domingo, 9 de febrero de 2014

El ocaso en el Cerro de San Jorge de Huesca



Mi tía Luisa, Penélope  para los leñadores, era amante de observar los ruiseñores en las yedras del jardín de la Torre de Casaus  y aseguraba que,  según opinión del gran pintor Zuloaga, las puestas del sol del Cerro de San Jorge, eran las más bellas en variedad de colorido de toda España. No tengo noticia de que llegara  a conocer a tan eximio pintor; tal vez escuchara esa opinión de boca de su primo Don Manuel  Bescós Almudévar (Silvio Kosti), pintor,  además de escritor y rico en relaciones humanas de todo tipo.
De todas formas, no creo que se sacase la opinión de la manga, pues las mangas, por sí solas, constituían en aquellos tiempos una cuestión de moral conflictiva y que hacía que las pobres modistas unas veces tiraran de ellas para arriba, y otras para abajo. En aquellos tiempos, la moral se calibraba , se ponderaba escrupulosamente, y por tanto, el dejar al descubierto  unos centímetros más o menso de tejido epitelial de las extremidades superiores, constituía materia de consulta en el confesonario.
En cuanto al tejido epitelial de las extremidades  inferiores, más vale no “meneallo”,  porque mi tía, se levantaría de su tumba para amenazarme como a los leñadores que talaban los corpulentos  y copudos árboles de la carretera de Zaragoza. De esta anécdota le vino que su sobrino y primo mío José Antonio, la llamara Penélope por mal nombre; si se mete uno a redentor, sale crucificado.
¡Pobre tía Luisa, amante de la naturaleza y de la belleza visual y auditiva!. Tenía una borrachera de belleza ambiental cuando,  a la puesta del sol refulgente, se unía la frondosidad de aquellos enormes árboles y, sobre ellos, el “triunfo de los pavos reales”, que con su rueda erótica, competían en color con el ocaso. Aquellos pavos reales fueron uno a uno, aplastados  por el tráfico en aumento de los vehículos de motor; los enormes árboles, cuya tala  no pudo evitar mi tía, cayeron estruendosos, víctimas de la sierra también de motor. En cambio su prima la escritor María Cruz Bescós, consiguió que se respetase el Plátano de Indias gigante,  que todavía se alza frente a la puerta de su casa.

El ocaso sigue cada día  teniendo lugar, y seguirá mientras exista el sol, pero su colorido espectacular y cambiante se ve oscurecido  y como emborronado por el humo que vomitan las altas y negras chimeneas que por aquella zona proliferan. Me queda el consuelo que tantas veces, y en plan irónico, se aplican las gentes entre ellas: ¡ya vendrá el verano para que no se eleven esos humos negros, que velan la hermosura de nuestras puestas de sol en el Cerro de San Jorge!. Las más bellas de España.

viernes, 7 de febrero de 2014

De “gorra”


En este país, eso de la “gorra” nos va de maravilla. Es un vicio nacional, que probablemente nos viene de cuando, a la puerta de los conventos, repartían la sopa boba. Si reparten libros, la gente los va a coger, aunque sea sin intención de leerlos, sino con la más sana intención de limpiarse el “pompis” o de encender el fuego. Si pueden hacerse con dos libros, mejor que con uno. Si dan patatas asadas en la hoguera de San Vicente, procure no acercarse mucho al fuego, no vaya a caer en él, empujado por la multitud, hambrienta no de patatas, sino de “gorra”. Si por este procedimiento consiguen muchas, no se preocupe; se las darán al cerdo los que lo tengan, al perro o las tirarán. La cuestión  estriba en ser más listo que los demás, lo que se demuestra cogiendo más patatas que nadie.
Si usted pudiera saber quienes van a cobrar el paro, se daría cuenta de que alguno de ellos lo necesita menos que usted, con lo que consiguen un dinero, que les hace más falta a otros. Cuando un obrero lo necesita, está cobrando el paro obrero, pero cuando algunos van a buscarlo sin necesidad, están cobrando el “paro bobo”. reminiscencia de la sopa boba. La picaresca sigue actuando en España, desde que el Lazarillo de Tormes, aprovechando que el amo era ciego (ahora, ¿también el amo es ciego?),cogía  los granos de uva de dos en dos. En un pueblo con motivo de una inauguración, repartían cervezas. Un señor, a quien el médico le había prohibido la bebida, se bebió once. Al recriminárselo el Doctor, exclamó: ¡oiga que eran gratis!. Se murió, lo sentí, pero no pude llorar.
Antes, cuando había algún reparto, no era raro escuchar al repartidor cuando se acababa la “gorra”: ¡se acabó el carbón, a quemar con leña!.
Lo que se va a acabar es el petróleo y entonces, según los optimistas, tendremos que quemar carbón y según los pesimistas leña. Los eclécticos dicen que podremos quemar, mezclados, ambos combustibles. Pero no es tan desesperada la situación, porque yo he visto  subir camiones por la subida del Estrecho Quinto, movidos por gasógeno, claro que a veces se tenían que bajar los tripulantes a empujar. Peor situación se prepara en la agricultura, porque los labradores, si tienen que volver a las mulas, sembrarán para comer ellos y volver a sembrar.

