miércoles, 27 de febrero de 2013

El ferrocarril y la autovía por Canfranc

Canfranc estación


Los Pirineos han sido siempre un “Pais”, francés y español, abandonado, sobre todo, por el Sur. Al francés Luciano Briet, en 1913, la Diputación Provincial de Huesca, en colaboración con la Real Sociedad Geográfica de Madrid, le dieron la oportunidad de publicar  el libro “Bellezas del Alto Aragón”, en la Imprenta de Justo Martínez, en el Coso Bajo,  nº 4. El escritor  Ricardo De Beltrán y Rozpide, en 1913, escribe el Prólogo del libro de Briet y dice que “aquellas gigantescas moles montañosas de tonos marmóreos con sus grandes manchones de nieve y enormes hendiduras, por cuyas profundidades se despeñan los torrentes…todo  ello es lo mismo que en los días de Felipe II, porque, como dice un moderno  pireneista  francés (Briet),  el Alto Aragón, es la raya de Francia, que exhala todavía el perfume de las tierras vírgenes; allí no se oyen los cascabeles  de la Diligencia, ni mucho menos, el silbido de la locomotora, allí no se han removido ni pavimentado, gargantas ni desfiladeros para abrir carreteras.

De la misma forma que ya no se escuchan los cascabeles de las diligencias, tampoco se escuchan los silbidos de las locomotoras, porque aunque en el año 1928, se abrió la Línea del Canfranc, más tarde se cerró. En  1970 cayó el puente de L´Estanguet y allí se abandonó esa vía ferroviaria, que tanto sacrificio había costado a los aragoneses, concretamente a los de mi pueblo, según me dijeron, algunos de ellos.  



“Todo ello es lo mismo que en los días de Felipe II, porque como dice un moderno pireneista francés (Briet), el Alto Aragón, en la raya  de Francia, exhala todavía el perfume de las tierras vírgenes”.                                                                                 El año 1020, ya fue famoso el apellido  de  los Bardaxí, y en 1462 es nombrado “Antonio Bardaxí”, como Señor Jurisdiccional de San Juan de Plan y justicia de todo el Valle. Así como el escritor del Prólogo del Libro de las Bellezas del Alto Aragón, escribió en 1913, que “todo es lo mismo que en los días de Felipe II”; yo me acuerdo de que los Bardaxí, siguieron viviendo por el Pirineo, hasta la mitad del siglo XVI y que en aquellas fechas, Felipe Bardaxí fue bandolero y espía del Rey Felipe II. El citado Felipe Bardaxí, tenía atemorizados a los hijos del Valle, hasta que lo mataron en San Juan.

En Graus se conserva la casa de Bardaxí de Puyarruego, cuyos miembros bajaron a vivir a Graus, en una casa  hermosa, en la Plaza Mayor.

Esta familia de Bardaxí de Puyarruego, vivió antes en este pueblo, con una capilla de San Victorián, en su casa, pero al vivir en Graus se casó el heredero de tal casa, con María Ana Azara, la única hermana de los numerosos e inteligentes Azara de Barbuñales. Estos Azara eran amigos del Ilustre Conde de Aranda y entraban en Siétamo a visitarlo, así como a sus parientes, los Azaras de Siétamo. Por aquellos tiempos, en Siétamo se casó una Azara, con un Almudévar, venido de Barluenga y en mi casa se conserva el escudo de los Azara, habiéndose destrozado otro, construido por los Azara, en la Parroquia de la Iglesia, dentro de  casa Almudévar. La no numerosa población de aquellas tierras del Alto Aragón pertenecía a la Infanzonía. “El Rey Pedro IV de Aragón firmó el año de 1360, el día 28 de Abril, en Zaragoza, un privilegio reconociendo la Infanzonía de todos los habitantes de Puyarruego”.




Los Pirineos son una enorme cadena montañosa, que algunos conciben como un patrimonio a partir entre Francia y España, como se ve, por ejemplo, recordando la Historia de Navarra, del Béarn y de Aragón. En el Tratado de Verdún el año 843, se declaró al Béarn parte de Francia, pero durante siglos osciló entre la independencia y la sumisión, a Francia, a Aragón, Navarra e incluso a Inglaterra. El Béarn participó en la Reconquista de Almudévar, Zaragoza e incluso Valencia. Numerosos pueblos del  Alto Aragón fueron fundados por los bearneses, como Buil y otros en Valencia. El pueblo tenía necesidad de vivir en común con el Midi y todavía quedan en el Pirineo, pueblos que llevan a apacentar sus vacas al otro lado de la frontera. Otros, como Ansó, en invierno, llevaban sus ovejas a la Tierra Baja, pero sus mujeres, subían a Oloron a realizar trabajos caseros. Por los pueblos de Torla, acudían para las fiestas de los pueblos, del lado francés, y eran obsequiados con pollos, que exhibían en sus bailes y a los que hacían correr carreras. Se casaban los del Sur y los del Norte, con mozas francesas y españolas y algunos bajaban a vivir a España, para no ir a las guerras coloniales. En Hecho  todavía queda la costumbre de ir a la Escuela de Oloron,  como lo sigue haciendo Hugo García, que tiene un comportamiento alegre y optimista. San Eulogio de Córdoba, subió a Siresa, por donde se cruza el Puerto de Palo. Allí, en Siresa,  se encuentra el antiguo Monasterio que hay encima de Hecho, donde copió, igual que en el Monasterio de Leire, antiguos escritos más antiguos. Por esa Frontera pasaban los peregrinos de Santiago de Compostela. Era,  además el camino por el que se bajaba desde el Bearn a Zaragoza y por donde bajaron los bearneses, que fundaron pueblos, como Buil y otros, en el Alto Aragón, conquistaron Almudévar y Zaragoza. En Valencia fundaron, otros grandes pueblos. En Navarra y Siresa estuvo Eulogio de Córdoba por los años de 849 y 451. Era alojado por los monjes del Monasterio de Leire.  

