lunes, 8 de abril de 2024

El pórtico de la Catedral de “Sainte Marie”, sostenido por dos presos, en el corazón del Alto Béarn

 


Musulmanes prisioneros sujetando el pórtico de la catedral de Oloron


El jueves, 20 de Agosto de 2015, subimos con mi esposa, mi hija y mi yerno, al Bearn, que se unió  con el antiguo Reino de Aragón, en la lucha contra la invasión musulmana. Se recuerda en el Bearn,  la  antigua unión guerrera entre este País y Aragón,  que participó en la formación del antiguo Reino de Aragón, conquistando la Villa de Almudévar, de Zaragoza  y más tarde del Reino de Valencia.
 Yo sentía en mi corazón, el ser descendiente del Bearn, pero con el apellido Almudévar, que recibió mi antepasado, cuando lo nombraron Bayle o Alcalde de Almudévar, después de participar  en su conquista. Mi deseo de conocer la tierra de la que yo provenía, ya lo tenía casi abandonado, porque ya había acabado con la posesión del Carnet de Conducir, pero mi yerno Santiago, se ofreció  a llevarme a Oloron y  yo  muy agradecido, me dejé llevar.
Al llegar a Oloron, nuestro primer propósito, fue el de visitar el templo de  “Sainte Marie” de Oloron. Y al llegar al pórtico, me llenó de emoción el contemplar un doble arco, por el que se entraba en el templo. La base de este doble arco era una escultura tallada, de dos hombres, musulmanes, que apoyaban sus espaldas una contra otra y sus pies en la base central de ambos arcos. Con sus espaldas sostenían la base superior del doble arco, ayudando con sus manos, sus espaldas y sus cuellos. Alrededor de su cintura, estaban sujetos por una fuerte cadena, que bajaba hasta el suelo. Sacaban una cara de sacrificio, con su boca buscando aire para poder respirar, ante un esfuerzo tan terrible. ¡Qué crueldad mostraba esa figura, para con dos hombres, sometidos a tal esfuerzo por los cristianos!.  Pero las guerras han sido siempre crueles y anti-humanas, como se ve en éste pórtico de “Sainte Marie de Oloron”  y en la muerte causada a Gaston IV en el Sur de España, por los moros, al que después de muerto, le exhibieron su cabeza como una gloria de triunfo. Los cristianos pidieron a los moros el cadáver  del Vizconde Gastón, que devolvieron tras el pago de una gran cantidad de dinero. Este cadáver está enterrado en la Basílica del Pilar de Zaragoza. En el Museo se encuentra  el olifante de caza de Gastón de Bearn, que es un instrumento de viento, tallado en  un colmillo de elefante  y con el que soplaban los caballeros medievales, en sus salidas de caza. En el Museo del Pilar se puede contemplar el olifante de Gastón de Bearn.
Olifante de Gaston IV, en el museo de la Basilica del Pilar de Zaragoza