Usted, señora a lo mejor tiene que volver a cocinar con carbón y leña, pero, ¿se ha dado cuenta que en el piso que tanto dinero le costó, no pusieron chimenea?.No se apure si se acaba el combustible, ¡a quemar con gas de Sabiñánigo, que sale abundante y ahora dicen que en Jaca van a mirar si sale también!.  Pero, lo malo es que no sale nada.

jueves, 6 de febrero de 2014

El Doctor Don Luis Chiva y el Padre “Jesús”



El Doctor Don Luis Chiva, el domingo cinco de Septiembre de este año de dos mil diez, me escribió, sobre el “Padre Jesús”,  lo siguiente: “La fotografía del sacerdote fusilado en Siétamo es para mí una verdadera intriga y en internet se pueden encontrar muchas referencias que hacen pensar que se trata del Sacerdote Martín Martínez Pascual”. No creo que conociendo sólo un poco el martirio del Beato Martín Martínez Pascual y comparándolo con el del “Padre Jesús”,  como yo le llamo, se concluya que  son ambos la misma persona. En su martirio el Beato Martín Pascual iba rodeado de milicianos con otros seis sacerdotes. Los hicieron subir en un camión y marchó en dirección al cementerio de Alcañiz, donde fueron fusilados. Alcañiz está situado a unos ciento cuarenta kilómetros de Siétamo y el mártir sacrificado en este pueblo, murió sólo. Se conoce el lugar, muy aproximado, de su fusilamiento Y parece ser que su lugar de enterramiento está allí mismo, sin seguridad.
Sigue dando su opinión, que es la siguiente:”Existen algunas contradicciones entre esta referencia como que no fue fusilado en Siétamo sino en Alcañiz; yo he visto una fotografía del sacerdote de Valdealgorfa y no los veo parecidos. Mira a ver si tu puedes ayudar a deshacer este enigma”.
Tengo escritos varios artículos sobre el padre “Jesús”,  pero no se aclara su identificación. En escritos del Ordenador, también pone datos sobre su persona,  pero no datos sobre su identidad. Por ejemplo lo siguiente: “La fotografía-de la agencia EFE- refleja el rostro de un sacerdote español, capturado por milicianos republicanos, instantes antes de ser fusilado en el mes de Agosto del año 1936”. “El autor de la instantánea es el fotógrafo alemán Hans Gutmann, que posteriormente se nacionalizó español y cambió su nombre por el de Juan Guzmán”.
“El sacerdote de la imagen, según informa hoy el semanal Alfa y Omega, sería el beato Martín Martínez Pascual presbítero y mártir, miembro de la Sociedad de Sacerdotes Operarios Diocesanos, que recibió en la misma persecución y en el mismo día 18 de Agosto de 1936, la corona de la gloria, según datos de Santopedia, en la localidad de Alcañiz (Teruel) aunque el fotógrafo sitúa el lugar del fusilamiento en la localidad de Siétamo (Huesca),distante unos ciento cuarenta kilómetros de Alcañiz, diferencia que puede deberse al lugar de la sepultura o del Registro civil”.
Apareció en un libro la fotografía que representa a una figura de un hombre, que  “sin duda que la enorme fuerza de la mirada del sacerdote a las puertas del cielo debió desconcertar a sus verdugos que esperarían de su víctima una actitud menos digna con la de tranquilizar sus conciencias adoctrinadas por los que ahora son llamados en colosal sarcasmo, ¨ luchadores por la libertad y la democracia¨. No se sabe el nombre ni se conoce si era un sacerdote secular o si pertenecía a una Orden Religiosa, pero su fotografía la guardan muchos que la pudieron adquirir. Por ejemplo, ”la fotografía la tenía en su despacho el Decano de la Facultad de Teología de San Dámaso, Pablo Domínguez, recientemente fallecido(2010) en accidente de montaña. Según informa Alfa y Omega, preguntado éste por la fotografía afirmó: ¨ La conseguí en Moscú, en un congreso. Me gustó y, al leer las frases del recuadro, me interesé mucho más. Es la fotografía-lo explicaba brillándole los ojos, se sentía emocionado y con ganas de imitarle; parecía que hablaba de sí—de un sacerdote español, el Beato Martín Martínez, operario diocesano, natural de Valdealgorfa (Teruel), diócesis de Zaragoza. Se la tomó un fotógrafo ruso-hoy sabemos que es alemán-que estaba entre los republicanos, durante la guerra civil española. Fijaos bien en su mirada firme, los brazos en jarras, seguro y valiente…Se la tomaron unos segundos antes de fusilarlo”.
A mí me han afirmado que en la foto del Decano de Teología, ponía el nombre de Martín Martínez con un interrogante.

