Los Monegros han sido
espacios enormes y casi siempre faltos
de agua. Se han creado pantanos, canales y acequias para convertirlos en
huertas, dejando a otras comarcas más cercanas a la Sierra e incluso serranas
con proyectos de regadío, pero que no se
han atendido nunca. Tampoco a los Monegros le llegan todas las cantidades de
agua que necesitarían para convertirse en un paisaje verde, por lo menos como
lo fue antes de que se fletaran los barcos que habían de formar parte de la
Armada Invencible, porque casi todas las sabinas que se alzaban en esas tierras
tan secas, fueron taladas para obtener nobles maderas para aguerridos barcos,
que fueron destruidos en su mayoría. Por ejemplo en río Alcanadre, que recoge
las aguas del Flumen, discurre por los Monegros y en el pueblo de Pedruel por
donde pasa este río, Albasini quiso hacer una presa para desviar aguas por
Santa Cilia de Panzano a Vadiello y con esas aguas en invierno se llenarían
balsas en Aguas , Ibieca y Liesa con las que se podrían regar unas pocas
hectáreas, que nunca ofenderían la enorme extensión de los Monegros y
suministrarían a Huesca y a su
Somontano. Pero con sus aguas no se remedian los riegos ni de por arriba ni de
por abajo. El difunto señor Carrera tenía colgado en su casa un cuadro pintado
por él, en que se ven sobre el río Alcanadre,
flotando los testículos del Caballo del Caballero francés Roldán ,que
perdió cuando tuvo que saltar la apertura
u osca que abre dicho río en la Sierra. Ya lo dijo un campesino del
Somontano: “¡ por los cojones rescatarán los males de la sequía en los Monegros
y en el Somontano!”. ¿De donde sacarán el agua para “Las Vegas” monegrinas?.
Unos dicen que del Alcandre, otros que del río Ebro, algunos que si de
Biscarrués y otros que de Yesa. Mi amigo “el íberico integral” que tiene un
restaurante en Adahuesca y hace oír bellas canciones por aquellos pueblos del
Somontano, ha tratado entre otros con Jordi Puchol y dice que éste trataba con los franceses
para traer a Barcelona el agua del Ródano; si la trajese, afirma Miguel Reina
“el ibérico”, que podrían acercarla a los Monegros. El río Garona nace en el
Valle de Arán y cerca del refugio de la Renclusa, en la provincia de Huesca
nace un afluente del Garona, pero no creo que venga de uno u otro de esos ríos
el agua para los casinos o los prados de hierba del golf. Los monegrinos se alegrarán con tanto juego,
con tanta diversión y con tanto dinero, pero su población no creo que aumente,
si no es por la afluencia de extranjeros, como me explicaba Miguel, que en Francia algunas mujeres moras
decían : “las moras conquistaremos este país con nuestros vientres”.Sin embargo
sus casinos estarán llenos, sus carreteras o prolongadas avenidas las correrán
y recorrerán múltiples automóviles y autobuses, porque muchos extranjeros
llegarán en avión a Zaragoza o al recién estrenado aeropuerto de Monflorite.
Habrá que ofrecer a los visitantes delicados vasos de vino para que se olviden
del Wysky y de otras bebidas que alcoholizan a las personas. ¡Qué bien le
vendrá al Somontano esa afluencia de consumidores de el agradable y oloroso
jugo de sus viñas!. Supongo que no todas las músicas que se escuchen en las
salas de fiesta de Las Vegas, no serán producidas por tocadiscos
ultramodernos, sino que también podrán
hacer sonar sus instrumentos los músicos zaragozanos y los que residen en el
Alto Aragón, ya en su capital oscense o en Barbastro, Monzón y en los pueblos
del Somontano, como por ejemplo en Adahuesca, donde el “ibérico “ Miguel y su
hijo encantan a sus aficionados con sus cantos y con sus instrumentos
musicales. Vendrán los turistas nórdicos y se dejarán el dinero, acudirán los
africanos, los vestirán como faraones y harán los servicios a los que vengan en
busca del ocio. Unos producirán el dinero, otros producirán o se reproducirán
para que continúe el ocio y los monegrinos se olvidarán de su vieja soledad
para vivir una nueva. Jugarán los visitantes juegos pacíficos, como del golf,
otros aparentemente tranquilos pero que llenan los espíritus de sensaciones de
fracaso o lucharán aquellos hombres gruesos para divertir a los nórdicos. A
orillas del Alcanadre, si los catalanes devuelven la ornamentación de la Virgen
de Sigena, sus monjas seguirán rezando para que el río no arrastre los órganos
reproductores de los aragoneses, como se
llevó los testículos del caballo francés del Caballero Roldán.
miércoles, 20 de septiembre de 2017
martes, 19 de septiembre de 2017
José Palacio Alfaro, que vive en Arbaniés
A José Palacio
Alfaro, lo conocí, cuando estuvo de Concejal en el Ayuntamiento de Siétamo.
Ahora no lo veo, porque casi como yo, se ha hecho mayor y no es fácil verlo en
Arbaniés, porque, a veces, vive fuera de tal pueblo. La última vez que lo vi,
fue en Huesca, ocasión que tuvimos de tomarnos un café, frente a las Oficinas
del Diario del Alto Aragón. Ya nos conocíamos cuando yo había acabado la misión
de ejercer de Alcalde en el Ayuntamiento de Siétamo y había José Alfaro,
entrado de Concejal en dicho Ayuntamiento. Ahora ha pasado alguna visita por
los Hospitales, pero entonces era un hombre sano y con ganas de recordar
tiempos pasados, unos gobernados por hombres de derechas mezclados con otros de
izquierdas y otros por izquierdistas mezclados también por políticos de
derechas. Si eran de una de las dos formas políticas, unos asistían a dicha
Política para salvar sus propios intereses, con algunos miembros preocupados
por mejorar el nivel de vida de todo el pueblo.
