ve?. Ojalá tuviera en mi sesera los ojos que tenía en su cara el viejo pescador de Hemingway. Dice el escritor en su novela “El viejo y el mar”, que su protagonista podía mirar al sol sin lentes, un eclipse. El escritor atribuía esa fortaleza ocular a la vitamina A, que asimilaba el pescador comiendo los hígados de los peces. Esta anécdota me recuerda que Tobías recobró la vista poniéndose en los ojos el hígado de un pez. Para soportar la luz solar y fortalecer mis ojos puedo tomar aceite de bacalao, pero ¿cómo  fortalecer  los ojos  de  mi  mente?. Escucho música y por mi  cerebro  viajan  nubes  luminosas, ya bailarinas, ya solemnes, pero nunca se definen y concretan.
Como no alcanzo a ver la luz que deseo, procuro ver las múltiples luces  que  puedo  alcanzar con mi vista. Me gustan las múltiples luces de colores, o  las  blancas  que se cubren con papel de celofán y me place colgarlas en los pinos y en enebros, allá en Navidad. Me deslumbra el recuerdo de la pobre  luz  que,  ayudada por el hombre de la hoguera, iluminaba nuestro hogar. Cuando quería “Palacín”, venía, y cuando quería se marchaba. Porque era el viejo Palacín el que la luz eléctrica generaba. Mi tío José María no se alteraba, como pasa ahora, cuando la luz de la bombilla se marcha, porque siempre quedaba la luz de la lumbre del hogar; nos limitábamos a decir: ¡adiós Palacín!. Me gusta encender cerilleta el día de la Candelera, que  aunque ahora no es fácil de obtener y antes era de lo poco que en la iglesia daban. Siempre que puedo, en la rústica tienda lugareña me compro candeletas, para encenderlas flotando sobre aceite. Lo que pasa es que mi mujer, más práctica que yo, me las tira a la basura.
También dominan mis ojos la luz de las estrellas y la luna y en las noches de  Agosto el paso de cometas. Me da envidia la luciérnaga de luz, que encontró su propia luz y la lleva a cuestas. Más moderno, ahora, voy comprando linternas, que se oxidan y se quedan ciegas.
No he conseguido ver las luces de San Telmo, ni los fuegos fatuos del fosal. Si me gustara el vino, bebería y  cantaría  “apaga luz, mariposa, apaga luz, que yo no puedo dormir con tanta luz”. “Los borrachos en el cementerio, juegan al Mus”.

domingo, 8 de julio de 2018

A los esposos Llorens y a su hija


1.       


  Para  Para Dios no hay ni pasado ni futuro, todo está presente.  Él  es  Todopoderoso,  pero nosotros,  nacemos, crecemos y morimos y por tanto, vivimos el presente, recordamos el pasado y estamos pendientes del futuro. Tu esposa y tú, criasteis un hijo y una hija, que os acompañan y os hace que tengáis un consuelo en esta vida, pero el hijo se fue, porque Dios lo llamó y desde el más allá, os ama y os protege y mira por vosotros, recordando que vosotros mirasteis por su porvenir en esta vida. Ya no tiene oídos para escucharos ni boca para hablaros, sin  embargo  está en compañía del Señor Todopoderoso y participa de su Presente y Eterno reinado sobre el Mundo.
Cuando voy al Convento de San Miguel, me acuerdo de vuestro hijo, porque al entrar en su pórtico, veo y me parece que al que está mirando este Arcángel Santo, representado en un hermoso cuadro, es a vuestro hijo. Al entrar desde el Pórtico en el gran pasillo acristalado de los claustros, me encuentro con un enorme cuadro y de gran belleza, que representa a un enorme  y  piadoso  santo,  asistido  por  un  hermoso  Angel. Al contemplar su imagen me inspira la  santidad  de  este  piadoso  monje,  vestido con un hábito blanco. Sobre su cabeza vuela el Espíritu Santo en forma de paloma blanca.
Me acuerdo de cuando, en tiempos pasados, iba a visitar a las Monjas del Convento de San Miguel, del cuadro de aquel santo Monje, que no tenía marco y me enteré de que cuando la Guerra Civil, aquellas   Monjas,  al  mismo  tiempo  que  recibían  mujeres públicas de la Calle Pedro IV, para pedir al Señor la purificación de sus espíritus y la salud de sus cuerpos para que no les afectasen los cañonazos. Pero para comer las Monjas tenían que buscar algún céntimo, para comprar el pan de cada día y  le quitaban el marco a sus cuadros, para cobrar algún céntimo, con su venta.
San Miguel suele representarse en las alturas, pero la iglesia que lo venera, está colocada cerca de la Muralla de Huesca, en su parte baja, lo que hace suponer, que han colocado la imagen de San Miguel, en lo más alto del presbiterio, para que desde lo alto del altar mayor, proteja a las monjas, kal  muchacho  hijo  del  carpintero y a las buenas mujeres, que se refugiaban, durante la Guerra Civil, en la iglesia de San Miguel.
Cuando paso por la iglesia de San Miguel, le doy recuerdos para mi amigo, el hijo del Carpintero.       