Mando una fotografía de ambos mártires y se ve claramente que no era la misma persona. Un sacerdote, Decano de Teología, que vivía y trabajaba en Madrid, murió por accidente en la provincia de Huesca, no hace muchos meses (estamos en el año 2010) y tenía una fotografía que le habían dado en Moscú, y que con un interrogante identificaba al Padre Martín Martínez con el “ Padre Jesús”. Salió la noticia en un extraordinario de ABC el Alfa y Omega que publicaba los Jueves. De allí vino una enorme confusión. Tanto es así que se publicó una fotografía del Padre ”Jesús”, identificándola con el Beato Martín Martínez Pascual, en Valdealgorfa de Teruel el día 18 de Agosto de 1936.
He dicho que se ve claramente en las dos fotos que mando, que el Padre Jesús poseía una cabeza triangular con una amplia frente, bajando los dos lados de sus caras para casi coincidir en punta en su barbilla .Su cabeza está llena de un pelo rebosante, que parece ser de color claro y el rostro del Beato Martín Martínez es como un paralelogramo, de pelo negro y con su barbilla más amplia que la puntiaguda del “Padre Jesús”. En la fotografía que conocí en un libro, se ve al Norte la Sierra de Guara y el campo donde fue fusilado está espeso de plantas de anís. En la parte Sur parece hallarse un enterramiento, pero no se pueden intentar sacar restos para comprobar el ADN, porque no se conoce a su familia.
Han sido muy pocos los que han venido a ver el lugar del sacrificio del Padre Jesús, pero el primero que lo hizo, que fue mi gran amigo Rafael Gonzalo,  que vive en la localidad de Javea (Alicante), se esforzó totalmente para aclarar el nombre de esta mártir y habló en Huesca con el Canónigo Decano de la Catedral, escritor de un libro de sacerdotes mártires de la Diócesis de Huesca. No obtuvo ningún resultado. Estuvo, según me afirmó en la Diócesis de Lérida, donde tampoco sacó nada. Más tarde consultó en la Archidiócesis de Barcelona con el mismo resultado.

Yo,  de vez en cuando voy a recordar al “ Padre Jesús” y me fijo en la Sierra de Guara, que es la que corona la fotografía, que salió en el Libro, ,que ahora no encuentro. Hay una pequeña colina y pienso si no sería el lugar adecuado para construir sobre él,  una ermita que nos uniera a todos los que sufrimos a consecuencia de la Guerra Civil. Allí volvería la Paz entre todos los hombres.

lunes, 3 de febrero de 2014

Valentín Artero, con apellido aragonés, y de otras regiones españolas

Alcala del Obispo (Huesca)


