domingo, 13 de junio de 2021

El bien y el mal, los ángeles y los diablos.-

 



La noche del Domingo, día 29 de julio, ha resultado impresionante para los vecinos de Siétamo, porque les han hecho recordar aquellas otras noches de San Fabián y San Sebastián, en que se encendían en la Plaza Mayor y en otras calles, hogueras, a cuyo alrededor se juntaban hombres, mujeres y niños. Los mozos saltaban por encima de la leña ardiente, a través de las altas llamas. Cuando esas llamas, bajaban su impulso, aumentaban las brasas, y sobre ellas  pasaban, pisándolas, jóvenes descalzos y sin quemarse. Y todos los asistentes al homenaje a los Santos San Fabián y San Sebastián, llenos de devoción hacia aquellos a los que pedían auxilio contra el fuego, gritaban a la luz de la luna: ¡Viva San Fabián y San Sebastián!, prolongando su grito entusiasmado. Eran aquellas hogueras una representación de la lucha entre el Bien y el Mal. Los Santos Fabián y San Sebastián eran representantes del Bien y las llamas y  las  brasas de las hogueras, eran la armas que los diablos empleaban para apoderarse del Poder Divino. Ganaba, después de tan dura lucha, el Bien, porque aquellos jóvenes, se lanzaban entusiasmados a través de las llamas y pisaban, sin quemarse, las brasas, hasta que desaparecían apagadas en el suelo.

Pero  hoy, he recibido una fuerte impresión, que ha deshecho en mí, aquel ambiente tan activo pero pacífico y me ha llevado a que en mis vísceras y en mi cerebro, se crease una sensación de inquietud. ¿Quien ha producido en mí tal sensación?. Han sido “Os Diaples d’a Uerba”, diablos o mejor dicho muchachos inocentes vestidos de diablos y creadores de fuego, del que entienden más que los antiguos mozos devotos de San Fabián  y de San Sebastián, porque en el Infierno el fuego es eterno y no se consume. Esta asociación  de   ”Os Diaples”, tiene su sede en Zaragoza y va por los pueblos con sus técnicas pirotécnicas, levantando fuego por las calles y plazas y sonando música con dulzainas y ruidos producidos golpeando los tan-tanes, que hacen bailar brujas, diablos y otras bestias.

El fuego lo  han  proclamado un símbolo en todas partes, porque tiene un origen remoto y al mismo tiempo extraño. El color del fuego es ordinariamente rojizo, pero los diablos le dan un extraño color plateado, que lo hace más distribuidor de miedo, de inquietud y de nerviosismo. Hace imaginar a la gente un mundo de Quimeras, como el fuego purificador del Purgatorio o el fuego castigador del Infierno.

A las doce, en punto, de la noche se apagaron las farolas que iluminaban las calles y las plazas y aquellos fuegos que encendían los “diaples”, hacían respirar humo que ahogaba a los hombres, a las mujeres y a los niños,  el repique de tambores creaba un ambiente ensordecedor y las olas de chispas que caían sobre los espectadores, les hacían sufrir un gran temor de quemarse. El arder de la pólvora y y el ruido inaguantable, disminuían escasamente, porque por encina del Ayuntamiento brillaba la luna, que daba un poco de luz y de esperanza al pueblo, que estaba siendo conquistado de un modo salvaje por el Mal.

En Siétamo se representó el triunfo de ese Mal, cuando en los dances antiguos, que se bailaban en las  Fiestas y en las Ermitas, siempre había una lucha entre el Bien  el Mal. Por ejemplo en el Dance de  Sariñena,  se representa la lucha entre moros y cristianos, pero sobre todo la lucha entre el Angel y el Demonio, por medio de expresiones artísticas propias del Teatro. El Bien está representado por San Antolín y los representan los Angeles y el Mal por el Demonio. Al fin triunfa el Bien y los hijos de Sariñena  se llenan de alegría, aspirando el olor de la albahaca y el sabor del melocotón con vino.

