miércoles, 3 de junio de 2020

Ekiñe, desde Santurce a Bilbao.



Ekiñe es una bilbaína, que vive en Huesca y que me ha hecho recordar aquella marcha cantarina, que dice: ”Desde Santurce a Bilbao, vengo por toda la Ría”, que tantas veces he escuchado en el País Vasco. Al oírla, te llenaba de optimismo, como me alegró el corazón, al enterarme de que la bella muchacha, era bilbaína y  yo había escuchado en tan elegante ciudad, muchas veces, cantar ese “Desde Santurce a Bilbao, vengo por toda la Ría, con la falda remangada, luciendo la pantorrilla”. Me acuerdo de la Ría, cuando estaba toda ella invadida por industrias metálicas, que le daban un color ferruginoso, pero ahora la han reformado, con la supresión de las grandes naves industriales y la limpieza de sus aguas. Parece que hasta la industria ha escuchado las coplas, que tanto allí se cantaban y que vuelvo a pronunciar: “Desde Santurce a Bilbao, vengo por toda la Ría, con la falda remangada, luciendo la pantorrilla”. Ahora llama la atención su belleza, por la limpieza de sus aguas y me he alegrado, el enterarme de que Ekiñe, fuera hija del Gran Bilbao, porque yo no la había visto nunca, con faldas, que, como dice la canción, se levantaba la bilbaína, para pasar por la orilla, para cantar: “luciendo las pantorrillas”. No, no lleva faldas, porque esta tierra es de secano, sino que, por esta tierra, va constantemente con pantalones.
La conocí hace muy poco tiempo, pues vino a Huesca desde Zaragoza, donde iría por circunstancias de la vida, y me di cuenta de que era una muchacha trabajadora y emprendedora, pero independiente y optimista, pues siempre la contemplaba alegre, repartiendo dicha alegría entre los clientes del Bar-Restaurante, en el que yo la veía. Es trabajadora y hábil desempeñando el trabajo de cocina y sirviendo a los clientes.
Adorna su cabeza con una hermosa mata de cabello, que lo lleva recogido sobre su testa y que un día en que le soltó los colgantes con los que la sujetaba, parecía que era la Ría de Bilbao, no de agua sino de cabellos, que se prolongaban, no hacia el Mar, si no  por el Bar.
No puede ocultar su nacimiento en la Ciudad de Bilbao, pues si alguien ironiza sobre su ciudad natal, se irrita fuertemente, por haber insultado su corazón, pero nunca pasa nada, porque su carácter es tan cariñoso, que le dura muy poco tiempo su enfado. No contrastaban sus largos cabellos sobre las aguas de la Ría, pues parecían corrientes capilares, en competencia con la corriente del agua.
En Ekiñe, la bella doncella, regala un gran respeto y cariño  a los clientes, a los que trata con esas dos virtudes, unidas a unas enormes ganas de trabajar.
Sí, tiene ganas de trabajar, porque se coloca detrás del mostrador y parece que canta, señalando los bocadillos y las tapas: “Mis sardinitas que ricas son-Son de Santurce las traigo yo”.
Si, Ekiñe es como una ondina que ofrece a los clientes los mariscos del Bar, como las sirenas ofrecen los mariscos del Mar.

martes, 2 de junio de 2020

Guerra Civil o intervención de la política-revolucionaria.



