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| Musulmanes prisioneros sujetando el pórtico de la catedral de Oloron |
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| Olifante de Gaston IV, en el museo de la Basilica del Pilar de Zaragoza |
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| Musulmanes prisioneros sujetando el pórtico de la catedral de Oloron |
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| Olifante de Gaston IV, en el museo de la Basilica del Pilar de Zaragoza |

Con mi doble pariente, el sacerdote Jesús Vallés Almudévar, nos queríamos, nos respetábamos a nosotros y a nuestros antepasados. No me habló nunca de los sufrimientos que pasó durante la Guerra Cicil, pero cuando ya le faltaba poco tiempo para unirse “in aeternum”, con su madre y con su hermano, fusilados en Fañanás, con una crueldad salvaje, me regaló un diario personal. En él escribe lo siguiente: “cuando lo leas, te enterarás de hechos de una época de mi vida que no he contado a nadie”. Pero en los ratos en que escribía de su vida, se acordaba de su madre, que era ”una mujer sencilla, todo corazón, abnegada y sacrificada por todos, que regalaba paz a los que estaban con ella. Hacía diez años que había muerto su marido y se había consagrado ella enteramente a nosotros sus hijos. Con una capacidad inmensa de sacrificio”.
Fueron cinco hermanos, el mayor Antonio, el segundo Manolo, “hombre serio y sensato, brazo derecho de su madre y un poco padre de nosotros los pequeños”. Yo tuve la oportunidad de comprobar esta manera de ser, pues cumpliendo el Servicio Militar, me trató como a un hijo suyo y me comunicó que me habían premiado un artículo literario que escribí en el Campamento. El tercer hermano Luis, era “lanzado e ingenuo. Con muchas ganas de vivir la vida, mientras el cuarto hermano José, fue ”el vividor, desprendido, simpático, mentiroso, zalamero, majo”. Jesús, como hermano pequeño, se describe a sí mismo “como el niño mimado, cascarrabias y nervioso, serio y tímido”.
Pasaban el invierno en Huesca, para estudiar y el verano en Fañanás, donde les “gustaba mucho estar…sobre todo los pequeños”, que gozaban de más libertad y lo pasaban muy bien. Describe la “enorme casona, con mil rincones y recovecos siempre nuevos, guardándonos alguna sorpresa”. Tenía tres pisos y en el primero estaba el despacho, el oratorio de nuestro patrono San José. “En el segundo piso estaba la gran cocina, con su hogar de amplia chimenea y enormes cadieras”, estaba la cocina llena de mesas, de tinajas y todos los cubiertos “de cobre relucientes y brillantes, los armarios contenían cazuelas y pucheros”. En el tercer piso y en el cuarto, se encontraban las habitaciones para jugar, los dormitorios, la “masadería”, espadas, sables y bastones, libros, documentos. Graneros y mirador”. “En lo alto se veía la iglesia y se escuchaba el tintineo del yunque del herrero, y un camino de la fuente, para mí, todo poesía. Y su río, el Guatizalema, para esparcimiento y refrigerio en las tardes calurosas”
Después de lo que sufrió con el fusilamiento de su madre y de su hermano, escribió lo siguiente:”Supongo que todo seguirá igual. Yo no lo he vuelto a ver. Por si acaso ha cambiado, prefiero verlo idealizado con los ojos del alma y del recuerdo”. Ya no quiso visitar el pueblo de Fañanás, aunque lo amaba y como él mismo escribe, lo idealizaba.
El 20 de Julio de 1936, ”se masca la paz, la tranquilidad y se tienen ganas de cantar, reír y vivir”. Eran esos los antecedentes, en que su tía Encarna y su hermano José, vinieron de Huesca y no se fueron”, porque parecía que el ambiente político no estaba tranquilo: hay muchos rumores y temores. Parece que se han sublevado en algún sitio unos militares”.