Este apellido, se aplicó a alguien que era astuto, artista o inteligente. Y yo creo que acertaron en definir a los individuos que, más tarde lo han sido. Yo he gozado del arte que han empleado en el trato humano, varios Arteros. El primero fue don Pablo Artero, que comenzó de aprendiz en un Almacén de Ropa, que estaba situado en el Coso Bajo de Huesca. ¡Qué artero o artista fue Don Pablo, para pasar de aprendiz a dueño de tal negocio, demostrando durante toda su vida una amabilidad extraordinaria, con los clientes y con los amigos de su hijo Pepe, que tiene la misma edad que yo y que todavía se ve alegre, cuando celebra los aniversarios de los Cursos de Bachillerato, con sus compañeros y juega a las cartas o pasea con su bella esposa, Aurorita López, a pesar de los numerosos años, que se han ido apoderando de su físico, y de su trato humano. Los Arteros, que me han resultado siempre simpáticos, han sido también parientes entre ellos. El protagonista de este relato se llama Valentín Artero y es como yo, Veterinario. Procede su familia de Alcalá del Obispo y de Siétamo y ¡vaya si conocí a su pariente Don José Artero!, que era un hombre físicamente parecido a Valentín, es decir pequeño de estatura y recio de cuerpo, rico de espíritu y rico en palabras. Tuvo dos hijos, el mayor Pepe, hombre elegante y simpático, gran amigo de mi hermano Jesús y que por desgracia murió y dejó a su esposa Cristina bella y rubia, viuda con varios hijos y el hermano pequeño se llamaba Jaime, siendo como casi todos los Arteros pequeño y recio de cuerpo. Tenía un humor extraordinario, dejando viuda a su esposa Julita y a sus hijos bien preparados intelectualmente. Este Jaime iba a Villanueva de Sigena, donde  tenía unos tíos que también era parientes de Valentín. Estaba Jaime colocado en el ayuntamiento de Huesca y tenía una buena amistad con el Alcalde, don José Antonio Llanas Almudévar. Los Arteros de Siétamo eran, contrariamente a sus parientes,  más altos y amables, amigos de conversar e Isidro también de fumar, lo que no le impidió llegar cerca de los cien años de edad.  El otro Artero,  pariente suyo, era el gran cirujano,  don Manuel Artero, soltero, hombre distinguido por sus conversaciones, siempre alegres y curiosas. Poseía la Torre, que estaba al lado de la Ermita de Cillas, en la carretera de Jaca. Al morir, se quedó a vivir su hermano acompañado por su esposa, en este lugar sagrado, de gran belleza y de mucha historia,  porque en él  hicieron prisioneros a los dos republicanos, que fueron fusilados en Huesca en Las Mártires.
Valentín Artero, el Veterinario, a pesar de ser pariente un tanto lejano de don José, es como él,  un hombre recio, no muy alto y con una gran inteligencia, que lo movió a estudiar la carrera universitaria de Veterinaria, como yo. A los veintitrés años, acabó la carrera cuando tenía veintitrés. Acabada la Carrera,  hizo  las Milicias Universitarias de Alférez, en Artillería. Sus padres y su abuelo vivían en Sariñena. Tenía una tía Maestra y casada con un militar de la Marina de Guerra, llamado Nasarre. El hijo de Don José Artero, iba a visitarlos en alguna ocasión,  pero Valentín, que recibió clases de su tía, ya no volvió a verla más.
Acabada su carrera, se quedó en Sariñena, donde fundó una Farmacia de productos sanitarios para animales y tuvo una gran amistad con el Veterinario Titular Don Fidel San Román. Enseguida se puso a construir granjas de pollos, de cerdos,  de terneros e incluso de avestruces. Alcanzó a criar millones de pollos, cerdos, etc. y todos los días le nacían pollitos, y cada día vendía carne en Zaragoza y en distintos mataderos de toda España. Don Fidel San Román, gran amigo mío, está ya difunto y perdí la oportunidad de preguntarle sobre la actividad de nuestro compañero Valentín Artero. Levantó una granja para criar avestruces, que consiguió hacerlas nacer en una incubadora. Valentín era un hombre inteligente y “parolero” o hablador, pero el destino lo llevó a separarse de su esposa, con la que tuvo dos hijos. Veinticinco años vivieron juntos y abandonaron el matrimonio, que se rompió no sólo él,  sino toda su vida de creador de vidas, que repartió por toda España.
Uno siente el dolor de esa ruptura del primer capítulo de esa vida tan agradable, tan creativa, dirigida por un hombre tan pensador de brillantes ideas y creador de hechos, que modernizaron la vida de Sariñena y de España. Era Valentín Artero y todavía lo es, un hombre de pensamientos libres y de hechos reales, pues jamás se presentó a una oposición, porque él tenía capacidad para producir dinero y para vivir con una gran alegría y libertad. Y comenzó el segundo capítulo de su vida, subiéndose a Huesca, después de separado de su esposa. Se dedicó a construir casas, creando una empresa con noventa y cinco trabajadores. Levantó bloques de pisos en Lérida, Zaragoza y en Huesca y diversos locales comerciales.
Todavía es joven con sesenta y dos años. La crisis de la construcción le hizo cambiar de actividad y dedicarse a la Hostelería, como actividad transitoria. Se casó con Holanda, de la República Dominicana. Pero todavía sueña con la construcción,  porque quiere levantar una Residencia de Ancianos en el pueblo de Quinzano. Yo no sé si lo piensa por acabar su vida en ua Residencia de su propiedad, porque ama ese lugar de Quinzano, donde sube a cuidar a su propio perro. Por otro lado añora la República Dominicana y a Puerto Rico. No me parece mal esta idea, porque mi amigo Ruiz de Apiés, se fue a pasar los últimos días de su vida en la República Dominicana, donde vivió feliz. La parte posterior de la iglesia parroquial de San José de Huesca, se la cedió muy feliz a los fieles, quizá pensando en el cielo.
Tiene como todos los hombres, situaciones, que se le presentan en la vida, pero él con un sentido optimista, ha pensado mucho y ha estudiado con brillantez su Carrera Veterinaria, pero no sólo ha cultivado la ciencia y la creación que ha salido de ella, sino que  ha amado y ama el arte. Ha cultivado la música, estando durante tres años con una notable cantora, ya muerta, a la que acompañaba con su música y solfeo. Pero al mismo tiempo, ha pintado cuadros, de los que sólo he visto uno, que creó a los trece años. Impulsado por el arte recorrió, pintando  cuadros, las ciudades de Barcelona y de Zaragoza.
Es un hombre inteligente, amable, amante de la libertad y siempre sonríe, pero yo no sé, si esa afición a la Fabla Argonesa, se deriva de cuando era niño en el pueblo de Alcalá del Obispo, donde hasta hace muy poco tiempo, todavía conversaban las personas en dicha Fabla Aragonesa.

Eres, Valentín, un hombre libre, pensador, amante del arte de la pintura y de la música, pero ya se presentan ante tu propia persona, preocupaciones de cuando empezarás el último capítulo de tu vida. No pienses demasiado en tu porvenir, como yo en el mío. Sigue sonriendo y haciéndote feliz a  ti  mismo, porque el porvenir vendrá solo, poco a poco y  ama a los que estén alrededor de tu persona. Y recuerda las palabras de nuestra fabla,  que te llenarán de buenos sentimientos.  

