lunes, 8 de mayo de 2023

Joaquín Liesa Pisa, de Torres de Barbués.-

 

                                           
                                           Torres de Barbués (Huesca).

 En la Infanzonía del apellido Almudévar, consta como el hermano pequeño de la casa, José Almudévar y Altabás que ostenta el escudo de este apellido y que se encuentra en Barluenga ,se casó en Siétamo con Francisca   Escabosa  Azara. Otro hermano, no sé si Antonio o Joaquín,  se casó en el pueblo de Blecua, habiéndose ya terminado el apellido, pero no el parentesco y el hermano segundo,  llamado Miguel, se casó en Torres de Barbués, con doña Raimunda Corz y Claver, de casa Rufas de Torres y encontrándose en Grañén con los Altabás,de los que le venía a él su segundo apellido.      

Ya me decían algunos, como José Antonio Llanas que éramos parientes con los Rufas, pero no lo pregunté a nadie y Joaquín me ha dado la solución, sin preguntarle.

También en este pueblo desapareció el apellido Almudévar, el año 1902, en que se murió Bernardo Palacio Almudévar, pero comentando este acontecer de su pequeña historia, con el hermano de Joaquín Liesa Pisa de Torres, me aclaró que su familia estuvo unida a la familia de los  Almudévar. Hoy, día once de Enero de 2008, me he encontrado con un amigo, que trabajaba en la Diputación y me ha dicho que hace unos pocos días se encontró con  un individuo de Torres de Barbués y que le había dicho algo del parentesco que le unía conmigo. Sus palabras me animaron a seguir escribiendo sobre este ya lejano parentesco en el tiempo, pero que llega al fondo del alma ahora, en que todo se va alejando en el trato de los hombres. Joaquín Liesa Pisa, que vive en Torres de Barbués y que nació en ese mismo pueblo, el día diecisiete de Noviembre del año mil novecientos treinta y seis, me contó que había asistido a la Escuela, pero inquieto por la cultura , había asistido a diversos cursos de adultos,  porque sentía hambre de conocer los problemas de la humanidad. También sacó el título de Graduado Escolar o Bachiller Elemental. Durante tres años asistió al Curso de Francés de la Escuela Oficial de Idiomas y un año al de Inglés.

Se le nota una inquietud intelectual enorme, pues se daba cuenta de la amistad que había cultivado con José Antonio Llanas Almudévar, porque me dijo que mi primo le decía, al encontrarse con él: “ya está aquí mi antiguo pariente”. Es curioso como conocía los parentescos familiares, que sin duda él habría escuchado a nuestro común abuelo Manuel Almudévar Vallés, muerto el año 1930. Joaquín explicaba el comportamiento de José Antonio Llanas, diciendo, entre otras cosas, que “enseñaba sin cobrar” porque preguntaba los nombres con cachondeo,  pero decía que era un cachondeo con el  que se recachondeaba de sí mismo. Como ocurrió cuando a aquel individuo al que  la gente llamaba con el apodo de Ropa Suelta. José Antonio en cierta ocasión lo llamaba por su verdadero nombre y le decía ¿qué tal estás, Bernardino?. Y Bernardino,  todo extrañado al verse llamado con tanto respeto, dicen que exclamó: “¡ qué jodido debo de estar, cuando Llanas me llama por mi nombre!. José Antonio se estaba cachondeando de sí mismo, pensando que también a él,  le estaba llegando el fin de la vida.

Joaquín me explicaba que en su modo de actuar en el pueblo y en sus bares, se había dado cuenta de que la cultura de los campesinos, era muy antigua y muy relacionada con la naturaleza, pero no comprendía  como su cultura estaba tan alejada de la suya propia y  trataba de comprender sus viejos conocimientos y buscaba también, como José Antonio, que había puesto en marcha el cachondeo, algo parecido a él, pero su cachondeo resultaba un cachondeo especial, como  una “sorna”,que comprendía a sus paisanos y a sí mismo. Y él,  para lograrlo igual que José Antonio que  “enseñaba sin cobrar”,   debía aprender o pasárselo bien  con la “sorna, pero sin pagar”. Es decir, Joaquín comprendía que no debía reírse de los demás, sino de sí mismo. Estando los vecinos frente a nosotros, no debemos dirigir nuestras  palabras contra ellos, cuando lo que deseamos, es su bien, sino crear un ambiente de “sorna”, que convierta la conversación en una “autocrítica” del comportamiento de nuestros vecinos y del nuestro propio. Cuando examina su conciencia, se ríe de sí mismo y se alegra de haber dejado contentos a los campesinos de su pueblo, con su comportamiento “sornizo”  y de buena fe, al mismo tiempo.

domingo, 7 de mayo de 2023

Don Antonio Andreu escribe de los lobos en el Alto Aragón.