Las guerras son la Historia de los habitantes del mundo y el Bearn, en la cara Sur de los Pirineos, y en ellas fue un protagonista  heroico Gastón  su vizconde. Es preciso destacar la “Biografía de Gastón IV Le Croisé o el Cruzado  (1090-1131),”que fit  construire  la  cathédrale Sainte-Marie”,según  está escrito en el libro que compré en dicha catedral  y titulado “L´ art  roman  à Oloron-Sainte Marie, de J. Paradies y C. Roux. La muerte de Gaston IV en 1.131, no se había acabado totalmente la iglesia de Sainte Marie.   
  “Ce qui rendit Gaston IV,  celebre,  ce fut sa  glorieuse  participation  a la grande croisade  des Chevaliers, prechée par le pape Urbain II, et commandée par Godefroy de Bouillon”, como pone en el libro de Pardies y Roux, es decir que fue gloriosa la participación de Gaston IV, en la Cruzada de los Caballeros, convocada por el Papa Urbano II.
Gaston IV demostró en Jerusalén tener un genio militar de gran categoría  porque “A Jerusalem  il  prit  part  a l’assaut final des remparts en utilisant  astuciesement des tours roulantes”, es decir que en Jerusalén, asaltó la ciudad, usando torres corredoras.
Cuando el 15 de Julio de 1099, una vez tomada la ciudad de Jerusalén, después de cuarenta días de asalto, impidió la matanza de la población refugiada en el Templo de Salomón, “en la mettant magnanimement sous la protection  des ètendards Bèarnais, devenus glorieux et respectés”. Pero las guerras son la guerras y los autores del libro francés reconocen, que “los cruzados masacraron a 70.000 personas, que se habían refugiado en Al aqsa”.
Debe Europa buscar la paz con los numerosos musulmanes que están poblando, como refugiados sus territorios.  Los que gobiernan El Bearn ya se acuerdan de las torres rodantes, que dominaron Jerusalén, para reconstruir el ferrocarril de España  a Francia, para que circule el rodante tren canfranero.  Y los hechos colaboran con las ideas, porque al pasar, cuando mi yerno Santiago me llevó al Bearn, el día  20  de Agosto de este año de 2015, estaba un equipo de técnicos y de trabajadores, renovando la vieja Vía férrea, que quedó cortada hace ya muchos años. No resucita Gastón IV, pero sus pensamientos se han transmitido a las mentes y a los corazones de los bearneses actuales.   Ya se preocupó Gastón IV del paso de los peregrinos de Santiago de Compostela, haciendo una guía del peregrino, recomendando el paso de los peregrinos a Santiago por el puerto de Aspe (Col de Samport), que reconocía mejor paso que por el col de Roncevaux. Pero en invierno era más duro el paso por el Bearn que por Roncesvalles. Promovió al mismo tiempo los hospitales para favorecer el paso de los peregrinos. Fueron también creados numerosos hospitales para favorecer el paso, no sólo  de los peregrinos, sino también de los ejércitos y de los nuevos pobladores de la cara Sur de los Pirineos.
En un monumento de un Parque Público, cercano al río Aspe, leí varios apellidos de ciudadanos bearneses, que son también altoaragoneses, como Gabás, Lapetre y Lapetra en el Sur del Pirineo, Lacoma, Morlan, Lalana o Lalane y me acordé de otros muchos, que todavía llevan ciudadanos del Norte y del sur de los Pirineos, con apellidos de mi pueblo de Siétamo , como Larraz, Latre, Labarta…
Los Reyes de Aragón Pedro I, conquistador de Huesca en 1096 y Alfonso I el Batallador, que decidió conquistar Zaragoza, decidió contar con la ayuda de Gaston IV, para asediar la ciudad juzgada inexpugnable. Pero allí estaba el vizconde francés, que renovó la táctica, que le había dado tan buen resultado en Jesusalén: ”les tours mobiles” lanzadas sobre las murallas. Ante tan valiente y técnico hecho, fue nombrado “Chevalier de l’Ordre de Saint Sauver”.
Llegado el año 1116, Alfonso I preparó las operaciones definitivas para el asedio de Zaragoza y reunió un fuerte ejército de sus vasallos de ambas vertientes del Pirineo, en Ayerbe, punto de convergencia de la gran vía romana de Somport y de la que a través de Cinco Villas, entraba en Navarra. Parece ser que el Papa convocó una Cruzada para conquistar Zaragoza. Esta ciudad se rindió el 18 de Diciembre de 1118. “El dio la ciudad en honor a Gastón, conde de Bearn, y también fue heredado en ella el conde de Alperche”. Volviendo al libro de Pardies y Roux, lo confirma pues escribe:”Pour recompenser lo viconte, dont la compétence faisait merveille, Alphonse 1er lui donnna á Saragosse, le quartier Notre-Dame du Pillier; ainsi  que la seignerie  d´Uncastillo, en Navarre”, hoy en las Cinco Villas aragonesas. “En el Bearn se encuentran numerosos pueblos  con nombres vascos, que siguen apareciendo en Aragón. Carlomagno,en su regreso de su vuelta por España,con el legendario Roldán impone a su hijo Louis primero,el Piadoso, como jefe de los vascos, creando el Ducado de Aquitania. En el siglo noveno, el Duque Vascón Loup III, hereda el vizcondado del Bearn,creado hacia el año de 840.”
El Vizconde Gastón IV, es bearnés, pero  al mismo tiempo zaragozano, pues está enterrado en la Basílica de Nuestra Señora del Pilar y con su olifante, en el museo.
Recuerda su situación el río Aspe, que pasa por Oloron y nace  sobre el monte Aspe, que se levanta en Aragón. Y desde este mismo Monte Aspe, baja hacia el Sur el río Aragón. El río Aspe es más caudaloso que el Aragón,  a su paso por Canfranc y las flores con que adornan sus orillas, reparten una belleza inmensa, en tanto que en Canfranc, gozando de gran belleza,  no es tan caudaloso el río Aragón y sus floreros en las orillas del Aragón, son muy bellas , pero no alcanzan la perfección, que logran en el río Aspe, pasando por Oloron. Y el vizconde bearnés Gastón IV, en sus largas luchas en el Oriente y en España, no podía olvidar la belleza del Bearn. Se miraba al monte Aspe, situado en Aragón y veía como las aguas recogidas en él, bajaban unas por el río Aspe, hacia el Norte y otras por el río Aragón, hacia el Sur, y se acordó del Pilar de Zaragoza, con Santiago llamando a los peregrinos hacia Santiago de Compostela, que de Europa pasaban muchos por el Bearn. Se acordaba de que Alfonso primero de Aragón “lui donna à Saragosse, le quartier Notre-Dame du Pilier” y pensó en construir “L´Èglise Santa –María”, con sus dos moros sosteniendo el Pórtico doble de la misma.  
El rey contempló el mundo musulmán poco unido y marchó  a Valencia, saqueando sus campos. Se dedicó a recoger hombres y botín, cruzó las Alpujarras y llegó a Vélez-Málaga.
Acompañado de muchos mozárabes, llegó al reino de Aragón, dejando a algunos de ellos en Huesca, donde se dice que fueron recogidos en la iglesia de San Miguel.
En varias donaciones reales, Gastón IV recibió el título de “premier Ricombre”. Cuando a los fieles caballeros de su entorno, se les nombraba “Caballeros de Honor”, a las tierras de Uncastillo se las calificó de “fors bearnais, que se convirtieron en “los fueros”, A los hijos de estos caballeros se les nombraba con el título d’infant”, que a los infantes convirtió en “infanzones”.
En el Escudo de Almudévar, aparece un gran castillo y unas medidas de trigo,  llamadas los “almudes” y en el escudo de los Almudévar, defienden esos almudes, dos bravos leones. En un escudo de Almudévar, valenciano, aparecen junto a las Barras de Aragón, unas filas de trigo segadero. ¡Cómo recordaron los valencianos venidos de Almudévar, el trigo que antes medían con los “almudes”, instrumentos de medida de cereales, ya no usada en Valencia.
La continua actividad guerrera de Gastón IV, le mantenía, casi continuamente ausente del Bearn, no impedía su interés profundo de los asuntos del vizcondado, porque todo lo que obtenía en España ,aprovechaba “a su querida vizcondesa del Bearn, ya que ésta dirigía en su nombre” ayudada por su hijo el futuro vizconde Centulle VI”.
“Durante su permanencia en tierra bearnesa en 1122,recibió Gastón a su amigo el rey Alfonso I el Batallador,pariente de su esposa Talèse. El rey hizo una estancia de varios días en Oloron”.

En 1128, “Gaston IV” gracias a las riquezas recogidas por su expedición por Andalucía, hizo construir la abadía benedictina de Sauvelade, al lado de uno de los principales caminos de Santiago de Compostela, que acercaba la Bourgogne a Roncesvalles, por Cluny”.
Gastón IV, llamado por el rey Alfonso I, guerreó contra los moros, desde 1129 hasta  1131. “Lors de cette derniere croisade, il fut tué dans une emboscade” desapareciendo de la vida por este ataque de los moros.
Todo Aragón sintió la muerte de Gastón IV, desde el rey hasta la sencilla población, celebrando unos grandes funerales, enterrándolo “sous le porche de la cathedrale de la Seo. Ses operons et son bel olifant, furent conservés comme de reliques dens le tresor de la cathedrale”, es decir que su cuerpo,  sin cabeza, fue enterrado en los porches de la Seo.
Sigue hablando el libro francés de los trovadores de aquella época , que cantaron, algunos piensan que parte de la “Chanson de Roland”, basados en los altos hechos de armas que realizó en el vizconde bearnés, “l’un des plus valereureus chevaliers du Moyen- Age”.
Cuando murió Gaston IV, en 1131, “la decoration  de la cathédrale Sainte Marie n’etait pas terminé”, “pero Centulle VI siguió la obra emprendida por su padre, ayudada por su madre Talése, que hizo donación a la Abadía de Sauvelade, del castillo y de los del dominio de Ayerbe”.
Las guerras han hecho sangre en el mundo y estas mismas guerras nos han hecho olvidar, las anteriores: por ejemplo, la Guerra de la Independencia entre España y Francia, en 1808, nos ha hecho olvidar de hombres famosos, habitantes de los Pirineos, Como Gastón IV del Bearn. Vuelven entre tanto las invasiones africanas de Europa y hacen temer que se renueven aquellas guerras medievales, como se renuevan en Siria , Palestina, Mesopotamia, etc.
Pero el vizconde Gastón IV,que fue tan español como francés, encima y debajo de los Montes Pirineos, me hace soñar con un héroe, cuyas ideas siguen luchando por la unidad europea hispano francesa. Cuando uno recuerda como rodaban las torres que invadían Jerusalén y Zaragoza, se imagina como volverán a rodar las ruedas de los trenes y de los automóviles, atravesando los Pirineos, entre Pau y Oloron y Zaragoza, donde está enterrado Gastón IV.

