sábado, 29 de octubre de 2016

Los perones de Escanero y las ánimas



La vida y la muerte se suceden en ciclo que no cesa y a veces, incluso, se confunden una y otra. Campoamor lo afirmaba en forma de Dolora y decía: “a otros nuevos gusanos dará vida del muerto la hediondez, para volver la rueda terminada a empezar otra vez”. Pero como ya he dicho, los ciclos se interfieren y hay vivos que viven como muertos, por carecer de amor y he escuchado hablar de zombis, ¿has visto zombis?. Y hay vivencias y mueren muertos que están vivos, cuyas vivencias yo no he conocido, pero que el pueblo cuenta y canta: “apaga luz mariposa, apaga luz, que yo no puedo dormir con tanta luz, los borrachos en el cementerio juegan al mus”. ¿Son acaso los vivos los que juegan o son los muertos que al llegar la negra noche salen de sus tumbas, retumbando losas y beben los licores mutuamente intercambiando sus cráneos. En todas las culturas se rinde culto al muerto, y se cuentan leyendas sobre procesiones negras, que avanzan en la noche y que muchos no ven, pero que incluso algunos afirman haber  “procesionado”  en ellas. Hay quien, en los pueblos, si no vio las vivencias o “moriendas” de los muertos, las escuchó en las largas noches invernales y a veces, si el temor lo acongojaba, se acompañaba de vecinos aguerridos armados de trancas o de trabucos. Los ciudadanos se reían como vivos listos de los que, para ellos tontos y momificados aldeanos, transitaban por la vida hacia la muerte, entre sonidos de campanas tristes o de velas encendidas, que llegan a apagarse con el tiempo, como la vida misma.  Ya de niños vaciaban gruesas calabazas en cuya “coscarana”, abrían bocas desdentadas y unas órbitas enormes, por cuyas aberturas surgía sigilosamente un titilar de luz de vela.
Hoy son lujosos unos, ruinosos otros, cementerios todos, aquellos pueblos que todavía quedan y sus enterradores, como nuevos Simones ya no lloran, se ríen de los vivos muertos que en las grandes capitales, oyen voces, como otrora las oyeran, en la aldea, y como ocurrió en casa de Polavieja de Siétamo y en el Palacio de Linares de Madrid. Si de vivencias habláramos, antes veían “lucetas  y animetas” y los videntes nuevos… lo ven todo. Hablando con un viejo de estas cosas me decía: no temas a los muertos, son los vivos los que matan y hacen males a los otros vivos y los muertos están en el cementerio. Me lo demostró con la siguiente historia: no estuvo Perón en la Argentina solamente, donde decían que ese apellido tenía origen en el País Vasco; aquí los perones eran simplemente peras grandes que se guardaban entre paja para comerlas en invierno. En nuestros pueblos y en sus huertos había peroneros que daban los perones. Sus dueños los guardaban, incluso por la noche, de apetencias ajenas y dicen que Fenero, en la montaña cuidaba un peronero. Allá en La Garcipollera dicen que fue Bercero y aquí en el Somontano se hablaba de Escanero de Pueyo. Llegó la noche en la que dicen que salen las ánimas para celebrar su fiesta y aprovechando esta creencia hubo unos vivos que imitando a los muertos se colocaron cadenas y sábanas y encendieron sus velas, se pusieron en fila como en las procesiones pero con otro fin, en este caso, el de comerse los perones de Escanero. Solemnemente caminaban hacia el huerto y cantaban con tenebrosa voz: “antes cuando estábamos vivos, por estos huertos, comíamos higos”. Escanero oía esos cantos a lo lejos, y se encogía al pie del tronco pero cada vez más, porque la siguiente copla así decía: “ahora que estamos muertos, aún volvemos por estos huertos”, pero cuando escuchó la tercera copla se echó a correr y los vivos imitadores de muertos se llevaron los perones porque una siniestra voz gritó: “Oh, alma andante, tú que vas delante, alcánzame a Escanero, que está debajo del peronero”.

¿Qué consecuencias se puede sacar de la fiesta (triste fiesta) de los muertos? Bécquer no la saca; se queda y nos deja tristes: “Dios mío que solos se quedan los muertos!”. Yo me miro al crucifijo y me parece escuchar: “quien vive en mí, no morirá para siempre”.

jueves, 27 de octubre de 2016

Caminos recorridos desde la niñez a la vejez

Belsue (Huesca).


Yo estuve en Belsué cuando no había carretera para llegar a dicho pueblo y en la Ermita de Aniés conocí a pastor José María Aquilué, para bajar con él a Belsué a vacunar sus ovejas. Lo conocí cuando ambos éramos jóvenes, vacunando sus ovejas en el citado lugar. Aquella tierra yo la amaba, porque mi abuelo materno, que fue Diputado Provincial de Huesca, descendía del próximo pueblo de Zamora, desaparecido hace ya muchos años. De ese pueblo de Zamora, heredó el apellido de López de Zamora.   Se encontraba entre Used y Bara, en plena Sierra de Guara. El tuvo su familia cerca de esos pueblos, en casa Zamora de Caminos recorridos desde la niñez, hasta la vejez.
El domingo, día dieciséis de Octubre de este año de 2016, subí al pueblo de Belsué a acompañar a mi nieto Pablo, para que conversara con el pastor José María Aquilué, para hacer un estudio sobre el ganado lanar, ya que José María había sido pastor toda su vida.  Yo conozco a dos de los últimos  habitantes de Used. Estos me han contado varias veces los caminos difíciles que recorrían para bajar a Huesca y subir desde ella a Used.
Entonces todos los transportes los hacían con mulas y subiendo aquellas laderas de la Sierra, cuando llovía o nevaba, resbalaban por aquella tierra en la que vivían. En cierta ocasión, en que el tiempo estaba totalmente revuelto, los vecinos de Used, tuvieron que soltar las riendas con las que ordenaban la marcha de las mulas, pero ellas, totalmente conocedoras del camino, subían aquellas laderas, en ocasiones de lluvias o nevadas enormes, obedeciendo a su conocimiento de aquel territorio, casi sin camino.  
Aquellos dos serranos, se cansaron de recorrer aquellos que no eran caminos, y abrieron un Bar en Huesca en la calle Artigas, paralela al Coso Bajo, con su entrada por la Calle de Villahermosa y allí estuvieron trabajando hasta que se jubilaron. Ahora los encuentro paseando por las calles de la Capital y siempre nos detenemos, para recordar tiempos pasados.
Si,  recordamos tiempos pasados, unos en Siétamo y ellos, mis amigos en Used y vemos como se  han despoblado los pueblos de la Sierra, y se han abandonado las casas, que se fueron demoliendo, han disminuido los rebaños y se está convirtiendo la Montaña en un lugar de turismo, porque ya casi no queda población fija.
Los vecinos de Used, ya no van casi nada por su pueblo natal y han aumentado la población de Huesca capital. Dice la prensa de estos días del año 2016, que en España van a disminuir sus pobladores en cinco millones de personas en unos pocos años. Esto se explica por la despoblación de muchísimos pueblos y la repoblación de las capitales. Los vecinos de las capitales suelen tener pocos hijos y además ha aumentado el número de divorcios. En las fincas grandes ya no hay trabajadores  y los tienen que ir a  buscar a las capitales, siendo muchos de ellos inmigrantes, que han llegado aquí, provenientes de otros países.
En Belsué queda tan sólo el pastor José María Aquilué, que conserva la llave de la iglesia y está pendiente de que nadie se lleve objetos litúrgicos. Yo subí a Belsué acompañando a mi nieto Pablo   a visitar al buen pastor José María y pude encontrarlo en el monte,  donde estaba apacentando sus ovejas, gracias al interés que demostró Vicente Laliena, que nos acompañó, hasta que lo encontramos. A Vicente lo encontré rodeado  por su familia, entre cuyos hijos se encontraba un doctor en Medicina y como Vicente me conocía por haber trabajado en la Gasolinera de Siétamo, no me abandonó en ningún momento. Vicente es de Belsué y ha  reconstruido  su casa, con muy buen gusto y allí pasa muchos ratos gozando de la Naturaleza y huyendo del mundo. El,  con su coche recorrió terrenos, hasta que encontró a José María.
José María es el guardián de Belsué. En cierta ocasión llegó a pedirle la llave de la iglesia, un canónigo de la diócesis de Huesca, vestido de paisano, para ver su interior y el custodio del pueblo desierto, dudaba si aquel individuo sería canónigo, como le afirmó. Al fin,  al darse cuenta de que era un hombre honrado, lo acompañó a contemplar aquel templo, que era su Iglesia Parroquial, dedicada a San Martín de Tours. Están decorados sus muros con pintura mural, que recubre el “testero” de la Capilla Mayor. Parece ser de estilo Románico. Esta Iglesia es un templo románico – lombardo del siglo XI. A José María Aquilué, lo conozco desde que yo estuve soltero, dedicado a cuidar ganado lanar y cabrío y está identificado totalmente con aquella tierra, donde vivían los cristianos en la Edad Media, siendo su iglesia de estilo mozárabe. Vivían entonces escondidos de los árabes en aquellas montañas de más cerca de dos mil metros de altura en la Punta de Guara y de unos valles  profundos.  Pero siguió durante muchos siglos una tierra escondida y mal comunicada con la Hoya de Huesca.
 Yo estuve de veterinario en  la villa de Bolea y tenía que subir a Belsué a vacunar las ovejas contra la Basquilla. Entonces no existía la elevada carretera que une Belsué con el turístico pueblo de Arguis y los vecinos del citado pueblo de Belsué, arreglaron mi llegada a su pueblo para vacunar sus rebaños. A la Ermita de la Virgen de Aniés, en una gran elevación,  suben de peregrinación, habitantes de pueblos como Bolea y Aniés, que miran desde el Sur de la Sierra, como acuden los habitantes de los pueblos del Norte de ella, como los de Belsué. Me convocaron en dicha Ermita, el día de la Virgen en plena romería y desde allí me bajaron los vecinos de Belsué a vacunar su  ganado. Yo me monté en una mula y cabalgué por aquellos terrenos casi completamente inclinados. Los vecinos de Belsué me invitaron a apearme de la caballería, pero yo me sentía orgulloso y no quise bajarme. Si la mula hubiera dado  un  traspiés, yo hubiera bajado por aquellas laderas montañosas, para morir en ellas. Estos casi caminos eran los mismos que usaban los vecinos de Used y de Bara y estas situaciones me hacen recordar, la dificultad que tenían los habitantes de la Sierra de Guara, para vivir durante siglos caminando con enormes dificultades, como Cristo , camino del Calvario.
¡Qué bien lo pasé en Belsué, vacunando aquellas ovejas, con un cielo claro, pero yo desprecié la bondad de aquellos serranos, que me invitaron a dormir en el pueblo, para marchar al día siguiente!. Pero yo recordando la peligrosa venida al pueblo de Belsué, me dio miedo el estar por más tiempo en él  y tenía ganas de acabar esa marcha con aquellos maestros  de camino en la Sierra de Guara. Para volver de Belsué, monté en una mula y me bajó dirigida por un belsetano, hasta la Ermita de la Trinidad de Bolea. Aquí se acabó mi aventura para ir y volver a  Belsué.
Han pasado unos cincuenta años de mi viaje a Belsué, pero he tenido ocasión de repetirlo de nuevo, pero por una carretera, que construyeron hace unos años, que sube por Arguis  y pasa por el Molino Nuevo. Este Molino Nuevo está en lo más alto de la carretera y cerca del Túnel de la Manzanera. Pero no subimos por ese camino y seguimos por el camino asfaltado, que nos lleva al valle de Belsué y a Nocito. Es un camino sinuoso y estrecho, por el que hay que circular con gran prudencia  y más cuando vienen otros vehículos en dirección contraria. Descendiendo de la altura del Molino Nuevo, se ve Belsué, con sus casas construidas con piedra, muchas de ellas en ruinas, y con tejados de pizarra. Cerca se ven las aguas del Pantano de Belsué, que le proporciona el río Flumen.
Llegué a Belsué para que mi nieto Pablo , conociera al sabio pastor José María Aquilué. Subimos primeramente a su casa, y frente a la puerta de su casa, estaba atado a su caseta un perro de pastor, que casi no nos ladró y entre la puerta de su casa y la caseta del perro, caminaba con pasos que suelen dar los ánades e iba y venía, desde el perro a la puerta de su casa. Los que van por el mundo huyendo del trabajo, para vivir en plena Naturaleza, dos o tres días antes, habían penetrado en su casa, ya que José María, no tenía la costumbre de cerrarla con llave y allí los encontró, como preparando su refugio natural , sin tener que construir con ladrillos y tejas. Es curioso que José María Aquilué tenga que defender de ahora en adelante su domicilio de la invasión de algunos  que huyen de las ciudades.
Era difícil para nosotros encontrar ningún “carrilano” en su pueblo de Belsué, pero gracias a Vicente, encontramos a José María a orillas del río Flumen o de una corriente que desemboca en el dicho Flumen. Es curios que por pueblo tan norteño corra un río con nombre latino, como las cabezas de mármol romanas,  encontradas en Nocito.
Mi querido nieto Pablo estudia en Pamplona una Carrera, que hace que los que la estudian, hagan películas de cualquier espacio del Mundo. Algo tenían tratado  entre el pastor José María y él mismo. En cuanto se encontraron estuvieron hablando y quedaron en  verse el siguiente domingo. En tanto hablaban el bueno de Vicente y yo comentábamos mi antigua visita a Belsué y él me habló de su emigración del pueblo y de su amor a tal lugar, que le llevó a reconstruir su casa natal y yo gozaba viendo su casa y hablando con su simpática esposa y con sus jóvenes hijos.
¿Qué tiene este rincón montañoso de este lugar casi vacío , que me produce recuerdos emocionantes y que he tenido la suerte de volverlo a pisar y a hablar con mi viejo amigo José María Aquilué y gozar de la compañía de Vicente, que trabajó en la Gasolinera de Siétamo?.