 



En el siglo diez y nueve, y primeras fechas de éste siglo XX, se terminó con el número  de los peligros que echaban a la Ganadería los lobos, en nuestra Montaña.

Antonio  Andreu, montañés me vino a casa el día 19 de Marzo del año 1.989, para hablarme de los lobos. Era un montañés preocupado por la existencia de tales fieras, en nuestra Montaña. Por esa fecha, se preocupó por los peligros  que acarrearía la re invasión de los lobos , que hacía ya muchos años, que habían abandonado los Pirineos.

 En el siglo pasado y primeros de éste, se terminó con el número uno de los peligros que volvían a atacar a la ganadería , es decir el lobo.

Se acordaba Antonio Andreu de cuando  pasaban los lobos hambre, sobre todo cuando nevaba, se lanzaban, movidos por el hambre a atacarle. Un amigo de la Fueba, me decía, que le había contado su abuelo, que dichos lobos esperaban en el pueblo a un chico, que ya había cumplido la Mili y “poco tiempo antes de llegar a su casa, lo devoraron los lobos; sólo encontraron sus zapatos”. Me contaba su madre, que el Cartero de Barcabo, que iba todos los días a buscar la Correspondencia a Naval, a dos horas de camino, una tarde de invierno, que había caído una pequeña nevada, le habían encargado un kilo de carne y los hambrientos lobos, le iban pisando los talones, pues olían bien la carne. Cogió el Cartero un manojo de espliego, lo encendió y así pudo llegar al pueblo pues las fieras le temieron al fuego.

Los lobos saltaban en ocasiones las tapias de las parideras y hacían verdaderos estragos. En el pueblo de Colungo, contaban  un caso muy curioso, pues había casas que tenían un buey y hacían “juntero” con otro. Pepe se presumía que tenía el buey más gordo y valiente del pueblo, que no les tenía miedo a los lobos. Por la noches, lo dejaba suelto por el monte, y como lo que quería, cuando atacaban los lobos, se “enculaba” contra un árbol y se defendía”. Pero una noche, entró en un huerto en el que no había ninún árbol plantado y se “enculó” contra una pared; los lobos le asaltaron sobre sus lomos, por la pare de atrás y lo mataron.

Algunos del pueblo se alegraron  pero la mayoría lo sintieron. Las reses que mata el lobo, según las distintas opiniones , no se pueden comer, porque la carne sabe muy mal.

El que cazaba un lobo, le sacaba la piel e iba por los pueblos a pedir la recompensa y todos le daban algo. ¿Cuanto en realidad?. Este espectáculo del cobro de una donación para compensar la pérdida de la res muerta, se daba por aquellos pueblos y me ha hecho recordar escenas  de campesinos vascos en Escoriaza (Guipuzcoa), donde “caseros eusqueras” iban por las casas particulares y por el Convento de los Viatores, con restos de animales domésticos, muertos por los lobos o las aves cazadoras. Yo recuerdo como los Viatores les compensaban la muerte de sus animales, con algúna recompensa ,que trataba de aliviar sus pédidas.

En un pueblo de la Guarguera, en una casa rica, tenían un sirviente medio tonto. Un día de poco trabajo se fueron al campo para tratar de cazar un lobo. Llegaron a una lobera, cado de lobos por esas piedras para tratar de ver alguna pieza de caza. Y le dijo: si ves algo,  metes  la    cabeza por estas piedras; el tonto la metió ,  y no vió nada, pero no podía sacar la cabeza. Y ahora ¿qué hacemos? , le decía al amo. No te apures le decía el amo pues ya voy a casa a buscar un pico y si viene el lobo, bájate los pantalons y le enseñas el culo y el lobo tendrá miedo y no te hará nada. Tu tranquilo, los lobos tienen el morro muy frío y húmedo. Si notas algo es que el lobo te está oliendo.

Se apartó un poco el amo, cogió un poco de nieve,la pretó con la mano en la punta de el palo y se acercó sigilosamente sin hacer ruido y le tocó el culo con la punta del palo. Del susto que se pegó debió reducirse al tamaño de su cabeza, porque pegó un “esbrunce”, y la sacó de entre las piedras. Ya ni hizo falta ir a buscar el pico.