JOSÉ PALACIO
ALFARO, era un hombre que había sufrido la
citada lucha política, lleno de buena fe y sufriendo, lo que escasamente podía
darle esa lucha, en pueblos tan pequeños. Juan Antonio Palacio Maestre, casado
con Ana Alfaro, fue el padre de José Palacio Alfaro, habiendo nacido en Siétamo y muerto en Zaragoza en 1979. Fue un
muchacho, que muy joven, pero lleno de entusiasmo para aprender trabajo
especializado y con dieciséis años de edad, en 1917, marchó a París, capital de
Francia con sus hermanos José y Perico,
y también quiso marchar con ellos, Julián Piedrafita, vecino de su casa. Eran
unos hijos muy inquietos por el trabajo y por prosperar, tanto que en Francia
se hizo “Maestro de obras”.
En estas
circunstancias, empieza en España la Guerra Civil el día 18 de Julio de 1936,
que no acabó hasta el uno de Abril de 1939. Mi amigo José Palacio Alfaro, que
todavía vive, era hijo de Juan Antonio Palacio Mestre. Escribe José Palacio
:“Cuando estalló en 1936, la Guerra Civil, se vino a España para luchar con los
Rojos como voluntario. Estaba en Intendencia, encargado de suministrar los
víveres a la Tropa”. Se dieron cuenta de que perdían la Guerra y por tal
circunstancia: ”en 1939 se acogió en un
barco para marchar a Méjico (a un pueblo llamado Aguas Calientes); junto con
otros republicanos, estaba SALVADOR DALÍ. No llegaron a zarpar, pues en el Puerto de Valencia, salían los
barcos con destino a Méjico con los últimos combatientes republicanos. El
primer barco consiguió salir pero el segundo, donde iba mi padre con SALVADOR
DALÍ, entre otros, no pudo salir, pues las tropas nacionales, rodearon el
Puerto ”. Continúa el escrito del hijo de Juan Antonio Palacio Maestre, escribiendo
lo siguiente:”Los trasladaron a la Plaza de Toros de Valencia, me decía mi
padre. Cuando llegaron a dicha Plaza, había una yerba, que les llegaba a la cintura, y a la
semana de estar ahí, era como la de un Campo de Fútbol”.
“SALVADOR DALÍ,
que por aquel entonces no lo conocía nadie, pintaba en las paredes de la Plaza
de Toros, con los carbones de las hogueras que encendían para calentarse por
las noches, unos dibujos maravillosos”.
José Palacio
Alfaro, que estaba impresionado por el dolor y las muestras de odio entre los
enemigos de la Guerra, se sentía feliz al ver el arte y el amor a la belleza de
DALÍ, porque decía: “SALVADOR DALÍ, que por aquel entonces no lo conocía nadie,
pintaba en las paredes de la Plaza de Toros, con los carbones de las hogueras
que encendían para calentarse por las noches, hacía unos dibujos maravillosos.
De Valencia trasladaron los presos para Alicante y estuvo prisionero en el
Castillo de Santa Bárbara”. No se sabe si de este Castillo lo llevaron al
Castillo de Monzón, donde también estuvo prisionero y de ahí a la Cárcel de
Huesca”. No se sabe si en Huesca estuvo cierto tiempo, pero da pena recordar si
estuvo con Juan Palacio, Maestre en la cárcel oscense o si lo trasladarían a
otro lugar.
En Huesca
estuvo Juan Palacio Mestre cierto tiempo y su hermana Antonia Palacio, casada
en Arbaniés con Lorenzo Carilla, cada dos días le llevaba la comida a la Cárcel,
andando quince kilómetros para ir a Huesca y otros tantos para volver a
Arbaniés.
Cuando salió de
la Cárcel, estaba dolorido por el fracaso de su fuga a Méjico, por sus épocas
de Cárcel, pasadas en diversos lugares y con un corazón aliviado por la
compañía de un Artista como DALÍ, que ayudó a pasar los malos momentos vividos
en la prisión. Pero lo peor para su sensibilidad, fue el asesinato de su abuelo
José. Delante de la Casa Perico en Siétamo,
a la edad de 90 años, le dieron con una pistola, un tiro en la cabeza.
La verdad es que recordar aquellos asesinatos, acongojan mi corazón y me hacen
pensar en que como dice su nieto José Palacio Alfaro, “aquellos nacionales no
sabían leer ni escribir”. ¡Cómo coincide la afirmación de José Palacio Alfaro, que el asesino de su abuelo, “tal vez pensó en soñar con los asesinatos del Alcalde rojo de Fañanás, que era también
analfabeto y que, durante los mismos días, en que mataron al abuelo de José
Palacio Alfaro, dicho Alcalde de Fañanás, también analfabeto, fusiló a mi tía
Vallés Almudévar y a su jovencísimo hijo!. Estas Guerras Civiles, me recuerdan el
horror causado por esa Guerra también llamada Civil.
Sigue
manifestando José Palacio Alfaro que “Cuando mi padre salió de la Cárcel, se
trasladó a Zaragoza, donde se encontró con mi madre Ana Alfaro, que también era
de Siétamo y con catorce años más joven que mi padre”. Su padre se puso a
trabajar en la Empresa de Construcción AGROMÁN, como encargado general y en
1945, se casaron y tuvieron dos hijos, el mayor José Orencio Palacio Alfaro y
una hermana Aurora Palacio Alfaro, tres años más joven que José. En su vida,
Antonio Palacio Mestre, creó grandes obras, como, por ejemplo el Puente de Santiago de
Zaragoza, las dos últimas Torres del Pilar, el Hotel Corona de Aragón, La
Romareda, Campo de Fútbol, la Base Americana
y entre otras obras en Monzón, edificó la Monsanto. Juan Antonio Palacio
Mestre, era un trabajador infatigable y tenía un gran sentido del Arte.
Cuando Juan
Antonio Palacio Mestre, acabó su vida de lucha en la Guerra del año de 1936, y
sus penas en la Carcel, marchó a Zaragoza, donde se encontró con Ana Alfaro,
que también era de Siétamo; se casaron y tuvieron dos hijos, uno José Palacio Alfaro y una
hermana llamada Aurora Palacio Alfaro, tres años más joven que José.