El día veinte de Agosto de 2015, vimos el espíritu de Gastón IV, sobre los trabajadores, cerca de Bedous, que me pareció ver brillar sobres sus cabezas. 

domingo, 7 de abril de 2024

A Jesús Vallés Almudévar (1-IX-2004)

 


No sé si mi primo Jesús Vallés Almudévar hubiera resultado un trotamundos, si no hubiera ocurrió en su temprana edad lo que a él le pasó, pero no me cabe la menor duda de que ha resultado un peregrino a lo largo de su vida, es decir, como un trotamundos elevado, que siempre va caminando en busca de su prójimo, para ayudarle, como queriendo dar lo que él no recibió en su niñez. Siendo todavía niño iba a Fañanás, volvía a Huesca, volvía a Fañanás, pero la última vez que llegó a este pueblo estalló la Guerra Civil y se quedó en unos instantes sin madre y sin uno de sus pequeños hermanos. Se quedó solo, como la Virgen de la Soledad, aunque alguna persona trató de cuidarlo, pero en realidad estaba sin norte, sin dirección, sin aquel cariño materno que tanto necesitan los niños. Y siguió su peregrinación de trotamundos porque lo llevaron a Ola, fue a Siétamo, a la montaña, a Ordesa, hasta que acabó la guerra. Y tanto como viajaba su cuerpo, viajaba su alma, como buscando su corazón y su tempranamente el mandato y los sentimientos de su madre y la compañía de su hermano,pero al acabar la guerra, su cuerpo siguió el viaje a Huesca, donde se encontró con sus hermanos y con su hermana, que era toda bondad, y que lo querían, ya que habían sufrido tanto tiempo con su ausencia y su soledad. Siguió usando sus pies, sin pisar nunca el acelerador de un coche, pero él sentía la necesidad de convertir su trotamundismo en peregrinaje, porque sentía la llamada de su madre y de sus hermanos, que le recordaban las palabras del Miércoles de Ceniza: “Memento homo, quia pulvis es et in pulverem reverteris”. Así se impregnó su vida en unos ideales a los que su corazón y su mente se sometían como obedeciendo el mandato de su madre y de su hermano. Le acompañaban el resto de sus hermanos, su buena hermana que lo adoraba, su sobrina que lo quería, y sintió la necesidad de ingresar en el Seminario. Ha estado muchos años al servicio de la Iglesia, celebrando hace muy pocos años el cincuenta aniversario de su consagración.
Sus últimos años ha estado al servicio de la Parroquia de San Pedro el Viejo, donde ha inspirado la disposición de la capilla de la Torre de la Iglesia y parece recordar a sus hermanos en las bellas imágenes de San Justo y San Pastor, rodeados de custodias y cálices, que tanto ha reverenciado él durante sus largos años de servicio en los altares. Con esa cúpula, esos arcos y las luces que entran por las bellas ventanas de esa capilla románicogótica, parece unir en la Gloria a su madre y a sus hermanos con Cristo, con la Virgen de la Soledad y con los santos Justo y Pastor. Durante su vida siempre calló la muerte de los suyos, pero pensaba en ellos. Contemplar esta historia es como si estuviéramos escuchando la unidad, durante toda la eternidad, entre Dios y los hombres.

sábado, 6 de abril de 2024

Jesús Vallés Almudévar y la Guerra Civil

 



Con mi doble pariente, el sacerdote Jesús Vallés Almudévar, nos queríamos, nos respetábamos a nosotros y a nuestros antepasados. No me habló nunca de los sufrimientos que pasó durante la Guerra Cicil, pero cuando ya le faltaba poco tiempo para unirse “in aeternum”, con su madre y con su hermano, fusilados en Fañanás, con una crueldad salvaje, me regaló un diario personal. En él escribe lo siguiente: “cuando lo leas, te enterarás de hechos de una época de mi vida que no he contado a nadie”. Pero en los ratos en que escribía de su vida, se acordaba de su madre, que era ”una mujer sencilla, todo corazón, abnegada y sacrificada por todos, que regalaba paz a los que estaban con ella. Hacía diez años que había muerto su marido y se había consagrado ella enteramente a nosotros sus hijos. Con una capacidad inmensa de sacrificio”.

Fueron cinco hermanos, el mayor Antonio, el segundo Manolo, “hombre serio y sensato, brazo derecho de su madre y un poco padre de nosotros los pequeños”. Yo tuve la oportunidad de comprobar esta manera de ser, pues cumpliendo el Servicio Militar, me trató como a un hijo suyo y me comunicó que me habían premiado un artículo literario que escribí en el Campamento. El tercer hermano Luis, era “lanzado e ingenuo. Con muchas ganas de vivir la vida, mientras el cuarto hermano José, fue ”el vividor, desprendido, simpático, mentiroso, zalamero, majo”. Jesús, como hermano pequeño, se describe a sí mismo “como el niño mimado, cascarrabias y nervioso, serio y tímido”.