El día 23 de Julio, ”la radio está todo el día en marcha. España está dividida en dos. Radio Barcelona dice: ”Todos los obreros, todos los republicanos, en pie para defender la libertad. ¡A las armas el proletariado”. En tanto el General Mola dominaba en Navarra. El día 26, “Ha venido una señora que está casada en Lascasas y dice que allí mataron al cura, primero lo desnudaron y le cortaron los testículos y después lo fusilaron”. El 29 pasando por la calle, ”El Royo” dijo que ya se había acabado el dar limosna”, que todo era de todos. Y que se acabó de que los señoritos coman sin trabajar, que todos los campos serían de la comunidad y el que no trabajara no comería. Todos reían bulliciosamente”. El 31 de Julio se escuchaba en Fañanás un tiroteo impresionante. Estaba producido por los cañonazos que cañoneaban el pueblo cercano de Siétamo, para seguir siendo bombardeado por la aviación. Le gustaba a Jesús “oír esos pájaros grandes que dominan el espacio”, ”pero oír las descargas sobre Huesca y Siétamo, pensando que mis hermanos y tanta familia y conocidos están allí, aguantando, esperando a que les hieran o les maten sin poder defenderse, sin poder hacer nada”, eso no lo podía aguantar. Entre tanto su madre “se pone a rezar, palidece y tiembla, en un sufrimiento callado e intenso”. Hace coincidir el estado del tiempo físico con la tragedia que se aproximaba, cuando dice: ”El cielo está cubierto de pesados nubarrones de verano y empiezan a caer algunas gotas gordas”.
El día 1 de Agosto, “no trabajaba nadie”, sino que “se pasan el día hablando y discutiendo. Cantan, ríen, gritan y juran por calles y plaza. Tienen pinta de escapados de presidio”. Al día siguiente “se dirigían hacia la iglesia. Gritaban y reían como salvajes…Se han puesto los ornamentos e iban entonando latines con cantos revolucionarios. Uno llevaba la casulla “buena” que el cura guardaba para las grandes solemnidades, la capa pluvial la llevaba uno pequeño y desgarbado que la arrastraba por el suelo”. Fue, al día siguiente, Jesús a ver la iglesia y “un grupo de mujeres lloraba, me pareció que les decía el Señor lo mismo que a las de Jerusalén: no lloréis por mí, llorad por vosotras y por vuestros hijos”.
Desde el uno de Agosto no escribió ni una línea, porque aquellos días los pasó muy mal y tenía miedo Jesús de escribir lleno de odio y ganas de venganza, ”pero estoy seguro de que eso no agradaría a mamá”. El día 23 de Agosto, llamaron con fuertes golpes a la puerta de casa Vallés y “dos milicianos preguntan por el señorito Luis….Que venga también la madre. Y la madre y el hijo Luis, como hacía ya tanto tiempo que esperaban esta llamada, sin ningún ruido, se marcharon. A Jesús le hicieron abrir todos los armarios, como aquel que busca un objeto para acusar a su madre y a su hermano, Luis, de seres peligrosos; lo llevaron a la casa donde vivían los colonos, que lo acogieron con cariño. Constantemente “quería llorar, llorar, necesitaba llorar...El cuerpo se me quedaba también rígido. No podía doblar las piernas, ”le hacían daño esos ojos de tanto llorar.“Al anochecer del segundo día, la voz inconfundible de mi madre llamó desde el patio…Mamá me hablaba, me acariciaba, me aconsejaba…Nos separaron y mi soledad se hizo más espantosa que nunca”.El día 29 de Agosto, ”en el escenario de la Plaza, el alguacil, llamado Juané, hizo sonar el cuerno y gritando, soltó el siguiente pregón.”De orden del Comité…hago saber…que se va a proceder…al juicio…de la Viuda de Vallés…y de su hijo…que acudan todos al granero …del obispo”. Durante el juicio los acusaron de hacer señales a los fascistas con linterna y no cesaban de escuchar emisoras del bando rival. Las linternas las encontraron en un registro, pero sin pilas “No había amanecido todavía, cuando fueron a por ellos” Subieron a un coche y en “un barranco, entre Bespén y Blecua se detuvieron”. Dicen que el piquete estaba formado por guardias civiles y por dos mozos del pueblo. !Dispararon!. Cayeron. Luis no se movió. Mamá intentó incorporarse, una nueva descarga se lo impidió. Después llegaban los del comité. Rociaron los cadáveres con gasolina y les prendieron fuego. De Blecua fueron unos hombres a enterrar los restos”.