En Cataluña son innumerables los Bailes de los Diablos y en Aragón se venera a San Miguel, que dirige a los ángeles del Bien contra los demonios del Mal,  gobernados por Lucifer. En Aragón y Cataluña en el año 1150, en el banquete que se celebró para la boda del Conde de Barcelona, Ramón Berenguer IV con la hija de Remiro el Monje, Rey de Aragón, a saber Doña Petronila, se representó una batalla entre el Bien y el Mal. Los buenos estaban dirigidos por el Arcángel San Miguel y los malos por Lucifer. Allí se veían luchar los ángeles contra los demonios. En el Carnaval aparecen las peleas entre el Bien y el Mal y en unos lugares parecen gobernar los demonios y en otros los ángeles. Pero en Siétamo fue el triunfo del Mal el que ganó la batalla, donde más bien no hubo tal pelea, porque no apareció ningún Angel, para defender el Bien. Era muy abundante el número de diaples, desde uno de sus jefes, de una altura enorme, que debía ser, sin duda “El Gran Cabrón”. Otro de sus jefes, montaba un carro del que tiraban diablillos y vomitaba fuego por sus fauces y los demás recogían llamas que repartían por el centro de la Plaza, en tanto otros se las pasaban por sus rostros al espantado pueblo. Danzaban  y saltaban por una cuerda ardiente, que batían dos de sus malditos compañeros y  ”lauburus pintados en el suelo con petróleo, desaparecían por  obra del fuego, del suelo maldecido de la Plaza. Ya, al final se colocaron todos los  diaples,  alrededor del “Gran Cabrón”, formando como un altar sagrado del Mal, que ardió terriblemente,  creando el miedo y el terror entre las personas mayores y los niños. Cuando se acabó la representación del Mal, se encendieron las luces y la gente respiró con placer,  como si le hubiesen devuelto la paz, que produce el Bien.

¿Quisieron los artistas que crearon esta obra teatral hacer ver al pueblo que el Mal, no lo hacían sólo los demonios, sino que ahora, han surgido unos nuevos personajes diabólicos, que en lugar de vestirse con vestidos antiguos  y exhibiendo unos cuernos amenazadores, van vestidos de burócratas y de políticos?.  En aquellos viejos tiempos estas luchas entre el Bien y el Mal, servían de crítica en muchas ocasiones a los gobernantes políticos de muchos Ayuntamientos y ahora, en pleno siglo XXI, ¿no será esta representación de un triunfo del Mal, sin oposición de los Angeles del Bien, una “Crítica” de la pérdida por el Bien, del bienestar y del progreso social, que iba adquiriendo esta sociedad?. Porque, acompañada de juramentos, la gente lanza su maldición contra la ruina que nos ha invadido,  en  tanto  esos diabólicos políticos adoraban y siguen adorando el dinero, que han hecho desaparecer para que  los hijos del pueblo, puedan comer.

sábado, 12 de junio de 2021

El Amparo.-

 



El nombre del Amparo es antiguo, porque el significado de tal palabra lo ha necesitado el hombre desde que sus primeros padres Adán y Eva, fueran echados del Paraíso Terrenal. Necesitaron al poco tiempo de ser libres y de andar por el inmenso mundo abrigo, defensa, auxilio, igual que ahora, cuando ya han pasado muchos siglos y gran número de generaciones, en que los hombres y mujeres juntamente, a veces y otras en solitario, se ven apurados y solos en su trabajosa y envejecida vida y tienen que buscar, como dice el escritor Clarín “amparo, mucho cariño ,un regazo”,como lo buscan los niños pequeños. Y la Sociedad humana se ha preocupado desde hace muchos de dar acogimiento, de adoptar, de apoyar, de proteger, de dar refugio, abrigo y amparo a muchos necesitados, aunque sin los medios económicos y técnicos que ahora tenemos. Y   se creó en Huesca el Amparo, que es una residencia modelo para los necesitados de él.