Como digo en el principio de este artículo, todos los habitantes del Pirineo, franceses y españoles, tenían la misma ilusión Pirenáica.

Cuando me acuerdo del Bearn, se despierta en mi corazón aquella poesía, que dice:”Douce France, douce France, le pays de mon enfance”, porque de allí bajaron a Almudévar, mis antepasados, a los que se les cambió su nombre original por el árabe de Almudévar.Dicen que el castellano en los años de 1572, se conocía por muchos bearneses, que estaban unidos al pueblo de Navarra, que tenía la disglosia  vasco-castellana. En 1529, nació el poeta, que coleccionó una serie de poesías latinas, francesas,  italianas, vascongadas y castellanas; se llamaba Bernad du Poey. Era bearnés,  como el Rey Enrique III de Navarra, rey en 1572 y de Francia con el nombre de Enrique IV, en 1589.

Le dedicó a su príncipe Don Enrique de Bandoma, los siguientes versos en castellano:

A Don Enrique de Bandoma. Mirad al que luce así, entre las estrellas,-Y más que otro ninguno resplandece,-Que las pasadas famas todas ellas- A éste cederán que aquí parece:-Don Enrique de Bandoma se llama,- Cuyo valor tan claro se parece-Tema cual ves eterna fama,- Y dará mucha luz a Francia con su fama.

Este poeta estudió en Pau y en Oloron,donde actualmente estudia el sobrino de mi amigo Piku.

En Francia se hicieron banqueros los hermanos Casaus,tíos de mi padre Manuel Almudévar Casaus, que se establecieron en Huesca. Todavía quedan en mi casa recuerdos de sus muebles y un cuadro, en que aparecen los campesinos franceses, bailando bailes regionales.

El Conde de Aranda, aragonés, español y embajador en varios países de Europa, iba desde Siétamo a un balneario del Midi. Mi abuelo Manuel Almudévar Vallés, hizo  lo que tantas veces y en tan variados tiempos, han hecho otros españoles, es decir pasar a Francia, en huída política, huyendo con el señor Vilas el dueño de Las Castañas de Mazapán y Borau de Liesa. Era los tres carlistas y huían de los liberales.

Todavía pervive la devoción a San Urbez en los Pirineos, hasta el Somontano en el pueblo de Ola. Este santo vino de Burdeos, e hizo de pastor en muchas zonas de la Montaña y fue, al parecer superior en la iglesia de La Onsera, en la Sierra de Guara. Dicen que en los siglos III y IV y en el siglo V, llegaron  los bárbaros y en Puyaruego, San Victorián fundó un Monasterio, en tiempos tan antiguos.

Carlomagno, nacido en el año 794, recorrió Navarra y Aragón hasta Zaragoza. Tampoco este gran Emperador consiguió resolver los problemas de identidad de los Pirineos.

Se vivieron también luchas con los protestantes, como los cátaros, en cuyo combate participó Felipe II, con la colaboración  de los Ballarín de Puyarruego.

En una Guerra con Francia, sus hijos se apoderaron de la Cerdaña.
Puente del Estanguet derruido.

Aún está derruido el puente del Estanguet, del ferrocarril del Canfranc.  Allí permanece la ruina de la frontera central de Aragón, que hace crecer los deseos políticos de independencia, al Este y al Oeste de los Pirineos, con la ilusión de ser Cataluña y el Pais Vasco, los que comunicaran el resto de España con Europa. Aquí, después de la citas que se hicieron después de la  Guerra Civil, a los altoaragoneses, no ha progresado nada el poder de las autoridades de “Huesqueta”, ya que hicieron que  la noble Osca, renunciara a crear una extensión industrial, como la qué se extendió  por Cataluña y Pais Vasco.

El problema del Nacionalismo Aragonés, siempre me ha preocupado y decidí subir al Monasterio de San Juan de la Peña, para preguntarle al Conde de Aranda, allí enterrado, si creía o no,  a Aragón, como una Nación.

“Llegué con respeto a su tumba, y le hice mi pregunta en castellano y en aragonés, pues su tía Ana Francisca, escribió en tal lengua, pero no me contestó”. ¿Cómo iba a contestar?, ¡si estaba muerto dentro de su tumba!. Pero “creí entender que me invitaba a leer sus ideas, que están plasmadas en muchos libros”.


“Así lo hice y me di cuenta de que un español tan Ilustre General, Embajador, Presidente del Consejo de Castilla, no tiene embarazo alguno en hablar de la Nación Aragonesa”.

Joaquín Costa era amante de Aragón y soñaba con hacerlo la zona con regadío más extensa y fértil de España. Con sus grandes propósitos, llegaron a emocionarse y a ocuparse, el grausino Angel Samblancat y Manuel Bescós Almudévar. Este en su libro La Gran Guerra, expone una traducción del manifiesto catalanista “Espanya Gran”, a los que el mismo Bescós añade comentarios sobre el devenír del nacionalismo. Escribió Bescós: “Ojalá que mi tierra aragonesa, sintiera como Cataluña el florecimiento imperioso de su virilidad y la aspiración potente de su autonomía!.

