jueves, 19 de abril de 2018

Sefarditas en Huesca




Siempre, desde niños, se nos han contado los actos malos que cometieron algunos individuos de otras religiones, como aquel, en que unos moriscos le robaron a la Virgen de Bureta, que se venera en el pueblo de  Fañanás , un retablo , con el fin de cortar en una acequia  el agua, que bajaba por ella. En aquellos tiempos en que la cultura era un bien escaso, era difícil que se entendieran cristianos, judíos y musulmanes. Mi padre Manuel Almudévar, me contaba hechos que ocurrieron en la historia, por ejemplo el de un altoaragonés, natural de un pueblo del Somontano y apellidado Palacio,que llegó a ser Diplomático y estando en El Líbano, se le acercó un joven muchacho, que vendía tortas de Ayerbe, nombre tan español como su origen en algún horno, en este caso de Ayerbe.
Era un judío sefardita ese que coincidió con Palacio de Berbegal y proveniente de Huesca. Ahora quedan pocos porque han sido perseguidos, refugiándose algunos en el estado de Israel.
En 1492, fueron expulsados los judíos de España, pero  aunque no nos hayamos dado cuenta, muchos emigraron a América, como españoles que eran, otros fueron a Portugal y muchos se convirtieron o lo simularon y la gente los llamaba conversos. La religión judaica es el origen de todas las confesiones fundadas en la Biblia, es decir el cristianismo y la religión musulmana, pero ello no impide que haya gente mala en todas las religiones, que impide su entendimiento. Pero los hombres unidos en la creencia en un Dios Ünico, debían pensar que “ Las espadas se transformarán en rejas de arado, las lanzas en podaderas, y no se enseñará ya más el arte de la Guerra”. En cambio, la gente influida por las enseñanzas que recibía, llamada “judiada”, a la acción realizada contra alguien, como por ejemplo el lucro excesivo de un dinero prestado. Quedaron muchos judíos en España y en Huesca, pues se encuentran apellidos como Salomón o Israel , que proceden  de ellos. En nuestra capital bautizaron en 1106,en la Catedral, a un gran filósofo y escritor judío, nacido en Andalucía, que se convirtió al cristianismo y pasó de llamarse Moisés Sefardí a Pedro Alfonso de Huesca.
El Alfonso lo tomó de su amigo el rey o emperador aragonés y gran oscense Alfonso el Batallador. Han pasado muchos siglos y todavía mi abuela Agustina Lafarga, me decía que en  Barrio Nuevo, antiguamente la Judería , había una Sinagoga, ya abandonada. Ahora en lugar distinto al que se creía, ha aparecido un local, en el que se trabaja haciendo fotocopias y se ven distintos capiteles, en los que se aprecian cepas de vid, con sus ramas y sus hojas. Pero en una calle que acaba en la Plaza de la  Catedral, hay una casa en la que está abierto un estanco y me enteré que en los bajos de dicha casa, ha salido otra Sinagoga. Le pregunté por ella a Jesús Benito, que era su dueño y me dijo que había capiteles y otros aditamentos sagrados para hombres talmúdicos y me prometió que me mostraría dicho local. Lo encontré otro día y se lo recordé y él, con gran generosidad me contestó que subiera al Estanco de la Catedral y se lo dijera a la dependienta. Esta, con gran amabilidad, preparó un foco de luz y me enseñó toda la  Sinagoga. A la altura de calle se encuentra un arco de herradura y una columna con un capitel que no es cristiano ni pagano, es simplemente una columna con un capitel geométrico y más adentro hay una sala con dos arcos, también de herradura y en un lado hay una pila redonda de piedra. Bajando por una escalera, colocada en un hueco de la pared  se encuentra otra pila, pero está montada con varias piedras y tal vez puesta en la entrada de la parte baja de la Sinagoga, tal vez para lavarse, como dice el salmo:”Lavaré mis manos entre los inocentes” o tal vez para depositar el Talmud, que se guardaba en lugares, como si fueran sagrarios , porque lo utilizaban para leer textos sagrados. Una vez abajo ,contempla uno varias bóvedas con arcos ojivales,es decir como si sus puntas, fuesen puntas de flecha. Hay cuatro pequeñas salas abovedadas y no se observan objetos judaicos , porque los judíos fueron expulsados en 1492,es decir hace unos cuatrocientos años.
 Jesús Benito y su esposa Isabel Pertusa están orgullosos de su sinagoga y querrían verla restaurada, próxima a la  Cristiana Catedral y a la antigua Mezquita, a la que dicen pertenecía parte de la torreta, donde están las tumbas de los hermanos Lastanosa y de mi pariente Azara. No fue ésta, la primera vez que estuve en el Estanco de la Sinagoga, sino que hacía ya muchos años, entré en él y le pedí un paquete de tabaco a la anciana madre de Jesús Benito, pero al mirar la cartera para pagarlo, no la llevaba;  entonces le dije a la buena señora : dejo aquí el tabaco y ya vengo con el dinero necesario para pagarlo, pero ella, que no me conocía, me lo hizo llevar sin pagarlo y diciendo que ya lo pagaría cuando quisiera. La sinagoga me ha hecho recordar a aquella amable persona.
Huesca es un maravilloso museo, porque al lado de San Jorge se encuentran los restos del cementerio judío y otro que al que llamaban el Fosalé en Barrio Nuevo; además se pueden ver columnas y arcos de una Sinagoga, pero en la parte alta de la Ciudad de Huesca,viejo se concentran los restos históricos, que comprenden desde los vaco-ibéricos, en el solar de los Templarios, pasando por los romanos, con el mosáico romano del Ayuntamiento, siguiendo por los árabes con sus murallas y por los judíos, que conservan todavía,sin saberlo sus descendientes, una hermosa sinagoga. Todos estos restos se encentran entre numerosos monumentos arquitectónicos  cristianos como la Catedral o San Pedro el Viejo.
Si un sefardita de los que todavía quedan en Israel, oyese la palabra Sefarad, equivalente a España y viese las fotos de las sinagogas de Huesca, sus ojos se llenarían de lágrimas, mientras nosotros estamos como olvidados de todos los monumentos, que permanecen en Huesca. 

lunes, 16 de abril de 2018

Saint-Exupéry y la Guerra Civil en España.



Se han escrito cantidad de libros, sobre la Guerra Civil Española, de la que fue corresponsal Saint- Exupéry, desde Barcelona, pues necesitaba el dinero que había perdido en 1936, por su excesivo gasto, cuando era aviador comercial. Empezó su actividad de corresponsal en Barcelona. Era un hombre que podía analizar las guerras y las paces en este mundo, porque en aquellos tiempos del año de 1936, él mismo pilotó su avión a la Barcelona revolucionaria, donde   le pareció reinar una falsa paz, un tanto tranquila. Visitó el frente de Lérida, cerca de Huesca,  pero Paris- Soir  lo mandó al frente de Madrid. Escribió unas crónicas, que publicó desde el verano de 1936 a octubre de 1938. Como acabo de decir, Antoine de Saint-Exupéry publicó las crónicas de aquella Guerra Civil, cuando ya se notaba en el ambiente europeo,  la llegada de la guerra contra Hitler.