Pasaban el invierno en Huesca, para estudiar y el verano en Fañanás, donde les “gustaba mucho estar…sobre todo los pequeños”, que gozaban de más libertad y lo pasaban muy bien. Describe la “enorme casona, con mil rincones y recovecos siempre nuevos, guardándonos alguna sorpresa”. Tenía tres pisos y en el primero estaba el despacho, el oratorio de nuestro patrono San José. “En el segundo piso estaba la gran cocina, con su hogar de amplia chimenea y enormes cadieras”, estaba la cocina llena de mesas, de tinajas y todos los cubiertos “de cobre relucientes y brillantes, los armarios contenían cazuelas y pucheros”. En el tercer piso y en el cuarto, se encontraban las habitaciones para jugar, los dormitorios, la “masadería”, espadas, sables y bastones, libros, documentos. Graneros y mirador”. “En lo alto se veía la iglesia y se escuchaba el tintineo del yunque del herrero, y un camino de la fuente, para mí, todo poesía. Y su río, el Guatizalema, para esparcimiento y refrigerio en las tardes calurosas”

Después de lo que sufrió con el fusilamiento de su madre y de su hermano, escribió lo siguiente:”Supongo que todo seguirá igual. Yo no lo he vuelto a ver. Por si acaso ha cambiado, prefiero verlo idealizado con los ojos del alma y del recuerdo”. Ya no quiso visitar el pueblo de Fañanás, aunque lo amaba y como él mismo escribe, lo idealizaba.

El 20 de Julio de 1936, ”se masca la paz, la tranquilidad y se tienen ganas de cantar, reír y vivir”. Eran esos los antecedentes, en que su tía Encarna y su hermano José, vinieron de Huesca y no se fueron”, porque parecía que el ambiente político no estaba tranquilo: hay muchos rumores y temores. Parece que se han sublevado en algún sitio unos militares”.

El día 23 de Julio, ”la radio está todo el día en marcha. España está dividida en dos. Radio Barcelona dice: ”Todos los obreros, todos los republicanos, en pie para defender la libertad. ¡A las armas el proletariado”. En tanto el General Mola dominaba en Navarra. El día 26, “Ha venido una señora que está casada en Lascasas y dice que allí mataron al cura, primero lo desnudaron y le cortaron los testículos y después lo fusilaron”. El 29 pasando por la calle, ”El Royo” dijo que ya se había acabado el dar limosna”, que todo era de todos. Y que se acabó de que los señoritos coman sin trabajar, que todos los campos serían de la comunidad y el que no trabajara no comería. Todos reían bulliciosamente”. El 31 de Julio se escuchaba en Fañanás un tiroteo impresionante. Estaba producido por los cañonazos que cañoneaban el pueblo cercano de Siétamo, para seguir siendo bombardeado por la aviación. Le gustaba a Jesús “oír esos pájaros grandes que dominan el espacio”, ”pero oír las descargas sobre Huesca y Siétamo, pensando que mis hermanos y tanta familia y conocidos están allí, aguantando, esperando a que les hieran o les maten sin poder defenderse, sin poder hacer nada”, eso no lo podía aguantar. Entre tanto su madre “se pone a rezar, palidece y tiembla, en un sufrimiento callado e intenso”. Hace coincidir el estado del tiempo físico con la tragedia que se aproximaba, cuando dice: ”El cielo está cubierto de pesados nubarrones de verano y empiezan a caer algunas gotas gordas”.

El día 1 de Agosto, “no trabajaba nadie”, sino que “se pasan el día hablando y discutiendo. Cantan, ríen, gritan y juran por calles y plaza. Tienen pinta de escapados de presidio”. Al día siguiente “se dirigían hacia la iglesia. Gritaban y reían como salvajes…Se han puesto los ornamentos e iban entonando latines con cantos revolucionarios. Uno llevaba la casulla “buena” que el cura guardaba para las grandes solemnidades, la capa pluvial la llevaba uno pequeño y desgarbado que la arrastraba por el suelo”. Fue, al día siguiente, Jesús a ver la iglesia y “un grupo de mujeres lloraba, me pareció que les decía el Señor lo mismo que a las de Jerusalén: no lloréis por mí, llorad por vosotras y por vuestros hijos”.

Desde el uno de Agosto no escribió ni una línea, porque aquellos días los pasó muy mal y tenía miedo Jesús de escribir lleno de odio y ganas de venganza, ”pero estoy seguro de que eso no agradaría a mamá”. El día 23 de Agosto, llamaron con fuertes golpes a la puerta de casa Vallés y “dos milicianos preguntan por el señorito Luis….Que venga también la madre. Y la madre y el hijo Luis, como hacía ya tanto tiempo que esperaban esta llamada, sin ningún ruido, se marcharon. A Jesús le hicieron abrir todos los armarios, como aquel que busca un objeto para acusar a su madre y a su hermano, Luis, de seres peligrosos; lo llevaron a la casa donde vivían los colonos, que lo acogieron con cariño. Constantemente “quería llorar, llorar, necesitaba llorar...El cuerpo se me quedaba también rígido. No podía doblar las piernas, ”le hacían daño esos ojos de tanto llorar.“Al anochecer del segundo día, la voz inconfundible de mi madre llamó desde el patio…Mamá me hablaba, me acariciaba, me aconsejaba…Nos separaron y mi soledad se hizo más espantosa que nunca”.El día 29 de Agosto, ”en el escenario de la Plaza, el alguacil, llamado Juané, hizo sonar el cuerno y gritando, soltó el siguiente pregón.”De orden del Comité…hago saber…que se va a proceder…al juicio…de la Viuda de Vallés…y de su hijo…que acudan todos al granero …del obispo”. Durante el juicio los acusaron de hacer señales a los fascistas con linterna y no cesaban de escuchar emisoras del bando rival. Las linternas las encontraron en un registro, pero sin pilas “No había amanecido todavía, cuando fueron a por ellos” Subieron a un coche y en “un barranco, entre Bespén y Blecua se detuvieron”. Dicen que el piquete estaba formado por guardias civiles y por dos mozos del pueblo. !Dispararon!. Cayeron. Luis no se movió. Mamá intentó incorporarse, una nueva descarga se lo impidió. Después llegaban los del comité. Rociaron los cadáveres con gasolina y les prendieron fuego. De Blecua fueron unos hombres a enterrar los restos”.