miércoles, 26 de octubre de 2016

Negros de cuerpo y negros de alma

Federico Garcia Lorca.


Estuvo García Lorca los años 1929-1930, como estudiante en la Universidad de Columbia, situada en Nueva York. Y yo venía al mundo el año de 1930, a Siétamo, junto al río Guatizalema y cuando me llevaron, a mis cinco años a la finca de Las Valles, para ver a los segadores, la luna rielaba en sus aguas  y “alzaba en blando movimiento, olas de plata y azul”, como  se expresa Esponceda en su poesía. Pero la luna mostraba no sólo las olas de plata y azul, sino que “hacía brillar el horizonte y el cielo estaba azul”. Y así como Federico García Lorca estuvo en la  Columbia University de Nueva York, el año de 1930 y escribió su obra “Poeta en Nueva York”, yo nacía.  Y al llegar a ver la siega en el mes de julio de 1936, visitando el Campo de Las Valles de Siétamo, “la tierra que pisaba, aparecía con los campos amarillos” y “cacé un insecto verde y lo guardé, envuelto en mi pañuelo”. ”Volví a abrirlo y vi el insecto, que impregnaba el color verde en mi pañuelo”.
Y llegado el mes de Julio de 1936, nos esperaba el cambio del color verde del campo y del insecto por el rojo y el azul, en tanto a Federico García Lorca, lo  esperaba la muerte por tiros de fusil, la mañana del 18 o del 19 de Agosto de tal año, en el barranco de Viznar en Granada, para que olvidara los recuerdos grises de los hombres negros, nacidos en los barrios de Nueva York, que veían correr sobre la basura, las ratas, y carecer de la visión por los niños negros de los gorriones, por las mañanas. En esos enormes núcleos urbanos de Nueva York, abundan los vecinos de casas sucias y viejas. A lo lejos les surgen rascacielos y grúas potentes y el cielo sobre esta ciudad es obscuro. Y yo quedé absorto ante el color verde del insecto, que recogí y así como a mí, me repugnaba el color verde,  Federico le cantaba a tal color: “Verde, que te quiero, verde – Verde viento, Verdes ramas.- El barco sobre la mar-Y el caballo en la montaña.- Ella sueña en su baranda,-Verde carne, pelo verde,-Con ojos de fría plata.- Verde que te quiero verde”.
 ¿Federico García Lorca identificaba el color verde con la verde “libertad sin ira”, que esperaba que llegara a los negros de esos núcleos urbanos?. Tal vez trataba de guardar su miedo en espera de la libertad de esos modernos esclavos, que en el siglo XX,  componían “un canto angustiante, con ecos de denuncia social, contra la civilización urbana y la mecanización de hoy”.
En Siétamo, al aparecer la “sangre verde” del insecto, daba la impresión de que se iba a perder el color también verde de los cereales, para dar lugar al amarillo de la mies  y otro color, que era “el verde rama”, del que escribe Federico. Ese verde de los cereales  se extendió por la finca “Las Valles”, pero otros dos colores quisieron destruirse mutuamente, y habiendo  llegado el tiempo de la trilla, es decir el mes de Julio, en que se pierde el color verde, esos dos colores, el rojo y el azul aparecieron, al desaparecer el verde de los campos, en el mes de Julio de 1936.
Los hombres de color rojo luchaban contra los hombres de color azul.
“Muchos de “los rojos” gritaban a todos los hombres: ¡Rojos, os  quiero rojos!. Otros gritaban a  los hombres que con ellos convivían :¡ Azules quiero que seáis!.
El rojo acechaba al azul y el azul al rojo y se creó una Guerra Civil endiablada entre unos hombres que eran gobernados por los rojos y otros que lo eran por los azules.
Y los azules fusilaron a Federico García Lorca, en tanto que los rojos, hicieron lo mismo con “El Padre Jesús”, que es conocido por una fotografía que le sacó un fotógrafo judío europeo, llamado Hans Gutman, en el lugar de su fusilamiento. Después se nacionalizó español y pasó a llamarse Juan Guzmán. Después de leer el libro de Don Damián Peñart y Peñart “La Diocesis de Huesca y la guerra de 1936-1939”, se impone  que el “Padre Jesús” era el sacerdote, ordenado el 6 de Junio de 1936 y nacido en Alquézar, llamado Antonio Vilellas Juste.  
Los colores se organizan en un Arco-Iris y evitan el reñir unos contra otros, y con su belleza hacen agradable el mundo y muestran la Paz al Mundo. En cambio los rojos y los azules se amenazaban y entraron en una lucha sangrienta entre distintos colores políticos.
 Federico García Lorca, que no pertenecía a ningún Partido Político fue  considerado como un enemigo, por los jefes de otro Partido Autoritario y la mañana del día 18 ó 19 de Agosto del año de 1936, lo fusilaron en el Barranco de Viznar, en Granada.
El “Padre Jesús”, a los veinticuatro años de edad fue fusilado, cuando hacía aproximadamente un mes que había sido ordenado  sacerdote.
Esa fotografía parece representar “Un minuto antes de ver a Dios”, al sacerdote, que se daba cuenta  de la presencia del Señor, pues recuerda ver a Jesús con sus ropas humildes, sus cabellos alterados, su barba, que no se podría afeitar por carecer de instrumentos para ello. Lleva los brazos hacia atrás, lo que da la impresión de que sus muñecas irían atadas, lo que no le ponía cara de tristeza, sino que la carretera en su “miliar Séptimo” le hacía recordar los siete pecados capitales de aquellos que lo iban a fusilar, pues en su cara no se veían síntomas de soberbia ni de avaricia, ni de lujuria, mi de ira, ni de envidia y ni siquiera de pereza y la cara es el espejo del alma”.
Así como los siete colores del Arco-Iris, son distintos pero están unidos, los colores políticos  se odian y luchan entre sí, pero Federico García Lorca, amaba todos los colores, porque su amor a los hombres, era capaz de respetar el comunismo, la monarquía y la anarquía, tratando de hacerlos compatibles con el catolicismo. El no comprendía el odio ni la guerra entre los hombres. El desde niño amaba a Cristo impulsado por el Corpus granadino y más tarde por el Corpus toledano y se preocupaba de los pensamientos y sentimientos líricos y etílicos.
El periodista Alfredo Amestoy, escribió en el ABC del día 4 d Junio de 2015, en su artículo “El último “Corpus” de García Lorca, las opiniones del oscense Bello. Y escribe: “Pepín Bello, otro miembro de la Residencia y de la Orden de Toledo, es el que consideró a Federico “el poeta místico del siglo XX”. Bello conoció mejor que nadie a García Lorca. Y Bello fue el que recibió, y luego puso en manos del Primado toledano la carta desde Nueva York donde le cuenta que “hoy he salido dando vivas al portentoso, bellísimo catolicismo español… Ahora comprendo el espectáculo fervoroso, único en el mundo, que es una misa de España. La lentitud, la grandeza, el adorno del altar, la cordialidad en la adoración del Sacramento, el culto a la Virgen son en España de una enorme poesía”.
Bello, en defensa del “misticismo” lorquiano, escribe, escribe que “se ha querido desconocer la angustia de la Fe que latía en la profundidad de Federico y que dejaba asomar sin ninguna prevención”.    
El día del Corpus, Federico se quiere marchar de Madrid y tomando un taxi en la Gran Vía, le llamó la atención la presencia de dos mujeres jóvenes. Entonces mandó al taxista parar el coche y dirigiéndose a ellas, les ofreció llevarlas al lugar que era su destino. A Federico le llamó la atención una pequeña maleta. Picado por la curiosidad les dijo: “¿y para que llevan ustedes una máquina de escribir?”. Y dominadas por la bondad de aquel señor que las llevaba a su punto de destino, le dijeron: “Aquí llevamos al Señor”. Y el periodista, “sin dudarlo un instante, conturbado, Federico se pone de rodillas en el taxi y se santigua, como lo hacía desde niño siempre que se cruzaba en la calle con el Viático”.
El “Padre Jesús” fue fotografiado en el momento en que iba a ser fusilado y el fotógrafo judío, mandó su foto a un Cardenal y Federico, pocos días antes de su muerte, fue despedido por el Señor.