jueves, 5 de julio de 2018

La Judaria o barrio judío






Yo vivía en casa de mi abuela Agustina Lafarga, en Coso Alto, al lado del Colegio de Santa Ana, en el número 61. Desde la alcoba donde murió mi buena abuela, desde ella se oían los cantos y la música con qué los acompañaban las Hermanas de Santa Ana, en la misma entrada al Barrio Judío. Hace ya, muchos años desde que se expulsaron de Huesa los judíos, en 1492 y son muchos años, pues entonces le pusieron a la Judería el nombre de Barrio Nuevo, para que Huesca olvidara la existencia de aquel nombre, como si fuera maldito   el nombre de la Judería, que limitaba con la Muralla de Huesca, en ese tramo actual del Coso Alto. Don Antonio Durán Gudiol escribe: “La Judaria o Barrio judáico estaba situada en el oeste de la ciudad de Huesca, extramuros, entre la puerta de Ramián y la iglesia de San Ciprián, en el actualmente llamado Barrio Nuevo, entre la muralla de piedra que circundaba el núcleo urbano  de Huesca y el muro de tierra que cercaba el recinto, donde habitaban los judíos”.  
Jaime I el Conquistador, ante los alborotos que organizaban los cristianos en la Judería, quiso cerrar las puertas de la misma, desde la noche del Jueves Santo hasta la mañana del Sábado de Gloria. Esto ocurrió en Abril de 1251. Pero a los judíos no se les perdonaba nunca cualquier cantidad de dinero, porque en una ocasión como ésta, de los destrozos realizados por los cristianos, tuvieron que pagar, para  evitar  la violencia, un tributo anual de 50 sueldos.
Los malos tratos a la Judería en el último siglo a la Judería en la Corona de Aragón y en Castilla el año de 1391, fueron acompañados por una matanza general de judíos en Aragón. Vino a continuación un periodo de prosperidad desde 1460  a 1488, pero que se acabó por la reinstalación de una Nueva Inquisición, este año de 1488, con una solución inesperada, con la Expulsión de los Judíos en 1492.
Existía una influencia entre el Monasterio de Montearagón y la Judería de Huesca, pero no monopolizaba las tiendas de los judíos, como se explica que en 1275, en que  se  citan  tiendas de total propiedad  judáica. La misma circunstancia se da con el monasterio femenino de Sigena, en que no se habla de propiedad de los judíos, pues parece darse un arriendo en 1275, de 8 sueldos a Azach abin Pizma.
Pero no sólo existían los comercios de los judíos, sino que de éstos poseían “médicos cirujanos, especieros, albarderos, pelliceros, sederos, plateros, tintoreros, sastres, zapateros, traperos, mercaderes y prestamistas”
Pero las actividades comerciales de los judíos se ejecutaban, no sólo en el Barrio Judío o Barrio Nuevo, sino, que había comercios abiertos en la Alquibla o morería, por  la  actual  calle de Lanuza o de San Martín. “Se conoce, por ejemplo la “Speciería” de los judíos conversos Fajol, de dos tiendas de tejidos y de una casa cerca de la mezquita”. Próxima a éstas, Manuel Fajol tenía, arrendada en San Martín, otra finca, que  en 1471, la arrendó esa “botiga e rebotica” a Jucé Xuen, por dos años continuos.