Mi hermano Manolo y yo, en aquel año de 1936,  íbamos  en Siétamo a la Escuela, que había sido  construida   por  el  Dictador Primo de Ribera. Esta Escuela todavía sigue siéndolo en este año de 2019, después de estar cerrada unos años por falta de alumnos, hasta que una sociedad constructora, levantó la vida  del  pueblo  con  barrios  de  viviendas, construidos   en barrios nuevos
 Fue Maestro  de la  Escuela,  don José Bispe, que al llegar la Guerra Civil, lo encarcelaron y no lo mataron, pero murió, acaso por los sufrimientos que pasó.   
Ibamos  a  la Escuela, entre otros  niños  mi  hermano  mayor  Manolo y yo Ignacio, que al entrar en ella, puestos en fila los asistentes a la misma, éramos  inspeccionados por el Maestro, que miraba nuestras manos para comprobar su limpieza y con una pequeña  rama  de  mimbre, daba algún pequeño golpe en la manos de los que las llevaban sucias. Recuerdo, cuando en la Escuela se hacían elecciones políticas, donde los jóvenes, escalaban por las columnas férreas, que todavía permanecen, probando su fuerza y su habilidad. Los mayores se fijaban en las urnas electorales y los niños nos fijábamos  en  la  habilidad  de  otros  niños  y  jóvenes  que escalaban por las columnas.
 ¿Por qué ocurrieron aquellas cosas, para provocar la Guerra Tanto Civil como Internacional en España?.
La primera, la explica el libro  de  Agnes Hodgson “ A una milla de Huesca”: “En Julio de 1936,España poseía un Gobierno de centro izquierda elegido democráticamente y ese Gobierno fue atacado por una junta militar reaccionaria. Las potencias democráticas de Inglaterra, Francia y Estados Unidos, lejos de prestar ayuda para la supervivencia de ese Gobierno  Legítimo,  siguieron  una  política  de  supuesta  neutralidad  que,  de  hecho ayudó a la junta militar a derrotar al Gobierno republicano”.
La situación de Europa occidental, apoyada por los Estados Unidos de América, estaba muy debilitada, pues Francia e Inglaterra, estaban a punto de estallar en guerra con los nazis alemanes y se daban cuenta de la situación en que podría quedar situada España, cuando su Gobierno era de izquierdas. Era una situación política terrible el convertir toda Europa en unas dictaduras totales y destructoras de la libertad de los ciudadanos europeos.  Por  un  lado  los Estados Unidos con Francia e Inglaterra querían defender la Democracia pero se oponían la Alemania hitleriana por un lado y el gobierno español oficialmente demócrata, pero con “la extraordinaria complejidad política del  Frente Popular” en España. Consecuencia de este Frente  Popular, se organizó en el Mundo el apoyo de “que los partidos comunistas mundiales tuvieran el papel clave en la defensa de la República española”. Porque sólo “esos partidos comunistas  fueron únicos los que llegaron a organizar las Brigadas Internacionales y a transportar los distintos tipos de material y la ayuda médica”. “Los historiadores han debatido hasta  la  saciedad  hasta  qué  punto los comunistas  catalanistas dominaron la defensa de la España republicana y qué proporción de los voluntarios internacionales (tanto en el seno de las Brigadas Internacionales como fuera de ellas) eran miembros del partido o simpatizantes que se expresaban políticamente como si lo fueran. Personalmente, creo que aproximadamente entre la mitad y los dos tercios del total eran o  comunistas  o  simpatizantes….”. Ayudaban a la República los partidos comunistas de Inglaterra, Francia, Canadá y Estados Unidos. Pero Rusia convertida en la Gran Sede del Comunismo Mundial, quiso apoderarse de España, luchando para instalar su gobierno en esta nación. En la sublevación de Franco, “cuando finalizó, en marzo de 1.939, el país estaba en ruinas: casi 500.000 españoles de ambos bandos habían muerto”.
Muchos hombres y mujeres se vieron atraídos por el sentido de que los voluntarios del Mundo tenían sensibilidad de seres humanos. Un hombre de esos fue Georges Orwell, que se hizo pasar por amigo de los “rojos” en su petición de hacerse voluntario para luchar en España. Estuvo  voluntario  en  Monflorite, debajo de Huesca, cayó herido y lo trasladaron al Hospital temporal de Siétamo y después marchó a Cataluña, de donde se escapó a Francia, cuando los comunistas lo quisieron hacer desaparecer.
Esto ocurrió en los alrededores de Huesca, mientras la prensa roja quería formar una idea noble de su ocupación, que era a nivel teórico una labor patriótica, pero con persecución de la sencilla población del campo aragonés, en su religión, su sensibilidad y su amor a la Paz. Efectivamente muchos de los habitantes de Siétamo huyeron de dicho pueblo. Un habitante de casa de Lobaco, huido y escondido en una casa del pueblo de Quicena, fue descubierto por los “ rojos” y fusilado. En el pueblo de Plasencia fueron fusilados por los sublevados buen número de republicanos. Ambos bandos de la guerra fusilaban unos a otros. Como vemos fueron perseguidos lo mismo los hijos de esta Tierra, que aquellos que vinieron a pelear por la que llamaban la libertad de España. Si, por que los motivos que buscaban la libertad de España apresando a los padres del pueblo e intentando llevar a sus hijos e hijas  a  las  tierras  de  Rusia. En Siétamo se quedaron muchas criaturas sin padres y en la puerta de Casa Almudévar, pusieron un camión al que iban subiendo los niños y las niñas para llevarlos a Rusia, pues sus padres o estaban en prisión o escapados lejos de Siétamo. De esa forma desterrando a los niños de Siétamo a Rusia, querían conservar o crear, no se sabe, una democracia roja. No se sabe, pues dicen que todavía quedan en Rusia algunos españoles, que fueron llevados a  ella,  durante  la  Guerra Civil.