Los que, parecía, habían ayudado al fusilamiento de su madre y de su hermano Luis, quisieron sacarlo de Fañanás y lo llevaron al próximo pueblo de Ola, a una gran casa, llamada de Otal. Sus dueños estaban repartidos por el mundo para salvar sus vidas. Allí se dio cuenta de las mujeres que los oficiales traían de Barcelona y sospechaba de todo el mundo. El capitán Moreno le decía que tendría que formarse para el futuro, que tal vez debía ir a Rusia, donde estudiaría, para ayudar al gobierno comunista. El, al ver todo esto, siempre quería volver a Fañanás y un día se subió en el caballo del cartero y llegó el día 11 de Septiembre a Fañanás. El día 13 entraron los rojos en Siétamo y enseguida se organizaron “peregrinaciones” para ver las ruinas de aquel pueblo. Y Jesús que había sufrido las pérdidas de su madre y de su hermano, el día 20 de Septiembre, con trece años cumplidos estuvo en Siétamo”, de donde habíamos huido sus doble parientes. “Cuando llegamos a los alrededores de Siétamo, oímos graznidos de cuervos, que levantaban el vuelo al oír nuestros pasos y volvían de nuevo al festín, después de que habíamos pasado…Había todavía cadáveres sin enterrar, tostando sus huesos ,casi mondos, al sol. Las calles estaban como un museo en día de fiesta…lo recorrían todo, contemplando, preguntando, admirando. Se fijaba en las casa, de las que no quedaba “ni una casa entera…estaban todas comunicadas por dentro por medio de boquetes, hechos por los fascistas para no tener que salir a la calle” evitando que algún proyectil les hiriera o matara… en la iglesia en una de las capillas laterales había una fosa abierta, allí habían enterrado a un sargento de la guardia civil, que se había destacado por su coraje y valentía y del que contaban muchas cosas heróicas”. Lo desenterraron y “lo arrastraron por el pueblo, y lo quemaron en la plazoleta del Castillo, donde todavía se notaba el redondel de tierra ahumada mezcladas con las cenizas de sus restos” Recuerda Jesús que “un enjambre de muchachos, revolvían entre los escombros, buscando cápsulas, balines, trozos de metralla”. No acabaron de recoger todo, porque, cuando ya había acabado la Guerra, allí estaba yo con Rafael de Lasierra, buscando aquellos malditos restos.En el comité exclamó uno se los jóvenes: hay que mandar a trabajar a Jesús, que no queremos mantener vagos. Alguno pensó que podía ejercer el trabajo de enseñar a leer y a escribir a los niños. Así se hizo y Jesús vivió una temporada con ilusión, que le serviría para calmar su soledad dolorosa.El 25 de Enero de 1937, tuvo noticio de sus hermanos, por una carta llegada de Francia. La escribió Conchita y pensó:”No nos va a ir todo mal. Mamá y Luis velarán por nosotros”.El día 23 de Julio, un amigo que había ido a Barbastro, le comunicó a Jesús que su tío Blas lo quería ver pronto. Su tío Blas era el esposo de su tía Carmen, hermana de su madre.”Ha presumido siempre de ser comunista y revolucionario”.”Cuando vivían en Villa Isabel, una tarde de domingo, estábamos mamá y yo de vista en su casa, cuando estallaron dos bombas. Mamá pensando en sus hijos, quiso marcharse enseguida a casa, pero mi tío Blas no nos dejó marchar, dijo que faltaban de explotar todavía tres, pero que no nos preocupáramos porque no intentaban más que asustar…nos acompañó mi tío a casa, no pasó nada, pero yo quedé impresionado pensando que mi tío habría puesto las bombas o era el jefe, pues lo sabía todo. Yo lo he querido siempre, pero no puedo olvidar que si él hubiera intervenido, ho hubieran matado a mamá y a Luis. No me querrá mucho cuando ha tardado un año en acordarse”.El día 23 de Agosto de 1937 escribió:”Estoy en la Montaña, en Broto, hace veinte días que llegué aquí. Al llegar a Broto conociendo a tantos tíos y tías, todos lloraban, menos Jesús ,que no tenía ganas de llorar, como lloraba en Fañanás, donde nunca tuvo apetito como en Broto, donde siempre tenía hambre. El día 30 de Agosto de 1937, hizo un año que mataron a su madre y a su hermano. Es una contradicción; me parece que hace un siglo que sucedió. Y por otra parte me parce que sucedió ayer”. Por el mes de Enero de 1937 , se rumoreaba que “los fascistas” están pegando fuerte”. Sus parientes sentían necesidad de marchar de Broto. El día 29 de Enero marcharon a Villanova, que se encuentra en el valle de Benasque. Por un lado veía que los que habían asesinado a su madre y a su hermano, estaban siendo derrotados, pero por otro, le preocupaba dejar aquel ambiente, de amistades, ahora que empezaba a estar a gusto...”.En Villanova encontró libros, como “El grillo del hogar” de Dickens. El 24 de Marzo, llegó Rafael y dijo que los “fascistas” habían “empezado una ofensiva y que empujan fuerte”. Como “no pueden detenerlos piensan ya en irse a Francia”… Efectivamente el día 26 de Marzo “Rafael se ha ido a Francia. Se han marchado dos coches llenos de jefes”. Jesús al ver estos hechos, estaba “alegre y triste a la vez. Puede que fuese mejor decir: impaciente e intranquilo”. El 29 de marzo salió Jesús a la carretera y escribió:”Está sucísima y hay de todo…sobre todo las cunetas están de miedo, hay gallinas, conejos muertos, encajes, saquetes de almendras, guerreras, alpargatas y botas viejas… fusiles, cargadores con balas en grandes cantidades, bombas de mano”.El 9 de Abril escribía: ”El cañoneo, me parece, no sé si será sólo la ilusión, que se oye más cerca, más fuerte”.El día 15 de Abril se veían subir por el camino, muchos soldados con la bandera que desde siempre había representado a España”, pero enseguida vi a Plácido … y sentí que ya se había realizado el milagro”. Decidieron que después de comer se irían a Huesca con el coche de Plácido el tío José y él “y mandaríamos un coche grande para el resto”. ”¡Qué extraño me encontraba andando solo por las calles de Huesca”. Llegó a su casa, llamó y se encontró con Encarna, una mujer buena durante muchos años, con Margarita y con la nena. Allí se enteró de que a su hermano Antonio lo mataron, ”lo cogieron prisionero y lo fusilaron , ya al comenzar la Guerra, pero se alegraba al ver a “la nenica que estaba preciosa. Tiene la cara redonda y el pelo todo rizado”. Ahora es una señora, con la que me encontré hace poco tiempo y me mandó, cuando murió Jesús unos libros, que guardo en Siétamo. Al final de del diario de 152 páginas, que describe desgracias e historias de los pueblo que tuvo que visitar, escribió:”Parece como si descubriese ahora, de verdad, la guerra y toda su huella. Hasta ahora no tenía más idea que llegar a Huesca, encontrar a mis hermanos, reanudar la vida.La guerra no había sido más que la muerte de los míos, el sufrimiento personal, la separación, la espera”. Parece que se ha olvidado de su crecimiento como hombre, pues le había cambiado hasta el tono de su voz y tal vez, lo dudo, se habría olvidado de las chicas que se enamoraron de él. Acaba el diario diciendo :”Ahora me parece una melonada haberlo escrito y me moriría de vergüenza si lo leyese alguien. Lo guardaré bien guardado”. No contó a nadie los sufrimientos que tuvo, pero a mí, cuando ya los dos éramos mayores, me regaló su maravilloso diario, del que si él se avergonzó, yo me lleno de satisfacción y de orgullo. Ahora me voy a San Pedro el Viejo y me miraré al interior de su torre,en que Jesús, ya sacerdote, puso a la vista del público recuerdos religiosos de la vieja ciudad de Huesca.

jueves, 4 de abril de 2024

Pedro Abad Buil, encuentra “El Tratado Económico”.