Los que, parecía, habían ayudado al fusilamiento de su madre y de su hermano Luis, quisieron sacarlo de Fañanás y lo llevaron al próximo pueblo de Ola, a una gran casa, llamada de Otal. Sus dueños estaban repartidos por el mundo para salvar sus vidas. Allí se dio cuenta de las mujeres que los oficiales traían de Barcelona y sospechaba de todo el mundo. El capitán Moreno le decía que tendría que formarse para el futuro, que tal vez debía ir a Rusia, donde estudiaría, para ayudar al gobierno comunista. El, al ver todo esto, siempre quería volver a Fañanás y un día se subió en el caballo del cartero y llegó el día 11 de Septiembre a Fañanás. El día 13 entraron los rojos en Siétamo y enseguida se organizaron “peregrinaciones” para ver las ruinas de aquel pueblo. Y Jesús que había sufrido las pérdidas de su madre y de su hermano, el día 20 de Septiembre, con trece años cumplidos estuvo en Siétamo”, de donde habíamos huido sus doble parientes. “Cuando llegamos a los alrededores de Siétamo, oímos graznidos de cuervos, que levantaban el vuelo al oír nuestros pasos y volvían de nuevo al festín, después de que habíamos pasado…Había todavía cadáveres sin enterrar, tostando sus huesos ,casi mondos, al sol. Las calles estaban como un museo en día de fiesta…lo recorrían todo, contemplando, preguntando, admirando. Se fijaba en las casa, de las que no quedaba “ni una casa entera…estaban todas comunicadas por dentro por medio de boquetes, hechos por los fascistas para no tener que salir a la calle” evitando que algún proyectil les hiriera o matara… en la iglesia en una de las capillas laterales había una fosa abierta, allí habían enterrado a un sargento de la guardia civil, que se había destacado por su coraje y valentía y del que contaban muchas cosas heróicas”. Lo desenterraron y “lo arrastraron por el pueblo, y lo quemaron en la plazoleta del Castillo, donde todavía se notaba el redondel de tierra ahumada mezcladas con las cenizas de sus restos” Recuerda Jesús que “un enjambre de muchachos, revolvían entre los escombros, buscando cápsulas, balines, trozos de metralla”. No acabaron de recoger todo, porque, cuando ya había acabado la Guerra, allí estaba yo con Rafael de Lasierra, buscando aquellos malditos restos.En el comité exclamó uno se los jóvenes: hay que mandar a trabajar a Jesús, que no queremos mantener vagos. Alguno pensó que podía ejercer el trabajo de enseñar a leer y a escribir a los niños. Así se hizo y Jesús vivió una temporada con ilusión, que le serviría para calmar su soledad dolorosa.El 25 de Enero de 1937, tuvo noticio de sus hermanos, por una carta llegada de Francia. La escribió Conchita y pensó:”No nos va a ir todo mal. Mamá y Luis velarán por nosotros”.El día 23 de Julio, un amigo que había ido a Barbastro, le comunicó a Jesús que su tío Blas lo quería ver pronto. Su tío Blas era el esposo de su tía Carmen, hermana de su madre.”Ha presumido siempre de ser comunista y revolucionario”.”Cuando vivían en Villa Isabel, una tarde de domingo, estábamos mamá y yo de vista en su casa, cuando estallaron dos bombas. Mamá pensando en sus hijos, quiso marcharse enseguida a casa, pero mi tío Blas no nos dejó marchar, dijo que faltaban de explotar todavía tres, pero que no nos preocupáramos porque no intentaban más que asustar…nos acompañó mi tío a casa, no pasó nada, pero yo quedé impresionado pensando que mi tío habría puesto las bombas o era el jefe, pues lo sabía todo. Yo lo he querido siempre, pero no puedo olvidar que si él hubiera intervenido, ho hubieran matado a mamá y a Luis. No me querrá mucho cuando ha tardado un año en acordarse”.El día 23 de Agosto de 1937 escribió:”Estoy en la Montaña, en Broto, hace veinte días que llegué aquí. Al llegar a Broto conociendo a tantos tíos y tías, todos lloraban, menos Jesús ,que no tenía ganas de llorar, como lloraba en Fañanás, donde nunca tuvo apetito como en Broto, donde siempre tenía hambre. El día 30 de Agosto de 1937, hizo un año que mataron a su madre y a su hermano. Es una contradicción; me parece que hace un siglo que sucedió. Y por otra parte me parce que sucedió ayer”. Por el mes de Enero de 1937 , se rumoreaba que “los fascistas” están pegando fuerte”. Sus parientes sentían necesidad de marchar de Broto. El día 29 de Enero marcharon a Villanova, que se encuentra en el valle de Benasque. Por un lado veía que los que habían asesinado a su madre y a su hermano, estaban siendo derrotados, pero por otro, le preocupaba dejar aquel ambiente, de amistades, ahora que empezaba a estar a gusto...”