 En ese camión, aparcado delante  de  Casa Almudévar y convertida en Cuartel, donde tenía su despacho el jefe político  Durruti, anarquista y guerrillero, comenzaron a subir para ser desterrados al paraíso comunista, los niños y niñas de Siétamo. En  primer  lugar debían ser trasladados a Barbastro, donde corrió la sangre de muchos de sus habitantes y de sus sacerdotes, religiosos y personas pacíficas y desde allí volar a Rusia.  
Había ya comenzado el acceso de los niños y niñas al camión, pero un oficial republicano de baja estatura corporal, pero de una gran talla moral, bajó del cuartel, situado en casa de Almudévar, con un sable, como me cuenta la señora Joaquina que era exageradamente largo para su estatura, pues le arrastraba por el suelo la punta de tal sable. ¡Cómo se acuerda la señora Joaquina de los detalles del sable del oficial republicano, en medio de  esa catástrofe!. Me dice la señora Joaquina que su corazón no admitía el destierro de su Patria, de su casa, de su pueblo, de sus vecinos y amigos. Y aquel militar republicano ordenó que no siguieran subiendo al camión aquellos jóvenes y que bajaran el resto. Me dice la señora Joaquina que el corazón del militar para los niños no admitía el destierro de su Patria y ordenó que no siguiesen subiendo niños al camión y que bajaran el resto. Ese portador de la espada era el representante de España y no estaba de acuerdo con  las  disposiciones  inspiradas  por  Rusia, que le daba más importancia a su dominio mundial, por medio del comunismo. La memoria de la señora Joaquina me ha recordado los nombres de muchos de esos jóvenes niños de Siétamo, a los que querían desterrarlos de España a la fría y lejana Rusia. Me ha recordado a otros, entonces niños y niñas, como Rafael de Gaspar y sobre todo a ella misma o sea Joaquina Larraz, que me ha nombrado a muchos de  estos  niños,  que  querían  expulsar de nuestra Patria, como sus hermanos Carmen y Antonio. También a sus vecinos de la calle del  Valdecán, a los hijos del herrero de la Calle Alta y un enorme grupo de hijos de Siétamo, de cuyos nombres ya no me acuerdo, pero sí de su imagen, que conocí cuando iba a la Escuela. 
El ambiente de Siétamo era horrible, pues sus edificios se estaban convirtiendo en ruinas, a los niños quisieron hacerlos desaparecer del mapa de España y muchos “rojos “ de Siétamo se pusieron a fusilar en las paredes de la Huerta, a un pariente, natural de Fañanás, hermano  de una señora que ejerció de Maestra en Siétamo y unos vecinos de este mismo lugar, mataron en Los Molinos de Sipán a varios trabajadores, que allí vivían. Destruyeron en su obra destructora la casa y el Molino de Olivas de José María Calvo.
En una revista de la Guerra Civil, el sacerdote hermano del Cardenal Javierre, escribió sobre dicha Guerra y contaba en sus libros las muertes violentas. En una Revista que se publicaba en la Guerra Civil, sale un artículo, en el que dice que una Compañía de soldados gubernamentales, estaban tomando el sol en las orillas del río Guatizalema. Pasó por su lado un Comisario Rojo y les abroncó por no luchar en la conquista del pueblo de Siétamo. Eran dos cuerpos, uno militar y otro revolucionario y no se entendían.
Pero en esa Guerra se siguió luchando y se derramó mucha sangre española por los campos y ciudades españolas. En el frente de Teruel murió mi joven primo, de apellido Narbona y un pariente suyo de Huesca trajo su cadáver de la Guerra Civil al cementerio de Huesca.  
A mi doble primo Jesús Vallés Almudévar, intentaron destruirle su sensibilidad, fusilando en su residencia de Fañanás a su buena madre y a un joven hermano, dejándolo abandonado en su casa de Fañanás. El alcalde de este pueblo, hombre analfabeto, ordenó la muerte de su madre y de su hermano y sintió su corazón lleno de alegría al hacer correr la sangre inocente de mis parientes. Como no sabía leer, se dejaba llevar por las teorías salvajes de la muerte y así esperaba alcanzar el amor entre los ciudadanos del pueblo. Mi doble pariente Jesús Vallés Almudévar, perdonó la muerte de los suyos y al acabar la Guerra Incivil, perdonó a aquellos asesinos y se hizo sacerdote.
¿No estamos delante de la vida y de la  muerte?. La vida de una madre y de un hijo, fusilados por un analfabeto, desaparecen de la vida, para alcanzar la felicidad de ese alcalde analfabeto.  
En esta madre y en su hijo, se van de este mundo la justicia y llegan el odio y el deseo de una nueva justicia. En el corazón de mi pariente el niño Jesús Vallés Almudévar, se da cuenta del odio y de la injusticia y busca una dicha espiritual, haciéndose sacerdote, para olvidar el odio y la injusticia que abundan entre los hombres.
Murió Mosen Jesús Valles Almudévar trabajando en la liturgia de la parroquia de San Pedro el Viejo, pero ya no volvió por el pueblo de Fañanás. Se acomodó en una antigua casa de Vallés en Castilsabás, al pie de la Sierra de Guara donde iba en numerosas ocasiones a meditar en sus familiares asesinados, al mismo pie de dicha Sierra.
No comprendemos los hombres nuestra estancia en este mundo y van pasando las generaciones humanas por este mundo, pero los hombres seguimos siempre pensando en nuestra vida que es corta y en el progreso mental, que es corto.
Jesús Vallés pensó el resto de su vida en la otra vida y esperó que el Señor lo recibiera en el Cielo.