 



Cuando Don Pedro Abad Buil encontró en Lanaja un antiguo libro titulado     “Tratado económico “, se debió quedar gratamente sorprendido. Su sorpresa nos la ha transmitido a todos aquellos a los que nos ha hecho partícipes de su descubrimiento y, supongo, que se alegrarán de conocer este libro, los vecinos de Lanaja, pues su autor fue convecino suyo y se llamaba Don FRANCISCO DONATE  BUIL. Digo  se llamaba, pues este personaje pertenece ya a la Historia, ya que además de ser “vecino de Lanaja, Diputado y Apoderado General del Cuerpo de Ganaderos de las Montañas y Tierra Llana del Reino de  Aragón y Socio de su Real Sociedad de Amigos del País,” fue un gran estudioso de los temas que trató, concretamente los siguientes: 1- Crianza de gallinas y otras considerables utilidades que producen a su dueño. 2.-Compra de primales para venderlas al año siguiente por carneros. 3,- Modo de procurar la extinción de fieras perjudiciales al ganado y aves domésticas, y que las de rapiña los sacan menos. Y es el ver que su libro fue aprobado en Octubre de 1,781, nada menos no hace más de doscientos años.

Pertenecía nuestro autor a la Real Sociedad Aragonesa de los Amigos del País, de la que también fue miembro su contemporáneo Don Pedro Abarca de Bolea, Conde de Aranda, nacido en SIÉTAMO y enterrado en San JUAN de la PEÑA.  Saco a relucir a mi paisano para resaltar a aquella Real Sociedad, cuyos miembros tuvieron desde talento político de los amigos del País , cuyos miembros tuvieron desde talento político, como el que cito , que quiso dar la independencia a algunos países americanos, como lo que ahora entraríamos en EUROPA con su apoyo, como Inglaterra lo está haciendo con los de la Commonwealth y Holanda con el de Indonesia, hasta talento experimental, como Dieste y Buil, para observar el comportamiento de las gallinas con más de doscientos años de adelanto a los modernos avicultores. Lástima es que de los tres discursos, el segundo  que trata de los carneros se perdió en su día y no aparece entre las hojas  del Tratado Económico  y del primero, relativo a las gallinas, pues  faltan desde la página 72 a la 105, con lo que  se produce una pérdida de texto que se supone sería tan totalmente como aquello que se puede leer, pero paliada  por el conocimiento de los asuntos objeto de estudio, que se encuentran todos en el índice. El discurso sobre las fieras consta de treinta y nueve páginas y es tan interesante que se merece un artículo que trate exclusivamente sobre él, pudiéndose  incluso sacar una lección moral cuando enseña cómo hacer para que las aves de rapiña lo sean menos”, si procuramos hacer lo mismo con los bípedos impunes de la misma condición.

Estamos, ahora, en 1.992, luchando por el deseado equilibrio, entre importaciones y exportaciones y esta inquietud la sentía Don Francisco Dieste en aquellos tiempos en que se importaban huevos de Francia y “ ese pernicioso comercio pasivo en el precioso abasto de huevos, por cuyo medio nos sacan los extranjeros considerables sumas de dinero, que puedan quedar en el Reyno, para manutención y aumento de un cuantioso número de familias”, fue el  motivo que le llevó a escribir su tratado sobre la explotación de las gallinas. Los modernos quieren presentar como propios cuando dicen, por ejemplo, que produciendo los españoles sus huevos se conseguirían mejor “calidad, abundancia y puntualidad del surtimiento”.

El objetivo de su tratado sobre las gallinas ofrece un aspecto social, por que el autor quería la intervención de los hombres en un negocio, que ellos consideraban de mujeres y así se evitaría la importación de huevos de Francia, aplicando su repudio a toda clase de importaciones, al decir:”que es contra el decoro de la nación pedir relojes fuera”. Nos enseña la alimentación de las aves, que hay que complementar con hierba verde y añade el pimentón rojo y ejercita la puesta “calentando a las gallinas”.

D0on FRANCISCO DIESTE GIL nació en ABIEGO el año de 1.740 y trabajó en Lanaja, siendo  del siglo  XV111, un conocido español, que estudiaba la economía aragonesa, fundada en la Ciencia. Más tarde se colocó en la localidad de LANAJA. Fue miembro de la Real Sociedad Económica de Amigos del País desde 1.777. Ensanchó la producción local de textiles, para enviar importaciones. Su producción económica se divide en tres partes: la primera dedicada a la Avicultura la segunda que dedicó a la creía de carneros y la tercera a  la dedicó a la regulación de la Caza. Su obra  fue realizada hasta las tardías  fechas del año 1.930.Ahora ocurre lo mismo, a pesar de haber pasado tantos años, pues los ingleses nos traen corderos de NUEVA ZELANDA, que no tienen un sabor agradable,

“Si Don FRANCISCO DIESTE y BUIL, resucitara, se volvería a morir”.

miércoles, 3 de abril de 2024

A Simeón García (1982)

 

Del río Vero al Alcanadre.