Es propiedad del Ayuntamiento, pero lo dirige  el Patronato de la Virgen de la Merced. Cuando se creó  no existía la Seguridad Social y ahora que funciona, no llega a poder acoger a todos los miembros de la Tercera Edad ,que piden ser amparados. Se ha creado una multitud de centros  de acogida por la iniciativa privada,  pero aún así no pueden acoger a muchos hombres y mujeres, que ya no son capaces de vivir solos, y  se quedan desamparados.

El Amparo oscense  ya no es un refugio sin habitaciones,  con unas cámaras enormes  que divididas con cortinas, hacían que los hombres, en una sala  y las mujeres en otra, durmieran separados, más o menos.

El Patronato, al subir el nivel de la sociedad en general, decidió dar mejor vida a los ancianos ,hacer que su estancia fuera más feliz y darles más larga vida.

Ahora hay habitaciones para una sola persona y otras para dos,  en que se acogen preferentemente los matrimonios, con su cuarto de baño. Tienen biblioteca, sala de gimnasia, cuarto de estar con una inmensa televisión ,una moderna cocina, un comedor elegante y unos espacios ,que en el verano les permite estar al fresco ,en la sombra.

Las monjas de Santa Ana mantienen una limpieza pulcrísima y dirigen la cocina y cuidan el bienestar de los acogidos.

En los tiempos pasados, tiempos de escasez, aquellos ancianos no tenían tantas comodidades como ahora y se veían en la necesidad de sacar el dinero, en ocasiones vendiendo cupones para la rifa del “tocino”.

En los viejos tiempos no se quedaba ningún anciano sin  poder entrar en el amparo, a pesar de que entre ellos se encontraban también los “tiones”. Ahora, es mayor el número de solicitantes debido a unas causas materiales, como la pequeñez de los pisos y otras por motivos éticos y costumbres nuevas, que hacen que los jóvenes con los viejos vean difícil su convivencia, ya por falta de generosidad, o por que en la familia del marido se necesita auxilio para sus ancianos, igual que pasa en la de la mujer. Por otro lado, cuando los mayores ven las condiciones que reúne el Amparo y su situación, sobre la muralla, desde donde se ve a la izquierda el Gratal, a la derecha la Sierra de Guara y en medio el Salto de Roldán, se quedan enamorados del paisaje, que tiene a su lado el torreón de la muralla y más abajo, se pueden contemplar el convento de las Miguelas, el renovado río Isuela con su bello puente de San Miguel. Estas visiones les hacen recordar la vida que pasaron en sus pueblos y quieren entrar, porque han hecho ya su petición más de cien seres humanos que necesitan esa ayuda  para pasar el resto de sus días, hasta que tengan que llegar a la eterna presencia de Dios.

 Como en otras Residencias de ancianos, cada día hay peticiones de entrada, porque, entre otras razones, todos vamos envejeciendo y se les tiene que decir que no pueden entrar, cuando su vida es difícil y se va acortando más o menos deprisa.

El Patronato siente inquietud social y ama a los ancianos y quiere para ellos un porvenir más llevadero, que les haga prolongar su vida durante algunos años más, haciéndoles pasar  de un modo agradable aquel tiempo de vida  que les queda. Y ,pensando en tan noble motivo ,compraron el solar, que se encuentra encima del amparo, como si se tratara de un magnífico observatorio y quieren edificar en él.

Hacen falta dineros para realizar tan noble obra y los pidieron  al Gobierno de Aragón, que con sentido de la Justicia ,les prometió una cantidad notable para la ejecución de esta Residencia y está actualmente el patronato gestionando la posibilidad de construir este edificio, de acuerdo con las normas del nuevo Plan de Urbanización.

De la importancia social de esta obra, esperan que las autoridades puedan resolver las dificultades actuales y en breve pueda la ciudad de Huesca ,con su provincia disfrutar de una Residencia ,tal como está proyectada por el arquitecto Don José Miguel Ferrando Vitales.