.En Villanova encontró libros, como “El grillo del hogar” de Dickens. El 24 de Marzo, llegó Rafael y dijo que los “fascistas” habían “empezado una ofensiva y que empujan fuerte”. Como “no pueden detenerlos piensan ya en irse a Francia”… Efectivamente el día 26 de Marzo “Rafael se ha ido a Francia. Se han marchado dos coches llenos de jefes”. Jesús al ver estos hechos, estaba “alegre y triste a la vez. Puede que fuese mejor decir: impaciente e intranquilo”. El 29 de marzo salió Jesús a la carretera y escribió:”Está sucísima y hay de todo…sobre todo las cunetas están de miedo, hay gallinas, conejos muertos, encajes, saquetes de almendras, guerreras, alpargatas y botas viejas… fusiles, cargadores con balas en grandes cantidades, bombas de mano”.El 9 de Abril escribía: ”El cañoneo, me parece, no sé si será sólo la ilusión, que se oye más cerca, más fuerte”.El día 15 de Abril se veían subir por el camino, muchos soldados con la bandera que desde siempre había representado a España”, pero enseguida vi a Plácido … y sentí que ya se había realizado el milagro”. Decidieron que después de comer se irían a Huesca con el coche de Plácido el tío José y él “y mandaríamos un coche grande para el resto”. ”¡Qué extraño me encontraba andando solo por las calles de Huesca”. Llegó a su casa, llamó y se encontró con Encarna, una mujer buena durante muchos años, con Margarita y con la nena. Allí se enteró de que a su hermano Antonio lo mataron, ”lo cogieron prisionero y lo fusilaron , ya al comenzar la Guerra, pero se alegraba al ver a “la nenica que estaba preciosa. Tiene la cara redonda y el pelo todo rizado”. Ahora es una señora, con la que me encontré hace poco tiempo y me mandó, cuando murió Jesús unos libros, que guardo en Siétamo. Al final de del diario de 152 páginas, que describe desgracias e historias de los pueblo que tuvo que visitar, escribió:”Parece como si descubriese ahora, de verdad, la guerra y toda su huella. Hasta ahora no tenía más idea que llegar a Huesca, encontrar a mis hermanos, reanudar la vida.La guerra no había sido más que la muerte de los míos, el sufrimiento personal, la separación, la espera”. Parece que se ha olvidado de su crecimiento como hombre, pues le había cambiado hasta el tono de su voz y tal vez, lo dudo, se habría olvidado de las chicas que se enamoraron de él. Acaba el diario diciendo :”Ahora me parece una melonada haberlo escrito y me moriría de vergüenza si lo leyese alguien. Lo guardaré bien guardado”. No contó a nadie los sufrimientos que tuvo, pero a mí, cuando ya los dos éramos mayores, me regaló su maravilloso diario, del que si él se avergonzó, yo me lleno de satisfacción y de orgullo. Ahora me voy a San Pedro el Viejo y me miraré al interior de su torre,en que Jesús, ya sacerdote, puso a la vista del público recuerdos religiosos de la vieja ciudad de Huesca.
Cuando
Don Pedro Abad Buil encontró en Lanaja un antiguo libro titulado “Tratado
económico “, se debió quedar gratamente sorprendido. Su sorpresa nos la ha
transmitido a todos aquellos a los que nos ha hecho partícipes de su
descubrimiento y, supongo, que se alegrarán de conocer este libro, los vecinos
de Lanaja, pues su autor fue convecino suyo y se llamaba Don FRANCISCO DONATE BUIL. Digo
se llamaba, pues este personaje pertenece ya a la Historia, ya que
además de ser “vecino de Lanaja, Diputado y Apoderado General del Cuerpo de
Ganaderos de las Montañas y Tierra Llana del Reino de Aragón y Socio de su Real Sociedad de Amigos
del País,” fue un gran estudioso de los temas que trató, concretamente los
siguientes: 1- Crianza de gallinas y otras considerables utilidades que
producen a su dueño. 2.-Compra de primales para venderlas al año siguiente por
carneros. 3,- Modo de procurar la extinción de fieras perjudiciales al ganado y
aves domésticas, y que las de rapiña los sacan menos. Y es el ver que su libro
fue aprobado en Octubre de 1,781, nada menos no hace más de doscientos años.