Si te lo cuenta una persona con gracia es para mearse de risa.

sábado, 6 de mayo de 2023

El león mata a la gacela y el toro se mata con los hombres

 




Cuando veo una de esas películas en que se proyecta la vida de los leones, parece que su proyector, está impresionado por la vida de esos “animales de poder”.    Si, el león es el Rey de la selva, pues su melena dorada nos recuerda los brillantes reflejos del Astro Rey, y desde lo alto de una colina, va mirando por los alrededores. Y con su mirada parece dirigir a las leonas, que lo observan, la dirección que tienen que adoptar para perseguir a sus víctimas y sacrificarlas de un mordisco en la yugular.  Los leones que vigilan el desierto desde las colinas, nos dan un ejemplo de actividad y de descanso, porque cuando el gran león, al llegar la noche, ordena la caza, y durante la luz del día, reposa y retoza la manada, buscando sombras, ya vegetales o rocosas. Este comportamiento de los leones adultos, hace pensar a nuestros cerebros en la crueldad de su vida, buscando la sangre de  los  ciervos  y  gacelas inocentes. Los cachorros me hacen pensar en su inocencia, que recuerda la semejanza con su interior de nuestros niños y la blancura de su espíritu.
Pero a pesar de ser hijos los cachorros de fieros leones, su inocencia les hace jugar para divertirse. ¡Qué contrariedad entre la inocencia de nuestro espíritu, que procura el hombre conservar  en  él,  durante  toda su  vida,  y otras, que hace caer a otros hombres en el desprecio del buen comportamiento!.  Pero los cachorros van perdiendo su inocencia, a medida que las leonas, buscan la carne de los antílopes con una gran ferocidad.
Algunos se admiran y se enamoran de la inocencia de los pequeños leones, otros no están conformes con su aparente crueldad, que no es más que buscar la necesidad de conservar la vida. Y es que el Creador ha creado la vida del mundo animal y a medida que sus especies van evolucionando, hasta llegar al hombre, a éste lo ha dotado de una ética o moral, que hace que unas veces busque solamente el bien y otras se entregue al mal.

El hombre también ha intentado domesticar al león, domándolo, por  ejemplo  en los circos por medio de los “domadores”, pero no se ha logrado en ellos, una disciplina modelo.  Hace miles de  años  que  al hombre, orientado en muchos casos, por la doctrina budista, le preocupó esa desigualdad de la ética entre los seres vivos y quisieron convertir a los enormes y bellos tigres en “gatitos cariñosos”. Miles de personas van al Templo Budista de los  Tigres,  en Tailandia, para poder ver e incluso abrazar a los felinos, que viven en dicho lugar. En este mismo espacio se pueden contemplar caballos, jabalíes y monos. Hay algunos miembros de organizaciones ecológicas, que  dicen  que en los monasterios budistas, dan a las fieras tratamientos contrarios a su naturaleza salvaje, pero no han acertado los lamas budistas amansar al hermoso león, porque se reconoce que es peligroso. En cambio  en  el Monasterio citado los turistas llegan a abrazar y a jugar con los tigres, porque dichos felinos se han convertido en seres mansos y cariñosos.

“La bióloga australiana Sybelle Foxcroft, que trabajó en este Templo durante varios años, dice que los tigres sufren una desnutrición severa, además de otras enfermedades provocadas por la dieta que siguen, en que no se incluye la carne roja”. Esta carne roja, llamado “plato fuerte”, suprimirla puede privar al cuerpo de productos vitales minerales y grupos de vitaminas. Pero en los auténticos leones resulta más difícil conseguir su mansedumbre. Se sospecha que debían haber hecho cualquier cosa con ellos,  que no iban a reaccionar en una, dos o tres horas”. No se ha acertado a encontrar la solución exacta de las pruebas que se hacen con los tigres.
De lo que no me cabe duda es de la voluntad generosa de esos budistas, que quieren hacer desaparecer de la vida, esos sacrificios que realizan unos animales con otros. Han investigado a través de siglos la forma de convertir la furia de los tigres en amor entre ellos y las otras especies que habitan el Mundo.

Los leones de piedra fueron utilizados por los antiguos para custodiar sus hogares de los malos espíritus y fantasmas, mientras que al mismo tiempo invita a la fortuna y buena suerte en sus vidas. (Imagen: NTD)

Al león lo llaman “Animal de Poder” y los budistas quieren unir a unos con otros, a los leones y tigres con los antílopes, para que vivan en Paz y felices. ¿No nos ha creado el Señor que ha puesto   en  actividad  el Universo, una conciencia pacífica, para que reine la Paz?. Si el principio de  la  Creación no ha alcanzado todavía esa deseada Paz, el Señor que ha dado libertad al hombre para adoptar el Bien o el Mal, ha dejado intentar a los budistas, en buscarla. Y aquellos templos del Oriente, exponen el intento de los budistas de convertir la crueldad de las fieras en Paz, que desean que llegue a ser eterna.
Si, la doctora australiana no ve en el intento de pacificar a los tigres y a los leopardos, una forma exacta de triunfo, que sería necesaria para alcanzar la perfección en convertir a los seres vivos en seres que se amaran entre sí, pero los Monjes budistas, lo han intentado durante siglos y no han alcanzado la perfección en sus proyectos, pero sus corazones han luchado y luchan en conseguir la perfección en su propósito de alcanzar la Paz, entre los seres vivos.