Desde estos
hechos generacionales, hasta que un día, después de muchísimos años, hará unos
cuatro o cinco, estando de conversación
en Siétamo con mi convecino Soler y su esposa zaragozana, aparecieron por la
Plaza Mayor, una señora que debía tener unos ochenta y nueve años de edad,
acompañada por su única hija y por su nuera. No la conocíamos de nada, pero la
zaragozana Virtudes de Soler, la conoció en alguna ocasión en Zaragoza y nos
declaró su identidad. Virtudes nos presentó y enseguida comunicó a los vecinos allí presentes, que se
trataba de una conocida suya, que se había marchado del pueblo hacía muchos y
largos años. Se trataba de Ana Palomar, pariente de otras hermanas Palomar, que
tuvieron su casa en la Calle Alta. Entonces acompañamos a la anciana por el
pueblo de Siétamo y acudimos a la calle Baja, entre el número cinco y el seis,
pues esas casas habían sido derribadas para la Guerra Civil. Lloraba la anciana
Ana Palomar y con lágrimas en los ojos contó, que “A José Palacio, padre de su esposo, le
pegaron un tiro de pistola en la cabeza, en la puerta de su casa en la Calle
Baja, entre el número cinco y el seis, que
ya tenía noventa años de edad y no sabía leer ni escribir. Hacia esas casas nos
dirigió, tocando ella, con sus manos las
paredes de las dos casas, donde en tiempos estuvo situada la suya, que como
tantas otras, se destruyeron para la Guerra Civil. Esta muerte ocurrió el día
24 de Abril, de mil novecientos treinta y ocho”.
Ella misma nos
encaminó hacia su antigua casa y no cesó de tocar con sus manos, las paredes de
las dos casas, donde en tiempos estuvo situada la suya, que como tantas otras
se destruyeron para la Guerra Civil. Tenía todo su cerebro lleno de los
recuerdos de aquella salvaje Guerra, pues al marcharse miraba con un gran
cariño, el llamado Huerto del Cura, que fue de su abuelo José. Desde la puerta
de su casa, en aquel mes de Abril de 1938, en que mataron al anciano José Palacio,
se veían las ruinas del Castillo-Palacio del Conde de Aranda, en el que, como
dijo la anciana Ana, vivió su familia compuesta por su padre Orencio Alfaro y
su madre Cristina Palomar y siete hermanos, nacidos todos en Siétamo y una de
sus hermanas, a saber Dorita, había nacido en el Castillo-Palacio. “Desde el
punto de la Calle Baja, se contemplaba el Castillo-Palacio y “Ana contaba que
había una horca (de la que yo todavía me acuerdo) en el patio del Palacio y que
utilizaron los moros, que después de la Reconquista, trabajaban para los dueños
del mismo Palacio. También hablaba de las vajillas doradas y que las robaron y
destrozaron todas”.
En mi artículo
Ana Alfaro, dice esta protagonista: “De aquel lugar fueron a la Calle Alta y
allí la anciana, se paró en Casa Alfaro, que fue la casa de su madre y se
emocionó tanto que besó la puerta de dicha casa”.
Ana Alfaro
Palomar, después de estar ausente durante muchos años de Siétamo, fue por un
rato la Reina del Lugar, pues nos emocionó a todos con sus recuerdos de las
casas y del Castillo-Palacio, donde vivió,besando y tocando las puertas y las
paredes de esas casas. Se acordaba de los bailes que en aquellos viejos tiempos
se echaba la gente y desde luego que también ella quiso entrar en la iglesia, para
recordar el mundo pasado y el futuro eterno. Exclamaba: “Siétamo, Siétamo, que
guapo que eres y qué lejos que tengo que estar lejos de Ti”.
Juan Antonio
Palacio Mestre, ya murió y fue amante del Arte y del Trabajo. Tuvo el consuelo
de convivir con el Genial Artista SALVADOR DALÍ y acabó las Torres del Pilar de
Zaragoza, fue patriota, pues volvió de Francia a España para defender la
Democracia. En España se mezclaron múltiples ideas, que la condujeron a la
Guerra. Pero Juan Antonio, cuando acabó su prisión, se dedicó al progreso de
España y se casó con la buena mujer de Siétamo, doña Ana Alfaro Palomar.
Ya casi no
quedan en Siétamo habitantes que recuerden estos hechos, como yo soy uno de
ellos, pero escribo este artículo, para que haya en mi pueblo, un recuerdo
eterno de este Matrimonio, que pasó del Castillo Medieval al progreso, que se
veía venir. ¿Vendrá?.
jueves, 14 de septiembre de 2017
Aurora Pardo Royo
Hebillas visigodas encontradas en las ruinas de la ermita
Museo Provincial de Huesca.
|
Esta señora es Maestra Nacional,
nacida en tierras de Soria, casada en plena Sierra de Guara, con el agricultor don José Calvo, en el pueblo de Coscullano;
tiene noventa y dos años de edad y ha dedicado su profesión a realizar el bien entre las familias de
varios lugares. Y especialmente en la Escuela de Coscullano, como así lo
ha proclamado el pueblo el día diez de
Septiembre de este año de 2.017. Ha sido Maestra en las Escuelas Públicas, pero
al mismo tiempo ha sido Maestra de la vida humana. Nació en la noble y rústica
tierra de la provincia de Soria y se casó en la hermosa Sierra de Guara y ambas
tierras místicas, influyeron en su vida espiritual, que la han convertido en
una mujer religiosa y trabajadora, para hacer felices a los demás.
Yo conocí su vida de Dueña de
Casa y educadora de niños y de niñas, en Coscullano, cuando yo era Veterinario
de ese pueblo y la Señora Maestra Nacional del mismo pueblo era Doña Aurora Calvo,
por ser esposa de don José Calvo. Ahora que ya han pasado muchos años, nos
encontramos en la puerta de nuestra casa de Huesca, al lado del Parque
Municipal, cuando viene de trabajar en el Ropero, que es una Cooperativa
Caritativa de Huesca. Pero no sólo durante años se ha dedicado a ejercer su
amor al prójimo o de ir a visitar las iglesias, en que cada día va a oír Misa,
por qué hay días en que no sólo
participa en la Misa, sino que hay otros días que la sigue una por la mañana y
otra por la tarde y yo le pido que rece por mí y ella me pide que le de algún
escrito, de los que a mí, me gusta
escribir. Ha pasado su vida de Maestra, pero no puede olvidar a aquellos niños
a los que educaba y no puede en Huesca, donde ahora vive con su hija y con su
familia, olvidar como en otros tiempos, los niños que acudían a la Escuela. Subían los vecinos de Coscullano a la partes
altas de la Sierra y “recogían su cosecha de “alborzas” y en castellano
madroños, tan agradables para comerlas solas o con anís y azúcar y en otras
ocasiones recogían fajos de leña, que a
lomos de algún asno o cargadas en un carro, llevaban a vender a Huesca… donde
adquirían alimentos, que consumían con sus verduras, sus corderos, sus cerdos,
gallinas y pollos y también sus huevos, acompañados todos ellos por el vino que
producían”. En sus caminatas por lo alto del Término Municipal, llegaban a
contemplar los restos de una antigua ermita Visigoda y en ella encontraron una
moneda de los Bárbaros y dos hebillas, que se puede contemplar en el Museo de la Plaza del
Seminario, en la ciudad de Huesca.