Pertenecía
nuestro autor a la Real Sociedad Aragonesa de los Amigos del País, de la que
también fue miembro su contemporáneo Don Pedro Abarca de Bolea, Conde de
Aranda, nacido en SIÉTAMO y enterrado en San JUAN de la PEÑA. Saco a relucir a mi paisano para resaltar a
aquella Real Sociedad, cuyos miembros tuvieron desde talento político de los
amigos del País , cuyos miembros tuvieron desde talento político, como el que
cito , que quiso dar la independencia a algunos países americanos, como lo que
ahora entraríamos en EUROPA con su apoyo, como Inglaterra lo está haciendo con
los de la Commonwealth y Holanda con el de Indonesia, hasta talento experimental,
como Dieste y Buil, para observar el comportamiento de las gallinas con más de
doscientos años de adelanto a los modernos avicultores. Lástima es que de los
tres discursos, el segundo que trata de
los carneros se perdió en su día y no aparece entre las hojas del Tratado Económico y del primero, relativo a las gallinas, pues faltan desde la página 72 a la 105, con lo
que se produce una pérdida de texto que
se supone sería tan totalmente como aquello que se puede leer, pero paliada por el conocimiento de los asuntos objeto de
estudio, que se encuentran todos en el índice. El discurso sobre las fieras
consta de treinta y nueve páginas y es tan interesante que se merece un
artículo que trate exclusivamente sobre él, pudiéndose incluso sacar una lección moral cuando enseña
cómo hacer para que las aves de rapiña lo sean menos”, si procuramos hacer lo
mismo con los bípedos impunes de la misma condición.
Estamos,
ahora, en 1.992, luchando por el deseado equilibrio, entre importaciones y exportaciones
y esta inquietud la sentía Don Francisco Dieste en aquellos tiempos en que se
importaban huevos de Francia y “ ese pernicioso comercio pasivo en el precioso
abasto de huevos, por cuyo medio nos sacan los extranjeros considerables sumas
de dinero, que puedan quedar en el Reyno, para manutención y aumento de un cuantioso
número de familias”, fue el motivo que
le llevó a escribir su tratado sobre la explotación de las gallinas. Los
modernos quieren presentar como propios cuando dicen, por ejemplo, que
produciendo los españoles sus huevos se conseguirían mejor “calidad, abundancia
y puntualidad del surtimiento”.
El
objetivo de su tratado sobre las gallinas ofrece un aspecto social, por que el
autor quería la intervención de los hombres en un negocio, que ellos
consideraban de mujeres y así se evitaría la importación de huevos de Francia,
aplicando su repudio a toda clase de importaciones, al decir:”que es contra el
decoro de la nación pedir relojes fuera”. Nos enseña la alimentación de las
aves, que hay que complementar con hierba verde y añade el pimentón rojo y
ejercita la puesta “calentando a las gallinas”.
D0on
FRANCISCO DIESTE GIL nació en ABIEGO el año de 1.740 y trabajó en Lanaja,
siendo del siglo XV111, un conocido español, que estudiaba la
economía aragonesa, fundada en la Ciencia. Más tarde se colocó en la localidad
de LANAJA. Fue miembro de la Real Sociedad Económica de Amigos del País desde
1.777. Ensanchó la producción local de textiles, para enviar importaciones. Su
producción económica se divide en tres partes: la primera dedicada a la
Avicultura la segunda que dedicó a la creía de carneros y la tercera a la dedicó a la regulación de la Caza. Su
obra fue realizada hasta las
tardías fechas del año 1.930.Ahora
ocurre lo mismo, a pesar de haber pasado tantos años, pues los ingleses nos
traen corderos de NUEVA ZELANDA, que no tienen un sabor agradable,
“Si
Don FRANCISCO DIESTE y BUIL, resucitara, se volvería a morir”.