Pero no fueron los budistas, los únicos que han intentado crear la paz y la igualdad entre los seres vivos, sino que en el “Poberello” o Pobrecillo de Asís, ” libro bello y profundo, titulado “Las Florecillas”, canta al Señor, Creador de los bosques, de las flores, de los peces y de los pajarillos, así como de los lobos y de los corderos”.  En este artículo, que escribí  como  Veterinario para nuestra Fiesta de San Francisco, expongo que dicho Patron “ fue precursor con su literatura de los hoy ecologistas , añadiendo a sus doctrinas un componente místico”.
Sigo en mi artículo diciendo: “Quien maltrata a un animal, no muestra buen natural” y hoy en día, en las ciudades, donde los niños no viven en contacto con seres irracionales, resultan buenos amigos; muchas veces, pero por fortuna mejores amigos que algunos seres humanos. En aquellos viejos años, un lobo atacaba a los ciudadanos en la ciudad. San Francisco, lo llamó “hermano” y le pidió que amara a los hombres y no los atacara. El lobo tuvo un cambio de  su corazón de lobo, en corazón de cordero y siguió conviviendo en la ciudad con los niños.
El hombre siente y razona, pero sigue todavía, aquel principio de los clásicos,  que dice:  “primum est manducare et deinde filosofare”, y aún parece romperse el encanto del  respeto al lobo, al que San Francisco llamó Hermano”.
Nos hemos salido con los tigres, los leones, los monos, etc., del Oriente, pero al llegar al Occidente nos encontramos con el lobo, al que amó San Francisco de Asís y hemos pasado a la Península Ibérica, donde se une el caballo con su amigo el hombre, que intentaron amarse con el toro bravo. Si el hombre intentó por medio del caballo, formar un bello equipo con el toro bravo para darle, las bellotas, que lo hicieran más bello. Esos íberos, en su trato con los toros y montados en sus caballos, adquirieron un espíritu torero que los “hizo cantar y sonreír hasta la muerte”. Aquellos toros bravos que desde Navarra y Aragón hasta Andalucía y Extremadura,  siendo portadores de la fuerza, fueron venerados por cultos paganos. Y en alguna mente progresista pareció formarse la idea de un trío compuesto por el hombre, el caballo y el toro, que alcanzara la unión entre ellos, para conseguir el bien de la Humanidad.


Y según una leyenda  antiquísima : “la unión del hombre y el caballo, no fue la primera vez que se realizó, porque en la mitología pagana, llegaron a fundirse en un solo ser el hombre y el caballo, para crear el centauro”. El ardor del toro y del centauro son parecidos, porque si el ardor del centauro era un mito, el toro tiene “un trueno congelado en su cabeza- que coronan dos rayos afligidos rayos silenciosos, detenidos-por la muerte que rodea su fiereza”.
El hombre y el toro al darse cuenta del furor del toro, el primero no quiso ,impulsado por su arte y el caballo por su gran nobleza,no quisieron eliminar al toro con violencia, sino con arte,formando un arte formado por el arte del rejoneo. El rejoneo es un arte singular, en que el caballo se acerca y se escapa de las sangrientas púas del astado y el rejoneador se alza, se inclina y acomete, montado en su caballo, delante de las astas del toro, y lo desafía con sus banderillas,llenando de color el ruedo de la Plaza y hiere con su rejón al toro,que con este sangriento baile, sufre menos, que cuando lo separan de la majada, para transportarlo en el ferrocarril al lugar del sacrificio.
Hay enemigos de este espectáculo como se expresó un poeta castellano antiguo, que escribió: ¡Ay cuanto de dolor.está presente, al infante valiente, a hombres y caballos- juntamente”.

Y los observadores de la sociedad actual, tratamos de comprender el deseo de los tailandeses y  de los españoles, pero son problemas que superan nuestros deseos.

viernes, 5 de mayo de 2023

Gustavo Adolfo Bécquer.-

 


Yo tengo el libro Rimas y Leyendas, de Gustavo Adolfo Becquer, editado el año de 1.949, que compré unos tres años más tarde. Su lectura me ha acompañado toda mi vida y hoy, lo abro una nueva vez, para acordarme de las golondrinas que anidan en la Ermita de la Sierra de Guara, que me llenan de emoción cuando subo a Castilsabás, que parecen una copia de las que, como escribe Becquer : “Volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar”. Nació el año 1.836 en Sevilla y murió en 1.870 en Madrid. Quedó huérfano a sus diez años y se hizo cargo de él y de su hermano Valeriano, una tía de ambos.

Bécquer lo veía todo desde la “Poesía”, porque su mente espiritual, creía que el origen primero de la existencia, no podemos contemplarlo desde aquí abajo, con la vista, sino con la nombrada “Poesía”.    Además no comprendía como la Revolución francesa, trató de negar la existencia de Dios, creyendo a la mente humana como una potencia capaz de desterrar a Dios de la Creación, para practicar la idolatría de su constante y luctuoso progreso, con las cabezas de los ciudadanos, arrastradas por el suelo.

