domingo, 15 de julio de 2012

Los escalatorres (CLAROSCUROS)


El día doce del mes de Mayo,fiesta en que los vecinos de Siétamo van a Monflorite de romería, ha revivido una figura que casi estaba olvidada, la del escalatorres.
El soporte de la veleta de la iglesia estaba a punto de caer. Nadie se atrevía a subir a arreglarlo.El Grupo de Investigaciones Espeleólogicas de Peña Guara se ofreció gentilmente a llevar a cabo este cometido.Subieron sus componentes,como ellos lo saben hacer y cuando estaban en plena faena,llegó todo el pueblo que venía de romería.
Fue un espectáculo que constituyó un magnífico colofón a un día tan alegre.Comenzaron los jóvenes a cantar jotas para animar a los escalatorres y colaboraron todos en la medida de sus posibilidades.
Las personas mayores empezaron a hablar de los escalatorres, que se dedicaban a hacer alardes de escalada,pero en lugar de hacerlo en las montañas,subían a las torres de las iglesias y después pasaban el sombrero entre los espectadores, para recaudar dinero para su sustento.
Contaba Soler que un escalatorres subió a la torre de Alcolea y, centrando su ombligo sobre la esfera de piedra que la coronaba,se colocó en posición horizontal, agitando manos y pies,como si estuviera nadando en el vacío.
Arnal decía que vió a dos hombres subir a lo más alto de la Catedral de Huesca. Salvador explicaba cómo un escalatorres  coronó la torre de Siétamo,lanzando lazos sobre los adornos pétreos, que la servirían de anclaje, con la misma habilidad que un vaquero del Oeste.También había escaladores espontáneos en los pueblos,como Isidro Bierge de Arbaniés, que tras alcanzar su meta en la iglesia parroquial ,cogió dos ·huevos” de cigüeña y los exhibió ufano, como haciendo alarde de que estaba bien dotado de tales ovoides atributos.A fe mía que lo estaba el buen Isidro y a fe de todo Siétamo que también están muy bien “adotau”. Jesús Vitalla, Jesús Martínez, José Lardiés, Francisco Gracia y Manuel Bara, modernos escalatorres.

viernes, 13 de julio de 2012

ROSA, ESTÁ LINDA LA MAR (CLAROSCUROS)


El marino Luis Almudevar.

Te voy a contar un cuento. ”¿A dónde irá ese barquito que cruza la mar serena?. Unos dicen que “pa” Cádiz y otros que “pa”  Cartagena.
Al oír esta canción queda uno embelesado y enamorado del mar. Este, ”llega a hacerse imprescindible como un gran amor”. Así se expresa Rosa Paz, añadiendo que la mar, como la tierra, resultan a veces amargas. El barquito de vela, vela, que no se sabe si va “pa” Cádiz o “pa” Cartagena, sí es pesquero,  lo más probable es que vaya a parar secuestrado a un puerto de morería. Ya tiene bastantes motivos de sufrimiento el marinero con su propio trabajo, con su soledad, sobre una cáscara de nuez, que bailaba y  rebailaba  por las olas que vienen no se sabe de donde. Sólo le sirve de referencia el sol, si luce, y le amarrarán a tierra el recuerdo y el amor de los suyos que,  cansados de tanta espera, unas veces exclaman: “¡Me “cagüen” la mar serena!. Y otras dicen: ¡Me “cagüen” la mar salada!”.
Es impresionante ver enterrar a un ser querido en la tierra, pero queda el consuelo de ir a rezar a su tumba y depositar sobre ella un ramo de flores. Pero yo creo que es más impresionante ver sumir en las aguas el cadáver de un marinero. Su tumba será insondable en lo profundo e inabarcable en su extensión. Su madre, sobre una roca, pronunciará una oración, de la que harán eco los acantilados, las olas y las borrascas. ¡Luego dicen que el pescado está caro!.
Los oscenses estamos acostumbrados a navegar por la tierra y cuando uno de nosotros trabaja mucho, se le dice:¡ cuánto navegas!. Navegando con el tractor sobre “torrocos”,  se destroza la columna vertebral. Navegando sobre la más mullida superficie de las olas del mar se destroza la columna con los reumas. Todo es navegar. Incluso navegamos por la vida.
Antiguamente los aragoneses buscaron la salida al mar por el Ebro, que dicen que es más estrecho que el mar, pero de largo ¡habría que verlo!. Los catalanes nos cortaron la capa y eso que dicen que hasta los peces del mediterráneo llevaba las Barras de Aragón.
También algunos aragoneses, como mi hermano, se han lanzado a la mar, irónicamente, los llamamos marineros de secano. Rosa, tu tema si que interesa y tiene que ver con Huesca, porque también hay oscenses enamorados del mar. Como tú.