Siendo yo mismo Diputado
Provincial, aquellos hombres de
Coscullano, de los que ya no queda casi ninguno,
pavimentaron el pueblo y repartieron por las casas el agua corriente. ¡Qué
alegría y qué entusiasmo ponían aquellos hombres en su trabajo sin paga, pero
qué felices se sentían con la modernización de Coscullano!. Ya casi no quedan en esta vida muchos de estos
hombres, de los que algunos, si vivieran,
contemplarían sus casas abandonadas.
Pero llegó el año de 2.017 y pensaron, los hijos de Coscullano, hacerle un homenaje a la antigua Maestra Aurora Pardo, señora de Calvo. Se reunieron en la Iglesia de Coscullano, más de un ciento de personas el día y la hora en que querían darle un homenaje, pues muchas de ellas eran antiguas alumnas suyas y a determinada hora, se juntaron con otros vecinos del Pueblo. Asistió, sin haberse enterado de que se le iba a homenajear, para asistir a misa en la Iglesia con sus antiguos alumnos y vecinos de Coscullano.
El sacerdote estaba en el Pórtico de la Iglesia y por la cuesta por la que se sube a éste, desde la Casa de los José Calvo y de su esposa Aurora, subía ésta alegre, ignorando las personas que la estaban esperando para dedicarle un homenaje. Al legar Aurora , acompañada por su hija, se quedó sorprendida ante la presencia del cura y le dijo, ¡qué suerte encontrarlo a Ud., en la puerta de la Iglesia, para celebrar la Santa Misa!. Pero al entrar en ella, los numerosos asistentes, que la estaban esperando, se pusieron a aplaudirle. Cuando acabaron sus aplausos, Paz Zamora le dirigió al pueblo unas palabras de bienvenida a Aurora, como si comenzase el Curso Escolar. Desde 1972, era Paz, la última alumna, que además iba cada día a buscar a la Maestra a su casa.
Pero llegó el año de 2.017 y pensaron, los hijos de Coscullano, hacerle un homenaje a la antigua Maestra Aurora Pardo, señora de Calvo. Se reunieron en la Iglesia de Coscullano, más de un ciento de personas el día y la hora en que querían darle un homenaje, pues muchas de ellas eran antiguas alumnas suyas y a determinada hora, se juntaron con otros vecinos del Pueblo. Asistió, sin haberse enterado de que se le iba a homenajear, para asistir a misa en la Iglesia con sus antiguos alumnos y vecinos de Coscullano.
El sacerdote estaba en el Pórtico de la Iglesia y por la cuesta por la que se sube a éste, desde la Casa de los José Calvo y de su esposa Aurora, subía ésta alegre, ignorando las personas que la estaban esperando para dedicarle un homenaje. Al legar Aurora , acompañada por su hija, se quedó sorprendida ante la presencia del cura y le dijo, ¡qué suerte encontrarlo a Ud., en la puerta de la Iglesia, para celebrar la Santa Misa!. Pero al entrar en ella, los numerosos asistentes, que la estaban esperando, se pusieron a aplaudirle. Cuando acabaron sus aplausos, Paz Zamora le dirigió al pueblo unas palabras de bienvenida a Aurora, como si comenzase el Curso Escolar. Desde 1972, era Paz, la última alumna, que además iba cada día a buscar a la Maestra a su casa.
Allí estaba Cristina de Calvo,
hija de José Calvo y de Aurora, casada con José María López, agricultor de
Casbas de Huesca, hombre inteligente, que siempre me ha enseñado revistas del
Monasterio de Casbas, en las que él, también escribía. Es un músico que hace sonar
un pequeño órgano y que hizo que en el acto de homenaje a su madre política,
sonase en su ceremonia. Estaba también
su hermana, la Médica Aurora, casada con el Médico Javier Callau de, de Almudévar.
Asistían también cuatro nietas y un nieto.
El marido de Cristina Calvo, hizo sonar un armonio, que lo hacía igual que un órgano, que fue fabricado en Berdún, un pueblo de la Montaña de Huesca, e imponía con su sonido una solemnidad y un respeto, que llenaba de gozo a Aurora y a todos los asistentes, al mismo tiempo, que homenajeaba a la antigua Maestra. Llenó de emoción el “Ave María”, que cantó su hija Cristina, acompañada por el sonido que, su esposo, hacía brotar del pequeño órgano.
Hace aproximadamente un mes, estuve en Casbas acompañado por mi yerno Santiago y fuimos a visitar a la pareja de la cantora Cristina y a su organista José María López. Nos dio un concierto que nos elevó nuestros espíritus a las alturas y al marchar, casi en la puerta de su casa encontramos a la Maestra Aurora, madre de la también Maestra y cantora Cristina, acompañada por la madre del organista José María López. Es que Doña Aurora sube a Casbas a ver a sus hijos y nietos, sube a Coscullano a contemplar el escudo polícromo de la casa donde vivió tantos años y a recordar su Escuela y su Parroquia. Pero no hace falta buscarla para hablar con ella, ya que en Huesca la encuentras en sus calles, en sus iglesias y en la puerta de su casa, al lado de la mía, en Huesca capital, donde siempre te recuerda alguna anécdota de la vida, o te cuenta algún cuento de los que ya leyó, hace días.