Pero fue el mismo Manuel Bescós Almudévar, el que mandó retirar la Edición de Epigramas, en que deseaba que Aragón sintiera el amor de Cataluña por su Autonomía e independencia. Pero aquella imaginación de Silvio Kossti, Manuel Bescós Almudévar, era inmensa, pues en sus libros, aparecen a torrentes los nombres de escritores, filósofos, religiosos y toda clase de intelectuales humanos. Pero  la razón le hizo darse cuenta, de que  esa pasión, de su imaginación, podría  perjudicar el éxito de sus dos hijos, los hermanos Bescós, en su Carrera Militar, en la que llegaron a Generales.

Hay mentes imaginativas que hacen soñar a los hombres con utopías y que hacen que la Historia, tenga que estudiar, en lugar de Épocas de rápido progreso, retrasos de siglos, por ejemplo el de la comunicación fácil entre España y Francia, a través de los Pirineos Silvio Kossti, se dio cuenta de este fenómeno, pues su familia fue en España,  un ejemplo de ingenio y de trabajo. Fue grande la convivencia entre su hija María Cruz Bescós y las hermanas de mi padre, mis tías Teresina y Luisa.

Como también han sido ejemplos de trabajo y de virtud, los Bescós, de Panzano y de Santa Cilia, que siempre fueron trabajadores, ordenados y la monja, de apellido Bescós, de Santa Ana, que en Panzano creó una escuela, para difundir la cultura, por Aragón y por su capital Zaragoza. La hija de Silvio Kosti, María Teresa Bescós Lasierra de cien años de edad, con su hija también llamada María Teresa Alamán Bescós, estuvieron en Panzano a visitar a sus parientes, también, como ellas, los Bescós, y además, entre otros, a los que también eran parientes de los Almudévar de Siétamo, a través de los Azara. Estos le dieron un libro de la vida de su común pariente Madre Bescós. Esta Teresa Alamán Bescós, ha muerto soltera, pero ha amado a su madre, asu familia cercana y a la de Panzano y Santa Cilia. Ha sido abogada en Europa, en la Naciones Unidas y ha soñado con la creación última del Paso de los Pirineos por Aragón.Ha buscado la europeización de España, en lugar de la conversión de las Regiones en Naciones Independientes.  

La comunicación con Francia, en tiempos ya pasados, cuando el vino español era muy solicitado  por los franceses, la recuerdo cada día cuando en la escalera de mi casa del pueblo, me miro  una fotografía de un carro de transporte de vino de Borau, de Torres de Montes, pasando por Siétamo a Canfranc. Me decía mi padre que cuando llegaba alguna carga de vino con más grados de los que toleraban  los franceses, no se lo dejaban pasar. Pero entonces, se acercaban a alguna fuente y echándole agua, le bajaban los grados alcohólicos.

El Alto Aragón ha estado supeditado al Poder Central, porque entre otras cosas, sus habitantes no podían negociar libremente con el ganado mular, que en aquellos tiempos equivalía a los tractores, automóviles y camiones, en el funcionamiento correcto de la agricultura,  el transporte y el comercio. Para ver ese ambiente de contrabandistas, basta leer una obra de Don Ramón Arán, sobre los contrabandistas. Hasta muy recientemente han invadido zonas del Pirineo, los maquis.

No sé, si esa dictadura, ha influido en el deseo de independencia de catalanes y vascos, cuando aquí en el Alto Aragón, hemos aguantado con más calma, su influencia. Se han protegido más que en Aragón sus lenguas originales, aunque en Aragón, esas lenguas eran más variadas. Además se han protegido más las comunicaciones de España con Francia, pero por Cataluña y Pais Vasco, cuando en Aragón se ha abandonado el Paso de Canfranc, que, hubiera contribuido a la industrialización de Aragón y a ayudar al comercio valenciano.

Quedó aquí apagado el nacionalismo aragonés. Pero tuvo una época, cuando Manuel Bescós Almudévar, escribió su obra “ La Gran Guerra”, donde expone las ideas de Costa y de Angel Samblancat, que participó de las ideas barcelonistas. “Este libro en su segunda parte, se abre con un manifiesto catalanista, llamado de la “España Gran”, a los que siguen sabrosos comentarios de Bescós,  sobre la urgencia y el porvenir del regionalismo”.”¡Ojalá que mi tierra aragonesa-escribe Bescós-sintiera como Cataluña el florecimiento imperioso de su virilidad y la aspiración potente de su autonomía!”. Sigue diciendo Manuel Bescós: “Para prosperar nuestro ideal regionalista, nos falta un factor intelectual poderosísimo, de personalidad y diferenciación, que vosotros tenéis: el idioma propio”. ¡Cómo estimula Bescós el ejemplo de Cataluña, cuando dice!: “Por eso es preciso que vayáis delante en el camino…y marquéis el rumbo de las demás Regiones”.

¡Qué atrevimiento tuvo Manuel Bescós, al tratar de envolver a Aragón con el Nacionalismo catalán! De ese Nacionalismo Catalán se debió de dar cuenta Manuel Bescós, pues ya desde Carlomagno, siguiendo por Napoleón, se sentían unidos a la Península Ibérica. Pues como dijo el secretario adjunto del Consejo de Europa, ”el compartir el patrimonio común es tanto más importante cuanto que esta cadena no es sólo fronteriza entre dos países sino también paso obligado entre la Europa del Nordeste y el mundo ibérico”.