ORACULOS Y COMPUTADORAS (CLAROSCUROS)


Artemisa, diosa griega de la caza y la luna.

De los dioses paganos que habitan en las cumbres del Olimpo y gobernaban con mejor o peor fortuna a Grecia y a Roma, hemos pasado a los dioses ciudadanos, que habitan en las alturas de los rascacielos de Manhattan y gobiernan con tan mala fortuna el universo mundo.
Aquellos dioses adoptaban figuras humanas, como las tienen los nuevos dioses, pero de igual manera que aquellos llevaban túnicas, de ahora dicen que llevan sombrero de copa, aunque yo no he tenido la oportunidad de ver a ninguno de los dos tipos de divinidad. El dios Apolo, cuando se despojaba de sus vestiduras era la admiración de las diosas, dioses, ciudadanas y ciudadanos, y los ricos herederos, cuando van a bañarse con su figura apolínea, son también la admiración de divas, de divos, de “gachises” y de tordos. La Afrodita griega, que se bañaba en espumosas olas del mar Egeo, tenía su réplica en la Venus romana que se sumergía  en las templadas ondas del mar Tirreno. Afrodita ante el espejo es un cuadro que inmortaliza a la diosa helena y la Venus de Milo es una escultura que representa a la diosa romana. Ambas diosas a una debían estar para recreo de los dioses, según  unos y según otros  para sublimar el amor a alturas poéticas.
 Hay muchas réplicas modernas de esas diosas. Podía ser Brigitte, la francesa, equivalente a la griega, pero bañándose en la Costa Azul, y podría ser Marylin, la americana, la émula de la romana, pero nadando en Miami Beach.
Había templos en los que las sibilas interpretaban los oráculos. Fue famosa la sibila Eritrea y nombrado el oráculo de Delfos. Estas sibilas, bellísimas, interpretaban los oráculos y las prometían muy felices a los que querían conocer su porvenir, que cuanto más color de rosa les era presentado, mejores exvotos colgaban en las paredes del templo.
A consultar los oráculos iban desde los gobernantes hasta los ciudadanos más humildes. Aquellos querían saber la marcha de su empresa y el futuro de sus ciudades y los humildes preguntaban por sus amores y por la suerte de los suyos.
Hoy los oráculos son las computadoras, que desde países distantes nos programan, algunas veces con éxito, y otras como decía la vieja: de lejanas tierras, lejanas mentiras. A nivel personal, muchos están programados por los horóscopos de los periódicos, que tienen la ventaja de que, cada uno, los puede interpretar de forma que se vea triunfante en el amor, aunque sea cornudo y en las finanzas, aunque tenga letras aceptadas para todos los días que le restan de vida.

