| Iglesia Santa María Inforis (Huesca). |
| Fr. Pedro Malon de Echaide Santuario Virgen del Romero , Cascante (Navarra) |
| Iglesia Santa María Inforis (Huesca). |
| Fr. Pedro Malon de Echaide Santuario Virgen del Romero , Cascante (Navarra) |
El tiro-riro era el baile de moda en los años
cuarenta y ahora en los noventa resulta que "enrolla mucho más".Eran
las canciones de entonces más ingenuas y más optimistas, y ahora son más
desgarradoras, más aulladoras, sobre todo cuando las cantan en inglés y hacen
que los cuerpos se distorsionen y se contorsionen, contrariamente a aquellas
que hacían a los cuerpos balancearse y cimbrearse "como la caña de un
pescador".El sedal de la caña se enreda y se enrolla, como sigue
enrollando el Tiro-riro, pero de todas formas a mí no se me enrolla más que me
enrolló en los años cuarenta y poco pico más. Fue en la calle donde las
Magdalenas, hetairas o pecadoras ejercían la, por algunos llamada, más antigua
profesión del mundo; aquella calle, que en ocasiones no era calle, que era río,
río de "hombres necios que acusáis a la mujer de lo mismo que
buscáis", aquella calle que oficialmente se llamaba de Pedro IV y
popularmente la llamaban calle de la Malena.-
En aquella calle me vi azorado, embarazado o enrollado mucho más que ahora, cuando pasando con varios muchachos, congregantes marianos que acompañábamos al portugués padre Da Silva, escuchamos el sonido encantador del Tiro-riro, que surgía del balcón de una de esas casas. Cantaban las mujeres acusadas, acompañadas por el sonido xilofónico de las cucharas que percutían sobre botellas escanciadas a diversas alturas. El Padre Da Silva, emocionado al escuchar músicas lusitanas tan lejos de su tierra, se emocionó como cualquier aragonés lo hace al "escuchar la jota si está lejos de su tierra";y preguntó de quien eran aquellas angelicales voces y mis compañeros y yo nos quedamos enrollados, mucho más que en los pasados años cuarenta enrollara el Tiro-riro y mucho más que lo sigue haciendo ahora en los noventa.
Menos mal que el Monasterio de San Juan de la Peña, lo van a conservar, no como el Castillo-Palacio de Siétamo, que si no ocurre un milagro, no reconstruirán ni el Torreón, que es en parte, lo único que queda.
Guatizalema te claman,río d’as zalamerías. Si qu’estiés zalamero con os gúertos qu´arruxiabas, con os peches que nadaban por a tuya corriente límpida. Os niños se chapuzaban en badinas aturadas. Preguntaban, preguntaban: ¿Has veyito un gulín-gulanco que por o río va andando?. No e biesto un gulín-gulango que por o río ba andando, contestaban, contestaban. Si qu´e biesto una sardina, que li se cayoá o pastor, que va flotando, con a fonsera de plata; pero a la burra somera , platera torda rodada, ya no li peta beber, por que d´o pexe li escama a plata d´as escamas plateyada. Cullo tefla trifoliata y le pregunto:¿ as biesto un gulin gulango que por el rio va andando? : Gulin gulango baixaba, gulin galango puyaba. Si puyaba y si baixaba, ¡qui sape do puede estar!.
Buzeaba un güen amigo por las fonduras d´o rio, meteba a man angluciosa en los cados de los pexes; ¡ pobre Antonio, pobre Antonio, no la podeba sacar!. Ya cuasi yera afogau, ya no podeba aguantar. Por fin, soltando la ra enguila, ya ye desenreligato y surte t´a superficie con a cara amoratata. ¿ As biesto un gulin gulango que por o rio ba andando? Por as fonduras d´o rio donde lugo que no ba. Pos si puya ta Nocito plegara, pos a tefla no m´acrera si baxaba t´as fonduras o puyaba ta o mirallo qu´atecla l´agua en a cara. Bo a buscar ta Nocito a pregunta-le a San Urbez: ¿ ha biesto un gulin gulango que por o rio ba andando? Y de paso fare o mesmo en Castellon de Arbanies, en Arbanies antiparti y en Molinos de L´Almunia y de Sipan. Nadie sape do s´en ha íu o pobre gulin gulango que por o rio ba andando. Y en plegando ta Nocito li pregunto a o Patron : ¿ a biesto un gulin gulango que por o rio ba andando?. San Urbez entristeciu, me responde : ¿ no será ya en Barcelona ¿ ¡ San Urbez Santo Bendito, no permitas qu´ixo siga!