De los Amantes de Teruel, como eran tan románticos, decían que era tonta ella y tonto él. De los nacidos en Pedruel, no eran tontas ellas, ni él. Él era Simeón , que aprendió muy pronto a apreciar el ambiente puro del río Alcanadre, a pasar por sus pasarelas, haciendo equilibrios, que le servirían mucho, para más tarde hacer equilibrios, en épocas de guerra, de paz, de cierzo o de bochorno, se enamoró de las truchas para practicar con ellas amores que matan, pues las ha coger a uñeta, a forqueta, a cuchareta, a mosqueta y con anzuelo. Estos conocimientos le han sido útiles, porque siempre que ha podido ha vuelto a las orillas de los ríos, con lo cual ha conseguido llegar a la jubilación lleno de salud y tener a todas las truchas de la provincia medio atemorizadas. De aquel pueblo, aunque todavía era niño, había aprendido lo poco que valía la pena, pues aquellos de “o buco cornigacho no quereba  buquir  a la cabra roya” y, a él, ¡qué se le importaba”. Ya estaba harto de llevarla a “pagentar” por caminos y márgenes, sujeta con una cuerda en cuyo extremo iba una  clavija que a golpes de piedra, clavaba en tierra, pero estas clavijas eran muy bastas y él había oído que en Huesca había unas clavijas muy finas, que eran las de las de las centralitas telefónicas. Así que lo vieron venir por Huesca, le hicieron unas pruebas para comunicarse por teléfono con Castellón y entre lo que se había fijado y la facilidad que encontró con las clavijas modernas, mucho más manejables que la de la cabra roya, en seguida lo aprobaron.

 Y es que Simeón siempre ha tenido mucha vista, basta ver cómo le relucen los ojos detrás de esas gafas y dijo: ¡Si vuelvo a Pedruel, para días tengo teléfono!. Han pasado cincuenta años y ni en Pedruel ni en la Almunia hay todavía teléfono!. Vovió a decir; ¡Si vuelvo a Pedruel, tendré que seguir pasando el río por las pasaderas!. En cambio,  aquí en Huesca, tiene con sus vecinos un puente para pasar un río sin agua. El puente lo llaman del Diablo, pero Simeón , como tiene tan buen carácter, se ha hecho querer hasta del diablo de ese puente y no le gasta ninguna faena. Que no se pruebe porque así como en Pedruel tiraba de cadena para llevar “a craba roya a buquir”, ahora tira de la cadena para que los Doberman que tiene en casa, no se coman a un diablo crudo. En lo único que ha salido perdiendo Simeón , al marcharse de Pedruel, ha sido que ha cambiado un río de verdad por el Isuela, que no es río ni nada, pero hay que tener en cuenta que hasta en esto ha tenido suerte, pues si en el Isuela hubiesen proliferado los peces, Simeón que ha sido tan cumplidor, no hubiera hecho más que pescar, y hubieran llegado los diputados al pleno y se hubieran quedado en la calle  y ahora no podríamos los aquí presentes rendirle nuestro homenaje. A este homenaje yo creo que se sumarán todos los que han tenido la suerte de conocerle y de tratarle, pero hay unos seres a los que la feliz jubilación de Simeón, les habrá sentado como un tiro, y esos seres son “las truchas”. 


martes, 2 de abril de 2024

LA CRUZ DE LA PLAZA MAYOR



Al salir de casa Almudévar, se divisa allí mismo, en el centro de La plaza Mayor una bella cruz, que indica a los habitantes de Siétamo,  El Cielo eterno. Esta cruz fue derribada por los miembros de ejército rojo, pero el primer alcalde después, de la guerra civil la reconstruyó para que el pueblo no abandonara la dulzura triste de la Cruz.

Allí volvió o presidir la Bella plaza mayor del pueblo triste y al mismo tiempo alegre Cruz de la tierra y el cielo.

Pasaron los años y aquella Cruz fue rodeada por un jardín, llena de flores, unas rosas, otras blancas, tres de un color naranja, que forman un bello jardín de flores que respeta a la elevada Cruz.

Y allí a acudido la bella jardinera Rosa a regar las flores, para que despidiesen aromas a la Cruz.

Riega las flores y arranca malas hierbas que quieren que se marchiten las citadas flores.

Pero la jardinera lo impide con sus cuidados y acompañada por un gato negro, que se asocia a la labor de la bella señora  Rosa.

Hemos llegado a un momento en que los hombres ateos quieren derribar las flores pero Rosa y su gato negro, luchan para conservar el adorno de las flores, que rodean la Cruz que preside el pueblo de Sietamo.

lunes, 1 de abril de 2024

Huesca en 1792 por Don Pedro Blecua y Paul

 

Don Pedro Blecua y Paul,  nació en Abiego en 1746. En 1777, fue admitido como socio de la Real Sociedad Aragonesa de Amigos del País. En 1779 obtuvo el grado de doctor en Teología y en 1791, lo agregaron a la clase de  Agricultura de la Real Sociedad Aragonesa de Amigos del País. En 1813 fue elegido Gobernador y Vicario de la Diócesis de Huesca por el Cabildo de la Catedral. En el mes de Agosto renunció a su cargo y se declaró a la Diócesis de sede vacante. Murió a los ochenta y ocho años y fue enterrado en el camposanto de la ciudad de Huesca, junto a la ermita de las Mártires, que lo abrieron por entonces, para evitar el enterramiento en las iglesias. Este libro se debe al interés mostrado por Don Antonio Naval Mas y se publicó el año de 1987.Tuvo una doble actitud ante la Sociedad, una el estar unido a la Escolástica impartida en la Universidad, pero inquieto al mismo tiempo por los problemas de las sociedades económicas de amigos del País. Pedro Blecua, era miembro de una familia infanzona, sin apuros económicos y algunos de esos infanzones, eran consagrados “in sacris” para dirigir una capilla en la Parroquia de sus padres, en Abiego. Esta vocación sacro-familiar, duró muy  poco tiempo, pues retornó de nuevo al Seminario, que era un Colegio de la Universidad de Huesca. 

 

Blecua tenía una visión de la Iglesia, de la Nobleza y de los Ayuntamientos y se daba cuenta del desprecio que tenían parte del Clero, de los Nobles y de parte de los Alcaldes hacia la tierra, haciendo unos cultivos mal aprovechados, contra los frutos que la tierra ofrece. Estudió Blecua la inferior utilización del “Monte de Gratal al no ser roturadas sus tierras por los Agustinos de Loreto…y que el ayuntamiento de Huesca no saque más rendimiento a los montes de Pebredo y San Juan, punto en el que insistió Ignacio Asso unos años más tarde”. Este Ignacio Asso “hará ver cómo podrían aumentar la población si los “montes redondos” estuvieran abiertos a los nuevos pobladores”.  Yo, desde hace muchos años me daba cuenta de la serie de montes sin población fija en ellos, desde antes de llegar desde el Pirineo a Bailo, que seguían por las zonas del Gallego, casi hasta Zaragoza.