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| Del río Vero al Alcanadre. |
De los Amantes de Teruel, como eran
tan románticos, decían que era tonta ella y tonto él. De los nacidos en
Pedruel, no eran tontas ellas, ni él. Él era Simeón , que aprendió muy pronto a
apreciar el ambiente puro del río Alcanadre, a pasar por sus pasarelas, haciendo
equilibrios, que le servirían mucho, para más tarde hacer equilibrios, en
épocas de guerra, de paz, de cierzo o de bochorno, se enamoró de las truchas
para practicar con ellas amores que matan, pues las ha coger a uñeta, a
forqueta, a cuchareta, a mosqueta y con anzuelo. Estos conocimientos le han
sido útiles, porque siempre que ha podido ha vuelto a las orillas de los ríos,
con lo cual ha conseguido llegar a la jubilación lleno de salud y tener a todas
las truchas de la provincia medio atemorizadas. De aquel pueblo, aunque todavía
era niño, había aprendido lo poco que valía la pena, pues aquellos de “o buco
cornigacho no quereba buquir a la cabra roya” y, a él,
¡qué se le importaba”. Ya estaba harto de llevarla a “pagentar” por caminos y
márgenes, sujeta con una cuerda en cuyo extremo iba una clavija que
a golpes de piedra, clavaba en tierra, pero estas clavijas eran muy bastas y él
había oído que en Huesca había unas clavijas muy finas, que eran las de las de
las centralitas telefónicas. Así que lo vieron venir por Huesca, le hicieron
unas pruebas para comunicarse por teléfono con Castellón y entre lo que se
había fijado y la facilidad que encontró con las clavijas modernas, mucho más
manejables que la de la cabra roya, en seguida lo aprobaron.
Y es que Simeón siempre ha tenido
mucha vista, basta ver cómo le relucen los ojos detrás de esas gafas y dijo:
¡Si vuelvo a Pedruel, para días tengo teléfono!. Han pasado cincuenta años y ni
en Pedruel ni en la Almunia hay todavía teléfono!. Vovió a decir; ¡Si vuelvo a
Pedruel, tendré que seguir pasando el río por las pasaderas!. En cambio,
aquí en Huesca, tiene con sus vecinos un puente para pasar un río sin
agua. El puente lo llaman del Diablo, pero Simeón , como tiene tan buen
carácter, se ha hecho querer hasta del diablo de ese puente y no le gasta
ninguna faena. Que no se pruebe porque así como en Pedruel tiraba de cadena
para llevar “a craba roya a buquir”, ahora tira de la cadena para que los
Doberman que tiene en casa, no se coman a un diablo crudo. En lo único que ha
salido perdiendo Simeón , al marcharse de Pedruel, ha sido que ha cambiado un
río de verdad por el Isuela, que no es río ni nada, pero hay que tener en
cuenta que hasta en esto ha tenido suerte, pues si en el Isuela hubiesen
proliferado los peces, Simeón que ha sido tan cumplidor, no hubiera hecho más
que pescar, y hubieran llegado los diputados al pleno y se hubieran quedado en
la calle y ahora no podríamos los aquí presentes rendirle nuestro
homenaje. A este homenaje yo creo que se sumarán todos los que han tenido la
suerte de conocerle y de tratarle, pero hay unos seres a los que la feliz
jubilación de Simeón, les habrá sentado como un tiro, y esos seres son “las
truchas”.
Al
salir de casa Almudévar, se divisa allí mismo, en el centro de La plaza Mayor
una bella cruz, que indica a los habitantes de Siétamo, El Cielo eterno. Esta cruz fue derribada por
los miembros de ejército rojo, pero el primer alcalde después, de la guerra
civil la reconstruyó para que el pueblo no abandonara la dulzura triste de la
Cruz.
Allí
volvió o presidir la Bella plaza mayor del pueblo triste y al mismo tiempo alegre
Cruz de la tierra y el cielo.
Pasaron
los años y aquella Cruz fue rodeada por un jardín, llena de flores, unas rosas,
otras blancas, tres de un color naranja, que forman un bello jardín de flores
que respeta a la elevada Cruz.
Y
allí a acudido la bella jardinera Rosa a regar las flores, para que despidiesen
aromas a la Cruz.
Riega
las flores y arranca malas hierbas que quieren que se marchiten las citadas
flores.
Pero
la jardinera lo impide con sus cuidados y acompañada por un gato negro, que se
asocia a la labor de la bella señora
Rosa.
Hemos
llegado a un momento en que los hombres ateos quieren derribar las flores pero
Rosa y su gato negro, luchan para conservar el adorno de las flores, que rodean
la Cruz que preside el pueblo de Sietamo.