No se han encontrado los restos mortales de ninguno de los dos amigos de Jesús, pero setenta y nueve años después de su fusilamiento nos acordamos de Federico y del “Padre Jesús”. 

miércoles, 19 de octubre de 2016

Navarra y Aragón

Rey Sancho Abarca

Es curioso que Navarra y el Alto Aragón, tienen  una historia medieval que es común. Basta ver un libro navarro en que describe la arquitectura y señala en él, al Monasterio de Montearagón. Alfonso el Batallador, rey de Navarra y de Aragón luchó en la conquista de Fraga, donde fue herido y conquistó para Navarra la ciudad de Tudela. Pero basta mirar los apellidos y los nombres de los campos de Navarra y son coincidentes en gran parte con los de la provincia de Huesca. Cerca de Benasque tenemos a Benabarre y al pueblo de Navarri. Y si nos ponemos a repasar apellidos y topónimos de nuestra provincia nos encontraremos con un sinnúmero de palabras vascoibéricas, por ejemplo Abarca, Algerri (molinos de Algerri, propiedad de Guillermo de Artasona, procurador del prior de Roda), Andría o San Julián de Andría, nombre ya casi olvidado, pero que los de Lierta han renovado su uso. Hay que recordar que numerosos nombres vasco-ibéricos se van perdiendo en su uso  y más al quedarse desiertos numerosos pueblos en nuestra provincia. Quedan personas con el apellido Isarre, procedentes del pueblo desaparecido de Isarre, cerca de Murillo de Gallego; existía también otro Isarre cerca de Santa Eulalia la Mayor y todavía vive gente en la provincia de Zaragoza cerca de Sos del Rey Católico, en el pueblo de Isuarre.
Pero leyendo periódicos, revistas o consultando mapas se encuentra uno con Astazu, Arraro, Bara, Barasona, Bareche, Belarra, Esco, que es un pueblo a las orillas del pantano de Yesa y ya despoblado, que en vasco significa mano y del que se derivan apellidos tan aragoneses como navarros, como Escuer o Escoain y del río navarro-aragonés Esca se derivan  los apellidos Escabosa, Escanero, Escario, Escartín y Escar.
Pero el apellido Abarca, navarro-aragonés, entra a formar parte de los orígenes de los reyes de Navarra y de Aragón, teniendo el primer Rey de Aragón tal apellido, siendo llamado Sancho Abarca. Como escribo  en mi libro Retablo del Alto Aragón, “En la página 273 del libro tercero de la obra Corona Real, editado el año 1638, en el capítulo VIII dice el fraile de San Juan de la Peña, doctor La Ripa, que este príncipe don Sancho Abarca, llamado Cesón, tuvo un nacimiento casi, o poco más o menos, milagroso”. También el padre maestro Pedro Abarca, que siendo historiador luce también el apellido Abarca, en sus Anales refiere el caso “milagroso” en la siguiente forma: “Cuando los moros acometieron y mataron a los reyes don García y doña Urraca, llegó presto…un rico hombre que en unas historias era navarro y en otras de los Abarcas de las montañas de Aragón, lo que pone de manifiesto que en nuestros Pirineos había hombres y mujeres a los que llamaban Abarca… y encontró el cuerpo de la reina, que por la boca de una grande herida descubría el hijo, que se esforzaba en vivir, sacando por ella la manecilla, como pidiendo socorro, para huir de aquel cadáver y sepulcro. El caballero lo escondió en lo alto de las montañas y en ellas lo crió. De este interregno o período en que Sancho Abarca vivió oculto vienen confusiones de fechas históricas, pero la solución de estos problemas las dan historiadores navarros y la oscense  Angelines Campo, cuando dice: “Se cree que el linaje aragonés de los Abarca procede de Sancho Abarca, hijo del rey de Navarra García Iñiguez y de su esposa la reina doña Urraca Jiménez, hija del conde de Aragón”.  Ambos monarcas a saber padre e hijo fueron  enterrados  en San Juan de la Peña.
Pero no quedó en estos nombres la historia, porque “en la Crónica de los Reyes de Navarra del Príncipe de Viana está escrito que algunas veces calzaba abarcas y tomó muchos lugares entre los cuales había uno que hoy se llama Sancho Abarca”, que está en las Cinco Villas. En mi libro Retablo del Alto Aragón,  se lee: ”Ustarroz, gran amigo de doña Ana Francisca Abarca de Bolea, le escribió a don Bernardo Abarca de Bolea y Castro que su origen por línea recta de varón era la del rey don Sancho Abarca, uniendo aquella sangre real a la de las nobles casas de Castro e Híjar, que continuó con las casas de Aranda, Sástago y Fuentes”.El Conde de Aranda, que sabía que su familia y la de los Abarca Señores de la Garcipollera y de Gavín, cuya casa tiraron hace poco en la calle Sancho Abarca, escribió una carta al abad de San Juan de la Peña, porque le facilitó sus investigaciones sobre “su entronque con los reyes de Aragón “ y con el fin de poder ser enterrado con ellos, como efectivamente lo está.
El Conde de Aranda, que participó durante algún tiempo en la política de España, buscó siempre su desarrollo, hablando de la nación aragonesa y en esos años un tanto retrasados, él “dejó a sus obreros de la Cerámica de Alcora, la jubilación con su sueldo íntegro”. Ya sus antecesores, como Ana Abarca de Bolea “estuvo siempre preocupada por la mejora de la condición de las mujeres”. Ella para  relacionarse con los libros y con el arte no se quiso casar y se quejaba de que las monjas, sin saber latín, tuvieran que rezar todos los salmos.
Don Pedro Pablo Abarca de Bolea venía de una de las familias más ilustres de Aragón y por tanto “echaba todavía de menos los privilegios arrancados a su tierra, la más enérgica de los diez o doce pueblos distintos que encierra la Península”. ”En cambio durante sus estancias en el extranjero, Aranda fue más español que nadie”. Y como prueba de lo dicho, se preocupó por la construcción del Canal Imperial y  por la Sociedad Económica de Amigos del País.
Pero llegó el año 1700 y en España los Borbones  “crearon una monarquía administrativa cuyas acciones gubernamentales fueron cumplidas al unísono por todas las clases y todos los territorios” y creyeron que con este sistema iban a resolver los problemas políticos de la unión entre todos los pueblos de España. Pero el conde de Aranda ,que como acabo de escribir “fue más español que nadie”, “echaba todavía de menos los privilegios arrancados a su tierra”.La nueva dinastía de los borbones iban anulando los fueros para gobernar de una forma castellana y francesa. En la Enciclopedia de Aragón pone: ”La entronización de la dinastía borbónica en España, en virtud del testamento de Carlos II, fue aceptada en Huesca, como en el resto de Aragón, sin dificultad, si bien se mostraba una cierta preocupación por el mantenimiento de los Fueros”. En 1707 cayeron Valencia y Aragón, Mallorca en 1715 y Cataluña en 1716 y acabaron con sus prerrogativas políticas y judiciales, perdiendo sus foralidades  históricas, políticas y judiciales.
Por eso el conde Aranda no estaba contento con esa política, en cambio Navarra y el Pais Vasco, como eran fieles a los Borbones, se vieron libres de perder sus fueros, porque se suprimieron los poderes forales en diez de las Capitanías creadas y únicamente Navarra conservó la figura del virrey. Además “las Cortes forales aragonesas fueron eliminadas y únicamente Navarra conservó sus prerrogativas y funciones”.
El Alto Aragón se separó de Navarra cuando Ramiro el Monje casó a su hija doña Petronila con Ramón Berenguer IV de Barcelona y entró a ser manejado por Zaragoza; los nobles oscenses se fueron marchando casi todos a esta ciudad, buscando las ventajas a recibir del centralismo burocrático. La Universidad fue durante el siglo dieciocho objeto de ataque por Zaragoza, que la quería cerrar y en la Enciclopedia Aragonesa  dice: ”las confrontaciones con Zaragoza por la Universidad siguieron a lo largo de este siglo, agriadas a partir de 1656 con el asunto de las aguas del río Gállego”.  Huesca obtuvo sentencia favorable, que fue objeto de desacato por Zaragoza. Huesca a pesar de la lucha por las aguas del Gállego, que  quería traer con un canal a través de la Sierra de Presín  y Zaragoza rechazó, seguía preocupándose del agua, como demostró con la construcción del pantano de Arguís. Pero en 1875, Zaragoza consigue que se suprima la Universidad de Huesca, que quedó como frustada, siendo una ciudad culta,  en todo el siglo XVIII, con Lastanosa, Aranda y los Azaras.
Aranda miraba mucho por Aragón, pero Floridablanca y Godoy le tuvieron manía, pero él siempre fue un amigo de los Fueros de Aragón. Unos eran los foralistas, que defendían el reconocimiento de los privilegios o fueros de excepción y la restauración de las instituciones que fueron quemadas cuando llegaron los borbones. En cambio los liberales decían que lo antiguo estaba pasado. Estas ideas dieron lugar a las guerras carlistas, en el siglo XIX, con más intensidad en Vascongadas y en Cataluña y aquí en el Alto Aragón hicieron sufrir a sus habitantes, como aquel vecino de Ola, que al ser utilizado por un grupo carlista de Navarra, exclamó: “más vale humo que ir a Quicena” y en pueblos como Siétamo,  que tenían desde 1830 el proyecto de regar su monte con el río Guatizalema, vieron como se deshacía, con una de aquellas guerras carlistas.
 Dionisio Ridruejo, sufriendo por estos problemas ,propone en 1962 y publicado en la Argentina   que “para hacer frente al problema, reconociendo su fuerza de realidad, habrá que ir, evidentemente, meditando nuevas fórmulas, alejadas del centralismo  imperativo que hoy se practica y capaces de orillar las reacciones que dieron respuesta en el pasado a las fórmulas de autonomismo, cuando estas parecían sospechosas de privilegio…encubridoras de un espíritu de fuga y exención frente a los  problemas de las regiones de bajo desarrollo o anticipadoras de la pulverización de España”.
¿Porqué, pues los altoaragoneses no hemos progresado como los navarros?. Algunos dicen que porque somos vagos y envidiosos, pero eso es mentira porque genéticamente somos como los navarros de razas de lengua vasca y de celtas primitivos y después procedentes de las invasiones de los bárbaros. Joaquín Costa al que no hacemos caso o más bien no se lo hacen, decía: ”No tenéis los canales de Tamarite y de Sobrarbe porque no queréis. Por vuestra desidia, por vuestra falta de constancia, por vuestra indolencia”. Es “cabreante” al pasar por Angüés, ver como a la calle por la que pasa la carretera, la llaman Avenida de Joaquín Costa, como si este pueblo, casi despoblado, estuviera esperando todavía que por él pase el Canal del Cinca. No son los altoaragoneses los culpables de este retraso, sino los caciques, que han deshecho las ideas del pueblo sobre su futuro. Contemplemos los castillos o enormes fincas que desde Ayerbe van bajando hacia el sur y sepamos que los caciques de entonces se negaron a su riego.Y como hemos visto el gran cacique que Huesca soporta es Zaragoza, que nos suprimió la Universidad, cuando en Pamplona existen dos universidades. Pero no sólo ha sido Zaragoza la culpable de nuestro retroceso, porque también Huesca, ya hace años tomó las aguas del Somontano , al que hoy llaman Plana de Huesca, pero no hizo nada para que aquellos pueblos de San Julián, Barluenga , Loporzano y los de la ribera del Guatizalema no pasasen la necesidad de agua, que ahora están sufriendo. En estos momentos del año 2006, se ha aliviado algo la escasez ce agua, por las obras que el año pasado, se realizaron. Esa antigua conducta de no resolver a los pueblos el problema del agua es insolidaria y tiene malas consecuencias porque, siendo pocos como somos, vamos  camino de nada.
Siempre los altoaragoneses han acudido a actos de confraternización, como a la procesión de Santa Orosia en Jaca y en Yebra de Basa, al Pueyo de Jaca los de Barbastro y una gran comarca del Somontano, con pueblos como Antillón, a la ermita de Santa Quiteria en Tardienta, etc., etc. y a la Ermita de Loreto en Huesca, donde parece que todos los que allí van, aman y son amados por San Lorenzo. Allí se oyen jotas, como se escuchaban antes en todos los pueblos de la provincia, pero no se unen aquellos hombres para que el Alto Aragón progrese y  no tengamos que marchar todos de emigrantes, como por ejemplo mi hermano Manolo. Existe también la desidia, que hace creer a la gente que su  esfuerzo no va a traer el bien común,  quizá porque han visto a los caciques trabajar sólo en su beneficio.
Esta sequía puede que haya sido San Lorenzo el que se la ha pedido al Señor, porque con ella se ha conseguido sacar agua del Canal del Cinca, pero es preciso que se dé la solidaridad entre todos los miembros de la Comarca para solucionar fraternalmente el problema de la falta de agua a Huesca, en primer lugar y los demás pueblos, que carecen de ella.