En 1.854 Gustavo Adolfo marchó a Madrid, y su hermano Valeriano se trasladó a vivir con su hermano, lo que les hizo vivir con alegría y entusiasmo. Vivían el uno para el otro, de tal forma que Adolfo le hizo un retrato a Gustavo, que se conserva en Sevilla, en el Museo de Bellas Artes.

Enfermó de tuberculosis y se desplazó a ser tratado de tal enfermedad, en el Monasterio de Veruela, acompañado por su hermano Valeriano.   

En cierta ocasión, los veterinarios que habíamos sacado el título en Zaragoza, fuimos de excursión al Monasterio de Veruela, en las laderas del Moncayo y recordamos las figuras de los hermanos Bécquer, que vivieron esperando la muerte en aquel ambiente religioso de aquel Monasterio. Allí se conservan recuerdos de las habitaciones que ocuparon y que les hicieron meditar sobre su poesía espiritual. Uno se sentía como anonadado por el volumen inmenso de aquella iglesia, enorme como una catedral, donde Gustavo Adolfo Bécquer, soñaría con un mundo celestial y enorme. Becker se encontraba nostálgico de la Edad Media cristiana y estaba absorto de que la Revolución francesa hubiera destronado a Dios para idolatrar el progreso. Entonces se puso a escribir un primer tomo de la Historia de los templos de España, con dibujos de su hermano. Escribió “ El amor es poesía: la religión es amor”. Sus rimas soñaban con un amor infinito.

No podía Gustavo Adolfo Bécquer olvidarse de aquellos lugares sagrados, como el Monasterio de Veruela y cuando escribe sobre él, se expresa así : ”Cuando el Moncayo se cubre de nieve, los lobos, arrojados de sus guaridas, bajan en rebaños por su falda, y más de una vez los hemos oído aullar en horroroso concierto , no sólo en los alrededores de la fuente, sino en la mismas calles del lugar; pero no son sólo los lobos los huéspedes más terribles del Moncayo. En sus profundas simas, en sus cumbres solitarias y ásperas, en su hueco seno, viven unos espíritus diabólicos, que durante la noche bajan por sus vertientes como un enjambre, y prueban el vacío y hormiguean en la llanura”. Bécquer en aquella montaña cubierta de nieve en el invierno, esperando que se curase su enfermedad, en aquellas noches invernales, se acordaba de lobos y de espíritus diabólicos. El gran escritor estaba enfermo en aquel Sanatorio del Moncayo, en cambio doña Ana Francisca de Bolea, deseaba el progreso de las monjas del Convento de Casbas, en 1.679, escribió una narración titulada “Vigilia y Octavario de  San Juan Bautista”. Es esta obra una de las últimas novelas pastoriles de la literatura española.

 

Mi amigo Santiago, que ha participado en excursiones por los terrenos de la Montaña sagrada, se acuerda de la ermita de nuestra Señora del Moncayo y confía en el amor que esa Virgen inspiró en las mozas que acudían a visitarla. Gustavo Adolfo Bécquer y su hermano, desde el Monasterio que con su hermano habitaban, esperando del Señor que le librara de su enfermedad, escuchaba a los lobos que vivían por aquellas enormes alturas de la Montaña del Moncayo.

Pero se salía en el verano de aquel ambiente oscuro, porque en esta estación atmosférica, a veces se ve el Moncayo desde Siétamo.

Y por dicha estación suben tropas militares que hacen recorridos por esta Montaña histórica, en  qué  la  sobrina   del  Conde de Aranda, convirtió en Teatro, su “Vigilia y Octavario de San Juan Bautista” (1679). Y esta obra fue representada en la pradera de  la ermita y Doña Ana Francisca de Bolea , quiso dar una corrección de la humanidad, haciendo que festejaran los nobles , montados a caballo con las mozas sencillas que cuidaban las vacas en el Moncayo. Ella quería buscar una corrección social, haciendo que el matrimonio se celebrase entre ricos caballeros y hermosas y trabajadoras mozas.

El Moncayo fue el púlpito desde el cual Gustavo Adolfo Bécquer y su hermano, unidos a Ana María Abarca de Bolea, dieron su opinión a los españoles de que ambos buscaban el orden de la Sociedad, pues los revolucionarios buscaban otra sociedad, que tanto le cuesta arreglar el bien  de la misma.

jueves, 4 de mayo de 2023

As presonas y os arbols

 