Este hombre perteneció a la Nobleza, que ya casi no tenía sentido, pero la nobleza de su corazón, le colmó de honor. Es más conocido por su profesión de aviador y de escritor, que la hizo desde la Guerra Civil en España, continuando haciendo la Segunda Guerra Mundial,  volando en  aviones de guerra. Tenía un concepto de la aviación muy poético, en esos tiempos en que la seguridad de la vida, no era tan fuerte como ahora, lo que llenaba su espíritu de poesía. Fue aviador, pero su principal objetivo fue la facilidad para conocer el Mundo, desde Francia hasta Argelia y América, e hizo la Guerra cuando se rompió la Paz en Europa. Pero  su principal actividad en este Mundo, fue la cultura, pues incluso a la aviación le dio un tono poético, en la Guerra y en la Paz. Fue matemático, inventor, dibujante, amigo de los animales y literato que alabó la idea del hombre, alabándolo en su obra literaria “El Principito”, con la que casi se olvidó la humanidad de las notables facetas que tuvo, entre otras cosas, como periodista.

Su vida fue muy corta, porque sólo vivió cuarenta y cuatro años.

Sus crónicas de la Guerra Civil, no han sido tan conocidas  como las obras de Orwell o de Hemingway, porque su personalidad no comulgaba con ninguno de los dos bandos. No analizaba tanto como ellos,  las ideas políticas.  Saint – Exupéry dirigía sus pensamientos a gran altura, ya que era aviador antes que periodista y cuando volaba por el cielo de Europa y de Argelia se sentía místico. Con ese misticismo, al fascismo y el comunismo, los veía como dos sistemas para imponer en el Mundo, una multitud, no de hombres de espíritu, sino de multitudes de insectos, como las hormigas, que trabajan, pero que no piensan.

No le preocupaban demasiado los conflictos políticos, sino que lo que más le hacía pensar era la “misteriosa vida que el hombre vivía en su  fondo”. Le interesaba más la lucha que se mantenía dentro de sí mismo, pensando en su destino, que vivir en los conflictos políticos. Cuando volaba por las alturas, pensaba en la guerra de las multitudes, en que cada hombre está  buscando su propio destino. Cuando volaba en el avión, no pensaba en los conflictos políticos, sino subiendo hacia aquel cielo lleno de estrellas, se le planteaban los problemas que  enfrentaban a cada hombre con su propio destino. ¿Cómo Saint Exupéry   pensaba alguna teoría que le respondiese del destino del hombre?. Claro que la pensaba y llegó a tener algún principio de fe, en ella. Le atraía la doctrina anarquista, pero se desengañó de dicha doctrina, al ver como en Barcelona, le llenaron el corazón de dolor y su inteligencia de asco, al ver los fusilamientos que contempló en Barcelona.

Aquel comportamiento no respondía a teorías políticas, sino al comportamiento de seres inferiores, como las hormigas, que mataban a sus rivales, sin ninguna consideración,  que desde luego no podían hacer. En la Guerra Civil Española, cada español no luchaba contra sus enemigos, sino contra sí mismo. En el libro escrito a máquina, redactado por mi primo y que me regaló ese primo, el Cura Vallés, se ve como unos mataban a sus compañeros de doctrina. A él lo dejaron huérfano de madre y con un hermano fusilado siendo casi un niño. Esos parientes de Jesús Vallés, recogieron a su sobrino, pero se marcharon a Francia, después de hacer una guerra particular, en la que pusieron dinamita en la ciudad de Huesca. Tuvieron compasión de su sobrino, pero no les importaba la muerte que producía la dinamita. Parece  que los españoles  no luchaban contra un adversario, que viniera de fuera,  sino que brotaba de la superficie de la Nación, contra sí mismo.

Un socialista francés, se dedicaba a salvar del fusilamiento a los curas perseguidos por los anarquistas, que al principio le parecieron a Saint-Exupéry, buenos para gobernar. A un cura lo salvó el anarquista francés en la provincia de Lérida. Yo no sé si salvaría alguno en la provincia de Huesca, que se encuentra a su lado, y en la que mataron más sacerdotes que en ninguna otra provincia española. Orwell,  el escritor, uno de los mejores  que mejor dominó la pluma en el Mundo, estuvo en la entrada de la ciudad de Huesca y fue herido. Lo trasladaron a Siétamo, de donde lo llevaron a Cataluña. Yo no sé si salvaría a  algún cura de ser fusilado y está claro que bastante trabajo tuvo para salvarse  a sí mismo, pues, para salvar su vida, escapó a Francia.  Un hombre tan noble, y parece mentira se apuntó al Poum, tal vez porque en esos momentos de dificultades entraba con facilidad en esa podrida guerra. Yo creo que no salvó ninguno porque en Siétamo, donde estuvo en el Hospital, fusilaron al único sacerdote de Graus, del que no se ha tenido noticia alguna Fue fusilado en Siétamo, cerca del río Guatizalema.                

 Este año de 2017, ha venido a Huesca un familiar de Orwell y en el Museo Provincial han instalado una exposición de los sufrimientos que tuvo que pasar, para escapar con vida de nuestra triste guerra. Claro está que la inteligencia de Orwell, era superior y no podía someter  su voluntad a pertenecer a un Partido extremista, pero la locura de aquellos años,  le hizo apuntarse, para observar toda la guerra, que se estaba desarrollando en España. Para poder estar presente en aquellas batallas, se tuvo que apuntar al POUM o Partido Obrero Marxista. Estuvo en las afueras de la ciudad de Huesca, dejando de matar algún enemigo, con el que se cruzaba, pero su espíritu respetaba la vida de los hombres. En cierta ocasión se encontró en el frente muy cerca de un soldado nacional, pero no le disparó,  porque le dolía la muerte de un hombre.  Fue herido en Monflorite y llevado al Hospital Provisional de Siétamo y de allí lo llevaron a Tarragona.

El año de 1937, la prensa de De “Paris. Soir”, cambió el destino de Saint  Exupéry de Barcelona por Madrid. Cerca del Hotel Florida cayó un obús y todos los huéspedes, se pusieron nerviosos  y  las mujeres todas lloraban. Saint Exupéry, los calmó dándoles un pastel a cada uno. Pero no vió sólo a los clientes de un Hotel, sino que por el frente,  vio como y escuchó como hablaban un soldado de la República y otro que estaba en una trinchera de los Nacionales y escuchó   cómo se despedían,  diciéndose: buenas noches, amigo. También me contaron que en el frente de Aragón, se dieron conversaciones entre,  soldados de la República y otros de Franco, que desde las trincheras llevaban conversaciones amistosas, hasta que tenían que esconderse en sus refugios.