 

jueves, 10 de junio de 2021

El sentido común es el menos común de los sentidos.-

 

                   


        

Dicen que son cinco los sentidos del cuerpo humano, a saber la vista, el oído, el gusto, el olfato y el tacto. Pero ¿qué es el sentido común?, pues éste sentido común, no es ninguno de los cinco citados, que dan un sentido a la vida.

“El sentido común es un concepto muy difícil de describir y lo hemos  confundido  en el menos  común de los sentidos”. El sentido común es un “acuerdo natural” aunque éste sufridor, no sea un hombre que posea los cinco sentidos del cuerpo humano, a saber: la vista, el olfato, el gusto, el olfato y el tacto,

El sentido común es propio de todo el cuerpo y el espíritu, que puede ser absorbido y ejercido por el hombre, aunque no vea bien, ni oiga, ni goce del gusto, del olfato y del tacto. Porque cada día descubrimos hombres con alguno de sus cinco sentidos estropeados y sus pensamientos no abandonan la verdad.

“Sentido común es cada una de las aptitudes del alma propias para recibir las impresiones externas”.

El sentido común nos debería proteger de cometer errores, de caer en problemas. Pero el lenguaje del Hombre se extendió entre los creadores de la Torre de Babel, pero los hombres confundidos por las distintas lenguas que comenzaron a hablarse tuvieron que dejar de construir la Torre de Babel, porque cayeron en confusión y comenzaron a distribuirse por el Mundo, donde crecieron sus dificultades espirituales.

 “Nada hay en mi intelecto que no haya pasado por mis sentidos”, decía Aristóteles, ya que el sentido común se reparte entre el cuerpo y el espíritu. Por el cuerpo pasan el  gozo  de la vista, los sonidos que afectan al oído, el placer del gusto de los alimentos que pasan por nuestra boca, los olores que percibimos por el olfato y la percepción del tacto. Y así como cada uno de los SENTIDOS humanos percibe distintas sensaciones del exterior, el SENTIDO COMÚN es  propio  de las cualidades  éticas o de la inteligencia del alma, que está para recibir “las expresiones externas” de la vida.

¿Por qué se perdió el SENTIDO COMÚN de los hombres, manifestada esa pérdida por la aparición de las distintas lenguas que confundieron a los habitantes de la Tierra?. Y ha seguido el Curso del aumento de la confusión entre los hombres por la dispersión de sus lenguas por el Universo, que ha llegado a confundir el entendimiento entre las distintas zonas del mundo y las luchas entre hombres de distintas lenguas.

PROCURA DE JOHAN D'ALMUDEVAR.-

 