El marido de Cristina Calvo, hizo sonar un armonio, que lo hacía igual que un órgano, que fue fabricado en Berdún, un pueblo de la Montaña de Huesca, e imponía con su sonido una solemnidad y un respeto, que llenaba de gozo a Aurora y a todos los asistentes, al mismo tiempo, que homenajeaba a la antigua Maestra. Llenó de emoción el “Ave María”, que cantó su hija Cristina, acompañada por el sonido que, su esposo, hacía brotar del pequeño órgano.
Hace aproximadamente un mes, estuve en Casbas acompañado por mi yerno Santiago y fuimos a visitar a la pareja de la cantora Cristina y a su organista José María López. Nos dio un concierto que nos elevó nuestros espíritus a las alturas y al marchar, casi en la puerta de su casa encontramos a la Maestra Aurora, madre de la también Maestra y cantora Cristina, acompañada por la madre del organista José María López. Es que Doña Aurora sube a Casbas a ver a sus hijos y nietos, sube a Coscullano a contemplar el escudo polícromo de la casa donde vivió tantos años y a recordar su Escuela y su Parroquia. Pero no hace falta buscarla para hablar con ella, ya que en Huesca la encuentras en sus calles, en sus iglesias y en la puerta de su casa, al lado de la mía, en Huesca capital, donde siempre te recuerda alguna anécdota de la vida, o te cuenta algún cuento de los que ya leyó, hace días.
Después de la Misa, Ana Gabarre, leyó
un resumen de su vida escolar en Coscullano, luego José Mariano Seral ,
escritor, pronunció una poesía dedicada a la personalidad de doña Aurora. Cantó
una jota, José Víctor, yerno de Araceli Zamora, hermana del padre de Paz,
Lorenzo Zamora, acompañado por un clarinete, que hizo sonar la nieta de doña Aurora,
Adriana. Para terminar, Angel Arellano, cantó una Jota, agradeciendo su trabajo
a la gente de Coscullano, que se había volcado en recordar a doña Aurora.
Después de gozar de la Gracia de
Dios en la Iglesia parroquial, fueron a recordar la Escuela, donde hizo felices
a los niños y niñas y a sus padres en Coscullano.
Después de la Misa, comieron
satisfechos en el antiguo edificio escolar, donde tantos años se preocupó de los
innumerables niños y niñas.
La Maestra, doña Aurora tiene más
de noventa años y ha vivido y sigue viviendo una vida de religiosidad y de
trabajo. Siempre sonríe y hace felices a las personas, que con ella se tratan.
Es una señora feliz y lo seguirá siendo eternamente.
Es una señora feliz y lo seguirá siendo eternamente.
lunes, 11 de septiembre de 2017
Sanjuanarse
Sanjuanarse era un rito, por el
cual se lavaban, para recibir la bendición de San Juan, que daba hermosura a
las mujeres y salud a ambos sexos. Se celebraban sus fiestas en todos los
pueblos, y yo he escuchado contar su amor a las aguas y a las plantas
medicinales.
Ponían una hoja verde mojada con
la esencia de una planta, al lado de la Cruz de las Nogueras, para que cuidase su perfección. Y por tanto coger
yerbas aquella noche, para hacer
infusiones, que curaran las enfermedades, se convirtió en una costumbre de sus
aldeanos.
En un huerto de
algún vecino, en el muro había
dos yerbas salutíferas que era una de hojas anchas, que todos los años
serviría, para curar granos e inflamaciones y la
otra se conservaba, para utilizarla cuando fuera
preciso. Estas conversaciones las llevaba yo con los campesinos y tenía que
aguantar sin enterarme de todas las propiedades de las plantas.
Manzanilla ponían en los huertos
y su padre la enfrentaba al Sol, sobre unas hojas de periódico. Otras veces cogían
Yerba Loca, que hace blancas boletas con forma de O. Dicen que huele mal y se
criaba en Vachifitera y la colgaban en la cola de las vacas para que tirasen la
placenta o las “esparrias”, después de
parir.
Las alorzas son plantas que causan vómitos, son dulces y emborrachan,
pues llevan alcohol .
La abuela de Melillos (Borau), cuando se ponía alguna vaca enferma,
se acercaba a ella y decía: “He cortado una yerba y como se vayan secando, sus
hojas, se curará la vaca, porque ya he dicho una oración y creo que, hipnotizada
por este hecho, la ha transmitido a su nieta”. Eran oraciones secretas, se aprendían en Casa de Andreu de Colungo. En
todos los tozales de la Sierra de Guara, se celebraban aquelarres. A los cuales
acudían brujas de toda la Comarca, Fue famosa la bruja María Buero, que
practicó la brujería por el año de 1570 y sobre ella se abrió un Proceso. Estaba la Sierra por Alberuela de Laliena, a la
izquierda del río Isuala. En Alberuela se encuentra la vieja Cabañera, por la
que corrían los ganados desde los
Monegros hasta el Valle de Broto y viceversa. Se encuentra Alberuela de Laliena
entre Bierge y Abiego, donde encima de dicho pueblo, desemboca el Isuala en el
río Alcanadre.
La Presa de Bierge, en terreno de
tal localidad y cerca de Alberuela de Laliena , se encuentra dicha presa, donde
se bañan multitud de ciudadanos, en plena Naturaleza. Yo conocí a Mosen Félix
Rufas, nacido en Bierge, cuya familia cuidó la Presa. Se crió en la presa de
Bierge, cerca de Alberuela de Laliena y murió de sacerdote en Lanaja, hace muy
pocos años. Se crió en dicha presa, que está en el Parque Natural de la Sierra
y Cañones de Guara, (Huesca).Era un hombre de una gran Fe y hablaba con él, de
la Presa, cuando venía al Obispado de Huesca.
Así como dicha Presa de Bierge,
cerca de Alberuela de Laliena, era un lugar de una gran belleza, que merecía
visitarlo, la afición moderna a los baños ha hecho que allí se reúnan cientos
de visitantes. Esta presa de Bierge, cerca de Alberuela de Laliena, es uno de
los mejores puntos de baño en Aragón, pues se lanzan los bañistas unos diez metros de altitud, igual que si se
lanzaran al vacío.