En Pamplona en la iglesia de San Lorenzo se guarda durante el año la figura de San Fermín y en sus paredes cita a San Lorenzo, hijo de Huesca. San Lorenzo era amigo del agua porque al lado de la ermita se encuentra la alberca de Loreto. 

lunes, 17 de octubre de 2016

Lluis Companys visitando Aragón , en Siétamo


Lluis Companys , en el centro de blanco con sombrero, visitando Sietamo (Huesca) en plena guerra civil.

Al entrar en la Biblioteca Municipal de Siétamo, entre otras varias fotografías de la Guerra Civil del año 1936, hay una que me hace recordar ,la devolución tan esperada por Aragón de los ciento trece objetos sagrados, que se llevaron algunos catalanes , a Lérida. Es una foto que trae a la memoria los tristes recuerdos de la ya ,hace tantos años, pasada guerra, porque en la calle Baja ,que conduce hoy , a las ruinas del Palacio donde nació Don Pedro Pablo Abarca de Bolea, conde de Aranda, se ve , a la altura de casa Catevilla,  por un lado y por el otro de casa Polonia , un grupo de gente , la mayoría militares y milicianos ,acompañando a Don Lluis Companys, que van caminando hacia el Castillo- Palacio del citado Conde. Companys, presidente de Cataluña, en medio de aquella gente mal vestida, iba como revestido con un traje casi blanco, de chaqueta cruzada, con un elegante sombrero, su corbata y en el bolsillo superior izquierdo de su chaqueta ,se inclinaba hacia delante un limpio pañuelo blanco. Los militares iban con sus uniformes , los milicianos con sus monos y la gente ,como podía, porque el único que llevaba sombrero, era de segador y no llevaba camisa. ¡Qué contrastes producía en el ánimo de los españoles la guerra!. Como dice en el libro de Raymon Carr  y Juan Pablo Fusi en la página 121 de la Guerra Civil : “La exaltación revolucionaria convirtió a Barcelona en una ciudad donde era imprudente llevar sombrero y un traje decoroso”.  En Siétamo, en lugar de acosarlo, lo acompañaban y eran seis  los niños que caminaban junto a la primera fila, presidida por Companys y yo reconocí inmediatamente a Miguel Arnal , que todavía vive y es agradable y simpático con la gente y también reconocí a un hijo del señor Fillat, herrero del pueblo; por desgracia este muchacho ya murió hace algunos años. Están, casi a su lado, las hermanas de Miguel , a saber Teresa y Nati con Francisqueta  Mairal, ya difunta, pero vive su marido catalán Joan, gran persona. Allí está también Jesús Jordán, que ahora ,en 2006, tiene ochenta años y que me dijo el día veinticuatro de Junio, que allí habían acudido los niños porque les habían dado caramelos; también estaban Trullenque y “ Palomo”, hijo de la señora Polonia de casa de Polavieja. 
A los lados se ven casas ya sin tejados  o quemadas o bombardeadas y al fondo la iglesia parroquial, sin campanas y con el cuarto de la maquinaria de dichas campanas, destrozado.
Han pasado unos setenta años desde que el señor Companys o camarada para algunos, Presidente de Cataluña, visitara Aragón, concretamente Siétamo, hasta que Marcelino Iglesias, Presidente de la Autonomía de Aragón, fuera a visitar en Barcelona, al actual presidente señor Martorell. La recepción que le hizo Siétamo, fue triste, porque habíamos sido despojados de todo, incluso carecíamos de campanas, porque se las habían llevado para hacer cañones y ya no se podía alegrar con su sonido al señor Companys, pero los niños, chupando caramelos, parecían intentar transmitir su alegría a los demás; sin embargo la acogida que le hizo el señor Maragall a nuestro presidente Iglesias, como dice el Diario del Alto Aragón ”tampoco logró desbloquear el litigio”.El litigio ,en su fondo, consiste en que ciento trece objetos sagrados y artísticos, que poseían varias parroquias aragonesas, se las quiere quedar Cataluña. La política interviene en todos los aspectos de la vida y al crearse las autonomías, se hicieron desaparecer de Aragón, primero la diócesis de Seo de Urgell y más tarde la de Lérida. En Lérida recogieron objetos sagrados en su diócesis y ahora, después de separada de la diócesis de Barbastro, quieren conservar el arte, que los leridanos habían gozado junto con los aragoneses y no quieren entregar aquellos bienes. También les hubiera gustado que los aragoneses se hubieran quedado unidos a los catalanes, pero hablando catalán y dejando casi de ser españoles. Aragón era un reino cuando reinaba en él Ramiro I el Monje y Cataluña era una serie de condados, pero Aragón siempre luchó por la unidad de España, a pesar de que sabemos por la Historia, que los castellanos han dicho que la labor de Isabel la Católica fue superior a la de Fernando, cuando todos sabemos que a pesar de que han rebajado su comportamiento político, éste fue superior o por lo menos igual al de su esposa. Cuando ésta murió, a Fernando el Católico parece ser que lo que los castellanos hicieron con su esposo , fue echarlo de Castilla, como así se llevó a cabo, después de todo lo que había creado y Don Fernando el Católico, se casó otra vez con Germana de Foix.  Tampoco a los catalanes los dejó Castilla intervenir en Hispano- América, en unos momentos en que en lugar de llamar a nuestra patria España, le decían Las Españas.  
La hija de Ramiro el Monje, doña Petronila, se casó con el Conde Catalán, Ramón Berenguer IV  y así Cataluña entró en el Reino de Aragón, que luego ampliaron unidos, conquistando Valencia y las Islas Baleares. También el Reino de Aragón conquistó Murcia, pero para los castellanos. Pero ,como vemos en los ejemplos citados, a pesar de su Historia, Aragón ha sufrido injusticias, cometidas por unos y por otros. Cuando se marcaron los mapas de las Regiones, a Aragón se le quitó la desembocadura del Ebro, a la que bajaban las almadías aragonesas, que abastecían de madera para la construcción y para botar barcos; yo no sé si protestó la nuestra, pero poco ruido de protesta se debió escuchar en Madrid. Todavía queda algún recuerdo de este hecho, porque estando yo de vicepresidente de la Diputación Provincial de Huesca, llegó a ésta, una carta de un pequeño pueblo de aquella zona, en la que pedían a Aragón que se adjudicara la autoridad sobre él. La Diputación ni siquiera contestó a dicha carta. En la desembocadura del río Ebro, estaba prevista la instalación de un puerto de mar , para que  Aragón desarrollara su comercio y su industria. No hacía falta porque Aragón y Cataluña , fueron parte del mismo Reino. Nuestra nobleza nos ha impedido ,desde siempre, el protestar contra injusticias de este orden. En cambio Cataluña envió a Companys a Siétamo, pero hace  ya pocos años, subió el Presidente Jordy Pujol al Aneto; no dijo nada, pero fue un acto de acercamiento a dicho monte a su Región, nación o como quieran llamarla, porque   el Conde de Aranda, a cuyo castillo- palacio natal se dirigía Companys, también dijo que Aragón era una nación. La realidad es que estas “naciones” eran Las Españas.
España o esas Españas tendían a la unidad y Aragón luchó siempre por ella, pero ahora parece ser que algunos quieren separar nuestra  nación y mientras la lengua castellana está progresando en el mundo y en el estado más poderoso, es decir Norteamérica, aquí están enseñando el vasco en pueblos que no lo hablaban ya hace cantidad de años, como Sangüesa, que está al lado de Sos del Rey Católico, donde nació el Rey Fernando el Católico  y se pretende enseñar el catalán y extenderlo en nuestra parte oriental. Al conde de Aranda no lo querían los de derechas porque decían que era masón y los de izquierdas tampoco lo querían, no sabe uno si porque era rico o iba bien vestido, sin renunciar nunca a su españolidad. He dicho que ahora quieren aprovecharse de la parte oriental de Aragón, como han intentado hacerlo con Valencia, pero los valencianos dicen que su lengua no es exactamente el catalán y tienen razón porque los aragoneses entraron también en Valencia con su lengua aragonesa que se mezcló con el catalán, formando una lengua parecida al él ,pero sin serlo. Es que los valencianos se dan cuenta de que ,dentro de España, son una de las variadas Españas y quieren ser gobernados no , por el gobierno catalán, sino por el suyo. Barcelona ha sido una capital mediterránea, con una gran cultura y se han interesado por el arte de los aragoneses, y, naturalmente se han ido llevando a su tierra muchas obras de arte aragonesas. Por ejemplo el pórtico de la iglesia de El Tormillo, que acoplaron a una iglesia en Lérida. Y con las obras del Monasterio de Sigena, ¿qué pasó?, sencillamente lo mismo. Cataluña iba desarrollándose y Aragón iba disminuyendo su papel en España y se empobrecía, lo cual lo convertía en una zona donde había que rescatar lo que mereciera la pena. Pero esta labor , no sólo la hacían algunos catalanes, sino hasta los americanos y por desgracia , los mismos aragoneses. Hubo algunos como Costa que sufrieron y pelearon por el desarrollo de Aragón y en su caso sobre todo por medio de los riegos. Huesca y Lérida se entendieron con ellos y Cataluña salió aprovechándose del agua de nuestros ríos, pero no se veía aquel comportamiento como una colonización, sino como un comportamiento de buena vecindad entre dos zonas, que  a lo largo de la Historia habían sido hermanas. Otros, que no tenían las ideas de Costa, evitaron que se regara toda la zona de los castillos del noroeste de Huesca y otros, por ejemplo tomaron la puerta de la iglesia de la Trinidad de Bolea y la pusieron en una casa del pueblo. Ahora parece ser que se va reaccionando, ya que dicho pórtico se ha vuelto a poner e la ermita de la Trinidad. De Pompenillo , un obispo de las Islas Baleares, se llevó algún cuadro artístico, proponiendo como compensación  la mejora del edificio parroquial, y allí se exhibe , en Mallorca o en Menorca.