De estas situaciones, se desprende que Saint  Exupéry daba una visión humanitaria de la Guerra, pero alejada de la guerra,  como se ve en esas conversaciones entre soldados enemigos, que no se odiaban. Su interpretación del sentido de acabar con esa Guerra, se debe a una visión humanitaria, separada del problema ideológico. Relataba hechos guerreros en los que entraba la poesía y eso explica como en el “Pais -Soir”, su Secretaria se echó a llorar al transcribir uno de sus textos.

Antoine  de Saint Exupéry, describió la contienda española, dando un preludio del Cataclismo Mundial, que estaba llegando a Europa y el genio de Sant Exupéry desapareció por la mañana del día 31 del mes de Julio de 1944, en un reconocimiento de Francia y del que nunca regresó.

domingo, 15 de abril de 2018

LOS HERMANOS VALERO, POR LA RUTA DEL VINO Y DEL ACEITE




Dos son los hermanos Valero, del pueblo de Used, a 1.150 metros de altura y que rigieron un Bar en la Calle de Artigas, hasta que se retiraron. Pero lo más importante de su vida lo pasaron en el pueblo de Used, donde nacieron,vivieron y por la ruta del aceite y del vino, cruzaron la Sierra de Guara muchísimas veces. Vivían muy próximos los pueblos de Used, Bara y Zamora,que se encuentran en la cara Norte de Guara, pero están situados en la parte suroeste del Alto Gallego.   Por el Oeste están están cerca de Nocito, perteneciente a la Hoya de Huesca y por arriba próximos   a Abellada y a Azpe. Estuvo poblada su tierra por vasco-ibéricos y más tarde llegaron los visigodos y por eso vivían en la Montaña bastantes individuos rubios. En el pueblo producían patatas, trigo para el gasto de pan, vacas royas o rubias en dos casas y ganado lanar. Lo mismo hacían en los pueblos de la comarca. Más tarde se fueron marchando sus habitanes, habiendo desaparecido el pueblo de Zamora y ¡cuántos poblaron con tan bello apellido y el de López de Zamora toda la tierra baja!.
Me parece que los Valero abandonaron Used el año de 1959,como también bajaron los de Casa Buil, de Zamora, de Urbez, de Nasarre, de Oliván, de Cañardo y de Binueste. Ahora en Used pasa temporadas un francés, en el edificio de la Escuela, que compró y allí debe  gozar de la soledad de las altas tierras de Guara. 
Los franceses han demostrado una gran inquietud, antes que los solitarios altoaragoneses por aquellas tierras y hasta los escritores, como Lucien Briet , han dejado sus sapientes libros que han iluminado la soledad de Guara y de todo el Pirineo.
Los hermanos Valero abandonaron su casa , que algún visitante de Used la quemó , pero ellos no podrán jamás olvidar cuando participaban en la ruta del vino y del aceite, que subían desde Los Molinos de  Sipán. Desde este pueblo hacían el ascenso por Santolaria,  Cuello Bail , paso de ganado  por el que subían los hombres y los animales al que llamaban el Carnerage, en una de cuyas laderas se encontraba la Caseta de Bruna. Es un monte alto y en sus laderas se criaban patatas , que luego se vendían en el  Somontano para sembrar.Me acuerdo de una vez, que llevé al monte de Arguis al guardia municipal Baldomero  Ara, a ver una parcela en el monte,destinada a producir patatas.
Un año que nevó mucho, Faustino  Valero, cuando tenía catorce años de edad y con otro muchacho,se vieron apurados para llegar a Used y durmieron en la caseta de  Bruna.
En Castejón de Arbaniés,vive el señor Nicolás  Fañanás, que es descendiente de casa Bruna de Santolaria. En aquella caseta pasaban temporadas vecinos de Santolaria e incluso los hermanos Valero, participaron en el pastoreo de gando lanar por aquellos montes. En la ruta del vino y del aceite ,bajaban patatas , para sembrarlas, sobre los lomos de unos mulos , aparejados con verdadero arte, con los que podían presumir. En el Somontano, aquellas patatas probaban muy bien y deban un buen resultado.Vendidos los tubérculos , compraban aceite y vino, el de los que unas veces cargaban con dos boticos de vino por macho y otras veces dos boticos de aceite.
El Camerage era un monte de Vallés de Castilsabás y desde allí tenían que bajar a cruzar el río Guatizalema, para llegar a Used. ¡Cuantas veces  encontraron los hermanos Valero nieve en sus expediciones por la ruta del vino y del aceite!.En una ocasión era tal la cantidad de nieve que dificultaba la marcha,que tuvieron que soltar los ramales que unían la cola de lun mulo con el cabestro del siguiente y dejarlos caminar solos.    Aquellos animales, además de tener una figura artística,eran inteligentes porque llegaban sanos y salvos a las cuadras de Used.  
      