En esta zona de Guara, desde
Alberuela de Laliena hasta Colungo, era notable
la celebración de la Noche de San
Juan. Mi amigo Andreu, que vive hoy en día en Huesca, en la carretera de
Sariñena y que tiene unos noventa años, me explicaba que “antes de la salida
del Sol, la chica de Colungo, que se
quería Sanjuanar, tenía que lavarse en siete fuentes. Así estaría muy
fina y guapa,
todo el año. En el Término hay muchas Fuentes, pero para recorrer siete
hay que hacer un sacrificio. Dice Andreu: Voy a citar las siete que pudieron
recorrer las mozas de Colungo, antes de
salir el Sol. Eran la Estaona, la Boresol, los Arregueses, el Lavadero,
Fontelna, la Fuente Baja, Picodas, que
era la más resistente a las grandes sequías. Todas las fuentes tenían huertos a
su lado.
Otra costumbre o capricho era
verter la clara de un huevo en un vaso con agua la Noche de San Juan y a la
mañana siguiente, aparecía una figura parecida a un barco de vela. Andreu no se
acuerda de la posible interpretación de esta costumbre.
En Siétamo cogían Cardo Santo y
la colgaban en las cuadras para que las caballerías no se “atorzonaran” o cogieran
un cólico. En el Sobrarbe, la Ruda era la mejor defensa contra las brujas.
En San Juan de Plan se conserva
una de las tradiciones más espectaculares, es decir la Fiesta de la Falleta ,
en la que los jóvenes caminan desde la Ermita de San Mamés hasta el Cementerio
del Pueblo, con las antorchas encendidas la noche de San Juan. Esta pasmosa
fiesta coincide con el Soslticio de Verano en el Hemisferio Norte. Es el día más largo del Año y la noche más corta, que marca el paso de la primavera al verano, alcanzando
en la Primavera, el paso más largo al Verano. El 21 de Junio, en el Hemisferio
Norte es el día más largo del año y la noche más corta.
En esta celebración de la Noche
de San Juan de Plan, parece que el espíritu da fuerzas a los jóvenes del Pueblo
y uno piensa en los Aceites de Hierba de San Juan, al que llaman hipérico, que
es una droga especial, para los hombres en aquellos momentos que se vive dicha
Noche de San Juan. Este Aceite de Hierba
de San Juan (Hipérico), que contribuye a
relajar nuestros espíritus en épocas de tensión emocional o de estrés. Ese
Aceite de San Juan , que algunos llaman Corazoncillo,constituye un bálsamo para
nuestro carácter. El clásico Hipocrates, que se considera como padre de la Medicina, lo utilizaba como
relajante del decaimiento emocional y
actúa contra el estrés en nuestra sicología.
“¡Dios mío, ¡qué ilusión tiene el
pueblo en esta Noche ,pues en mi pueblo
de Siétamo, recoge las manzanetas de San Juan, chiquitinas y royas y tan buenas
de comer!. Recogen las flores de los Tilos y se remojan en la Fuente Pública,
armando “chabisque” e incluso algunos se meten en la pial,como lo hacía
Trullenque. Algunos más exquisitos se beben el rocío, que como perlas acuosas
está colgado de los pétalos de las flores. El escuchar las “Mañanas de
ilusión-mañanitas sanjuaneras- que antes de salir el sol-lagente en la calle
espera”,tehacen creer que el agua tiene virtud y verdaderamente algo tiene el
agua cuando la bendiceny, más esta bendecida por San Juan. “ que antes de salir
el Sol, la gente en la calle espere”
sábado, 9 de septiembre de 2017
Colungo
Colungo es un pueblo de la provincia de
Huesca, donde con gentes amables, conviven numerosos pájaros, además de los de
paso, todavía más abundosos.
Lo bonito del caso es que, hombres y animales
viven en armoniosa compañía, si exceptuamos las tordas que cazan con gran
pericia, como obedeciendo al refrán que dice "ave de paso, ¡cañazo!".
Colungo entra dentro del Parque Natural de
Guara y esa armonía que he citado, debe ser ejemplo para que el hombre respete
y goce de las aguas, de los animales, de los árboles y de la tierra con
sus accidentes naturales. Puede ser tan profunda esa compenetración que en
ocasiones hay hombres que dialogan con los ríos, con el viento y con los animales.
El hombre debe respetar la Naturaleza, pero
el hombre nativo de la zona, debe ser respetado por los hombres de las ciudades
y por los que ostentan el poder.
Conozco un pastor que, cuando se entera
que en determinado puerto o pardina, están pastando unos caballos que han traído
de Francia, se aproxima a ellos, se gana su confianza y a aquellos, de airosa
línea, que se la entregan, los acaricia e incluso los besa, como en un éxtasis
de comunión con la belleza natural.
Algo parecido les pasa a los habitantes de
Colungo con los pájaros, cuyos cantos interpretan, aunque en un sentido más
práctico que el del pastor. Cuando van a cazar, los cuervos, las picarazas y
las chincharanas se constituyen en sus cómplices y con sus cantos, chillidos, su
graznar o con el chinchín de la chincharana, les avisan de la proximidad de una
raposa o de un bobón, craveret o de otra ave nocturna.
La golondrina les informa de lo que pasa
en otras tierras cuando interpretan su canto de esta forma:"En mi tierra
se cría canela y pimienta y aquí, mosquit, truit, truit".
Cuando el boyero o boyatero se dormía
debajo de un árbol, el collorín intentaba despertarlo, cantándole
:"Boyatero,chodito!,os “güeis” en “o” trigo,¿los sacas, los sacas?".
El cuco o "cúculo",que tiene
fama de traidor, anuncia al sembrador o al picador de viñas, el cambio de
tiempo diciendo:"Cú,cú", canto pícaro que advierte que el terreno
está "por la mañana farto de humedad y por la tarde duro".
A veces los pájaros les toman el pelo a
los labradores, pero ellos con gran experiencia, dicen: "Cuando la perdiz
canta, nublado
viene, pero no hay mejor señal que cuando
llueve".
Da gusto vivir en un pueblo, donde la
gente siempre está en contacto con la Madre Natura, porque cuando quieren
que llueva, cantan:"Que llueva,que llueva la Virgen de la Cueva, los
pajaritos cantan, las nubes se levantan, que sí, que no, que llueva un chaparrón,
con azúcar y turrón".