Día dos del mes de Diciembre del año predicho
calendato Osce etc. de que yo Johan D'Almudévar
mercader e ciudadano Osce de mi cierta ciencia etc.
no revocando etc., fago et constituo que procuradores míos, a saber
es a Pedro D'Almudévar mayor, Pedro D'Almudévar menor,
menor de días y Miguel Calvo labrador mozo mío por
Bartolomeu, Johan Carreters, e Beltrán carretero
habitantes en la ciudad de Huesca, Johan Benito y Guillén de
Molivana, carreteros, habitantes en Villanueva de Gallego,
Pedro de San Miguel, matanegno mercaderes Beltrán de
Cancer, notario y Tristán de Calasanz y mercader habitante en
Zaragoza, y a Domingo de Asín, notario y Salvador Verdaguer
habitante en Balbastro, absentes etc., a todos ensemble a cual-
quiere de ellos por sí, etc., procurar por mí et en nombre mío
la letra testimonio y si quieren franqueza, etc.
a cualesquiere peageros et vendedores de las rendas et diciembre, a jurar en casa
mía etc., et a facer sobre aquellas cartas de recuestas y protestas, etc. y a sustituirme en una o más día dos procuras ad lites et todas, etc.
pertinentes, etc. sub obligacione etc., fiat large
Testigos: maestre Ramón de Santa María tapinero et García Aguirre, pellicero.
vocación
De seguir la tradición
Y perpetuar mi abolengo                                                                                                                            
                                     COMENTARIO:_
“A continuación yo escribí lo siguiente: no sé en qué  año escribieron este Documento, pero éste estaba en el archivo de Casa Almudévar de Siétamo. Está escrito con las siguientes palabras: ”día dos del mes de Diciembre del año predicho (calendato OSCE) en que yo escribí: ”PROCURA DE JOHAN D´ALMUDÉVAR” y lo fechan el “Día dos del mes de Diciembre del año predicho”, pero se abstiene de escribir el año.
Para mí es una  dificultad concretar el AÑO en que fue escrito este documento, pero yo creo que algún historiador podrá aclarar esta fecha, entre otras cosas por la vocabulario de años pasados.
Los Almudévar vinieron del Vizcondado de Pau, pequeña región francesa del Midi, fronteriza con Aragón, al que se entra desde el Norte de los Pirineos en el Sur español por Canfranc. Esta región francesa tuvo una gran unión con el Reino de Aragón, Tanto es así que cuando se adoptó conquistar Zaragoza, cruzaron hacia el Sur muchos hijos del citado vizcondado. En el Pilar de Zaragoza está enterrado Gaston, Vizconde de Pau en el Rosellón, que luchaba en la península ibérica por su reconquista. Consiguió que a su lucha se le diese el título de  Cruzada   Su fin era conquistar Zaragoza, pero se vieron detenidos en la población mora de Almudévar. Tardaron años en conquistarla y adoptaron el nombre de Almudévar, extendiéndose por el Alto Aragón, por Zaragoza y por Valencia. En Valencia el apellido Almudévar se extendió, con distintas formas de pronunciar su apellido, porque unos lo llamaban además de Almudévar, cuando otros  le decían Almodóvar y otros  Almudéver. Estas dos formas de identificar Almudévar, se inician en Valencia.
 Desde Ayerbe, donde se unieron soldados, unos de lengua bearnesa, otros limusina y otros de Fabla aragonesa e incluso del vasco.
 En 1.118 bajaron a sitiar  Zaragoza y la conquistaron. Entonces los Almudévar de origen en el Vizcondado de Pau, iniciaron una vida en la Península Ibérica y se extendieron por Aragón y por Valencia, donde las lenguas eran distintas pero todas venidas del Condado de Pau, llegando en Valencia a convertirse el apellido Almudévar en otras formas, como no sé si sería la limosina o la bearnesa.
En este escrito encontrado en nuestra casa de Siétamo, aparecen Don Pedro Almudévar mayor y Pedro D’Almudévar menor, que recorrían con espíritu comercial desde Huesca, Villanueva de Gállego y Zaragoza y Barbastro.
En esta ecrito aparecen como testigos: maestre Ramón de Santa María, tapicero et García Aguirre. Pellicero.

miércoles, 9 de junio de 2021

Salto De Roldan (2002)

 


                               

Cuando de joven, iba a San Martín de la Valdonsera, me acordaba del cura de San Julián, López de Zamora, que está enterrado en su iglesia parroquial. Allí, en San Julián, pasaba muchas temporadas mi buena madre con su hermana menor, Eugenia, en casa de su tío el cura. Cuando llegaba a la parte superior del pueblo, me llamaba la atención el Salto de Roldán, como si fuera una puerta abierta en la sierra para entrar en la Plana de Huesca, como entra el agua del Flumen latino, o río, al que ahora le damos el mismo nombre de Flumen, pero escrito con mayúscula.