lunes, 1 de junio de 2020

Angel Claver, altoaragonés




Me acuerdo, con frecuencia de tí, después de haber vivido contigo tantos ratos de conversación en una churrería en la que por las mañanas nos juntábamos para desayunar.
Pero de nuestras conversaciones han salido espacios de la historia de Huesca, en qué comentábamos la antigua vida que hacían tu familia de Claver con la mía de los Almudévar, en Sieso de Huesca. Estaban juntas las casas, como dice en la Segunda Infanzonía de Almudévar : “entre otros casales, existe en el lugar de Sieso el del apellido Almudévar, que ha confrontado y confronta con casas que fueron de Miguel Claver”. De esa proximidad  vinieron matrimonios, como el de Violante Almudévar con un Claver, de cuya unión, más tarde llegó a nacer el Conde de Aranda.
La historia dice que el apellido Claver nació en El Pueyo de Jaca, luchando Guillermo Claver en la conquista de Huesca y como afirma Santiago Broto: ”siendo premiado su valor  con la concesión del primitivo blasón formado de campo de gules con un león de oro que muestra una llave en la mano izquierda, de la cual “clavis” puede proceder el mismo apellido”.Hace escasos meses, me enseñó Angel ese escudo que lo llevaba en su coche para   restaurarlo, siendo de madera y procedente de su antigua casa del Coso Alto.
Hasta que Domingo Claver, alias Valeta, apodo glorioso procedente seguramente de algún lugar de Italia, pasara a vivir en 1515 a Sieso de Huesca, fueron los Claver hombres notables en la Historia, desde embajadores en Inglaterra, alguno luchó en Italia, junto al Gran Capitán, pero destaca la figura de San Pedro Claver, que perteneció a la Compañía de Jesús y que se distinguió por su entrega a los negros con los que se traficaba por entonces en América.
Roberto Claver, militar, que naufragó en un viaje a las Indias, en el que se salvó después de invocar a la Virgen del Pilar, patrona de su casa de Sieso y “en gratitud mandó labrar la portada de la iglesia de este lugar”, donde se ven esculpidas en el pórtico escenas referentes a aquel suceso(1663).
En 1861 se casó con Jacinta Mancho, de Torres de Montes Daniel-Miguel Claver Almudévar.
Estos Claver se extendieron por todo el Somontano, empezando por Huesca, Sieso, Angüés, Coscullano,etc.
Fueron Señores de Lizana y parientes de los Condes de Sobradiel  y de los Barones de Letosa. Parece ser que vendieron Lizana a los Azaras, y tal vez intervino en dicha operación, un Azara, de Siétamo, cuya familia se relacionaba con sus parientes de Barbuñales y con el Conde de Aranda. Entre mis apellidos se encuentra el de Azara y  tenemos como sus descendientes el mismo escudo que los Azara de Barbuñales. Por eso no me extraña la anécdota que me contó Angel, diciéndome que durante la Guerra Civil de 1936, en la Catedral de Huesca, él desde la cripta de los Lastanosa, donde también está enterrado un Azara, intentó correr el túnel, del que dicen que iba desde dicha capilla hasta la antigua casa de los Lastanosa, pero la falta de luz, entre otras cosas, se lo impidieron.
Su padre Ignacio Claver, vivió en la casa del Coso Alto y tuvo que ver en la construcción de la elegante sede de Forestales en Huesca y hablaba con mi padre, al que trataba como pariente. Con los Señores de Aniés  de San Román de Morrano, tenían un antiguo parentesco, igual que con los Almudévar de Sieso. Don Ignacio, asistía a cacerías con el actual don Alfonso Buil Aniés, cerca del Castillo de San Román.
Angel conocía  la historia de su familia, pero nunca se enorgulleció vanamente de ella. Se preocupaba principalmente por sus hijos. Yo creo que se acordaba de su pariente San Pedro Claver, del que sus paisanos los hijos de Huesca, muchos de ellos parientes suyos, no recuerdan sus actos de amor a los abandonados,  pero yo pediré al santo pariente de Angel,  para que contribuya a guardarle un puesto allá arriba, junto con su bella esposa y madre de sus cinco hijos.

Estoy pasando unos días en el pueblo donde nací y me encuentro enamorado de su belleza.


Imagen de la Virgen de Etiopía , traída por mi hijo Mariano.