 El judío Manuel Fajol en 1470,  ¿fue quemado o lo fue “terminado el plazo el 28 de Enero de 1480,en que el mismo Manuel Fajol reconoció haber recibido la renta de alquiler y canceló, el contrato”. Fue padre de los judíos conversos JAIME Y MARTÍN, pero “el último siglo de la judería oscense se inicia con la matanza general de judíos de la Corona de Aragón y de Castilla en 1391, que origina un largo período de crisis y de recuperación, culminando en el cuarto siglo de prosperidad , que va de 1460 a 1484 y termina en el decenio de 1483 a 1492, que va de la introducción de la Nueva Inquisición en Aragón, a una solución final, la expulsión de los judíos en 1492”.La Judería de Huesca estaba situada en Barrio Nuevo, que estaba y todavía está situado entre la Muralla, que entonces cerraba la Plaza de Lizana. Esa Muralla de piedra rodeaba el Núcleo Urbano, que ocupaba el Monte sobre el que se asentaba la Catedral y allí donde ahora está el Colegio de Santa Ana, limitaba con un muro de tierra, que cercaba el Barrio Nuevo. Con estos límites entre cristianos y judíos, a mí me llama la atención, de que un estanco muy cerca ya de la Plaza de la Catedral, se pueden ver, ahora, las imágenes que fueron de veneración. El señor dueño de esta Sinagoga, me dio permiso para visitarla. Mi recuerdo de ella es maravilloso, pero me pregunto, ¿por qué una ciudad como Huesca, consiente la ignorancia del pueblo oscense de esta Sinagoga?.
Yo no he podido aclarar la fecha en que fue quemado el cuerpo de Manuel Fajol, pero eran conocidos sus dos hijos farmacéuticos Jaime y Martín Fajol. El último  siglo se comenzó con la matanza de judíos en Aragón, que dio lugar a un tiempo de crisis , al que siguió una recuperación de 1460 a 1484, pero muy pronto  llega una Inquisición en Aragón, que acarreó la Expulsión de los Judíos el año de 1492. “El día 5 de Septiembre de 1506  fecha  posterior  a  la  que fueron expulsados los judíos (1492), los dos hermanos farmacéuticos, presentaban al vicario general de Huesca, unas letras, en las que se dice que el padre de los dos boticarios oscenses y algunos de sus mayores, habían sido declarados herejes y apóstatas y que, en consecuencia, fueron quemados sus cuerpos. No obstante, el penitenciario pontificio declara a los dos hermanos Fajol no incursos en infamia y les reconoce las prerrogativas de los demás cristianos: derecho a dignidades y honores seculares, a montar caballos y mulas, a llevar armas, a vestir sedas y paños de cualquier color, a lucir joyas de oro, plata  y  piedras  preciosas, etc., como si ninguno de sus mayores hubiera incurrido en herejía o apostasía “. Después de estos actos antijudíos y ejecuciones, los hijos de Manuel Fajol,  a  saber  Jaime y Martín, que el Señor conocerá las causas de su conversión al cristianismo, se buscó la mayor perfección de la medicina judía, con estos dos médicos, antes judíos y después cristianos. La perfección del uso de las especias culinarias, en el siglo XIV, la causaron los monjes y los judíos, fenómeno del  que  escribe  Antonio Naval Mas.  Este historiador escribe de la Sinagoga Menor, en la Calle de San Jorge, junto al Instituto de Higiene y frente al Hotel en cuyo terreno se alzó la iglesia de San Ciprián. En frente al Hotel se encuentra un antiguo edificio, con aspecto de Sinagoga  y abandonada. Dicha calle de San Jorge se llamaba la Calle Mayor de la Judería o de los “argenteros”, por los plateros que en ella trabajaban. Antonio Naval Mas deduce que ese edificio fue la Sinagoga Menor. Este edificio es anterior a 1492, en que fueron expulsados los judíos. Pero bajando desde el Coso Alto y a la derecha de Barrio Nuevo, hay un taller de Fotocopiadoras Modernas,  que en sus alturas se contemplan esculturas judías, que hoy día están tapadas, porque aquel lugar, fue una Sinagoga. Yo no    si fue la Mayor o si hubo una tercera, que se ignora si fue ella o la que presenta estas impresionantes esculturas con racimos de uva. Yo he contemplado un bella Sinagoga, antes de llegar a la Catedral, subiendo de la Plaza donde se  encuentra  la  Telefónica y un Colegio Religioso enfrente de la misma.