Sí, no sepo o que tienen os lugárs en do biben y en do se ban amortando os poquéz d’aragoneses que   i-ban   quedando.   Teneban una cultura que no les ne perdonaban os omes de ra zida. Les dezi-ban: “ ¡mira un tapueblo! S´arreguiban, se gronxiaban y no los quereban   pas. Sólo pa   bendéles,   pa tenélos pilláus d’a garra con as cuentas pendiéns. Poco  balura y dreitos umanos gosaban  tener  aquérs omes, cuan  los abentóns forsosos  d’a  Bal d’a Garzipollera  y  anti- parti d’a Guarguera. Si  poquér  d’ixo en teneban. A fuerza  de gayata nos los abentón;  a fuerza de mallazos tampoco, sino con  amenazas de despropiazion, que  trucan  os intereses  y  l’alma. Que l’en pregunten a Daniel Ara d’a Garzipollera y a Otín d’a Bal d’o Guarga. A iste l’en bosoron pa plantar pins. ¿ Y qu’os omes  y os pins no pueden achuntásen?¡Qué turruntera ye a despoblar un país d’omes ta repoblálo d’árbols! Y, en cambio, ¡qué bonico ye  beyer n’o cobalto d’un pin un esquiruelo y n’o cobajo una parella festejando! (fendo   a   repoblanión   forestal) .Os intereses no fan omes,os omes fan d’interses. Os arbres no fan d´homes, os omes fan d’interez. Os arbres no fan d’ómes, os omes pueden plantar arbols. Ye como si esboldregamos a zidá de Huesca pa fer un parque muito gran.¿Qué cultura ba a restar? Si, bazibas de chen se quedaban as bals,buedas, por tanto d´ ídeyas. Agora, cuan Leonardo , o d’o molino Escartin, puya  t’a Guarguera puede dicir: “A mis soledades voy “ y cuan baixa “de mis soledades vengo” Facílmente me defiendo”.Le espeto:“ porque para andar conmigo me bastan mis pensamientos ”.A güenas chen  d’os lugàrs,  cuan  les  preguntan  sobre as parabras suyas, se meten en guardia como acorraláus, como cans  ucháus. Dica do les han ficáu qu’a suya fabla pe  “profe y fiera “.Naide s’abergüenza d’a suya may, no tos abergonzéz d’a fabla vuestra. O que la poseya completa  que la  charre y  l'amuestre,  y o que la tienga, parzial que la cautibe y que sepa distingíla d’a castellana. As dos pueden combibir  achirmanadas,  cómo foy yo n’iste articlo. No le creigaiz a tantos que naxen sabios “ que es porque lo dicen ellos” y a    zencia d´ellos consiste en fer de menos a d´os otris”.Yo conoxco un cura  choben d´ixos autenticos que  d’a Fabla  nás charradas cotidianas y a una choven estudiante de   Loarre qu´en Uesca, fa o mesmo, en Uesca  tantos que naxen  sabios. ¡Cuantos han meso a fabla en redicúlo con ixo d’o baturrismo! O que da más rabia ye que sigamos nusatros mesmos   aragoneses, os que mos destruigamos.

(d’o Consello d’a tabla aragonesa).

 Bocables:

Granxiar (se) : mofase, chunguearse sintiéndose ufano de mismo.

Balgua, balura:  valor.

Gosar: atreverse a  soler, acostumbrar.

Mallazos: martillazos, masazos.

L’en pregunten: se lo pregunten

Bosar: pagar.

Achuntar (se) : juntarse ; aquí, con o sentiu de Hacerse eompatibles, “estar juntos conviviéndo en buenas relaciones ”.

Turruntera: ocurrencia.

Cobalto: parte alta;

Cobajo: parte baja

Uchar: achuchar, .ahuyentar.

Dica: hasta.

Achirmanadas: hermanadas.

Foy : hago

Amagar: esconder.

miércoles, 3 de mayo de 2023

Abubilla o puput.-

 