Bailo se preocupaba de la Religión,  uniendo  en sus trabajos el cultivo del alma y del cuerpo. No estaba de acuerdo  con que no se preocuparan  de la producción  de las tierras, por ejemplo del monte de Gratal, por los agustinos de Loreto. Ni estaba conforme con el Ayuntamiento de Huesca, que no se preocupaba de hacer rendir el rendimiento  de los montes de Pebredo y de San Juan. Estaba herida también la sensibilidad de Blecua por el comportamiento que  tenían el  conde de Atarés, arrendando a los forasteros del pueblo de Callén, las tierras que sus vecinos soñaban  cultivar. En el pueblo de Marcén, en que quedaban muy pocos habitantes, el duque de Villahermosa y el Conde de Sobradiel, preferían hacer de “dueños absolutos de la tierra”, absteniéndose de repoblarlos, para que creciera su beneficio de esas tierras. El clérigo Blecua acusaba al conde de Gurrea de no dejar romper algún pedazo de tierra a los pobres vecinos de Gurrea. Blecua estaba “diciendo mucho de lo que después Jovellanos plasmaría en su célebre y conocido informe sobre la ley agraria”.

 

¡Cómo Blecua, que era eclesiático, vinculado a la Univesidad de Huesca, pide una buena dotación para la cátedra de Medicina, en la que además de citar la teología dogmática, inserta además el derecho natural, de gentes y práctico, filosofía moral, matemáticas que en Huesca habían existido y anatomía!.

 

Sintió la necesidad de que cada pueblo tuviera su escuela, con lo que se mejoraría la industria, porque sin maestros sigue la sociedad estando sin gente preparada. Porque a Blecua no sólo le preocupaban los productos para su consumo,  sino que se necesitaba una cultura. Don Antonio Naval Mas en sus “Notas Introductorias” a la “Descripción topográfica  de la ciudad de Huesca…”.escrita por el Dr. Don Pedro Blecua y Paul el año de 1792,hace un análisis de su pensamiento y dice: “Su concepción de un aprovechamiento más amplio…le lleva a hacer notar que en Huesca hay dos bibliotecas infrautilizadas: la del Palacio Episcopal y la de la Universidad, proponiendo como solución la concentración en una sola que lo fuera pública y al servicio de una escuela o estudio general”. Pero las condiciones de cultivo, “según dice Asso, que en el partido de Huesca, en su trabajo que publicó el año de 1798, los últimos veinte años se hallaba sumido en gran infelicidad y miseria a causa de las continuas sequías que se habían producido”. No obstante Blecua dice que en Tardienta  se cultiva mucho vino y en Robres, el interés de los vecinos “apenas ha dejado tierra sin rasgarse”. A pesar de que en Huesca,  los vinos del Somontano, como los de Sabayés, Barluenga, Santa Eulalia, Loporzano, etc, iban cogiendo fama, “el informe de Blecua es también de interés por las ausencias a escasas referencias a otros productos que en el resto del País se estaban cultivando con éxito  O ERAN DE RECIENTE INTRODUCCIÒN. En este sentido se puede constatar que son escasas las cifras que da relacionadas con el cultivo del maíz, y que en ningún momento hace alusión a la PATATA, que por entonces, se ESTABA INTRODUDIENDO EN ESPAÑA, y que, con el tiempo, LLEGARÍA A SER UNO DE LOS ALIMENTOS BASICOS  DE LOS LABRADORES”. (1798). No pone fecha en el libro que indique cuando se empezó a consumir maiz y patata. Asso publicó en un interesante trabajo el año de 1798, “que dice que el partido de Huesca, durante los últimos veinte años se hallaba sumido en gran infelicidad y miseria a causa de las continuas sequías que había sufrido, aunque se estaba superando el bache”. “Parece que Blecua no coincide exactamente, pues al cuantificar la producción de cada pueblo, dice  en la calificación del producto del mismo, que todo es de buena calidad y aumento considerable por el mucho fomento y aplicación de la agricultura”. Son tantos los pueblos que describe que tal vez clasificara su producción de un modo más general, que concreto en cada año. Seguramente escribiría sobre las cosechas en los pueblos de las cuatro bandas del Norte, en épocas anteriores a la de 1798. Entre las fechas que escribió Blecua, no alcanza a coincidir con la de 1798, en que ocurrió el triunfo de la patata en Villanueva de la Serena, en Extremdura, pues en el escrito sobre Ayerbe, dice que es patria de don Matheo de Villamayor…secretario del Despacho dl Supremo Consejo de Guerra, que falleció en 1789. Dicen que el principio del consumo de la patata, en España, tuvo lugar en Extremadura, concretamente en Villanueva de la Serena, en 1798, frita en forma de tortilla. También comenzó su consumo en Galicia . El primer escrito que hace referencia a la tortilla de patata se hizo en 1818, que iba dirigido a las Cortes de Navarra. Algunos declaran que fue Zumalacárregui el inventor de la tortilla con patata, en Bilbao. Desde luego que fue su maestro, pues con ella, satisfacía el apetito de los carlistas. No se conocía la patata en Europa, hasta que el explorador español Gonzalo Jiménez de Quesada, la descubrió en 1537, pero en España no se documentó hasta el año de 1570. Hasta el siglo XVII, se discutió de la bondad o intoxicación que podía producir el consumo de la patata. Algunos acusaban a la patata de ser la causante de diversas enfermedades, lo que hizo que durante muchos años, la patata fue apartada de las mesas europeas. Los monasterios feudales de Galicia Central,  obligaban a sus colonos a sembrar patatas y a consumirlas durante la hambruna de 1730-1735, que coincidió con las malas cosechas de castañas. Los campesinos se resistían a consumir las papas, porque creían que transmitían pestes, pero se dieron cuenta de su bondad y les salvó la vida a muchos de ellos. La patata fue la creación de una  alimentación necesaria para entrar en la industrilización europea. En este acontecimiento tuvo una  gran importancia Antoine Augustin Parmentier, que ofreció al rey Luis XVI y a su esposa María Antonieta, un banquete, con patatas de diversas preparaciones, que resultaron  un agradable manjar. El Doctor don Pedro Blecua y Paul, murió el nueve de Enero de 1835 y fue enterrado en el cementerio de las Mártires de Huesca, Tenía ochenta y ocho años de edad. En 1798, en el libro de Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca…. sólo hace una vez alusión a la patata. Pero yo creo que como murió el año de 1835 a los ochenta y ocho años de edad, acabaría consumiendo patatas, que seguramente, prolongarían su vida.

 


Las golondrinas

Cuando iba a visitar o a vacunar algún animal doméstico por el Somontano, me fijaba  en las golondrinas, que anidaban en los cubiertos, deba...