Ese paso es dificultoso y el hombre tarda cientos de años, y a veces miles, en resolverlo. Un campesino del pueblo de Used, en lo alto de la Sierra de Guara me contaba como subía desde Huesca a su casa en el pueblo serrano, con sus caballerías. Había tramos en el camino que tenían una gran pendiente y en el invierno cuando nevaba y helaba a aquellas mulas tenía que echarles en algún momento, alguna manta en el suelo, para que no resbalaran. 

Lo mismo les pasaba a los técnicos que tenían que construir las comunicaciones de Francia con Suiza y con Austria. Y eso está ocurriendo en Francia con el paso pirenaico de Canfranc, del que en 1853, se hizo el Manifiesto de los aragoneses a la Nación Española. No se acabó la línea hasta el año 1928. Pero el hundimiento del Puente de l’Estanguet en 1970, no ha permitido mantenerlo en  uso. Desde Bedous hasta Canfranc, existe un desnivel, que me hace recordar la circulación casi imposible entre Huesca y el pueblo de Used.

España ha esperado siempre la solución de la comunicación ferroviaria y la automovilística con Francia y ha gastado enormes cantidades en la Estación de Canfranc y el poco utilizable Túnel de Somport.

Francia también ha tenido grandes dificultades en llegar a resolver el problema de Canfranc, porque en el año 2009, se hizo un proyecto ferroviario, con el propósito de crear un autopista ferroviaria, ”cuyo objetivo es limitar la saturación en el tráfico rodado al desviar una parte del transporte de mercancías en camión al ferrocarril”. Este problema se presenta en Canfranc, con la doble utilidad que ha de dar el estrecho Valle de Aspe, para el  paso desahogado del ferrocarril y de la autopista, pero ¿lo dará o no lo dará?.

Es decir que los franceses quieren una “autopista ferroviaria”, “que salga de París hacia el Sur y llegue a la frontera española. Esto permitiría además que a largo plazo se pueda pensar en la Alta Velocidad entre Pau y Huesca, ya que los franceses harán una especie de horquilla entre Burdeos e Irún, acercando así la alta velocidad a la ciudad francopirenáica.

De ahí, se podrían enlazar trenes rápidos hasta Canfranc y se conectaría Pau con Toulouse.

 De ese modo, se generará una red amplia que fomente este transporte, tanto para pasajeros como para mercancías”…

Además quieren darle un rodeo hacia el interior, para acercarse a Pau desde Dax. “Así se facilitaría el plan TGV (tren de gran velocidad), entre Burdeos y Toulouse, y sería mucho más factible hacer luego un ramal hasta la frontera con Aragón, en concreto con el Canfranc”. En una reciente cumbre hispano-francesa, se acordó iniciar los estudios de viabilidad para reabrir el túnel” 

El año 1982, tuvo lugar la Conferencia de las Regiones Pirenáicas y el Ministro francés Labaterre,recordó que Aragón le preocupaba el Canfranc y a Aquitania, siemtre había manifestado su  voluntad de plantear su apertura. Aquitania que ya intervino en la reconquista de Almudévar, de Zaragoza y de Valencia, fundando pueblos  en ella y ahora, sentía que eran mayores las fronteras de tipo económico y cultural, que las físicas. Las cantidades de maíz que vienen cada día del Bearn a España, muestran nuestra solidaridad.  

En esta lucha, ya casi eterna, para unir las Naciones europeas, se reciben noticias, unas positivas y otras que hacen desespera a los aragoneses de buena voluntad. Por ejemplo el Diario del Alto Aragón del día 18 de Febrero de este año de 2004, en su primera página dice que el ministro de Transportes del Gobierno francés, ”ha reiterado la apuesta de Francia por el desarrollo de las comunicaciones con España a través de los extremos de la cordillera  pirenáica en detrimento de Aragón. El tráfico que pasa por Somport  lo considera “débil” y  prefiere no hablar de Vignemale”.

Esta noticia es como para que los aragoneses desesperen de conseguir unir Madrid y Valencia con París, pero yo creo que no hay que perder la esperanza, porque los aragoneses, han demostrado su tozudez o su entereza en realizar primero el ferrocarril de Canfranc y más tarde el túnel de Somport. No hay que tener solamente en cuenta una apatía o indiferencia de los franceses ante nuestras pretensiones, sino que realmente el túnel carretero de Somport, es una  perforación muy bien trazada, pero se encuentra con el Valle de Aspe, que es demasiado estrecho, sus habitantes viven del turismo y los forasteros les han inculcado  sus teorías ecologistas. Me dice un conductor de camión, que transporta harinas de cereales, que en la parte francesa, después de la construcción del túnel, no ha mejorado la circulación notablemente y en su empresa oscense siguen transportando sus productos por Irún.
Tunel del Somport

Ahora  vemos que el Túnel del Somport, no da oportunidades a los accidentes automovilísticos dentro de él, sino que la mayoría de los accidentes se producen en Francia  y no en el túnel, que como dicen en Europa es el más seguro de toda ella, ya que costó 240 millones de euros. Esos accidentes en el vecino país se deben a que la diferencia entre el túnel y las carreteras que salen hacia el norte, se puede comparar a la que existe entre el día y la noche.

El Somport será el fin de una autovía que saldrá de Sagunto, allá en Valencia, pasando por Teruel, Zaragoza y Huesca y por la que comunicarán con Lérida,  Pamplona  y además con Madrid, lo que acercaría Francia a Marruecos, que tiene una gran relación con Francia. Ya sabemos que cuando llegan las vacaciones son innumerables los franco-marroquíes que cruzan España para ir y volver a Marruecos.