Yo  tuve  un  purpute  o  porput  como llamábamos en mi pueblo aragonés de Siétamo, a las abubillas. Eran unas avecillas de tamaño semejante a las picarazas o urracas, pero de una elegancia muy superior. Yo a los cinco años convivía en Siétamo, antes de la Guerra Civil con mi vecino Rafael de Casa Lasierra, que me explicaba la vida  de  las  abubillas  o  purputes, como a él le había contado su hermano mayor José, que explicaba que esas hermosas y cantarinas abubillas, no eran aves emigrantes, sino que en invierno se escondían entre las piedras con qué levantaban  los dueños de los huertos y de las eras, para pasar el invierno. Este dato me obligaba a admirar mucho a los  purputes,  ignorando su paso por su escasa vida. Rafael no llamaba abubillas a esas aves tan elegantes y simpátidas , sino que las citaba como putpus  o purputes. Es que mi amigo y compañero de la vida, en aquellos tiempos hablaba en “fabla argonesa” y usó toda su vida,  hasta que tuvo ochenta años, en aragonés. Usaba en su conversación los artículos “o” y “a”, que usaban todos los niños en aquel entonces, convivían y como allí se unían niños de varias zonas de debajo del Pirineo, también los había que usaban como tales artículos. Efectivamente en Siétamo se usaban los artículos “o” y “a”, pero algunos los cambiaban por otros artículos, como “ro” u “ras” y otros usaban los artículos castellanos.
Mi amigo y compañero Rafael Bruis hablaba en aragonés y a las abubillas las denominaba como purputes. En Aragón eran muchas las palabras comunes con el catalán, pero en aquella época en que se llegó a castigar a muchos niños por expresarse con palabras no castellanas, ya se confunde uno con saber cual sería la auténtica palabra aragonesa.
Pero Rafael era amante de aquellos elegantes purputes, tanto que cazaba alguno de ellos cuando tenía ocasión. Se veía encantado al oír aquel put-put tan sonoro y tan solemne en aquellos tiempos veraniegos y crecía su admiración al contemplar alguno de ellos, cuando subido en una pared de piedras, lanzaba su canto al aire de put-put, con su cresta elevada. Conseguido un put-put y viendo mi deso enorme de poseer tal animal, me lo ofreció a mí a cambio de un espejo luminoso que ,de propaganda, me habían regalado a mí los dueños de una Farmacia de Guarda, como la de Llanas. Me aceptó en seguida el cambio del espejo de belleza biológica de bellos colores y canto, que se oía por la naturaleza, por el alegre espejo de propaganda comercial, que donaban los farmacéuticos a sus clientes. Yo creo que eran más eficaces para encontrar la salud de los enfermos, la viva belleza biológica y su contacto sonoro con la alta naturaleza, que el brillo del cristal del espejo.
Yo me apoderé rápidamente del put-put y para que no se enterara nadie de mi familia de mi cambio comercial, lo encerré en un armario de la recocina de mi casa.
¡Cual sería mi disgusto al ver que no comía las migas de pan que yo le daba y que estaba perdiendo su bello aspecto.
Luego me encontré a la pobre abubilla, que se murió y yo me quedé triste de ver mi torpeza para para dar vida a tan bello y sonoro pájaro.
Ahora que ya no se ven ni escuchan en el monte de Siétamo, esas hermosas avecillas, me encuentro con mi dolor aumentado y veo el medio que rodea a dicho monte, más triste que el antiguo, que me hacía vivir con ilusión.      

martes, 2 de mayo de 2023

Cosas curiosas (año de 1997)

 

                                                                Monasterio de Leyre (Navarra)

Hay en el mundo muchas cosas raras y precisamente en los días de la boda entre la Princesa Doña Cristina e Iñaki Urdangarín, se destacaba el contraste entre la “belleza de este joven con un apellido tan raro”. Cuando escuché esta frase me acordé de que el apellido Garín es muy frecuente en la provincia de Huesca y me puse a repasar los de Torralba de Aragón, de Pompenillo, de Huesca, de Etxo, de Ansó, de Almudévar,  de Jaca y de Huesca, dejando a un lado los de Zaragoza y Navarra. Pensé también en el apellido vasco de un hijo de Arascués, compuesto por  “Gari”, que quiere decir trigo y “buru”, con el significado de cabeza. En el Diccionario Vasco- Español aparece el sustantivo “gari” y es de suponer ( ya que pontificar sobre el tema sin conocer la gramática vasca, no sería correcto) que “garín” es una variante que lleva consigo el uso de la palabra. Don Julio Caro Baroja, en su libro “Sobre el mundo Ibérico-Pirenáico”, escribe de la palabra “Subordán, que parece estar formada como otros topónimos latinos con la preposición “sub”, o “debajo de”, y de un de un elemento enigmático”. El elemento enigmático es sin duda “Urdán”, como llama Don Julio en el libro citado al río Aragón-Subordán. Miro el Diccionario Vasco- Español y veo palabras parecidas a “Urdán”, como llama Don Julio en el libro citado, al río Aragón “Subordán”. Miro en el Diccionario Vasco- Español y veo  palabras parecidas a “Urdán”, pero hay una que es “urdantxibiri”, que es “cierta planta con la que los niños hacían silbos”. ¿No se pueden también hacer silbos con los tallos del trigo?.

Se lo preguntaré a Echeberri, que ahora vive en Huesca, pero nació en Undués-Pintano y trabajó en Urdués de Lerda, al lado de Javier, palabra que coincide con Jabierre, y que hasta hace pocos años se escribía con X, en lugar de J ( XAbierre), cuyo significado es casa nueva, como ocurre con Echeberri, el apellido del que nació en Urdués-Pintano (Zaragoza).

En una conferencia que dio en Huesca el difunto doctor Ubieta Arteta le indiqué que en Huesca había seis o siete Jabierres y él me contestó que por lo menso conocía unos treinta topónimos.