El pueblo catalán goza de un gran sentido común y no mira apoderarse de lo ajeno ,sino de comerciar con todos y ganarse una peseta ,porque Cataluña no era una tierra rica, pero eso de venir Companys  por Siétamo ,da la impresión de que tal vez se sintiera copropietario de  Aragón. Se llevaron todo lo que pudieron porque en Siétamo ,además de las campanas, se apoderaron de sesenta y tres cuadros, de unos libros magníficos, por ejemplo los Anales de la Corona de Aragón de Zurita  y de todo ello,   nunca más se supo y  nadie ha dicho nada de devolverlos. Como acabo de decir el pueblo de Cataluña es sensato, pero algunos parecen ser los descendientes directos de aquellos comerciantes fenicios , que hace siglos llegaron a las costas de Gerona. Piensan esos aparentemente fenicios que “lo mío es mío y lo tuyo de los dos”; basta mirar como han reconquistado la documentación de Salamanca ,que era de ellos y como se han apoderado de los objetos artísticos de Huesca , que eran y son de Aragón. Y aquello que es de todos, es decir de aragoneses, catalanes, valencianos y baleares ,parece ser que debía ser siendo de todos, ya que hablan de la unidad del antiguo reino de Aragón, pero ellos  han tomado para sí “ los fondos propios de Cataluña”. Marcelino Iglesias quiere recurrir este tema como inconstitucional, ya que pretenden la “gestión unilateral” de fondos del Archivo, que es común con otros ,como por ejemplo Aragón. 
Ahora se pretende unificar a Europa, mientras en España, se busca la nacionalización  de las Regiones. ¿Qué pasa en España?. En la fotografía de Siétamo vemos a Companys caminando, tal vez para hablar de los problemas españoles con el Conde de Aranda. Va rodeado de militares y de milicianos, pero el pueblo está ausente; sólo lo acompañan los niños inocentes, que van chupando los caramelos que les han dado. Vemos como el pueblo, igual que los niños se lo pasan bien con los caramelos, se lo pasa en grande con el fútbol del Campeonato Mundial, mientras los escasos políticos, se divierten con el porvenir de España.

No queremos caramelos, sólo queremos lo nuestro.

viernes, 14 de octubre de 2016

Santiago y su educación familiar



Santiago , nació en la Provincia de Zaragoza, en el pueblo de San Juan de Mozarrifar, donde sus padres estaban encargados del cultivo de una finca agrícola. Allí respiró el aire rústico, que hace al hombre sentir un cariño especial por la Agricultura. Esa llamada del Campo la escuchaba su padre, pues desde esa finca de San Juan de Mozarrifar, al oír  la llamada de la tierra del “Castillo de San Luis”,  marchó su padre Bernardo, con toda su familia a esa finca cercana a la capital de Huesca, por arriba casi se ve esa capital y por abajo la villa de Almudévar.  Su padre , miraba el porvenir de su esposa Visitación y de sus hijos e hijas Santiago, Toño, Marta y Ester, y acompañado por ellos, se situaron en dicha Torre o Castillo. Ese nombre de San Luis, no era un nombre español, sino que procedía de un noble francés, devoto de ese santo. Su amor a San Luis procedía de su propia Patria, es decir de la “DOUCE FRANCE”. Era un noble francés y con gran sentido del porvenir de la economía, se enamoró de ese monte, que se encuentra a unos cien kilómetros de su patria francesa. El tenía una gran visión del porvenir del cultivo de las uvas, para obtener  el vino, que en Francia es tan apetecido como un licor que da energía a los franceses, entre otras cosas para luchar por su Patria y en estos momentos por Europa  con atención al porvenir de la Humanidad. Se daba cuenta el francés de que en el norte de Africa, por ejemplo en Argelia, se producía mucho vino, para el consumo de los franceses, pues dicho vino no estaba bien aceptado, por los pobladores mahometanos de Argelia. Tenía otro inconveniente, porque su traslado a Francia, resultaba económicamente  caro y al encontrar la Finca de San Luis, a sólo cien kilómetros de Francia, veía un gran porvenir para su economía, para elaborar el vino en San Luis y trasladarlo a Francia a través de Canfranc.
El noble francés creó un edificio que en Aragón llaman “Castillo”, al lado de la carretera, después convertida en autopista, que comunica Zaragoza con Huesca, para continuar su camino hasta Francia. Es un edificio original, pues su arquitectura es modernista, en medio de una tierra rodeada por una finca rústica, con árboles en los que anidaban,  en aquellos tiempos, cuervos negros con manchas irisadas,  semiocultas,  de varios colores. Los hijos de Bernardo amaban la naturaleza y en lugar de molestar a las aves, que por aquellos  árboles volaban y criaban en las ramas de los árboles, en aquellas soledades cultivaban sus corazones con esos cuervos, llegando a poseer una gran amistad con ellos. Convivían ,  pues les colocaron  a una pareja de ellos, un cascabel en una de sus patas y así , siempre se veían, al avisarles a sus dueños, haciendo sonar sus cascabeles. En verano, en la entrada a la vivienda de la familia de Santiago, que era un patio muy fresco, su madre cuidaba la cocina y sentados en sillas y bancos, alrededor de una mesa, echaban algún refresco, para combatir el calor veraniego. Allí entraban a hacerle compañía a la familia de Santiago, los  dos cuervos, que no eran malqueridos, sino amados por su familia, presidida por su abuelo, que descansa, hoy día, en el cementerio de Huesca, frente a los nichos de mis abuelos maternos, de mi madre y de mi tía Rosa y mi hermana Mariví.
Cuando llegaban los que con sus furgonetas, suministraban los alimentos y productos para la higiene del Castillo,  allí descansaban y se les invitaba a consumir algún bocado,  refrescado por alguna bebida. Era una vida de hospitalidad, en que se recibía e invitaba al que llegaba, a consumir algún producto, que buscaba además de su alimentación, la convivencia entre los “castilleros “ y los comerciantes, que por allí llegaban. ¡Qué ambiente tan fresco y tan agradable reinaba en dicho “recibidor”. Un día llegó al “castillo”, un chofer con su furgoneta llena de los productos necesarios para mantener a la familia de los dos esposos y sus hijas e hijos. Se le invitó, como era usual en aquellas ocasiones y la “dueña” le sirvió al chófer productos agradables al paladar, pero como conocía el vicio que tenía el chófer, le dio cerveza en lugar de vino. Aquel chófer era un alcohólico y se enfadó con la señora, que no quería que tuviese algún accidente a consecuencia de sus tragos de vino. Se levantó de la silla en que se había sentado al lado de una mesa y empezó a gritar, protestando porque la señora Visitación, no le acompañaba los bocados por ese vino, que hace unas veces felices a los hombres y otras los emborracha. Noé en la Biblia se dice que se emborrachó y el chófer quería, empujado por su enfermedad alcohólica, satisfacer su vicio. Pero el Señor busca la justicia y los dos cuervos negros , adornados con sus reflejos de los colores del arcoíris, no pudieron aguantar el enfado del chófer y se lanzaron contra él, picándole en sus espaldas y en su cabeza.
El abuelo de la familia de Bernardo, tuvo que intervenir en la pacificación del ataque de los cuervos, contra el alcohólico y los hizo retirar. El abuelo sólo quería paz y mandó a sus nietos, que mataran a los dos alegres y después enfadados cuervos, para evitar el sufrimiento del chófer.
¡Pobre abuelo, que prefirió que el alcohólico no sufriera a que fueran sus nietos los que perdieran el amor a la Naturaleza, manifestado  por el amor a sus dos cuervos, leales en su defensa de la familia de Bernardo y de Visitación!.
Los niños y niñas, perdieron además de sus amigos volanderos, el regalo que les estaba preparando su familia, que quedó anulado. ¡Pobre chófer alcohólico, pero causante de el derrame de lágrimas de los niños y niñas, provocado  por el sentido de Justicia y de caridad al enfermo de  alcoholismo, de su querido abuelo!.