domingo, 2 de febrero de 2014

Un marroquí en el Bar de Valentín Artero


En el mostrador del Bar-Restaurante de la Fabla Aragonesa, conocí al  marroquí Mohamed Chtioui, de nombre árabe. Tenía una edad de unos cuarenta y seis años, con su rostro moreno, como lo tienen muchos marroquíes que vienen a España. Hay que tener en cuenta que no todos los rostros de los marroquíes son morenos, sino que muchos no se distinguen del rostro de los españoles. Incluso se encuentran algunos  marroquíes con sus cabellos rubios. En la parte montañesa de Marruecos viven los bereberes, que trajeron la rubicundez de sus cabellos en una emigración racial, procedente del Cáucaso.  Pero ese aspecto claro de sus cabellos, no viene sólo directamente de Europa, sino que muchos godos, también rubios,  se hicieron musulmanes en España y al ser expulsados de nuestra nación, fueron a parar al Norte de Africa. Cuando los musulmanes conquistaron la península, derrotando al Rey Don Rodrigo  de raza visigoda, en la Batalla de Guadalete, bastantes godos o visigodos se convirtieron a la Religión Musulmana. Los godos eran rubios y cuando los moros fueron expulsados de España, muchos de ellos, pasaron  al Norte de Africa. Quedaron en Marruecos rubios procedentes de una emigración caucásica, muy antigua, viviendo con los rubios  godos, que ocuparon España. ¿Ya se habían convertido en bereberes?.  Por lo menos así lo  ha parecido durante siglos.
Eran dos las razas principales que vivían y siguen viviendo en Marruecos, a saber la árabe y la bereber.
Ambas hablaban su lengua, pero en Marruecos hay muchos que hablan las dos lenguas. Hay teorías que dicen que el vasco y el bereber tienen el mismo origen, tal vez procedente del Cáucaso. El francés se habla mucho en Marruecos, así como el español en el Riff, al Norte y en el Sur,  al lado del Sahara que fue español. Como acabo de escribir, las lenguas antiguas son el árabe y el bereber. Repasando la Historia se queda uno sorprendido de que muchos bereberes han sido personas de gran inteligencia, como el norteafricano San Agustín.
Todas estas lenguas que se hablan en Marruecos, como en España, donde se cultiva  también el vasco, pariente del bereber, el catalán, el gallego y varias otras, revelan  que los hombres están evolucionando, para llegar a hablar en una lengua universal. ¡Es tan corta la vida de los hombres que se tardará mucho tiempo en que el dominio del inglés y el castellano,  por ejemplo, o el chino y el árabe,  sean los más hablados en el Mundo. No hay que despreciar que cada grupo humano conserve sus lenguas primitivas, que alegran sus corazones, pero para facilitar toda la vida común de la humanidad, tiende la humanidad a restringir tantas lenguas y dialectos. Todas las lenguas, que se hablan en Marruecos y en España, indican que los hombres están evolucionando, para hablar, principalmente, una lengua universal.
Ha sido curioso el comprobar en mi conversación con Mohamed Chtioui, los pensamientos de un hombre de origen árabe, sobre la comunicación entre los hombres,  por medio de palabras.
No sé si se acordará de la filosofía antigua, que aprendería escuchando a algún antepasado suyo o la ha aprendido, trabajando en España, donde en lugar de mirar de resolver los problemas con luchas sociales, él querría conversar con sus patronos, compañeros y compradores, para resolver esos problemas. El medio era la palabra, que usaba mucho con su patrono, mi amigo el Veterinario y empresario de una gran empresa de construcción y hoy que ya estaba en paro, debido a una gran crisis. Le he preguntado cómo se arreglaba estando en paro,  para vivir y me ha contestado que cuando trabajaba, seguía una política conservadora y  ahorraba dinero. Conserva el recuerdo de su trabajo y de la autoridad moderada de Valentín Artero, y con su cerebro, no para de pensar. Con esos pensamientos se da cuenta de que los hombres son superiores a los animales, porque sus cerebros crean las palabras, de las que unas actúan como sujetos y otras como verbos. Dice que hay que usar las palabras, unas veces, sujetos y otras verbos, con medida. Si, hay que usarlas con medida, para que el hombre, use una autodisciplina, que lo siga manteniendo cómo un ser superior, cercano a Dios. Los animales no evolucionan, ni suben moralmente en la vida, sino que siempre actúan como seres autónomos y con unas costumbres iguales en la vida. La vida es una palabra nominal y Dios ha dado al hombre medios para acrecentar su bondad, dando al hombre libertad para que use las palabras con rectitud. Dice Mohamed: “la vida es un verbo bueno y se permite actuar usando el verbo vivir”. Pero el hombre, encuentra en su pensamiento unas palabras buenas y otras malas. Por tanto tendrá que usar los verbos buenos, pero cada uno en su tiempo, en su lugar y sin pasar los límites. Si nos limitamos a usar las palabras buenas, a saber sujetos y verbos, viviremos correctamente y en esta vida reinará la Paz, practicando el respeto, la lealtad, la libertad y la igualdad, (como dicen en una comunidad de musulmanes de la India), pero si cambiamos las palabras, es decir los nombres o sujetos y los verbos por otras que hacen brillar el mal, entraremos en la CRISIS. Cuando decimos, “los hombres amamos a los otros hombres, sentimos la simpatía, la generosidad, la compasión y la generosidad”, pero cuando cambiamos el verbo amar por el verbo odiar, entramos en la crisis de la buena relación entre los humanos. Me dijo el moro Mohamed,  que si hablando, cambiamos las palabras que hacen de sujetos y los verbos buenos, que las deben acompañar, se pierden la lealtad, la libertad, la igualdad y el respeto.
Cuando vamos a misa, el sacerdote, después de leer el Evangelio, dice ¡Palabra de Dios!, y el pueblo le contesta: Alabamos a Dios.