RESTAURAR MONTEARAGON



Aunque cueste, es preciso restaurar Montearagón, que los oscenses hemos olvidado tanto, porque hay otros, concretamente los navarros, que se acuerdan del Monasterio. Afirmo esto porque he hallado un hermoso libro, que se titula “Sedes Reales de Navarra”, cuya  segunda edición se editó por el Gobierno de Navarra en 1993. Al mirar este libro hay que tener en consideración que Navarra y Aragón tuvieron periodos históricos en que fueron el mismo Reino y así  lo vemos cuando Don Antonio Durán Gudiol, dice: ”En el campo político la unión de los reinos de Aragón y Navarra en 1076 en la persona del rey Sancho Ramírez, había sin duda fortalecido el poder militar de éste, posibilitando la gran ofensiva, que tuvo tres objetivos, por lo menos, Tudela, Huesca y Barbastro.” Y entre las Sedes de Navarra sale Huesca, donde nombra la iglesia de San Pedro el Viejo, en qué  está   enterrado, desde hace siglo y medio, Alfonso el Batallador, a donde fue trasladado desde el abandonado Monasterio de Montearagón; y allí tenía su sepultura desde el año 1.134. Añade que hoy el Monasterio está  abandonado.           Alfonso I el Batallador(1104-1134),como puede verse en las cifras entre paréntesis, murió  joven, lo que no le impidió realizar grandes proyectos en la Reconquista, lo que reconocen los navarros al recordar su condición de acabar con la reconquista del que hoy es el territorio de Navarra, al conquistar Tudela y su comarca en 1119. Pero no solo se le atribuyen dichas conquistas sino, el desarrollo del impulso urbano al conceder Cartas Forales a Tudela, Sangüesa, Puente la Reina y Pamplona, que fueron el cimiento sobre el que se fundó más  tarde el Derecho Foral. Hemos visto como Don Alfonso triunfó  en Tudela, pero en Fraga tuvo una batalla que le acarreó la muerte en Poleñino,  a donde lo condujeron para tratar de salvarlo y lo enterraron en el monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón, en lugar de llevarlo a San Juan de la Peña, donde estaban enterrados sus antepasados. Su sepulcro se encontraba en la cripta de la iglesia de Montearagón. Lo describe así:  ”un gran arcón de piedra encerraba en su interior el ataúd de madera en el que reposaban los restos reales...En los lados mayores del túmulo había sendas  arquerías  sustentadas en seis columnitas con sencillos capiteles”. V. Carderera  decía que le recordaba a los sepulcros tardoromanos.  Este sepulcro fue destruido por la revolución llamada de “la Gloriosa”, que acabó con el reinado de Isabel II, en el mes de septiembre de 1868. De todas formas ese destrozo no debió afectar a los restos del Rey, pues en 1843, a consecuencia de la desamortización se decidió el traslado de sus restos a San Pedro el Viejo de Huesca, a la misma capilla donde yace su posterior hermano Ramiro II el Monje, en un sarcófago romano. Enterraron a don Alfonso el Batallador en un nicho abierto en la pared y recubierto con una lápida negra. Pero de la misma forma que  los oscenses se conmovieron con el centenario de la conquista de Huesca, en cuya celebración, se propusieron   la reconstrucción de Montearagón, en otros tiempos los recuerdos  de San Juan de la Peña y de San Pedro el Viejo, les influyeron  para celebrar el II Congreso de la Corona de Aragón. Los oscenses cogieron los restos del Batallador y ”depositados en una urna de madera, recibieron solemnes honras fúnebres en la catedral y luego fueron devueltos al nicho de la capilla de San Bartolomé”, en San Pedro el Viejo. Su aspecto trata de tomar como modelo las lápidas románicas del Panteón de Nobles de San Juan de la Peña, haciendo constar el nombre del rey Don Alfonso el Batallador.
Pero, sin embargo el interés por los Reyes de Aragón, ha movido a los aragoneses a seguir estudiando no sólo los sepulcros y la arquitectura de sus tiempos, sino que el día veinte de Junio del año de dos mil ocho, proceden a desenterrar a Ramiro el Monje y a su hermano Alfonso el Batallador, para analizar sus  genomas, el Gobierno de Aragón con la Unidad Genética de la Universidad de Zaragoza. Gracias a las investigaciones genéticas de los antropólogos José Ignacio Lorenzo y Belén Blasco, se conocieron  algunas cualidades físicas de Alfonso el  Batallador,  pero ahora  se sabrán características genéticas y se podrá componer el árbol genealógico  de aquellos Reyes de Aragón.
Cuando se estaban desenterrando los restos del Batallador, unos turistas franceses, que estaba visitando el Claustro de San Pedro, pudieron contemplar los huesos reales, que causaban una triste impresión,   por estar ennegrecidos por causa de la humedad.  Ambos arqueólogos afirmaron que “las  exhumaciones  nos han corroborado lo que las fuentes documentales nos han contado”. Pero el arqueólogo Lorenzo dijo que la Capilla de San Bartolomé  estaba en muy mal estado, con el suelo de tierra y la humedad atacando a los huesos,  que en poco tempo se hubieran convertido en polvo. Dicen que el cadáver de Alfonso I, volvió a San Pedro el Viejo el uno de Julio del año 2012. ¿Cuándo podrá volver a Monteragón?. 
En Montearagón  se evitó la ruina de la iglesia y se hizo alguna pequeña reparación, pero allí sigue elevado sobre aquel monte desde el que vigilaban a Huesca para conquistarla. Pero mi padre me contaba, que mi abuelo y los demás vecinos de Siétamo, vieron el Castillo-Monasterio arder igual que una enorme hoguera y tuvieron que respirar el humo que a ellos les llegaba desde  tan cerca. Yo que paso todos los días por debajo el Monasterio, que se eleva sobre el pueblo de Quicena, lamento su  abandono, pero recibo el consuelo de qué hace muy poco tiempo, al lado de la autovía, colocaron una gran imagen de hierro, del gran Rey duro como el hierro ,en sus conquistas, es decir de Alfonso I el Batallador. 