Cuando  al  madrugar me acerco al balcón, desde este mirador, sólo contemplo y gozo de la belleza de todo lo que está al alcance de mis ojos y de mi tacto, pues al asomarme al citado balcón, me agarré a sus barras de hierro, con lo que su creador el herrero, le aplicó el fuego de su taller y le  dio  martillazos, para que ese metal tan callado, se convirtiera en una obra de arte. Me asomé a  ese  balcón, con sus macetas expuestas,  plantadas de unas plantas florales, que aguantan el frío, el calor, es decir el otoño y el invierno y levantando los ojos hacia el horizonte, se alza elevado el Monte Anador. Hoy está bello, porque desde que volvió mi familia a vivir, después de la Guerra Civil, al lado de ese río Guatizalema, desde el mismo balcón que ahora uso como el punto del que se contempla el horizonte, veía el  Anador, donde en aquellos tiempos no había carrascas que lucieran ese color casi oscuro de sus hojas. Para la  Guerra Civil, los que pasaban por cerca de su cumbre, unas veces aguantaban los disparos y otras caían heridos o muertos, que les disparaban desde Siétamo y ahora, aquel bosque de carrascas que se elevan en el Monte Anador, cortarían la vista de los que disparaban sus fusiles. Durante la Guerra Civil, los que pasaban cerca de su cumbre, aguantaban los disparos que les hacían desde el espacio de los huertos de Siétamo y ahora, aquel Monte Anador, está  revestido  del color de un bosque de carrascas.
Desde el balcón, veo como  siguen por la base del Anador los coches y camiones, pasando por la Autopista desde Huesca hasta Barbastro  y viceversa y por debajo de ella corren las aguas del río  Guatizalema; desde Siétamo se ve el Pueblo de Pueyo de Fañanás  a orillas del río.
Me impresiona la belleza del paisaje, por el que ahora por la autovía se va a Barbastro,  la cual se aprecia, desde el balcón  de casa Almudévar y desde mi balcón se ven rodar rápidos coches y camiones ,en un sentido o en otro. Pero en los pueblos de Siétamo, Velillas y Pueyo de Fañanás ya casi no queda población humana y te acuerdas del cementerio, donde yacen mis antepasados, amigos y parientes, que allí descansan y donde yo mismo seré enterrado con mi familia.
Me da pena abandonar esta cuenca del río Guatizalema, que baja desde á Sierra de Guara a Pueyo de Fañanás y pienso si algún descendiente de mi familia, volverá a vivir en Siétamo.
Contemplo la belleza de nuestra Tierra  y me emociono leyendo el Salmo 148, que dice así: “Alabad al Señor, en el cielo, alabad al  Señor en lo alto.- Alabad todos los ángeles, alabadlo todos los ejércitos.-Alabadlo sol y luna, alabadlo estrellas lucientes .-Alabadlo, espacios celestes, y aguas que cuelgan en el cielo.- Alaben las nubes cristianas al Señor, porque Él  lo mandó y existieron.- Les dio consistencia perpetua   y una ley , que no pasará.- Alabad al Señor en la Tierra, cetáceos y  abismos del mar,- Rayos, granizo, nieve y bruma, viento huracanado, que cumple sus órdenes,-montes y todas las Sierras, árboles frutales y cedros,-fieras y animales domésticos, reptiles, pájaros que vuelan.-Reyes y pueblos del Orbe, príncipes y jefes del Mundo,-los jóvenes y también las doncellas, los viejos junto con los niños,-alaben el nombre del Señor, el único nombre sublime.- Su Magestad sube al Cielo y la Tierra; Él acrece el vigor de su pueblo.-Alabanza de todos estos fieles de Israel, su pueblo escogido”.
Estos días he visto en la Televisión un reportaje, que explica a Cristo en Abisinia o Etiopía y leyendo el libro de los Hechos de los Apóstoles(8.26), me encuentro, con una preocupación sobre el Cristianismo en Abisinia y mi corazón se sensibilizó al ver aquel antiquísimo  País, que desde hace muchos siglos, se ha preocupado por la Religión Cristiana.
Mi hijo Mariano fue como turista acompañando parientes madrileñas a visitar Abisinia y quedó admirando las iglesias antiquísimas, que conservan imágenes bellísimas de la Virgen María, cuidando a su hijo. A los pocos días llegó a Huesca una oscense, que enamorada de la antigua Tierra, donde hace siglos, ya amaban a Cristo. Me trajo mi hijo Mariano de Abisinia un cuadro de la Virgen cuidando al Niño Jesús, y rodeada de cabezas de ángeles ,que los acompañaban. Este cuadro lo he colgado donde conservo restos antiguos y lo miro y me quedo encantado del aspecto de aquella Madre con su Hijo, que durante muchos siglos ha sido venerada por los abisinios.
Allí, en un rincón de Africa, a  mí me parece que en un rincón de  Africa,  está escondida del Mundo, la raza negra abisinia, cuyos hijos están   adorando a Cristo.  A mí me parece que el Mundo no les ayuda a progresar materialmente, pero ellos siguen cultivando el culto a  Cristo. Una curiosidad existe en el Mundo del amor de los abisinios al culto cristiano, que ha sido abandonado desde hace siglos por el Mundo Occidental.
En la lectura del libro  de los Hechos de los Apóstoles, el ángel del Señor,le dijo a Felipe: “ Ponte en camino hacia el Sur, por la carretera de Jerusalén a Gaza, que cruza el desierto”. “ se puso en camino y , de pronto vió venir a un etíope; era un ministro de Candaces,  reina de Etiopía e intendente del tesoro, que había ido en peregrinación a Jerusalén. Iba de vuelta, leyendo al profeta Isaías…Felipe se puso a hablarle y, tomando pie de este paisaje, le anunció el Evangelio de Jesús. Llegaron a un sitio donde había agua, y dijo el abisinio y exclamó: mira agua y Felipe lo bautizó”.
Cuantos siglos hace que entró la fe cristiana en Abisinia, pero en Egipto entró el islamismo, y en él  quedan algunos cristianos  Coptos y Abisinia ha sido un País amante de Cristo y ha conservado su amor a  la fe cristiana.
La raza negra es clásica en la religión de Cristo, pero ¡cómo esa religión cristiana, no hace que ese pueblo progrese en adelantos materiales y espírituales!. ¿les ayudan los cristianos del mundo?