Chilos siento por Bentue, chilos siento por Badiello y dica Sariñena y Sena, tós se meten á chilar: ¿ qui a beyito un gulin gulango que por el rio ba andando? Nunca sabié o que yera un gulin gulango. Por si alcaso, mirare bel libro de catalán, por si sapen bella cosa.
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| Rio Guatizalema |
Nunca supe lo que fuera el pobre gulín –gulango. Por si acaso miraré los libros de catalán, que tal vez me den respuesta.
¿No sería una autovía, que por los montes de los Altos Pirineos, subiría, para hacernos de nacionalidad europea?.
Ruinas del Castillo de Siétamo.
“Me acuerdo como ardia El Torreón del Palacio del Conde Aranda en Siétamo. Lo veía arder desde la Calle Alta, en la que yo vivía. Yo tenía unos veinticuatro años y entonces nos marchamos a Huesca. Ardía con facilidad por que estaba lleno de hierbas secas”.
Isidro Artero Zamora, nació en Siétamo y fue hijo de Isidro y de Severa, naciendo en 19 de Julio de 1913. Tenía en 1936, 23 años. Amaba la Paz y odiaba la Guerra.
La primera vez que entraron los rojos en Siétamo y vio arder el palacio desde su casa, por que estaba lleno de hierba subiendo hacia lo alto como una chimenea, por que las paredes eran muy gruesas y de piedra. Dice que lo debieron de quemar por si había algunos escondidos entre la hierba, al igual que los nacionales quemaron un pajar de Antoñito el Herrero, con el mismo fin, donde murieron dos o tres ciudadanos: uno el padre de Bergua “el francés”, hijo de Margarita. Cuando entraron los nacionales por primera vez me marche a Huesca donde hice el servicio militar.
Lo anteriormente escrito fue redactado por Isidro Artero a Ignacio Almudévar, el nueve de Octubre de 1998 .
Yo era un pequeño huido con mi familia Almudévar ,primero a Huesca, luego a Jaca y por fin a Ansó, mirando una salida en el mismo Pirineo a Francia, donde la Guardia fronteriza nos avisó de que ya se estaba acabando la Guerra Civil. Yo tengo, haciéndome sufrir a mí y a mis padres y hermanos, unos recuerdos dolorosos, no sólo los míos , sino también los de los amigos nacidos en Siétamo, que incluso sufrieron el hambre o la muerte como un niño de mis parientes de Casa Sipán, sacrificado por una bomba de los invasores ,en el campo de Valdecán, donde había huido de su casa, para evitar los efectos del bombardeo.
“Mirando como ardía el Torreón del Castillo-Palacio, lo veía arder desde la Calle Alta, encima de la Plaza Mayor,donde yo vivía ,cuando yo tenía unos veinticuatro años. Entonces el horror nos hizo marchar a Huesca, Yo me di cuenta de la facilidad que el fuego había hecho arder aquel Palacio, lleno de yerba”. Este párrafo que escribió mi amigo Isidro Artero,lo hizo sobre un papel , que todavía conservo. Era hijo de el republicano Artero, pero en su corazón no había odio entre los españoles, sino que amaba a su prógimo y convivía con enorme amistad con sus vecinos, como yo que era uno de ellos. Amaba la Paz y mostraba un “genio” amable con todo el mundo. Cuando ya tenía muchos años, se fue a vivir a una Residencia de la Villa de Almudévar, donde yo iba a visitarlo de vez en cuando.
Era Isidro un hombre de un humor extraordinario y nunca lo he podido olvidar.
Una chispa en unos casos enciende un placentero cigarro y en otros un incendio. Pero para que haya humor tiene que saltar la chispa de ese h...