Lalueza de secano a huerta y Siétamo ¡de secano!


Objetos esparto
Lalueza

Es larga la búsqueda del agua para regar por el pueblo de Siétamo y por otros que han pasado del secano a la huerta. Basta mirar la “Petición de Agua de Riego de Siétamo y otros pueblos”. El Diario de Huesca de fecha veintitrés de Julio de mil novecientos diecinueve, dice: ”En respetuosa y bien razonada instancia, firmada por los alcaldes de 22 pueblos a los que interesa la construcción del referido pantano (Vadiello) solicitan la aprobación del proyecto del referido pantano para poder acogerse a los beneficios de la ley de 1.911.”          
Desde que los alcaldes de los 22 pueblos firmaron esa instancia han ocurrido muchos acontecimientos, entre otros que se ha levantado la presa  del pantano de Vadiello, al que ya bastantes de los pueblos que lo pedían,  no lo necesitan, por haber sido regados por el Canal del Cinca, los unos y los otros como Alcalá  del Obispo, Fañanás, Pueyo de Fañanás, Argavieso y Novales riegan con más seguridad porque el río Guatizalema no se agota gracias a las reservas  del Pantano de Vadiello.  Huesca ha recibido una dotación de agua de dicho Pantano de Vadiello, pero los pueblos de Castilsabás, Barluenga y otros que conforman el Ayuntamiento de Loporzano, junto con Arbaniés y Castejón de Arbaniés que junto con Siétamo forman un Ayuntamiento, se han quedado lejos del riego para el que se ha construido el citado Pantano.
De esta forma de dejar sin riego a los que siempre lo han pedido e incluso han fracasado en obras de riego, para su pueblo, como Siétamo a los que en la comarca se les canta ”Los señores de Siétamo- pusieron el monte en huerta- y “pa” la Virgen de Nunca-pasa el agua por la acequia”
“La visión para el porvenir de los cultivadores de esa zona por lo que respecta al Pantano es tan clara y la doctrina que sustentan tan buena, que cual axioma no necesita demostración; basta oírles”.Y ahora que se está  tratando de que cada Cuenca se reserve el agua que necesita, pretendemos que se nos oiga porque tenemos toda la razón y todo el Derecho sobre el agua del Pantano de Vadiello.
He sido como director de la colección “Cosas Nuestras”, invitado a Lalueza, a la presentación del libro “Del esparto a la PAC”, editado conjuntamente por el Instituto de Estudios  Altoaragoneses de la Diputación de Huesca y por el Excmo. Ayuntamiento de Lalueza. Es un título original, que describe la actividad de los vecinos de Lalueza con el esparto, nombre griego y luego latino de la planta gramínea con la que se fabricaban sogas, esteras, albardas, fencejos y antiguamente los esparteñeros  creaban un calzado más grosero que el de cordel, a saber las llamadas esparteñas (alpargatas de suela de esparto). No podía ser de otra forma en este pueblo, pues Mª Jesús Cruz Morellón, hija de Lalueza, tan pronto pudo me dio su tarjeta con el siguiente refrán escrito así:”Si te casas en Lalueza/ cómprate burra y ramal, /si te casas en Sábado/ el lunes al espartal”. De todas formas el esparto tuvo que recibir un nombre especial en Lalueza, un nombre  árabe al llamarlo albardín. Lalueza en aquellos tiempos de los que todavía quedan personas, que se acuerdan, era secano puro.                