La gente cazaba unas veces para satisfacer
sus necesidades y otras para venderse los pajarillos como si se tratara de canarios,
como animales de compañía. Eran muy diversos los procedimientos de caza, unas
veces con reclamo, otras a la espera, con lazos, en barracas con besque (liga),con
losetas,con hicheruelos, lazos, cepos, y otras con arciellos(arquillos) o líneas.
Cazaban conejos con hurones, tan
perseguidos, pero no han sido ellos los que han acabado con los conejos, sino
enfermedades traídas a nuestras tierras por el hombre.
¡Cuántos
pájaros vivían y volaban por Colungo!, y todos ellos tenían su nombre como por
ejemplo el ciquilín, el gurrión o gorrión, la aloda o alondra, el abellero, la
chincharana, el carbonero, la cistra parda y la verde, el verderol, el pinchón,
el petrer, el trincapiñón, la falciella, el codalgo, el subetroncos, el colorín
y por no aburrir, acabo con el rey de la barza(zarza).Es curioso como conocen a los pájaros con sus nombres en
fabla aragonesa, como también en dicha lengua citan a los árboles y
arbustos, donde hacen sus nidos esos animalitos y por cuyas sombras caminan los
de Colungo, cuando pastorean, cuando cazan o cuando van a buscar sus frutos. ¡Qué
felices son cuando caminan por debajo de las oliveras, almendreras, avellaneras,
caichigos, albares, chinipros, minglaneras, melocotoneros, albergeros y
cereceras, llenas de frutos en su tiempo y de "pacharos", que acuden
a ellos a comer dichos frutos con verdadera ansiedad!.
Conozco a un hijo de Colungo, que vive en
Huesca, pero no puede olvidar sus raíces campesinas que le hacen acordarse de
relacionar el canto de los pájaros con el tiempo y con su trabajo agrícola y es
feliz al oír hablar por ejemplo del bobón, del esparvero(gavilán o esparvel)
tordero o del esparvero perdicero.
viernes, 8 de septiembre de 2017
Carrasca de rudo sonido…
Entre un numeroso grupo de libros, he encontrado, el “Báculo de
Babel”, escrito por la poetisa Blanca Andreu. En 1.982 ese libro, “obtuvo el
Premio Mundial de Poesía Mística Fernando Rielo”. De él ha dicho su autora : ”Es
un largo poema, un delirio, escrito en dos días, y que, en principio, era una
carta para una persona determinada. Se habla del amor, de la soledad; intento
sujetar la dispersión de los lenguajes y me sumerjo en la identidad, en mi
propio caos interno”.
Quería Blanca Andreu escribirle
una carta a determinada persona, pero dicha carta se convirtió en un
delirio. En lugar de escribir una carta,
para su consuelo y de aquel a quien escribía,
sumergió su identidad en su propio
caos interno. Le costó escribir su carta en escasos dos días, según su propia
autora. Convirtió el sentido de la carta
en una poesía- filosófica, sobre la forma de funcionar el Universo, “no
importan ya las reglas de los lenguajes lo que precede a la poesía y la
presenta creciendo, cabalgando herencia en desdicha, no importa ya….. y ahora
me recuerdas llorando y matando animales, en mí, rompiendo retablos de
infancia”.
En el último espacio del libro,
seguí escribiendo, comentando como la inteligente Blanca Andreu , “recuerda
llorando y matando animales…rompiendo retablos de infancia”. Escribí en primer
lugar sobre las plantas y después sobre los pájaros, escritos en que se lee:”
Carrasca de rudo sonido ¿vasco o ibérico?, te han hecho los hombres árbol
femenino, redonda, afeitada, femada por darle vigor. Acribilla el cielo un
vuelo infinito de gays, cardenales, cistras, pachareles, petretes, lucanos, que acuden, como
enlucernados, al árbol matriz de pájaros,
con múltiples huecos, que llaman barracas, úteros cavados por mano del hombre,
en carne de árbol, llena de “palangas”,
ligantes de liga o de besque, mucus vegetal, que vence hace siglos la
vida elevada, volante y ligera del color y el canto de las avecillas.”
Parece que yo había renunciado a
matar a los animales y consideraba su vida, luchando con el besque o la liga de los vegetales. ¿Lo conseguía o
cazaba los pajarillos para ser prisioneros?.
martes, 5 de septiembre de 2017
El Ibón de Gabardilla, en la antigua Villa de Siétamo
En la Provincia de Huesca es casi
innumerable, la cantidad de Ibones, lagos casi todos ellos, de origen glaciar
en la parte Pirenaica, que contienen aguas frías, que durante el Invierno, están
heladas y tapadas por la nieve. Pero no sólo se encuentran fuentes, también
llamadas ibones, en zonas más al Sur de la Provincia, que no están
heladas todo el invierno. En HUESCA capital, hay incluida en el Parque Público, una fuente a la que llamaban siempre El
Ibón. Cuando estalló la Guerra Civil, íbamos
los habitantes cercanos a él, a buscar agua, porque estaba amenazando a los oscenses, su carencia, dado que el Agua
Pública desaparecía de las casas, por
las bombas que en la Ciudad de Huesca caían a causa de la Guerra Civil. Pero también me acuerdo del Ibón de Gabardilla,
que se encontraba en Siétamo y del que
quedan signos, que demuestran su existencia.