¿Cuántos nombres ha  tenido el Tajo o Salto de Roldán, además de éstos ?. Muchos ha debido de tener, porque observándolo lo mismo desde arriba, cerca de Fornillos, o desde cerca de Barluenga, es decir por ambos lados del río, cómo desde el fondo de este mismo Flumen, por el pequeño puente romano, que ya han desmontado, produce una impresión misteriosa ,convertida una vez en admiración, en tanto que otras causa pánico. Si uno mira hacia el Sur, se ven las ruinas, todavía airosas desde lejos, del Castillo- Monasterio  de Montearagón y entran ganas de llorar al ver un paisaje con tanta Historia y sin habitantes. Si miras hacia arriba, ves los Mallos, que hay a cada lado del Tajo, el de Sen y el de Men, con sus ermitas encima y como por su infinito precipicio pasan las aguas, que vienen de un viejo y quebrantado pantano, que se destruyó o “tresminó”  y van por ese profundo cauce hasta la Carretera Nacional 240, cuando empieza a subir el Estrecho Quinto.

No puede uno menos que acordarse de aquella frase clásica, que decía: ”del Aquilón se revelará el mal”. Es que dicho Salto se encuentra en el Norte y en él se entrecruzan mitos clásicos, como el de Venus o el de Carlomagno con Roldán.

En Huesca, ese tajo, mella, muesca o corte llama la atención,  y ya los vascos y más tarde los romanos la llamaron “Ozca” u Osca, derivada de la palabra vasco-ibérica más antigua “Bolskan” u “ Olskan”. Pero no sólo se quedó  esta palabra para dar a la dentellada o mordedura de Roldán y a la ciudad de Huesca, desde la que se admira, sino que nuestros campesinos llaman “osqueta” a la muesca o marca que se hace en las orejas del ganado lanar. Hay ovejas que llevan la osqueta en la parte delantera de la oreja derecha, en cambio a otras se la ponen en la parte posterior de la oreja izquierda, llegando algunas a llevar varias osquetas, entre las numerosas reses de nuestra tierra (Diccionario vasco).El cura oscense don Juan Cañardo Alterach, en la Historia de Huesca, que escribió en 1850,dice que el nombre de Huesca quiere decir muesca. Me contaba Julio Brioso que un día,  hace ya muchos años, pues en Salinas el Viejo de Jaca, ya no queda nadie, le preguntaron a un pastor que donde estaban las Cinco Villas y señalando con su gayata, indicaba “por aquellas osquetas de la Sierra”, como diciendo: casi se ven.

¿Cuántas preguntas le han hecho los oscenses a tan enorme Tajo?.  Le preguntaron el nombre de su ciudad, pusieron su imagen en los distintos escudos que ostentaron, interrogaron a Roldán por tan enorme salto, que imitaba al de la diosa Venus, levantaron el Monasterio de Montearagón hasta que lo incendiaron y se quebró el pantano de Belsué, que está encima de su Salto. Detrás de todos esos mensajes misteriosos, ¿estará la solución a las incógnitas de la vida de Huesca?, en tanto que en otros mensajes, hay cuatro, pero sobre ellos, se encuentra la figura de la muesca, Osca o Salto de Roldán y sobre él, se ven tres estrellas, como si quisieran iluminarlo. En el escudo nuevo, que se generalizó a fines del siglo XVI, aparece un caballero ibero- romano, al que muchos han identificado con San Jorge y sobre él, sigue saliendo la Muesca de Roldán.

En la Carta de Indulgencias del obispo don Juan de Aragón y Navarra, que se encuentra en el Museo de la Catedral, se encuentra un dibujo del escudo antiguo de Huesca, sobre el cual se sobrepone un esquema de la muesca del Salto de Roldán, con clara figura de montaña, lo que quita todas las dudas sobre el significado del símbolo geométrico, que se da a dicha muesca. Se trata, sin duda de un “símbolo parlante” y si él habla, nosotros debemos hablar con la muesca, tajo, osca o Salto de Rodán y para ello, acerquémonos a ese lugar amplio que se encuentra debajo del Depósito  de Agua de la ciudad, frente al  Amparo y sobre la muralla y allí desde allí, podremos contemplarlo con claridad. Ustedes pregunten lo que deseen y yo, pensando en las tres estrellas, que sobre Salto Roldán se encuentran en el antiguo escudo de Huesca, le diré al pantano: esas estrellas, ¿no serán una para la Montaña para que tenga éxito turístico el Parque de Guara, otra para que en la Hoya de Huesca abunde el agua y la tercera para que al Somontano se le devuelva el agua que se le quitó?.