Francia está proyectando responder al esfuerzo español, destruyendo las travesías pirenáicas y para ello está pensando en crear autopistas ferroviarias y autopistas del mar, que facilitarían su comercio con Orán, a través del Mediterráneo, pero que no olviden que Marruecos, está mejor comunicado a través de España y todavía lo estará más cuando se construya el túnel de Gibraltar. Tal vez la causa de esos proyectos sea su crisis económica, pero que se den cuenta de que si distraen las comunicaciones por Canfranc, todavía perderán más. Se dan muchos accidentes en el Valle de Aspe, lo que les ha obligado a crear nuevas variantes de rutas al pasar por los pueblos. Este detalle les hará darse cuenta de la necesidad de mejorar la carretera porque su construcción no dañará al medio ambiente y disminuirán los accidentes.

Me decía el conductor de camiones de una Fábrica de Huesca, que cuando abran la autovía desde Sagunto a Somport, se dará un enorme aumento de la exportación de cítricos, porque los valencianos prefieren venir por Aragón que por Cataluña.

Cuando se acabe la autovía de Sagunto a Canfranc, se verán obligados los franceses a mejorar su tramo hasta Pau y entonces quedarán  unidas Zaragoza con Toulouse, porque la parte del Bearn es más favorable para crear en él una autopista. Se entusiama el conductor camionero ya que exclama: ¡entonces  pasarían muchos camiones alemanes y franceses hacia España! y habría más alegría para toda clase de comercio.

Si les parece difícil a los franceses mejorar las comunicaciones por el Valle de Aspe, ¡calculen por qué no les parece bien iniciar el túnel de Vignemale!. En Pau parece ser que tienen gran interés en que funcione el tren que pasa por Canfranc y esta situación hay que aprovecharla para que podamos ir a Francia “al chachachá del tren”.

Hay quien dice que la autovía y el ferrocarril crearán dificultades al turismo de Jaca, pero hay que tener en cuenta que en la zona de dicha ciudad, hay terrenos abundantes para que dichos medios de comunicación se puedan realizar sin estorbar al turismo jacetano.

Los aragoneses desde hace más de dos siglos han estado empeñados en crear buenas comunicaciones con Francia y han recurrido a la Monarquía, ya que Alfonso XII en 1882 estuvo en Huesca, visitando la Catedral y el salón subterráneo donde se montó la Campana de Ramiro el Monje. Alfonso  XIII repitió la visita en 1903. En 1928 se inauguró la línea con la presencia de Alfonso XIII y del Presidente de Francia Gastón Doumergues.

El camionero al oírme decir eso de la venida a Canfranc de los Reyes de España, exclamó: ¡pues habría que decirle a Don Juan Carlos que viniera con  frecuencia al túnel de Somport!.

Entonces Francia pensaba en la mejora de sus comunicaciones con Orán y con Marruecos, mientras los aragoneses y los habitantes del Midí francés, siempre han pasado a uno y otro lado del Pirineo.

A muchos les parece que Francia quiere que haya un enorme muro entre dos estados europeos, cuando los aragoneses nos seguimos empeñando en volver a convivir con los bearneses, donde hay tantos apellidos comunes como Lafarga, Lapetra, Larrosa, Lacleta, Morlans, etc.,etc.

Pero Francia, por medio del Secretario  de Estado francés de Transportes, Domonique Bussereau, dice la prensa, que trabaja en un proyecto para la puesta en marcha de una “autopista ferroviaria” entre la región de París y la frontera española, que tal vez, SOÑANDO, “podría entrar en circulación en el horizonte de 2009-2010”.

Soñando hemos vivido los aragoneses con el Paso Europeo del Canfranc, pero ahora que parecía que se iban a resolver muchos problemas, están creciendo las dificultades económicas, para invertir dinero en ese Paso magnífico, que daría beneficios a Francia, por convertirse, no sólo en el la Estación Central de Europa, sino también del Norte de Africa, por Marruecos. Aragón y España entera, verían crecer su población y su economía.

Después de tantos tiempos pasados, esperando la ejecución del Paso Pirenáico de Canfranc, aun nos quedan a los aragoneses y españoles todos los deseos de verlo acabado, y de comprobar cómo va subiendo la economía en Aragón y en toda España. No sé,como o estamos agotados de tanto esperar. Yo me acuerdo de que cuando era todavía un niño de bajar en la estación de Ayerbe, en una parada y luego, al ponerse en marcha el tren, subir a él corriendo detrás del mismo y saltar al estribo del vagón.
Sepulcro de la Familia Abarca (San Juan de La Peña)

Cuando le quise preguntar al Conde de Aranda si Aragón era Nación, no me escuchó, pero ahora yo creo que los que se van muriendo, estarán esperando, en el otro mundo, que los llamamos por medio de algún super moderno teléfono.

Yo,como no creo ver los pasos aragoneses del Pirineo terminados, después de muerto esperaré, no sé si inútilmente para mí,me enteraré de algo. Me queda el consuelo de que si yo no me entero,cuando lleguen los nuevos pasos, mejorará la vida y la economía de mis conciudadanos.