De Urdués de Lerda, Don Julio escribe: ”Es evidente que durante los siglos IX y X los obispos de Pamplona actuaron en estas tierras que hoy son zaragozanas, en “Salvatierra (Olvella), Lerda, Urdués. El obispo de Pamplona, Basilio, concede a Leyre los diezmos suyos de la Valdonsella,Pintano y Artieda,en 818.También fueron objeto de discusiones entre los obispos de Jaca y de Pamplona, Uncastillo, Sádaba, Biel, Luesia, Agüero y Murillo de Gallego. Entre Urdués de Lerda y Javier pasaba la Vía Augusta, hoy Camino de Santiago y el citado Echeberri, que trabajaba de labrador en Javier, al lado de dicha Vía, en la parte navarra, encontró dos enormes piedras miliarias, que están en el Museo de Pamplona.

Estos pensamientos sobre la parte vasca que ocupaba Aragón, nos llevan  a considerar que los ilergetes y vascos estaban del Ebro para arriba, aunque estos ocupaban también  al sur del Ebro una zona, concretamente la de Tarazona. Dice Don Julio que la frontera era el río Gallego y subía por Alagón, Gurrea, Sadaba, Ejea y según don Juan A. Frago Gracia:”Corominas señala la procedencia ibero-vasca de numerosas denominaciones de esta zona Gavín, Orús, Orna,Binueste, Sardas,Escuer,Berbusa, Larrede, Senegüé,Basa, Rapún, Acumuer,etcétera. Por otro lado, parece claro el parentesco entre este hidrónimo con otros pirenáicos: Aragón, Arba, Arga, Ara, etcétera”

Don Julio dice “el Arga navarro que en algún texto antiguo se llama Aragus”, y todos sabemos que dicho río pasa por Pamplona y desemboca en el Aragón cerca del Ebro.

Sigue diciendo : “Los geógrafos antiguos dan, por lo general, los nombres de  los que llaman pueblos o gentes es decir de los grupos étnicos, en plural. Así nos brindan la nomenclatura sobre ilergetes, vascones…antes que un nombre de territorio como puede ser …el de Vasconia” Efectivamente no pertenecemos a Vasconia, pero desde el punto de vista gentilicio, los vascos han tomado parte en la Historia del Alto Aragón y , si no queda la lengua vasca hablada, quedan multitud de topónimos y apellidos vascos. Recuerden Zuriza, Belarra, Polituara, Astazu, Ola, etcétera.  Don Francisco Marco Simón, en el capítulo I de “El poblamiento primitivo”, dice que “ Desde el punto de vista lingüístico, el estado actual de las investigaciones toponímicas permite sostener que la lengua en la que deriva el vasco actual se extendía por el Pirineo, hasta prácticamente el Mediterráneo en épocas primitivas. Algunos autores han demostrado un período de bilingüismo en los Pirineos Centrales, con la presencia del vasco en términos derivados del latín, en Ribagorza y Pallas hasta la Edad Media”.

Al lado de los vascones, aparecen los ilergetes (en Huesca y Lérida) y es difícil estudiar las “relaciones entre el ibérico del Valle del Ebro y el vasco pirenáico”. Se trata de lenguas preindoeuropeas, y “los diversos puntos de contacto que ofrecen deben responder a fenómenos de préstamo a causa de las relaciones de vecindad, que duran muchos siglos”.

Dice Almudena Domínguez, en “Las cecas ibéricas del Valle del Ebro”: “En territorio vascón se sitúan Alaun… Segia y Jaca y con probabilidad Arsaos y Bascunes, sobresaliendo por el número de sus acuñaciones. En el ámbito ilergete, que entra dentro del área estudiada aquí, contamos con la prolífica Bolscan y Sesars”. Tanto las de Navarra como las de Huesca están escritas en letras ibéricas, que se usaron, además de para escribir en ibero, para hacerlo en celta, en celtíbero y en el Bronce de Botorrita, se encuentran palabras vascas o ilergetes (¿), ya que tal vez se tratara de lenguas de origen común o influenciadas mutuamente. Efectivamente en el vasco se encuentran palabras como almute (almud), bresca ( miel con cera) que tiene origen latino o galo-aragonés y del vasco se usan palabras, según Jesús Vázquez, como chancro (desaseado), escarronero (arce), lastón( planta parásita del trigo), socarrar, zamarra y bizcarrera ( madero o travesaño).

Rafel Gambra, roncalés esciribe en un folleto de la Diputación Foral de Navarra lo siguiente: “Navarra, sin embargo, no constituye lo que los economistas o geógrafos llamarían hoy a una región natural; ni posee… una base racial uniforme. Navarra es  en definitiva, una unidad moral”.

Lo mismo podemos decir de Aragón y que para aclarar esta cosas tan raras un poco, pidamos que se vayan resolviendo los problemas que plantea la interpretación del Bronce de Botorrita, entre otros.

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Cuando iba a visitar o a vacunar algún animal doméstico por el Somontano, me fijaba  en las golondrinas, que anidaban en los cubiertos, deba...