En la Historia Mítica de la Muesca, trabajó Roldán, pero en la moderna, además de numerosos hombres, trabaja también en el pantano, una joven mujer, que ha trazado unas carreteras con ligeras pero necesarias curvas, para evitar accidentes en lugares de peligrosos altibajos. ¡Gracias, Ana!.

martes, 8 de junio de 2021

Sierra del Perdón en el Camino de Santiago.-

           

                  
Desde una ventana de la residencia de mi hija Elena con su esposo Santiago y acompañados por sus hijos Pablo y María, se contempla una Sierra, a la que se añade el resonante y conmovedor nombre del Perdón. Está situada esta Sierra, a los setecientos setenta metros de altura, lugar que da la impresión de un capricho de la Naturaleza, para convertirla en un Mirador Natural, desde donde se puede contemplar, la ciudad de Pamplona y a continuación las montañas del Pirineo. Al Sur de estas alturas serranas se contemplan campos llenos de cereales y pueblos cargados de historia con sus hombres y mujeres respetables, por  ejemplo de Doña Blanca de Navarra.
 Aquella Sierra del Perdón o ruta de peregrinación a Santiago de Compostela  es un paso para que lo alcancen los  peregrinos que han realizado hade siglos y que todavía lo hacen por el  Camino de Santiago, que suben desde Pamplona y se dirigen hasta Puente la Reina. A parte no sólo es un paso para que caminen por él los peregrinos, para llegar a Compostela, sino que allí mismo se alza un parque eólico.
Si uno sube al “Monumento ,que es un  Camino”,obra de Vicente, Calvete se encuentra con una bella y valiente comitiva de peregrinos vestidos  de distintas formas en el tiempo en que peregrinaron a Compostela. Allí ve uno como se cruzan los  peregrinos  férreos al tiempo que alegres, guiados por su fe, con las líneas de Molinos de Viento, que al mirarse uno hacia arriba, se da cuenta del milagro que ocurre en la Naturaleza, “al cruzarse el camino del viento y el de las estrellas”.

El Perdón llamado en vasco como  Erreniaga, es una Sierra y un monte de 1.036 metros de altura.
Es esa Sierra un prepirineo, que está en medio de dos zonas de cultivo, elevado, porque es una especie de Mirador, que se encuentra a unos 779 metros de altura. Su orientación a Pamplona, es decir al Norte, lanza su mirada a la Capital del Reino de Navarra. Si uno mira al Sur de esa Sierra, observa las tierras  de Tolosa, cuando el aire empuja las veletas de los Molinos y otras les da esperanza en el futuro. El Alto de la Sierra del Perdón, de unos 710 metros es un mirador natural, pero de excepcionales vistas, incluídas las de la imaginación, “ donde se cruza el camino del viento con el de las estrellas”. Aquella tarde por las alturas de la Sierra, estaba el cielo, casi cubierto de nubes y a medida que bajabas, se iba aclarando el ambiente.
Me impresionaba el hecho de estar envuelto de una casi oscuridad, que se iba aclarando cuanto más te acercabas abajo. Era todo el Alto del Perdón, desde el que se veían por un lado los verdes  cereales  y  por el  otro  numerosos pueblos medievales, cargados de Historia.
 Está uno en el Alto del Perdón en un lugar antiguo y moderno, donde los cortados y metálicos hombres y animales, van en busca de la generosidad del  Cielo y éste les contesta con el ruido positivo de los Molinos, para dar a los hombres el pan de casa día.