El Doctor Don Antonio Lacleta


Doctor Antonio Lacleta

Ha recibido este conocido y querido doctor, la Medalla al Mérito Profesional de la Real Academia de Medicina de Zaragoza. Y los ciudadanos que hemos contemplado su vida, como él mismo ha contemplado la nuestra, en periodos de salud y de enfermedad, nos hemos encontrado con una satisfacción, en nuestros corazones. Porque hemos estado pendientes de nuestra salud, a través de su fonendoscopio, aparato explorador de nuestra respiración y a través de sus manos, de nuestra circulación sanguínea y, dentro de su actividad vital, en la Medicina, en la política y muchas otras actividades, él demostraba un interés enorme por nuestros cuerpos y por qué no decirlo, en nuestra sicología, en nuestras actividades, en nuestra vida. Porque a “Lacleta”, como lo llamaba la gente, lo encontrabas, lo mismo en algún acto religioso, ya dedicado al Santo Cristo de los Milagros o al Patrono de Huesca, San Lorenzo, como podías encontrarlo en actos políticos en el Ayuntamiento o en cualquier acto humano, que a veces no puedes olvidar. Por ejemplo, cuando murió mi padre en la ciudad de Huesca, en medio de la tensión dolorosa del momento, llamé a Don Antonio Lacleta, que a los pocos instantes, apareció con su porte tranquilo y sereno, y en pocos minutos, hizo que el cuerpo de mi padre, se encontrara en Siétamo. Y ahora, yo, te encuentro en el ambiente amplio, donde se respira a café, sentado en un corro de sillones, donde te reúnes cada día, con varios amigos, ya jubilados de las actividades de sus vidas, como tú,  de tus múltiples actividades médicas, políticas, urbanísticas, de preocupación por el pasar de los desgraciados, por las festivas en que en cierta ocasión, en que estabas bailando con María Antonia Vázquez, esposa de José Antonio Llanas Almudévar, tu enamorada esposa Luz, os separó. Tu esposa ha sido verdaderamente la luz de tu vida y entre ambos habéis traído a la vida, otros hombres que os imitan e vuestras cualidades. Y allí estabas, sentado en el sillón hotelero, con tus noventa años, encima de tu cerebro y en el interior de tu anatomía. Esos noventa años no le pesan, si no todo el amor que ha tenido a los que conoció en su paso por esta vida. Ese interés  humano no lo debe a sus noventa años,  que no le pesan, si no a su pasado, ya que siempre se ha interesado por los que sufren algún dolor en sus cuerpos, pues siendo Doctor en Medicina, se ha interesado por el destino del hombre, pero no sólo del físico,  sino de su psicología, ya que llegó a ser Alcalde de la ciudad de Huesca y quedó relacionado con todos los seres humanos de esta ciudad. Al pasar por el Hotel, sentí una larga ausencia de su personalidad, porque siempre que tuve una conversación con él, me llenaba de satisfacción su amabilidad, su rectitud y sobre todo el amor que ha tenido a lo largo de su vida con  todos los que se cruzaron con él, en el camino.A pesar de su avanzada edad, está en el sillón del Café, como un rey en su trono y domina la conversación entre todos sus compañeros, que cada día acuden a escucharle. A veces, calla y agacha la mirada, pasándose una mano por el rostro; parece ser una mano fuerte, una varita mágica, que se pasa por delante de sus ojos, iluminado su cerebro. Es un aragonés puro,  pues con su apellido no puede confundirse con un individuo de lejana raza, pues su apellido de La –Cleta, en las lenguas pirenáicas, quiere decir puerta y valla, que rodean un espacio, en el que se cuidan reses de ganado. Es un apellido simbólico porque en su vida ha cuidado siempre el ganado con espíritu,  de sus compañeros en la vida. He comentado su trabajo y sus festivales en su paso por la vida, pero nunca le he oído quejarse del accidente mortal de un hijo suyo, que lo está esperando, allá arriba, en la Gloria.              

sábado, 23 de febrero de 2013

Teófilo García y su perro navarro




Cuando Teófilo García, nacido en el pueblo navarro de Asarta, en el camino que conduce desde Pamplona al Valle de Berrueza, que muga con la Sierra de Santa Cruz de Campezo y que sirve de límite entre Navarra y Alava, se fue a pasear por el monte, acompañado de su perro pachón navarro, con el que en otros tiempos de atrás, salía a cazar. En esta ocasión se querían tanto, que simplemente se acompañaban el uno al otro. El sabía que por aquellos terrenos, habían estado cazando varios alaveses, que habían arrendado aquel monte para cazar jabalíes. Cuando ambos compañeros volvían de pasear toda la tarde y empezando  a oscurecer, de repente a Teófilo le sorprendió la presencia de un enorme jabalí, que surgió de un zarzal, en el que estaba escondido; pesaría el animal más de cien kilos y como estaba herido, usó el comportamiento, que dichos animales tienen por costumbre, cuando por sus cercanías se aproxima alguna persona. Iban por un camino, en cuyos lados proliferaban encinas y bojes y como acabo de relatar surgió de repente de un zarzal muy espeso un jabalí con su boca abierta, que dejaba contemplar, asustando a Teófilo, unos grandes colmillos, que parecían navajas agresoras. Ante tan cruel amenaza, se cayó el que iba a ser atacado por la fiera y lanzó un grito de desesperación,  al verse indefenso y con su vida en auténtico peligro y con la perspectiva de sufrir crueles mordeduras.”"Chin” su fiel perro, al escuchar tal grito, acudió en defensa de su amo o más bien de su compañero y se lanzó sobre el jabalí, mordiéndole en las orejas y en el cuello y jugándose su vida por defender la de su compañero. El dueño tumbado seguía en el suelo, temblando de pánico y contemplando la dura pelea que mantuvieron los dos animales, hasta que el perro logró hacer huir al atacante, quedándose Teófilo libre de una muerte terrible. Pero la emoción no acabó con esta huída del jabalí, sino que se hizo más emotiva con el comportamiento de su compañero el heroico perro  navarro, “Chin”, que se acercó a su dueño y le lamía la cara, como queriendo aliviarle el sufrimiento que había padecido.