En la vida de los judíos en Huesca, destacaba como su principal lugar el Barrio Nuevo, pero como hemos visto, se salían los comercios a la entrada de la Calle de San Martín, donde tuvo comercios el judío Manuel Fajol, en cuya vida y muerte por sacrifico humano, y la conversión de sus dos hijos al, cristianismo y ser iniciadores del cristianismo con su correspondiente progreso en la Medicina, dan noticia de la división de los judíos españoles en dos ramas: una que emigró a Europa, a Marruecos y a las Américas. Puede que la religión judía perdiese el número de sus fieles, pero la sangre judía permanece todavía entre nosotros. A lo largo del tiempo, ha permanecido oculta su estancia entre nosotros, que casi nadie sabe si por sus venas corre todavía sangre judía.
“ Según Ricardo del Arco, basado en fuentes del municipio, los judíos oscenses vivían en 108 casas a principios del siglo XIV. Baer afirma que a mediados de esta centuria la aljama se componía de 150 miembros y que vivían en la judería unos 300 varones de 15 o más años, cifra que supondría, según este mismo autor, un total de 200 familias y una población de 1000 a 1.500 judíos.
El comisario Ramón de Sigena,entre el dinero de su propiedad y el que sacó a los judíos,que empezaron a salir a últimos de Julio o primeros de Agosto, “salieron de Huesca y pernoctaron en Ortilla, en la Sotonera, a unos 16 kilómetros de Huesca”. Les acompañó Pedro Cavero, prior de los jurados del concejo. Hay que tener en cuenta que este apellido de Cavero era un apellido que habían elegido algunos judíos y hacerse cristianos. En su desventurado viaje, fueron explotados sus bienes.
¿Cuántos fueron los judíos expulsados de Huesca en Julio de 1499?. Se sabe que salieron de Huesca desterrados a Europa de 91 a 94 casas. Esto indica que salieron de Huesca unos cuatrocientos hombres, mujeres, ancianos y niños. Según Baer, a mediados de  1498 ,vivían en la Judería unos 300 varones de 15 o más años, que supondría una población de 1.000 a 1.500 judíos.
Según Baer supondría la población de la Judería de Huesca, un total de 200 familias y una población de 1.000 a 1.500 judíos y salieron de Huesca al exiio, unos 450 hombres, mujeres y niños. Esto indica que se quedaron en Huesca muchos judíos convertidos o simulando su conversión, como  los dos hijos de Manuel Fajol, ya que su padre fue asesinado.
Han pasado muchos años de estos hechos, pero yo conocí en el Coso Bajo, a un judío rumano al que habían asesinado en Ucrania a sus padres. Fue recogido por Israel y después de aventuras guerreras en Palestina, se marchó y llegó a Huesca. Hablaba varios idiomas y sólo buscaba que Jehová, le buscara una casa, en la que poder morir.

Las golondrinas

Cuando iba a visitar o a vacunar algún animal doméstico por el Somontano, me fijaba  en las golondrinas, que anidaban en los cubiertos, deba...