Si en lugar de usar las buenas palabras, se usan las órdenes tajantes, en lugar de venir la Paz, vendrá la Guerra.

viernes, 31 de enero de 2014

Los agotes o cagots en Francia y España


Valle de Gistain (Huesca).


Como he afirmado otras veces, Los Pirineos son un País de la Naturaleza, al que no ha dejado evolucionar la Historia, quedándose dividido en dos partes, una para Francia y otra para España.Andorra es una parte,  que goza de su libertad,en medio de aquel mundo maravilloso, pero lleno de dificultades. Esas dificultades han sido continuas,  a través de los siglos,tanto que al llegar a los principios del siglo XX,en el Prólogo de “Bellezas delAlto Aragón” de LucienBriet, Bernardo Beltrán y Róspide,escribe que las maravillas de los Pirineos, ”atraen al curioso y ávido de contemplar las magnificencias de la Naturaleza y hoy son grandes las dificultades para viajar por estas tierras españolas, que figuran entre las que menos han progresado desde el punto de vista de las comunicaciones”.Apareció, en un reciente artículo mío, un articulo, sobre los Pirineos, titulado  “El Ferrocarril y la Autovía por Canfranc”, en el que expongo las dificultades que han tenido Los Pirineos paraser comunicados y ser tratados correctamente.
 De los agotes o cagots, no hice  más que nombrarlos y no puedo hacer más que acordarme de ellos.  Yo desde siempre he conocido en nuestros pueblos la existencia de agotes, que en nuestras tierras,tienen muchas veces el apellido de Godé, siendo también ordinarios los apellidos Gota.En los Pirineos franceses y españoles se encontraban esos “agots” o “agotes”.Estos también eran llamados ar-gotes o godos astutos y la palabra “cagot”, deriva de “canisGothi” o perro godo.Los “cagot” en Los Pirineos, no se sabe si procedían de su huida de los moros, o  de los soldados de Carlomagno, tras la retirada de la batalla de Siresa.
Lucía Dueso y BizenDó Río, admitida la permanencia de los agotes en el Pirineo Central, donde constituyeron sus núcleos   como miembros de las “cagoterías”, estudiaron las semejanzas de éstos, con los actuales chistavinos.
Estos agotes hablaban en lenguas germánicas, eran constructores y tenían un símbolo, identificativo,  basado en un ave  como una Oca. Sánchez Dragó, en la obra Gárgoris y Habbidis, dice que agotes poseían una cabellera rubia,ojos azules y “los chistavinos coinciden con los “cagots”en el color del pelo y de los ojos…es también muy numerosa la población con el occipucio plano y es frecuente entre los gistavinos,tener atrofiado el lóbulo de la oreja”. Lucía Dueso y Bicénd’o Río, están  seguros de que los agotes y los chistavinos,pertenecen o son de  la misma raza.
La Historia nos hace ver a los agotes sobre nuestra tierra, pero si nos preocupamos de ver lo que ha ocurrido en ella, si abrimos nuestros ojos, nos damos cuenta  de numerosos detalles,que te acercan al pasado.En cierta ocasión mi consuegro Lorenzo Zamora Blasco,del pueblo de Coscullano, me llevó a ver algún resto de una iglesia visigoda, encima del pueblo, pero bastante más arriba,  en la Sierra de Guara.Yo no pude apreciar ningún detalle de tal templo, pero por aquellos días un amigo de Torralba de Aragón, descubrió  en las ruinas de la iglesieta de Coscullano,dos broches de un cinturón visigodo y una fíbula de disco perforada. Hoy he podido contemplarlas en el Museo de Huesca.Depositó en el Museo Provincial de Huesca estos objetos. Había  otros objetos del mismo origen, pues me llamó la atención una hermosa moneda de oro,llamada triente, que representa a Witiza.