Don Pedro Blecua y
Paul, nació en Abiego en 1746. En 1777, fue admitido como socio de la
Real Sociedad Aragonesa de Amigos del País. En 1779 obtuvo el grado de doctor
en Teología y en 1791, lo agregaron a la clase de Agricultura de la Real
Sociedad Aragonesa de Amigos del País. En 1813 fue elegido Gobernador y Vicario
de la Diócesis de Huesca por el Cabildo de la Catedral. En el mes de Agosto
renunció a su cargo y se declaró a la Diócesis de sede vacante. Murió a los
ochenta y ocho años y fue enterrado en el camposanto de la ciudad de Huesca,
junto a la ermita de las Mártires, que lo abrieron por entonces, para evitar el
enterramiento en las iglesias. Este libro se debe al interés mostrado por Don
Antonio Naval Mas y se publicó el año de 1987.Tuvo una doble actitud ante la
Sociedad, una el estar unido a la Escolástica impartida en la Universidad, pero
inquieto al mismo tiempo por los problemas de las sociedades económicas de
amigos del País. Pedro Blecua, era miembro de una familia infanzona, sin apuros
económicos y algunos de esos infanzones, eran consagrados “in sacris” para
dirigir una capilla en la Parroquia de sus padres, en Abiego. Esta vocación
sacro-familiar, duró muy poco tiempo, pues retornó de nuevo al Seminario,
que era un Colegio de la Universidad de Huesca.
Blecua tenía una
visión de la Iglesia, de la Nobleza y de los Ayuntamientos y se daba cuenta del
desprecio que tenían parte del Clero, de los Nobles y de parte de los Alcaldes
hacia la tierra, haciendo unos cultivos mal aprovechados, contra los frutos que
la tierra ofrece. Estudió Blecua la inferior utilización del “Monte de Gratal
al no ser roturadas sus tierras por los Agustinos de Loreto…y que el
ayuntamiento de Huesca no saque más rendimiento a los montes de Pebredo y San
Juan, punto en el que insistió Ignacio Asso unos años más tarde”. Este Ignacio
Asso “hará ver cómo podrían aumentar la población si los “montes redondos” estuvieran
abiertos a los nuevos pobladores”. Yo, desde hace muchos años me
daba cuenta de la serie de montes sin población fija en ellos, desde antes de
llegar desde el Pirineo a Bailo, que seguían por las zonas del Gallego, casi
hasta Zaragoza.
Bailo se preocupaba de
la Religión, uniendo en sus trabajos el cultivo del alma
y del cuerpo. No estaba de acuerdo con que no se
preocuparan de la producción de las tierras, por ejemplo
del monte de Gratal, por los agustinos de Loreto. Ni estaba conforme con el Ayuntamiento
de Huesca, que no se preocupaba de hacer rendir el rendimiento de
los montes de Pebredo y de San Juan. Estaba herida también la sensibilidad de
Blecua por el comportamiento que tenían el conde de
Atarés, arrendando a los forasteros del pueblo de Callén, las tierras que sus
vecinos soñaban cultivar. En el pueblo de Marcén, en que quedaban
muy pocos habitantes, el duque de Villahermosa y el Conde de Sobradiel,
preferían hacer de “dueños absolutos de la tierra”, absteniéndose de repoblarlos,
para que creciera su beneficio de esas tierras. El clérigo Blecua acusaba al
conde de Gurrea de no dejar romper algún pedazo de tierra a los pobres vecinos
de Gurrea. Blecua estaba “diciendo mucho de lo que después Jovellanos plasmaría
en su célebre y conocido informe sobre la ley agraria”.
¡Cómo Blecua, que era
eclesiático, vinculado a la Univesidad de Huesca, pide una buena dotación para
la cátedra de Medicina, en la que además de citar la teología dogmática,
inserta además el derecho natural, de gentes y práctico, filosofía moral,
matemáticas que en Huesca habían existido y anatomía!.