En Siétamo me acuerdo de ver a “siña” Simeona de Mora, natural de Piracés, fabricando fencejos y dicen que se hacían también capazos, aunque las esteras para molinos de aceite se deben fabricar en Andalucía. Yo creo que por aquí, es decir por Siétamo, debieron hacerse hace muchos años. A mí me quedan en casa varios “fascales” de fencejos, pero como dice el autor del artículo “Los esparteros”, también conservan en muchos parajes de Lalueza, fajos completos que no pudieron ser vendidos por falta de uso. Yo, todavía conservo de mil quinientos y pico, del siglo XVI, un reglamento en pergamino del gremio de sogueros, alpargateros y esparteñeros de Huesca, entre cuyos componentes se encuentra un ascendiente mío por el lado de mi madre. Y ese presumir, por mi parte, de la conservación de este reglamento, me plantea un grave problema, y es que Lalueza, supera la actividad con el esparto y hoy se preocupa de la política agraria comunitaria, gracias a los regadíos, de los que habla Jesús Pérez Elbaile en su Historia de los mismos. A Huesca, en cambio, al renunciar o no aceptar los riegos le ocurre lo que Pedro Lafuente escribe en el artículo  “Oficios perdidos por la desidia estatal”. Dice así “estamos sufriendo las consecuencias de habernos hecho creer que éramos un pueblo de nuevos ricos. Todos, gente de carrera, sólo para firmar y estar tras la mesa del despacho. Lo demás ...que lo hicieran otros”. Ahora, tal vez sobren en España, gentes con carreras, porque son muchos los Doctores y Licenciados que están emigrando y “así se fue perdiendo la figura del aprendiz y del maestro artesano”. “Es curioso constatar  que,  pongamos por caso, para aprender a escribir a máquina, el alumno debe pagar y el profesor, como es natural, cobrar. Sin embargo, hasta el momento, en cualquiera de los mil oficios manuales, que el artesano pretendiera preparar en una nueva generación, el peso del Estado caería, desde el primer momento con todo su rigor. El aprendiz no sólo debía ser soportado en toda la extensión de la soldada, sino que debía el maestro pagar su seguridad social...amén de las gratuitas horas de trabajo invertidas por el enseñante para el discípulo”. Sigue diciendo Pedro Lafuente que otro tanto ha ocurrido en el campo. O quizá peor. Sin embargo en nuestra Depresión del Ebro las posibilidades son enormes. Se cuenta con abundante agua, riqueza natural aún sin explotar debidamente en el terreno que se recoge”.Y estas posibilidades se están dando en la zona de Huesca capital, por el abandono de los riegos desde Ayerbe, hasta Almudévar, y en el Somontano, en el espacio que va desde Guara hasta el canal, que desde Peraltilla y pasando por Antillón y Sesa,  va a desembocar a Tardienta. Porque el agua es necesaria para el abastecimiento de una capital, en primer lugar y después para las industrias que en ella se establezcan, pero al mismo tiempo el agua es necesaria para que la capital esté rodeada de una zona de riegos, con verde agricultura e industrias más pequeñas o grandes si hay alguna, y nuestros oficiales con sus herrerías y talleres de tantas actividades. Es que Huesca se ha creído una capital burocrática y no se ha preocupado del trabajo que ha considerado secundario. Pero sigo leyendo a Pedro Lafuente cuando acaba su artículo diciendo: ”tal vez no sea demasiado tarde y se consiga de nuevo, ilusionar a la juventud con unos oficios rentables...una juventud que hoy por hoy, con sus títulos bajo el brazo, no sabe donde ir y que hacer”. Y les ruego que perdonen esta alusión a la zona de la capital, pero no he podido evitarlo, porque me hiere que teniendo el Reglamento de sogueros, alpargateros y esparteñeros,  por no regarse, haya perdido desde el esparto de los esparteros a los riegos y el agua para su suministro, que trae el pantano de Vadiello, con lo que nos la quita a Loporzano, Bandaliés, Ayera, Castilsabás,Arbaniés,Castejón,Siétamo y otros. Y por otro lado, al leer la historia del regadío de Lalueza, habla