sábado, 14 de abril de 2018

Chulio Balenga Loscertales, de Labata




Frente a la señorial y popular Fuente Ornamental de la Plaza de Navarra, que con el Casino al fondo, levantado a finales del siglo XIX y principios de XX, por el Arquitecto catalán Bonells y a un lado del  edificio del Estado, que proyectó, hace ya muchos años, el oscense Señor Farina, que había contemplado siendo joven, la Arquitectura Natural en tierras filipinas,  Chulio se sentaba gozoso en uno de aquellos bancos que los árboles de la Plaza y   en verano impedían que le diese el sol y en invierno, habiendo perdido sus hojas, ese sol le acariciaba su anatomía.   
¡Qué diferente ambiente se respira, hoy en día, y que visión urbana recrea el ambiente de la Plaza de Navarra,  distinto de   la rusticidad del medio ambiente del pueblo de Labata, que se contemplaba el año de 1936, en que nació Chulio, debajo mismo o sea, al pie de la  Sierra de Guara!.
¡Qué diferencia separaba su estancia en “o lugar de Labata, que en cuenta de asentase en os bancos d´a  fermosa  Plaza de Navarra, lo feba  en un asiento de piedra,  posato  ta un lado d’a puerta  d´a suya casa,  adornata por un arco, també feito de losas pétreas,  tallatas con mallos de fierro!.
Por el Norte de Labata, se contempla por la Sierra de Guara, la tierra de esa Sierra, ya que por su ladera corre una bella carretera, que pasa por el Señorío de Aniés de Guara, en la que se  encuentra  San Román de Morrano, y que  lleva  al histórico pueblo de Bierge.  Entramos en San Román de Panzano en cierta ocasión con mi nieto Pablo  Adiego Almudévar y con dos amigos de Siétamo y nos pusimos a observar debajo de la Sierra de Guara la hondura donde se asientan Casbas y Labata. San Román de Morrano está vigilando el Norte de dicha Sierra y en esa tierra pura, a la que subía desde su casa,  en que  nació Don Alfonso Buil  Aniés, que le llevó, en las alturas a recoger hierba verde para dar de comer a sus animales. Pero esta actividad lo impulsó a inventar aparatos industriales, de los que hizo propaganda en América del   Sur y del Norte.
Este industrial ya tiene más de noventa años, en tanto su paisano del cercano pueblo de Labata, Chulio Barluenga, ha vivido hasta hace unos escasos días, desde el año de 1936 hasta el 2.017. En Labata nació Chulio Balenga y desde San Román de Morrano, se veía Labata y el Monasterio de  Casbas. Fue “ tres añadas t’a escuela, de seis a nueve años, en o lugar de Labata. Entre nusatros os criallos  charrabanós toz en aragonés, pero en a escuela si nos pillaban charrando en aragonés nos trucaban con bimbres u con a regla de tres filos en o tozuelo”. Dice Chulio que a la escuela asistían treinta y tantos críos y cincuenta y tantas crías. Os mayestros charraban sólo en castellano”. Este Chulio era un hombre sencillo y su padre no sabía apenas hablar en castellano. “Yo charraba con lolo, en aragonés y , claro, dimpués plegaba en ta escuela, y no m’alcordaba… y ”¡tochazo!”.   
Subiendo desde Labata a Bierge por la carretera, que corre por la ladera de la Sierra, en el pueblo de Morrano, se asentaba una Escuela, dirigida por el Maestro, nacido en Velillas y llamado Domingo Ballarín Torres, que ya en el año de 1.875,  ejercía de Maestro en Morrano, donde acudían a formarse los niños de San Román de Morrano y de Yaso.
 Así como en Labata , el padre de Chulio Balenga, que ha vivido hasta el año de 2.017, se preocupaba de que su hijo aprendiera sus primeras letras, pero como él sólo sabía hablar la Fabla, no tenía fuerza moral para impulsar el castellano en su hijo.   
También existían dificultades educativas en la  educación  en  mi  pueblo, porque cuando en el año de 1936, en los primeros meses de ese año, asistía yo a la Escuela de  Siétamo, el Maestro señor Bispe, nos examinaba las uñas, con una delgada caña, con la que golpeaba las manos de quienes las llevaban sucias, con una delgada caña.
Lo mismo pasaba en la Escuela de Morrano, como me explicó Alfonso Buil Aniés, pues uno de los padres de los alumnos, se le presentó al Maestro Don Domingo Ballarín con una pequeña vara de madera, para cambiarle la costumbre de golpear con caña, que según me dijo Alfonso Buil Aniés, producía mayor dolor que la de madera. Por lo que alguien me dijo que el Maestro no cambió la caña por madera y esta resistencia al   bienestar de los niños, que trataban,  en ocasiones como la presente, no de seres humanos, sino de animales. Sin embargo  el Maestro Don Domingo Ballarín, aunque no había superado algunos  puntos oscuros en la docencia, estaba seguro de que aquellos niños del “cobajo” de la Sierra de Guara, debajo de la Cueva de Chaves y de la Gruta de Solencio, saldrían adelante. Y así ocurrió con los parientes del Maestro y con  Alfonso Ruiz de Morrano, que viajó por todo el mundo y  vio  correr las piedras en el Valle de la Muerte en los Estados Unidos. 
En cambio, en el pueblo de Labata, como he escrito, el padre de Chulio Balenga, estaba muy preocupado de que su hijo aprendiera el castellano, ya que solamente podía expresarse en Fabla Aragonesa.  Nació  Chulio en Labata el año de 1936 y  no pudo asistir a la Escuela, más que tres años, porque el hambre le hizo trabajar de “chulo”. Empezó su vida laboral en Santa  Cilia de Panzano, en casa Vitales de Junzano y luego fue a Casbas, donde trabajó en Casa Cereceda y en Casa Clavería. Yo asistí al Colegio de San Viator, donde me senté en la misma mesa con Luis Cereceda. En Casbas tuvo la oportunidad de asistir durante tres años a una escuela de adultos. “Si no por esto….  poco que sé lo aprendí astí”, escribió Chulio.Tuvo después unos largos años de actividad unos en Huesca , en la construcción,en el Pantano de Calcón y en muchas otras empresas en la provincia de  Huesca, la última actividad la ejerció en las Brigadas de Limpieza del Ayuntamiento de Huesca. Se jubiló en 1996 y murió el día 12 de Octubre de 2017.
¡Con qué cariño asistieron a su entierro, allá en Labata, sus amigos de la Fabla Aragonesa, en la iglesia de Labata y  “en o suyo zaguer viache en ta o fosal  d’o lugar!. Un amigo mío escribió:” o día 13 l’acompañemos belunos d’o  Consello en o funeral en ta ilesia de Labata y en o suyo zaguer viache ente o fosal d’o lugar,  un gran vol  de muitos butres  feban fachendosos vueltas por o cielo”. Era triste aquel sobrevolar de los buitres sobre el cementerio y tal vez aquellos buitres estaban dando el pésame al pueblo de Labata, porque tenían que volar para dar el pésame a los pocos habitantes que quedaban en él. Cuando Chulio era un niño,  en aquel pueblo vivían más de cien niños y niñas y ahora, tenían que volar los buitres, porque ya no quedaba ningún niño.
Desde este mirador del pueblo de Morrano, se contempla Labata, el pueblo natal de Chulio Balenga y Casbas, donde” s´ascuita ixe aire aragonés, tan polito, feito  d’as aireras que baixan  d’o tozal de Cubilars,  espandindo o suyo son por o Monesterio de Casbas”. Cuando voy a Labata, ya escucho un sonido, que me parece ser una voz humana, que tal vez sea la de Chulio, que me saluda, cuando paso por su camino, como recordándome los saludos que nos transmitíamos en la Plaza de Zaragoza.
“Hasta as boiras,  fablaban en a luenga  d’Inacio Almudévar,  en a de Chesús  de Biarge,  n’a de casa nuestra, sorprendiéndonos siempre con  a  suya memoria funda, como as gorgas  d’o Calcón”.  Rafel Vidaller Tricas ha escrito en estas  líneas,  lo  mismo  que yo, más arriba, escribo sobre una voz misteriosa , que me parece ser la voz de Chesús.    