Yo , cuando paso por la carretera, yendo a Almudévar, me miro al Castillo para intentar contemplar  a los cuervos negros y con colores irisados, haciendo sonar sus cascabeles.  

miércoles, 12 de octubre de 2016

A José Romero, poeta y cantor andaluz



José Romero  el Sevillano, es andaluz  puro, pues nació en la capital de Andalucía que es Sevilla, que al que la conoce por primera vez, le parece una maravilla. Efectivamente porque, como dice una milonga, que es auténticamente andaluza:”Sevilla es la maravilla del salero y del amor. Quien hable mal de Sevilla, no tiene perdón de Dios”. En esta maravillosa capital, vivió durante treinta años y en ella le entró la ilusión de cantar flamenco en las Peñas que frecuentaba y en las reuniones a las que asistía. En una de ellas, cantó: “A mí me llaman ladrón, porque robé a un millonario. Hay quien le roba a un obrero y le llaman Gran Señor”. Esta canción que le salía del corazón, le llevó a trasladarse a Cataluña, a su capital Barcelona, donde lo mismo el señor que el obrero, viniera de donde viniera, eran acogidos con justicia, si eran buenos  trabajadores. José Romero,  el  Sevillano,  sacaba de su pecho las canciones, unas de amor y otras pidiendo justicia, pero de sus manos y de sus pies, salía el trabajo mecánico dirigiendo una máquina excavadora. A base de ese trabajo, durante largas horas, pudo sacar adelante a su familia, consistente en su esposa Isabel y sus dos hijas María José e Isabelita. A ellas les siguen tres nietos, que son bilingües, pues tienen un corazón andaluz y dos  lenguas, una castellana y otra catalana.
Cataluña es un país abierto a todos los españoles, que de la misma forma que hablan en catalán, lo hacen en castellano, lengua que se extiende por el mundo. Casi todos los españoles hemos conocido otras lenguas que no son castellanas, pero que el pueblo conservaba. Entre éstas se encuentra la Fabla Aragonesa, que también se usó en Navarra, al lado de las Cinco Villas de Aragón, donde se juntan el Javier navarro con los cuarenta Javierres aragoneses entre pueblos y montes, donde se construyeron hace muchos años “casas nuevas”, hoy casi desparecidas. En Valencia y en parte de Teruel y de Zaragoza, se conoce el valenciano, pues en Valencia, se unieron catalanes y aragoneses con conquistadores bearneses, que se entendían con los valencianos con el occitano. Si bajamos a Murcia se encuentra una forma de comunicarse distinta de las lenguas anteriores. Los andaluces también se expresan en un castellano original y por Extremadura y Salamanca, se escucharon poesías de Gabriel y Galán, que escribió en lenguas no castellanas, como El Cristu benditu. Así se expresa en él: ¿Ondi jueron los tiempos aquellos,-que pue que no güelvan, cuando yo juí persona leía- que jizu comedias-y aleluyas tamen  y cantaris – pa cantalos en una vigüela?.
El catalán es quizá la lengua española, que después del castellano, mejor se ha conservado, pero en Cataluña se han creado problemas, cuando el castellano está ganando su uso en todo el mundo. Como un detalle digo que hace unos días,  en Pamplona, en una iglesia se ordenaron a muchos jóvenes de todo el mundo, de diáconos y a un filipino, que hablaba en castellano le pregunté el camino, que llevaba el castellano en su tierra. Me contestó que todavía quedaba su uso antiguo en ciertas comarcas,  pero que ahora estaba resucitando de nuevo. Yo creo que hay que cultivar el catalán,  pero no usarlo como un instrumento para arrojar el castellano, que se está apoderando del mundo.
Al poeta andaluz, me gustaría escucharlo hablar con el tono andaluz, con el catalán y recitar esos versos en castellano que emocionan los corazones y casi los hace explotar, cuando lo oyes cantar sus canciones.
Cuando levantaban en Siétamo la granja de gallinas del difunto y gran persona, que fue Antonio Ribera, había unos albañiles, que trajeron de Cataluña, que bromeaban entre ellos en lengua catalana, pero luego, cuando hablaban conmigo, lo hacían en un perfecto castellano. No habían nacido en Cataluña, pero eran unos perfectos señores bilingües.
No puedo acabar este escrito, sin recordar nuestra Fabla Aragonesa. Conocí a la poetisa de Echo, Rosario Ustáriz y hoy he leído las palabras que pronunció María Martín el 24 de Noviembre de 2007. Así decía: “Filla (por simbiosis), de Roaslía Castro y Teresa de Chesús,-enamorada de Bécker, - estudios de L,- chesa de pro,- poetisa en do bi- n haya.-Nos dié, a miquetas,la suya alma;- y agora,s´en  ye ida.

A mí me agradó escuchar a José Romero, en castellano y en catalán, pero me consoló oir la poesía de la chesa Rosario Ustáriz.

lunes, 10 de octubre de 2016

Belsué, donde hace más de cincuenta años, vacuné sus ovejas

La Trinidad de Bolea (Huesca).


Limita la parte Norte de la Hoya de Huesca con la Comarca del Alto Gállego. Entre dicho Alto Gállego y la Sierra de Guara hay un territorio, no exageradamente grande, pero elevado y no lejos de su capital, es decir, Huesca. Está rodeado de montañas, que en casos como Guara, mide 2078 metros de altura y el Pico del Aguila, alcanza los 1.629. Esta zona está casi despoblada, con núcleos sin habitantes o con unos pocos, pero  los hay en que viven bastantes habitantes, como Arguis, Bolea, Aniés y otros como Nocito que con muy escasos pobladores,  tiene una personalidad turística, que influye hasta en la capital de Huesca, concretamente en la iglesia de San Pedro y también en la historia de Huesca, a través  de San Urbez, al que siempre se le ha pedido que lloviera, para regar los campos. Otros pueblos,  como Lusera, están despoblados y otros como Belsué, con muy pocos vecinos, que son unos seis o siete. Hay un sendero turístico, que sirve para conocer el pasado de aquellos pueblos y que está señalado por la  parte que va por la cara Norte de la Sierra de Guara.  Arguis, con su pantano, la autovía que pasa por él y con sus numerosos chalets, es el centro de esa zona. La autovía corre desde Huesca a Canfranc, de abajo arriba, pero también se llega a él por el sendero  marcado, que  comienza  en Belsué, sigue por Lusera, Nocito, Bara para entrar en Arguis. Turísticamente se va a Bolea, a Aniés, a Loarre e incluso hasta la provincia de Navarra. Ahora además de sendas marcadas, para recorrer aquel país, está la autopista, que no se sabe, cuando  la van a acabar de construir y también se creó una carretera entre Arguis y Belsué. Entonces, que yo era veterinario de Bolea,  no podía ir a Belsué, con mi moto,  por una carretera,  que no existía y tuve que buscar otro procedimiento  Cuando yo tuve que ir a este pueblo, como he dicho, era veterinario titular de Bolea, y tuve que acudir a la Ermita de Santa María de la Peña, entre Bolea y Aniés,  a cuya pertenencia estaba adscrita.
La Ermita de Santa María de la Peña, fue descubierta por un cazador en la Edad Media y desde entonces se picaron unas escaleras en las rocas para subir arriba. En las alturas, con su fuente, se encuentra la Ermita de Nuestra Señora de la Peña y son varias las romerías que se celebran en honor de la Virgen. Los de Aniés acuden el día ocho de Mayo, acudiendo también los vecinos de Rasal y de Bentué. Subimos a la Ermita y el cura, dio a besar una cadena, de cuya historia no me acuerdo, pero todos con gran respeto la veneramos. La visión desde la Peña es una vista  pirenaica maravillosa y por Bolea, a escasos kilómetros, se divisa la llanura de la Hoya de Huesca. El día nueve de Mayo se reunían en la Ermita de Nuestra Señor de la Peña, los romeros que acudían desde Arguis, Nueno, Santolarita y Belsué
Yo subí a la Ermita, porque había quedado de acuerdo con los ganaderos de Belsué, y allí nos encontramos. Cuando acabó el acto religioso, los ganaderos de Belsué, me acomodaron en los lomos de una mula y comenzamos a bajar por esas laderas, hacia el pueblo. Había trechos en que cabalgar por aquellas inclinaciones de la Sierra y los ganaderos, me aconsejaban que me apeara, pero yo, con un enorme  orgullo, que me proporcionaba, la visión de la Sierra Caballera y  aquel paisaje tan bello,  no les hice caso. Aquellas bajadas eran enormes y todos los que bajaban, lo hacían andando. Yo no quise apearme, a pesar de que los “lorros”, como se apodaban los hijos de Belsué, me aconsejaban que me apeara de la mula, ya que corría el peligro de que cayese la mula y yo detrás de ella, fuese rodando por aquellas bajadas enormes, dando vueltas como un “zaborro”, que hubieran lanzado desde allá arriba.
Ese fue el camino que seguí para ir a vacunar ovejas, al pueblo de Belsué, pero es que, como he dicho, no había otro, ya que la carretera que, hoy,  lo comunica con Arguis, no existía. Entonces yo tenía veintiocho años de edad y hoy tengo ochenta y tres. ¡Ya ha pasado tiempo desde entonces!. Pero,  a pesar de haber pasado más de sesenta años, todavía me acuerdo de los habitantes de Belsué, que eran unos seres nobles y respetuosos con los hombres,  y cuidadosos con sus animales, fueran éstos cabras, ovejas o caballerías.
Al llegar a Belsué, con la ayuda de sus vecinos, vacuné todas las reses contra la Basquilla. Estuvimos alternando, haciendo comentarios de la calidad de las ovejas y del buen aspecto que tenían, algunos corderos, que, como ternascos, tenían un sabor maravilloso. Hablamos de la belleza y antigüedad de la iglesia, al tiempo que echábamos algún trago de vino, contemplando aquellas ovejas. Era un pueblo que no estaba apretando sus casas, unas contra otras, sino que estaba algo estendido, y resultaba agradable contemplarlo. Me acuerdo de las cinco casas, que con sus ovejas formaban el rebaño y lo que conversamos de los lejanos recuerdos de las viviendas y de sus dueños. El dueño de la Casa Alta, lo encontré al lado del Casino de Huesca, el día quince de Enero del  año 2014. Se llama José María Aquilué, otra casa era la de Ciprés, luego la de Lorente, la de Mairal y la de Otín. ¡Pobre José María Aquilué, que hace más de cincuenta años, conocía la “fabla” aragonesa, pero que hemos  tardado en expresarnos en ella, cuando ya casi no quedan  habitantes en Belsué!. Pero nos hemos comunicado en un Bar de la capital oscense, después de haber callado durante cincuenta años.
Me quedé con ganas de esperar al día siguiente para bajar a Bolea, pero como tenía otros rebaños esperando que los vacunara, me prepararon,  no recuerdo si la misma mula, que me bajó de la Ermita de Santa María de la Peña, en Aniés, y me bajaron a caballo,  a la Ermita de la Trinidad de Bolea. Me despedí, muy agradecido de los ganaderos de Belsué, en la misma Ermita y me bajé andando a Bolea a casa de Gonzalo Palacín, donde estaba acogido como Veterinario.