En el Alto Aragón, se  vuelve a venerar y se está restaurando,  el Monasterio de San Victorián, levantado por el  pueblo bárbaro. Este Real Monasterio de San Victorián, o de San Beturián, como lo llama el pueblo del Sobrarbe, se encuentra en Los Molinos, que pertenece al Ayuntamiento de El Pueyo de Araguás, debajo de la Peña Montañesa y a sólo catorce kilómetros de la Villa de Ainsa.Hay historiadores quedan el siglo VI, como fecha de origen del Monasterio de San Martín de Asán, reconociendo su origen como el del primer Monasterio creado en España. Llegó a convertirse en panteón de de los Reyes del Sobrarbe, que siguen siendo misteriosos. Allí descansa el legendario Iñigo Arista.
En 1452 es nombrado “Antonio Bardaxí”, como Señor Jurisdiccional de San Juan de Plan y Justicia de todo el Valle.En esta Val de Gistau,vivían los agotes en gran número, muy cerca de Los Molinos y del Pueyo de Araguas, donde vivían los Bardaxí. Tenían en su casa una capilla dedicada a San Victorián o San Beturián. En Graus se conserva una hermosa casa de Bardaxí de Puyarruego,cuyos miembros bajaron a vivir a ese lugar tan bello y tan noble, al casarse un Bardaxí con la hermana menor de los Azara de Barbuñales.
En Velillas, en la ermita de Santa Bárbara, situada, encima, en lo más alto del pueblo,   encontró hace unos diez o doce años,  una moneda de oro visigótica,un hijo del pueblo de Sasa del Abadiado y éste se lavendióa un particular. Se sabe que en el Tozal de Santa Bárbara, hubo un campamento ibérico. En el otro lado de la Autovía se alza la ermita de San Bartolomé.
Antonio Bardají,el actual amigo mío, nacido en Velillas, del que no se conoce si era pariente o no de los Bardají del Pueyo de Araguás, y que todavía está enamorado del viejo monasterio de  Casa Ponz, establecido en Velillas por el Monasterio Francés de San Ponce de Tomeras, con  el cariño infantil que tuvo y que conserva con Velillas,  nació en Casa Ponz, que ya no tiene dueño de tal apellido. Pero  su casa o casa Ponz, es un antiguo convento, que fue donado  por el Monasterio francés de San Ponce de Tomeras, que  se  lo entregó el Rey Sancho Ramírez.  Todavía algunos saben,  por tradición, que  el nombre de Ponz, le viene de haber sido una fundación de los franceses aliados con los del Sur de los Pirineos, contra los invasores moros. Escribí en un artículo que “Por tradición, transmiten unas generaciones a otras, que en casa Ponz  (que es una abreviatura de San Ponce),cantaban los salmos algunos frailes,que es de suponer procederían del Monasterio de San Pedro de Tomeras”.
Los agotesse encontraban en Guipúzcoa, Navarra, El Bearn,Jaca, El Gistau yGacuña. Lucía DuesoLascorz, de la Val de Gistau, con la que conviví,escribiendo en Fabla Aragonesa;  por desgracia ya ha fallecido, pero que vivió con un interés por el Pirineo, extraordinario, enseñándonos la Fabla de los Pirineos, que era más íntegra que la del Somontano. Era una mujer sensitiva, culta, muy simpáticay poética. En un antiguo poema occitano, se da a entender que los “cagots, son los descendientes de los ostrogodos.Su segregación de la sociedad viene por ser de una razadistinta, como dice un poema occitano, que  se expresa así: “El país que los vio nacer,fue quemado otrora-por una horda sarracena, que despreciaba a Dios. Relegados entre nosotros son los restos de un ejército-que ya no podía avanzar”.Lucía Dueso, nos hace ver, que el origen de los agotes, viene, de la invasión sarracena de la Península, con lo que tuvieron, esos descendientes de los godos, que refugiarse en el Pirineo. 
Lucía Dueso y Bizénd’o Río, hablando de los agotes, ponen en su artículo la frase de F. Sánchez Dragó, en su obra Gárgoris y Habbidis, que dice:” Poseen cabellera rubia y abundante,tez endrina, ojos azules, orejas de lóbulo atrofiado, amplio cráneo,cuello rechoncho,breves piernas arqueadas,desaforada lascivia, dedos mañosos y occipucio trágicamente perpendicular.”Los agotes habitaban en el Pirineo, pero  ahora es más difícil observar una vida discriminada, en esos  Pirineos de Navarra  y de Aragón. Residían también en Francia, por ejemplo en Oloron-St.Marie,que está encima de Jaca, como también vivían en Saint- Lary, que coincide con Bielsa y Gistau.En estos lugares se encuentran lugares con nombres godos, por ejemplo en Gistain se encuentra El Llano de Arrio.
Dice Lucía Dueso que en Gestavi se levantaban iglesias visigodas. A unos doce kilómetros de la Virgen de la Plana de Plan,se encontraba el  visigodo monasterio de San Pedro de Tomeras. El Rey visigodo Gesaleico, que reinó en España desde el año 505 al 511, iba a Tabernas para cazar. Cazando en Tabernas es de suponer que correría por los montes de Plan.Tabernas fue durante muchos años un centro espiritual del Aragón Oriental,principalmente en los principios de la Reconquista.Gistavi, fue Sede Episcopal, no se sabe seguro si en los tiempos de Recaredo. Hace notar Lucía Dueso que los santos patronos de las iglesias del Valle de Gistau,durante la época de los godos, son los mismos cuyas reliquias fueron traídas de Zaragoza, cuando sus habitantes huían de los moros. Esta dependencia entre el Pirineo y Zaragoza, ya se ve en el uso de las sagradas reliquias, en tiempos de los godos y nos hace recordar, como a lo largo de la Historia no se han atendido con un sentido práctico, además de convivencial, la comunicación entre la capital de Aragón y el Pirineo. Sería la principal puerta de España en Europa.
En 1621 el sacerdoteMartín Vizcay ,contaba que en el Bearn, Aragón y Navarra existía una raza de gentes,discriminada por los demás habitantes, de un modo absoluto,como si fueran leprosos y casi escomulgados.Aún ahora, como afirma lucía Dueso, que en cierta ocasión estrenó una niña en Plan , un hermoso vestido y su abuela ,exclamó: “¡mírala, la moza de la cagona!“Los cagotes eran buenos constructores de iglesias y se encuentran en Cauterets,Argles-Gazost,Gabarnie,Aragnouet y otros lugares del Pirineo francés y debajo de Aragnouet se encuentra la Val de Gistain ,en la que todavía queda el recuerdo de los que fueron   los agotes o cagots.                                                                                                                                                                                        
Ya no se sabe donde están, pero en esta España,invadida por tantas razas, están en su sangre y eso ha hecho posible que yo,conviviera en mi pueblo de Siétamo con los hermanos Godé, de un humor extraordinario.Uno de los hermanos era, sin duda alguna representante de la raza visigótica, que invadió España,hace muchos siglos. ¿Por qué lo sé?, sencillamente porque se llama Godé y porque tenía el pelo de un agradable color pelirrojo, que con los años, se ha vuelto cano y su piel estaba llena de dibujos, como producidos por unas manchas pecosas, que le daban un aspecto de los auténticos godos, que aquí vinieron. Yo no sé si lo sabe, pero para mí,  es un honor tener un amigo y compañero español, procedente de la raza de los visigodos. Ha sido taxista, pero es una vergüenza para él y para España, no haber podido circular con comodidad  pro una carretera que uniera de un modo cómodo y elegante a Francia con España.