 

miércoles, 11 de abril de 2018

Domingo Ballarín, Maestro de Morrano en 1875





Domingo Ballarín Torres nació en el pueblo de Velillas, que se encuentra en la carretera  N-240, entre Huesca y Barbastro. Pertenece al Ayuntamiento de Angués. Tiene una ermita en la cima del monte, donde se protege el mismo pueblo del frío viento del cierzo,  y otra  sobre un cerro en el lado derecho de la carretera. Un amigo mío, nacido  en  el Somontano, comarca a la que pertenece Velillas, en una de sus correrías, encontró al lado de esta ermita, una moneda de oro, que le daba un gran mérito, unida su materia prima a la categoría de ser visigoda. Yo he visitado este pueblo y me pongo a pensar en las distintas épocas, en que han vivido los vellilenses,  unas veces como íberos, otras como celtas visigóticos, más tarde siendo musulmanes con su mezquita. He conocido varias generaciones de sus familias, como la de Bailo, tan trabajadora, tan amable y tan amante de las oraciones, que rezaba el Señor Francisco Bailo a los santos para cuidar la salud de  sus amigos y familiares. ¡Cómo se aplicaba ese señor y su familia para ganarse la vida!, porque unas veces labraba la tierra, cultivaba un huerto con un simple aparato, al que llamaban “ceprén”, de funcionamiento parecido al de una romana, para sacar agua de una balsa, en la que la recogían, para regar un pequeño huerto. Pero al mismo tempo era un comerciante de productos alimenticios, que unas veces acudía a Huesca con su carro a buscarlos y a veces, con el mismo carro llevaba uvas o vino para vender, en tanto que otras veces iba a Barbastro a realizar las mismas operaciones. Estaba más lejos esta última ciudad, pero algunas veces podía comprar en ella a precios más baratos. Hoy he visto y hablado con Antonio Ballarín, sobrino- nieto del Maestro de Morrano, que se ha lamentado de la posible falta de agua para regar los enormes frutales que cultiva en Villanueva de Sigena. También Antonio estudió la carrera de Maestro Nacional y ejerció cerca de Sabiñánigo, donde había un almacén de vino en lo alto del pueblo y lo tenían que subir a lomos de mulas, desde los camiones cisterna, parados en la carretera. A última hora del día, aparecían los mozos encargados de subir el vino, ¡bien bebidos!, pero soportando la dureza de la cuesta, agarrándose  a las colas de los animales. Luego se dedicó a cultivar manzanos de origen ruso, de un sabor exquisito y tuvo que mandar un hombre de confianza, para que aprendiera el cultivo de tales árboles frutales,  allá en la lejana Rusia. Aquel hombre, que yo conocí siendo un niño de Velillas,  sin saber ruso, se defendió maravillosamente y colaboró con Antonio Ballarín en la creación de dos fincas de regadío,  una en las Cinco Villas, en el pueblo de Puendeluna y otra, como he adelantado antes, en Villanueva de Sigena.
Pero les venía de viejos tiempos su aplicación a trabajar en la vida y triunfar en esos múltiples trabajos que emprendían, pues ya hace unos ciento treinta y siete años,  el hermano de su abuelo, Domingo Ballarín,  ya se hizo Maestro y en mil ochocientos setenta y cinco, ya estaba ejerciendo en el pueblo de Morrano, al que acudían a educarse los niños de San Román de Morrano y los de Yaso. Con la ilusión de aprender más que en Velillas, acompañados de su tío, subieron a la escuela de Morrano, el padre de Antonio y sus dos tías, una  de las cuales, llamada Petra, se hizo   Religiosa Dominica en el Colegio de Santa Rosa de Huesca, fundado por un sacerdote Llamado López de Zamora, sobrino de la Madre Berride, que había fundado las Terciarias Dominicas. El sacerdote López de Zamora y la Madre Berride, eran parientes míos por parte de mi madre, Victoria López de Zamora.
La otra niña que asistía a la Escuela de Morrano y hermana de Petra se llamaba Emilia  y se casó con un alto funcionario, que según recuerda Antonio Ballarín, estaba relacionado con la Escuela de Veterinaria de Zaragoza. Tuvieron ambos un hijo que estudio la abogacía, llamado Victorián Aragón Ballarín y una hija llamada María Pilar, que se hizo médico, ejerciendo en la Seguridad Social, en el Hospital zaragozano de Miguel Servet. Es curioso observar, en aquellos lejanos y pasados tiempos, cómo se preocupaban la familias Buil de San Román de Morrano y la de los Ballarín de Velillas, de educar a sus hijas, para que las mujeres, fuesen igual que los hombres en conocimientos y en derechos. También asistieron a la Escuela con Don Domingo Ballarín, Alfonso Buil Aniés (Calvo), que tiene noventa años de edad, sus hermanos, entre los cuales asistió una hermana que llegó a ser Abadesa del Monaterio de Casbas. Una hija de Victorián Aragón y de Emilia Ballarín está de funcionaria en Bruselas, en la Sede de la Unión Europea.  ¿Cómo se conoce el interés de aquellas familias por la igualdad de mujeres y de hombres y que amor tenían por el progreso de la humanidad!. Pero no todos los aspectos de los derechos humanos han evolucionado paralelamente, porque Alfonso Buil Aniés, con sus noventa años, siendo un sabio en religión, poesía, filosofía y en actividades industriales, cuando estudiaba con el maestro Don Domingo Ballarín,  sufrió por su tendencia a escribir con la mano izquierda. Su Maestro no se lo consentía y se crearon momentos difíciles para el profesor y para el alumno. Hoy escribe verdaderas obras de arte, con la mano derecha, pero resultaría lo mismo,  escribirlas con su mano izquierda. Cuando en el año mil  novecientos  treinta y seis  asistía yo a la Escuela de Siétamo, el Maestro, señor Bispe, examinaba las uñas de los alumnos, con una delgada caña, con la que golpeaba en la mano de aquellos que las llevaban sucias y en la Escuela de Morrano, según me ha recordado Alfonso Buil Aniés, ocurría lo mismo. Tanto es así que uno de los padres de los alumnos, se le presentó a Don Domingo Ballarín con una pequeña verita de madera, para cambiarle la costumbre de golpear con caña, que según me dijo Alfonso Buil Anies, producía mayor dolor que la de madera. Por lo visto no la cambió, pero,  recordando tiempos pasados se nota el interés del pueblo de aliviar  e incluso de eliminar las costumbres que hacían de los seres  humanos, simples animales. Pero el pueblo ya luchaba por corregir los tratamientos duros con los alumnos. Ahora, los consejeros económicos, no se sabe si van a acertar o a errar en sus pronósticos, en cambio Don Domingo Ballarín, aunque no había superado totalmente algunos puntos oscuros de la docencia, estaba seguro de que aquellos niños del “cobajo” de la Sierra de Guara, debajo de la Cueva de Chaves y de la Gruta de Solencio, saldrían adelante, como lo han hecho la médica de Aragón-Ballarín, su hermana la funcionaria de Europa y Alfonso Buil de San Román de Morrano, que ha viajado por todo el mundo, ha cultivado la amistad con un Presidente de Mejico y ha visto correr las piedras en el Valle de la Muerte de los Estados Unidos de América.
En cambio es triste viajar por aquellos pueblos tan humanos, de paisajes tan bellos, de Monaterios como el de Casbas, pero en los que ya casi no viven seres humanos  jóvenes. Se alegra uno al conversar con Antonio Ballarín de Velillas, que ha hecho resucitar miles de árboles frutales en Aragón. Cuando vaya a Velillas iré a conversar con el difunto Maestro Nacional Don Domingo Ballarín, a ver si me explica los complicados problemas de la humanidad.