Hoy, día veintiuno de Noviembre del año 2004, me encontré con ambos compañeros, paseando por un camino entre Zizur Mayor y Zizur Menor y el perro, al verme lejos ya empezó a ladrarme; yo permanecí tranquilo y su dueño lo llamó y en consecuencia, nos hicimos amigos con el dueño y con el perro. Teófilo estaba lamentando los trece años, con que ya cuenta su pachón navarro y me recodaba sus cualidades de cazador de toda clase de especies, como, concretamente de las codornices,  a las que marcaba de un modo clarísimo, llegando a cogerlas con su boca antes de ser abatidas por la escopeta.

Todavía me ha recordado la amistad que tuvieron él y su perro con una de esas codornices, que la tuvo en su casa y compartía sus juegos con “Chin”, hasta que su mujer la mató y no la quiso comer Teófilo,  pero tampoco su fiel amigo, el perro pachón navarro, al que Teófilo ha identificado toda su vida con el  gracioso nombre de “Chin”.         

martes, 19 de febrero de 2013

Van desapareciendo nuestros pueblos


Monasterio San Victorian



El día veintidós de Diciembre del pasado año de dos  mil seis, el escritor  de Puyarruego, que siempre manifiesta sus sentimientos y pensamientos aragoneses, le firmó su libro “José un hombre de los Pirineos”, a mi hijo Ignacio. Este lo leyó emocionado y me lo regaló. Yo también lo leí. Había leído otros libros suyos y en su obra “ Bardaxí” sobre “cinco siglos de historia de la pequeña nobleza aragonesa”, encontré como escribe sobre la familia Azara de Barbuñales, emparentada con los Azara de Siétamo, antepasados míos.”En Siétamo, no lejos de Barbuñales, alzaba sus muros de arenisca dorada el palacio de los condes de Aranda, amigos de la casa de Azara. Un tío de María Ana era canónigo de la catedral de Huesca. Cuando ( Azara) iba a visitarlo pasaba por Siétamo. Se detenía en el palacio de los condes. Admiraba los salones. Allí había libros y estampas, telas exóticas y muebles hermosos: todo el lujo tranquilo y claro, confortable y pulcro que promovían los ilustrados del siglo como ambiente donde desarrollar tertulias razonables, conversaciones interesantes y debates acerca de la felicidad del género humano conseguida por medio del desarrollo de la inteligencia y de la riqueza”. Esas palabras me impresionaron porque en mi casa quedan algunos muebles de los Aranda y unos bellos mosaicos, que mi padre recogió entre las ruinas del palacio. Aquellas piezas quizá fueran fabricadas en Valencia, donde el Conde de Aranda tenía unos talleres de mosaicos, donde a sus obreros les introdujo, en aquellos viejos tiempos una especie de seguridad social.
Una hija de la casa Azara de Siétamo se casó con un Almudévar Altabás, que bajó de Barluenga y originario este segundo apellido de Grañén, siendo parientes de los Azara y los Bardají  y María Ana Azara, la única hermana de los Azara de Barbuñales se había casado con Bardají. de Puyarruego. Todos aquellos eran gente noble, ya que Almudévar era infanzón como los Azaras y además uno de sus  antepasados fue Bayle en la recientemente conquistada Villa de Almudévar y otro fue Señor de Aniés, junto a San Román de Morrano. Escribe Vicén Dó Río en su obra “Linajes de Aragón” : Miguel Almudévar Guiral de Sieso,”celebraría matrimonio con Doña Paciencia de Aniés, heredera de este Señorío, pasando todos los derechos y posesiones a los Almudévar”.  Es que estoy pasando de la alta nobleza de un aragonés, Conde  y Marqués,  y apellidado Abarca, a la  infanzonía aragonesa de José Castillón Peiret, que excepto su período de servicio militar, pasó toda su vida trabajando en la aldea de la Mula; se llamaba José Castillón Peiret y Severino Pallaruelo en su obra “Bardají”, dice que todos los altoaragoneses eran infanzones. En el año 1360, ”El rey Pedro IV de Aragón firmó el día 28 de Abril en Zaragoza, un privilegio reconociendo la infanzonía de todos los vecinos de Puyarruego”, con los de Sin, Muro de Bellós y Coscojuela de Sobrarbe”.
Severino Pallaruelo describe la historia de la familia Bardají y de todos sus vecinos, desde que tuvieron su residencia en Puyarruego con su capilla de San Victorián. Escribe del antiquísimo origen del Monasterio  del mismo Santo, que vino a las laderas de la Peña Montañesa por los años cuatrocientos y pico, donde había un convento, que habían fundado los visigodos. Pasaron después a Graus, donde en su casa estaba “el salón …. presidido por el busto del Azara presumido (como lo llamaba una descendiente suya), mientras caía el ocaso suave del estío ribagorzano”. Severino en su obra no habla mal de nadie pues sólo cuenta lo que ha visto en sus investigaciones  y que nos hace pensar en la dureza de la vida  de aquellas pobres gentes, en la crueldad de aquellos que convertían los sacrificios de la misa en sacrificios por  los que el pueblo tenía que empeñarse. Y corre la historia y vemos como pasan los franceses que se mean en las pilas de agua bendita, de los carlistas y por fin de la guerra civil del año 1936, en que se oía decir: “ni esa mujer es tuya, ni aquella mía, todas son de todos” y destruyeron  el Palacio de los Aranda en Siétamo.