viernes, 29 de mayo de 2020

“In éxitu Israel de Egipto”, la casa de Jacob de un país extranjero.-


En el Misal diario y vesperal, preparado por Dom Gaspar Lefebre O. S. B. que era belga y escribió en el Misal Diario, oye a Santa Teresa, que te dice: “ Acuérdate que no tienes más que un alma- ni has de morir más que una vez- ni tienes más de una vida breve…ni hay más de una gloria, y ésta eterna; y darás de mano a muchas cosas. Tu deseo sea de ver a Dios- tu temor, si no le has de perder- tu dolor, que no le gozas- y tu gozo, de lo que te puedes llevar allá; y vivirás con gran paz.”
Santa Teresa de Ávila, de origen judío, que fue de vida Cristiana, siguiendo la voluntad del Señor aparece en este Misal, preparado por el belga Dom Gaspar Lefebre ,de la Orden de San Benito,  que en la redacción de su Misal, introdujo el Salmo113, In exitu…Israel de Egipto-domus Jacob de pópulo bárbaro.-Consagró Dios a su servicio al pueblo de Judá; y estableció su imperio en Israel.- (Cómo al llegar el pueblo judío que huía de Egipto hacia Israel, se asustó con el mar, que lo  vio  y huyó. ¿Quién hizo retirarse al Mar, cuyas aguas huyeron para dejar pasar a los judíos?). El río Jordán retrocedió  y según el Salmo 113, “los montes brincaron de gozo como carneros, y los collados como corderillos”. El historiador que compuso este Salmo, se pregunta -¿Qué tienes, mar, que huyes; y tú Jordán porque retrocedes?.-¡Oh montes  que saltáis como corderos; y vosotros, como corderillos!-Ante la faz del Señor tiembla la tierra, ante la faz del Dios de Jacob.-Que convierte la peña en estanques de agua, y la roca en fuentes de agua.-……..El Señor  hase acordado de nosotros; y nos ha bendecido.-……Los cielos son del Señor,  mas  la tierra la dio a los hijos de los hombres.-“NO SON LOS MUERTOS LOS QUE ALABAN AL SEÑOR, NI TODOS  LOS QUE DESCIENDEN AL SEPULCRO”.- “MAS NOSOTROS QUE VIVIMOS BENDECIMOS   AL  SEÑOR, DESDE AHORA Y POR TODOS LOS SIGLOS ”.
Pero Cristo, Hijo de Dios, fue muerto por los hombres y “subió a los cielos y está sentado al lado de Dios Padre en el Reino de los Cielos y resucitó al tercer día” mas nosotros que vivimos representados a la diestra del Padre, gozamos del amor de Dios. El  Himno LUCIS CREATOR OPTIME canta la obra del primer día de la Creación, porque Dios crea la luz, y el alma pide poder gozar de los celestiales resplandores. “Al tiempo que va de la mañana a la tarde nos mandas llamarlo día. Ahora que viene la oscura noche, oye nuestras plegarias y llanto.
Para que nuestra alma, cargada de culpas no pierda el don de la vida eterna, al no pensar en nada perenne y al atarse con nuevos pecados.
Llame a las puertas del cielo, y arrebate el premio de la vida; evitemos todo lo dañino, purguémonos de toda maldad.
Óyenos, Padre piadosísimo; y Tú Hijo igual a Él, que con el Espíritu Consolador, reinas por los siglos de los siglos”.
Estos días, en que una enfermedad de la Naturaleza, se lleva las vidas de los hombres en todo el Mundo, uno piensa en la Humanidad , como se da cuenta  en el Salmo  113, que dice: “ NO SON LOS MUERTOS LOS QUE ALABAN AL SEÑOR,NI TODOS LOS QUE  DESCIENDEN AL SEPULCRO”,” MAS NOSOTROS QUE VIVIMOS, BENDECIMOS AL SEÑOR, DESDE AHORA Y POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS ”.
Dice el Salmo 113: No son los muertos los que alaban al Señor, pero NOSOTROS QUE VIVIMOS; BENDECIMOS AL SEÑOR, DESDE AHORA Y POR  LOS  SIGLOS  DE LOS SIGLOS”.
Este Salmo 113, se redactó en el Antiguo Testamento, pero Jesús, base del Nuevo, está en el cielo “sentado a la diestra de  Dios Padre” y predicó siendo “Dios y hombre verdadero” y muriendo en la terrible Cruz por la redención de los hombres.
Las generaciones humanas han pasado por la vida, pero aquellos compañeros que han muerto a causa de la Pandemia, no han sido abandonados por Dios, sino que nos esperan después de su viaje de sus almas desde la Tierra al Cielo.
 