viernes, 6 de abril de 2018

Las dos Parroquias de Siétamo






Conocemos la existencia de dos Parroquias en la Villa de Siétamo. La primera, en tiempos antes del año de 1570, siendo Abad del Monasterio de Montearagón Don Pedro de Luna y la segunda que se construyó a petición de los Ilustres Sres. Don Bernardo Martínez de Bolea, también llamado Bernardo Abarca de Bolea y Portugal, que tuvo su residencia matrimonial en el Castillo- Palacio de Siétamo.  Fue el   Abarca de Bolea, que se casó  con la Señora Jerónima Castro Y Pinós, y vivió con la colaboración de los cristianos que vivían en 1571, en el pueblo ya  cristiano, de Siétamo. Su hijo Don Martín Abarca de Bolea y Castro (1550-1600), fue un gran humanista, escritor y poeta. Su vida coincide con la fecha en que se edificó la actual Iglesia Parroquial. Una hija suya Doña Ana María Abarca de Bolea, que fue Maestra de Novicias y Abadesa del Monasterio de Casbas desde 1672 a 1676  debió morir el año de 1685. Es Ana María Abarca de Bolea escritora en Fabla Aragonesa y en castellano. El maestro Martín Zabala, acabó de construir la segunda Parroquia el año de 1572.   
Siétamo al ser invadido por los moros, fue un pueblo presidido por un Castillo, que no pertenecía a estilo cristiano, al ser dominado por los árabes, y que ya desde tiempos anteriores a la invasión de los árabes, estaba protegiendo la orilla de de la vieja Vía Romana, que de Huesca iba a Alquézar y situado en lo más alto del pueblo y en la entrada y salida de la citada Vía. Todo el pueblo estaba rodeado de murallas, de las que todavía se conservan muchas y dentro de esas murallas, los moriscos alzaban su mezquita. Durante la invasión de los moros, vivieron en Siétamo, varias familias cristianas, pero fuera de las murallas y con una iglesia parroquial propia. De esa iglesia se conservan dos piedras, una representando la figura de un Papa, otra con un ángel y un sostén de su alero del tejado, con un rostro humano. Esta pieza la subirían desde la antigua iglesia hasta la obra nueva, que se estaba realizando, pero al pavimentar la Plaza Mayor, al lado de la Nueva Iglesia, apareció debajo de la tierra y yo la recogí.
Del lugar de Siétamo, alguien dice que “el lugar de Siétamo, existía en 1.093, cuando Pedro I lo dio al abad de Montearagón”. Hay quien dice que el Castillo es posterior, pues lo mandó construir la familia Sessé  y  de los 1450 a 1506 era propiedad de los  Anzano. Una temporada volvió a la propiedad de la mitra, ya que nadie pagaba el censo.
El X Conde de Aranda, Don Pedro Abarca de Bolea y Ximénez de Urrea, nació en el Castillo de Siétamo en 1719 y murió en Epila en 1798. En este Castillo vivieron seis generaciones de los Abarca de Bolea. Estos Señores Abarca de Bolea, tomaron posesión del citado Castillo-Palacio, con la boda de Don Bernardo Abarca de Bolea y Portugal con una de las dos hijas del Señor de Castro, llamada Jerónima de Castro y Pinós, Señora de Siétamo y dueña del Castillo- Palacio. Este Señor de Castro transmitió la propiedad del Castillo a su hija, cuyos documentos se conservan: “In Dei nomine amen. Sea a todos que yo el noble   Don Pedro  de Castro y Pinós, Señor de los  Castillos  y lugares de Siétamo, Olivito… y Torres de Montes… cedo , transporto y desamparo a Vos, la noble  Señora doña Isabel de Castro y Pinós, fiya suya, los castillos y lugares de sus términos en el Reyno y dentro del  Reyno de Aragón”.
La existencia de la actual Iglesia Parroquial de Siétamo, coincide con los años de vida de Martín Abarca de Bolea, pues Martín participó en la construcción de la nueva Iglesia Parroquial y financió al Maestro Martín Zabala, que la terminó en 1572. Nació Don Martín 1550 y murió el año de 1600 o en el 1601 o en el 1605, pues su hija la poetisa Ana María Abarca de Bolea, nació por el año de 1606. Hay quien dice que Don Martín yace en el Presbiterio, que está más elevado que la capilla de los Azara y  Almudévar, de donde los desenterraron para la Guerra Civil.
El histórico gobierno y poético vivir del gobierno de Martín Abarca de Bolea, coincide con la cristianización y modernización de la vida en el Castillo-Palacio de Bolea. Y coincide su poético y progresista gobierno con el comportamiento democrático de los tres cristianos, que vivieron en Siétamo fuera de las murallas dominadas por los moros, que con Don Martín Abarca de Bolea, se unieron democráticamente y trataron de trasladar a los cristianos al interior de la muralla de Siétamo, abandonar la antigua iglesia y participar en la creación de la nueva Iglesia, que se inauguró el año de 1572.
El comportamiento democrático de los Abarca de Bolea, unidos a los antiguos cristianos, sometidos durante siglos al dominio moruno, se unieron para crear la vivencia dentro de la muralla de Siétamo, presididos por la Iglesia nueva, dirigida su creación por Don Martín Abarca de Bolea y el poder político del mismo.  
Se explica el comportamiento democrático de Don Martín Abarca de Bolea, por su unión con los cristianos viejos de la Parroquia de las afueras de Siétamo.
Y ¿quiénes fueron los cristianos viejos de la primera Parroquia fuera de las murallas del pueblo musulmán?  En el artículo “Iglesia nueva e Iglesia vieja” se dice: “VISTA Y CONSIDERADA LA POBREZA Y PEQUEÑEZ DE LA PRIMICIA DE DICHO PUEBLO Y VISTO ADEMÄS QUE DICHA IGLESIA PERTENECE Y SE ESPERA LA PRIMICIA DE LAS TRES CASAS QUE SE LLAMAN GIL DE SIPÁN, PASCUAL DE VIÑUALES Y JUAN DE ARNAL QUE VIVEN EN DICHO LUGAR, Y, A ESTE RESPECTO DE AQUELLAS HEREDADES  Y POSESIONES QUE POSEEN   DESDE LA CONVERSIÖN DE LOS MOROS A LA FE CRISTIANA”.
 Dicho lugar de Siétamo fue conquistado tres años antes que Huesca, es decir el año de 1.093 y ésta en la Batalla del Alcoraz, el año de 1.096.  Sancho Ramírez, luchaba por la conquista de la ciudad, pero un día, atacando la muralla de la ciudad, un flechazo del enemigo, lo mató. Pero su nuevo Rey Pedro I hijo suyo, siguió luchando por la conquista de Huesca, desde Montearagón y acabó con el dominio moruno de Huesca y de su comarca.