En Huesca capital estaba también
el Ibón de Miquera, cerca de la Ermita
de Cillas. También se encuentra un Ibón por
la Alberca de Loreto. En el Mismo Parque
Municipal, se puede contemplar el Ibón o Fuente del Angel. Más hacia el Sur, donde se encuentra el
bello edificio del Banco de España, que ya ha sido dado de baja y substituido
por otras oficinas, se encontraba un Ibón o Fuente Pública, donde acudían a
abrevarse las caballerías de los labradores. Cuando instalaron en lugar de la
Fuente del Ibón, el Banco de España, quedó rodeado por una laguna de cemento, fabricada por el hombre, como recordando la mirada al Banco, rodeada por la Fuente del Ibón. Ese Ibón que rodeaba el
Edificio del Banco de España, era un recuerdo a los que apetecían entrar en él, del esfuerzo extraordinario que tendrían que hacer para
apoderarse del dinero público, que les apetecía. No desapareció la laguna del Ibón, hasta que
se trasladó dicho Banco, a Zaragoza. El Ibón de Siétamo o de Gabardilla, era totalmente original y de él quedan varias piezas naturales, que se pueden ver con gran facilidad. Ahora está la salida del agua en un desmonte de tierra, que se sacó de la Meseta, que fue derribada una gran parte de ella, para proyectar la Carretera N. 240, que facilitó el acceso a la Villa de Siétamo. Este derribo se realizó para unir la carretera N-240, sin tener que subirla desde el Miliar V o de Quinto, por el Sexto, que empalmaría por aquellas alturas con el Miliar Séptimo de Siétamo. Antes penetraba la Vía Pública, subiendo al Camino en la Meseta Natural, una vez pasado el Quinto Miliar Romano, subía el camino a Siétamo por la ladera de dicha Meseta , se pasaba por el Sexto Miliar y se llegaba ya cerca del Miliar Séptimo o de Siétamo, muy cerca de la parte superior del Ibón que todavía mana, encima de la actual carretera N- 240. Ahora en lugar de dejar correr el agua del Ibón por aquel desmonte de tierra, que se hizo desaparecer , el agua salta desde la primitiva altura y de bancos de piedra arenisca, a la cuneta de la Carretera N-240, que proporciona la entrada en el pueblo de Siétamo.
Hicieron desaparecer parte de la meseta, abriendo un desmonte para la carretera, que comunica Huesca con Barbastro. En lo alto de aquel dsmonte, aparece, donde se encontraba una pequeña aldea, un hermoso chalet, al que se sube por otro camino. No sé en qué año derribaron la Meseta Natural, para comunicar al pueblo de Siétamo, con Huesca y con Barbastro. Hace ya muchos años, pero en la pared, que sube por la izquierda, cuando vienes desde Huesca, en dirección a Barbastro, te fijas que aquel desmonte, que no tiene vegetación, en toda su longitud, desde ese punto en que se ve Siétamo. Pero en su parte media surge como un oasis de vegetación, y si miras la cuneta, observas, unas veces como corre agua que viene de la parte superior y otras, cuando es una época poco lluviosa, encuentras el desagüe con humedad. Uno se pregunta: ¿De dónde viene esta agua que hace surgir belleza verde sobre el desmonte que crearon, hace ya varios años, del derribo de la meseta Natural?. Allí crecen cañapitas, moreras, una pequeña carrasca y otros vegetales.
Viene el agua de la parte superior de la misma meseta, y a esta Fuente la llamaban el IBÓN DE GABARDILLA. Ahora el agua, cuando mana, baja por la cuneta y va a una especie de barranco o de acequia grande, que pasa por debajo de la Autovía que va a Lérida y desemboca en el Barranco de La Ripa, también llamado río Botella.
Las aguas que caen, cuando llueve, debajo de una elevación del asfalto de la carretera, bajan hacia el Este de Siétamo , para unirse al Río Guatizalema ; las otras corrientes de agua, impedidas por aquella elevación de la carretera, bajan por el Oeste, al Barranco de la Ripa.
Al mirar las laderas creadas con la rebaja de tierra en aquella continua elevación, hacia el Norte, no se exhibe otra vegetación, que una gran mancha verde, por la que continuó el agua del Ibón, bajando en dirección sur. Al contrario que en el lado Norte, en el que no da el Sol, surge la vegetación a lo largo del mismo. Por la cara Sur de la antigua meseta, se asoma el lado de la derruida meseta y se contemplan unos olivares, que tal vez, en viejos tiempos, fueran regados por el agua del Ibón de Gabardilla. Mirando hacia el Sur se contempla una llanura, que baja por Ola, por Alcalá, por Argavieso y por Novales, y que limita por el Oeste con el elevado SASO, que va desde Estrecho Quinto hasta Argavieso. Por el Sur, cuando todavía mana el Ibón de Gabardilla, bajan sus aguas por acequias, que la conducen al Barranco de La Ripa, pasando la Autovía inconclusa. Hoy en el Barranco de la Ripa o Río Botella, está colocado un pequeño puente, para pasar al SASO.
El hecho de separar un lado de la Carretera N- 240 con el otro, ya no pudo conducir el agua del Ibón de Gabardilla, al otro lado, es decir al Sur, y tiene que bajar al Barranco de la Ripa o Río Botella.
Antes de la creación del hueco de la carretera, se supone que se emplearía el agua que salía de lo alto del antiguo Miliar Sexto, en ambos lados de la actual carretera. No puede bajar el agua del Ibón al otro lado de la carretera, para regar los olivares, que están independientes de lo de Siétamo, pues éstos pertenecían a un pequeño pueblo, ya desaparecido, que estaba en la parte alta de la meseta, de la que salta el agua del Ibón.
En la cara Norte de la carretera, no hay más vegetación que la que produce el agua del Ibón , cuando corre. En cambio en el otro lado de la carretera, que mira hacia el Norte, está creciendo la vegetación, pero a los olivares, que se encuentran debajo, abriendo el camino al Monte de Siétamo y de Ola, no llega el agua del Ibón.
Allí se encuentran olivares cuya
superficie va bajando al Monte de Siétamo, al que sigue el de Ola, de Alcalá, Argavieso y Novales. Estos olivares se
encuentran sitados hacia el Sur de la meseta hasta el barranco con el Río Botella o Barranco de la Ripa. A sus árboles llegaría el agua
del Ibón de Gabardilla, para regar sus olivos, pero la creación de la Carretera
N-240, impidió el paso de sus aguas. El
pequeño olivar, representado sobre una margen, tiene partes de pared de piedra.
Esas piedras ¿qué misión tenían?, tal vez tenían un destino de culto a los
dioses paganos, como si se tratara de un lugar de oración y de cultos en los que
algún hombre de tiempos pasados, se sentaba en un banco pétreo y aguantaba
el baño de aquellas aguas, provenientes del Ibón de Gabardilla. O estarían
aquellas piedras para dar algún riego a los olivos.
Han pasado muchos años desde que
se hizo esa carretera, que destruyó el Ibón de Gabardilla. Ahora en la parte
alta hay un hermoso chalet, que recuerda una aldea, allí elevada, de cuyo nombre no me acuerdo,
y en un olivar, que está separado por la carretera,
hay unas rocas, de época Primitiva, cuya misión yo no
sé interpretar.
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