miércoles, 27 de mayo de 2020

Salmo 150 cantado por los hombres, antes y ahora.-



Siempre los hombres han cantado al Señor, y ahora más en estos días dolorosos, en que su Justicia , se ha extendido por todo el Mundo, siguen los hombres pidiendo la salud de sus cuerpos. Y los hombres recuerdan su Justicia y al ver con qué rapidez mueren miles de personas por todo el  Mundo, piden al  Señor que “perdone nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores”. Los hombres estamos en esta vida en el mundo de un modo temporal, porque Adán y Eva, a nuestros primeros padres, los creó el Señor y pensó en hacerlos felices en el Paraíso Terrenal, pero estos dos seres humanos, pecaron, fueron separados de Dios y expulsados del Paraíso. Se sabe por la Historia Sagrada que una serpiente fue la que sugirió  a Eva que se comiera la fruta del árbol del conocimiento del Bien y del Mal. Dios le había dicho a Adán que tenía libertad para comer cualquier fruto del Paraíso, menos la fruta del árbol que daba el conocimiento del bien y del mal. Este árbol que producía esta sagrada fruta en el Edén, era producida por dicho árbol, del que nos ofrece “una versión corta de este jardín, en la Biblia, que aparece en el libro de EZEQUIEL”. No se conoce ninguna cita de le la montaña sagrada en el Génesis y sin embargo, su libro “describe en esta cita de Ezequiel  a un rey que camina por una montaña sagrada de Dios en el Edén”. “Dios le dijo a Adán que podía comer cualquier cosa del jardín, menos la fruta del árbol del conocimiento del bien y del mal”. Y muy pronto fue tentada Eva por una serpiente y comió de la misma y le dio a Adán esa manzana para que comiera de ella.
Adán y Eva, que recibieron el mandato de Dios y lo rechazaron de que no debían comer “ el fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal”, desobedecieron, cometiendo una falta importante contra Dios y fueron castigados de inmediato, lo que los llevó a “la caída de la Humanidad”. Por la que el pecado y la muerte entraron en el Universo por primera vez. Adán y Eva fueron expulsados del Jardín del Edén, para no volver jamás esa vida feliz y obediente a Dios.
Me miro en el misal que usé siendo todavía un niño y me encuentro con el Salmo 150, de los judíos, que cantaban : “Alabad al Señor en su Santuario; alabadle en el firmamento de su poder. Alabadle con sus prodigios; alabadle por su inmensa grandeza. Alabadle al son de clarines; alabadle con el salterio y la cítara. Alabadle con panderos y a coro; alabadle con instrumentos de cuerda y el órgano. Alabadle con timbales sonoros; alabadle con timbales de  júbilo. Todo espíritu alabe al Señor.”
Después de este Salmo 150, que está escrito en mi viejo Misal: Haz, Señor, que se apaguen enteramente en nosotros las llamas de los vicios, pues diste al bienaventurado San Lorenzo fuerzas para superar el incendio de las llamas, y los tormentos.
El hombre está formado por espíritu y por su cuerpo, como un animal, de los que Dios ha formado multitud de cuerpos. Cuando muere llevan sus restos corporales al cementerio, pero su espíritu sube al cielo a la diestra de Dios Padre. ¡ Cómo, ahora ignoramos nuestra ruta celestial, que los profetas, en la Historia Sagrada, investigan la vida de los hombres, como el Profeta Ezequiel y desaparecen de la Tierra, en un vuelo misterioso!.
El hombre tiene una doble vida, la espiritual y  la  material. La parte humana física del hombre, ha llenado el Mundo de sepulturas y la espiritual, nos da la esperanza de la subida de nuestro espíritu hacia el cielo, porque Jesucristo Dios y hombre verdadero, resucito al tercer día y “está sentado a la diestra de Dios Padre”. Cuando muere el hombre en multitudes, su cuerpo se va al cementerio y el espíritu sube al Cielo.

lunes, 25 de mayo de 2020

Soledad en SIÉTAMO a causa de la peste.


     
                                           