Hasta el año de 1609, Felipe II no decretó la expulsión de los moros de España. Entre tanto, encontrándose los moros sin autoridad para su propio gobierno, el Castillo de Siétamo era gobernado por diversos nobles.
Siétamo se había convertido en dos Siétamos, uno el presidido por el Castillo, rodeado todo el pueblo por murallas, atravesado por la Antigua Vía Romana, que subía hasta el Castillo, que estaba en una altura, desde la que se contemplaba el valle que atravesaba el río Guatizalema.  Antes de ser conquistado por los cristianos, aquella fortaleza mora, no era aquel Castillo- Palacio, que fue construido por los nobles cristianos, sino que ignoramos que clase de fortaleza, construirían aquellos discípulos de Mahoma.
Una vez conquistado Siétamo, la familia  Sesé lo mandó construir y de 1450 a 1506, era propiedad del Castillo- Palacio Anzano.  En 1560 pasó a manos de Bernardo Abarca de Bolea, que en 1571 firmó la capitulación matrimonial con la dueña del Castillo – Palacio de Siétamo, Doña Jerónima de Castro y Ferrera, Baronesa de Siétamo. El varón descendía del Rey Sancho Abarca de Navarra y la Dama era heredera legítima de Jaime I de Aragón, siendo el primer Abarca de Bolea, que vivió en el Castillo- Palacio de Siétamo. Yo conservo una fotografía de mi abuelo Don Manuel Almudévar Vallés, observando el paisaje, que se veía desde lo más alto del Torreón. Yo, antes de la Guerra Civil de 1936, acompañado por mi tío José María, subía al Torreón a ponerles nidos a las palomas, para que criasen
Parece ser que en los primeros tiempos de la toma de Siétamo, sus nobles y nuevos dueños del Palacio, no dieron facilidades a los cristianos para entrar a vivir dentro de las murallas. Tal vez conseguían que los moros trabajaran para ellos y ellos quedaban bajo resguardo de los dichos moros. Los nobles cristianos vivían igual que reyes, dominando a aquellos trabajadores musulmanes, hasta que Don Bernardo Abarca de Bolea, que firmó la capitulación matrimonial con la dueña, Baronesa de Siétamo. del Hemos visto como fuera de las murallas y venerando la vieja iglesia, cerca de la actual carretera, vivían los cristianos. Quedan de esta pequeña iglesia en la Nueva y dentro de las murallas, en la pared Sur una imagen de un Papa y la de un ángel y yo, cuando se trabajaba en la pavimentación del pueblo, recogí una piedra de la iglesia vieja, que guardo en mi casa, y que es un sostén de los aleros. Es una piedra larga, asomando un rostro humano al ambiente. Los dueños del Restaurante de la Calle Alta, construyeron un hermoso chalet, en el solar en que se alzaba la vieja iglesia. Cuando estaban trabajando los albañiles para construir su chalet, entré en el antiguo sótano de la iglesia y allí, un albañil, me mostró los cadáveres antiguos de fieles cristianos, unos adultos y otros niños. Hoy día ya no se distingue ningún resto antiguo, pues esa bodega se ha convertido en un hermoso garaje. Al otro lado de la carretera, yendo por el lado norte del viejo Cuartel de la Guardia Civil se encuentra un estrecho camino, que han ido tratando de hacerlo desaparecer, pero que está señalada la Vía Procesional que recorrían los cristianos desde su vieja iglesia y volver a la misma.   
Pero el Noble Don   Bernardo Abarca de Bolea, quiso que los cristianos entraran dentro de la murallas y trató con los dueños de las tres casas del pueblo que tenía por Parroquia  la  desaparecida  Iglesia y pensó que  ” se construya una nueva dentro de dicho pueblo de Siétamo o cerca de las Puertas del mismo, con su altar, coro, campanario  ornamentos…según costumbre …de dicho lugar …de tal manera que dentro de tres años venideros próximos se empiece y el de los tres que siguen de vida y perfectamente se terminen”.
“Y que el predicho Sr. Ilustrísimo Don Bernardo Martínez y Señora Doña Jerónima de Castro y Pinós, reciban la carga de construir, ornamentar, suministrar de aceite, cera y otras cosas acostumbradas y necesarias. Consignamos a los sobredichos señores todos los frutos que pertenecían a la antigua Iglesia y también con respecto a la primicia de aquellos y sus herederos de Gil de Sipán, Pascual de Viñuales y JUAN DE ARNAL, trigo, ordio, avena, centeno…: Declaramos y pronunciamos, que abandonada la antigua Iglesia, se construya una, la nueva dentro de dicho lugar de Siétamo o cerca de las Puertas del mismo ,con su Altar, Coro, Campanario, Ornamentos y otras Casas, de tal manera que dentro de los tres años venideros próximos, se empiecen y el de los tres que siguen, se acaben con vida y perfectamente, se terminen -… Y que el predicho  Sr. Ilustrísimo Don Bernardo Martínez de Bolea con su Señora Doña Jerónima de Castro y de Pinós, reciban la carga de construir, edificar, ornamentar, sustentar de aceite, cera y otras cosas acostumbradas y necesarias.-Consignamos a los sobredichos Señores, todos los frutos que pertenecen a la antigua Iglesia y también con respecto a la primera de aquellas y sus Herederos de  Gil de Sipán, Pascual de  Viñuales Y JUAN D ARNAL, a cuyos sucesores he conocido y conozco
todavía, tanto de trigo, ordio, avena, canteno o de cualquier otro producto semejante…..por el tiempo de ochenta años continuos.”   
Los Abarcas de Bolea. Barones de Siétamo, Marqueses de Torres se acabaron con  el Conde de Aranda. Fueron una serie de generaciones, que cultivaron la paz y la guerra, la literatura, el arte y el progreso. El Conde de Aranda, cultivó la Política Internacional y luchó por el progreso de Aragón. Pero murió sin descendencia y no pudo arreglar el riego del río Ebro, ya que Cataluña  se apoderó a los  pocos años después de su muerte y cortó el contacto directo entre Aragón, a través del Río Ebro y la Costa Meditérránea.