Sequía en la Naturaleza y “sequía” en los hombres.-

 



El abuelo nació en León y se casó con Paula. Él tiene ochenta y seis años  y ella se aproxima mucho a la edad de su esposo. Después de casados se fueron a trabajar a América para sacar  adelante a sus dos hijas, que dejaron en colegios españoles. Cuando volvieron del Nuevo Continente, su hija mayor se casó con un señor colocado en Huesca y aquí se vinieron a vivir. En Siétamo compraron una pequeña finca en una tierra pedregosa, pero una pequeña parte de ella la convirtieron en un huerto, para entretenerse, cultivándola. Allí se hicieron una casita, en la que viven poco más o menos, la mitad del año, que está sin luz porque electrificarla valdría una cantidad que excede sus posibilidades. Han colocado unos paneles solares que les permiten entre otras cosas escuchar la radio, aunque no pueden ver la televisión. Esta dificultad le viene muy bien al abuelo, porque siempre está en el huerto, cultivando cuatro tomates, coles, cebollas y acelgas, no para comerciar, sino para vivir ellos y darles a sus hijas, a su yerno y a sus nietos.

Allí viven felices los meses que pasan en la casita y en el huerto, pero este año de 2005 ha llegado una sequía brutal, que hace muchos años que no ocurría nada semejante en esta tierra. El río no bajaba agua sino la poca que manaba en las fuentes que estaban en su ribera, como la del abuelo de la que no dejó nunca de fluir el agua limpia y potable. De esta agua beben los abuelos cuando están en Siétamo y como no bajaba agua por la acequia por la que riegan los escasísimos huertos que por allí se encuentran, de los que algunos se cultivan y otros están yermos, no podía regar. A veces, cuando veía que alguna planta se iba a morir, cogía un cubo y lo llenaba de agua en la fuente y con esa escasa agua, regaba las plantas. Las regaba, no por egoísmo, pues ¿ qué necesitan dos ancianos de cerca de noventa años para comer?. Si alguna vez lo hacían era porque ¿cómo desplazarse a Huesca con frecuencia dos abuelos de ochenta y seis años?. Además si las orquídeas, que tanto cantan los poetas, merecen por su belleza, recibir el agua, las plantas de las hortalizas las quiere el abuelo más que los poetas a las orquídeas. El corazón del abuelo no está seco y así como hay quien ayuda a los hombres y a los animales, él no podía soportar oír el lamento de las plantas, ya que tenía sensibilidad para escucharlo, no como otros que no pueden escuchar los quejidos de las personas.

Lo peor es que había otra “sequía “ en el corazón de algunos hombres, que dirigían el aprovechamiento de las aguas y como la sequía mandaba en el ambiente, ellos para simular su sentimiento por la falta de agua en los pueblos, ordenaron, cuando ya iba a empezar a llover, que no se regara. ¿Regó el abuelo, cuando el agua no bajaba por la acequia o regó algún día, en que se escapara alguna pequeña corriente de agua?.El abuelo estaba solo con su esposa en un lugar aislado de la sociedad  y no se enteró de los anuncios que prohibían el riego. El no estaba pendiente de las noticias de la radio, sino de que sus plantas no murieran. Yo no sé si regó algún trozo de su huerto ni con que agua lo hizo, si con la de la acequia o con la que manaba de su fuente, pero en todo caso nunca podría regar mas que unos cincuenta metros cuadrados, que no admiten esas imposiciones de miles de pesetas, que al pagarlas aumentarían  sus necesidades.

Dicen que imponen esas multas para que los pueblos de abajo no pasen sed. La han pasado de buenas aguas y esos jefes del agua quieren hacer ver al pueblo que se preocupan, imponiendo multas enormes a personas que no han hecho toda su vida mas que trabajar. Aunque hubieran regado los escasos cien metros de su huerto, si hubieran podido hacerlo, no hubieran causado sed a nadie porque además su fuente seguía manando agua fresca, no como la ciudad de Huesca ,que perdía agua constantemente y en cantidades enormes, por las tuberías destrozadas por las que bajaban el agua de Vadiello a la ciudad.

EL HUMOR ALTOARAGONES

Una chispa en unos casos enciende un placentero cigarro y en otros un incendio. Pero para que haya humor tiene que saltar la chispa de ese h...