José Pérez Elbaile, de que allí pasaron “de un poco de agricultura (285 hectáreas de huerta vieja), la industria familiar del esparto y un poco de ganado ovino”, hasta llegar a los “nuevos regadíos y transformaciones con un historial muy amplio y una cultura muy considerable que no voy a entrar en el tema ni va en el caso a explicar” y dice que mantener “siempre el mismo número de habitantes sin que nadie haya emigrado , es para Lalueza un honor”. En el Diccionario de 1845-50 de Madoz, dice que Lalueza está  situada en un barranco, a medio cuarto de hora de la margen derecha del río Isuela, donde le combaten todos los vientos, pero con particularidad los del N. y N.E.,que hace que su clima sea propenso a tercianas. ”Este dato nos indica qué lucha por la vida hacían los habitantes del pueblo y como, ayudados de una acequia, que tomaba agua del Isuela,”para regar un pedazo de huerta y dar movimiento a un molino harinero; sobre áquel existe un puente derruido, de piedra, con 40 varas de elevación y dos arcos.” Sigue Jesús Pérez Elbaile, apoyando mi admiración a la lucha por la vida del pueblo: ”hablando de los nuevos regadíos, en primer lugar tengo que decir que hemos tenido una gran suerte porque, a pesar de haber pasado por muchas vicisitudes, no hemos tenido en Lalueza, personas que hayan entorpecido la evolución del sistema. Esto es muy significativo y digno de tener en cuenta. ”Es  de admirar, digo yo, el reconocimiento de la bondad de los habitantes de Lalueza, y siendo tan significativo, hay que seguir teniéndolo en cuenta; ya veo que así lo hacen al preparar estos estudios sobre la Política Agraria Común, pero hay que aprovechar estas circunstancias y empezar a preparar la Concentración Parcelaria, que nosotros estamos haciendo en Siétamo.        Don Julio Abad Piracés  escribe:”Sobre los orígenes de Riegos del Alto Aragón” y narra como se había empezado a regar en ”Inglaterra, Holanda, Francia...en colonias como India,Ceilán, Egipto, sin despreocuparse de otras zonas en el sur francés o en el Piamonte italiano. Habría que recordar a Don Ramón Pignatelli, que en 1722, cuando le comentaban sus esfuerzos por llevar el Canal Imperial a Zaragoza, respondió: ”Compadézcame Vm., no de lo que hago, sino de lo que no me dejan hacer, de lo mucho que me estorban y de lo que padezco y sufro con los que no me entienden...”En los siglos XIX y XX, lucharon por los riegos Costa, Giner de los Ríos, Macías Picavea y tantos otros”. En 1910 Camo y los senadores oscenses, hicieron “una proposición de Ley sobre el Plan de Riegos del Alto Aragón...que se rechazó, porque  no debía otorgarse la concesión de aguas a un particular”. ”El Gobierno, asumiendo las aspiraciones redactó  un proyecto de Ley de Riegos de Alto Aragón, que empezó a debatirse en noviembre de 1914. Hubo opositores en Aragón, como Gaspar Torres Solanot,Vicente Susín y Agustín Ruata.”El Arzobispo de Zaragoza, replicaría con oratoria eclesial:”Por un ingeniero aragonés en contra, yo le presentaría a seis que le contradicen”. Al fin quedó aprobada la ley el día 7 de enero de 1915.
Nosotros con el proyecto de Cajal de Vadiello, nos quedamos sin regar, pero vosotros que regáis y que tanto habéis  luchado, es hora ya de que afronteis la Política Agraria Común, que va a condicionar los mercados agrarios.                            
José Manuel Gómez García da ocho medidas urgentes en su capítulo:”La explotación familiar. Necesidad de reestructuración”, donde habla de los jóvenes agricultores, de la jubilación anticipada de los mayores, de las ayudas a empresas, cooperativas e iniciativas privadas y de las Unidades Minimas Viables. Manuel Vallés Ortiz y Salvador Gros Gracia hablan de la Explotación Familiar Agraria.