Los Pirineos han sido un paso de muchas razas humanas y ahora estamos sin poder comunicarnos comercial e industrialmente


miércoles, 29 de enero de 2014

La raza maldita de los agotes aragoneses


Los agotes (al igual que los chuetas mallorquines, los vaqueros asturianos, los cretinos o incluso los payeses de remensa catalanes) constituyeron poblaciones absolutamente marginadas y subyugadas por la población autóctona repartidas por el Pirineo vasco, navarro, aragonés o francés. Según unas fuentes su procedencia vendría de los godos franceses, para otros podían ser cátaros y según otros serían musulmanes vencidos en Poitiers en el año 733. 

La primera mención se da en Francia en el cartulario de la Abadía de Luc en el año 1.000. A partir del siglo XVI se fueron promulgando con escaso éxito leyes para tratar de evitar la segregación a la que estaban sometidos pero todavía perduraría hasta entrado el siglo XX en el caso del barrio de Bozate en Navarra, el más famoso de los asentamientos agotes.

La raza de este pueblo maldito parece que era distinta del resto de la población. Pío Baroja dijo de ellos que algunos tenían un aire germánico y sin embargo otros recordaban a los gitanos.

Los agotes debían llevar bordado en rojo una pata de oca sobre fondo claro en su hombro izquierdo. Mucho se podría hablar sobre la simbología de la pata de oca, símbolo que podemos encontrar por ejemplo en los extremos de la cruz templaria, o en el crismón románico que son dos patas de oca superpuestas que forman la X y la P (iniciales de Cristo) y que se extendió por la península ibérica a partir de la catedral de Jaca. Es frecuente este símbolo a lo largo del camino de Santiago (camino espiritual divulgado a los no iniciados mediante el juego de la oca) y parece ser un símbolo iniciático usado por los constructores de esas iglesias románicas. Precisamente los agotes tenían fama de ser buenos constructores y se dedicaban a ser albañiles o carpinteros mientras que las mujeres trabajaban con la rueca.

El agote debía acceder a la iglesia franqueando una puertecilla vergonzante que le obligaba a entrar agachado. El agua bendita la recogía con la punta de un cucharón, asistía a misa en un rincón apartado destinado para ellos y el cura les daba la comunión en el extremo de una larga paleta. En su vida habitual, el agote debía abrevar en fuentes exclusivas para ellos, no podía dedicarse al comercio, solo podía cultivar campos de lino o cáñamo aunque se les permitía un pequeño huerto de subsistencia y no podían tener cabezas de ganado a excepción de un cerdo viudo y un asno. Eran acusados de llevar un estigma en su cuerpo, de transmitir la lepra, de oler mal (imagino que sería un mal común en la época y no solo entre los agotes), de no tener lóbulos en las orejas y de haber fabricado la cruz en la que murió Cristo. Por supuesto, estaban obligados a mantener la endogamia más absoluta, a vivir en barrios apartados y además eran enterrados en cementerios aparte.

 
Las comunidades agotes más importantes en Aragón se encontraban en los valles próximos a Jaca, valles de Echo, Ansó y Aragón y en el valle de Gistaín. Este último valle lo estudió la escritora chistabina recientemente fallecida Nieus L. Dueso Lascorz en su trabajo “Los agotes de Gestavi (Bal de Gistau)”. Este estudio está disponible en Pdf en la Universidad de la Rioja y se puede encontrar fácilmente con Google. Un indicio claro de la presencia de agotes es la existencia de una pequeña puerta en una iglesia por la que debían entrar humillados al templo. Según Bastian Lasierra podemos encontrar esas puertas en Ansó, Fago, Echo, Majones, Salvatierra, Sigüés, Berdún, Villanúa, Castiello, Barós y Plan.


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