 Un símbolo de la intención de Companys es la fotografía de este elegante político catalán en Siétamo , al frente más  bien de los milicianos de la República, contemplando las ruinas del Castillo de los Condes deAranda, que parecen ofrecer el espectáculo de la ruina de Aragón. Alrededor se encuentran los, niños de mi edad chupando caramelos, que los destructores del   Castillo-Palacio les habían dado los milicianos para hacer placentero el gozo de los niños, que ya no verían más el grandioso aspecto del destrozado Palacio.
El destrozo de Aragón ha sido la despoblación de sus pueblos y el cierre del Ferrocarril del Canfranc, que han querido hacer su comunicación con Europa  a través del Mediterráneo.
 Desde el recuerdo de los Reyes Alfonso XII y XIII, cuando fueron a inaugurar el ferrocarril penínsular y del que ya no se han acordado más.
Mis antepasados compraron el Castillo, dividiendo su parte noble del comercial del almacén agrícola y así estamos todavía sufriendo la tiranía que quisieron imponernos los gobernantes de Cataluña.  
        

sábado, 31 de marzo de 2018

IGLESIA NUEVA, IGLESIA VIEJA






Fundación de la iglesia de Siétamo
En el Palacio Abacial de la Iglesia de Montearagón el día 18 de Enero de 1.570, siendo Abad del Monasterio D. Pedro de Luna.- A petición de los ilustres Sres. D. Bernardo Martínez de Bolea y su Señora Jerónima Castro y Pinós, así como de los Jurados y de cada una de las personas del lugar de Siétamo acerca de la erección y construcción de la iglesia en dicho lugar  y otros en dicha súplica  convenidos y nombrados; vista la información, previa  de la causa a nosotros suministrada, por lo que aparece evidente la antigua Iglesia de dicho pueblo alejada , en sitio despoblado, fuera de las murallas y de lo que siguen muchos inconvenientes, y alguna vez hubo escándalos, y como cada día crece la malicia de los hombres, se temen otros mayores, y porque amenaza ruina la antigua iglesia y es de defectuosa construcción.- Vista y considerada la pobreza y pequeñez de la primicia de dicho pueblo y visto además que dicha iglesia pertenece y se espera la primicia de las Tres Casas que se llaman Gil de Sipan, Pascual de Viñuales y Juan de Arnal que viven en dicho lugar, y, a este respecto de aquellas heredades y posesiones que poseen  desde la conversión de los moros  a la Fe Cristiana .- Se prevé además que son necesarios más de tres mil ducados para pagar por cálices , ornamentos  y  otras cosas aparte.-Visto además que nadie quiere reunir tantas cargas, sino los prenombrados Señores Don Bernardo de Bolea y su esposa Dña. Jerónima de Castro y Pinos, que lo hagan por limosna y piedad. Visto además el deseo de dichos Señores, para construir, adornar, visitar y conservar dicha Iglesia.-Como los predichos Señores se gravaran por la construcción. Visto también que es justo que los que a mucho se les cargue en algo, serán aliviados. Visto todo lo anterior y otras muchas cosas que la Justicia, el Derecho y la Equidad proclaman mirando a Dios, de cuya visión todo juicio correcto procede, y todo lo anterior bien considerado; declaramos y pronunciamos que abandonada la antigua Iglesia, se construya la nueva dentro de dicho pueblo de Siétamo o cerca de las puertas del mismo, con su Altar, Coro, Campanario, ornamentos y otras cosas necesarias según costumbre y calidad de dicho lugar de Siétamo y otros circunvecinos y próximos, de tal manera que dentro de tres años venideros  próximos se empiece y el de los tres que siguen de vida y perfectamente se terminen. Transfiriendo a la Nueva Iglesia ,según nos transferimos  por esta sentencia, todo derecho perteneciente a la antigua Iglesia.- Y que el predicho  Sr.Ilustrísimo Don Bernardo Martínez y su Señora Doña Jerónima de  Castro y Pinós, reciban la carga de construir, ornamentar, suministrar de aceite, cera y otras cosas acostumbradas y necesarias.- Consignamos a los sobredichos Señores todos los frutos que pertenecían a la antigua Iglesia y también con respecto a la primicia de aquellas y sus herederos  de Gil de Sipá, Pascual de Viñuales y Juan de Arnal, trigo, ordio, avena, centeno o de cualquier otro grano semejante mayor, aceite, vino, perfumes, moras, queso, crías de ovejas, -Visto además el deseo de dichos Señores para construir, adornar, visitar y conservar dicha iglesia.- Visto además como los predichos Señores, se grabaran por esa construcción.- Visto también que es justo que a los que mucho se les cargue, en algo sean aliviados.-Visto todo lo anterior y otras muchas cosas que la justicia, el derecho y la equidad proclaman mirando a Dios, de cuya visión todo juicio recto procede y todo lo anterior bien considerado: Declaramos y pronunciamos que abandonada la antigua Iglesia, se construya una, la nueva dentro de dicho lugar de Siétamo o cerca de las  

Piedras de la Iglesia Vieja de Sietamo

Alero de la Iglesia Vieja , encontrada en la Plaza de Sietamo.

Puertas del mismo, con su Altar, Coro, Campanario, Ornamentos y otras Casas, merecidas según costumbre y calidad de dicho lugar de Siétamo y otros   circunvecinos, de tal manera que dentro de tres años venideros próximos, se empiecen y el de los tres que siguen, se acaben con vida y perfectamente se terminen. Transfiriendo a la nueva Iglesia, según nos transferimos por esta sentencia, todo derecho perteneciente a la antigua Iglesia.-Y que el predicho Sr. Ilustrísimo Don Bernardo Martínez de Bolea con su Señora Doña Jerónima de Castro y de Pinós, reciban la carga de construir, edificar, ornamentar, sustentar de, aceite, cera y otras cosas acostumbradas y necesarias.- Consignamos a los sobredichos Señores, todos los frutos que pertenecieron  a la antigua Iglesia y también con respecto a la primera de aquellas  y sus herederos de Gil de Sipán, Pascual de Viñuales y Juan de Arnal, tanto de trigo, ordio, avena, centeno o de cualquiera otro grano semejante, mayor o menor, de aceite, vino, perfumes, moras, queso, crías de ovejas, cabras, cerdos y gallinas por el tiempo de ochenta  años  continuos.

Documento de casa Almudevar (Sietamo).

Emigrantes e inmigrantes

Balcón de Velillas pintado en la pared. “Cuando salí de mi tierra, volví la cara llorando, porque la que más quería se me fue al cielo volan...