Pero Severino siempre se ha acordado de la Peña Montañesa y del Monasterio de San Victorián y muy cerca de ambos encontró a José Castillón Peiret, al que ha conocido profundamente en la aldea de La Mula, donde, ahora, vive sola una hermana suya. La vida de José recuerda la de aquellos infanzones de Sin, Muro de Bellós y Coscojuela de Sobrarbe, cuando escribe Severino: ”En la Mula, en la vida diaria de José, permanecen vivos y en pie de igualdad todos los sentidos, se mantienen en la misma jerarquía del vocabulario que durante muchos siglos rigió la vida de nuestros antepasados. Los términos elementales ocupan el lugar primordial”. Efectivamente los vecinos de los tres pueblos tenían que aportar los alimentos  en una comida que celebraban juntos,  a saber “los de Cosculluela  hayan de proveer el vino necesario y los del Muro de Vellós y Puyarruego el pan y los del lugar de Sin la carne”.”Al obscurecer, cuando ya no quedaba pan, ni carne, ni vino recordaban el motivo de la reunión. Entonces…alguno de los reunidos sacaba el pergamino del viejo privilegio del Rey Pedro y después de leerlo en voz alta preguntaba a los demás si renovaban los acuerdos de hermandad”.
Igual que los de Cosculluela y Puyarruego cenaban al pie del hogar, José cenaba “sentado en la cadiera, cerca del fuego, el olor del humo y el crepitar de la llama”. Acompañado por perros y gatos “la obscuridad envuelve la casa perdida en los montes olvidados. Las estrellas están en el cielo. El humo asciende. La luna mira, con ojos de plata, los precipicios de la Peña  que se alza sobre la aldea. Y José, José de La Mula, cena sentado cerca del fuego”. Si, en la vida de José “permanecen vivos y en pie de igualdad todos los sentidos, como “fuego, ganado, casa, humo, noche, brasa, pan, agua” Y estos términos los expresaba José otras veces en su “fabla” aragonesa, que por desgracia va desapareciendo, ya que ahora es difícil poder escuchar a las gentes “fablar” o hablar en esa “fabla “ o lengua, que conmovía el corazón. A los habitantes de los pueblos les decían que hablar en “fabla “ era “hablar mal o charrar  basto” y éstos no han defendido el “conservar las formas puras y evitar el mestizaje lingüístico”, es decir su castellanización. ¡Cómo las iba a defender José, que vivía junto con su hermana, en medio de una inmensa soledad!, ya que unos doscientos pueblos y aldeas de Sobrarbe y Ribagorza han desaparecido. “Ahora sólo habla los martes”, porque como no escucha o “ascuita o trucar d’as astrals en os troncos d’os arbols”, ni  cada día la voz de los leñadores ni contempla subir el humo de los cuidadores de las colmenas, siente la necesidad de buscar algún lugar donde hablar con otros hombres y ese lugar es el pueblos de Ainsa, en que cada martes se celebra un mercado. Iba a dicho mercado pero no sólo a comprar sino a hablar con viejos conocidos, con los que había cortado bosques o les había vendido cañablas o miel. No podía aguantar esa soledad de su casa en la que no se escuchaba ni un “sacre”.
Severino Pallaruelo, examina su tarea etnográfica en la vida de José en el medio de la Peña Montañesa, en que se encuentran su propio pueblo Puyarruego,  el Monasterio de San Victorián y la aldea de la Mula y estudia los resultados de las obras de Violant y Simorra, de Andolz y de otros franceses o alemanes, de los que dice: “Entre el colorido vivo y cambiante de la realidad y los tonos ajados del viejo escenario de un teatro anacrónico, los etnógrafos suelen  optar por los segundos”.
Pero el libro de Severino Pallaruelo no es una obra de teatro anacrónico, sino que “todo es como la poesía o como la literatura en general: inútil pero necesario”. Es que Severino habló mucho con José, como dice cuando escribe: “habla de cualquier tema,  mezcla los relatos de viejos acontecimientos con las descripciones de trabajos, de paisajes y de sentimientos propios y ajenos”. La lengua en la que José se expresaba era la misma de Severino de Puyarruego: el aragonés.
Los “sentimientos propios y ajenos” llegaron a los corazones de los lectores de “José”,como me dice el catalán Antonio Segales Alegre,que ha vivido muchos años en Siétamo y en el Paraguay, cuando en una carta de 2006,me escribe “Con la lectura de la obra de Ignacio Almudévar “Retablos del Altoaragón” y la de Severino Pallaruelo, titulada “Bardaxí”, aseguro que se puede llegar a tener la pretensión de conocer bien, lo que ha sido y es todavía, la vida del Somontano y del Alto Aragón, con sus gentes de carácter firme y noble, con personalidad modelada por su entorno”. Conoció la obra de Severino porque es un consejero de una Asociación sobre  Don Félix de Azara
Mi hijo Ignacio Almudévar Bercero, ha viajado a la aldea de La Mula a recordar a José y a ver si podía conocer a su hermana, a la que tanto quería, porque no se vendía las ovejas, a pesar del cansancio que le producían, porque le entusiasmaban a ella. Al preguntarle si la había visto,  me contestó: su hermana se camufla  con el paisaje porque desaparece como los lagartos, como si estuviese mimetizada con la tierra y con las plantas. Ignacio guarda no sólo la poesía de La Mula, sino también una cuchara de madera, trabajada por José y numerosas fotografías que saca cuando sube al lugar donde nació ese aragonés ejemplar, al que Severino Pallaruelo ha dedicado un gran libro.
Cuando vea a Severino, le preguntaré por la querida y solitaria hermana de José.