Sentados con mi esposa delante de la puerta de nuestra casa, estábamos acomodados  en una silla casa uno, contemplando la tranquilidad de esa noche en que se iba apagando poco a poco la luz del día. Si, se nos iba apagando poco a poco, el ambiente de aquella Plaza Mayor, porque la luz del día, se nos iba marchando, lentamente, disminuyendo  su  intensidad,  siendo ocultada por la oscuridad de la noche. Me parecía que el tiempo nos lo daba el Señor que lo  estaba apagando poco a poco, ante nuestras miradas de la vida.
El ambiente de la Plaza Mayor de mi pueblo de Siétamo, que recordando el año de 1.936, por  no  poder olvidar  aquel  ambiente  guerrero,  que lanzó  por el suelo de la dicha Plaza, que nos hace  recordar aquella cruel Guerra destructora, del Palacio del Conde de Aranda hasta las más humildes casas,  y un monumento pétreo, sobre el que se alzaba la Cruz de Cristo. Hoy, aquella bella columna que nos recordaba a los vecinos de Siétamo, una dirección hacia el Cielo, que desde allá arriba, nos estaba esperando el Señor, ha perdido la piedra y se restauró con ladrillos macizos y amarillos. Hoy delante de la Cruz   reconstruída por el ya difunto albañil, hijo del pueblo de Siétamo “Emiliano Boira”,  que con ladrillos, levantó una  hermosa columna de gran belleza, sobre la que se alza en lo más alto de ella una Cruz de hierro forjado, que eleva al cielo, el recuerdo de los que por debajo de ella pasaron, de los que entonces, quedamos algunos todavía vivos y muchos más muertos. En lo más alto de la columna se yergue una hermosa Cruz, que aquel entonces  ya  viejo  Alcalde, la reservó para recordar al pueblo, que todos seríamos bendecidos por ella el día de nuestra muerte.
Estábamos sentados con mi esposa Feli, cada uno en su silla, mirando hacia lo alto la hermosa Cruz, que nos hacía ver, al mismo tiempo que su belleza, el principio de nuestra guardia, observando un sol brillante, que nos hacía recordar , al lado mismo de la puerta de nuestra casa, la iglesia parroquial, con sus arcos pétreos de la Lonja, que defienden de la lluvia, a los que, como ahora a nosotros, nos invitaba a contemplar el cielo.
Ahora ya no estaban en la Plaza Mayor “los señores, señoras y niños” de Siétamo ,como cuando, un “ramo” de niños y niñas” inocentes, iban subiendo en un camión, para llevarlos a Rusia. En aquella ocasión, la entonces niña Joaquina, estaba entre aquellos niños, para subir al camión que había de llevarlos a aquel Imperio dictador. Hoy es Joaquina la única mujer, que todavía nos sigue contando, historias y cuentos antiguos.
Han  pasado  muchos  años desde entonces y en aquella Plaza Mayor, sólo se respira Paz. No circulan por esa Paz, hombres, mujeres y niños, que de aquellos tiempos sólo queda la señora Joaquina Larraz y Latre, en la calle Mayor del Pueblo, y mira por una ventana para recordar aquellos tiempos de odio y de miseria, que pasaban los ciudadanos de la Villa.  No cuidaban sólo por Joaquina, hombres, mujeres y niños, sino que el silencio del ambiente hacía pensar  en  la continuidad de la vida que debía dominar, en aquel  pueblo. Han pasado muchos años y ahora no se dan escenas de Guerra, pero en el ambiente ya no se da una Paz  alegre y pacífica, porqué está el pueblo dominado por “una peste oscura”, que no deja salir de sus casas a las escasas personas que quedan vivas en el pueblo.
Pero después de una esperanza en la Humanidad, paró un coche y de él bajó una bella y buena señora de la moderna casa del difunto señor Avelino y su hija la bondadosa   Pepitina,  nos saludó y nos dio explicaciones de que  Huesca capital, empezaba a gozar o mejor dicho a sufrir una guerra contra la salud humana, donde hombres, mujeres y niños, llevaban unas caretas, que les ocultaban sus rostros,  como si fueran víctimas de una guerra, que entorpecía el trabajo y el placer de los ciudadanos, que circulan ,como si estuvieran en un entierro, que recordaba la antigua salida a la calle de la Procesión de  Viernes Santo, tapando  las caras de los devotos con velos, como ahora sin motivo religioso, por caretas que salvan la vida de los cuerpos de los ciudadanos. Hay una bondad que afecta a todo el mundo, ya que caminan los ciudadanos con sus rostros llenos de miedo, ocultando su personalidad  como si fueran víctimas de una Guerra, que mataba y entorpecía el trabajo y el placer de sus ciudadanos, que en Viernes Santo, circulan, como si estuvieran en un entierro, que recordaba los asistentes la Procesión del Viernes Santo con los asistentes ,como ahora sin motivo religioso, sino por una crueldad que afecta a todo el Mundo, ya que caminan los ciudadanos con sus rostros ocultando su personalidad, por esas cortinas, que ocultan esos rostros llenos de miedo
La señora Pepitina, amiga de mi esposa, que llegó a nuestra puerta,  junto a la entrada en nuestra casa, paró el coche y se quitó la triste careta de una  guerra terrible y nos contó, unos ocho días antes, como se murió su buena madre, a la que no pudieron asistir más de cuatro hijas, en su entorno. Venía de la capital oscense, en que había comenzado  a trabajar en las ciudades, en algunas actividades, que empiezan a dar cierto trabajo.
Pero el Señor no permitió que quedáramos solos la señora que venía de trabajar en Huesca, porque se acercó a nuestro lado, muy cerca de nosotros el joven Vicentico, al que todavía se le adivinaban por la superficie  de  su rostro, unas manchas rojas producidas por la “peste”, que inunda el Mudo en estos días. Un tanto alejado de nosotros, nos contó los sufrimientos que padeció a causa de la moderna enfermedad, que ha invadido la Humanidad. Había superado el mal, que ha matado a miles de seres humanos, y en medio de la conversación, se apartó un momento a su casa, que está  al lado de la nuestra, y volvió con una maceta de flores y se las dejó al lado de mi esposa, porque se acordaba, del cuidado y el interés que ella tuvo con su salud y lo agradeció con flores.  

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