¡Ahora tenemos carretera desde Arguis, para subir a Belsué, pero ya no quedan habitantes en Belsué, que pastoreen ovejas y corderos!. 

viernes, 7 de octubre de 2016

Nueva vida para un Padre Carmelita

Iglesia San Miguel (Huesca).


Fui el domingo pasado, día 21 de Junio de este año de 2003, a ver a la religiosa del Convento de San Miguel, donde el corazón se llena de paz y la mente de esperanza y me dijo la hermana portera: no puede recibirle porque está pendiente del teléfono, para hablar con su familia y con sus amigos, porque esta noche le han comunicado la muerte de su hermano el carmelita.
Me acordé entonces de él y de su hermana también monja carmelita, como la que sirve y ruega al Señor en San Miguel, donde  estuvieron pasando unos breves días con su hermana y con todas las demás hermanas y hablé con ellos con el respeto que inspira la dedicación a Dios de las vidas de una familia turolense.
Eran los miembros de aquella familia de un pueblo de la aragonesa provincia de Teruel, hijos de una tierra dura en su clima y escasa en población, pero con sensibilidad por el arte mudéjar, del que la provincia es la primera en el mundo y de historias y leyendas, en que interviene el Cid Campeador. Es vecina de Valencia, donde el clima se hace productivo, como se ve cuando uno baja en automóvil desde Teruel a Sagunto, en cuyas cunetas de la carretera se ve el cambio de la dura vegetación turolense por la proliferación de plantas y de flores.
Quizá los componentes de esa familia vieron el cambio de la vida austera por una vida más llevadera, como el cambio de las vidas de los hombres en este mundo, donde es frecuente que la gente prefiera el gozo corporal, que termina siempre en el dolor corporal y en la muerte y entonces Dios hace que los humanos se conviertan en habitantes  de la Gloria, pero ellos prefirieron la vida religiosa más austera.
Y una de las hermanas estaba en Roma, desde donde el Papa viaja por el mundo, para que los hijos de Dios recuerden el camino que los conducirá a la vida eterna. Y ella, imitando al Papa, marchó a Ruanda, donde está trabajando por sus hermanos más pobres.  El hermano, que ayer murió, para celebrar en el cielo la noche de San Juan, igual que aquí en Cillas, miles de peregrinos rezan y piden al Señor por la salud de los cuerpos y por el fin glorioso de esos cuerpos. Seguramente que cuando, siendo niño, escuchaba  en el viejo convento de los Camelitas, que estuvieron en su pueblo Gea de Albarracín,  la Salve que todo el pueblo cantaba a la Virgen y que así decía :Salve Regina, “Mater misericordiae, vita , dulcedo,spes nostra ,¡Salve!”,  sentiría el llamamiento  de la Virgen , a la que veía como vida ,dulzura y esperanza suya y nuestra.
Y el hermano difunto, agradeció al Señor el haber recibido dones naturales y sobrenaturales y lo mismo en España que en América se dedicó a devolverle con sus labores misioneras los favores que le había dado.
No hay que sentir su muerte porque sigue viviendo en la gloria de Dios, pues él, cuando vivía, rezaba esta oración: “Tomad, Señor y recibid, toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad, todo mi haber y poseer; Vos me los disteis, a Vos  Señor lo torno; todo es vuestro; disponed  de todo a vuestra voluntad. Dadme vuestro amor y gracia que esto me basta”.
¡Hermana de San Miguel, donde gozáis de la alegría divina, aunque sea mezclada con lágrimas por un recuerdo tan humano como el de vuestro hermano, cuya nueva vida os aumentará la dicha que sentís en vuestro corazón, rezad no sé si por él, porque no lo necesita, sino por vuestro  cuerpo y por vuestra  alma, por los de las hermanas con las que convivís en el convento y la de todos los seres humanos y si es posible, acordaos de este pobre pecador!. ¡Salve Regina, Mater misericordiae!.       

                                                                                  Siétamo a 22 de Junio del año 2003

miércoles, 5 de octubre de 2016

La belleza de la Naturaleza en el Senegal



En el Senegal se encuentra la belleza de la Naturaleza,con sus verdes bosques y corriendo el río de su mismo nombre,en el que abundan los pescados, como en sus árboles cantan pájaros de diversos colores, que por sus picos, lanzan sonidos de gran belleza,que armonizan los los colores verdes de las hojas de los árboles,con el ruido de la corriente del río Senegal.
Por sus árboles suben extraños animales, para nosotros, que producen sonidos que recuerdan el sonido del nombre de SOKHNA, o aunque n sea claro tal sonido, lo recuerdan los senegaleses, que caminan por sus bosques.
¡Qué contrastes se producen entre los distintos colores que adornan su Naturaleza¡. A veces uno observa como la luna llena, con su color blanco,corre allá arriba por el cielo y hace que ese color brillante, discurra entre las ramas de los enormes y verdes árboles,  entre cuyas ramas, parece la luna llamar la atención de los atentos ojos negros de los habitantes del Senegal.A SOKHNA, el brillo blanco de la luna, en sus ojos negros,  preside la negritud de todo su cuerpo.

¡Qué bellos resultan los cuerpos de los hombres y mujeres, a los que el Creador del Mundo, pintó con el color negro, que como el blanco,contrata con el color de la sngre,el anaranjado de los frutos, el verde de los bosques, con el azul de las aguas del Mar, que bañan sus costas, y con el añil y el violeta,que juegan en el Arco Iris, iluminan aquellas benditas tierras, que hacen que la belleza de SOKHNA, se hermane con la belleza del paisaje del Senegal.