Sintió la necesidad de
que cada pueblo tuviera su escuela, con lo que se mejoraría la industria,
porque sin maestros sigue la sociedad estando sin gente preparada. Porque a
Blecua no sólo le preocupaban los productos para su consumo, sino
que se necesitaba una cultura. Don Antonio Naval Mas en sus “Notas
Introductorias” a la “Descripción topográfica de la ciudad de
Huesca…”.escrita por el Dr. Don Pedro Blecua y Paul el año de 1792,hace un
análisis de su pensamiento y dice: “Su concepción de un aprovechamiento más
amplio…le lleva a hacer notar que en Huesca hay dos bibliotecas
infrautilizadas: la del Palacio Episcopal y la de la Universidad, proponiendo
como solución la concentración en una sola que lo fuera pública y al servicio
de una escuela o estudio general”. Pero las condiciones de cultivo, “según dice
Asso, que en el partido de Huesca, en su trabajo que publicó el año de 1798,
los últimos veinte años se hallaba sumido en gran infelicidad y miseria a causa
de las continuas sequías que se habían producido”. No obstante Blecua dice que
en Tardienta se cultiva mucho vino y en Robres, el interés de los
vecinos “apenas ha dejado tierra sin rasgarse”. A pesar de que en Huesca, los
vinos del Somontano, como los de Sabayés, Barluenga, Santa Eulalia, Loporzano,
etc, iban cogiendo fama, “el informe de Blecua es también de interés por las
ausencias a escasas referencias a otros productos que en el resto del País se
estaban cultivando con éxito O ERAN DE RECIENTE INTRODUCCIÒN. En
este sentido se puede constatar que son escasas las cifras que da relacionadas
con el cultivo del maíz, y que en ningún momento hace alusión a la PATATA, que
por entonces, se ESTABA INTRODUDIENDO EN ESPAÑA, y que, con el tiempo, LLEGARÍA
A SER UNO DE LOS ALIMENTOS BASICOS DE LOS LABRADORES”. (1798). No
pone fecha en el libro que indique cuando se empezó a consumir maiz y patata.
Asso publicó en un interesante trabajo el año de 1798, “que dice que el partido
de Huesca, durante los últimos veinte años se hallaba sumido en gran
infelicidad y miseria a causa de las continuas sequías que había sufrido,
aunque se estaba superando el bache”. “Parece que Blecua no coincide
exactamente, pues al cuantificar la producción de cada pueblo,
dice en la calificación del producto del mismo, que todo es de buena
calidad y aumento considerable por el mucho fomento y aplicación de la
agricultura”. Son tantos los pueblos que describe que tal vez clasificara su producción
de un modo más general, que concreto en cada año. Seguramente escribiría sobre
las cosechas en los pueblos de las cuatro bandas del Norte, en épocas
anteriores a la de 1798. Entre las fechas que escribió Blecua, no alcanza a
coincidir con la de 1798, en que ocurrió el triunfo de la patata en Villanueva
de la Serena, en Extremdura, pues en el escrito sobre Ayerbe, dice que es
patria de don Matheo de Villamayor…secretario del Despacho dl Supremo Consejo
de Guerra, que falleció en 1789. Dicen que el principio del consumo de la
patata, en España, tuvo lugar en Extremadura, concretamente en Villanueva de la
Serena, en 1798, frita en forma de tortilla. También comenzó su consumo en
Galicia . El primer escrito que hace referencia a la tortilla de patata se hizo
en 1818, que iba dirigido a las Cortes de Navarra. Algunos declaran que fue
Zumalacárregui el inventor de la tortilla con patata, en Bilbao. Desde luego
que fue su maestro, pues con ella, satisfacía el apetito de los carlistas. No
se conocía la patata en Europa, hasta que el explorador español Gonzalo Jiménez
de Quesada, la descubrió en 1537, pero en España no se documentó hasta el año
de 1570. Hasta el siglo XVII, se discutió de la bondad o intoxicación que podía
producir el consumo de la patata. Algunos acusaban a la patata de ser la
causante de diversas enfermedades, lo que hizo que durante muchos años, la
patata fue apartada de las mesas europeas. Los monasterios feudales de Galicia
Central, obligaban a sus colonos a sembrar patatas y a consumirlas
durante la hambruna de 1730-1735, que coincidió con las malas cosechas de
castañas. Los campesinos se resistían a consumir las papas, porque creían que
transmitían pestes, pero se dieron cuenta de su bondad y les salvó la vida a
muchos de ellos. La patata fue la creación de una alimentación
necesaria para entrar en la industrilización europea. En este acontecimiento
tuvo una gran importancia Antoine Augustin Parmentier, que ofreció
al rey Luis XVI y a su esposa María Antonieta, un banquete, con patatas de diversas
preparaciones, que resultaron un agradable manjar. El Doctor don
Pedro Blecua y Paul, murió el nueve de Enero de 1835 y fue enterrado en el
cementerio de las Mártires de Huesca, Tenía ochenta y ocho años de edad. En
1798, en el libro de Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca…. sólo hace
una vez alusión a la patata. Pero yo creo que como murió el año de 1835 a los
ochenta y ocho años de edad, acabaría consumiendo patatas, que seguramente,
prolongarían su vida.
Cuando iba a visitar o a vacunar algún animal doméstico por el Somontano, me fijaba en las golondrinas, que anidaban en los cubiertos, deba...