Vosotros en los problemas agrícolas, estais más adelantados  que Huesca capital y más que Suiza, ya que ésta  al  salir  el “acuerdo G.A.T.T., aprobado en Uruguay, el año pasado, que prohibe toda forma de proteccionismo y obliga a la apertura y a la libertad de los mercados ”y han hecho un referendum, que ha salido negativo, aunque habrá  que repetirlo. ”Resulta duro imaginar que todo el hermoso campo suizo, sus paisajes alpinos y prealpinos, con sus esplendidas casas y chalés campesinos de madera, con sus rebaños desplegados en los espectaculares puertos, que todo eso desaparezca, simplemente porque queda vacío de habitantes, desierto, abandonado a la vida natural espontánea. ”Nos quejamos de la pérdida de animales en nuestros montes, como habla el Madoz de Lalueza, cuando dice que se  ve ”caza de liebres, conejos y perdices y pesca de anguilas, madrillas y barbos.” Agustín Marín  habla en La Moderna Agricultura y el Medio Ambiente. Dice que según los tecnócratas de Bruselas,”los agricultores hemos destruido el medio ambiente”. Ya no quedan anguilas, pero en Suiza, ¿van a quedar hombres en el campo?. José Manuel Tabuenca Martínez habla de la P.A.C., pero  yo comprendo que vosotros ya lucháis hace años en este tema y seguiréis  luchando, como está  luchando Suiza, pero yo creo que más adelantados. De la mujer hablan Nuria Gil e Isabel Leguina Villa. Comentan entre otros temas el de la discriminación de la mujer, pero yo creo que este pueblo es moderno, tanto las mujeres como los hombres, que tienen que ser compañeros en la vida, en el trabajo y en el amor. Yo he conocido mujeres de Lalueza y sólo he tenido que sentir admiración ante ellas, entre otras a la que me dió la tarjeta, que habla del espartal. Tratadlas bien, pues en muchos pueblos no como el vuestro, que piensa en la P.A.C., ya no quedan mujeres; ese ¡tratadlas bien!, no vale ya para consejo, porque al ser iguales al hombre, si no son bien tratadas, ellas mismas buscarán otras oportunidades, distintas a las vuestras y en las que los hombres solos, poco pueden hacer. Si vais a Huesca a las oficinas, observad como en las mesas oficiales, hay en muchas de ellas, más mujeres que hombres. Dice Juan Carlos Samperiz: ”Si ahora, por ejemplo, quitaran la Política Agraria Común (P.A.C.), la agricultura aragonesa, en general, se quedaría sin renta, puesto que las subvenciones son ahora las rentas agrarias. ”Hay que tomar medidas y que queden mujeres entre los agricultores, sino se despoblarían los pueblos.
“La reciente Ley sobre el Parque Nacional Picos de Europa ha  incluido en el recinto de este Parque, a varias docenas de pequeños y milenarios pueblos campesinos, donde viven más  de diez mil habitantes...con la tendencia de hacerles desaparecer como meta final”.  Los pueblos han pasado a ser  asilos de ancianos...en muy pocos años, ese viejo mundo campesino habrá… desaparecido. ¿Como será  un mundo sin campesinos?. Nadie posee la visión anticipatoria de futuro. “Pero sí sabemos que la pervivencia de la especie no podrá  asegurarse si no acertamos a trasladar a ese futuro una buena parte de sus viejos valores, casi todos los cuales han salido de la poderosa matriz campesina”(Eduardo García de Entrerría). Si consideramos estos datos, nos daremos cuenta de la importancia de estos “CURSOS” que llevan ya varios años y que los de LALUEZA quieren hacer durar hasta el 15 de Diciembre del año actual.
¡Que triunfen en “Un futuro en marcha”!.               