Morgana, la bruja



Julio Caro Baroja en su obra “Las brujas y su mundo”, habla de la diversidad de formas, que a lo largo de la historia, ha adoptado la brujería, entre las que figura la brujería vasca  a lo largo del siglo XVI y “los grandes procesos inquisitoriales de comienzos del siglo XVII (como el de las brujas de Zugarramurdi), ...de la persistencia en el sigo XX de ese género de creencias dentro de sectores rurales colindantes con centros urbanos e industriales altamente desarrollados”.  El, como conocía muy bien los problemas de su País Vasco, no hablaba demasiado de la brujería en Aragón. Yo, sin haberme dedicado a investigar este problema,  he vivido en mi tierra asuntos realmente de brujería, pero no hace falta haber vivido esos problemas, pues basta mirar alguna revista o estudio, para encontrar afinidad entre lo vasco  y lo que ocurría en los pueblos vasco-ibéricos que vivían en la provincia de Lérida y en la de Huesca.
En un artículo del DIARIO DEL ALTO  ARAGON del día diez de Agosto de 2004, fiesta de San Lorenzo, la escritora Julia Emperador, dice: “Empezamos a subir la suave y prolongada cuesta de Arratiecho...hacia la Caseta de las Brujas...Cuentan que las brujas del valle de Tena fueron muy famosas y en Búbal, en el Museo de Tradiciones existe una sala dedicada a ellas. Quizá en este mismo paraje en medio de la naturaleza, se reunían las brujas del valle de Trasmoz, que engañaron a la joven sobrina del cura y surcaban los cielos del pueblo montadas en escobas o las brujas de Tamariz, llamadas Jina Bardaxí y Margalida  Escuer, que en combinación con los demonios provocaban grandes tormentas, o las brujas de Tella se reunían y organizaban grandes aquelarres. Todavía se conserva en esa localidad el museo dedicado a la brujería”. 
En cualquier lugar de la provincia que uno pregunte, sale saturado de cuentos o historias de brujas. En cierta ocasión, le pregunté a un barbastrense y me dijo que hubo una ¿bruja?, llamada Julieta, a la que venían a ver unas habitantes del planeta Venus. En su juventud fue una mujer bella, teniendo relaciones con el conde de R. y con el abuelo de una ilustre familia de Huesca. J. B., me contaba que en Barbastro salió un escrito en el periódico, ya desaparecido Zimbel, allá por los años ochenta y tres al ochenta y cinco. Por las noches llegaban a su casa, varias mujeres en un aparato espacial, desde luego mejor que la simple escoba, aparato que fue pintado en un dibujo para una revista por María Pilar Chinestra. Las visitantes trataban de convencerla para que se marchara con ellas. A mi amigo J. le decían: ”quieren que me vaya con ellas, pero yo no quiero ir”.La transvección o desplazamiento  de las brujas, es tradición que lo hacían volando en escobas, palos o palas y antes de la Edad Media se decía que lo hacían sobre carneros ,machos cabríos, en bueyes, gatos o perros. Parecía razonable que las brujas se  trasladaran ayudadas por los demonios como lo hacían los ángeles y los  santos en virtud de la gracia del Señor.
Vestía en Barbastro de “clochard” con su gabardina, sus botas y una boina negra. Era en resumen una bruja pobre pero  moderna, aunque su historia interplanetaria ya se había dado muchas veces en dicha historia. Yo creo que no era bruja, es decir que no tenía pactos con el diablo, porque éste, cuando introducía a una mujer en la brujería, le daba un ungüento volador y ella,  negaba a sus amigas el volar hacia el planeta Venus, que requería haber recibido del demonio ese ungüento, a  base de mantecas de niño, acónito, belladona y cicuta. Estas drogas les daban alucinaciones, entre las que estaba la de volar y flotar por el aire, ya que se sabe que algunas brujas que habían declarado acudir volando a los aquelarres, se sabía que habían permanecido en sus camas durante el tiempo que decían haber estado volando. Además copulaban las brujas con el diablo y de Julieta no se sabe tal cosa, pues parece ser que lo hacía con el conde y con el señor de Huesca y la Iglesia consideraba a la mujer “moralmente débil y potencialmente pecaminosa”.
A sus diecinueve años y en posesión de una gran belleza (murió a los ochenta y pico de años), se bañaba desnuda en la Punta Flecha y en la Malinquera del río Vero, donde la veía el padre de mi amigo J.,que fue un buen maestro.
En tiempos pasados había mujeres dominadas por la diosa Diana y Julieta tal vez estaba poseída por la diosa Venus. Poseído, poseso o endemoniado es un hombre o una mujer, que se siente poseído por  un espíritu impuro, que le hace comportarse o decir las cosas, no como él desearía, sino como ese espíritu desea. Pero yo creo que Julieta no llegó a estar poseída por el demonio, sino sólo por el pecado y aún en este tema habría que escuchar la opinión de San Miguel Arcángel de si hacia el amor por pecar o solamente por amar. Los individuos preferidos por el demonio para poseerlos  eran los más inocentes de este mundo,  a saber los niños y las monjas, porque los demonios encontraban más facilidad en influir sobre ellos. Se sabe de monjas, unas en solitario y otras en grupo que influidas por algún sacerdote infiel a Cristo caían víctimas de la posesión y a veces era alguna novicia, que había sido introducida en el convento a la fuerza y que tenía grandes apetitos sexuales. El demonio tenía y supongo que sigue teniéndolo, un gran interés por poseer a las monjas de clausura, porque estas hacían y hacen una labor en el mundo favorable al Bien, pues rezan, se sacrifican y compensan la labor nefanda de una, diría yo, multitud de  hombres y mujeres, que no rezan ni se preocupan por sus almas, unos porque no quieren y otros porque no pueden. Los demonios  tratan de sembrar el mal en el mundo y a veces parece que van a triunfar y es por eso por lo que quisieran anular la labor de esas monjas.
El poder de las brujas se basaba en la magia, que no necesita ayuda divina como el milagro y vemos como las brujas la usaban para dar buena suerte, para alcanzar el amor, para trasladarse volando, para curar a enfermos o para matar a personas, para metamorfosearse convirtiéndose en perros, gatos u otra clase de animales. Y estas costumbres siguen influyendo en la superstición y en el miedo a lo desconocido y no es difícil encontrarse con casos de esta naturaleza.
¡Pobre Julieta!, que vivió entre el bien y el mal y al hacerse vieja ,después de vivir entre el bien y el mal, de ser una muchacha enamorada, estaba movida por un erotismo exagerado para su edad. Ella era pobre y vendía periódicos, vivía en el hueco de la escalera de Casa Argensola y soñaba con Venus. Era como se dice de las brujas que además de ser viejas, feas, derrotadas y fracasadas, eran brujas o se lo hacían ser por el desprecio y  falta de caridad de la gente. En el Mundo luchan el Bien contra el mal y viceversa. El Bien está presidido por Dios y el mal por los demonios, que son criaturas de Dios y que se sublevaron contra El. Dios es el Triunfante de esta lucha, pero en las luchas hay gente que sufre y a Julieta le tocó sufrir y Dios quiera que a última hora se arrepintiese porque ahora sería feliz. Tal vez no tuviera culpa por haber lavado su cerebro con hierbas, que tan bien conocían las brujas al ir a buscar alimento por el monte, donde encontraban también cualidades nocivas como estupefacientes peligrosos. Con algunas aumentaban el deseo sexual y en otros conseguían la impotencia. Así como los cristianos utilizaban la oración, que en ocasiones daba origen a algún milagro, las brujas empleaban la magia
Todavía se venden libros como el de San Cipriano, que tratan de brujería y que fue el que quería quemar en el hogar aquel vecino de Siétamo(Huesca), pero no pudo porque se le escapaba por la chimenea.
Hace unos días estuve en el viejo Seminario de Huesca y se conservaba en una pared un cuadro en el que había una cruz y debajo ponía: In hoc signum vinces, con este signo vencerás.
Hablan los libros de la metamórfosis, magia por la cual las brujas se podían transformar en animales y dicen que esta fue una forma de magia de las religiones primitivas. Shakespeare dice en su obra el “Sueño de una noche de verano”: ”Unas veces seré caballo, otras sabueso, cerdo, oso sin cabeza”.Todo el mundo creía que las brujas podían convertirse en  pájaros, y en culebras, en sapos, comadrejas y perros y gatos.
En la Historia de la Brujería de Frank Donovan pone lo siguiente. “Se ha visto a mujeres adoptar formas de gatos, los cuales han sido heridos por quienes los vigilaban secretamente, y al día siguiente las mujeres mostraban heridas y miembros de menos”.y es curioso como en el Alto Aragón, existían toda clase de brujerías, porque aquí parece que tenemos vergüenza de figurar en la historia de la humanidad, pero al leer este pasaje, me acordé del caso que ocurrió en Siétamo después de la Guerra civil y que todavía hoy, recuerda y comenta la gente. En casa de la señora Polonia decían que había una bruja, que asustaba a los que iban a ayudar a la citada señora, pero tenían que marchar horrorizados por el miedo que les producían esos ruidos que hacía sonar la bruja .Entre otros acudieron mi padre y el practicante señor Jorge y mi padre me afirmó que ellos no se habían dado cuenta de nada.
Y llegó el fin, cuando el mozo más valiente de Siétamo, que había sufrido mucho para la Guerra Civil, vio un gato en la escalera, se sacó el cinturón de gran hebilla que llevaba puesto y golpeó con dicha hebilla al gato en la cabeza. El gato entonces le gritó: pégame más, porque si lo mataba quedaba libre el gato de la posesión que lo esclavizaba y pasaba a ser poseso el que lo matara. El Tuerto no quiso darle más  y al día siguiente apareció el cura del pueblo con la cabeza vendada. La gente del pueblo creía que era el cura el causante del embrujamiento, pero no fue así, porque el Tuerto tenía cualidades de brujo y se supone que lo que quería era desacreditar a la Iglesia.
El Tuerto efectivamente parece ser que tenía algo de brujo, porque en cierta ocasión en que asistía a un velatorio, en Siétamo, inició la conversación sobre brujas. A una hermana de la señora Joaquina le molestaba sostener una conversación de tal carácter en un velatorio y le dijo, que por favor, que callara y entonces el Tuerto se enfadó y le gritó: “te voy a hacer bailar sola en la Plaza Mayor”.
En mi libro Retablo del Alto Aragón y en la página cuatrocientos cuarenta y tres, narro la aventura de un cazador que sorprendió a una bruja, que se había transformado en gato, para acudir a Velillas a maldecir a una mujer preñada para darle el “mal dau”,con el fin de que muriera su futuro hijo.
En la página cuatrocientos cuarenta y dos y en mi conferencia sobre Encantos, desencantos y encantamientos, escribo: ”Un cazador de Sieso(Huesca) caminaba por el monte, pero aquel día en lugar de ver perdices, conejos o liebres, fue algo insólito lo que divisaron sus ojos: sobre una piedra que marcaba la divisoria entre dos campos se encontraba toda la ropa que una mujer de principios de siglo necesitaba para encontrarse bien arropada. Por su mente pasó el leve encanto de la posibilidad de ver un bello cuerpo de mujer, ocasión tan difícil en unos tiempos en que el sol no era buscado para broncear los cuerpos, sino rechazado por las mujeres, que tenían a gala para su piel, conservarla blanca como la leche. Pasó también por su imaginación la sospecha de un crimen ritual, pero no descubrió señales de sangre en las ropas de víctima.
Optó el cazador por esconderse en una espesa mata de carrascas y esperar a la mujer, que necesariamente tenía que llegar a vestirse. Aso obtendría, por un lado, el placer de contemplar lo que nunca había visto y, lo que era más importante entre los habitantes de los pueblos, saber quien era la descocada, para correr a contárselo a sus convecinos. No es esta última apreciación peyorativa o una ceremonia dirigida a los pueblerinos, pues hoy día conozco a caballeros ciudadanos y modernos, que dicen: ¿ de qué me sirve yacer con la señora marquesa, si no se enteran todos que he yacido con la señora marquesa?. Pero volvamos al caso que nos ocupa; el hombre seguía esperando y estrujando su sesera, pensó en que tal vez las brujas anduviesen por medio”. Y efectivamente, apareció una bruja, como esas que dicen que también andaban por Almudévar. El cazador había puesto una medalla con una cruz, encima de las ropas de la bruja y la obligó a volver a Velillas, para que no muriera el niño al que quería matar.
Así sigue ocurriendo en este mundo, en que siguen luchando el bien y el mal.