miércoles, 11 de julio de 2012

Escrito a Julio Brioso (CLAROSCUROS)



Y yo, Ignacio Almudévar Zamora, quiero dedicar un recuerdo a Julio Brioso, gran escritor e historiador, publicando el escrito siguiente, que le dediqué, cuando todavía vivía. Se titula JULIO BRIOSO Y MAYRAL que dice así: “Estabas ya, desde casi tu niñez, haciendo la “vigilancia intensiva” de la ciudad donde naciste, es decir de Huesca y de su territorio, porque mostrabas un interés ansioso por estudiar y por investigar su cultura, su historia y ¿por qué no decirlo?, ya que tú me lo dijiste a mí, en la dedicatoria que me hiciste de tu libro “Las calles de Huesca”. Escribiste con tu mano y con tu pluma, ”eres gran conocedor de las costumbres y los “alparceos” y entresijos de nuestra ciudad de Huesca”  y que ahora, recordando tu forma de ser, yo te atribuyo a tí. Esto ocurrió el año de mil novecientos ochenta y siete, en el Prólogo de tu Libro y debajo de una fotografía de un antiguo edificio, lleno de arcos, pusiste: ”El vetusto caserón de la Encomienda del Temple sucumbió víctima del ávido proceso de especulación del suelo” y acompañando a otra magnífica foto de la iglesia de San Miguel, escribiste:” La vieja galera rural ha tenido su cansino rodar junto al puente de San Miguel, ante la hierática mirada de la románica torre de las Miguelas”. Esa vigilancia intensiva hace que tus escritos nos den una impresión realista de los acontecimientos históricos, mezclándonos a los altoaragoneses nuestra historia con nuestros problemas, nuestras creencias con nuestras formas de hablar, con nuestro arte y con nuestras formas privadas y públicas de vivir.
Basta con leer tu escrito sobre la Plaza de San Pedro el Viejo, en la que pone: “La iglesia de San Pedro el Viejo, la más antigua de las que existen en Huesca, hunde sus raíces en la más ilustre y añeja historia de nuestra ciudad”. Y a continuación hablas de un templo pagano, sobre el que se construyó una iglesia visigótica…”que aglutinó  a los mozárabes durante la dominación musulmana…que fue donada por Pedro I al Monasterio de San Ponce de Tomeras, en Narbona, al otro lado de los Pirineos”. Añade que “conoció días de gloria y esplendor, cuando Ramiro el Monje…se retiró allí a pasar los últimos años de su vida en la paz y la soledad del claustro”. Habla de los santos  Justo y Pastor, de San Urbez y de la antigua sacristía de San Ponce. Se recrea describiendo el claustro de San Pedro, que se atribuye “al anónimo Maestro de San Juan de la Peña”, explica como el tema de los capiteles no se refiere sólo a la vida de Cristo y al Antiguo Testamento, sino  que trata de la conquista de Huesca. No sólo habla de las grandes figuras históricas que allí descansan, como Ramiro el Monje y su hermano Alfonso el Batallador, sino que recuerda las reuniones que en San Pedro celebraban los miembros de la Comunidad de Regantes de los Términos de Lunes y Martes y la celebración de las fiestas, que el gremio de zapateros de Huesca, celebraba a San Crispín.
Lo mismo ocurre con la Plaza de Urriés, a la que pertenecieron  los miembros “de la más rancia nobleza aragonesa”, de tal forma que “un  tal Recadero de Urriés entró en España con Carlomagno el año 778” y en tal Plaza “hasta hace unos pocos años hubo unos vetustos locales donde se alojaba la famosa “burreta del Ayuntamiento”, que conducida por el popular Toribio, tiraba de un carrito con un pequeño depósito de agua; en él llenaba el paciente funcionario una regadera con la que iba “rugiando” las calles por las mañanas, para mantenerlas limpias y “escoscadas”. ¡Cómo recuerdo la simpática figura del pequeño y trabajador Toribio, formando su equipo con la  burreta torda, que tiraba del carrico!. Era tan “intensivo” el interés del gran escritor y excelente persona, que se acordaba y me hizo recordar hasta las personas más humildes y conocía y escribía en la lengua de Aragón, como se demuestra en el párrafo anterior. ¡Cómo nos hace vivir la Historia de San Pedro el Viejo, desde que era un templo pagano, hasta ahora en que es objeto de preocupación su restauración!. El que se preocupó tanto de la “visión intensiva de la Historia, de la Fabla Aragonesa, de las costumbres, del arte y del progreso de Aragón, ha sido también objeto del estudio de la separación de su espíritu de su cuerpo, por parte de los médicos, que lo han tenido en la habitación de la UVI, durante siete semanas. Yo pedía al Señor que no se lo llevara si era posible, pero se ha ido a reunir con Don Ricardo del Arco, con Don Federico Balaguer y con Don Antonio Durán Gudiol, pero no sólo con ellos, sino también con aquel hombre sencillo de Puértolas, que un día le hablaba a Julio de la Historia y Julio le escuchaba con un interés “intensivo”.
Su buena madre ha sufrido mucho, pero sus lágrimas están acompañadas por las de muchos oscenses, que están deseando que se recuerde siempre a Julio Brioso  Mayral, al que deberían dedicarle una calle, poniéndole su nombre.   

Fonz, espléndido pasado, hoy casi olvidado

             Casa Baron de Valdeolivos (Hererdada por el Gobierno de Aragón y recien restaurada) He estado varias veces en la Villa de Fonz ...